Historia general de la comunicación: De los orígenes a los impresos

Idealismo. Materialismo. Comunicación social. Antigüedad. Escritura. Grecia. Roma. Edad media. Papel. Manuscrito

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Historia General

de la Comunicación

Tema 1. DE LOS ORÍGENES A LOS IMPRESOS

  • La comunicación en la etapa primitiva

  • En la etapa primitiva será cuando se originen las capacidades comunicativas en el ser humano que lo definen y lo diferencian, pero si bien se puede plantear cuándo surge el lenguaje, siempre como capacidad de generación de signos (así lenguaje no equivale a habla, sino que también comprende otros códigos que puedan servir al ser humano para referirse a significados como la quinesia), no se puede afirmar de forma taxativa cuál es el origen del lenguaje. De hecho existen diferentes teorías al respecto, aunque podemos distinguir, para concretar, entre dos grandes grupos:

  • Los autores idealistas conciben el lenguaje como objeto central, de esta forma sería una capacidad inmanente e innata al hombre. El mundo que le rodea es pues una realidad subjetiva que surge de esa misma capacidad de dar significados, lo que por otra parte explica que la realidad exterior sea distinta en función de los significados que se le atribuyen, partiendo de diferentes contextos en los que se desarrollan culturas diferenciadas.

  • Para los teóricos materialistas el lenguaje es un instrumento de cooperación con otros seres humanos que permite al hombre situarse en el contexto y que éste desarrolla junto con otros instrumentos (fuego, armas, utensilios...) que le facilitan el dominio de la realidad.

  • Es muy difícil aventurar cuál de estas dos tesis es la “correcta”, pero si se realiza una inducción de la capacidad comunicativa humana y se pone en relación con el desarrollo de la capacidad del lenguaje, resulta más verosímil la teoría materialista. Así pues podemos fundamentar esta teoría, en primer lugar, basándonos en la afirmación de Gordon Childe de que un niño recién nacido no ha desarrollado aún (es decir, no es innata) la capacidad del lenguaje, sino que lo hace muy rápidamente en la medida en que recibe estímulos del exterior, por tanto parece bastante verosímil que el homínido fuese desarrollando progresivamente esa capacidad en la medida en que lo fue necesitando, teniendo la comunicación una función práctica que atiende a la relación con el entorno. Otro elemento que puede servir para confirmar esta tesis (la materialista) es que, la zona del cerebro donde se ubica la capacidad del lenguaje es compartida también por las habilidades manuales, lo que indica que a la vez que se fue desarrollando la capacidad para realizar utensilios, se desarrolla también el lenguaje.

    Aunque es complicado establecer cuándo se origina en el homínido la capacidad de comunicación, se puede decir que fue la rama de los Homo, hace unos 6 millones de años (Pleistoceno), la primera que contara con dicha habilidad. Así pues, es a partir del Homo habilis, que cuenta con una capacidad cerebral mayor y que es capaz de fabricar herramientas, cuando se gesta la capacidad del lenguaje hasta llegar al Homo sapiens en el que encontramos un pleno desarrollo cerebral y de los órganos fonadores, además de la capacidad instrumental y la división del trabajo (son cazadores especializados). A decir verdad la caza influirá de manera determinante en el desarrollo del lenguaje ya que, a diferencia de la recolección arbitraria, exige la especialización de las tareas y por tanto requiere una mayor capacidad comunicativa, si bien no se puede considerar que exista un lenguaje estructurado, se trata más bien de un código paralingüístico.

    Hemos de tener en cuenta también que existían diferencias entre las distintas comunidades primitivas según el contexto espacio-temporal, pero más allá de éstas podemos señalar algunos rasgos comunes:

    • son comunidades con muy pocos individuos,

    • los miembros de la comunidad están unidos por lazos de parentesco,

    • la división del trabajo está muy poco evolucionada, siendo ésta de tipo sexual,

    • no existe una estructura clasista.

    Esto supone que, al no existir diferenciación entre los individuos, la comunicación carece de valor de cambio ya que no se dan intereses diferenciados en el grupo y se orientará por tanto a cumplir los intereses comunes que son la supervivencia o la transmisión de pautas educativas a los más jóvenes, necesarias para asegurar la pervivencia de la comunidad.

    A partir del Paleolítico podemos observar formas de comunicación, además de la oral, a través sobre todo de la imagen y con la intención preferente de dominar o evitar las fuerzas de la naturaleza ya que el homínido se encuentra en un entorno hostil que pretende que le sea favorable a través de su representación. En un principio estos signos son geométricos (30-25 mil años a.C.) pero no pasará mucho tiempo hasta que empiecen a surgir representaciones figurativas, sobre todo de carácter animalístico que tendrán como objetivo favorecer la caza, si bien también se considera que tuvieran una carga informativa objetiva pretendiendo transmitir a los miembros de otros grupos qué animales podían encontrar en esa zona. Se empiezan también a desarrollar ya otras formas de comunicación que tienen un sentido mágico: los enterramientos. Los primeros enterramientos que se conocen datan del Paleolítico medio y presentan cadáveres posicionados de forma poco corriente (posición fetal, con armas o animales,...), se conciben pues como métodos para que, desde el más allá, los muertos puedan actuar a favor de los vivos.

