Instituciones de la UE (Unión Europea)

Tratados institucionales. Desarrollo histórico. Etapas. Ampliaciones. Europa de los Doce. Ampliación Países del Este

  • Enviado por: Evmotion
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 25 páginas
publicidad
publicidad

Introducción: Primeros pasos hacia el proceso de cooperación e integración en Europa, antes de Tratado de Roma

La Unión Europea (UE) es una familia de países europeos democráticos, que se han comprometido a trabajar juntos en pos de la paz y la prosperidad. No se trata de un Estado destinado a sustituir a los actuales Estados, pero es más que cualquier otra organización internacional. En realidad, la UE es única. Sus Estados miembros han creado instituciones comunes en las que delegan parte de su soberanía, con el fin de que se puedan tomar democráticamente decisiones sobre asuntos específicos de interés común, a escala europea. Esta unión de soberanías también se denomina "integración europea".

Los atisbos de una unificación europea pueden rastrearse en los escritos de filósofos, políticos, ideólogos, poetas..., de muy variada condición: desde Leibnitz hasta Bluntschili, de Marsilio de Padua a Lorimer, pasando por Dante, el Rey de Bohemia Jorge de Podebrady, el Abate de Saint Pierre, etc. Cabe recordar a Aristide Briand en el marco de la Sociedad de Naciones, su iniciativa de “unión europea”. Paralelamente, desde ámbitos privados aparecen otras fuerzas que promoverán el germen europeísta, así en 1923 en conde Coudenhove-Kalergi publica su obra “Paneuropa”, la cual dará origen al posterior movimiento paneuropeo. Estas y otras iniciativas se estrellaran , no obstante, contra la incomprensión de los estados, máxime en un clima tan adverso como el de entreguerras. Con el estallido de la II Guerra Mundial se suscita una nueva propuesta de integración europea; le corresponde a Winston Churchill el merito de una propuesta de “Unión franco-británica” sobre la base de la cual propiciar una ulterior coalición del conjunto de Estados europeos frente a la amenaza nazi. Pero habrá de esperarse al termino del conflicto para que en un nuevo clima, lastrado por la miseria de Europa, se multipliquen las iniciativas publicas y privadas que promuevan la integración política de Europa con acrecidas posibilidades de éxito.

Las raíces históricas de la Unión Europea se remontan a la Segunda Guerra Mundial. Así, en 1945 se desarrolla en Paris la Conferencia Federal Europea- de carácter no gubernamental- pero con la cual se solidarizan personas de la talla del mariscal Montogomery y el general De Gaulle. En 1946, en el curso d una conferencia dictada en la Universidad de Zurich, W. Churchill formula la idea de constituir una “especie de Estados Unidos de Europa”. En 1947 tiene lugar en la en la suiza Montreux una reunión europea de federalistas. En 1948, La Haya es el escenario de del “Congreso de Europa” donde 800 delegados no gubernamentales se manifiestan a favor de una Europa unida.

La idea de la integración europea se concibió para evitar que volvieran a producirse matanzas y destrucciones. Su creación fue propuesta por primera vez por el Ministro de Asuntos Exteriores francés, Robert Schuman, directamente influido por su asesor Jean Monet, en un discurso el 9 de mayo de 1950. Esta fecha, el "cumpleaños" de la actual UE, se celebra anualmente como el día de Europa.

Fruto de la invitación contenida en esta histórica declaración de Suman, es la creación con la participación de Francia, RFA, Luxemburgo, Países Bajos, Italia y Bélgica, tras breve negociación, de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero.

En efecto, el 18 de abril de 1951, los ministros de AAEE de estos Estados firman en Paris el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), el cual tras los correspondientes procesos de autorización parlamentaria era objeto de ratificación por estos Estados entrando en vigor en 1952. En ese momento, y en intima conexión con el particular clima político internacional -el episodio mas característico de la Guerra de Corea se encuentra en pleno desarrollo- los “seis” parecen decididos a agilizar la labor de integración europea y con tal fin firman el 27 de mayo de 1952 un tratado por el cual instituyen una Comunidad europea de Defensa, con el objeto de poner en común sus respectivas Fuerzas Armadas, subordinándolas a una autoridad común.

La recién constituida CECA elabora un proyecto en el que se prevé una Comunidad Política Europea, que se asemejaría a una federación de Estados. Pero la tormentosa sesión del 30 de agosto de 1954 en la cual la Asamblea Nacional francesa rechazara el Tratado de la Comunidad Europea de Defensa, no solo hará naufragar esta iniciativa sino que también supondrá el abandono definitivo del proyecto de Comunidad Política Europea. Esto hará posible una reorientación, una “vuelta a los orígenes”. Así se crea una integración parcial por sectores económicos, de modo que la propia dinámica del proceso ira planteando la necesidad de unificar otros sectores hasta alcanzar la plena integración.

De este modo, los “seis” participan en la Conferencia de Mesina, el 2 de junio de 1955, en donde se gestan las líneas de lo que será la comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EURATOM).

En efecto, la Conferencia encarga a un comité intergubernamental presidido por el político belga Paul Henri Spaak, el análisis de las posibilidades de creación de sendas organizaciones de integración económica general y de integración en el campo de la explotación pacifica de la energía nuclear. Sobre la base de las conclusiones del informe sometido por el “Comité Spaak”, se inician a mediados de 1956 las negociaciones que culminan con la firma en Roma el 25 de marzo de 1957 de los tratados constitutivos de las nuevas comunidades

Etapas en la formación de la Unión Europea (UE)

El Tratado que instituía la CEE afirmaba en su preámbulo que los estados signatarios estaban "determinados a establecer los fundamentos de una unión sin fisuras más estrecha entre los países europeos". Así quedaba claramente afirmado el objetivo político de integración progresiva entre los diversos países miembros. En la práctica, lo que se creó básicamente fue una unión aduanera. Por ello la CEE fue conocida popularmente como el "Mercado Común". Se acordó un proceso transitorio de 12 años para el total desarme arancelario entre los países miembros. Ante el éxito económico que trajo la mayor fluidez de los intercambios comerciales, el plazo transitorio se acordó y el 1 de julio de 1968 se suprimieron todos los aranceles internos entre los estados comunitarias. Al mismo tiempo se adoptó un Arancel Aduanero Común para todos los productos procedentes de terceros países.

Este mercado común afectaba en realidad exclusivamente a la libre circulación de bienes. El libre movimiento de personas, capitales y servicios siguió sufriendo importantes limitaciones. En realidad, habrá que esperar al Acta Única de 1987 para que se diera el impulso definitivo que llevó a que en 1992 se estableciera un mercado unificado.

