Historia del Mundo Contemporáneo

Revolución Rusa. Crisis de 1929. Movimientos totalitarios: Fascismo y Nazismo. Segunda Guerra Mundial. Guerra Fría. Política de Bloques. Expansión y crecimiento económico de la postguerra. Sociedad de consumo de masas. Tercer Mundo. Crisis de 1973

  • Enviado por: Chema
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 39 páginas
publicidad

TEMA 13

LA REVOLUCIÓN RUSA.

TRANSFORMACIONES Y REFORMAS.

1.- La Rusia presoviética

1.1.- Situación socioeconómica

1.3.- El panorama político

1.3.- La revolución de 1905

2.- Revolución de 1917

2.1.- Causas de la revolución

2.2.- Febrero: la revolución burguesa

2.3.- Octubre: la revolución bolchevique

3.- Transformaciones y reformas del nuevo régimen

3.1.- La guerra civil y el comunismo de guerra

3.2.- La Nueva Política Económica

3.3.- Las instituciones del nuevo régimen

4.- La era de Stalin

4.1.- Estalinismo y nuevas instituciones

4.2.- El terror estaliniano

4.3.- Los planes quinquenales

…………………………………………….

1.- La Rusia presoviética

1.1.- Situación socioeconómica

Con la abolición de la servidumbre en 1861, Rusia entró en el mundo moderno y buscó eliminar su retraso con respecto a Occidente. Pero la modernización económica puso en peligro el equilibrio de una sociedad que seguía siendo arcaica y rural, a la vez que se hizo cada vez más insostenible el mantenimiento del régimen zarista de carácter autocrático.

La población rusa experimenta un aumento a finales del siglo XIX y principios del XIX, como ocurre en toda Europa. Es una población predominantemente rural. La sociedad sufre un proceso de cambios, pero sigue anclada en el pasado: la nobleza conserva un gran peso en la sociedad y controla los puestos más altos en la administración y el ejército. El clero ortodoxo tiene una gran influencia entre la población campesina. La burguesía industrial y comercial es muy minoritaria y fiel al régimen zarista que defiende sus intereses, por lo que se enfrenta a los miembros de las profesiones liberales e intelectuales que aspiran a reformar el régimen. Las clases bajas las componen los campesinos, la mayoría de la población, cuya situación sigue siendo miserable, y los obreros industriales, que viven en condiciones parecidas a las de la primera revolución industrial, pero que ya comienzan a protagonizar huelgas para conseguir mejoras.

La economía se basa en la agricultura (80 % de la población) con estructuras aún arcaicas y escasa modernización técnica. Las mejoras afectaron a las medianas y grandes explotaciones que hicieron aumentar la producción de cereales dedicados a la exportación para pagar la deuda exterior. Los pequeños campesinos y los asalariados no se benefician de las mejoras y exigen una reforma agraria que implica el reparto de las grandes propiedades.

La industrialización de Rusia se afronta a base de la afluencia masiva de capitales extranjeros, que controlan el 40 % del capital invertido, dirigido prioritariamente a la industria química, textil, minería y ferrocarriles. La industria está a su vez concentrada geográficamente en unos pocos núcleos como Ucrania y Moscú.

1.2.- El panorama político

El régimen zarista era el último estado autocrático de Europa a principios del siglo XX. El poder del zar Nicolás II era absoluto y su gobierno lo ejercía con el apoyo de la Iglesia ortodoxa, una burocracia corrompida y con la represión ejercida sobre la población por la policía y el ejército. La oposición al zarismo está estructurada desde principios de siglo por diversos grupos políticos clandestinos:

El Partido Constitucional-demócrata (kadet), de carácter liberal, exigía una constitución, la implantación de un régimen parlamentario y ciertas reformas sociales.

El Partido Social-revolucionario (SR), de ideología populista, para el que es prioritaria la revolución agraria y campesina en un país rural como Rusia.

El Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, de ideología marxista y con sus bases entre los obreros industriales. Por cuestiones organizativas se divide en dos tendencias, los mencheviques, marxistas ortodoxos, partidarios de llegar a la revolución proletaria pasando por una fase previa de carácter burgués. Los bolcheviques, dirigidos por Lenin, quien intentó definir un marxismo revolucionario ruso según el cual la revolución puede triunfar en un país débilmente industrializado como es el caso de Rusia, sin necesidad de pasar por una fase de democracia burguesa, y desde Rusia se extendería al resto del mundo. El partido debía ser, no un partido de masas, sino un partido de militantes profesionales, disciplinados y entrenados en la clandestinidad para eludir la represión policial que impedía la acción política. El partido debía ser la “vanguardia del proletariado” en la lucha por la revolución.

1.3.- La revolución de 1905

La situación socioeconómica y política se agravó con la guerra ruso-japonesa de 1904-5 que radicalizó la agitación social con las levas de campesinos y las alzas de impuestos y de precios para hacer frente a los gastos de la guerra. La humillación de la derrota rusa acabó por provocar una situación revolucionaria, calificada por Trotsky de “ensayo general de la revolución”.

En enero de 1905 comenzó la revolución en San Petersburgo con una manifestación pacífica reprimida de forma sangrienta: el “domingo sangriento”. La repercusión del suceso se extendió al resto del país y se generalizan las huelgas y manifestaciones, llegando incluso a la sublevación de algunas unidades militares como el motín del acorazado Potemkin. Los obreros comienzan a organizarse en comités revolucionarios (soviets) para organizar y dirigir las protestas sociales. Aunque los soviets duraron poco tiempo, la experiencia sirvió para etapas posteriores.

El zar Nicolás II tuvo que hacer algunas concesiones (recogidas en el manifiesto de octubre) como la convocatoria de la Duma (Parlamento), algunas libertades públicas y la ampliación del derecho al voto. La situación posterior fue evolucionando hacia un falseamiento del sistema parlamentario, un retroceso de las libertades y un aumento de la represión de la oposición.

2.- La revolución de 1917

2.1.- Causas de la revolución

En 1917 se dan una serie de factores que darán lugar a un descontento popular creciente que desembocará en la revolución de 1917:

La entrada de Rusia en la Primera Guerra Mundial provocará la crisis definitiva del zarismo. La guerra fue impopular y supuso la oposición de todos los sectores sociales. Casi 15 millones de rusos fueron llamados a filas, mal armados y peor alimentados. Las consecuencias fueron millones de muertos y heridos, deserciones en masa y derrotas militares.

En el plano político sigue la corrupción, el zar disuelve la Duma en 1917 y los partidos de la oposición legal (partido KD) se suman a los clandestinos y comienzan a pedir la abdicación del zar. Los partidos ilegales centran su actividad en la denuncia de la guerra y en la organización de huelgas y manifestaciones.

En lo económico, se generaliza el desastre: aumenta la deuda externa, se paraliza la producción agrícola e industrial por los reclutamientos militares, escasean los alimentos, aumentan los precios. Esto origina un descontento social aprovechado por la oposición para aumentar la presión sobre el régimen zarista.

2.2.- Febrero: la revolución burguesa

Esta situación desastrosa provoca una serie de huelgas y disturbios que comienzan a finales de febrero en San Petersburgo. Se pide esencialmente “paz y pan” y el fin del zarismo. Los disturbios aumentan y el zar ordena al ejército que aplaste la sublevación, pero las tropas se niegan a disparar y se unen a los manifestantes. Para controlar la rebelión popular se reconstruye el soviet de obreros y soldados de San Petersburgo, dominado por mencheviques y SR.

Al mismo tiempo, se reúne un “comité provisional” de diputados de la Duma para restablecer el orden. De acuerdo con el soviet se organiza un gobierno provisional presidido por el príncipe Luov y dominado por liberales del partido KD. Ante la situación de aislamiento a la que llega, el zar Nicolás abdica en su hermano que a su vez renuncia al trono: el 2 de marzo desapareció el zarismo de Rusia.

La nueva situación se caracteriza por la existencia de dos poderes paralelos: por un lado, el gobierno provisional y por otro el Soviet de San Petersburgo que exige reformas radicales como el fin de la guerra. Las medidas del gobierno son restablecer las libertades, convocar elecciones para una Asamblea Constituyente y continuar la guerra bajo la presión de las potencias aliadas (Francia e Inglaterra), pero son insuficientes para resolver los problemas. La tensión entre el gobierno y los soviets se acentúa con el regreso de Lenin del exilio, que propone la estrategia a seguir por los bolcheviques para conquistar el poder y que expone en sus “tesis de abril”, resumidas como sigue:

* Fin de la guerra.

* Paso de una etapa de revolución burguesa a la etapa de revolución proletaria.

* Ningún apoyo al gobierno provisional.

* Creación de una república de soviets.

* Nacionalización de la tierra y la banca.

En abril cae el gobierno provisional y se forma un gobierno de coalición con participación de mencheviques y SR y en el que destaca la figura de Kerenski. Los problemas siguen siendo los mismos: continuación de la guerra, carestía de la vida, escasez de alimentos. El descontento es aprovechado por los bolcheviques que comienzan a tener la mayoría en los soviets más importantes de Rusia. Trotsky es elegido presidente del soviet de San Petersburgo y lo organiza militarmente para preparar el asalto al poder. Lenin lanza la idea de “todo el poder para los soviets” y propone al Comité Central del partido bolchevique la necesidad de tomar el poder mediante una insurrección armada.

2.3.- Octubre: la revolución bolchevique

Asalto bolchevique al poder: El primer ministro Kerenski no logra solucionar la situación. Los bolcheviques fijan la fecha del 25 de octubre para el asalto al Palacio de Invierno, sede del gobierno. Por la noche la guardia roja (fuerzas de choque bolcheviques), dirigida por Trotsky toma los centros estratégicos de la ciudad y el acorazado “Aurora” apunta sus cañones hacia el Palacio de Invierno. Kerenski logró huir y Lenin se hace cargo del gobierno.

Los primeros decretos: Para dar satisfacción a las masas e implantar la revolución el gobierno bolchevique toma las primeras medidas con una serie de decretos:

* Decreto sobre la paz: se inicia la negociación de la paz y se firma con Alemania el armisticio de Brest-Litovsk en marzo de 1918.

* Decreto sobre la tierra que abole la gran propiedad agraria.

* Decreto sobre las nacionalidades.

* Decreto sobre la industria y la banca estableciéndose un control de las fábricas por los soviets y se nacionaliza la banca, anulándose la deuda externa.

Eliminación de la oposición: se celebran las elecciones a la Asamblea Constituyente (convocadas por el gobierno provisional de febrero) y los bolcheviques apenas obtienen un 25 % de los diputados. La Asamblea no aprueba los decretos del gobierno bolchevique y es disuelta por la guardia roja bolchevique. Mencheviques y SR pasan a la oposición. En junio de 1918 los soviets, totalmente controlados por los bolcheviques, aprueban la Constitución de la República Socialista Federativa Rusa en la que todos los poderes recaen en los soviets.

3.- Transformaciones y reformas del nuevo régimen

3.1.-La guerra civil y el comunismo de guerra

Desde 1918 se vive en Rusia un clima de guerra civil. Los distintos sectores de la oposición al régimen soviético se agrupan en el denominado Ejército Blanco apoyado por las potencias extranjeras. El gobierno soviético organiza el Ejército Rojo, que bajo la férrea dirección de Trotsky comienza a imponerse a partir de 1920. Un año más tarde los bolcheviques dominan todo el territorio ruso y termina la guerra civil.

La difícil situación creada durante la guerra exige medidas económicas y políticas que dan lugar al llamado comunismo de guerra, y que abarca el período que dura la guerra, desde mediados de 1918 hasta 1921. El comunismo de guerra tiene una vertiente política y otra económica.

En el plano político se centraliza el poder en manos de los dirigentes bolcheviques y se endurece la represión contra la oposición mediante la Tcheka (policía política). La represión comienza contra los zaristas (fusilamiento de la familia imperial) y continúa contra los kadets, SR y mencheviques. Sus dirigentes son ejecutados, encarcelados o tienen que exiliarse implantándose una férrea dictadura. La oposición al régimen bolchevique es eliminada.

En el plano económico se instaura una política de rígido control por el Estado que centraliza todos los aspectos de la actividad económica desapareciendo casi por completo la iniciativa privada. Sus rasgos característicos son:

* Nacionalización de la industria y dedicación de la misma a fines bélicos.

* Prohibición del comercio privado. El Estado controla la distribución de mercancías.

* Eliminación parcial del dinero.

* Se establecen requisas de la producción agraria para abastecer a las ciudades y al ejército.

Estas medidas contribuyeron a consolidar el régimen bolchevique, pero fueron un rotundo fracaso económico, ya que descendió la producción, subieron los precios, el comercio casi desapareció, aumentó la escasez, el hambre y las epidemias. El malestar de la población dará lugar a un giro importante en la política económica al terminar la guerra civil.

3.2.- La Nueva Política Económica (NEP)

Para poner fin al descontento popular provocado por el comunismo de guerra, Lenin da un giro radical en el X Congreso del Partido Comunista en marzo de 1921. El cambio de táctica lo explica Lenin diciendo que “El socialismo es un bien y el capitalismo es un mal; pero el capitalismo es un bien con respecto a la Edad Media en la que vive aún Rusia”. Propone una serie de medidas que constituyen la Nueva Política Económica, que consiste en una vuelta al sistema capitalista en algunos aspectos de la economía soviética, con un sistema de economía mixta: un sector privado y un sector estatal. El primero abarcaba la agricultura, el pequeño comercio y las medianas empresas. Se vuelve al trabajo asalariado, desaparecen las requisas agrícolas y se vuelve a extender la utilización del dinero. El Estado, en cambio, controla la gran industria, los transportes, el comercio exterior y la banca.

Los resultados fueron positivos al aumentar la producción agrícola, desapareció el hambre y la escasez. La producción industrial aumentó menos que la agrícola pero la industria absorbió el paro y elevó el nivel de vida. Los aspectos negativos de la N.E.P. para el régimen soviético fueron el desarrollo de los kulaks o campesinos ricos y la aparición de una burguesía enriquecida con los negocios y la especulación, grupos que eran enemigos de la revolución.

Estos problemas y la muerte de Lenin en 1924 provocan el abandono de la NEP. Con la consolidación de Stalin en el poder comienza una nueva etapa de planificación estatal de la economía.

3.3.- Las Instituciones del nuevo régimen

Los cambios producidos desde la Constitución de 1918 obligan a aprobar en 1923 una nueva Constitución en la que se establece un estado federal formado por numerosas repúblicas o estados que forman la URSS. Los órganos máximos de poder son el Comité Central o Soviet Supremo que ejerce funciones legislativas, y el Presidium que actúa como poder ejecutivo.

4.- La era de Stalin

4.1.- Estalinismo y nuevas instituciones

Stalin se impone como sucesor de Lenin eliminando de malas maneras a otros candidatos y, sobre todo, Trotsky (expulsado del partido primero, luego de la URSS y asesinado en México en 1940).

Los principales puntos de la doctrina stalinista se resumen en:

• La construcción del socialismo en un solo país (Rusia), como paso previo a la expansión de la revolución al resto del mundo.

• La concentración del poder en manos de Stalin y la planificación estatal de la economía

• Eliminación física brutal de cualquier tipo de oposición.

• Culto a la personalidad de Lenin y Stalin.

En 1936 se promulga una nueva constitución que pone todos los resortes del poder en manos del Partido Comunista y de su secretario general, Stalin, que controla además el Soviet Supremo (órgano legislativo) y el Presidium (poder ejecutivo).

4.2.- El terror staliniano

La política staliniana se concreta en la eliminación física de todos aquellos que se oponen a su política. La época de las grandes “purgas” abarcará de 1936 a 1939. Es la etapa del terror staliniano. La realización de los planes quinquenales exigió el sometimiento del proletariado a una disciplina casi militar y la represión brutal de los campesinos propietarios (kulaks) para colectivizar la agricultura haciendo desaparecer la propiedad privada. Para acallar toda resistencia ideológica crítica se procedió a la liquidación física, al encarcelamiento o a la deportación de valiosos escritores, artistas y científicos. El partido comunista mismo fue sometido a una gigantesca purga contra miles de militantes y contra los máximos dirigentes que habían dirigido la revolución de octubre en los célebres “procesos de Moscú”. Millones de personas sufrieron las consecuencias de la siniestra dictadura staliniana. En 1939 terminan las purgas y depuraciones masivas. En este período se consolida el sistema soviético basado en la dictadura totalitaria del Partido Comunista sobre la sociedad, monopolizando totalmente la economía, la política, la educación, la cultura y las ideas. Toda la sociedad es formada en el mismo molde sin que quede resquicio alguno para la expresión de ideas no ya opuestas, sino diferentes, a la ideología oficial.

4.3.- Los planes quinquenales (1928-1941)

Stalin impone el sistema de planificación económica en tres planes quinquenales. Cuyos rasgos comunes son: la estatalización y planificación estatal de la economía, desapareciendo el sector privado. Los planes son imperativos, es decir, tienen carácter de obligatorio cumplimiento y son planes generales que abarcan a todos los sectores de la economía.

