Historia de la infancia; Lloyd deMause

Educación infantil. Tema. Análisis. Desarrollo y derechos del niño. Desprotección

  • Enviado por: Ruth
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas

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HISTORIA DE LA INFANCIA

(LlOYD deMause)

La historia de la infancia a lo largo de los siglos no ha tenido desde el punto de vista pedagógico una biografía propia. Este libro trata de reflejar la realidad de la infancia a lo largo de las distintas épocas. No se trata de un libro de historia propiamente dicho, los autores, por medio de una serie de ensayos nos muestran esa realidad a veces cruel e inimaginable sobre el trato a la infancia. Sabemos de la infancia a través de diarios, pintura, literatura, legislación y escritos que han sido dejados como testimonio del cuidado de reyes, personajes significativos... Todo esto se plasma en una obra llena de realismo y complejidad. Un paso a paso sobre la realidad infantil desde la mirada psicológica.

Debemos tener en cuenta que este libro es un grupo de ensayos de diferentes autores. Cada uno aporta una visión de la vida infantil de una época relativa. Debemos adentrarnos en el mundo de la Psicología infantil comenzando por De Mause y su ensayo “La evolución de la infancia”, en el se tratan los siguientes temas:

  • Pequeña introducción a la no existencia de una historia de la infancia como tal.

  • Las relaciones paterno filiales marcadas por dos puntos de vista: Reacción proyectiva, reacción de inversión y reacción empática.

  • Explica los comportamientos paterno filiales asignándoles una época histórica:

  • Abandono: Desde el siglo IV-XVIII. Las relaciones que prevalecen en estos siglos son el abandono, infanticidio, intrusión. Trata temas como la lactancia por la “balia”, la empañadura, la costumbre de enviar a los niños con otras familias para que sirviesen de pajes, criados, clérigos...ect. Aparición de la figura del ama de cría y los problemas de muchas mujeres que se sostenían de esta manera matando sus hijos propios y cuidando los ajenos.

  • Ambivalencia: Desde XIV-XVII. El niño es considerado un rebelde al que hay que enderezar acudiendo a todo tipo de castigos, tanto físicos como psíquicos. El castigo era casi siempre de tipo corporal y cuando se intentó limitar se empezó a encerrar a los niños en cuartos oscuros...

  • Intrusión: XVIII. Se tiene un especial interés en el niño para modificar su Psicología. Se le considera un adulto incompleto y se le maltrata psicológicamente sometiéndolo a dura disciplina. Los abusos sexuales y el maltrato físico habían hecho mucha mella pero se comenzó con el psíquico. Aparición de relatos sobre pesadillas, alucinaciones, obsesiones provocadas por la presión a la que eran sometidos.

  • Socialización: Desde s.XIX hasta mediados del XX. Con la llegada de las guerras y la revolución industrial el niño es considerado mano de obra barata. Se trata como un bien que se puede explotar.

  • Ayuda: Mediados del XX. El niño sabe mejor que el padre lo que necesita en cada etapa de la vida.

  • Cabe destacar que los niños fueron utilizados como objetos sexuales por parte de los adultos. También la introducción de la castración y la circuncisión. El paradigma sexual será relevante y constante a lo largo de los siglos al igual que el infanticidio.

    El segundo ensayo es de Richard B. y Lyman,Jr y se basa en los cambios que produjo la entrada de las religiones, desde la época Romana hasta la Edad Media. Distingue tres épocas: Romana, patrística y alto medieval.

    Los Romanos aportan como positivo dos cualidades: tolerancia respecto del crecimiento lento y disfrute de la infancia como parte de la vida familiar, una mentalidad que se produce también en la antigüedad en general, resignación y fatalismo. Les preocupaba la fecundidad, la patria potestad y las normas de educación pero introducen una serie de leyes que muestran una conducta cruel con respecto a los niños.

