Integración sociolaboral de personas con discapacidades

Educación social y especial. Calidad de vida. Posibilidades y limitaciones. Vivienda. Tiempo libre y ocio. Desarrollo. Vida sexual

  • Enviado por: Kitsunegary
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas
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INTEGRACIO SOCIOLABORAL DE PERSONES AMB DISCAPACITATS.

Índice:

* Portada pág. 1

* Índice pág. 2

* 1) Posibilidades y limitaciones... pág. 3

* 2 y 3) Reflexiones y pistas... pág. 4

* Vivienda pág. 5

* Tiempo libre y ocio pág. 5

* Desarrollo de la propia vida sexual pág. 6

Matrimonio pág. 7

Esterilización pág. 7

Conclusión pág. 8

Bibliografía pág. 10

1. Posibilidades y limitaciones de la aplicación de un modelo de cualidad de vida en la planificación y evaluación de los servicios dirigidos a persones con discapacidades. Arguméntalo.

Personalmente, creo que las posibilidades de dicha aplicación son ínfimas, y las limitaciones excesivas.

A mi parecer, los servicios dirigidos a este colectivo han avanzado mucho en los últimos años (se ha de tener en cuenta también el hecho que actualmente se intuye un cierto estancamiento), cada vez es mayor el número de personas que se incorporan a la tarea de mejorar la calidad de vida y el bienestar personal de las personas con discapacidad: psicólogos, pedagogos, maestros, educadores, médicos, asistentes sociales, psiquiatras, terapeutas ocupacionales... Todo ello con una finalidad: el logro de una integración comunitaria en todas las edades, ámbitos de la vida y en cualquier lugar del mundo. Si hacemos un recorrido, muy resumido, por la historia de las diversas civilizaciones, recordamos (que de vez en cuando tampoco va mal) el tratamiento que estas personas recibieron y reciben. En la Antigüedad Clásica eran seres que no se merecían vivir, eran anormales, los mataban como los lobos a sus crías más débiles; en la Edad Media los temían y perseguían: eran herejes, locos, maleantes, en definitiva, estaban embrujados. Durante el Renacimiento se consiguió un trato más humanitario hacia este colectivo, los consideraban personas, aunque la atención educativa sólo la recibían los discapacitados sensoriales. En los años 70 se les llamaba, con todo normalidad, subnormales (Y yo me pregunto: ¿Qué es ser normal?). En la actualidad las personas que padecen alguna discapacidad son alumnos con necesidades educativas especiales.

Con este paseo histórico quiero confirmar la progresiva concienciación social sobre las necesidades de las personas con discapacidad, incluso cabe mencionar la existencia de la L.I.S.M.I, el Real Decreto de Ordenación de la Educación Especial, el Proyecto de Integración Educativa... Pero hemos de ser realistas, toda esta mejora, concienciación social, dedicación profesional.., queda interrumpida en cuanto aparece la palabra dinero.

Todos los servicios tienen como finalidad el desarrollo máximo de las capacidades de las personas con discapacidad, a fin de lograr una perfecta normalización e integración de estas personas, pero esto sólo puede ocurrir si hay una continuidad desde el primer momento hasta la edad adulta y una buena coordinación entre los servicios. Esta continuidad y coordinación es demasiado extensa en el tiempo y esto se traduce en que es un proceso demasiado costoso, tanto en recursos materiales como humanos.

Los profesionales que se dedican a las personas con discapacidad, en algún momento de sus vidas decidieron dedicarse a este ámbito porque les interesaba y les preocupaba el bienestar de este colectivo. Ahora, me pregunto, en que momento de sus vidas esta dedicación personal hacia estas personas, deja de ser lo más importante y motivador, para dejar paso al interés económico. Es cierto que la sociedad en la que vivimos nos exige un cierto nivel de consumismo (lo material está de moda), pero en este caso lo veo excesivo.

