Interpretación de la Biblia en la Iglesia

Problémica actual. Análisis teórico y narrativo. Efectos. Acercamiento. Hermeneútica. Interpretación

  • Enviado por: Sergio
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Interpretación de la Biblia en la Iglesia

Resumen

Introducción

2 encíclicas:

-Providentissimus Deus, protege la interpretación de la Biblia, de los ataques de la ciencia racionalista, desarrollada en una exégesis liberal, creó polémica, por usar todos los recursos de las ciencias y lanzando duras criticas contra la fe de la Iglesia.

-Afflante Spiritu, defiende a la Iglesia de los ataques de quienes se oponen al empleo de la ciencia, de los que quieren una interpretación no científica, llamada espiritual, de la Biblia.

En ambos casos el magisterio de la Iglesia fue al fondo del problema y no actuó sólo como defensa,

A unos les alentó para que comprendieran y vivieran en las Escrituras el misterio de la Encarnación, la palabra de Dios hecha hombre, a encontrar el valor espiritual que es la Biblia; y a los otros a encontrar en las ciencias el apoyo para interpretar correctamente esa misma Palabra.

El trabajo de este documento será señalar y dar dirección a la correcta interpretación de la Biblia

A. Problemática actual.

El problema de la Interpretación de la Biblia no es nuevo, ella misma testimonia tal dificultad.

Daniel ante algunos oráculos del profeta Jeremías (Dn 9,2)

Un etíope ante un pasaje del libro del profeta Isaías (Is 53, 7-8), etc…

El tiempo acentúa el problema y los lectores de hoy deben volver atrás 20 o 30 siglos. Es cuestionable hasta que punto los métodos científicos han sido apropiados para la interpretación. Hay una evolución positiva que va desde la encíclica Providentissimus de León XIII (1893) hasta la Afflante Spiritu de Pío XII (1943). El método más usado en la exégesis bíblica es el (histórico-crítico) más no es el único. Hay quien piensa que la exégesis bíblica no debe recurrir a las ciencias y viceversa, la finalidad del documento será:

1. Describir métodos y acercamientos, indicando posibilidades y límites;

2. Examinar cuestiones de hermenéutica;

3. Proponer una reflexión, sobre la interpretación bíblica y sus relaciones con otras disciplinas;

4. Hará una consideración de la interpretación bíblica en la vida de la Iglesia.

I. Métodos y acercamientos para la interpretación.

*Método histórico-crítico.

Es el método indispensable para el estudio científico del sentido de los textos antiguos.

1. Historia del método.

Método muy antiguo perfeccionado a partir del renacimiento y su recursos ad fontes. Mientras que la crítica textual del N.T se desarrollo como disciplina hasta el 1800; los inicios de la crítica literaria se dieron con Richard Simon hacia el XVII quien notó duplicados y divergencias en el contenido, no conciliables para atribuir a un solo autor el Pentateuco, Moisés. Se desarrollo en el XIX la hipótesis de los “documentos”. 4 documentos, en parte paralelos, pero de diferentes épocas, fusionados: el Yavista (Y), el elohista (E), el Deuteronomio (D) y el sacerdotal (P) este último estructura el conjunto. Del mismo modo el N.T recurre a dos fuentes Mateo y Lucas compuesto por el evangelio de Marcos y una colección de palabras de Jesús llamada Quelle o Q (fuente), vigente en la exégesis científica.

Este género de crítica se limitaba a un trabajo de distinción entre las fuentes, sin atender la estructura final del texto bíblico y al mensaje. Hermann Gunkel liberó el método ghetto de la crítica literaria, definió el género de cada una (V.gr. leyenda o himno) y su ambiente (jurídico, litúrgica, etc...) Esta investigación tiene que ver con el “estudio crítico de las formas” a esta se ha añadido el “estudio crítico de la redacción” pone en claro la contribución personal de cada evangelista y las orientaciones teológicas de su redacción. Asi el método histórico-crítico toma una importancia de primer orden.

2. Principios.

*No sólo estudia el alcance histórico o se aplica a textos antiguos, sino además dilucida los procesos históricos de producción, procesos diacrónicos, compilados y de larga duración. Los textos bíblicos, en sus etapas de producción se dirigen a diferentes lectores y en situaciones espacios temporales diferentes.

*método crítico, porque se apoya en las ciencias para su mejor comprensión.

*método analítico, estudia el texto bíblico del mismo modo que otro texto de la antigüedad, y lo comenta como lenguaje humano.

3. Descripción.

-La crítica textual, abre la serie de operaciones científicas y establece un texto bíblico tan próximo al texto original como sea posible. Somete al texto a un análisis lingüístico y semántico, utiliza conocimientos de la filología histórica.

