Immanuel Kant

Filosofía alemana siglo XVIII. Filósofos alemanes. Pensamiento kantiano. Racionalismo. Crítica de razón pura, práctica. Influencias. Repercusiones. Contexto histórico, filosófico, cultural, político

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KANT

CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA:

Razón para Kant es la razón en cuanto tal, sin ningún tipo de especificación concreta. Comienza relacionándose directamente con la física y las matemáticas, en concreto con Newton, pero buscando su trasfondo filosófico. Su filosofía sería una antropología, una búsqueda crítica de las limitaciones de la razón humana desde la ciencia, para que nos conduzca a la consecución de la libertad. Hume dice que las proposiciones metafísicas no son verificables ni refutables por la experimentación. La proposición significativa es aquella que de algún modo es empírica o analítica. Kant afirma que además hay un tercer tipo de proposiciones. La clasificación va a ser de juicios. En un juicio analítico un predicado del tipo B, pertenece al sujeto A como algo contenido en el propio sujeto A. En un juicio sintético el predicado está fuera de la propia definición del sujeto. Además éstos pueden ser “a priori” (si son independientes de la experiencia, son válidos en cualquier mundo); o “a posteriori” (dependen de otros juicios que describen experiencias). Así podemos decir que hay 3 tipos de juicios: sintético a posteriori, sintético a priori (los importantes para Kant) y analítico a priori. Los segundos se dan en la totalidad de las matemáticas y constituyen los fundamentos primordiales de las ciencias naturales y la moral. La manera en que aborda estos juicios depende de su concepción de la facultad de pensar. Considera que el acto de juzgar y el de percibir son dos facultades diferentes: sensibilidad y entendimiento. Así todo pensar tiene que referirse a intuiciones: los conceptos a posteriori son abstraídos de las percepciones y vuelven a ellas en el acto de juzgar. Sensibilidad es la facultad de captar casos particulares que se dan en el espacio o en el tiempo o en ambos y de aprehender el espacio y el tiempo mismos. El espacio y el tiempo son nociones particulares a priori o formas puras de la sensibilidad. Entendimiento es la facultad de conocer mediante conceptos. Pero hay otras intuiciones no abstraídas por la percepción: las ideas. En el uso teórico de la razón las ideas se prestan a funciones científicas; y en el uso práctico proporcionan los principios de la conducta moral. La estética trascendental estudia las concepciones de posibilidad de los sentidos y la sensibilidad. Formular un juicio sintético a priori es aplicar un concepto a priori; éstos son hallados en nuestra experiencia, pero no han sido abstraídos de ella (ej: espacio y tiempo). Para Kant el espacio y el tiempo son relativos. El espacio es la forma pura a priori de la sensibilidad externa, y el tiempo la pura forma de la sensibilidad interna pero también externa. Son formas, aspectos invariables de una actividad o cosa. La materia para Kant estaría constituida por el resultado de la sensación (el espacio y el tiempo son una especia de gafas de las que nuestros ojos se ven afectados, nunca podremos conocer a lo que Kant llama la cosa en sí = giro copernicano: es ahora el sujeto el que amolda las condiciones de la percepción del objeto, el espacio y el tiempo son aportados por el sujeto que percibe). Para Kant las ideas no ocupan un espacio, pero sí un tiempo. La analítica trascendental estudia la condición de posibilidad del entendimiento. Ésta se propone 3 tareas: 1-. Separar los conceptos matemáticos de aquellos que sin serlo son aplicables a la percepción y separarlos de otros conceptos; 2-. Mostrar cómo la aplicación de tales conceptos, conduce a aquellos juicios sintéticos a priori que se presuponen en el sentido común y en el pensamiento científico sobre la naturaleza; 3-. Mostrar cómo la aplicación inadecuada de conceptos