Historia del periodismo y las comunicaciones en Argentina

Periodismo. Medios de comunicación. Comunicación social. Emisora radiofónica. Radio. Frecuencia. Transmisor. Revista

  • Enviado por: Mario Desimone
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 26 páginas
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Universidad Nacional de La Plata

Facultad de Periodismo y Comunicación Social

Cátedra HISTORIA DEL PERIODISMO Y LAS COMUNICACIONES

EN LA ARGENTINA

Trabajo de Producción Final

Datos Administrativos

Año: Cuarto - Orientación Periodismo (Plan '89)

Primer Cuatrimestre de 1999

Comisión de Trabajos Prácticos: 1

Comisión de Clases Teóricas: 1

Fecha de Entrega: 28 de julio de 1999

Título del trabajo y subtítulo

Título: UN CABLE A TIERRA

Súbtítulo: Hacer Radio desde la Cárcel de Olmos

Objetivos del Trabajo

En este trabajo nos proponemos realizar una reconstrucción histórica de la radio de la Unidad Penal Nº 1 de Lisandro Olmos, LU1 Radio Libertador General San Martín. Indagar en el proceso histórico de esta emisora carcelaria, condiciones de surgimiento, funcionamiento y situación en la actualidad. Teniendo en cuenta el fenómeno que significó la inclusión de una emisora dentro de una cárcel y, aún más, manejada por internos. Fenómeno sin precedentes en ese momento en toda Latinoamérica.

Asimismo, otra de las razones esenciales por la cual se encara este trabajo es desentrañar la función social, cultural y -obviamente- comunicativa que implica hacer radio en dicho contexto, intramuros. El estudio de su funcionamiento, y de las condiciones en las que éste se realiza, nos abrirá paso para descifrar la relación existente entre los internos y la radio; las autoridades del Penal y la emisora; y la relación entre los internos y las autoridades dentro de la organización de la emisora.

Por otro lado, en el marco de lo que son los medios de comunicación, incluiremos al medio gráfico que actualmente se publica en la Unidad Nº 1, la revista La Gazeta. Sobre esta publicación, realizaremos una breve referencia histórica, señalando sus características y su situación actual.

Pero más allá de eso, el trabajo hará hincapié mayormente en lo que atiene a la emisora LU1 Libertador General San Martín, sus características, su programación, los aspectos técnicos, los que participan y sus mejores épocas.

Período de Análisis

El análisis comienza desde el momento en que la radio entra en funcionamiento, esto es desde el 8 de febrero de 1979, hasta la actualidad. Haremos principal énfasis en la década del '80, época de oro de la emisora, en la cual recibió diferentes menciones y su mayor difusión en los medios locales. Es así que podría establecerse un antes, un durante y un después de la década del '80 respecto al funcionamiento de la radio, que más adelante serán detallados etapa por etapa.

Por otro lado, en lo que refiere al medio gráfico, la revista La Gazeta, el período de análisis contará desde su surgimiento, año 1993, hasta la actualidad. Describiremos su formato, los géneros que contiene, las temáticas que aborda, los que participan, su organización, su publicación y su posterior distribución. Además, mencionaremos los cambios que hubieron en su publicación, y conoceremos su situación actual y sus necesidades.

Fuentes Consultadas

  • Fuentes Escritas:

    • Material de Archivo (División Cultura y Bibliotecas, Servicio Penitenciario Bonaerense):

    ~ Revista La Semana, 16 de junio de 1983.

    ~ Revista Platense, 16 de octubre de 1983.

    ~ Diario La Razón, 9 de octubre de 1982.

    ~ Diario El Día, 7 de mayo de 1983.

    ~ Diario Clarín, 29 de mayo de 1983.

    • Breve reseña realizada por el interno Ursicio Aguirre Borda, de la Unidad Nº 1 de Olmos.

    • Disposiciones Legales (División Cultura y Bibliotecas, Servicio Penitenciario Bonaerense):

    ~ Disposición Nº 2, 13 de mayo de 1981.

    ~ Modelo de Programación Radial, mayo de 1981.

    • Ley de Radiodifusión Nº 22.285, Comité Federal de Radiodifusión, 12 de septiembre de 1980.

    • Revista La Gazeta, Publicación realizada por internos de la Unidad 1 de Olmos, Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires, 1994.

  • Fuentes orales:

    • Entrevista con el Oficial F. Olivares, de la Unidad Nº 1 de Lisandro Olmos.

    • Entrevista con el Ingeniero Ricardo Sagastume, Jefe del Departamento Técnico de Radio Universidad.

    • Encuentros con personal de la División Cultura del Servicio Penitenciario Bonaerense.

    • Encuentros con el Subprefecto Carnero, Jefe de la División Prensa del Servicio Penitenciario Bonaerense.

    • Encuentros con el Prefecto Jorge Guerra, de la Dirección de Trabajo del Servicio Penitenciario Bonaerense.

    Indice

    Indice ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ 5

    Introducción ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ 6

    I. Primera etapa: Los primeros pasos y la música funcional ~~~~~~~~~ 7

    II. Segunda etapa: Los años de oro y la salida al exterior ~~~~~~~~~~~ 8

    III. Tercera etapa: El fin de la transmisión y la situación actual ~~~~~~ 11

    IV. El otro medio de comunicación: la Revista La Gazeta ~~~~~~~~~~~ 13

    V. Conclusión ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ 14

    Introducción

    Todo ser humano necesita un medio para expresarse. Ya sea una carta, una poesía, o tan sólo hablando. Más aún cuando se está encerrado entre muros interminables y no se tiene posibilidad de comunicación alguna con el exterior.

