Inmigración cubana a la República Dominicana

Historia. Migración. Inmigración. Política migratoria cubana

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  • Idioma: castellano
  • País: Cuba Cuba
  • 44 páginas
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Índice

Pág.

1.

Introducción……………………………………………………………………..

2

2.

Introducción general al fenómeno migratorio………………………………..

4

2.1

La migración…………………………………………………………………….

4

2.2

Principales causas de las migraciones internacionales………………………….

5

2.3

Teorías de estudio de las migraciones aplicadas al estudio……………………..

7

2.3.1

Push - Pull (Atracción y Expulsión)………………………………………..……

7

2.3.2

Capital humano e incorporación……………………………………………..…..

8

2.3.3

Conexiones Transnacionales……………………………………………………

9

3.

Períodos de la migración cubana y su relación con República Dominicana..

11

3.1.

Primeras migraciones…………………………………………………………...

11

3.2.

Período colonial e inmigración………………………………………………….

11

3.3.

Emigración cubana durante las Guerras de Independencia, inserción y aportes en República Dominicana……………………………………………………….

13

3.4.

Migraciones en Cuba durante la primera mitad del siglo XX…………………..

16

3.5.

Cubanos en República Dominicana durante la primera mitad del siglo XX……

17

3.6.

Conclusión………………………………………………………………………

18

4.

Migración cubana a partir de 1959 y los primeros migrantes de este período hacía República Dominicana…………………………………………

19

4.1.

Primeras décadas después del triunfo de la Revolución………………………...

19

4.2.

Migraciones hacia República Dominicana……………………………………...

20

4.3.

Algunos aspectos sobre la migración cubana y la política migratoria cubana….

22

4.5

Conclusión. ……………………………………………………………………..

24

5.

La inmigración cubana hacia República Dominicana a partir de 1990……

25

5.1.

Elección de República Dominicana como destino……………………………...

25

5.2.

Formas de arribo al país………………………………………………………...

27

5.3.

Perfil sociodemográfico del cubano que emigra a República Dominicana……..

28

5.4

Inserción social y económica de los cubanos en República Dominicana………

29

5.4.1.

Inserción social. ………………………………………………………………...

30

5.4.2

Incorporación económica. ……………………………………………………...

31

5.5.

Redes Transnacionales entre Cuba y República Dominicana. …………………

33

5.6.

Conclusión. ……………………………………………………………………..

36

6.

Conclusiones…………………………………………………………………..

38

Bibliografía…………………………………………………………………….

41

1. Introducción

El proceso migratorio de Cuba no es un fenómeno nuevo, y se distingue por una combinación de factores históricos, económicos y políticos. Desde las primeras inmigraciones de aborígenes, pasando por los colonizadores europeos del siglo XVI, hasta las salidas más recientes de sus nacionales en los últimos años, el país ha reportado saldos migratorios positivos y negativos. De Cuba, han emigrado y al mismo tiempo han inmigrado decenas de personas en diferentes períodos.

La mayoría de los estudios realizados sobre las migraciones cubanas, han sido enfocado fundamentalmente hacía Estados Unidos, y es que tradicionalmente ha sido el principal destino de las migraciones cubanas desde inicios del siglo XIX (Rodríguez, 2001). Sin embargo, en las últimas décadas parece ser que República Dominicana se ha ido convirtiendo en un nuevo referente de inmigración para un número creciente de cubanos. Esta nueva tendencia, a pesar de constituir un reto para el estudio de las migraciones, debido a que tanto el país de origen como el país de destino, son naciones pobres, y ambos con altos índices de emigración, merece un número mayor de estudios, con mucha mayor profundidad.

Conocemos movimientos de cubanos hacía República Dominicana desde el siglo XIX, principalmente por cuestiones relacionadas con las guerras de independencia en Cuba. En este trabajo veremos algunos elementos significativos aportados por ésta migración al país.

Para el estudio de la migración del presente, he contado con investigaciones hechas sobre la migración cubana hacía otros destinos por varios investigadores, tanto de dentro como de fuera de la isla (Aja, Casaña, Duany, Eckstein, Monreal, Portes, Rodríguez). Sin embargo, el mayor recurso con el cual he contado para sacar las conclusiones y teorías aquí planteadas han sido las impresiones e historias personales de los propios inmigrantes cubanos que a lo largo de seis años en el país he ido conociendo y siendo testigo de sus vidas. Estos intercambios, espontáneos inicialmente, y procurados por mí más adelante, son la razón principal que me han llevado a interesarme por el tema, especialmente, aquellos que, aún sueñan con regresar definitivamente a la tierra en que nacieron.

Ante la imposibilidad de haber hecho una encuesta más específica, he contado con las narraciones de más de 100 cubanos que han llegado al país en diferentes momentos, con experiencias distintas, pero igual con muchos elementos en común que pueden entenderse como patrones representativos de ésta migración particular.

En sentido general los migrantes cubanos han llegado a sentir República Dominicana como su segunda patria. Sin embargo, siguen teniendo a Cuba en su mente, en sus anhelos y en su corazón.

Hasta el momento de este trabajo, solo he encontrado una investigación sobre la inmigración cubana hacia República Dominicana, realizado en septiembre del 2001 por la Dra. Ángela Casaña del Centro de Investigación para las migraciones de la Universidad de La Habana (Casaña, 2001). Este estudio consistió en un trabajo de investigación teniendo en cuenta los datos del registro consular de 20 cubanos residente en el país, que consiste en la edad, la ocupación, el año de llegada al país y la provincia de procedencia en Cuba. La otra parte de la investigación estuvo orientada principalmente a determinar las causas por las cuales emigran a República Dominicana.

¿Qué motivos determinan la elección de República Dominicana, como país de destino para algunos cubanos que deciden emigrar en la actualidad? ¿Quiénes son, los que toman esta decisión? ¿Cómo han logrado los cubanos insertarse en la sociedad dominicana? ¿Qué tipo de nexos mantienen con el país de origen? Estas son las preguntas que trataré de responder en el presente trabajo, analizando el por qué República Dominicana se convierte en un destino atractivo para los cubanos, aún siendo un país con altos índices de pobreza , que posee la capacidad de recibir inmigrantes y ser al mismo tiempo un fuerte emisor de migrantes. También intentaremos ver cómo se manifiestan los lazos trasnacionales entre los cubanos que viven en Quisqueya y aquellos que permanecen en Cuba, para este punto es de vital importancia la inmigración que salió de Cuba después del 1990.

Frente a tales cuestionamientos, podemos formular dos hipótesis. Primeramente, el capital humano que poseen los inmigrantes cubanos en República Dominicana favorece su inserción en el país. En segundo lugar, la República Dominicana ofrece las condiciones geográficas, sociales y económicas para que la comunidad cubana en el país se constituya como una comunidad transnacional.

2. Introducción General al Fenómeno Migratorio

2.1. La migración

La migración de los seres humanos es un fenómeno universal y está presente en todas las épocas de la historia y en todas partes de nuestro planeta. Migración es siempre movimiento. Como proceso general implica el traslado de hombres y mujeres que, con diferentes edades, sexo, profesiones y ocupaciones, cambian su lugar de residencia por un período de tiempo o para toda su vida. Migración, es el desplazamiento de personas de un lugar a otro, con un carácter relativamente permanente (Sills, 1974 p 93). La temporalidad o la permanencia están predeterminadas por las regulaciones migratorias, las condiciones históricas, económicas, políticas y sociales de los lugares de origen y de destino. A medida que ha ido avanzando la historia, cada vez más las oleadas migratorias han sido un factor determinante en la conformación de las naciones, su identidad cultura, idioma, religión y modo de vida en general en la medida en que los flujos migratorios se hacen más frecuentes y aumenta el intercambio cultural entre las sociedades de diversos orígenes.

Desde los orígenes del ser humano, este se ha desplazado a lo largo de los continentes en búsqueda de mejores condiciones de vida, de entornos más adecuados para su existencia. Esto es una constante en la historia de la humanidad y ha traído efectos en millones de personas en todo el mundo.

Un aspecto sumamente importante relativo al fenómeno migratorio es la distinción entre emigración e inmigración. Puede considerarse como emigración desde el punto de vista del lugar de salida y como inmigración en el lugar de llegada. Es decir los individuos obtienen la doble distinción, variando esta desde el lugar al cual se haga referencia. Un latinoamericano que vive en los Estados Unidos, por ejemplo, es considerado un inmigrantes en su nuevo asentamiento, mientras en su país de origen es considerado como emigrante.

En cuanto a la duración de las migraciones podemos considerar las migraciones temporales, que a veces son migraciones estaciónales para trabajar en las cosechas de temporadas, por ejemplo, regresando después a sus lugares de origen; y las migraciones definitivas, cuando los emigrantes se establecen en el país o lugar de llegada por tiempo indefinido. En ocasiones, logran el retorno cuando consiguen una cantidad de dinero suficiente que les permite llevar una vida más holgada o, cuando cambian las condiciones que motivaron la emigración.

Si observamos el continente hoy llamado América, vemos que el fenómeno migratorio comenzó mucho antes de 1492 con la llegada de Colón al “Nuevo Mundo”. Ya para ese entonces la movilidad entre los habitantes de América era significativa. Sin embargo, con los colonizadores europeos comenzó a dinamizarse el proceso hasta tal punto, que en la actualidad el área del Caribe, es una de las regiones del mundo con mayor actividad migratoria a nivel mundial. En proporción al número de habitantes el Caribe posee una de las diásporas y comunidades trasnacionales más numerosas a nivel mundial (Stalker, 2003 pp 62-78).

2.2. Principales causas de las migraciones internacionales

La búsqueda de un futuro mejor, la huida de situaciones sin esperanza y escape son un elemento determinante en los procesos migratorios tanto actuales como los del pasado. La migración puede ser vista como una salida a las situaciones que hacen imposible una vida digna e el lugar de origen, -y no es solamente en relación al aspecto económico-. Puede calificarse como un acto de rebeldía frente la desesperanza que reina en el mundo subdesarrollado,-que en la actualidad es el mayor emisor de emigrantes- (Hidalgo, 2004 p 17), aunque no siempre fue así.

A grandes rasgos podemos identificar varias causas que motivan las emigraciones en diferentes órdenes, estas pueden ser:

Políticas. Se refieren a las causas derivadas de las crisis políticas que suelen presentarse en ciertos países. Muchas personas que temen a la persecución y venganzas políticas abandonan un país para residenciarse en otro o, al menos, intentan abandonarlo, aunque a menudo pueden llegar inclusive a perder la vida cuando se trata de regímenes totalitarios. Cuando las personas emigran por persecuciones políticas en su propio país se habla de exiliados políticos. Hoy se utiliza el término de refugiados para darles un status legal a dichas personas.

Socioeconómicas. Son aspectos fundamentales en cualquier proceso migratorio. De hecho, existe una relación directa entre desarrollo socioeconómico e inmigración y, por ende, entre subdesarrollo y emigración. La mayoría de los emigrantes lo hacen por motivos económicos, buscando un mejor nivel de vida. La situación de hambre y miseria en muchos países subdesarrollados obliga a muchos emigrantes a arriesgar su vida (y hasta perderla en multitud de ocasiones), con tal de salir de su situación.

Familiares. Los vínculos familiares, para mantenerlos o reforzarlo resultan un factor importante en la decisión de emigrar. En este aspecto, muchas de las políticas y ajustes migratorios más justos y progresistas hechos por los países receptores van en el orden de facilitar la reunificación familiar.

