Inmigración en España, siglo XXI

Movimientos migratorios. Extranjeros. Problemas de los inmigrantes. Racismo

  • Enviado por: Lorena
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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INMIGRANTES

El grupo social de inmigrantes es uno de los más destacados grupos minoritarios a la hora de hablar de la diversificación laboral, ya que siguen contando en muchas ocasiones con la discriminación en sus puestos de trabajo, que normalmente suele ser del tipo “sutil”, es decir, sus compañeros de trabajo y directivos, contratadores, etc.., convierten de las horas de trabajo del inmigrante en una pesadilla (bromas pesadas, insultos, etc).

Siguen siento menores los casos de discriminación positiva. Este tipo de discriminación suele darse en empresas importantes, con una plantilla de trabajo amplia, y que se pueden permitir el lujo de realizarla.

También es cierto que al referirnos a inmigrantes, la gente entiende por éstos a los que vienen con pocos recursos económicos en busca de una forma de sobrevivir y sacar adelante a sus familias, pero no hay que dejar de pensar también en el otro tipo de inmigrantes, que son los que vienen con estudios de sus países y con un poder económinco estable; este segundo caso, la discriminación no suele ser tan notable como en los inmigrantes que vienen desorientados y desesperados, que aceptan cualquier trabajo por duro que sea, en las condiciones que sean, con tal de poder sobrevivir.

Muchas veces vienen a la aventura, sin contrato laboral, y por lo tanto sin estar regularizados, los irregulares componen un porcentaje muy alto en este sector.

El gráfico que adjuntamos muestra el número de extranjeros con tarjeta sanitaria a final de 2004. De estos 85.000, 43.729 residían regularmente en septiembre según datos del Observatorio Permanente de la Inmigración. Estos datos confirman una alta presencia de irregulares, que esperemos se reduzca en el marco del inminente proceso de normalización. Los extranjeros representan en estos momentos el 7% de la población. Debemos insistir, para terminar, en la necesidad de generar espacios de convivencia que

proporcionen un clima de madurez a esta nueva sociedad intercultural.

'Inmigración en España, siglo XXI'

Por lo que respecta a España, el gráfico que adjuntamos habla por si solo.

Según datos del Observatorio Permanente para la Inmigración, casi dos millones de extranjeros se encontraban legalmente en septiembre de 2004.

Además de estos, y como ya hemos comentado, se estima que existe un millón más de extranjeros que residen irregularmente en nuestro país. Huir de esta realidad equivale a ponerse una venda que no ayuda a normalizar definitivamente este fenómeno. Para ello, como hemos comentado, es necesario poner en marcha políticas tendentes a la normalización e integración social de este colectivo.

Para conseguir esa integración, los primeros que tienen que estar convencidos son los contratadores, que se tienen que dar cuenta que puede ser un punto muy positivo para su empresa, pudiendo convertirla en una empresa más creativa, con mayor apertura de ideas, y dándole un toque multicultural, abierto y moderno; y por lo tanto pudiendo crear mayores beneficios.

En estos momentos, más de un millón de extranjeros están afiliados a la seguridad social, lo cual representa ya un 6% del total.

'Inmigración en España, siglo XXI'

'Inmigración en España, siglo XXI'

Este dato manifiesta la importancia que la mano de obra extranjera tiene para la economía de nuestro país. Si descendemos a aspectos más concretos, observaríamos sectores como el del servicio doméstico, la construcción, la hostelería, la agricultura o los servicios, que no funcionarían si no fuera por estos trabajadores. Esta afiliación va a experimentar presumiblemente un crecimiento importante al finalizarse el inminente proceso de normalización extraordinario.

Tipos de trabajo más comunes entre los inmigrantes:

  • Temporeros: Se encargan de las tareas de recolección de la fruta o productos agrícolas en general. Sus contratos son temporales, y dependen de la fecha de recolección de cada producto. Se calcula que alrededor de 10.000 temporeros han acudido a trabajar desde abril a octubre a cualquiera de las diferentes zonas de regadío que existen en Aragón. La mayoría de ellos han sido inmigrantes norteafricanos, subsaharianos, americanos y ciudadanos de los países del este. Los temporeros portugueses y los españoles vienen teniendo una menor presencia en los últimos años.

La campaña del 2004 ha tenido una particularidad: la llegada ordenada y escalonada de temporeros. A pesar de la disminución de la producción y los retrasos, no se detectaron grandes aglomeraciones de temporeros en busca de trabajo como ocurrió en años anteriores. Los trabajadores temporeros están utilizando masivamente los servicios de información y contrataciónque ofrecen los sindicatos. En ellos se les provee de información actualizada y veraz de la situación de las diferentes zonas de recogida o se les proporciona un contrato de trabajo antes de desplazarse, lo que provoca una mejor ordenación y distribución de la mano de obra existente.