- El primer plan (1928-1933)

En el sector industrial desarrollan la industria pesada (siderurgia, carbón y electricidad) y las grandes obras públicas. Se nacionaliza el comercio con la creación de grandes almacenes estatales. La colectivización de la agricultura se basó en las cooperativas de campesinos (koljós) y las granjas estatales (sovjós).

- El segundo plan (1933-1938)

Se mantiene el desarrollo del sector energético y de la industria pesada. Se desarrolla la enseñanza técnica y profesional y se busca un aumento de la productividad laboral estableciendo una férrea disciplina en el trabajo con recompensas a los obreros más productivos (stajanovismo). Se prestó mayor atención a la industria de bienes de consumo y a los transportes, agricultura.

- El tercer plan (1938-1941)

Quedó interrumpido por la Segunda Guerra Mundial. Su finalidad era superar económicamente a las potencias capitalistas. Al interrumpirse su aplicación por la invasión alemana, Rusia había conseguido llegar al tercer puesto de la industria mundial (después de EEUU y Alemania) y al segundo de Europa.

TEMA 14

LA CRISIS DE 1929

1.- Antecedentes y causas de la crisis

1.1.- Introducción

1.2.- Antecedentes económicos: los años 20

1.3.- Causas de la crisis

2.- 1929: la crisis

2.1.- El crac de la Bolsa de Nueva York

2.2.- Características y manifestaciones de la crisis

3.- La extensión de la crisis

3.1.- Exportación de la crisis fuera de EEUU

3.2.- La crisis en Europa: Alemania, Francia,

Inglaterra y España

4.- Nuevos modelos económicos

4.1.- El modelo norteamericano: el New Deal

4.2.- El modelo alemán: la autarquía del nazismo

5.- Efectos o consecuencias de la crisis

5.1.- Económicas

5.2.- Sociales

5.3.- Políticas

5.4.- Culturales

*****************************

1.- Antecedentes y causas de la crisis

1.1.- Introducción

Desde la segunda revolución industrial, el capitalismo había sufrido continuas crisis cíclicas, compuestas de fases de depresión de las que el sistema salía para entrar en fases de expansión. Sin embargo, la crisis de 1929 no es una fase depresiva más de las crisis cíclicas del sistema. Se trata de una crisis general del sistema capitalista, que no puede ser solucionada con los medios utilizados hasta entonces.

La crisis comienza con el hundimiento estrepitoso de la Bolsa de Nueva York, pero no se puede identificar este incidente propiamente norteamericano con la totalidad de la crisis que es mucho más amplia y se extiende fuera de EEUU, afectando al sistema capitalista en su totalidad.

1.2.- Antecedentes económicos: los años 20.

Entre 1919 y 1924 se produce la reconstrucción de las economías europeas tras la guerra, el pago de la deuda por Francia e Inglaterra a EEUU y las graves sanciones impuestas a Alemania por los vencedores. A esto hay que añadir las nuevas circunstancias como la hegemonía norteamericana en el mundo y el triunfo y consolidación de la revolución soviética. La reconstrucción de la industria absorbe el paro, pero en 1920 se registra una primera crisis que se supera hacia 1924.

En 1924 se entra en una fase de euforia económica, aunque no afectó por igual a todos los países. Los EEUU confirmaron su hegemonía económica mundial. Gran Bretaña experimentó, sin embargo, un cierto estancamiento a causa del envejecimiento de su maquinaria industrial, y al mantenimiento de una libra fuerte frente al dólar con lo que la economía inglesa pierde competitividad en el mercado mundial. Como consecuencia bajan las exportaciones, desciende la producción industrial y aumenta el paro. Francia tardó en recuperarse, pero a partir de 1928 su economía se normalizó, con un fuerte crecimiento industrial. En Alemania, tras el hundimiento del marco y la escalada de la hiperinflación a causa del pago de las sanciones de la guerra, se crea en 1923 un nuevo marco más sólido y llegan los primeros capitales extranjeros, sobre todo norteamericanos, que contribuyen al desarrollo de la industria, que tiende a concentrarse en grandes empresas.

Sin embargo, junto a estas muestras de recuperación económica, el paro sigue siendo alto en estos países industriales y la crisis agraria se generaliza. Existen desigualdades sociales notorias y claras, pero los indicios de prosperidad eran tan evidentes que cualquier síntoma de crisis se oculta sin darle mucha importancia. El clima de euforia impide ver los signos que anuncian la crisis definitiva.

1.3.- Causas de la crisis

* La superproducción:

Es considerada como una de las principales causas de la crisis. La producción supera hacia 1925 las necesidades reales de consumo a partir de 1925, especialmente en EEUU, con lo que se produce una gran acumulación de stoks. Esto se debe a que el consumo no se extiende a la mayoría de la población, sino que sigue limitado a las capas altas de la sociedad, que no eran muy numerosas. Junto a esta superproducción industrial existe una superproducción agraria que hace bajar los precios agrícolas, descendiendo el poder adquisitivo de los campesinos que consumirán menos productos industriales. La superproducción se debe por lo tanto al subconsumo que impide una salida de productos al mercado y el estancamiento de las ventas.

* La especulación:

A pesar del desfase entre producción y consumo, las cotizaciones de las empresas siguen subiendo en la Bolsa debido al clima de euforia que se respira en los años veinte en EEUU. Los norteamericanos aspiran a enriquecerse rápidamente y sin esfuerzo mediante las inversiones especulativas en la Bolsa. El ejemplo más claro en el de la compra de solares en Florida que aumentan de valor día a día sin motivos aparentes.

Muchos pequeños ahorradores deciden invertir y vivir de los beneficios aprovechando el momento favorable. Los agentes de bolsa prestan a sus clientes y piden préstamos a su vez a los bancos para comprar títulos o acciones. La financiación de las inversiones se basa en los préstamos bancarios y no en los beneficios de las empresas. Esta situación artificial no podía durar eternamente, ya que los beneficios no se basan en las ventas de los productos sino en los créditos bancarios. El dinero no va hacia la actividad económica productiva sino hacia los préstamos especulativos. Las empresas se mantienen con el dinero de los préstamos bancarios y no con los beneficios de las ventas de sus productos, que no tienen salida al mercado. La situación no podía prolongarse mucho tiempo ya que el funcionamiento de la economía no puede sustentarse solamente en el dinero olvidándose de los mecanismos de la producción y del consumo.

2.- 1929: la crisis

2.1.- El crac de la Bolsa de Nueva York

Desde 1928 se producen ciertos síntomas de alarma económica en sectores como la construcción, pero la euforia especulativa sigue sin desmayo. A finales de septiembre de 1929 la Bolsa sufre una tendencia a la baja, pero los especuladores siguen comprando títulos. A partir de mediados de octubre la situación empezó a ponerse difícil y el 24 estalló el pánico y la Bolsa se hundió estrepitosamente en el llamado “jueves negro”: casi trece millones de acciones se ponen a la venta y no encuentran compradores. Para frenar la caída la Banca Morgan compra acciones, pero en los días sucesivos se generalizó el desastre. El 29 de octubre salen al mercado 33 millones de acciones que tampoco encuentran comprador. Los índices siguen bajando en picado a partir de entonces convirtiéndose la crisis en algo duradero y permanente.

2.2.- Características y manifestaciones de la crisis

El crac de 1929 es un reflejo y una demostración de que la economía no puede apoyarse sólo en el dinero, sin contar con la actividad productiva. El modelo americano se viene abajo al estallar la crisis y de una crisis bursátil se pasa a una crisis económica general. Las manifestaciones más visibles de la crisis son:

- Quiebras bancarias, lógicas dada la dependencia de los bancos con respecto a la Bolsa a través de los préstamos especulativos. Se hundieron en EEUU entre 1929 y 1932 cinco mil bancos, provocando una drástica disminución de los créditos que trajo consigo como consecuencia inmediata otros fenómenos como:

- La quiebra de empresas industriales y comerciales (más de 30.000), el descenso de las inversiones que provocó el

- Aumento del paro, que a su vez originó la disminución del consumo y el aumento de los stoks, que a su vez originó un descenso de los precios y para evitar su caída se reduce la producción.

3.- La extensión de la crisis

3.1.- Exportación de la crisis fuera de EEUU

El peso de la economía de los Estados Unidos en el mundo hizo que la crisis se extendiera a partir de 1931. Por una parte, los norteamericanos se vieron obligados a repatriar capitales que motivó quiebras bancarias en Alemania y Austria, cuyas economías se habían reconstruido con las inversiones americanas. Por otro lado, la caída de los precios norteamericanos obligó a los países europeos a rebajar los suyos para hacerlos competitivos y dar salida a los stocks. El descenso de la capacidad de compra de los Estados Unidos y el proteccionismo que aplicaron perturbaron aún más el funcionamiento del comercio mundial.

3.2.- La crisis en Europa

En Europa la crisis fue similar a la americana: hundimiento de la Bolsa, caída de los precios, restricción de los créditos y descenso de las inversiones, hundimiento de la producción industrial y aumento del paro.

• En Alemania el crecimiento de los últimos años de la década de los veinte se debía a los préstamos exteriores, sobre todo de los Estados Unidos. La crisis del 29 hizo que los capitales fueran retirados por los bancos americanos. Las consecuencias fueron muy graves para Alemania y, en parte, fueron una causa importante del ascenso del nazismo. La inversión cayó en picado y por lo tanto se redujo la producción industrial. El paro afectó a más de seis millones de trabajadores y la agricultura quedó arruinada. Ante esta situación tan catastrófica el gobierno escogió la deflación* en lugar de la devaluación monetaria.

• En Francia la crisis afectó a partir de 1931, año en que las exportaciones descendieron a la cuarta parte. Las devaluaciones inglesa y norteamericana no hicieron sino aumentar ese descenso. El desempleo, en cambio, no llegó a alcanzar las tasas de Inglaterra y Alemania. El descenso de los precios permitió a los trabajadores industriales mantener el poder adquisitivo, aunque los salarios bajaran, aunque las rentas de los agricultores se redujeron drásticamente. El gobierno optó también por una política deflacionaria.

Inglaterra después de 1929 sufrió el impacto de la crisis mundial. Sus exportaciones, que ya estaban estancadas, se vieron más afectadas aún debido a la contracción de la demanda en el mundo entero. El estancamiento económico mantuvo o aumentó el paro, aunque no influyó en su situación política y social.

España recibió con cierto retraso la crisis afectando a las inversiones en obras públicas emprendidas por la dictadura de Primo de Rivera, provocando una disminución de la producción. La 2ª República, implantada en 1931, sufrió con más fuerza las consecuencias de la crisis y acentuó la fuga de capitales.

4.- Nuevos modelos económicos

La respuesta común a todos los países fue la aplicación de una política deflacionista que establece restricciones al crédito y a las importaciones, es decir medidas proteccionistas. Estas respuestas a la crisis fueron un fracaso y hay que esperar a que lleguen al poder en los países industriales nuevos equipos de gobierno que cambiaron el rumbo de las medidas de lucha contra la crisis: devaluación de las monedas para favorecer las exportaciones, relanzamiento de la producción y del consumo gracias a la intervención del Estado. Será, pues, el intervencionismo estatal en la economía el fenómeno común a los modelos económicos empleados para luchar contra la crisis.

4.1.- El modelo norteamericano: el New Deal (libros de texto)

5.- Efectos y consecuencias de la crisis

5.1.- Económicas

Se produce un cambio en la política económica aplicada por los gobiernos, basada en líneas generales en el intervencionismo estatal en la economía. Las doctrinas del liberalismo económico salieron mal paradas de la crisis y la solución fue la intervención del estado para corregir los excesos del capitalismo que habían desembocado en la crisis. El Estado pone todo su poder al servicio de la regulación de la economía, abandonándose las teorías del liberalismo clásico basadas en la libertad total en materia económica. En realidad el Estado acude a salvar el sistema capitalista puesto en peligro por el funcionamiento del propio sistema.

La fórmula de intervención estatal fue propuesta por el economista británico John Maynard KEYNES, que se convierte en el teórico clásico de la crisis y de sus soluciones. Las teorías keynesianas consistían en la corrección del sistema capitalista mediante la intervención del Estado para aumentar el consumo y la inversión. Para ello había que actuar sobre la demanda elevando el poder adquisitivo de la población garantizando los salarios y controlando los precios. Había que actuar sobre el consumo aumentándolo y no sobre la producción. Propugnaba la ayuda estatal a las empresas en expansión, el fomento de las obras públicas por el Estado y un fuerte desarrollo del sector público.

Las teorías de Keynes no alcanzaron plena vigencia hasta después de la Segunda Guerra Mundial, implantándose en los países occidentales con mayor o menor intensidad y siendo la base de la etapa de prosperidad económica de los años cincuenta y sesenta y del llamado “Estado del bienestar”, que se está viendo en peligro en la actualidad por el regreso al liberalismo económico y un descrédito del intervencionismo del Estado.

5.2.- Sociales

La consecuencia más dramática de la crisis fue el espectacular aumento del paro con sus secuelas como la mendicidad, la delincuencia, la miseria, afectando por igual a trabajadores industriales, campesinos, y pequeña y mediana burguesía. En EEUU se pasa de un millón en 1929 a casi 13 millones en 1932, bajando a los 11 en 1934 cuando comienzan a dar sus frutos las primeras medidas del New Deal.

En la demografía se aprecia un descenso de la población al disminuir la nupcialidad, la natalidad y aumentar la mortalidad. Las migraciones, que habían experimentado el mayor apogeo de la historia desde 1850, se reducen drásticamente al reducir los gobiernos de forma radical la entrada de emigrantes. Es una forma de luchar contra el paro.

La crisis acentuó las desigualdades sociales pues las clases altas soportaron bien los efectos de la crisis, mientras que afectó de lleno a las clase medias y bajas. La burguesía mediana y pequeña sufre la crisis de manera especia empobreciéndose y proletarizándose. La frustración de estos grupos será uno de los principales caldos de cultivo del ascenso del nazismo y del fascismo en los que vieron la solución a sus males.

Pero el peso de la crisis recayó sobre todo en el proletariado industrial y en los campesinos que engrosarán las filas de desempleados o verán recortados sus salarios.

5.3.- Políticas

Lo más importante fue la crisis de la democracia parlamentaria. La creciente intervención del Estado choca con las ideas del liberalismo, produciéndose un reforzamiento del poder ejecutivo en detrimento del poder legislativo. La crisis provoca la consolidación del fascismo en Italia y la ascensión y triunfo del nazismo en Alemania, donde se puede apreciar un asombroso paralelismo entre el aumento del número de parados y el aumento del número de votos al partido nazi desde el comienzo de la crisis en un país como Alemania que la sufrió con tanta crudeza. Incluso en los países de tradición democrática se produce un auge de los movimientos fascistas y ultranacionalistas. La crisis del parlamentarismo se extiende a la Europa oriental donde no habían arraigado apenas los regímenes democráticos implantados tras la Primera Guerra Mundial imponiéndose dictaduras militares en muchos de estos países.

5.4.- Culturales

Una nueva atmósfera cultural e intelectual se va a adueñar de la etapa posterior a la crisis. Del optimismo de los años veinte se pasa al pesimismo en todas las creaciones culturales y artísticas.

La literatura norteamericana refleja los efectos de la crisis en la sociedad y narra las miserias que sufre la población con un tipo de novela realista en la que destacan escritores como W. Faulkner, John dos Passos y, sobre todo, el gran cronista de la crisis, John Steinbeck con sus obras “Al este del Edén” o “Las uvas de la ira”, en la que describe la situación de las familias de campesinos en su lucha por sobrevivir en las tierras de California.

El cine refleja también la crisis describiendo los bajos fondos de los años treinta con películas de gansters y el cine de tema socia del director Lang con “Furia” o la adaptación de “Las uvas de la ira” por John Ford y otras obras como “Esplendor en la yerba” de Kazan o “Matar a un ruiseñor” de Mulligan.

TEMA 15

LOS MOVIMIENTOS TOTALITARIOS:

FASCISMO Y NAZISMO

1.- El período de entreguerras: crisis de la democracia liberal

2.- Ideología del fascismo y del nazismo

2.1.- Orígenes y antecedentes

2.2.- La doctrina fascista

3.- Causas de la ascensión de los fascismos

4.- El fascismo italiano

4.1.- La situación de Italia en las postguerra

4.2.- La ocupación del poder

4.3.- La construcción del estado corporativo

5.- La Alemania nazi

5.1.- La ascensión del nazismo

5.2.- Cambios económicos

5.3.- Política social

***************************************

1.- El período de entreguerras: crisis de la democracia liberal

Una de las características de la etapa de entreguerras es la crisis del régimen democrático o democracia liberal. Hay dos factores que influyen en esto: por un lado, el avance de los regímenes totalitarios, como el comunismo en Rusia y las dictaduras en el este y sur de Europa. Por otra parte, la crisis interna del propio sistema democrático.