Culturales. La base cultural de una población es determinada a la hora de decidir a qué país o lugar se va a emigrar. La cultura (religión, idioma, tradiciones, costumbres, etc.) tiene mucho peso en esta toma de decisiones. No es casualidad que muchos países emisores de emigrantes en la actualidad tengan como principal destinos de sus migraciones sus antiguas metrópolis.

Guerras y/o conflictos internacionales. Constituyen el principal origen de las migraciones forzadas, que han llevado a desplazamientos masivos de poblaciones huyendo del exterminio o de la persecución del país o ejército vencedor. Un ejemplo significativo de esto es la migración europea durante las dos guerras mundiales o la migración española durante la Guerra Civil, en la actualidad tenemos el caso de Colombia afectada por una Guerra de Guerrillas y narcotraficantes.

Catástrofes generalizadas. Los efectos de grandes terremotos, inundaciones, ciclones, maremotos, epidemias, y otras catástrofes tanto naturales como sociales (o una combinación de ambas, que es mucho más frecuente) han ocasionado grandes desplazamientos de seres humanos (también podríamos considerarlos como migraciones forzosas) durante todas las épocas, pero que se han venido agravando en los últimos tiempos por el crecimiento de la población y la ocupación de áreas de mayor riesgo de ocurrencia de esas catástrofes.

Generalmente, aunque la iniciativa de emigrar es en parte es una decisión individual, la mayoría de las migración se dan en grupos y en lo que han llamados olas, casi siempre motivadas por algunas de las causas anteriormente mencionadas. Pero para que exista emigración, deben existir una serie de posibilidades y condiciones que hagan posible, y que “tenga sentido” la aventura de emigrar. Entre ellas podemos destacar:

Desarrollo de los medios de transporte y comunicación. El desarrollo de los medios de comunicación y transporte hacen que las distancias se perciban más cortas. De esta manera, el conocimiento de las posibilidades existentes en el exterior, motivan el impulso a lanzarse a emigrar y los medios de transporte agilizan el proceso de desplazamiento.

Perspectiva de mejora económica. Sin ésta perspectiva no existirían los procesos migratorios. El ideal de un futuro mejor, es el resorte que impulsa el proceso. Aunque esta no significa un cambio inmediato en la economía personal, si representa la posibilidad de alcanzarlo transcurrido un tiempo. Cuando se emigra hacía un destino en particular es porque se tiene la percepción de que en ese nuevo país, las posibilidades de mejores garantías económicas son reales.

Contextos pacíficos y estables en los lugares de destino. El destino perseguido por aquellos dispuestos a emigrar suelen ser países que atraviesas por una situación estable y pacífica que hace atractivo y previsible el resultado del viaje.

Existencia de espacios económicos y físicos para recibir a nuevos pobladores y trabajadores. Las migraciones generalmente se dan en los espacios donde los migrantes encuentran posibilidades reales de insertarse en las economías, y existen espacios reales para sus asentamientos. En la actualidad la sobrepoblación de muchos países pobres, y el envejecimiento de la población en los países desarrollados a traen mano de obra específicamente joven.

Importancia de las redes. En todos los procesos migratorios, los nacionales de una misma nación se suelen dirigir hacía destinos concretos, en los cuales los primeros que llegan van “abriendo caminos”, y estableciendo lazos, que incitan y hacen factible la llegada de otros connacionales en sucesivas oleadas.

2.3. Teorías de estudio de las migraciones aplicadas al estudio

2.3.1. Push - Pull (Atracción y Expulsión)

La teoría del Push- Pull la encontramos dentro del modelo de desarrollo clásico del estudio de las migraciones ligado fuertemente a la economía. El modelo se basa en una serie de elementos asociados al lugar de origen que impulsan (Push) a abandonarlo al compararlo con las condiciones más ventajosas que existen en otros lugares, o sea, los factores que atraen (Pull). En medio de estos factores se encuentra el sujeto que los valora y toma la decisión, de marchar o quedarse. De esta manera la decisión de emigrar queda limitada a las motivaciones individuales de los migrantes (Hirschamn, 1999 p 124).

El proceso de empuje, o alejamiento de la nación de origen puede estar asociado a diversas razones, tales como ideológicas, económicas, políticas sociales y hasta religiosas. Lo mismo sucede con el proceso de atracción.

Este modelo de estudio ha recibido ciertas críticas en su aplicación, debido a que limita la acción de emigrar a una mera acción en busca de ventajas personales, a partir de la comparación, y no se extiende a las implicaciones que trae consigo la migración (Hirschamn, 1999 p 124). Sin embargo, la factibilidad de ésta teoría en el caso que nos interesa nos permite identificar estos factores de atracción y expulsión en ambos sentidos. Es decir, identificar los elementos que motivan las salidas de los cubanos de la isla y aquellos que hacen de República Dominicana un país atractivo.

2.3.2. Capital humano e incorporación

Otra perspectiva que podrá servirnos para ver cómo la migración cubana se inserta en la sociedad dominicana puede ser “teoría del capital humano”.

La teoría del capital humano, se refiere a la serie de conocimientos y habilidades individúales que los inmigrantes traen consigo, aunque este concepto puede ser aplicado a determinados grupos (Foner, 2001 p 12). El costo aplicado en la adquisición de las habilidades y conocimientos, es entendido como inversión, más que como un gasto, tal como lo desarrollo Schultz en los años 60s. En otras palabras, la inversión que se hace en la educación, es una inversión a largo plazo. La inversión (gasto) social, de un país, tiene sus consecuencias directas en los indicadores sociales del mismo. En el caso migratorio, ésta se refleja en las posibilidades de inserción y beneficios que perciben los inmigrantes en sus lugares de destino, y en detrimento de la economía del país de procedencia. Esta teoría sirve de análisis cuando se encuentran enclaves étnicos específicos, cuando un grupo determinado, de algunas minorías se caracterizan por insertarse en determinados tipos de empleos y/o, negocios propios (Foner, 1999 p 13). Las habilidades que cada individuo o grupo posean van a determinar el status en el cual estos se inserten en las economías de los países receptores (1999 p 12).

Durante los años 80 y 90, fue muy utilizada para investigar la inserción de emigrantes en las respectivas economías de los países a la cuales se insertaban los mismos (Perlmann and Waldinger, 1999 p 241)

Entre las ventajas que posee el análisis del capital humano de los grupos migratorios, permite definir los perfiles ocupacionales de los mismos. Es bastante común que encontremos determinado grupos humanos que tanto los individuos particulares, como en su totalidad, tenga determinadas habilidades que les permite insertarse en un sector determinado de la economía del país receptor (Perlmann and Waldinger, 1999 p 241).

Visto de ésa manera, la teoría del capital humano, podría desprenderse la premisa de que mientras más educación tenga el grupo o el individuo inmigrante, mayor serás sus posibilidades de inserción y mayores sus ingresos económicos. Sin embargo, hay otras variables que también influyen en la inserción en la sociedad, de un grupo inmigrante, tales como cultura, idioma, religión, etc. Estos factores pueden determinar la inserción o el rechazo del los inmigrantes independientemente de su preparación profesional.

En cuanto a la migración cubana a República Dominicana, los cubanos se han sabido insertar en determinado sectores de la economía Dominicana, donde, la preparación inicial que traen consigo es un factor determinante.

2.3.3. Conexiones Transnacionales.

Durante mucho tiempo los investigadores de las migraciones consideraron que los flujos migratorios desde el llamado “Tercer Mundo” hacia países económicamente más desarrollados era un flujo irreversible. De esta manera la migración se percibe como una forma (definitiva) de escapar de la miseria, -aunque en cierto modo lo es-, se creía que los emigrantes cuando logran insertarse en el mundo desarrollado rompen los vínculos con su país de origen. Los estudios más reciente, demuestran que los grupos de inmigrantes que se establecen en el país receptor, crean una, cada vez más creciente, red de conexiones con sus comunidades de origen, que a grandes rasgos, repercuten en el aumento de transferencias de recursos, movilidad de las personas e intercambios comerciales, culturales, etc. (Portes y Guarnizo, 1991, pp 23-24).

Los lazos, que establecen los inmigrantes con sus países de origen, son conocidos como redes transnacionales. La migración transnacional, es aquella en las cuales las personas se mueven a través de las fronteras internacionales y establecen esas relaciones sociales entre la nación donde se encuentran y el país de donde son originarios (Schiller, 1999. p 97). Literalmente, los migrantes transnacionales viven más allá de las fronteras.

Esta perspectiva, tiene la particularidad, que debe utilizarse fundamentalmente cuando hay movimiento entre los países, pero sobre todo cuando hay influencias, de tipo, económicas, culturales y políticas entre los individuos “reclamados” por ambas o más naciones. Otra particularidad de esta perspectiva, versa en que es aplicable para el estudio de las segundas generaciones, los hijos de los inmigrantes, mantienen estas redes transnacionales, y al igual que sus padres, tienen participación e influencia en más de una nación (1999 p 96).

Las redes transnacionales que establecen los migrantes a través de la interacción entre ambas naciones, tienen características propias según cada caso particular. (1999 p 97). Es por ello, que dentro de los estudios transnacionales existe una alta diversidad de posturas, ya que las categorías de análisis social, tales como nación, Estado, ciudadanía, raza, clase, género e identidad, deben repensarse a la luz de las tendencias modernas, puesto que ya no son ni estables ni universales como hace varias décadas (Duany, 2001 p 42). En este marco, el análisis transnacional nos ofrece herramientas para identificar como se manifiestan esas redes transnacionales entre los cubanos de Cuba, y aquellos que emigran a República Dominicana.

Lamentablemente no hemos incluido ninguna teoría relacionada con los procesos de relación de los inmigrantes en la sociedad receptora, teorías de asimilación, meelting pot, interculturalidad, que pueden ser útiles para un estudio de este tipo. Sin embargo, aunque mencionamos algunos aspectos de las relaciones que establecen los cubanos con la sociedad receptora, esto sería objeto de otro tipo de estudio, y sería necesario esperar algunos años, más cuando la presencia cubana sea mucho más representativa que en el presente momento.

3. Períodos de la migración cubana y su relación con República Dominicana

3.1. Primeras migraciones

El fenómeno de la migración en Cuba es tan antiguo como la historia misma de la isla, desde la llegada de los primeros pobladores, exterminados durante la primera colonización europea y más adelante por los ancestros de los pobladores actuales. A lo largo de toda su historia, Cuba ha importado inmigrante y ha exportado emigrantes desde, y hacia todas las latitudes del mundo.

Se considera que las primeras inmigraciones en Cuba, comenzaron hace más de 6.000 años, con los aborígenes que llegaron a la isla procedentes algunos del Sur de la Florida y de la región Norte de Suramérica, saliendo de la cuenca del Orinoco y trasladándose a través del arco que forman las antillas menores. Fueron los pobladores con los que se encontraron los europeos en 1492.

3.2. Período colonial e inmigración

Desde el inicio del período colonial cubano, en 1511, Cuba se caracteriza por recibir inmigrantes, principalmente ibéricos que llegaban a la isla, en búsqueda de las “oportunidades” que ofrecía el “Nuevo Mundo”. Durantes estos primeros años, las de inmigrantes, fueron bastante modestas, debido fundamentalmente a que en la isla no se encontró tanto oro como se esperaba y la ganadería y la agricultura eran demasiado incipientes como para constituir un atractivo para aquellos que se aventuraban a lo que hoy es América.