a priori y de ideas conduce a determinados errores y confundir a los que nuestra propia condición humana nos hace propensos. Kant divide la lógica trascendental en analítica trascendental y dialéctica trascendental. La tarea de la analítica es establecer conceptos fundamentales a priori (categorías). Éstas no se abstraen de la percepción; para llegar hasta ellas debemos examinar el acto de pensar o de juzgar. Para Kant aplicar conceptos es reunir representaciones. Pensar no es conocer mediante conceptos, de ahí la importancia de la síntesis (acción de reunir diferentes representaciones y de entender su multiplicidad en un único conocimiento). Conocimiento para Kant consiste en hacer síntesis progresivas hasta llegar al concepto, el cual sintetiza el entendimiento. Las categorías son necesarias para la impresión de los objetos y lo llama deducción trascendental de las categorías. Trascendental porque hace posible que se produzca el entendimiento. No puede haber una experiencia objetiva sin percepción. Así tenemos que el espacio y el tiempo son condiciones necesarias de toda experiencia objetiva, al igual que las categorías. Corresponden, por tanto, a 2 elementos del conocimiento, la sensibilidad y el entendimiento. La unidad sintética de la diversidad se produce gracias a la condición necesaria que Kant llama apercepción pura (posibilidad que de un sujeto cognosciente reúna las cantidades diversas de percepciones que le son dadas). Una aplicación de las categorías a objetos que no se han percibido no puede originar conocimiento. Para Kant el yo en sí mismo es incognoscible. Kant llama fenómeno a todo aquello que es objeto de experiencia y sobre lo que recaen la percepción y por tanto las categorías. Los noúmenos son aquellos conceptos puros que están más allá de la experiencias y que, por tanto, no pueden ser objeto del entendimiento ni de la experiencia sensible. Kant sostiene que la aplicación de las categorías a conceptos a posteriori y conceptos matemáticos no es posible sin lo que llama esquemas (especie de puente que hace posible que la categoría se aplique al fenómeno). Con Kant nace el idealismo trascendental. Demuestra que los noúmenos no pueden conocerse, pero sí pensarse sin caer en contradicción, y así justificará en su ética la posibilidad de la fe en la libertad moral, la inmortalidad del alma, y la existencia de Dios. La dialéctica trascendental estudia porqué las ideas son ilícitas dentro del entendimiento. Kant en la dialéctica va a tratar sobre las ilusiones a las que nos lleva la psicología, cosmología y teología especulativas. Psicología especulativa: kant distingue entre el yo pienso y el yo empírico. La psicología para ser una ciencia racional a priori ha de tener como objeto el yo pienso; cosmología especulativa: kant muestra que si el mundo es la suma de todas las cosas existentes en el espacio y en el tiempo, la cosmología especulativa es la rama de la metafísica que estudia las proposiciones sintéticas a priori cuyo objeto sea el mundo. Esto nos lleva a una serie de falacias (razonamientos incorrectos que parecen válidos). Éstas son las antinomias. Teología especulativa: su objeto de estudio es Dios. Supone la existencia de Dios y se refiere a él como un ser individual. Dios no es objeto de experiencia, cae fuera de la razón pura especulativa. El argumento ontológico (igual que Descartes): para Kant la existencia no se puede aplicar más que a percepciones sensibles. La prueba fisicoteológica: hay un orden en el mundo que no se puede producir de manera espontánea, y por tanto ha de haber una inteligencia que haya establecido la causa final de las cosas; ese es Dios. Kant encuentra en las ideas un uso regulativo, ineludible y excelente para dirigir el entendimiento. Las ideas son esquemas que sirven para oedenar la experiencia y para darle la máxima unidad posible, se aplican como sistema para sistematizar orgánicamente los fenómenos. Aunque la metafísica sea imposible como ciencia.