    Pero el factor que contribuye de manera más clara a la evolución de estas comunidades primitivas será el surgimiento de la agricultura en el Neolítico (unos 10 mil años a.C.), a partir del cual comienza a desarrollarse una estructura clasista, cambiando también la estructura económica y adquiriendo así la comunicación (al existir un sistema económico definido) valor de cambio, convirtiéndose ya en información. El hombre aprende a domesticar los animales y a obtener productos de la tierra y deja entonces de preocuparse tanto por la supervivencia ya que comienzan a darse excedentes, lo que permite además un crecimiento demográfico y el intercambio entre unas comunidades y otras. Esto determinará que surja dentro de la comunidad un grupo que se despega de las tareas productivas y empieza a dedicarse a la administración de los excedentes y a la gestión de los intercambios. Si bien en un principio esto no supone una diferenciación social, progresivamente ese grupo pasa a detentar la propiedad privada de los medios de producción, y por tanto el poder, y será de esta forma como empiece a desarrollarse la estructura de clases y la organización política que dará lugar a los primeros imperios de la antigüedad.

  • La comunicación social en la Antigüedad

  • En esta nueva etapa la recién aparecida clase administrativa tendrá que justificar su posición de dominio y controlar las fuerzas productivas (nacen los sistemas esclavistas), surgiendo así nuevas estrategias de comunicación propagandística y sugestiva para convencer a la comunidad de su superioridad y de que por tanto son sus herederos los mejores para controlar y someter las fuerzas de producción. Como reflejo de esta situación los ritos religiosos y fúnebres pasan a mostrar esa diferenciación y comienzan a desarrollarse ritos distintivos que fundamentan la superioridad de la clase poderosa: los ritos de iniciación. Éstos tendrán mucho que ver con las coordenadas espacio-temporales, si bien servirán en cualquier caso 1) para probar el temple de los herederos y 2) para formarlos en su nueva posición. También existen ritos dirigidos a las clases productoras, usados por los poderosos para someterlos. Es necesario tener en cuenta que estos ritos, como en la etapa anterior, tienen también un sentido mágico relacionado con la vida después de la muerte, tanto para conseguir la intermediación de los difuntos a favor de los vivos (de las clases poderosas), como para intentar prolongar la vida más allá de la muerte.

    En la etapa que va desde el Neolítico, además, se seguirá usando la imagen que, en este caso, no tiene una utilidad generalizada, el acercamiento al más allá a través de las pinturas está reservado a aquéllos que ostentan el poder. También se utilizarán signos u objetos con el fin de transmitir los valores vigentes, constituyéndose como elementos de cohesión y en torno a los cuales se forjan mitos que explican la historia del grupo: los tótems. Éstos son objetos que representan un animal o cualquier otro elemento de la naturaleza con los que se asocian elementos de identificación y en torno a los cuales se establecen prohibiciones o tabúes. Los tótems serán así un rasgo comunicativo característico y alrededor de estos signos se articulan narraciones y ritos que pretenden explicar el origen del mundo, se trata de mitos que además tendrán una continuidad en el tiempo y presentan elementos subyacentes entre las distintas culturas.

  • El nacimiento de la escritura

  • Esta relación entre formas de comunicación y evolución de la organización del grupo está estrechamente vinculada con el nacimiento de la escritura que servirá también como elemento diferenciador entre las distintas clases. En un principio el conocimiento de la escritura será secreto y estará limitado a muy pocos individuos que tendrán un poder aún mayor (escribas egipcios, chamanes,...) al que ostenta la clase política. No obstante, hasta este momento será la tradición oral la que se utilice como forma comunicativa propia de las clases dominantes (quien domina al grupo domina la palabra y no al contrario), surgen así formas orales como la poesía, las leyendas, etc. Cuando aparece la escritura, la comunicación oral pasa a ser el código comunicativo propio de las clases subordinadas, mientras que el código propio de las clases dominantes será la escritura, desarrollándose así los códigos jurídicos por ejemplo.

    La escritura se desarrolla a partir de una evolución en el uso de las imágenes como elementos de significación, se tata de una abstracción (menor índice de figuración) de estas imágenes y su acercamiento al lenguaje oral, por lo tanto se darán diversas fases en el uso de las imágenes hasta el surgimiento del código escrito:

  • Fase Mnemotécnica

  • En este momento los signos cumplen una función de recordatorio y podemos observar múltiples ejemplos del uso de objetos con esta finalidad como ocurría en los imperios prehispánicos donde los mensajeros llevaban cuerda con nudos para acordarse de los mensajes.

