Homosexualidad

Sexología. Comunidad gay. Amor griego. Historia. Censura. Intolerancia. Leyes. Estereotipo. Moda. Glosario

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  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 15 páginas
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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MÉXICO

COLEGIO DE CIENCIAS Y HUMANIDADES

U N A M

“LA COMUNIDAD GAY... ¿EXISTE?”

Fecha de entrega:

08-mar-2001

INTRODUCCIÓN

La homosexualidad ha sido perseguida, tolerada o incluso reconocida, como sucedía en la Grecia Clásica. En la actualidad, Occidente todavía muestra cierto rechazo hacia las prácticas gays, aunque más de la mitad de las culturas del mundo las admite. ¿Y en el marco legal? ¿El religioso? Los gays han logrado grandes avances en pos de su aceptación, pero restan muchas batallas por ganar.

Para unos es una moda, para otros, una forma de reivindicar la homosexualidad. En todo caso, popularizar los rasgos que la definen -el glamour, las divas- entraña los peligros de reafirmar temas sobre este colectivo y de su explotación sólo con fines comerciales.

En este trabajo, de hecho, me permito incluir un glosario gay para entender más acerca de esta `cultura', y se facilite el entendimiento de la investigación.

El concepto de gay surgió a partir de los años sesenta. Adoptado por el colectivo homosexual, expresaba una conducta reivindicativa y una disposición a expresarse más abiertamente en la sociedad. Pero la homosexualidad tal como la conocemos existe desde tiempos inmemoriales, según demuestran testimoniales encontrados a lo largo de la historia y en todas las civilizaciones. Por ejemplo, según la mitología egipcia, Thoth, el dios de la sabiduría, era hijo del dios Min, quien penetró analmente a un enemigo que quedó embarazado de él.

AMOR GRIEGO

Sin embargo, la forma de verla ha cambiado en el tiempo y según las culturas. Algunas la han rechazado -los aztecas castigaban a quien la practicara-, pero otras la han aceptado o exaltado. Los sirios, hititas y sumerios tenían ritos de contacto homosexual dentro del contexto religioso -las relaciones con los “prostitutos” de los templos formaban parte de la veneración a algunas deidades-. Y, al parecer, en un código hitita del 1400 a. De C. Una ley autorizaba el matrimonio entre hombres. Además, en China, la dinastía Han -siglos II-I a. De c.-, pasó a la historia como la de los emperadores homosexuales: durante 150 años la mayoría de ellos mantuvo relaciones sexuales con varones.

En la Grecia Clásica se apreciaba la belleza masculina y la pederastía fue una institución aceptada sin problemas hasta comienzos del siglo III d. De C., aunque para los griegos el amor entre hombres era un complemento al sexo procreativo con una mujer. Por su parte, en la Antigua Roma se toleraba la utilización de esclavos con fines sexuales y, hubo famosas relaciones amorosas entre emperadores y sus jóvenes favoritos, como la de Nerón y Esporo, o la de Adriana y Antínoo.

Sin embargo, muchas de estas formas de relación no se pueden comparar con el concepto actual de homosexualidad, ya que sólo es posible entenderlas dentro del contexto de su cultura. Según explica el historiador Héctor Zamudio López:

“en la antigua Gracia, en el siglo XII a. De C., la homosexualidad masculina estaba circunscrita a una competencia entre los hombres pertenecientes al ejército, y no a una forma de libertad sexual”.

Esto no significa, ni mucho menos, que las sociedades de la Grecia Clásica o la Roma Imperial fueran un ejemplo de libertad sexual. “Aunque era una práctica generalizada en algunos sectores de la sociedad, no era correcto que los nobles mantuvieran relaciones homosexuales con gente de su misma clase, como era el caso del Imperio Romano”. Explica Zamudio López. Además, en estas culturas el hombre que practicaba el papel activo o de penetrador en el sexo anal no se consideraba homosexual, mientras que en las culturas anglosajonas y del norte del continente europeo bastaba con estar involucrado en una relación homosexual para ser considerado como tal.

CENSURA DIVINA

Así, el rechazo a la homosexualidad que ha existido tradicionalmente en el mundo occidental proviene de la tradición judeocristiana, que condenó éstas prácticas desde los tiempos más remotos. A partir de la Edad Media la influencia de la Iglesia Católica fue creciendo, de tal manera que al llegar el 1500 se había pasado de la indiferencia relativa hacia estas prácticas sexuales que existía en el año 500 d. De c., a considerarlas un grave delito, con la consiguiente aplicación de crueles castigos en muchos casos.

