Hume

Esquema. Vida. Obra. Teoría del conocimiento. Ciencia. Metafísica. Escepticismo. Ética. Justicia. Moralidad. Virtud. Emotivismo moral. Razón. Sustancia. Dios. Platón. Piscología. Alma

  • Enviado por: Listillo
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  • Realiza un esquema del tema de Hume

  • VIDA Y OBRAS

  • TEORÍA DEL CONOCIMIENTO

  • Estructuras cognoscitivas

  • Percepción

  • Impresión: aquellas percepciones actuales que se caracterizan por ser fuertes, violentas, inmediatas, originales y primarias, así como dotadas de una gran vivacidad

  • Ideas: son débiles, serenas y por lo general proceden y están copiadas de las impresiones

  • Imaginación

  • Memoria: conserva los contenidos de las impresiones y también su orden de sucesión

  • Imaginación y asociación de ideas

  • Imaginación y creencia. La fantasía

  • Razonamiento

  • Relaciones entre ideas (razonamientos “a priori”)

  • Cuestiones de hechos (juicios y razonamientos “a posteriori”)

  • El razonamiento causal

  • El problema del razonamiento causal

  • La idea de clásica de causa: sus tres elementos fundamentales

  • Contigüidad espacio-temporal

  • Prioridad temporal de la causa respecto del efecto

  • Conexión necesaria entre la causa y el efecto

  • Crítica de Hume a la idea clásica de causa

  • Idea empírica de causa

  • La costumbre y la creencia

  • CIENCIA Y METAFÍSICA

  • La ciencia

  • El problema de la ciencia moderna

  • La inducción psicológica

  • Crítica lógica de la inducción

  • La metafísica

  • Crítica de la idea de sustancia

  • ¿Qué es lo que realmente existe?

  • ¿Existe el mundo?

  • ¿Existo yo?

  • ¿Existe Dios?

  • EL ESCEPTICISMO HUMEANO

  • Las nubes del escepticismo

  • El verdadero escéptico

  • La curación del mal

  • El verdadero escéptico

  • LA ETICA HUMEANA

  • Escepticismo y acción: razón y pasión

  • Las distinciones morales

  • El racionalismo moral

  • El emotivísimo humeano y la simpatía

  • Las virtudes morales

  • Clasificación de las virtudes

  • Caracteres de la virtud

  • El modelo humeano: Cleantes

  • LA JUSTICIA Y LA INJUSTICIA

  • El origen de la justicia y de la propiedad

  • El egoísmo

  • La convención o mutuo acuerdo

  • El sentimiento de justicia que surge por el egoísmo

  • Las tres leyes fundamentales de la estructura social

  • La ley de la estabilidad de la posesión de la propiedad

  • La ley de la transferencia de la propiedad por consentimiento

  • La ley del cumplimiento de las promesas

  • Del gobierno

  • El origen del gobierno

  • El principio de la resistencia

  • Fuentes de derecho a la autoridad

  • Resumen y definiciones

  • Haz un breve resumen del texto de no más de cuatro líneas sin copiar frases

  • El ser humano distingue entre vicio y virtud por la impresión que le causan en un primer momento y que lo comprobamos a través de la experiencia y la moralidad nos hace clasificarlas en vicios o virtudes, en lo bueno y lo malo por los sentimientos.

  • Define o explica los siguientes conceptos o expresiones del texto:

  • Moralidad: Origen del juicio o valoración moral (aprobación o censura de un acto) responde a un instinto o gusto natural, semejante al sentimiento estético, que nos hace distinguir lo bueno de lo malo, en definitiva, lo útil de lo nocivo para la vida sensible. Es común a todos los hombres (todos los poseen y en todo el se despliega de la misma manera)

  • Virtud: cualidad de la mente o acción aprobada por la humanidad por producir agrado o ser útil a uno mismo o a los demás.

  • Nuestra aprobación se halla implícita en el placer inmediato. Que damos el visto a las cosas en general dependiendo de la impresión que nos den en un primer momento es decir el placer que nos causen.

