Historia de España

Historia contemporánea. Cronología. Restauración. Caciquismo. Crisis de 1917. Primo de rivera. La segunda república. Guerra civil. Franquismo. Transición

  • Enviado por: Cristina
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 68 páginas
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1868

La Gloriosa: revolución liberal dirigida por el General Prim (progresista) y el General Serrano (conservador) que expulsa a Isabel II de España

1871

Reinado de Amadeo de Saboya

1873

Amadeo abdica. Se proclama la I República

1874

Golpe de Estado del General Pavía: pone fin a la I República

29 Dic.: Golpe de Estado en Sagunto del General Martínez Campos Restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII. El pronunciamiento fue ideado por Canovas de Castillo, que asume el Gobierno. Se pacta el Turno Pacífico de Partidos.

1876

Constitución de Canovas

1879

Se funda el Partido Socialista en Madrid. Su principal portavoz es el periódico El Socialista, fundado en 1886.

1881

Gobierno Liberal de Sagasta

1884

Gobierno Conservador de Cánovas

1885

Gobierno Liberal de Sagasta

Muere Alfonso XII Regencia de Mª Cristina

Pacto del Pardo: según este pacto Canovas cede el gobierno (1875-1885) a los liberales a cambio de que se respetase su Constitución de 1876 en la que se establecía la Monarquía Parlamentaria.

1890

Gobierno Conservador de Canovas

1892

Gobierno Liberal de Sagasta

1895

Gobierno Conservador de Canovas

1897

Gobierno Liberal de Sagasta

Canovas es asesinado, a partir de su muerte y del desastre del '98 el Turnismo se desestabiliza, toman importancias las tendencias regeneracionistas.

1898

Pérdida de las últimas colonias españolas en ultramar: Cuba, Puerto Rico, Filipinas y la Isla de Guam.

1899

Francisco Silvela sucede a Cánovas en el Partido Conservador, y asume el Gobierno. Francisco Silvela es una figura salida del regeneracionismo conservador

1900

Azcárraga toma las riendas del Partido Conservador

1901

Gobierno Liberal de Sagasta.

La Lliga Catalana arrasa en las elecciones de Barcelona.

1902

Mayoría de edad de Alfonso XIII: Fin de la Regencia de Mª Cristina. Alfonso XIII, al contrario que su padre Alfonso XII, interviene en la política del país.

1903

Muere Sagasta

1904

Gobierno Conservador de Antonio Maura: miembro del Partido Liberal desde el que ocupó algunos ministros durante la Restauración. Tras su escisión de los liberales se integró en el Partido Conservador en 1902, del que fue Jefe de Parido desde 1903. Es regeneracionista del ala conservador y su objetivo es la "restauración desde arriba". Estaba dispuesto a conceder un cierto grado de autonomía a Cataluña, pero se oponía firmemente al separatismo. Recibió el apoyo de F.Cambó (líder de la Lliga Regionalista junto con Prat de la Riba).

1907

Hasta esta fecha se suceden 11 gobiernos. Los 5 primeros, entre 1902 y 1905, presididos por conservadores (Silvela, Azcárraga, Fernández Villaverde dos veces y Maura) y los 6 restantes por liberales (Montero Ríos, Moret tres veces, López Domínguez y el Marqués de la Vega de Armijo). Esto demuestra que el turnismo funcionó, pero tal inestabilidad era síntoma de la incipiente descomposición de los dos partidos dinásticos y de la dificultad para el jefe de Gobierno de contar con la mayoría parlamentaria coherente.

Gobierno largo de A.Maura. A fin de regenerar el país y acabar con el caciquismo presenta la Ley de Reforma Electoral. El artículo 29 de esta ley fue muy debatido, según este artículo si en un distrito no había más candidatos que escaños, éstos eran automáticamente elegidos sin necesidad de elecciones.

Otra de las medidas tomadas por la legislación de 1907 es la obligatoriedad de los productos nacionales, esta medida favorecía a Cataluña.

1906

Conferencia de Algeciras: conferencia internacional celebrada en Algeciras (Cádiz), cuyo objetivo era terminar con el enfrentamiento franco-alemán surgido por la cuestión de la independencia de Marruecos. La resolución concluyó con el reconocimiento de la supremacía de Francia en la cuestión marroquí. Se establecieron las normas de permanencia de los Europeos en Marruecos. A partir de este momento España comienza su protectorado en el norte de Marruecos.

1909

Maura es cesado por el rey a raíz de los sucesos de la Semana Trágica de Barcelona (consecuencia del Desastre del Barranco del Lobo, donde las tropas españolas fueron derrotadas por los rifeños bajo las órdenes de Abd-el-Krim. Este hecho obligó a la movilización de los reservistas españoles de Barcelona, que al enterarse de lo sucedido en Marruecos se negaron a marchar. Emprendieron una serie de actos vandálicos que sembraron el pánico en Barcelona). La represión de los hechos estuvo seguida del fusilamiento de Ferrer i Guardia acusado de ser el promotor de una revuelta fundamentalmente espontánea. Frente a la revolución desde arriba de los conservadores, los liberales dirigidos por Monet se unieron al partido al grito de ¡Maura no!, rompiendo con la unidad que el turno de partidos había establecido hacia 30 años.

Alfonso XIII toma la iniciativa en la marcha política del régimen.

1910

Canalejas ocupa la jefatura del Gobierno. Después de la muerte de Sagasta en 1903, el enfrentamiento de Moret y Montero Ríos por el control del partido no se resuelve con un claro vencedor y hay que esperar hasta el Gobierno de Canalejas para hallar un jefe reconocido. Canalejas era regeneracionista liberal y actuó de forma sinceramente democrática. Su política tuvo dos objetivos básicos: restauración del Pacto del Pardo y las relaciones exteriores para alejar a Francia hacia el sur de Marruecos.

El Partido Socialista forma coalición con el Partido Republicano de Lerroux y consigue su primer Acta de Diputado por Madrid: Pablo Iglesias.

1912

Canalejas es asesinado en la Puerta del Sol de Madrid por el anarquista Pardinas. La muerte de Canalejas asestó un duro golpe al partido liberal que se vio obligado de nuevo a abrir el debate de la búsqueda de un nuevo jefe. Los enfrentamientos entre Romanones y la facción de Montero Ríos (encabezada por García Prieto tras la muerte de éste) restarán fuerza al partido. Finalmente Romanones sucede a Canalejas al frente del ejecutivo.

El bloque de poder quedaba expuesto a la lucha interna en el seno de los partidos dinásticos y el enfrentamiento entre ellos. Todo esto ponía en duda el funcionamiento normal de la alternancia en el Gobierno.

1913

El Rey le encarga a Eduardo Dato formar Gobierno. E.Dato es un personaje alejado del Maurismo. Dato gobernó en una coyuntura determinada por la división interna de los dos partidos dinásticos, pero en la que se apuntaba por la posibilidad de ampliación del sistema con la incorporación del Partido Reformista. El fundador de este partido, Melquíades Álvarez, apostaba por el progreso, la libertad y la democracia. La esperanza se fortaleció con motivo de la aprobación parlamentaria de la ley de Mancomunidades.

1914

Se aprueba la ley de Mancomunidades, pendiente desde la época de Canalejas. Esta ley permitía que las provincias se mancomunaran con fines exclusivamente administrativos. Se trataba de una antigua aspiración de los catalanistas, que la aprovecharon de inmediato para constituir la Mancomunidad de Cataluña, presidida por Prat de la Riba.

Comienza la I Guerra Mundial: el Gobierno declaró la más absoluta neutralidad. Salvo el Partido Radical de Lerroux todos estuvieron de acuerdo.

1915

La generalización de objeciones a la política Dato movió al Rey a encargar a Romanones la formación de Gobierno: durante su gobierno no obtuvo al apoyo ni de la derecha ni de su propio partido. La oposición catalana se endureció a raíz de la decisión de la Ministro de Hacienda de introducir un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de la guerra, obtenidos por aquellas empresas que comerciaban con los países beligerantes, y que iba a recaer sobre el núcleo duro del nacionalismo catalán: su burguesía industrial y comerciante.

1917

Período de Crisis. Hay una oposición general al régimen por parte de sectores muy diferentes: los militares en las Juntas de Defensa, el movimiento obrero, los sindicatos, la oposición política, intelectuales… De ahí la urgencia por convocar Cortes Constituyentes. Otra de las consecuencias de esta crisis es la creación de las Juntas de Defensa y la Huelga General de Agosto.

La coalición Solidaridad Catalana, liderada por la Lliga Regionalista, arrasa en las elecciones.

1921

Desastre de Annual: derrota del ejército español en Melilla ante las kabilas rifeñas marroquíes, comandadas por Abd-el Krim. A consecuencia del desastre las Cortes exigen la redacción de un expediente por el general Picasso (Expediente Picasso), el objetivo es buscar responsabilidades por los acontecimientos de Annual.

1923

Golpe de Estado de M.Primo de Rivera Dictadura Militar

1925

Dictadura Civil de M.Primo de Rivera. Desembarco de Alhucemas.

1930

M.Primo de Rivera dimite y se marcha a Francia donde muere meses después.

Alfonso XIII intenta restablecer la política del '76 pero ya nadie le apoya.

Se firma el Pacto de San Sebastián: pretendió la incorporación de amplios sectores de la burguesía a la lucha contra la monarquía. Lo firmaron políticos como Azaña, Lerroux, Alcalá Zamora, Casares Quiroga o Fernández de los Ríos. Este pacto aceleró el ritmo de la instauración de la II República.

1931

Breves gobiernos de Aznar y Berenguer. Se convocan elecciones municipales para estimar cuáles son las preferencias de los españoles: vencen los republicanos.

Bienio Progresista: Niceto Alcalá-Zamora es nombrado presidente del gobierno provisional. En Abril le sucede en el cargo Manuel Azaña. Se crea la figura del Presidente de la República, y se piensa en Alcalá-Zamora para ocupar este puesto pues daría una imagen de respetabilidad al régimen para reconciliarse con los sectores más conservadores de la sociedad.

En diciembre se aprueba la nueva Constitución, donde se reconocen las libertades individuales, la soberanía nacional, el derecho al voto femenino, la definición de un estado laico….

1932

En agosto se produjo un golpe de Estado, dirigido por el general Sanjurjo, que fracasó. Este pronunciamiento era consecuencia de la oposición del ejército a la reforma militar llevada a cabo por la izquierda.

1933

Bienio Derechista o Negro. Azaña no aguanta las presiones sociales y dimite. Se celebran elecciones en noviembre y ganan los partidos republicanos centristas y la coalición derechista integrada en la CEDA. La mayor parte de los siete gobiernos formados durante este bienio fueron presididos por A.Lerroux, a partir de 1934, la CEDA también formó parte.

1934

Octubre: Huelga general de Asturias

1936

Se convocan elecciones. A ellas concurren, por un lado, la práctica totalidad de los partidos de izquierda, que formaban la coalición denominada Frente Popular, y por otro lado, las derechas, divididas entre la CEDA y el Bloque Nacional. Los republicanos centristas, desprestigiados a causa de los escándalos (Straperlo, Nombela), se presentaron por separado porque no lograron integrarse en otra dictadura. El Frente Popular obtuvo la mayoría de los votos, aunque a poca distancia de la CEDA.

Desde principios de marzo comenzó a organizarse un golpe de Estado militar, coordinado por el general E.Mola, y del que formaban parte, tanto el promotor del anterior golpe de Estado de 1932, el general Sanjurjo, como otros destacados generales, a los que finalmente se unió el general F.Franco. Lo que se preveía como un golpe de Estado rápido fracasó y esta sublevación militar se convirtió en una larga y cruel guerra civil.

1939

Fin de la guerra civil. Caen los últimos bastiones republicanos. Franco se erige como jefe de Estado y del Gobierno. Es el principio de la Dictadura.

ESPAÑA, ¿MITO O FRACASO?

Tras el desastre colonial de 1898, ¿qué balance hubo del siglo XIX como legado al siglo XX? D. Ringrose, un historiador económico, escribe una obra muy significativa: “España en 1700-1900, el mito del fracaso”. Esto ilustra muy bien la situación: España se mueve entre el fracaso y el milagro. En 1898, la visión que primaba era la catastrofista; hoy en día, se ve desde el extremo contrario: es la España de la libertad, de la democracia, del progreso, de la industrialización...

Datos de España a principios del siglo XX.

  • Demografía: En 1900 la población era de 18.5 mill. de habitantes, con predominio de la población rural y con pocos y no muy poblados núcleos urbanos. En el resto de Europa la población era mucho mayor. En 1998, la población española era de aproximadamente 40 mill. de habitantes.

La mortalidad es la más alta de Europa después de la URSS, lo que indica un gran subdesarrollo.

  • Economía: En 1900 el 46% del PIB procedía de la agricultura, que contaba con más mano de obra que el resto de sectores. El 20% del PIB era de la industria, concentrada sobre todo en Cataluña y Vizcaya. Prácticamente no había sector servicios.

El ferrocarril contaba con 13000 km. (algo notable pero insuficiente comparando con otros países europeos) El capital invertido era extranjero, aunque el gobierno tenía un gran interés en él para que pudiera desarrollarse el comercio nacional con la periferia, vertebrarse el país para ser como el resto de los países de la Europa Occidental y para algo mucho más difícil: pasar de ser un imperio a ser una nación.

Es un momento en el que el mundo tiende al proteccionismo, y España destaca en esto sobremanera. Sus aranceles son los más altos de Europa, aunque su aislamiento no es total. Esta tendencia proviene del excesivo aislacionismo de Canovas (artífice de la Restauración) y que se fortalece con el desastre de 1898: el llamado “recogimiento” (política nacional sin mayores pretensiones interiores, que ve con reparo las relaciones internacionales económicas y políticas. No se mete en los conflictos internacionales)

El 90% del mineral de las ricas minas españolas se destina a la exportación. La mayor parte de las empresas mineras españolas son realmente propiedad de grandes empresas extranjeras. Por lo que no se contribuye al desarrollo industrial español sino al de otros países que ya están viviendo la Segunda Revolución Industrial. Esto aumenta el desfase entre la economía de España y las economías más desarrolladas de nuestro entorno.

  • Sociedad: Predominan las tradiciones rurales y campesinas. La situación de la mujer (un gran indicador del desarrollo de un país) está muy atrasada con respecto a Europa. La mujer se halla sometida al hombre, sin voto, con poca presencia en las universidades... Se trata de una sociedad patriarcal, presente en toda Europa pero en grado sumo en nuestro país.

Por ejemplo, en 1901 sólo había 2 alumnas entre los 2844 alumnos de la universidad de Madrid. En 1909, de 2844 alumnos de ciencias sólo 4 eran mujeres. Únicamente 2 en derecho entre 4685 y 11 en los 5111 de medicina.

Respecto a la sociedad desde la legalidad, en 1889 el Código Penal recoge tres artículos sobre la mujer: “El marido debe proteger a la mujer y ésta debe obedecer al marido”, “La mujer está obligada a seguir al marido donde quiera que éste fije su residencia” y “El marido es el representante de la mujer, que no puede ir a un juicio sin su autorización”. Esto indica el escaso desarrollo y las pocas libertades de la España de principios de siglo.

Además, existen grandes desequilibrios entre diferentes zonas. Por ejemplo, en 1900 un jornalero andaluz ganaba 1.5 pts por jornal mientras que uno valenciano cobraba el doble.

Las diferencias son mayores entre el proletariado rural y el escaso proletariado urbano. A pesar del tren, de la centralización administrativa y de los intentos de nacionalización, España esta insuficientemente vertebrada en este momento. Aunque ha tenido las revoluciones burguesas, la Revolución Industrial, posee una economía de mercado (aunque inferior al resto de Europa)... los indicadores de progreso del país demuestran un desarrollo inferior con respecto a otros países. El problema de estos análisis es que la comparación se establece con países que ya realizan su Segunda Revolución Industrial (Gran Bretaña, Alemania, Francia...) y no con países a nuestro mismo nivel (Grecia, Italia...) Esto es lo que crea sensación de subdesarrollo.

También es un buen indicador el analfabetismo y la desescolarización (entre el 64-65%), repartidos desigualmente según el sexo (56% de hombres y 62% de mujeres), el ámbito (más en el rural que en el urbano) y la región (más en el interior que en la periferia) En 1985, 2.5 mill. de niños están sin escolarizar; tan sólo 1.5 mill. asisten a la escuela en toda España.

  • Cultura: Es la Edad de Plata, un gran esplendor de la literatura y el periodismo. La novedad es que los escritores viven principalmente de lo que publican en los periódicos. Han encontrado un mercado provisional y provechoso en los periódicos. No es nuevo, pero su crecimiento es espectacular a finales del siglo XIX. Se vive una situación paradójica: España no está totalmente subdesarrollada en 1900 como puede parecer; su desarrollo no es completo pero es sorprendente su precocidad en algunos aspectos de su política y su cultura. Por ejemplo, aunque tiene un 65% de analfabetos, tiene un gran elenco de escritores, ensayistas, intelectuales... perfectamente comparables al de cualquier otro país. Esto explica el protagonismo y los problemas de los intelectuales: tienen gran influencia, pero no encuentran un verdadero mercado cultural en España. Esta situación impide la relación intelectuales / élites políticas con un público tan abundante como el francés, alemán o inglés...

A partir del siglo XIX estos intelectuales dejan una estela de intelectuales que llega a su mayor esplendor en la Segunda República Española, y que son cortados con la Guerra Civil Española.

Las tiradas más altas en Madrid en 1900 son las de El Imparcial (130000 ejemplares al día) y las de El Liberal y La Correspondencia España (100000 ejemplares al día) Esta cifra puede considerarse baja en relación con la prensa europea y norteamericana. Sin embargo, si comparamos con la trayectoria de la prensa española el ascenso es espectacular. A principios del siglo XIX (en las épocas liberales) la mayor tirada de un periódico en Madrid era de 5000 ejemplares por día. También es mayor proporcionalmente con respecto a hoy día, teniendo en cuenta la población analfabeta de aquella época y la de la nuestra. Se puede extraer como conclusión que la población alfabetizada de 1900 leía mucho más y más variado que la actual. Eran un verdadero público lector, con el nuevo público que se incorpora en este momento: el pequeño burgués.

  • Política: En España hay 80000 soldados, 20000 oficiales y 500 generales, lo que produce la hipertrofia del ejército español. Hay más oficiales de los necesarios, por lo que perciben un sueldo menor, muchos están ociosos y sin destino y, lo peor de todo: con escasas perspectivas aparte de las Guerras Coloniales (ultramar, norte de África...), lo que las convierte en el modus vivendi de muchos oficiales.

