Iglesia cristiana

Historia. Humanidades. Religión. Cristianismo. Evolución histórica. Edad Media. Monasterios. Monasterio cisterciense. Monasterio de Clunia. Inquisición. Cruzadas. Papa Luna. Herejías

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LA IGLESIA CRISTIANA

  • INTRODUCCION

  • El cristianismo es una religión monoteísta de origen judío que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador, Mesías o cristo y figura central. Con más de 2.100 millones de creyentes, es decir un tercio de la población mundial, es considerada la religión del mundo con más seguidores.

    La Iglesia Católica es la institución en que se organiza la comunidad de los cristianos creyentes en el catolicismo. Se trata de la organización no estatal más antigua del mundo. Supone aproximadamente el 54,35% del total de los cristianos.

  • EVOLUCION HISTORICA DE LA IGLESIA CRISTIANA EN LA EDAD MEDIA.

  • El Cristianismo se había convertido en la religión oficial del Imperio Romano en el siglo IV y había empezado a extenderse entre las tribus germánicas antes de la caída de Roma. La división del Imperio Romano en dos, el de Oriente y el de Occidente, resultó también en una partición en el seno de la Iglesia Cristiana. La parte occidental, centrada en Roma, se convirtió en católica; la parte oriental, centrada en Constantinopla, se convirtió en ortodoxa. En el siglo VII surgió en Arabia el Islam, una de las grandes religiones del mundo.

    Con la invasión bárbara en el Imperio Romano de Occidente, convivieron distintas creencias religiosas. El paganismo imperaba entre los anglosajones, los francos y los suevos. El arrianismo, opuesto al cristianismo, ya que negaba la identidad de naturaleza entre Dios Padre y su hijo Jesucristo, era la fe que abrazaron los vándalos, los burgundios, los visigodos y los ostrogodos.

    Sin embargo, la Iglesia cristiana se impuso como factor unificador y poco a poco, los reinos se convirtieron al cristianismo. Los francos, durante la monarquía de Clodoveo, adoptaron el cristianismo, a fines del siglo V, y los visigodos lo hicieron a fines del siglo VI, bajo el reinado de Recaredo.

    Con la asunción de Carlomagno, en el año 800, como Emperador, coronado por el Papa, y la construcción de un nuevo imperio en Occidente, se estableció un mutuo acuerdo de sendas autoridades entre el papa y el Emperador, transformándose el último en el brazo armado de la Iglesia.

    En el siglo XI, el Papa Gregorio VII, realizó una reforma religiosa para fortalecerla, e imponer la autoridad del Papa sobre cualquier otro poder, además de dotar a la iglesia de un cuerpo legal propio, que originó el Derecho Canónico.

    Nacieron en este período dos órdenes religiosas con gran influencia en Europa: la de Cluny y la de Cister.

    En el año 1054, se produjo la definitiva división de ambas iglesias cristianas: la de Roma, cuya fe adoptó la denominación de católica apostólica romana, profesada en Europa Occidental, y la bizantina, con sede en Constantinopla, cuya religión se denominó católica ortodoxa griega, que tuvo adeptos en Europa Oriental, el Imperio Bizantino y Rusia, y que no le disputó jamás el poder al imperio.

  • EL MONACATO, CREACION DEL MONASTERIO, CLUNIACENSES, CISTERCIENSES

  • El monacato es la adopción de un estilo de vida más o menos ascético dedicado a una religión y sujeto a determinadas reglas en común. Al miembro de una comunidad de hombres que lleva una vida monástica se lo denomina "monje". Se rigen por las reglas características de la orden religiosa a la que pertenecen y llevan una vida de oración y contemplación. Algunos viven como ermitaños y otros en comunidad, a la que se llama monasterio. Están agrupados en lo que se conoce como clero regular, porque sigue una regla (la regla de San Benito, por ejemplo), en oposición al clero secular o seglar; y cumplen unos votos monásticos.

    La reforma protestante suprimió el monacato. En cambio, tanto en el catolicismo como en el cristianismo ortodoxo, el monacato tiene gran importancia.

