Historia de la Arquitectura del siglo XVI al siglo XX

Renacimiento. Barroco. Ilustración. Neoclasicismo. Racionalismo. Modernismo. Machuca. Nash. Souflott

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LA ARQUITECTURA ESPAÑOLA EN EL SIGLO XVI.

PALACIO DE CARLOS V: 1525.

El Palacio de Carlos V, de Machuca, está en el propio recinto de la Alhambra. Se ha interpretado como una medida para aplastar a los últimos príncipes árabes, una prepotencia de la monarquía española frente a los antiguos ocupantes. Nunca llegó a ocuparse. Es una obra donde aparecen “vanguardias” de la época, es una obra innovadora.

Está planteada como un cuadrado con un recinto octogonal en una esquina (capilla), y en su interior un patio circular. Se trata de la primera construida con patio circular, ya que, la villa Farnesio en Caprarola, es de la segunda mitad del siglo XVI, es decir, posterior a ésta. Los vínculos de la corona española con la corte italiana, permitió la penetración del clasicismo en España. Antecedentes al Palacio de Carlos V, es la villa Madama de Rafael, ligeramente anterior pero con patio semicircular. Otra de las figuras de evocación en Machuca es Bramante y su Templete de San Pietro in Montorio, que recuerda a la tipología del círculo.

Se trata de un patio con gran purismo, perfectamente interpretado en los cánones y proporciones de la época, es decir, no se trata de una libre interpretación, es muy italianizante. El patio tiene dos niveles adintelados, siendo su referente Santa María de la Paz de Bramante. Su valor, además, se debe a la dificultad de un desarrollo canónico dentro de una figura circular. Aplica dórico toscano en la parte baja y jónico en la superior. Con extraordinarios canteros y artesanos, la construcción es impecable, bastante mejor que las construcciones italianas: Machuca recupera el lenguaje clásico y lo sabe construir a la perfección.

Aparecen balaustres en la barandilla de una de las escaleras, siendo su referente los balaustres utilizados en San Pietro por Bramante. La fachada recuerda al palacio Caprini, pero con algunas interpretaciones. Aparecen también reminiscencias de Giulio Romano en el tratamiento del almohadillado rústico, con voluntad expresiva, pues marca verticalidad. No se trata de evocar a las construcciones defensivas. Aparece el tema de las columnas pareadas a dos niveles, pero con mayor complejidad que en el palacio Caprini. La parte baja no representa la zona de servicio, sino que indica una total dignidad, como en la superior. En plante baja no hay órdenes excepto en la portada, enfatizando el acceso. Juega con la alternancia de frontones rectos y curvos, como ya lo hizo Rafael.

EL ESCORIAL: 2ª mitad del siglo XVI.

Revela los signos tan distintos de dos personalidades, la de Felipe II y la de Juan Bautista de Toledo, su constructor. Es una obra muy particular que trasmite la idea del poder, el hermetismo y la desornamentación. Marcó la evolución de la arquitectura española hasta el siglo XX.

Juan Bautista de Toledo diseña las trazas generales y comienza la obra. Es un arquitecto con estancia en Italia, un informado de la arquitectura italiana del siglo XVI, que trabajó con Rafael y Sangallo en el palacio Farnesio. La monarquía de Felipe II está interesada en crear arquitectura de la modernidad de su tiempo, una arquitectura de primera, de modo que, selecciona a Juan Bautista que ha trabajado con los maestros.

A parte de un italianismo, incorpora otros rasgos más peculiares, “el estilo nacional”. Juan de Herrera introduce modificaciones importantes en la iglesia, el patio de los Reyes y la culminación en el Palacio de los Evangelistas y en la fachada con faceta geométrica. Es una obra muy compleja en su programa, muy diversa, con seminario, biblioteca, iglesia, panteón de la monarquía... Se habla de su hermetismo y severidad, del rigorismo extremo que conectan con Felipe II a raíz de la contrarreforma. Es como una fortaleza donde descansa una arquitectura de masas.