La monarquía constitucional del momento (sólo formalmente, no siempre en la práctica) es similar a la de la Europa del momento, sin distinguirse del resto de regímenes liberales. Pero España sí es precoz en tres sentidos:

    • Acepta el sufragio universal masculino desde 1890, siendo uno de los primeros en el mundo (Gran Bretaña no lo hará hasta después de la Primera Guerra Mundial) Las Cortes de Cádiz de 1815 ya son elegidas con este tipo de sufragio.

    • Se crea un vocabulario concreto que luego será incorporado a muchas otras lenguas. Destacan liberalismo, liberalista, liberal (el paso del adjetivo al sustantivo se produce en las Cortes de Cádiz, cuando se crea la primera Constitución española), pronunciamiento (forma particular de intervención militar en la vida política), camarilla, guerrilla...

¿Por qué la pérdida de los últimos restos de imperio colonial provocó en la sociedad española un trauma infinitamente superior a la pérdida de toda la América Colonial? Porque, a pesar de la importancia económica y simbólica de Cuba, Puerto Rico y Filipinas la reacción es desmedida. ¿Qué explicación se puede dar entonces a este fenómeno?

  • Cuando España pierde en 1824 las colonias de la América continental el país está sumido en unos problemas y unos cambios que eclipsan la importancia que pudiera tener el desarrollo de la guerra en América (Guerra de la Independencia, revoluciones liberales, conato de guerra civil, contrarrevolución, Restauración absolutista...) Además, al ser un hecho lejano hay poca información y queda relegado a un segundo plano ante lo que ocurre en la península. Pero a finales de siglo, tras pasar unos años muy convulsos, hay una rara estabilidad (régimen constitucional, doce años sin guerra civil, carlismo en recesión, sin casi pronunciamientos...) No hay, por tanto, acontecimientos que ensombrezcan la guerra colonial, por lo que ésta acapara la opinión pública de la sociedad española.

  • Idea de José Álvarez Junco: En el siglo XIX se produce en España, como consecuencia de la modernización, un desarrollo de la conciencia nacional, típica del liberalismo (España es de los españoles), que no del absolutismo (España es del rey) A pesar de ser un siglo lleno de perturbaciones, se consolida el liberalismo, que se refleja en la cotidianidad (sellos, escuelas...) y que crea la conciencia nacional, idea que cala lo suficiente como para que a finales del siglo el desastre colonial sea una gran calamidad colectiva (aunque no es una idea tan desarrollada como en Francia, por ejemplo) Este sentimiento colectivo no existía antes de 1808, por lo que al perder las primeras colonias el sentimiento no fue tan exagerado.

  • En España hay una prensa que, con sus limitaciones, tiene una difusión significativa entre la opinión pública. Es una prensa que hace de la guerra de Cuba un gran acontecimiento informativo. Contribuye esto a inflar el patriotismo y explica la sobrespectación de la sociedad española y su depresión colectiva posterior. Sin embargo, en 1824 prácticamente no había prensa que difundiera los sucesos. Por ello, las primeras pérdidas coloniales pasaron inadvertidas para la sociedad.

Todo esto explica la importancia que las instituciones, los políticos, la opinión pública, la prensa... dio a la guerra de Cuba y la profunda depresión en la que se sumió España tras el fracaso. Sin embargo, todo esto conlleva una dualidad.

Hay que tener en cuenta que España arrastra desde tiempo atrás una conciencia de decadencia nacional del siglo XVIII. También la Guerra Civil y el atraso industrial profundizan en esta frustración y complejo de inferioridad con respecto al resto de Europa. Por eso, en el '98 la opinión pública española y sus élites (los que gobernaban y los que aspiraban a ello) están impregnadas de fatalismo sobre el futuro español. Pero a pesar de ello, por otra parte la sociedad también se siente eufórica ante la posibilidad de que la guerra colonial depare un gran triunfo que le permita a España recuperar su prestigio internacional ante el mundo y superar de este modo su complejo de inferioridad.

El que la gloria de España ya ha pasado se personifica en Canovas. Al redactarse la Constitución de 1876, Canovas definió español como el que no puede ser otra cosa. Es claramente un espíritu fatalista.

En vísperas del '98 hay una gran explosión patriótica y xenófoba, más o menos artificial, creada por todas las fuerzas de la época para combatir dicho fatalismo. Tras el fracaso, todos acusarán a los demás de haber creado este clima de falsa victoria. Estas fuerzas fueron las siguientes:

  • Iglesia: Tuvo mucha influencia. En el sermón pronunciado en las iglesias de Madrid el 2 de Mayo de 1898 se dice que los norteamericanos no son bárbaros ni ignorantes, ni van desnudos, sino que se les define como occidentales que usan máquinas de vapor y electricidad y que van vestidos de europeos. Son muy avariciosos. Pero en realidad hay que tener ánimo porque no importan los ejércitos, sino quien tiene más historia a sus espaldas, porque ese ganará la guerra.

  • Republicanos: Periódico valenciano El Pueblo, dirigido por Vicente Blasco Ibáñez. Acusa al gobierno de negociar a escondidas para no ir a la guerra, lo que constituye una humillación y una cobardía que no es digna del pueblo español. Están sacrificando la honra de la nación y sus posesiones y eso es una vergüenza. Consideran a España la mejor nación del mundo y se es mejor cuanto más nacionalista se siente uno. El país está mal gobernado según ellos y es necesaria una dictadura militar porque España ha perdido sus facultades. Los últimos culpables son los judíos (manifestación clara de la xenofobia) Afirman que los traidores del gobierno terminarán permitiendo que los judíos (esclavos por excelencia) gobiernen España.

  • Nacionalismo vasco: Se está formando en este momento. Va claramente contra el gobierno. En 1894 (antes de la última Guerra de Cuba) Sabino Arana es encarcelado por alegrarse de la derrota que está viviendo el país. Escribió con tono despectivo que España era una nación latina que fracasaría en toda empresa que iniciara. Con la pérdida de las colonias se desarrollaría mucho más el nacionalismo, por lo que este sector también estaba a favor de la guerra, convencido de que la iban a perder y eso les beneficiaría.

  • Socialismo: Representados por el periódico El Socialista son los únicos que se oponen a la guerra colonial. Son varios sus motivos:

    • El que un pueblo se imponga a otro por la fuerza va en contra de sus ideales.

    • Los únicos que luchan son los trabajadores, los que no tienen dinero suficiente para librarse del servicio militar. Ellos creían que “O todos o ninguno”, ya que las clases acomodadas que dirigían la patria no luchaban para defenderla.

    • Porque el dominio de las colonias no beneficiaba en ningún sentido a los trabajadores. Y, aunque tampoco les perjudicaba, no encontraban motivos para ir a morir allí cuando su posesión sólo beneficiaba a los ricos.

Los discursos que predominan, no obstante, son los del la Iglesia y los republicanos: hay que ir a la guerra porque ésta se va a ganar. Esto provoca una euforia que se convertirá en depresión con una derrota que abre los ojos a España sobre su verdadera situación.

A partir del fracaso, el discurso cambia y, dando por sentado que la guerra no se podía ganar en esas condiciones (a pesar de lo que afirmaban antes del fracaso) buscan a los responsables de la vergüenza nacional. El problema es que España no da más de sí por su atraso económico e industrial, entre otros. Pero también porque los españoles no logran acomodarse al mundo contemporáneo. ¿Significa eso que España no puede ser una nación moderna? ¿No puede entrar en grandes empresas, meterse en conflictos internacionales? Esta idea se da entre algunos, pero predomina la búsqueda de culpables y de alternativas.

Esto es lo que caracteriza al pensamiento regeneracionista, con muchas bases antiguas. Hay una distinción entre los distintos tipos de regeneracionistas.

  • Francisco Silvela: “Sin pulso”. Expresidente del gobierno por el partido conservador. Poco después de la noticia de la derrota e Cuba y poco antes de la derrota en Puerto Rico escribe que el problema español es una enfermedad (todo el mundo coincide más o menos en esto) Falta vitalidad colectiva, el pueblo está agónico. Los culpables son el pueblo (por su pasividad en la guerra) que se ha dejado morir poco a poco y la prensa de gran circulación, que ha creado una falsa euforia para vender más. Las posibles alternativas son importantes, porque hacen que gran parte de la clase gobernante española dé un giro a la derecha. Entre estas opciones destaca el recortar las libertades mediante la censura. Las libertades son las culpables de la depresión.

  • Ricardo Macías: “El problema nacional”. Discurso típico de la inocencia del regeneracionismo. Describe primero características de los españoles como su aspecto, la alimentación, el clima, la forma de su cráneo... como medios de explicar el desastre. También habla de las enfermedades del pueblo español (idioticia, incultura, desorientación...) y de sus posibles soluciones: una política hidráulica, un política pedagógica, un gobierno nacional, justicia, el ejército, la iglesia... Y también habla de cómo se han de hacer todos estos cambios. Tras ellos, España podrá empezar a ganar guerras.

Los republicanos tienen un análisis más o menos en la misma línea: el problema de España es la libertad de prensa, la corrupción... Es necesaria, según ellos, un especie de dictadura de un solo hombre.

LA RESTAURACIÓN.

La Restauración fue instaurada por un pronunciamiento militar dado el 29/Dic/1874 en Sagunto por el General Martínez Campos. Fue diseñado por Canovas del Castillo, que fue presidente a partir de Enero de 1875 del Gabinete Referencia. También dictó la Constitución canovista de 1876, que duró hasta 1923, convirtiéndose así en la más larga de la historia española hasta el momento.

La Restauración suponía la vuelta a la España de los Borbones, que habían sido expulsados en 1868 por la Revolución Gloriosa. Alfonso XII (hijo de Isabel II) es un príncipe joven que ha vivido en el exilio sus últimos seis años. A él ha cedido Isabel II los derechos de la corona española. Este nuevo régimen va a empezar y a terminar con un pronunciamiento militar, muy típico de la época. Lo singular que tiene es que es el más largo de todos los de la historia contemporánea. Teniendo en cuenta la inestabilidad política (gobiernos, constituciones...) hasta el momento, ¿cómo consigue Canovas que la monarquía parlamentaria sea así de estable? Lo veremos más adelante. Lo que hay que puntualizar es que este sistema también vivió momentos de crisis:

  • 1885, muere Alfonso XII de tuberculosis muy joven y sin dejar descendencia (al poco se descubre el embarazo de su viuda) Esto preocupa por un posible vacío de poder. Se temen nuevas convulsiones (sublevaciones, creación de una república, alzamiento carlista, pronunciamientos...) Entonces, se produce el Pacto del Pardo, por el que Canovas cedía el gobierno a los liberales a cambio de que respetaran la Constitución para preservar, de este modo, la monarquía parlamentaria. Así se consolida el régimen y se evita cualquier ruptura política. En 1886 comienza la regencia de María Cristina (viuda de Alfonso XII) hasta que su hijo alcance la mayoría de edad.

  • 1887, asesinato de Canovas. El terrorismo es uno de los principales elementos perturbadores de la Restauración.

  • 1898, desastre colonial.

  • 1902, reinado efectivo de Alfonso XIII, lo que significa el fin de la regencia de María Cristina.

  • 1917, crisis políticas, sociales e institucionales de las que el sistema canovista ya no se va a recuperar. Es el principio del fin.

  • 1923, pronunciamiento de Primo de Rivera. Fin de la Restauración.

El concepto de crisis es, quizás, el más importante de léxico contemporáneo (más incluso que progreso) En la Restauración este concepto se usa muy a menudo, debido a los problemas coloniales y a la inestabilidad política pactada entre los dos partidos. Son gobiernos muy cortos, lo que crea inestabilidad. Cada cinco años se cambia el partido por mayoría absoluta pactada, aunque las elecciones son cada dos años. Esto crea una sensación de movimiento continuo que pretende tapar el pacto. También se esconden así circunstancias (presiones del ejército, colonias...) que, a pesar de estar algo mejor, obligan a dar la sensación de que el poder es quien tiene la iniciativa. Es un sistema a la vez estable y discontinuo. El poder tiene que tener la iniciativa de los cambios políticos y sociales que sucedan en él y fuera de él para no verse desbordado por los movimientos que se produzcan (obreros, sindicales...) Esto es lo que Maura llamó la Revolución desde arriba. El poder lo tiene todo controlado y ya no hace falta una revolución desde abajo, incontrolable para el gobierno.

Así pues, el término crisis ya estaba tan oído que en el '98 se utilizó otra fórmula: desastre. Coincide este desastre con el cambio de siglo y con la mitad aproximada del régimen. A partir de 1898 se plantea el hasta qué punto el régimen ha entrado en crisis. Porque la verdad es que ningún régimen en crisis aguanta 25 años en el poder. La crisis verdadera y definitiva que le aboca a su final se produce en realidad de 1917 a 1923 (y no con las pérdidas de Cuba y Filipinas), cuando por factores externos e internos se descompone de verdad el régimen.

Lo que sí ocurre en el '98 es que con el cambio de siglo hay una inflexión: el régimen comienza un lento declive (lo que es distinto a tener que desaparecer) marcado por una mayor inestabilidad, un peor funcionamiento de los mecanismos del sistema... Y todo, en gran parte, por la ausencia de Canovas del Castillo. Así pues, se empieza a plantear la necesidad de una actualización. No es ésta una crisis definitiva pero las cosas cambian: se replantea un gran debate nacional sobre la necesidad de revisar el país. Y, cuando inicia Alfonso XIII su reinado en 1902, a pesar de sus 16 años y del clima (descomposición, sensación familiar, no tiene quién le guíe, como hizo Canovas...) el papel de la corona es muy diferente al que se predijo.

La corona es muy importante para entender la estabilidad del régimen y la inestabilidad de los últimos años. Uno de los poderes que se extralimitó continuamente en los anteriores períodos constitucionales era la corona. Y Cánovas era consciente de que un régimen que pretenda ser estable, duradero y eficaz debe defender los derechos a cuyo servicio está el régimen (propiedad...) La monarquía ha de tener una gran significación histórica pero la menor participación pública. Porque si interviene en la política (cambia la Constitución, manejan el ejército...) se genera inestabilidad y situaciones revolucionarias que se vuelven contra ella. Y para que no se repitiera esa situación, Canovas tenía claro que, a pesar del poder que la Constitución de 1879 le daba, este debía permanecer al margen.

Antonio Canovas del Castillo (Málaga, 1828) Liberal doctrinario. Estudió derecho y viajó a Madrid para hacer carrera política, que empieza con Isabel II. Forma la Unión Liberal en 1854, tomando conciencia de los problemas de funcionamiento que desde principios de siglo arrastra el régimen liberal español en sus dos facetas (liberal y conservadora) y los problemas que esto produce. Lo que más le interesa a él como buen doctrinario es que, al final, lo que cuenta son los intereses de clase (defender el derecho de propiedad) Quiere una política estable que garantice la estabilidad social a los propietarios, para que los desheredados no les quiten sus propiedades. Si esto no se consigue, el riesgo de Revolución social es altísimo.

La Unión Liberal pretende ser el primer partido de centro de España, uniendo los elementos centristas del partido moderado y del partido progresista, con el fin de acabar con la seudo guerra civil política en que se han sumido los liberales de España, porque ya no sólo luchan contra el carlismo. Asó, quiere hacer unas reglas que pacifiquen la vida pública española (los militares a los cuarteles, no insurrecciones populares, clima propio al desarrollo de un país y a su modernización...)

La Unión Liberal fracasa porque muchos (entre ellos Isabel II) nunca aprenden cuál debe ser su papel en un régimen constitucional y parlamentario. En 1868, Isabel II pierde el trono y es expulsada de España con su familia. La inestabilidad política es alta debido a las guerras coloniales, a las guerras carlistas, a la crisis social, al conato de revolución social...

En 1873 se proclama la Primera República Española, seguida por una revolución cantonal con guerras entre los distintos cantones. Este sexenio revolucionario es tan traumático también para el ejército, que cuando llega Canovas en 1874 al poder el escarmiento que ha recibido la derecha española (iglesia, ejército, clase propietaria, vieja clase política...), su miedo a una verdadera revolución social es tan grande que ahora son especialmente receptivos a las directrices de Canovas, que goza casi de un poder absoluto. Hasta dicta él mismo la constitución sin ningún tipo de oposición, ni en el sistema, ni fuera de él. Se convierte en este momento en jefe del partido Alfonsino o Negrero, en el momento en que Isabel II otorga los derechos de la corona a su hijo Alfonso XII.

El régimen que Canovas diseña no quiere restaurar lo de antes, sino que quiere quedarse con cosas del régimen que derrocó a la reina y hacer una constitución liberal y generosa. Se reserva el poder ensayar una restauración de la monarquía.

A pesar de la oposición de Canovas, a partir de 1890 hay sufragio universal. Esto le parecía el principio del comunismo y el fin del principio de propiedad (lo que a él le interesaba), por eso se oponía. Su propia “constitución no es democrática... gracias a Dios” (según sus propias palabras) Hay que corromperla para que lo sea. Con esto nos queda muy claro la opinión de Canovas sobre el sufragio universal. No acepta la constitución moderada de 1845 e intenta que su constitución tenga un carácter conciliador entre la Constitución anterior y la más liberal de la historia del país. Si, como muchos querían, se volviera a la constitución anterior, se crearía de nuevo el clima para una nueva revolución.

En otro discurso, dirigiéndose a Martínez Campos (quién le entregó el poder) dice airosamente que la Restauración no depende del ejército, sino de los monárquicos. Él fue quién organizó el nuevo sistema y, una vez diseñado, cualquiera lo habría podido llevar a delante. El mérito es suyo por crearlo, y no del ejército en ninguna medida. ¿Por qué “regaña” así a Martínez Campos? Para que el régimen no sea mitificado como un golpe militar, sino como algo más democrático. No es algo similar a lo anterior, es diferente. La Restauración no le debe nada al ejército y eso quiere dejarlo bien claro. Porque si no podría aparecer la creencia de que el poder civil está en deuda con el poder militar. Y como se trata de que no haya más pronunciamientos, de que el ejército no se extralimite en sus funciones y de que por fin el poder político y civil esté por encima del poder militar, hay que evitar cualquier posibilidad de que se cree una deuda que, tarde o temprano, habría que saldar. Aún así, el ejército va a ser muy importante en adelante, pero Cánovas no quiere que se gobierne pensando en lo que se le debe.