En los países europeos de tradición democrática los partidos políticos tradicionales experimentan una fragmentación a la vez que irrumpen en el panorama político nuevas fuerzas que alteran el equilibrio basado en la alternancia en el poder de los partidos tradicionales. En G. Bretaña, por ejemplo, se rompe el bipartidismo del partido conservador y el liberal con la aparición del partido laborista. Además de la crisis política, los problemas económicos también tienen su importancia. La identificación entre capitalismo y democracia hace que ésta sufra las consecuencias de la crisis económica de entreguerras y que el sistema político se deteriore cuando se deteriore el sistema económico.

En los países nuevos de Europa central y del este, con sistemas democráticos impuestos por los vencedores tras la guerra y con muy poca base democrática terminan por imponerse dictaduras militares a lo largo de los años veinte y treinta. El modelo dictatorial se extiende por Polonia (1926), Hungría, Yugoslavia, Rumanía (1930), Austria (1933), Grecia, etc...

También los países del sur de Europa sufren estos regímenes: en España la dictadura del general Primo de Rivera, en Portugal la de Oliveira Salazar y en Italia el totalitarismo fascista de Mussolini.

2.- Ideología del fascismo y del nazismo

2.1.- Orígenes o antecedentes

El fascismo o el nazismo, en sentido amplio, se puede definir como un movimiento ultranacionalista, antiliberal, antidemocrático y antimarxista que se desarrolla en Europa en la etapa de entreguerras (1918-1939). Su caldo de cultivo favorable serán las circunstancias por las que atravesó Europa tras la I Guerra Mundial:

- La crisis económica de 1929

- La crisis del sistema liberal y democrático

- La proliferación de grupos violentos tras la guerra

Se suelen señalar algunos antecedentes ideológicos del fascismo que por sí mismos no son fascistas, pero que gracias a las circunstancias favorables de la época se convierten en la base de la doctrina fascista, que cogen de estas corrientes lo que les conviene. Estos antecedentes ideológicos son:

* Es innegable la influencia del pensamiento político conservador y reaccionario del siglo XIX en los fascismos. Pensadores como Gioberti, De Bonald, Maistre... influyen en los movimientos ultranacionalistas de finales del XIX y principios del XX y de aquí pasan a los fascismos.

* El racismo y antisemitismo se manifiestan desde mediados del XIX, basándose en las teorías de Gobineau sobre la desigualdad de las razas y de los hombres, exaltando la superioridad de una determinada raza sobre las demás. Esta va a ser una de las características más conocidas del nazismo.

* El nacionalismo supone otra de las corrientes inspiradoras de los fascismos, especialmente en países de formación de un estado nacional reciente, como Alemania e Italia, que se crean como nación y Estado en la segunda mitad del siglo XIX.

* El imperialismo también es considerado como inspirador del fascismo, sobre todo en naciones que llegan tarde al reparto colonial y centran su expansión en la conquista de un “espacio vital” como muestra de un imperialismo agresivo.

* Entre las corrientes filosóficas antecesoras del fascismo destaca el irracionalismo encabezado por filósofos como Nietzsche y Schopenhauer. El irracionalismo fue aplicado a la sociedad por Sorel en su obra “Reflexiones sobre la violencia”, adoptada por el fascismo para justificar su uso. También la obra de Spengler “La decadencia de Occidente” de corte pesimista y catastrofista está en el origen ideológico del fascismo.

2.2.- La doctrina fascista

Hay que distinguir entre el modelo italiano y el alemán. Aunque el fascismo italiano sirvió de ejemplo al nazismo alemán al implantarse antes de forma práctica, doctrinalmente el nazismo tiene una doctrina más elaborada. Sus teorías aparecen ya bastante claras en 1920 en el programa del D.A.P. (Partido Obrero Alemán), predecesor del partido nazi, y en la obra de HitlerMein Kampf (Mi lucha). Del fascismo italiano nos quedan como muestra teórica los encendidos discursos de Mussolini.

Las bases doctrinales del fascismo y del nazismo son:

- Omnipotencia del Estado: todos los esfuerzos de la sociedad se deben concentrar en el engrandecimiento del Estado. Los individuos están totalmente subordinados al Estado, las desigualdades sociales se convierten en algo secundario. El Estado totalitario fascista no admite oposición ni disidencia, no hay separación de poderes, los cuales se concentran en el poder ejecutivo. El estado monopoliza la verdad y controla la propaganda y rechaza violentamente cualquier crítica. “Todo en el Estado, nada fuera del estado”, proclama Mussolini.

- Exaltación del jefe: el poder se identifica con el líder: el Führer, el Duce, el Caudillo, actuará de forma totalmente personal, sin ser controlado por la sociedad y sin rendir cuentas a nadie. Una nación fuerte necesita encontrar al hombre excepcional, al superhombre, y cuando la providencia pone a ese jefe al frente de un pueblo debe prestarle obediencia ciega y seguirle sin titubeos. El jefe se convierte en algo consustancial a la nación y al Estado, el que critica al jefe ataca a la nación o al Estado. El jefe se coloca en el centro presidiendo las grandes concentraciones de masas y los desfiles con banderas, himnos, saludos exaltándose hasta límites increíbles el culto a la personalidad.

- Protagonismo de las élites y racismo: las minorías elegidas, las élites deben gobernar y regir los destinos de las masas. Se parte, por lo tanto, de la desigualdad de los hombres, frente a la igualdad propugnada por el liberalismo. Las minorías dominantes están representadas por la raza superior que debe dominar y explotar a las razas inferiores. Hitler desarrolla en su obra Mein Kampf su doctrina racista sobre la superioridad de la raza aria: el único creador de civilizaciones y de cultura es el hombre ario. Los pueblos de Asia, los eslavos, y los judíos son inferiores y corruptores y destructores de la civilización, por lo que son los “culpables” de los problemas de la sociedad y se convierten en “víctimas expiatorias” junto a los gitanos, homoxesuales, izquierdistas o los simples extranjeros. Para evitar el “contagio” y la mezcla de razas y conservar la “pureza de sangre” se dictarán leyes que eviten la mezcla de sangre, condición indispensable para la “supervivencia del pueblo” alemán.

- Irracionalismo y culto a la violencia: el fascismo rechaza la tradición racionalista de la cultura occidental y adopta posturas irracionales, desconfiando de la razón y exaltando los elementos más irracionales de la conducta humana, es decir, los sentimientos primarios, los instintos. El fascismo no obedece a los argumentos sino a los sentimientos, al fanatismo. En esta línea se desenvuelven los dogmas y las ideas indiscutibles: “el jefe siempre tiene razón” (Mussolini).

- Imperialismo agresivo y nacionalismo reaccionario: el nacionalismo exaltado o ultranacionalismo conduce a una política expansionista. Una gran nación necesita poseer un gran imperio, conquistar su “espacio vital” que le proporcione nuevos mercados, materias primas y fuentes de energía. También es una forma de solucionar los problemas internos dando salida a las tensiones sociales conquistando territorios en los que colocar los excedentes de población.

- Métodos fascistas de gobierno: La implantación del fascismo en Italia y el nazismo en Alemania se llevó a cabo mediante los siguientes métodos de actuación:

* El partido único, jerarquizado y bajo el mando supremo del líder o jefe. Los partidos como el Partido Nacional Fascista en Italia, y el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán contaron con fuerzas paramilitares, como las SA (Tropas de Asalto) alemanas o los Fascios de combate italianos.

* La propaganda, monopolizada por el Estado, que utiliza la violencia en el lenguaje y manipula a las masas utilizando todos los medios de comunicación.

* La movilización y el control de las masas como medios para la exaltación del régimen y del líder, con escenarios grandiosos, grandes concentraciones, discursos inflamados, desfiles llenos de cánticos, banderas y saludos brazo en alto. La uniformización de las masas con toda esta parafernalia muestra el grado de domesticación a que había llegado la población en los regímenes fascistas.

* Utilización de la violencia como práctica habitual de gobierno y de aplastamiento de la oposición. La violencia está justificada de forma maniqueísta como medio de derrotar al mal en el que se incluye todo lo que se oponga a sus ideas. El fascismo es el bien y lo demás es el mal.

3.- Causas de la ascensión de los fascismos

El auge de los fascismos en Europa se debe a diversos factores: la crisis económica, la tradición política y social de determinados países, la crisis de los sistemas parlamentarios, el miedo de las clases medias a la revolución, son factores que se relacionan entre sí y dan como resultado las condiciones favorables a la ascensión de los fascismos.

Los países industriales de Europa sufrieron los efectos de la crisis económica y paralelamente se produjo un aumento de los movimientos fascistas. Esto es válido para Alemania e Italia, pero en otros países industrializados no triunfaron los fascismos porque no se dieron otros factores favorables.

Alemania e Italia tienen sus propias peculiaridades sociales: la burguesía de estos países surge en la difícil etapa de su unificación política y su nacimiento como naciones o estados nacionales en la segunda mitad del siglo XIX (unificaciones alemana e italiana). Esto explica las deficiencias de sus sistemas políticos liberales y la existencia de un sentimiento nacionalista reciente aprovechado por los movimientos fascistas.

La crisis afectó más a las clases medias burguesas, que no disponían, como en otras potencias, de la solución de las colonias para paliar los efectos negativos de la crisis. La mentalidad conservadora tradicional de muchas de las familias de las clases medias no acepta la libertad de costumbres introducidas por la democracia y se inclinan hacia el fascismo que defiende la tradición nacional.

El proletariado, acosado por el paro, acepta el fascismo como solución a los problemas de la crisis abandonando a los partidos de la izquierda democrática que había abrazado los principios del liberalismo. El fascismo se presenta como antiliberal.

Para la alta burguesía capitalista la revolución rusa demuestra que las ideas comunistas se pueden llevar a la práctica. El temor al triunfo de la revolución proletaria es mayor que el que le inspira el fascismo, que se convirtió para el gran capital de Alemania e Italia en la única solución ante los avances de la izquierda. El apoyo económico de la alta burguesía industrial y financiera al nazismo y al fascismo fue evidente cuando éstos abandonaron las veleidades anticapitalistas y seudorrevolucionarias al acceder al poder.

Finalmente, también hay que considerar como factor importante la humillación que suponen para Alemania la derrota militar en la Primera Guerra Mundial y la paz de Versalles. Una parte de la población piensa en la revancha frente a esta situación y el nazismo se pone al frente de este sentimiento popular. En Italia, los repartos territoriales tras la guerra tampoco fueron satisfactorios, siendo aprovechada la insatisfacción popular por el fascismo para atraerse a las masas.

4.- El fascismo italiano

4.1.- La situación de Italia en la posguerra

Los factores que posibilitan la subida del fascismo al poder en Italia son varias:

- La frustración nacionalista colectiva tras la guerra mundial es la causa del aumento del ultranacionalismo italiano. Las reivindicaciones territoriales italianas (Trentino, Trieste, Istria y Dalmacia) no se ven satisfechas por los aliados que las habían prometido en los acuerdos secretos de Londres. Este descontento es aprovechado por D'Annunzio para ocupar con sus seguidores (los arditis) la ciudad yugoslava de Fiume sin que el gobierno italiano pudiera hacer nada por impedirlo. Es el primer movimiento de masas de carácter fascista que se ensaya en Italia.

- La crisis económica tras la guerra provoca una situación de agitación social en toda Italia que desemboca en violencia, ocupación de fábricas y de fincas por comités de trabajadores. El peligro revolucionario (con el ejemplo del triunfo reciente de la revolución bolchevique en Rusia) origina el pánico entre la burguesía industrial y agraria que creará grupos armados de autodefensa ante la debilidad de los sucesivos gobiernos. Entre estos grupos paramilitares comienzan ya a destacar por su violencia los fasci di combattimento (fascios de combate) de Benito Mussolini.

- La inestabilidad política es otro factor fundamental. Los sucesivos gobiernos no tienen la suficiente mayoría parlamentaria para gobernar con autoridad y eficacia, mientras que el rey conserva amplios poderes desde la época de la unificación. El clima de inestabilidad política y de vacío de poder del Estado, la frustración nacional tras la guerra, la crisis económica y la agitación revolucionaria crearán una situación favorable para el desarrollo del fascismo, que se presenta como la solución a todos los problemas.

4.2.- La ocupación del poder

• Breve biografía de Benito Mussolini (leer)

• 1919 > creación de los Fasci italiani di combattimento

• 1922 > Marcha sobre Roma > el rey nombra a Mussolini como jefe del gobierno

• 1924 > disolución de las Cámaras, convocatoria de elecciones > campaña electoral violenta > victoria aplastante del Partido Nacional Fascista

“caso Matteoti” > aplastamiento de la oposición

4.3.- La construcción del Estado corporativo

• Plano político: instituciones, poderes de Mussolini, etc.

• Plano económico: política intervencionista de prestigio > “batallas económicas”

• Plano social:

- medidas para renovar la sociedad

- control de la sociedad: laboralmente, políticamente, educación

5.- La Alemania nazi

5.1.- La ascensión del nazismo

• Cuatro grandes causas:

• Crisis económica de 1929: consecuencia social > descontento popular > las clases medias, base social del nazismo

• Crisis política > presión de Hitler sobre el poder (1932-1933)

5.2.- Transformaciones políticas

• Control del poder: policía, justicia, administración, represión de la oposición

• Régimen de partido único: Partido Nazi (NSDAP)

• Política exterior: “espacio vital” > expansionismo Segunda Guerra Mundial

5.3.- Cambios económicos

• Razones del crecimiento:

- planes cuatrienales

- control del movimiento obrero

- empleo público

- industria de guerra

- obras públicas

- sector agrícola

- comercio exterior

5.4.- Política social

• superioridad de la raza aria > política racista > persecución de los judíos

• política natalista

• mantenimiento de la población rural

• política laboral

TEMA 13

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL (1939-1945)

1.- Antecedentes y causas de la guerra

1.1.- El período de entreguerras

• Las conferencias internacionales

1.2.- La escalada hacia la guerra

• Los “virajes” hacia la guerra

• La guerra civil española (1936-1939)

• La ambición de la Italia fascista

• Las anexiones nazis

1.3.- Los factores o causas

• La responsabilidad nazi

• Los factores económicos

• El “espacio vital”

• La responsabilidad de los extraeuropeos

2.- Características generales de la guerra

2.1.- Amplitud del teatro de operaciones

2.2.- Las fuerzas enfrentadas

2.3.- Intensidad de la guerra

3.- Las operaciones militares

3.1.- El éxito alemán: la guerra relámpago (1940)

• La campaña de Polonia y del Báltico

• El frente occidental

• La guerra en el Mediterráneo

• Las operaciones en los Balcanes

3.2.- La invasión de Rusia y la intervención de EEUU (1941-1942)

• La campaña de Rusia

• El frente del Pacífico

3.3.- Las ofensivas aliadas y el final de la guerra (1943-1945)

4.- Las consecuencias de la guerra

4.1.- Pérdidas humanas y materiales

4.2.- Cambios políticos

4.3.- Cambios territoriales: las conferencias de paz

…………………………………..

1.- Antecedentes y causas de la guerra

1.1.- El período de entreguerras

• Las conferencias internacionales

En los años veinte se producen una serie de conferencias internacionales en las que se intentan recomponer las relaciones internacionales con el fin de evitar conflictos de alcance mundial.

En la conferencia de Washington (1921-1922) se establece una reducción del armamento naval en la que están implicados Gran Bretaña, EEUU, Japón, Francia e Italia. Se fijan también las posiciones de las potencias (Japón, EEUU, G. Bretaña y Francia) en el Pacífico.

En las conferencias de Cannes y Génova (1922) los británicos pretenden que Alemania participe en la reconstrucción económica de Europa a lo que se opone Francia.

En 1925 las cuatro grandes potencias europeas (Alemania, Francia, Inglaterra e Italia) firman en la ciudad suiza de Locarno unos acuerdos que significan el cierre de la etapa revanchista de Versalles y la inauguración de una etapa de armonía y colaboración entre las naciones que durará pocos años. El espíritu de concordia de Locarno desaparece en primer lugar por la depresión económica y luego por el rechazo de Hitler de los acuerdos de Versalles.

Desde el comienzo de la Conferencia de Desarme reunida en Ginebra en 1932 quedaron patentes las diferencias entre las grandes potencias. La Alemania de Hitler reclamó su derecho al rearme para llevar a cabo su política expansionista, lo cual le enfrenta a Francia.

1.2.- La escalada hacia la guerra

Pero también se producen unos giros bruscos de la política internacional de las potencias que conducirán a la guerra.

• Los “virajes” hacia la guerra

* El viraje francés: supone la aproximación de Francia a la URSS, enemistadas desde la revolución rusa. La subida de Hitler al poder acerca a las dos potencias que necesitan la alianza frente al peligro alemán.