  • Fase Pictográfica

  • Se utiliza la representación de objetos pero no existe relación entre esta representación, que suele ser de carácter figurativo, y el lenguaje oral, de hecho existen muestras del uso de pictogramas con una estructura más compleja y un cierto orden sintáctico como en los códices aztecas.

  • Fase Ideográfica

  • Las imágenes ya no representan de forma directa un objeto, sino que están asociadas a una palabra del lenguaje oral. Aquí es cuando se produce la abstracción de las imágenes convirtiéndose en ideogramas o logogramas que conforman la base de lenguas actuales como el chino o el japonés.

  • Fase Fonética

  • Esta es la última fase en la evolución de las imágenes, lo que supone el nacimiento de la escritura. Cada signo representa ya un sonido de la lengua oral.

    Esta evolución no impide que el surgimiento de la escritura sea un fenómeno claramente determinado por las circunstancias históricas, así la escritura aparece en un contexto que le es favorable. La revolución urbana en las zonas de creciente fértil (en torno a los ríos Nilo, Tigris y Éufrates) supuso una mejora en los transportes y en las formas de explotación agrícola y se empiezan además a manejar metales como el bronce y el hierro, esto conlleva claramente un crecimiento en los flujos comerciales y, por tanto, en la actividad económica, además surgen en estos momentos los primeros ejércitos, precisamente para proteger el comercio. Así pues, las formas de organización (política y económica) se van haciendo más complejas y exigen un código más exacto que la tradición oral para ser fijadas, es decir, recoger las transacciones económicas y comerciales, las normas y leyes, etc, ya que la tradición oral había encontrado un uso eficaz como elemento de cohesión de los grupos más simples en su estructura y ahora quedaba desechada. Como ilustración de esto último cabe decir que el primer testimonio de un código escrito que tenemos es una tablilla de arcilla con escritura cuneiforme (Sumeria, 3500-3200 a.C.) que recoge una relación de productos que entran y salen de palacio; otro de los primeros testimonios escritos es el código de Hammurabi (Mesopotamia) que no es más que una recopilación de leyes. Estos dos ejemplos muestran la relación de la escritura con la economía y el derecho, por lo que podemos deducir que aquélla es consecuencia de la evolución del contexto favorecedor. Más allá de esto, esta forma comunicativa transmite una nueva manera de conceptuar la realidad, de concebir el mundo, más relacionada con la racionalidad. Normalmente el lenguaje oral ha tenido más que ver con lo emocional y pasa por tanto a ser el dominio de lo subjetivo, de lo no formalizado, mientras el escrito se relaciona con lo analítico, de hecho será después del surgimiento de la escritura cuando se desarrollen las primeras formas literarias (si bien la literatura encuentra su pleno desarrollo en la época griega, en los imperios de la antigüedad encontramos manifestaciones como el poema a Gilgamesh en Persia), las matemáticas (y con ellas la arquitectura), la física, la astrología y otras ciencias. El código escrito resulta además fundamental para el desarrollo del Estado y del comercio.

    Pero también hay que ver cuáles son las circunstancias concretas que rodean el nacimiento del lenguaje escrito. Las fases más características de la evolución de la escritura, que responde a una simplificación cada vez mayor, son:

  • Las primeras formas de códigos escritos aún no están plenamente estructuradas en base a la fonetización, en las primeras tablillas mesopotámicas, por ejemplo, cada signo representaba una sílaba, lo que, por otra parte, no suponía un gran problema ya que la lengua oral en esta etapa está constituida por palabras bisilábicas.

  • Después de los mesopotámicos surgen en la misma zona cuyo lenguaje es de origen semítico (acadios), formado además por palabras polisilábicas. Es entonces más complicado que cada signo supusiera la traslación de una sílaba, por tanto, si bien adoptan el código escrito, hacen que cada símbolo equivaliese a un fonema. Será por tanto después de los sumerios cuando encontremos los primeros escritos basados en la fonetización.

  • La evolución posterior lleva a la alfabetización, pues el sistema conocido hasta entonces resulta muy complicado al existir un vasto número de sonidos. Serán los fenicios (1500 a.C.) los que apliquen la alfabetización al código escrito haciendo que haya un número limitado de signos que trasladan múltiples sonidos del lenguaje oral y además sustituirán la escritura cuneiforme en tablillas por la escritura lineal en papiros. Todo esto tiene una explicación lógica que parte del hecho de que los fenicios son un pueblo comerciante que debe trasladarse continuamente y estas nuevas fórmulas facilitaban el transporte de los escritos, además, al viajar por todo el Mediterráneo, este nuevo código se difundirá de manera generalizada.

  • Los griegos adoptaran el nuevo código introduciendo una innovación: las vocales. En la Grecia clásica florecerán de forma especial todas las formas de comunicación debido en gran parte a la aparición y la consiguiente necesidad de difusión de la filosofía.