Esto mismo se puede aplicar también a la corona. La Constitución canovista ha establecido un sistema de doble confianza: el gobierno, para ser tal, necesita la confianza del Parlamento y del jefe del Estado, que en este caso es el rey. Si no tiene ambas, no puede gobernar. Ningún gobierno sigue siéndolo si pierde una de las confianzas. Esto lo dice la Constitución y en esto se había basado la República. Pero lo original en este punto de la Restauración es que la corona tiene poder pero debe carecer de iniciativa para administrar libremente, por sí misma, ese poder. Y cuando la corona provoca una crisis del gobierno (le retira su confianza) y llama a formar gobierno a la oposición (esto pasa muchas veces) es porque los partidos han pactado antes esta crisis del gobierno, para que haya alternancia. Esto dura hasta Alfonso XIII, que cree que tiene poder efectivo y nombra y destituye gobiernos a su antojo. Por ahí es por donde empieza a hacer agua la Restauración.

La monarquía parlamentaria británica era lo que Cánovas proponía para España. Pero había que conseguir que fuera duradera. Que no fuera un freno para el desarrollo del país aunque tampoco fuera necesariamente su impulsora, y que se ajustase a la realidad de la nación. Debía aplicarse a la realidad nacional y a sus rasgos de tal modo que pudiera superar aquellos factores negativos, incompatibles entre el liberalismo y España.

¿Cómo lo consiguió Cánovas? Hay que tener en cuenta la perversión, el falseamiento sistemático del régimen constitucional para que funcionara como una máquina perfectamente engrasada. Para ello hay que incorporar unas “prótesis” que permitieran al cuerpo social y político desenvolverse con cierta facilidad, imposible sin estos “aparatos ortopédicos” (según Costa) no escritos pero añadidos en la práctica y que explican el funcionamiento de la Restauración. Muchos de ellos, ni siquiera eran nuevos: caciquismo, oligarquía, fraude electoral, clientelismo, administración al servicio del régimen, uso viciado del decreto de disolución, perversión sistemática del principio de soberanía nacional sobre el que descansa la Restauración y el régimen constitucional... Esto se acentúa con el sufragio universal (1890) Hasta entonces, en censo electoral era tan reducido que sesgaba al 4.5% del país el derecho de voto (este derecho venía de unos criterios económicos) En la práctica, el derecho a voto estaba en manos de los incondicionales del régimen. Así se consigue que éste funcione porque a los votantes es a los que más les interesa.

Pero estos vicios no son del todo como antes. Sigue habiendo fraude electoral, y Cánovas es un cínico porque dice que si hubiera sufragio universal se corrompería el sistema electoral (que ya está bastante corrupto) Y esta corrupción se hacía incluso con su propio partido, el conservador, en el poder, aunque él no se manchara nunca las manos.

Quien se “manchaba las manos” era Romero Robledo (el pollo de Antequera), Ministro de la Gobernación y amigo de Cánovas. Durante toda la Restauración hay fraude electoral. El sufragio electoral sólo incluyó una nueva incertidumbre. No puede haber lucha política ni oposición porque ésta está creada por el propio gobierno. Si bien éste también se preocupaba de representar la pluralidad del país para que pareciera que el Parlamento no estaba viciado (había carlistas, republicanos...)

A veces, los más conservadores (Mauro, Silvela...) son quienes más critican la corrupción del régimen. ¿Por qué? Porque ahí tienen una coartada para dar un giro conservador al mismo.

¿Cómo se producen los vicios del sistema canovista de la doble confianza? En las elecciones se eligen unas cortes que siempre salen por mayorías aplastantes así que no debería haber problemas. Si la corona además acepta las elecciones del poder, ¿cuándo y por qué se decide que haya una crisis de gobierno? Evidentemente, cuando el rey retira la confianza (de las cortes no sería lógico cuando han tenido tanta mayoría) y llama a las cortes a formar gobierno como dijimos más arriba. Es el Turno Pacífico, y funciona bastante bien hasta 1923, si bien las diferencias se van acortando hacia 1920.

El poder de la oposición es el poder moral, el saber que al cabo de un par de años serán ellos quienes vuelvan a tener el poder efectivo Así que hay muchos funcionarios que esperan ansiosos a que llegue su turno para volver a tocar poder. Ahí se produce el ensamblaje social y económico: oligarquía y caciquismo es lo que domina toda España (reparto de poder, intereses compartidos entre conservadores y liberales para repartirse el poder...)

Cuando la corona decide retirarle la confianza al gobierno es porque ha habido un pacto entre los partidos para que haya una crisis de poder. No es la corona la que libremente dispone de sus prerrogativas y cambia el gobierno a su antojo. Tiene ese poder pero no tiene iniciativa para hacerlo.

¿Por qué cada tan poco tiempo se pactan las crisis? Porque es un sistema clientelar (reparto de prebendas entre amigos) En la medida en que el sistema es más o menos fluido más frecuente es la alternancia en el poder y así más contentos están todos. Así se mantiene la disciplina del sistema: todo el mundo espera su momento y nadie altera el orden establecido. Si lo hicieran, sería muy difícil pactar las crisis de gobierno.

¿Cómo a partir de un gobierno en minoría en las cortes se restaura un orden constitucional? Con el nuevo presidente del gobierno llega el decreto de Disolución, por el que se disuelven unas cortes con las que el nuevo gobierno no podría gobernar. Se convocan de nuevo elecciones y se pone en marcha la maquinaria electoral del sistema para que salga una mayoría absoluta del partido del gobierno (quién convoca las elecciones tiene asegurada su victoria y su mayoría absoluta)

¿Cómo funciona el sistema electoral, el caciquismo? Por el Ministerio de la gobernación, con el que se dirige el orden público y el sistema electoral se cumple el encasillado (candidatos a diputados que deben ser elegidos de los diferentes partidos, ya pactados por ellos mismos) Tanto los caciques del gobierno como los de la oposición tienen el mismo interés en que todo salga bien. Para ello es fácil actuar sobre la voluntad del electorado porque se divide España en pequeños distritos.

¿Cómo se aproxima el poder ejecutivo al electorado para ser el reflejo del pueblo y no al revés? Por los gobernadores civiles de cada provincia, que se encargan del cumplimiento del encasillado en su zona y que se ponen en contacto con las bases reales del sistema, con el poder real de la España profunda: los caciques, quienes tienen influencia para conseguir de los electores de su distrito el cumplimiento de los resultados previstos (con chantajes violentos, trueque de favores, dando trabajo al pueblo, librar del servicio militar, librar de impuestos...) No sólo hay que conseguir los votos necesarios para cada diputado, sino también las abstenciones. Y no importa que se sepa a verdad sobre este sistema siempre que funcione. Si la gente sabe bien que las cosas no van a cambiar con las elecciones menor será la movilización y más fácil organizar el encasillado.

Las instituciones políticas en la España de la época tiene un valor relativo, porque las cortes no representan a la sociedad. Las garantías constitucionales con frecuencia son anuladas o suprimidas por el gobierno.

La mayor parte de los escaños del Congreso corresponden a distritos rurales, por lo que la España rural tiene una representación marginal de las cortes. Son elecciones que se ganan por el caciquismo en la España rural.

EL CACIQUISMO Y LA CORRUPCIÓN ELECTORAL.

El caciquismo estaba profundamente arraigado en la sociedad española. Tiene una gran influencia social porque controla el poder social. Esta influencia procede de sus riquezas, influencias... Por estos poderes consiguen destruir el resultado electoral que desean, les favorezca ese resultado o no.

En la vida cotidiana el cacique encarna un poder real que se traduce en chantaje a sus vecinos. O usaba su poder e influencia a favor de la comunidad o para un determinado ciudadano si votaban lo que él quería.

Se entremezclaba la política con la sociedad, con lo que no se sabía dónde acababa una y comenzaba la otra. Era un sistema de trueque (votos a cambio de favores del cacique) El régimen de la Restauración es la edad de oro del caciquismo en España.

Esta forma de utilizar el poder era común a todos los regímenes parlamentarios del mundo, aunque en cada país de un modo algo peculiar.

Hasta 1874 el caciquismo está al servicio de un régimen parlamentario concreto, ya que cada cacique trabajaba para un partido político concreto. A partir de 1874, el caciquismo está al servicio del turno pacífico, de la alternancia pactada en el poder entre el partido conservador y el liberal. Es decir: si se ha acordado que ganen los conservadores él tiene que hacer todo lo posible para que salga mayoría conservadora en su distrito y viceversa. Tiene que estar siempre de acuerdo con lo pactado aunque eso no sea lo que más le beneficia en ese momento. La estabilidad se alcanza mediante la estabilidad política, que consiste en el dinamismo o turnos de poder.

En la base del sistema están los caciques, que son propietarios de sus tierras, aunque ya no son señores feudales. Esta es una situación que se dan tras el sexenio revolucionario, durante el cuál el país había llegado a un gran desequilibrio y malestar al intentar repartir las tierras sin cultivar entre todos los campesinos (lo que ocurrió en realidad fue que sólo unos pocos pudieron comprarlas y quedaron en manos de menos personas aún: los caciques) Cánovas pretender ahora recuperar ese equilibrio, tanto político como social. Pretende instituir al nuevo rey, Alfonso XII, y enseñarle a llevar a cabo una monarquía parlamentaria. Para conseguir todo esto, el sistema electoral debe funcionar como una máquina programada para obtener unos determinados resultados.

El trueque del régimen de la Restauración lo es a todos los niveles. Había una complicidad porque todo el mundo se había beneficiado. Además, al gobierno le interesaba para que hubiera una desmovilización social, ya que en la sociedad estaba la idea de que las elecciones no servían para nada. Por lo que no tenían mucha conciencia política porque su voto valía muy poco.

A partir de 1898 se empieza a cuestionar el régimen de la Restauración y con él al caciquismo, la oligarquía... Esto es debido a que en el sector del partido conservador se pide un giro a la derecha, porque les molesta todo lo que el régimen tiene de liberal (derecho a la imprenta...) No reclaman una dictadura, pero apuntan hacia ella. En esto, Maura es un paradigma, ya que lo que Maura quería era que no hubiera partidos ni elecciones... Es un pre-fascista, que está a favor de un régimen dictatorial.

Por otro lado, el sistema entra en crisis y todo comienza a funcionar mal debido a la fragmentación de los dos grandes partidos. Con esto se planteaba un problema serio de poder cada vez que se celebraban las elecciones anticipadas. También a la corona se le presentaría un problema a la hora de elegir a un líder que formara gobierno.

OPOSICIONES A LA RESTAURACIÓN.

Son las fuerzas políticas y sociales excluidas tácitamente del Turno Pacífico. Son legales, concurren en las elecciones, tienen periódicos, gozan de relativa libertad (más o menos según la zona) El movimiento obrero (socialismo y anarquismo) es el principal enemigo del régimen. Los nacionalismos periféricos gozan de mayor libertad e influencia política por la tendencia aperturista del régimen. Son fuerzas que llegarán a ser temibles para la estabilidad del sistema.

Modernos nacionalismos periféricos (Cataluña y País Vasco)

A partir de 1907 el catalanismo arrasa en las elecciones catalanas. En 1917, la Lliga Regionalista lidera un amplio frente de oposición a la Restauración, e incluso está a punto de provocar su caída.

En los nacionalismos (sobre todo en el catalán) interviene una burguesía industrial muy poderosa e importante, desarrollada en el siglo XIX, que ha hecho la Primera Revolución Industrial y que reclama un poder político equivalente al poder económico que representaba. Aquí hay uno de los principales fracasos del régimen canovista: aunque en muchos aspectos es una gran obra de ingeniería política, no consiguió integrar en el juego político ni en la estructura del aparato del estado a las burguesías periféricas (el caso vasco es algo diferente) Este es el gran fallo de un régimen que pretende representar a todas las clases poderosas (incipiente empresariado industrial, hombres de negocios, terratenientes, Iglesia...)

  • Cataluña.

A partir de 1830, Cataluña ya empieza su Revolución Industrial (máquina de vapor...) cuando el resto de España aún no podía ni planteárselo a pesar del intento de Málaga (fallido por el alto precio del carbón que tenía que venir desde Asturias en barco) y el caso de Vizcaya (a partir de 1870 triunfó)

Cuenta con una burguesía industrial poderosa, dinámica... que se siente desplazada del juego político de la España liberal y de las decisiones que se toman en Madrid (proteccionismo vs. Librecambismo sobre todo. Hay un sentimiento catalanista en el siglo XIX (aunque no cuajó el movimiento hasta más tarde) que actúa de forma más importante que en el País Vasco. Se tiene un sentimiento cultural que exalta el romanticismo (a partir de 1830), que se denomina Renaixença, y que es una conciencia de recuperación de la identidad, de la lengua, de un sentimiento colectivo de patria perdido por razones políticas a lo largo de la historia)

Este afán por una recuperación de todos estos aspectos medievales (recuperación que podríamos denominar incluso retrógrada) se desarrolla también en la mentalidad de una burguesía regional, que incorpora en sus ideas de modernidad la recuperación de esa visión sentimental, mítica... de su propio pueblo. Este argumento típico de los nacionalismos se cumple perfectamente en Cataluña (se recupera la lengua, los mitos, la identidad, los sufrimientos religiosos...) y produce también un renacimiento industrial con la renacionalización de la zona.

A lo largo del siglo XIX se produce un conflicto entre la burguesía catalana y el poder político en Madrid cada vez más acusado. Y esta incompatibilidad desarrolla y fortalece el sentimiento particularista en Cataluña y sobre todo en determinados sectores (clases más ilustradas, burgueses...) Esto no quiere decir que se quiera romper la unidad territorial de España ni que se pida la autonomía. Lo que se reclama es una nueva política comercial (política proteccionista que preserve el mercado español a los productos industriales catalanes, que no haya libre competencia con Gran Bretaña o Francia porque si no los precios catalanes no son competitivos) y un nuevo discurso escuchado a medias porque la política ya es proteccionista, aunque poco bajo el punto de vista catalán, lo que les crea ese sentimiento de marginación: los intereses de Cataluña no son entendidos por Madrid.

A la vez que se desarrolla el preregionalismo burgués catalán en el marco del romanticismo literario y el proteccionismo comercial, se desarrolla en toda la izquierda un sentimiento federalista que cuestiona más y antes el sentimiento unitario de España. Se plantean la idea de España desde principios antagónicos al concepto y práctica de los federalistas, ya que no tiene nada que ver con los principios jacobinos que habían inspirado a las izquierdas en las Cortes de Cádiz: una ideología unitaria.

También hay que añadir un tercer factor (más importante en el País Vasco que en Cataluña): el Carlismo. Las zonas donde más se desarrolló fue en los antiguos reinos que se incorporaron durante la Edad Media al reino de Castilla y que conservaron sus fueros (Navarra, País Vasco, Cataluña, Valencia...) que regulaban la vida privada y pública a pesar de haberse ido perdiendo. Estos fueros suponen cierto grado de libertad, de autogobierno, de autonomía... de los reinos que se incorporaron a España por un pacto. Por tanto, esta será una de las principales justificaciones de, entre otros, el nacionalismo vasco: el País Vasco se unió a España por un pacto y ahora había sido roto, por lo que ellos tenían derecho a volver a su status anterior.

Los fueros son un concepto incompatible con el liberalismo. Significan privilegios. Y por eso los fueros eran territoriales, corporativistas (Ej: Mesta), por estamentos... El liberalismo no pretende quitar derechos, sino igualar los de todos. Pero un fuero sirve para marcar la diferencia, para subrayar el status. Si no, no tienen sentido.

El carlismo es menos importante en Cataluña, pero hay que tenerlo en cuenta, sobre todo porque el carlismo ha perdido una nueva guerra civil. Esto supone la constatación de que el carlismo tiene que resignarse a vivir con el estado liberal o a cambiar de armas y de argumentos. Esto explica que una parte del carlismo se actualice de diferente forma: el sector pragmático y españolista se adhieren al partido conservador de Cánovas; el sector que hace hincapié en los fueros se pasa al nacionalismo vasco (Ej: Sabino Arana) o catalán (regionalismo catalán)

El nacionalismo catalán empieza a organizarse hacia finales del siglo XIX. En 1901, se crea un partido con esa ideología, que hasta los años 30 hegemoniza el sentimiento nacionalista en Cataluña y tiene la mayor parte de los electores: la Lliga Nacionalista, fundada por Prat de la Riba (También tiene como antecedente otros partidos, como la Unión Catalanista de 1891 y el periódico la Veu de Catalunya, de 1891, embrión del futuro movimiento regionalista catalán) Esta es la forma habitual de desarrollarse los partidos políticos de la España contemporánea: se crea un periódico para expresar unas ideas y, de ahí, surge un partido.

A finales del siglo XIX, cuando ese movimiento cultural y ese sentimiento regionalista, historicista... cuando hay partido político, se hace un balance de la relación entre Cataluña y el estado liberal. Si en el siglo XVIII se había perdido soberanía y autogobierno, compensado por los beneficios del Imperio Colonial, cuando se rompe esta relación (cuando se pierden las colonias) Cataluña tiene que vivir del mercado nacional español (lo que la compromete en un proyecto nacional: desarrollar el país), lo que crea una relación injusta y desequilibrada entre Cataluña (por ser más avanzada e industrializada) y el estado liberal unitario de Madrid. Así, se excluye a las emergentes élites catalanas, lo que es una rémora por su carácter retrógrado para el desarrollo de Cataluña y de toda España. Ahora, con estos análisis, se ve lo malo de este sistema. Así se entiende la nueva concepción de España que permite el desarrollo del país en su conjunto, la desaparición de una élite centralista e incompetente que ha llevado a España al fracaso... y a cambio ofrece una élite periférica y progresista que ayuda al desarrollo de todas las zonas.

Esta es la versión catalana del regeneracionismo español, que no busca el separatismo como el nacionalismo de Sabino Arana. Entre estos nuevos análisis se ve que:

  • Entre 1833 y 1901, de 902 ministros sólo 24 habían sido catalanes.

  • Entre 1833 y 1901, de 88 presidentes del gobierno sólo 3 (Prim, Figueras y Pi y Margall) habían sido catalanes.

Esto ilustra su sentimiento de marginación. En 1914 (hombre fuerte del regeneracionismo en Madrid) dijo que desde 1902 juraron 180 ministros y ninguno fue catalán a pesar de existir en esa zona una pujante clase social, con unas élites intelectuales y culturales que, evidentemente, se sentían desplazadas del aparato de poder político y administrativo, y que aspiraba a participar en el gobierno de España y, de no ser posible, en el gobierno de Cataluña.-

El no dar cabida de una forma equilibrada y proporcionada a todos es el gran problema de la Restauración (que pretende incluir a todo el que tenga poder y peso) Y lo que más le perjudica es que no se enfrenta a unos desarrapados, sino que lo hace a un sector social muy poderoso que reclama su parte para él y para la región en el poder de España. No para acabar con las relaciones con España, como se tiende a creer, sino para regenerar España y ayudar a su desarrollo.