Un año más persisten los problemas en las relaciones laborales: salarios por debajo del convenio y la ausencia del pago de horas extras. También, aunque en menor medida que en otros años, sigue existiendo la contratación de trabajadores, con o sin

papeles, en la calle o en las plazas de los pueblos.

La inspección de trabajo y la guardia civil han detenido a varias personas, a lo largo de

la campaña, por delitos contra los derechos de los trabajadores y falsedad documental. No cabe más que felicitarse por ello y que se continúen intensificando las medidas de intervención contra algunos pequeños mafiosos que todavía operan en

el campo aragonés.

También cabe destacar la detección, cada vez más frecuente, de falsificaciones de autorizaciones de trabajo de ciudadanos extranjeros en situación irregular. Este hecho viene motivado, entre otras causas, por la necesidad de trabajar de estas personas y la igran dificultad existente para obtener una autorización de trabajo y residencia.

  • Servicio doméstico: Realizado mayoritariamente por mujeres, se trata de hacer las tareas de limpieza de la casa. Actualmente esta en auge también el cuidado de ancianos por parte de inmigrantes, en especial contratan a los provenientes de Sudamérica, y se encargan de limpieza y cuidado de ancianos, asi como ayudarles en su paseo diario en el caso de que no puedan andar con facilidad o necesiten una silla de ruedas. Es curioso que en su mayoría sean Sudamericanos los que se dedican a ello, suponemos que será por la barrera lingüística, ya que es un trabajo de trato directo y de pasar muchas horas con la persona que cuidas.

  • Construcción: Este es uno de los puestos de trabajo más demandados por los hombres extranjeros en nuestro país. Es relativamente fácil de encontrar, y no importan demasiado los conocimientos que el trabajador tenga, pues suelen colocarlos en los niveles más bajos de la profesión. Además el no tener conocimientos del idioma castellano tampoco es ningún problema para desempeñar este trabajo.

  • Hosteleria: Dentro de la hostelería pueden desarrollarse puestos variados, tales como cocinero (el más usual), o como camarero (en menor medida, pero también se da).

Problemas con los que se encuentra el inmigrante a su llegada:

  • Vivienda:

España es el país europeo con más vivienda edificada por número de habitantes. A pesar de esto, el problema del acceso a la vivienda es una de las mayores dificultades a la que nos enfrentamos todos los ciudadanos.

Por otro lado, los bajos intereses hipotecarios, unas mayores ayudas públicas y

deducciones fiscales, unido a la escasa movilidad laboral española, han provocado una tradicional “cultura de compra” de la vivienda frente a la posibilidad de arrendarla. Esta situación se da a pesar de que el aumento de los precios que se ha producido en estos últimos años ha provocado que el pago de las hipotecas se extienda, en la mayoría de los casos, más de veinte o veinticinco años y es necesario dos sueldos para el mantenimiento del hogar. Los ciudadanos preferimos la compra, ya que al final “la vivienda será mía”, mientras que con el alquiler “pagas para al final no tener nada”. Además, los altos precios de los arrendamientos, similares a los de una hipoteca,

terminan por inclinar la balanza definitivamente hacia la vivienda de compra.

De todos estos factores, los que más inciden en el ciudadano a la hora de decidirse por el régimen de propiedad o de alquiler son la movilidad y la inestabilidad laboral, aspectos que sufren principalmente los jóvenes y la población inmigrante. El arrendamiento se convierte en la vía de acceso más directa para que estos accedan a una vivienda, por la sencillez y por el escaso compromiso financiero que representa.

Pero la realidad del mercado de arrendamiento español provoca que muchos de estos prefieran mantener la vivienda cerrada antes que enfrentarse a impagos, muy lentos de tramitar ante los juzgados. La consecuencia de ésta situación provoca que en una ciudad como Zaragoza se encuentren más de 25.000 viviendas desocupadas o que a nivel nacional el porcentaje de viviendas destinadas al arrendamiento respecto al parque total sea un exiguo 11%, mientras que en otros países europeos con más apoyo por parte del Estado como Alemania u Holanda este porcentaje ronde el 50%.