La situación económica en la isla cambia cuando en 1529, se ubica La Habana en su sede actual, la Corona Española establece que todos los barcos que vayan a cruza el Atlántico deben reunirse en ésta sede y desde ahí partir. Esta medida trajo consigo una reactivación de la economía de toda la isla. Para entonces, el país comenzó a recibir inmigrantes, principalmente españoles, en su gran mayoría se ligaron al comercio, mientras otros comenzaron a explotar las tierras a todo lo largo de la isla.

Ya para este tiempo la población indígena estaba mermada casi en su totalidad. Paralelamente, a la llegada de los inmigrantes españoles, comenzó la inmigración forzosa de africanos. La primera entrada significativa de africanos a Cuba se considera a partir de 1523. Desde esta fecha, hasta 1873, última entrada ilegal de africanos a la isla, en 1873 se estima que llegaron 1.300.000 (Alvarado, 1998). Destaco la ilegalidad, porque después de 1835 con la firma entre España y Gran Bretaña del tratado para abolir la trata de esclavos, en Cuba se mantuvo este comercio, aún al margen de la Ley. No fue hasta 1886 cuando quedo abolida totalmente la esclavitud (Alvarado, 1998).

Sobre el legado dejado en Cuba por los forzados inmigrantes africanos, no es necesario buscar demasiado para darse cuenta. Solo basta con caminar por las calles de cualquier ciudad cubana y mirar su gente, probar la comida, o simplemente escuchar la música cubana, la huella africana sobresale en cualquier esquina, en cualquier persona, y en cualquier compás. En Cuba se le reza a la Caridad del Cobre con la misma devoción que a Oshum.

A mediados del siglo XIX, comenzaron a llegar a Cuba otros inmigrantes procedentes de China. Entre 1847 y 1874, se estima llegaron unos 124 000 personas culíes chinos. Estos, aún siendo hombres “libres” las condiciones del viaje no era muy diferente a la de los esclavos africanos. Estaban obligados a trabajar durante ocho años al dueño que los contratara, y pasado este período podían regresar a su país, casi ninguno lo consiguió, puesto que los salarios que devengaban eran extremadamente bajos y no les permitía pagar la travesía de regreso (García, 2005). En la actualidad es imposible hablar de lo cubano, sin mencionar al español y al africano, y aún, aunque en menor medida al chino. En la actualidad en Cuba podemos encontrar personas que en un mismo individuo, o individua, reúna rasgos fenotípicos de estos tres grupos humanos.

Las migraciones durante este período del siglo XIX respondían a la creciente necesidad de trabajadores. Después de la Revolución Haitiana, Cuba paso a ser el primer productor mundial de azúcar, y los ingenios necesitaban abundante mano de obra, y barata.

Durante todo este período y hasta los primeros años del siglo XX, Cuba era una “provincia” de España, -salvo el período que perteneció a Inglaterra- por lo que no importaba mucho la constancia de los ibéricos que se trasladaban o se asentaban en la isla. Además, al ser Cuba la última colonia de España que alcanzó la independencia, se estima que llegaron, muchos militares y funcionarios, que abandonaron las antiguas colonias que se independizaban de España, o pasaban a ser colonias de otras naciones europeas (García, 2005).

Visto estos detalles, podemos afirmar que los saldos migratorios cubanos, hasta mediados del siglo XIX, se comportaron de manera positiva, siendo un país básicamente receptor de inmigrantes. Ya en la segunda mitad de este mismo siglo XIX, la situación cambiaría, con el inicio de las Guerras de Independencia con la consecuente redirección de los patrones migratorios.

3.3. Emigración cubana durante las Guerras de Independencia, inserción y aportes en República Dominicana

El 10 de octubre del 1868 comenzó la Guerra de los Diez Años, la primera de las guerras de independencia. A partir de esta fecha, si bien no inmediatamente, Cuba comenzó a reportar saldos migratorios negativos. Durante este tiempo comienzan las primeras migraciones de cubanos hacia República Dominicana. Para otros investigadores, llegaron cubanos anterior a ésta fecha, en 1861, a partir de la reanexión de Santo Domingo a España (Paulino, 2006). La investigadora Ángela Casaña del Centro de Investigación de las Migraciones (CEMI) de la Universidad de la Habana, considera, que esta migración, no impactó de manera particular ninguno de los dos territorios (2001). Sin embargo, la presencia en esta época de inmigrantes cubanos en República Dominicana dejó aportes significativos al país. Además, con esta migración, Cuba ampliaba los flujos migratorios intra-caribeños tan propios de la región del Caribe, que persisten aún en la actualidad (Hidalgo, 2004 p 71).

Es importante destacar, que una buena parte de estos inmigrantes eran favorables, a la independencia de Cuba, y muchos de ellos, ayudaron económicamente a la causa independentistas, y prácticamente este fue el único vínculo de incidencia que mantuvieron con su país de origen. Por supuesto que sus aportes no fueron tan significativos como los de los cubanos que vivían en Estados Unidos, donde si existieron asentamientos de cubanos de mucho mayor número, además, distribuidos en diferentes ciudades. Mientras otros, solamente querían desarrollar sus negocios, y en un país en Guerra como lo estaba Cuba en ese momento no les era factible.

Los primeros inmigrantes cubanos en República Dominicana se establecieron fundamentalmente en la ciudad capital Santo Domingo, la región Este, Santiago de los Caballeros y en mucho mayor medida en Puerto Plata al Norte del país. Hacia 1875, existía en esta ciudad un barrio habitado casi exclusivamente por cubanos, llamado “Cuba Libre”, Eugenio María de Hostos lo describe en sus “Notas de viajero” cuando arriba a esta ciudad (Rodríguez, 1939 p 9).

“Desde el puerto hacía el fondo de la ciudad, el terreno se eleva en una pendiente que concluye por dominarla: aquella eminencia, casi exclusivamente habitada por cubanos, se llama Cuba Libre. “

En esta ciudad organizaron diferentes asociaciones tales como: “La Antillana”, “La Juvenil” y la “Delegación Revolucionaria Cubana”. Estas organizaciones no solo servían para reuniones entre compatriotas, sino que además agrupaba a los simpatizantes de la causa de la guerra en Cuba (Hoetink, 1985 p 51). Otro aspecto interesante, es que muchos de estos cubanos entablaron lazo familiares con dominicanos rápidamente habiendo matrimonios entre nacionales de los dos países (1985 p 51).

Muchos de los cubanos, que también poseían ingenios en Cuba y vinieron a República Dominicana, se dedicaron a la producción de azúcar prontamente importaron nuevas maquinarias y técnicas nuevas que fomentaron el desarrollo de ésta industria. El primer ingenio que funcionó con una maquina de vapor fue el fundado en Puerto Plata por el cubano Charles Loynaz en 1870, mientras que el primer ingenio azucarero considerado moderno localizado en la República Dominicana fue el “Esperanza”, fundado en 1875, propiedad del cubano Joaquín Delgado (Cassa, 2003 p 131).

Un elemento nuevo a los empresarios azucareros cubanos fue el empleo de mano de obra asalariada, muy diferente al uso de esclavos que aún en esa fecha se mantenía en Cuba. Esto supuso para los mismos establecer nuevas relaciones de tipo capitalista con los trabajadores locales.

Además de los conocimientos de la industria azucarera, a los cubanos que se asentaron en el país durante estos años les acompañó un juego muy de moda en ese tiempo llamado “béisbol”. Sobre como comenzó a jugarse la “pelota” en el país hay más de una versión. Durante mucho tiempo, se consideraba que el principio del beisbol en Santo Domingo era fue en el año 1891, inducido por los hermanos Ignacio y Ubaldo Alomá, ambos cubanos, dueños de una herrería en Santo Domingo, a los cual se les atribuye además de enseñar a muchos a jugar el deporte, organizar el primer partido ese mismo año. La segunda teoría del béisbol dominicano es fruto del trabajo de la investigación realizada por tres venezolanos: Juan Vené, Eleazar Díaz Rangel y Humberto Acosta. Ellos sitúan el año 1886 como el inicio del nacimiento del deporte, en San Pedro de Macorís, y como responsables los marinos de un barco cubano, que comenzaron a jugar béisbol mientras su barco estuvo en el puerto de esta ciudad, rápidamente los dominicanos se interesaron por este nuevo deporte (Peña, 2006, p 52).

Otras de las teorías, afirma que fue introducido por los marines norteamericanos durante la ocupación de 1916, o que al menos la afición por este deporte se le atribuye a la presencia estadounidense en el país. Está teoría parece ser menos probable, ya que cuando los norteamericanos llegaron a República Dominicana, ya se jugaba pelota, de hecho el actual equipo los Tigres del Licey fue fundado en 1907, mucho antes de la llegada de los infantes de marina de Estados Unidos.

Hacia los años siguientes, incluso después de la Guerra de los Diez Años, durante la tregua entre 1878 y 1895 cuando estalló la segunda Guerra en Cuba, y aún durante ésta, continuaron llegando cubanos a República Dominicana aunque en menor medida. El propio José Martí se reunió con un grupo de ellos en la ciudad de Santiago en las dos ocasiones que visitó República Dominicana en compañía de Máximo Gómez antes de embarcarse hacia Cuba previo a la Guerra del 95 ( Espinal, 2005 p 182).

También en la ciudad de Santiago de los Caballeros se establecieron varias familias de cubanas. Entres los cubanos que se establecieron en Santiago se encontraban algunos médicos, y otros especialistas en diversas áreas, mecánicos, relojeros, fotógrafos, y varios profesores. En su gran mayoría trabajaron en las ciudades, a pasar del interés que se tenía de vincularlos al campo, solo unos cuantos lo hicieron y trabajaron vinculados al cultivo del tabaco (Espinal, 2005 pp 180-181).

Edwin Espinal en su “Historia Social de Santiago de los Caballeros 1863-1900” al hablar del los Médicos y boticas: ejes de salud pública, menciona varios médicos, farmacéuticos y odontólogos cubanos que llegaron a esta ciudad en la última década del siglo XIX. Esta fue otra área donde se insertaron varios de los que llegaron en esta época. A uno de ellos, al Dr. Pedro Dobal y Valdez se le consideró como el primero que practicó la cirugía ampliamente en esa ciudad (Cantisano, 2007 p 15). En las ciencias médicas también fueron importantes los aportes de los médicos cubanos Raúl Fonts Sterling y Eusebio Ponts y Agreda, autor de un “Manual de guerra de guerrillas” para los soldados dominicanos, y el primero, fue uno de los iniciadores del Manicomio de Santiago (2007, p 15).

A excepción de algunos casos aislados que debieron de haber existido, la sociedad dominicana absorbió rápidamente a los emigrantes cubanos, el hecho que formaran familias entre ambos es una prueba de ello. Uno de los pocos casos de dificultad que enfrentaron los cubanos fueron una serie de mediadas del presidente Ignacio María González suprimiendo los periódicos cubanos que se editaban en Puerto Plata por orden de una resolución de la cámara legislativa. (Luperón, 1961, p 300).

En el momento en que la guerra con España estaba en su momento más crucial, en el año 1875, el presidente de la Republica Dominicana para congraciarse con España, había dictado la orden de embarcar a los cubanos que España solicitara con destinos a Cuba y a Puerto Rico, esto hubiera significado la muerte para muchos de ellos y el mismo Luperón se opuso a que fuesen expulsados, sin embargo, algunos debieron salir rumbo a Venezuela, Haití y Jamaica (1961, p 301). En uno de los escritos de Pedro Francisco Bonó, se habla de las condiciones en que se dio esta migración, y en cierta medida crítica las concesiones que se les otorgaron pero esta reacción no fue explícitamente hacia la migración cubana, sino hacia todos los capitalistas que se establecían en el país para ese entonces (Rodríguez, 1939 p 255).

