Historia de la Literatura

Historia da la Literatura. Literatura medieval. Siglo XV. Poesía alegórica. Imágenes metafóricas. Idealización del paraíso. Naturaleza idealizada. Poemas de amor. Temas de la obras. Representantes

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Los textos asignados tienen varios aspectos en parecido y si analizamos la temática de éstos versus La Divina Comedia de Dante (obra literaria de mucha influencia a la poesía alegórica de España del siglo 15, precursora de la Escuela Alegorico-dantenesca) podemos darnos cuenta de su relación. Aunque distintos, tienen como tema común la idealización de un paraíso, el amor y la utilización del recurso estilístico famoso (la alegoría) para crear un sistema extenso y subdividido de imágenes metafóricas que representa un pensamiento más complejo o una experiencia humana real. Al leer los tres poemas notamos que los autores aluden a descripciones de la naturaleza que les rodea, cosa que nos permite visualizar el escenario del narrador. La utilización de metáforas nos obliga a buscar el verdadero significado en la entre línea de los versos.
    
La obra de Micer Francisco Imperial(introductor de la escuela alegórico-dantesca en España), El Decir de las siete virtudes, es un poema alegórico escrito en dodecasílabos, en el que imita y traduce pasajes del “Purgatorio” y del “Paraíso” de la Divina Comedia, de Dante (“Era cercado todo aquel jardín de aquel arroyo a guissa de cava, e por muro muy alto jazmín que todo a la redonde lo cercaba...muy a vagar passe allen, la puente, oliendo del jardín los dulces olores...vi toda blanca la mi vestidura, e luego conocí los mis errores...”). El grado de la paráfrasis o el plagio, fue causa de controversia entre los eruditos, Imperial siguió un modelo más al pie de la letra que en el espíritu. Esto fue de gran importancia en las letras española por su tendencia a la meditación de toda suerte de problemas, desde los teológicos a los que atañen al destino humano, como la predestinación, el albedrío, el origen del mal, la muerte.

 

En el Decir de las siete virtudes Imperial contrapone a las siete virtudes siete pecados. Las virtudes que aparecen con ciertos atributos que las identifican, se dibujan como estrellas con figura de dama (“forma de dueña en cada estrella se demostrava, e otrossi fazian en cada rayo forma de doncella: las tres primeras en triangulo seían, e cuadrángulo, segunt me parecían. Las otras cuatro non mucho distantes; ommes avie coronas portantes, e las doncellas guirnaldas traían”), los pecados, en forma de serpientes. Se presentan las virtudes (tres teologales y cuatro cardinales) con el nombre que tradicionalmente las distingue: Fe, Esperanza, Caridad, Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza. Se presentan los pecados, en cambio, bajo nombres simbólicos que aluden a su naturaleza.

Por otra parte la obra de Gonzalo de Berceo, Milagros de Nuestra Señora empieza con una introducción alegórica en la que el autor se presenta a sí mismo en una naturaleza idealizada (“Yo, maestro Gonzalo de Berceo nombrado andando en romería llegué una vez a un prado todo verde y no hollado, de flores bien poblado lugar muy a propósito para un hombre cansado…”), descanso del hombre, que simboliza las virtudes y perfecciones de la Virgen. Algunas alegorías son por ejemplo cuando hablan sobre el romero, cual se refiere a un peregrinaje, por lo tanto es más que ser un significado exacto. También habla de las cuatro fuentes; otra alegoría haciendo alusión a los cuatro evangelios de la Biblia. El otro tema en común es la naturaleza y esta la vemos desde el principio. Se presenta como un prado, habla de las flores, los árboles, las sombras. La describe de forma muy visual. El lector se puede imaginar la escena. Aunque sólo leimos la introducción al texto, sabemos por otras fuentes que le se suceden veinticinco milagros realizados por la Virgen a favor de personas muy devotas por ella (“...Los árboles que prestan sombra dulce y donosa, son los santos milagros de la Virgen Gloriosa, y son mucho más dulces que la azúcar sabrosa que dan a los enfermos en la cuita rabiosa...”). Nos dicen otras fuentes literarias que Berceo pretende difundir en lengua romance los relatos ya existentes sobre la Virgen, los cuales él modifica con libertad.

Finalmente, el poema Razón de Amor con los Denuestos del Agua y el Vino se divide en dos partes donde la falta de relación es obvia. El asunto de la primera es la «razón de amor», donde hay un encuentro amoroso y es de carácter lírico. (“ Ame siempre e amare cuanto que viva seré, porque eres escolar quisquiere te debria mas amar...Mas amaría contigo estar que toda España mandar; mas de una cosa so cuitada, he miedo de ser engañada...”). El poema comienza con una narración en primera persona en la que el protagonista, que se califica como letrado, relata que, durmiendo la siesta en un apacible huerto de manzanos (luego serán tildados de granados), es decir un paisaje ideal, ve un vaso de vino y otro de agua, que han sido allí colocados por la dama para agasajar a su amado. Este bebe del agua, que tiene propiedades mágicas, y aparece una doncella que canta penas de amor. Los dos enamorados se reconocen como tales mediante prendas de amor, lo cual es un motivo habitual en el código del amor cortes e inmediatamente se produce el encuentro amoroso y la separación consiguiente con la llegada del alba. Para finalizar aparece una paloma que vierte el vaso de agua en el del vino. La segunda contiene un debate entre el agua y el vino, que ha dado en denominarse «Denuestos del agua y del vino» que se reflejan en tono burlesco, y como nos dice la introducción al texto, se relacionan con el tipo de disputa propios de la literatura medieval. Consiste en una confrontación entre el agua y el vino en que cada uno de los elementos aporta razones para demostrar su superioridad frente al otro. El vino alega su nobleza, pues se transforma en la eucaristía en la sangre de Cristo. El agua, a su vez, postula su pureza, pues es bendecida y utilizada en el bautismo.

La justificación de la segunda parte (“...Mi razón aquí la fino e mandad nos dar vino. Qui mi scripsit scribat, semper cum Dominio bibat. Lupus, me fecit, de Moros) ”y la conexión con la primera se ha apoyado en interpretaciones simbólicas, donde el agua representaría el amor puro y el vino el sensual. La mezcla de los dos que realiza la paloma sería la justa combinación de estos (la unión de la castidad con la lujuria).

Estos poemas exponen al amor en diferentes formas. Unos más fuertes, unos recíprocos y hasta un amor espiritual. Todos son importantes y todos hacen que el que ama siga adelante. Estos amores son únicos y necesarios hasta cierto punto para cada parte. Si se toman por individual son muy diferentes, pero si se toman como uno general son muy parecidos. Son muy diferentes pues, como mencionado anteriormente, no todos son del mismo calibre. Pero si se toman de forma general son iguales, hacen que se continúe, que haya un seguimiento y que se mejore a esa persona. Además todos son apoyo.

     Este tipo de amor también se ve en La Divina Comedia con el personaje de Beatriz. Ella es la que logra que Dante pase de un lado a otro a través del paraíso. Según el va pasando de cielo en cielo, dependiendo de la etapa se va desenvolviendo este amor. Dante habla de ella como un verdadero amor. Gracias a esto, él logra seguir adelante, además a ella lo guía. Se presenta también el tema de la naturaleza, pues el paraíso está representado como el lugar perfecto, donde todo el puro e intocable por el ser humano y por el pecado. Nada malo puedo entrar, tiene que haberse purificado, en este caso, Dante pasa por todos los círculos del infierno y va purgando todos sus pecados. Hasta llegar a lo prometido, el paraíso.