Historia Universal

Antiguo Régimen. Revolución Industrial. Revoluciones Políticas. Emancipación de la America Española. Restauración. Revoluciones Liberales. Nacionalismo. Unificaciones de Italia y Alemania. Movimientos Obreros

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  • EL ANTIGUO RÉGIMEN

  • Se denomina Antiguo Régimen al imperante antes de la Revolución francesa (1789). Podríamos definirlos con tres rasgos:

    1º. Político: monarquías absolutas. En los reyes residían todos los poderes, sin ninguna limitación. A mediados del siglo XVIII se instauró un modelo más modero, denominado despotismo ilustrado. Los reyes mantenían su poder pero lo ejercían en beneficio del pueblo.

    2º. Social: predominio de dos grupos o estamentos, la nobleza y el clero. Poseían la riqueza: no se les podían aplicar las leyes generales.

    3º. Económico: La agricultura era la actividad económica más importante. En los países del este de Europa los terratenientes empleaban siervos para el trabajo de sus extensas propiedades.

    Este régimen político, social y económico entró en crisis a lo largo del siglo XVIII. Resultaba incompatible con los principios enarbolados por los filósofos, que reclamaban la división del poder, la soberanía del pueblo y la igualdad ante la ley.

  • ECONOMÍA AGRARIA

  • En el siglo XVIII la tierra constituía la principal fuente de riqueza en todos los países europeos. Antes de la Revolución Industrial, en Inglaterra la agricultura generaba dos tercios de la riqueza, y el comercio y la industria tan solo un tercio. Y se trataba del país más desarrollado; en los restantes la agricultura contribuía a la riqueza con un porcentaje todavía más elevado. La mayor parte de la población vivía de la tierra.

    Podían diferenciarse dos Europas agrarias, la del oeste y la del este. En el oeste se ensayaban innovaciones técnicas para incrementar las cosechas, entre ellas la rotación de cultivos. En el este y en el centro del continente predominaban modos de explotación tradicionales.

    Mayor relevancia ofrecía las diferencias de tipo jurídico. En el oeste europeo predominaban las pequeñas explotaciones y los campesinos eran hombres libres y, en muchos sitios, propietarios. Por ejemplo, Francia, donde la propiedad de la tierra estaba dividida entre nobles, Iglesia, burgueses y campesinos.

    Con frecuencia nobles y clérigos arrendaban sus propiedades a los colonos lo cual reforzaba la estructura de pequeñas explotaciones.

    En el este y centro del continente preponderaban los grandes propietarios, que se aprovechaban de mano de obra no libre. La servidumbre ataba a los campesinos a la tierra y les privaba de todos los derechos.

    En Rusia la riqueza de un gran terrateniente no se media por deciatinas (1,1 hectareas) sino por el número de siervos que trabajaban sus tierras. Para considerarse rico debía poseerse un mínimo de 1.000 almas.

    Así pues, en este tipo de agricultura extensiva resultaba imprescindible el trabajo de los siervos.

    En 1781 José II abolió en Austria la forma más infamante, la denominada servidumbre personal, muy próxima a la esclavitud.

    En Prusia se inició la abolición durante la invasión napoleónica.

    En Rusia se retrasó hasta el ukasse (Decreto) de Alejandro II en febrero de 1861.

    Pero incluso en los países donde nos e conocía la servidumbre los campesinos pagaban el diezmo a la Iglesia. Y al Estado, diversos impuestos, entre ellos la gabela (impuesto sobre la sal) y la capitación (pago por cabeza). Y al señor, tributos de origen feudal, videntes desde la Edad Media. Además estaban obligados a prestar servicios como la corvea (trabajo no remunerado).

  • LA SOCIEDAD ESTAMENTAL

  • 2.1. LOS ESTAMENTOS

    En la sociedad del Antiguo Régimen los derechos de un individuo dependían del grupo al que pertenecía.

    La nobleza y el clero, disfrutaban de derechos superiores. Así, los nobles se ocupaban de la defensa y el gobierno en colaboración con el trono; los clérigos, de la oración y otras funciones como la enseñaza o la caridad; el resto, del trabajo.

    En el Antiguo Régimen no existía una ley para todos sino que cada estamento tenía su propio estatuto jurídico.

    La nobleza estaba exenta del pago de impuestos. Mayor privilegio entrañaba que los nombres se regían por un derecho propio (fuero nobiliario). No podían ser sometidos a tortura ni a castigos infamantes, ni recluidos con los plebeyos, ni encarcelados por deudas. Además se les reservaban preeminencias honoríficas. Asimismo, actuaban como jueves en sus dominios.

    El clero poseía también su estatuto jurídico. No pagan impuestos ni eran llamados para quintas y levas y no podían ser detenidos por deudas ni sometidos a tormento.

    El alto clero, formado por arzobispos y obispos, disfrutaba de un rango similar al de la alta nobleza.

    Por debajo se situaba el estadogeneral, a cuyos individuos se les llamaba “pecheros” porque debían satisfacer todos los impuestos.

    Dentro del estado general existían grandes diferencias, pero las leyes que se les aplicaba eran las mismas, componían un solo código.

  • LOS SEÑORÍOS

  • La única forma de gobernar territorios extensos consistía en reconocer ciertos poderes a señores en uan demarcación geográfica localizada.

    ¿Qué poderes tenían los señores?

    ¿Cuáles eran sus funciones?

    La primera era la de gobierno. La que presentó problemas más arduos para adaptarse a la modernización del Estado fue la judicial. Poseían lo que se denominaba “mero y mixto imperio”, equivalentes a la potestad criminal y civil. Según la primera, al señor correspondía dictar penas y sentencias de cárcel o de destierro. Según la segunda, nombrar todos los cargos: alcaldes, jueves, escribanos.

    En la mayoría de los casos el señor era, además, propietario del territorio. A él debían de pagarse los tributos y rentas por el trabajo de la tierra o el uso de molinos, hornos, etc.

    Se trataba de una organización arcaica. La justicia no era la misma para todos y no existían procedimientos para apelar sentencias inicuas.

  • EL DEBILITAMIENTO DEL ABSOLUTISMO

  • El absolutismo consistió en concentrar el poder en exclusiva en la persona del rey. En el interior, todos lo obedecían; hacia el exterior no reconocía a nadie como superior, ni siquiera al papa, excepto en los temas estrictamente religiosos.

    Como los estamentos privilegiados no pagaban impuestos, los reyes se vieron obligados a vender los cargos, con lo cual los funcionarios que los habían comprado dependían menos del arbitrio real. Por otra parte, las resoluciones regias pasaban a través de una serie de instancias administrativas, en las cuales las decisiones de los expertos podían cambiar o hacer caso omiso de la voluntad del soberano.

  • LA ILUSTRACIÓN

  • 4.1. LAS IDEAS BÁSICAS

    Un poderoso movimiento filosófico, literario y científico se desarrolló a lo largo del siglo XVIII. Franceses y españoles llamaron a esta época “siglo de las luces”; alemanes e ingleses, “Ilustración”.

    Podríamos destacar tres ideas básicas:

    • La razón. Las ideas de los filósofos (Montesquiev, Voltaire, Rousseau) proponían un modelo político basado en la razón.

    • El Progreso, que se conseguía mediante el desarrollo científico.

    • La Felicidad, concepto que reflejaba el optimismo de los ilustrados; considerando que el hombre tiene derecho a ser feliz.

    Apoyados en estos conceptos teóricos, los ilustrados creían que los gobiernos tenían como finalidad primero garantizar los derechos naturales del hombre: la libertad para las personas y bienes, la tolerancia para la expresión de las ideas, la igualdad ante la ley.

    4.3. LOS FILOSOFOS

    Los filósofos ilustrados no escribieron tratados filosóficos sino libros de doctrina política. En esa encrucijada de la vida europea denunciaron las lacras del Antiguo Régimen y propusieron los pilares de regímenes políticos de un nuevo cuño. Algunas de las propuestas, y en particular la idea de que el gobierno había surgido de un contrato entre el gobernante y sus súbditos, habían sido lanzadas en el siglo XVII por el británico Locke en sus dos Tratados sobre el gobierno civil.

    En el siglo XVIII las desarrollarían los intelectuales franceses: Montesquieu, Voltaire y Rousseau.

    Montesquieu, en 1748, escribió su obra capital, El Espíritu de las leyes. Su aportación central fue la doctrina de la separación de poderes, para evitar el despotismo:

    • El poder legislativo debe estar en manos del Parlamento.

    • El poder ejecutivo, en el rey y en los ministros.

    • El poder judicial, en tribunales formados por jueces independientes.