Como ya mencioné anteriormente, estos cubanos muchos de ellos establecieron lazos familiares con dominicanos, y en su gran mayoría se quedaron a residir en el país, por lo que a pesar de su condición de extranjeros, sus capitales se podrían considerar nacionales, inclusos aquellos que no se dedicaron a la industria del azúcar.

3.4. Migraciones en Cuba, durante la primera mitad del siglo XX.

Entre 1898 y 1902 se libró en Cuba la Guerra “Hispanocubanoamericana”, posterior a la Guerra, España pierde el control de los territorios de ultramar, siendo el fin del Imperio Español en América. Los territorios de Puerto Rico y Filipinas más adelante quedan bajo el control de Estados Unidos, de acuerdo al Tratado de París y Cuba nace como república el 20 de mayo de 1902.

Durante las primeras cinco décadas del siglo XX, la llamada Cuba Republicana, el país reportaba saldos migratorios positivos, siendo un principalmente receptor de inmigrantes. Acontecimientos como la Primera Guerra Mundial entre 1914 -1918, la Guerra Civil Española de 1936 al 39 y la Segunda Guerra Mundial de 1939 al 1945 obligaron a muchas personas emigrar hacía diversos destinos, Cuba se encontró entre ellos. Se estima que desde principios del siglo XX hasta 1923, se dirigieron a Cuba unos 750,000 inmigrantes españoles (Bejarano, 1993).

Durante este período se establecieron en Cuba por diversos motivos y en diferentes tiempos, norteamericanos, polacos, alemanes, italianos, rusos, puertorriqueños, chinos, dominicanos, haitianos, jamaiquinos y varias comunidades de judíos, entre estos hubieron sefardíes, ashkenazis y ortodoxos, todos ellos procedentes de diversas regiones, Turquía, Grecia, Siria, Alemania (Bejarano, 2000). Las razones fundamentales de estas migraciones se deben a la aceleración de la economía de la isla con el llamado “boom” azucarero, además de la fuerte influencia de Estados Unidos como principal socio comercial de la isla, aseguraban condiciones de auge económico.

Desde principio de los años 50 s muchos cubanos comenzaron a salir nuevamente de Cuba y muchos lo hacían fundamentalmente hacia los Estados Unidos, debido a los estrechos vínculos comerciales entre ambas naciones. Algunos otros salían de Cuba por cuestiones políticas, debido a las tensiones que fueron acrecentándose principalmente con la llega de batista al poder, mediante un golpe de Estado en 1952. Para el año 1958 la cifra de inmigrantes cubanos en Estados Unidos llegaba a 50.950 personas nacidas en Cuba (Ajá, 2002 a).

Entre las comunidades más numerosas que llagaron a Cuba la encabezan los españoles, juntos a los chinos y haitianos. Todos ellos se ligaron rápidamente con la población local y en actualidad muchos de sus descendientes viven en la isla. El barrio chino de La Habana ocupa una considerable región de la capital del país y en la actualidad se pueden ver diversos negocios principalmente de comida, llevados tanto por los chinos nativos, como por sus hijos y nietos. De los descendientes de haitianos, estos se encuentran principalmente en las regiones del Centro y Oriente de la isla, aunque quedan pocos nativos de Haití, muchos de sus hijos y nietos conservan sus tradiciones, religión y lengua. En cuanto a los descendientes de judíos, igualmente quedan solo unos pocos de cientos de ellos, que igual conservan sus tradiciones y religión.

3.5. Cubanos en República Dominicana durante la primera mitad del siglo XX.

A pesar de que en los primeros años del siglo XX, las emigraciones desde Cuba no fueron significativas, y las que habían se dirigían fundamentalmente hacia Estados Unidos, se tiene constancia de algunos cubanos que emigraron hacía República Dominicana.

En el Primer Censo Nacional realizado en República Dominicana en 1920 se registraron un total de 750 personas nacidas en Cuba, teniendo en cuenta que para esa fecha la población total de la República Dominicana era de menos de un millón de habitantes, exactamente 894.665, de ellos 49.520 extranjeros los cubanos solo representaron el 0.09 % de la población y el 1.51 de los extranjeros residentes en el país (Santo Domingo, 1975 p 146).

Un ejemplo claro de cubanos asentados en el país, es, Pedro Mir, un mecánico industrial establecido en San Pedro de Macorís, padre del poeta nacional dominicano Pedro Mir, puesto que en 1913 cuando nació su celebre hijo se encontraba afincado en esta ciudad del Este Dominicano junto a su esposa la puertorriqueña Vicenta Valentín.

Aún con alguna presencia, durante estos años no fue significativa la emigración de cubanos a República Dominicana. Factores como la intervención norteamericana en 1916 y la posterior dictadura de Trujillo, no garantizaban en el país la estabilidad y condiciones que persiguen aquellos que emigran.

3.6. Conclusión.

Podemos decir que a partir de los años posteriores al inicio de la conquista hasta el final de la primera mitad del siglo XX, los saldos migratorios cubanos se han comportado de manera positiva, con la inmigración fundamentalmente de europeos, africanos y chinos.

Los primeros saldos migratorios negativos, comienzan a partir de 1870 motivados fundamentalmente por las guerras de independencia. A pesar que los principales destinos de las migraciones cubanas durante este momento histórico fueron Estados Unidos, Puerto Rico y España, muchos cubanos se dirigieron hacia República Dominicana, siendo estos los primeros movimientos de cubanos registrados hacía este país. Esta migración se caracterizó por ser muchos de ellos, antiguos dueños de ingenios en Cuba, y otros una clase media de profesionales y técnicos de diferentes áreas. Esta migración, contribuyó en alguna medida al desarrollo de la industria azucarera dominicana e hizo importantes aportes en otros sectores.

Durante la primera mitad del siglo XX, Cuba, recuperó nuevamente si condición de país receptor de inmigrantes, con relativamente pocas emigraciones. El auge de la economía de la isla, propiciaba la entrada de obreros necesarios, así como inversionistas. Durante estos años, República Dominicana no fue un país para el cual era necesario emigrar, la situación cambiaría con la revolución de 1959.

4. Migración cubana a partir de 1959 y los primeros migrantes de este período hacía República Dominicana

4.1. Primeras décadas después del triunfo de la Revolución

El triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959, marca una nueva dirección en las migraciones de la isla. Además, con este período, el país comienza nuevamente a exportar migrantes progresivamente. Estas migraciones están estrechamente ligadas a elementos tanto políticos y económicos motivados por la propia evolución del proceso llevado a cabo por el nuevo gobierno de Cuba, como por los caminos que fueron tomando la política internacional de y hacia la isla. Las salidas de Cuba fueron dándose acorde a los distintos momentos del proceso llevado por el gobierno cubano, fueron creándose sucesivamente grupos decididos a emigrar (García-Motón 1997 p 272).

En los primeros años, sucedieron las primeras migraciones, donde se daba una combinación de elementos políticos y económicos. Los primeros emigrantes eran fundamentalmente los más cercanos colaboradores del régimen anterior. Otros por su parte, cuando el gobierno cubano comenzó la nacionalización de las propiedades, con el giro hacia el socialismo en 1961. Las encarcelaciones de los que se sospechaban no estaban de acuerdo con el nuevo sistema también fueron motivos de emigración, principalmente hacia Estados Unidos. Muchos de estos migrantes, salieron con la idea de regresar en tanto la situación política en Cuba cambiara, la mayoría de ellos, hoy casi cincuenta años después no lo han conseguido y muchos han muerto en la espera.

Durante estos primeros años, y aun durante mucho tiempo, la decisión de emigrar de Cuba además de implicar un emigración sin retorno asegurado, no solamente afectaba a los que partían, sino también a los que quedaban en Cuba, debido a que el acto de emigrar cobraba un significado de “traición a la patria”, propiciando una estigmatización de aquellos que tenía familiares en el extranjero. El poseer familia emigrantes, implicaba que muchas personas no se consideraban aptas para determinados tipos de empleos, a acceder a puestos de cierto nivel.

Esta política obligaba a que las familias de quienes emigraban perdieran todo tipo de contactos entre sus miembros, debido a las sospechas que recaían sobre ellos por parte del régimen. El gobierno cubano entendía en ese entonces que la única opción “correcta” que debía realizar un ciudadano, era apoyarlo irrefutablemente. Todo aquel que pensara diferente, o decidiera hacer su vida fuera de Cuba, era tildado de “gusano”, queriendo decir que ésta personas se arrastraban ante el gobierno norteamericano, aunque no fuesen a los Estados Unidos o se arrastraban por las condiciones económicas que no conseguían en Cuba.

Durante los años, siguientes, la década de los 70s y los primeros años, de los 80s las salidas de Cuba se hacían cada vez más difíciles. Muchas de las migraciones durante este tiempo eran dirigidas hacía Estados Unidos cruzando las 90 millas, que separan Cuba de Estados Unidos a través del Estrecho de la Florida.

En sentido general, casi todos los cubanos que abandonaron la isla en este tiempo se radicaron en los Estados Unidos, fundamentalmente en Miami, en Nueva York, Union City, Tampa y Los Ángeles, ciudades que aún en la actualidad conservan los mayores asentamientos de cubanos (Duany, 2005 a). A ellos, se les debe el colchón migratorio que ha hecho que en los años sucesivos, la gran mayoría de cubanos que emigran hacia los Estados Unidos, se traslade a estos destinos fundamentalmente. Ya desde este tiempo la emigración cubana hizo habitual su tránsito por República Dominicana como escalón para llegar a Estados Unidos, y más cerca aún, a Puerto Rico.

4.2. Migraciones hacia República Dominicana

Posiblemente el primero de los cubanos que “emigró” hacía República Dominicana después del triunfo revolucionario fue el propio presidente cubano Fulgencio Batista. En Santo Domingo fue recibido por el dictador Leonidas Trujillo, aunque, en realidad duró poco tiempo en territorio dominicano, trasladándose posteriormente a España donde murió en 1973. En este periodo, también llegaron algunos grupos de cubanos, al país, pero solo estuvieron poco tiempo, la mayoría se trasladó a Miami posteriormente (Díaz, 2002, p 25). En el censo realizado en 1960, en República Dominicana solamente fueron registradas 340 personas nacidas en Cuba.

Durante la década del 60, la situación política en Republica Dominicana era bastante convulsa: ajusticiamiento de Trujillo, golpe de Estado al gobierno de Juan Bosch y Revolución de Abril de 1965. Estos acontecimientos impulsaron a muchos de los emigrados cubanos que se encontraban en República Dominicana frente al temor de otra revolución socialista, tal como lo anunciaba la propaganda norteamericana, decidieran marcharse a Estados Unidos, como en efecto hicieron casi todos (2002, p 25). Sin embargo otro grupo se quedó y se estableció definitivamente en el país, e hicieron de República Dominicana su segunda patria.

La inmigración de ésta época, como la define Eduardo Martínez, vicepresidente del Grupo Centra Romana, quien llegó al país en 1967 (2002 p 25), tenían un alto grado de profesionalidad, preparación académica y sobre todo experiencia en los negocios y producción. Esto, junto a ciertos grados de relaciones les permitió, emprender nuevos negocios en este nuevo país. En la actualidad muchos de esos que llegaron al principio, y un poco más adelante, hoy regentan varios negocios y empresas que han alcanzado bastante prosperidad económica. Entre ellos pueden citarse algunos como Óptica López, Musicalia, JJROCA, Canal Amé47, Santo Domingo Motors, Tiendas Ilumel, La Esquina de Tejas, La Francesa, Café Carmel, Tabacalera A. Fuente y Cia ,entre otros (2002, p 25). Hoy podríamos hacer una lista aún mayor, pero deberíamos incluir a cubanos que han llegado al país en tiempos más recientes.

