Historia de la Revolución argentina

Historia argentina. Revolución argentina. Gobierno argentino. Política argentina. Gobierno de Lanusse

  • Enviado por: Santiago Mazzoni
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 8 páginas

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CONSIGNAS:

  • Elaborar una línea de tiempo con los siguientes hechos: cordobazo, comienzo del gobierno de Cámpora, gobierno de Guido, Revolución Argentina, Presidencia de Illia, Asesinato de Aramburu.

  • Documentar y desarrollar “La noche de los bastones largos”.

  • ¿Qué fue el Cordobazo y cuáles sus consecuencias? Relacionarlo con el vivoraso y rosariaso.

  • Levingston: ¿Cuál es la causa real de su ascenso a la presidencia en lugar de Lanusse? ¿Y cuál su acción de gobierno?

  • ¿Qué fueron la hora del pueblo y el GAN?

  • Síntesis del gobierno de Lanusse.

  • 2) Al comenzar el siglo XX el sistema universitario argentino estaba conformado por la Universidad de Córdoba, una de las más viejas de la colonia y la Universidad de Buenos Aires. Por esa época, se incorpora la Universidad de La Plata, que tuvo un importante desarrollo en Ciencias Exactas a partir de la incorporación de varios destacados científicos alemanes. Las universidades habían pasado de depender de la Iglesia a depender del gobierno, que decidía las designaciones de profesores y las cuestiones académicas fundamentales. Su organización respondía a la ideología imperante que las veía destinadas a formar la reducida elite dominante de un país agro exportador.

    En 1918, durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen, en la ciudad de Córdoba nació un importante movimiento estudiantil, que en contraposición a esa ideología, veía a la Universidad como promotora de progreso y cambio social y propiciaba importantes modificaciones en la estructura universitaria. Este movimiento adquirió el nombre de “Reforma Universitaria”. Los cambios deseados se basaban en los siguientes principios básicos: a) la autonomía de las universidades del poder político; b) El gobierno de las mismas por órganos integrados por representantes de tres claustros: el de docentes, el de graduados y el de estudiantes; c) La provisión periódica de los cargos docentes mediante concursos públicos; d) La libertad de cátedra, que daba total libertad de pensamiento y difusión a los que ganaran la titularidad de una cátedra, permitiendo la coexistencia de cátedras paralelas con distintas orientaciones ideológicas o académicas; e) La asignación por parte del estado de presupuestos que permitieran el adecuado funcionamiento universitario. Luego de una larga huelga y gran movilización que se extendió a otras universidades. los estudiantes lograron la promulgación la “ley de Reforma Universitaria” que consagra los principios enunciados.

    La Reforma Universitaria -que en cierta forma anticipó el mayo francés del 68- dio a las universidades argentinas una estructura sumamente moderna que permitió su desarrollo e integró a todos los sectores universitarios en la responsabilidad de su conducción.

    Las guerras que devastaron Europa del 36 al 45, Habían enriquecido las universidades argentinas con la incorporación de importantes científicos europeos. La radicación previa de Rey Pastor en la Argentina, primero como profesor de la Universidad de Rosario y luego de la UBA, había dado origen a la Escuela Matemática Argentina a la que se integraron inmigrantes ilustres como Beppo Levi -en la Universidad de Rosario- y jóvenes brillantes como Luís Santaló, Manuel Balanzat y Mischa Cotlar en Buenos Aires.

    Hacia 1957, el gobierno militar del Gral P. E. Aramburu, que había derrocado en 1955 al gobierno constitucional justicialista del Gral. Juan Domingo, antes de iniciar el proceso electoral con el que se elegiría un gobierno civil, con la proscripción del justicialismo, las universidades, que estaban intervenidas, fueron normalizaron eligiendo sus autoridades según la ley de la Reforma. Las autoridades universitarias electas incluían a brillantes intelectuales, que iban a impulsar una progresista e importante transformación.

    Al gobierno de Aramburu siguió el del Dr. Arturo Frondizi, que ganó las elecciones de 1958. Los votos del proscripto Justicialismo decidieron el triunfo de Frondizi. El nuevo gobierno civil apoyó el desarrollo de las universidades nacionales, que continuaron el camino iniciado en el 57, aunque su gestión se vio progresivamente limitada por la falta de apoyo propio y por el constante cuestionar de los militares, mientras crecía clandestinamente en tamaño y organización el movimiento justicialista.

    Dentro de la transformación universitaria iniciada en el 57 se destacaron importantes proyectos de desarrollo de las Ciencias Exactas y la Ingeniería. Resulta emblemático el de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA cuyo Decano era el Dr. Rolando García y cuyo Vicedecano era el Dr. Manuel Sadosky. La Facultad creció rápidamente: se ejecutó un importante proyecto de formación de recursos humanos, se consiguió equipamiento e infraestructura y se incrementó notablemente la planta de docentes-investigadores (planta que se calificaba con el retorno de los que partían a realizar estudios de posgrado en el exterior) y se propició la dedicación exclusiva. En este contexto de ebullición académica también iba a ingresar la primera computadora en la Academia rioplatense, la legendaria Clementina.

