Inteligencia

Psicología. Entendimiento. Conducta inteligente. Habilidades sociales

  • Enviado por: Tania Irais Amador Carrillo
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 7 páginas

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   Inteligencia

Capacidad para aprender o comprender. Suele ser sinónimo de intelecto (entendimiento), pero se diferencia de éste por hacer hincapié en las habilidades y aptitudes para manejar situaciones concretas y por beneficiarse de la experiencia sensorial.

En psicología, la inteligencia se define como la capacidad de adquirir conocimientos o entendimiento y de utilizar en situaciones novedosas. Los psicólogos creen que estas capacidades son necesarias en la vida cotidiana, donde los individuos tiene que analizar o asumir nuevas informaciones mentales y sensoriales para poder dirigir sus acciones hacia metas determinadas. No obstante, en círculos académicos hay diferentes opiniones en cuanto a la formulación precisa del alcance y funciones de la inteligencia; por ejemplo, algunos consideran que la inteligencia es una suma de habilidades específicas que se manifiesta ante ciertas situaciones.

Algunos de los tipos de inteligencia conocidas son:

Inteligencia Artificial

La inteligencia artificial es el resultado de implementar en un objeto inanimado las facultades humanas que configuran la inteligencia. En nuestra historia de hace cuatro siglos, quien recibe estos donde es una figura de arcilla; nuestros tiempos, técnicamente más avanzados, son el marco ideal para el conocimiento de la inteligencia artificial en las computadoras. La (relativamente) nueva ciencia cognitiva precisa un estudio sistemático de todos aquellos factores que moldean nuestras facultades, pues en el caso contrario sería imposible implementarlos correctamente. A grandes rasgos, estos factores son los siguientes:

Conocimientos generales: Para una correcta emulación de la inteligencia, el sistema debe disponer de un conocimiento general, que abarca todos los campos, equivalente a la cultura adquirida por un humano.

Uso del lenguaje: Todo aquello que persiga ostentar la etiqueta de la inteligencia artificial debe ser capaz de comunicarse de forma lógica en un lenguaje comprensible y humano. Esto implica un perfecto dominio de la expresión escrita y una completa capacidad de entendimiento y síntesis de voz. Un ejemplo: "los principales mandos europeos se reunieron en la cumbre de la OTAN". Un sistema IA ha de ser capaz de distinguir el significado ambiguo de "cumbre", para no confundir a la OTAN con una montaña.

Procesamiento visual: la percepción visual del entorno es el sistema principal de los humanos para conocer e interpretar su medio. En un sistema de IA completo, esta característica ha tiene que estar disponible y sin limitaciones: Se ha de lograr, además de la visión, la comprensión de lo visto. Por ejemplo, tómense en cuenta las figuras 2 y 3: ambas representan un mismo patrón. En la segunda imagen, subconscientemente encontramos una relación entre el conjunto de puntos, por lo que interpretamos, de forma global, su contenido; para que un sistema IA sea eficiente, debe ser capaz de captar estas relaciones de forma automática.

Capacidad para tomar decisiones: Característica que ha de ser automática y flexible; quiere decir que, ante dos situaciones iguales, el sistema ha de tomar la decisión que considere más apropiada, en ambas.

Soluciones por experiencia: Las personas trabajamos por heurística. Esto significa que, ante un problema de características similares a otro anteriormente experimentado, podemos aplicar el conocimiento adquirido en ese momento para la solución del problema. Es una facultad complementaria a la anterior. La IA ha de crear equipos capaces de enriquecerse por medio de la experiencia. Todo lo anteriormente visto es realizado de una forma continua por los humanos, sin que esto disminuya la eficacia del resto de sus tareas; son facultades para nosotros tan triviales, que suelen ser agrupadas bajo el denominativo de "Sentido Común". Sin embargo, estos procesos, aparentemente sencillos, constituyen -por su dificultad de implementación en una máquina- las principales barreras ante la creación de un producto de IA. Como ya hemos visto en nuestra historia, Joseph Golem es el ideal perfecto de IA. Tal vez su forma de implementación, mediante runas y conjuros, no fuera la más ortodoxa, pero cumplía su cometido. He aquí una de las principales discrepancias entre los expertos en IA: Un sector de pensamiento más radical exige que, para que un producto sea considerado IA, los métodos que utilice han de ser propiamente humanos; por otra parte, el área moderada de la ciencia, alude al fin del producto para justificar, de esta manera, los medios de desarrollo.