Personalmente creo que las posibilidades de un modelo de calidad de vida en los servicios dirigidos a este colectivo actualmente están muy limitadas, y si no, sólo hemos de fijarnos en los C.E.T (Centros Especiales de Trabajo), en los que, haciendo caso omiso a la L.I.S.M.I, niegan la inserción en el mundo laboral ordinario a aquellas personas que están perfectamente preparadas para integrarse, por el mero hecho que les sale más a cuenta, económicamente hablando, saltarse la ley y quedarse con los trabajadores más bien preparados en vez abrirles camino en el mundo laboral ordinario y, posteriormente, dedicarse a formar a otros potencialmente aptos.

Pero con todo, quiero ser positiva, quiero creer que en las futuras acciones se producirá una cierta reconversión ideológica, de forma que, incluso las más pequeñas asociaciones, se den cuenta que la defensa de los derechos es determinante para conseguir la adecuada calidad de vida de las personas con discapacidad

2. y 3. Reflexión sobre la calidad de vida de las personas con discapacidad, a partir de los contenidos que, a partir de diferentes actividades, hemos ido trabajando a lo largo de la asignatura. Justifica tu postura con ejemplos concretos (textos, películas, actividades...). Algunas pistas y orientaciones.., a fin de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad (a partir de lo planteado en la cuestión anterior).

En primer lugar, hemos de ser conscientes que la calidad de vida de una persona está estrechamente relacionada con todo aquello que le envuelve, es decir, familia, trabajo, amigos, pareja.., y esta consiste en conseguir una vida normalizada y lo más participativa posible en la comunidad a fin de realizarse como personas. En esta línea se halla la posibilidad de ocupar un puesto de trabajo lo más idóneo posible, siempre apoyada, la iniciativa, por otras posibilidades, como podrían ser:

  • Vivienda,

  • Tiempo libre y de ocio,

  • Desarrollo de la propia vida sexual.

VIVIENDA:

Todo el mundo tiene derecho a vivir en su propio hogar con el apoyo que necesite, independientemente de etiquetas, presencia o ausencia de habilidades y aspecto físico. Jay Klein p.45.

Disponer de una vivienda propia dentro de una comunidad representa un elemento muy significativo en el camino de la normalización y de la participación de las personas con discapacidad en su entorno social, ya que la vivienda no es sólo un espacio físico, sino que se trata de un lugar donde las personas expresan sus vivencias y sus conflictos, tanto con ellos mismos como con la gente que les rodea.

En este aspecto tienen suma importancia tanto la familia como los servicios sociales. La familia ha de apoyarle en todo momento, transmitirle confianza, que sienta que sus familiares creen realmente que es capaz de independizarse (es de agradecer que la familia lo crea realmente). Por otra parte, es necesaria la integración en el mundo laboral ordinario de la persona con discapacidad (claro ejemplo es el de pablo Marín), con el fin de que sea total y realmente autónomo e independiente. En la visita que hicimos al C.O. (Centro Ocupacional) “El Vilar” en Blanes, la asistente social del centro nos mencionó el hecho que a la Administración le resultaría más barato aportar el dinero directamente al individuo en vez interponer una institución a fin que le habilite un piso, no creo necesario decir que comparto su postura.

TIEMPO LIBRE Y DE OCIO:

Es el tiempo de que se dispone libremente, sin ninguna forma de obligación, ya sea laboral o personal. En muchas ocasiones, las personas con discapacidad, se ven obligadas a la inactividad, o como máximo este tiempo libre se consume sin ningún estímulo ni satisfacción. Por eso creo necesario aumentar el número y calidad de las actividades de tiempo libre que se ofrece a éste colectivo, es decir, es necesaria una educación del ocio (y aquí incluyo a todos los ciudadanos). Las personas han de tener la posibilidad de disfrutar de diferentes opciones a la hora de ocupar su tiempo libre (ya que cada persona tiene unas necesidades diferentes), tanto si es de forma individual como si es con otros amigos o compañeros. Se ha de poder elegir.

Muchas veces nos dejamos llevar por las carencias y no por las aptitudes y capacidades de las personas con discapacidad, por lo que a menudo se marginan propuestas de actividades y se realizan muchas otras específicamente para personas con discapacidades, que no son negativas pero, a la vez, habrían de estar abiertas a toda la comunidad, ya que el tiempo libre es una buena oportunidad para conseguir la integración de este colectivo en ésta. No se debe olvidar que la integración significa: participar, compartir, disfrutar.., dentro de las posibilidades de cada uno.