    La era cristiana no mejoró en absoluto el estado de los niños pero como nuevos adeptos desempeñan una función importante en el mundo cristiano. La responsabilidad del cuidado de los niños recae en el padre que debe educarlos en la virtud. Se tolera el castigo físico pero con mesura. En esta época toma gran relevancia el tema de los abusos que se llega a legislar. Se ve claramente la presencia del infanticidio y del abandono, no obstante la Iglesia comienza a presionar para que se promulgaran leyes que evitasen los males de los niños, incluido el aborto.

    En la Edad media continúan los abusos pese a la presión de la Iglesia, cambia en esta postura el papel de la madre en la crianza. La Iglesia continúa castigando el aborto pero de manera menos severa.

    El tercer ensayo de Mary Martin McLaughlin narra la experiencia de hijos y padres del siglo IX al XIII. Continúan en esta época la desatención, la explotación y el abandono de los niños unido esto a la alta tasa de mortalidad infantil y materna. Se produce en cambio un inicio en la no aceptación de estas prácticas aunque se seguía considerando al niño como una posesión. Las religiones surgidas en la época lejos de trasmitir un sentido de compasión actuaron como meros recriminantes a la conducta infantil. Sin embargo nace en esta época un sentido de ternura, compasión, capacidad para reconocer las necesidades por parte de algunos padres. En cuanto al nivel educativo cada clase social recibiría un tipo de instrucción. Desaparece la educación liberal, se elimina la educación física pues al cuerpo se le dan sólo castigo y disciplina.

    El cuarto ensayo de James Bruce Ross nos introduce en la clase media italiana urbana del s.XIV a principios del XVII. Introduce el personaje de la “balia”, como destino de los bebés de la época. El regreso al hogar suponía un trauma para los infantes acostumbrados a la nodriza. Además deberá competir por el cariño materno con todos los demás miembros de la familia. Hay una gran problemática con el sistema familiar ya que se enviudaba pronto y se producían nuevas familias. La preocupación por los hijos de las viudas y sus padrastros y hermanastros fue muy patente en la época. La madre se convierte en el eje de la educación. Incide sobre los hábitos de los hijos, controla sus inquietudes, los educa para adaptarse ante la adversidad. El padre sólo entra en escena para los períodos de enfermedad y calamidades o cuando la salud de la madre impedía sus labores. Es relevante la aparición de la peste negra ya que modificó la vida de muchas familias. El padre imponía la disciplina y la corrección y esto era apoyado por la Iglesia y la sociedad. Esto se trasladaba al ámbito escolar donde prevalecían los palos y castigos.

    El ensayo número cinco pertenece a M.J.Tucker y muestra la infancia en la Inglaterra de los siglos XV y XVI. En estos siglos los niños poseen la misma importancia que los seniles y las mujeres, la infancia era considerada un estado que hay que soportar y no gozar del mismo. Los niños eran considerados como la escala más baja de la jerarquía social. Si el niño era noble, lo más importante era el sexo. Predomina la idea del niño inocente sin actividad sexual y la apología del bautismo como liberador de las impurezas. La bonanza económica de la época hace que los niños reciban más cantidad de cuidados y educación.

    Tucker se basa en su ensayo en cuatro aspectos fundamentales: Los cuidados físicos que se dispensan a los niños, la educación, el trabajo y el juego. Se produce en esta época el nacimiento de la de la pediatría moderna y se toman diversas precauciones tanto en el período de gestación como en los partos. Se introduce al varón en la sala de alumbramiento a mediados del XVI y se toma ya como profesional la figura de la partera que debe suministrar una serie de cuidados tanto al niño como a la madre. La nodriza toma un papel importante pero surgían una serie de inconvenientes que favorecían el infanticidio. Se juzgan numerosos casos por esta época, lo que nos hace ver, la importancia que empieza a tener para la sociedad la figura del infante. La educación deja de ser un coto cerrado de la Iglesia pero posee todavía base religiosa. Los padres comienzan a mostrar interés por la educación de sus hijos y además esta serviría para el ascenso en la escala social. Se basa en una Educación humanista y clásica. A las niñas les era negada, pero las hijas de los nobles y las princesas tenían acceso a ella. En la época medieval se daba gran importancia al trabajo y hasta los más pequeños tenían sus tareas. Los adultos compartían todo con los niños incluso los juegos. La idea de que el niño se echaría a perder si no tenía disciplina, fue firme a lo largo de este período.