  • Desarrollo de un tema

  • El emotivísimo moral humeano

  • Hume va a defender un emotivísimo moral según el cual toda moralidad depende de nuestros sentimientos. Nada es en sí mismo estimable o despreciable, sino sólo en virtud del sentimiento que nos produce. El origen de los sentimiento morales está en la naturaleza humana: todos los hombre o cualidades mentales, sentimientos agradables o desagradables ante los mismos actos o cualidades mentales, sentimientos que es imposible cambiar. A este sistema ético que sostiene que el origen de las distinciones morales está en los sentimientos y emociones humanas se denomina “emotivísimo moral”

    El egoísmo consiste en que cada uno se ama a sí mismo más que a cualquier otro. Para Hume se trata de un ingrediente fundamental de la naturaleza humana, aunque no lo entienda radical y exclusivamente. El sentimiento moral es todo lo contrario no es igual a sentimiento de interés o egoísmo, pues sólo cuando una acción produce placer o agrado debido a su consideración en general e independientemente de nuestro interés, es virtuosa o buena.

    Al origen del sentimiento moral no interesado Hume lo va a denominar “simpatía” o también sentimiento de humanidad, benevolencia, generosidad o filantropía universal. La simpatía es, por tanto, la comunicación o contagio de un estado de ánimo de un hombre a otro. De la proporción de placer o de dolor y desasosiego nace un sentimiento filantrópico por el que aprobamos y damos preferencia a las conductas orientadas a la felicidad de los demás, y a la virtud sobre su opuesto.

    Las virtudes morales:

    Virtud es para Hume toda cualidad de la mente o acción que está acompañada de la aprobación general de la humanidad al producir agrado o ser útil a uno mismo o a los demás. Por el contrario vicio es toda cualidad de la mente o acción desaprobada por la humanidad por ser desagradable o inútil a uno mismo o a los demás. Clasificación de las virtudes: cualidades útiles a los demás (integridad, justicia, veracidad, lealtad), cualidades útiles para uno miso (prudencia, laboriosidad, constancia y fugacidad), cualidades agradables a los demás (cortesía, corrección, agudeza e ingenio, espíritu vivaz en la conversación), cualidades agradables a uno mismo ( alegría, humor, delicadeza de gusto, afición al placer, tranquilidad filosófica). Caracteres de la virtud: propósito (alegría, felicidad y gentileza), lleva en sí misma su propia recompensa), produce superioridad y exige el esfuerzo y el cálculo racional para conseguir la mayor felicidad posible. No depende para nada de Dios: sólo está integrada por lo útil y lo agradable para todos, y nada más. Las virtudes monásticas o religiosas por desagradables e inútiles, son vicios. Cae el lúgubre vestido con el que la habían recubierto muchos teólogos y algunos filósofos; y no aparece otra cosa que la gentileza, la humanidad, la beneficencia y la afabilidad; es más, en momentos adecuados aparece el juego, la travesura y la alegría.

    Está influido por Newton, coetáneo, fundador de la física moderna. Hume, al igual que Newton había hecho con la física, pretende la creación de una ciencia del hombre, del conocimiento humano.

    De esta perspectiva es donde Hume estudia la moral. Sus posturas se pueden resumir en 3 planteamientos recogidos en su Tratado sobre la Naturaleza Humana, donde concreta posturas de anteriores filósofos como Shaftesbury y Hutcheson:

    • La razón no fundamenta nuestros juicios morales porque cualquier código moral se puede reducir a un conjunto de juicios, en los cuales se da una aprobación o desaprobación; es decir, los juicios morales determinan nuestra conducta.

    Hasta ese momento, sobre todo la filosofía griega, la virtud se había identificado con la razón.

    • La razón no determina nuestra conducta ni la prohíbe.

    Recordemos que para Hume la razón puede clasificarse en relaciones entre ideas y relaciones entre hechos. Pues bien, ninguna de las dos va a determinar nuestra conducta, la una por no tener en sí misma aplicación concreta, al reducirse a meros universos intelectuales que no se contradicen y que vamos desarrollando; la otra porque por más que observemos un hecho objetivo en la realidad no podemos apreciar el bien ni el mal.

    • De las dos afirmaciones anteriores podemos deducir que los juicios morales no provienen de la razón. Para explicar de donde provienen los juicios morales, Hume afirma que objetivamente no tenemos impresiones de la virtud o del vicio, y que éstos provendrán pues de algo subjetivo: los sentimientos.