CRÍTICA DE LA RAZÓN PRÁCTICA:

En la krv muestra la ambigüedad de la metafísica, la dialéctica trascendental niega la validez de la metafísica tradicional. Pero como el hombre tiene razón y ésta realiza una disposición natural a la metafísica, es necesaria para éste. La conciencia moral: no es posible conocer lo absoluto pero tenemos un cierto contacto con él, en la conciencia moral del bien y del mal. Ésta es la conciencia del deber, que manda hacer algo sin condiciones. Lo importante en Kant es si sabemos lo que debemos hacer con independencia de que lo llevemos a la práctica o no. La conciencia moral, es conciencia de una exigencia absoluta, y no se puede explicar desde los fenómenos de la naturaleza, ya que los acontecimientos en ella se suceden por casualidad. La buena voluntad: Kant utiliza el método trascendental para investigar si existe un principio supremo de moralidad. Estudia la buena voluntad, y ve que es buena sin restricción, tiene un carácter absoluto. Es buena en sí misma, buena por la intención que preside el acto de realizarlo. El concepto de deber: el deber es la buena voluntad, bajo ciertas restricciones sujeta a impedimentos que no la permiten expresarse por sí sola. Es deber, es manifestación concreta de la buena voluntad en el mundo fenoménico, que se impide en su realización en el hombre, porque el hombre es racional y sensible. Las acciones humanas se determinan por inclinaciones de los sentimientos, las cuales están en lucha con la buena voluntad. La voluntad santa sería aquella en que no tuvieses influjo alguno las inclinaciones. Clasificación de los actos humanos según su relación con el deber: cuatro tipos: 1.- acto contrario al deber (realizados por una inclinación; moralmente malos); 2.- acto de acuerdo al deber por inclinación mediata (coincide con el deber, pero por un interés creado; no moralmente malo pero tampoco bueno); 3.- acto de acuerdo con el deber por inclinación inmediata (concuerda con el deber pero lo mueve la naturaleza propia del sujeta o el amor; moralmente neutro); 4.- acto por deber (realizado por obediencia a un deber y no motivado por inclinaciones; moralmente bueno). El imperativo moral, distintas formulaciones: el valor moral de un acción reside en el principio por lo que el acto se realiza. Al principio lo llama máxima de la acción. Una máxima es un principio subjetivo de un acto que me lleva a obrar. Formula el principio que rige toda la vida moral en imperativo, una exigencia de la conciencia moral, un imperativo categórico que no puede estar condicionado para nada. Es puramente formal, define la ley que rige la voluntad. La razón del formalismo kantiano hay que buscarla en el concepto trascendental de la forma. El principio de la vida moral: “obra según máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal”. Sólo obramos moralmente, cuando podemos querer a la vez la universalización de la máxima de nuestro actuar (así la ética pasa a ser objetiva). La aprehensión de la ley moral se acompaña de una emoción y el resultado en la sensibilidad es doble. Perjudica a las inclinaciones produciendo un efecto de humillación y además realiza un efecto positivo, al elevarnos al nivel suprasensible. El sentimiento de respeto no puede considerarse motor de moralidad y no es lícito pensar que la existencia del sentimiento moral en una persona, pueda servir como modelo de acción, y tampoco fundamento de formulación de máximas que estén de acuerdo con la ley moral. El único criterio para distinguir una acción moral de las que no lo son es la universalización de su máxima. Toda acción está orientada hacia un fin. Existen fines subjetivos, relativos y controlados, que constituyen el fundamento de los imperativos hipotéticos. Sólo las personas tienen un valor absoluto y pueden ser consideradas como fines en sí. El sentimiento de respeto hacia la ley se convierte en respeto hacia las personas. La autonomía de la voluntad: la 2ª formulación nos conduce a la autonomía de la voluntad que intenta responder cómo