La fuerza de todo esto se pone de manifiesto cuando, en 1901, la Lliga gana por primera vez las elecciones en Barcelona. En 1907, una gran coalición liderada por la Lliga (Solidaridad Catalana), que incluye a carlistas, republicanos, federales... pero principalmente regionalistas, obtiene en las elecciones 41 de los 44 escaños disponibles en Cataluña. El Turno Pacífico ha acabado en la región y la Lliga está en condiciones (por su economía, su política y su sociedad) de exigir un cambio en las reglas del juego que otorgara a Cataluña su autonomía perdida y se permitiera unas relaciones más adecuadas entre centro y periferia. En este discurso hay una gran campaña de opinión dentro y fuera de Cataluña llevada a cabo por Cambó, cuyo slogan era “Por Cataluña y la España grande”.

En el periódico Lo Verdá Catalá salió un slogan que decía “España es nuestra nación, pero Cataluña es nuestra patria”. Esto anuncia ya lo que sucederá después en la historia de nuestro país.

La Lliga Regionalista, aunque consiguió ser un partido de masas, comenzó siendo un partido conectado a la burguesía catalana; respondía a sus intereses de clase. Ese doble compromiso (con el catalanismo por una parte, y con la clase burguesa por otra) dio lugar a episodios sorprendentes como el apoyo a Primo de Rivera (1923) y al golpe de estado contra la II República (1936) Cuando había peligro para la burguesía la Lliga anteponía su apego a la paz social a su compromiso catalán.

  • País Vasco.

Hay algunas coincidencias entre el nacionalismo vasco y el catalán. Pero también hay muchas diferencias importantes:

  • Frente al discurso generalmente autonomista del nacionalismo catalán y a su vocación de participar en el gobierno de Madrid, el nacionalismo vasco era (y sigue siendo en buena parte) un movimiento independentista, declaradamente antiespañol y sin ningún tipo de interés por influir en el gobierno de España. Es de carácter autóctono y autista. Está centrado en la política vasca y empeñado en conseguir la independencia.

Por aquí se llega al tópico de la doble alma del nacionalismo vasco:

¬ Alma autonomista: Se impone pocas veces (Tendencia españolista)

¬ Alma independentista: Es el origen del movimiento y está muy presente en el pensamiento de Sabino Arana, su fundador.

En el nacionalismo vasco siempre han sido claras estas dos tendencias. Aunque hay predominio en el PNV la tendencia independentista, el alma españolista nunca ha desaparecido del todo.

El propio Sabino Arana fundó antes de morir (1902) la Liga de Vascos Españolistas, dando un giro claramente autonomista a su discurso y al del nacionalismo vasco. Por tanto, esta dualidad no sólo está en el movimiento sino también en su fundador.

De todos modos, todas las ideologías con un largo recorrido presentan dualidades de este tipo, aunque no estén tan marcadas como en el nacionalismo.

  • Así como la Lliga Regionalista se considera la creación de una clase social (la burguesía industrial, las clases medias urbanas, las élites sociales...) el nacionalismo vasco es la creación de una persona (Sabino Arana) Eso no quiere decir que la Lliga no tenga importantes personas en concreto (Cambó, Prat de la Riba...) ni que el nacionalismo vasco carezca de una clase social reconocible y en cierto modo directa, pero no es tan reconocible como en el nacionalismo catalán.

Porque la burguesía vasca se sentía más comprendida e implicada en el gobierno de Madrid que la burguesía catalana por varias razones:

    • El tema del ensamblaje entre el capitalismo industrial catalán y el capitalismo agrario castellano supone un importante problema.Sin embargo, el capitalismo financiero vasco y el capitalismo financiero español son parecidos, y su ensamblaje no es tan problemático. Incluso el capitalismo industrial vasco (de la siderurgia, la metalurgia...), tardío con respecto a Cataluña, tiene más vínculos con España por los círculos de poder de Madrid, que la industria textil catalana. Esta relación llega a todas las capas (estilo de vida más parecido, cultura, relación entre familias poderosas, mundo periodístico...) Desde varios puntos de vista, hay un eje Madrid-Bilbao, pero no existe ningún eje Madrid-Barcelona.

    • Si bien la Restauración no incorporó a la burguesía catalana en el poder para equilibrar la situación, sí se concedió a las provincias vascas algo muy importante: se dio carta de naturaleza a un derecho foral de Vizcaya y Guipúzcoa: los conciertos económicos (se incorpora ese fuero vasco en el aparato administrativo tributario del estado, aunque sin restablecer el fuero) Esto suponía el reconocimiento de una cuasi autonomía fiscal. Guipúzcoa y Vizcaya recaudaban sus impuestos con su propio régimen y pagaban al estado el Cupo Vasco (negociado cada año) como pago a los servicios del estado en esas provincias.

Con todo esto se entiende en parte por qué la burguesía vasca no tuvo el fervor “vasco patriótico” y el interés por la autonomía que tuvo la burguesía catalana.

Entonces, ¿por qué tuvo tanto éxito el nacionalismo vasco desde 1895, cuando se fundó el Bizkaia Burur Batzar (antecesor del PNV)? El nacionalismo vasco fue un fenómeno circunscrito a Vizcaya en buena parte. Incluso hoy en día se pude diferenciar una vertiente vizcaína y otra guipuzcoana.

El arraigo del nacionalismo vasco pese a no existir la conexión que explica los grandes nacionalismos es el carlismo y la fuerza de Sabino Arana dentro de un contexto que le favoreció.

Sabino Arana: Procede, por tradición familiar, del carlismo. Es el que convierte una parte del viejo carlismo en nacionalismo vasco para que actúe con éxito en el siglo XX.

No todo el carlismo vasco se pasó al nacionalismo. Pero él recogió una parte significativa (sobre todo en Vizcaya) y le dio señales de identidad nuevas, quitándole algunas cosas del viejo carlismo. La tradición familiar en ambas ideologías es muy importante (se es nacionalista, así como carlista, por herencia familiar)

Sabino Arana sólo recoge del carlismo la defensa de la religión y de los fueros (no de la Corona ni de la patria) Él incorporará el componente racial, fundamental para entender el nacionalismo vasco. Los maquetos (forma despectiva que usa Arana para referirse a los españoles) son los moros para los vascos, los que intentan conquistarles y cambiarles la forma de vida. Son quienes intentan extinguir a la raza euskal. Los maquetos son el pueblo de la blasfemia, de la incredulidad y de las navajas. El euskera es la lengua oficial de la raza euskeriana. El nacionalismo se basa en una teocracia, todo gira en torno a la Iglesia Católica. De hecho, el País Vasco tiene como religión oficial el catolicismo. Aboga por la defensa de los mayores, por el orden y por la piedad. La blasfemia es para Sabino Arana el mayor de los pecados, y tampoco acepta los cantares impíos ni españoles, ni los juegos de azar.

Casi todos los nacionalismos toman la lengua como elemento definitorio del pueblo y de la patria; el nacionalismo vasco toma la raza. Tras ella, vienen la lengua, el pueblo, el territorio y la soberanía.

El castellano es el idioma del liberalismo. Los vascos no deben aprender ese idioma porque el liberalismo es la causa del rechazo a España desde el carlismo. Porque el liberalismo es anticatólico y, por tanto, antivasco. Por ello, es evidente la conexión nacionalismo vasco-Iglesia Católica. El sindicato del PNV debe estar dirigidos por vascos, y no por españoles (es clara la xenofobia)

El nacionalismo vasco rechaza la autonomía por inútil y perjudicial. Pero en 1903, antes de morir, Sabino Arana aboga por la autonomía más dura posible.

¿Qué conexión hay entre la industrialización de la Cuenca del Nervión hacia los '70? La industria, aunque tardía, es más poderosa que la catalana, y transforma el País Vasco y su nacionalismo. ¿Qué relación existe entre el nacionalismo vasco y la Revolución Industrial? ¿Tiene algún motivo la burguesía vasca para militar con el nacionalismo?

En principio, la burguesía no quiere romper el marco económico porque le va bien con el gobierno de Madrid, que le favorece bastante. ¿Qué razón podría entonces tener par apoyar un discurso nacionalista, no autonomista? El nacionalismo vasco es más sentimental que racional. Los vascos (según un tópico) son los más españoles de todos, y de ahí su esquizofrenia (Ej: un nacionalista catalán nunca podría ser novillero pero uno vasco sí lo fue) Por un lado admiran España pero por otro tiene sentimientos de nación propia y única. Esta es la complejidad del nacionalismo vasco, la razón por la que, quizás, la burguesía se adhirió al movimiento.

¿Pero qué le ofrece el nacionalismo vasco a la burguesía? La protección del proletariado industrial inmigrante (=español) que era una amenaza social. Se atemorizaba a la burguesía con que el proletariado español era un peligro para sus intereses económicos de clase. Por ello, un sector de la burguesía vasca, sin dejar de ser españolistas (pro autonomistas) se pasó al sector más xenófobo del nacionalismo. Porque temían que los obreros extranjeros les quitaran su poder. Este es el conflicto de clases que hay detrás del discurso nacionalista.

Socialismo: problemas que planteó el desarrollo del movimiento obrero español.

Fechas importantes:

1879: Fundación del Partido Socialista en Madrid. Su principal portavoz es el semanario El Socialista, fundado en 1886 (7 años después que el partido, paradójicamente)

1888: UGT en Barcelona.

1895: El Partido Socialista tiene su primer concejal en Bilbao.

1910: El Partido Socialista consigue su primer Acta de Diputado (por Madrid): Pablo Iglesias.

1921: Escisión comunista (minoritaria) como en todos los partidos socialistas de Europa al rechazar el ingreso en la III Internacional en 1920.

1931: El Partido Socialista forma parte de un gobierno con tres ministros.

Septiembre 1936: Primer socialista presidente de un gobierno español: Largo Caballero.

1982: El Partido Socialista vence por mayoría absoluta en unas elecciones generales.

Problemas del socialismo español en el momento de su creación.

Se puede creer que con el Partido Socialista se incumple la “ley” según la cuál el desarrollo de los partidos políticos siguen el orden ideología-periódico-partido. El Socialista se fundó después del Partido Socialista.

El núcleo fundador se dio a conocer en el Sexenio Revolucionario, a través de un periódico, La Emancipación (Madrid, 1871-73) A partir de él se empieza a desarrollar en España el socialismo, en reñida competencia con el anarquismo. Se empiezan a vertebrar pequeños grupos marxistas en Madrid, con enormes dificultades para su desarrollo por varias causas:

  • El final de la Primera República y la Restauración supusieron el fin de las libertades temporalmente (prensa, libre actuación de los sindicatos, derecho de agrupación...) en torno a lo que se desarrolló un movimiento obrero. El Partido Socialista se tiene que fundar por tanto en la clandestinidad.

  • Pero un problema más grave es el que presenta dos frentes:

    • Es difícil conectar con una base social suficientemente amplia para dar fuerza, posibilidades de éxito al socialismo español. ¿Con qué base de estas características se podía contar en la España de finales del siglo XIX?

    • Aunque la peculiaridad de las estructuras de clase afectaba al conjunto del movimiento obrero, el anarquismo conectaba mejor con la sociedad, a medio camino entre las estructuras agrarias y tradicionales que el capitalismo no había desarrollado del todo, y la sociedad industrial.

Programa fundacional del Partido Socialista (Madrid, 9/Jul/1879)

  • La sociedad actual se basa en el antagonismo de clases.

  • La explotación se explica por la posesión de las tierras, de la maquinaria... por unos pocos, garantizada por la clase política.

  • Aspiraciones:

    • Abolición de clases.

    • Cambio de la propiedad privada a la propiedad estatal.

    • Poder político para el pueblo.

    • Derechos de asociación.

    • Reducción de la jornada laboral.

    • Prohibición de trabajo para menores de 9 años.

    • Protección a las cajas de socorros mutuos.

    • Aumento en los salarios.

    • Comisiones de vigilancia elegidas por los obreros.

    • Pensiones a inválidos.

    • Escuela obligatoria, gratuita y laica.

    • Justicia gratuita y jurados populares.

    • Milicias populares.

    • Servicio militar obligatorio y universal.

    • Estado dueño de todo y alquila a grupos socialistas.

Estas aspiraciones son los medios más inmediatos para conseguir la igualdad. Este manifiesto lo firmaron 15 tipógrafos, 4 médicos, 2 marmolistas, 2 diamantistas, un zapatero y un estudiante de medicina.

Es un programa que aplica los soportes más radicales, más íntegramente marxistas pero también más reduccionistas de la Internacional en la primer parte del discurso. Luego, éste se hace más moderado, adaptado a la difícil situación de España. El Partido Socialista no pierde de vista que el punto de arranque es difícil, que es un punto muy bajo con respecto a Alemania o Gran Bretaña. Y que para llegar al nivel de estos países hay que luchar por la plena transformación capitalista y democrática española. Son objetivos políticos y sociales a corto plazo, que pretende llegar a un socialismo capitalista, sin revolución. Se pretende que casi todo los dirijan los sindicatos, o que al menos no se prohíba a los obreros ayudarse entre ellos. Es un discurso muy realista y que se va a mantener durante mucho tiempo en esta doble tendencia: por un lado se aplica el socialismo más revolucionario y de escuela, pero por otro lado se es realista y se prefiere la tendencia social liberal y reformista.

En el grupo que firma este documento se echa de menos a los intelectuales (no entran en el movimiento hasta los años '10-20 y serán vistos con prevención por parte del núcleo dirigente durante bastante tiempo), pero se extraña mucho más la ausencia de obreros. El sector socialmente mayoritario de este partido en sus inicios es el de trabajadores manuales, cualificados, insertos no en el nuevo mundo de fábricas industriales, sino en el de los oficios pero sin llegar a ser pequeños burgueses. Se corresponden con los viejos y nuevos oficios de Madrid. Madrid es aún una ciudad sin industrializar, pero es el centro político, de prensa, de servicios... de España. Estas personas son asalariadas pero no en una fábrica, sino que necesitan una cualificación especial, no sólo repiten mecánicamente una actividad. Requieren cierta cualificación, por lo que están en un estrato cultural y económicamente superior al resto del proletariado urbano o rural de la época. Esto es importante, porque ellos son la base social del Partido Socialista de Madrid durante mucho tiempo.

Fuera de Madrid, el socialismo podía encontrar base obrera únicamente en Cataluña, el País Vasco y Asturias.

En Cataluña, la UGT fundada en Barcelona (el Partido Socialista no tuvo implantación hasta 1977, cuando gana por primera vez unas elecciones) sí tuvo un arraigo importante hasta 1900 aproximadamente, cuando perdió terreno frente al enemigo tradicional y gran competidor por el apoyo de y a la clase obrera: el Anarquismo.

Vizcaya será uno de los grandes bastiones del socialismo español durante mucho tiempo, junto con Madrid y Asturias.

La sociedad española, por su escaso desarrollo, no generaba una clase obrera suficientemente grande como para dar fuerza al Partido Socialista. Ahí se ve pillado el Partido Socialista durante mucho tiempo: la falta del capitalismo y el subdesarrollo de España le impiden organizar su revolución y progresar en su ideario. Este subdesarrollo era su mayor enemigo, más aún que la política represiva del régimen. Con un añadido: el carácter racionalista de su ideario chocaba con el ideario radical de muchos proletarios del sur de España, más identificados con el Anarquismo. Esto generaba muchas dudas al Partido Socialista sobre cómo debían actuar. Tanto para conseguir la abolición de clases (fin a largo plazo) como para fines más inmediatos que Europa ya iba consiguiendo (mejoras en el trabajo, subida de salarios, menos horas de trabajo...) España lo veía muy difícil.

El problema principal era que Pablo Iglesias era muy reacio a usar la huelga porque temía la represión del sistema y porque cualquier error de cálculo, cualquier exceso, podría llevar al régimen a la virtual desaparición de la red de Casas del Pueblo, periódicos, sindicatos... que con tanto esfuerzo había fraguado el Partido Socialista. Eran conscientes de su debilidad y sabían que el régimen podía suspender las garantías constitucionales e ilegalizar el partido.

Por tanto, no tenían forma de conseguir nada: ni por la huelga ni por la vía política (ya se sabe cómo eran las elecciones por aquél entonces y el Partido Socialista no conectaba bien ni con los obreros urbanos ni con los agrarios) En todo caso, sólo podían aspirar a algunos ayuntamientos. Su única posibilidad de conseguir algún Acta de Diputado (no para formar gobierno ni para influir demasiado en él, sino para hacerse oír y para gozar de las libertades de los diputados) era formar coalición con el Partido Republicano: la Conjunción republicano-socialista. Ambos son partidos de izquierdas, con un electorado parecido. Si sumaban sus votos podrían tener algún diputado.

Superados los escrúpulos de Pablo Iglesias para unirse con los republicanos la coalición se aprueba en 1909, y esto permite que el propio Iglesias llegue al gobierno por Madrid en 1910.

¿Hasta qué punto le provocaba esta unión cargo de conciencia a Pablo Iglesias? Lerroux era el dirigente radical (el llamado Emperador del Paralelo). Era anticlerical y corrupto, y por eso había que pensarse tanto si hacer coalición con él...

Principales reformas introducidas en el régimen de la Restauración bajo la corriente regeneracionista.

El régimen tomó buena nota del peligro de las consecuencias de sus acciones. Existieron dos líneas de actuación:

  • Liberalizadora, regeneradora, democratizadora...

  • Reforzadora de los elementos autoritarios.

Cronología.

1901: Ministerio de Instrucción Pública.

1903: Instituto de Reformas Sociales.

1906: Ley de jurisdicción.

1907: Reforma electoral y Junta de Ampliación de Estudios.

1908: Instituto Nacional de Previsión (antecedente de la Seguridad Social)

1910: Residencia de Estudiantes.

1911: Legislación sobre Casas Baratas.

1913: Mancomunidad catalana.

1919: Ley de la jornada laboral de 8 horas, que afecta sólo a algunos sectores industriales, y ley del retiro obrero.

Entre 1898-1923 (25 años aprox.) las garantías constitucionales fueron suspendidas en total 23 veces (no siempre en todo el territorio nacional), sobre todo las relativas a libertad de prensa y de reunión y asociación.