El otro elemento esencial de lo acordado en Roma fue la adopción de una Política Agrícola Común (PAC). Esencialmente, la PAC establece la libertad de circulación de los productos agrícolas dentro de la CEE y la adopción de políticas fuertemente proteccionistas, que garantizaban a los agricultores europeos un nivel de ingresos suficiente al evitar la competencia de productos de terceros países y mediante la subvención a los precios agrícolas. Con el objetivo de financiar la PAC, se creó, en 1962, el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA). La PAC sigue absorbiendo la mayor parte del presupuesto comunitario y es uno de los aspectos más necesitados de reforma.

El Tratado de Roma también estableció la prohibición de monopolios, algunas políticas comunes en transportes, y la concesión de algunos privilegios comerciales a los territorios coloniales de los estados miembros.

El Tratado de Roma significó el triunfo de lo que se han venido en llamar las tesis "funcionalistas". Representadas esencialmente por Jean Monet. Ante la imposibilidad de acceder de manera inmediata a una unión política, imposibilidad demostrada en el fracaso de la CED, la nueva estrategia busca un proceso de integración que vaya afectando poco a poco a diversos sectores económicos, de forma gradual, y que vaya creando instituciones supranacionales en las que los Estados paulatinamente vayan cediendo competencias económicas, administrativas y, en último caso, políticas. En este sentido, la CEE va a tener una serie de instituciones: la Comisión, el Consejo, la Asamblea Europea (posteriormente el Parlamento Europeo), el Tribunal de Justicia y el Comité Económico Social cuyas competencias se irán ampliando y matizando en los diversos acuerdos y tratados que fueron modificando en los años posteriores el Tratado de Roma.

Se trataba, en definitiva, de iniciar un proceso en el que la progresiva integración económica fuera allanando el camino al objetivo final de la unión política, unión que quedaba planteada como un objetivo a largo plazo

El Tratado  que instituyó la Comunidad Atómica Europea (EURATOM) es mucho menos importante y trataba de crear "las condiciones de desarrollo de una pujante industria nuclear". En la realidad, cuando se habla del Tratado de Roma nos referimos en exclusiva, aunque de forma incorrecta, al que creó la CEE.

La CEE tuvo un problema importante como es que un país de la talla imprescindible de Gran Bretaña se mantuviese al margen. Tenían razones tales como los muchos lazos políticos y económicos que los unen a sus colonias y ex colonias. Tampoco estaban de acuerdo con la unión aduanera que se había propuesto, y miraban con escepticismo el ceder parte de los poderes a una organización supranacional europea. Esta postura es mantenida por algunos hoy día.

Tras fracasar las negociaciones para su ingreso en la CEE, el gobierno británico propició la creación la Asociación Europea de Libre Comercia (EFTA), a la que se adhirieron Suecia, Suiza, Noruega, Dinamarca, Austria y Portugal. Esta asociación, que huía de cualquier proyecto de integración política, fue una mera zona de libre comercio, esencialmente de productos industriales, y no recogía ningún tipo de arancel común.

Pero fue en error, La CEE tuvo un crecimiento económico durante la década de los 60 incluso superior al de Estados Unidos. Y Gran Bretaña continuo en su trayectoria decadente respecto al resto del continente. Así, en agosto de 1961, el primer ministro británico, solicitó el inicio de negociaciones para el ingreso del Reino Unido. Sin embargo, tras diversos intentos negociadores, el líder francés, Charles De Gaulle, resuelto a construir lo que el denominó una "Europa de las patrias" que fuera independiente de las dos superpotencias enfrentadas en la "guerra fría", y receloso de la estrecha vinculación británica a Washington, vetó en 1963 el ingreso británico en la CEE. Cuando, en 1967, el gobierno laborista de Harold Wilson volvió a solicitar el ingreso en la CEE, el general francés volvió a vetar la adhesión del Reino Unido.

De Gaulle, pese a defender una Europa fuerte ante EE.UU. y la U.R.S.S., nunca creyó en una Europa unida políticamente. Para él, la independencia nacional francesa, país al que intentó denodadamente mantener en el papel de potencia, era una cuestión innegociable. Fruto de este nacionalismo de De Gaulle fue la denominada "crisis de la silla vacía" en 1966, que mantuvo durante meses a la Comunidad paralizada, y que finalmente finalizó con el denominado Compromiso de Luxemburgo.

Hubo que esperar a la dimisión de De Gaulle en 1969, dimisión provocada por razones de política interna un año después del "Mayo del 68" francés, para que se abriera la puerta para la adhesión británica.

Venciendo la oposición partes importantes de la opinión pública británica, contrarias a la adhesión a la CEE y claramente "antieuropeas", finalmente las negociaciones terminaron con éxito en 1972.

En 1973, tres nuevos países ingresaron en la CEE: el Reino Unido, Dinamarca e Irlanda. Nacía la "Europa de los Nueve".

Los noruegos votaron en contra del ingreso y su país, en contra de la opinión su propio gobierno, con lo que Noruega se mantuvo al margen de la Comunidad.

Los avances en la integración europea y la ampliación a la "Europa de los Doce" (1973-1986)

La "crisis del petróleo" de 1973 puso fin al período de espectacular crecimiento económico del que habían disfrutado durante largos años los países europeos. El desempleo, la inflación, la crisis de sectores tradicionales de la industria caracterizaron el panorama económico de la CEE en la segunda mitad de los años setenta y los inicios de los ochenta. Durante estos años tuvieron lugar avances importantes, tanto en el sentido de una mayor integración, como en la ampliación de la Comunidad a nuevos miembros. Vamos a señalar los momentos clave:

A partir de 1975 quedó institucionalizado el denominado Consejo Europeo, reunión periódica de los Jefes de Estado y de Gobierno, donde se toman las grandes decisiones estratégicas de la Comunidad.

En 1979, nació el Sistema Monetario Europeo, acompañado de la creación del ECU (European Currency Unit), antecedente directo del Euro. Las monedas de los países miembros quedaban ligadas en una estrecha banda de fluctuación de su valor de cambio del 2.5%, además, los gobiernos se comprometían a coordinar sus políticas monetarias. Se trataba del primer paso significativo hacia la unidad monetaria.

También en 1979 tuvieron lugar las primeras elecciones por sufragio universal al Parlamento Europeo.

La caída de las dictaduras militares en Grecia (1974), Portugal (1974) y España (muerte de Franco en 1975) propiciaron la adhesión de estos países. Grecia en 1981, y España y Portugal en 1986 se convirtieron en nuevos miembros de la CEE. La Comunidad se ampliaba hacia la Europa mediterránea y España conseguía hacer realidad una antigua aspiración.