es posible ser moral, sin estar sometido por la ley. Ser autónomo es actuar con independencia, sin imposición exterior de la voluntad (Kant se separa del tradicionalismo ético). Señala 6 tipos de teoría moral que consideran que el elemento determinante de la voluntad es una idea de la razón, pero no su legislación. La autonomía de la razón significa la autodeterminación de la voluntad (libertad). La libertad moral: el hombre actúa suponiendo que es libre pero el único mundo que conocemos, el fenoménico, está regido por la casualidad. El hecho del deber indica que el hombre no se agota en su aspecto natural, sensible y la conciencia moral, exige que en el hombre hay, además, un aspecto nouménico, donde rige la libertad. En la kpv se postula el conocimiento de la libertad, pero no se demuestra. La libertad es una suposición que nos permite pensar el hecho de la conciencia moral. Pata el acto moral, Kant sostiene que debe haber responsabilidad sobre la acción, y esto supone tomar la decisión de manera libre. La ley moral es la razón de sabernos libres. Lo más importante aquí para Kant es admitir el valor de la persona humana. La krv sostiene que el sujeto tiene origen en la legalidad y el orden del mundo fenoménico. El sujeto no está sujeto a las leyes, surgen de él. Considerando el sujeto como nouménico la persona es un ser libre (enseñanza de la kpv). El bien supremo y los postulados de la razón práctica: kant muestra con las antinomias que la razón es dialéctica. En el plano teórico la búsqueda de la totalidad se realiza en el plano del conocimiento. Los objetos suprasensibles a los que tiende la razón teórica deben ser considerados como pensamientos problemáticos. La razón ha de estar limitada a la materia que le ofrecen las intuiciones sensibles. La práctica produce sus objetos (el bien y el mal). En cuanto que la razón pura es práctica se debe reconocer un límite: la ley moral como principio determinante de la voluntad; lo único evitable es la heteronomía. El bien supremo es objeto de la voluntad y es el fin último de la razón. La voluntad ha de ser autónoma. La razón sólo puede estar limitada por el imperativo categórico. La razón puede aparecer dividida entre las exigencias morales y las aspiraciones de felicidad. Kant cuestiona hasta qué punto el bien es realizable. La antinomia entre virtud y felicidad: el supremo bien es un concepto sintético a priori, conecta la virtud y la felicidad (solución a la antinomia de la razón pura práctica). La virtud y la felicidad pertenecen a dos mundo con 2 legislaciones distintas, la 1ª regida por la ley moral, y la 2ª por las leyes naturales. La alternativa a resolver la contradicción es pensar que la felicidad sobrevendrá como consecuencia del deber, que sí se puede postular (esperanza). Otros postulados: relacionados con el supremo bien. No tenemos un real conocimiento de ellos, sino sólo fe en ellos, una fe de naturaleza racional. Inmortalidad del alma: la consecución del bien supremo es exigida por la voluntad, por tanto es válido que la razón postule la inmortalidad del alma. Si la meta final de la razón no es imposible, la vida humana después de la muerte continuará sin interrupción. La inmortalidad del alma asugura la posibilidad infinita de desarrollo del sujeto moral. La idea de dios: parte de la exigencia de la voluntad de alcanzar el sumo bien, la conciliación entre virtud y felicidad. Es necesario postular una convergencia de las dos esferas. Se plantea, si es moralmente necesario que las leyes físicas favorezcan el cumplimiento de las leyes morales, es obligatorio suponer la existencia de Dios. Kant expresa a Dios como causa que ha de ser a la vez voluntad y razón creadora del mundo. Dios es pensado como la grantía de la meta del mundo y su fin moral. No se trata de actuar correctamente porque haya Dios, sino que debemos admitir un fin último. Vivimos en el mejor de los mundos posibles, donde hay coincidencia entre felicidad y virtud, y es al mismo tiempo postulado de la existencia de Dios.