   La inteligencia experiencial

   Se basa en la experiencia vivida, es automática, preconsciente, rápida, fácil y está relacionada con las emociones y la personalidad. Se basa en aquellos pensamientos que aparecen en nuestra mente de manera automática ante cualquier acontecimiento de nuestra vida, y en modos más generales de ver el mundo, a nosotros mismos y a los demás, aprendidos en la infancia y a lo largo de nuestras vidas y experiencias y que forman parte de nuestra forma de ser. Por ejemplo: "Pienso que no se puede confiar en nadie" o  "Pienso que en el fondo todo el mundo es bueno".

   La inteligencia experiencial funciona por asociaciones en vez de por lógica, estableciendo relaciones entre acontecimientos que tienen una fuerte carga emocional. Es decir, si un acontecimiento sigue a otro, significa que el primero ha causado el segundo. Por ejemplo, cuando Javier tuvo un gran éxito en una reunión de trabajo el día que se puso su camisa amarilla, después se ponía siempre esa camisa cuando tenía una reunión importante. Por supuesto, su mente racional le decía que eso era una tontería , mientras que su mente experiencial le estaba diciendo lo contrario.

   Por lo general, ambas mentes trabajan unidas, de modo que no nos damos cuenta de su existencia, excepto en los momentos en los que existen contradicciones entre ambas. Es decir, cuando la cabeza nos dice una cosa y el corazón otra distinta.

Inteligencia componencial

Habilidad de las personas para Habilidad de la persona para aprender a hacer cosas nuevas, adquirir nueva información, asimilar el conocimiento explícito que se en-seña en la escuela, almacenar y recuperar esa información y llevar a cabo tareas de forma rápida y efectiva.

Inteligencia contextual

Habilidad de la persona para emplear sus conocimientos prácticos y su sentido común, así como para adaptarse al ambiente, llegan-do a reformar el entorno para acomodar a él sus posibilidades y minimizar sus defectos.

La inteligencia racional 

Es la que todos conocemos desde hace tiempo y a la que nos referimos cuando hablamos de cociente intelectual o CI. Tradicionalmente, se ha concedido más importancia a este tipo de inteligencia. Sin embargo, se ha visto que un CI alto no garantiza el éxito en la vida, las relaciones o el trabajo. Para eso hacen falta otro tipo de habilidades, que son precisamente las relacionadas con la inteligencia experiencial. No obstante, es verdad que un CI alto y una alta inteligencia experiencial siempre pueden ayudar a lograr un mayor éxito que un CI bajo y una alta inteligencia experiencial. Funciona siguiendo reglas establecidas, es lenta, consciente, analítica, lógica. Es la que utilizamos, por ejemplo, para hacer un cálculo matemático.  

El término inteligencia emocional fue utilizado por primera vez en 1990 por Peter Salovey de Harvard y John Mayer de la New Hampshire, para describir las cualidades emocionales que parecen tener importancia para el éxito: empatía, expresión y comprensión de los sentimientos control de nuestro genio, independencia, capacidad de adaptación, simpatía, capacidad de resol-ver los problemas de forma interpersonal, persistencia, cordialidad, amabilidad, respeto.