* El viraje británico: ruptura entre Inglaterra e Italia al producirse la invasión italiana de Etiopía.

* El viraje italiano: alianza entre Italia y Alemania. A pesar de los recelos italianos por el aumento de la potencia alemana en Europa tras la anexión de Austria, la entrada en el ministerio de asuntos exteriores italiano del yerno del Duce, Ciano, el acercamiento italoalemán es un hecho creándose el Eje Roma-Berlín que posteriormente se convierte en el Eje Berlín-Roma-Tokio.

* El viraje alemán: el pacto germano-soviético. A simple vista sorprende un pacto entre la Alemania de Hitler y la URSS de Stalin, pero es el más necesario la expansión alemana hacia el este de Europa. La ocupación militar de Polonia por Alemania necesita contar diplomáticamente con la neutralidad rusa. Hitler se aproxima a la potencia que ha considerado enemiga en todo momento. El 23 de agosto de 1939 se firma el pacto de no agresión germano-soviético que provoca de forma definitiva la quiebra de las relaciones anglo-alemanas.

Con estos cambios en las relaciones entre las potencias el camino hacia la guerra se recorrerá mediante las crisis que terminarán en la Segunda Guerra Mundial.

• La guerra civil española

Ha sido considerada por algunos como la antesala de la Segunda Guerra Mundial. Aunque comenzó siendo un conflicto meramente español, era inevitable que tuviera trascendencia internacional. Los dos bandos en lucha recibieron ayuda militar por parte de las potencias que más tarde formarían los bloques de la guerra mundial. La República recibió material de guerra de la Unión Soviética, también llegaron en su ayuda los voluntarios de las Brigadas Internacionales y Francia permitió, en algún momento, el paso de armas y tropas. Por otra parte, Alemania e Italia mostraron su apoyo al bando nacionalista. Italia perseguía implantar su hegemonía en el Mediterráneo y Alemania experimentó sus nuevas armas en suelo español con vistas a su utilización en la futura guerra mundial. Estas ayudas llegaron a pesar de la creación por las potencias del “comité de no intervención” de Londres, que fue totalmente ineficaz.

• La ambición de la Italia fascista

A raíz de un incidente fronterizo entre el ejército italiano y el etíope en la colonia italiana de Eritrea, Mussolini ordena la invasión de Etiopía y ocupa su capital, Addis Abeba, en mayo de 1936. La Sociedad de Naciones impuso sanciones a Italia, pero apenas se cumplieron. Alemania apoya a Italia en esta invasión coincidiendo también en su posición ante la guerra civil española, preparando el camino para la formación del futuro Eje Roma-Berlín.

• Las anexiones nazis

La creación del Gran Reich por Hitler supone la ampliación de los territorios alemanes, la conquista del “espacio vital” y la consiguiente modificación del mapa europeo surgido de Versalles, poniendo en peligro el equilibrio entre las naciones. Las sucesivas anexiones nazis fueron:

- El primer paso para realizar la expansión alemana fue el Anschluss, consistente en la anexión de Austria por Alemania. En 1938 las tropas alemanas cruzan la frontera e invaden Austria ante la pasividad de las potencias occidentales que se limitaron a protestar.

- El segundo paso fue la desmembración de Checoslovaquia comenzando por la anexión de los Sudetes, región donde vivían tres millones de alemanes. La invasión se produjo en octubre de 1938 a pesar de las advertencias de Francia y ante la pasividad de Gran Bretaña y la URSS. Pero Hitler no se conforma solo con los Sudetes y pretende la ocupación del resto de Checoslovaquia. Para tratar el problema se reúnen las potencias (Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania) en la Conferencia o Pacto de Munich en la que una vez más Hitler se impone ante la debilidad de las potencias occidentales. La consecuencia de la debilidad de las potencias en Munich fue la ocupación de Praga por los alemanes y el control del resto de Checoslovaquia, que desaparece del mapa.

- Por último se produce la invasión de Polonia. La falta de respuesta de las potencias occidentales a las anexiones nazis envalentona a Hitler, que está dispuesto a la expansión de Alemania a costa de Polonia y de la ciudad de Danzig que separaba a Prusia Oriental del resto de Alemania. Para asegurar la operación Hitler firma con Stalin el pacto de no agresión germano-soviético, ya estudiado. El 1 de septiembre de 1939 las tropas alemanas invaden Polonia. Esta vez las potencias no podían claudicar ante esta nueva agresión nazi y el día 3 Inglaterra y Francia declaran la guerra a Alemania. La Segunda Guerra Mundial había comenzado.

1.3.- Los factores o causas

• La responsabilidad nazi

La mayoría de los historiadores estima que la guerra la desencadena la voluntad de Hitler al invadir Polonia y agotar la paciencia de Inglaterra y Francia. Si bien el canciller alemán no deseaba la guerra por la guerra, acepta el riesgo que suponen las anexiones e invasiones de Austria, Checoslovaquia y Polonia. Así parece confirmarlo en su obra “Mein Kamf” donde expone su concepción política sobre el Gran Reich...

• Los factores económicos

El historiador Bettelheim ha puesto de manifiesto la incidencia de los factores económicos en el desencadenamiento de la guerra. Según él, la economía dirigida, el intervencionismo, depende del rearme de las potencias, especialmente de Alemania. La reducción de los mercados interiores y exteriores por la crisis hace que sólo la conquista de nuevos territorios ofrezca una salida a esta situación crítica.

• El “espacio vital”

Otros historiadores prefieren explicar el conflicto como consecuencia de la “agresividad demográfica” de Alemania, Italia y Japón. En los tres países la propaganda oficial insistía en la necesidad de conquistar un “espacio vital” para dar salida a una población en creciente aumento.

• La responsabilidad de los extraeuropeos

Las circunstancias de ser EEUU y Japón dos de las principales potencias participantes en la guerra han llevado a profundizar en su responsabilidad. Japón mantiene una actitud agresiva hacia China conquistando Manchuria y algunas provincias costeras. EEUU orienta su influencia hacia el Pacífico donde chocará inevitablemente con la expansión japonesa que culmina con el ataque a la base naval americana de Pearl Harbour.

2.- Características generales de la guerra

2.1.- Amplitud del teatro de operaciones

Aunque la Primera Guerra Mundial recibió el calificativo de mundial, en realidad fue casi exclusivamente europea. La Segunda Guerra, por el contrario, tuvo como escenario todo el mundo. Se combatió en todo el planeta con operaciones bélicas simultáneas en el Atlántico, Pacífico e Índico, además de los frentes continentales de Europa, Asia y África.

2.2.- Las fuerzas enfrentadas

En los comienzos la guerra es un enfrentamiento de Inglaterra y Francia con Alemania. En los primeros meses existe un equilibrio entre los contendientes y en caso de guerra corta, como preveía Hitler, Alemania estaba en superioridad de condiciones. La prolongación del conflicto alteró las fuerzas con la incorporación progresiva a los bloques enfrentados de distintos países. De los 58 países implicados, 51 formaron el bloque de los aliados que a partir de 1941 está formado fundamentalmente por Inglaterra, EEUU, URSS y Francia. El bloque de las potencias del Eje lo forman Alemania, Italia y Japón a los que se unen a la fuerza Hungría, Rumanía, Bulgaria y Croacia.

2.3.- Intensidad de la guerra

En los casi seis años (1939-1945) que dura la guerra los países movilizaron todos sus recursos humanos y materiales. Por parte del Eje, Alemania cuenta hasta 1942 con los recursos de casi toda Europa. Los aliados cuentan con el respaldo de EEUU que se convierte en el “arsenal de las democracias”.

Estaba en juego no solo la conquista de territorios sino también la libertad de las personas y los pueblos por la amenaza de Hitler sobre los países que ocupó. Se utilizaron todas las técnicas y los avances científicos para la obtención de nuevas armas cada vez más destructoras: carros de combate, aviones, cañones, submarinos. La radio jugó un papel decisivo en las comunicaciones y en la propaganda.

La guerra tuvo un carácter total ya que afectó no sólo a los soldados combatientes sino también a la población civil que sufrió millones de bajas por los bombardeos masivos de la aviación y por la resistencia popular a los ejércitos ocupantes. La Segunda Guerra Mundial superó en crueldad a todas las anteriores al utilizarse todos los avances tecnológicos para la destrucción del enemigo: ciudades enteras fueron arrasadas por la aviación que arrojó miles de toneladas de bombas, la represión sobre las poblaciones ocupadas fue brutal, especialmente la actuación de las SS alemanas que realizaron miles de ejecuciones, destruyeron pueblos y enviaron a millones de seres humanos a los campos de concentración y exterminio.

3.- Las operaciones militares

3.1.- La guerra relámpago (1939-1940)

• La campaña de Polonia y del Báltico

Tras la invasión, en dos semanas quedó aplastada la resistencia del ejército polaco. Polonia es repartida entre Alemania y la URSS gracias al pacto de no agresión germano-soviético. La situación en el Báltico presenta este panorama: Suecia se salva de la invasión al convertirse en proveedora de hierro a Alemania, Noruega traslada su flota mercante a Inglaterra y cede a los alemanes el puerto de Narwik para trasladar el hierro sueco. Alemania ocupa Dinamarca y Noruega, Suecia permanece neutral. Rusia ocupa Finlandia. Alemania controla el Atlántico norte y amenaza las bases navales británicas.

• El frente occidental

En mayo de 1940 los alemanes repiten la misma operación de la primera guerra mundial: invaden Bélgica y Holanda para atacar Francia superando fácilmente la línea defensiva francesa, la “línea Maginot”. El ejército inglés tiene que reembarcar en penosas condiciones en Dunkerque ante el avance alemán. Desde Bélgica los alemanes avanzan fácilmente sobre Francia que se ve obligada a firmar el armisticio y rendirse. Francia queda dividida en dos: una zona de ocupación alemana y otra zona bajo el gobierno colaboracionista del mariscal Pétain con capital en Vichy.

En Inglaterra, Churchill ocupa el puesto de primer ministro. La imposibilidad de invadir las islas hace que Hitler acepte el plan del bombardeo masivo de las grandes ciudades inglesas para sembrar el pánico en la población. Gran Bretaña con el apoyo norteamericano resiste frente a Hitler alentada por su primer ministro que solo puede ofrecer a sus conciudadanos “sangre sudor y lágrimas”.

• La guerra en el Mediterráneo

Para combatir a Inglaterra Hitler incita a Italia a atacar sus bases mediterráneas y en Oriente Medio. Los ingleses concentran un fuerte ejército colonial en Egipto y rechazan a los italianos en Libia. Alemania envía al norte de África los carros de combate del mariscal Rommel, el “África Korps”, al que se enfrentarán los británicos dirigidos por Montgomery.

• Las operaciones en los Balcanes

Mussolini inicia por su cuenta la invasión de Grecia, pero fracasa. Alemania se ve obligada a intervenir en este nuevo frente, ocupa Yugoslavia y desde allí se lanza sobre Grecia obligando a los británicos a retirarse. A los alemanes les resultará fácil dominar Hungría, Rumanía y Bulgaria.

3.2.- La invasión de Rusia y la intervención de EEUU (1941-1942)

• La campaña de Rusia

El pacto de no agresión germano-soviético quedó roto cuando por sorpresa el ejército alemán invade Rusia en junio de 1941. La derrota de Rusia supondría el aislamiento británico mientras que los japoneses bloquearían la ayuda americana abriendo el frente del Pacífico. Sin embargo, la guerra relámpago no tuvo éxito aquí. Los rusos retroceden y trasladan a su población y sus fábricas tras la cordillera de los Urales. Los alemanes no consiguen conquistar Leningrado (San Petersburgo) y retroceden frente a Moscú. La amplitud del frente y la llegada del riguroso invierno ruso favorecen la contraofensiva del mariscal Zukov. La “operación Barbarroja” para aniquilar a Rusia ha fracasado.

• El frente del Pacífico

Ante la derrota y la ocupación de Francia por Alemania, Japón puede invadir la península de Indochina (colonia francesa). El ataque japonés a la base de Pearl Harbour en diciembre de 1941 pone fuera de combate a la flota estadounidense y provoca la entrada en la guerra de EEUU. Durante la primera mitad de 1942 Japón se apodera fácilmente de las colonias británicas de Hong Kong, Indonesia, Malasia, Singapur y Birmania, así como de Filipinas y amenaza seriamente a Australia. Las victorias japonesas en Oriente y los éxitos alemanes hacen pensar en un reparto del mundo entre Alemania, Italia y Japón. Pero la entrada de EEUU en la guerra hace que el potencial económico de los aliados sea mayor y la guerra comience a cambiar de signo.

3.3.- Las ofensivas aliadas y el final de la guerra (1943-1945)

Desde el verano de 1942 los aliados toman la iniciativa en todos los frentes de la guerra.

* El contraataque norteamericano en el Pacífico, dirigido por Mac Arthur, hace perder a la flota japonesa la supremacía tras las batallas navales de Midway y de Guadalcanal.

* La contraofensiva del británico Montgomery en el Norte de África es un éxito sobre los blindados de Rommel y permite el desembarco aliado en Marruecos y Argelia.

* El mayor fracaso lo obtiene Hitler en Rusia. El ataque alemán a Stalingrado se convierte en un desastre ante la contraofensiva rusa que consigue la rendición de 300.000 alemanes.

* En julio de 1943 los aliados emprenden la conquista de Italia, tras el desembarco en Sicilia. Cae Mussolini, los alemanes lo liberan de su prisión y ocupan el norte y centro de Italia. El nuevo gobierno entabla negociaciones con los aliados que liberan toda Italia. Mussolini es capturado en su huida por los partisanos que lo ejecutan.

* El 6 de junio de 1944 se produce desde Inglaterra el desembarco aliado en Normandía dirigido por el general norteamericano Eisenhower que con la colaboración de las fuerzas francesas del interior inician la liberación de Francia de la ocupación alemana.

* En el frente oriental, los rusos liberan a los países de la Europa oriental (Rumanía, Bulgaria, Hungría, Polonia, Checoslovaquia), que al final de la guerra quedarán bajo el dominio soviético.

* En abril de 1945 rusos y angloamericanos cercan Berlín, a fines de mes Hitler se suicida en su búnker berlinés y el 2 de mayo la capital se rendía a los ejércitos aliados.

* En el Pacífico continúa la guerra desesperada de los japoneses con los aviones suicidas, los kamikazes. Ante estas circunstancias, el presidente Truman decide lanzar sobre Hiroshima la primera bomba atómica el 6 de agosto, y el 9 de agosto otra sobre Nagasaki. El 2 de septiembre Japón capitula sin condiciones.

Esquema de las operaciones militares

2.1.- La guerra relámpago (1939-1940)

• La campaña de Polonia: Polonia es ocupada por Alemania en dos semanas.

• Control del Báltico: ocupación de Dinamarca y Noruega.

• Frente occidental: avance alemán sobre Francia. Rendición de Francia .

• La guerra en el Mediterráneo: enfrentamiento anglo-alemán en el norte de África

• Operaciones en los Balcanes: ocupación nazi de Yugoslavia, Grecia, Hungría, Rumanía y Bulgaria

2.2.- La invasión de Rusia y la intervención de Estados Unidos (1941-1942)

• La campaña de Rusia (“operación Barbarroja”): fracaso alemán en las estepas rusas.

• El frente del Pacífico: ataque japonés a la flota norteamericana en Pearl Harbour.

2.3.- Las ofensivas aliadas y el final de la guerra (1943-1945)

• Contraataque norteamericano en el Pacífico: batallas navales de Midway y Guadalcanal.

• Contraofensiva británica en el norte de África: Montgomery se impone sobre Rommel en el desierto.

• Batalla de Stalingrado: desastre alemán en Rusia.

• Desembarco aliado en Sicilia y conquista de Italia.

• Desembarco aliado en Normandía: liberación de Francia.

• Frente oriental: avance soviético sobre Europa del este.

• Rusos y angloamericanos conquistan Berlín: rendición alemana.

• Bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki: rendición de Japón.

4.- Las consecuencias de la guerra

4.1.- Pérdidas humanas y materiales

Citando cifras aproximadas, la guerra ocasionó unos cincuenta millones de muertos, cerca de 70 millones de heridos y unos cuarenta millones de europeos desplazados de su lugar de origen. Además de los millones de muertos en los campos de exterminio nazis.

Rusia fue el país más afectado con unos 20 millones de víctimas. Polonia sufrió también una importante reducción de su población con unos seis millones de personas. Una cifra ligeramente inferior corresponde a Alemania.

En cuanto a las pérdidas materiales, Europa, desde Rusia hasta Normandía y desde Italia hasta el Báltico, no ofrece más que ruinas. Muchas ciudades fueron arrasadas, las comunicaciones interrumpidas, fábricas e industrias destruidas. El caos económico, el hambre, el mercado negro son las consecuencias más graves que sufre la población en la inmediata posguerra.