    Dotado de una excepcional vena crítica, Voltaire publicó series de panfletos, la mayoría anónimos, contra la religión y la intolerancia. Sus críticas le obligaron a exiliarse a Inglaterra. A su regreso, en Cartas filosóficas, introdujo las ideas de Locke.

    Rousseau en el Contrato social introdujo la tesis de la soberanía del pueblo, según la cual el verdadero soberano no era el monarca, que gobernaba en virtud de un pacto, sino el conjunto de los ciudadanos, idea que se convertiría en estandarte de la Revolución francesa y los siguientes episodios revolucionarios.

  • EL DESPOTISMO ILUSTRADO

  • Inspirados por los escritos de los filósofos, algunos reyes europeos encabezaron un modelo de monarquía reformadora. Los monarcas retenían la plenitud del poder pero lo ponían al servicio del pueblo. A este ideario político se denominaba despotismo ilustrado.

    5.1. LOS MONARCAS ILUSTRADOS

    Carlos III en España, José II en Austria, Federico el Grande en Prusia y Catalina la Grande en Rusia dirigieron desde el trono la modernización de sus estados.

    En España, Carlos III reunió en su entorno ministros de la talla de Floridablanca y Aranda para impulsar la industria y las comunicaciones en un plan que por vez primera abarcaba todo el territorio. Con la finalidad de reducir la influencia de la iglesia, fueron expulsados los jesuitas y se limitó el poder de la inquisición.

    Nuevas tierras fueron puestas en explotación en un ambicioso programa de repoblación. Se fomentó la marina de guerra, y el monarca propugnó las reformas urbanísticas que harían de la Villa y Corte una ciudad digna de su condición de cabeza de la monarquía.

    En diferente regiones “Sociedades de Amigos del País” estudiaron y fomentaron las posibilidades de explotación de las riquezas naturales. Los intelectuales escribieron libros e informes para señalar las vías más rápidas para modernizar la monarquía.

    En Austria José II, tras abolir la servidumbre personal, con el propósito de debilitar el régimen feudal, entregó la propiedad de la tierra a los campesinos que pagarían una renta compensatoria a los antiguos propietarios. Un edicto de tolerancia permitió la libertad de culto a los no católicos.

    Federico II en Prusia abolió la tortura, proclamó la tolerancia religiosa y acogió a los jesuitas expulsados de otros países para confiarles puestos de responsabilidad en un sistema moderno de enseñanza.

    La apertura de Rusia hacia el oeste había sido iniciada a principios de siglo por Pedro el Grande. La construcción de una nueva capital, San Petersburgo, en la desembocadura del Neva, quedaba como el símbolo de esta política occidentalista, que culminaría en la segunda mitad del siglo Catalina II, persona de esmerada cultura, la zarina mantuvo correspondencia con Voltaire, Diderot y D'Alembert. Su plan más ambicioso, la colonización de las llanuras fértiles del sur, culminó con la construcción de ciudades, centenares de aldeas, el puerto de Sebastopol y la ampliación del de Odessa.

    En los Urales fueron instaladas fábricas metalúrgicas. Revueltas campesinas demostraron las contradicciones de una política ilustrada que no ponía fin al mayor drama de la vieja Rusia.

    5.2. LA POLÍTICA

    La soberanía absoluta del monarca constituía el principio básico del sistema político. Los intelectuales reformadores creían que sólo apoyándose en ella se podía acometer la educación del pueblo y el progreso de la economía.

    Se habla de despotismo, porque el rey conservaba su autoridad sin límites.

    Sin embargo, estos reyes, que habían recibido, en su mayoría una educación francesa y conocían la obra de los filósofos, pensaban que debían orientar su poder para hacer reformas en beneficio del pueblo.

    5.3. LA ECONOMÍA

    Se afrontaría la construcción de una red de comunicaciones y fábricas y la expansión de los cultivos.

    Se trataba de hacer obras útiles para el pueblo, no monumentos a la grandeza de la monarquía.

    El aumento de la población fue considerado objetivo inmediato de los gobiernos, porque sólo así podía realizarse un programa de desarrollo que trajera la prosperidad.

    6. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN

    Comenzó a criticarse la concentración, de todos los poderes del trono. Los reyes debían compartir el poder. Con este estandarte se generaron los primeros movimientos revolucionarios.

    Más evidente parecía la crisis de la nobleza. Para atender a sus dos funciones esenciales, administrar justicia y defender a la comunidad con las armas, resultaba un grupo anacrónico. La administración de justicia empezó a solicitar jueves independientes, mejor preparados.

    La segunda función, el monopolio de la carrera militar, con la exigencia de título para la entrada en las Academias militares, se vio desfasada ante el nacimiento de los ejércitos nacionales.

    Pronto se comprobaría, en la Revolución francesa, que la nación en armas, es decir, un ejercito formado por todos los ciudadanos, resultaba más eficaz que las mesnadas profesionales dirigidas por títulos nobiliarios.

    En general, en una Administración cada vez más compleja, ofrecía ventajas el técnico sobre el título. En consecuencia, la nobleza perdería en pocos años la mayoría de sus privilegios tradicionales: la justicia, la defensa, el gobierno.

    El segundo estamento privilegiado se vio en similar situación de falta de adaptación. Los señores eclesiásticos desaparecieron con la abolición de los señoríos. La mayoría de los clérigos carecían de preparación técnica, lo mismo que los nobles, y fueron relevados en muchos puestos por laicos.

    En general la cúpula eclesial, los obispos, se resistieron a la pérdida de posiciones; por el contrario, bastantes sacerdotes, se sumaron a los nuevos modelos de reparto del poder y soberanía de la nación.

    En el siglo XVIII la población creció rápidamente, favorecida por decisiones de los monarcas ilustrados. Y para alimentarla debían aplicarse innovaciones técnicas al trabajo del campo. Y prestar atención a la industria y a las comunicaciones.

  • LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

  • LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

  • ¿QUÉ ES LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL?

  • Hacia 1820 empezó a utilizarse en Francia la expresión “Revolución Industrial” para referirse a la intensa transformación que había experimentado la vida del hombre a lo largo del último tercio del siglo XVIII en Inglaterra.

    En cuatro puntos puede resumirse la Revolución Industrial:

    • Crecimiento rápido de la población, lo que exigía la producción masiva de artículos.

    • Nuevas materias primas para atender al aumento de la demanda.

    • Nuevas fuentes de energía.

    • Empleo de máquinas en el trabajo.

  • LAS BASES DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

      • LA REVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA.

    El factor clave en el crecimiento de la población europea fue el descenso acusado de la mortalidad debido a tres factores principales: avances médicos, mejora de la calidad de la vivienda y alimentación, y preocupación por la higiene.

    No se trató de una relación automática (crecimiento de la población / industrialización).

    En conjunto, Europa, que tenía en 1750 alrededor de 130 millones de habitantes, había doblado su población en 1859.

      • CRECIMIENTO DE LAS CIUDADES

    Otro estímulo para la demanda fue el crecimiento urbano.

    En 1800, en Europa sólo superaban los cien mil habitantes 23 ciudades, en 1900 ya eran 135.

    El incremento de las funciones de la ciudad demandaba un número mayor de aparatos, materiales de construcción, medios de transporte, etc, exigidos por la diversificación del trabajo.

      • LAS MATERIAS PRIMAS

    Para atender las necesidades de una población en expansión se estimularon las industrias textil y siderúrgica, convirtiéndose el algodón y el hierro en materias primas imprescindibles.

      • ENERGÍA NUEVA

    Sucesivamente, el carbón, la electricidad y el petróleo serían palancas decisivas en la industrialización del mundo. Electricidad y petróleo alimentarían la llamada segunda revolución industrial, de finales del siglo XIX; el carbón lo fue de la primera.

      • LAS MÁQUINAS

    La industrialización se apoyó en una cadena continua de inventos, deslumbradora para los contemporáneos. A las nuevas técnicas contribuyeron dos generaciones de inventores. Al más destacado, James Watt, se debe la máquina de vapor, el símbolo de la primera industrialización.

    1.3. LA APORTACIÓN DE LA AGRICULTURA

    Conviene aclarar la aportación de la revolución agrícola a la industria.

    Por dos motivos la agricultura se enfrentó al desafío de su tecnificación: tenía que alimentar un volumen mayor de población y debía conseguirlo con menos empleo de mano de obra. En consecuencia, las innovaciones en el laboreo de la tierra se sucedieron desde los primeros años del siglo XVIII de forma ininterrumpida.

    Todo ello con la aparición de nuevo instrumental agrícola.