-La crítica del los géneros determina los géneros literarios, su ambiente de origen, sus rasgos específicos y su evolución.

-La crítica de las tradiciones, precisa la evolución en el curso de la historia.

-La crítica de la redacción, estudia las modificaciones que han sufrido los textos antes de quedar fijados en su estadio final.

Cuando el texto pertenece a un género histórico, la crítica histórica, completa la crítica literaria, para precisar el alcance histórico.

4. Evaluación.

El método histórico-crítico, abre un nuevo acceso a la biblia, muestra que es una colección de escritos no sólo por un autor, que tiene una prehistoria, indisolublemente ligada a la historia de Israel o a la Iglesia primitiva. Liberado el método de prejuicios, conduce a una comprensión más exacta de la verdad de la Sagrada Escritura.

El uso clásico de este método manifiesta límites, pues se restringe a la búsqueda del sentido del texto bíblico en las circunstancias históricas de su producción, no ve otras posibilidades de sentido en el curso de épocas posteriores de la revelación y de la historia de la Iglesia. La finalidad, pues, de este método es dejar en claro, de modo sobre todo diacrónico, el sentido expresado por los autores y redactores.

B. Nuevos métodos de análisis literario.

Ningún método científico para el estudio de la Biblia está en condiciones de corresponder a toda la riqueza de los textos bíblicos. Por muy válido que sea el método histórico-crítico no basta. La exégesis bíblica aprovecha y utiliza los estudios lingüísticos y literarios con sus métodos, en especial el retórico, el narrativo y el semiótico.

1. Análisis retórico.

No es nuevo, pero si lo es por su uso sistemático para la interpretación de la Biblia y por el nacimiento y desarrollo de una nueva retórica.

La retórica es el arte de componer un discurso persuasivo. Y ya que los textos bíblicos son de alguna manera persuasivos la retórica es el instrumento del exegeta, este debe ser crítico. Se notan 3 acercamientos: la retórica greco-latina, la semítica y la nueva retórica. Todo discurso, tiene 3 elementos: el orador (autor), el discurso (texto), y el auditorio (destinatario) y tres factores de persuasión: autoridad, argumentación y emociones respectivamente.

-La retórica Aristotélica distingue 3 géneros de elocuencia: judicial (tribunales), deliberativo (política), demostrativo (celebraciones).

-La retórica semítica, se concentra en la tradición literaria bíblica, gusto por la simetría.

-La nueva retórica, pretende ser realista e investiga por qué tal uso específico del lenguaje es eficaz y comunica una convicción, se apoya en la lingüística, la semiótica, la antropología y la sociología.

Los análisis retóricos tienen sus límites, cuando se contentan con ser descriptivos, sus resultados no tienen más interés que el estilístico.

2. Análisis narrativo.

La exégesis narrativa propone un método de comprensión y de comunicación del mensaje bíblico que corresponde a las formas de relato y testimonio. La catequesis se presenta como narrativa. En el acercamiento narrativo, conviene distinguir método de análisis y reflexión teológica.

-El análisis narrativo estudia el modo cómo se cuenta una historia para implicar al lector en el mundo del relato y en su sistema de valores. Varios métodos introducen una distinción entre autor real e implícito, lector real e implícito.

Autor real.- persona que ha compuesto el relato.

Auto implícito.- la imagen del autor (su cultura, temperamento, tendencias, fe, etc…)

Lector real.- persona que tiene acceso al texto, no importa en que época o tiempo.

Lector implícito.- Persona que el texto presupone y produce, capaz de operaciones mentales y afectivas para entrar en el mundo del relato, y de responder del modo pretendido por el autor real a través del autor implícito.

Un texto ejerce su influencia en la medida en que los lectores reales (V.gr. nosotros) pueden identificarse con el lector implícito. Mientras el método histórico-crítico ve el texto como una ventana, el análisis narrativo subraya que el texto funciona como un espejo (presenta la imagen del mundo del relato)

-La reflexión teológica, considera las consecuencias que comporta, para la adhesión a la fe, la naturaleza del relato, deduce de allí una hermenéutica práctica y pastoral, pide a la exégesis narrativa, narrar la salvación y narrar en vista a la salvación(aspectos informativos y performativos)

El relato bíblico contiene implícita y explícitamente, una llamada existencial dirigida al lector.

Con todo no se puede considerar la eficacia existencial subjetiva de la Palabra de Dios transmitida narrativamente como un criterio suficiente de la verdad de su comprensión.