En 1984, un grupo de parlamentarios europeos, dirigidos por el italiano Altiero Spinelli presentó al Parlamento un "Proyecto de Tratado de la Unión Europea", en el que se proponía la aprobación de un nuevo tratado que sustituyera al de Roma y que hubiera supuesto un importante avance en la integración europea. Pese a no ser aprobado por los gobiernos, tuvo el mérito de relanzar el debate sobre el futuro de la Comunidad, anticipando los avances que tendrían lugar en los años noventa.

En 1985, los tres países del Benelux, Francia y Alemania firmaron el denominado Acuerdo de Schengen, al que posteriormente se han ido adhiriendo la mayoría de los países comunitarios. Se iniciaba así una ambiciosa iniciativa para garantizar la libre circulación de las personas y la gradual supresión de fronteras entre los estados comunitarios.

En la segunda mitad de los ochenta, el proceso de integración va a recibir un importante impulso político, propiciado en gran medida por Jacques Delors. Socialista francés, fue elegido presidente de la Comisión Europea en 1985. El primer paso lo constituyó la aprobación en 1986 del Acta Única Europea.

El Acta Única (1986)

Firmada en febrero de 1986, y en vigor desde el 1 de julio de 1987, relanzo el proceso de integración europea y fijo para el 31 de diciembre de 1992 la realización completa del “gran mercado interior” (apertura del mercado único europeo en 1993). El acta única europea amplio el campo de acción de la CEE, de modo especial en los ámbitos de política social, medioambiente e investigación (los programas Esprit, RACE, Eureka, etc.), a fin de estimular las potencialidades del polo tecnológico de Europa Occidental. Asimismo estableció una reforma de los procesos de decisión comunitaria que tenia por objetivo limitar la aplicación de la regla de la unanimidad.

El Acuerdo de Schengen, firmado en junio de 1985 y completado en junio d3 1990, comprometió a cinco estados (Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo y Países Bajos) a experimentar entre ellos la libre circulación de personas, en principio prevista para 1993 en el conjunto de la CEE. Posteriormente se sumaron Italia(1990), España y Portugal(1991), Grecia (1992), y Austria (1995). Los demás estados se incorporaron tras establecer dispositivos de control en sus fronteras externas.

El Tratado de la Unión Europea (TUE) o Tratado de Maastrich

El Tratado de la Unión Europea (TUE), conocido también como "Tratado de Maastricht" por haber sido firmado en esa localidad holandesa, constituye una piedra angular en el proceso de integración europeo, pues, al modificar y completar al Tratado de Paris de 1951 que creó la CECA, a los Tratados de Roma de 1957que instituyeron la CEE y el EURATOM, y al Acta Única Europea de 1986, por primera vez se sobrepasaba el objetivo económico inicial de la Comunidad (construir un mercado común) y se le daba una vocación de unidad política. 

Fue firmado el 7 de febrero de 1992 y por el mismo se modifico el tratado constitutivo de la CEE, que quedo convertido en CE (Comunidad Europea) hasta la entrada en vigor de del tratado que creo la UNION Europea (2 de noviembre de 1993. Según el tratado, son objetivo de la unión promover un progreso económico y social equilibrado y sostenible, a formar su identidad en el ámbito internacional, reforzar su protección de los derechos e intereses de los ciudadanos europeos, desarrollaran una cooperación estrecha en el ámbito de la justicia y de los asuntos interiores y mantener íntegramente el acervo comunitario y desarrollarlo.

El término Unión se usa desde el inicio del Tratado para significar el avance en un proyecto histórico. Así, el artículo A 2e del Tratado de la Unión Europea dice lo siguiente:

"El presente Tratado constituye una nueva etapa en el proceso creador de una Unión cada vez más estrecha entre los pueblos de Europa..."

El Tratado va a tener una estructura basada en "tres pilares", según la jerga jurídica de los que lo idearon y redactaron: el que se ha denominado el "pilar comunitario", es decir, el recogido en los Tratados comunitarios y sus diversas reformas, con sus instituciones con competencias supranacionales. En este pilar están recogidos el mercado único, la unión económica y monetaria, la PAC, los fondos estructurales y de cohesión...

Los nuevos pilares, los laterales, estarían basados no en unos poderes supranacionales, sino en la cooperación entre los gobiernos: Política Exterior y Seguridad Común (PESC) y Justicia y Asuntos de Interior (JAI)

Con respecto al primer pilar, el comunitario, el TUE introduce importantes novedades: El reconocimiento de una Ciudadanía europea, el gran paso adelante: la Unión Económica y Monetaria (UEM). Se adoptó la decisión de crear una moneda única, que recibirá el nombre de EURO

Los países que accedieron en 1999 a lo que se ha denominado "zona euro" fueron once: España, Portugal, Italia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Francia, Alemania, Austria, Irlanda y Finlandia. Cuatro países: Grecia, Reino Unido, Dinamarca y Suecia, han quedado fuera del Euro.  

El Tratado de la Unión consagra la búsqueda de la cohesión económico-social de las diversas regiones y países comunitarios como uno de los objetivos de la Unión. Para conseguirlo, se regula el denominado Fondo de Cohesión que proporcionaría una ayuda financiera "en los sectores del medio ambiente y de las redes europeas en materia de infraestructuras del transporte". Este fondo iba destinado a los estados miembros de la Unión que tuvieran un PNB per cápita inferior al 90% de la media europea y que llevaron a cabo "políticas de convergencia", es decir, de control de la inflación, tipos de interés, déficit y deuda pública. Estos países: España -el más beneficiado en términos absolutos-Grecia, Portugal e Irlanda (que ha dejado de recibirlos tras superar su PNB per cápita el límite marcado), pasaron a ser conocidos como "países de la cohesión". En 1994, nacieron oficialmente los Fondos de Cohesión como una transferencia de recursos financieros entre los países prósperos y los menos prósperos.

El TUE también ha comportado un sensible avance en las competencias comunitarias en terrenos como la política económica y monetaria, la política industrial, las redes transeuropeas y la política de transportes, las políticas educativas, la protección a los consumidores, la investigación y el desarrollo tecnológico, la cooperación, y el medio ambiente. La Política Agraria Común (PAC), uno de los grandes temas pendientes de reforma, sigue absorbiendo ella sola más de la mitad del presupuesto comunitario.