    La Unidad Penitenciaria Nº 1 se encuentra ubicada en la localidad de Lisandro Olmos, partido de La Plata. Su construcción comenzó en el año 1935 y se habilitó en 1939. Considerada de máxima seguridad, su estructura arquitectónica responde al modelo “Maryland”, con un eje central y en forma de estrella de seis puntas. No obstante, no posee el sistema de inspección central que proponía el modelo original, por cuanto las dos puntas de la estrella, materializadas en pabellones, no unen su eje con el centro de hexágono, ya que se observa un patio rectangular. La capacidad de alojamiento fue en su origen de 1.800 internos, distribuidos en cinco pisos de alto, pero donde actualmente residen alrededor de 3.500 reclusos en situación de hacinamiento.

    Con relación a las características de la vida interna en este Penal, la población recibe educación primaria y secundaria a través de Escuelas que operan en sus dependencias a cargo de docentes estatales, como así también carreras universitarias con el apoyo de la Universidad Nacional de La Plata. Asimismo, se desarrollan cursos de capacitación laboral auspiciados por el CONICET.

    En otro orden, los internos reciben asistencia para aquellos que ingresan padeciendo adicciones, H.I.V. y reciben asistencia espiritual de libre culto. Además, realizan periódicas actividades de tipo cultural-recreativo, destacándose entre éstas, la existencia de una emisora radial -LU1 Libertador General San Martín-, que se halla a cargo de los internos. También cuentan con la redacción de “La Gazeta”, publicación auspiciada por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, con una tirada de 1.000 ejemplares, en cuyas páginas los internos exponen acerca de diversos temas de interés general.

    “Afortunadamente no son pocas las fantasías que devienen en realidad... Instalar una radio dentro de un Penal sinceramente parece obra de un loco. Pero qué sería del mundo si no hubiera locos o visionarios que transgredieran las normas establecidas para beneficio de sus semejantes...”

    De esta forma, a fines de la década del '70, se comenzaba a gestar el proyecto de tener una emisora radial en la Unidad Nº 1 de Olmos, que fuese coordinada por internos. La idea innovadora, por cierto, comenzó en un principio como un proyecto de instalar un circuito cerrado de radio, donde se transmitiera intramuros, con parlantes ubicados en los pabellones.

    Tanto el funcionamiento de la emisora como la publicación de La Gazeta, se encuentran regulados dentro de lo que es la División Cultura del Servicio Penitenciario Bonaerense. Según el personal de esta División, la función de los medios de comunicación en las cárceles es la difusión de las actividades culturales, educativas, recreativas y demás, que tiendan a “armonizar la convivencia de los internos”.

    I. Primera etapa: Los primeros pasos y la música funcional

    La emisora LU1 Radio Libertador General San Martín fue fundada el 8 de febrero de 1979 por un locutor que purgó un delito en el Penal y con la ayuda del entonces Jefe de la Unidad, Prefecto Mayor MacGlowli. Pero es posible señalar tres etapas diferentes dentro de lo que es la historia de la emisora carcelaria. La década del '80 fue muy importante ya que fue durante estos años cuando la radio vivió su “época de oro”. Entonces, es a partir de este período de auge vivido por la emisora, que podemos distinguir un antes, un durante y un después de la década del '80. El antes comprendería los primeros años de funcionamiento de la radio. El durante, por ende, toda la década de 1980; y el después, los '90 hasta la actualidad.

    En la primera etapa, durante 1979 y los primeros años de la década del '80, la radio sólo difundía música con un precario equipo transmisor por un sistema de circuito cerrado (cable), que llegaba hasta todos los pabellones a través de 180 parlantes ubicados en los mismos. La radio era sólo música funcional.

    El equipamiento con que contaban había sido construido por los mismos internos. Las condiciones en que ellos trabajaban fueron sumamente precarias. Construyeron el transmisor con distintos elementos que fueron encontrando de aparatos en mal estado.

    Al respecto, el Ing. Ricardo Sagastume señaló que el aparato transmisor tenía la válvula de salida que pertenecía a Radio Provincia (que se la habían regalado cuando Radio Provincia tenía la planta al lado de la cárcel). Era una válvula de unos 1,5 kilowatts. El resto del transmisor se había hecho con válvulas de televisores viejos, y la fuente de alimentación con dos transformadores de televisores viejos y las bobinas también habían sido sacadas de televisores. Por otro lado, en vez de un cristal de cuarzo, que se usa para ajustar la frecuencia, para darle estabilidad, se había usado un circuito con una bobina y un condensador que no mantenía la estabilidad necesaria. “Todo había sido soldado con estaño y un encendedor, porque no tenían soldador. El estaño goteaba sobre los cables y éstos quedaban pegados, pero era una soldadura que si uno tiraba se despegaba”, mencionó Sagastume.

    II. Segunda etapa: Los años de oro y la salida al exterior

    Cuando la radio empezó a salir al aire en la frecuencia de 1.500 khz de AM (Amplitud Modulada), transmitían por un período de tiempo y luego se corría de frecuencia. Es aquí donde comienza la segunda etapa en la historia de la radio de la cárcel de Olmos. La emisora se libera al aire recién en la década de '80, y vive a partir de allí su auge. Armada, coordinada y dirigida por los internos, transmitía por 12 horas consecutivas (desde las 8 hasta las 20 hs.).

    La programación constaba principalmente de música, información, deportes, cursos de idiomas, programas de culto religioso. Referido a esto, la Disposición Legal Nº 2 con fecha de mayo de 1981, señala que la programación tendería a la información y formación ético-estética de los internos. Dentro de la misma se difundirían temas históricos, literarios, geográficos, musicales, científicos, deportivos, periodísticos (en un 70% nacionales) “previamente censurados, con las reservas propias de la población a la que está dirigida”.