    La denominación no es exclusiva para los practicantes del cristianismo, pues existen equivalentes en muchas otras religiones. Particularmente las religiones orientales como el budismo, el taoísmo y el shintoismo confían a los monasterios y los monjes sus principales funciones religiosas.

    Los monasterios, durante los disturbios de la Edad Oscura, unos cuantos cristianos fuertemente comprometidos se retiraron de la sociedad para vivir como ermitaños, normalmente en el salvaje e inhóspito límite de la civilización. Los ermitaños, a su vez, inspiraron a los clérigos más convencionales a realizar votos de pobreza y de servicio como respuesta a las enseñanzas de Jesucristo.

    Muchos de estos clérigos formaron nuevas comunidades de religiosos afines que recibieron el nombre de monasterios. El Papa Gregorio alentó la construcción de monasterios por toda la Europa cristiana. En algunas zonas de Europa, pronto se convirtieron en los únicos reductos del saber. Hay quien opina, por ejemplo, que los monjes irlandeses preservaron la civilización en sus monasterios. Los monjes irlandeses se desplazaron a otras zonas europeas para enseñar y revivir el interés por el saber. Los monasterios eran la principal fuente de hombres instruidos capaces de ayudar en la administración del gobierno, por lo que muchos adquirieron importancia como asistentes y consejeros reales.

    Con el tiempo, los monasterios se enriquecieron por las donaciones de tierras, como le había pasado a la iglesia romana. Se fundaron distintas órdenes religiosas con diferentes objetivos. Algunas vivían replegadas en sus propios intereses; otras formaban a misioneros para enviarlos a tierras salvajes; otras aconsejaban a los papas en materia doctrinal; y otras proporcionaban importantes servicios comunitarios como el cuidado de ancianos y enfermos o el socorro a los necesitados.

    Los cluniacenses, de la España del norte, durante los difíciles siglos VIII y IX existieron numeroso monasterios. Se trataba de cenobios pequeños, sostenidos por modestos donantes que seguían diversas reglas como la de San Fructuoso o San Benito.

    En el siglo X comienzan a constituirse monasterios más importantes de tipo casi siempre benedictino. El siglo XI será clave para el desarrollo monástico en toda Europa de la mano orden benedictina de origen francés, Cluny.

    En España, Cluny es respaldada por Alfonso VI en Castilla y León por lo que se construyen importantes monasterios cluniacenses durante este siglo y otros ya en funcionamiento son incorporados a la Orden.

    La organización de las diferentes dependencias de los monasterios románicos cluniacenses se basó en el antiguo monasterio carolingio de Saint Gal que esta orden reproduce en su propio Monasterio construido alrededor del año 1043.

    El románico le debe mucho a la Orden de Cluny. En lo que respecta a España, el arte románico internacional tiene dos impulsores básicos: el Camino de Santiago y los monasterios cluniacenses.

    Los cistercienses, nacen como respuesta a la vida lujosa de los cluniacenses. Cambia el color del hábito (blanco en contraposición al negro de los de Cluny) y establece una estricta vuelta a los preceptos de austeridad de San Benito.

    En lo relativo al arte, San Bernardo de Claraval establece un modo de arquitectura basada en la línea, sin apenas decoración escultórica o pictórica ni vidrieras coloreadas, de grandes proporciones monumentales.

    Emplea con insistencia algunas innovaciones ya aparecidas en el románico de comienzos del siglo XII como el arco apuntado y la bóveda de crucería, que posteriormente el auténtico gótico empleará de manera mucho más vanguardista y con un radical cambio conceptual.

    Los monasterios románicos cistercienses se construyen en lugares apartados y en ocasiones idílicos, junto a un pequeño río o arroyo que proporcione agua suficiente.

  • LA INQUISICION

  • Era una institución judicial creada por el pontificado en la edad media, con la misión de localizar, procesar y sentenciar a las personas culpables de herejía. En la Iglesia primitiva la pena habitual por herejía era la excomunión. Con el reconocimiento del cristianismo como religión estatal en el siglo IV por los emperadores romanos, los herejes empezaron a ser considerados enemigos del Estado, sobre todo cuando habían provocado violencia y alteraciones del orden público. San Agustín aprobó con reservas la acción del Estado contra los herejes, aunque la Iglesia en general desaprobó la coacción y los castigos físicos.