INFLUENCIAS Y REPERCUSIONES

  • Influencias:

* Platón. Kant hace una crítica de la metafísica. Para Platón el mundo de las ideas era el verdadero conocimiento; la virtud también venía dada por el conocimiento. Para Platón el mundo fenoménico no era real, al contrario que Kant. Para Kant lo verdadero era el mundo neumónico.

* Aristóteles. Es empirista, y como tal, para él todo conocimiento parte de la experiencia. Intenta explicar el conocimiento con un entendeimiento agente y otro paciente. Además, utiliza la lógica para dar una explicación real del universo: con ellos, aparecen las categorías que intentan introducir todo el universo en 10 de ellas. Según Kant serían 12. Tanto la ética de Aristóteles como la de Platón son materiales, teleológicas (cuyo fin es la felicidad), heterónomas. La ética de Kant es autónoma, formal y su fin es en sí misma.

* Hume. Es una influencia directa. Es empirista. Despierta a Kant de su sueño dogmático, ya que le hace plantearse la crítica que hace de su casualidad. Critica la metafísica, que junto con la crítica, establece los límites del conocimiento. Estos límites están en las proposiciones significativas (analíticas y empíricas). Para Kant sí es verdad que el conocimiento se toma por los sentidos, pero además, hay una serie de elementos a priori.

* Leibniz. Kant lo tiene como referencia, pero éste es racionalista. La diferencia entre los 2 es el tratamiento de los universales. Las mónadas serían para Leibniz unidades con determinadas capacidades de percibir y de apetecer; son pequeños cuerpos que constituyen la verdadera sustancia, indivisibles e inextensas, diferentes entre sí. La filosofía de Leibniz es muy relativista; su principio lo sitúa en la relatividad y la fuerza. El principio de la filosofía en Kant es Newton, que se preocupa por dar leyes universales. Es el punto de referencia negativo en Kantt, su contrario.

* Ilustración. Quieren crear una filosofía basada en la experiencia. Kant también intenta encontrar respuestas más allá de la metafísica, pero su ética es muy particular; su hombre no necesita de nadie. Al contrario que los ilustrados, donde la sociedad es muy importante, su ética es social. Kant es humanista, pero no cuenta para nada con la sociedad.

  • Repercusiones:

* Fichte. Discípulo directo de Kant; es su continuador. Se centra en el “yo” nouménico. No se distancia en ningún momento de Kant. Éstos sientan las bases del idealismo absoluto.

* Hegel. Máximo representante del idealismo absoluto. Desenglosa todo el pensamiento a través de la dialéctica con su síntesis. Para Kant todo pensar debía pasar por las antinomias, lo cual abre las puertas a un pensamiento dialéctico. Hegel dice que lo primero es la idea, y a partir de ella se desenglosa el espíritu absoluto.

* Filosofía positivista. Máximo representante Augusto Comte. Hace de la filosofía exclusivamente ciencia. Para ellos la metafísica y la religión es un atraso. Están influenciados por las teorías evolucionistas. Kant dirá lo mismo cuando se apoya en Newton para su filosofía.

* Neokantismo. Destacando la escuela de Marburgo. Es un positivismo llevado más a un estilo ético. Utilizan a Kant en su más puro estilo. De ella surge la fenomenología: Husserl, que dirá de ella que es un intento de ir a los fenómenos mismos.

* Éticas dialógicas. Son los paradigmas éticos en unas comunidades donde prima el diálogo (Appel, Haberlas). Se relaciona con el mundo de los fines kantianos.