Existen diversas peculiaridades respecto a la arquitectura italiana: complejidad volumétrica, seriación de la geometría a través de los cuerpos de las cubiertas inclinadas (contrarias a las italianas planas y con balaustrada). Estas cubiertas proceden de Francia, pero se revisten con pizarra por capricho de Felipe II, de modo que, se asocian con la arquitectura popular delas tierras de Flandes. Es un conjunto ordenado a partir de patios y representado con gran claridad, con jerarquía de ejes, es decir, complejo pero ordenado.

La tipología del Escorial hay que buscarla en las tipologías de los monasterios medievales, que se resolvían con patio. Filarete y su obra, afectaron a la arquitectura del Escorial y a la arquitectura anterior de los hospitales reales del siglo XV.

Se trata de una especie de fortaleza con sus torreones y fachada de gran longitud y esquema repetitivo. La lectura de los ejes se organiza señalando el cuerpo central que enfatiza el acceso, y donde se coloca la biblioteca en el piso superior. La iglesia se retira de la fachada sin mostrarse al exterior, aunque está muy enfatizada a través de la volumetría. La iglesia tiene dos torres, que con respecto a los torreones de las esquinas, son más esbeltas ( en Italia se proyectaron en muchas obras pero no se llegaron a construir hasta el siglo XVII, colocándose sólo una a modo de campanario ). La cúpula es un elemento italianizante, caracterizada desde la cúpula de Florencia.

En plante es una organización estricta a través de patios cuadrados. Se trata de una retícula partida en su centro por la iglesia, y que a su vez está subdividida. Existe un recinto, sólo para el monarca, que sale de la retícula, es una jerarquía sobre el esquema general.

En la fachada queda patente las influencias sobre Vignola y Miguel Ángel. La portada tiene como referencia la fachada de Il Gesu ( que a su vez se basó en la fachada de Santa María Novella de Alberti ). Órdenes y frontón de remate de los dos niveles. Aparecen elementos abstraídos como pirámides o bolas como remate, ya introducidas por Herrera. Existe preferencia por la geometría y la abstracción, ya utilizada por Miguel Ángel en la Porta Pía. Los accesos laterales se enfatizan incorporando unos cuerpos rematados por un frontón triangular con faldones, al estilo de Vignola. Dentro de la reiteración extrema de los huecos, hay detalles diversos, como arco entre dinteles que aparece en la zona hospitalaria. Los remates puntiagudos de los torreones, llamados chapiteles, tienen conexión con la arquitectura de Flandes.

La iglesia está retirada al final del patio de los Reyes (de Israel, los bíblicos). Las torres emergen desde las cubiertas inclinadas. La solución inferior de fachada es interpretativa y peculiar. Está organizada a partir de 5 ejes de arcos ( 3 centrales y 2 laterales, que se vinculan al resto del patio ). Se colocan enormes esculturas que protagonizan la fachada. En el cuerpo superior se adivina la imagen de San Sebastián en Mantua de Alberti, por la ventana que interrumpe el frontón. Los torreones laterales también están rematados por pequeñas cúpulas con linternas. Tiene gran potencia la solución heterodoxa, pero de gran corrección, en el tratamiento de las proporciones. Rematado por bolas, el segundo nivel no tiene órdenes. El interior es de gran severidad, es un estilo frío, que toma como base los órdenes concatenados y entablamento tangente a los arcos. Muy desornamentado y a base de granito español de gran consistencia.

En el patio de los Evangelistas recaen los cuerpos de la iglesia. Se trata de un patio italianizante iniciado por Toledo y terminado a nivel de ejecución por Herrera, que introduce un templete central influenciado por el templete de Bramante, con la solución de balaustrada pero sin perímetro circular. El patio es de dos niveles, dórico el inferior y jónico el superior. La solución de esquina no está resuelta a la manera del palacio Farnesio. Aquí se presenta la solución a la antigua, compartiendo el orden de esquina las dos caras perpendiculares. Remata con balaustrada y bolas.

LA ARQUITECTURA DE LA ILUSTRACIÓN: SIGLO XVIII.