4.2.- Cambios políticos

La victoria de los aliados permitió el triunfo de las libertades nacionales e individuales en los países occidentales europeos, mientras que el centro y este de Europa quedaba bajo el poder de gobiernos totalitarios al ser ocupados por el ejército soviético.

El panorama político europeo estará dominado por tres corrientes: el socialismo democrático o socialdemocracia con partidos que llegan al gobierno como en Inglaterra el partido laborista, los partidos socialistas de Suecia o Dinamarca, y el partido socialdemócrata alemán que renace tras el nazismo. El comunismo, de dominio aplastante en Rusia y en sus países satélites, y con gran peso electoral en Francia e Italia. La democracia cristiana, nueva fuerza política que asume el gobierno tras la derrota en Italia y en Alemania.

A partir de ahora dos potencias pasan a dominar el mundo: la Unión Soviética y los Estados Unidos que encabezarán los dos bloques en los que se dividirá el mundo a partir de 1945.

4.3.- Cambios territoriales: las conferencias de paz

El mapa europeo sufrió en 1945 menos cambios que en 1919, afectando especialmente a las fronteras de Alemania, Polonia y la Unión Soviética. Las conferencias de paz que prepararon el mundo de la posguerra fueron reuniones de las principales potencias aliadas sin contar con los vencidos, imponiendo sus resoluciones sobre estos.

Ya durante la guerra se celebraron las conferencias de Casablanca (Roosevelt y Churchill) y Teherán (Stalin, Roosevelt y Churchill) (1943) en las que se trató de la marcha de la guerra y del futuro al terminar ésta. Pero será en las conferencias de de Yalta y Postdam (1945) donde las tres grandes potencias vencedoras (G. Bretaña, EEUU y URSS) decidirán las líneas maestras de los cambios territoriales y políticos.

En la conferencia de Yalta (febrero de 1945) se reúnen Roosevelt (EEUU), Stalin (URSS) y Churchill (G. Bretaña) y se estableció lo siguiente:

- Alemania se divide en cuatro zonas de ocupación bajo el dominio de EEUU, URSS, G. Bretaña y Francia. Lo mismo se hace con la ciudad de Berlín. Alemania pierde territorios en el Este en favor de Polonia.

- Polonia reajusta sus fronteras: gana, como hemos visto, territorios en el oeste a costa de Alemania (Silesia, Pomerania y Prusia Oriental), y pierde tierras en el este a favor de Rusia.

- La Unión Soviética amplía sus fronteras. Además de los territorios polacos, anexiona las repúblicas bálticas (Estonia, Letonia y Lituania), y la región de Besarabia en Rumanía.

- Otros cambios que se producen en Europa del Este: Rumanía cede tierras a Bulgaria, Checoslovaquia a La URSS.

La conferencia de Yalta significó el reparto del mundo en zonas de influencia entre las dos nuevas potencias, la Unión Soviética y Estados Unidos, poniéndose las bases de la división del mundo en dos bloques, quedando patente la postergación de Gran Bretaña al rango de potencia secundaria.

En la conferencia de Postdam (julio de 1945) se ratifican los acuerdos de Yalta sobre la división de Alemania y Berlín, también se trata el tema de la desnazificación y democratización de Alemania y del juicio a los dirigentes nazis (juicios de Nüremberg).

Aunque los cambios territoriales no fueron importantes, la consecuencia más grave fue la creación de dos bloques enfrentados: el bloque occidental bajo la hegemonía norteamericana y el bloque oriental formado por las repúblicas europeas del este tras el denominado “telón de acero” bajo el control absoluto de la Unión Soviética.

TEMA 16

POLÍTICA DE BLOQUES, GUERRA FRÍA

Y ZONAS DE CONFLICTO (1945 - 1985)

1.- El final de la guerra: las conferencias de paz

2.- El sistema bipolar: la “guerra fría” (1945-1962)

2.1.- Las bases o fundamentos de la “guerra fría”

• División del mundo en bloques

• Origen y bases de la guerra fría

2.2.- Los conflictos de la guerra fría

• El bloqueo de Berlín (1948)

• La guerra de Corea (1950-1952)

• La crisis de Suez (1956)

• La crisis de los misiles de Cuba (1962)

3.- La coexistencia pacífica y la distensión (1962-1975)

3.1.- Bases y evolución de la distensión

3.2.- Las guerras de la distensión

• La guerra de Vietnam

• Oriente Medio

• Guerras de liberación en el Tercer Mundo

4.- La segunda guerra fría (1975-1985)

………………………………………………….

1.- El final de la guerra: las conferencias de paz

El mapa europeo sufrió en 1945 menos cambios que en 1919, afectando especialmente a las fronteras de Alemania, Polonia y la Unión Soviética. Las conferencias de paz que prepararon el mundo de la posguerra fueron reuniones de las principales potencias aliadas sin contar con los vencidos, imponiendo sus resoluciones sobre éstos.

Ya durante la guerra se celebraron las conferencias de Casablanca (Roosevelt y Churchill) y Teherán (Stalin, Roosevelt y Churchill) (1943) en las que se trató de la marcha de la guerra y del futuro al terminar ésta. Pero será en las conferencias de de Yalta y Postdam (1945) donde las tres grandes potencias vencedoras (G. Bretaña, EEUU y URSS) decidirán las líneas maestras de los cambios territoriales y políticos.

En la conferencia de Yalta (febrero de 1945) se reúnen Roosevelt (EEUU), Stalin (URSS) y Churchill (G. Bretaña) y se estableció lo siguiente:

- Alemania se divide en cuatro zonas de ocupación bajo el dominio de EEUU, URSS, G. Bretaña y Francia. Lo mismo se hace con la ciudad de Berlín. Alemania pierde territorios en el Este en favor de Polonia.

- Polonia reajusta sus fronteras: gana, como hemos visto, territorios en el oeste a costa de Alemania (Silesia, Pomerania y Prusia Oriental), y pierde tierras en el este a favor de Rusia.

- La Unión Soviética amplía sus fronteras. Además de los territorios polacos, anexiona las repúblicas bálticas (Estonia, Letonia y Lituania), y la región de Besarabia en Rumanía.

- Otros cambios que se producen en Europa del Este: Rumanía cede tierras a Bulgaria, Checoslovaquia a La URSS.

La conferencia de Yalta significó el reparto del mundo en zonas de influencia entre las dos nuevas potencias, la Unión Soviética y Estados Unidos, poniéndose las bases de la división del mundo en dos bloques, quedando patente la postergación de Gran Bretaña al rango de potencia secundaria.

En la conferencia de Postdam (julio de 1945) se ratifican los acuerdos de Yalta sobre la división de Alemania y Berlín, también se trata el tema de la desnazificación y democratización de Alemania y del juicio a los dirigentes nazis (juicios de Nüremberg).

Aunque los cambios territoriales no fueron importantes, la consecuencia más grave fue la división del mundo en dos bloques enfrentados: el bloque occidental bajo la hegemonía norteamericana y el bloque oriental formado por las repúblicas europeas del este tras el denominado “telón de acero” bajo el control absoluto de la Unión Soviética.

2.- El sistema bipolar: la “guerra fría” (1945-1962)

2.1.- Las bases o fundamentos de la “guerra fría”

• División del mundo en bloques

Las relaciones internacionales de la postguerra se corresponden con un sistema bipolar que gira en torno a dos centros de poder mundial establecidos en las conferencias de Yalta y de Postdam por las dos superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, surgidas tras la Segunda Guerra Mundial. A partir de ese momento, el mundo quedó dividido en dos bloques antagónicos, el capitalista occidental bajo la hegemonía de EEUU y el comunista oriental bajo el dominio de la URSS.

Las diferencias que dividieron al mundo en dos bloques son varias:

- Ideológicas o políticas: el bloque oriental dominado por el comunismo soviético de carácter totalitario se opone al bloque occidental con sistemas democráticos pluralistas.

- Económicas: frente al sistema de férrea planificación estatal y estatalización de la economía del bloque oriental, el bloque occidental se basa en la economía de libre empresa y liberalismo económico.

- Geográficas: bloque occidental gira en torno al Atlántico Norte, mientras que el soviético está formado por un compacto bloque continental que abarca toda Europa oriental y gran parte de Asia.

• Origen y bases de la guerra fría

Sobre estos supuestos el mundo entra en la etapa de la “guerra fría”, término que define un estado de tensión permanente entre los bloques de países que lideran EEUU y la URSS y que preside las relaciones internacionales tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Este estado de tensión nunca dará lugar a un enfrentamiento directo entre las dos superpotencias, sino que los conflictos se producirán a través de terceros países, sin recurrir nunca a la guerra general ya que existe un factor que la frena, que es el denominado “equilibrio del terror”, basado en la posesión por ambas de armas nucleares cuyo uso hubiera supuesto la destrucción total.

La “guerra fría” se materializa entre 1947 y 1948 con la expansión de la influencia soviética fuera de las zonas de influencia acordadas en las conferencias de paz. Se trata de tres focos de tensión: la presión soviética se ejerce sobre la fronteriza Turquía, el apoyo a la guerrilla comunista en Grecia, el “golpe de Praga” en el que los comunistas checos eliminaron a los demás partidos e impusieron un gobierno prosoviético en Checoslovaquia, y finalmente con el bloqueo de Berlín.

Frente al peligro del expansionismo de la influencia soviética en Europa, el presidente norteamericano formula la “doctrina Truman” consistente en una política de contención del avance comunista fuera de las zonas de influencia previamente pactadas en Yalta. Esta doctrina del presidente Truman se traducirá también en un anticomunismo radical que en EEUU dio lugar a la “caza de brujas” (persecución de todo lo que oliera a izquierdista) y en los países occidentales a la exclusión de los partidos comunistas de los gobiernos de Francia e Italia, donde tenían bastante fuerza.

La vertiente económica de la guerra fría fue el “plan Marshall”, consistente en programa de ayuda norteamericana para la reconstrucción económica de Europa, formulado por el secretario de Estado norteamericano George Marshall. Consistía en préstamos a largo plazo, donaciones, ayuda militar, etc... Gran Bretaña, Francia, Italia, Alemania Occidental, Bélgica, Holanda o Austria recibieron entre 1948 y 1952 una riada de dólares que puso en pie de nuevo sus economías. El objetivo era luchar contra el avance comunista en Europa evitando que cayera bajo el dominio soviético.

La división bipolar del mundo se plasmó desde el punto de vista militar en la creación de dos alianzas militares: el bloque occidental se alinea en la OTAN, creada en 1949, y el bloque oriental en 1955 se agrupa en el Pacto de Varsovia.

2.2.- Los conflictos de la “guerra fría”

• El bloqueo de Berlín (1948)

Alemania fue uno de los puntos clave sobre los que gravitó la guerra fría y más en concreto su antigua capital Berlín, que fue donde se produjo la primera crisis que puso al mundo al borde de una nueva guerra. En 1945 Alemania quedó dividida en zonas de ocupación por las potencias aliadas. En 1948 Francia, G. Bretaña y EEUU decidieron unir económicamente sus tres zonas de ocupación y crear una nueva moneda común. La respuesta soviética fue decretar el bloqueo terrestre de Berlín, ciudad situada en la zona de ocupación soviética. El presidente norteamericano Truman respondió estableciendo un gigantesco “puente aéreo” que permitió abastecer a Berlín occidental durante un año, realizando más de 1400 vuelos diarios. La crisis berlinesa aceleró el proceso de división de Alemania en dos Estados: Alemania Federal u Occidental en las zonas de ocupación francesa, británica y americana, y Alemania Democrática o del Este en la zona de ocupación rusa. El problema alemán y el de Berlín quedarán sin solución y desembocará en la construcción del muro de Berlín en 1961 por el gobierno prosoviético de Alemania oriental para aislar la zona occidental del resto de Alemania del Este.

• La guerra de Corea (1950 - 1952)

La península de Corea será otra zona candente de la guerra fría. Tras el fin de la guerra mundial quedó libre de la ocupación japonesa y las dos superpotencias la dividieron en dos zonas separadas por el paralelo 38, que dieron lugar a dos estados, Corea del Norte con un régimen comunista prosoviético y Corea del Sur con una dictadura pronorteamericana.. En julio de 1950 el ejército norcoreano invadió Corea del Sur. El presidente norteamericano Truman consigue la autorización de la ONU para enviar un ejército que reconquista Corea del Sur e invade Corea del Norte, provocando la intervención de la vecina China comunista. La guerra se estabilizó durante dos años hasta que la situación volvió al punto de partida: el paralelo 38. El conflicto coreano fue la primera guerra de la “guerra fría” que supuso un peligro de confrontación entre las superpotencias y, por lo tanto, de generalización del conflicto y su mundialización.

• La crisis de Suez (1956)

La política bipolar tenía un importante campo de atracción en Oriente Medio, cuya importancia estratégica y reservas petrolíferas eran básicas para los dos bloques. Tanto la URSS como EEUU buscaron aliados en la zona.

En 1956 el presidente egipcio Nasser nacionaliza el canal de Suez, vía marítima fundamental para el comercio europeo. Los principales perjudicados, Francia y G. Bretaña, de acuerdo con Israel deciden atacar Egipto y ocupar el canal, pero la amenaza soviética de utilizar su fuerza nuclear contra los agresores y la falta de apoyo norteamericano paralizó el conflicto. Los invasores retiraron sus tropas de la zona y fuerzas de la ONU pasan a controlar el canal.

La crisis de Suez muestra los siguientes datos: Las potencias coloniales europeas quedan subordinadas a la política impuesta por EEUU y la URSS, EEUU consigue la importante alianza de Israel en la zona, mientras que la URSS hace presente su influencia a través de la alianza con Egipto. Los países del Tercer Mundo entran en la escena internacional con el prestigio conseguido por el dirigente egipcio Nasser, que se convierte en uno de sus líderes más importantes.

• La crisis de los misiles de Cuba (1962)

El triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959 provoca que Cuba deje de ser una semicolonia norteamericana y se incline por la influencia soviética. El problema se plantea en octubre de 1962 cuando la URSS comenzó a instalar en la isla misiles nucleares que eran una clara amenaza para EEUU. El presidente Kennedy decide el bloqueo marítimo de Cuba mientras una flota rusa se dirige hacia la zona dispuesta a intervenir. El peligro de guerra directa entre las potencias nunca había sido tan claro. La negociación directa entre los máximos dirigentes y el apoyo del los países americanos y de sus aliados a EEUU consiguen que la URSS ceda y retire los misiles de la isla.

Una vez más, las dos superpotencias evitan el enfrentamiento directo cediendo ambas: la URSS retira los misiles pero EEUU acepta que exista un gobierno comunista prosoviético en su zona de influencia, muy cerca de su propio territorio y que servirá de base al resto de los movimientos revolucionarios latinoamericanos. La crisis de los misiles supone el punto culminante de la guerra fría.

3.- La “coexistencia pacífica” y la distensión (1962 - 1975)

3.1.- Las bases y evolución de la distensión

Al período que abarca desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la crisis de Cuba le sigue otro en el que las tensiones entre los dos bloques persisten, pero se produce un mayor diálogo y tolerancia entre ellos. Es la época de la llamada “coexistencia pacífica”, que se basará en varias líneas fundamentales:

- Reconocimiento por ambas potencias de su hegemonía en cada uno de sus bloques y la aceptación de una autolimitación en su política expansionista.

- Mantenimiento de conversaciones sobre el control de armamentos, pese al desarrollo continuo de nuevas tecnologías bélicas.

- Intensificación de la cooperación económica entre los bloques.

- Consecución de un acuerdo de seguridad europea que, partiendo del reconocimiento de las alianzas militares, garantice el “statu quo” existente (Conferencia de Seguridad y Cooperación de Helsinki, 1975).

El cambio de dirigentes en las dos superpotencias marca el origen de la distensión. En la URSS a la muerte de Stalin sube al poder Nikita Kruschev que denuncia públicamente la política de represión de su antecesor. En EEUU es elegido presidente J. F. Kennedy que impone un nuevo estilo, la “nueva frontera”, de mayor flexibilidad en las relaciones internacionales. A pesar de los problemas de esos años, comienzan los contactos entre las superpotencias para llegar a la distensión y desde 1963 se establece para casos de crisis el teléfono rojo directo entre Moscú y Washington.

Las razones de este giro en las relaciones entre los bloques son las siguientes:

La paridad nuclear: desde 1949 la URSS y EEUU habían iniciado una carrera para aumentar el volumen y la capacidad destructora de sus armas nucleares. Sin embargo, en la década de los 50 el club atómico deja de ser patrimonio de los dos grandes con la entrada en él de Francia y China. Esto provoca una serie de negociaciones para limitar los armamentos (Moscú, 1963), para prohibir las armas nucleares (Ginebra, 1968), para la no proliferación de armas nucleares (Helsinki y Viena), etc...Uno de los pasos más importantes para la distensión fueron las conversaciones SALT (Conferencia sobre limitación de armas estratégicas). La realidad era que la capacidad nuclear de ambas potencias era de tal calibre que el que atacase primero podía destruir totalmente al adversario. Este miedo a la destrucción fue fundamental para dar el paso a la distensión.