Estas medidas tomadas entre 1901 y 1919 plantean ante todo dos cuestiones:

  • La Restauración vive (sobre todo desde 1902, con Alfonso XIII) el dilema de democratizarse política y socialmente o reforzar sus elementos autoritarios. Por tanto, este zig-zag de 20 años muestra esas dudas que llevan al régimen (a los diferentes gobiernos, tanto liberales como conservadores) a dar un paso a delante y otro atrás (se combinan iniciativas reformativas con iniciativas endurecedoras del régimen) ¿Hay que hacer el régimen más democrático y representativo, integrando a las organizaciones de la clase obrera, dando cierto grado de autonomía administrativa a Cataluña, contribuyendo al desarrollo de la cultura, sobre todo a nivel universitario? ¿O hay que tomar medidas como la ley de Jurisdicciones (dura hasta la Segunda República) para reforzar el régimen, para fortalecer el principio de autoridad y beneficiar al poder militar frente al civil?

No es que los gobiernos liberales lleven a cabo las medidas regeneradoras y los conservadores las conservadoras. Son los dos partidos los que saben que tienen que moverse pero no saben hacia dónde. Saben que la sociedad urbana española es dinámica y puede desbordar al régimen si no se toman medidas, pero ¿qué clase de medidas? Las que afectan a la cuestión social (sociedad obrera, porque a la agraria no se la tiene en cuenta) se atraen al proletariado urbano, a las élites urbanas, se busca su colaboración para, a la vez, actuar contra ellas.

Como telón de fondo, la guerra de África, que provoca, entre otros episodios, la Semana Trágica de Barcelona (1909), que puso a Cataluña al borde de la revolución social. De las cuatro crisis políticas que convulsionaron España entre 1898-1923, tres fueron provocadas por las guerras coloniales: 1898 (Cuba), 1909 (Barranco del Lobo, Melilla, Marruecos), 1917 (no) y 1921 (Annual, Marruecos)

  • ¿En qué se quedan realmente estas reformas? De estas leyes, según sus enunciados, hay algunas que ya se sabe a qué fin responden. Hay muchas que pretenden mejorar la situación de la clase obrera (porque la campesina era cosa de la oligarquía y el gobierno no se metía en ello) como en otros gobiernos europeos, aunque sean medidas insuficientes. Por ejemplo, la ley del retiro obrero, la de la jornada laboral de 8 horas o la legislación sobre Casas Baratas.

La educación presenta también un doble frente. Es la Edad de Plata de la cultura española. Hay un esplendor extraordinario que afecta a una minoría que representa la vanguardia social y cultural del país; su deber es contribuir a cambiar la nación. El régimen, aunque no les cuida como otros gobiernos europeos hacen con sus intelectuales, sí presta una especial atención por mejorar el nivel cultural del país (quiere que baje el analfabetismo, facilitar la salida al extranjero de los mejores estudiantes...) y esto tiene una incidencia espectacular en los intelectuales.

El Ministerio de Instrucción Pública tuvo una actuación muy efectiva, aunque estuvo muy condicionado por los estrechos límites de sus presupuestos. Las buenas intenciones de los gobiernos de la Restauración siempre se encontraban con el problema de que no tenían respaldo presupuestario. Porque las prioridades del gobierno, al final, siempre son otras: la guerra de Marruecos, el Clero y, después, el resto.

Ej: En 1898 se dedicó al culto y al clero el doble que a obras públicas y el quíntuple que a educación. En 1901, para educación fue el 4% del presupuesto del estado (frente al 1% anterior) De 1909-1925 el dinero que el estado dedicó a la presencia española en Marruecos fue el doble que el que dedicó a educación. Con Maura en 1907 se aprobó una Real Orden para que bajaran los sueldos de los maestros cuando el gobierno decide construir 6 acorazados.

En definitiva, por muy buenas intenciones que se tengan, al final los cambios reformistas siempre tienen menos peso que la Iglesia y la guerra.

En 1906 se produjo un incidente: un periódico satírico de la Lliga publicó una viñeta sobre el ejército español. Una parte de la oficialidad de Barcelona asaltó la revista y, de paso, la Veu de Cataluña- Ante este escándalo, el gobierno liberal de Segismundo Moret, en vez de tomar medidas contra los oficiales, llevó a las Cortes la Ley de Jurisprudencias, reclamado desde hacía mucho por el sector más duro del ejército, por la que las ofensas contra la patria y las fuerzas armadas serían juzgadas por oficiales militares.

Esto supone una claudicación del poder civil al poder militar, muy presionados por el rey y el ejército.

En 1907 comienza el gobierno largo de Antonio Maura (dos años y medio) Ya había sido presidente otras veces. Pero en esta ocasión tuvo medios y apoyos para poner en práctica su revolución desde arriba y su programa regeneracionista.

Quería acabar con el caciquismo, reformar la sociedad española y poner fin al fraude electoral. Entre sus medidas está la reforma electoral. Su importancia se reduce al artículo 29, que tuvo una enorme trascendencia en el funcionamiento del régimen y la composición de las cortes.

Art. 29: “ En los distritos donde no hubiera candidatos en más número de los que debieran ser elegidos, la elección de candidatos equivale a su elección y los releva de la necesidad de someterse a ellas”

Esto significa que si en un distrito no había más candidatos que escaños en juego esos candidatos eran automáticamente elegidos, sin necesidad de pasar por las elecciones (hasta ese momento sí, aunque salieran seguro ganadores) En virtud de esto fueron elegidos el 29% de los candidatos en 1910, el 21% en 1914... y así hasta 1935. El resto de diputados par las cortes eran elegidos por elecciones normales.

¿Qué tiene esto que ver con el desguaje del caciquismo? En la práctica, siguen ganando los mismos en las elecciones. Entonces, ¿qué sentido tenía el artículo 29? No cambia los resultados electorales, sino los procedimientos electorales. ¿Favorece o perjudica esto a los caciques o ni una cosa ni la otra? En teoría, este sistema reducía el poder de los caciques. Cuantas menos elecciones haya menos poder tienen éstos. En la práctica, simplifica los trámites electorales aunque no cambian los resultados. ¿En qué sentido los simplifica? Cuando la disciplina del régimen, esencial para el buen funcionamiento del sistema canovista, se resquebraja (hay pleitos de liderazgo en el partido liberal, el papel de la corona es conflictivo, fin de la unidad entre el partido conservador y el liberal...) el cumplimiento del encasillado ya no es tan evidente, y el régimen ya no funciona como una máquina. Los caciques hacen lo que quieren y es difícil cumplir las previsiones electorales. Así, cuanto menor sea la participación de los caciques menos son las sorpresas.

Este sistema no acabó ni con el caciquismo ni con el fraude electoral. Sólo puso a punto la máquina electora, que empezaba a chirriar.

El regeneracionismo de Maura consiste en el rechazo de la maquinaria electoral, no del fraude electoral; no le molesta que el Parlamento no represente al pueblo, sino que haya Parlamento; que la prensa abuse de su libertad de expresión, sino que haya prensa; que los partidos políticos no representen al pueblo, sino que haya partidos políticos...

Las elecciones bajo el mandato de Maura fueron, sin embargo, las más fraudulentas de la historia de la Restauración. Así pues, aunque hay buenas intenciones, al final el poder tiene un margen de elección limitado (por ejemplo, por los presupuestos) Y en estas elecciones es donde se ven sus prioridades.

DE LA SEMANA TRÁGICA A LA CRISIS DE 1917.

No es una crisis total, pero sí una cuesta abajo. Surge la duda de si hay que democratizar el régimen (permitir la apertura de la sociedad española a las fuerzas políticas que habían estado marginadas mucho tiempo...) o si seguir con el Maurismo (encasillarse contra una oposición cada vez más fuerte, con mucho respaldo popular, y ser más reaccionario, reforzar el poder militar y las instituciones...)

La Primera Guerra Mundial influyó mucho también en la sociedad española. Y junto a este dilema se produce una brutalización, una represión por parte del régimen, un gran terrorismo de la política española, que llegará a su cenit con el bienio bolchevique. Es una radicalización por parte del poder y de los grupos de la oposición. Y, principalmente, del anarcosindicalismo (CNT, 1911) que hace una apelación al terrorismo como única salida del régimen para cambiar una sociedad que no puede cambiar desde la política. Esto se plasma en el asesinato de dos presidentes (1912, Canalejas; 1921, Eduardo Dato) La violencia es la forma de atajar la crisis política de esos años.

Esta crisis se acelera con la Semana Trágica (última semana de Julio de 1909), que virtualmente pone fin al gobierno de Maura. Generó gran desconcierto en la sociedad española. Esta crisis fue provocada por el desastre militar del Barranco del Lobo (Marruecos), y está muy relacionada con la crisis de Annual (1921) Se relaciona mucho por tanto las guerras coloniales, la crisis social y la crisis política. Este impacto de la pérdida de las colonias en la sociedad española tiene dos razones:

  • Cada revés del ejército español en el Norte de África reaviva la polémica noventayochista del pueblo español, de su ejército e instituciones por mantener un mínimo status colonial. Es la muestra del declive de España a finales del siglo XIX. Muestra la decadencia del pueblo, el fracaso del ejército y la incapacidad del régimen.

  • Las guerras coloniales ponen de manifiesto más que ninguna otra cosa las profundas injusticias sociales de la restauración. La oligarquía gobierna en su propio provecho y en perjuicio de la mayoría. En África, parece evidente que la presencia militar interesa sólo a una minoría que se juega su prestigio, su fortuna y su carrera (Ej: Conde de Romanones, Alfonso XIII, los militares...) Mientras que la carne de cañón la proporcionan las clases populares, que son los que tienen la obligación de hacer el servicio militar (a partir de 1912 lo tienen también los hijos de los privilegiados, que sin embargo pueden abstenerse de hacerlo en África pagando unas altas tasas que los pobres no se pueden permitir) Así pues, la guerra de África sigue recayendo en las clases populares.

Ningún otro aspecto de la vida española muestra las injusticias sociales de la época como éste. Esto provoca una doble reacción:

  • La búsqueda de responsabilidades y culpables del desastre (militares que no han sabido dirigir las operaciones, políticos que no han sabido nombrar oficiales, prensa que desmoraliza...)

  • Conciencia de la injusticia que supone que los únicos que dan la vida forzadamente en el Norte de África por un país que no les da nada a cambio son los hijos del pueblo, que no tienen medios de librarse del servicio militar en África.

El incidente que desencadenó la Semana Trágica en 1909 es más grave: las autoridades están alerta por el tema del Barranco del Lobo. Para reforzar el ejército en África llaman a filas a un contingente de reservistas (ya licenciados) Para que su traslado sea lo más rápido posible el gobierno llama sobre todo a reservistas que vivan en Cataluña (aunque la mayoría procede de otras regiones)

La Semana comienza con una huelga general convocada por los sindicatos obreros de toda España, aunque quedó confinada sólo a Cataluña. De esta manera surge una sublevación de la clase obrera catalana, con apariencia de revolución social y una violencia inusitada. De un lado, se provocó el pánico de las clases acaudaladas de todo el país y también se desencadenó una feroz represión del gobierno.

El resultado de esa última semana de Junio son varios muertos, muchas detenciones, suspensión de las garantías constitucionales, torturas a los prisioneros, caza de brujas dirigida por la prensa madrileña, que pretendía personificar el miedo de la derecha española en un culpable para acabar con el miedo a esa casi revolución social. Y ese culpable acabó siendo Ferrer i Guardia (masón, anarquista, de ideas avanzadas...) Todos le señalaron como organizador de un movimiento que fue bastante espontáneo. Su condena a muerte desencadenó una gran campaña, dirigida sobre todo contra el gobierno español y Maura, pero no logró la amnistía de Ferrer, que acabó siendo ejecutado. Pero todo esto tuvo muchas y muy importantes consecuencias en el funcionamiento del régimen.

Alfonso XIII, viendo la impopularidad de Maura y ante el riesgo de que con él no sólo caiga el régimen sino también la monarquía, le hace dimitir. Esto tuvo unas consecuencias muy importantes: a partir de 1909 el rey toma la iniciativa en la marcha política del régimen, en el turno pacífico. No sólo hace uso de sus prerrogativas constitucionales como hasta ahora sino que decide también cómo quiere que vaya el gobierno, tiene iniciativa (antes sólo retiraba la confianza cuando había sido pactado previamente; ahora ya no) Esto crea un antecedente peligroso en la función del rey en el régimen. A partir de 1909, la prensa española hablará, de forma irónica, de crisis orientales (provocadas en el palacio de Oriente)

1909 tuvo otra consecuencia más: agravó la crisis de liderazgo y las divisiones internas del partido conservador, que se venían sucediendo desde la muerte de Canovas. Maura le declarará la guerra a su propio partido con sus ideas, se llevará mal con todos y se negará a firmar un gobierno hasta la aparición en el panorama político de Eduardo Dato.

En los años siguientes, Canalejas intentó un tímido intento de democratización del régimen y un endurecimiento con la prensa, por ejemplo. Murió en 1912 asesinado.

Hasta 1914 (cambio político importante) el proceso de descomposición del turno pacífico, de los dos grandes partidos y los problemas entre el poder civil y el militar son problemas claros, y no se sabe muy bien cómo actuar con respecto a ellos.

Con la Primera Guerra Mundial cambia el ciclo a pesar de que España no participó en la guerra. ¿Por qué no lo hizo? Porque no tenía un móvil claro, salvo la posible solidaridad política que pudiera existir con algún país. También porque la casa real estaba emparentada con todas las casas reales europeas. Las vinculaciones familiares eran tan estrechas que no podía decantarse por uno u otro bando sin romper lazos familiares (aunque esto no fue determinante) Y porque España, desde el siglo XIX, cuando se le trató como un país derrotado tras las guerras napoleónicas, casi no tuvo política exterior con respecto a Europa, sobre todo por la conciencia de decadencia nacional. Canovas prefirió el “recogimiento” para definir la no política exterior de España cuando no tenía nada que pintar en el mundo. Esto explica que España no estuviera en las alianzas de Europa, alianzas que arrastraron a todos los países a la guerra.

Este aislamiento de España respecto a Europa en guerra tiene una doble consecuencia:

  • Intenso debate de la opinión pública, fuerzas políticas, prensa... sobre el partido que debería tomar España ante la guerra, el bando más próximo a los intereses españoles (aliadófilos = izquierda liberal contra germanófilos, extrema derecha, conservadores...) Este debate apasionó a la población española y aumentó la venta de periódicos. Pero la mayoría de ellos recibían subvenciones de unos u otros países para que hicieran propaganda de ellos. Hasta el periódico de la CNT recibió subvenciones de este tipo por parte de Alemania (como sabía que España en ningún caso se aliaría con ella, prefería tenerla como nación no beligerante, y eso lo podían lograr los anarquistas, que no querían ir de ningún modo a la guerra. Por eso les pagaron.)

  • Impulso de la neutralidad española a la economía del país. La relativa parálisis de muchos de los países en guerra permitió a España convertirse en proveedora de los productos agrícolas e industriales, muy demandados en Europa y que España producía tradicionalmente o que comienza a producir con el conflicto (hierro, carbón, productos agrícolas, químicos, barcos, productos textiles...) Europa se convirtió en el mercado exterior soñado por España desde que perdiera sus colonias. Era una oportunidad única que sirvió para provocar una gran expansión económica y para crear mucha riqueza (muy concentrada, no obstante) También generó empleo para industrializar y para (con la expansión económica aumenta el número de los anarquistas) desarrollar el movimiento obrero (UGT, CNT...)

Pero a la vez que el desarrollo económico acabó con la guerra (mucho de los conseguido se gastó en drogas, en prostitutas...) este desarrollo también provocó una crisis social (se inicia desde el principio del despegue industrial) A pesar de que a la clase obrera le llegó este desarrollo económico (hay más trabajo, salarios más altos, más poder de presión...) también tuvo otros efectos: la crisis social no acabó a la par que la guerra, sino que se agravó con el ejemplo de la Revolución Rusa (1917) Con el fin de la Primera Guerra Mundial hay mucho paro, bajan los salarios... y esto genera mucha presión social. Pero antes de que acabe la Primera Guerra Mundial ya existía la crisis. ¿Por qué? Porque si la sociedad española se vuelca en el mercado exterior, el interior se desabastece y hay inflación (fenómeno nuevo en la economía española) Esto le afectó tanto a la clase obrera como a los sectores sociales con sueldo fijo que trabajaban en sectores sin una especial relevancia en esa coyuntura económica y que, por tanto, no permitía a los trabajadores ocupados presionar para conseguir mejoras salariales. ¿Qué trabajadores son estos? La clase media, principalmente. La clase media que vivía de los presupuestos del estado (militares, funcionarios...)

Con esto se entiende por qué muchos oficiales de la península (en África era distinto) se organizaron en las Juntas de Defensa (1916) y desafiaron al régimen con desencadenar un movimiento subversivo haciendo causa común con la izquierda sindical.

LA CRISIS DE LA RESTAURACIÓN: 1917-1923.

Diversas circunstancias explican por qué en 1917 se sucedió la crisis más grave de la Restauración hasta ese momento. Hay un proceso de desintegración del gobierno de un país dividido, que se mueve a dos velocidades: la España urbana vive una rápida evolución mientras que la España rural no están estancada pero va mucho más lenta. Esta contradicción (que Ortega llamó el conflicto entre la España Oficial y la España Real) se agravó cuando el dinamismo de la sociedad española (aunque sólo fuera por parte de un sector de la sociedad, el urbano) va dejando atrás a un gobierno que, por mucho que se esfuerza en actualizarse, se ve desbordado por una situación de gran efervescencia social, cultural y económica. La Primera Guerra Mundial aumenta la brecha entre sociedad y estado, y profundiza en sus conflictos, reforzando la deriva autoritaria del gobierno y creando una situación que es beneficiosa en primera instancia (crea economía, aumenta el sector industrial y los procesos migratorios del campo a la ciudad...) pero que luego tiene efectos perniciosos (inflación, impacto negativo en la clase media asalariada...) A partir de aquí, entendemos por qué los militares peninsulares en Barcelona en 1916 organizan una especie de sindicatos profesionales (las Juntas de Defensa), con carácter corporativo (luego evolucionan a un discurso más político) Estas Juntas de Defensa se extienden desde Cataluña a toda España y son la expresión de un problema presupuestario, de la hipertrofia del ejército español y de la profunda división interna del ejército español entre oficiales africanistas y peninsulares. Estos últimos reclaman contra una parte del ejército que está, desde su punto de vista, muy privilegiada con respecto a los presupuestos (todo va para las guerras de África), en el trato del poder y del rey hacia ellos y con respecto a la política de ascensión y nombramiento por parte del gobierno de la época (ascendían los oficiales con méritos de guerra. Por ello, a los militares peninsulares, ocupados principalmente en tareas administrativas, les resultaba muy difícil continuar con su carrera, mientras que los africanistas, metidos continuamente en guerras, ascendían a gran velocidad) Piden, por tanto, que se restablezca el sistema de escalas cerradas (se ascendía automáticamente por antigüedad en el ejército)

Ante la resistencia del gobierno para otorgarles lo que pedían, el discurso de las Juntas de Defensa se hizo más político, y pasan por el regeneracionismo gubernamental (que luego se convierte en el discurso de todos los grupos de la oposición) lo que acerca al ejército y a la oposición política, tradicionalmente enfrentados.

