Indoeuropeo

Origen del lenguaje español. Cambio lingüístico. Romanización. Lenguas prerromanas. Latín en Hispania. Expansión del castellano

  • Enviado por: Pijilla
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  • País: Guatemala Guatemala
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- EL INDOEUROPEO -

La enorme cantidad de coincidencias que existen en la fonética, la morfología, la sintaxis y el léxico entre estas y otras muchas lenguas nos permite suponer que todas ellas derivan de la lengua de un único pueblo, al que se suele denominar indoeuropeo, de la que se fueron desgajando diferentes ramas.

- EL CAMBIO LINGÜÍSTICO -

Factores del cambio lingüístico

El carácter lineal del signo lingüístico

Esta característica puede producir, por ejemplo, que algunos sonidos se contagien de las características de algún otro que se encuentre cerca de ellos y tenga lugar un cambio fonético. Así por ejemplo si comparamos las palabras latinas CUPA, ROTA, LACU y sus derivados españoles cuba, rueda y lago, observamos un mismo cambio en las tres: una consonante (p,t,c) se ha convertido en otra (b,d,g) porque ha adquirido una característica que es propia de las vocales que aparecen antes y después de ellas.

El contacto con otras lenguas diferentes

La modificación más obvia se produce siempre en el léxico. Es frecuente que las lenguas tomen prestadas de otras lenguas determinadas palabras que designan realidades nuevas. Sin embargo, el contacto lingüístico puede producir cambios más profundos que la simple modificación en el léxico.

Cambios lingüísticos y cultura

Si intentamos leer un texto francés nos resultará difícil entender su sentido completo, pero si leemos un texto de un autor hispanoamericano lo podremos comprender fácilmente.

Esto es así porque, en el caso del español, han seguido existiendo centros culturales y contactos entre los hablantes que han impedido que los procesos de diferenciación se hayan exagerado. Sin embargo cuando se produjo la caída del Imperio Romano se produjo un aislamiento entre las regiones que hablaban latín, originando peculiaridades propias que con el paso del tiempo resultaron incomprensibles para los hablantes de distintas regiones.

LA ROMANIZACIÓN Y LAS LENGUAS PRERROMANAS

En el 218 a.C., tras la derrota de los ejércitos cartagineses por parte de las legiones romanas, se inicia la presencia de Roma en la península Ibérica. En ese momento comienza la romanización de la península que se prolonga hasta el año 19 a.C.

Antes de la llegada de los romanos la península Ibérica se caracterizaba por su diversidad cultural y lingüística:

  • En el sur se situaban los tartesos

  • En el suroeste los iberos

  • En el oeste y el centro lo ocupaban pueblos de origen céltico

  • Por último, la cornisa cantábrica estaba pobladas por pueblos de origen probablemente prehistóricos: astures, cántabros y vascos.

Las lenguas de todos estos pueblos salvo el vasco desaparecieron, aunque con ritmo diferente. Los pueblos del norte y el centro peninsular conservaron más tiempo su propia lengua. La larga convivencia de los conquistadores con los pueblos conquistados favoreció el intercambio lingüístico, incorporando las lenguas prerromanas diversas palabras latín, y de igual modo, las lenguas prerromanas dejaron numerosas huella lingüísticas en el latín (nombres de lugares, ríos y personas; sustantivos comunes y probablemente fue origen de la pérdida de la “f” con la que iniciaban palabras castellanas de origen latino).

EL LATIN DE HISPANIA

Aparte del intercambio lingüístico entre pueblos conquistadores y conquistados, hubo otros factores que explican la evolución del latín hasta llegar de las diferentes lenguas peninsulares, como son:

El arcaísmo del latín de Hispania

La lejanía de Hispania respecto a Roma, ralentizaba la llegada de las innovaciones lingüísticas, lo que explica que el español y portugués tengan palabras que derivan de arcaísmos del propio latín, que sin embargo son infrecuentes en otras lenguas (francés, italiano o catalán) pertenecientes a pueblos más cercanos.

El origen de los colonizadores

Los colonizadores de Hispania provenían esencialmente del Sur de Italia, que hablaban una variedad del latín menos culta, que se denominó latín vulgar.

El grado de romanización

Los pobladores del este y sur peninsular se romanizaron intensamente, y rápidamente desaparecieron sus lenguas prerromanas. Sin embargo, en el oeste y sobre todo el norte conservó su propia idiosincrasia lingüística, y la romanización fue menor.

  • EL NACIMIENTO DEL CASTELLANO -

A partir del siglo V, el latín vulgar evolucionó de distintas maneras en cada zona del Imperio, dando lugar a modalidades ligüísticas denominadas romances o lenguas romances, motivadas por diversos factores, entre los que destacan las invasiones germánicas, que han dejado profunda huella en el léxico castellano (del ámbito militar, casero y en la denominación de los nombres propios).