3. Análisis semiótico.

También llamado estructuralismo basado en la teoría en que toda lengua es un sistema de relaciones que obedece a reglas determinadas. El método lingüístico que presenta el documento es el de Greimas; según el cual la semiótica se presenta en 3 presupuestos:

-Principio de inmanencia.- cada texto como sistema de significación; sin datos exteriores.

-Principio de estructura del sentido.- el sentido del texto se construye en la relación de diferencia.

-Principio de la gramática del texto.- Cada texto obedece a reglas gramaticales, cada discurso tiene niveles de gramática. El contenido puede ser analizado en 3 niveles.

-El nivel narrativo.- Se estudia en el relato las transformaciones, que pasan del estado inicial al terminal, descubre diversas fases ligadas entre ellas.

-El nivel discursivo.- 3 operaciones:

a) identificación de las figuras (actores, tiempos, lugares).

b) establecimiento de los itinerarios de cada figura para determinar el modo cómo el texto la utiliza.

c) búsqueda de los valores temáticos de las figuras, determina en nombre de qué cosa (=valor) las figuras, en un texto concreto, siguen tal itinerario.

-El nivel lógico-semántico.- llamado profundo, el más abstracto. Supone el postulado de que las formas lógicas subyacen a las organizaciones narrativas de tal discurso. El análisis consiste en precisar la lógica que preside las articulaciones fundamentales de los itinerarios narrativos. Utilizando el cuadro semiótico (V.gr. blanco y negro, blanco y no blanco, negro y no negro). El acercamiento semiótico debe estar abierto a la historia: la de los actores y la de los lectores, existe el riesgo de quienes lo utilizan de quedarse en el estudio formal del contenido; puede ser muy útil en pastoral si no se emplea un vocabulario especializado.

C. Acercamientos basados sobre la tradición.

Los métodos presentados permanecen insuficientes para la interpretación de la Biblia, porque consideran cada escrito aisladamente. La Biblia se presenta como un conjunto de testimonios de una gran Tradición. Para corresponder al estudio integral de la Biblia, la exégesis debe considerar otros acercamientos.

1. Acercamiento canónico.

Procura a bien conducir una tarea teológica de interpretación, partiendo de la fe: la Biblia en su conjunto. Lo hacen a la luz del canon de las Escrituras (la Biblia en cuanto recibida como norma de Fe por una comunidad de creyentes). Dos propuestas:

a) la forma canónica del final del texto.

b) proceso canónico o desarrollo progresivo de las escrituras.

Un libro no es bíblico sino a la luz de todo el canon. Y un libro entra al canon cuando la comunidad creyente da autoridad normativa al texto (hermenéutica canónica). La Iglesia de Cristo, ha asumido como A.T. los escritos que tenía la comunidad Judío-helenística, pero algunos están ausentes de la Biblia hebrea o se presentan bajo formas diferentes.

2. El recurso a las tradiciones judías de interpretación.

Uno de los más antiguos testimonios de la interpretación judía de la Biblia es la traducción griega de los Setenta, también los Targumim arameos celosamente cuidados para la conservación de los textos de A.T. La literatura judía extracanónica, llamada apócrifa o intertestamentaria, es fuente importante para la interpretación del N.T. Los Targumim y los Midrasim representan la homilética y la interpretación bíblica de amplios sectores del judaísmo de los primeros siglos.

Exegetas del A.T. buscan iluminación, en los comentarios gramáticos y lexicógrafos judíos medievales y recientes, para comprender pasajes oscuros, palabras raras o únicas.

3. La Historia de los efectos del texto.

Reposa sobre dos principios:

a) No hay texto, si no hay lectores que le den vida, apropiándose de él.

b) Individual o comunitario, el texto apropiado, toma forma en diferentes dominios (literario, artístico, teológico, ascético y místico), para su mejor comprensión.

Se trata de medir la evolución de la interpretación en el curso del tiempo en función de las preocupaciones de los lectores, y de la evaluación de la tradición para aclarar el sentido del texto.

V.gr. El cantar de los cantares ha sido recibido en la época de los Padres de la Iglesia, en el ambiente monástico latino de la Edad Media. Pero es necesario un discernimiento. Se debe evitar previligiar tal o cual momento del a historia de los efectos de un texto para hacer de el la única regla de interpretación.

D. Acercamiento por las ciencias humanas.

Un buen número de exegetas han sacado provecho de las investigaciones particularmente en los campos de la sociología, la antropología y la psicología, conscientes de que la Palabra d Dios se enraíza en la vida de grupos humanos y se abre camino a través de condicionamientos psicológicos.

