Introducción al teatro

Literatura universal. Género teatral. Obras dramáticas. Origen y desarrollo. Comedia griega y romana. Estructura. Vocabulario dramático. Recursos

  • Enviado por: Kiitie_snb
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 7 páginas
publicidad
cursos destacados
Iníciate con Ableton Live
Iníciate con Ableton Live
El curso da un repaso general por las órdenes y menús más básicos, para poder generar...
Ver más información

Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información

publicidad

1. Origen del teatro:

El origen del teatro está relacionada con las prácticas religiosas, estas provocaron el surgimiento del arte del teatro.

Por medio de danzas y cánticos se rendía culto a los dioses. En Grecia, la festividad de Dionisio o Baco (dios del vino) se celebraba al terminar la cosecha, mediante una ceremonia que finalizaba en el sacrificio de un macho cabrío, a partir de la cual se empezó a hablar de "tragedia", termino que significaba justamente festividad del macho cabrío.

  • Principales tragediógrafos y comediógrafos griegos y latinos:

  • Esquilo, Eurípides y Sófocles (quienes eran tragediógrafos) son considerados los tres grandes dramaturgos de Atenas.

    La obra más antigua de Esquilo se llama “Las suplicantes”, un drama de poca acción y con intervenciones de canciones corales. Otra obra que cabe destacar es “La Orestiada.

    El segundo de los grandes trágicos, Sófocles, escribió más de cien piezas dramáticas, de las que se conservan siete tragedias completas. Sus obras más importantes son “Antígona”, “Edipo Rey” y “Edipo en Colono”.

    Respecto a Eurípides, el coetáneo más joven de Sófocles, se pueden destacar las obras “Medea”, “Hipólito” y su obra satírica “Los cíclopes”.

    Aristófanes, dramaturgo ateniense, fue uno de los grandes poetas cómicos. Algunas de sus obras son “Daitaleis”, “Las ranas”, “La asamblea de las mujeres” y “Pluto”.

    Otros autores de comedia son Antífanes (comedia media) y Menandro (comedia nueva).

    Con relación a los comediógrafos latinos, podemos nombrar a Plauto y a Terencio. Son comedias de Plauto “Anfitrión”, “La cuerda”, “Asinaria”, entre otras. Algunas obras de Terencio son “Andria, Heauton timorumenos” (El que se atormenta a sí mismo), “Eunuchus” (El eunuco) y “Adelphoe” (Los hermanos).

    Séneca, dramaturgo latino, escribió nueve tragedias en las que se aprecia la influencia de Eurípides. Algunas de sus obras son “Hércules Eteo”, “Hércules furioso”, “las troyanas” y “Edipo” (adaptaciones de leyendas griegas).

  • Estructura de la obra dramática:

  • La obra dramática esta constituida constituido por tres instancias características de esta, las cuales son:

    -Presentación del conflicto:

    El conflicto es el origen estructurante de una obra dramática ya que sin este presente no hay drama. Su proceso significa que por una parte origina la producción de una acción dramática y por otra la evolución de los caracteres. Asimismo, acción y carácter son el centro de atracción activo de la obra.

    La presentación del conflicto cambia de acuerdo a la obra. Podemos diferenciar en términos generales, cuatro etapas:

    A. Entrega del protagonista. B. Propósito del protagonista. C. Presentación del obstáculo. D. Choque de las dos fuerzas en batalla.

    -Desarrollo de la acción dramática:

    La realidad del conflicto va avanzando ágilmente hasta llegar a un duelo decisivo de los personajes y sus objeciones. Esto entrega la dimensión artística a la obra de teatro. Los distintos esfuerzos por superar a la fuerza opuesta dan lugar a un pensamiento dramático.

    -Desenlace de la acción dramática

    Es la eliminación del obstáculo o la desaparición del protagonista. Al hablar de conflicto este puede observarse desde diversos puntos de vista; del hombre con el destino (“Edipo Rey” de Sófocles); del instinto con el ambiente (“Hamlet” de William Shakespeare); del entendimiento con el ambiente (“Madre Coraje” de Bertolt Brech); del libre albedrío con el ambiente (“Casa de Muñecas” de Enrique Ibsen).

