Historia de la Educación en Chile

Educación chilena. Docencia. Profesora. Evolución histórica

  • Enviado por: Victimized
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 5 páginas
publicidad
cursos destacados
Curso de Complementos de Formación de Adaptación a Grado de Administración y Dirección de Empresas
Universidad Católica de Ávila
La UCAV ofrece el curso de complementos de formación para el acceso al grado en Administración y Dirección de...
Solicita InformaciÓn

Ganar más que un sueldo
ADI
Aprende las herramientas necesarias para dedicarte a la profesión que amas, convirtiéndote en empresario. ¿Cuánto...
Solicita InformaciÓn

publicidad

Historia de la Educación en Chile
Universidad Adolfo Ibáñez

2do Semestre de 2003

Curso: Chile En Su Historia

Prof.:

La Educación Antes y Ahora

1º Ingeniería Comercial

28 de Agosto de 2003

A continuación presento en este ensayo el problema de la discriminación en cuanto a posibilidades económicas de las personas con respecto a la educación. Primero analizaré brevemente el pasado de la educación en Chile durante el periodo virreinal, luego presentaré las noticias que encontré, para luego analizar de fondo el problema.

Maria Graham nos da a conocer la vida de una familia que describe como “...una familia de tenderos de la mejor clase, dignificados con el nombre de comerciantes, y tienen el mayorazgo de un pequeño fundo (...). Sus modales son muy agradables y hay en las mujeres cierta gracia y amabilidad que llamarían la atención en los salones más correctos, lo que hace que su falta de educación no sea tan insoportable...” . Con ésto quiero resaltar de que la familia a la que hacia referencia eran terratenientes, por lo tanto, gente de prestigio social, pero pese a ello habla de una cierta falta de educación. ¿Por qué?

Como podemos encontrar en diferentes fuentes, la educación en el tiempo de los virreinatos estaba a cargo del cabildo y de la Iglesia, organismos ambos a los que pertenecían sólo las personas con mayor prestigio social y con la mejor posición socio-económica del lugar. Derivado de ésto, se entiende que la educación entregada en este tiempo tenía un alto contenido religioso, aparte de que estaba al alcance solamente de la gente más “rica”, que tenían la posibilidad de educar a sus hijos, por ejemplo. Por lo tanto, toda la gente de los estratos sociales-económicos inferiores quedaban ausentes de toda posibilidad de tener una educación de este tipo. Resumiendo, quiero resaltar que solamente la gente que tenía mucha plata podía enviar a sus hijos a un colegio donde les enseñaran a leer, a escribir, algo de aritmética y catecismo y la gente que no tenía la plata suficiente para hacerlo, tenía que educar a sus hijos por su cuenta.

Brevemente voy a explicar mis noticias. La primera hace referencia a un foro con el objetivo de mejorar la calidad y equidad de la educación en el país, organizado por el ministro de educación y la UNESCO. La segunda, es una entrevista al ex ministro de educación, José Joaquín Brunner, donde explica que “...el único camino para mejorar la educación chilena es a través de la igualdad de oportunidad educacional...”. Es de esta forma como relaciono las noticias con el caso de la educación en el período virreinal: aparentemente, desde el periodo virreinal se arrastra el hecho de que la educación es solo para aquellos que pueden pagar por ella.

Desde los periodos virreinales vemos que solo las familias más adineradas son las que pueden mandar a sus hijos a un colegio donde educarse, cosa que no ha cambiado mucho en la actualidad. Pese a que hoy existen colegio subvencionados o colegios fiscales, todavía se aplican un poco los paradigmas de lo privado y lo público. En la “antigüedad”, todos los colegios eran privados, la mayoría administrados por las Iglesias; de ésto se podría pensar que la educación que los alumnos recibían en este tipo de instituciones era proporcionalmente mejor que la que podían brindarle los padres menos adinerados a sus hijos. Como estos padres eran menos adinerados, se puede pensar que tampoco, al igual que sus hijos, tuvieron la oportunidad de ir a un colegio porque no estaba al alcance de sus padres el pagarlo, que es lo que aun pasa un poco en Chile, con la diferencia de que la gente tiene acceso a colegios más baratos o colegios que son ayudados económicamente por el Estado. Sobre esto prima siempre el paradigma de lo privado y lo publico; se cree que lo privado es mejor que lo publico. En cierta forma igual es razonable pensar ésto, ya que al tener el Estado tantas responsabilidades y tantos proyectos en que invertir, no se puede esperar una buenísima inversión en educación, ya que los demás sectores, como por ejemplo el de salud, que no es menos importante que la educación, quedan desfinanciados y trabajan en forma menos eficiente. En este caso (muestro como ejemplo el caso de la educación privada en Chile), los particulares tiene una inversión en la que probablemente dedican la mayor parte de su tiempo, y están invirtiendo constantemente en ella, sin tener que preocuparse de mover un país. Por este motivo sería totalmente razonable para mi pensar que la educación privada es de mejor nivel que la pública.

En ambas noticias, puedo rescatar un par de puntos comunes. Primero, está claro de que se necesitan superar las desigualdades de aprendizaje y la falta de participación que afectan al sistema educativo, la necesidad de seguir el modelo educacional planteado por la Concertación, que dice que hay que producir una real igualdad de oportunidades entre todos los alumnos chilenos y que esto no es solo un problema del Estado, sino que todos, tanto Privados como Públicos deben “ponerse los pantalones” y luchar juntos por mayores posibilidades para los estudiantes.

Por último, quiero decir que es muy difícil lograr oportunidades iguales para todos, por lo que señalé más arriba. Es muy difícil lograr que el Estado corra con todos los gastos de la educación para todos las personas que quieren estudiar en Chile. El país no tiene la plata para mantener andando un sistema educacional de excelencia para todo el país, porque como ningún profesor estaría dispuesto a trabajar gratis por sacar adelante a un país, el Estado tendría que quitarle plata a otro sector para dársela al sector de la educación. Por ejemplo, si el presupuesto para el sector Salud fuera el que de algún u otro modo recibiera los coletazos de una mayor inversión en educación, los mismo alumnos que podrían estar estudiando en un colegio pagado por el Estado, no podrían asistir a clases porque no tiene plata para pagar un centro medico que les cure las enfermedades (obviamente, es un ejemplo llevado a un extremo). Pienso que los más sano sería subir un poco los impuestos y así poder contribuir con un poco más de plata para la educación, porque fuera de que los particulares aporten con un poco de plata, no veo otra salida, porque el Estado no da abasto.

Bibliografía:

“Diario de mi Residencia en Chile”, Graham, Maria, pag. 49, 50

Jose Joaquín Brunner, director Fundación Chile