Inseguridad alimentaria en el mundo

Principios éticos. Subnutrición. Países: desarrollados y subdesarrollados. Hambre. Asia. América latina. Oriente. África subsahariana

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El estado de 1999 la inseguridad alimentaría en el mundo

Resumen de prensa

Panorama mundial de la subnutrición.

Casi 800 millones de personas de los países en desarrollo carecen de suficientes alimentos. Otros 34 millones de personas de los países industrializados y de los países de economías en transición padecen también de inseguridad alimentaría crónica. Si se reunieran en un continente todos los habitantes del mundo afligidos por subnutrición, su población superaría con creces a la de todos los continentes, excepto a la de Asia. Para dichas personas, el hambre no es una condición transitoria, sino que es crónica, debilita y a veces es mortal. Malogra la vida de todos los afectados y menoscaba las economías y el desarrollo de los países en los que está presente en gran escala, como sucede en gran parte de las regiones en desarrollo. Se ha adelantado algo. El número de personas subnutridas disminuyó en 40 millones entre 1990-1992 y 1995-1997. Sin embargo, el ritmo es muy lento y el progreso es muy disparejo como para lograr el objetivo trazado en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996: reducir el total a una cifra de alrededor de 400 millones para el año 2015. En realidad, en muchas partes del mundo el número de personas afectadas por el hambre va en aumento.

Número y localización de la población que padece hambre

Casi dos terceras partes de las personas subnutridas del mundo habitan en Asia y el Pacífico. Solamente en India viven más personas subnutridas (204 millones) que en toda la región del África subsahariana. Si se suman los países vecinos de la India, la subregión del Asia meridional representa más de un tercio de las personas que padecen hambre en el mundo en desarrollo, mientras que otro 30 por ciento vive en Asia sudoriental y oriental.

Con todo, en el periodo 1980-96 hubo un leve adelanto porque avanzaron más países (10) de los que retrocedieron (8).

El África subsahariana, donde habita casi una cuarta parte de las personas afectadas por el hambre en los países en desarrollo, es la región que avanza menos. En efecto, 28 países retrocedieron entre 1980 y 1996, mientras que avanzaron apenas 10. La proporción de personas desnutridas es mayor en el sur, el centro y el oriente de África que en el occidente del continente. Casi la mitad de la población de dichas subregiones está

subnutrida.

En América Latina y el Caribe menos personas padecen mucha hambre. Casi todos los países de esta región quedan en la categoría de subnutrición moderamente baja, lo que significa que está subnutrido entre 5 y 19 por ciento de la población. Pero el avance hacia una alimentación suficiente para todos se ha detenido en esta región, y 16 países han retrocedido en comparación con los 8 que han avanzado.

Los países del Cercano Oriente se concentran en las categorías de hambre extremadamente baja y muy baja, que aflige a menos del 5 por ciento de la población. Esta región también hizo su mayor progreso en el periodo 1980-96, con 12 países que avanzaron y 4 que retrocedieron. Pero en dos países, Yemen y Afganistán, 35 por ciento o más de la población está subnutrida.

La subnutrición en los países desarrollados

Según las primeras estimaciones que se hicieron, cerca de 34 millones de personas que sufren subnutrición viven en los países industrializados y en los países de economías en transición. Más de tres cuartas partes (26 millones) se concentran en los paísesde economías en transición de Europa oriental y la ex URSS.

La proporción de personas subnutridas es muy baja en todos los países industrializados y en 12 de los 27 países de economías en transición. Sin embargo, en 15 países de economías en transición, los porcentajes son bastante mayores, sobre todo en la ex URSS y la ex República Federal de Yugoslavia.

Situación nutricional y vulnerabilidad: el bienestar de los niños

Los niños son el grupo de población más vulnerable en el mundo en desarrollo. Según datos obtenidos en estudios realizados entre 1997 y 1998, dos de cada cinco niños del mundo en desarrollo sufren retraso del crecimiento (poca altura respecto a su edad), uno de cada tres insuficiencia ponderal (poco peso en función de su edad) y uno de cada diez, emaciación (poco peso respecto a su

altura).

Las cifras varían considerablemente de región a región. En Asia meridional, la mitad de los niños menores de cinco años sufren insuficiencia ponderal, frente al 33 por ciento de África y el 21 por ciento de Asia oriental y sudoriental. La incidencia más baja se registra en América Latina y el Caribe.

Casi la mitad de los niños del mundo que presentan insuficiencia ponderal y retraso del crecimiento se encuentran en Asia meridional,donde se da la proporción más alta de desnutrición y una elevada población de niños menores de cinco años.

Avances y reveses en los países en desarrollo

De acuerdo con la información más reciente, la cantidad de personas subnutridas del mundo en desarrollo se ha reducido a 790 millones, es decir, 40 millones menos del número estimado con ocasión de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996. Sin embargo, el ritmo del progreso no ha sido lo suficientemente

rápido como para alcanzar el objetivo de alrededor de 400 millones para el año 2015 que se fijó en la Cumbre.

En realidad, de continuar la tendencia actual, si la cantidad de personas subnutridas disminuye aproximadamente 8 millones por año, el total en el año 2015 aún será de 638 millones.