    Por tanto reduce a un nivel emotivo la moral. Esta corriente se denomina emotivísimo moral,

    En ocasiones no tenemos la sensación de que los juicios morales provengan de los sentimientos. Los sentimientos son unos elementos que se suelen confundir con la razón frecuentemente; esto ocurre porque los sentimientos no son controlables. Hume los considera como algo natural y desinteresado, al contrario de Hobbes que defiende la tesis egoísta. En estos sentimientos influyen los juicios morales; esta es precisamente su función, despertar un sentimiento en los demás.

  • Contextualización y exposición libre y creativa

  • Contextualización histórica, cultural y filosófica del autor

    • Contexto filosófico:

    Tras la muerte de Santo Tomás de Aquino, la cultura unitaria cristiana empezó a agrietarse. La filosofía y la ciencia se iban desprendiendo cada vez más de la teología de la Iglesia. Cada vez había más voces que decían que no nos podemos acercar a Dios por medio de la razón. Lo más importante para el pensamiento no era comprender el misterio cristiano, sino sólo la voluntad de Dios.

    El hecho de que la fe y la ciencia tuvieran más relación libre hizo que se establecieran dos cambios importantes en los siglos XV y XVI, el Renacimiento y la Reforma.

    El Renacimiento se denomino así porque volvió a nacer el arte y la cultura de la Antigüedad, se le puede denominar también “humanismo renacentista” porque el hombre volvió a ser el centro (egocentrismo).

    Durante este periodo se crearon nuevos inventos como la brújula que facilitó la navegación. Lo mismo ocurrió en cierto modo con la pólvora. La imprenta fue importante en cuanto a la difusión de las nuevas ideas de los humanistas renacentistas y fue importante en cuanto a la difusión de las nuevas ideas de los humanistas renacentistas. Luego vinieron un sinfín de instrumentos como el catalejo.

    Hacia finales de la Edad Media emergió una burguesía que fue desarrollando una cierta libertad en relación a los condicionamientos de la naturaleza. Las necesidades vitales se convirtieron en algo que se podía comprar con dinero. Los burgueses del Renacimiento comenzaron a emanciparse de los señores feudales y del poder de la Iglesia.

    El Renacimiento dio lugar a una nueva “visión del hombre”. La nueva fe en el ser humano y en el valor del ser humano, se consideraba al ser humano como algo grande y valioso.

    El Renacimiento se caracterizaba aún más por e “individualismo” de lo que se habían caracterizado las sociedades de la Antigüedad.

    La nueva visión del hombre trajo consigo un nuevo “ambiente vital”. El ser humano no existía solamente para Dios. Dios había creado al hombre también para los propios hombre.

    Para los humanistas del Renacimiento, la reconstrucción de Roma se convirtió en un objetivo político y cultural. La obra más importante fue la tumba dela apóstol San Pedro.

    El Renacimiento trajo consigo un nuevo concepto de naturaleza. El hombre se sentía bien con su existencia, y dejó de considerar la vida en la Tierra como una mero reparación para la vida en el cielo. Los filósofos medievales habían subrayado ese enorme abismo que existía entre Dios y su Creación.

    Durante el Renacimiento también floreció lo que podemos llamar “antihumanismo” y con eso quiero decir un poder eclesiástico y estatal autoritarios. Durante esta época abundaron también los procesos contra las brujas y la quema de herejes, la magia y la superstición, las sangrientas guerras de religión y, la brutal conquista de América.

    Se desarrollo un nuevo método que consistía en investigar la naturaleza con los propios sentidos. La fe ciega en las viejas autoridades, tales autoridades podían ser los dogmas de la Iglesia, así como la filosofía de Aristóteles. Cualquier investigación de la naturaleza tenía que basarse en la observación, la experiencia y el experimento. Eso es lo que llamamos “método empírico”.

    La fase primera fue un nuevo método científico, que abrió el camino a la revolución técnica, y el progreso abrió el camino a todos los inventos que llegaron después.

    La apertura técnica que se inició en el Renacimiento derivó hacia los telares mecánicos y el desempleo, medicinas y nuevas enfermedades, una mayor eficacia de la agricultura y un empobrecimiento de la naturaleza.

    En algunas cosas los hombres deben dejar de intervenir en la naturaleza, en otras lo podemos hacer con ventaja. Desde el Renacimiento el hombre ya no es sólo una parte de la Creación, sino que ha comenzado a intervenir directamente en la naturaleza y a formarla a su imagen y semejanza.