    Por eso, la fuerza opuesta puede ser un elemento externo o interno del propio personaje, fuerza que dificulta el propósito de la fuerza protagónica.

  • Genero dramático y Subgéneros dramáticos:

  • 4.1. Genero dramático

    El género dramático es aquel que representa algún episodio o conflicto de la vida de los seres humanos por medio del diálogo de los personajes. El autor cede su voz a los personajes que exponen o desarrollan el conflicto ante los espectadores, haciendo que ejerzan de intermediarios.

    4.2. Subgéneros dramáticos:

    Existen tres subgéneros dramáticos básicos :

    A. Tragedia : Dramatiza conflictos graves que nacen de las grandes pasiones que dominan a los protagonistas, víctimas de las mismas. Suele presentar un final fatal.

    B. Comedia : Su contenido suele ser amable y divertido, busca la risa en el espectador. El final es, normalmente, feliz y, los actores representan personajes corrientes.

    C. Drama : Mezcla situaciones cómicas con otras trágicas.
    Los personajes luchan contra situaciones adversas que no aceptan, a diferencia de lo que ocurre en la tragedia, y que suelen causarles daño. El final puede ser feliz o desdichado.

    5. Vocabulario dramático:

    - Acción dramática: Desarrollo de la trama de una obra literaria especialmente dramática.

    - Acotación: Indicaciones del autor al director, a los actores y a los técnicos. La acotación va entre paréntesis y su lenguaje nos forma parte del mundo dramático.

    - Acto: Cada una de las divisiones de una obra teatral, se compone de varias escenas que corresponden a la acción desarrollada en un espacio de tiempo interrumpido. Entre acto y acto suele haber un intervalo, un entreacto o cierre de telón, a veces todo un acto consta de una sola escena.

    - Antagonista: Es también un personaje importante, y representa a la otra fuerza que lucha. Quien se opone al protagonista, está en contra de que él logre sus fines. Dicho de un modo familiar, el antagonista es como el “malo de la pelicula”.

    - Aparte: Palabras pronunciadas por un actor que convencionalmente se supone que las oyen sólo los espectadores. El actor simula dirigirse solo al publico, ubicándose a un extremo del escenario o tapándose el rostro hacia el lado del resto de los actores.

    - Bambalinas: Cortina corta y delgada sobre el escenario.

    - Bastidores: Divisiones laterales móviles, a derecha e izquierda del escenario.

    - Candilejas: Luces colocadas a nivel del suelo en el proscenio.

    - Clímax: Momento de mayor tensión de la acción dramática.

    - Conflicto Dramático: En el problema central de la obra; el enfrentamiento que debe resolverse a favor de una u otra parte.

    - Cuadro: Conjunto de escenas que se desarrollan en una misma escenografía.

    - Desenlace: Final de la acción dramática; solución feliz o desgraciada del conflicto.

    - Director: Persona encargada de armonizar los elementos creativos y técnicos de la obra.

    - Elenco: Conjunto de los actores que interpretan a los personajes de la obra.

    - Ensayo: Preparación de la obra teatral por el director y los actores.

    - Escena: División menor de la acción dramática, determinada por la entrada o salida de algún personaje.

    - Escenario: Espacio destinado al montaje de la escenografia y al desplazamiento de los actores.

    - Escenografía: Conjuntos de telones, muebles y objetos utilizados para ambientar el espacio donde se desarrolla la acción dramática.

    - Escenográfo: Técnico Encargado del diseño de la escenografía.

    - Foro: Fondo del escenario.

    - Iluminación: Conjunto de luces que muestran la escenografía y a los actores en las atmósfera de la acción dramática.

    - Mutis: Salida del escenario.

    - Obra Dramática: Texto escrito para ser representado.

    -Obra Teatral: Representación del texto escrito en un escenario con todos los elementos creativos y técnicos.

    - Personajes Alegóricos: Constituyen la encarnación de aquellas cosas abstractas, que no son personas. Evidentemente, estos son personajes simbólicos, a los que se les dan las características de aquellas cosas a las que representan.

    - Personajes Colectivos: Son un tipo de personaje que, a pesar de ser una sola persona, representa a muchas otras; es como si fuera la encarnación de un grupo. Puede ser, por ejemplo, un representante del pueblo, o de los súbditos de un rey.

