Ilustración

Historia universal moderna. Siglo de las Luces. Revolución Francesa, Intelectual. Despotismo Ilustrado. René Descartes. Voltaire. Montesquieu. Diderot

  • Enviado por: Estefania
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ILUSTRACION: REVOLUCION INTELECTUAL.

El gran periodo de la ilustración, fue la época en que el conocimiento pasó a tener la importancia que se merecía y dejó de ser relevado a un segundo plano para darse cabida a un nuevo movimiento dentro del continente Europeo, que de una u otra forma influiría en todo el mundo.

¿La clase de movimiento?, en donde se originó?, qué países participaron?, qué ambiente social y cultural conllevo a su creación?, y cuáles fueron sus características primordiales y principales representantes?, entre otros aspectos, son importantes desarrollar para conocer en detalle este periodo que tanto legado le dejó a la humanidad:

Deviene de lo anterior que el Siglo de las Luces o Ilustración, “fue un término utilizado para describir las tendencias en el pensamiento y la literatura en Europa y en toda América durante el siglo XVIII previas a la Revolución Francesa.” La frase fue empleada con mucha frecuencia por los propios escritores de este periodo, convencidos de que emergían de siglos de oscuridad e ignorancia a una nueva edad iluminada por la razón, la ciencia y el respeto a la humanidad.

Analizando el origen y los antecedentes de esta corriente filosófica, podemos anotar que se consideraba que todo lo antiguo se enmarcaba en un ambiente de oscuridad y decrepitud, y que la nueva ideología que llegaba eran las "luces", que iluminaba al mundo.

Como consecuencia, aparece entonces en Europa a principios del siglo un grupo de pensadores con un espíritu científico que toman la experimentación como método para adquirir el conocimiento sin temor a equivocarse.

Durante los años 1.740 y 1.750, y paralelo a esta nueva filosofía de vida, en Francia se da un ambiente intelectual, convirtiéndose en el centro de la cultura del "Siglo de las Luces", reflejándose igualmente a otros países de Europa, además de que el clima político se volvió más tolerante hacia las ideas de los intelectuales, buscando como objetivo engrandecer el Estado y hacer frente a la amenaza británica.

Los precursores de la Ilustración pueden remontarse al siglo XVII e incluso antes, abarcan las aportaciones de grandes racionalistas como René Descartes y Baruch Spinoza, los filósofos políticos Thomas Hobbes y John Locke y algunos pensadores escépticos galos de la categoría de Pierre Bayle o Jean Antoine Condorcet. No obstante, otra base importante fue la confianza engendrada por los nuevos descubrimientos en ciencia, y asimismo el espíritu de relativismo cultural fomentado por la exploración del mundo no conocido.

Y es así como el periodo de La Ilustración, más que un conjunto de ideas fijas, implicaba una actitud, un método de pensamiento. Había surgido un deseo de reexaminar y cuestionar las ideas y los valores recibidos, de explorar nuevas direcciones; de ahí las inconsistencias y contradicciones que a menudo aparecen en los escritos de los pensadores del siglo XVIII.

El pensamiento ilustrado permitió el desarrollo de un espíritu crítico que llevó a poner en tela de juicio todo lo existente, preparándose así el camino para los profundos cambios políticos, sociales y económicos que caracterizaría a la época contemporánea.

Durante la primera mitad de este siglo, los líderes de la Ilustración libraron una ardua lucha, ya que muchos fueron encarcelados por sus escritos, y la mayoría sufrió persecución y penas por parte de la censura gubernamental, así como descalificaciones y condenas de la Iglesia. En muchos aspectos, sin embargo, las últimas décadas del siglo marcaron un triunfo del movimiento en Europa y en toda América. Hacia 1770, la segunda generación de ilustrados recibió pensiones del gobierno y asumió la dirección de academias intelectuales establecidas. El enorme incremento en la publicación de periódicos y libros aseguró una amplia difusión de sus ideas.

Francia como ya se dijo antes, fue como ningún otro país, el que tuvo un desarrollo sobresaliente de estas ideas, y fue allí donde el filósofo, político y jurista Barón de Montesquieu, empezó a publicar varias obras satíricas, así como su monumental estudio de las instituciones políticas. También en Paris Denis Diderot emprendió la edición de la Enciclopedia; pero sin duda, el más influyente y representativo de los escritores franceses fue Voltaire, que inició su carrera como dramaturgo y poeta, pero es más conocido por sus prolíficos panfletos, ensayos, sátiras y novelas cortas, en los que popularizó la ciencia y la filosofía de su época, y por su voluminosa correspondencia con escritores y monarcas de toda Europa.

Sobre este periodo de las luces, dio un gran impacto el descubrimiento de la teoría universal de las leyes de Isaac Newton “Si la humanidad podía resolver las leyes del Universo, las propias leyes de Dios, el camino estaba abierto para descubrir también las leyes que subyacen al conjunto de la naturaleza y la sociedad” fue una fe constante en el poder de la razón humana, se llego a pensar en el progreso ilimitado de la razón, y que el conocimiento no es innato y solo se progresa con base en la experiencia. La ilustración implicaba un método de pensamiento.

De lo que no cabe duda es que la Ilustración dejó una herencia perdurable en los siglos XIX y XX, ya que marcó un paso clave en el declinar de la Iglesia y en el crecimiento del secularismo actual; sirvió como modelo para el liberalismo político y económico y para la reforma humanitaria a través del mundo occidental del siglo XIX, además de que fue el momento decisivo para la creencia en la posibilidad y la necesidad de progreso que pervivió, de una forma moderada, en el siglo XX.

Esta Revolución Intelectual estuvo muy relacionada con la ampliación de los conocimientos, y éstos a su vez con la expansión del espacio humano. La razón es la norma con la que se valoran todas las manifestaciones humanas.

Suele decirse que el Siglo de las Luces concluyó con la Revolución Francesa de 1789, pero son muchos los que opinan e interpretan la situación política y social de este periodo como causa desencadenante de la Revolución, ya que al incorporar muchas de las ideas de los ilustrados, la Revolución, en sus etapas más difíciles, entre 1792 y 1794, sirvió para desacreditar estas ideas a los ojos de muchos europeos contemporáneos. El enorme impacto que la Revolución Francesa causó en España, tras la muerte de Luis XVI, así como en los dominios españoles de América, provocó una violenta persecución de las personas más representativas de las nuevas ideas. Se estableció una censura total y se cerraron las fronteras, prohibiéndose el paso de todo tipo de libros y folletos, o su embarque hacia América.

De lo que no cabe duda es que la Ilustración dejó una herencia perdurable en los siglos XIX y XX, ya que fue el momento decisivo para la creencia en la posibilidad y la necesidad de progreso que pervivió, de una forma moderada, en el siglo XX.

Conclúyase que es incalculable que el legado que dejo el siglo de las luces o el periodo de la ilustración como se conoce, es incalculable para el mundo para el conocimiento como se dijo al principio de este escrito, que periodo trajo consigo un legado imperdurable en los siglos XIX y XX donde floreció el conocimiento lo que genero una revolución intelectual produciéndose nuevas filosofías, nuevas creencias y necesidades de progreso. Es indudable que los autores que brillaron en esta época le han servido a la humanidad con sus ideas y pensamientos los cuales aun están vigentes.

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