    Con es transmisor realizado por los propios internos, la emisora Libertador General San Martín llegaba a un radio de 25 kilómetros de Amplitud Modulada.. Cuando se comprobaron los aspectos positivos de la instalación de una radio en la cárcel como laborterapia para quienes participaban y como forma de hacer más llevadera la vida de los reclusos que la escuchaban, esto fue autorizado desde la Jefatura del Servicio Penitenciario Bonaerense e implementado en otras quince unidades penitenciarias de la provincia. Tal es así que las Unidades Nº 6 de Dolores, 7 de Azul, 9 de La Plata, 13 de Junín, 15 de Mar del Plata y 21 de Campana instalaron su propia emisora radial.

    Se había impuesto la necesidad de mantener actualizado al interno respecto al acontecer diario fuera del ámbito penitenciario, siempre atendiendo a su superación personal; razón por la cual se ponen en funcionamiento las emisoras en las distintas Unidades Carcelarias.

    Respecto a los aspectos legales, si bien el Comité Federal de Radiodifusión no poseía un artículo o apartado especial que trate la temática de las emisoras radiales dentro de unidades carcelarias; sí lo hacía al hablar del circuito cerrado, metodología de su funcionamiento en una primera etapa. El circuito cerrado de audiofrecuencia es un servicio complementario de radiodifusión, cuya prestación se realiza por vínculo físico o radioeléctrico. Sus emisiones se destinarían a satisfacer necesidades de interés general de los miembros de una comunidad. En este caso, la comunidad sería población carcelaria.

    En este período la radio estaba coordinada y producida principalmente por cuatro internos, Américo, Humberto, Enrique y Heber. El primero de ellos, Américo oficiaba de relator de fútbol. Humberto era el locutor más escuchado. Enrique era el coordinador y responsable de uno de los programas que más se escuchaban “Experiencias”, de música melódica y poesía. Y Heber era el especialista en automovilismo. A ellos se le suma también el trabajo de Rubén que era el operador de la radio.

    En cuanto a la programación, el interno Heber señalaba que era muy similar a la de cualquier otra emisora, “la única diferencia está en que la División de Cultura del Servicio Penitenciario nos imposibilita el libre acceso a las informaciones de política nacional. Solamente tenemos acceso a ella en el caso de que provengan de fuentes o voceros oficiales”.

    El auge de la emisora de la Cárcel de Olmos se dio a partir del abierto apoyo político que se brindó en esa época. “El auge fue una cuestión política, ya que el Gobernador de la Provincia apadrinó la radio y este movimiento que se hizo de la comunicación y del conocimiento de la cárcel de los muros para afuera fue bajo la autorización legal correspondiente. Si bien es una ley federal la de radiodifusión, las autoridades de la Provincia de Buenos Aires avalaron todo lo que se hiciera con respecto al funcionamiento de la radio”.

    Fue a partir de todo el apoyo y el impulso que se le iba brindando, que comenzó a conocerse la radio y a difundirse su labor. La emisora Libertador General San Martín cuenta con numerosas menciones honoríficas, destacando entre ellas la mención especial otorgada por su Santidad el Papa Juan Pablo II en el año de su visita a nuestro país, en 1982. Fue galardonada además con el “Premio Quasar” en 1989, otorgado por una entidad privada; el “Premio Regina” en 1990, ofrecido por el teatro de la comedia de la Provincia de Buenos Aires; y las menciones especiales de la asociación permanente “Homenaje al Libertador General San Martín” y de la “Asociación Sin Anestesia”.

    Una característica importante de su labor fueron todos los aportes solidarios realizados desde la radio. Se batió el Récord Mundial de Permanencia en el Aire a favor del Hospital “Sor María Ludovica”, donde un locutor transmitió ininterrumpidamente en el aire por un espacio de 122 horas, evento fiscalizado por Radio Provincia y Radio Universidad. Se realizó una campaña a favor del Hospital “Noel S.Barra” ex Casa Cuna para juntar dinero para la compra de un tomógrafo.

    La emisora de la Cárcel de Olmos fue propuesta para recibir la “Cruz de Plata Esquiú” en el año 1983, por su aporte constructivo hacia la comunidad desde el medio radiofónico. Según coordinadores de la radio, esto constituyó un fenómeno jamás sucedido en la historia de las cárceles del mundo, por la relevancia y la repercusión social que en el concepto sobre trabajo en las cárceles tuvo la distinción.

    Por otro lado, la importancia que tenía la radio en esos años se veía desde el momento en que se salió varias veces al aire transmitiendo en “duplex” con Radio El Mundo, Radio Provincia, Radio Universidad, Radio del Plata, Radio Rivadavia y la Rock & Pop -con Mario Pergolini como locutor-.

    Asimismo, muchas personalidades visitaron el penal y la emisora por esos años. Tales como el locutor Mario Pergolini; el Presidente de la Nación, Dr. Carlos Menem (1989); el ex Gobernador de la Pcia. de Buenos Aires, Antonio Cafiero y su esposa Ana María Goitía, ambos padrinos de la emisora; el Subsecretario de Justicia, Dr. Joaquín de Rocha (1989); el saliente Ministro de Gobierno, Dr. Fernando Galmarini; y el artista plástico Pérez Célis.

    De la misma forma, numerosos programas no escaparon a este proyecto radial: “Penúltimo Momento” (Pergolini y Guinzburg) de Canal 7; “Investigación Periodística” (Mascetti y Bazán), y “Revista 13” (Pinky) de Canal 13; y “Ocurrió Así” (Kasansew) de Canal 2.

    Cabe destacar que todo el material discográfico que poseía la emisora era donado por particulares, por empresas privadas, por instituciones, por los mismos internos, y por empresas discográficas.