En nuestro país, el progresivo aumento de la población inmigrante en los últimos años, que mayoritariamente busca en el mercado del alquiler su única posibilidad de acceso a una vivienda, ha terminado de desequilibrar la oferta y la demanda. La escasez de vivendas está provocando, entre otros, una gran competencia entre los posibles arrendatarios y un desmesurado aumento de los precios, lo que convierte en misión imposible encontrar una vivienda o habitación de alquiler a un precio “razonable”.

En este escenario, los inmigrantes se encuentran con una especial dificultad respecto al resto de la población para acceder a un arrendamiento. La precariedad laboral, la urgencia por obtener una vivienda, el desconocimiento de la legislación, el idioma, la desconfianza de algunos propietarios, etc... provoca que sea una población con muchas dificultades y especialmente débil ante situaciones de desprotección y abusos.

Debemos empezar a contemplar el arrendamiento como una de las mejores soluciones para atajar el problema de acceso a la vivienda en nuestro país. Las medidas que se tomen para potenciar el mercado del alquiler y mitigar el grave déficit de viviendas destinadas a este efecto, pasan principalmente por una apuesta clara y decidida de las diferentes administraciones, realizar incentivos fiscales al alquiler, gravar con impuestos las viviendas vacías con fines especulativos, aumentar el exiguo parque público de viviendas sociales destinadas al arrendamiento, modificar algunos puntos de la Ley de Arrendamientos Urbanos y potenciar los servicios de mediación y arbitraje.

Actualmente existen bolsas de alquiler de viviendas para extranjeros, gestionadas por sindicatos, con apoyo de Cajas de Ahorros y el Gobierno de Aragón, en el caso de nuestra Ciomunidad Autónoma.

Este proyecto se encuentra todavía en constante evolución, descubriéndose año tras año claves metodológicas que nos permiten sobrevivir al aumento progresivo de

viviendas, propietarios e inquilinos.

La optimización de los recursos, en éste y en otros ámbitos, deben convertirse en herramientas fundamentales para hacer frente a los retos derivados del constante incremento de extranjeros en Aragón.

  • Desorientación:

Los inmigrantes llegan totalmente desorientados, sin conocer el país en el que van a residir, sin saber a dónde dirigirse para resolver todas sus dudas, etc..

Por ello, los sindicatos desde el Departamento de Migraciones procuran, en todo momento, realizar o participar en actividades formativas, de sensibilización o reivindicación de las condiciones de vida de la población extranjera que vive en Aragón.

Se procura facilitar la integración de los inmigrantesen la vida ciudadana, promoviendo, entre otras iniciativas, su asistencia a la Cincomarzada, a la cual acuden cada vez más inmigrantes. Con ese tipo de fiestas populares se facilita la relación entre la población autóctona y la inmigrante.

Las principales dudas que plantean los recién llegados en los sindicatos son de 3 tipos:

Legales

Laborales

Sociales

  • Racismo:

Todavía existen pequeños brotes racistas dirigidos a ciudadanos

extranjeros, fundamentalmente de religión musulmana, por ello se decidió liderar

una rápida respuesta de repulsa al atentado, procurando ante todo que

estuviera protagonizado por el colectivo extranjero residente en Aragón.

La actitud mostrada en primer lugar por la ciudadanía, la unidad y

cordinación demostrada por las asociaciones de inmigrantes, entidades y

agentes sociales, así como la masiva presencia de extranjeros en el acto,

especialmente de religión musulmana, rechazando cualquier forma de

terrorismo y desvinculando a pequeños grupúsculos marginales de la

inmensa mayoría de la población extranjera asentada en España, hizo

que ese acto adquiriera un especial relieve y significado. No obstante, y

observando cómo están evolucionando determinados conflictos a nivel

mundial, es necesario mantener un constante ejercicio de información

para evitar que anide en nuestra sociedad cualquier ánimo

segregacionista hacia la población extranjera en general y hacia la

población musulmana en particular.

Con las actuaciones racistas lo único que se consigue es que los inmigrantes que vengan a España sean cada vez más cerrados, formen comunidades entre los de su propia nacionalidad y se aislen con respecto a la sociedad.

Conclusión:

Aragón necesita a los inmigrantes para su desarrollo sociodemográfico y cultural y creemos que, cada vez más, existe una sociedad madura y receptiva a integrar a este fenómeno en su seno. No obstante, como todos los grandes y profundos procesos, necesitan de constancia, consenso y voluntad política para que lleguen a buen término.

Creemos que estos tres elementos se dan en nuestra Comunidad Autónoma en la medida suficiente como para alcanzar el objetivo propuesto.

No creemos que sea para nada negativa su llegada, sino al contrario, puede rejuvenecer nuestra población y convertirnos en una Comunidad abierta, moderna, tolerante y cosmopolita.