    En conjunto, la agricultura contribuyó a la industrialización mediante cuatro aportaciones:

    • Producción de alimentos para una población en expansión.

    • Suministro de mano de obra para la industria.

    • Acumulación de capitales que posibilitaron el nacimiento de nuevas empresas.

    • Mercado para la venta de maquinaría agrícola

    1.4. LA REVOLUCIÓN EN EL TRANSPORTE

      • EL FERROCARRIL

    El ferrocarril tiene su antecedente en las vagonetas de las minas, movidas sobre raíles por la fuerza del hombre. En vida de Watt no fue posible aplicar a este sistema de transporte la máquina de vapor, porque se opuso el inventor y dueño de la patente. Pero, tras su muerte, Stephenson diseñó la locomotora, es decir, la máquina de vapor aplicada a la tracción sobre raíles.

    La industria siderúrgica había encontrado su campo de expansión. Al iniciarse la red ferroviaria, el consumo de hierro y acero se disparó.

    Los efectos económicos de este medio de transporte fueron importantísimos. Entre otras cosas, permitió afrontar las hambrunas locales.

      • EL BARCO DE VAPOR

    Al tiempo que el ferrocarril atravesaba los continentes, el barco de vapor atravesaba los océanos. Los barcos de chimeneas humeantes, hélice y casco de hierro garantizaron una mayor capacidad de carga y una velocidad constante, que no dependía de los caprichos de los vientos.

    Los iniciadores fueron los franceses con barcos movidos por máquinas de vapor que hacían girar enormes ruedas de paletas.

    Un americano, Robert Fulton, después de varios ensayos en el Sena, llevó esta técnica a su país y consiguió enlazar Nueva York y Albany (1807) con un barco movido por una máquina construida por Boulton y Watt.

    En una primera fase el barco de vapor dio nuevo valor comercial a los ríos.

    En una segunda fase, se enseñorearon del tráfico oceánico.

    1.5. CAMBIOS EN LA ECONOMÍA

      • EL MERCADO

    La industria exigía una nueva forma de organización del trabajo. Al artesano que trabajaba en un pequeño taller le sucedió el obrero, que lo hacía en fábricas cada vez más grandes y que no producía el objeto entero sino sólo una parte del mismo, lo que suponía el trabajo en cadena (taylorismo).

    Las fábricas y las máquinas requerían grandes inversiones de dinero.

      • LA EMPRESA CAPITALISTA

    Hacia 1860 al escala del mercado, con el desarrollo de los ferrocarriles, la industria química y la extracción petrolífera, exigía inversiones más cuantiosas y comenzaron a proliferar las sociedades anónimas, cuyo capital se formaba con la adquisición de acciones en bolsa.

    En esa fase las bolsas asumieron un volumen muy superior al que hasta entonces habían conocido.

      • LOS BANCOS

    La Banca constituye la tercera institución típica de la economía industrial.

    En un principio podían emitir moneda (bancos de emisión); luego su función quedó relegada a la de sociedad de crédito, que prestan dinero a las empresas que lo necesitan y obtienen un beneficio por este préstamo.

    En Francia, la Sociedad General, fundada en 1859, dio la pauta para otras sociedades similares. Además de prestar dinero, los Bancos se implicaron ellos mismos, mediante la adquisición de acciones, en la marcha de las industrias.

      • CRISIS ECONÓMICAS CÍCLICAS

    Con la Revolución industrial la producción aumentó de forma asombrosa. Sin embargo, este aumento estaba afectado por una gran inestabilidad; a periodos de prosperidad sucedían otros de depresión.

    Durante cierto tiempo el mercado absorbía la producción, pero en un momento dado comenzaba a quedar remanentes sin vender.

    En paso de la prosperidad a la depresión se llama crisis, y el periodo que abarca las dos tendencias, ciclo.

  • LOS PAÍSES DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

  • 2.1. INGLATERRA, LA PIONERA

      • LA SUPREMACÍA INGLESA.

    Inglaterra fue la cuna de la Revolución Industrial.

    Con poco más del 2% de la población mundial, monopolizaba la mitad de la producción de hierro fundido y poseía la primera marina del mundo.

    Su red férrea sobrepasaba la de Francia y Alemania. Su industria algodonera triplicaba la de los tres países que la seguían: Francia, Alemania y Austria juntos. Su producción de carbón con 56 millones de toneladas, representaba cerca del 70% de la europea y equivalía a 10 veces la de Francia.

      • SUS VENTAJAS

    La primera ventaja de Inglaterra fue su población joven y dinámica.

    La serie inagotable de máquinas cada vez más eficientes puede seguirse por las patentes.

    La posesión de carbón supuso otra ventaja. En el hierro, sobre todo en la innovación para su trabajo, ha de señalarse otro signo de preeminencia.

    El método del pudelaje fue inventado por Cort en 1784. En 1856, Bessemer, y en 1878, Thomas contribuían con nuevas técnicas a eliminar el fósforo del mineral y conseguían fabricar acero básico.

      • LOS SECTORES. TEXTIL Y SIDERÚRGICO

    En la trilogía algodón, hierro, ingeniería, se basó el modelo de industrialización ingles. Alrededor del año 1800 la industria algodonera daba trabajo a 100.000 personas en las fábricas de hilados y a 250.000 en las de tejidos, y su valor alcanzaba el 40% del total de las exportaciones inglesas.

    El segundo gran sector se localizó en la siderurgia. También este sector contempló una innovación constante, desde la eliminación de escorias al empleo de hornos mayores, plataformas y raíles para el transporte.

    2.2. DIFUSIÓN DE LA INDUSTRILIZACIÓN

    Inglaterra Se convirtió en el espejo para las restantes naciones. Las ventajas de la industria resultaban evidentes, pero las condiciones de cada país eran distintas y no era siempre posible repetir el modelo británico.

      • LA PRIMERA OLEADA: BÉLGICA Y FRANCIA

    Bélgica se caracterizó por la mimesis de Inglaterra. Facilitaron esta industrialización temprana, que se intensificó a partir de 1839, fecha de su separación de Holanda, una red de comunicaciones tupida y la participación de la banca en las empresas industriales.

    La industrialización francesa fue claramente más lenta que la británica. En primer lugar Francia careció de la poderosa demografía británica. La rareza y mediocridad del carbón se erigió en otro freno. Como factor principal se ha señalado la insuficiencia de las vías de comunicación. A pesar de ello todo indica que los franceses optaron por una industria de calidad.

      • APARICIÓN DE DOS GRANDES POTENCIAS: ESTADOS UNIDOS Y ALEMANIA

    Los Estados Unidos se encontraron con tres frenos principales a la industrialización después de la independencia: el dominio económico de la antigua metrópoli, la escasez de mano de obra y la ausencia de vías de comunicación. Los obstáculos fueron vencidos con tenacidad. El incremento de la población fue muy rápido; las vías de comunicación se construyeron aceleradamente y no faltaron innovaciones técnicas.

    El despegue fabril puede fecharse hacia 1820. En 10860, los Estados Unidos se habían colocado en el segundo lugar del mundo por sus índices de fabricación.

    La revolución industrial alemana se inició con veinte años de retraso respecto a la francesa, pero fue más explosiva a partir de 1850. El retraso se explica por la compartimentación política de los estados germánicos, aunque la unión aduanera de los estados del norte en 1834 intentó superarla

    La rauda industrialización alemana, que les permitió recuperar el retraso, fue facilitada por varios vectores: juventud de la población, densa red de comunicaciones férreas y fluviales, apoyo del Estado a partir de la constitución del Imperio en 1871, investigación tecnológica, riqueza en carbón y, desde 1871, en hierro, al incorporar Lorena.

  • LA ERA DE LAS REVOLUCIONES POLÍTICAS

  • EL NACIMIENTO DE LOS ESTADOS UNIDOS

  • LAS COLONIAS INGLESAS DE AMÉRICA DEL NORTE

  • Los ingleses llegaron al continente americano a principios del siglo XVII.

    La emigración inglesa al Nuevo Mundo se vio estimulada por motivos religiosos. Disidentes de la iglesia anglicana, los denominados “padres peregrinos”, desembarcaron del Mayflower en 1620.

    Medio siglo más tarde, William Penn fundó una colonia para todos los cristianos perseguidos en Europa; en su honor se llamaría Pensilvania.

    Organizados en 13 colonias, en vísperas de la independencia la población se acercaba a los 3 millones de habitantes. El puerto de Boston se convirtió en sede de opulentas compañías, mientras en las universidades de Harvard y Yale se discutían las doctrinas de los filósofos franceses. En el centro del territorio la economía dependía de la exportación de madera: su puerto era Nueva York; su ciudad más importante, Filadelfia.

  • LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

  • La conversión de estas colonias en una nación se debió a una combinación de intereses e ideas. En 1765 el gobierno ingles fijó un derecho de timbre para los periódicos. Los colonos protestaron porque carecía de representación en el Parlamento de Londres para defender sus intereses. Un nuevo impuesto, la tasa del té, agravó la tensión.

    Pero el choque colonos-metrópoli no fue producido sólo por intereses encontrados. Los delegados de las 12 colonias se reunieron en Filadelfia, y el 4 de julio de 1774 hicieron pública la Declaración de Independencia. Su principal redactor, Thomas Jefferson, sostenía en este documento que entre los derechos inalienables de todos los hombre se encuentran la vida, la libertad y el derecho a la felicidad. Constatando la tiranía del poder real, afirmaba el derecho de los pueblos a resistir a la opresión.

    No dispuesto el gobierno de Londres a aceptar la independencia de sus colonias, envió una expedición naval. Pero los insurgentes encontraron en George Washington una figura de excepcional capacidad militar. Los colonos se impusieron y el ejército inglés sufrió sucesivas derrotas. Primero la capitulación en Saratoga (1777), posteriormente el aislamiento de otro ejército a reconocer la independencia en el Tratado de Versalles (1783).

  • LOS PRIMEROS PASOS DE UNA GRAN NACIÓN

  • La independencia de los Estados Unidos tuvo un doble valor. En primer lugar, se convirtió en el estímulo para una cadena de revoluciones a ambos lados del Atlántico. En segundo ligar, las ideas esenciales del liberalismo, las que los filósofos habían desarrollado en libros, quedaban impresas ahora en documentos políticos y modelaban por medio de constituciones un nuevo tipo de régimen.

    Ocho días después de la Declaración de Independencia aparecía otro documento, la Declaración de Derechos de Virginia, en la que se afirmaba que “todos los hombres son, por naturaleza, igualmente libres e independientes”. De forma rotunda se sostenía que “todo poder corresponde al pueblo”.

    En este código Constitucional por vez primera quedaba codificada la división de poderes que había pedido Montesquieu: el poder ejecutivo se confiaba al Presidente, el poder legislativo correspondía a dos Cámaras (Senado y Cámara de Representantes), el poder judicial se confiaba a un Tribunal Supremo formado por jueves independientes.

  • LA REVOLUCIÓN FRANCESA

  • LAS CAUSAS DE LA REVOLUCIÓN

  • La Revolución francesa de 1789 marcó una fecha crucial en la historia de Francia.

    No se trataba sólo de un cambio súbito y violento en al titularidad del poder sino además del nacimiento de un nuevo modelo político y social. Suponía la extinción del Antiguo Régimen. Atrás quedaban las monarquías absolutas y los estamentos privilegiados y la desigualdad de los individuos, para dar paso a regímenes en los que el poder se repartía y todos los individuos eran considerados iguales ante la ley.

    Con la trilogía “Libertad, Igualdad, Fraternidad” se presentaba la bandera de un mundo nuevo.

      • CAUSAS

    • Ideas. Las ideas que nutrieron la Revolución de 1789 procedían de los filósofos ilustrados, sobre todo la noción de que el poder se fundamenta en un contrato, inspirada por Rousseau, y la de que el poder debe estar repartido, como había teorizado Montesquieu.

    • Social. La revolución se propuso acabar con el feudalismo, aboliendo los privilegios de la nobleza y el clero y facilitando el acceso al poder de la burguesía, formada por los hombres de negocios y las profesiones liberales.

    • Problemas económicos. La mala cosecha del año 1788 provocó subidas de los precios del grano y el pan, mientras se hundían a los precios del vino, lo que arruinó a los pequeños agricultores de Burdeos, Borgoña y el Valle del Loira. Por otra parte el Estado francés recaudaba impuestos insuficientes para sus gastos, al estar exentos precisamente los estamentos con mayor capacidad económica.

    • Política. El clamor por la convocatoria de los Estados Generales, inexcusable para implantar nuevos impuestos, fue la reclamación más extendida en los meses anteriores al inicio de la revolución.

  • LA SOCIEDAD FRANCESA EN VISPERAS DE LA REVOLUCIÓN

  • La nobleza se aferraba a sus privilegios, y con mayor tenacidad a la exención de impuestos. La alta nobleza monopolizaba todos los cargos palatinos. Sin embargo, la pequeña nobleza se arruinaba inexorablemente porque sus ingresos resultaban insuficientes para los dispendios de su forma de vida.

    Eran odiados por os campesinos a los que extorsionaban.

    El clero, unas 120.000 personas, no constituía una clase homogénea. El alto clero, formado por obispos, abades y canónigos, procedía de familias nobiliarias y poseía alrededor del 10% de las tierras más ricas de Francia.

    En contraposición, el bajo clero - curas y vicarios- constituía una especia de proletariado eclesiástico.

    El denominado Tercer Estado, integrado por las clases populares de ciudades y campos, tenía su estrato superior en la burguesía, el grupo que acaudillaría la revolución en su propio beneficio.

    En las capas populares de las ciudades podían diferenciarse artesanos, organizados en gremios y cuyos oficios se veían en riesgo ante la marea de la incipiente industrialización.

    En el mundo rural los campesinos representaban el grupo más nutrido, pues abarcaba a 20 de los 25 millones de franceses.

  • LAS IDEAS MÍTICAS: LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD

  • La palabra Libertad se convirtió en el catecismo político de la generación revolucionaria. La libertad se entendía como la ruptura con el Antiguo Régimen. Al iniciarse su derribo en el verano de 1789, empezó a ser denominada esta fecha “el año I de la Libertad”.

    Entre las libertades que se conquistaron la primera era la del individuo, titular de una serie de derechos (seguridad, propiedad, resistencia a la opresión); a continuación e enumeraban como esenciales la libertad de opinión, de prensa, de reunión, de culto.

    La igualdad se enarboló para reclamar la supresión de todos los privilegios. En el plano legar se implantó como una conquista irreversible la igualdad ante la ley.

    Pronto los dirigentes revolucionarios reclamarían que los méritos debían diferenciar a los individuos, y otorgaron el reconocimiento de voto únicamente a los ciudadanos activos, que poseían determinadas capacidades. Frente a esta restricción la extrema izquierda de los revolucionarios reclamaba la igualdad absoluta.

    La Fraternidad, la palabra menos usada de las tres en los documentos revolucionarios. No eran ideas equivalentes. La libertad y la igualdad eran derechos, la fraternidad únicamente un deber moral. A pesar de todo completó la famosa trilogía y aparecía cerrando las invocaciones.

  • DOS ESCENARIOS: VERSALLES Y PARÍS

  • La revolución se inició en dos escenarios: Versalles, sede la Corte, y Paris, la gran ciudad que contemplaba los primeros ensayos industriales.

    Luis XVI se vio obligado a convocar los Estados Generales, que no se habían reunido desde la lejana fecha de 1614. En esta asamblea se sentaban representantes de la nobleza y el clero, y diputados de las ciudades o del Tercer Estado, que deberían ser elegidos.

    Los Estados Generales se abrieron en Versalles el 5 de mayo de 1789. Los representantes de nobleza y clero pretendían reunirse en cámara aparte y que las votaciones se realizaran por estamentos, con lo que dispondrían de dos votos frente a uno del estado llano; los delegados de éste reclamaron la reunión en una sola cámara y el voto por cabezas.

    Los representantes del Tercer Estado, con el apoyo de una parte del clero, se trasladaron al “Juego de Pelota” y se proclamaron Asamblea Nacional Constituyente, calificándola como único órgano de representación de la nación francesa y jurando no separarse hasta que se reconociera su poder.

    La nobleza y el rey se vieron obligados a ceder.

    El segundo episodio en el derrumbamiento de la monarquía absoluta tuvo su escenario en Paris. Una muchedumbres enardecida por los suceso de Versalles y la carestía de los alimentos asaltó la prisión de la Bastilla.

    Los diputados de la Asamblea abolieron el 4 de agosto los privilegios, reconocieron a todos los hombres iguales en derechos. Y el 26 de agosto aprobaban un documento trascendental, la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano.

    La Asamblea Constituyente proclamó que la soberanía residía en al nación, no en el monarca, y aprobó en 1791 una Constitución que respetaba al rey pero le privaba de sus poderes absolutos.

    En una cámara única residía el poder legislativo, incorporando amplias facultades, como al de declarar la guerra y firmar los tratados internacionales; el rey de los franceses conservaba e poder ejecutivo, y nombrara los ministros, pero debía jurar la Constitución; el poder judicial se confiaba a jueces elegidos, con lo que se impedía la venta de cargos, y se proclamaba la gratuidad de la justicia.