Como he mencionado anteriormente, estas actividades de ocio de pueden realizar individualmente o con amigos, por lo que es necesaria la participación y apoyo de la familia y los amigos, que estén dispuestos a escuchar, han de dejar de preocuparse por el discapacitado y escuchar más a la persona.

DESARROLLO DE LA PROPIA VIDA SEXUAL:

“(...),hay que confirmar que el desarrollo y la realización de la persona humana pasa necesariamente por la realización y maduración de su propia sexualidad.” Fundación TAU, p.38.

Éste es un tema muy, pero que muy, delicado, ya que se trata de sentimientos, emociones y experiencias vividas con una gran intensidad y propias de la intimidad de cada uno.

La sexualidad es una relación, un contacto, un deseo, un placer, un sufrimiento.., pero todo ello pasa a través del cuerpo de cada uno y se vive con el cuerpo, y esto es válido para todos y para todas las edades. Una persona con una discapacidad tiene las posibilidades de relacionarse corporalmente con sus semejantes y de sentir estas emociones y, como adulto que es, siente la necesidad de establecer estos contactos con los demás, al igual que cualquiera de nosotros.

Con todo, es cierto que esta cuestión ha sido, y es, una especie de tabú para la sociedad, considerada en muchos casos anómala, pero también es cierto que en la mayoría de los casos, y mediante una adecuada educación sexual, las personas con discapacidad psíquica, pueden disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria.

No creo necesario mencionar la vida sexual de las personas con discapacidades físicas, ya que es obvio que ésta no comporta ninguna dificultad física ni de comprensión social: “Coming Home”, “El Regreso”: “(...) es la primera vez que alguien discapacitado ha sido tratado en el cine como un ser humano completo, con un amplio repertorio de sentimientos, emociones y necesidades viscerales y sexuales”. Norde, M.F. p.508.

Creo que es totalmente falsa la idea que predomina sobre la vida sexual de las personas con discapacidad, es decir, es falsa la concepción de que las personas con alguna discapacidad son hipersexuales o que caen frecuentemente en una sexualidad agresiva, al menos no creo que sea más cierto que en el caso de la personas “normales”, ya que hablando de sexualidad a ver quien es el listo que acota lo que es normal y lo que no.

Matrimonio:

Según la Declaración de los Derechos Humanos toda persona humana tiene derecho a contraer matrimonio y a crear una familia, pero la sociedad (y en especial la familia, como muy bien debatieron nuestros compañeros en clase) tiene tendencia a negar este derecho inalienable.

Personalmente me parece injusto negar éste derecho, creo que la única posibilidad de negación sería a raíz de la existencia de motivos muy graves y seguros, que muestren y demuestren la incapacidad de la pareja para asumir las responsabilidades del matrimonio. Pero no creo que haya ningún tipo de problema mientras exista un “conocimiento mínimo indispensable de lo que significa, una presencia de capacidad valorativa que posibilite el cumplimiento de las obligaciones del matrimonio y capacidad de relación interpersonal” Fundación TAU p.44.

Esterilización:

Me remito al párrafo anterior al hablar del derecho de personas con discapacidad psíquica a tener descendencia, y a la solución que el gobierno (no sólo el de nuestro país) se ha sacado de la manga para que el país no se nos llene de pequeños deficiente mentales... ¡Por favor!

A ver, si yo lo entiendo, por ejemplo, imaginemos un matrimonio “normal” que por la causa que sea tienen una hija a los.., 50 años, y resulta que ésta padece síndrome de Down, es comprensible que cuando la chica tenga unos 20 años (y los padres alrededor de 70) les preocupe que el hijo tenga descendencia, ya que lo primero que se les pasará por la cabeza es: “Si no puede cuidarse ella, ¿Cómo va a cuidar de un hijo? ¿Y cuándo nosotros no estemos?...” Es comprensible incluso, en grados de discapacidad elevados, es lo más lógico del mundo, pero creo que en muchísimos casos, los padres tendrían que comprender que sus hijos son personas normales, que el padecer síndrome de Down no es sinónimo de inútil total, que pueden llevar una vida perfectamente y socialmente normal, tener pareja, casarse, tener hijos,.. Y cuidar de ellos.

