Invertebrados no artrópodos

Zoología. Animales invertebrados. Acantocéfalos. Nematodos

  • Enviado por: CaramelElena
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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PROGRAMA INVERTEBRADOS NO ARTRÓPODOS (III)

TIPO ACANTOCÉFALOS

  • CARACTERÍSTICAS GENERALES: Metazoarios, protostomados, pseudocelomados con sacos filamentosos. Carecen de sistema digestivo diferenciado, del circulatorio y del respiratorio (sistema cutáneo). Poseen simetría radial y son dioicos. Sistema nervioso simple con papilas sensitivas quimiorreceptores y ojos simples. Son endoparásitos.

- Estructura externa: Son fusiformes, con el cuerpo alargado y aplanado. Carecen de cutícula pero poseen una epidermis gruesa con músculos tanto longitudinales (con lemniscos) y circulares. Su cuerpo se diferencia en un prosota (con probóscide y cuello) y el tronco. Posee espinas.

- Nutrición: poseen un sistema lagunar con numerosos canales lagunares por donde discurren los nutrientes, que previamente han sido ingeridos a través del tegumento gracias a la acción de enzimas allí localizadas. Además su excreción se caracteriza por tener dos protonefridios que en su orificio de salida tienen células flamíferas.

- Reproducción: son dioicos con dimorfismo sexual. Tiene fecundación interna, con lo que son ovivíparos, ya que los huevos son almacenados en el útero hasta su expulsión al hospedador por el oviducto. El macho posee pene el cual introduce en la cavidad del pseudocele femenino donde se localizan masas ováricas disgregadas. Existe en las hembras una campana ovárica que selecciona los espermatozoides más idóneos para la fecundación.

TIPO NEMATODOS

  • CARACTERÍSTICAS GENERALES: Son alargados, fusiformes, con cutícula flexible pero sin cilios. No poseen segmentación y son parásitos de plantas y animales. Son simétricos bilaterales.

    • Estructura externa: Son cilíndricos con un pseudocele rodeado por una capa muscular que se aloja debajo del parénquima sincitial. La epidermis esta provista de sedas y en ocasiones de ventosas.

    • Sistema muscular: Los músculos, situados debajo de la epidermis, solo se contraen longitudinalmente. Posee dos músculos dorsales y dos ventrales.

    • Sistema digestivo: Es recto y muy sencillo, dividiéndose en estamodeo (donde se destacan los labios, dentículos, papilas y ventosas), en mesodeo (estomago) y proctodeo (recto y ano).

    • Sistema reproductor: son dioicos. Las hembras poseen dos gónadas difusas (una en la región mas cefálica y otra mas caudal) que confluyen en una vagina única y musculada. Los machos presentan también dos gónadas tubulosas.

  • CLASIFICACIÓN:

  • CLASE FASMIDIA: es la clase más evolucionada. Posee fasmidos (un par de invaginaciones de la pared del cuerpo en la zona caudal, para constituir una región glandular comunicada con el exterior a través de un pequeño poro. Con función quimirreceptora) pero con anfidios mucho menos desarrollados (un con cilio en la pared corporal, en la zona craneal, con función quimiorreceptora, unido al sistema nervioso). Con sistema excretor mas evolucionado a través de canales laterales en el interior de la epidermis. Pueden presentar glándulas asociadas. Destacan los oxiuros y los áscaris.

      • CLASE AFASMIDIA: Carecen de fastidios aunque poseen anfidios bastante evolucionados. Su sistema excretor es a base de células excretoras primitivas. Destacan las triquinas y los tricocéfalos.

  • ESPECIES DE INTERÉS:

    • Áscaris; produce ascariosis. La infección se da vía oral a través de suelo, manos, agua o heces infectados. El ciclo evolutivo de Áscaris es directo. Los huevos infectantes ingeridos llegan al duodeno, donde son atacados por los jugos digestivos, dejando en libertad a las larvas, que penetran en la circulación llegando al hígado, y de aquí pasan al corazón, luego van a los pulmones y quedan atrapados en los capilares pulmonares, luego penetran en los alvéolos y ascienden a la faringe. Una vez franqueada la epiglotis las larvas son deglutidas, volviendo nuevamente al duodeno, donde terminan su proceso madurativo. Luego se produce el acoplamiento, y las hembras depositan sus huevos, que son expulsados con la materia fecal al medio ambiente, donde si las condiciones son favorables pueden durar incluso años.

    • Triquina: produce tricuriasis. Se transmite por vía oral bien por ingerir huevas en heces o suelo o bien por consumir carne poco cocinada. El cerdo la adquiere al ingerir carne de seres infectados, y sus larvas se enquistan entre las fibras musculares. La triquina penetra en todos los rincones del organismo por los vasos sanguíneos y linfáticos ocasionando la muerte. El cerdo infectado es el transmisor del parásito al hombre.

En el ciclo pueden diferenciarse huéspedes intermediarios y definitivos, en la carne infectada hay larvas enquistadas que se liberan por enzimas al ser ingeridas, luego penetran en el intestino y maduran, se reproducen y van por vasos sanguíneos al corazón y los pulmones, para terminar enquistándose en músculos de gran esfuerzo (diafragma, intercostales…) pudiendo ocupar otras zonas. El parásito va inutilizando miocitos y terminan formando un quiste larval (infectándose la zona), que contiene cuatro larvas.

  • Filarias: produce filariosis. Hospedadores: Las filarias afectan sobretodo a perros, pero también a gatos, zorros y otros carnívoros. Se localiza en el ventrículo derecho y en la arteria pulmonar (y en ocasiones en zonas como la cámara anterior del ojo y la cavidad peritoneal). Tras la infección, los animales presentan intolerancia al ejercicio, a veces acompañado de tos poco profunda. Los casos avanzados exhiben debilidad, sangre en orina, y otras manifestaciones de insuficiencia crónica del corazón derecho. La presencia de gran número de parásitos en la vena cava posterior provoca en ocasiones un síndrome agudo con sangre en orina, ictericia y colapso.

  • Oxiuros: producen oxiuriasis. Transmisión: Se puede dar por ingestión de agua o alimentos contaminados o por contacto cutáneo con las larvas del nematodo, ya que son capaces de atravesar la piel. Afecciones: Aunque en ocasiones los individuos afectados no presentan síntomas, se pueden dar irritaciones y escozor en la zona perianal y vaginal, ansiedad, dolor abdominal, convulsiones, insomnio, falta de apetito…y en casos extremos produce debilidad e incluso desnutrición.

Tras ingerir los huevos embrionados, las larvas del parásito se liberan en el duodeno gracias a las enzimas; maduran y se acumulan en el ciego y las hembras grávidas dejan sus huevos en la zona perianal, donde maduran, y pueden volver a infectar si son ingeridos nuevamente.