CONTEXTO HISTÓRICO, FILOSÓFICO, CULTURAL Y POLÍTICO

El siglo XVIII, llamado de la Ilustración, es la culminación del Renacimiento, fomenta la confianza en la razón humana. La filosofía busca perseguir a gobernantes y gobernados, abandonando el dogmatismo y los criterios de autoridad religiosa o política. Las características de la razón ilustrada son: su carácter práctico (el fin del saber es mejorar la vida humana); y su carácter experimental (es una razón que ha descubierto los límites del conocimiento humano). Locke es el filósofo que más influye en los ilustrados franceses, que encuentran en él una explicación de la realidad desde el hombre mismo. Con Newton se fijan en la relación recíproca entre la naturaleza y el conocimiento humano. Se desarrollan nuevas ciencias, como la química, la biología, y la electrología. La monarquía francesa no había modificado las desigualdades sociales, económicas y políticas sobre las que se había levantado el feudalismo. El reinado de Luis XV (1715-1774) conoció el levantamiento contra la monarquía. Se produjeron enfrentamientos entre el primer y segundo estado contra el tercero. En 1788 se produce la bancarrota de la nación y en 1789 se desata la Revolución. Las ideas ilustradas que trataban de crear un nuevo orden político fundamentado en la razón como principio universal que hace a los hombres libres e iguales, sustituyendo la legitimidad divina por la legitimidad democrática. Montesquieu fue un defensor de la libertad y enemigo del despotismo. En su 1ª obra realizó una crítica de las costumbres políticas y religiosas de Francia. Su estancia en Inglaterra le inspiró para el estudio comparativo de los fenómenos sociales, políticos y jurídicos. Distinguía entre la república (cuyo principio era la virtud como amor a la patria y al igualdad); la monarquía (cuyo principio era el honor); y el despotismo (regido por el temor). Voltaire: con una de sus publicaciones provocó el final del cartesianismo y la filosofía especulativa, y el triunfo de la filosofía basada en la experiencia. Tiene una visión crítica del propio optimismo humano. Condorcet concreta en 3 aspectos las esperanzas sobre el futuro de la humanidad: la desaparición de las desigualdades entre las naciones, el desarrollo de la igualdad en el mismo pueblo y el perfeccionismo del hombre. Rousseau: su vida estuvo dirigida por el deseo de libertad y el de ser querido por los demás. La tesis de su 1ª obra rompía con la posición de los ilustrados, que confiaban ciegamente en la razón humana como garantía del progreso. El hombre del hipotético estado natural se diferencia de los animales por su libertad y perfectibilidad. La inseguridad del estado social que provoca la propiedad privada conduce al acuerdo de establecer la sociedad política, el gobierno y la ley. En el estado natural se encuentra el verdadero fundamento de la virtud, en las pasiones. La pasión natural del hombre salvaje es el amor en sí, y la del hombre social el amor propio. La moralidad es el desarrollo de las pasiones y los sentimientos naturales del hombre. Para Rousseau “existir es sentir”. El pacto social permitía armonizar la libertad y el orden político, el individuo y la sociedad. Distingue entre la voluntad general, cuyo sujeto es el pueblo soberano y que tiene por objeto el bien común; y la voluntad de todos, que es la suma de las voluntades particulares y cuyo objeto es la suma de intereses particulares. La soberanía como ejercicio de la voluntad general es inalienable, indivisible, y no puede ser representada. Sólo mediante una democracia directa en la que cada ciudadano vota con total independencia es posible alcanzar el bien común.

La ilustración alemana: cuando nace Kant en Prusia reinaba Federico Guillermo I, que instauró el servicio militar obligatorio, produjo la repoblación de Prusia oriental y desarrolló el comercio contra el analfabetismo. En el ámbito político europeo hay que destacar el desgaste y declive del imperio español y la consolidación de Inglaterra y Francia como potencias. Coincidiendo con el reinado de Federico II el Grande, Prusia alcanza su época más gloriosa: realizó una profunda modernización del estado: reorganizó la administración de justicia. La ilustración alemana comparte con la francesa el método analítico y crítico, la fe en la razón y el rechazo del oscurantismo, pero se distinguen, entre otras, por la fragmentación política en diferentes Estados. Además, no produce el rechazo desista de la religión, sino que las preocupaciones morales coexisten con el pietismo religioso. La fe cristiana había sido una base común de creencias para toda Europa. Pero la Reforma protestante terminó con aquella unidad.

Culturalmente es un período de esplendor tanto en música (Bach, Mozart, Beethoven…), literatura (Goethe), Byron, Moratín…) y ciencia (Linneo, Franklin, Euler…).

y de grandes avances en la educación como la enciclopedia, que es la obra que mejor recoge el espíritu de la Ilustración, es la continuadora del método experimental de Bacon.

La sociedad estaba muy mal repartida: el Clero:situación privilegiada, sobre todo el alto clero, que está exento de impuestos y cargas fiscales. El bajo clero estaba más en consonancia con la situación del pueblo. Recibían el diezmo; Nobleza: esta clase social subordinó sus intereses a los de la monarquía, son poseedores de la mayor parte de la tierra y viven en la corte sosteniendo el sistema absolutista; Burguesía: es la clase social que más progresa; imitan la forma de vida de los nobles, y cuando la monarquía empieza a contar con ellos para el gobierno de las ciudades, comienzan a dirijir empresas productoras y comerciales, invirtiendo su dinero en tierras, Se vio favorecido con los enlaces matrimoniales y con la compra de títulos nobiliarios; Campesinos y artesanos: grupos sociales más pobres.