Creo que tendríamos que volver la vista atrás y recordar el holocausto (porque es lo que fue) que se llevó a cabo en Suecia entre 1936 y 1976, cuando esterilizaron a la fuerza cerca de 60.000 mujeres, creo sinceramente que de los errores se aprende.

Se que en muchos casos es necesaria la esterilización, ya que tampoco sería justo traer un niño al mundo y que éste algún día se diera cuenta de que sus madre ni siquiera es consciente de que existe, de que nació... Pero tampoco soy partidaria de ir haciendo ligaduras de trompas por doquier, por el mero hecho de que una chica tiene Síndrome de Down, nadie es perfecto, y los “normales” menos.

Conclusión:

Para concluir creo necesaria una pequeña explicación de lo que yo, personalmente, creo que es la calidad de vida. Se podría entender como tal, el disfrutar de los Derechos Humanos Universales, es decir, derecho a la vida, a la educación, a una vivienda digna, a un trabajo digno y debidamente remunerado, sanidad... Pero mirémonoslo desde una perspectiva un poco más subjetiva. Por mi parte, tengo trabajo, recibo una cierta educación formal, vivo en una vivienda digna, como todos los días... Pero.., soy feliz? Aquí es donde quería llegar, la calidad de vida es vivir según los derechos y deberes que restan escritos en unos certificados llamados “Declaración de los Derechos Humanos”, que nos aseguran un cierto bienestar social (y que no cabe decir que eso es importantísimo) y personal cuanto a la igualdad de derechos sin tener en cuenta etnia, religión sexo, edad... Pero y lo realmente personal? La persona en si misma: YO. Puedo poseer muchísimas cosas materiales, vivir a cuerpo de rey, tener la vida solucionada económicamente.., mas, si lo que me rodea no me hace sentir feliz, complacida, realizada, bien conmigo misma, entonces de que me sirve, por ejemplo, tener un trabajo, para que quiero ganar dinero si la felicidad no se puede comprar?

En resumen, lo que quiero expresar es el hecho que para mí la calidad de vida, además de vivir en unas condiciones mínimamente dignas, es poder realizarme como persona y de la manera que mejor me parezca (siempre teniendo en cuenta que mis derechos acaban donde empiezan los de los demás, y lo mismo con los deberes).

“Calidad de vida es un concepto que refleja las condiciones de vida deseadas por una persona (...)”

Robert Schalock (1996)

Bibliografía:

Klein, Jay, (2000): Ayudar a las personas con discapacidad a vivir en un hogar propio. Fundació Catalana Síndrome de Down, Barcelona.

Verdugo, Miguel Ángel. (Ed), (1995): Personas con discapacidad. Perspectivas psicopedagógicas y Rehabilitadoras. Siglo Veintiuno, Madrid.

Dosiers y fotocopias ”Integració Sociolaboral de persones amb discapacitat”.

Fundación TAU, (1997): La persona con retraso mental. Dykinson. Madrid. (Recopilación de las ponencias de las II Jornadas sobre Fundaciones Tutelares. Sevilla, marzo 1997).

Norde, M.F. (1998): El cine del Ailamiento. El discapacitado en la historia del cine. Poliedro, Madrid. (Fotocopias 16/04/02 “Integració Sociolaboral de persones amb Discapacitats”).

Paco Marín: Joven barcelonés de 21 años, que trabaja de administrativo en la Fundación Catalana para el Síndrome de Down. Tiene síndrome de Down. Dossier 324 pp.31-39 “Integració Sociolaboral de Persones amb Discapacitats”.

El autor hace referencia a las palabras de Waldo Salt, realizador y guionista de “El Regreso”, fotocopias 16/04/02 p.3

Dossier 416 “Integració Sociolaboral de Persones amb discapacitat” p.17