  • LOS PROBLEMAS

      • LA AMENAZA REALISTA

    Muchos partidarios de la monarquía absoluta se exiliaron y en los países vecinos se organizaron e intentaron frenar la Revolución. Los exiliados reclamaron la ayuda de los restantes monarcas europeos. Y varios ejércitos invadieron Francia. La guerra contribuyó a radicalizar a los revolucionarios.

    Con una leva de 300.000 hombres se intentó salvar la revolución.

    Otra amenaza surgió con el levantamiento de “la Vendée”. En febrero de 1791 los campesinos de los alrededores de Vannes tomaron las armas para defender a su obispo, que se negaba a jurar la Constitución.

      • LA DIVISIÓN DE LOS REVOLUCIONARIOS

    En la Asamblea Constituyente se distinguieron dos grupos: girondinos y montañeses. Los girondinos rechazaban la violencia, defendían el derecho de propiedad, y creían que la revolución necesitaba estabilidad. Los montañeses formaron un conglomerado heterogéneo. Su grupo principal lo formaban los jacobinos, entre cuyos dirigentes sobresalió Robespierre. Creían que la revolución tenía como misión conseguir la felicidad del pueblo y para tal objetivo resultaba inexcusable la violencia.

    2.6. LA FASE EXALTADA: EL TERROR

    Tras un intento de huida del rey, una nueva asamblea, denominada Convención, controlada por los montañeses, proclamó la República y condenó por traición y llevó al cadalso a Luis XVI en enero de 1793.

    Robespierre y su grupo impusieron medidas excepcionales: Comité de Salud Pública, Ley de Sospechosos. Con esta ley fueron detenidos medio millón de ciudadanos, y varios miles condenados a muerte, entre ellos los dirigentes girondinos y montañeses moderados como Danton o Desmoulins. Es la fase conocida como el Terror.

    Hasta entonces la revolución había favorecido a la burguesía ahora había llegado la hora de lo que se llamó “cuarto estado”, la hora de la soberanía popular, como la había soñado Rousseau. Su medida económica, una tasa que establecía un precio máximo para el pan y otros artículos fundamentales. Su medida política, el sufragio universal.

    La constitución de 1793, republicana, instauró el sufragio universal directo.

  • LA REPÚBLICA DE LOS PROPIETARIOS

  • Con la condena a muerte de Robespierre y otros dirigentes jacobinos, la revolución, perdida su grandeza, inició un periodo de estabilidad. Los nuevos dirigentes se orientaron hacia el desmontaje de la política jacobina.

    Ante todo fue suprimida la tasa del precio máximo. Olvidado el sufragio universal directo, se aprobó un sistema de colegios electorales, compuestos por los 600 mayores contribuyentes de cada departamento.

    En esta fase, mientras se robustecía el poder ejecutivo, reducido a cinco miembros (Directorio), el legislativo se convertía en una fachada. Se optó por crear una cámara alta, el Senado, cuyos miembros eran renovados mediante listas que debían ser aprobadas por el poder ejecutivo.

  • EL IMPERIO NAPOLEÓNICO

  • 3.1. NAPOLEÓN

    En el periodo abierto por la Revolución de 1789, el último capitulo fue protagonizado por una figura mítica: Napoleón Bonaparte. En su gobierno de Francia introdujo novedades de tanta importancia en el mundo contemporáneo como el Código civil.

    El Directorio de cinco miembros constituido después del golpe termidoriano de 1794 tuvo que enfrentarse a una doble oposición: los realistas y los jacobinos. El peligro exterior y el interior contribuyeron a un nuevo golpe de Estado que colocó al frente del poder ejecutivo a tres cónsules: Bonaparte, Sieyés y Ducos.

    3.2. EL EMPERADOR

    Un tratado de paz firmado con Inglaterra en 1802 había convertido a Napoleón en cónsul único y vitalicio. Una nueva guerra con Inglaterra le encumbró al trono imperial tras un plebiscito.

    En el gobierno de Francia todo se orientó a la concentración del poder en Napoleón.:

    • El poder legislativo perdió totalmente su independencia, con sesiones cada vez más breves del Parlamento.

    • El poder ejecutivo quedó en manos del emperador.

    • Intervención de la justicia. Fueron destituidos u obligados a dimitir 160 magistrados en 1808. Se completó el Código Civil, que señaló líneas del derecho europeo a lo largo del siglo XIX; pero en otro aspecto suponía el retorno al Antiguo Régimen, cuando el rey era la fuente de la justicia.

    • La libertad de prensa y palabra fueron sometidas a controles estrictos, hasta desaparecer prácticamente, cuando se restableció la censura.

    3.3. LAS CAMPAÑAS NAPOLEÓNICAS

    Napoleón sostuvo guerras continuas contra coaliciones de potencias dirigidas por Inglaterra.

    Con su supremacía en el mar, el gobierno británico intentaba estrangular el comercio hacia Francia; Napoleón, con el bloqueo continental, buscaba asfixiar Gran Bretaña contándole los suministros desde todos los países. En el terreno económico las dos potencia sufrieron penalidades sin conseguir su objetivo. Pero en el terreno militar brilló el genio estratégico y táctico del emperador francés, que obtuvo una cadena de éxitos, que llegaron a parecer imparables a sus adversarios. Desde el punto de vista militar, entre las sucesivas campañas sobresalen la de 1805.

    Fue el año de la derrota napoleónica en Trafalgar, que demostró la supremacía marítima de Inglaterra, y de las grandes victorias terrestres de Bonaparte en Ulm y Austerlitz.

    Dos errores cometió Napoleón en su carrera de éxitos: España y Rusia. La invasión de España en 1808 buscaba reforzar el bloqueo continental, pero se topó con un nuevo tipo de guerra irregular para la que no estaba diseñado su ejército: la guerrilla.

    La invasión de Rusia en 1812 chocó con una geografía de distancias imposibles APRA la logística de la época: los rusos se retiraban sin combatir, dejando al adversario sólo campos quemados. Napoleón entró en un Moscú en llamas. El frío del invierno trasformó la retirada en un desastre, en el que perecieron 45.000 soldados.

    3.4. EL SISTEMA CONTINENTAL

    No se conformó el emperador con la supremacía francesa; soñaba con una Europa unida balo la dirección de Paris. Los territorios dominados militarmente fueron encuadrados en una especia de federación, varios de ellos bajo dinastías familiares.

    En fin de este inmenso tinglado continental se produjo con al derrota militar. Tras las sangrías de España y Rusia, al coalición de potencias derrotó a Napoleón en Leipzig (1813), y definitivamente en Waterloo (1814). Desterrado Napoleón a la lejana isla de Santa Elena, se hundía la obra napoleónica y comenzaba su leyenda.

  • EMANCIPACIÓN DE LA AMERICA ESPAÑOLA

  • 4.1. CAUSAS DE LA EMANCIPACIÓN

    A lo largo del reinado de Fernando VII, en el primer tercio del siglo XIX, las posesiones españolas en el continente americano se emanciparon, naciendo una constelación de naciones independientes.

    • CAUSAS EXTERNAS

    • Las ideas de libertad e igualdad de la Ilustración.

    • La influencia de la independencia norteamericana y la de la Revolución francesa.

    • La grave situación de España durante la guerra de independencia contra Napoleón.

      • CAUSAS INTERNAS

    • Administración defectuosa.

    • Expulsión de los jesuitas en el reinado de Carlos III.

    • Postergación de los criollos, descendientes de españoles, que controlaban el comercio pero veían vedados los puestos de gobierno, ocupados por españoles enviados desde la península.

    • Razones económicas. España intentaba mantener el monopolio del comercio con sus colonias; los comerciantes americanos reclamaban de régimen de libertad.

    4.2. DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA

    La revuelta contra España tuvo tres focos principales: México, Caracas y Buenos Aires. Los insurgentes se resistían a hacer una declaración solemne de independencia, porque podría complicar sus relaciones con Inglaterra, en ese momento aliada de España en al guerra contra Napoleón.

    Sin embargo, en Caracas, se adoptó una postura radical con la proclamación del 5 de Julio de 1811. La Declaración de Caracas, a imitación de la de Filadelfia, aprovechaba la circunstancia para dar a conocer su filosofía política: “los imprescriptibles derechos que tiene los pueblos para destruir todo pacto, convenio o asociación que no llena los fines para que fueron instituidos los gobiernos”.