El TUE aborda el tema de la educación general y de la formación profesional, con programas complementarios de cooperación entre países como el Sócrates, Da Vinci o Erasmus, pero son los estados miembros los que tienen la responsabilidad de sus sistema educativo

En lo referente a las instituciones, el TUE introduce importantes novedades: el Parlamento aumenta sus poderes, el Consejo de Ministros pasa a denominarse Consejo de la Unión Europea, la Comisión recibe el nombre oficial de "Comisión de las Comunidades Europeas", el Tribunal de Justicia, el Tribunal de Cuentas y el Comité Económico y Social refuerzan sus competencias, se crea el Comité de las Regiones, de carácter consultivo, y se prevé la creación del Banco Central Europeo, al iniciarse la tercera fase de la unión económica y monetaria.

Como segundo pilar, basado en la cooperación entre los gobiernos, se estableció una Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) que permita emprender acciones comunes en materia de política exterior. El Consejo Europeo, donde se deben adoptar las decisiones por unanimidad, es el que define los principios y orientaciones generales de la PESC. En una declaración aneja al Tratado, los Estados miembros de la Unión Europea Occidental (UEO) reafirmaron el objetivo de construyendo esta organización por etapas, atribuyéndola, a largo plazo, el papel de convertirse en el componente defensivo de la Unión.

La cruda realidad, en la forma del conflicto de la ex-Yugoslavia (Croacia, Bosnia, Kosovo) ha mostrado que la construcción de una política exterior y de defensa común en la UE es un objetivo a largo plazo. Los EE.UU. y la OTAN siguen siendo los grandes actores en este terreno, y los estados europeos tienen una voluntad política y una capacidad de maniobra aún muy débiles para llevar a cabo su propia política.

El tercer pilar basado en la cooperación intergubernamental del TUE se basa en la Justicia y los Asuntos de Interior (JAI). Asuntos de interés común para todos los estados miembros como terrorismo, inmigración clandestina, política de asilo, tráfico de drogas, la delincuencia internacional, las aduanas y la cooperación judicial. La creación de la Europol, germen de una futura policía europea, es una de las novedades más destacadas en este ámbito. 

Este Tratado de Maastrich tuvo una difícil ratificación, puesto que debió enfrentarse a la tasa de desempleo a la que hicieron frente los estados miembros, dejando de lado la construcción europea a causa de esa crisis. La tensión monetaria que puso en duda el Sistema Monetario Europeo, y la crisis de Yugoslavia que trajo de nuevo los conflictos armados al continente.

El Tratado de Maastricht entró en vigor el 2 de Noviembre de 1993. En el Tratado se preveía su propia revisión, especialmente en todo lo referido a la reforma de las instituciones a la vista de las sucesivas ampliaciones de la Unión.

El desarrollo de la Unión Europea (1993-1996) y la nueva ampliación a la "Europa de los Quince" (1995)

El Tratado de Ámsterdam, firmado en octubre de 1997 tras haber sido ratificado por todos los Estados miembros, según sus propias normar constitucionales, y en vigor desde mayo de 1999, reforzó el poder del presidente de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo, abrió la vía de ampliación de la Unión hacia el este, aumento la coordinación en política exterior, seguridad y lucha contra el desempleo y fortaleció los poderes de la Unión en derechos Humanos, inmigración y libre circulación, medio ambiente y política social, entre otras materias. Por fin, la UE deja atrás sus principios de sólo cooperación económica restringida a áreas concretas.

Este tratado no sustituye a los anteriores, si no que se les añade. Ha recibido numerosas criticas, que se deben principalmente a los siguientes puntos: No ha dado una solución a uno de los grandes problemas pendientes de la Unión; la adaptación de las instituciones a una Comunidad cada vez más amplia. Unas instituciones pensadas para un número inferior de estados miembros no son válidas para la "Europa de los Quince" y, mucho menos, después de la reciente ampliación y las que vienen. También se han criticado las vacilaciones respecto a la unidad política, ni se ha sido lo suficientemente valiente respecto a la PESC o la Justicia Interior (JAI)

Luego, las negociaciones de este tratado han seguido basándose en tiras y aflojas entre gobiernos sin participación popular, y el texto del tratado es poco transparente y dificultoso incluso para los agentes políticos, jurídicos...que deben actuar siguiendo sus directrices.

Mas, pese a todas estas criticas, este tratado ha supuesto un avance en amplias áreas.

El Tratado afirma que la Unión Europea se basa en los principios de libertad, democracia, respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales y del Estado de Derecho. Estos aspectos son comunes a todos los estados miembros. En este sentido, posteriormente en 1998, el Consejo Europeo reunido en Colonia, acordó que la UE redacte y apruebe una Carta de Derechos Fundamentales. Esta Carta vendrá a "comunitarizar" los principios generales expresados en el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH), aprobado en 1950 en el marco del Consejo de Europa. Pero aun hay aspectos en donde no hay pleno consenso :Todo lo referido a la libre circulación de las personas, control de las fronteras exteriores, asilo, inmigración y cooperación judicial en materia civil pasa a formar parte del "pilar comunitario" en un proceso gradual de varios años. En este sentido, los Acuerdos y el Convenio de Schengen quedan incluidos en el Tratado. El Reino Unido, Irlanda y Dinamarca quedan fuera voluntariamente y, por tanto, se reservan el derecho de ejercer controles sobre las personas en sus fronteras. 

El año 1989 (caída del muro de Berlín) trajo una transformación radical de nuestro continente. La caída de los sistemas comunistas, la disgregación de la Unión Soviética, la aparición de nuevos estados, la guerra en Yugoslavia ... transformaron radicalmente el centro y el oriente de Europa. 

En 1995 tuvo lugar la cuarta ampliación, que con la adhesión de Austria, Finlandia y Suecia se formo la Europa de los Quince

Cumbre de Niza

El debate previo hacía prever que durante la cumbre se iban producir diversos choques:

Alemania trataría de conseguir más votos en el Consejo de Ministros de la UE. Francia, pese a tener 59 millones de habitantes frente a los 82 de Alemania, se negaba a romper el equilibrio de poder en el que se había sustentado la Unión desde sus orígenes. 
Algo similar pretendía Holanda (15 millones de habitantes) frente a Bélgica (10 millones). El gobierno de Bruselas se negaba en rotundo a perder el equilibrio de poder con su vecino del norte.

La obligada reducción del número de comisarios implicaba, según los "países grandes", Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España, el que los "países pequeños" se quedaran sin un comisario fijo en la Comisión. Estos países se negaban en rotundo a esta posibilidad.