    El sexto ensayo de Elisabeth Writh, nos especifica las pautas y tendencias de crianza de los niños de la Francia del siglo XVII. El mundo del niño estaba ligado a las mujeres por lo menos hasta los seis, siete años. La lactancia se convierte en una de las bases de la supervivencia y de que la nodriza ideal para el niño sería su propia madre. La justificación de la fajadura del infante era recalcada como una necesidad hacia la postura humana, es decir la regresión al estado animal. Otro motivo sería la debilidad del infante y la necesidad de abrigo. El inicio del desarrollo del sistema motor no era algo que se considerase natural, además el trasiego y el movimiento producían un ir y venir de enfermedades infeccionas que hacían el mantener a los niños aislados del entorno. El inicio del destete era marcado por la aparición de los dientes, se consideraba más o menos a los dos años. Esta etapa del destete dejaba al infante sin protección y más vulnerable al castigo corporal. Pero pronto se toma como poco efectivo y se inicia la manipulación por medio del miedo. Renace el ascetismo religioso que provoca una gran influencia en los hombres y mujeres instruidos a comienzos del siglo XVII. La potestad del padre empieza a ser considerable y aparecen leyes que permiten el asesinato de hijos no deseados. Serían pocos los hijos ilegítimos que gozasen del derecho a la vida y cada vez se instaura el abandono de los hijos para encontrar trabajo las mujeres como ama de cría.

    La elevada mortalidad provocaba que se produjeses mezclas entre familias, ya que el patriarca volvía a contraer nupcias. Con el absolutismo y el individualismo puritano el padre comienza a perder poder sobre el hogar. En la educación fue donde más se notó esta reducción del mandato. Los educadores católicos impulsan la disciplina infantil, la conciencia.

    Encontramos a continuación el ensayo número siete de Joseph E. Illick, sobre la crianza de los niños en Inglaterra y América del Norte en el siglo XVII. La natalidad y la fertilidad se ven mermadas en esta época con el auge de la contracepción. Son escritos ensayos y tratados sobre los cuidados en la infancia y el surgir de la Obstetricia(cuidados del embarazo y parto), destacan, Guillemeau y Thomas Phaer. El sentido religioso de la fecundidad materializa la profesión de las parteras. Se protege ante todo la integridad del infante y se aplican numerosas cesáreas. En esta época se habla del inconveniente de las nodrizas y se vuelve a la creencia que escuda la “ley del palo”.Ya a finales de siglo la época de la infancia se tendrá más en cuenta pero sigue habiendo esa antigua fascinación por la magia, lo religioso. El sentido de la Educación era muy valorado en la época, sobre todo en Inglaterra, como un camino hacia la sumisión de los niños para evitar la mala influencia del entorno.

    El ensayo número ocho de John F.Walzer nos muestra a la infancia de América del Norte en el siglo XVIII. Se produce un cambio de actitud de los hijos con respecto de los progenitores y viceversa. El niño al hacerse adulto busca una independencia, esto provoca un cambio de actitud en los padres. Se reduce el infanticidio pero prosigue la costumbre de enviar al niño fuera del hogar: a una nodriza, escuela, un pariente o cuando ya son adultos se les encomienda a un maestro. Aparecen las guarderías como tal y muchos padres llevan a sus hijos, crece en esta época el rechazo hacia los hijos y por consiguiente se multiplica el abandono sin más. Pero se produce también un deseo inconfesable de aferrarse a los hijos incluso en la edad adulta. Esto es una contradicción que no ha sido posible explicar pero que se hace latente en este capítulo. Los padres y madres comienzan a tener un comportamiento más racional: juegan con los niños, apuntan sus cumpleaños, lloran su muerte... El puritanismo americano hizo mella en los padres de la época y los niños se consideraban como continuación de los progenitores. La religiosidad esta muy representada, durante una época los cristianos llamaban a sus hijos semillas y los consideraban como continuadores de su estilo de vida. El amor hacia el niño era entonces con un matiz de egoísmo.