    En la Facultad de Ingeniería de la UBA también se constituyeron grupos de investigación y desarrollo en Computación. En la Universidad Nacional del Sur también se iniciaron trabajos en Computación digital y el grupo del Ing. Jorge Santos llegó a construir una computadora.

    El proceso vertiginoso de avance de la estructura científica de los años de 1958 a 1966 fue acompañado por una gran politización estudiantil, mientras que el poder político de la cúpula militar crecía y cuestionaba constantemente las acciones del gobierno nacional, a través de lo que en la época se conoció como “planteos militares”. Finalmente, en 1962, el Dr. Arturo Frondizi fue conminado a renunciar y ante su negativa apresado y mantenido prisionero en una isla. Se implementó una parodia de gobierno civil, bajo control de los militares y finalmente, luego de una cruenta confrontación de dos bandos militares se llamó en 1963 a elecciones nacionales, de cuyo proceso nuevamente se excluyó al movimiento justicialista.

    En las elecciones de 1963 resultó electo presidente el Dr. Arturo Illia. Durante la presidencia de Illia, continuaron los planteos militares, también las presiones del justicialismo y de otros movimientos populares antiimperialistas. Particularmente los estudiantes lucharon por un mejor presupuesto universitario y también tuvieron importante participación en la resistencia al envío de tropas argentinas para participar en la invasión de Estados Unidos a Santo Domingo en abril del 65. Finalmente los militares depusieron a Ilia y asumió la presidencia el comandante del ejército, Juan Carlos Onganía. Los estudiantes fueron el sector que más se opuso a la nueva dictadura militar. En este contexto, sin el apoyo de otras fuerzas populares y en la mira de la dictadura, los días de aquella Universidad estaban contados.

    Hace treinta y nueve años, la Policía Federal, a cargo del general Mario Fonseca, entró por la fuerza a distintas facultades de la Universidad de Buenos Aires con el fin de "implementar" la intervención decretada por la dictadura del general Juan Carlos Onganía.

    La irrupción en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales fue particularmente violenta: la policía apaleó a cuanto profesor, graduado o estudiante estaba en la Facultad y, después de insultos y agresiones que incluyeron un simulacro de fusilamiento, detuvo a los profesores por varias horas, y a los estudiantes y graduados por casi dos días.

    Esa Noche de los Bastones largos, así llamada por los largos bastones que utilizó la policía, sin que las autoridades universitarias fueran notificadas de la intervención.

    Las consecuencias de esa noche fueron mucho más graves que el atropello en sí mismo. Más de 1300 docentes de la Universidad de Buenos Aires renunciaron a sus cargos, lo cual significó un golpe terrible para todas las ciencias. Entre ellos, renunciaron todos los integrantes del Instituto de Cálculo, lo cual trajo aparejada la destrucción completa de la computación en Argentina. Muchos de los que dejaron la Universidad se radicaron en el exterior y sus conocimientos e inteligencia fueron útiles a otros países y no al nuestro, que los había humillado.

    Con la Noche de los Bastones Largos algo se quebró en Argentina por mucho tiempo: la confianza en que la razón, la discusión de proyectos y el entusiasmo por la educación, la ciencia, la tecnología podrían contribuir a nuestro desarrollo. El costo fue muy alto y lo estamos pagando.

    3) A partir de 1969, los tiempos que sobrevinieron para Ongania fueron muy difíciles. El sindicalismo se dividio: de un lado, quedaron los dirigentes dispuestos a entenderse con el gobierno; del otro se formo un sindicalismo combativo, opuesto al sector militar y al negociador. Los estudiantes habian empezado a ganar la calle. En mayo, la policia habia matado a un estudiante en una manifestación. La decisión del gobierno de cancelar el “sabado ingles” hicieron que obreros y estudiantes organicen un levante masivo conocido como el Cordobazo.

    A las 12:30 h del 29 de mayo se produce la primera víctima fatal entre los integrantes de las columnas populares (Máximo Mena), y este hecho derivó en una reacción en cadena. Con incontenible furia los manifestantes se adueñaron de la ciudad, levantando muros de contención (barricadas) contra la policía, que debió replegarse a sus cuarteles dejando la ciudad en manos de los trabajadores, estudiantes y vecinos enardecidos.

    A partir de allí fueron tomados el Círculo de Suboficiales del Ejército, se incendiaron las oficinas de firma estadounidense Xerox, de la francesa Citroen, y diversas dependencias administrativas oficiales como la Dirección General de Rentas y la Aduana.

