Industria maquiladora

Economía. Industrialización. Industria. Actividades. Composicíón. Mujeres. Obreros. Artículos

  • Enviado por: Guillermo Lobatón Huerta
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 6 páginas

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'Industria maquiladora'

Instituto Tecnológico de Monterrey C. Puebla

Guillermo Lobatón Huerta

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ECONOMÍA

“Industria maquiladora”ANÁLISIS.

Desde hace ya algunas décadas la industria maquiladora, se ha convertido en una de las actividades económicas más importantes del país, generando gran cantidad de empleos (estimados en 1.1 millones en la maquiladora de exportación).

Muy cierto es que las opiniones con respecto a las maquiladoras están polarmente divididas en cuanto a si es una oportunidad de desarrollo o una gran muestra de rezago.

Primero observaremos como esta compuesta la industria maquiladora. Notaremos entonces que la componen en un 60% mujeres, esto por una parte muestra que claramente las tendencias de exportación de la industria maquiladora es hacia Estados Unidos, quien es actualmente el más importante destino de nuestras exportaciones. Por otra parte como vimos en los anteriores artículos, la mayor parte de personas que trabajan dentro de la maquila no llegan a tener 25 años.

Hay que agregar que de ninguna manera debemos subestimas a China, que debido a sus costos de producción por debajo de los de México e estos últimos días, ha logrado introducir a México productos a un menor costo aún teniendo que pagar aranceles (simplemente bastaría con pensar cuantas y cuantas cosas son producidas en este país o tan solo ver cuantas cosas chinas tenemos en nuestras casas, por ejemplo la computadora desde la que escribo el presente análisis). Sumado a la brutal cantidad de gente que emplea. Y al decir brutal no me refiero solamente a los grandes volúmenes de personas, sino también al trato que reciben, no es ninguna novedad que las condiciones de trabajo a las que son sometidas, atentando contra sus garantías individuales son uno de los mayores inconvenientes de la implementación excesiva de la maquila dentro de un país, que llegando a esos niveles, también comienza a caer en la explotación de sus trabajadores, contratando cada vez gente de menor edad y aumentando las jornadas de trabajo, reduciendo la calidad de vida laboral de las personas que emplean.

“Successful business strategy is about actively shaping the game to play, not just playing the game you find”.

Actualmente nosotros no estamos creando nuestras reglas de juego, simplemente nos estamos limitando a jugar con las reglas de otros. Este es el principal problema de la industria maquiladora. La anterior frase hace referencia a la necesidad que tenemos los mexicanos de ser dueños de la tecnología, del diseño (TEAR 2), no solo producir los grandes volúmenes que requieren (TEAR 3). Debemos crear, innovar, no solo producir a bestiales cantidades, que por años ha sido el estigma del progreso en México según el articulo anexo Fox exlica que la industria maquiladora aumentó 8,5 por ciento.

Para lograr este avance, requerimos que tres elementos importantes trabajen de manera colaborativa, y productiva. Nos referimos a educación, gobierno e industria.

Para lograr renovar nuestra industria primero que nada debemos formar una nueva cultura en torno al trabajo. Esta nueva cultura debe ser más disciplinada. Como será posible que si no somos disciplinados en algo tan sencillo podamos tomar grandes responsabilidades, simplemente no hemos adquirido la madurez suficiente. Hace falta también agregar la persistencia, y es que muchas veces, la persistencia llega a superar a al inteligencia, puesto que si alguien es persistente, podrá lograr aquello que se propone, por que de nada servirá la inteligencia si ante el primer inconveniente la persona se rinde.

Y no hay que omitir que en necesitamos ser gente creativa. Personas que produzcan ideas útiles, ideas que generen nuevas creaciones, creaciones que logren transformar los sistemas a los que pretender dar una solución. Ser inventores de nuevos productos, máquinas, sistemas o cualquier cosa que mejore la vida.

Con lo anterior no pretendo denigrar a la industria maquiladora, simplemente creo que tenemos que generar fuentes alternativas de recursos, no ser tan dependientes de ella, porque si no poseemos la tecnología, no somos dueños de nada, nos ponemos en una situación en la cual no estamos en condiciones de negociar, simplemente de aceptar y acatar la voluntad de otros. En cambio si generamos nuevas tecnologías, podremos producirlas nosotros mismos, y aunque no sea así, generan ganancias al patentarlas. No deben ser cosas muy complejas, podemos tener ideas minimalistas (a ejemplo de Galanze, productora de hornos de microondas, que dejando las funciones esenciales de este, logran producirlo a US$25.00, y todo simplemente sintetizando).

Ya hay ejemplos latentes que demuestren que la industria en México puede ser exitosa, podríamos mencionar a empresas como: BIMBO, CEMEX, TELMEX, HYLSA, Grupo Modelo, y tantas y tantas empresas que con una cultura de trabajo diferente y alternativas creativas, han logrado posicionarse en lugares privilegiados de su ramo, poniendo en alto el nombre de México.

Articulos

La mayoría de las trabajadoras de la maquila tienen menos de 25 años.