    La realidad de la infancia en la Rusia Imperial la plasma en el penúltimo ensayo, Patrick P.Dunn. En los primeros años de la época imperial se llevan a cabo una serie de propuestas para acabar o al menos frenar la mortalidad infantil: creación de hogares para huérfanos e hijos ilegítimos, manual para comadronas, y la exención de las madres lactantes a los severos ritos religiosos(ayuno). La supervivencia en los primeros años de vida dependía desde el nacimiento de la comadrona que le daba los primeros cuidados. De nuevo nos encontramos críticas sobre la fajadura y sobre la alimentación de los infantes. Los niños rusos solían ser criados de pecho. La sustitución de este por los alimentos sólidos constituía un aumento de la mortalidad. A parte de todos estos problemas el niños ruso podía sufrir grandes variaciones de temperatura, por rituales religiosos o como parte del endurecimiento. El comportamiento de los padres de esta época se marca por el distanciamiento de estos sobre los hijos. Por necesidad la mujer trabaja por lo que no puede estar muy vinculada a los pequeños. Es costumbre la utilización de una nodriza o los hijos mayores. Se imponía la hostilidad ante la cordialidad, utilizaban el castigo físico para corregir y educar a los hijos. Siguen los asesinatos e infanticidios y una actitud ante el comportamiento espontáneo muy restrictiva. Pero esta situación cambiaría cuando a los individuos se les dio un poco de autonomía, la experiencia escolar y el servicio al Estado, ya no se acepta la autoridad absoluta de los padres.

    El desarrollo de la infancia en la clase media del siglo XIX cierra estos ensayos sobre la historia de la infancia. Priscilla Robertson nos ilustra esta realidad casi cercana, la aparición de unas necesidades para los niños. El parto continuará siendo un duro trance, tanto para la madre como para el niño. Se continúa con las amas de cría pero en Inglaterra no estuvieron tan de moda como en el resto de Europa. Segimos en una época de puritanismo religioso que nos lleva a falsos mitos que afectan a la higiene.Los castigos corporales pierden posiciones pero continúan y se añade el castigo psicológico. Durante el siglo XIX se amplió la responsabilidad del Estado ante los hijos ajenos, este siglo se puede considerar como el comienzo en que los poderes públicos empezaron a pensar en los niños como tales, con necesidades. Esto sería el inicio del cambio hacia la sociedad que conocemos.

    RECESIÓN

    VALORACIÓN PERSONAL

    Las relaciones paterno-filiales han evolucionado a lo largo de la historia como si se tratase de un proceso cíclico en el que la infancia se ha visto influida por las transformaciones políticas, culturales, religiosas.

    A la hora de poder valorar personalmente este libro resulta una tarea ardua y difícil pues lo expuesto en él conmueve a toda persona que se considere humana.

    La complicación de este libro son los datos que se ven reflejados a lo largo de los ensayos y la mezcla de biografías. Puedo asegurar que leyendo el primer capítulo ya no haría falta continuar con su lectura, ya que, este capítulo refleja un resumen de todo lo que viene a posteriori.

    La infancia tal como la conocemos sigue en este mismo camino pero dependiendo de la localización geográfica en la que nos encontremos y lo evolucionado de sus progenitores. Cansados como estamos de la mal llamada violencia doméstica no miramos hacia la violencia sobre los menores que existió, como es demostrado en este libro, y existe todavía. Cada día veo horrorizada situaciones que se escapan de la concepción infantil en la que yo me he desenvuelto. Padres que asesinan a sus hijos, madres que echan ácido porque su hija denunció los abusos del padre,...

