Homo videns: La sociedad teledirigida; Giovanni Sartori

Ciencias sociales. Televisión. Sociedad. Influencias mediáticas. Información. Cultura

  • Enviado por: Carolita
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 6 páginas

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Universidad Nacional Andrés Bello

Facultad de Humanidades y Cs. Sociales

Escuela de Periodismo

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Ensayo:

HOMO VIDENS.

La Sociedad Teledirigida

Ramo : VERDAD Y COMUNICACIÓN

Viernes 14 de Junio de 2002

En un principio , desde los comienzos de la información escrita, el hombre desarrollaba la capacidad de pensar frente a textos que explicaban hechos formándose un tipo de opinión sobre el contexto. Hoy, desde que el hombre se transformó en Homo Videns, dejó de hacerlo.

El hombre como ser racional tiene la capacidad de interpretar la realidad según su propio criterio, siempre y cuando los medios se lo permitan. Es aquí donde la Televisión juega el rol fundamental, puesto que es ella la que manipula al hombre y hace que pierda su capacidad de abstracción

La televisión no nos deja pensar pues ella lo da todo mediante la imagen, la cual se considera como una verdad. Es ésta la que influye en nuestro actuar diario, es ella la que nos “sugiere” como caminar, como vestir, que decir, que opinar, ella transforma el “Yo”individual , en un “Yo” dentro de una masa homogeneizada

El hombre ha perdido la facultad de conocimiento, antes cuando el Homo Sapiens era el hombre de la cultura del leer era mucho mas pensante e inteligente que ahora. Desde que el Homo Sapiens se transformó en homo Videns perdió su capacidad de conocimiento y saber, la televisión lo ha convertido en una persona que cada vez sabe menos de asuntos públicos, se ha convertido en un ciudadano que se deja estar.

La televisión empobrece la información porque sólo muestra la realidad que se quiere dar a conocer, por ejemplo en el temporal que afectó la semana pasada a Santiago, el presidente de la República hizo una visita a la casa de una persona damnificada que lo perdió todo ; Entonces él le hace un aporte monetario para que pueda alimentarse, el televidente queda conforme porque dice ¡ah! El presidente fue solidario con el poblador, así lo mostró la televisión, pero la pantalla no mostró toda la realidad, pues al otro lado de ese poblador habían muchísimos más esperando la ayuda del presidente, y éste no lo hizo, la televisión no lo enfocó. La Televisión si miente.

Es la televisión la que manipula a la opinión pública, pues cambia la naturaleza misma de los acontecimientos porque reemplaza el contexto de la palabra y lo lleva a la imagen la que es igual para todos.

La televisión ahoga al individuo con la velocidad de las imágenes y no le da cabida a procesarlas, identificarlas y reflexionarlas, sólo las da y así éste se conforma con ellas. No se logra comprender con plenitud el mensaje que se nos quiere enviar.

Las imágenes son lo que son y allí están, mil palabras valen menos que la imagen pues ella nos da la verdad, pero un millón de imágenes tampoco dan el concepto exacto.

Si bien es cierto la imagen muestra la realidad esta está influenciada por los miembros de poder del país y también por los medios de comunicación de masas, ellos deciden que es lo que se publica o sale al aire según su propio criterio entonces, el televidente ve lo que le quisieron imponer con la imagen.

Eso es lo que pasa también en nuestro país la opinión pública es influenciable, porque se están monopolizando los medios bajo una sola perspectiva. En Chile no existe la posibilidad de opinar libremente y menos de formar una opinión pública, debido, como ya mencionamos anteriormente, a que los medios se están monopolizando y las ideas se están sectorizando según ciertas influencias políticas.

En Chile hace mucho tiempo que se perdió la cultura de la lectura y pasamos a formar parte del Homo Videns y de la aldea global, pues es mucho más fácil, rápido y cómodo encender la televisión que leer un periódico.

El chileno es un hombre ocupadísimo corre todo el día y no le queda tiempo para ser mejor, un hombre culto. El chileno perdió la capacidad de reflexionar, porque se aferró a la información fácil, la información que baja de internet, se acostumbró a realizar tareas de “copiar y pegar”, les es mucho más cómodo ir la “rincón del vago”, que leer un libro y preparar un informe incluso ni siquiera somos capaces de leer el resumen de un libro y formarnos una opinión, es mejor repetir lo que se dijo en la televisión o lo que le comentó el amigo acerca de... ¿Qué nos pasa? .... Este Chile es un porquería, ¿dónde está la voz de las personas? ¿Acaso es verdad que por culpa de la televisión y multicomunicaciones, el hombre está en decadencia o está sólo dormido y le falta despertar y abrir los ojos para darse cuenta que está obrando mal?

Es verdad, y aquí en Chile ocurre, la televisión empobrece el alma ¿Cuántos programas culturales existen en la televisión abierta?, ¿cuántos periodistas de opinión dominan el tema en la televisión?, todos hablan por hablar.

La televisión empobrece el alma y hace que nuestra capacidad de abstracción se pierda y quede vagando por el cyberespacio.

La televisión lleva a las pantallas sólo a quién ataca y no al atacado, al agresor y no al agredido, dejándolos como protagonistas y ¡ pobres víctimas !. Es la televisión la que crea las protestas, los altercados pues ellos agrandan las noticias y las tergiversan. La televisión condiciona al televidente.

El problema de la opinión surge cuando ver se impone por sobre hablar, cuando la imagen se superpone a la palabra. La televisión actúa como portavoz de la opinión pública, pero esto es una falsedad pues es la televisión es la que manipula la opinión por consiguiente lo que opera en las pantallas no más que la imagen y opinión que quiere proyectar la televisión.

Los sondeos son otra mentira pues obligan al encuestado a responder si o no, negro o blanco y no da cabida a dar una respuesta gris, a veces. Obligan al encuestado a tener una posición frente a un tema que ni siquiera conocen, y que del cual mañana pueden tener otro punto de visa y esto no se considera en los resultados.

Otra falsedad es que la imagen no lo muestra todo, si bien muestra un accidente automovilístico, ésta no indica quien es el fallecido, sino que lo hace el reportero que investigó el caso o bien quien conducía el automóvil o en que circunstancias.

Es la televisión es la que influye en las elecciones, pues muestran la imagen del candidato por sobre el discurso.

La palabra produce menos impacto que la imagen eso está claro, y la cultura de la imagen ha desequilibrado la pasión con la racionalidad.

De nosotros depende que esto cambie, es el deber del periodista que el Homo Videns “involucione” al Homo Sapiens que lee, que es culto y que por sobre todo tiene opinión . Del periodista depende que la lectura sea entretenida, que exista la diversificación de medio. Crear una competencia para que el mercado crezca y mejore la calidad de lectura, que se deje la mediocridad y la flojera de “copiar y pegar”. Esto es lo que necesita Chile para que progrese: Opinión y cultura...

Dejo abierta la posibilidad para las ideas para quienes aún son Homo Sapiens. Para quienes aún se consideran cultos, para quienes están despiertos y concientes de que no podemos seguir insertos en la comodidad, necesitamos una Opinión Pública valedera.