  • Posteriormente los etruscos tomarán el código griego y plasmarán en él los rasgos latinos que conocemos.

  • Por último, serán los romanos los que extenderán la escritura de manera generalizada.

  • El mundo greco-romano

  • Grecia

  • Visto todo esto podemos decir que en los imperios de la antigüedad las formas comunicativas eran de carácter vertical, es decir, se orientaban desde el poder hacia el pueblo, la escritura por tanto tenía un matiz coercitivo y propagandístico con el fin de lograr la sumisión de la población y crear entre los habitantes una actitud positiva hacia el “jefe” suscitando sentimientos de adoración. En Grecia esas formas de comunicación tendrán ya un carácter horizontal, coincidiendo su momento de mayor esplendor con la etapa democrática (Pericles, s. V a.C.). Las causas de este cambio en el empleo de las formas comunicativas serán en líneas generales:

    • Un cambio de mentalidad, el desplazamiento desde una concepción teocrática del universo a una concepción racionalista de la realidad, ya que la religión para lo griegos no es algo fundamental, como consecuencia del desarrollo de una razón crítica que les lleva a reflexionar sobre el origen del mundo, lo que a su vez condiciona el nacimiento de la filosofía.

    • La democracia como forma de gobierno de la polis, ya que el gobernante tiene que “convencer” al público para que vote en su favor y no someterlo, además el “gobierno del pueblo” requiere una participación y un uso de las formas comunicativas accesible a todos los ciudadanos. Sin embargo no todas las polis griegas poseen tal estructura política, Esparta, por ejemplo, no será una ciudad-estado democrática y por tanto mantendrá un mayor control comunicativo relacionado con los valores militares que imperan.

    La finalidad que ahora cumplen las formas de comunicación oral y figurativa (imágenes) es la de transmitir los mitos y educar al pueblo, al tiempo que se le otorga una función estética relacionada con la cristalización de la concepción del mundo que se percibe a través del equilibrio. También se hace un uso especialmente importante de los códigos escritos debido, además de al desarrollo de la filosofía, a la naturaleza misma de la democracia. En este sentido los niveles básicos de enseñanza estarán muy extendidos, no así la enseñanza superior privada (impartida en el gimnasio o la palestra por los sofistas), reservada a los que se la pudieran permitir y sólo los individuos con estudios superiores podían ser objeto de elección para un cargo público. No obstante tampoco se debe magnificar la fluidez comunicativa en la época griega porque lo que sí es cierto es que el conocimiento de la escritura estaba sólo al alcance de unos pocos y además esa fluidez se verá limitada por el hecho de que el status de ciudadano no alcanzaba a toda la población (no eran ciudadanos los extranjeros o metecos, las mujeres, los esclavos y los niños), lo que hubiese dificultado el desarrollo de la democracia.

    Algo que no debemos olvidar tampoco es que la época precedente a la Democracia, la Dictadura (s. VI-VII a.C.), supuso una continuación del uso propagandístico de la comunicación que se daba en los primeros imperios (aún coetáneos como en Egipto), proliferando los textos laudatorios y la oratoria.

    Existe una clara evolución en el uso de las formas textuales que se puede datar en torno al s. V y la primera mitad del s. IV a.C., momento de auge de la literatura (teatro) y del desarrollo de la filosofía. Tanto la circulación de libros como su uso se generaliza y comienzan a constituirse las primeras bibliotecas y las primeras colecciones privadas. El esplendor del teatro es muy significativo en el sentido de que el desarrollo de la civilización griega no está basado únicamente en lo textual o lo escrito, sino que tiene una extraordinaria importancia lo oral. De hecho podemos observar un predominio de la oralidad (textos sofistas) en varios aspectos:

    • La polis tiene una estructura que fomenta la comunicación oral (ágora).

    • Los textos sirven en muchos casos para plasmar formas orales (diálogo), de hecho las estructuras textuales actuales no son griegas, pues estas eran aún bastante inestables, sino que se desarrollan en la Edad Media.

    Esa importancia de las formas de la lengua hablada se plasma precisamente en el desarrollo del teatro, pensado para transmitirse de forma oral y directa, que no supone más que una fusión entre lo hablado y lo escrito. La comedia, además, predomina sobre la tragedia en la etapa de Pericles, hecho ilustrativo ya que la comedia es un vehículo para la crítica social y política, síntoma de que la fluidez comunicativa llega a alcanzar un grado muy alto.

    Después de la etapa democrática el dominio de Alejandro Magno en Grecia, parejo a la extensión territorial de ésta, supondrá un alto grado de control de las estructuras comunicativas.