    La Inquisición en sí no se constituyó hasta 1231, con los estatutos Excommunicamus del papa Gregorio IX. Con ellos el papa redujo la responsabilidad de los obispos en materia de ortodoxia, sometió a los inquisidores bajo la jurisdicción del pontificado, y estableció severos castigos. El cargo de inquisidor fue confiado casi en exclusiva a los franciscanos y a los dominicos

    Los inquisidores se establecían por un periodo definido de semanas o meses en alguna plaza central, desde donde promulgaban órdenes solicitando que todo culpable de herejía se presentara por propia iniciativa. Los inquisidores podían entablar pleito contra cualquier persona sospechosa. A quienes se presentaban por propia voluntad y confesaban su herejía, se les imponía penas menores que a los que había que juzgar y condenar. Se concedía un periodo de gracia de un mes más o menos para realizar esta confesión espontánea; el verdadero proceso comenzaba después.

    Los castigos y sentencias para los que confesaban o eran declarados culpables se pronunciaban al mismo tiempo en una ceremonia pública al final de todo el proceso.

    Los castigos podían consistir en una peregrinación, un suplicio público, una multa o cargar con una cruz. Las dos lengüetas de tela roja cosidas en el exterior de la ropa señalaban a los que habían hecho falsas acusaciones. En los casos más graves las penas eran la confiscación de propiedades o el encarcelamiento. La pena más severa que los inquisidores podían imponer era la de prisión perpetua. De esta forma la entrega por los inquisidores de un reo a las autoridades civiles, equivalía a solicitar la ejecución de esa persona.

  • LA PARTICIPACION DE LAS CRUZADAS EN EL CRISTIANISMO, ÓRDENES RELIGIOSAS, MONJES Y SOLDADOS.

  • Las cruzadas fueron una serie de campañas militares hechas a petición del Papado, y que tuvieron lugar entre los siglos XI y XIII, contra los turcos selyúcidas y sarracenos (llamados así los musulmanes) para la reconquista de Tierra Santa.

    Básicamente, fueron motivadas por los intereses expansionistas de la nobleza feudal, el control del comercio con Asia y el afán hegemónico del papado sobre las monarquías y las iglesias de Oriente, aunque se declararan con principio y objeto de recuperar Tierra Santa para los peregrinos, de los cuales los turcos selyúcidas una vez conquistado Jerusalén, abusaban sin piedad.

    Las Cruzadas fueron expediciones emprendidas, en cumplimiento de un solemne voto, para liberar los Lugares santos de la dominación mahometana. El origen de la palabra remonta a la cruz hecha de tela y usada como insignia en la ropa exterior de los que tomaron parte en esas iniciativas.

    Desde la edad media el significado de la palabra cruzada se extendió para incluir a todas las guerras emprendidas en cumplimiento de un voto, y dirigidas contra infieles, ej. Contra mahometanos, paganos, herejes, o aquellos bajo edicto de excomunión.

    Hubo cuatro cruzadas, cruzadas bálticas y cruzadas menores

    La Primera Cruzada fue la primera de las distintas campañas que, durante los siglos XII y XIII partieron desde Europa occidental (principalmente Francia) hacia Oriente Medio, con el fin de conquistar Tierra Santa y en particular Jerusalén, que se encontraban en manos musulmanas desde el siglo VII.

    La Segunda Cruzada fue una cruzada lanzada desde Europa y convocada en 1145 en respuesta a la caída del condado de Edesa un año antes.

    La Tercera Cruzada (1189-1192) fue un intento europeo de recuperar Tierra Santa del poder de Saladino. Es conocida también como Cruzada de los Reyes.

    La Cuarta Cruzada (1202 - 1204) fue una expedición militar organizada como una cruzada para reconquistar Tierra Santa, pero que varió su rumbo, terminando con la conquista y el saqueo de Constantinopla, capital del Imperio Bizantino.