    En cuanto a la función del personal de la Unidad en relación con la emisora, el Oficial Olivares menciona que el Sector Vigilancia supervisaba cómo iban los programas, qué se decía, no se censuraba sino que se observaba nada más el tenor. “Igual los internos ya sabían que eso debía ser usado para bien y no con un fin que trastoque la realidad”.

    III. Tercera etapa: El fin de la transmisión y la situación actual

    Los equipos se fueron deteriorando cada vez más y la radio interfería a otras emisiones de la zona. El festival de música Rock, luego llamado “Olmos Rock”, fue una de las últimas transmisiones en buenas condiciones que se realizaron. Este festival se realizó en agosto de 1993, sin precedentes en Latinoamérica, y contó con la presencia de las bandas nacionales Lethal, Pilsen, Hermética, A.N.I.M.A.L. y Attaque 77; y el grupo inglés de punk rock U.K. Subs. Dicho festival y su transmisión, dieron lugar a la grabación de un Compact Disc en vivo, con los internos del penal como única audiencia. Este recital de aproximadamente 4 horas de duración fue una de las últimas transmisiones de Radio Libertador General San Martín.

    En los tres años que siguieron se transmitió pero cada vez con mayores dificultades y quejas por las interferencias que ocasionaba. La radio dejaría de transmitir al aire primero, por el deterioro de los equipos; y segundo, por el lanzamiento de la nueva Ley de Radiodifusión, el patentamiento de FM y AM,, y por la cantidad de emisoras que hay en la zona. El equipo transmisor dejó de funcionar y quien lo había construido y lo reparaba cuando era necesario, ya había cumplido su pena en la Cárcel. En este momento los internos pidieron ayuda técnica a Radio Universidad, cuya planta transmisora se ubica a pocos kilómetros de la cárcel.

    Por intermedio de la, por entonces, Directora de Radio Universidad, Silvina Fernandez Cortéz, fue enviado el transmisor para que fuese arreglado. El equipo cayó en manos del Ing. Sagastume quien, al ver el estado en el que se encontraba, diseñó uno especialmente para la emisora de la Cárcel de Olmos. “El gabinete lo hicimos nosotros con un frente que era parte de un viejo transmisor de la radio, y le hicimos todo el resto con chapas de aluminio perforadas para que saliera el aire caliente. Hicimos un transmisor completo, con modulador y todo adentro”.

    La emisora en la actualidad se encuentra en condiciones de trasmitir al aire ya que posee un transmisor nuevo y que el Ing. Sagastume, por Radio Universidad, cambió la frecuencia a 1515 khz, que se encuentra más libre.

    En cuanto a los aspectos legales, el Oficial Olivares señaló que se está esperando la autorización del COMFER para que libere la banda. Al respecto, el Ing. Sagastume afirmó que “va a ser muy difícil que el COMFER le dé una autorización, salvo que algún político se mueva. Porque en teoría no le puede dar una autorización legal para esto. Es decir, se podría pero siempre que hicieran todos lo trámites para ajustarse a la reglamentación; además, en este momento está suspendido todo lo que sea licencias de AM, porque se está haciendo un re-acomodamiento de toda la banda de FM y va a llevar tiempo. También, deberán cumplir las normas técnicas. Este transmisor las cumple, la que no las va a cumplir es la antena”.

    Según el Ingeniero, la antena de la emisora se encuentra mal acoplada, mal adaptada. Para un correcto funcionamiento de la transmisión habría que sintonizarla, ajustarla.

    Hoy por hoy, la radio se está usando como música funcional para los días sábados y domingos, de visitas, porque con la gran cantidad de internos que hay alojados en el Penal, existen distintos sectores de visitas. Pero no se está transmitiendo al exterior.

    IV. El otro medio de comunicación: la Revista La Gazeta

    Además de la emisora, los internos de la Unidad de Olmos poseen otro medio de comunicación y de expresión que es la Revista La Gazeta. Esta revista comenzó a publicarse en el año 1993 por iniciativa de los internos que se abocan mucho a la literatura y a la poesía.

    Los internos participan en la realización de la revista, conjuntamente con el personal docente de las Escuelas, quienes están encargados de la corrección de todo lo que se va a publicar. Asimismo, cualquier persona ajena al Penal puede participar con una nota en la revista, como lo han hecho distintos escritores en varios casos.

    En lo que tiene que ver con la diagramación, el personal de la Unidad está a cargo ya que “hay que buscar que esté justo el interno que se dedique a la gráfica”. Las temáticas van desde la información general sobre lo acontecido en la Unidad, hasta poesías, cuentos, cartas de lectores, información deportiva, etc. Se destacan las informaciones médicas y jurídicas, que es lo que le interesa al interno.

    En cuanto a la impresión de la revista, luego de corregirse el original, puede imprimirse en la imprenta de la Unidad, en Impresiones Oficiales o hacerse varios número con una computadora y sacarle fotocopias. En la actualidad, este último método es el que se utiliza, porque los recursos no llegan para toda la publicación, que tiene una tirada de 1.000 ejemplares.

    La Gazeta es gratuita y se distribuye en mano por los pabellones, así como el personal de la Unidad la reparte por distintos sectores e instituciones también. Para la gente de la comunidad, pueden realizarse pedidos por correo.

    La publicación comenzó en 1993 siendo mensual, para pasar en estos últimos años a ser semestral. En varias ocasiones se realizaron números especiales, de aniversarios y se han incluido suplementos como el del Centro de Estudios Universitarios de Olmos. Su formato es de 19,25 cm de ancho x 32 cm de largo. Las tapas y suplementos están impresos a color, y el interior en blanco y negro. Además se incluyen fotografías y dibujos en blanco y negro.

    Conclusión

    A partir del funcionamiento de la emisora en la Unidad Nº 1 de Olmos, se solucionaron en un 80% los problemas de indisciplina dentro del penal.