Debilitamiento de los bloques: En el bloque occidental la hegemonía americana comienza a ponerse en cuestión con la creación de la CEE y con la política de “independencia” promovida por el presidente francés Charles De Gaulle que proponía una “Europa europea” sin la tutela americana y que consigue para Francia con una fuerza nuclear propia y retirándose de la estructura militar de la OTAN.

En el bloque comunista se producen grietas con la política independiente de la influencia soviética de la Yugoslavia del presidente Tito, la ruptura y el enfrentamiento entre China y la URSS o los levantamientos contra el dominio soviético de Hungría (1956) y Checoslovaquia (la “primavera de Praga”, 1968) aplastados por el ejército soviético.

• Aparición del Tercer Mundo en la escena internacional con el acceso a la independencia de los países coloniales, cuyo peso se hace sentir en los organismos internacionales y sobre todo con la creación del “movimiento de países no alineados”, que rechazan la integración en alguno de los bloques y se oponen a la división bipolar del mundo mediante la política de “neutralismo”.

3.3.- Las guerras de la distensión

Al no enfrentarse las potencias de forma directa, los conflictos se localizarán en otras zonas del planeta, convirtiéndose en enfrentamientos indirectos por conservar la influencia en territorios estratégicos para ambas potencias. Los grandes conflictos significativos de la etapa serán Vietnam y Oriente Medio:

• La guerra de Vietnam comenzó siendo una guerra de independencia de Indochina contra el colonialismo francés. Tras la independencia de los tres países indochinos, Laos, Camboya y Vietnam, este se divide en dos estados: Vietnam del Sur, con un gobierno dictatorial e impopular apoyado por EEUU para detener el avance comunista en la zona, y Vietnam del Norte, con un régimen comunista presidido por Ho-Chi-Min, héroe de la independencia.

En 1962 comienza la ayuda militar norteamericana a Vietnam del Sur para combatir a la guerrilla comunista del Vietcong apoyada por Vietnam del Norte. Entre 1966 y 1975 se produce el envío de tropas norteamericanas (500.000 soldados) y los bombardeos masivos sobre Vietnam del Norte y las zonas dominadas por la guerrilla en el sur, que no lograron la victoria militar, sino lo contrario, la desmoralización de las tropas norteamericanas y las críticas de la opinión pública internacional por la brutalidad de la intervención norteamericana. En abril de 1975 el ejército del norte y la guerrilla del sur entran en Saigón, capital de Vietnam del Sur, produciéndose la primera derrota de EEUU.

Las consecuencias inmediatas de la derrota americana de Vietnam fueron: el desprestigio y el repliegue de EEUU en el mundo, el auge de los movimientos pacifistas en Europa y Norteamérica, el inicio de la expansión de la influencia soviética, no solo en el sureste asiático sino también en el resto del Tercer Mundo.

Oriente Medio fue y sigue siendo un permanente foco de conflictos. La creación del Estado de Israel en 1948 desencadenó la primera guerra árabe-israelí y en 1956 la crisis de Suez fue la segunda guerra árabe-israelí. En la época de la distensión se produce la tercera, conocida como “guerra de los seis días” (junio, 1967), en la que Israel ocupó, en una campaña fulgurante la península del Sinaí y la franja de Gaza a Egipto, Cisjordania a Jordania y los Altos del Golán a Siria. El último conflicto árabe-israelí fue la guerra del Yom-Kipur en septiembre de 1973, que provocó la crisis del petróleo, utilizado por los países árabes como arma para presionar a EEUU y a los países europeos aliados de Israel.

En Oriente Medio, EEUU era el principal apoyo de Israel, mientras que la URSS apoyaba a Egipto, Siria, Irak y la OLP (Organización para la Liberación de Palestina). El interés de las grandes potencias por esta zona se basa en la necesidad de la URSS de tener puntos de apoyo en el Mediterráneo y para EEUU el interés se centra en asegurar la exportación y el suministro de petróleo del Golfo Pérsico.

• Las guerras de liberación o de independencia del Tercer Mundo fueron guerras en las que las potencias se enfrentan indirectamente para conseguir influencia en los nuevos países: las guerras de independencia del Congo, Angola, Mozambique, Etiopía, los conflictos racistas de Rodhesia y Suráfrica, etc.

Una de las características de la etapa de la coexistencia pacífica será el expansionismo de la influencia soviética en el mundo, fuera de las zonas de dominio tradicionales. Este expansionismo coincide con el repliegue norteamericano provocado, no sólo por su derrota en Vietnam, sino también por la crisis interna norteamericana derivada del escándalo Watergate que provocó la dimisión del presidente Nixon en 1974. También fue decisiva la crisis energética de 1973 cuyas consecuencias económicas fueron negativas para los países del bloque occidental.

4.- La segunda guerra fría (1975-1985)

El final de la distensión y el comienzo de una nueva etapa de tensión entre las potencias comienza con el despliegue de misiles nucleares soviéticos (misiles SS-20) en la Europa del Este. Fue el pretexto de EEUU para iniciar una política de rearme con el aumento espectacular de los presupuestos de defensa.

Con la llegada de Jimmy Carter a la presidencia en 1977 se impone la línea dura para ampliar las áreas de seguridad norteamericanas en el mundo y ofrecer respuestas contundentes a la escalada expansionista soviética. Esto se lograría mejorando las relaciones con China, estableciendo una paz favorable a EEUU en Oriente Próximo (los acuerdos de Camp Davis) y aumentando la capacidad militar frente a la URSS con los misiles Pershing-II destinados a ser instalados en Europa para contrarrestar a los SS-20 soviéticos.

La invasión soviética de Afganistán en 1979 paraliza los acuerdos de limitación de armamentos, provoca el embargo del comercio con la URSS y el boicot americano a los juegos olímpicos de Moscú de 1980. La llegada a la Casa Blanca de Ronald Reagan, conservador y anticomunista, acentúa la política norteamericana de recuperación del liderazgo mundial. Crece aún más el presupuesto de defensa con la renovación de las armas nucleares y la puesta en marcha del proyecto IDS, sistema antimisiles instalado en satélites espaciales, conocido como “guerra de las galaxias”.

Cuando en 1983 se instalan en Europa los llamados “euromisiles” americanos llega a su punto culminante la tensión entre los bloques. Desde la crisis de Cuba en 1962 no habían sido tan malas las relaciones soviético-americanas. Sin embargo, aparecen los primeros síntomas del final de los bloques militares. En Rusia muere el duro Breznev en 1982 y el monolitismo soviético comienza a resquebrajarse. La llegada al poder de Mijail Gorbachov en 1985 abre nuevos caminos de diálogo para salir de la guerra fría, comienza a desmontarse el régimen soviético y será el principio del fin del bloque comunista.TEMA 17

LA EXPANSIÓN Y EL CRECIMIENTO

ECONÓMICO DE POSTGUERRA (1945-1973)

1.- Conceptos: crecimiento y desarrollo

2.- Evolución económica de los países capitalistas

2.1.- Características

2.2.- Etapas del crecimiento

1ª: Etapa de reconstrucción tras la guerra (1945-1950)

2ª: Etapa de crecimiento económico (1950-1973)

2.3.- Factores del crecimiento

• Financieros y monetarios

• Crecimiento de la población y cambios en su estructura

• Avances tecnológicos

• Cooperación internacional

• El papel del Estado

******************************

1.- Conceptos: crecimiento y desarrollo

Tras la Segunda Guerra Mundial la economía mundial experimentó un vuelco espectacular. Europa sale de la guerra arruinada, con su industria e infraestructura económica destruidas, mientras que los EEUU salieron económicamente favorecidos, convirtiéndose en el centro de las finanzas mundiales. Lo que asombra de la economía de los países industriales europeos es su rápida recuperación y su crecimiento sostenido durante más de veinte años que terminan al producirse la crisis de 1973. Es el período más largo de la historia del mundo en el que se da un aumento de la producción, del comercio y del nivel de vida de las poblaciones de los más diversos países. Aunque los frutos del crecimiento no se distribuyen por igual entre los distintos países ni entre los grupos sociales de cada uno de ellos.

Hay que distinguir entre desarrollo y crecimiento. El crecimiento se refiere en concreto a los indicadores puramente económicos, como el aumento del Producto Interior Bruto (PIB). El desarrollo abarca campos más amplios como las transformaciones sociales, nuevas mentalidades y costumbres que se derivan del crecimiento económico y que implican un proceso total de modernización de las estructuras económicas y sociales de un país. Para que haya desarrollo no solamente es necesario producir más bienes, sino que la sociedad pueda beneficiarse y disfrutar de ellos.

2.- Evolución económica de los países capitalistas (1945-1973)

2.1.- Características

La evolución económica entre 1945 y 1973 tiene las características o rasgos siguientes:

• Se trata de un crecimiento económico espectacular, mucho más intenso que en ninguna otra etapa histórica, y además es un crecimiento continuado y sostenido a lo largo de casi treinta años.

• Se trata de un período en el que los niveles de renta y el poder de compra de la mayoría de la población dan lugar al fenómeno conocido como sociedad de consumo de masas.

• También se caracteriza por los constantes avances tecnológicos, aumento de la productividad, energía y materias primas baratas y expansión de las empresas multinacionales.

• A raíz del crecimiento se forman dos grupos de países divididos según el grado de desarrollo económico: los países industrializados o ricos y los países subdesarrollados o pobres.

• La división del mundo en bloques políticos da lugar a su vez a dos bloques económicos: los países de economía libre o capitalistas, liderados por EEUU, y los países de economía planificada o comunistas, liderados por la URSS.

2.2.- Etapas del crecimiento

Cronológicamente se pueden establecer dos etapas en la evolución del crecimiento económico de los países desarrollados:

1ª: Etapa de reconstrucción (1945-1950). Afectó especialmente a Europa occidental ya que había sufrido más intensamente las consecuencias catastróficas de la guerra mundial. Fue una etapa bastante corta gracias a la aplicación del “plan Marshall”, que puso a disposición de los países europeos recursos financieros y tecnológicos suficientes para poner en pie la economía destruida por la guerra. Hacia 1950 se puede dar por concluida esta etapa de reconstrucción.

2ª: Etapa de crecimiento económico (1950-1973). Se trata de una etapa de crecimiento económico ininterrumpido, sostenido y elevado que afecta a toda Europa, incluidos los países del sur y los comunistas del Este. En esta etapa se crean los organismos económicos internacionales como la OCDE, la CEE, la EFTA, etc...

2.3.- Factores del crecimiento

Los factores que influyen en el crecimiento económico son múltiples. Ya antes de terminar la guerra se ponen las bases de la reconstrucción y del crecimiento económico.

• Financieros y monetarios

En 1944 se reúnen en la conferencia de Bretton Woods (EEUU) los futuros vencedores de la guerra para construir un nuevo sistema monetario internacional a partir de las teorías intervencionistas del economista inglés Keynes. Los principios de dicha conferencia fueron:

a) Un nuevo sistema monetario internacional basado en el dólar como medio de pago aceptado universalmente y en la convertibilidad del dólar en oro a un precio fijo. Las demás monedas tienen su equivalencia en oro a través del dólar. Es el “patrón oro”.+

b) Creación de organismos financieros internacionales: el Fondo Monetario Internacional (FMI) constituido por los Estados vencedores, a excepción de la URSS y los países comunistas de Europa, como organismo rector de la economía mundial. Su función consistía en garantizar el comercio internacional libre, mantener el valor de sus monedas y realizar préstamos a los países con dificultades económicas.

El Banco Mundial que se mantiene con las aportaciones de los países desarrollados y facilita créditos a los países en vías de desarrollo.

En 1947 se firma el Acuerdo General sobre Tarifas Aduaneras y Aranceles (GATT), que intenta liberalizar el comercio internacional disminuyendo e intentando suprimir las barreras aduaneras entre los países.

El programa de ayuda económica conocido con el nombre de plan Marshall tenía como propósito la restauración de la actividad económica en Europa. La URSS y los Estados del Este de Europa rechazaron participar en el programa al que consideraban un instrumento de la política hegemónica norteamericana, en cambio se beneficiaron del plan Gran Bretaña, Francia, Alemania occidental e Italia. La ayuda enviada por EEUU ascendió a más de 13.000 millones de dólares. Al principio el mayor porcentaje se destinó a alimentos y productos agrícolas y ganaderos para paliar el déficit alimenticio europeo, luego la ayuda se centró en las materias primas industriales, maquinaria, vehículos y combustible, con lo que se renovó el utillaje industrial. Al finalizar el plan la producción industrial europea había superado con creces los niveles anteriores a la guerra, el déficit comercial se redujo sensiblemente y supuso el comienzo de una larga etapa de prosperidad y crecimiento.

• Crecimiento de la población y cambios en su estructura

Además del aumento demográfico por el aumento de la natalidad, los países europeos occidentales recibieron fuertes contingentes de inmigrantes, primero de desplazados y refugiados de la Europa oriental y más tarde trabajadores procedentes de la Europa mediterránea y norte de África, que serán una abundante y barata mano de obra que supuso una contribución importante al crecimiento económico europeo. También se produjo un trasvase sin precedentes de población desde el sector primario (agricultura) al sector secundario (industria) y al terciario (servicios) y por lo tanto se produce una fuerte emigración del campo a la ciudad como consecuencia de la modernización de la agricultura. De esta forma el sector primario apenas ocupa entre un 10 y un 12 % de la población europea. En los países más desarrollados se aprecia un crecimiento aún mayor del sector terciario. Este aumento de la población además de mano de obra contribuyó al aumento de la demanda de productos industriales.

• Los avances tecnológicos

El desarrollo tecnológico experimenta un impulso fundamental hasta el punto de que se habla de una tercera revolución industrial, que se caracteriza por la utilización de la energía nuclear para fines pacíficos, la expansión de la industria electrónica, la informática y las telecomunicaciones, la industria química de materiales sintéticos y plásticos, los avances en los transportes. Gracias a este progreso tecnológico aumentó la productividad, se crearon nuevos productos y surgieron a su vez nuevas necesidades, aumentando la demanda y contribuyendo decisivamente al crecimiento económico.

• Cooperación económica internacional

La reconstrucción económica se consideró como una tarea colectiva ya que sólo un esfuerzo solidario podía reparar los daños catastróficos provocados por la guerra. El primer signo de cooperación internacional fue el ya estudiado plan Marshall. Luego se crea la OECE para coordinar el comercio europeo, de la que luego surgirá la OCDE con el fin de promover el desarrollo económico. La necesidad de integrar las economías de los países de Europa occidental desembocará en la creación de la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1957, en la que se integrarán inicialmente Italia, Francia, Alemania occidental, Bélgica, Holanda y Luxemburgo. Estos organismos de integración y cooperación económica entre las naciones cambiarán la mentalidad de los dirigentes políticos y económicos que actuarán con una visión supranacional prescindiendo de los proteccionismos rígidos y de los enfrentamientos económicos propios de épocas de épocas anteriores.

• La intervención del Estado

El intervencionismo estatal en la economía es otro de los factores característicos de esta etapa de desarrollo. Los planteamientos de Keynes, el economista de las soluciones para la crisis del 29, se impusieron tras la guerra en los principales países desarrollados en los que el Estado interviene en los procesos económicos para corregir los desequilibrios más escandalosos del sistema capitalista. Es la época del llamado “Estado empresario” consistente en la creación de un sector económico público o estatal que dominará sectores básicos de la producción como la energía (carbón, petróleo, electricidad...), los transportes (ferrocarriles, líneas aéreas), siderurgia, etc., estableciéndose un sistema de economía mixta en el que conviven el sector público y el privado. Otro aspecto importante es la implantación del “Estado del bienestar” en el que el Estado cubre las necesidades básicas de los ciudadanos por medio de una seguridad social en la que se incluyen la sanidad, las pensiones, la educación, construcción de viviendas sociales, que se financian con un sistema fiscal progresivo que facilita los recursos necesarios y que contribuye a un reparto más justo de la renta nacional.

Este conjunto de factores tuvo como consecuencia la aparición de la sociedad de consumo de masas, en la que la mayoría de la población consigue un poder adquisitivo que le permite acceder a bienes inalcanzables anteriormente, teniendo en cuenta que las necesidades mínimas (sanidad, educación...) están cubiertas por el llamado “Estado del bienestar”.

TEMA 18

LA SOCIEDAD DE CONSUMO DE MASAS

1.- Orígenes

2.- Características

3.- Un símbolo de la sociedad de consumo: el televisor

*****************************

1.- Orígenes

La sociedad de consumo comienza en el momento impreciso en que el sistema capitalista descubre que, gracias a las nuevas tecnologías, es más fácil fabricar productos que venderlos. En ese momento, que dura ya más de medio siglo, se inicia el paso decisivo de una economía fundada en la producción a una economía basada en el consumo.