    Las Cruzadas Bálticas fueron emprendidas por Europa Occidental contra los pueblos todavía paganos (es decir, no cristianos) de Europa Nororiental, alrededor del Mar Báltico.

    Las ordenes religiosas, si los templarios y hospitalarios nacieron para proteger Tierra Santa durante las Cruzadas, la Península Ibérica vivió el nacimiento de sus propias órdenes militares para luchar contra los musulmanes de Al-Ándalus. Entre los siglos XII y XV, los nombres de Alcántara, Santiago o Calatrava quedaron vinculados para siempre a la historia de la Reconquista.

    Los monjes y soldados de la orden del Temple ó los Templarios, Los Caballeros Templarios o La Orden del Temple fue una orden medieval de carácter religioso y militar cargada de tintes legendarios, nacida después de la primera cruzada. Fue fundada en Jerusalén, en 1118 por nueve caballeros franceses, con Hugo de Payens a la cabeza.

  • CISMA EN LA IGLESIA, AVIÑORA, PAPA LUNA, HEREJIAS, UNO DE ELLOS SON LOS CATAROS.

  • El Gran Cisma de Oriente y Occidente, también conocido como Gran Cisma (aunque a veces también se aplica este término al Cisma de Occidente) es el nombre dado al evento de mutua excomunión que separó al Papa y a la cristiandad de Occidente, de los patriarcas y cristiandad de Oriente, especialmente del principal de ellos, el Patriarca Ecuménico de Constantinopla.

    Cisma es una palabra que significa división, discordia o desavenencia entre los individuos de una misma comunidad. Por antonomasia se habla del Gran Cisma de Occidente refiriéndose a la ruptura del año 1054 y a la del periodo comprendido entre 1378 y 1417, fechas en que hubo una ruptura de la iglesia oriental y occidental y una ruptura dentro de la iglesia occidental respectivamente.

    Benedicto XIII, nacido Pedro Martínez de Luna, (Illueca (Zaragoza), 1328 - Peñíscola (Castellón), en 1424), más conocido con el apelativo del Papa Luna, papa en la obediencia de Aviñón, cardenal desde diciembre de 1375.

    Nacido en Illueca, un pueblo de Zaragoza dentro del reino de Aragón, era miembro de la familia Luna, una de las principales familias aragonesas, emparentada con arzobispos y reyes. Fue dedicado a la iglesia, como era tradición con los segundones de la casa de Luna. Estudió leyes en la Universidad de Montpellier, en la que más tarde fue profesor de derecho canónico, nombrado cardenal por el papa Gregorio XI.

    Herejía de los cataros, El Catarismo arraigó en Occidente, y de modo particular en las tierra de Occitania, al sur de Francia.

    La amenaza que representaban los Cataros contra la Iglesia Católica de aquellas fechas, fue una excusa para tratarlos como herejes y rebeldes sociales, y a caballo de los poderes de la Iglesia y del Estado, exterminarlos. 

    El catarismo fue una filosofía que recogió los conceptos mas humanos del cristianismo, Los Perfectos y las Perfectas (que así eran  denominados) y que enseñaban esta nueva doctrina, se consideraban herederos de los apóstoles de un Jesús espiritual, nunca material, tenían como libro máximo al "Evangelio de San Juan"

  • HEREJIAS

  • Es una doctrina que se opone inmediata, directa y contradictoriamente a la verdad revelada por Dios y propuesta auténticamente como tal por la Iglesia.

    La palabra "herejía" proviene de la lengua griega y encierra el concepto de error, desviación o enseñanzas de doctrinas que van contra un programa de fe, ya estructurado, o bien sometido a examen y finalmente aprobado con una definición de base inmutable. Desde el tiempo de los apóstoles abundaron las herejías: unas negaban la divinidad de Jesucristo, otras su humanidad y otras amalgamaban la doctrina cristiana con otras religiones, etc.

    Durante toda la época de las persecuciones oficiales surgieron herejías, la mayoría provenían de los mismos cristianos descontentos y algunas de los paganos. Tampoco faltaron los defensores de la fe verdadera y exponían, al mismo tiempo, la doctrina bíblica enseñada por la Iglesia.

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