    Muchas veces surgen conflictos en aquellos pabellones de los internos que no ocupan su tiempo en alguna actividad. Aquellos que lo hacen, estudiando, aprendiendo algún oficio, trabajando en la radio o en la publicación de la revista, dicen que les sirve para hacer llevadero el tiempo que deben pasar en la cárcel. Muchos de ellos se sienten útiles, que sirven para algo. Estando ocupados creen que no pierden el tiempo.

    En el penal de Olmos abundan las rejas y se impone el muro interminable, la estructura edilicia se encuentra en pésimas condiciones y la superpoblación, el hacinamiento y la violencia son problemas de todos los días. En estas condiciones es muy difícil llegar a una rehabilitación óptima de aquél que delinquió. Elementos de gran importancia para ello, es decir, para habilitarlo nuevamente para la vida en libertad, son la educación y la capacitación laboral.

    Por ello, como el trabajo y la educación son importantes para la posterior rehabilitación, el Subprefecto Jorge Guerra destacó que "el interno se rehabilita si quiere, no es por imposición; pero tratamos de generarle estímulos".

    “Los que trabajamos tenemos más movimiento en el penal, el trato con nosotros es distinto y, además, estamos en otro pabellón”, señaló un interno del penal de Olmos. Según “el Chino”, “en el pabellón de no trabajadores hay tensión porque no tienen nada que hacer, ocupan la mente en pensar problemas, y las peleas, a veces, son mortales”.

    La posibilidad de poder expresarse, cualquiera fuere el medio, hace que el interno “deje salir” todo aquello que tiene adentro. Ocupándose, el interno pasa el tiempo de la mejor manera posible. Muchos de ellos han encontrado su vocación en alguno de estos medios.

    Lo importante aquí es lo que significó este fenómeno a finales de la década del '70 y principios de la del '80, aún en años del Proceso de Reorganización Nacional. Significó un gran avance en materia social dentro de las unidades penitenciarias y un precedente en Latinoamérica.

    La radio era una compañera en el silencio, atenuaba y acompañaba al interno oyente en sus horas de encierro. Asimismo, les abría la posibilidad para participar y expresarse a aquellos hombres que cada año pasaban por esas celdas.

    Historia del Periodismo y las Comunicaciones en la Argentina

    Entrevista al Oficial Olivares de la Unidad Penitenciaria Nº 1 de L. Olmos

    • ¿Cuál es la situación actual de la emisora?

    Hoy la radio está en condiciones de modular pero se está esperando la autorización del COMFER para que libere la banda. Porque hace exactamente 2 años, Radio Universidad puso todos los equipos nuevos, corrió la banda al 1.515 khz y se está tratando que no tape ninguna banda de la zona. Entonces, la Institución pidió al COMFER la verificación técnica a los efectos de que modulen y que no tenga ningún impedimento legal.

    • ¿Cuál fue la razón por la que la radio dejó de realizar sus emisiones?

    Primero, el deterioro de los equipos. Segundo, en el momento del lanzamiento de la nueva

    Ley de Radiodifusión, el patentamiento de las FM y de las AM, y como sabemos que en la zona hay otras radios, tenemos que ajustarnos a la Ley.

    • ¿Cuándo empezó a funcionar la radio?

    Según los antecedentes, más o menos desde el año 1978. Fue primero una emisión interna en la cual se pasaba música que llegaba hasta los pabellones. Solamente era música funcional, y algunas veces se trataban algunos temas católicos, religiosos; pero recién se libera al aire en la década del '80. El auge lo tuvo en la época en que el Gobernador Cafiero con su esposa -Ana de Goitía de Cafiero- fueron padrinos de la cooperadora del colegio secundario, y se determinó el padrinazgo también de la radio. Allí comenzó a modularse al exterior y se empezó a tener contacto con la sociedad. Se batió un récord -ese año- de permanencia en el aire (que lo tenía un chileno); en este caso fue un interno cuyo seudónimo era Luciano Strauss.

    • ¿ Cuál era la modulación de la emisora?

    Siempre fue AM -Amplitud Modulada-, se llamaba Radio Libertador General San Martín y estaba en el 1500 del dial.

    • ¿Estaba a cargo de este interno apodado Luciano Strauss?

    Si, era un interno que tenía conocimientos en locución que fue en esa época el coordinador general de los programas, las cortinas, la identificación de la radio. La programación de esos años básicamente era: musicales, información médica y también tenía su espacio el culto evangélico. Y ya llegando a los '90, comenzaron los católicos como un movimiento prácticamente nuevo. Luego se hicieron distintos enlaces con Radio Rivadavia y otras, se organizaron campañas para recaudar fondos, para la compra de juguetes para el Hospital de Niños, para un banco de sangre. Siempre se mantuvo a base de donaciones y hechas por entidades, fundaciones y también por los mismos internos.

    • ¿Cuántos internos participaban en el proyecto?

    En esa época había dos musicalizadores, un operador, un locutor-conductor general y despues había 4-5 programas diarios, cada uno con su staff.

    • ¿En algún momento se interrumpía la programación?

    No. Quizás había algunos espacios más largos de música, o ese espacio de música se interrumpía y se leía el diario. Porque con el advenimiento de la democracia ya se les permitió a los periódicos y revistas entrar sin censura. En muchos pabellones todavía no había televisores entonces la radio es un contacto directo, más una radio manejada por internos que muchas veces da la información que el interno requiere.

    Se hicieron también buenas campañas de información sobre el SIDA, con personal médico de la Institución, que dieron un panorama para perderle el miedo al HIV. En líneas generales se manejaba de esta manera.