1. Acercamiento sociológico.

Los textos religiosos están ligados con relaciones recíprocas a las sociedades en las cuales nacen. Luego, el estudio crítico de la Biblia necesita un conocimiento lo más exacto de los comportamientos sociales de los medios en los cuales las tradiciones bíblicas se han formado. El acercamiento sociológico da una gran apertura al trabajo exegético; el conocimiento que aporta contribuye a hacer comprender el funcionamiento económico, cultural y religioso del mundo bíblico. Un riesgo a este acercamiento sería el de conceder mayor importancia a aspectos económicos e institucionales de la humanidad, que a las dimensiones personales y religiosas.

2. Acercamiento por la antropología cultural.

Se relaciona con la sociología. La diferencia se sitúa a nivel de la sensibilidad y del método. La antropología cultural se interesa por un vasto conjunto de otros aspectos que se reflejan en el arte, el lenguaje, la religión, pero también en los vestidos, los ornamentos, las fiestas, las danzas, los mitos, las leyendas y todo lo que concierne a la etnografía. Define las características de las diferentes personas en su medio social. Sobre la base de diferentes elementos, se constituyen tipologías y modelos comunes a varias culturas. Con todo y que es muy útil para la interpretación de los textos bíblicos, no está en condiciones, por sí mismo, de dar cuenta de la contribución de la Revelación.

3. Acercamientos psicológicos y psicoanalíticos.

Los estudios psicológicos y psicoanalíticos aportan a la exégesis bíblica un enriquecimiento, porque gracias a ellas, los textos bíblicos pueden ser comprendidos mejor en cuanto a experiencias de vida y reglas de comportamiento; ayudan a decodificar el lenguaje humano de la Revelación y aportan una nueva comprensión del símbolo. El lenguaje simbólico expresa zonas de experiencia religiosa no accesibles al razonamiento puramente conceptual, pero tienen gran valor para la cuestión de la verdad; por eso un estudio interdisciplinar, por teólogos y psicólogos es importante. Hay que respetar las fronteras de cada disciplina. Aunque la psicología es útil para precisar la extensión de la responsabilidad humana, no puede eliminar la realidad del pecado y la salvación.

Estos acercamientos científicos no son los únicos, otras disciplinas pueden llegar a ser útiles para la interpretación del a Biblia

E. Acercamiento contextual.

La interpretación de un texto depende de la mentalidad y de las preocupaciones de sus lectores. Es necesario para el exegeta adoptar en sus trabajos puntos de vistas nuevos, que correspondan al pensamiento contemporáneo, el feminismo y la liberación retienen la atención.

1. Acercamiento liberacionista.

La teología de la liberación como movimiento teológico se consolida en los '70; parte del concilio vaticano II y del CELAM; además de las circunstancias económicas, sociales y políticas de América Latina. El movimiento se ha propagado a otras partes del mundo (V.gr. África, Asia). Se puede decir que no tiene un método de interpretación de la Biblia, sino que partiendo de puntos de vista socio-culturales y políticos propios, práctica una lectura bíblica orientada en función de las necesidades del pueblo. Su principio: el Dios de los pobres, no tolera la opresión o la injusticia, la exégesis entonces debe ser radical a favor de los pobres y los oprimidos; el valor de esta teología es indudable, Dios salvador, la dimensión comunitaria de fe; sin embargo hay que señalar, que aunque la exégesis no debe ser neutra, tampoco debe ser unilateral. Por lo demás, el compromiso social y político no es la tarea directa de la exégesis.

2. Acercamiento feminista.

La hermenéutica bíblica feminista nace a finales del XIX en (USA), en el contexto sociocultural de la lucha por los derechos de la mujer, con el comité de revisión bíblica: “The Woman's Bible” retomada con fuerza en los '70 en unión con el movimiento de la liberación de la mujer. Las tres formas de la hermenéutica bíblica feminista son:

a) La forma radical, rechaza totalmente la autoridad de la Biblia, por ser (androcentista).

b) La forma neo-ortodoxa, acepta la Biblia como profética y capaz de servir, en la medida que toma partido por los débiles, y por ende de la mujer.

c) La forma crítica, procura redescubrir la posición y el papel de la mujer cristiana en el movimiento de Jesús y en las iglesias paulinas.

No tiene aún un método nuevo para la investigación pero incluye dos criterios:

a) El criterio feminista, utiliza la sospecha, para llegar a la verdad es necesario no fiarse de los textos, sino buscar los indicios que revelan otra cosa distinta.

b) El criterio sociológico, se apoya sobre el estudio de las sociedades de los tiempos bíblicos, de su estratificación social, y de la posición que ocupaba la mujer. La sensibilidad femenina lleva a entrever y corregir interpretaciones tendenciosas, que intentaban justificar la dominación del varón sobre la mujer.