    - Personajes Secundarios: Son aquellos que no representan una de las dos fuerzas en conflicto, sino que se suman a una de las dos, dando su apoyo ya sea al protagonista o al antagonista.

    - Protagonista: Es el personaje principal, el más importante. Es quien representa a una de las fuerzas que normalmente existen en la obra dramática, y que se encuentran en conflicto. Lo común es que el protagonista siempre trate de buscar la solución del conflicto de buena manera. Es un personaje con el cual el lector o el público se identifica; al leer o al presenciar la obra "solidariza" con él, se pone de su lado.

    - Reparto: Conjunto de personajes de la obra dramática.

    - Telón De Boca: Cortina que separa al escenario de la sala.

    - Utilería: Conjunto de objetos necesarios para el desarrollo de la acción.

    - Varales: Luces colocadas detrás de los bastidores.

  • Diferencias entre la obra dramática y la teatral:

  • Obra Dramática

    Obra Teatral

    Tiene personajes

    Tiene actores

    Tiene lectores

    Tiene espectadores

    Está escrita

    Está representada

    Es una obra literaria

    Es un espectáculo artístico

  • Recursos de la obra teatral:

  • A. Director ayudante: Además del dirección de la obra, habrá un director ayudante quien colaborará con el director en la visualización del montaje. Es fundamental un esquema de dirección, establecer desde el inicio del montaje la ubicación de los personajes, sus entradas y salidas, las correcciones de sus movimientos, todo dentro de la mayor libertad creativa asignada a los personajes-actores.

    B. Productor: Estará a cargo de la organización de la obra de teatro, buscando las formas y medios más favorables para la puesta en escena.

    C. Actores: Son quienes finalmente tienen la responsabilidad del éxito de la obra. Por eso, la elección de los personajes debe efectuarse en la forma más inteligente posible, considerando condiciones, responsabilidad, capacidad de trabajo, etc. Repitamos que no hay papeles chico: todos tienen igual importancia en el contexto general de la obra.

    D. Escenógrafo: Se preocupará de las diversas decoraciones del escenario, lo que da lugar a que lea la obra y busque todos los signos emitidos por el dramaturgo en el texto. Es preferible que se busque una escenografía simple, sin complicaciones pero que ayude a la comprensión de la obra por parte del público.

    E. Maquillador: Conseguirá los elementos indispensables para un mínimo de maquillaje en los actores.

    F. Iluminador: Fabricará reflectores o tachos simples para crear una atmósfera escénica especial. La utilización de la luz debe tener relación con el climax creado en la obra con los momentos más significativos en su desarrollo.

    G. Encargado de la parte musical: Puede que la obra exija una determinada melodía o no la elija. En todo caso, la música que se utilice debe tener relación con el sentido de la obra. Se preocupará de que el sonido se proyecte en las instancias convenidas.

    H. Encargado del vestuario: Conseguirá el vestuario apropiado al tipo de la obra y personajes, sin caer tampoco en la exageración ni sofisticación. Un vestuario muy simple y cómodo para el actor.
    I. Tramoyista: Estará a cargo del trabajo técnico del manejo de la escenografía.

    8. Reseña del teatro Español:

    El teatro español nace vinculado al culto religioso, en la época medieval. La misa, celebración litúrgica cristiana, en sí, representa un drama (muerte y resurrección de Cristo). Serán los sacerdotes quienes en su afán comprensible de explicar los misterios de la fe a los fieles mayoritariamente incultos, creen los primeros diálogos teatrales. En España se conservan muy pocos de documentos escritos y menos obras teatrales de este siglo. La única muestra es el “Auto de los Reyes Magos”, escrita en romance en XII.

    En el siglo XVI se inicia un proceso de modernización del teatro, el que culmina en la creación de un nuevo género: la comedia nueva de XVII. La obra más importante de este período es “La Celestina” de Fernando de Rojas.

    El siglo XVII es el “siglo de oro” del teatro de España. En esta época predomina el sentimiento de “El mundo es un gran teatro y el teatro es el arte más adecuado para representar la vida”. Se crean las primeras salas teatrales (corrales de comedias): el teatro ya deja de ser un acontecimiento restringido para convertirse un producto competitivo, sujeto a las leyes de la oferta y la demanda. Autores de esta época son: Miguel de Cervantes y Lope de Vega.