La Comisión intentaba reducir el poder del Consejo. Se afirmaba que había que acabar con "la cultura del veto". Los Gobiernos nacionales, representados en el Consejo, se negaban a perder su poder de veto en los grandes asuntos como fiscalidad, inmigración, cohesión, seguridad social...

La Conferencia Intergubernamental  de los países miembros de la Unión tenía como principal desafío poner las bases de una Unión ampliada hacia el este. A los doce países del este y el Mediterráneo que ya habían iniciado negociaciones (Chipre, la República Checa, Estonia, Hungría, Polonia y Eslovenia, en una primera tanda, Bulgaria, Letonia, Lituania, Malta, Rumania y Eslovaquia, en un segundo grupo) , había que añadir a Turquía. La candidatura de este país euroasiático y musulmán fue oficialmente admitido en el Consejo Europeo de Helsinki en diciembre de 1999, aunque las negociaciones se pospusieron hasta que el gobierno de Ankara no cumpliera los criterios políticas de acceso en todo lo referido a la protección de minorías y respeto de los derechos humanos. El problema kurdo, evidentemente, estaba en la mente de los negociadores europeos.

En esta perspectiva y en un ambiente de no demasiado optimismo, la agenda de la cumbre de Niza tenía estos puntos principales:

Para evitar que la futura Unión de 27 o 28 miembros quede bloqueada es necesario reducir drásticamente el número de decisiones que necesitan la unanimidad de todos los miembros. La Comisión proponía que el sistema de mayoría cualificada se convirtiera en la norma general.

La agria polémica entre países "grandes" y "pequeños", concretada en el contexto ibérico en la pugna entre España y Portugal, por el reparto de votos en el Consejo fue el elemento que engendró más tensiones en la cumbre. Finalmente, se acordó una nueva ponderación de votos para los países actualmente miembros y para los futuros socios. Esta nueva distribución entrará en vigor a partir del 1 de enero del 2005 en el caso de los miembros actuales y para los nuevos países cuando ingresen en la Unión. El nuevo sistema otorga 29 votos a los "cuatro grandes", Alemania, Francia, Reino Unido e Italia. Se mantiene la paridad entre Francia y Alemania pese al desequilibrio demográfico entre ambos países. España obtuvo 27 votos, igual que Polonia cuando ingrese. Los demás países obtienen votos progresivamente menores hasta alcanzar los 3 votos que obtiene Malta.

Se establece un sistema complicado de mayorías y minorías que permite tres vías distintas para bloquear cualquier decisión del Consejo: Cuando la Unión tenga 27 miembros el total de votos en el Consejo será de 345. Se fija el umbral de la mayoría cualificada en 255 y se establece una minoría de bloqueo en 88 votos. Estos significa que tres países "grandes" y uno "pequeño" podrán siempre bloquear cualquier decisión.

Nunca se podrá aprobar una propuesta por mayoría cualificada cuando haya una mayoría simple de Estados que se oponga.

Por último, se establece lo que se ha denominado "cláusula de verificación demográfica": para conseguir una mayoría se necesita que los estados que apoyen la propuesta reúnan, al menos, el 62% del total de la población de la Unión. Esta es la compleja fórmula hallada para dar mayor peso a Alemania, el país más poblado de la Unión con 82 millones de habitantes. El gobierno de Berlín, con el apoyo de otros dos países "grandes", podrá bloquear cualquier decisión. Los demás "grandes" necesitan el concurso de los cuatro países "grandes" para ejercer el bloqueo.

En el Consejo de Madrid de 1995 comenzaron a aflorar problemas de fondo: ¿Cómo iba a afectar la ampliación en las políticas comunitarias: PAC, Fondos estructurales y de cohesión, financiación de la Comunidad? ¿Cuál sería su repercusión para los países miembros que más se benefician de esos fondos y políticas, como es el caso de España? La Agenda 2000, aprobada en 1997, fue, en parte, la propuesta de reformas que se dio a estos interrogantes.

La Organización de la Unión Europea

La UE cuenta con cinco instituciones, cada de ellas con una función específica: 

  • Parlamento Europeo (elegido por los ciudadanos de los Estados miembros)

  • Consejo de la Unión Europea (representa a los Gobiernos de los Estados miembros)

  • Comisión Europea (motor y órgano ejecutivo)

  • Tribunal de Justicia (garantiza el cumplimiento de la ley)

  • Tribunal de Cuentas (efectúa el control de la legalidad y la regularidad de la gestión del presupuesto de la UE)

Estas instituciones están acompañadas de otros cinco importantes organismos:

  • Comité Económico y Social Europeo (ECOSOC) (expresa la opinión de la sociedad civil organizada respecto de cuestiones económicas y sociales);

  • Comité de las Regiones (expresa las opiniones de las autoridades regionales y locales);

  • Banco Central Europeo (responsable de la política monetaria y de la gestión del euro);

  • Defensor del Pueblo europeo (se ocupa de las denuncias de los ciudadanos sobre la mala gestión de cualquier institución u organismo de la UE);

  • Banco Europeo de Inversiones (contribuye a lograr los objetivos de la UE financiando proyectos de inversión).

  • Europol

El parlamento Europeo: La voz del pueblo

El Parlamento Europeo es la voz democrática de los ciudadanos de Europa. Los miembros del Parlamento Europeo (diputados), elegidos directamente cada cinco años, no se agrupan en bloques nacionales, sino en siete grupos políticos. Cada grupo refleja la ideología política de los partidos nacionales a los que pertenecen sus miembros. Algunos diputados del Parlamento Europeo no están vinculados a ningún grupo político. En las elecciones europeas de junio de 1999, casi el 30 % de los diputados elegidos del Parlamento Europeo fueron mujeres.

El Parlamento Europeo , cuya sede se halla en Estrasburgo, dispone de tres lugares de trabajo: Estrasburgo, Bruselas y Luxemburgo. Esto se explica por razones históricas, ya que se trata de las tres ciudades donde se instalaron ,principalmente, las instituciones europeas tras su creación. Símbolo de la reconciliación franco-alemana, Estrasburgo se convirtió en sede del Consejo de Europa. El Parlamento Europeo celebra sus sesiones en esta ciudad desde 1952.

Las principales misiones del Parlamento son las siguientes:

  • Examinar y adoptar la legislación europea. En virtud del procedimiento de codecisión, el Parlamento comparte este poder por igual con el Consejo de Ministros.

  • Aprobar el presupuesto de la UE.