    Y reafirmaba el pleno poder de Venezuela. Del paralelismo con Filadelfia podemos deducir que el documento norteamericano influyó en los redactores de Caracas y que los mismos ideales inspiraron ambas independencias.

    4.5. FASES DE LA EMANCIPACIÓN

    Distinguiremos tres fases.

    • Espontánea. A partir de 1810, en los focos bélicos, las Juntas revolucionarias actuaron sin coordinación.

    • Grandes campañas. A partir de 1815, comenzaron las campañas militares de Bolívar, en el norte a partir de Caracas, y del argentino San Martín, en el sur a partir de Buenos Aires.

    • Últimas campañas. En los años 1823 y 1824, España realizó un postrer esfuerzo para sofocar militarmente la rebelión. Pero en diciembre de 1824,el ejercito de Sucre, lugarteniente de Bolívar, derrotó en Ayacucho al cuerpo expedicionario español de general La Serna. Nacía una constelación de repúblicas sin lazos entre ellas.

    4. LA RESTAURACIÓN Y LAS REVOLUCIONES LIBERALES

    1. LA RESTAURACIÓN

    1.1. LA PENTARQUÍA. EL ORDEN FRENTE A LA REVOLUCIÓN

    Derrotado Napoleón, las potencias europeas se enfrentaban en 1814 a la tarea de encontrar un nuevo sistema de relaciones internacionales que sustituyera al de una potencia hegemónica apoyada en su supremacía militar. El nuevo orden europeo vendrá definido por cinco potencias, las cuatros vencedoras de Napoleón -Gran Bretaña, Rusia, Austria y Prusia- y la misma Francia.

    Rusia representaba la fisonomía más pura de Antiguo Régimen político. El zar Alejandro I, era un europeísta, un estadista convencido de que debía intervenir en los asuntos continentales. Pero era, además, un monarca absoluto.

    Gran Bretaña aparecía como el contramodelo del imperio zarista. Poseía un régimen parlamentario y había obtenido algunas lecciones de la experiencia napoleónica.

    Prusia puso las bases para su hegemonía en Alemania, la que le permitiría medio siglo más tarde dirigir el proceso de la unificación.

    Austria era un imperio reciente. En 1804 Francisco II, ante el avance de los ejércitos napoleónicos, había asumido el título de emperador de Austria. Sus fronteras abarcaban el conjunto de territorios gobernados por los Augsburgo. Su canciller, Metternich, se alzó como el gran ordenador al convertir su estado en el pivote del sistema de la Restauración.

    Finalmente, se inscribió Francia en este cónclave de grandes.

    1.2. EL CONGRESO DE VIENA

    La Restauración fue lo opuesto a la Revolución. El término alude a la reposición del Antiguo Régimen. En el orden internacional supuso la repulsa de la hegemonía de una potencia. En consecuencia, si Napoleón había impuesto un sistema continental mediante la guerra, había llegado el momento de implantar otro mediante un acuerdo firmado por todas las naciones.

    Con esta finalidad se reunió en Viena un congreso en septiembre de 1814. A lo largo de diez meses las potencias debatieron acerca del nuevo orden. El mapa europeo fue remodelado.

    1.3. EL NUEVO MAPA EUROPEO

    Polonia había sido repartida entre Rusia, Prusia y Austria. Alejandro I deseaba restablecer su unidad con el objetivo de incorporarla al Imperio zarista, y para convencer a Prusia le ofreció en compensación Sajonia.

    En el reajuste territorial Inglaterra fue la potencia más beneficiada. Conseguía bases en el mar del Norte el Mediterráneo, el camino oceánico de las Indias y en las Antillas. Rusia a pesar de las precauciones de Metternich, avanzaba hacia Europa occidental con al incorporación de Finlandia y Besarabia.

    Se unieron naciones que deseaban estar separadas, como Bélgica y Holanda. A la inversa, se decidió que quedaran divididas naciones que deseaban unirse, casos de Italia y Alemania. Inglaterra consiguió que no se forjara una gran potencia continental que contrarrestara su supremacía en los océanos. Austria, con la división de Italia y Alemania, quedaba como el centro de un imperio, eje en torno al cual giraba la estabilidad del continente.

    1.4. LA SANTA ALIANZA

    En septiembre del 1815, firmaron en Parí el zar Alejandro I, el emperador Francisco I de Austria y el rey Federico III de Prusia, bajo la invocación a la Santísima Trinidad, un acuerdo solemne bautizado como Santa Alianza. Unía la religión y la diplomacia, intentando otorgar un carácter sagrado a los acuerdos políticos.

    En el documento se colocaba la política internacional bajo el patronazgo de las Sagradas Escrituras y los monarcas se comprometían a prestarse como hermanos en toda ocasión asistencia y socorro para “proteger la religión, la paz y la justicia”.

    Los intelectuales europeos, todavía esperanzados en el futuro de las ideas liberales, acusaron al documento de reaccionario.

    1.5. LA DOCTRINA DE LA INTERVENCIÓN

    En el ámbito de la teoría política formularon principios que consideraban como la ortodoxia, la definición del verdadero orden frente a los excesos y desviaciones de la etapa revolucionaria. Custodios de ese orden, consideraban de su responsabilidad intervenir en todos los conflictos, incluso los internos de los estados.

    Junto a este principio de intervención se distinguen algunos otros.

    • LEGITIMISMO

    La palabra legitimidad aparece recurrentemente en los escritos de Talleyran y Metternich. Coinciden en afirmar que las revoluciones comienzan con la privación de su poder a los soberanos legítimos; por tanto, no será posible la paz si al frente de los estados no se encuentran los auténticos titulares de la soberanía.

    El rey legítimo no puede estar limitado por ninguna ley porque su poder es de origen divino.

    A partir de esta formulación la soberanía nacional es calificada como una usurpación, una herejía política.

    En consecuencia, se rechazan las constituciones, a no ser que se trate de un documento otorgado por el monarca y sin menoscabo de su poder. Con este planteamiento se rechazaba frontalmente el liberalismo.

    • CONGERSOS

    Las potencias propugnaron que congresos internacionales sustituyeran a la guerra como árbitro. Se trataba de un procedimiento de enorme trascendencia en la historia futura, porque a partir de Viena los gobernantes se ocuparían de resolver en reuniones internacionales los problemas comunes.

    • INTERVENCIÓN

    La Santa Alianza adquiría una función de caución moral, de gendarme de los poderes legítimos.

    En efecto, en sucesivos congresos se acordó la intervención en los países en desorden. No estaba amenazado el estatuto territorial de 1815. Lo que se defendía era, por tanto, un principio teórico, la legitimidad, y un procedimiento, la acción colectiva.

    1.6. LA POLÍTICA DE LA INTERVENCIÓN

    No quedaron inmóviles los grupos liberales ante esta política de vuelta al pasado. El primer acto tubo lugar en España. El 1 de enero el teniente coronel Riego se manifestó con sus tropas contra el absolutismo de Fernando VII y a favor del restablecimiento de la constitución de Cádiz. Tras dos meses de enfrentamientos, el 7 de marzo el rey aceptaba la Constitución gaditana.

    2. LAS REVOLUCIONES LIBERALES

    2.1. EL PRIMER ASALTO: LAS INSURRECCIONES DE 1830

    En el año 1839, en varios países europeos se produjeron convulsiones revolucionarias. Al igual que había ocurrido en 1789. Francia ocupó el epicentro del seísmo. Sin duda, pero no eran idénticas todas las insurrecciones.

    Podían distinguirse dos tipos:

    • Revueltas de carácter liberar. Los insurgentes solicitaba la aprobación de constituciones, mediante las cuales se garantizaría la división del poder y una serie de libertades cívicas.

    • Revueltas de carácter nacional. En unos casos se luchaba por la independencia. En otros se intentaba conseguir un estado nacional.

    Las movilizaciones se dirigían contra la obra de la Restauración.

    Al lado de las aspiraciones nacionales y liberales habría que señalar problemas económicos y sociales. En 1825, estalló una crisis financiera en Londres, la capital mundial de las finanzas en esa época.

    2.2. LAS JORNADAS DE JULIO EN FRANCIA

    Los días 27, 28 y 29 de julio de 1830 han pasado a la historia bajo la denominación de las “tres jornadas gloriosas” las que señalaron el derribo de la monarquía autocrática de Carlos X por el pueblo de París. Pero conviene que nos remontemos en el tiempo.

    El modelo político de la monarquía borbónica en Francia, definido por la Carta Otorgada, presentaba evidentes limitaciones, la más palmaria la de proceder la Carta de una concesión delmonarca sin menoscabo de su autoridad.

    Al suceder en el trono Carlos X a Luis XVIII, dio pasos muy rápidos en la regresión hacia una monarquía absoluta pura.