  • Roma

  • Los romanos adoptarán numerosas formas culturales y comunicativas de los griegos (por ejemplo, la enseñanza de la oratoria se hará en griego). Pero Roma será en realidad un pueblo con un carácter mucho más pragmático que Grecia (más abstracto), así si los griegos desarrollaron la filosofía y la literatura, los romanos desarrollarán la ingeniería (puentes, calzadas,...) y el derecho.

    Ese carácter pragmático resultará determinante a la hora de establecer las estructuras comunicativas sobre todo durante la época del Imperio cuando éstas se hacen fundamentales como elementos de cohesión (romanización). A través de las vías de comunicación (calzadas, puentes,...) las legiones romanas realizan sus conquistas y se difunden los contenidos (normas, estatuas, monedas,...). tal es su importancia que será cuando las primeras invasiones bárbaras corten esas vías comunicativas y cuando empiece a hacer mella el cristianismo (poniendo fin a al reconocimiento de la figura divina del emperador que era un importante elemento de cohesión), cuando se inicie la desintegración del imperio romano.

    La decadencia del Imperio romano comienza pues con la ruptura de la fluidez comunicativa caracterizada por:

    • Una educación básica muy extendida (excepto los esclavos, todos los niños recibían una instrucción básica hasta los doce años). A partir de los doce años sólo los hijos varones de los patricios podían acceder a la enseñanza superior orientada a su participación en el foro. Esto propicia que toda la ciudad actúe como un foro de comunicación.

    • La estructura comunicativa vigente en la época romana comporta también un alto grado de control de la información por parte del Estado. Así los canales comunicativos tradicionales serían la oratoria y los textos laudatorios (griegos). Otro elemento de control, si bien tampoco innovador (ya lo utilizaron los egipcios en sus jeroglíficos o los mesopotámicos en sus frisos) será el uso de la imagen con una finalidad propagandística, manifiesta en la reproducción de la figura del emperador que está siempre presente de manera simbólica, como importante elemento de romanización, aunque ésta no llega nunca a ser completa pues los territorios conquistados conservan en muchos casos su lengua y sus tradiciones, lo que a su vez favorece la rápida desintegración.

    • No alcanzan un nivel estilístico tan depurado, o al menos no le otorgan la misma importancia, como en la etapa griega (armonía como valor), en cualquier caso se sirven de las referencias anteriores, si bien los romanos serán más realistas.

    • Como elemento y medio de control y represión de las tensiones sociales el Imperio se sirve de las representaciones (circo, teatro,...).

    • Como elemento definitorio e inédito de esta época cabe señalar la existencia de medios de comunicación paraestatales y estatales u oficiales. Empiezan a surgir las primeras publicaciones periódicas, pero sin llegar a hablar de periodismo, ya que estarán orientadas desde el gobierno y canalizan no sólo la opinión pública sino también la propaganda política.

    · Principales medios de comunicación oficial

      • Anales: Los reyes, máximos líderes políticos y religiosos, recogerán aquí los acontecimientos más importantes acaecidos durante su gobierno en periodos de un año. Los emperadores retomarán esta iniciativa.

      • Actas Senatus: Recogen los acontecimientos más importantes que suceden en el senado.

      • Acta Diurna: Recogen acontecimientos referidos a la ciudad que pueden llegar a ser diarios. Se trata de un tipo de información útil, oficial y práctica. Se suelen colocar en los muros o columnas del foro o la plaza para que puedan ser leídas por todos los ciudadanos.

    El sistema político del Imperio empieza a desintegrarse al tiempo que se produce la ruptura de las vías comunicativas (s. II a.C.) a partir de las invasiones bárbaras que se extienden desde las fronteras del imperio y de la expansión del cristianismo que rompe la cohesión y unificación normativa, política y cultural representada en la figura divina del emperador. Además se da la transformación de otro tipo de estructuras (derivada quizá de las dos causas mencionadas ya, posiblemente más de la primera) como el sistema económico ya que dejan de entrar esclavos en el territorio romano y hay cada vez más esclavos libertos, de esta forma se empiezan a establecer otro tipo de vínculos de dependencia que son el germen de las relaciones feudo-vasalláticas de la Edad Media.

  • La comunicación social en la Edad Media

  • La Iglesia y la comunicación: estrato popular y de elites.

  • La Edad Media es un larguísimo periodo que, si bien ha visto fijado su fin en el siglo XV, no terminará realmente hasta que las revoluciones burguesas del siglo XVIII provocaran el derrumbamiento de las estructuras sociales y culturales de la etapa medieval. Además sus consecuencias se prolongarán durante mucho tiempo, por lo que resulta una etapa muy importante.

    La estructura social se caracteriza por la fuerte rigidez y responde a lo que se ha llamado la “teoría de los órdenes medievales”. Cada individuo pertenece a un grupo muy cerrado y delimitado y no existe movilidad entre éstos que son:

    • Bellatores: constituyen la clase privilegiada. La guerra es su principal actividad y fuente de riqueza y así protegen al resto de la población.