    Hablamos de la ablación y de la venta de órganos en el Tercer Mundo pero, ¿Y en nuestra sociedad?, ¿Somos tan civilizados como creemos ser?.

    El 20 de noviembre de 1959 se produce en las Naciones Unidas la aprobación de los Derechos del Niño. Suponemos que no pasa por ser una situación anecdótica, pues se siguen vulnerando muchos de los derechos que en la Carta se exponen. Analizando dicha Carta, principio por principio, comprobamos la elaboración lógica de los mismos. En el Principio primero se aborda sobre la no discriminación de raza, sexo, religión, idioma, clase social.... El problema de la discriminación por clase social se da a lo largo de todo el libro aunque ni los reyes, ni los hijos de los nobles se libraban del trato vejatorio. En los siglos XV- XVI los niños poseen el mismo reconocimiento social que mujeres y seniles. El segundo Principio abarca las necesidades fundamentales de protección y la normativa legal para la aplicación de las mismas. En este ámbito a lo largo de la historia se legisló sobre el aborto o el asesinato de hijos ilegítimos pero no en si, por los derechos de los niños. Los Principios cuarto, quinto y sexto tratan sobre el derecho a la sanidad, alimentación, vivienda, tratamiento de las diferencias sociales y el reconocimiento de la obligación del Estado de proteger a los niños sin familia. El abandono era muy común de la época pero hoy en día aún perdura. El aumento de los embarazos no deseados en adolescentes menores de edad resulta alarmante. A pesar de acceder a la información sigue sin ser aprobada una modificación a la Ley del aborto, lo que se llama el cuarto supuesto: Económico-social. Los partidos políticos influidos por la presión de la Iglesia y de los colectivos Provida no dan cuajado una necesidad que la sociedad demanda. Esto ha hecho que se cree un gran negocio alrededor de este tema. Abortos habrá siempre, sería mejor hacerlos en las mejores condiciones sanitarias. El principio número siete trata sobre el derecho a la educación y lo que engloba la misma(juego, reconocimiento social..). La educación a lo largo de la historia ha sido diferente para la aristocracia y las clases altas que para las clases bajas. Los niños de la gente humilde se preocupaban por la supervivencia mientras que los de los de clase alta llevaban un sistema recto educativo y a veces chavacano inculcado por la Iglesia. Los ejemplos más importantes serían los diarios de Heroard( profesor de Luis XIII). Destacaré la obra de Comenius(1592-1670) “El arte de enseñar a todos”, inaugurando la escuela tradicional. Esto supone un avance en la educación pero no sería hasta los humanistas en el s.XIX cuando se produce el sentido universal de la escuela obligatoria, gratuita y laica. Aparecen las escuelas medias, realistas, técnicas y profesionales.

    Los Principios octavo y noveno tratan sobre el rechazo ante todo tipo de abandono, crueldad y explotación. En el libro se ven las distintas etapas por las que pasa esta situación que perdura aún en nuestros días.

    De Mause analiza históricamente lo que supone una evolución de maltratos exagerados a lo largo del tiempo. Los niños eran vistos como meros objetos y como material de recambio. Las agresiones físicas eran muy comunes e incluso el infanticidio, no es de extrañar que en esta sociedad continúen estos delitos puesto que todavía hay padres que suponen que los hijos les pertenecen.

    La concepción histórica de la infancia me lleva a pensar en lo mucho que nos acercamos a los animales o lo poco que nos parecemos a la hora de proteger a nuestras crías. El abandono y la desolación son constantes a lo largo del tiempo y son vistos como una realidad aceptada. La Iglesia casi siempre está presente cuando nos referimos a represión y al refreno de las inquietudes del alma. Siempre se ha intentado ver la cara positiva de la Iglesia, pero no hay que olvidar los continuos casos de pederastia que se dan en el seno del Catolicismo(Véase el escándalo de la Iglesia Americana).