  • Efectuar un control democrático de las otras instituciones de la UE, creando en su caso comités de investigación. El Parlamento ejerce un control democrático sobre el conjunto de la actividad comunitaria. Esta competencia, que en un principio se refería únicamente a la acción de la Comisión, se ha ampliado igualmente al Consejo de Ministros y a los órganos de la política exterior y de seguridad. Para facilitar este control, el Parlamento puede crear comisiones temporales de investigación. Ha recurrido a esta posibilidad en numerosas ocasiones, en particular en relación con la enfermedad de las "vacas locas", lo que desembocó en la creación de una agencia veterinaria europea en Dublín. Asimismo, gracias al Parlamento Europeo se creó la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) en materia presupuestaria. Esta facultad se suma al derecho del Parlamento a censurar a la Comisión. En caso de aprobarse una "moción de censura", por mayoría absoluta de los diputados y dos tercios de los votos, la Comisión se vería obligada a dimitir. Hasta ahora, el Parlamento no ha aprobado ninguna moción de censura, pero la facultad de recurrir a ella constituye una poderosa arma de disuasión

  • Dar el visto bueno a acuerdos internacionales importantes, tales como la adhesión de nuevos Estados miembros de la UE o acuerdos de asociación y comercio entre la UE y otros países.

El Parlamento Europeo ha creado el premio Sajarov, que se concede anualmente a particulares o grupos que hayan defendido la causa de los derechos humanos en cualquier lugar del mundo.

Al igual que los Parlamentos nacionales, el Parlamento Europeo tiene comisiones parlamentarias que tratan cuestiones concretas (Asuntos Exteriores, Presupuestos, Medio Ambiente, etc.). A través de una de éstas, la Comisión de Peticiones, los ciudadanos europeos pueden presentar peticiones directamente al Parlamento Europeo. El Parlamento elige al Defensor del Pueblo Europeo, que investiga las denuncias de los ciudadanos sobre la mala gestión en la UE.

Gracias a sus traductores e intérpretes, el Parlamento trabaja en todas las lenguas oficiales de la Unión, que en la actualidad son las siguientes: alemán, danés, español, finés, francés, griego, inglés, italiano, neerlandés, portugués y sueco.

El consejo de la UE: la voz de los estados miembros

El Consejo de la Unión Europea, antes llamado Consejo de Ministros, es el principal órgano legislativo y de toma de decisiones en la UE. Reúne a los representantes de todos los Gobiernos de los Estados miembros, que se eligen en cada país. Es el foro en el que los representantes de los Gobiernos pueden exponer sus intereses y alcanzar compromisos. El Consejo se reúne regularmente en grupos de trabajo, o a nivel de embajadores o de ministros o, cuando se deciden las principales directrices políticas, a nivel de Presidentes y primeros ministros, es decir, como Consejo Europeo.

El Consejo, junto con el Parlamento Europeo, fija las normas para todas las actividades de la Comunidad Europea, lo que constituye el primer «pilar» de la UE. Este primer pilar abarca el mercado único y la mayoría de las políticas comunes de la UE, y garantiza la libre circulación de mercancías, personas, servicios y capitales.

Además, el Consejo es el principal responsable del segundo y tercer «pilares», es decir, la cooperación intergubernamental en materia de política exterior y de seguridad común y en materia de justicia e interior. Esto significa, por ejemplo, que los Gobiernos trabajan juntos en la UE para luchar contra el terrorismo y el tráfico de droga. Están aunando sus fuerzas para manifestarse con una sola voz en cuestiones de política exterior, asistidos por el Alto Representante de la PESC.

La Comision Europea (CE): El motor de la unión

La Comisión Europea realiza gran parte del trabajo cotidiano de la Unión Europea.

La Comisión elabora propuestas para las nuevas leyes europeas, que presenta al Parlamento Europeo y al Consejo. La Comisión garantiza que las decisiones de la Unión Europea se apliquen correctamente y supervisa la manera en que se utilizan los fondos de la UE. También vigila por que se respeten los Tratados europeos y el Derecho comunitario.

La Comisión Europea está compuesta por 20 mujeres y hombres (número que aumentará en 2004), asistidos por unos 24 000 funcionarios. El Presidente es elegido por los Gobiernos de los Estados miembros de la UE y debe ser aprobado por el Parlamento Europeo. Los demás miembros son nombrados por los Gobiernos de los Estados miembros en consulta con el Presidente entrante y también deben ser aceptados por el Parlamento. La Comisión es nombrada por un período de cinco años, pero puede ser destituida por el Parlamento.

La Comisión actúa independientemente de los Gobiernos de los Estados miembros. La mayoría de su personal, pero no todo, trabaja en Bruselas (Bélgica).

Tribunal de justicia: Defensa del derecho

Cuando se adoptan normas comunes en la UE, es vital que se cumplan en la práctica, y que se comprendan de la misma manera en todas partes. Esto es lo que garantiza el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. El Tribunal resuelve conflictos sobre la interpretación de los Tratados y la legislación de la UE. Si los tribunales nacionales dudan sobre cómo aplicar normas de la UE, acuden al Tribunal de Justicia. Los particulares también pueden demandar a las instituciones de la UE ante el Tribunal. El Tribunal está compuesto por un juez independiente de cada país de la UE y tiene su sede en Luxemburgo.

Tribunal de cuentas europeo: El valor de nuestro dinero

Los fondos de que dispone la UE deben utilizarse de forma legal, económica y para el propósito previsto. El Tribunal de Cuentas, una institución independiente de la UE con sede en Luxemburgo, es el organismo que vigila cómo se gastan los fondos de la UE. En efecto, estos auditores ayudan a los contribuyentes europeos a obtener un mayor rendimiento del dinero que se destina a la UE.

El Banco Central Europeo: Dinero estable para Europa

El Banco Central Europeo es el responsable de la moneda única, el euro. El Banco gestiona independientemente la política monetaria europea, decidiendo, por ejemplo, cuáles deben ser los tipos de interés. El objetivo principal del banco es garantizar la estabilidad de los precios, de modo que la economía europea no se vea perjudicada por la inflación. Pero la política monetaria también apoya otros objetivos políticos decididos en la UE. El Banco Central Europeo tiene su sede en Frankfurt (Alemania). Su gestión corre a cargo de un presidente y un consejo de dirección, en estrecha colaboración con los bancos centrales nacionales de los países de la UE.

Banco europeo de inversiones: Inversión en el futuro a largo plazo

El Banco presta dinero para proyectos de inversión de interés europeo, en especial proyectos que benefician a regiones menos favorecidas. Por ejemplo, financia enlaces ferroviarios, autopistas, aeropuertos, proyectos medioambientales y (a través de bancos asociados) inversiones de pequeñas empresas (PYME) que contribuyen a la creación de puestos de trabajo y al crecimiento. Los préstamos también apoyan el proceso de ampliación de la Unión y su política de ayuda al desarrollo. El Banco tiene su sede en Luxemburgo y obtiene sus fondos en los mercados de capitales. Al ser una organización sin fin de lucro, puede realizar préstamos en condiciones favorables.