El origen de la sociedad de consumo de masas se encuentra en la crisis del 29 que se supera gracias a las políticas económicas destinadas a fomentar la demanda (las teorías keynesianas de influir en la demanda, en el consumo, y no en la producción, para salir de la crisis) con nuevas estrategias para aumentar el consumo y para ampliar los sectores de consumidores con el fin de acabar con la crisis de superproducción.

2.- Características

A partir de ese momento, el objetivo del sistema industrial no se centrará ya en el dominio de los mecanismos de la producción, sino en el control de las decisiones que inducen al consumo: la publicidad, los sistemas de distribución y venta, los estudios de mercado, etc...

El desarrollo de la productividad, gracias a las nuevas tecnologías, el vertiginoso avance de los medios de comunicación de masas y la capacidad ilimitada en la fabricación de las más variadas mercancías exigían, para su lógico desarrollo, la existencia de una masa de consumidores capaz de engullir (consumir) dócil y homogéneamente, y a un ritmo similar al de la producción, tal volumen de bienes y servicios. Se trataba de producir necesidades, necesidades de masas, al margen de la capacidad adquisitiva del consumidor y al margen de sus necesidades vitales. Era necesario crear necesidades secundarias por medio de la publicidad y extendiendo el sistema de la venta a crédito o a plazos, motivada por un nuevo concepto de prestigio social basado en conseguir un determinado status o nivel de vida.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el aumento constante de la producción y del nivel de vida de amplios sectores de la población en los países desarrollados significó la posibilidad de aumentar el consumo de bienes reservados antes a las clases sociales más altas, una minoría de la población. Resueltos los problemas vitales (educación, sanidad, pensiones...) por el Estado del bienestar, la compra de coches, televisores, electrodomésticos, viajes, ocio, deportes, cultura, etc..., se convirtió en el objetivo de las masas, creándose necesidades nuevas a través de los medios de comunicación, los mass media, y la publicidad como instrumentos para incitar al consumo. Un consumo que hace desaparecer el elitismo que existía antes convirtiéndose en un consumo de masas.

La sociedad de consumo de masas ha transformado la vida cotidiana cambiando el sistema de valores, la estructura social, las mentalidades, los comportamientos. Un hecho destacable es la uniformización de la vida a escala mundial, que ha hecho que los productos de consumo sean los mismos en todo el mundo (ropa, calzado, música, cine, comida, electrodomésticos...), con un ideal de bienestar relacionado con el confort hogareño y la satisfacción de unas formas de ocio programado, la extensión de la cultura urbana, las modas, etc...

3.- Un símbolo de la sociedad de consumo: el televisor

Uno de los objetos que mejor simboliza las características de la cultura del consumo de masas es el televisor o la televisión (el “tótem electrónico”), aunque tampoco se pueden olvidar otros símbolos como el automóvil y otros objetos de la sociedad de consumo.

El televisor es el objeto que ocupa el lugar privilegiado en el hogar. Es el escaparate de la familia nuclear: la familia modelo formada por el padre, la madre y los hijos, normalmente pocos. El televisor no es un mueble cualquiera, es el mueble central, el tótem electrónico, en torno al cual se organiza la vida y se congrega la familia. Los demás muebles del salón se colocan en función de la “pantalla mágica”, La familia ya no se reúne en torno al fuego para comunicarse, sino enfrente de la ”caja tonta” para consumir una necesidad secundaria: “ver la tele”. La sala de estar ha dejado de ser el lugar de comunicación entre los miembros de la familia para convertirse en un lugar silencioso en el que sólo habla la “tele”. Además, trastorna los horarios familiares, crea nuevos hábitos en el empleo del tiempo familiar y sustituye la sociabilidad del “comer” por la pasividad de “contemplar”.

Los efectos negativos de la televisión para la institución familiar preocupan a los psicólogos y sociólogos, aunque en realidad se convierte en soporte del sistema familiar, favoreciendo el consumo.

TEMA 19

TERCER MUNDO: DESCOLONIZACIÓN Y SUBDESARROLLO.

1.- El fenómeno de la descolonización

2.- Factores de la descolonización

2.1.- El nacionalismo

2.2.- Nuevas ideologías: liberalismo y marxismo

2.3.- Las dos guerras mundiales

2.4.- La situación internacional: la “guerra fría”

2.5.- La labor de la ONU y de otros organismos internacionales

3.- El proceso descolonizador

3.1.- Estrategias de la descolonización

3.2.- Fases del proceso descolonizador

4.- Resultados de la descolonización

4.1.- Problemas fronterizos

4.2.- Inestabilidad política

4.3.- Dependencia económica: “neocolonialismo”

5.- El subdesarrollo: características o indicadores

***********************************

1.- El fenómeno de la descolonización

La descolonización es el proceso de liquidación del sistema colonial y la creación de Estados independientes en los antiguos territorios colonizados, aunque siguieron dependiendo económicamente de las potencias desarrolladas. La descolonización comienza en algunos casos después de la Primera Guerra Mundial, pero el grueso de las colonias se independiza entre 1945 y 1975.

La desaparición de los imperios coloniales europeos en Asia y África supuso un gran salto en las relaciones internacionales y en la configuración del mundo en la segunda mitad del siglo XX. La descolonización implica, en primer lugar, la aparición de movimientos de liberación que exigen el derecho a ser independientes; en segundo lugar, la formación de nuevos Estados y, en tercer lugar la búsqueda de un papel propio en la escena internacional.

Las dimensiones del proceso de emancipación de las colonias deben ser tenidas en cuenta, ya que antes de 1914 la población colonial suponía un 30 % del total mundial, mientras que en 1968 los que continuaban en esta situación representaban escasamente el 1 % de los habitantes del planeta. Por lo que se refiere a la ONU, contaba al principio con 51 Estados miembros, mientras que tras la descolonización el número supera los 150.

Aunque se les suele agrupar con el término genérico de “Tercer Mundo”, los países descolonizados no forman un bloque monolítico. Existen entre ellos profundas diferencias en sus sistemas políticos, en los económicos y en la estructura de sus sociedades. Sin embargo, a todos les une una larga historia de subordinación a la metrópoli, una misma lucha de supervivencia cultural frente a la imposición de la “civilización” europea, y el hecho de que representan más de un tercio de la población mundial, ocupan la mayor parte de la superficie terrestre y poseen una extraordinaria riqueza en materias primas y recursos naturales.

2.- Factores de la descolonización

La descolonización es una reacción contra la colonización y contra la forma en que ésta se llevó a cabo. En el interior de las propias sociedades coloniales fueron creciendo tendencias emancipadoras muy diversas que, junto a las circunstancias externas o internacionales, acabarían provocando la ruptura de los vínculos con la metrópoli. Los factores de la descolonización son muy variados, influyendo unos u otros con más intensidad según los casos:

2.1.- El nacionalismo

Fue una fuerza generadora de Estados en la Europa del XIX y será también la gran fuerza que impulse la independencia de los pueblos colonizados. Este nacionalismo presenta en el mundo colonial dos vertientes: el nacionalismo tradicional que defiende la propia identidad frente a la cultura occidental europea, poniendo en primer plano las creencias, costumbres y lenguas propias. Es el caso del resurgir del mundo musulmán o del mundo negro africano. La otra corriente es el nacionalismo moderado que pretende trasplantar el modelo occidental europeo a los nuevos estados, asumiendo los valores, el modo de vida y el sistema político, social y económico del mundo occidental.

2.2.- Nuevas ideologías.

El liberalismo y las ideas democráticas europeas influyeron directamente en las élites indígenas formadas intelectualmente en las universidades occidentales. En segundo lugar, el marxismo en su vertiente leninista aporta la idea de liberación no sólo política, sino también social y económica, por lo que en muchos casos la independencia va unida a un proceso revolucionario de inspiración marxista.

2.3.- Las dos guerras mundiales

Debilitan la hegemonía europea en el mundo y supusieron el fin del mito de la superioridad blanca. En las dos guerras las colonias aportan recursos económicos y humanos a las metrópolis y les hacen tomar conciencia de su propia capacidad y fuerza. En los “Catorce puntos” (1918) del presidente Wilson se reconoce de forma moderada el derecho a la autodeterminación y al autogobierno de los pueblos, idea que se consolida durante la segunda guerra mundial en la “Carta del Atlántico” (1941), firmada por Roosevelt y W. Churchill.

2.4.- La coyuntura internacional: la guerra fría

La descolonización es contemporánea a la “guerra fría” y al enfrentamiento entre los bloques. Las nuevas potencias, EEUU y URSS, con el fin de extender su influencia a zonas que no controlan y de conseguir nuevos aliados, favorecen la descolonización apoyando a los movimientos independentistas de las colonias llenando el vacío dejado por las antiguas metrópolis europeas.

2.5.- La acción de la ONU y otros organismos internacionales.

El documento fundacional de la ONU, la “carta de San Francisco” (1945), proclama los principios de igualdad y el derecho a la soberanía e independencia de todos los pueblos del mundo. En la “Declaración de los Derechos del Hombre” de la propia ONU se vuelve a insistir sobre los mismos derechos de los pueblos a su independencia. El número de países miembros de la ONU aumenta con la incorporación de los países que van consiguiendo la independencia, de forma que la propia ONU se convierte en foro de discusión del colonialismo y en lugar de defensa de la descolonización.

El “movimiento de países no alineados” creado en la Conferencia de Bandung (1955) por los países descolonizados es, lógicamente, otro de los principales organismos defensores de la autodeterminación e independencia de las colonias.

También la Iglesia católica defiende la descolonización con la defensa del principio de independencia de los pueblos en las encíclicas Pacem in terris de Juan XXIII (1962) y Populorum progressio de Pablo VI (1967). Antes, las jerarquías eclesiásticas de algunas colonias y los misioneros se habían pronunciado a favor y en muchas ocasiones participaron activamente en los procesos de independencia.

3.- El proceso descolonizador

3.1.- Estrategias de la descolonización

La forma de acceder a la independencia presenta diferentes estrategias que se pueden resumir en dos fundamentales:

• La descolonización pacífica, sin guerras ni grandes conflictos, mediante acuerdos con la metrópoli. Las grandes manifestaciones populares presionaban a las autoridades coloniales para conseguir la independencia. Es el caso de la independencia de la India frente a Gran Bretaña, con Ghandi como líder utilizando la no violencia, la desobediencia civil y la resistencia pasiva.

• La descolonización violenta o revolucionaria, supone la existencia de una guerra de liberación nacional protagonizada por los movimientos nacionalistas de liberación contra la potencia colonial. Entre estos casos destacan las guerras de independencia de Vietnam y Argelia frente a Francia, Mozambique, Angola y Guinea Bissau frente a Portugal...

3.2.- Fases del proceso descolonizador

El proceso descolonizador se inició al terminar la segunda guerra mundial, prolongándose hasta mediados de los años setenta.

1ª: 1945-1950: Afecta a la descolonización de Asia y se debe al vacío de poder ocasionado por la debilidad de las potencias coloniales europeas tras la guerra, al auge de los movimientos nacionalistas de liberación y al empuje del comunismo asiático.

En esta etapa destaca la independencia de las colonias británicas India, Pakistán, Ceilán o Birmania, las posesiones francesas de la península de Indochina, dividida en Laos, Camboya y Vietnam y las colonias holandesas de Indonesia.

2ª: 1945-1960: La descolonización africana comenzó con la independencia de los países árabes del Norte de África. Destaca la cruel y larga guerra de independencia de Argelia frente a Francia, que contrasta con la vía pacífica elegida por Marruecos, Libia o Túnez.

3ª: 1960-1970: es la fase de la independencia del África negra. Las posesiones británicas van accediendo pacíficamente a la independencia: Ghana, Nigeria, Kenia, Uganda, Tanzania, etc. así como las francesas: Senegal, Malí, Camerún, Chad, etc.

4ª: 1970-1975: en 1974 se descolonizan en África mediante largas guerras de liberación las últimas colonias portuguesas Angola, Mozambique y Guinea Bissau, y España abandona el Sahara Occidental en 1975.

4.- Resultados de la descolonización

Con la emancipación de las colonias los problemas no sólo no se resuelven, sino que algunos se agravan y salen a la luz otros nuevos más graves. Destacan los siguientes:

4.1.- Problemas fronterizos

Las fronteras de los nuevos países suelen coincidir con las de las antiguas colonias, trazadas sin tener en cuenta las diferencias tribales entre los indígenas, mezclándose tribus rivales que provocarán feroces guerras como las de Nigeria, Uganda, Somalia, Ruanda o Liberia, de triste actualidad.

4.2.- Inestabilidad política

Los países descolonizados se caracterizan por un elevado grado de inestabilidad con continuos cambios de gobierno relacionados con la existencia de fuertes diferencias étnicas y sociales. Los enfrentamientos étnicos y sociales favorecen frecuentes golpes de Estado que implantan dictaduras de todo tipo, regímenes políticos brutales y sangrientos y guerras civiles.

4.3.- Dependencia económica o neocolonialismo

Es el resultado más significativo de la descolonización. Las economías de los nuevos países han seguido dependiendo de las economías occidentales o de las grandes empresas de los países desarrollados. El sistema de explotación económica sigue siendo similar a la época colonial: exportación de materias primas e importación de productos manufacturados y de tecnología exterior con el consiguiente déficit y endeudamiento que ha hipotecado su desarrollo posterior. Al depender de las economías occidentales en todo, las excolonias cayeron bajo una nueva forma de dominación: el neocolonialismo.

5.- El subdesarrollo: características o indicadores

El mundo subdesarrollado se conoce con el nombre de Tercer Mundo, expresión que surge en los años cincuenta para referirse al grupo de países que no estaba incluido en ninguno de los dos bloques surgidos tras la guerra mundial.

El mundo subdesarrollado abarca a más de la mitad de la población mundial situada geográficamente, en su inmensa mayoría, en el hemisferio sur: países africanos, asiáticos y latinoamericanos. Hoy, que la división del mundo en bloques ha desaparecido, la división real es de carácter económico. El mundo se divide en Norte-Sur: el norte formado por los países ricos o desarrollados y el sur por los países pobres o subdesarrollados.

El factor fundamental del subdesarrollo es el colonialismo que han sufrido estos pueblos recientemente, aunque muchos de los países subdesarrollados experimentaron la explotación colonial mucho antes, como es el caso de los países latinoamericanos. No obstante, la principal secuela que dejó el colonialismo europeo fue la explotación de sus recursos económicos y el atraso en todos los sentidos.

Los indicadores socioeconómicos característicos del mundo subdesarrollado son:

Baja renta per cápita y, sobre todo, desigual reparto de esa renta, con unas minorías opulentas y una mayoría de la población en condiciones miserables.

Alto crecimiento demográfico no controlado, con altas tasas de natalidad y descenso de la mortalidad: Aunque sigue existiendo en los países más pobres una alta mortalidad infantil.

Subalimentación de la población que provoca enfermedades endémicas y epidémicas.

Predominio del sector agrícola, de carácter tradicional con rendimientos muy bajos.

Escasas industrias muy localizadas y controladas por el capital extranjero. Deficientes comunicaciones y transportes.

• Alto grado de analfabetismo, bajo nivel cultural, carencia de personal especializado y cualificado. Dependencia tecnológica del exterior.

Economía dependiente del capitalismo internacional (neocolonialismo), que ha originado el grave problema de la deuda externa de estos países, con lo que su dependencia del exterior es aún mayor.

TEMA 20

LA CRISIS ECONÓMICA DE 1973

1.- Antecedentes y factores

1.1.- Aumento continuo del consumo

1.2.- Creación de la OPEP (1960)

1.3.- Crisis del sistema monetario internacional

2.- La crisis del petróleo

3.- Consecuencias de la crisis

3.1.- Inflación

3.2.- Estancamiento económico

3.3.- Escalada del paro

3.4.- Reconversión industrial

3.5.- Cambios en las relaciones internacionales

4.- Evolución de la crisis en los años ochenta

*************************************************

1. Antecedentes y factores

Después de casi tres décadas de crecimiento económico ininterrumpido desde la Segunda Guerra Mundial, comienza una nueva etapa de estancamiento y de problemas. El detonante será la crisis de la energía de los años setenta que se convertirá en una profunda crisis económica con secuelas y consecuencias que llegarán hasta los años ochenta y noventa, marcando y condicionando decisivamente la economía mundial en la actualidad.

Los factores de la crisis son múltiples y conectados entre sí. Unos son de tipo financiero y monetario y otros están relacionados con la evolución del consumo y la producción de petróleo. Los más importantes son:

Aumento del consumo de petróleo de forma espectacular a partir de la Segunda Guerra Mundial, de tal manera que supondrá el 70 por ciento de la energía utilizada en el mundo. En este aumento del consumo influye el control de la producción y del comercio mundial del petróleo por el cártel de las “siete hermanas”, formado en la década de los 20 por las grandes empresas multinacionales del sector. Precios bajos y alto consumo son dos rasgos que definen a la etapa previa a la crisis de la energía

.