La arquitectura de esta época va relacionada con una serie de fechas y actitudes, basadas en el protagonismo francés en el mundo del pensamiento. Se trata del periodo de la razón que arranca con Descartes, anterior al siglo XVIII. Su Discurso del Método e publica en 1637, consagrando la primacía de la razón. Aparece la Enciclopedia de Diderot y D´Alembert, que se comienza a publicar en 1751. En ella se sistematizan los conocimientos: el auge de la ciencia se materializa con la Enciclopedia. En Inglaterra destaca el empirismo, el conocimiento analítico y experimental: la historia como disciplina. La conciencia de “historia” está ligada al siglo XVIII, cuando aparece la arqueología moderna, con los descubrimientos de Herculano (1738) y Pompeya (1748), y la “Historia del arte y de la antigüedad” de Winckelmann en 1717.

La diferencia entre la arqueología moderna y la arqueología del pasado ( Rafael ya tuvo el cargo de estudiar las ruinas romanas ), es que en el siglo XVIII aparecen numerosas ruinas de todo tipo y en todos los lugares, es decir, no son sólo ruinas romanas. En Sicilia se encuentran unas ruinas griegas, lo que promueve un gran interés hacia este tipo de civilización pasada. Con ello nace una nueva arqueología basada en la sistematización, con una actitud más científica para clasificar, observar y dotar a las ruinas. Las excavaciones cada vez son más científicas y los análisis son más analíticos y empíricos.

Aparecen dos corrientes, la “progriega” con Stuart y Revett (1751-1753), que realizan sucesivas expediciones a Grecia; y la “prorromana” con Piranesi (1720-78).

La tendencia clásica cambia en la Ilustración, pues se entra en la era de la razón, sistematizando el conocimiento ya sea por el Cartesianismo en Francia o por el Empirismo inglés. En 1765 se crea la Maquina de Vapor por Watt, lo que dará lugar al comienzo de la revolución industrial en las islas británicas. La Revolución Francesa en 1789, es otro punto de arranque para esta nueva etapa de la arquitectura.

Las influencias de los abades Lodoli, prorromano, y Laugier, progriego, en la arquitectura es fundamental. Los dos coinciden en la defensa de la sencillez y atacan lo barroco, recomendando el regreso a los orígenes, al Mito de la cabaña primitiva, es decir, a la arquitectura adintelada. Laugier se aproxima al origen de los órdenes desde la función constructiva, la vuelta a lo primitivo y original. Lodoli es más radical y considera a los materiales, a la estética y a la estructura. Atacan los principios de la arquitectura clásica de Alberti, sobre todo cuando distingue la arquitectura del ornamento, que Lodoli y Laugier, consideran un sistema superpuesto a la arquitectura. Laugier escribe en 1753 el Ensayo sobre la arquitectura, rechazando el sistema ornamental de los órdenes que él sólo los considera estructurales. Está a favor de las columnas exentas pero rechaza las pilastras adosadas al muro.

Otro punto de influencia fue Piranesi (1720-1778), importante grabador de enorme difusión. Piranesi es un prorromano que introduce un prerromanticismo dentro del clasicismo de la época. Piranesi tiene su taller de gravados en frente de la Sede de la Academia Francesa en Roma. En sus gravados abre las puertas a un eclecticismo, a una interpretación de lo antiguo, influenciado por Fonerla. Guarini también fue otro responsable de la entrada del eclecticismo en la arquitectura. Sus gravados son de tres tipos: las vistas de roma, las cárceles y los temas arqueológicos y el mundo de las ruinas. En ellos destaca su gran imaginación, la fantasía y el eclecticismo. Es un personaje con una gran preparación técnica como ingeniero, que se refleja en su gran dominio sobre la perspectiva y el claro-oscuro. Son gravados que evocan nostalgia y melancolía, dramatismo y emotividad. Se le encargan algunas arquitecturas efímeras que nada tienen que ver con las de sus gravados, se trata de una arquitectura vulgar que carece de aportaciones, aunque es muy correcto en las proporciones. Se instala en Roma entre 1740 y 1745 dibujando su arquitectura y sus ruinas. Piranesi nunca abandona la creatividad y escribe algunos tratados: Cuatro volúmenes de la arquitectura romana en 1756, Arquitectura y magnificencia de los romanos en 1761, Papeles sobre la arquitectura en 1765, y Diversas maneras de adornar en 1769. La paradoja de Piranesi se da cuando acaba asumiendo como fuentes de inspiración las corrientes griegas y etruscas, aún siendo un prorromano. Su última etapa transcurre en Paestum, lugar situado en Italia pero con ruinas griegas. Boullè, Ledoux y Soane serán arquitectos influenciados por Piranesi, así como otros arquitectos ingleses como Adam.