    Luego el teatro fue creciendo, influenciado por corrientes tales como la ilustración y el romanticismo. Una obra de este último período es “Don Juan Tenorio” de José Zorrilla.

    Hoy por hoy, el énfasis de producción de textos literarios clásicos se ha asociado a una crisis de producción de textos dramáticos originales. Si embargo, los grupos vigentes van perdiendo fuerza y presencia en la escena española. Solo algunos han surgido, como lo son “Els Joglars” y “Comediants”.

    9. Reseña del teatro en Hispanoamérica

    No se sabe mucho de cómo pudieron haber sido las manifestaciones escénicas de los pueblos precolombinos, pues la mayor parte de éstas consistían en rituales religiosos. Durante la conquista española, trataron de borrar la antigua identidad para implantar la nueva religión de manera más eficaz, con lo que los rituales muestran aspectos singulares que no corresponden ni a las culturas indígenas ni a las hispánicas.

    No obstante, existe un único texto dramático maya, el “Rabinal Achí”, descubierto en 1850. Este texto narra el combate de dos guerreros legendarios que se enfrentan a muerte en una batalla ceremonial.

    A partir de la época colonial, el teatro se basa sobre todo en modelos de España. Se destaca la escritora Juan Inés de la Cruz, autora de “Los empeños de una casa” (comedia que recoge la influencia de Calderón de la Barca) “Amor es más laberinto” (con rasgos de auto sacramental), “El cetro de José” y “El divino Narciso”.

    Otro escritor mexicano es Juan Ruiz de Alarcón. En sus obras los vicios son siempre condenados, a la manera de un final feliz y ejemplificador.

    No es hasta mediados del siglo XX cuando el teatro latinoamericano a adquirido cierta personalidad, al tratar temas propios tomando como punto de partida la realidad del espectador a quien va destinado.

    Han surgido otros dramaturgos, como lo son el colombiano Enrique Buenaventura y Augusto Boal, de Brasil.

    Grupos como Rajatabla y La Candelaria se han preocupado además de realizar un teatro que sirva como medio de discusión de la realidad social, sin dejar a un lado el aspecto estético y espectacular del drama.

    10. Reseña del teatro en Chile

    El teatro chileno surge del quehacer de los hombres de una realidad social, por lo tanto, se ve determinado por la realidad que ellos viven. Por eso podemos encontrar el origen del teatro chileno en manifestaciones larvarias, en ciertas prácticas religiosas, políticas y sociales de los araucanos, donde se puede reconocer un carácter histriónico.

    En 1941 nace el teatro experimental de la Universidad de Chile, y su director era Pedro de la Barra. En esa misma época se produce un desarrollo artístico, producto del apoyo que se les dio a los jóvenes artistas.

    Los principios que animaron a este conjunto fueron: difusión del teatro clásico y moderno, formación de un Teatro Escuela, creación de un ambiente teatral y presentación de nuevos valores.

    Durante muchos años, estos postulados estuvieron vigentes y animaron a sus componentes: se cumplían sus aspiraciones y surgían nuevas metas. En el año 1952, Pedro de la Barra recibió el “Premio Nacional del Arte”.

    El Teatro Nacional fue evolucionando, estrenando nuevas obras y transformándose, cambiando de nombre, hasta que en 1975, se le denomina Teatro Nacional Chileno, nombre que conserva hasta el día de hoy.

    Algunos dramaturgos chilenos son Fernando Cuadra, con sus obras “Los sacrificados” y “La niña en la palomera”; Egon Wolff, destacando sus obras “Mansión de

    lechuzas” y “ Los invasores”; Jorge Díaz con obras como “El cepillo de dientes” y “Réquiem por un girasol”. Estos dos últimos autores fueron considerados de la línea del “teatro de lo absurdo”.

    En 1970 la creciente actividad de creación colectiva minó la creación dramática, hasta que el golpe de Estado censuró toda referencia a la realidad socio-política. Surgieron entonces diversos grupos, que se encargaron de renovar el teatro. Entre los más destacados se cuenta el Teatro Imagen y el Taller de Investigación Teatral, considerando también a los dramaturgos Luis Rivano, Jaime Miranda y Marco Antonio Miranda.