    La nueva visión del mundo durante toda la Edad Media había caminado bajo el cielo mirando hacia arriba al sol y a la luna, a las estrellas y a los planetas, pero nadie había dudado de que la Tierra fuera el centro del universo. También la idea cristiana de que Dios dominaba todos los cuerpos celestes contribuyó a mantener esta visión del mundo. Pero en 1543 se escribió un libro que se llamaba Sobre las revoluciones de los orbes celestes escrito por Copérnico. Este sostuvo que no era el sol el que giraba en órbita alrededor de la Tierra, sino al revés. Señaló que todas las observaciones de los astros eran mucho más fáciles de comprender si se suponía que tanto la Tierra como los demás planteas se movían en órbitas circulares alrededor del sol. Pero también dijo que el sol era el centro del Universo. No obstante a principios del siglo XVIII un astrónomo alemán Johannes Kepler presentó los resultados de unas extensas observaciones que demostraban que los planetas recorren órbitas elípticas, u ovaladas. Casi al mismo tiempo que Kepler, vivió el famoso científico italiano Galileo Galilei. También observó los astros con telescopio y lo más importante de todo lo que hizo Galileo fue formular la llamada ley de la inercia (“La velocidad que ha adquirido un cuerpo se mantendrá constante mientras no haya causas exteriores de aceleración o desaceleración”

    Desde la Antigüedad, uno de los argumentos más importantes en contra de la idea de que la Tierra se moviera alrededor de su propio eje había sido que la Tierra tendría que moverse tan rápidamente que una piedra que se echara al aire caería a muchísimos metros del lugar desde el que había sido lanzada.

    Ya en el Renacimiento alguien señaló que ahora cada individuo tendría un lugar más central que antes. Antes la Tierra había sido el centro del mundo. Pero cuando los astrónomos declararon que no había ningún centro absoluto en el universo, entonces surgieron tantos centros como individuos.

    Pero a partir del Renacimiento la Biblia se tradujo del hebreo y del latín a las lenguas vulgares, lo que tuvo mucha importancia para lo que llamamos Reforma. Lutero fue importante, pero fue el único reformador. También hubo reformadores eclesiásticos que optaron por quedarse dentro de la Iglesia Católica Apostólica Romana. Uno de ellos fue Erasmo de Rotterdam. Lutero se distanció de muchos hábitos y costumbres religiosos que habían entrado en la Iglesia en el transcurso de la Edad Media. Tradujo la Biblia al alemán y fundó con ello la lengua alemana escrita. Cada uno podía leer la Biblia y de alguna manera ser sacerdote. El pensaba que los sacerdotes no tenían posición especial respecto a Dios. Los hombres reciben la salvación totalmente gratis mediante la fe, decía. Llegó a esta conclusión leyendo la Biblia. Pero Lutero no era renacentista como lo fueron Ficino o Leonardo da Vinci. También fue refutado por humanistas como Erasmo de Rotterdam porque opinaba que Lutero tenía un concepto demasiado negativo del ser humano, que estaba convencido que el hombre había quedado totalmente destruido tras el pecado original.

    • Contexto histórico y cultural: El Barroco

    Las formas típicas del Barroco a diferencia del Renacimiento están llenas de contraste. En el arte como en la vida real nos encontramos con una vitalidad pomposa y ostentosa, al mismo tiempo que surgieron movimientos monásticos que daban la espalda al mundo.

    En cuanto a la pintura, un mismo cuadro podía mostrar una vitalidad bastante grandilocuente. En muchos contextos la época barroca estaba caracterizada por la vanidad y la cursilería. Pero muchos también se interesaron por el revés de la medalla, ocupándose de lo “efímero” de todas las cosas.

    Políticamente el Barroco fue la época de los grandes contrastes. Europa estaba traumatizada por las guerras como la Guerra de los Treinta Años, que arrasó el continente desde 1618 a 1648. Francia empezó a ser la potencia dominante en Europa. En gran medida fue una lucha entre protestantes y católicos. Se ha dicho que la situación política de la época barroca puede compararse con el arte y arquitectura de la época.

    El teatro se convirtió en una imagen de la vida humana en general, que podía hacer una representación despiadada de la mezquindad humana. Shakespeare escribió sus obras alrededor de 1600 de modo que tenía un pie en el Renacimiento y otro en el Barroco.