Revista Mujeres Hoy

Esta forma de explotación, ya practicada en Centroamérica en los decenios de 1940 y 1950 por la United Fruit, ha creado una fuerza de trabajo nueva, sobre todo de mujeres, con problemas y necesidades específicas. ¿Qué son las maquiladoras, de qué capitales son, y cuál es la situación de la gente que trabaja en ellas?

Aunque las plantas maquiladoras de montaje operan en la región de la frontera de EEUU y México desde tres décadas antes de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), la experiencia de la maquiladora fue un anticipo de lo que el TLC reservaba para el pueblo mexicano.

Lo que comenzó como un programa de excepción restringido a la región de la frontera, se convirtió finalmente en el elemento central de la estrategia económica del gobierno mexicano orientada a la exportación. El programa permite a las empresas extranjeras importar partes para ser ensambladas por trabajadores mexicanas, y el producto final es reexportado casi sin impuestos.

Hoy, existen alrededor de 4 mil plantas maquiladoras de montaje, que emplean a 900 mil trabajadores y trabajadoras mexicanas y que producen de todo, desde partes de automotores a aparatos de televisión y a pantalones. Cuando hablamos de maquiladoras tendemos a pensar en talleres de baja tecnología, pero muchas de las nuevas maquiladoras utilizan tecnología de avanzada.

El 81 por ciento de las maquiladoras de México se encuentran localizadas en parques industriales en la zona de 3.000 millas de frontera con EEUU. Sin embargo, las empresas multinacionales establecen, cada vez más, maquilas en otras partes del país.

Las empresas que han basado sus operaciones o contratado parte de su producción en las zonas de maquila son: General Electric, General Motors, Matsushita (Panasonic), Chrysler, Hallmark Cards, Ford Motor, Sony, Mattel, Hasbro, Hyundai, Converse, etc.

Aunque algunas firmas canadienses han invertido en las maquilas mexicanas, en particular en el sector de partes de automotores, la mayoría de las maquiladoras son de propiedad estadounidense o japonesa. Recientemente, ha habido también un aumento de la inversión coreana en el área de Tijuana. Sin embargo, el hecho de que muchas multinacionales basadas en EEUU, como General Motors y Ford, produzcan actualmente en Canadá y en México, significa que nuestro futuro está ligado con el destino de los trabajadores y comunidades mexicanas.

Yendo más al Sur

México no es el único país donde se encuentran las maquiladoras de exportación. Ha habido un gran crecimiento de la inversión extranjera en las zonas francas de América Central. Las maquiladoras de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua emplean más de 200 mil trabajadores y trabajadoras, la mayoría mujeres jóvenes que han migrado de las comunidades rurales que no pueden competir con importaciones agrícolas baratas.

La mayor parte de las maquiladoras de América Central se dedican a la industria del vestido, pero también existen algunas de montaje electrónico. Las maquiladoras más grandes son de propiedad coreana, taiwanesa y estadounidense. Estas plantas producen, bajo contrato, para las mayores tiendas y marcas de EEUU, que venden sus productos en Estados Unidos y Canadá.

¿Quién roba los trabajos de quién?

"Por cada empresa canadiense o de EE UU que se establece en México, se cierran tres o cuatro empresas de propiedad mexicana". Ángeles López, organizadora, Frente Auténtico del Trabajo (FAT).

Algunos trabajadores canadienses que han perdido sus trabajos como resultado del libre comercio y la reestructuración empresarial, ven a los trabajadores y trabajadoras del tercer mundo como aquellos que "nos están robando los trabajos". ¿Pero qué obtienen realmente los pueblos de México y América Central de esta inversión en la maquila?

En México, las maquiladoras forman parte de una estrategia económica amplia de abrir el país a la inversión extranjera y a la importación de bienes de consumo. Aunque esta estrategia ha creado nuevos trabajos, ha producido también la destrucción virtual de la industria doméstica, que no pudo competir con bienes de consumo producidos en la línea de montaje global.

Incluso en las regiones donde están concentradas las maquilas, se puede debatir si en realidad la gente gana más de lo que pierde por una inversión extranjera sin regulaciones ni restricciones. Dado que las empresas de las maquilas importan casi todos sus insumos y tecnología, es muy poco lo que hacen para crear industrias secundarias.

Las empresas de las maquilas casi no pagan impuestos, y lo poco que pagan va al gobierno central; los gobiernos locales no tienen la capacidad de proporcionar los servicios mínimos, como agua potable, electricidad, pavimento y servicios sanitarios a las crecientes poblaciones habitadas por los trabajadores de las maquilas y sus familias.

Es cierto que las miles de personas que migran a la región fronteriza lo hacen en busca de oportunidades de trabajo, aunque sea con bajos salarios, pero el alto grado de rotación de personal demuestra que los trabajadores de las maquilas no están satisfechos con los salarios y condiciones de trabajo.

El salario promedio del trabajador mexicano de la maquila es US$50 a 60 por semana, en una región donde el costo de vida es tan alto como en la parte estadounidense de la frontera. En Guatemala, el salario promedio es de alrededor de US$25 por semana.