El comité económico y social europeo: Participación de los interlocutores sociales

Desde los patronos a los sindicatos y desde los consumidores a los ecologistas, los 222 miembros (número que aumentará en 2004) del Comité Económico y Social Europeo representan a los principales grupos de interés de la UE. El Comité es un organismo consultivo que da su opinión sobre aspectos importantes de las nuevas iniciativas de la UE. Esto forma parte de la tradición europea común de implicar a la sociedad civil en la vida política.

El comité de las regiones: La perspectiva local

Muchas decisiones tomadas en la UE tienen repercusiones directas en los niveles local y regional. A través del Comité de las Regiones, se consulta a las autoridades locales y regionales antes de que la UE adopte decisiones en ámbitos tales como la educación, la salud, el empleo o el transporte. Los 222 miembros del Comité (número que aumentará en 2004) suelen ser autoridades regionales o alcaldes de ciudades.

Hasta mayo de 2004, los Estados miembros de la UE serán quince, con un total de 380 millones de ciudadanos. En 2004 se unirán a la UE diez países más, principalmente de Europa Central y Oriental. Bulgaria y Rumania probablemente se unirán en 2007, con lo que la población total de la UE ascenderá a casi 500 millones. Turquía es también un país candidato y podría unirse cuando se cumplan todas las condiciones para la adhesión.

Para adherirse a la UE, un país debe tener una democracia estable que garantice el Estado de Derecho, los derechos humanos y la protección de las minorías, y una economía de mercado, así como una función pública capaz de aplicar y gestionar las normas de la UE.

La UE proporciona considerable ayuda financiera y asesoría para ayudar a los países candidatos a prepararse para la adhesión. Esta cooperación sin precedentes ha reportado beneficios a los ciudadanos de los actuales y de los futuros Estados miembros. El comercio se ha incrementado en gran medida, y se ha facilitado el tratamiento de los problemas que nos afectan a todos, como la contaminación transfronteriza y la lucha contra la delincuencia.

Perfil de los nuevos miembros

Hasta mayo de 2004, los Estados miembros de la UE eran quince, con un total de 380 millones de ciudadanos. En 2004 se unieron a la UE diez países más, principalmente de Europa Central y Oriental. En 2007, la población total de la UE ascenderá a casi 500 millones.

El caso de Turquía:
A pesar de la presión de Washington para que la Unión acepte a Turquía, un posible aliado en la guerra contra Irak, algunos países exigen que Turquía demuestre el respeto a los derechos humanos para iniciar las negociaciones de adhesión. La comisión europea(CE) afirmo que no comenzara negociaciones de adhesión con ningún país que mantenga prisioneros políticos, en reacción a la decisión de la Justicia de Turquía que ratifico, en un nuevo proceso, la sentencia de 15 años de prisión contra la activista de derechos humanos Líala Zana.

Turquía aguarda que la UE le de fecha para iniciar las negociaciones de adhesión, mientras que los países europeos le piden reformas para que estas reformas sean posibles.

El nuevo mapa de la Europa comunitaria

Con los diez nuevos miembros, la UE se empobrece. Entran diez países que tienen un nivel de riqueza por debajo de la media de la UE, y por tanto tienen derecho a recibir ayudas comunitarias. Son nuevos socios pequeños, con problemas de reconversiones industriales y actividades agrícolas y ganaderas escasamente modernizadas. En algunos casos la maquinaria nacional se resiente por las excesivas burocracias y las corrupciones, pero esta decena europea ha aprobado el rígido examen de entrada, mientras que otros países (Rumania, Bulgaria, Turquía..) se han quedado fuera.

Aportarán cohesión y salto cualitativo de la UE hacia la Europa del Este.

La nueva ampliación y la política que conlleva

La Europa de los 25 nace el 1 de Mayo el Dublín. El ingreso en la unión de diez nuevos estados miembros convirtió en realidad la reunificación de Europa, casi sesenta años después del final de la II Guerra Mundial, que dejó el continente el ruinas.

Más de medio siglo después de las conferencias de Yalta y Postdam (1945) que abrieron la vía a la división política de Europa en dos zonas enfrentadas, el continente vuelve a unirse en torno a instituciones, valores y objetivos comunes.

La recién nacida Europa de los 25 trasladará su centro de gravedad político hacia el Este, haciendo de Berlín su capital oficiosa, y la frontera oriental alcanzará Rusia.

Esta ampliación, la quinta desde que echó a andar la construcción europea en 1952, tiene una razón moral que transciende los simples cálculos políticos.

Desde que se hizo irreversible el desmoronamiento del poder soviético en Europa oriental, con la caída en 1989 del muro de Berlín, los occidentales sintieron la obligación, y captaron la importancia de acoger en su seno a los europeos del este, que fueron en gran medida abandonados a su suerte hace medio siglo.

Las primeras solicitudes formales de adhesión a la UE llegaron de Hungría y Polonia en 1994, y entre 1995 y 1996 se presentaron las demás. La ultima fue la de Eslovenia. El 31 de marzo de 1998 los Quince abrieron las negociaciones de adhesión con Hungría, Polonia, Republica Checa, Eslovenia y Chipre. Año y medio después la CE daba el visto bueno al comiendo de las negociaciones con Rumania, Eslovaquia, Letonia, Lituania, Bulgaria y Malta. En diciembre de 2002, en la Cumbre de Copenhague, los lideres de la UE cerrarían las negociaciones, salvo con Rumania y Bulgaria, las mas retrasadas económicamente, que deberán espera a 2007.

A lo largo de todo ese proceso de negociación técnica, las razones políticas a favor de una ampliación de la UE prevalecieron sobre los miedos que una operación ambiciosa y arriesgada como esta suscitaba. Los nuevos estados miembros tienen una renta per capita inferior a la mitad de la media de los antiguos Quince, situada entre los 6.600$ de Lituania y Letonia y los 18.500$ de Chipre, frente a una media comunitaria de 22.500$

Sus enormes necesidades de infraestructuras y su esquema productivo predominantemente agrario amenazaban con hacer explotar el presupuesto de la UE. Antes de la adhesión de los diez, los Quince hubieron de acometer la reforma de las dos políticas comunitarias mas costosas, la agrícola y la regional. También fue necesario reformas las instituciones, un proceso aun sin concluir por el veto de España y Polonia a la Constitución Europea el Diciembre pasado.