    El día 27 la protesta se transformó en insurrección. Un sistema de barricadas convirtió en fortalezas de la revuelta los barrios del este de Paris.

    El día 28 de julio fue el epicentro de los combates.

    El día 29 los insurgentes se hicieron dueños de París. Los combates habían dejado según diferentes cálculos entre 1.000 y 2.000 muertos.

    Declarado el trono vacante, el Parlamento eligió por aplastante mayoría un nuevo monarca, Luis Felipe de Orleáns, y votó una revisión de la Carta Otorgada para convertirla en u documento de tono liberar. Luis Felipe prestó juramento de fidelidad a la Carta reformada.

  • LA INDEPENDENCIA DE BÉLGICA

  • La unión de Bélgica a Holanda decidida por el Congreso de Viena para crear un Estado tapón frente al expansionismo francés, no había sido aceptada por los belgas.

    Al producirse los primeros disturbios en Bruselas, inducidos por las noticias de París, Guillermo I envió un ejército holandés que no pudo controlar la ciudad, tachonada de barricadas.

    Un congreso constituyente en Bruselas eligió como rey a Leopoldo de Sajonia Coburgo.

    2.5. LAS REVOLUCIONES DEMOCRÁTICAS DE 1848

    Fue 1848 un año crucial en la historia de Europa.

    Como factor desencadenante ha de considerarse de nuevo una aguda crisis económica de dimensión continental.

    La revolución fue movida por ideas, pero las revueltas de las subsistencias, las protestas contra la carestía, crearon el ambiente propicio para desestabilizar los gobiernos.

    Revoluciones románticas han sido denominadas las de 1830 y 1848, por la participación popular en los acontecimientos y por la atmósfera heroica de las barricadas.

  • EL NACIONALISMO UNIFICACIONES DE ITALIA Y ALEMANIA

  • 3. LA INDEPENDENCIA DE GRECIA

    Con la oleada liberal, que en 1820 se extendió por el Mediterráneo, se intensificó el ansia de libertad de los griegos. Y en la asamblea de Epidauro (1822) decidieron ir a la guerra.

    La independencia griega ofrece interés al menos por tres motivos:

    • Fue el primer movimiento nacionalista protagonizado por un pueblo que luchaba por su libertad.

    • Provocó en Europa una oleada de sentimiento típico de la cultura romántica: poetas, novelistas y pintores cantaron el heroísmo heleno.

    • Desató un complejo problema internacional, conocido como “Cuestión de Oriente”; así se llamó a la desmembración de Impero turco, un proceso generador de tensiones al intentar por un lado Austria, por otro Rusia, aprovecharse del hundimiento de ese imperio para fortalecer su presencia en el espacio comprendido entre los Balcanes y el mar Negro.

    La guerra estalló en 1822. Los griegos, armados por el zar, resistieron épicamente. En las termópilas derrotaron al ejército turco; en Missolonghi fueron capaces de detener un segundo ejército. Alejandro Ipsilanti se puso al frente de una expedición de exiliados que penetró desde Rusia a través de Rumania.

    Una matanza de patriotas en Quíos provocó la intervención de las potencias europeas en ayuda de los griegos.

    En el Tratado de Andrianopolis (1828) Turquía se vio obligada a reconocer la independencia de Grecia.

    5. EL RISORGIMIENTO

    El Risorgimiento fue en primer ligar un movimiento intelectual, en el que se combinaban emociones e ideas.

    Cavour pensaba que al Piamonte y a su monarca, Carlos Alberto de Saboya, correspondía la tarea de la unificación, lo que exigía una preparación diplomática para obtener el respaldo de otras potencias contra Austria. Frente a las propuestas económicas y diplomáticas de Covour, Garibaldi aparecía como el revolucionario de barricada y el defensor que la Italia unida fuera una república. En la extrema izquierda, Mazzini, exiliado tras el fracaso de los movimientos del 48, esperaba una revolución social que acabara con la probeza del sur. El talento de estadista de Cavour se demostró cuando fue capaz de incorporar a Garibaldi a una cierta alianza.

  • FASES DE LA UNIFICACIÓN

  • 6.1. GUERRA DE LOMBARDÍA (1859)

    Para enfrentarse a Austria, Cavour se esforzó en colocar la cuestión italiana en u contexto europeo, apoyándose en Inglaterra y Francia.

    Tras una entrevista secreta en Plombières con el emperador francés Napoleón III. Cavour consiguió su ayuda a cambio de entregar a Francia Saboya y Niza.

    Con al intervención de un ejército francés dirigido por el mismo emperador, se inició la guerra contra los austriacos.

    En las batallas de Magenta y Soferino fue vencido el ejército austriaco, y Lobardía incorporada al Piamonte.

    6.2. LAS INCORPORACIONES DE 1860-1861

    Garibaldi ocupó Palermo, la capital siciliana, donde se formó un gobierno provisional. A continuación fue tomada Nápoles.

    Cavour ordenó al ejército piamontés que ocupara parte de los Estados Pontificios. Varios plebiscitos ratificaron que todos estos territorios, desde Sicilia y Nápoles a Las Marcas y la Umbría, se unieran al Piamonte para formar el reino de Italia. Y Víctor Manuel fue proclamado rey de Italia.

    6.3. INCORPORACIÓN DEL VENETO Y ROMA

    Al estallar la guerra austro-prusiana por la hegemonía de Alemania, Bismarck, el canciller prusiano, buscó la alianza de Italia para debilitar a su enemigo. Y tras la derrota austriaca de Sadova los italianos incorporaron el Veneto en 1866.

    La derrota francesa en su guerra con Alemania en 1870 permitió a lso italianos ocupar e incorporar Roma.

    7. BASES DEL NACIONALISMO ALEMÁN

    Lo mismo que Italia, Alemania había sido dividida por el Congreso de Viena, frustrando una aspiración de los pueblos germanos. Dos potencias de la Pentarquía, Prusia al norte y Austria al sur, se disputaban la hegemonía. Prusia presionaría a favor de la unificación; Austria, satisfecha con su imperio multinacional, que incluía Hungría, Bohemia y territorios de Italia, se inclinaba al mantenimiento del statu quo. Una Dieta federal presidida por el emperador austriaco, constituía el único órgano unitario. En la lucha por la unidad es posible distinguir motivos económicos e intelectuales.

    8. TRES GUERRAS EN EL CAMINO DE LA UNIDAD DE ALEMANIA

    8.1. GUERRA DE LOS DUCADOS (1864)

    Los ducados del sur de Dinamarca Schleswig y Holstein, estaban habitados por población alemana en la mayoria de sus regiones, pero eran gobernados por príncipes daneses. Al intentar Dinamarca absorberlos definitivamente, Bismarck comprendió que se presentaba la ocasión de incorporarlos.

    Con habilidad suprema Bismarck consiguió que Austria compartiera la declaración prusiana de apoyo a la población alemana, la firma de un ultimátum a Copenhague y la declaración de guerra. Por el Tratado de Gastein (agosto de 1865), Prusia recibía la administración de Schleswig y el puerto de Kiel, y Austria la de Holstein.

    8.2. GUERRA AUSTRO-PRUSIANA (1866)

    Austria se alzaba como el siguiente obstáculo en el proceso unificador. Bismarck consiguió aislarla diplomáticamente. La nueva Italia que había forjado Cavour entorno a Piamonte era su aliada natural.

    Rusia aparecía como el enemigo de Viena en al disputa por el espacio balcánico. Finalmente, Bismarck consiguió la neutralidad de Francia.

    La guerra duró sólo siete semanas.

    En la batalla de Sadowa se desmoronó el ejército austriaco. Con este triunfo nacía la Confederación de Alemania del Norte, dirigida por Prusia.

    8.3. GUERRA FRANCO-PRUSIANA (1870)

    En la batalla de Sedán se rindió un ejército de 82.000 hombres y cayó prisionero el emperador francés. La derrota provocó en Francia el final del II Imperio; la victoria germana permitió que en Versalles se proclamara el Imperio alemán (enero de 18719, con la incorporación de todos los estados germanos.

    Los resultados de tres guerras victoriosas eran notables: el rey de Prusia Guillermo I se convertía en emperador de Alemania; el ejército prusiano constituía una formidable máquina militar, al más poderosa del continente.

    6. PROBLEMAS SOCIALES Y MOVIMIENTO OBRERO

  • PROBLEMAS SOCIALES DE LA INDUSTRIALIZACIÓN

  • Con la expansión de la industria se produjeron dos fenómenos: incremento del número de obreros y división del trabajo.