SOUFFLOT: 1713 - 1780.

Se trata del constructor de Santa Genoveva de París o también llamado El Panteón de París. Se trata del panteón de los hombres ilustres de la revolución. Se trata de un edificio polémico por la actitud de Soufflot, que quiere incorporar en la iglesia una cúpula de 21 metros. Para ello hace un estudio previo o precientífico, intentando calcular la estructura de la cúpula, es decir, no quiere basarse en datos empíricos o experimentales. Es un arquitecto que está bajo la influencia de la tendencia racionalista francesa.

La iglesia es encargada en 1755, aunque el inicio es posterior y su construcción le ocupara toda su vida, muriendo sin terminarla. Con él colaboran Perronet y Rondelet. Perronet será fundador y profesor de la escuela politécnica de París, y Rondelet, será discípulo de Soufflot y se interesará por cuestiones técnicas, concluyendo la obra.

Los franceses miran en ese momento a la arquitectura gótica de un modo racional, alabando sus alardes constructivos. Este gótico no se copia, pero si que se extraen de él enseñanzas constructivas para más tarde aplicarlas.

Soufflot permanece 7 años en Roma (1731 - 1738), y a su regreso se sitúa en Lion construyendo un edificio que le dará prestigio. Vuelve a Italia (1749 - 1751), y allí dibuja edificios importantes, San Pedro y la catedral de Milán. En su obra recurre a un lenguaje clásico pero apoyado en el estudio estructural del gótico.

El Panteón es de plante de cruz griega, con cúpula central y cuatro cúpulas menores sobre los brazos, se trata pues, de un esquema parecido al de Bramante en San Pedro. También está influenciado por la iglesia de San Pablo de Londres. Se trata de un esquema clásico, pero con la incorporación de dos torres en uno de los lados, lo que le resta simetría. Se le incorpora un frente jerarquerizador que distingue la fachada principal. Su construcción genera polémica, pues aparecen grietas en los soportes durante la fase de construcción, y debe dar explicaciones a la Academia: su justificación fue la arquitectura gótica y la de Guarini. La cúpula es parecida a la del templete de Bramante (peristilo coronado con cúpula), aunque su referencia total es San Pablo de Londres. Es de una gran severidad, con pronaos con frontón triangular y 6 columnas corintias de gran esbeltez.

Laugier defendió la obra de Soufflot considerándola la obra maestra y perfecta, ya que apoyaba los órdenes exentos como método constructivo.

NASH: 1752 - 1835.

Contemporáneo de Soane, es su antítesis. Tiene buenas relaciones con clientes y la corona, es una persona de éxito social que vive en las últimas décadas del siglo XVIII y principios del XIX. Es artífice de la incorporación de la naturaleza en la ciudad. Su trabajo es pintoresquismo a la escala de la ciudad de Londres. Nash, en colaboración con el regente (futuro rey Jorge IV) libra las propiedades de la monarquía y la aristocracia pensando en un parque público diseñado en colaboración con la arquitectura: Regent´s Park.