    Cuando los poetas y escritores de la época barroca no comparaban la vida con un teatro, la comparaban con un sueño.

    El escritor español Calderón, que nació en 1600, escribió una obra de teatro llamada La vida es sueño. Ludvig Holberg fue una figura de transición en el Norte de Europa entre la época barroca y la Ilustración. Holberg tomó prestado este motivo de Calderón y Calderón lo había tomado prestado de los viejos cuentos árabes de Las mil y una noches.

    Luego llegó el físico inglés Isaac Newton, que vivió de 1642 a 1727. El fue quien aportó la descripción definitiva del sistema solar y de los movimientos de los planetas. Ya Kleper había señalado que debía de existir una fuerza que hacía que los astros se atrajeran unos a otros. Tenía que existir una fuerza del sol que mantuviera los planetas fijos en sus órbitas. Una fuerza de ese tipo podría explicar, además por qué los planetas se mueven más lentamente en su órbita alrededor del sol cuanto más lejos se encuentra del mismo. Sí es verdad pero Galileo lo rechazaba. Se burlaba de Kepler, que había “dado su consentimiento a la idea de que la luna domina en el agua”. Galileo negaba la idea de que semejantes fuerzas de gravitación pudieran actuar a grandes distancias y por tanto entre los distintos astros. Resulta curioso en él, porque tenía mucho interés por la gravedad de la Tierra y por la caída de los cuerpos a la Tierra.

    Newton formuló lo que llamamos ley de la gravitación universal. Newton señaló que esta atracción, o gravitación, es universal. Es decir, que tiene la misma validez en todas partes, también en el espacio entre los astros. Si la luna fuera atraída hacia la Tierra por la misma fuerza que hace caer la manzana entonces la luna acabaría por caer a la Tierra en lugar de dar vueltas. Una vez, cuando surgió el sistema solar, la luna fue arrojada lejos de la Tierra con una fuerza enorme. Conservará eternamente esa fuerza porque se mueve en un espacio sin aire y sin resistencia. En cuanto a los movimientos de los planetas, sólo había utilizado dos leyes ya señaladas por Galileo. Una era la ley de la inercia la otra ley era que cuando dos fuerzas actúan al mismo tiempo sobre un cuerpo, los cuerpos se moverán en una órbita elíptica. Todos los planetas se mueven en órbitas elípticas alrededor del sol como resultado de dos movimientos diferentes: el primero es el movimiento en dirección al sol como consecuencia de al gravitación universal o fuerza de la gravedad. Cuando Newton señaló que las mismas leyes físicas rigen en todo el universo podría pensarse que al mismo tiempo estaba planteando dudas sobre la omnipotencia de Dios.

    También la filosofía se caracterizaba por fuertes tensiones entre maneras de pensar completamente opuestas. El punto de vista contrario se llama materialismo, por el que se entiende una filosofía que reduce todos los fenómenos de la naturaleza a magnitudes físicas concretas.

    Tanto el “idealismo” como el “materialismo” se repiten continuamente a través de la historia de la filosofía. Pero en pocas otras épocas las dos tendencias han estado tan presentes al mismo tiempo como en la barroca. Significa que todo está dirigido por las mismas leyes inquebrantables o “mecánica”. Es en principio posible calcular cualquier cambio en la naturaleza con una exactitud matemática. Newton colocó las últimas piezas en lo que llamamos “visión mecánica del mundo”. La palabra “mecánico” proviene de la palabra griega mechane, que significa máquina. Pero conviene tomar nota de que ni Hobbes ni Newton observaron ninguna contradicción entre la visión mecánica del mundo y la fe en Dios. Los pensamientos existen no son cosas que puedan operarse o dividirse en partes cada vez más pequeñas y lo que está hecho de espíritu, precisamente es que lo material puede dividirse en trozos más pequeños. Pero no se puede dividir un alma en dos.

  • Compara a Hume con Descartes y con Platón

  • Diferencias entre la teoría del conocimiento en el racionalismo en Hume y en Platón:

    Platón decía que toda percepción de lo sensible era engañosa, y que todas las personas nacían con las ideas innatas. Hume afirma que todo lo percibido por los sentidos es la única fuente verdadera para el conocimiento; cuando nacemos lo hacemos sin saber nada, todo lo que se aprende es por medio de la experiencia.