Los entresijos políticos de la ampliación

La ampliación europea encierra una paradoja. Con la entrada de ocho países de Europa central y orienta., todos ellos decididamente pro estadounidenses, como quedo de manifiesto en la guerra de Iraq, en la que, a diferencia de Francia y Alemania, apoyaron a la administración Bush, quien parece salir mas beneficiado es Washington, que vería acrecentada su influencia en la construcción europea. Es, por resumirlo en palabras de Ronald Rumsfeld. El enfrentamiento entre la vieja y la nueva Europa.

Berlín y Paris han recibido con alivio el triunfo electoral de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha anunciado un giro europeo con respecto a la política de Aznar, quien se alineo incondicionalmente con las tesis de Bush. La diferencia es que Aznar, atlantista, se había separado de la línea tradicional, lo que contribuyo a la división europea provocada por la guerra de Iraq.

El giro de Zapatero ha sido una buena noticia para Berlin y Paris, cuya influencia se vera reforzada. La primera prueba ha sido la rectificación de la Polonia atlantista, que quedo descolocada con la derrota de Aznar, su único aliado. El resultado de las elecciones españolas y el deseo de Zapatero de acelerar las negociaciones sobre la Constitución Europea y de aceptar un reparto de poder basado posiblemente en la doble mayoría (60% de la población y 50% de los estados) dejo sola a Polonia en su oposición, compartida por Aznar. Ahora, las negociaciones sobre la Constitución Europea se han desbloqueado y todos han aceptado pactar un reparto de poder sobre la formula que rechazaba el gobierno del PP. Pero el eje Paris- Berlín, que es necesario, seguirá siendo insuficiente en UE de 25 miembros. Y alemanes y franceses son conscientes de dos hechos que ni el mas europeísta podría ignorar: primero, que una defensa europea sin Londres es imposible, y segundo, que para dirigir y digerir la Europa ampliada, con mas países atlantistas, posiblemente no haya nada mejor que una dosis de atlantismo británico. Curioso destino para el caballo de Troya estadounidense que en su día denuncio el general De Gaulle.

Los proyectos de Constitución Europea y las posturas ante ella

Sobre la Constitución Europea se han vertido múltiples opiniones:

“El Partido Popular Europeo propone que la Constitución de la UE recoja menciones expresas a la religión
Los conservadores subrayan en su proyecto lo que 'Europa debe a su herencia religiosa”

CARLOS YÁRNOZ - Bruselas

EL PAIS | Internacional - 13-11-2002

Este titular de la prensa recoge la petición del PP español de que la futura Constitución Europea tenga una mención especial. Así lo piden también los obispos, en una noticia aparecida en la edición digital de La Nueva España haciendo referencia a las ya muy cercanas elecciones generales al Parlamento Europeo.

“Los obispos advierten de que el 13-J están en juego valores cristianos fundamentales”

“Sobre la herencia cristiana de Europa, los prelados aprovechan este documento para renovar su compromiso de promover los valores establecidos en la Constitución y recordar su propuesta, junto con otras iglesias, para que haya una referencia expresa e inclusiva a la herencia cristiana de Europa en el preámbulo del Tratado Constitucional. «A través del voto los católicos podrán contribuir a que se realice el sueño de Juan Pablo II de una Unión Europea en la cual se refleje el rostro de Dios», señalan.”

-Los nacionalismos tienen también su parte en este debate, como muestran las declaraciones de Romano Prodi:

“La UE advierte a las regiones que se independicen de que saldrán de su seno”

Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea, ha advertido que las regiones que dejen de pertenecer a un país comunitario se convierten en un Estado independiente y dejaran de formar parte de la UE, siendo considerados un tercer país y dejando de ser aplicados los tratados comunitarios. Pero si pueden solicitar la adhesión a la UE por el procedimiento habitual PATRA la admisión de nuevos Estados. La aceptación exigiría un acuerdo unánime de los países comunitarios y la ratificación de todos los parlamentos nacionales.

“Madrid niega haber alcanzado un acuerdo con Giscard para apoyar la Constitución de la UE”

El Ministerio de Asuntos Exteriores negó que España haya negociado con el ex presidente de Francia y de la Convención para el futuro de la UE, Valery Giscard. “Las negociaciones y consultas continúan por los cauces habituales” subrayan.

-La Comisión Europea (CE) se opone a negociar con Turquía tras ratificarse una pena de 15 años de prisión a una activista de Derechos Humanos.

Por otra parte, Blair anuncio que se va a celebrar un referéndum sobre la adopción de la Carta Magna. La prensa británica conservadora destaco que Blair ponía n juego su carrera política al apostar por la Constitución Europea y por un referéndum que no había apoyado hasta ese momento.

El presidente francés, Chirac, prefiere esperar a la aprobación de la Constitución europea por el Consejo antes de anunciar si someterá la carta Magna a refrendo popular o bien por via parlamentaria, puesto que ambas vías son posibles.

-Willy Meyer, de IU, rechaza el proyecto de Constitución porque afirma que no es el que Europa necesita, ya que no hay una política social adecuada en él y no es una Europa que plante cara a EEUU

Cronología breve de las fechas clave de la formación de la UE

1951 Tratado de Paris (Nace la CECA)

1957 Tratado de Roma (Nacen EURATOM y la CEE)

1973 Primera ampliación (Dinamarca, Reino Unido e Irlanda)

1981 Segunda ampliación (Grecia)

1986 Tercera ampliación (España y Portugal)

1988 Plan Delors (potenciar mercado interior)

1989 Caída del Muro de Berlín

1992 Tratado de Maastricht (Creación de la UE)

1995 Cuarta ampliación (Austria, Finlandia, Suecia)

1997 Tratado de Ámsterdam

1998 Unión monetaria

2001 Tratado de Niza

2004 Quinta ampliación (La Europa de los 25)

Bibliografía:

“Introducción al Derecho de la Unión Europea” Ed. Eurolex

“Enciclopedia Larousse 2000” (Volumenes de actualización)

La Nueva España (ediciones impresas y digital)

El País

Revista Magazine

Telediarios

http://europa.eu.int/scadplus/leg/es/lvb/l60015.htm

http://www.iespana.es/jocana59/europa/Carta%20derechos

http://www.incipe.org/retos%20union%20europea.htm

http://www.telepolis.com/monografico/mono077/

http://www.euroaventura.net/index_f.html

http://europa.eu.int/comm/publications/booklets/eu_glance/20/es.doc


21

Vídeos relacionados