De hecho, el nuevo pensamiento moral que comenzó a imponerse en Europa a principios de esta época, promovido por teólogos como Tomás de Aquino, condenaba toda forma de placer sexual que no tuviera el fin de procrear. Tanto las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo como la masturbación o el sexo oral pasaron a ser considerados ilegítimos.

Así, la Inquisición empezó a perseguirlos bajo el pecado de la sodomía. Además, esta acusación se relacionó con la de herejía y se utilizó también como arma política para perseguir a judíos -la legislación inglesa del siglo XIII estipulaba que las personas que habían mantenido relaciones con judíos o con gente del mismo sexo fueran enterradas vivas-, árabes o individuos con demasiado poder político. Un ejemplo de ello fue el desmantelamiento de la Orden de los desmantelamientos en el sur de Francia, bajo los cargos de herejía y sodomía, a comienzos del siglo XIV.

PLACERES O DELITOS

Pero las épocas de persecución y condena han sido seguidas o incluso han coexistido con otras de mayor libertad sexual. Así, con el Renacimiento decae la autoridad absoluta de la Iglesia, los castigos se suavizan y el movimiento intelectual y artístico que surge en Italia desde finales del siglo XV contribuye a una apertura de ideas sobre el tema. Sin embargo, a mediados del XVI, la Contrarreforma trae una tendencia rigorista y moralista que censura la presencia del homoerotismo en el arte, y en España se dan los casos más graves de persecución y condena por sodomía. De hecho, los primeros conquistadores hispanos en América se habían espantado, supuestamente, de la forma en que los indígenas vivían su homosexualidad.

Ya en el siglo XVIII, como resultado de la urbanización capitalista, los sodomistas se hacen más visibles dentro de la sociedad, forman su propia subcultura y su argot, y crean los primeros lugares de encuentro en las principales ciudades del noroeste europeo, aunque en esta época también se ven los peores casos de persecución y condena. En este sentido, el acoso fue especialmente importante en las principales ciudades de Francia, Inglaterra y Holanda.

Del mismo modo, a pesar de que con la Revolución Francesa aparecenlos primeros vestigios del movimiento de liberación sexual en Occidente y a principios del siglo XIX se descriminaliza la sodomía en varios países europeos, todavía continúan las persecuciones bajo la condena de faltas a la moral.

DE PECADO A ENFERMEDAD

A mediados del siglo XIX se produce un cambio: los psiquiatras forenses Michea, Casper y Ulrichs elaboran la idea del homosexual como especia, mientras que teorías como la de Krafft- Ebing lo reducen a una categoría degenerativa. Este proceso, por el que pasa de ser considerado un criminal a verse como un enfermo, culmina a finales del siglo, cuando aparece la noción de homosexualidad como categoría clínica, con una connotación de desviación, y surgen distintas teorías que intentan explicar, desde el punto de vista médica, el concepto de orientación sexual. Paralelamente, las culturas homosexuales europeas florecen. En Berlín y París se abren docenas de bares y se celebran bailes trasvestis. A principios del siglo XX también comienzan a hacerse más visibles algunas subculturas lésbicas.

A partir de los años sesenta -y tras un inmenso paréntesis de oscurantismo sexual que se da en Europa desde la década de los treinta a la de los años cincuenta debido al acoso nazi, en Alemania y al de Stalin, en Rusia- se gesta un cambio radical.

Gracias a la revolución sexual, se derogan las leyes que discriminan a los homosexuales y poco a poco el colectivo gay va abriendo un nuevo espacio político en la sociedad. Se gesta un auge en las diversiones y del hedonismo hasta que en los años ochenta aparece el sida, que acaba con personajes famosos como el actor Rock Hudson, Freddie Mercury, líder del grupo Quee, o el bailarín Rudolf Nureyev. El mundo gay internacional se fortalece al desplazar su atencipón a la solidaridad y la lucha contra la enfermedad.

SIGUE LA INTOLERANCIA

A pesar de esto, en muchos países prevalece aún la tortura y el asesinato a homosexuales -en Arabia Saudita, por ejemplo, son ejecutados en público-. Sin embargo, cada vez es más frecuente el amparo legal ante la discriminación social a este colectivo. Sudáfrica fue la primera nación del mundo en prohibir la discriminación pro la orientación sexual en su Constitución de 1996 -la legislación mexicana tampoco permite la discriminación por raza, sexo, religión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social-. En este sentido, los nórdicos han sido pioneros a favor de los homosexuales y otros países europeos, como Francia y Bélgica, tienen diversas leyes en las que se reconocen ciertos derechos civiles y legales a estas parejas.