En los años posteriores, entre los años 70 y 80 del pasado siglo debido a fuertes restricciones del gobierno cubano, era sumamente difícil salir de la isla. Según Luís Beiro editor de periódico Listín Diario (Comunicación personal 18/04/07), durante estos años, la mayoría de los cubanos que llegaban a territorio dominicano, lo hacían con la intensión de continuar su recorrido hacía Estados Unidos. No fue hasta el período de los diez años de Balaguer (1986 -1996) cuando comenzaron a llegar nuevamente algunos grupos de cubanos, pero siempre con la misma intensión. El negocio se establecía a través de las familias que tenían los emigrados en Estados Unidos, que llegaban a pagar hasta 5.000 dólares por persona, para sacarlos e Cuba. Este negocio disminuyó después de los acuerdos migratorios entre Cuba y Estados Unidos en 1994. En ese ínterin, algunos debieron permanecer en República Dominicana y han realizado sus vidas aquí.

Los acuerdos migratorios de 1994, surgieron a raíz de la “crisis de los balseros” de agosto de ese mismo año cuando salieron de Cuba 36.000 personas hacía Estados Unidos (Aja, 1998 p 12). Estados Unidos aceptó negociar con le gobierno de Cuba, con la intención de frenar el flujo migratorio. Como resultado el gobierno norteamericano se comprometió a otorgar 20 mil visados anuales a ciudadanos cubanos que deseen emigrar y la devolución de aquellos inmigrantes ilegales que no alcancen suelo norteamericano, o lo hiciera recurriendo a hechos violentos. Además, se implementó la ley de “píes secos y píes mojados”, la cual establece que los cubanos que logren llegar a territorio de los Estados Unidos, pueden permanecer en ese país, mientras aquellos que son interceptados en el mar por el servicio de guardacostas de ese país son devueltos a la isla.

Estas medidas además de dificultarle las posibilidades de emigrar a los cubanos hacia Estados Unidos han traído consigo una diversificación en los destinos de las migraciones cubanas, así como una reducción significativa de la migración ilegal, y al uso de otros países como transito para llegar a Estados Unidos (Duany, 2005 a p 166).Esto propició en que República Dominicana comenzaran además de recuperar su condición de país puente, también se constituyese como lugar de asentamiento definitivo, debido además, a otras ventajas que estudiaremos en el capitulo siguiente.

4.3. Algunos aspectos sobre la migración cubana y la política migratoria cubana

Varios estudios realizados sobre la migración cubana, presentan el fenómeno como una experiencia única dentro del marco de las migraciones del Caribe, debido sobre todo, a las condiciones históricas, y políticas de su nación de origen. No creo que el caso cubano sea una excepción de la regla, específicamente la migración más reciente. Las migraciones de cubanos y del resto de los migrantes comparten características, tales como condiciones de la migración (muchos emigran de manera ilegal), motivaciones (incrementar la economía), y también el uso de la migración como válvula de escape por parte del gobierno (Duany, 2005 a), incluso a partir de 1994, los migrantes cubanos perdieron uno de los “privilegios” que contaban, los que pretendían Estados Unidos como destino, a partir de ésta fecha, los que son interceptados en el mar son devueltos a la isla. Sin embargo, hay dos elementos en la migración cubana que le imponen ciertas características particulares. El primero de ellos es la disposición de

Estados Unidos de conceder asilo político a los cubanos que logren llegar a territorio norteamericano, que si bien ésta disposición le ofrece ventajas a los inmigrantes cubanos en Estados Unidos, estos mismo inmigrantes tienen una serie de dificultades impuestas por su país de origen en relación al resto de los migrantes latinoamericanos y caribeños.

Aunque el gobierno cubano se ha beneficiado enormemente con la migración, debido a que la economía cubana difícilmente sobreviviría sin el flujo de remezas provenientes del exterior (Tania García, comunicación personal 19/03/2007), este mismo gobierno, durante décadas, ha impuesto una serie de trabas, impedimentos y regulaciones a los a sus ciudadanos que deseen emigrar, violando el derecho de emigrar de las personas. Aunque en los últimos años, la política migratoria cubana ha tenido considerables cambios (Aja, 1998, p 15), estos no son suficientes.

¿En qué consistes tales regulaciones? Primeramente, los ciudadanos cubanos que residen en el exterior, para regresar a su país, aún de visita, deben de solicitar una autorización del gobierno cubano, a través del consulado del país donde se encuentren. Para conceder este permiso de entrada a la isla, es condición indispensable que mientras transcurra su vida en el exterior, no puede haber realizado críticas públicas al gobierno cubano, así como no haber militado en ninguna organización que se expresa en contra del régimen cubano.

Aquellos que salen de Cuba, por motivos oficiales (intercambios, académicos, congresos, intercambios laborales, etc.), y deciden no regresar a Cuba, deben esperar periodos de hasta cinco años, y diez en caso de ser trabajadores de la salud para poder regresar a Cuba, igualmente la familia de estos denominados “quedados”, no se les autoriza el Permiso de Salida al Exterior, otra de las regulaciones que establecidas por el gobierno.

Todo cubano para salir de Cuba de manera legal solamente puede hacerlo con una autorización del Estado, que además de un costo en dólares, en varias ocasiones es negado por el gobierno. En caso de solicitarse el permiso de salida definitivo, si el aspirante a emigrar es médico por ejemplo, tendrá que esperar hasta cinco años, suspendido del ejercicio de la medicina, hasta que se valore la posibilidad de otorgarle dicho permiso. En el resto de los casos que incluya la salida definitiva del país, todos los bienes del emigrante deben ser entregados al Estado.

En los últimos años el gobierno cubano ha optado por algunos cambios en su política migratoria tales como el otorgamiento de las prorrogas de los Permisos de Viajes al Exterior (PVE), el conocido Permiso de Residencia en el Exterior (PRE). El primero de estos les permite a los ciudadanos cubanos que salgan de Cuba con un permiso de viaje permanecer el exterior hasta 11 meses siempre y cuando realicen el pago de una cuota mensual en el consulado cubano del país donde residen. El segundo, el PRE consiste en una autorización para vivir en el exterior para aquellos ciudadanos cubanos que contraigan matrimonio con ciudadanos extranjeros. Ambas regulaciones les facilitan a los cubanos vivir fuera de Cuba sin perder el derecho de residencia y demás derechos que antes perdían aquellos que emigraban, puesto que no se considera una salida definitiva del país. Al mismo tiempo, tal regulación les garantiza el mantener los lazos familiares mediante vivitas regulares, con la misma condición de que no realicen actividades y/o declaraciones que el gobierno entienda que son hostiles hacia el

Estado Cubano. Solamente para el año 1999, el gobierno cubano autorizó alrededor de 10,000 de estos permisos (Aja, 2002), este permiso, no aplica a los cubanos que emigran hacia los Estados Unidos. Este tipo de permisos, es muy común que lo posean muchos artistas, deportistas e intelectuales que viven fuera de la isla. Personalmente creo que es un método del gobierno cubano para mantener vinculadas al país a este tipo de personas que por alguna u otra razón ya no simpatizan tanto con el sistema. De otra manera, abandonarían del país definitivamente.

4.4. Conclusión

Durante el período posterior a 1959 y hasta la década de los 90 la migración cubana estuvo marcada por un fuerte componente político con la llegada de la Revolución Cubana en 1959 y su orientación socialista. En los primeros 40 años del período revolucionario las salidas de emigrantes desde la isla se estiman en más de 1 millón aproximadamente (Aja, 1998, p 7). La mayoría han sido hacia Estados Unidos, destacándose tres momentos importantes, al principio de la Revolución hasta el año 1965, luego el éxodo del Mariel, y posteriormente la crisis de los balseros en 1994.

En este período, se intensifica la diversificación de las migraciones hacia otros destinos donde se incluye República Dominicana, desde el comienzo. Además de haber sido utilizado como país de transito, República Dominicana se fue consolidando como país receptor de inmigrantes cubanos. Los cubanos que inmigraron hacía República Dominicana en los primero años de la revolución difieren de los posteriores en que salieron de Cuba principalmente por diferencias con el gobierno cubano, por cuestiones ideológicas y económicas al ser expropiados muchos de sus bienes. Esta primera inmigración del período post revolucionario se ha asentado definitivamente en el país, y sus vínculos con su país de origen suelen ser muy pocos o no existentes.

Durante los casi cincuenta años del gobierno socialista en Cuba se han intensificado las salidas ilegales de la isla, y los motivos han devenido desde las causas explícitamente políticas iniciales, a llegar a ser impulsados por las privaciones materiales, y reunificación familiar. Desde los comienzos de la Revolución la ideologización y politización del tema migratorio, el acto de emigrar cobra un significado de “abandono de la patria” y asume grados de estigmatización, sobre todo por significar una emigración sin retorno definitivo.

5. La inmigración cubana hacía República Dominicana a partir de 1990

5.1. Elección de República Dominicana como destino

Las causas que motivan la emigración hacía República Dominicana encontradas en el estudio realizado en el 2001 por el Centro de Estudio de las Migraciones de La Universidad de La Habana fueron fundamentalmente cuatro: económicas, porque fue a donde lograron obtener visas, reunificación familiar, y por no gustarles el sistema socialista (Casaña, 2001). Estas causas siguen siendo las mismas en el caso de la mayoría de los cubanos con los cuales uno se encuentra a diario en las calles de cualquier ciudad dominicana, pero, hay una serie de factores que inciden en que muchos cubanos no solamente decidan emigrar hacía República Dominicana, sino que lo prefieran ante otros destinos migratorios donde la presencia de nacionales de Cuba ha sido tradicionalmente mucho más significativa.

Entre las razones principales que motivan las salidas de la isla podemos encontrar algunas como: las privaciones económicas, los bajos salarios del sector estatal único empleador autorizado, pocas posibilidades de desarrollo profesional, deseos de invertir en negocios particulares, intención de ayudar a la familia y/o reunirse con ella no sentirse satisfechos con el sistema socialista y el ideal que en cualquier país les va a ir mejor.

Para que se tenga una idea de lo que representan los salarios en Cuba veamos un ejemplo concreto, veamos el caso de lo que representan los salarios. Un médico especialista en Cuba su salario mensual no llega a los 30 dólares, según el cambio actual de la isla, y este mismo médico solamente puede trabajar en le sector estatal puesto que todos los hospitales son administrados por el Estado. Otro ejemplo podríamos tomar un maestro de enseñanza media, con alguna especialidad, su salario mensual no sobrepasa los 20 dólares. Si a eso sumamos el alto costo de la vida, y la escasez de productos que se ofertan, crean una situación desesperante que motiva a buscar un futuro más promisorio.

En el caso de los que emigran con la intención de ayudar a la familia, en estos casos la familia tiene una doble condición, se emigra no solamente para unirse al que está fuera, sino también por los que se quedan en el país de origen. En ocasiones esta estrategia se convierte en un tendencia para solventar las economías familiares, (Casaña, 2001) cuando uno de lo miembros, el que la familia considere más apto y que le va a ir mejor, emigra con el fin de ayudar a los que quedan.

Es importante destacar que algunos de los cubanos entrevistados, aseguran que si hubiesen conseguido visa para cualquier país, se hubiesen quedado en ese, debido que la acción de emigrar hacía este país en particular no se debió a una valoración de posibilidades hacia un país o hacia otro, sino a aprovechar la oportunidad cuando ya se tiene la determinación.