Esto lleva a las Juntas de Defensa a radicalizar su oposición al régimen, a dirigirse expresamente a Alfonso XIII, a confluir con las posiciones más radicales de la oposición política y del movimiento obrero frente al régimen.

Esto es lo que trasciende a la crisis de 1917: hay una oposición general al régimen por parte de sectores muy diferentes (los militares en las Juntas de Defensa, el movimiento obrero muy fuerte desde la primera huelga general, los sindicatos, la oposición política, intelectuales, muchos otros no afiliados a partidos políticos...) Lo que se plantea es la convocatoria de elecciones democráticas a Cortes Constituyentes (para hacer una Constitución. Son distintas de las Cortes Ordinarias)

La oposición política muestra el gran rechazo de la sociedad al régimen. De Julio a octubre de 1917 se organiza en Barcelona una asamblea de Parlamentarios (68 diputados y senadores de las cortes) pertenecientes a grupos parlamentarios opuestos al régimen. Esta asamblea actúa sobre todo en Barcelona, aunque también convoca reuniones en otras ciudades. Su objetivo es la convocatoria de elecciones a Cortes Constituyentes por parte del gobierno (la oposición no puede convocar elecciones, sólo el gobierno puede) Querían empezar de cero y hacer una nueva constitución en la que cupiera toda la España Real.

¿Quiénes formaban la asamblea Parlamentaria? Socialistas, nacionalistas catalanes (su motor es la Lliga de Cambó), republicanos y el Partido Reformista de Melquíades Álvarez (republicanos de izquierdas, dispuestos a gobernar con una monarquía democrática) En este partido milita Manuel Azaña (futuro presidente del gobierno y último presidente de la República española) El partido Reformista representa a las clases medias liberales marginadas por la oligarquía. También a las élites intelectuales activas. Su principal plataforma es la revista España (1915) en la que participaban Ortega y Gasset, Unamuno, Azaña... Era una revista aliadófila (subvencionada por los ingleses) y que se aproxima en cierto modo al nacionalismo (de ahí el nombre) También participa del republicanismo, del republicanismo histórico y del movimiento obrero. Sobrevivió gracias al dinero de los aliados, aunque sus colaboradores estaban comprometidos altruistamente con los aliados. Esto también llevó a la extraña crisis de 1917.

En agosto de 1917 hay una huelga general contra el régimen. Las Juntas de Defensa piden la regeneración política del estado a partir de sus peticiones laborales. La asamblea Parlamentaria representa a una oposición heterogénea.

La Lliga es muy importante dentro de esta asamblea. Explicando su trayectoria en zig-zag y sus relaciones con la Restauración, se entiende que la Lliga critique a un régimen que no entiende a Cataluña y que lo margina. Pero nunca antes el hastío había llegado tan lejos. Por ello se une a una plataforma en la que confluyen todas las corrientes con un objetivo común: la Asamblea Parlamentaria. Probablemente, este radicalismo no sería comprensible sin tener en cuenta (además de la peculiar trayectoria de la Lliga) un hecho que la Lliga consideró una declaración de guerra por parte del gobierno español y que la llevó a radicalizarse tanto (a pesar de representar, entre otras, a la clase media catalana): el intento del Ministro de Hacienda de introducir un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de la guerra, obtenidos por aquellas empresas que comerciaban con los países en guerra. El impuesto iba a caer sobre el núcleo duro del nacionalismo catalán (su burguesía industrial y comerciante) Por tanto, la Lliga consideró a Santiago Alba (el ministro de Hacienda) como un incitador de la guerra contra el empresariado catalán.

A la vez, hay que señalar la debilidad del gobierno. Alfonso XIII tomó las decisiones a partir de 1917, porque los gobiernos son cada vez más inestables. Pero su margen de maniobra para sacar al régimen del problema (irreversible a partir de esta crisis), teniendo en cuenta que Alfonso XIII no quiere la democratización del sistema pero tampoco quiere una dictadura militar, era muy escaso. Sólo podía explotar al máximo las divisiones de la oposición, destituir al ministro de guerra, presentar cambios en la política de nombramientos militares y hacer concesiones al ejército y a la Lliga. Así, el ejército saldría a la calle y destruiría la Asamblea Parlamentaria. Pero esto sólo capeaba el temporal de momento.

¿Qué podía ofrecerle Alfonso XIII a la Lliga para que dejara la Asamblea, siendo este grupo el motor de la misma? Entrar a formar parte del gobierno dominando el ministerio de Hacienda (Ventosa i Calvell) y el ministerio de Instrucción Pública (L. Rodes) Así, la Lliga pasaba de liderar la oposición al régimen a formar parte del gobierno en Noviembre de 1917, acabando al mismo tiempo la corta historia de la Asamblea de Parlamentarios. Con esta estrategia, Alfonso XIII contaba con el apoyo del ejército (fuerza de la oposición) y de la Lliga (motor de la oposición)

Además, aunque España estaba algo aislada del mundo hacía tiempo, sobre todo a partir de la Primera Guerra Mundial, que el resto de países también influyen en nuestro país. Con la Revolución Rusa (1917) y el triunfo del bolcheviquismo se refuerza la sociedad de clases de las distintas burguesías españolas (industrial, agrícola...) y se crea una especie de orden contra el movimiento obrero, en alza por la industrialización y estimulado por la esperanza que a la CNT y a la UGT les llega de Rusia. Porque la Revolución Rusa de 1917 suponía un cambio histórico para las expectativas y horizontes de España: si la revolución comunista era posible en un país tan atrasado como Rusia, también lo sería en España.

A partir de 1917, hay una polarización social de España, aumenta el radicalismo social, los disturbios en Andalucía y Cataluña, el terrorismo y la guerra sucia contra él. En los años siguientes, la crisis social pasa a un primer plano en la opinión pública y la crisis política se olvida un poco. Así, Alfonso XIII puede recomponer las alianzas de clase (burgueses, ejército...), aterrorizadas por el ejemplo ruso, si bien esta recomposición fue sólo a corto plazo.

A partir de Noviembre de 1917, el rey recurre a una forma de gobierno nueva (un parche) que permite prolongar durante unos años la agonía del régimen: los gobiernos de concentración (conservadora, liberal o nacionalista, según su composición)

¿Qué son estos gobiernos? Desde 1909 (y probablemente desde antes), con al caída de Maura, el turno pacífico se ha roto en la práctica por la división interna de los dos partidos. Al existir diversas tendencias, cada una liderada por un político, cada vez que hay una crisis de gobierno Alfonso XIII ya no puede ir a las iniciativas de los dos partidos, que están tan divididos que no pueden pactar una crisis de gobierno. El turno pacífico deja de funcionar. El problema para el rey era elegir en cada crisis, no sólo el partido al que daba el poder, sino también a la tendencia dentro de dicho partido. Y eso teniendo en cuenta que en general las relaciones entre cada facción eran mucho peores que con el partido contrario (cainismo dentro de los partidos políticos) Ej: Antonio Maura le declaró la guerra a las facciones del partido conservador y se llevaba muy bien con el partido liberal. Ya no existen mayorías absolutas, sino 8 o 10 pequeños partidos que no estaban en disposición de ganar unas elecciones.

Por eso, los gobierno de concentración conservadores o liberales suponen el reencuentro en un gobierno de facciones enfrentadas en un partido. Los gobiernos de concentración conservadores tienen representantes de todas las facciones del partido conservador. Los gobiernos de concentración liberales, lo mismo pero respecto al partido liberal; y los gobiernos de concentración nacionales reúnen a conservadores, liberales y de la Liga (Ej: Cambó)

El detonante final de la caída del régimen fue el desastre de Annual (1921) Además, también influyó el deterioro político y la crisis social, sobre todo en el trienio bolchevique (1918-20) No se le llamó así porque estuvieran los bolcheviques en el poder, sino por la radicalización de los actores sociales (clase obrera, sindicatos, empresariado...) Todos dieron un giro hacia una gran violencia y este momento representa una gran crispación social que se agota en sí misma sin que haya un verdadero proceso revolucionario.

Este clima (sobre todo se daba en al Cataluña Industrial y en el campo andaluz), dado que el anarquismo es cada vez más fuerte, se puede medir por el número de huelgas:

  • 1915: 169 huelgas.

  • 1916: 237 huelgas.

  • 1917: 306 huelgas.

  • 1918: 463 huelgas.

  • 1919: 895 huelgas.

  • 1920: 1060 huelgas.

  • 1921: 263 huelgas.

Hay otra dimensión que expresa el radicalismo: el deseo de un cambio profundo por parte del movimiento obrero y el miedo de la derecha a un estallido revolucionario. Esto es el pistolerismo (recurrir al temor, a la violencia, a los atentados... por parte de un sector minoritario y radicalizado del anarcosindicalismo, no por parte de toda la CNT) Este sector apuesta por la violencia para conseguir el poder político, social y económico, y lo realizan tanto obreros extremistas de la CNT como empresarios, el sistema... En Cataluña es donde más pistolerismo se produce. La patronal catalana y las autoridades (Martínez Anido) pretenden atajarlo del mismo modo: con el contraterrorismo. Es una espiral de violencia que continua más allá del trienio bolchevique.

Este es el clima social que precede en Barcelona a la proclamación de Primo de Rivera. Barcelona es el centro del estallido de violencia del país en los últimos años de la Restauración. Primo de Rivera usa la lucha contra el terrorismo como excusa por su proceder. Por ello, no es casual que éste se produzca en Barcelona y que su principal apoyo, aparte del del rey y del ejército proceda de la Lliga Regionalista (con Primo pierde sus derechos de mancomunidad, pero defiende los derechos de la clase media industrial. Antepone la lucha de clases a su catalanismo)

Antes de 1921 hay que insistir en que, a pesar de los gobiernos de concentración (recomponen precariamente la unidad política del régimen), forzados por el rey, ya no había turno pacífico, ya no era un régimen bipartidista y las cortes son más de un sistema multipartidista por la división interna que no había en los primero 20 años del régimen y que ahora sí existía.

Como ejemplo, saber que las cortes de 1921 estaban formadas por 23 mauristas, 22 ciervistas, 43 prietistas, 28 alvistas, 30 romanistas, 17 regionalistas, 8 reformistas, 3 jaimistas, 1 integrista, 1 católico, 177 datistas, 12 independientes, 16 republicanos, 4 zauristas, 5 gassetistas, 4 socialista, 2 fallecidos, 2 actas dobles y 2 actas anuladas. En total, 410 diputados. Las elecciones las ha pedido Eduardo Dato, que es el que sigue consiguiendo la mayoría de los votos gracias al fraude electoral. Pero ya no basta esto, porque aunque es el partido mayoritario, ya no tiene mayoría absoluta. Queda el fraude electoral de la Restauración pero ya no es un régimen estable y eficaz, por lo que el gobierno está condenado a formar gobiernos de “coalición” (son los gobiernos de concentración) que se acaban poniendo de acuerdo sólo para que no caiga la monarquía y, con ella, el orden social (lo que afectaría a los intereses de clase) Pero no porque realmente tengan algo en común.

Pero el régimen está abocado a cambiar, hacia la dictadura o hacia la democracia. El último gobierno intenta llevar al régimen hacia la democracia, para hacer una transición controlada desde arriba y que no hubiera crisis social; esto ocurre en 1921.

Ese mismo año se asesina a Eduardo Dato, por el trasfondo de crisis social y el pistolerismo (Cataluña vive al margen de la Constitución) No se trata de acabar con la violencia sino con el enemigo de clase. Y esto se nota porque las mayores represalias se toman contra los sectores más moderados de la CNT y no contra los radicales, que son los que practican la violencia y el terrorismo. Lo importante para ellos es acabar con la CNT, enemigo de clases, y no con los que emplean la violencia.

Y para postre, el desastre de Annual (julio 1921), en el que el ejército español sufrió una nueva derrota contra Abd-el-Krim (jefe de las partidas rifeñas, de los insurgentes de la zona de Marruecos)

Lo que ocurre en Annual (costa) es que el ejército español, que había progresado en esa dirección de manera imparable en los meses anteriores, reciben una ofensiva de Abd-el-Krim en el primer punto de las posiciones militares, y esto produjo el pánico en las tropas españolas, pánico que se transmitió aumentado de una a otra posición hasta llegar a Melilla y producir la sensación de que se había hundido toda la cadena de posiciones laboriosamente formada en los meses anteriores, y que Melilla estaba inerme a los ataques de Abd-el-Krim.

Es algo incomprensible la forma del ejército español de operar en los meses anteriores, avanzando rápidamente y con posiciones frágiles que cayeron a la primera ofensiva. Era incomprensible para la opinión pública por qué España tenía que tener tropas en África. También, que el ejército no hubiera podido someter a las partidas de Abd-el-Krim. Era incomprensible el desastre en general y cómo habían abandonado las posiciones a lo largo de toda la costa hasta dejar Melilla indefensa.

¿Qué respuestas se daba a esto?

  • ¿Por qué se había producido ese avance si era tan criticado? Porque había sido apoyado por el rey contra la opinión de su gobierno y de parte de los militares (Berenguer) porque Alfonso XIII tenía interese económicos en la zona. Su codicia le llevó a instar al ejército español a una operación suicida, que supuso muchas bajas y prisioneros. Lo que la corona española se jugaba en Marruecos, por encima de sus intereses económicos, era su prestigio, que confundía con el prestigio del país.

  • ¿Por qué el ejército no podía vencer a las guerrillas? Esto plantea un problema doble:

    • La injusticia social de las guerras coloniales. Mueren soldados que hacen el servicio militar por obligación y que pertenecen casi siempre a las clases populares.

    • Según los sectores más críticos y progresistas, esto se explica por la incompetencia de los oficiales españoles y por la corrupción del ejército de África, lo que explica el mal uso de los grandes presupuestos de que disponía el ejército de África y que, muchas veces, iba a parar a los bolsillos de algunos oficiales corruptos y no a materiales, comida o armas.

    • La filosofía de vida de muchos oficiales africanistas: no luchaban por su país, sino por tener una aventura personal y ascender en su carrera.

En 1921 no se sabe si esto va a conducir al régimen a una dictadura o a la democracia, pero sí se sabe que el desenlace de esta larga crisis está cerca.

La reacción del régimen ante el desastre de Annual provoca la sorpresa y el disgusto del sector más duro, porque las Cortes, en medio de una fuerte presión de la opinión pública, de las izquierdas y de parte de sus propios miembros, da instrucciones para que haya una investigación sobre lo ocurrido en Annual, para ver qué hacer ante la cuestión de los prisioneros.

Abd-el-Krim, que había sido administrativo para el estado español, entendía la guerra como los europeos: desde un punto de vista económico: cambiaría los prisioneros de guerra por dinero. Pero, ¿debía el ejército y el estado español pagar por los oficiales que habían sido incompetentes y corruptos? Se acabaron pagando los rescates, pero el tema estuvo candente durante mucho tiempo. Aunque no está probada la veracidad del el siguiente hecho, lo importante era que la opinión pública sí lo creía; que Alfonso XIII, cuando decidió pagar, dijo “Que cara paga España la carne de gallina”. Esto muestra claramente el clima de estos años previos al pronunciamiento.

La investigación sobre el desastre de Annual la lleva a cabo el general Picasso, con todas sus consecuencias (existía el riesgo de poner en evidencia a Alfonso XIII) Y esto da lugar al Expediente Picasso. Que las Cortes pidieran un expediente de esta naturaleza indicaba que el Parlamento empezaba a actuar como un verdadero Parlamento democrático, que la crisis estaba cambiando y podía conducir a otra crisis entre quienes aceptaban el expediente (el partido socialista cobró gran importancia por ser quién movía el tema) y los investigados.

Esta es la deriva final del régimen, que se produce durante el último gobierno constitucional, presidido por García Prieto, que pertenecía al sector más democrático del partido liberal. En 1923, García Prieto fue depuesto por Primo de Rivera, pero antes había presidido el último gobierno de la Restauración en unas condiciones (debate nacional por el Expediente Picasso, seguridad de la opinión pública de que el rey era culpable...) bastante contraria.

Los cambios hacia una mayor apertura a la democracia se ven también en la presidencia del gobierno de los diputados: el líder del Partido Reformista (republicano aunque dispuesto a colaborar con una monarquía democrática) es el presidente del gobierno: Melquíades Álvarez, y esto también hace posible un cambio hacia la transición democrática.

Nunca sabremos qué podría haber pasado, pero en las conjeturas que nos hagamos hay que incluir la intención de García Prieto y de su gobierno de restablecer la Constitución en toda España, de acabar con al guerra sucia y de gobernar según el estado de derecho.

La apertura democrática se cobró una víctima, de gran valor simbólico: Martínez Anido (gobernador general de Barcelona) que fue destituido de su puesto. Lo que explica que un sector del poder recurriera al pronunciamiento militar en septiembre de 1923.

El pronunciamiento se produce en Barcelona porque era el epicentro de lo que sucedía en España (movimiento obrero, economía española...) Estos son los argumentos de Primo de Rivera (junto a algún otro) para el pronunciamiento: la lucha contra el terrorismo y la violencia, contra los regionalistas, el derrocamiento de un régimen corrupto, la regeneración nacional y el comienzo de la transición política para poner al país al día. También se puso un tiempo para finalizar el Expediente Picasso. Estaban hartos de buscar responsables, y por eso el rey los apoyó.

EL PRONUNCIAMIENTO DE PRIMO DE RIVERA.

A pesar de los síntomas e indicios que había desde 1921 que apuntaban a una transición democrática, la casi inexistente resistencia al golpe hicieron que estas tentativas de apertura exterior no llegara a calar en la sociedad española. Así que el pronunciamiento se vio, más que con rechazo, con alegría y alivio en la mayoría de los casos porque supuso la caída del régimen de la Restauración.

En 1923, Miguel Primo de Rivera (Capitán General de Cataluña) y pocos más (el pronunciamiento fue casi individual) decidieron pronunciarse y tomar el poder, teniendo a su favor el desprestigio y hartazgo hacia el régimen canovista. Las reacciones ante el pronunciamiento fueron variadas:

  • Primo de Rivera contó con el apoyo entusiasta de Alfonso XIII (aunque nunca sabremos si estaba al tanto de que se pronunciaría, lo claro es que aceptó a Primo de Rivera y le llamó a formar gobierno) El rey está en un momento delicado por el Expediente Picasso sobre el desastre de Annual, y cualquier cosa que le permitiera librarse de dicho expediente sería bienvenida; esto fue lo que Primo le prometió. Además, Alfonso XIII quería una dictadura, por lo que prestó un apoyo muy superior al régimen de Primo que el que había prestado a cualquier gobierno constitucional anterior. Se reproduce en España una situación similar a la de Italia en 1922.