Empezaron a trabajar comprando terrenos y construyendo viviendas, una arquitectura para las clases altas de la burguesía que se estaba enriqueciendo. Se trata de un parque en el centro de la ciudad, rodeado de arquitectura y del cual sale una calle importante, Regent´s street, donde aparece el pintoresquismo en el trazado urbano, aprovechando el terreno y creando una vía curva. En el parque no alinea árboles ni poda setos, todo lo contrario, en su perímetro coloca arquitectura en intima relación con la naturaleza y la arquitectura. Como antecedentes tenemos Back, un parque en Londres con arquitectura que mira al paisaje pero de forma elipsoidal. Pero la obra de Nash es de mayor envergadura, con antecedente en Roma en la plaza del Popolo por Valadier, o la plaza de la Concordia en París por Gabriel. La novedad de Nash es la estimulación de los sentidos y el evitar el orden geométrico, es decir, pintoresquismo a escala urbana. Le encaja también el eclecticismo romántico, el medievalismo, el primitivismo y la atención a lo vernáculo (cottage) o a lo exótico (pabellón de Brighton).

Sobre el trazado urbano de Regent´s Street está situada la iglesia de All Souls, de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Es una iglesia de eclecticismo romántico, una síntesis entre clasicismo italianizante y medievalismo. En planta son dos cilindros concéntricos con peristilo columnado. Cada una de las piezas presenta una autonomía propia, y sobre ellas aparece una insólita cubrición en pináculo. La iglesia de Santa María, presenta otro Nash con un claro medievalismo.

El Crescent del Regent´s Park, tienen otro estilismo, el de un Nash clasicista con recuerdos de Robert Adam en su actuación en los Adelfhi. Robert Adam, amigo de Piranesi, hace un tratamiento libre del palladianismo, más estilizado y refinado. Simplifica los motivos clásicos y diseña hasta el último detalle. Adam crea las primeras residencias colectivas, los Adelphi, de gran refinación y alejado del carácter comercial. Nash incorpora una cierta monumentalidad que proviene de la repetición, la arquitectura porticada, la planta con desarrollo con curva... y siempre mirando hacia la vegetación del parque.

Crea una arquitectura a la que denomina Terraces, que son edificios que rodean al parque, residencias colectivas para la alta burguesía con un lenguaje clasicista simplificado e interpretado con relación a la naturaleza. El pintoresquismo no afecta a la forma de las fachadas, sino a la relación con la natura. Son grandes actuaciones en serie y que se van pautando por la regularidad de las piezas. Dentro de este ritmo, las referencias clasicistas se ven enfatizadas por órdenes clásicos fuera de sus proporciones:

- Hanover terrace, se caracteriza por la clave del ritmo, por el desarrollo del zócalo al estilo de Giulio Romano, y por las actuaciones porticadas distintas en sus proporciones al clasicismo real. En la parte superior se divisan las típicas chimeneas londinenses, que representan la funcionalidad.

- Cambrige Terrace, sin pórticos superiores y el ritmo se incorpora a los bajos aterrazados. Regularidad pero monotonía.

- York Terrace, con frontón sencillo en el centro y desarrollo en planta con salientes. Semisótanos reservados para el servicio con falta de higiene.

Los Cottage muestran una referencia a lo vernáculo, a la cabaña primitiva. Con gran variedad de soluciones y cubiertas inclinadas, se relacionan con la naturaleza. Se da gran importancia a las chimeneas y a los materiales tradicionales. Se pierde la simetría.

En el castillo de Luscombe con falta de simetría, incorpora uno de los primeros invernaderos. Es un conjunto con atrio importante, de carácter orgánico y quiebros. Tratamiento libre de los ejes.

En el Pabellón real de Brighton destaca el exotismo y la pluralidad. Como el imperio inglés incluía a la India, Nash toma a este país como referencia. Utiliza el hierro como material visto. Se trata de una profunda transformación en la arquitectura. Aparecen cúpulas exóticas en forma de tienda de campaña, proliferación de arcos y elementos copulados. Fantasía, creatividad, romanticismo. En la cocina aparecen columnas de fundición en forma de palmera y de gran esbeltez. Es la primera aparición del hierro en la construcción de edificios nobles, aunque son aplicaciones puntuales. Los tratamientos interiores son de gran riqueza.

SCHINKEL: 1781 - 1841.