    Simplemente el sector vigilancia supervisaba cómo iban los programas, qué se decía, no se censuraba, sino que se observaba nada más el tenor -igual los internos ya sabían que eso debía ser usado para bien y no con un fin que trastoque la realidad-. El diálogo con los internos está abierto, no hace falta un medio para los reclamos. Sólo se necesitaba de este medio para conocer la parte positiva de la cárcel, en este caso de Olmos que tiene un historial bastante amplio.

    • ¿De quién fue la iniciativa de este proyecto de la emisora?

    Exactamente, quién tuvo la idea de crea una emisora interna yo, por lo menos, no lo sé. Pero que después tuvo todo un respaldo político abiertamente fue con el Gobernador Cafiero, de ahí hasta la fecha. Hoy por hoy no funciona, primero, por que se deterioró y segundo, por que se tratan de hacer correctamente los trámites.

    • ¿No funciona aún internamente?

    No, porque el sistema que tiene de amplificación es potente. No tenemos un circuito cerrado como era antes, a base de cableados y parlantes internos. Cuando se transformó en AM ya se tenía que recibir por un medio común, por transistor.

    • ¿Cómo era la recepción por parte de los internos oyentes?

    No puedo dar un rating. Llegaba mucho porque les interesaba, más cuando se comenta temas de lo que respecta a informaciones de carácter judicial. El interno está siempre pendiente de su causa, quiere saber qué leyes nuevas hay, en qué lo beneficia y en el caso de los evangélicos, por ejemplo, a parte del ejercicio espiritual que hacían ellos en los pabellones, también recibían esa doctrina por la radio, escuchaban pastores o diferentes personalidades de su culto. Es un medio más, que puede llamar o no la atención.

    • Si la radio estuviese funcionando, los internos que participarían ¿se abocarían sólo a eso, harían otras actividades, necesitarían algún requisito?

    No, como requisito aportar su trabajo y participar, nada más. Porque el micrófono limita, excepto el operador, el musicalizador, lo demás está delante de un micrófono, hay que llevarlo y lo que salió al aire ya no se puede rescatar. Participación y estar comprendidos en uno de los programas que se emitan, es decir, que conforme un equipo. Nunca son muchos porque son pocos los que se animan. Después lo demás queda todo a voluntad del interno. No es excluyente.

    • ¿Cómo consiguieron los equipos?

    Siempre fueron donaciones de particulares, de los mismos internos, de instituciones. Hoy por hoy el último gran favor, la buena acción, la tuvo Radio Universidad que donó un amplificador nuevo, estos aparatos, acomodó la antena y la frecuencia. Falta simplemente la parte burocrática, nada más.

    • Entonces, ¿cuál sería la nueva frecuencia?

    1.515 khz, antes era 1500 khz.

    • ¿Se está trabajando mientras se espera la autorización del COMFER?

    Sí, siempre se trabaja, porque a esto le dan impulso y colaboran mucho las dos escuelas que están dentro de la Unidad (secundaria y primaria). Y a la vez, los internos que tenemos en el nivel universitario. Después hay alumnos que están cursando el nivel terciario y tenemos además el movimiento evangélico y el católico.

    • ¿Cómo era la respuesta de la sociedad cuando la emisora salía al aire?

    Por lo visto, era novedoso porque era conocer una cárcel mediante la radio. Las campañas que fueron generadas desde la emisora para recaudar fondos o diferentes colaboraciones laborales que los internos formaron se recibieron bien. Creo que todo lo que sea positivo en la cárcel, la sociedad lo ve y lo acepta.

    • ¿De qué otra forma se comunican los internos además de a través de la radio?

    También está la revista la Gazeta, fundada en esa época y que continúa saliendo semestralmente. El año pasado tuvimos una colaboración de la Universidad de Belgrano, que hizo algunas donaciones.

    • ¿Cualquiera puede participar en la Gazeta?

    Sí, no hay problema. Porque sería el “feedback” de la revista. Lo que sucede es que tenemos que tener la persona más bien justa. Es decir, como estábamos hablando de un locutor, un conductor para la radio; también tenemos que tener algún interno que entienda de gráfica, escritura, el tema del tabloide, la revista. No hay nadie que agarre la posta, no por mala voluntad ni nada, como es algo propio del interno nosotros queremos que ellos hagan el encuentro del trabajo. Desde el año pasado tenemos buenos escritores, que han ganado premios en el Círculo de Escritores de La Plata. Pero son buenos para el cuento, la poesía, pero con lo de la gráfica quizá cuesta más armar una revista, hacer las notas, las entrevistas. Tampoco queremos una revista que sea un compendio de cuentos. Tiene que ser una revista que contenga información. Si bien la narración, los cuentos aportan, nos quedamos en eso. Hay que buscar que esté justo el interno que se dedique a la gráfica. De última se arma, porque si se tiene voluntad se puede hacer. Tenemos participando en la revista personal de la Escuela de enseñanza Media, hay docentes del primario que tienen estudios en Periodismo. Han colaborado en el trabajo, pero el trabajo en grande lo tiene que hacer la población penal.

    • ¿Qué temáticas aborda la revista?

    Información. Es un espacio abierto a los internos para expresarse. Es similar a lo de la radio. Información judicial, médica, legal. El interno se expresa de muchas formas. Ahora quizá antes de agosto saquemos otro número.

    • ¿Cuál es la tarea específica de Uds. como Institución?

    Esto está abocado en la sección Escuela, como la emisora, dentro de nuestra ley, nuestra función está fiscalizada por el Subjefe de Tratamiento, que es aquél que tiene la parte de enseñanza, la de sanidad, de recreación, de esparcimiento, es el que coordina, el nexo. Con respecto al orden jerárquico, está la División Cultura. Simplemente vemos qué es lo que se hace, cuál es el fin. Nosotros no censuramos nada. El interno no necesita de una publicación para hacer reclamos.