Pero fue Daniel Goleman con su libro Inteligencia Emocional quien lo popularizó y convirtió en un betsseller, refiriéndose a las siguientes habilidades: capacidad de motivarnos a nosotros mismos de perseverar en el desempeño a pesar de las posibles frustraciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera, de controlar los impulsos, diferir las gratificaciones, de empatizar y confiar en los demás. T.1

¿Se descubrían entonces estas habilidades? La respuesta es no. El trabajo de investigación sobre las habilidades sociales y su aplicación terapéutica y educativa llevaba décadas desarrollándose. Como muestra podemos destacar la obra de Arnol Golstein y colaboradores con su programa de 1980 de habilidades sociales y autocontrol en la adolescencia que propone un método de entrenamiento sistemático y estructurado para jóvenes con habilidades deficiente, con problemas de agresividad, retraimiento e inmadurez, utilizando el aprendizaje por imitación, la representación de papeles la generalización, como alternativa a otras medidas punitiva y terapéuticas. Dicho programa trabaja las siguientes habilidades:

Habilidades sociales básica:
Escuchar, iniciar una conversación, dar las gracias, presentarse, hacer un cumplido

Habilidades sociales avanzadas:
Participar, dar y seguir instrucciones, pedir ayuda, disculparse, convencer

Relacionadas con los sentimientos:
conocer y expresar los propios sentimientos, comprender los de los demás, afrontar el enfado, expresar afecto, resolver el miedo, auto recompensarse

Alternativas a la agresión:
Pedir permiso, compartir, ayudar, negociar, autocontrol, responder a las bromas, evitar los problemas, no entrar en peleas, defender los derechos

Hacer frente al estrés de planificación:
Formular o responder a una queja, resolver la vergüenza, defender a un amigo, responder al fracaso, a una acusación, arreglárselas cuando le dejan de lado, preparase para una conversación difícil, hacer frente a las presiones de grupo

Resolución de problemas:
Tomar iniciativa, discernir la causa, establecer un objetivo, recoger información, valorar los propias habilidades, valorar la importancia del problemas, valorar alternativas, tomar decisiones concentrarse en la tarea.

¿Como medir la inteligencia?

Existen diversos tipos de tests para medir la inteligencia, pero todos ellos la miden de manera muy similar. Algunos tests incluyen palabras o números y requieren un conocimiento cultural específico (como vocabulario). Otros, en cambio, no requieren este conocimiento e incluyen formas y diseños que sólo exigen conocer conocimientos universales simples.

Hasta la fecha, en los estudios realizados se ha podido observar que el rendimiento de la población general en los tests de inteligencia sigue una distribución normal; la mayor parte de las personas se sitúan alrededor del punto medio que está en un CI: 100. Pocos individuos destacan como muy brillantes o como muy poco brillantes.

En el cociente intelectual de una persona parece influir de forma importante tanto la genética como las variables ambientales. Se estima que la heredabilidad de la inteligencia se encuentra entre un 0.4 y un 0.8 en una escala del 0 al 1. Si todos los entornos fuesen iguales para todo el mundo, la heredabilidad sería de 1, o sea, del 100%, dado que todas las diferencias que se pudiesen observar tendrían necesariamente un origen genético. Pero en realidad, el ambiente y las experiencias personales contribuyen sustancialmente a las diferencias en el rendimiento de los tests de inteligencia. Variables sociales como la ocupación, la escolarización o el ambiente familiar y variables biológicas como la nutrición, el plomo ambiental el alcohol o los factores peri natales son factores importantes a tener en cuenta antes de hacer un estudio con un resultado lo mas imparcial y objetivo posible .

Relación de inteligencia con:

Habilidad: Se relaciona con la inteligencia debido a que ambos conceptos están muy unidos uno al otro, ya que el concepto de habilidad es la capacidad de hacer algo bien, y el de inteligencia ya fue explicado al principio del trabajo.

Destreza: Al ser un sinónimo de habilidad, su relación con la inteligencia es muy similar al de habilidad, con la pequeña diferencia de que la destreza se da con práctica anterior.

Pensamiento: Se relaciona cuando el ser humano comprende y estructura las ideas para dar sentido a la opinión.

Bibliografía:

www.psicoactiva.com

www.nodulo.com

www.uv.com

www.sht.com

www.arrakis.com

www.monografías.com

Enciclopedia Microsoft Encarta 2003