  • Predisposición general a dar por buenos los argumentos de Primo de Rivera, no por su credibilidad, sino por el desprestigio del régimen anterior.

  • La izquierda española que había combatido al régimen canovista y que era contrario a la monarquía, en cierto modo tuvo un cierto alivio en la caída de la clase política. Claro que estaba por ver qué pasaba después.

  • Otras reacciones como las de Luis Bagaria, gran dibujante (el mejor de la época) de izquierdas y un poco ácrata. Pertenece a un cierto sector de izquierdas que no está en contra de la dictadura, que no la ve muy mal.

  • La derecha también estuvo a favor de la dictadura. El general que comenzó teniendo el favor de todos (Maura) acabo perdiendo todos los apoyos.

  • Françes Cambó. Representa la conexión catalana (Lliga) A riesgo de perder las concesiones que habían conseguido apoyaron a la dictadura. La burguesía catalana estaba preocupada por su supervivencia como clase, por el movimiento social y por la lucha contra el terrorismo anarcosindicalista, y ante este panorama la autonomía quedaba en un segundo plano. Lo primero es la paz social. Los antiguos gobiernos no habían podido mantenerla después de destituir a Martínez Anido (jefe de la guerra sucia contra el terrorismo) y Primo de Rivera iba a restituirle, entonces ellos apoyarían a la dictadura aún a riesgo de perder su mancomunidad porque ese nombramiento sí aseguraba la paz social que ellos buscaban.

El fascismo parece ser la única salida, como se había hecho antes en Italia. ¿Es suficiente esta identificación entre el régimen italiano y el de Primo de Rivera-Alfonso XIII para garantizar la dictadura y el fascismo? Más allá de la voluntad de hacer igual el modelo italiano hay otras razones de fondo para diferenciar el régimen de Primo con el de Italia. A finales de 1923 Mussolini sólo llevaba un año en el poder y la dictadura aquí tardó mucho en instalarse. Así que el significado de entonces no es el mismo que el que ahora se le da a las dictaduras.

La censura, que había sido una “excepción frecuente” en el régimen Canovista, se va a convertir ahora en algo usado normalmente en las relaciones de la dictadura con la prensa, por higiene pública.

No hay Parlamento ni elecciones ni clase política. No existen las libertades aunque haya cierto grado de tolerancia. Hay una diferencia clara: si el fascismo es la aniquilación política y física de la oposición, con Primo de Rivera el adversario político sólo estaba sometido a vigilancia, pero no era destruido por la dictadura. En vez de crear su propio sindicato, Primo de Rivera trata de convertir la UGT en el sindicato oficioso del régimen. Para empezar con ello, los socialistas no secundaron la huelga que sí convocó la CNT (argumentaban que los obreros no debían salir a la calle a defender el régimen de la Restauración), aunque tampoco apoyaron el pronunciamiento militar.

A partir de aquí, se sucedieron actos amistosos entre el sindicato y Primo de Rivera y sus colaboradores, que decían que eran los más fieles representantes de la clase obrera. Así que es casi totalmente diferente el fascismo en España del fascismo en Italia y en Alemania (más tardío), donde el partido en el poder creó sus propios sindicatos. En España, sólo se intenta cambiar a la UGT con un programa social y económico ambicioso.

Primo de Rivera pensaba que el parlamentarismo y el liberalismo habían desaparecido en el mundo (era muy inocente en ese aspecto), así que creía en un estado precursor de la economía, de la sociedad... Era el intervencionismo, de ahí el apoyo socialista. Sin embargo, existía una doble vertiente en algunos temas, como el de la mujer: por una lado, se defendía el papel tradicionalista y por otro lado, se pedía más participación de la mujer en la vida política porque ellas representaban la moralidad.

Así que existieron grandes contradicciones que hacen que el régimen no funcione a pesar de sus buenas intenciones. Por ejemplo, si en la educación toda la relación era con la Iglesia en el mundo laboral era con la UGT. Y la iglesia no tenía mucho que ver con la UGT.

Primo de Rivera quería contentar a todo el mundo, pero eso es imposible: se debía elegir entre un modelo socialdemócrata o el nacionalista, militar y conservador. ¿Por qué? Porque si no se chocaba siempre con alguien. Por ejemplo, volviendo de nuevo al tema de la educación: si se entregaba la política educativa a la Iglesia sin garantizar el apoyo de ésta al régimen y por otro lado se le daba la política social a los sindicatos (que sí apoyaban al régimen), la Iglesia llega a plantearse su relación con el régimen porque no quiere un estado intervencionista tan cercano al socialismo (hacen obras públicas, viviendas baratas para los trabajadores...) Y, además, está en contra de la forma de actuar de los sindicatos. Y puede influir en los jóvenes en contra del régimen con su forma de educarles.

Trayectoria de la dictadura.

1924: Creación de la Unión Patriótica (movimiento de masas, no partido, adepto al régimen)

1924: Consejo de Economía Nacional, Monopolio Telefónica Compañía Nacional de España.

Sept. 1925: Desembarco de Alhucemas (África), que pone fin a la guerra de Marruecos.

Dic. 1925: Paso del Directorio Militar al Directorio Civil.

1926: Código del trabajo, comités paritarios y Organización Corporativa Nacional.

1927: CAMPSA (Empresa pública)

Oct. 1927: Asamblea Nacional Consultiva (especie de Parlamento que debía redactar la Constitución del régimen)

Feb. 1929: Disolución del Arma de Artillería.

Mar. 1929: Huelga de estudiantes universitarios, que ponen en marcha un frente de oposición de estudiantes, profesores y algunos intelectuales. Fue muy importante para la caída del régimen en 1930.

El régimen fue intervencionista en todas las esferas de la sociedad: en las leyes sociales (comités paritarios, Código del Trabajo...), economía (construcción de carreteras, tendido ferroviario, canales, pantanos, proliferación de monopolios estatales...) Todo esto representa las ambiciones del nuevo estado contratista, intervencionista... en el que hubo mucha burocracia, mucha inoperancia y mejores intenciones que realidades.

Además de las intenciones y de las realizaciones hubo otras características que marcaron la trayectoria ascendente del régimen hasta finales de 1925: el frenesí reformista, la paz social conseguida por negociaciones y no por represión, el New Deal a la española, la construcción de un nuevo estado original... Y como colofón, el éxito del desembarco en 1925, que supuso el fin de una guerra que, aunque intermitentemente, había durado 25 años en Marruecos y que había provocado graves crisis en la península.

Hacia finales de 1925, Primo de Rivera aprovecha para, desmintiendo su promesa de provisionalidad, poner en marcha la institucionalización del régimen tras haber regenerado el país: se pasa al Directorio Civil. Este fue su mayor error: creerse los éxitos de la dictadura en sólo 2 años y creer que esa política a corto plazo fue más, que podía perpetuarse y canalizarse por un régimen político nuevo, con estructuras originales (sin perder de vista el modelo italiano: estado corporativo, intervencionista, autoritario...) Este error se vio con el choque de políticas opuestas que no se podían aunar bajo un gobierno unipersonal. Esto supuso el tener que hacer política, algo que a Primo de Rivera no le gustaba nada: había que tomar decisiones, establecer un orden de prioridades y definir los amigos y los enemigos del régimen, establecer alianzas sociales claras. Y no se podía contentar a todo el mundo todo el tiempo, porque a la larga las contradicciones que llevaron al pronunciamiento de Primo de Rivera y la existencia de intereses encontrados e irreconciliables tenían que reaparecer. A partir de 1928, se ponen claramente de manifiesto y provocan un desenlace que nadie se esperaba al principio de la dictadura: todos los que apoyaron al dictador al principio se acabaron volviendo contra él; entre estos sectores se encuentra una parte considerable de las fuerzas armadas. La dictadura de Primo (no del ejército, sino de un general) llegó a tomar una medida de extraordinaria gravedad (ya la había tomado la Primera República): disolver el Arma de Artillería. Se echó a la calle a los oficiales que, desde los años anteriores, se habían convertido en uno de los principales frentes de oposición a la dictadura. Esto es una gran contradicción: la oposición del ejército a una dictadura militar.

Hay otras contradicciones: el distanciamiento de la Iglesia y de un régimen en teoría de derechas por la política social; el distanciamiento con el empresariado (no entiende cómo un régimen conservador impone una política social y laboral basada en el pacto)...

Estas contradicciones afloran con el paso del tiempo y hacen inviable un régimen que, hasta 1925, tuvo a favor a la mayoría de los sectores de la oposición, pero que según pasó el tiempo mostró todas sus carencias. Con una particularidad: al no ser un régimen totalitario (como en Italia) y no ser verdaderamente una dictadura (aunque se proclamó como tal) no supo como amordazar a la oposición a pesar de sus intentos de control. El mejor ejemplo de esto es el caso de la prensa. Hubo cierta permisividad que hacía que la oposición aflorara (aunque de forma caótica) por la propia arbitrariedad del régimen. Aunque había una dura censura seguía habiendo periódicos de la oposición (republicanos, comunistas...) No se deja una total libertad pero sí se deje que se expresen cuando el gobierno toma decisiones en teoría autoritarias pero más bien arbitrarias. Así, manifiestan su descontento.

Con un régimen incapaz de contener a su oposición y sin haber una verdadera libertad de prensa era lógico que se produjera un malestar (contradictorio y variado) que llegara a todo el mundo. Es una situación ambigua que el gobierno no puede dominar.

Muchos intelectuales que apoyaban a la dictadura, como Ortega y Gasset, se acabaron distanciando del régimen. El caso de Ortega se debió a la prohibición de publicar unos artículos que había escrito, totalmente inofensivos, pero que en teoría atentaban contra la unidad de la nación porque empleaban la palabra “región” (prohibida por la censura) Ortega había podido publicar todo hasta ese momento, pero con esto pasa a la oposición en 1928. El régimen entra ya en su fase final.

1928 es también el momento que marca el distanciamiento del socialismo español y de la dictadura.

¿Qué relación había entre el Partido Socialista y la dictadura? El socialismo y la UGT van a sufrir a partir de 1925 (muerte de Pablo Iglesias) un largo problema sucesorio que no se resolvió en toda la Guerra Civil (ni probablemente después) por el vacío político, moral y simbólico dejado por Pablo Iglesias. Ese problema enfrentó a personas y al partido con el sindicato, y se tradujo en un enfrentamiento política personal entre dos de los grandes candidatos a la sucesión: Francisco Largo Caballero (líder de la UGT) e Indalecio Prieto (dirigente del Partido Socialista, principal parlamentario en las Cortes)

Largo Caballero ha pasado a la historia con el apodo de “el Lenin español” (se le aplicó a partir de 1934) que indicaba la radicalización de su sección hacia posiciones extremas, incluso más que las comunistas. Prieto, sin embargo, es el líder social, liberal, moderado, reformista...

Estas tendencias son las de la época de la Segunda República, pero durante la dictadura las cosas no son así: Prieto tuvo la posición más radical frente al régimen y Largo Caballero tuvo la posición más colaboracionista.

Esta evolución tiene mucha lógica: Largo Caballero fue nombrado por Primo de Rivera miembro del Consejo de Estado y ayudó en la colaboración de la UGT con el gobierno hasta 1928 aproximadamente. Es el principal artífice de la política de colaboración. Pero Indalecio Prieto es uno de los pocos y más importantes líderes del socialismo español que se opuso a cualquier relación del Partido Socialista o de la UGT con la política social de la dictadura y, por tanto, con la colaboración.

¿Por qué se da este aparente cambio? Prieto pasa de ser un radical a ser un conciliador, y Largo Caballero de ser un colaboracionista a ser bolchevique y radical. ¿Por qué? Prieto representa un socialismo liberal, que tiene principios democráticos, por lo que conjuga mejor con la República que es democrática. Pero Largo Caballero es sindicalista, pragmático, bolchevique (a partir de 1933) y ve la dictadura como una forma de que los obreros salgan beneficiados. Intenta sacar a ese régimen, aparentemente opuesto a los intereses de la clase obrera, el máximo provecho para ellos. Sin embargo, no acepta un régimen democrático parlamentario, porque los intereses de la clase obrera, únicos en los que él cree, son incompatibles con los de la burguesía y no se pueden conciliar en unas cortes. Por eso, cuando a partir de 1923 la dictadura quiere colaborar con la UGT, Largo Caballero explora las posibilidades de colaboración con un régimen que tenía cosas que ofrecer a la clase obrera (política laboral y social progresista) La UGT no podía tener ningún escrúpulo si lo que hacía beneficiaba a la clase trabajadora.

Además, ni la UGT ni el Partido Socialista tenían ningún compromiso con la Restauración para defenderla del pronunciamiento ni con la Segunda República para mantenerla. No tenían motivos para defender un régimen que les había tratado muy mal, que no había ayudado a los obreros. Tenía que ser neutral ante el nuevo gobierno y colaborar si eso beneficiaba a los obreros. Largo Caballero se hace bolchevique en 1933 cuando, tras colaborar con la Segunda República, ve que los burgueses no van a aceptar ninguna reforma que él haga desde el Ministerio de trabajo.

Prieto, sin embargo, rechaza la dictadura porque va en contra de las libertades democráticas. Y en esta unión UGT-dictadura el Partido Socialista se enfrenta con el riesgo del desprestigio, de que sus afiliados abandonen el partido (quizás se salvó porque la UGT dejó de colaborar justo a tiempo) Temían que la colaboración de la UGT echara en manos del sector más radical todo el partido. Al final, esta colaboración no tuvo ningún coste.

Pero el régimen no siempre benefició a los obreros; también tomó medidas más acordes con su base social:

Para ayudar a la economía española, la dictadura sacó a cotizar en las bolsas internacionales a la peseta. Pero en 1928 se quiebran las mejores ilusiones de la dictadura: la peseta comienza a bajar y se pone de manifiesto que el modelo de desarrollo ya no crece, no funciona. Ya no hay dinero con que pagar las obras públicas y el gobierno se endeuda.

¿Cuál era el fallo de este modelo económico?

  • El campo: Allí la dictadura no se atrevió a meter mano y dejó en manos de la tradicional oligarquía el control y los privilegios de clase.

  • Financiación: Este estado es, como ya hemos dicho, muy caro, y es insostenible si no se acompaña de una reforma fiscal, introduciendo los impuestos progresivos sobre la renta. Calvo Sotelo intentó introducir un proyecto con este tipo de impuestos, pero cuando llegó a conocimiento de los afectados se provocó tal escándalo que fue retirado este proyecto. No bastó todo lo que hicieron en materia económica porque no cambiaron la política fiscal.

Todo esto llevó a la caída de la Dictadura de Primo de Rivera. Cuando esto ocurrió, la deuda pública española ascendía hasta el 27.7% (1924-31) La dictadura cayó definitivamente en 1930, ya abandonada por todos.

LA TRANSICIÓN DE LA DICTADURA A LA REPÚBLICA.

En esos 15 meses que van desde la caída de Primo de Rivera hasta la Segunda República, la crisis política, la descomposición de la monarquía se hace irreversible. Se consuma el desmembramiento de un régimen que se precipita cuando el fracaso de la dictadura arrastra también a la monarquía, a pesar de que Alfonso XIII intentó deshacerse de Primo de Rivera.

En las causas hay que tener en cuenta varios planos históricos:

  • Inmediato y evidente: crisis política que en 1930 no tiene vuelta atrás.

  • Proceso contradictorio más complejo y largo de modernización (económica, cultural, progreso, dinamismo social en la España urbana sobre todo...) Y la crisis (agudización de lucha de clases y polarización de la sociedad de masas) Porque España estaba entrando en una sociedad de masas.

  • Muy importante para el desenlace de la Segunda República fue el contexto internacional: crisis del régimen parlamentario, de la democracia, por el asentamiento del comunismo en la URSS y por el auge de los totalitarismos (de 1920-38 desaparecen la mayor parte de los regímenes democráticos en Europa)

  • Crisis económica de 1929, aunque no fue un factor decisivo. Afectó a pocos sectores conectados a una economía global (eran los sectores más dinámicos, eso sí, sobre todo el industrial) Supuso un frenazo a la fuerte modernización española.

Por estos niveles discurre, aunque de forma muy paradójica (aparece la democracia en España cuando cae en el resto de Europa) el proceso democratizador español.

Primo de Rivera se ha quedado solo (intelectuales, ejército, Alfonso XIII... todos le han dado de lado) En 1930, el rey precipita su decisión; en los 15 meses siguientes (hasta el 14/4/1931) se demuestra que la suerte de la monarquía está unida a la de la dictadura.

Cambios en España en los años '20.

Se da la apariencia de que España en el cambio de época se ha modernizado espectacularmente (en parte gracias al dictadura) La España urbana sigue yendo a una velocidad superior a la rural, y además ahora acelera más su desarrollo. La España rural no está al margen pero vive de otro modo la modernización. Datos:

  • En 1930-31 en Madrid y Barcelona la población se ha duplicado, llegando al millón de habitantes, contra los 500000 de principios de siglo. En Madrid, por ejemplo, se ha acelerado el crecimiento de la población en parte por la política intervensionista y contratista de Primo de Rivera, por el crecimiento del sector construcción y por la industria. Todo esto acelera también el éxodo rural y los movimientos de sur a norte.

  • En España se duplica la producción de cemento y de acero entre 1900-30.

  • Por primera vez, en 1931, en España la población activa ocupada en la agricultura es menor al 50%. España no ha dejado de ser eminentemente rural y campesina pero sí está en retroceso ante la España urbana (industria y servicios)

  • En 1920, el analfabetismo afecta al 43% de la población; en 1932, sólo al 32%.

  • Se incorpora la mujer a la vida laboral y académica. A principios de siglo sólo había dos mujeres en la universidad. En 1922, ya había 200 alumnas; pero en 1931 se llegaban a las 878 alumnas. Esta contradicción (el aumento se produce durante la dictadura, que era conservadora) viene del choque de un régimen tradicional, conservador... con el proceso de modernización social y cultural. Esto culmina en la Segunda República con el sufragio al a mujer y el nombramiento de mujeres para cargos públicos.