    • Oratores: son los miembros del clero. Su objetivo es rezar para salvar las almas del pueblo y son los únicos que tienen acceso a la cultura.

    • Laboratores: pertenecen a la clase desfavorecida. Tienen la función de mantener al resto con su trabajo.

    Esta estratificación social limita enormemente la comunicación, pues todo está agrupado, diferenciado y separado, fomentándose la atomización económica, política y comunicativa.

    Podemos distinguir varios momentos:

  • Siglos V-X

  • Los vínculos feudales son aún difusos, no están claramente definidos. Características principales:

        • atomización,

        • control del acceso a la cultura escrita por parte de la Iglesia,

        • el pueblo sólo accede a la cultura por medio de la tradición oral.

  • Siglos X-XI

  • Se establecen el sistema feudovasallático, el sistema económico y social y los valores que definen la época medieval.

    Características generales:

        • milenarismo,

        • cruzadas,

        • recuperación de estructuras.

  • Siglos XII-XIV

  • Etapa de esplendor que coincide con el comienzo de la desintegración de los principios en que se basa el sistema feudovasallático, no obstante es un momento primordial ya que empiezan a adquirir vitalidad las ciudades y a surge, en su seno, una nueva clase social: la burguesía.

    Características generales:

  • A partir del siglo XV

  • El s. XV es considerado como el inicio de una nueva época: la Edad Moderna (s. XV-XVIII), sin embargo ésta estará marcada por el intento de acabar con los restos del medievo.

    No contamos con suficientes documentos de los inicios de la Edad Media, pero podemos determinar a grandes rasgos las pautas comunicativas de esta primera etapa:

    • El sistema pasa a ser dominado de manera absoluta por la Iglesia que se convierte en la institución que ejerce el control de los principales flujos informativos. Así, en un momento en el que las estructuras políticas y sociales se tambalean, la Iglesia católica va a ir adquiriendo poder y una función organizadora: los monasterios se extenderán por todo el territorio antes romano, se establece el celibato para que las tierras no se repartan entre los descendientes y se vayan perdiendo,... Esto situará a la Iglesia en una posición privilegiada para ejercer ese control que mencionábamos relacionado con la difusión e interpretación de las escrituras. Para entender esto hemos de tener en cuenta que la religión católica toma su doctrina de un libro: la Biblia, y para controlar la difusión de esa doctrina, la Iglesia ha de controlar también el acceso a ella. Con este fin se produce un retroceso de la tasa de alfabetización, pues esta no se incentiva, así la alfabetización prácticamente generalizada en la etapa clásica queda reducida durante el medievo a un reducido grupo de personas del ámbito eclesiástico que se ocupará de difundir e interpretar el texto bíblico. Se trata de un proceso de “aculturización”. Antropólogos como Godoy han afirmado que el hecho de que la religión católica tuviera su base en un libro condicionó esa monopolización de la comunicación escrita y esa restricción del acceso a los textos escritos. Además del alto grado de analfabetismo cabe destacar el hecho de que la racionalidad vigente en la época clásica será desbancada por una irracionalidad fomentada por la predicación doctrinal y la visión teocrática que se tiene del mundo.

    Está claro entonces que durante este periodo la Iglesia controla todo conocimiento así como el acceso a todos los saberes a través de los monasterios: el monacato. Surgidos en Egipto, ya en el siglo V existían monasterios en el este de Francia y a partir de ese momento empezarán a extenderse por todo el norte de Europa y por el que fuera territorio romano en el siglo VII. En estos monasterios se estructura un nuevo sistema de enseñanza, creándose dos tipos de escuela:

      • Por una parte las escuelas para “oblatos” que aspiraban a convertirse en monjes. Éstas eran las únicas en las que se enseñaba a escribir y es aquí donde surge la figura del copista medieval.

      • Por otra parte las escuelas para los “legos”, civiles. En ellas únicamente se predicaban contenidos doctrinales, en ningún caso se permitía el acceso a la lectura y/o la escritura, lo que propició el radical descenso de las tasas de alfabetización, sobre todo entre las clases más desfavorecidas, éstas llegan a ver reducidos sus conocimientos a los adquiridos por la tradición oral, lo que determina que uno de los elementos más utilizados para transmitir la doctrina sea la imagen.

    Otra de las consecuencias de este sistema social derivado del poder eclesiástico será la atomización pues se dejan de utilizar las vías de comunicación del Imperio Romano, además la expansión de otras doctrinas como el Islam contribuirán a romper la comunicación en todo el territorio. Todo esto determina que durante la Edad Media, pero sobre todo o más intensivamente en este primer momento, el poder resida en los feudos. Se trata pues de un proceso de atomización política, económica y comunicativa, no existe un sistema amplio, sino pequeños grupos.