En esta época, Alemania consolida la arquitectura de Estado con un cierto clasicismo, y Schinkel será el arquitecto protagonista. Su maestro fue Gilly, que también es profesor de Leo Von Klenze. Existen múltiples vertientes que abarca su arquitectura. Se trata de un gran profesional, competente y con un gran dominio del oficio. Su arquitectura es robusta, lo que indica su profesionalidad. Gilly es el encargado de introducir el clasicismo de estado en Alemania, y esto repercute a Schinkel, que da dignidad a lo público de un modo romántico. Observa, dibuja y construye adoptando un lenguaje medieval gótico, pero sin perder de vistas el romanticismo. En él existe una vertiente pintoresca representada por las obras de Postdam, implicando la relación entre arquitectura y naturaleza. Conoce la arquitectura de la revolución industrial y le gusta.

Se trata de un funcionario del estado y alcanza el máximo nivel en el Ministerio de Obras Públicas como arquitecto (1810 - 1830). Sus viajes son numerosos y le dejan huella los viajes a Italia, donde conoce el Panteón de Roma, o los viajes a París e Inglaterra, donde conoce la arquitectura de las fábricas. Aunque no llega a conocer Grecia, le gusta su clasicismo filtrado por Italia.

Empezó como pintor y escenógrafo, donde incluía diseños de arquitectura. Responsable de la arquitectura prusiana, empezó siendo neogótico, pero poco a poco, su mirada se vuelve al clasicismo griego y romano. Pero esa antigüedad es interpretada. Otra de sus facetas es la diseñador de muebles.

En uno de sus viajes a Inglaterra queda impresionado con las fábricas y almacenes, que le hacen cuestionar la idea de utilizar los nuevos materiales. En su última etapa muestra un funcionalismo sorprendente por su limpieza y utilidad con apariencia clásica y grandes huecos.

Dibuja láminas de las que destacan Melancolía nostálgica y Catedral sobre un río, donde destaca un romanticismo pleno con claves neogóticas eclécticas. Destacan sus proyectos para el Palacio de Crimea en 1838, para la emperatriz de Rusia, donde destaca la creatividad y el cromatismo, haciendo una síntesis entre claroscuro y medievalismo con exotismo interior. Carlotehof es un parque donde aplica un clasicismo refinado e íntimamente ligado a la naturaleza. Destaca la gran madurez y severidad, así como el uso de pérgolas, enredaderas y el trazado geométrico de los setos. La casa del jardinero en Postdam parece ya una casa del siglo XX, con más relación con la arquitectura popular. Destaca el tema de las pérgolas y los juegos de luces y sombras. Se puede hablar de pintoresquismo en esta obra, pero siempre dentro de un carácter utilitario.

EL RACIONALISMO FRANCÉS.

Otra de sus facetas es la arquitectura en hierro y cristal, que ya Nash aplicó en su Pabellón de Brighton. En Francia hubo polémica entre la Academia y los racionalistas. Viollet-le-Duc y Labrouste se enfrentaron a la Academia. Labrouste (1801-1875) utiliza estos materiales dejándolos vistos, en edificios públicos como en la biblioteca Nacional y en la de Santa Genoveva. Viollet-le- Duc (1814-1879) tiene más importancia como teórico sobre sus ideas sobre la restauración, que él tenia conciencia de patrimonio arquitectónico, aunque defendiendo el uso del hierro.

Labrouste está interesado en los procesos constructivos relacionados con la incorporación del hierro a la arquitectura pública. Pasa a la historia con las dos bibliotecas antes citadas. Estudia en la Academia pero se enfrenta a ella, abriendo su propio taller de arquitectura al que despectivamente llamaban “el taller racionalista”. La Biblioteca de Santa Genoveva de 1843, es el primer edificio exento dedicado a este uso. Su imagen exterior no es representativa de las aportaciones que se realizan en el interior. Parece exteriormente un palacio italiano, una caja mural que esconde en el interior la incorporación del hierro. Interiormente, son dos naves abovedadas con hierro y la luz baña todo. Destacan las columnas vistas de hierro. En la Biblioteca Nacional destaca la sala de lectura, con 16 columnas muy esbeltas y de gran altura, y techo a base de bóvedas semiesféricas y con importante óculo que proporciona gran luminosidad. Las bóvedas cerámicas descansan sobre el hierro. Destaca el almacén de libros que tiene tanta o más importancia que la sala de lectura. Labrouste diseña un sistema que se establecerá en esta tipología. Todas las plantas están inspiradas en los barcos de vapor, los pavimentos, las barandillas. Destacan las numerosas pasarelas a base de rejillas metálicas, y el uso estratégico de la luz. El uso del cristal entre la sala de lectura y el almacén se hace notable. No hay historicismo, sino una funcionalidad extrema.