Además, la homosexualidad ha desaparecido de los códigos penales como delito y ya no se trata como una enfermedad que necesite cura: la llamada terapia de aversión, que se aplicaba a aquellos que demostraban conductas homosexuales y que consistía en aplicar descargas eléctricas al paciente cuando se excitaba con la imagen de una persona de su mismo sexo, se abolió en Estados Unidos en 1973. En general, son muchos los países en los que el objetivo de igualdad legal parece estar cercano.

Sin embargo, subyace el problema del cambio de mentalidad: “Se dan casos de gente que es molestada o despedida injustificadamente al saberse que es homosexual”.

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN

Aunque existe una aparente apertura, aún se dan casos de intolerancia difíciles de creer, como fue el caso del balneario `El ojo caliente', ubicado en Aguascalientes, al que el gobierno panista dio autorización de que se colocara un letrero en que se prohibía la entrada a “perros y homosexuales”. Con todo, la actitud de tolerancia por parte de la mayoría suele ser la norma.

No obstante, el problema es más grave de lo que suele reconocerse. Según una investigación realizada por la Comisión Ciudadana Contra los Crímenes de Odio por Homofobia, cada tres días un homosexual es asesinado en nuestro país. El estudio revela que de enero de 1995 a junio de 2000, se registraron 631 crímenes, la mayoría violentos. Pero lo más triste del caso tal vez sea el hecho de que, aproximadamente, tres de cada diez víctimas son abandonadas en los servicios médicos por sus familiares a pesar de que los cuerpos hayan sido reconocidos. El estudio concluye que, aunque la homosexualidad no es un delito en México, “la desigualdad ante las instituciones y ante la aplicación de la ley es consecuencia de la homofobia institucional, social y cultural”.

MAS SOBRE LEYES

Por otro lado, muchos autores declaran que en nuestro país el silencio ha sido y es el mayor problema del movimiento homosexual. No obstante, su lucha, independientemente de que haya o no una intención política, es abanderada por algunos partidos, como es el caso de la reciente iniciativa de ley -bautizada como Unión Solidaria- del PRD (formulada en diciembre de 2000) para que se legalice el matrimonio entre homosexuales. Tanto Acción Nacional como el PRI declararon que rechazarán la propuesta, aunque el Partido de la Revolución Democrática pretende continuar con el proyecto buscando el apoyo de distintos organismos civiles de gays y lesbianas. De esta manera, al mostrar claramente sus objetivos, los movimientos sociales de homosexuales buscan eliminar la opresión que padecen. De ahí que se celebren las espectaculares manifestaciones del “orgullo gay” en diversas ciudades europeas, Norteamérica, México y Australia. Si bien estas expresiones públicas en los setenta tuvieron un fuerte contenido reivindicativo, en los últimos años se han convertido en todo un acto lúdico-festivo, con personas disfrazadas, carrozas y la presencia de personajes famosos. La celebración en julio de 2000 reunió a mas de 15 000 personas en la Ciudad de México y, en urbes como Londres, a 100 000.

Otras muestras de visibilidad que ayudan a avanzar en la aceptación social en logros políticos son la salida a la luz pública de personas que se identifican como homosexuales, además de la presencia reconocible de locales comerciales gays en las calles de ciudades grandes, como las de la Zona Rosa, en la Ciudad de México. Sin embargo, no es tan fácil para todos comprometerse de esa manera. Una cosa es hacerlo en una ciudad grande y otra en un pueblo o ciudad de provincia, donde mostrar abiertamente la homosexualidad supone como mínimo la marginación social.

Prueba de esto es que el índice de suicidios entre los adolescentes es siete veces mayor entre los pertenecientes a la comunidad gay.

Por otra parte, el capitalismo ha ayudado a la consolidación del movimiento gay. Un ejemplo de ello es que en Estados Unidos, mientras el gobierno se opone al matrimonio gay, empresas como American Express ofrecen beneficios a los trabajadores homosexuales que conviven con su pareja, según un reciente artículo publicado en el Wall Street Journal.

A medida que la existencia de una identidad gay se ha normalizado en la sociedad, sus manifestaciones se han hecho más visibles: un estilo de vida, una estética o unas tendencias artísticas. En su libro La crisis de la heterosexualidad, el sociólogo Oscar Guash escribe que “la cultura gay es una forma de expresión de su identidad”.