    La revista se organiza, el subjefe de Tratamiento pasa la novedad, se empieza a hablar con internos que están en el área de Escuela y con la otra población también. Se habla además con los maestros, se transmite la idea y se empieza netamente a organizar lo que va a salir.

    • ¿Cómo es el tema de la impresión de la revista?

    Hay muchas cosas que salen de colaboración o de trabajo propio. Acá se hace el original, va a una corrección -que ahí es donde colabora el personal docente-; una vez que está armado, se ve dónde se hace. Si se hace en la imprenta de Unidad, en Impresiones Oficiales o dónde. En este caso se está trabajando con una CPU y 2 impresoras, salen “x” cantidad de originales y se hacen fotocopias, porque los recursos no llegan para toda una publicación.

    • ¿Tienen publicidad, tanto gráfica como radial?

    No. Se agradece mediante cartas las colaboraciones. El año pasado tuvimos la donación de heladeras por parte de una empresa para la atención de visitas, entonces, los internos mandan cartas de agradecimiento.

    • ¿Cómo es la distribución de la revista?

    Es gratuita. Dentro del penal van los mismos internos a cada pabellón, reparten algunos números. Nosotros por la parte de la Institución, comenzamos a girar los números a distintas instituciones, sectores.

    • ¿Cuándo dejó de funcionar la radio?

    Creo que lo último que se hizo fue “OLMOS Rock” y después creo que los equipos empezaron a entrar en desuso. Fueron arreglados y cuando se iba a dar el impulso comenzó toda esta problemática de la nueva Ley de Radiodifusión, porque tengo entendido que en la ley no está claro lo que es una radio en la cárcel. Se habla de radios comunitarias, radios rurales... Entonces, tenemos que esperar la resolución.

    • ¿Cuándo empezó a funcionar la radio no hubo ningún tipo de reglamentación?

    No, inclusive se manejó con los parámetros de la ley en vigencia. El auge fue una cuestión política, ya que el Gobernador de la Provincia apadrinó la radio y este movimiento que se hizo de la comunicación y del conocimiento de la cárcel de los muros para afuera fue bajo la autorización legal correspondiente. Si bien es una ley federal, la parte de las autoridades de la Provincia de Buenos Aires avaló todo lo que se hiciera con respecto al funcionamiento de la radio.

    • ¿En qué condiciones está el estudio actualmente?

    Está todo bien, en condiciones. Hoy por hoy se está usando como música funcional para los días sábado y domingo, de visitas, porque con la gran cantidad de internos que tenemos se dan distintos sectores de visitas. En el caso de los estudiantes y los trabajadores, tienen el lugar de recepción en el Salón de Actos de la Escuela. Los equipos están bien, no se modula hacia el exterior, nada más. Cuando digan que sí, se baja la perilla y se empiezan a dar señales de prueba, porque siempre hay que hacer algunos arreglos, pero está en condiciones.

    • ¿Cómo es el tema de la discografía?

    Como dije, se reciben donaciones, los internos traen. Se puede escuchar desde Bárbara y Dick hasta Iron Maiden. Lo único, que hoy por hoy se está peleando por conseguir una compactera para que tenga mayor calidad de sonido. Las donaciones son familiares, de entidades, de sellos discográficos.

    Con respecto al tipo de música, tiene que ver con los que escuchan. Cuando la radio funciona, se hacen como un receptor de mensajes. Hay unas urnas donde pueden hacer propuestas, pedir temas, y se analizan las ideas con los internos que organizan.

    Historia del Periodismo y las Comunicaciones en la Argentina

    Entrevista al Ingeniero Ricardo Sagastume, Jefe del Departamento Técnico de Radio Universidad.

    • ¿En qué situación se encontraba la emisora de la Cárcel de Olmos cuando Ud. fue?

    Cuando nosotros fuimos a instalar este transmisor vimos que había bastantes restricciones para el asunto de la radio. Porque la manejaban tres presos seleccionados por su excelente conducta y porque eran de confianza de la autoridad. Nadie más se podía meter. Y además tenía una gran cantidad de restricciones. Por ejemplo, el micrófono no estaba accesible salvo cuando lo disponía el director de la cárcel, porque si no se tenían que limitar a pasar discos.

    • ¿Cómo fue su primera conexión con la emisora?

    Yo tenía noticias de la existencia de ese equipo. El primer antecedente que conozco del asunto es que acá, más o menos en el '94, la Sra. Nelly Bucaglia -que tiene un programa en esta radio al mediodía- trajo a alguna personalidad, o autoridad de la cárcel o que tenía algo que ver, no recuerdo. Pero el asunto es que hicieron una conexión con esta radio. A mí me pidieron que vea si se podía recepcionar acá la radio esa -yo no sabía ni que existía-. Y la escuchábamos. Entonces la sacamos al aire, hicimos un dúplex, hablaban de acá y hablaban de allá. Llegaba mal porque la transmisión era de mala calidad.

    Y al tiempo, más o menos un año después, la directora en ese momento de la Radio Universidad -Silvina Fernandez Cortéz-, me dijo que ellos le habían pedido ayuda técnica de la radio porque el transmisor no les funcionaba más. Entonces, yo dije que lo manden que lo revisábamos en la planta transmisora (que queda cerca de la cárcel) y que si se podía arreglar lo arreglábamos y si no veíamos qué se podía hacer.