    Esto explica cómo de las altas tasa de alfabetización y la racionalidad de la etapa anterior se pasa al enorme grado de analfabetismo e irracionalidad del medievo.

    A partir del siglo VIII aproximadamente se vive un proceso de recuperación de la cultura clásica al establecerse las primeras unidades políticas sólidas tras el Imperio Romano, sin embargo el control de conocimientos y cultura sigue reducido al ámbito eclesiástico, no se extiende a las clases populares ni al resto de la sociedad. Así la nobleza se preocupará por la guerra y el estado llano por la cultura humana.

    • Si bien desde sus inicios la Edad Media está marcada por una fuerte relación entre Iglesia y poder temporal y en un principio el predominio político y social será de la primera, poco a poco el poder temporal irá tomando cierto protagonismo. En consecuencia el poder eclesiástico actuará de diversas maneras con el fin de recuperar el poder.

    El año 1000 se caracterizó por el fuerte impacto en la conciencia y la histeria colectiva de las ideas milenaristas de modo que el comienzo de esta segunda etapa quedó marcado por un momento de crisis y miedo entre la población y, sobre todo, por un acontecimiento de carácter propagandístico: las cruzadas. Éste responde al empeño de la Iglesia por recuperar el dominio, la iniciativa, que empezaba a ostentar el poder temporal (poder político que surge sobre los siglos VII-VIII y cuyos representantes ejercen un claro dominio en todos los ámbitos sociales). Es cierto que podemos encontrar antecedentes de estas guerras en los inicios de la Reconquista, si bien las cruzadas como acontecimiento histórico tienen su origen en una petición para evitar que las religiones “infieles” se extiendan y, si en un principio serán luchas de nobles, pronto se verán envueltas las clases populares e incluso niños. Por una parte constituyen un medio para canalizar las ansias de poder de la nobleza y por otra permitirán a la Iglesia recuperar el poder de forma efectiva. Éstas nacen de los valores difundidos por los Cantares de Gesta (Canción de Roldán) que surgen en el siglo VIII coincidiendo con la solidificación de las primeras unidades políticas posteriores al Imperio Romano y que suponen por tanto la exaltación de los valores de la nobleza y la realeza.

    Pero no podemos concebir este período únicamente como un momento de crisis, de miedo e histeria colectivos, es también una etapa de recuperación de estructuras que se habían perdido en los siglos anteriores como el comercio, las vías de comunicación,...

    En cuanto a la transmisión de valores, aquellos que se difundirán serán casi en exclusiva los valores de la Iglesia que establece un código propio que, si bien es el dominante, se ve influido por los valores propios de otros grupos sociales. Se trata principalmente de pautas comunicativas de la cultura popular y la lengua oral, de este modo el código eclesiástico es más efectivo, hecho que podemos apreciar en la existencia de fenómenos como las cruzadas. A partir del siglo XI también podemos ver prácticas eclesiásticas que pretenden concordar con los receptores, éstas son:

      • Sermones: pretenden conectar con los destinatarios de la doctrina, con las clases más desfavorecidas, utilizando la lengua vulgar para llegar a los receptores con mayor efectividad.

      • Ejemplos (tabulas): son historias tomadas de la tradición popular y que tienen un carácter moral, sirviendo para ilustrar de manera efectiva y práctica los sermones y así llegar mejor al pueblo. Mas tarde se editarán incluso libros de ejemplos para instruir a los predicadores.

      • Sentencias (refranes): con ellas se pretende llegar con mayor efectividad a la clase popular en la labor de adoctrinamiento.

    • En el periodo anterior se va configurando ya el escenario comunicativo característico de la etapa central del medievo cuyos primeros rasgos pueden examinarse en el siglo XII:

      • Adquiere una gran importancia la labor de los predicadores, por supuesto uniformizada por la Iglesia para que no se desvíen de lo ortodoxo en su labor doctrinal. Se trata principalmente de un recurso que responde a la pretensión persuasiva de la Iglesia, como ilustra el hecho de que se editen libros de ejemplos para enseñar a estos predicadores.

      • En cuanto a las pautas de relación con otros grupos sociales, por una parte tienen que ver con la ostentación del poder y se mantienen pautas dirigidas al control social de las tensiones y ansias de liberarse la nobleza del dominio de la Iglesia; por otra, las pautas comunicativas se basan en la violencia pública y notoria como práctica frecuente para mantener a los miembros de las clases desfavorecidas bajo control.

      • Adquieren enorme relevancia el signo y la imagen (escultura, arquitectura, pintura) como vehículos de adoctrinamiento ya que entre las clases populares habían desaparecido los conocimientos que les permitían acceder al código escrito. La imagen que se transmite tiene un gran poder de comunicación e inspira terror, miedo ante la condena eterna,... se trata de signos cuyo significado es comprendido y compartido en la Edad Media por todos y por tanto resulta muy efectivo. Este uso del signo es más frecuente en la Baja Edad Media, cuando surge la figura de la muerte como tal e incluso se crea un género literario: el arte de morir (ars moriendi).