Sólo será útil la exégesis feminista si no pierde de vista la enseñanza de poder como servicio, enseñanza dirigida Por Jesús a sus discípulos, hombres y mujeres.

F. Lectura fundamentalista.

La lectura fundamentalista tiene su origen en la Reforma. Parte del principio de que, siendo la Biblia Palabra de Dios inspirada y exenta de error, debe ser leída e interpretada literalmente, es decir sin esfuerzo de comprensión se opone al empleo del método histórico-crítico, así como de otros métodos científicos. El problema de base es que, rechazando tener en cuenta el carácter histórico de la revelación, se vuelve incapaz de aceptar la verdad de la Encarnación; tiende a tratar el texto bíblico como si hubiera sido dictado palabra por palabra por el Espíritu Santo, y no reconoce que la Palabra de Dios ha sido formulada en un lenguaje y en una fraseología condicionadas por tal o cual época. Tiene una gran estrechez de puntos de vista, porque considera conforme a la realidad una cosmología superada, sólo porque se encuentra expresada en la Biblia. Se apoya sobre una lectura no crítica para confirmar ideas políticas, y actitudes sociales marcadas por prejuicios, racistas. El acercamiento fundamentalista es peligroso, invita tácitamente a una forma de suicidio del pensamiento, ofrece una certeza falsa, porque confunde inconscientemente las limitaciones humanas del mensaje bíblico con su sustancia divina.

II. Cuestiones de Hermenéutica.

A. Hermenéuticas filosóficas.

El desarrollo de la exégesis se debe repensar teniendo en cuenta la hermenéutica filosófica contemporánea, que ha puesto en evidencia la implicación de la subjetividad en el conocimiento histórico.

1. Perspectivas modernas.

Bultmann, la precomprensión necesaria a toda comprensión, con su teoría de la interpretación existencial de los escritos del N.T., se apoya en Heidegger, y afirma que la exégesis de un texto bíblico no es posible sin presupuestos que dirigen la comprensión. Se funda sobre una relación vital del intérprete a la cosa de la cual habla el texto.

Gadamer, subraya la distancia histórica entre el texto y su intérprete, retoma y desarrolla la teoría del círculo hermenéutico. Nuestra tradición es un conjunto de datos históricos y culturales que constituyen nuestro contexto vital, nuestro horizonte de comprensión. El intérprete debe entrar en diálogo con la realidad de la cual se trata el texto.

Ricoeour, pone en relieve la función de la distancia como preámbulo para una justa apropiación del texto, porque, sólo así, el texto adquiere una cierta autonomía con relación a su autor, comienza una carrera de sentido. Otra distancia es entre el texto y sus lectores sucesivos. Estos deben respetar el mundo del texto en su alteridad.

Sin embargo, el conocimiento bíblico no debe detenerse en el lenguaje, sino alcanzar la realidad de la cual habla el texto.

2. Utilidad para la exégesis.

Se trata de franquear la distancia entre el tiempo de los autores y de los primeros destinatarios de los textos bíblicos. La necesidad de una interpretación (hermenéutica), encuentra su fundamento en la Biblia misma y en la historia de su interpretación. No se es fiel a la intención de los textos bíblicos, sino cuando se procura encontrar, en el corazón de su formulación, la realidad de fe que expresan. La hermenéutica contemporánea es una sana reacción al positivismo histórico y a la tentación de aplicar al estudio de la Biblia los criterios de objetividad utilizados en las ciencias naturales. Los acontecimientos de la Biblia son acontecimientos interpretados, por lo que implica la subjetividad de exegeta. Algunas hermenéuticas son inadecuadas, la interpretación existencial de Bultmann, por ejemplo, conduce a encerrar el mensaje cristiano en una filosofía particular. La filosofía se vuelve norma, más bien que instrumento, de comprensión de aquello que es el objeto central de toda interpretación: La persona de Jesucristo y los acontecimientos de salvación que se han verificado en nuestra historia. El relato bíblico de estos acontecimientos no puede ser plenamente comprendido solamente por la razón. La fe vivida en la comunidad eclesial y la Luz del Espíritu Santo, dirigen su interpretación.

B. Sentidos de la Escritura inspirada.

La exégesis antigua distinguía dos sentidos el literal y el espiritual. La exégesis medieval veía tres aspectos en el sentido espiritual, que se relacionan, respectivamente, a la verdad revelada, a la conducta que se debía mantener, y al cumplimiento final. La exégesis histórico-crítica adopta la tesis de la unidad de sentido, según la cual un texto no puede tener simultáneamente diferentes significados, define el sentido de tal o cual texto bíblico en las circunstancias de su producción.