    Al año aproximadamente lo mandaron. Lo desarmamos, lo abrimos, lo empezamos a mirar y era una cosa horrorosa, pero lo que dedujimos inmediatamente era que el tipo que lo había hecho realmente sabía, y se las había arreglado con poquísimos elementos que pudo conseguir. Por ejemplo, tenía la válvula de salida que pertenecía a Radio Provincia, tenía el sello de la radio (seguramente se la habían regalado cuando R. Provincia tenía la planta al lado de la cárcel). Sé que la radio colaboraba con discos ya que no tenían transmisor sino que funcionaba como circuito cerrado con amplificadores. Era una válvula grande, que puede tener unos 150 wats unos 1,5 kilowats, que era bastante para una radio como esa. El resto del transmisor el tipo lo había hecho con válvulas de televisores viejos, y la fuente de alimentación la había hecho con dos transformadores de televisores viejos y las bobinas también las había sacado de televisores y las había arreglado. En vez de un cristal de cuarzo, que es lo que se usa para ajustar la frecuencia, para darle estabilidad; había usado un circuito con una bobina y un condensador que no mantenía la estabilidad necesaria. O sea que estaban un rato transmitiendo y se corría de frecuencia. Y estaba soldado incluso con estaño y un encendedor, porque no tenía soldador. El estaño goteaba sobre los cables y éstos quedaban pegados, pero era una soldadura que si uno tiraba se despegaba. Y para modular -el audio se amplifica y se modula-, habían usado uno de los amplificadores que tenían para pasar música por los parlantes de la cárcel, y lo usaban como modulador.

    Pero era imposible de reparar ese transmisor. Entonces yo diseñé uno, tratando de aprovechar materiales que teníamos en la planta de repuesto, lo desarmamos íntegro e hicimos un transmisor nuevo. Utilizamos la misma válvula que tenía pero que al final hubo que cambiarla porque ya no daba para más, y le pusimos otra igual. El gabinete lo hicimos nosotros, con un frente que era parte de un transmisor viejo de la radio y le hicimos todo el resto con chapas de aluminio perforadas para que salga el aire caliente. Todo el material que está ahí adentro, lo pusimos. Hicimos un transmisor completo, con modulador y todo adentro. Se lo hicimos íntegro. Muchos trabajaron conmigo para ello. Y demoró varios meses.

    Cuando estaba terminado, durante 1996, lo probamos con una antena, pusimos provisoriamente un cable largo en la planta, y después se lo llevamos y se lo instalamos donde tienen el estudio. Ellos tenían una antena, que es un alambre que va desde una ventana del control del estudio hasta la torre más alta que tiene en la cárcel. La antena está mal acoplada, no está bien adaptada, hay que ajustarla, sintonizarla. Pero ellos dijeron que si salía bien ya estaba.

    Después me dijeron que lo habían usado bastante, que se escuchaba por todos lados, e incluso lo usaban para darle instrucciones a los familiares de los internos que iban a visitarlos y que se llevaban una radio donde escuchaban los distintos turnos u horarios de visitas. Pero después no supe más.

    • ¿Usted buscó una nueva frecuencia para la radio?

    Si, en 1515 kilociclos porque estuve escuchando toda esa parte de la banda, que está llena de estaciones chica, de acá, del Uruguay, del interior y algunas truchas; y esa frecuencia estaba más o menos libre.

    • ¿Antes estaban en el 1500?

    Sí, más o menos, por ahí porque se paseaban por un montón de frecuencias.

    • La emisora en la actualidad no está transmitiendo porque se halla a la espera de una autorización de COMFER...

    Va a ser muy difícil que el COMFER le dé una autorización, salvo que algún político se mueva. Porque en teoría no le puede dar una autorización legal para esto. Es decir, se podría pero siempre que hicieran todos lo trámites para ajustarse a la reglamentación; además, en este momento está suspendido todo lo que sea licencian de AM, porque se está haciendo un re-acomodamiento de toda la banda de FM y que va a llevar tiempo.

    • ¿Qué condiciones tendrían que reunir para ello?

    Siendo una institución oficial tendrían que gestionarlo en nombre de la provincia. Que la permisionaria sea la provincia de Buenos Aires. Y después cumplir las normas técnicas. Este transmisor las cumple, la que no las va a cumplir es la antena.

    AGUIRRE BORDA, Ursicio, en Revista La Gazeta, 4to Aniversario (1997) Publicación realizada por internos de la Unidad 1 Olmos.

    Ing. Ricardo Sagastume, es Jefe del Departamento Técnico de Radio Universidad desde hace 26 años. Además es Jefe de la Planta Transmisora de Radio Provincia y se desempeñó hasta 1998 como profesor en el ISER.

    Disposición Legal Nº 2, 13 de mayo de 1981, División Cultura del Servicio Penitenciario Bonaerense.

    Ibídem.

    Ley de Radiodifusión Nº 22.285, Comité Federal de Radiodifusión, 12 de septiembre de 1980, Capítulo II, Artículos 56 y 60.

    Heber, interno de la Unidad Nº 1 de Olmos, en Diario Clarín, 29 de mayo de 1983.

    Oficial Olivares, Unidad Nº 1 de Olmos, Entrevista con las autoras, La Plata, junio de 1999.

    Oficial Olivares, Unidad Nº 1 de Olmos, Entrevista con las autoras, La Plata, junio de 1999.

    Oficial Olivares, Unidad Nº 1 de Olmos, Entrevista con las autoras, La Plata, junio de 1999.

    Profesora en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, U.N.L.P.

    Ing. Ricardo Sagastume, Jefe del Departamento Técnico de Radio Universidad, Entrevista con las autoras, La Plata, julio de 1999.

    Oficial Olivares, Unidad Nº 1 de Olmos, Entrevista con las autoras, La Plata, junio de 1999.

    Humberto, interno de la Unidad Nº 1 de Olmos, en Diario Clarín, 29 de mayo de 1983.

    Zacconi, M. L. y Desimone, M., en “La Selva Chica”, Investigación Periodística realizada para la Cátedra Taller de Producción Gráfica I, 1996.