EL MODERNISMO DE FIN DE SIGLO.

El Art Nouveau o Modernismo, se trata de un estilo con carácter internacional, que se da desde finales del siglo XIX hasta 1910. Este estilo tiene características diferentes según los países. El punto de partida se da paralelamente con Victor Horta en Bélgica, y en Glasgow. Se trata de una reacción contra la revolución industrial, es decir, un grupo de personas que manifiestan su descontento por la alienación del proletariado y la mecanización, y que desemboca en Inglaterra con el Arts & Crafts. Bélgica también tiene una explosión temprana, por ser un país en desarrollo y con clase dirigente enriquecida que apostará por la innovación.

Tienen voluntad de creación sin recrearse en los historicismos, quieren una ruptura y la consiguen. Se crea una unidad entre el arte, la arquitectura y las artes aplicadas. La artesanía es el punto central de partida, pues consideraban que los productos industriales carecían de “alma”. Esta tendencia florece en los lugares donde existe una cierta industrialización.

En Inglaterra destacan Pugin, Ruskin y Morris, independientes entre sí, y que emprenden una cruzada contra la revolución industrial, trabajan para el pueblo. Nombrar a Pugin, es nombrar el revivir gótico hacia la mitad del siglo XIX, pero su medievalismo tiene una componente moral. Estos hombres dan gran protagonismo a los materiales, ya que no los enmascaran y los ponen siempre en relieve. Se trata de un movimiento participativo con el pueblo, pero la paradoja se da cuando el pueblo no puede permitirse acceder a estos objetos por su alto coste, ya que eran productos artesanales. Estos arquitectos recibieron influencia de la arquitectura vernácula americana vinculada a la naturaleza. Sus gustos se inclinan hacia las formas orgánicas, las curvas sinuosidades, indiferencia hacia la simetría, el gusto hacia lo irregular...

El grupo de Glasgow tiene una tendencia más geometrizante, así como algunos de los austríacos pertenecientes a la Secession, frente al modernismo de Gaudí en Barcelona o de Horta en Bélgica, más orgánicos. Pero en todos ellos, la naturaleza es su tema de inspiración, y el concepto básico que quieren resaltar es el simbolismo. Hacen gran énfasis en los diseños de vidrieras, telas, papeles pintados, lámparas, azulejos, muebles... A través del Arts & Crafts se llega al confort doméstico inglés y escocés. Pugin lanza sus manifiestos con su gusto social hacia el gótico, y Ruskin escribe Las siete lámparas de la arquitectura en 1849 y Las piedras de Venecia en 1851, dando importancia a la restauración. Sus manifiestos están a favor de la artesanía y de los edificios antiguos. Morris toma gran importancia en la arquitectura sin ser un arquitecto. Su capacidad como diseñador para “supuestamente” mejorar la vida del proletariado le lleva a una paradoja. Sus diseños destacan sobre todo en su propia casa construida por Webb. Webb levanta La casa roja en 1859. Se trata de una arquitectura popular, enraizada en el pueblo y donde existe una necesidad constructiva. Existe una relación con el lugar a dos niveles: en cuanto a la tipología de los materiales y por su perfecta implantación. Se utilizan las técnicas locales y las tipologías tradicionales. Toma gran protagonismo el ladrillo rojo en toda la fachada. Es una casa que tiene como raíces los antiguos cottages, adquiriendo protagonismo el volumen de cubiertas, la chimenea y la funcionalidad. Es una casa donde se aprecia la identidad arquitecto - cliente, es una arquitectura manifiesto. Aparecen referencias medievalizantes en los huecos. Se destaca el confort doméstico, estratificando los usos de la casa y cuidando al máximo la orientación de las piezas: la cara sur que coincide con las vistas al jardín, es donde aparecen las zonas de vida. Los interiores diseñados por Morris desvelan la utilización de materiales locales, artesanía y trabajos en madera.