    Pero sin duda lo más relevante de la escena comunicativa de los siglos XII-XIII será el surgimiento de personajes y escenarios comunicativos nuevos que coincide con el renacer de las ciudades, lo que llevará a la prosperidad económica y al nacimiento de un nuevo grupo social que no se encuadra en ninguno de los tres estamentos existentes: la burguesía (habitantes del burgo). Estas “nuevas” ciudades encabezadas por la incipiente burguesía mantendrán continuas luchas con los monasterios que constituían importantes unidades económicas y en torno a los cuales surgían las ciudades. En estos enfrentamientos con la Iglesia por la autogestión, los burgueses, que son en su inmensa mayoría comerciantes, contarán con el apoyo, económico y político, de la monarquía y la nobleza ya que se vivía una etapa constante rivalidad entre el poder papal y el poder real. Esto permite que se construyan “islas” (ámbitos distanciados del resto) de prosperidad donde el nivel de alfabetización y riqueza es superior a los demás.

    La actividad mercantil que este grupo social, que sostiene unos valores totalmente distintos a los del sistema, llevará a cabo rompe todas las pautas de aislamiento circulando así todo tipo de información de forma colateral. Ante la necesidad de conocimiento que esto genera surgen las universidades como una unión de la burguesía con la intención de adquirir dichos conocimientos, alejándose de los valores eclesiásticos y adquiriendo un saber práctico. A partir del siglo XII nacen los primeros centros universitarios en París y Bolonia y en torno a ellos se origina un tráfico de ideas impulsado por el auge que adquiere la elaboración y distribución de libros. El hecho de que el saber rebase los límites del monasterio rompe con uno de los pilares básicos de la estructura comunicativa que determinaba el monopolio de la Iglesia.

    En las ciudades además se ponen en marcha las primeras escuelas en las que se enseñan oficios. Esta nueva estructura de la enseñanza no será el único elemento de revitalización comunicativa, también el comercio tiene un valor fundamental ya que exige la circulación de la información, no sólo relacionada con el comercio y la economía, sino de carácter cultural, social, etc., además es la actividad primordial que ejerce la recién nacida clase burguesa. El mercader es entonces en un transmisor de información y las ferias escenarios donde circulan productos y noticias. Queda así claro que tanto la burguesía, mercaderes en su mayoría, como las ciudades, con sus ferias y mercados, determinan el surgimiento de un flujo informativo que supone la ruptura de la atomización medieval.

    Esta situación es proclive a la heterodoxia y ocurrirá que será en las ciudades donde se originen los principales movimientos heréticos a finales del siglo XII como los valdenses (Pedro de Valdo) y los cátaros. El triunfo de estos movimientos encuentra su explicación en que los más desfavorecidos (la burguesía tampoco los tiene en cuenta) canalizan su descontento a través del código religioso que es único que conocen y con él pretenden destruir el orden vigente, si bien se dan también rebeliones campesinas, más frecuentes en el siglo XIV, que suponen una oposición a la nobleza y al régimen feudal. Todo esto servirá de elemento de base y retroalimentación para la renovación de la Iglesia (Franciscanos).

    En este contexto surge la Inquisición (s. XIII) como instrumento de control de la herejía y que actuará de manera ejemplificadora sustituyendo así a las cruzadas, poco eficaces ya al tratarse de una medida temporal. Esta es una de las prácticas comunicativas que lleva a cabo la Iglesia para contrarrestar estas acciones y recuperar el control. Por una parte estas prácticas tienen que ver con la represión, como es la Inquisición. Algunas de sus características son:

      • estructura piramidal (como el papado),

      • represión, censura y violencia,

      • ejercen la tortura como acción persuasiva y ejemplarizante...

      • ...de manera pública y privada (auto de fe),

      • reprime toda “desviación”.

    Por otra parte se ejercen también prácticas propagandísticas entre las que podemos destacar la formación de órdenes como los franciscanos o los dominicos que tienen como único objetivo la predicación en las ciudades. Además la Iglesia produce durante esta etapa toda una literatura con el fin de uniformar y ritualizar la doctrina (libros de confesión, ars moriendi,...).

  • La aparición del papel y del noticierismo manuscrito.

  • (no apuntes)

    La invención del papel se atribuye al chino Cai Lun o Tsai-Lun en el año 105. Se difunde en Asia y llega a los árabes en el siglo VIII -se conocen dos fábricas: Samarcanda (751) y Bagdad (793)-. El papel permite abaratar los costes en la producción de libros y desplaza al pergamino. Como soporte cumple las funciones de un gran medio de comunicación en tanto sustituye al papiro que se utilizaba en Egipto ya en el 3300 a. C. Con la ruta de la seda se introduce el papel en Europa a través de España en torno al s. X.