    Semejanzas y diferencias entre la teoría del conocimiento de Hume y de Aristóteles:

    Parecido en el punto de partida Aristóteles afirma que nacemos sin saber nada como una tabla rasa. El conocimiento empieza por los sentidos. La única fuente de conocimiento es la experiencia por medio de la percepción y que todo lo percibido lo llevamos a categoría de idea.

    El concepto de sustancia en Hume y en Descartes:

    Las diferencias son las siguientes como ya que, según Hume, todo nuestro conocimiento se reduce a impresiones e ideas; nuestro entendimiento está completamente limitado por las impresiones, de tal modo que nos impide abordar cuestiones abstractas; y entre las más abstractas está el problema de la sustancia. La sustancia es un concepto al que no corresponde ninguna impresión. La palabra “sustancia” para él sólo designa a un conjunto de percepciones particulares que nos hemos acostumbrado a encontrar juntas; por tanto, el concepto clave de Metafísica carece de valor.

    Desde Descartes se había afirmado la realidad del “yo” como sustancia distinta de nuestros pensamientos, por intuición inmediata: “Pienso, luego existo”. Aquí no interviene la idea de causa, sino que se afirma por intuición inmediata. Pero Hume lo debe negar:

    • Sólo tenemos intuición de nuestras impresiones.

    • El “yo” o “persona” no es una impresión: es aquello que se supone como sujeto al que se refieren nuestras impresiones. Pero de ello no tenemos impresión.

    • Nuestras impresiones no son constantes, sino variables: una impresión sucede a la otra; siento dolor, después siento tristeza, después alegría... Nunca existen todas al mismo tiempo, sino que se suceden. Por tanto, no hay una impresión constante y permanente.

    En consecuencia, no existe el yo como sustancia distinta de las impresiones.

    Hume niega la existencia de Dios.

    Hume a diferencia de Aristóteles o Descartes no trata de explicar la existencia de Dios ya que el es ateo Ya que no cree en el argumento ontológico y el cosmológico que sirven para probar la existencia de Dios y Hume es ateo debido a que para él todo lo que no pueda percibirse por los sentidos no es válido y Dios no se puede percibir por los sentidos. Así lo expone en su crítica a la Metafísica.

    El principio de causalidad en Platón y en Hume.

    La teoría de Aristóteles afirma que el efecto es el resultado de las causas. Una cosa la conocemos por sus causas. Para conocer un efecto bien hay que conocer todas sus causas (material, formal, eficiente y final). Hume no afirma este principio de causalidad porque según el: nuestras impresiones son del pasado, no del futuro, no tenemos impresiones de la causalidad necesaria. Hay una unión de impresión a impresión, pero esa unión no es de causa efecto, sino de sucesión de hechos, pero no hay una unión causal. No hay unión de impresión a no impresión: de la impresión yo no puedo deducir algo de lo cual yo no tengo impresión.

    La psicología:

    Platón llevó a cabo un estudio del alma (psiché), a la que dividió en tres partes (racional, irascible y apetitiva) relacionadas con tres clases sociales de su República ideal: filósofos-gobernantes, soldados y clase productora o trabajadora. Para Platón el alma era separable del cuerpo e inmortal, cosa que Aristóteles negó rotundamente. Para él, ésta no es algo distinto a la operatividad y funcionalidad de un cuerpo y, por lo tanto, no podría pervivir separadamente. Como escribe el estagirita: "Si el ojo fuera un animal, la vista sería su alma".
    Ahora bien, tanto Platón como Aristóteles asociaron la conciencia y sus procesos a la parte o función del alma asociada con la racionalidad, por lo que sus investigaciones incluyeron también un exhaustivo estudio sobre la cuestión del conocimiento, su origen y adquisición, problemas que fueron ampliamente debatidos durante la Edad Media y el Renacimiento y que cobraron un nuevo y original impulso en el siglo XVII con la obra de René Descartes, el fundador de la filosofía racionalista. Para éste, la conciencia es una entidad absolutamente heterogénea e irreducible a la pura materialidad (extensión) del cuerpo, que se rige por leyes mecánicas. La conciencia, además, se halla provista de ciertos contenidos (ideas innatas) a los que se accede intuitivamente y que nos proveen de ideas claras y distintas a partir de las cuales, deductivamente, podemos fundamentar el edificio de todo conocimiento que sea cierto e indudable y, por lo tanto, verdadero.