La lucha contra el hambre también ha sido muy dispareja. Entre 1991 y 1996, la proporción de la población afectada por el hambre aumentó en 27 países, entre ellos varios en los que el problema ya era muy grave. En otros 32 países, la proporción permaneció estable o disminuyó tan lentamente que no consiguió

contrarrestar el crecimiento de la población total. Sólo 37 países lograron disminuir la proporción con la suficiente rapidez como para reducir la cantidad absoluta.

Din‡mica de cambio: factores que determinan el cambio

Las circunstancias varían bastante de un lugar a otro, al igual que la amalgama de factores que conducen a que ciertos grupos de población sean vulnerables al hambre y la pobreza. Por lo general, intervienen numerosos factores de tipo demográfico, ambiental, económico, social y político.

Con posterioridad a la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, se han realizado importantes esfuerzos con objeto de elaborar métodos e indicadores efectivos para vigilar estos factores. El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 1999 ofrece algunos ejemplos preliminares de la información que proporcionan

indicadores tan diversos como el crecimiento demográfico y las tasas de analfabetismo, el rendimiento de las cosechas y contar con carreteras pavimentadas, o el crecimiento del PIB y el grado de degradación de las tierras. El informe pone de relieve dos países de cada una de las cuatro regiones del mundo en desarrollo: el país donde se haya reducido rápidamente el predominio del hambre y aquél que haya sufrido los peores reveses

entre 1980 y 1996.

Asia: el crecimiento económico fortalece la seguridad alimentaria

Un período de rápido crecimiento económico ha conducido a que la seguridad alimentaria experimente importantes avances en la mayoría de los países de Asia y el Pacífico. Camboya encabezó esta tendencia con un descenso de un 29 por ciento en la subnutrición.

Muchos otros países registraron asimismo importantes reducciones.

América Latina y el Caribe: avances y reveses

En la mayoría de los países de América del Sur, los niveles de subnutrición son ya bajos o están disminuyendo a buen ritmo. Sin embargo, en diversos países de América Central, estos niveles están aumentando.

En el Caribe, varios países han visto aumentar la incidencia de la subnutrición desde 1980.

Cercano Oriente: mejoras constantes a pesar de las dificultades

En esta región se encuentran 10 de los 14 países en desarrollo de todo el mundo donde la subnutrición afecta a menos del 5 por ciento de la población. El descenso que registró Marruecos, al pasar de un 10 a un 5 por ciento de personas subnutridas, supuso el mejor resultado dentro de este grupo de países que destacan por su buena actuación. Afganistán e Irán fueron los dos únicos países que experimentaron importantes aumentos.

África subsahariana: los problemas ensombrecen los beneficios

Con Ghana a la cabeza, 8 países de África occidental consiguieron reducir considerablemente la incidencia de hambre entre 1980 y 1996. Sin embargo, el panorama fue muy distinto en África central, oriental y meridional, donde los porcentajes y cifras de personas subnutridas en general aumentaron.

El crecimiento económico continuo, junto a un eficiente programa de ayuda a los ciudadanos más pobres, ha contribuido a que se haya reducido en casi un tercio la proporción de la población que padece subnutrición.

El aumento de la producción alimentaria, las importaciones, y la diminución de las existencias contribuyeron a que las mesas hondureñas estuvieran mejor surtidas. La agricultura con vistas al comercio ofrece buenas perspectivas de crecimiento, aunque persiste el reto de adquirir una distribución más equitativa de los beneficios.

Desde que perdió su asociado comercial más importante, a raíz de la disolución de la Unión Soviética, Cuba ha sido testigo de la merma de su economía y del incremento de los niveles de subnutrición. El declive económico ha aumentado el número de personas que dependen de los subsidios y ha acarreado una reducción de la productividad. A partir de 1993, el Gobierno cubano concedió prioridad al incremento de la producción de alimentos y a la restructuración de la industria, pero el proceso de transición dista mucho de haberse completado.

El camino por recorrer: hacer frente al desafío

Es evidente que no existe un remedio único para combatir elhambre. Las políticas y estrategias que se han de emplear deberán abordar tanto las causas como los efectos de la inseguridad alimentaria, a fin de elaborar un marco apropiado para emprender acciones concretas.

En una sociedad que vive en paz, la raíz del problema del hambre se encuentra en la pobreza y la marginación; allí donde no hay paz, la destrucción material y el desplazamiento forzoso de la población se convierten en causas adicionales.

Los países que demandan una intervención más urgente son aquellos donde la inseguridad alimentaria crónica alcanza una alta prevalencia, o va en aumento. Se trata de países muy pobres cuya población es predominantemente rural y depende sobre todo de la agricultura para subsistir. Tenemos los instrumentos para alcanzar el objetivo fijado en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de reducir a la mitad el número de personas desnutridas en el año 2015. La siguiente etapa consiste en traducir este objetivo en actuaciones concretas a escala local, nacional y regional que faciliten la intervención de los ciudadanos y los que los lideran.

Siguiendo el espíritu del llamamiento realizado en la Cumbre para poner fin definitivamente a la inseguridad alimentaria en el mundo, no basta con alcanzar el objetivo numérico fijado basándose en los rápidos avances conseguidos en varios países de gran extensión. Esto no haría justicia a los que viven en otros muchos países y que tienen igual derecho a liberarse del dolor, la desazón y la prematura muerte que acarrea la inseguridad

alimentaria.