    El problema de la retención y custodia ya era para nuestros antepasados un motivo para no dormir tranquilo. Antes utilizaban amas de cría, balias o mandaban a los hijos como pajes. En la sociedad que vivimos hay que pensar más de dos veces en dejar a una criatura con alguien. Hoy en día nada es seguro y a la vez no se puede pensar en que todo lo malo nos va a pasar pero debemos informarnos bien del trato y de las personas que cuidan de nuestros hijos. Las familias monoparentales, las excesivas horas de trabajo, han hecho que el ama de cría se convierta en una disciplina: Educación Infantil. A lo largo del libro se expone una realidad que se acerca a la problemática actual. Mediante una serie de artículos periodísticos, que comentaré a continuación, me servirán de apoyo para explicar que lo expuesto en el libro no es más que una evolución sobre los abusos e irregularidades que se cometieron sobre la infancia a lo largo del tiempo para hacer un agravio comparativo sobre la situación que se da en el libro y la actual. Según UNICEF, en España se ha producido un aumento de las redes de prostitución infantil y juvenil, sigue habiendo niños en las calles prostituyéndose y esto no se debe permitir a estas alturas. Los niños a lo largo de la historia siempre han sufrido las consecuencias de su desprotección. Abusos de todo tipo que siguen en la actualidad. Se presentará en un Congreso Mundial una serie de medidas a tomar con respecto a este tema. Debemos pensar que lo principal es la conciencia social que debemos adoptar ante esta gran problemática. Hoy se considera que los que realizan estos abusos son perturbados o enfermos mentales, que los abusadores han sido niños que en la infancia recibieron abusos. En mi modesta opinión no estoy tan informada sobre el tema como para opinar, sólo que hay que procurar alejar a esas personas de los niños porque vulnerarían su integridad.

    La sociedad se reprime ante tantas noticias con las que nos bombardean y no saben que todo es un ciclo lógico que se repite a lo largo de la historia. El ser humano no es un ser metódico y perfecto. Recrimina sus impulsos pero no debemos olvidar que aunque somos racionales también somos animales. La respuesta yo no la conozco pero espero que la cordura embriague el mundo. Desde el punto de vista facultativo se ha intentado recalcar la importancia de la vigilancia sobre la infancia, la campaña de vacunas, la detección precoz de enfermedades.

    Los cuidados sobre los recién nacidos han experimentado muchos cambios espectaculares en lo que respecta a la medicina, higiene, costumbres. Se ha montado una especie de industria del bebe. La aparición de los pañales de celulosa revolucionó y cambió el bienestar tanto de los progenitores como el de los niños. La creencia de que la leche materna es la más adecuada para los niños sigue haciendo mella en una sociedad en la que las jornadas laborales y el nivel de vida a veces impiden esta práctica. La implicación de los padres en la educación de sus hijos se vio cristalizada en una Ley que ejecutaba el derecho a la crianza. Esta ley permite la petición del permiso por maternidad a los padres varones, la reducción de la jornada laboral para las madres que deseen cuidar de sus hijos. Todo esto está muy bien pero en una sociedad como la nuestra en la que casi no hay niños, sabemos que en la práctica esto no se da. Los empresarios ponen muchas pegas a esto de la maternidad pero sin niños es imposible mantener el futuro de nuestro sistema de garantía social sanitaria. Este es al gran problema que nos enfrentamos todos los españoles. Las pensiones se alimentan de trabajadores en activo pero si no hay niños que se conviertan en adultos activos no habrá esa retribución. La infancia a sufrido mucho y seguirá haciéndolo pues la falta de tiempo impide la protección y la seguridad que nos daría un mundo en libertad.


    Adjunto en el anexo dicha declaración.

    Adjunto los artículos en el anexo.