En el siglo VII, la invasión musulmana de la península supuso una ruptura con la época anterior, ya que la prolongada convivencia entre ambos pueblos, dotó a los romances de características lingüísticas que los distinguirán del restos de lenguas romances heredadas del latín, que afectan especialmente al léxico, ya que nuestra lengua incorporó más de cuatro mil palabras con influencia árabe (términos científicos, matemáticos, astronómicos, médicos, químicos, y relacionados con actividades agrícolas, artesanas, comercio...).

LOS ROMANCES EN LA PENÍNSULA

Hemos de diferenciar peculiaridades, según la zona hubiese sido o no ocupada por los musulmanes.

Los romances del norte de la Península


La resistencia a la ocupación musulmana, evitando su invasión, hizo surgir diversas lenguas romances:

  • en el occidente se forma el dialecto gallego

  • en la zona asturiana y cántabra surge el dialecto asturleonés

  • en el extremo oriental de la anterior zona, se encuentra el condado de Castilla, donde se sitúa el castellano.

  • en oriente, se localizan otras dos lenguas romances: el catalán y el aragonés.

El mozárabe

Es la lengua derivada del latín que continuó hablándose en la zona ocupada por los musulmanes.

Está mucho menos evolucionado que las demás lenguas romances (no evolucionó el diptongo latino “au” a una “o”, conservando sus formas originarias).

-LA EXPANSIÓN DEL CASTELLANO-

Tras la muerte del Almanzor en el año 1002 y la desaparición del Califato de Córdoba en el año 1031, se produce una profunda transformación de la situación política y lingüística de la Península.

Los reinos cristianos avanzan progresivamente hacia el sur y en ese avance hay dos reinos especialmente importantes: el reino de Castilla y el reino de Aragón, cuyas consecuencias lingüísticas más importantes son:

  • la creciente castellanización de la antigua zona Leonesa y la pérdida del dialecto asturleonés, que desaparecerá de la lengua escrita.

  • La aparición de las variedades dialectales, denominadas variedades andaluzas, procedentes del castellano.

  • La desaparición del mozárabe, de la que tan sólo conservamos escasas palabras (gazpacho, Teruel).

EL CASTELLANO EN LOS SIGLOS XI-XII.

Tras la desaparición de las hablas mozárabes, en la Península quedan los dialectos castellano, gallego, asturleonés, catalán y aragonés. El castellano se impone como lengua de comunicación y cultura.

La influencia franca

La cristianización de la Península supuso la incorporación de una importante de una población de origen francés, con la llegada de nobles y cortesanos que colaboraron en la reconquista y la ocupación de las abadías y sedes episcopales por la orden benedictina de origen francés “de Cluny”.

En el orden lingüístico, este afrancesamiento de la Península, supuso la incorporación de multitud de términos de origen francés o provenzal: eclesiásticos (monje, fraile, capellán); guerreros (batalla, estandarte), de la vida cortesana (duque, paje). El más significativo galicismo medieval es la palabra “español” utilizado en el sur de Francia como un apellido, y que a partir del siglo XIII se convierte en el gentilicio que designa a los habitantes de la Península.

La aparición de la lengua escrita

El distanciamiento entre la lengua latina y la lengua romance explica la utilización de esta última como lengua escrita durante este periodo y la aparición de la prosa en documentos jurídicos y fueros, y de la poesía, para narrar hechos épicos y la lírica

-LA CONSOLIDACIÓN DEL CASTELLANO-

El castellano se consolidó durante el reinado de Fernando III el Santo, en el que finalizó la Reconquista de Andalucía. En el aspecto lingüístico destaca:

  • la sustitución del latín por el castellano como lengua administrativa, convirtiéndose en la lengua oficial de Castilla.

  • La creación de la Escuela de Traductores de Toledo, con el fin de traducir al castellano las principales obras escritas en árabe o en hebreo.

  • La incorporación de elementos lingüísticos hispanos en la iglesia-

  • La finalización de la colaboración francesa en la reconquista, con la consecuente pérdida del influjo francés en la lengua castellana.

En cuanto al estado de la lengua, en esta época los textos reflejan muchas vacilaciones dialectales, ortográficas, morfológicas y léxica, que no desaparecen hasta el reinado de Alfonso X el Sabio.

ALFONSO X Y EL CASTELLANO DRECHO

Este Rey es una figura clave de la cultura española, a pesar del lento avance de la Reconquista.

La época alfonsí

Alfonso X el Sabio promueve la creación de variadas obras jurídicas, históricas, científicas.

Esta labor cultural tiene importantes consecuencias lingüísticas:

  • La primera regulación ortográfica del castellano.

  • El desarrollo de la sintaxis oracional, sobre todo en los textos jurídicos, en lo que resulta necesario usar conectores para relacionar las distintas ideas.

  • La ampliación del vocabulario científico y técnico preciso para escribir obras sobre saberes que nunca se habían expresado.

El español del siglo XIV

La norma lingüística alfonsí continúa a lo largo del siglo XIV, sufriendo modificaciones según avanza el siglo, que reflejan el inicio del declive de esa norma, agravándose como consecuencia de la crisis de Toledo como principal centro cultural, que se acentuará a lo largo de los siglos XV y XVI.