1. Sentido literal.

El sentido literal es indispensable, es preciso definir el sentido de los textos tal y como han sido producidos por sus autores; no debe confundirse con el sentido literalista al cual se adhieren los fundamentalistas. No basta traducir un texto palabra por palabra para obtener el sentido literal, es necesario comprenderlo según las convicciones literarias de su tiempo (V. gr., “Tengan ceñida la cintura” sentido literal “Tengan actitud de disponibilidad”). El relato sin embargo puede ser obra de la imaginación. El sentido literal es único pero no absoluto, por dos razones:

-El autor puede querer referirse a varios niveles de realidad.

-La inspiración divina puede guiar la expresión de modo de producir una ambivalencia.

El sentido literal está, desde el comienzo, abierto a desarrollos ulteriores, que se producen gracias a relecturas en contextos nuevos. Lo que no significa que se pueda atribuir a un texto bíblico cualquier sentido.

2. Sentido espiritual.

Es el sentido expresado por los textos bíblicos, cuando se los lee bajo la influencia del Espíritu Santo en el contexto del misterio pascual. No hay una necesaria distinción entre sentido literal y sentido espiritual. El sentido espiritual no puede jamás estar privado de relación con el sentido literal, si no, no podría hablarse de “cumplimiento” de la Escritura. Hay una relación de tres niveles: el texto bíblico, el misterio pascual y las circunstancias presentes de vida en el Espíritu.

Uno de los aspectos posibles del sentido espiritual es el tipológico, pertenece no a las Escrituras sino a las realidades que expresa: (V.gr., Adán es figura de Cristo, el diluvio figura del bautismo, etc…)

3. Sentido pleno.

Es el significado que un autor bíblico atribuye a un texto bíblico anterior, cuando lo vuelve a emplear en un contexto que le confiere un sentido literal nuevo; o de un significado, que una tradición doctrinal auténtica o una definición conciliar, da a un texto de la Biblia: (V.gr., “la Virgen concebirá”). La definición de pecado original del Concilio de Trento proporciona el sentido pleno de la enseñanza de Pablo, a propósito de las consecuencias del pecado de Adán. Se puede considerar el sentido pleno, como otro modo de designar el sentido espiritual de un texto bíblico, en el caso en que el sentido espiritual se distingue del sentido literal.

III. Dimensiones características de la interpretación católica.

La exégesis católica contribuye activamente al desarrollo de los métodos y al progreso de la investigación; situada siempre en la tradición viva de la Iglesia, cuya primera preocupación es la fidelidad a la revelación testimoniada por la Biblia. Toda precomprensión comporta peligros, en el caso de la exégesis católica, existe el riesgo de atribuir a los textos bíblicos un sentido que no expresan, sino que es el fruto de un desarrollo ulterior de la tradición. El exegeta debe prevenir este riesgo.

A. La interpretación en la Tradición bíblica.

Los textos de la Biblia son expresión de tradiciones religiosas que existían antes de ellos. En el curso del tiempo, múltiples tradiciones han confluido poco a poco para formar una gran tradición común. La interpretación en la tradición bíblica se puede entender como el modo con el cual la Biblia interpreta las experiencias humanas fundamentales o los acontecimientos particulares de la historia de Israel.

1. Relecturas.

Los escritos bíblicos posteriores, se apoyan con frecuencia sobre escritos anteriores, esto contribuye a la unidad interna de la Biblia. Aluden a ellos, proponen relecturas que desarrollan nuevos aspectos del sentido, a veces diferentes del sentido primitivo. Así la herencia de un tierra, prometida por Dios a Abrahán para su descendencia (Gn 15, 7.18), se convierte en la entrada en el santuario de Dios(Ex 15, 17), en una participación en el reposo de Dios(Sl 132,7-8), en la entrada en el santuario celestial(Heb 6,12. 18-20), en la herencia eterna (Heb 9,15).

2. Relaciones entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.

Los autores del N.T., reconocen al A.T., valor de revelación divina, señalan que la revelación ha encontrado su cumplimiento en la vida, la enseñanza y sobre todo la muerte y la resurrección de Jesús. Desde la actividad pública de Jesús, él había tomado una posición personal original, diferente de la tradición de su tiempo, la de los escribas y fariseos. La muerte y la resurrección de Jesús han llevado al extremo la evolución comenzada, al mismo tiempo que una apertura inesperada.