Sosteniendo una supuesta identidad común se encuentra el mito, expresado en la literatura y en el arte, que ha servido a esta comunidad como imaginario común sobre el cual construir su identidad. Aunque no es totalmente real, la frecuente soltería, una nueva definición de lo masculino -radical en el afeminamiento y en lo viril-, el gueto, el modelo norteamericano, el libre cambio de orgasmos por orgasmos, el culto al cuerpo, el mito de la juventud y una interacción social en medio de la orgía son los elementos visibles.

LA MUJER INVISIBLE

Entre los tópicos atribuidos a la sociedad gay están el hedoísmo, la superficialidad y la frivolidad. ¿De dónde surge el estereotipo del gay como una loca que se pinta la boca, y se pone zapatos de tacón, se arregla y es “amanerado”? Muchos varones homosexuales adoptan expresiones femeninas durante su temprana adolescencia y, con el paso de los años, las van abandonando. Algunos experimentan una sensación tan liberadora al actuar así que lo transforman en un estilo de vida que, en algunos casos, pudiera transitar hasta el trasvestismo, sería absurdo pensar que a todos los gays les gusta Madonna, visten con ropa Jean-Paul Gaultier o se divierten en lugares con música house. No todos disfrutan de esta cultura: también está el obrero, el profesor y el hombre de mediana edad que va a comprar a una tienda departamental.

Por otro lado, la mayoría de estos rasgos se asocian a la homosexualidad masculina, ya que la femenina no es tan visible. El portal de Internet hartas.com, con sede en Buenos Aires, Argentina, es uno de esos pocos espacios públicos que posee la “olvidada” cultura gay: la lesbiana.

El nombre de este portal por un lado es femenino y plural y, por otro, connota estar hartas de tolerar, de no contar, de no existir. Resume el sentimiento de opresión que hemos vivido históricamente las mujeres, en particular las lesbianas

-más aún las latinas que están todavía en el clóset-, e invita a la acción, a tratar de comenzar a expresarnos libremente.

Se merecen un lugar abierto, que no se limite a las galerías de fotos y las listas de las lesbianas famosas. Así, es erróneo pensar que una persona, por el simple hecho de tener una preferencia sexual diferente, no comparta intereses en común con la población heterosexual.

ZONA ROSA

Desde hace varios años, los gays se consideran un goloso segmento de mercado en Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Países Bajos. También se han creado negocios destinados a este público, como tiendas, restaurantes, asesorías legales o bares. La mayoría se concentra en las grandes urbes, pero no queda muy claro, sobre todo en el caso de los antros, si favorecen o desfavorecen la integración del gay en la sociedad. Los bares gay son sólo una cara de la totalidad de la comunidad gay, pero esos circuitos comerciales de convivencia no son la comunidad gay, se trata de empresas dirigidas a un segmento específico del mercado, pero no explican por sí mismos a los miembros de la comunidad que comienza a reconocerse a sí misma.

¿Pero qué tanto pesan los gays en la sociedad de consumo? “Creo que en algunos aspectos tienen más peso que ciertos sectores de la población”, opina Abraham Quintana, redactor creativo de la agencia de publicidad OgilvyOne México. Pero es algo relativo porque fácilmente pasa de ser algo exclusivo a los discriminatorio. Finalmente, creo que a la hora de pensar en un público no se piensa si quien lo va a ver prefiere tener relaciones sexuales con un hombre, una mujer o un perro. Lo cierto es que el estereotipo gay se ha explotado constantemen-

te en la publicidad, tanto en son de burla como al crear un personaje que los mexicanos reconocemos instantáneamente: la loca, la mariquita que nunca falta en algún sitio. El estereotipo del gay de pañuelo al cuello y apantalones ajustados que recorre la ciudad en busca de sexo anónimo es la manera que tiene la sociedad de poner lo diferente lejos de si. El gay real es peligrosamente parecido a cualquier heterosexual, hombre de bien y padre de familia.

MARCANDO MODA

En todo caso, los lugares de ambiente, el look, las artes plásticas o el cine gay ocupan un lugar cada vez mayor y la sociedad heterosexual participa más en esta cultura. El colectivo homosexual ofrece propuestas nuevas que la sociedad acoge con curiosidad o interés, ya que no hay muchos grupos que de innovación.

Por ejemplo, el cuidado de la piel y del cabello se ha extendido a todos los hombres. Pero esto no significa que la aceptación social se haya conseguido. Ac-

tualmente, es sólo una curiosidad, que a largo plazo, derivará en respeto a la diferencia.