Por su parte, República Dominicana a pesar de su condición de país emisor de emigrantes, ofrece una serie de ventajas que la hace atractivas para estos inmigrantes. Además de compartir el mismo idioma, la cercanía geográfica y cultural, muchos cubanos consideran que en República Dominicana pueden acceder a un empleo acorde a su perfil profesional, la posibilidad de viajar sin limitaciones en la media que obtengan los recursos necesarios y relativa facilidad para obtener los documentos dominicanos, así como ven mucho más factibles las posibilidades de reunificación familiar en este destino. De igual manera, el emigrar a un destino diferente a Estados Unidos adquiere de caras al gobierno cubano una significación menos política, lo que les garantiza un ambiente de menor tensión, y la posibilidad de regresar a la isla con mucha mayor frecuencia. En este último aspecto hay una combinación entre estas posibilidades, de desvinculación política de la migración, y las posibilidades de acogerse a algunas de las regulaciones migratorias cubanas tales como el permiso de residencia en el exterior o la prorroga del permiso de viaje al exterior, lo que les permite mantener sus propiedades en Cuba, así como la posibilidades de viajar periódicamente, moviéndose entre ambas naciones y mantener los vínculos económicos, familiares y afectivos. De esta manera, desarrollan su vida en ambos países.

Entre los factores claves que determinan la elección de República Dominicana como destino, es la condición de “país puente” que tiene el país, debido a cercanía geográfica con Puerto Rico. Es raro el mes que la prensa dominicana o puertorriqueña no destaca el arresto o la llegada de cubanos a Puerto Rico o a la isla, Mona. En el caso de los que ingresan a país con el fin de emigrar posteriormente a Puerto Rico, a través de traficantes que organizan dichos viajes, tienen que hacer una parada obligatoria en territorio Dominicano, conseguir empleo, ahorrar el dinero necesario, conocer el medio, para entonces continuar con su propósito (Dore, 2006, A 4). En muchos de estos casos, el “puente” que pretendían hacer en el país, termina convirtiéndose en “Meta”. A veces ante la imposibilidad de marcharse a Estado Unidos y cuando logran establecerse, y consiguen empleos acordes a su profesión, deciden quedarse, muchos saben que en Estados Unidos, tendrían que comenzar nuevamente desde abajo y es bien probable, que aún siendo profesionales universitarios, en Estados Unidos, difícilmente conseguirán establecerse como tales.

Hay factores que influyen en que los inmigrantes cubanos se sientan atraídos por República Dominicana. Uno de ellos es el asentamiento de cubanos ya existente en el país, -aunque no de manera organizada y no muy perceptible-. La experiencia de los familiares y amigos que ya han emigrado con anterioridad tiene el efecto de “halar” en busca de posibilidades semejantes a los que ya han emigrado.

Otro de los elementos es que muchos de ellos suelen llegar con algún tipo de especialización y preparación profesional, reconociendo la calidad de la educación cubana y que en República Dominicana se le estima bastante, estos les abre muchas puertas en empresas, clínicas, colegios, universidades y comercios, donde principalmente se emplean los cubanos, creándoles posibilidades de inserción en el mercado laboral dominicano. Finalmente, las facilidades de comunicación entre ambos países, además de la cercanía geográfica, es relativamente fácil viajar entre Cuba y República Dominicana.

5.2. Formas de arribo al país

Los cubanos han llegado a República Dominicana de diversas maneras, y las anécdotas se podrían contar en miles. La mayoría llegan al país por vía aérea procedentes directamente desde Cuba (Díaz, 2002 p 26). Muchos de ellos con permiso de salida definitivo, o de emigrante o de residente en el exterior.

La modalidad de contraer matrimonio con un ciudadano dominicano, es muy utilizada en los últimos años, (Díaz, 2002 p 25) de ésta manera pueden gozar de los “beneficios” del obtener el Permiso de Residencia en el Exterior (PRE), estos matrimonios muchas veces son concertados por la familia que ya se encuentra viviendo en República Dominicana, e incluso existen tarifas para este “servicio”.

Otra vía de ingreso al país es a través de la frontera con Haití, dado la falta de controles en ésta, los cubanos en ocasiones se sirven de traficantes de personas, que los ingresan a territorio dominicano, mientras otros lo hace por cuenta propia. Algunos incluso utilizando los días que funciona el mercado binacional, atravesando las ciudades de Dajabón, Jimani y Pedernales.Muchos de los que llegan por ésta vía, suelen usar el país como transito. El actual Director General de Migración ha denunciado en varias ocasiones la existencia de este tipo de mafias (Clave Digital, 31/8/2006). A través de la frontera han pasado a territorio dominicano muchos médicos que se encontraban cumpliendo misión en el país vecino. A pesar de las restricciones que se aplican en la expedición de visado a ciudadanos cubanos, esto aplica también a chinos, colombianos, haitianos y pakistaníes (Clave digital, 6/12/2006).

Algunos también llegan procedentes de un país distinto a Cuba, he conocido cubanos que después de haber estado viviendo durantes varios años en otros países, se trasladan a República Dominicana, por causas diversas.

5.3. Perfil sociodemográfico del cubano que emigra a República Dominicana

Las estimaciones sobre el número de cubanos en República Dominicana rondan los 18,000 aproximadamente, según declara el vicecónsul de Cuba, Liber Martínez (comunicación personal 16/01/07) estimando que no todos los cubanos se inscriben en el registro consular y que un bien número de cubanos residen en el país de manera ilegal, y que muchos llegan con la intención de proseguir hacía Estados Unidos, por lo que no les interesa regularizarse. A esto debe agregarse, el hecho que algunos han venido a República Dominicana, después de haberse nacionalizado en otros países. Otros, que deciden quedarse permanentemente en República Dominicana, cuando adquieren la nacionalidad de este país, dejan de figurar como extranjeros en los registros y censos del país. Aunque, el último censo realizado en el 2002, no recoge como dato la nacionalidad de los extranjeros en el país (CENSO 2002). Sabemos con certeza que entre 1997 y el 2005, se concedieron en el país, 50,000 permisos de residencia a extranjeros no haitianos, y entre los grupos mas representado se encuentran, chinos, colombianos, cubanos, españoles e italianos (Dore, 2006 A 3).

La mayoría de los cubanos que emigran a partir de la década del 90 suele ser una población joven, integrada fundamentalmente hombres, que clasifican como trabajadores, con mayor representación de profesionales y técnicos en edades comprendidas entre los 25 y los 35 años, principalmente de sexo masculino y de piel blanca, (Ajá, 2002 b p 22). En el caso de Europa, hay un ligero predominio de mujeres, y la raza negra o mestiza (Marín, 2005 p 182), muchas de ellas emigran mediante el matrimonio con ciudadanos de estos países.

Estas mismas características aplican al caso de los cubanos inmigrantes en República Dominicana. Según el vicecónsul cubano, los datos del consulado, destacan que el 60 % de los registrados rondan los 35 años aproximadamente, y el 87 % de ellos llegaron al país en la década de los 90, y solo el 2.5% lo hizo antes de 1959 (comunicación personal 16/01/07). Sobre el color de la piel empíricamente se puede decir que la mayoría de los cubanos asentados en Republica dominicana son de piel blanca, incluso algunos de ellos, afirman que existe un mito de que todos los cubanos son blancos, y esto se debe a que la mayoría de lo que han emigrado pertenecen a este grupo.

Otro aspecto que el registro consular destaca, y lo recoge la investigación de Ángela Casaña, que el 36 % de los registrados era profesionales, maestro y técnicos, el 19% empleados de servicios, con algunas especialización, y un 14 % empresarios y comerciantes, el resto se distribuye entre artistas, amas de casa, religiosos, estudiantes y trabajadores por su cuenta (Casaña, 2001).

Otra característica importante, basada tanto el trabajo de Casaña, como en las apreciaciones personales, es que la mayor parte de los inmigrantes procede de La Habana, o al menos estaban viviendo en la capital antes del emigrar. La segunda provincia cubana mayor representada es Santiago de Cuba, (Casaña), es importante esta representación, al ser Santiago de Cuba además de la cercanía geográfica, la provincia cubana con mayores semejanzas culturales con República Dominicana, lo que puede ser la causa que estos inmigrantes se sientan más a gusto en el país.

5.4. Inserción social y económica de los cubanos en República Dominicana

A diferencia de los inmigrantes cubanos en otros países donde existen enclaves establecidos, con una presencia palpable, con una economía de ghetto representativa, tal como es el caso de Miami, donde la comunidad cubana, posee una cierta hegemonía cultural y económica (Portes y Stepick, 1993 p 94) y pueden ser encontrados negocios de cubanos o de artículos cubanos en casi toda el área metropolitana de la ciudad (1993 p 136), además del influjo político alcanzado por los cubanos en Estado Unidos, donde han llegado a tener congresistas, senadores y secretarios de Estado, inserción y la presencia de los cubanos en República Dominicana ha sido mucho más discreta, aunque se han incorporado en muchos sectores de la economía, no es un inmigración perceptible.

5.4.1. Inserción social

La concentración de una comunidad de inmigrantes tiene la posibilidad y capacidad de cambiar el paisaje de una ciudad (Foner, 2001 p 16). La concentración geográfica de ésta comunidad hace que su presencia sea mucho más relevante, tal como sucede con la presencia dominicana en Nueva York, ésta puede ser apreciada en gran medida por su concentración en el área de Washington Heights (Dore, 2006, A 3) , lo mismo de los cubanos en La Pequeña Habana o Hialeah. En Santo Domingo es claramente perceptible el barrio Chino, e incluso es posible determinar ciertas áreas donde hay mayor concentración de inmigrantes haitianos. En el caso de los cubanos que viven en República Dominicana, no sucede lo mismo, o por lo menos en magnitudes perceptibles, ya estos se encuentran bastante dispersos, y no concentrados en una región o ciudad específica. Sin embargo, parece ser que entre los cubanos que viven en la capital, parecen mostrar ciertas preferencias por los sectores de “Gascue” y “El Millón”. Lo cual se explica a través de las relaciones que mantienen los que llegan nuevos con los que ya están asentados.

Es natural que los nuevos inmigrantes se alojen por algún periodo de tiempo en viviendas de otros cubanos, y posteriormente cuando pueden independizarse, generalmente se mantienen viviendo en la zona que ya conocen y en la cual mantienen relaciones. En estos dos sectores es bastante común encontrar que en un mismo edificio viven más de una familia de cubanos, y en el caso del sector “El Millón”, en el área cercana a la Embajada de Cuba viven varias decenas de inmigrantes cubanos, incluso en el mismo edificio donde viven algunos de los funcionaros consulares, y según Liber Martínez, mantienen muy buenas relaciones (comunicación personal 16/01/07). Según el funcionario consular, esto muestra que una buena parte de este nuevo exilio cubano en República Dominicana mantiene una actitud mucho más flexible con el gobierno de la isla, incluso aún cuando muchos de ellos se manifiesten en desacuerdo con el sistema de gobierno cubano.

Otro aspecto interesante de la inserción social, de los cubanos en República Dominicana es el tipo de relación que establecen con los dominicanos. En sentido general podemos decir que es de aceptación, a no ser hechos aislados, casi siempre relacionados con cuestiones de desempeño profesional y/o diferencias ideológicas los dominicanos reciben y valoran bastante bien a los cubanos.