La muerte del Mesías, ha provocado una transformación de la interpretación histórica de los salmos reales y de los oráculos mesiánicos.

Su resurrección ha dado a esos mismos textos una plenitud de sentido.

A la luz de la Pascua, los autores del N.T., han releído el A.T., el Espíritu Santo les ha hecho descubrir el sentido espiritual. Pablo demuestra que la Torah, como revelación, anuncia ella misma su propio fin como sistema legislativo, pero los cristianos deben, si, nutrirse del A.T., como Palabra de Dios, para descubrir las dimensiones del misterio Pascual. La Biblia invita a rechazar el simplismo y la estrechez de espíritu.

3. Algunas conclusiones.

La Biblia es desde sus comienzos interpretación; los escritos que la componen han sido, en numerosos casos, reelaborados y reinterpretados. Observaciones:

-Puesto que la S.E., se constituye sobre el consenso de las comunidades creyentes, su interpretación debe ser, para las comunidades eclesiales, fuente de consenso sobre los puntos esenciales.

-Puesto que la expresión de fe, tal como se encuentra en la S.E, se ha renovado continuamente (implica relecturas), la interpretación debe ser creativa, para dar respuestas a partir de la Biblia.

-Puesto que los textos de la S.E., tienen a veces tensiones entre ellos, la interpretación debe ser plural. La particularidad de la interpretación debe evitar la exclusividad.

La interpretación de la Escritura se debe hacer, pues, en el seno de la Iglesia en su pluralidad y su unidad, y en la tradición de fe.

B. La interpretación en la Tradición de la Iglesia.

La Iglesia tiene conciencia de ser ayudada por el Espíritu Santo en su comprensión e interpretación de las Escrituras. Conforme a la promesa de Cristo “El Paráclito, que el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas” (Jn 14,26).

1. Formación del Canon.

El canon, contiene los escritos que deben ser conservados como S.E., por haber sido elaborados bajo la inspiración del Espíritu Santo, y tener a Dios por autor. El discernimiento del canon de la S.E., ha sido el punto de llegado de un largo proceso. Las comunidades de la Antigua Alianza, han reconocido en un cierto número de textos la Palabra de Dios. El N.T., testimonia se veneración por estos textos sagrados, que recibe como herencia trasmitida por el pueblo judío, les llama S.E.

A estos textos que forman el A.T., ha unido los escritos donde ella ha reconocido, el testimonio auténtico, proveniente de los apóstoles y garantizados por el Espíritu Santo, sobre todo lo que Jesús comenzó a hacer y enseñar, esta serie de escritos recibe el nombre de N.T.

2. Exégesis patrística.

Los padres de la Iglesia, que tienen un papel particular en el proceso de la formación del canon, tienen, un papel fundador en relación a la tradición viva. La contribución particular de la exégesis patrística consiste en sacar del conjunto de la Escritura las orientaciones de base que han dado forma a la tradición doctrinal del a Iglesia. Los padres utilizan con frecuencia el método alegórico para disipar el escándalo que podrían sentir algunos cristianos y los paganos del cristianismo. Pero la historicidad y literalidad son raramente anuladas. En sus explicaciones de la biblia los padres entrecruzan las interpretaciones tipológicas y alegóricas de un modo poco discernible, siempre con una finalidad pastoral y pedagógica. Los padres enseñan a leer teológicamente la Biblia en el seno de una tradición viva, con un auténtico espíritu cristiano.

3. Papel de los diferentes miembros de la Iglesia en la Interpretación.

Todos los bautizados, cuando participan, en la fe de Cristo, en la celebración de la Eucaristía, reconocen la presencia de Cristo también en su palabra. Así pues, todos los miembros de la Iglesia tienen un papel en la Interpretación de las Escrituras.

Los obispos, en el ejercicio de su ministerio pastoral, en cuanto sucesores de los apóstoles son testigos y garantes de la tradición viva en la cual las Escrituras son interpretadas en cada época.

Los sacerdotes, en tanto colaboradores de los obispos, tienen como primera obligación la proclamación de la Palabra, con los diáconos ponen en relieve la unidad que forman Palabra y sacramento en el ministerio de la Iglesia.

Los ministros de la Palabra, como educadores de la fe, tienen como tarea, no solo enseñar sino ayudar a los fieles a comprender y discernir lo que la Palabra de Dios les dice.

Aquéllos que, en su desamparo y privación de recursos humanos, son llevados a poner su única esperanza en Dios, tienen una capacidad de escuchar y de interpretar la Palabra de Dios, que debe ser tomada en cuenta por la Iglesia.