    El innatismo racionalista fue negado por los filósofos empiristas (Locke, Berkeley y Hume) que concebían la conciencia como una "tabla rasa", desprovista de cualquier tipo de contenido que no fuera adquirido a través de la experiencia empírica. Es esta última el origen y el límite del conocimiento, límite que también se aplica al conocimiento de la conciencia como entidad, la cual queda despojada de toda substancialidad, reduciéndose a ser un mero "haz de representaciones" (impresiones e ideas). No hay un "yo" substrato de los contenidos y acciones de la conciencia más allá o más acá del aparecerse de las representaciones mismas (percepciones).

    Con respecto al alma

    Para la metafísica racionalista (Descartes) es una sustancia pensante. Hume declara que el problema referente a la sustancia del alma (inmaterial, simple e invisible) es absolutamente ininteligible

  • Juicio crítico personal

  • Hume fue uno de los filósofos más importantes de la historia ya que fue uno de los primeros filósofos que se preocupó por el hombre e intento hacer una ciencia para comprender el conocimiento humano.

    Quizá Hume fue interesante porque prácticamente dijo algo que es cierto y que vemos y hacemos día a día, ya que juzgamos a la gente por impresiones. Además dio importancia a los sentidos, es interesante su teoría acerca de que el sentido más importante es el tacto. Yo estoy totalmente de acuerdo pues de los demás sentidos se puede prescindir pero sin duda el tacto es el que tiene más importancia porque todos los demás sonidos prácticamente dependen de él, por ejemplo si prescindiésemos de tacto desde que nacemos y tocamos fuego nos quemamos pero como no sentimos no nos daríamos cuenta aunque tendríamos las manos quemadas y las podríamos ver con la vista ya que nunca antes hubiésemos sentido una sensación como tal no la asimilaríamos.

    También estoy de acuerdo con Hume sobre que muchas veces o generalmente la mayoría de veces juzgamos a las cosas simple mente a primera vista por las impresiones que nos dan y que percibimos a través de los sentidos. Por ejemplo cuando vemos a un vagabundo simplemente le despreciamos porque su olor corporal no es agradable porque su apariencia esta desmejorada y simplemente con ello lo juzgamos.

    También juzgamos los vicios y las virtudes, los vicios actualmente están presentes en nuestra vida y generalmente van relacionados con las drogas duras y blandas, aunque no son los únicos también están presentes los que el mismo Hume decía, Las virtudes actualmente suelen pasar un tanto desapercibidas ya que la sociedad actual es muy individualista y por lo tanto las valora menos. Pero las virtudes siguen estando presentes en nuestra vida y nos causan una satisfacción terrible pues al contrario que los vicios pueden ser beneficiarias a largo tiempo sin embargo los vicios suelen ser perjudiciales e incluso mortales en los extremos.

    La distinción que hace el propio Hume entre ideas e impresiones demuestra que hay diferencia entre lo que percibimos y lo que pensamos, la distinción hecha por Hume es muy correcta a mi parecer pero lo que esta muy claro que hay cierto movilísimo recíproco entre ambas pues las ideas son las imágenes que reproducimos en nuestra mente cuando percibimos algo. También cuando percibimos algo a través de los sentidos se nos aparece una imagen en la mente por ello van ambas van unidas y aunque Hume haga distinción entre ambas no se puede dudar de que estén intrínsecamente unidas por ese movilísimo recíproco como bien describe Hume en su conexión de causa y efecto.

    Con respecto al escepticismo estoy de acuerdo con Hume pues de lo único que se puede tener certeza verdadera es de aquello de lo que estas seguro que existe y que tu mismo compruebas como se suele decir con tus propios ojos. Aunque discrepo con el en algunos aspectos como el de que Dios no existe, puede ser que no exista pero lo que esta claro que algo tiene que haber y que un mundo como en el que vivimos no puede surgir de la nada, así pues el propio Hume debería haberse planteado esto. Pero por lo demás, el empirismo es la forma más segura de no equivocarse aunque muchas veces las cosas parecen una cosa y son otras por ello el empirismo no es similar a cierto.

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    TRABAJO SOBRE HUME