Entre los cubanos entrevistados muchos de ellos, los que han llegado solteros al país, -recordemos que predomina la inmigración masculina-, han contraído matrimonio con dominicanas, una tendencia que parece bastante creciente. Como dato interesante, los hijos de estos matrimonios, a pesar de que los padres, suelen resaltar su condición de cubanos, ellos se sienten dominicanos al ser la referencia cultural más cercana que tienen, tanto por el entorno, como por la figura de la madre.

5.4.2. Incorporación económica

Los modos de incorporación económica de un grupo de inmigrantes específicos, puede estar determinado además de las habilidades que estos puedan traer consigo, tanto de manera individual como colectivo (Foner, 2001 p 12). Los cubanos en República Dominicana, se han ido insertando en determinados sectores de la economía nacional, donde la preparación profesional previa que traen consigo ha sido un elemento que les ha facilitado estas posibilidades.

Muchos de los emigrados cubanos suelen llegar al país, siendo profesionales universitarios, o técnicos, lo que les facilita la obtención de un empleo rápidamente. En ocasiones es posible encontrar cubanos empleados aún, cuando no tienen documentos de residencia en le país, aunque no es lo más común. El período que les toma conseguir empleo suele ser generalmente bastante corto, tanto el estudio realizado por el CEMI (Casaña, 2001) como los cubanos entrevistados así lo ratifica.

En el país es posible concentrar cubanos trabajando en empleos tan disímiles como profesores, médicos, taxistas, camareros, dependientes en tiendas y supermercados, abogados ingenieros, administradores, informáticos, visitadores a médicos, chóferes de carros públicos y doctores.

En el país, existe un número considerable de médicos, a éstas aunque les resulta bastante difícil lograr el derecho del ejercicio de la medicina, muchos lo han logrado, y trabajan fundamentalmente en clínicas privadas. En el año 2001 se hablaban de una proporción del 90 % de los médicos extranjeros en el país, eran de origen cubano (Casaña, 2001). En tiempos recientes, hubo algunas controversias por denuncias del Colegio Médico Dominicano sobre muchos médicos cubanos que estaban ejerciendo en el país, lo médicos cubanos alegaron que les estaban poniendo demasiadas trabas y costos excesivos para revalidación del título, así como amenazas de otros médicos. Cuando surgió el debate, específicamente en algunos poblados y ciudades de la región Norte del país, la población en sentido general apoyo la labor de los médicos cubanos, y pidieron que les facilitaran el derecho de ejercer en el país (Diario Libre, 3/10/2006).

Otra de las profesiones en la que se desempeñan, muchos cubanos es la de visitador a médico (Casaña, 2001). Ésta, a pesar de no existir en Cuba muchos graduados de enfermería e incluso doctores la ejercen y logran cierto éxito, además que reporta otros beneficios, como facilidades para adquirir un auto y estímulos por las ventas de los productos que ofrecen.

La otra profesión que sin duda atrae o por lo menos en la que se encuentran elevado número de cubanos es el magisterio. En República Dominicana es posible encontrar profesores y directivos cubanos en un buen número de instituciones educativas, principalmente en colegios y universidades privadas, incluso algunos han sido rectores de colegios, y universidades, en la actualidad el rector del Instituto Tecnológico de Santo Domingo INTEC, es de origen cubano.

Esto responde principalmente a la formación académica que traen consigo los emigrados cubanos. Muchos de ellos ni siguiera estudiaron pedagogía en Cuba, pero al ser especialistas en determinadas ramas, suelen dar clases en diferentes universidades, en ocasiones como una segunda opción laboral, aumentando de ésta manera los ingresos económicos.

Entre los emigrados cubanos también hay varios que se desempeñan como empresarios, propietarios de varios negocios, aún cuando éstas generaciones más jóvenes han sido formadas bajo el socialismo, aprenden rápidamente las reglas del mercado y aquellas que les pueden resultar útiles del sistema que han vivido anteriormente (Casaña, 2001).

República Dominicana cuenta también con emigrados que pertenecen al mundo de la cultura. Podemos encontrar cubanos laborando en la orquesta sinfónica nacional, además de un número bastante considerable de pintores de la isla. La soprano cubana María Remolá, famosa en Cuba en la década del 50, actualmente posee una escuela de canto en Santo Domingo. En los medios de comunicación, también laboran bastantes nativos de la isla, sobre todo en el área de producción. En editoriales y diarios de circulación nacional también laboran un buen número de cubanos, no tanto como periodistas, pero si como editores y correctores de estilo de las publicaciones. En la actualidad, el canal de televisión Teleantillas Canal 2, está siendo dirigido por el periodista cubano Roberto Cavada, ex director de Radio Progreso en Cuba, y actualmente presidente de la compañía Hierbabuena Producciones.

Los inmigrantes cubanos en República Dominicana, al igual que muchos de los que emigran a cualquier parte del mundo, desde su arribo al país, suelen emplearse en cualquier clase de empleo, empezando “desde abajo” como refieren algunos. Sin embargo, pasado un tiempo, la mayoría de ellos consigue un empleo generalmente bastante acorde a su profesión, en la mayoría de los casos mucho mejor posesionado de los que estaban en su país de origen, lo que les motiva a no querer emigrar a ningún otro sitio, como a Estados Unidos por ejemplo, donde saben que no conseguirían un empleo así, por la experiencia de otros emigrantes cubanos.

Otra institución donde se encuentra un número considerable de cubanos es en la Iglesia Católica. Actualmente muchos sacerdotes, religiosas y religiosas son de origen cubano. Estos son fáciles de encontrar en muchos colegios religiosos del país, además de diversas parroquias de la capital. Desde hace años, los padres Carlos Carlés, y José Antonio Esquivel, diocesano el primero y jesuita el segundo le han dado seguimiento a la comunidad cubana en el país.

El caso de la Compañía de Jesús es particularmente interesante, donde casi una tercera parte de sus miembros es de origen cubano, y han estado sirviendo en el país durante décadas, en los más variados ministerios y en varias regiones del país.

5.5. Redes Transnacionales entre Cuba y República Dominicana

Las dificultades que durante años han experimentado los cubanos para viajar a y desde la isla, el fuerte acento político que tuvo esta migración en un principio, así como la imposibilidad de retorno que contraía la emigración, ha hecho pensar que entre los cubanos de la isla y los de la diáspora no era posible la transnacionalidad (Duany 2005 a). Sin embargo, Jorge Duany ha demostrado que la perspectiva transnacional es perfectamente aplicable al caso cubano argumentando que este “no es una excepción a la migración transnacional, aunque si tiene unas características peculiares que la distinguen” (comunicación personal, vía correo electrónico el 08/05/07). Esto puede entenderse desde el punto de vista que la mayoría de los estudios sobre migraciones cubanas se han enfocado hacía Estados Unidos, y esta migración siempre ha estado marcada por las tensiones entre los dos países, con las consecuentes restricciones que han implicado, aún en el presente.

En el caso de los cubanos en República Dominicana tienen muchas menos restricciones, mayores posibilidades de intercambio y las redes entre los cubanos de la isla y los que se encuentran en República Dominicana se fortalecen. La posibilidad de mantener estas relaciones, es uno de los factores que inciden en la elección de este destino.

Las redes transnacionales puedes expresarse de maneras muy específicas según las posibilidades que encuentren los emigrantes de afianzar sus vínculos entre el país de origen y el país que los recibe. Un aspecto importante es la incidencia social, económica o cultural que tiene de estos vínculos en los afectados por las migraciones.

¿Cómo se manifiestan las redes transnacionales entre los cubanos de la isla y los que viven en República Dominicana? En primer lugar, están los viajes. Los cubanos que viven en Estados Unidos, por ejemplo, según las regulaciones de esa nación, solamente pueden viajar a Cuba una vez por espacio de 21 días cada tres años, además que a algunos de ellos, no les es permitida la entrada a Cuba por expresarse abiertamente en contra del gobierno de la isla. Los cubanos que viven en República Dominicana no tienen éstos inconvenientes.

Después de los cambios en la política migratoria cubana, el otorgamiento de los permisos de residencia en el exterior y las prórrogas de los permisos de viaje al exterior, les han permitido a los cubanos facilidades de viaje entre ambas naciones, que hace unos 20 años, era imposible de imaginar para los cubanos que decidían emigrar.

Muchos de los cubanos que viven en República Dominicana tienen si no parte, casi toda su familia en Cuba, estas facilidades les permite visitarlos con abundante frecuencia, llegando prácticamente a realizar su vida entre las dos naciones.

Ya muchos de los cubanos se quejan de la poca frecuencia de los vuelos entre ambos países, considerando que solamente dos vuelos por semana a La Habana y dos semanales a Santiago de Cuba resultan insuficientes. Además, aquellos que suelen viajar con frecuencia y viven entre los dos países, los que se encuentran asentados de manera más permanente, suelen viajar a Cuba con mucha frecuencia, como mínimo una vez al año como refieren algunos con los cuales he tenido comunicación. La posibilidad de viajar frecuentemente y de poder vivir paralelamente entre los dos países, hacen que las posibilidades de intercambio sean mayores, y es una importante expresión de la transnacionalidad en el caso cubano.

La tendencia de estos inmigrantes, es a no quedarse solos en el país. Muchos de ellos, además de luchar por traer consigo a sus familiares de la isla, forman sus familias en República Dominicana, las cuales se mantienen en permanente contacto con la de Cuba fortaleciendo los vínculos y creando estas familias que llamamos transnacionales, que tanto ellas como sus descendientes se mueven en más de una nación (Scchiller, 1999 p 96). Es posible encontrar cubanos, que pasen varios mese del año viviendo y trabajando en un país, y el resto del tiempo en el otro.

En segundo lugar, las comunicaciones. Debido a que el servicio de correo regular entre Cuba y República Dominicana no funciona con la eficiencia que se desea, no es un recurso utilizado para mantener la comunicación. Sin embargo, los cubanos se las arreglan para el envío de cartas, fotos y otros efectos, por vías alternas, tales como otros cubanos o dominicanos que viajan a la isla por diferentes motivos. Por otra parte, aunque el servicio de correo electrónico no ha logrado aún una amplia difusión en la isla debido a los costos de adquirir una computadora, y las restricciones para el uso de Internet a particulares, muchas personas en Cuba, conocen a otras que en los centros de trabajo tienen estas facilidades y se logra mantener una comunicación rápida. En el 2006 habían en Cuba 940 000 usuarios de correo electrónico (Soler, 2007 p 4).

La mayoría de los cubanos suelen comunicarse con su familia en Cuba vía telefónica, aunque las llamadas suelen ser cortas, debido a que las llamadas hacía Cuba son las más caras desde República Dominicana, llegando a costar 3.60 dólares el minuto los fines de semana y hasta 4.10 los días regulares. Pero aún así, casi todos los cubanos aseguran que al menos una o dos veces al mes hablan con sus parientes en Cuba.

En tercer lugar, las remesas. El poder enviar remesas al país de origen es, en buena medida el objetivo fundamental de aquellos que emigran con el ideal de ayudar a la familia que dejan atrás, y el caso cubano no es diferente.

Según las leyes norteamericanas, los cubanos residentes en Estados Unidos, solamente pueden enviar remesas a Cuba por un monto no mayor de 300 dólares cada cuatro meses, es decir uno 1.200 dólares al año (Duany, 2001 p 174) y cuentan con los mecanismos adecuados para ello, por intermedio de compañías remesadotas, bancos, etc. En el caso de los cubanos en República Dominicana no cuenta con ninguno de estos medios. Según la economista Tania García, investigadora del Centro Juan Marinelo de la Universidad de La Habana al no existir empresas establecidas que envíen dinero a Cuba, ni corresponsalía bancaria entre ambas naciones, las transferencias de efectivos se dificultan al máximo (Tania García, comunicación personal 19/03/07). Sin embargo, la mayoría de los cubanos en República Dominicana envía dinero a la isla, aunque no de forma regular, debido a las dificultades que encuentran. Estas dificultades existentes, hace que los envíos se hagan a través de terceras personas, y al no existir los mecanismo oficiales, las relaciones personales se refuerzan entre los cubanos que viven en República Dominicana, y entre los emigrados y aquellos que viven en Cuba.