Esta mayor tolerancia de la sociedad hacia la homosexualidad se refleja también en medios como la televisión. Hoy en día, hay una apertura, antes no se podía tocar el tema gay mas que en programas culturales, pero nunca en uno de ficción. Un ejemplo de esto es el programa Diseñador Ambos sexos, que se transmite en televisión abierta; al describir sin tapujos el concepto de la homosexualidad, aunque sus creadores no se sientan muy a gusto con la idea. Se insiste en que Diseñador Ambos sexos no es un programa con temática gay. Es acerca de alguien que para sobrevivir tiene que traicionar su personalidad y transformarse en homosexual. Por razones de la historia, el personaje principal entra a trabajar a un establecimiento de lencería donde predominan los gays. La premisa de la historia es traicionar lo que eres verdaderamente, para obtener lo que anhelas en la vida.

Otro ejemplo de la apertura es la serie británica Queer as folk. Sus protagonistas viven en la zona gay de Manchester y su primer capítulo causó polémica en su país por sus explícitas escenas sexuales. También por el estilo fue la aparición de varias drag queens en la clausura de los Juegos Olímpicos de Sydney, quienes tuvieron que enfrentarse a la oposición consevadora.

Aparentemente, la explotación comercial del estereotipo gay en los medios de comunicación no se detendrá pronto.

El hecho de que los estilos de vida homosexuales sean presentados a través de los medios masivos de comunicación con pretendida naturalidad, es el reconocimiento de una realidad a la que nadie puede escapar; esta es una visión más fácil de aceptar por la sociedad.

CONCLUSIÓN

Llegamos a un punto en el que cabe preguntarnos si lo gay llegó para quedarse o es una mera moda, mi opinión es que lo que está de moda reivindicar lo que injustamente es marginal, para quienes sí parece ser una moda es para ciertos partidos políticos y líderes, que han sacado provecho de las marchas para demostrar una falsa capacidad de convocatoria. El ejemplo más claro es el de una ex diputada,

quien quiso transformar una fiesta ciudadana de la diversidad en un mitin político para su partido, y que por ello ahora tiene el repudio unánime de la comunidad gay mexicana.

Si está de moda ser gay-friendly, la discriminación old-fashion y, entonces, los gays pueden moverse con más libertades de facto.

Aceptar la cultura gay no seria, en este sentido, menos hipócritas que llamarse “ecologistas” porque nos hemos hecho a la idea de que es `importante' ser respetuosos del ambiente por el simple hecho de serlo.

GLOSARIO GAY

Dentro de la cultura gay, existen vocablos de uso diario que sirven para designar distintas manifestaciones. Aquí algunos ejemplos:

ACTIVOS: Hombre homosexual que prefiere penetrar a ser penetrado.

BUGA: Nombre con el que se les conoce a los heterosexuales que frecuentan amistades homosexuales.

COMADRE Y LOCA: Palabras con las que suelen llamarse entre sí a los gays muy obvios.

CHICHIFO: En el argot, es un sexo servidor.

TRUQUEADA: Así se les llama a los gays que se han sometido a cirugías plásticas.

LGBT: Iniciales de lésbico, gay, bisexual y transgénero. Engloba a todos aquellos cuyas preferencias no son heterosexuales.

OSO: Así se denomina a los gays que se caracterizan por tener abundante vello. Generalmente, son hombres maduros y corpulentos.

ORGULLO GAY: Se refiere a las marchas -la primera en México fue en 1978- con las que los LGTB salen del clóset y asumen su preferencia sexual.

OUTING: Dar a conocer la condición de homosexual de cierto personaje público.

PASIVO: Hombre homosexual que prefiere ser penetrado a penetrar.

TOPOGIGIA: Palabra que define a que aquellas mujeres que les gusta tener sexo con gays.

TORTILLA: El acto sexual entre gays.

NOTAS

“La intolerancia prevalecerá mientras no tengamos una educación que nos permite respetar a los demás”

FERNANDO LARA,

Director del Centro Cultural de la Diversidad

Sexual.

“En términos históricos, sociológicos, políticos y psicológicos, la experiencia homosexual es profundamente diferentes, para hombres y mujeres, no se relaciona con órganos sexuales sino con personas”

RINNA RIENSFELD

I N D I C E

PAG.

Introducción …………………………………………………………………..2

Amor griego …………………………………………………………………..3

Censura divina ………………………………………………………………..4

Placeres o delitos ...............................................................................................5

De pecado a enfermedad ..................................................................................5

Las apariencias engañan...................................................................................7

Más sobre leyes .................................................................................................7

Marcando moda.................................................................................................10

Conclusión .........................................................................................................12

Glosario gay........................................................................................................13

Notas....................................................................................................................14

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