    El Cordobazo fue un punto de inflexión en la historia política argentina de las últimas décadas. Tuvo un efecto multiplicador de manifestaciones violentas contra la dictadura en varias otras ciudades del país, y asimismo incentivó el crecimiento y accionar de agrupaciones de izquierda y células activistas que luego derivaron en organizaciones políticas armadas. De tal manera constituyó un factor determinante para el debilitamiento y la posterior destitución del presidente de facto Onganía por parte de la Junta de Comandantes en Jefe de las tres fuerzas armadas (órgano supremo de la llamada "Revolución Argentina"), abriéndose a partir de allí un período de transición e incertidumbres en la decadencia de dicho régimen militar.

    Lo que tuvieron en común el Cordobazo, el Rosariazo y el Vivorazo fueron los protagonistas, la época y la etapa de gobierno y la dinámica.

    Sus protagonistas fueron los trabajadores y estudiantes.

    La época: se desarrollaron durante la década del '60 casi '70.

    Etapa de gobierno: “Revolución Libertadora”, como lider se encontraba Onganía.

    En cuanto a la dinámica, se llevaron a cabo huelgas, protestas, manifestaciones y enfrentamientos.

    4) El ascenso de Levingston se debió a que los militares no terminaban de asimilar el fracaso de la Revolución Argentina. La salida electoral como alternativa era difícil de digerir para quienes, desde el golpe de José Uriburu, en 1930, habían determinado la vida nacional y, de la mano de Onganía, soñaron con sepultar a los partidos políticos tradicionales y superar con su liderazgo la antinomia peronismo-antiperonismo.

    Levingston intento sin éxito construir un movimiento nacional que convocara el apoyo del pueblo al gobierno. Aldo Ferrer, su ministro de economía, sustento este apoyo político con un plan económico que quería expandir el aparato estatal, apoyar al capital nacional, acotar al capital internacional sin excluirlo y redistribuir ingresos a favor de los trabajadores.

    Las corporaciones como la CGT no apoyaron al gobierno porque no querían involucrarse en los planes de un poder militar.

    5) El 11 de noviembre de 1970, representantes del la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), y los partidos Justicialista (Peronista), Socialista Argentino, Conservador Popular y Bloquista, se agruparon y emitieron un documento denominado “La hora del pueblo”, en el que se exigía elecciones inmediatas, sin exclusiones, y respetando a las minorías.

    Ricardo Balbín por la UCR y Jorge Daniel Paladino, delegado personal de Juan Domingo Perón, por el PJ, fueron los dirigentes mas influyentes de la Hora del Pueblo. La Hora del Pueblo marcó un notable cambio en la historia argentina, porque fue la primera vez que el radicalismo y el peronismo actuaron políticamente juntos [1].

    La presión de La Hora del Pueblo resultaría exitosa y se constituyó en uno de los factores que contribuyeron a la remoción del presidente de facto militar General Roberto Marcelo Levingston, para ser reemplazado por el General Alejandro Agustín Lanusse, quien procedió a abrir una compleja salida electoral que resultó en las elecciones presidenciales del 11 de marzo de 1973.

    La Hora del Pueblo avaló la designación del dirigente radical Arturo Mor Roig como Ministro del Interior del gobierno militar, a fin de garantizar un proceso electoral relativamente limpio. El gobierno militar no permitió que Juan Domingo Perón se presentara a elecciones y pretendió implementar un audaz proceso bipartidista denominado Gran Acuerdo Nacional (GAN), diseñado por el mismo Mor Roig.

    El GAN finalmente fracasó y señaló los límites de La Hora del Pueblo, pero el acercamiento entre peronistas y radicales continuaría en el tiempo y sería uno de los elementos más importantes en la conformación de una democracia estable a partir de 1983.

    6) Durante su mandato, Lanusse mostró rasgos de agudo pragmatismo, restableciendo las relaciones diplomáticas con China, repatriando el cadáver de Eva Perón e invitando a Perón a regresar del exilio en 1972. En el plano económico se ejecutaron o iniciaron importantes obras de infraestructura tales como rutas, represas, centrales eléctricas, puentes, etc., aunque su gestión jamás pudo superar el generalizado rechazo y la casi unánime reprobación popular hacia las dos etapas anteriores de la autodenominada Revolución Argentina.

    Para llevar a efecto su proyecto para la salida democrática, Lanusse designó como Ministro del Interior a un político de militancia radical, Arturo Mor Roig, quien sería el arquitecto del Gran Acuerdo Nacional, un intento de hallarle salida política al régimen militar. En abril de 1971, Mor Roig anunció el levantamiento de la veda política, y reintegró los bienes a los partidos políticos.

    Dentro de un clima político de creciente violencia en el que entre otros hechos de sangre ocurrió la Masacre de Trelew, Lanusse se comprometió a convocar a elecciones en 1973; la fórmula ganadora consagró a Héctor José Cámpora como presidente, y tras la asunción de este, Lanusse pasó a retiro.

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