Sobre el monto exacto de cuanto dinero envían los cubanos a Cuba desde República Dominicana, es imposible determinarlo, incluso no es posible determinar con exactitud el valor exacto de las remesas que llegan a Cuba en su totalidad. El informado en la estadística oficial cubana y de la CEPAL, estimado entre 800 y 1,200 millones de dólares, no responde al registro de transacciones reales sino a una estimación con un margen de error relativamente significativo, puesto que no hay mecanismos eficaces para determinarlo, y el calculo está basado en las estadísticas de consumo de la población, deduciendo los valores en divisa que el Estado inyecta al mercado a través de salarios y estímulos principalmente ( Tania García, comunicación personal 19/03/07).

Entre las consecuencias del impacto de la remesas en Cuba se encuentra la nueva estratificación social que ha traído consigo, con el surgimiento de una nueva y privilegiada clase social (Eckstein, 2003 p 25), dividiendo a la población cubana entre los que reciben remesas y los que no, algo que el gobierno socialista ha tenido que asumir aún cuando vaya en contra de los principios por él enarbolados. Por otra parte, a nivel económico las remesas han actuado como un factor decisivo en la atenuación del empobrecimiento de vastos sectores de la población y han representado una fuente importante de ingresos en divisas del presupuesto estatal (Monreal, 2005 p 50). Estas remesas llegan a Cuba desde diversos países donde hay asentamientos de cubanos, por lo que no es un impacto exclusivo de la migración hacía República Dominicana. Sin embargo, la incidencia directa que tienen los envíos de valores a Cuba, constituyen, la manifestación más evidente de las estrechas redes transnacionales entre los cubanos de dentro y fuera de la isla.

5.6. Conclusión

Emigrando hacia República Dominicana los cubanos encuentran una serie de facilidades que hace que este destino resulte atractivo. Esto es debido a que, además de poder vivir en el mismo idioma en el país, encuentra una acogida favorable, acceso al mercado laboral y la posibilidad de mantener estrechos vínculos con la familia que dejan en Cuba en caso de no poder traerlos. La mayoría llega a territorio Dominicano, de manera legal, en vuelos directos y unos pocos lo hacen a través de la frontera con Haití. Estando en República Dominicana, rápidamente logran regularizar su situación migratoria, tanto con respecto al país de destino como con el país de origen.

En el país, los cubanos han encontrado oportunidades tales, que en casi todos los casos han quedado satisfechas las aspiraciones que tenían cuando decidieron migrar. La población estimada de cubanos en el país es aproximadamente 18.000 personas, en su mayoría son hombres jóvenes, que han emigrado a partir de los años 90 de siglo pasado. Debido a la calificación profesional con que muchos llegan, logran insertase rápidamente al mercado laboral, desempeñando las más variadas funciones, casi siempre bastante cercanas a sus aspiraciones profesionales, entre estos se destacan profesionales de la salud, en el ámbito social y profesores fundamentalmente. Las relaciones con la población local suelen ser buenas, hasta le punto de constituir familias mixtas.

Otro aspecto importante del país con la migración cubana es que es utilizado tanto por cubanos que viajan independientes como por traficantes de personas que vienen a territorio dominicano en su camino hacía Estados Unidos. Estos cubre la ruta Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, en algunos casos también Haití es incluido en la ruta.

Por otra parte, el país, les ofrece la posibilidad de mantener una estrecha relación con su país de origen. Muchos de los cubanos que residen en República Dominicana, logran mantener fuertes vínculos transnacionales con los cubanos de la isla, no solamente a través de la comunicación telefónica o electrónica, sino también mediante los frecuentes viajes entre los dos países y el envío de remesas con el consiguiente impacto de estas en la economía cubana.

Estas condiciones hacen que muchos cubanos prefieran vivir en República Dominicana y no trasladarse a otros destinos más tradicionales para éstos. Para la mayoría de ellos, el no perder el contacto con las cosas, familias y amigos que dejan atrás, es mucho más valioso de lo que podrían obtener en otros lugares.

6. Conclusiones

Aún cuando Estados Unidos prevalece como el principal destino de las migraciones de cubanos, en República Dominicana hay condiciones que hacen atractivo el país para ésta migración.

A lo largo de la historia de las dos naciones podemos identificar tres olas, o tres momentos en los cuales ha sido significativa la emigración desde Cuba hacía República Dominicana.

La primera de las olas comenzó en 1870, y se extendió hasta los primeros años del siglo XX aproximadamente. Este exilio estuvo impulsado principalmente por las tres guerras de independencia cubanas, y la posterior guerra hispanocubanoamericana hasta 1902. La emigración de este período, se caracterizó por insertarse rápidamente en la sociedad receptora, haciendo significativos aporte, sobre todo en la industria azucarera, y la medicina. También se le atribuye la introducción del deporte más popular del país, el béisbol.

La segunda ola en orden histórico, surge a raíz de la Revolución Cubana en 1959 y durante los primero años de la década del 60. Esta migración se caracterizó por además del fuerte componente político, poseer un alto grado de calificación, además de experiencia previa en negocios y producción debido a que en buena medida pertenecía a clases acomodadas de la sociedad cubana anterior a la revolución. A pesar que muchos marcharon posteriormente a los Estados Unidos, un buen grupo se estableció en el país, y han tenido un considerable éxito económico, pese a esto, su presencia en el país pasa bastante desapercibida. Este grupo suele mantener muy pocos contactos con Cuba, puesto que a muchos, ya no les quedan familiares cercanos en su país de origen.

La tercera ola, comienza a partir de los años 90 del pasado siglo y se extiende hasta nuestros días con tendencia a seguir aumentando. La principal razón del posible aumento de la migración cubana al país se debe a que los mismos encuentran posibilidades de inserción laboral, debido al capital humano que traen consigo. En su gran mayoría llegan al país con algún grado de preparación previo, lo que facilita que encuentren empleos rápidamente y con mucho mejores beneficios de los que tenían en Cuba. Se puede decir que de continuar esta migración de cubanos que llegan a República Dominicana con algún grado de preparación profesional previo, impactará favorablemente al país que los acoge, con la consecuente pérdida de personal por parte de país emisor.

Esta migración más reciente, difiere con la de años anteriores, puesto que ha perdido mucho de la carga política que tenía la migración cubana anterior. En sentido general a los jóvenes que emigran actualmente prefieren mantenerse al margen de hacer comentarios relativos al gobierno de Cuba, principalmente porque a diferente de los inmigrantes anteriores, mantienen fuertes vínculos con su país de origen. Los recientes cambios en la política migratoria cubana han beneficiado en gran medida a la migración que se dirige a destinos diferentes de Estados Unidos. Es por ellos que en República Dominicana los cubanos encuentran las condiciones necesarias para establecer comunidades transnacionales, en otras palabras, vivir en el extranjero sin perder las propiedades, los derechos y lo más importante las relaciones con la familia que dejan en su país de origen.

La incidencia de esta transnacionalidad se puede percibir a través de la frecuencia de los viajes de cubanos entre las dos islas, a través de las comunicaciones frecuentes, y las remesas que envían, las cuales tiene un impacto directo en la economía cubana. Esta migración llega a vivir entre los dos países. Las relaciones sociales con la población local, el surgimiento de familias entre cubanos y dominicanas, y dominicanos y cubanas, permiten que estas familias formadas en el país, se mantengan en contacto con las de Cuba y se crean vínculos entre las mismas y las nuevas generaciones crecen entre las dos culturas y se alimentan de ellas. Es cierto que no podemos hablar de participación política transnacional, esto es debido fundamentalmente al sistema de gobierno en Cuba, y multiplicidad de diferencias ideológicas que predominan en los emigrados cubanos.

Como consecuencia del “éxito” y la aceptación que han experimentado los cubanos en República Dominicana, el fuerte intercambio a través de viajes y de las comunicaciones entre los cubanos de las dos islas, sumado al alto potencial migratorio cubano y el persistente deseo de muchos jóvenes por salir de Cuba en búsqueda de mejores oportunidades, aumenta las posibilidades que la tenencia a emigrar hacía este país aumente. República Dominicana comienza a ser vista como un lugar donde pueden satisfacer sus aspiraciones económicas, y aumentar su nivel de vida con respecto a Cuba.

Ya una vez establecido un grupo de inmigrantes en un destino determinado, aumenta las posibilidades que otros inmigrantes del mismo grupo sigan las huellas de los primeros, tal es el caso del posible incremente la inmigración cubana hacia República Dominicana.

Finalmente, el gobierno cubano debería nuevamente someter a revisión la actual legislación en materia migratoria, y diseñar nuevas estrategias que faciliten la reagrupación familiar entre los cubanos de Cuba y los del exterior, así como darle la oportunidad a aquellos, cubanos que aún viviendo en el exterior desean trabajar por el bien del país.

Si bien es cierto que la relativa flexibilización de las leyes de migración cubana de las cuales hemos hablado, han creado nuevas facilidades para los emigrantes y sus familias, estas aún no responden a las necesidades reales de los emigrantes cubanos, ni de aquellos que pretenden emigrar. La regulación de exigir un Permiso de Salida a cada ciudadano que desee salir de Cuba viola sus derechos más fundamentales de trasladarse libremente de un país a otro. Un gobierno tiene derecho a imponer un impedimento de salida a un ciudadano que esté bajo un proceso judicial, o bajo sospecha de algún delito, pero hacerlo con la totalidad de la población es una falta a sus derechos.

Por otra parte, los cubanos deberían tener el derecho de regresar a su país, en el momento que estos lo decidiesen sin tener que tener un permiso expreso del gobierno de la isla, y no tener que pasar por la humillación de tener que solicitar una autorización para entrar al país del cual portan un pasaporte. Muchos menos, estar impedidos de regresar, solamente por declararse inconformes o no satisfechos con la forma de gobierno actual del país.

El futuro de Cuba, depende en gran medida, de la apertura que el país tenga con el resto del mundo, y para esto, debería incluir además a aquellos que han debido emigrar, y estén dispuestos a colaborar. El futuro de Cuba, depende de todos los cubanos, no importa donde residan, qué ideología política profesen, o si se ganan la vida en euros, dólares norteamericanos, pesos cubanos o pesos dominicanos.

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En la religión afrocubana, se relaciona la imagen de la Caridad del Cobre, patrona de la isla, con la deidá africana Oshum, este Orisha, representa lo femenino, sensual, todo lo dulce en toda la isla goza de una mayor devoción sobre todo por los creyentes de la santería.

La Habana fue tomada por los ingleses en agosto de 1762, después de esto el país quedó divido en dos colonias, Occidente en manos de Inglaterra y el Oriente en manos de España. La ocupación inglesa duro solamente 11 meses hasta el 6 de julio de 1763, cuando Inglaterra decide abandonar La Habana a cambio que España le ceda la península de La Florida.

Para más información, v. Aja (1998), Portes and Stepick (1993).

Conversaciones con protagonistas.

Comunicación con tres cubanos de piel negra, uno de ellos, es artista plástico, otro vendedor en una tienda de zapatos y el tercero empacador de un supermercado.

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