Influencias del Renacimiento en la Filosofía moderna

Filosofos renacentistas. Descartes. Método. Duda metódica. Existencia de Dios. Pruebas. Realidad exterior

  • Enviado por: Andys Awake
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Influencia de la ciencia renacentista en la filosofía moderna.

La filosofía moderna no puede explicarse sin la influencia de la ciencia renacentista. Pues el florecimiento de ésta tras su estancamiento en la Edad Media; los nuevos científicos: Copérnico, Keppler, Bacon, Galileo; sus nuevos descubrimientos: heliocentrismo, cálculo matemático de las órbitas elípticas, ley de la inercia, etc. Se debieron a los nuevos métodos que combinan la observación, inducción, experimentación y matematización. Así, los filósofos modernos pensaron que si aplicaban estos métodos a la filosofía, podrían obtener en ésta los mismos buenos resultados que se estaban obteniendo en la ciencia. Para ello, el racionalismo (Descartes) se inspirará en la matematización de la física y los empiristas en la observación y en el método inductivo (Francis Bacon).

Descartes

¿Por qué la duda de Descartes es escéptica?

Descartes no duda de todo lo que dice, sino que su duda es metódica. Su duda tiene como finalidad encontrar el axioma.

Descartes sólo duda del 1º. Lo demás lo pone en duda su método.

¿Qué pone en duda su método?

Argumentos con los que duda

1. La apariencia de las cosas

Los sentidos a veces me engañan

2. La existencia de las cosas

¿Y si dormimos? Indistinción sueño/vigilia

3. La certeza de nuestros razonamientos

¿Y si he sido creado por un genio maligno?

Axioma: el pensamiento del hombre (pienso, luego existo)

¿Axioma intuido o deducido? Intuido. La duda no tiene contenidos.

Ha sido intuido al ir quitando contenidos hasta llegar a él. Ya que al ser axioma es claro y distinto.

Deducir=demostrar. Axioma=no demostrable.

1ª verdad: cogito (pensamiento) Intuye.

Deduce: el criterio de certeza: la regla de la evidencia.

El pensamiento es la 1ª certeza de la cual no cabe la menor duda. Toda certeza ha de presentarse de la misma manera.

¿Cómo se presenta el cogito?

Clara y distintamente. Luego sólo tomaré como ciertas las ideas que se presenten a mi mente de forma clara y distinta.

(1er intento fallido de demostrar la existencia de la realidad exterior.)

Analiza: ¿Conlleva el acto de pensar tener un cuerpo? No, porque el cuerpo se capta a través de los sentidos.

¿Qué tengo?: El pensamiento (o la actividad de pensar) y las ideas, que pueden ser:

  • Adventicias No sirven para demostrar la realidad exterior porque se basan

  • Facticias o presuponen ya su existencia (no probada).

  • Innatas Perfección o infinitud.

Prueba de la existencia de Dios por la Causalidad

Entre las ideas innatas, Descartes encuentra la de perfección o infinito, y a través de esta idea hará la 1ª prueba por la causalidad (de la existencia de Dios).

Esta idea parte de la idea innata de perfección que yo encuentro en mí (efecto).

¿Puedo ser yo su causa? No, pues me he preparado en un acto de imperfección o duda; y el principio de causalidad dice que no puede ser mayor el efecto que la causa. Luego, la causa ha de ser también perfecto. O sea, ser Dios. Por lo tanto, Dios (un ser perfecto) la ha puesto en mí. Y por lo tanto, Dios existe y además es perfecto.

[Otro 2º argumento de Descartes a favor de la existencia de Dios usando la causalidad. Otro ser perfecto (Dios) ha tenido que crearnos porque si nosotros hubiésemos tenido la posibilidad de crearnos perfectos no nos habríamos creado imperfectos.]

(2º intento fallido de demostrar la existencia de la realidad exterior)

Descartes hace ahora un nuevo intento de demostrar la existencia del mundo exterior. También tengo otra idea innata: la extensión (lugar que ocupan los cuerpos en el espacio). ¿Puedo a través de ésta deducir la existencia de los cuerpos extensos? (cosa sensible). No, porque a la idea o definición de extensión no le ocurre igual que a Dios.

Argumento ontológico de la existencia de Dios (tomado de San Anselmo. s. XII)

Si partimos de la idea de Dios (definición) como lo más perfecto que puede pensarse, el no incluirle la existencia sería contradictorio (pues podríamos pensar otro más perfecto, igual que el primero y con la existencia; con lo cual el primero ya no sería lo más perfecto que puede pensarse). Por eso dice Descartes que en la idea o definición de Dios está incluida la existencia, como en la de un triangulo el que sus tres lados sumen 2 ángulos rectos.

Sin embargo, no hay ninguna contradicción en pensar la extensión y las cosas extensas como existentes.

Entonces, ¿como recupera Descartes la certeza de nuestro razonamiento (matemático) y la existencia del mundo exterior? A través de Dios.

Dios, al ser perfecto, elimina la hipótesis del genio maligno. Si somos creados por un Dios perfecto no nos equivocamos al pensar y por la tanto tampoco nos equivocamos cuando pensamos estar despiertos. Por lo tanto, las cosas existen y la duda sólo recaerá sobre la apariencia de las cosas sensibles. (De hecho, a partir de Descartes se distinguirán cualidades objetivas, primarias, que están en las cosas: extensión, movimiento, etc. y secundarias que serían subjetivas, aparentes: el color, p.e.)

Por ello dirá Descartes al final del capítulo IV que incluso la regla de la evidencia depende de la existencia de un Dios perfecto.

¿Por qué nos equivocamos?

Hay una posible contradicción: si Dios es bueno no me equivoco, pero a veces nos equivocamos. ¿No implicaría eso la no perfección de Dios?

Descartes para salvar a Dios dice que éste nos dio dos facultades:

  • Entendimiento

  • Voluntad: ser libre de elegir.

El entendimiento sólo concibe ideas y éstas no son ni verdaderas ni falsas, p.e. unicornio. La voluntad une libremente estas ideas en juicio: “Los unicornios no existen” o “ayer vi un unicornio”.

Éstas si son verdaderas o falsas. Cuando la voluntad une (afirma) sólo lo que se presenta al entendimiento de manera clara y distinta no se equivoca; sólo se equivoca cuando se precipita y une ideas no tan claras y distintas. Por lo tanto, Dios nos ha dado la posibilidad de no equivocarnos y si lo hacemos, es sólo culpa nuestra y no responsabilidad de Dios.

(1ª)

Yo

Pensamiento Ideas (Perfección)

Sujeto que

conoce

Dios (2ª)

1ª res cogitans Cosas sensibles (3ª)

2ª res infinita

3ª res extensa

Sustancia Infinita

Sustancia pensante

(más importante epistemológicamente) (más importante ontológicamente) Sustancia Extensa