Así pues, es el magisterio de la Iglesia quien tiene la misión de garantizar la auténtica interpretación, y de indicar, que tal o cual interpretación particular es incompatible con el evangelio auténtico.

C. La tarea del exegeta.

Consiste en estudiar y explicar la S.E., para poner sus riquezas a la disposición de pastores y fieles. Pero también es una tarea científica, que pone al exegeta católico en relación con sus colegas no católicos. Comprende pues el trabajo de investigación y el de enseñanza, ambas desembocan en publicaciones.

1. Orientaciones principales.

El exegeta debe considerar el carácter histórico de la revelación bíblica, debe servirse del método histórico-crítico, sin atribuirle, la exclusividad. Su tarea termina cuando ha iluminado el sentido del texto bíblico, para eso debe considerar las diferentes hermenéuticas.

Debe también explicar el alcance cristológico, canónico, y eclesial de las Escrituras.

2. Investigación.

La tarea exegética es demasiada vasta, se requieren especialistas en diferentes dominios; los inconvenientes de la especialización se evitarán gracias a esfuerzos Inter. disciplinares. El estudio de las Sagradas Escrituras debe ser como el alma de la Teología, y los obispos y superiores religiosos deben proveer de personas consagradas a la investigación de la ciencia exegética.

3. Enseñanza.

La enseñanza deberá ser más técnica en las facultades, más pastoral en los seminarios, pero sería una falta de respeto a la Palabra de Dios si careciera de una dimensión intelectual. Los profesores deben mostrar como la Palabra de Dios merece un estudio atento y objetivo, que permita mostrar su valor literario, histórico, social y teológico. Dado el limitado tiempo, conviene dos modos de enseñar: exposiciones sintéticas y un análisis más profundo de textos bien escogidos.

La enseñanza no debe estar desprovista de base histórico-crítico ni de contenido espiritual.

4. Publicaciones.

Las publicaciones tienen una función importante para el progreso y la difusión de la exégesis, pueden ser medios no solo impresos, sino también (radio, televisión, técnicas electrónicas), de las cuales conviene servirse. El lenguaje debe ser entendible para el hombre de hoy

D. Relaciones con las otras disciplinas teológicas.

Siendo la exégesis una disciplina teológica, mantiene relaciones estrechas y complejas con otras disciplinas teológicas. Por una parte la teología sistemática tiene un influjo sobre la precomprensión, con la cual los exegetas abordan los textos bíblicos y por otra, la exégesis proporciona a las otras disciplinas datos fundamentales para éstas.

1. Teología y precomprensión de los textos bíblicos.

Al abordar un texto bíblico, los exegetas tienen necesariamente una precomprensión, en el caso de los católicos, se trata de una precomprensión basadas sobre certezas de fe, esta certeza llega por una reflexión teológica. La afirmación teológica de la relación estrecha entre Escritura y Tradición de la Iglesia, es confirmada y precisada gracias al desarrollo de los estudios exegéticos.

2. Exégesis y teología dogmática.

La S.E., constituye la base privilegiada de los estudios teológicos. Los exegetas pueden ayudar a los teólogos a evitar dos extremos: el dualismo, que separa una verdad doctrinal de su expresión lingüística; y el fundamentalismo, que considera como verdad revelada aún los aspectos contingentes de las expresiones humanas.

3. Exégesis y teología moral.

A los relatos que se refieren a la historia de la salvación, la Biblia une estrechamente múltiples instrucciones sobre la conducta que se debe observar: mandamientos, prohibiciones, prescripciones jurídicas, exhortaciones e invectivas proféticas, consejos sapienciales. Una de las tareas de la exégesis consiste en precisar el alcance de este material y en preparar así el campo para los moralistas. La Biblia refleja una evolución moral considerable. Debe haber un discernimiento, que tenga en cuenta el necesario progreso de la conciencia moral. Los moralistas tienen, el derecho de presentar a los exegetas cuestiones importantes, que estimulen sus investigaciones.

4. Puntos de vista diferentes e interacción necesaria.

Los puntos de vista, son diferentes, y deben serlo. La tarea de la exégesis es discernir con precisión los sentidos de los textos bíblicos en su contexto propio; es decir, primero en su contexto literario e histórico y luego en el contexto del canon de las Escrituras. Así el exegeta pone a luz el sentido teológico de los textos, luego es posible una continuidad entre la exégesis y la reflexión teológica ulterior. Pero el punto de vista no es el mismo, porque la tarea del exegeta es fundamentalmente histórica y descriptiva, y se limita a la interpretación de la Biblia. El estudio científico de la Biblia no puede aislarse de la investigación teológica, ni de la experiencia espiritual y del discernimiento de la Iglesia.