    Estos fenómenos confluyeron en la aparición de problemas típicos de la industrialización, que podrían ser ordenados en tres grupos:

    • Condiciones de trabajo.

    • Calidad de vida.

    • Mayor participación de mujeres y niños en la producción.

  • CONDICIONES DE TRABAJO

  • Horarios extenuantes y salarios bajos agobiaron a los obreros durante la primera fase de la Revolución Industrial.

    Se prolongaron las jornadas de trabajo hasta las 14 y 18 horas.

    La lucha por reducir este horario inhumano fue larga. Tras varias reducciones, la reclamación de las ocho horas se enarboló como bandera de combate de las organizaciones obreras en el tránsito del siglo XIX al XX, durante el periodo de la segunda revolución industrial.

    De que los salarios se mantuvieran bajos dependía el nivel de los beneficios de los empresarios. Y en muchos momentos, ante la oferta abundante de mano de obra, se reducían.

    Al romperse las relaciones personales los talleres, en las fábricas se imponía la disciplina mediante multas.

  • CALIDAD DE VIDA

  • El proletariados e vio enfrentado a problemas agobiantes, ya fuera de la fábrica. La vivienda constituyó el más inmediato. A los emporios industriales acudieron masas rurales que tuvieron que alojarse hacinadas en viviendas donde escaseaba el espacio y el aire.

    Se formaron barrios proletarios (los slums, en Inglaterra) caracterizados por la falta de servicios municipales y por su condición de cuartel de ciertas enfermedades, la más temible y extendida la tuberculosis, denominada “tisis del proletariado”.

  • TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS

  • No se trataba de una novedad, porque mujeres y niños ya trabajaban en la economía preindustrial; sin embargo, con la industrialización, al no exigir fuerza física el manejor de bastantes máquinas, se intensificó la participación de ambos.

    Los gobiernos se vieron obligados a limitar los horarios y exigir condiciones de trabajo menos crueles.

  • EL MOVIMEINTO OBRERO

  • LAS PRIMERAS RESPUESTAS

  • Al principio fueron prohibidas las asociaciones obreras, hasta que, en 1824, se estableció su legalidad bajo ciertas condiciones.

    El secretario del sindicato de Manchester, Doherty, organizó la Unión General del Reino Unido, en la cual se federaban todos los hilanderos.

    Así se desembocó, en 1831, en una Asociación Nacional que contó con 100.000 miembros. Constituía la fórmula inicial de las Trade Unions, los sindicatos pioneros.

    En una tercera fase, los sindicatos comprendieron que no bastaba con luchar por mejores condiciones de trabajo sino que se requería mediadas políticas.

  • EL SOCIALISMO UTÓPICO

  • En Francia surgían intelectuales que elaboraban diseños de lo que consideraban una sociedad ideal.

    Entre ellos figuran el conde de Saint-Simon como precursor y diseñadores de una sociedad ideal como Fourier y Cabet.

    En Inglaterra un empresario, Owen, convirtió su fábrica textil en una empresa modelo y en Francia Louis Blanc propulsó los talleres sociales parisinos durante la Revolución de 1848.

    Las distinciones de rao y seño serían abolidas. La alimentación y la educación de los niños serían responsabilidad de la comunidad.

  • EL MARXISMO

  • El pensamiento socialista alcanzó su cumbre en al obra del alemán Kart Marx. Sus doctrinas se apoyaban en el análisis de la sociedad industrial, de ahí la denominación de socialismo científico, y se generaron en el sentimiento de indignación que en él provocó al miseria obrera.

    Tras escribir numerosos tratados, Marx culminó su doctrina en una obra monumental, El capital, en la que radiografió la sociedad capitalista y sus contradicciones.

    Ideas centrales del marxismo.

      • Interpretación materialista de la historia.

    Según Marx, el motor de la historia no es la religión ni al política, sino la economía.

      • Lucha de clases

    La historia demuestra que siempre ha habido explotadores y explotados.

    La única forma de romper la tradición es predicar la rebelión de los explotados, mediante la solidaridad entre todos los trabajadores del mundo, como se concluye en el llamamiento del Manifiesto comunista.

      • Consideración capitalista del trabajo como una mercancía.

    El obrero no posee ningún medio de producción, y para vivir ha de vender su trabajo al capitalista, quien el paga un salario.

      • Ruina inevitable del capitalismo

    El progreso técnico de las máquinas provoca paro, lo que generará mano de obra desocupada que puede ser explotada.

    La sociedad capitalista será sustituida por la sociedad comunista, en la cual los medios de producción pertenecen a la colectividad y desaparecerán las clases.

  • EL ANARQUISMO

  • Fue elaborado sobre todo, por pensadores rusos de linaje aristocrático, entre ellos Bakunin y kropotkin.

    El anarquismo resultaba más aplicable al campo, donde propuso y, en algunas circunstancias, organizó pequeñas poblaciones autosuficientes, denominadas comunas, en las cuales no existía el dinero ni la propiedad privada.

      • Supresión del Estado y de toda al forma de poder

    Estado equivale inevitablemente a opresión. Todos los estados están condenados a una lucha permanente entre ellos. Por eso Bakunin propone la sustitución de las grandes organizaciones políticas por pequeñas unidades, las comunas, absolutamente autónomas.

      • Desaparición de la propiedad privada

    Podría llevarse a cabo de dos formas, bien por reformas sucesivas, aboliendo el derecho de herencia, bien de forma revolucionaria, implantando la propiedad colectiva de todos los bienes.

      • Igualdad

    Es el principio de una democracia total, en la que todos los cargos son elegidos por sufragio universal y por tiempo limitado.

      • Importancia de la educación

      • Violencia revolucionaria

    Más claramente que Bakunin, otros teóricos anarquistas propugnaron el hecho violento, terrorista, para derribar la sociedad capitalista.

    Los marxistas creían que el Estado sólo desaparecería en una fase avanzada y exigían uña disciplina y un análisis científico de la realidad que los anarquistas despreciaban.

  • LAS INTERNACIONALES OBRERAS

  • Existían sindicatos ingleses, franceses o alemanes.

    Dos motivos concurrieron para superar esta barrera de las naciones.

    En primer lugar, los teóricos del movimiento obrero eran conscientes de que los problemas sociales que afligían al proletariado eran los mismos en todos los países.

    En segundo lugar, se comprobó que los patronos podían romper las huelgas importando mano de obra de otro país vecino.

    Se imponía, por tanto, crear una organización que fomentara la solidaridad internacional de todos los trabajadores.

      • La I internacional

    El 28 de septiembre de 2864 se reunieron en el Saint-Martin Hall de Londres delegados de diferentes organizaciones obreras de varios países. La asamblea eligió un comité provisional y un subcomité para la redacción de los estatutos. Subcomité en el que figuraba Kart Marx. Marx presentó dos mociones: que la emancipación sería obra de los propios trabajadores y que la clase obrera no podía manifestarse contraria a la toma del poder político.

    La I internacional se debilitó por las disensiones ideológicas y en el Congreso de La Haya el enfrentamiento entre Marx y Bakunin fue tan fuerte que se produjo la expulsión de los anarquistas de la AIT (Asociación Internacional de Trabajadores).

      • La II Internacional

    La II internacional fue fundada en París en 1889. Asistieron a la reunión inaugural las figuras más destacadas de los socialismos francés y alemán, al lado de otras delegaciones menores. En esa fecha ya existían en algunos países, entre ellos España, partidos socialistas.

    La idea de una centralización internacional había resultado negativa para el movimiento obrero, se tomaron dos acuerdos inmediatos:

  • Que las organizaciones obreras de cada país eligieran su propio camino. Se aprobaba la tesis de las vías nacionales hacia el socialismo.

  • Se apoyaba a los partidos obreros y su participación en ellecciones y gobiernos, acuerdo que distanciaba definitivamente a los socialistas de los anarquistas.

  • Otros tres acuerdos orientarían el socialismo europeo a lo largo de los primeros años del siglo XX.

    • Debate acerca del revisionismo. Así se llamó a las tesis que revisaban el pensamiento de Marx.Este concluía que el capitalismo no caminaba hacia su ruina sino hacia su consolidación. Corolario de esta idea, se aceptaba la participación de partidos socialistas en gobiernos de coalición.

    • Debate acerca de la cuestión colonial. Planteado en París, se condenó con energía la explotación colonial.

    • Debate sobre la paz y la guerra. Considerando que las guerras surgían por enfrentamientos entre gobiernos burgueses, que arrastraban a los obreros, en el Congreso de Stuttgart el francés Jaurés propuso que la respuesta a la guerra burguesa fuera la huelga general.

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