Voysey ( 1857-1941) crea en 1888 El Cottage, casa tradicional rural, donde desarrolla la arquitectura doméstica. No es un hecho aislado, e intenta dar un nuevo confort y funcionalidad a la tipología de los cottages anteriores. Tiene gran capacidad para integrar la casa en su entorno. Tiene gran sencillez el esquema distributivo.

Mackintosh (1868 - 1928) también destaca por sus diseños, como la portada de una revista de música. Se inspira en la naturaleza (pájaros), en la geometrización y en la estilización. También hace diseños de cubiertos, muebles... Forma parte del “grupo de los cuatro” de gran fama internacional. Gana el concurso para la Escuela de arte de Glasgow, donde trabajará ente 1896 y 1909. Esta obra tiene dos hLa luz es difusa pero abundante. En si, es una obra de bajo presupuesto y austera, no historicista. Destaca un cuerpo trasero adosado y posterior con biblioteca a dos niveles. El diseño interior es de gran originalidad.

En la Hill House, Mackintosh hace una referencia a la arquitectura vernácula. Busca la integración en su entorno, la orientaciones y el confort doméstico. Se toma gran libertad en el tratamiento de los huecos. Las cubiertas son inclinadas y destaca un núcleo cilíndrico reflejo del desarrollo de las escaleras. Gran originalidad en chimeneas y detalles como sillas, armarios, alfombras o verjas, siempre en un sentido geometrizante. Se le asocian los colores púrpura, rosa y negro. Es muy frecuente la creación de paneles de cristal separadores del espacio, decorados con colores suaves y motivos florales esquemáticos, encarcelados en líneas metálicas, que producen un efecto visual de quietud en los salones de te.

En el campo de la arquitectura española, Gaudí encajó perfectamente con el modernismo. Fue un enamorado del gótico y del Art Nouveau francés por su estilo floral, al que dio su propia interpretación. La casa Milá, de aspecto ondulante, hace alusiones a la naturaleza, y otras de sus obras están creadas a base de cerámica y múltiples colores. Victor Horta creó un edificio que había perdido el sentido de casa rectangular y todo tipo de ornamentación, creando una obra ondulante en la que empleó materiales como el hierro y el vidrio, rompiendo la simetría, idea sacada del Japonismo.

En el caso de Austria, aparece un movimiento llamado Secession. Los artistas toman la imagen de la política, y Viena forma parte de su liberalismo. En 1900, se creó un edificio-monumento de carácter conmemorativo que marcó las pautas del movimiento, con volúmenes simples, formas simétricas, y empleo en las decoración de caracteres geométricos, se adaptó perfectamente a las ideologías. Sólo se adaptan a lo floral en una gran bola de bronce que se encuentra en la parte superior, es el Edificio de la Secession de Olbrich. En este país, la arquitectura lleva la voz cantante, y un ejemplo de ello fue el edificio que se le encargó en Bruselas a Hoffmann, el Palacio Stoclet, que pierde todo adorno escultórico y busca un conjunto de gran desnudez geométrica basado en la utilización de placas de mármol, a las que añade algo de color en las esquinas para crear más énfasis en la verticalidad. Otto Wagner tendió un puente hacia el arte franco-belga, que nunca olvidó, utilizando motivos florales geométricos de color dorado sobre blanco, en una arquitectura sencillísima, decorada en cerámica colorida y sutil. Destaca del pasado una especie de triglifos geometrizados, llegando al extremo de crear fachadas sencillas donde destaca la decoración floral en colores vivos y placas de cerámica. La Caja Postal de Viena está cubierta de cristal y hierro, que da una gran luminosidad a un espacio dispuesto por un volumen rectangular y prácticamente sin decoración.