Creación de la OPEP: en 1960 los países productores de petróleo toman conciencia de su poder y crean la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) para revalorizar el precio del petróleo, controlar su producción y enfrentarse al monopolio mundial ejercido por el cártel de las multinacionales.

Crisis del sistema monetario internacional creado en 1944 en Bretton Woods (basado en el patrón oro). Las dificultades financieras de EE UU: el creciente déficit de la balanza de pagos, el incremento de la cantidad de dólares en circulación por las inversiones exteriores norteamericanas y la fuerte inflación obligaron en 1971 al presidente Nixon a decretar el fin del “patrón oro” y del sistema monetario de Bretton Woods. El sistema monetario internacional se basó en la flotación de las monedas, con un valor establecido por las leyes de la oferta y la demanda. El desajuste del sistema monetario fue un claro precedente de la crisis que se avecinaba.

2.- La crisis del petróleo

La crisis del petróleo comienza en octubre de 1973 a raíz de la guerra árabe-israelí del Yom Kippur. Los países árabes productores de petróleo utilizaron éste como medida de presión sobre EEUU y Europa por el apoyo a Israel en la guerra. A partir de octubre de 1973 comenzó una escalada vertiginosa de los precios del petróleo que va desde los dos dólares hasta los 10 dólares el barril en 1974. El precio seguirá subiendo hasta los 20 dólares en 1978.

En 1979 se agrava la crisis con el triunfo de la revolución islámica en Irán y la posterior guerra entre Irán e Irak, importantes países productores de petróleo del Golfo Pérsico, que reducen la producción y desencadenan otra fuerte subida de los precios llegando a los 30 dólares el barril en 1980.

La dependencia de los países industrializados del petróleo importado hace subir de forma espectacular los pagos exteriores por este concepto que se convierte en una continua sangría de las economías nacionales, especialmente de Europa y Japón. La subida del petróleo repercute de forma inmediata en los precios de los productos industriales y en el coste de los transportes influyendo directamente en los bolsillos de los consumidores. De esta forma la crisis energética se convierte en crisis económica.

3.- Consecuencias de la crisis

Los efectos de la crisis aparecieron inmediatamente ya que el petróleo era la energía que movía la economía del mundo industrializado y por lo tanto repercute en todos los sectores.

3.1.- Inflación

Los nuevos precios del petróleo ejercieron un empuje sobre las demás materias primas industriales, aumentando los costes de producción y de los transportes, provocando una escalada continua de los precios de los productos industriales. El fuerte aumento de la inflación (subida de los precios) pasó del 3 o 4 por 100 anual en la etapa anterior a la crisis a tasas superiores al 10 e incluso al 15 por 100 entre los años 1974 y 1985. Ante estas subidas de precios aumenta la presión de los trabajadores para defender la capacidad adquisitiva de sus salarios, que a su hace subir más los precios.

3.2.- Estancamiento económico

La escalada de la inflación provoca efectos negativos sobre el crecimiento económico. Disminuye la competitividad de la industria, se reducen las exportaciones y se estanca la producción. Este panorama se agravó con la restricción de los créditos a las empresas que se vieron obligadas a reducir las plantillas o a cerrar. Se reduce el ritmo de crecimiento del PIB y en algunos casos llega a ser negativo.

La combinación de estancamiento e inflación dio lugar al fenómeno conocido con el nombre de “stagflación”.

3.3.- Escalada del paro

Las tasas de desempleo alcanzan cotas en torno al 10-20 por 100 de la población activa en los países industriales. Fue una de las consecuencias más graves de la crisis y se deriva de la reducción de la demanda de bienes y servicios, por lo que muchas empresas se vieron obligadas a reducir sus plantillas, sin que se crearan suficientes empleos para la población joven.

Una característica de la crisis es el aumento del subempleo o empleo ilegal por el incremento de la “economía sumergida” , conjunto de actividades económicas que escapan al control del Estado y que por tanto no pagan impuestos ni costes sociales, utilizando mano de obra barata aprovechándose de la situación de paro de amplias capas de la población.

3.4.- Reconversión industrial

En el plano tecnológico, la crisis obligó a realizar una profunda reconversión en sectores como el de la siderurgia para hacer más competitivos los productos, reconversión que hizo aumentar aún más las cifras del paro, ya que las innovaciones tecnológicas eliminan mano de obra. También se produce la investigación de nuevas fuentes de energía, el desarrollo de la energía nuclear y el mayor aprovechamiento de las ya existentes, como el carbón, con el fin de evitar la excesiva dependencia de las importaciones de petróleo.

3.5.- Cambios en las relaciones internacionales

La crisis originó un cambio en las relaciones internacionales, deteriorándose la cooperación económica entre los países y volviendo al proteccionismo. También aumentó la tensión en las relaciones internacionales contribuyendo al inicio de la “segunda guerra fría”.

4.- Evolución de la economía en los años ochenta

A partir de 1985, la economía de los países capitalistas comienza a recuperarse. Sin embargo, este crecimiento no afecta por igual a todos los países, ni a todas las actividades económicas, ni a todos los sectores sociales. En general, se aprecia una alternancia de cortos períodos de crecimiento con otros de estancamiento. Los rasgos más característicos son:

— Disminución del precio del petróleo y de las materias primas. La crisis del petróleo favoreció el desarrollo de la energía nuclear y de las energías alternativas, así como la explotación de yacimientos petrolíferos en otras zonas (Mar del Norte, Alaska…). El ahorro energético y las necesidades financieras de los países de la OPEP, hicieron que los precios del barril bajaran, contribuyendo a la recuperación y al crecimiento económico en los años 80 y 90.

— Crisis del Estado del bienestar y aplicación de políticas económicas neoliberales. La llegada al poder, a comienzos de los 80, de Ronald Reagan en EE UU y de Margaret Thatcher en Gran Bretaña, favorecieron la aplicación del neoliberalismo económico, defendido por los economistas de la Escuela de Chicago (Milton Friedman), que propugna una vuelta a los principios liberales clásicos, limitando la intervención del Estado, abandonando por tanto las teorías keynesianas, y confiando en la libertad del mercado como autorreguladora de los mecanismos de la economía. De acuerdo con estas ideas, en los años 80 en EE UU y en Gran Bretaña, y en los 90 en el resto de los países capitalistas, los gobiernos realizaron las siguientes reformas:

• Venta de las empresas públicas que pasan a manos privadas vendiendo sus acciones a gran número de compradores, de forma que una gran cantidad de ciudadanos se convierten en accionistas de las grandes empresas privatizadas a través de la Bolsa.

• Reducción de los gastos del Estado y del déficit público, recortando los gastos y los servicios sociales (pensiones, sanidad, educación, vivienda), y reducción de impuestos para incentivar el consumo y la inversión.

• Liberalización del mercado laboral, con la reducción de los costes salariales, abaratando el despido y favoreciendo los contratos a tiempo parcial (contratos basura). Sin embargo, el paro estructural se ha instalado en todos los países, ha aumentado el paro juvenil y han aparecido las bolsas de pobreza y de marginalidad, agravándose las diferencias sociales.

— Globalización de la economía y concentración empresarial. La economía se globaliza y las grandes empresas se desarrollan a nivel planetario, buscando mercados más amplios y condiciones más ventajosas. Se fusionan o absorben, creándose grandes conglomerados bancarios, industriales o comerciales. Desaparecen empresas pequeñas o no competitivas y la reconversión de la economía a escala mundial se produce a costa de la desaparición de puestos de trabajo. La nueva economía se caracteriza por el predominio de los sectores de la microelectrónica, la informática y las telecomunicaciones. TEMA 21

EL FIN DE LA POLÍTICA DE BLOQUES

1.- La desaparición de los regímenes comunistas

1.1.- Antecedentes históricos

1.2.- Factores internos y externos

• los disidentes y el descontento popular

perestroika y glasnost

• consecuencias inmediatas

1.3.- Caída del muro de Berlín y reunificación alemana

1.4.- Cambios en las repúblicas de la Europa del Este

2.- El fin de la política de bloques

2.1.- Nueva situación internacional

2.2.- Desintegración de la Unión Soviética

2.3.- Nuevos conflictos internacionales:

El Golfo y los Balcanes

***********************************

1.- La desaparición de los regímenes comunistas

1.1.- Antecedentes históricos

La URSS vivió bajo el mandato de Leónidas Breznev (1964-1982) una etapa de neoestalinismo: fortalecimiento de la planificación económica con la vuelta a los planes quinquenales, endurecimiento de la represión contra los disidentes, anquilosamiento y burocratización de los cargos directivos del Partido y aplastamiento por la fuerza de los intentos de encontrar nuevas vías hacia el socialismo, como fueron los casos de la primavera de Praga” en Checoslovaquia (1968) y la fundación del sindicato Solidaridad en Polonia (1980). Durante el corto mandato de Andropov (1982-1984) se promovieron una serie de reformas económicas y se anunciaron cambios en el corrupto sistema político soviético. Le sucede el conservador Chernenko (1984-1985) que preconizó la vuelta a los antiguos métodos de Breznev. En marzo de 1985 Mijail Gorbachov fue designado secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y se abre una nueva era en la historia del mundo.

1.2.- Factores internos y externos

• los disidentes y el descontento popular

El descontento popular en los países bajo dominio soviético fue en aumento desde los años sesenta y dio lugar a protestas masivas a pesar del miedo a la represión, exigiendo las libertades ciudadanas y cambios y reformas que al final acabarán con el sistema.

Junto a este descontento popular está, la labor de oposición al sistema de grupos de intelectuales en la URSS (los premios Nobel Sajarov y Soljenitsin en la Unión Soviética) y en toda Europa oriental (el grupo “Carta 77” en Checoslovaquia, el sindicato Solidaridad en Polonia). Los disidentes u opositores al sistema totalitario soviético sufren durante largo tiempo la represión: cárcel, campos de concentración, exilio...

perestroika y glasnost

Mijail Gorbachov (1985-1991) llevó a cabo un amplio programa de reformas basado, en política exterior, en la renuncia al enfrentamiento con EEUU y a la hegemonía soviética sobre los países del Este de Europa. En el interior se impone la perestroika (reestructuración), conjunto de reformas económicas para descentralizar la economía y su rígido control por el Estado con el fin de superar su anquilosamiento, y la política de glasnost (transparencia informativa). Los resultados de las reformas fueron desiguales y provocaron problemas de desabastecimiento de la población y caída de la producción, aumenta también el paro y se produce una escalada de la inflación.

• consecuencias inmediatas

La política exterior de Gorbachov supone un avance de la distensión entre los bloques y, por otra parte, la menor presión política de la URSS sobre los países de Europa Oriental provoca el imparable camino de estos países hacia la democratización de sus sistemas políticos. La consecuencia internacional inmediata será la desaparición del Pacto de Varsovia y la progresiva retirada de la tropas soviéticas de sus antiguos países satélites. Desde el punto de vista económico desaparece el COMECON (comunidad económica de los países comunistas bajo la dirección soviética).

1.3.- Caída del muro de Berlín y reunificación alemana

Ante la desaparición de la presión soviética sobre los países del Este europeo los acontecimientos se precipitan. En el verano de 1989 comienza el éxodo imparable de ciudadanos húngaros a Austria y la ocupación de embajadas de Alemania Federal en Budapest (Hungría), Praga (Checoslovaquia) y Varsovia (Polonia) por alemanes orientales pidiendo asilo. El régimen comunista de Alemania del Este, sin el apoyo soviético, se desmorona con la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989. Un año más tarde, en octubre de 1990, se produce la reunificación de Alemania (dividida en dos Estados desde las conferencias de Yalta y Postdam en 1945).

El nuevo Estado es reconocido por las cuatro potencias vencedoras en la guerra mundial (EEUU, URSS, Francia y Gran Bretaña) reunidas con las dos Alemanias en una conferencia (conversaciones 2+4) donde oficialmente se aceptan las fronteras entre Alemania y Polonia impuestas al final de la segunda guerra mundial.

1.4.- Cambios en las repúblicas de la Europa del Este

La desaparición de los regímenes comunistas de la Europa del Este se precipita a raíz de la política de apertura realizada por Gorbachov en la URSS eliminando la presión soviética sobre dichos países. Sin embargo, ya desde principios de los ochenta comienzan a aparecer las primeras grietas en el aparentemente sólido bloque soviético: En Polonia, el movimiento sindical “Solidaridad”, encabezado por Lech Walesa, articula y moviliza el descontento popular frente al régimen comunista desde principios de los ochenta.

Será a partir de 1989 cuando comiencen los cambios en la mayoría de los países del bloque oriental que darán lugar a la convocatoria de elecciones libres y a la implantación de regímenes democráticos. En los casos de Polonia, Checoslovaquia, Alemania del Este, Hungría y Bulgaria la transición del comunismo a la democracia se produjo de forma relativamente pacífica, no fue así en Rumanía, donde la férrea dictadura personal de Ceaucescu provocó una violenta reacción popular que culminó con la detención y el fusilamiento del dictador y su esposa en diciembre de 1989.

Finalmente, merece la atención el caso especial de la antigua Yugoslavia, cuya desintegración dio lugar, desde 1990, a cruentas guerras étnico-religiosas entre croatas, musulmanes y serbios, destacando la guerra de Bosnia y la actual de Kosovo, consecuencia del expansionismo serbio. Dichas guerras reavivan el recuerdo de los conflictos balcánicos que en épocas anteriores (1914) desestabilizaron gravemente el continente europeo.

2.- El fin de la política de bloques

2.1.- Nueva situación internacional

La política de Mijail Gorbachov supuso un giro radical en las relaciones internacionales, superando los esquemas de división del mudo en bloques antagónicos. La política exterior de Gorbachov se basó en los siguientes puntos:

• Acuerdos con EEUU sobre desarme atómico y de armas convencionales (acuerdos de Reikiavik, 1986).

• Retirada soviética de Afganistán (febrero de 1989), terminando una invasión militar costosa e inútil, ante la resistencia de la población afgana.

• Abandono del dominio soviético sobre los llamados “países satélites” de Europa oriental iniciándose los cambios democráticos en dichos países. .

La caída del comunismo en Europa oriental tuvo como consecuencia la desaparición de la organización militar del Pacto de Varsovia. Desaparece el bloque comunista y por lo tanto desaparece la división del mundo en bloques. Es el fin del sistema bipolar propio de la “guerra fría”.

2.2.- Desintegración de la Unión Soviética

A consecuencia de las reformas de Gorbachov, la situación en la Unión Soviética se fue deteriorando paso a paso. La desintegración territorial fue inmediata: se independizan las repúblicas bálticas (Estonia, Letonia, Lituania...) y las del Cáucaso (Azerbaiyán, Georgia...), en Rusia se produce el golpe de Estado de agosto de 1991, tras el cual Gorbachov se ve obligado a dimitir y sube a la presidencia rusa el pintoresco Yeltsin. Las elecciones posteriores no clarifican la situación ya que surgen con fuerza partidos ultranacionalistas y los antiguos comunistas, que vuelven a tener cierto protagonismo político ante el empeoramiento de la economía, la implantación de la corrupción, el avance de las mafias y la miseria de grandes capas de la población que añoran tiempos pasados. A estos problemas se unen las guerras de Georgia y la reciente de Chechenia que suponen un deterioro de la situación interior. De la estabilidad interior de Rusia depende en gran parte el equilibrio internacional en el futuro.

2.3.- Nuevos conflictos: el Golfo Pérsico y los Balcanes

La desaparición del los bloques hizo creer por un momento que sería posible un mundo sin guerras y que surgiría un nuevo orden internacional bajo la dirección de la ONU y con EEUU como garantes de la nueva estabilidad mundial.

La invasión de Kuwait por Irak en agosto de 1990, desafiando al resto del mundo, confirmó el liderazgo político y el poder militar de EEUU. La guerra del Golfo (enero-febrero de 1991) supuso una victoria fulminante de EEUU y sus aliados sobre Irak, aunque Sadam Hussein sigue en el poder. Los conflictos de Oriente Medio continúan siendo un permanente foco de tensión y de peligro para la estabilidad mundial, a pesar de los precarios acuerdos de paz entre Israel y los palestinos dirigidos por Arafat.

En Europa, los conflictos de la antigua Yugoslavia han vuelto a desestabilizar una vez más la zona de los Balcanes poniendo en peligro el equilibrio europeo. En Bosnia se ha conseguido poner fin a la sangrienta guerra entre serbios, musulmanes y croatas, pero nuevos focos de tensión surgen en la zona como en 1999 en Kosovo.

Otros graves problemas son: el conflicto Norte-Sur con las enormes diferencias económicas y sociales entre países ricos y pobres, el irresoluble problema palestino, el peligro de expansión del integrismo o fundamentalismo islámico (Argelia, Egipto, Afganistán), las guerras tribales africanas (Liberia, Ruanda, Zaire...), el aumento del racismo y la xenofobia en los países occidentales, etc.