  • Modernización de los medios de comunicación. Aparición y transformación de nuevos medios de comunicación. En 1924, la radio es la que más importancia tiene (este es un caso de coincidencia entre Primo de Rivera y una transformación espontánea) Ese año empiezan a aparecer emisoras privadas en Madrid, Barcelona y Sevilla. A veces, el régimen las favorece y otras las frena. En 1931 hay 50000 transistores de radio en España; en 1936 hay 300000. Por eso la radio es el instrumento de propaganda bélica más importante en la Guerra Civil Española.

España está bastante atrasada con respecto a Europa occidental. Aunque en la Segunda Guerra Mundial Barcelona es la tercera ciudad con más salas de cine (detrás de Nueva York y París) Se vive una etapa de esplendor cultural (dinamismo, compromiso de las élites con la cosa pública...) comparable al resto de Europa.

  • Difusión global de la prensa española. En 1931 se alcanza la cota máxima hasta los '80: la tirada llega a ser de 3 millones de tirada global diaria. Esto refleja que en los últimos 15 años se ha duplicado la tirada de la Primera Guerra Mundial (aunque la comprobación de estos datos es complicada) Aunque esto fuera cierto, una buena parte de esta prensa es de partidos y sindicatos muy activos en un momento de ebullición, de cambios políticos, de desarrollo de asociaciones obreras... No es prensa comercial, no significa que haya 3 millones de compradores (aunque los lectores podían superar incluso esa cifra porque los periódicos pasaban de unos a otros) Aumenta posiblemente el número de lectores pero no el mercado del periodismo. Incluso para explicar la caída de la prensa se usa como motivo la militancia de los periódicos. Lo que sí es seguro es que aumenta la presencia de la prensa en la vida de España.

  • Se desarrolla sobre todo la España urbana, también la del sur, donde el movimiento obrero crece espectacularmente en 1931 (UGT y CNT consiguen millones de afiliados) Se produce una implantación extraordinaria de los sindicatos obreros, lo cual hace de la UGT y de la CNT las dos organizaciones con mayor capacidad de movilización. Tienen más protagonismo que la mayoría de los partidos políticos. Y esto es muy importante porque la CNT es un sindicato revolucionario, que considera a la República como su enemiga natural de clase.

  • La imagen de la mujer indica la evolución del país. Porque aunque sea la imagen de la mujer burguesa, es un dato representativo del impacto de la modernidad y su capacidad de atracción. No sólo de sus ideas, sino también de la imagen (en sus sentidos más frívolos incluso) Y esto influye mucho en la mujer de clase media. Y esta nueva imagen de la mujer indica hasta qué punto los sectores más conservadores se sienten también seducidos por la modernidad y una cierta libertad, que cambia la idea de la vida (lectores de ABC, Blanco y Negro...) Aunque esto dure poco tiempo, lo cierto es que la modernidad alcanzó a todo el mundo, incluso a los más reaccionarios.

La mujer de 1930-32 (primer bienio de la República) es una mujer que se maquilla y conduce. No tiene nada que ver con la mujer española típica (devota, vida en hogar...) Es una mujer que sale del hogar y practica actividades típicamente masculinas (fuma, conduce, hace deporte, cuida su cuerpo...) Es una imagen estándar que corresponde a los grandes medios de comunicación occidentales, que tienen su centro en Estados Unidos. Es una imagen internacional, cosmopolita, contraria al tradicionalismo y a la religión, impuestas hasta entonces a las mujeres.

La nueva mujer tiene una nueva mirada, mira a los ojos del hombre. Pretende ser tratada en un plano de igualdad por su sociedad. Desempeña un rol equivalente, parecido al del hombre moderno.

Los elementos más significativos de esta libertad e igualdad son el tabaco, el deporte, el coche, la reivindicación del placer (coquetería, seducción...) Y, por su puesto, la desinhibición a todos los niveles. Aparte, una indumentaria que libre a la mujer del corsé y le permita ir cómoda, más mesocrática, más libre (peinado corto, pantalón aunque aún es bastante raro)

La nueva mujer también lee el periódico y no sabe cocinar ni coser.

La modernidad lo invade todo. Pero cuando los sectores conservadores ven los precios político y social (perder sus privilegios de clase) que tienen que pagar por estas libertades, vuelven a lo tradicional, echándose en brazos de Franco. Y no sólo fue esto por parte de las clases altas, sino de los hombres en general, que tenían que pagar también su parte: que las mujeres ya no se dejaran mandar y que tomaran sus propias decisiones. Lo que se pretendía era que la República fuera un régimen democrático y libre. Cuando se introduce el sufragio femenino, la izquierda estaba convencida de que las mujeres votarían a la derecha.

  • Se quiere transformar la imagen de los cambios en símbolos. Esto llevó al “Error Berenguer” según un artículo de Ortega y Gasset (15/11/1930) Primo de Rivera ya ha dejado el poder y Berenguer tiene que dirigir un poco el país. Ortega dice que Berenguer es un error de la dictadura, que ha tocado todo y ha gobernado España de un modo anormal que nunca se podrá olvidar. Ya no existe el estado español y los españoles tendrán que reconstruirlo. Y sólo se ha encontrado a Berenguer para que dirija esta reconstrucción. La monarquía debe ser destruida. Todo el mundo entendió el artículo, ya que Ortega conecta muy bien con la sociedad, que ha ido evolucionando como él: de apoyar a la dictadura se ha pasado a la desilusión, a la sensación de que han sido estafados por Primo de Rivera. Y Ortega se dirige sobre todo a esa clase media (civil y militar) que depende del estado para sobrevivir como clase social. Y a ellos es a los que dice que tienen que reconstruir su estado. El error Berenguer causó una muy mala impresión contra la monarquía.

En Agosto de 1930, las fuerzas republicanas firman el Pacto de San Sebastián, que da lugar a una plataforma política con varios grupos republicanos que tienen una estrategia para derribar la monarquía. El partido más importante es el Partido Radical de Alejandro Lerroux, que representa el republicanismo histórico. Éste evoluciona hacia un republicanismo incendiario, cercano al anarquismo. Lerroux y su partido llegaron a posiciones centristas después. Más moderadas, más de masas y con entramado periodístico. Tiene un discurso muy ambiguo y cuenta con el apoyo de clases urbanas y algunos progresistas más burgueses.

Otros de los que firmaron el pacto fue el Partido de Azaña, Acción Republicana. También un nuevo partido, la Derecha Liberal Republicana, que quería una República del orden, no incendiaria y cuyos principales dirigentes fueron el católico terrateniente y político liberal de la Restauración Alcalá-Zamora, y Miguel Maura (hijo de Antonio Maura), católico, conservador de clase alta y comprometido con la democracia. Ambos representan el tránsito de la derecha española hacia el republicanismo y la democracia.

También hay algunos partidos republicanos periféricos, como Acció Catalana Republicana, incorporado por la causa española, y un nuevo partido gallego y republicano, ORGA (Organización Republicana Gallega Autonomista), que dirige Santiago Casares Quiroga.

Por tanto, este pacto tiene todos los matices de la pluralidad y representa más o menos a todos: a lo viejo, a lo nuevo, a la derecha, a la izquierda, a los centristas, a los autonomistas y periféricos, a las élites, a la España religiosa y cultural, a las clases medias y altas, a las clases bajas, a todos los territorios...

¿Cuál es el papel del Partido Socialista en esta etapa? No firmó el Pacto de San Sebastián, fiel a los escrúpulos de los años de la monarquía es una relación con los republicanos, por lo que intentó mantener las distancias (sobre todo con Lerroux) Pero Prieto (dirigente del Partido Socialista) sí firmó el Pacto, aunque a título personal. Esto es doblemente significativo: por un lado se ven los escrúpulos e la política con relación a los partidos burgueses, enemigos de clase. Pero por otra parte, también se manifiesta la división interna entre quienes consideraban que había que ayudar en la causa de la democracia española y un sector mayoritario que prefería mantenerse a distancia de la República y de sus partidos. Estos anteponen los intereses de clase obrera a los de la democracia. Entre ellos, destaca Largo Caballero, que prefiere mantenerse distante de la República y de los republicanos.

Después del Pacto de San Sebastián aparecen varios sectores de opinión con respecto a la República, aunque todos en general se van decantando por la República, entendido de un modo distinto por cada uno (Maura, Alcalá-Zamora, Ortega... querían una República del orden; Azaña quería una República más liberal...) Los más moderados esperaban que fuera compatible con el orden social y de propiedad; pero los más radicales pretendían que todo esto cambiara.

El movimiento obrero (CNT, UGT) también se une a la lucha contra la dictadura con una huelga general política para el 15/12/1930, que debe ir acompañada de una sublevación de los militares adeptos a la República. Este doble movimiento fracasó estrepitosamente, en parte por la descoordinación, en parte por la división interna del movimiento. Y lo que debía ser un movimiento republicano civil, obrero y militar fue en realidad la Sublevación de Jaca, que acabó con el fusilamiento de los oficiales Galán y García Hernández, que se convirtieron en mártires de la causa. La huelga también fracasó y el movimiento militar (Madrid, Cuatro Vientos) también fracasó por las traiciones y las fugas de muchos militares. Entre los militares comprometidos estaban dos que coqueteaban en aquel momento con la izquierda pero que luego intervendrían en el pronunciamiento del 17/7/1936: Ramón Franco (de izquierdas, próximo a la CNT) y Queipo del Llano.

El fracaso del movimiento republicano en 1930 demuestra la inconsistencia de la oposición republicana. Que la monarquía conservaba la iniciativa aunque estuviera sola política y socialmente. Y el fracaso de la República le da un nuevo margen a la monarquía, amplía el tiempo que tiene para decidir qué camino tomar.

El rey no sabe qué hacer: no quiere una dictadura militar pero tampoco puede volver al régimen canovista. Sólo puede hacer la transición democrática desde arriba. ¿Pero eran compatibles democracia y monarquía? Para saberlo, había que hacer unas elecciones (municipales o generales) para saber el grado de apoyo político y social con el que contaba la monarquía para llevar a cabo esa transición. Y unas elecciones de esta naturaleza no podían hacerse con los mecanismos caciquiles habituales, porque ese voto no serviría para nada: tenía que haber una cierta libertad.

Las elecciones del 12/Abril/1931 (sus resultados no se conocen hasta el 14/Abril), presididas por el Almirante Aznar, son el primer paso hacia la modernización política de España. Del resultado de esas elecciones se dedujo que la monarquía no podía sobrevivir: la oposición republicana ganó en casi todas las capitales de provincia e incluso en distritos tradicionalmente monárquicos.

La derecha intentó deslegitimar las elecciones alegando que había habido manipulación de resultados por parte de la izquierda, y también trató de desprestigiar al nuevo gobierno. Pero la realidad era que se había votado mayoritariamente a los republicanos (por hastío, por inercia...) aunque luego muchos de estos votantes que venían de la derecha se alejaran del régimen por considerarlo “muy de izquierdas”.

El cambio de régimen nos lo cuenta M. Maura en Así cayó Alfonso XIII. Maura era hijo de Antonio Maura. No tenía trabajo conocido pero vivía muy bien de las rentas de su padre. Representa la transfusión del sector más liberal de los conservadores al nuevo régimen. Tomó posesión del poder en un nuevo gobierno que representaba a las fuerzas que habían firmado el Pacto de San Sebastián en 1930, con la incorporación del Partido Socialista, que aportó tres ministros al nuevo gobierno republicano (primer gobierno español con ministros socialistas)

Este gobierno provisional representaba la verdadera pluralidad del país, por lo que era verdaderamente de consenso y concentración: hay católicos, masones, republicanos, republicanos históricos, obreros, intelectuales, terratenientes, republicanos de nuevo puño, centralistas, republicanos catalanistas, republicanos gallegos, autonomistas...

Esa pluralidad se mueve entre los dos polos ideológicos, sociales y políticos, representados en su extremo derecho por Alcalá-Zamora (presidente de la República) y Miguel Maura (Ministro de la gobernación) y en su extremo izquierdo por Indalecio Prieto (Ministro socialista de hacienda), Francisco Largo Caballero (Ministro socialista de trabajo) y Fernando de los Ríos (Ministro socialista de justicia)

Y, entre estos dos polos opuestos, republicanos de todo tipo: del Partido Radical (el más fuerte y numeroso y con mayor arraigo electoral y popular, además de una prensa poderosa) que contaba con Alejandro Lerroux (fundador y líder, ministro de Nuevo Estado = Exteriores) y con Diego Martínez Barrios (lugarteniente y máximo representante de la masonería, responsable del Ministerio de Comunicación)

Lerroux era un hombre inmoral, sin principios, sin ideas, guiado por la ambición del poder por el poder. Procedía de los bajos fondos y alcanzó gran popularidad por su demagogia, que le hizo pasar por revolucionario. En este momento representa a un sector moderado y centrista. El nuevo gobierno tenía que darle un ministerio para que no molestara, ya que contaba con gran número de votantes, y para que no diera un golpe de estado (apoyó el del 18/7/1936) Pero, ¿qué ministerio darle a un hombre en el que nadie más confiaba? El de exteriores, que estaba muy abandonado y no tenía importancia en aquella época. Allí, Lerroux podía hacer el menor daño posible, y como tendría que viajar se lo quitarían de encima.

Otros políticos republicanos que representaban el republicanismo más progresista, liberal y democrático son: Azaña (Ministro de Guerra, reforma el ejército con gran éxito durante el primer bienio de la República, pese a las tensiones que toda la reforma llevó consigo), Casares Quiroga, Marcelino Domingo... Esto muestra la mezcla del primer gobierno republicano, que incluye a la derecha, la izquierda, el centro y la periferia.

LA SEGUNDA REPÚBLICA.

Trayectoria histórica desde el 14/Abril/1931 hasta el 18/Julio/1936.

Es un período de aceleración del tiempo histórico. España vive un ensayo democrático ambicioso, con intentos de revolución, golpes militares, contrarrevoluciones, intentos de autonomía... La República se divide en tres etapas:

  • Bienio reformista o azañista (Abril 1931-Noviembre 1933) Está marcado por la hegemonía del centro izquierda y por la personalidad del político que gobierna España desde Octubre de 1931 hasta Septiembre de 1933 (tras el gobierno provisional): Manuel Azaña. Acaba con unas elecciones generales.

  • Segundo Bienio o Bienio Largo (Noviembre 1933- Febrero 1936) La izquierda lo llamó también el Bienio Negro, porque gobierna el centro-derecha y la derecha. Se produce la contrarreforma y el desmantelamiento de lo más significativo de la política reformista del primer bienio. Menos conocida es la definición de José Antonio Primo de Rivera: Bienio Estúpido, lo que demuestra que tampoco fue muy popular entre los elementos más afines a la derecha. Acaba con unas elecciones generales anticipadas que dan el triunfo al Frente Popular (coalición de la izquierda)

  • Época del Frente Popular (Febrero 1936- Julio 1936) Acaba con el pronunciamiento militar. Durante la guerra, el Frente Popular seguirá gobernando en la zona que no ha caído en manos de los militares.

Primer Bienio.

Azaña no es presidente del gobierno hasta Octubre de 1931, cuando sucede en el cargo al hasta entonces presidente del gobierno provisional Nieto Alcalá-Zamora. Su dimisión y la de Miguel Maura es un síntoma de las divisiones internas del bloque republicano, que venció limpiamente en las elecciones municipales de Abril de 1931 y volvió a arrasar en las elecciones a Cortes Constituyentes en Junio del mismo año.

La situación es contradictoria pero muy dinámica. En Junio, la izquierda (fuerzas republicanas) consiguen más votos que la derecha política, que casi ha desaparecido (la derecha política, monárquica, antirrepublicana... no la derecha social y periodística) Y esas Cortes dan la sensación engañosa de una hegemonía aplastante de los partidos republicanos. De ausencia de oposición y podía parecer que las cosas eran más fáciles para la República de lo que en realidad fueron.

Pero hay otras oposiciones, y no se pueden medir en función de las elecciones, que se han producido cuando la derecha política estaba desmovilizada. Pero la derecha ideológica y periodística sigue existiendo, y también los grupos económicos que se sienten amenazados por la República. Todo esto a pesar de que las elecciones fueron muy limpias.

Las fuerzas republicanas que gobiernan en esos meses, el gobierno provisional, tiene la sensación de que lo tiene todo a su favor, y cree que puede llevar a cabo su democratización, sus reformas sociales, sin ningún tipo de problema. Y, al no medir adecuadamente sus fuerzas, se encontró con una oposición fuera de las Cortes mucho más peligrosa que la que podía haber encontrado en el Parlamento: la prensa, las provincias latifundistas del sur de España, los grupos militares, los sectores económicos afectados por las reformas y, sobre todo, la Iglesia Católica (elemento vertebrador de la oposición)

Por otra parte (de ahí la importancia de la dimisión de Miguel Maura y Alcalá-Zamora) la oposición también surgió en las principales filas republicanas por la disensión interna en el gobierno provisional que llevaron al presidente del gobierno y al Ministro de la Gobernación a dimitir en Octubre de 1931. Estas tensiones venían y afectaban en parte a las reformas sociales, pero principalmente eran consecuencia de la política anticlerical del gobierno provisional, que dos personas de derechas, católicas... como Maura y Alcalá-Zamora no podían compartir.

Y aunque este problema no era de los más profundos, sí deslegitimizaba a la república en ciertos sectores de la derecha que apoyaron en principio al régimen y luego se alejaron de él. Hay dos causas en este descontento:

  • La quema de muchos conventos de Madrid y Barcelona, y otras ciudades, en mayo de 1931.

  • Algunos artículos de la Constitución Republicana, sobre todo el 26, que a juicio de los católicos españoles llevaba el laicismo del nuevo estado muy lejos y creaba un problema de conciencia (con consecuencias políticas) a quien se declaraba católico.

De ahí las divisiones internas y el nombramiento de Azaña como nuevo presidente del gobierno. Y pronto se dio una situación paradójica: en diciembre de 1931 las Cortes aprobadas por mayoría absoluta habían creado una nueva figura: la del presidente de la República. Y los políticos republicanos pensaron en Alcalá-Zamora, que daría una imagen de respetabilidad al régimen para reconciliarse con los sectores más conservadores de la sociedad, más descolgados del gobierno republicano, que chocaban cono el afán reformista del gobierno. Así pues, como digo, se da la contradicción de que las Cortes que habían hecho dimitir a Alcalá-Zamora por ser incompatibles con su moralidad le eligen meses después presidente de la República. Con este gesto se restituye la imagen del consenso nacional, roto con el cambio de régimen de 1931. Ahora hay dos presidentes: Alcalá-Zamora (presidente de la República) y Azaña (presidente del gobierno)

Manuel Azaña era un político desconocido en Abril de 1931, cuando tomó posesión como Ministro de Guerra (responsable de la política militar del nuevo régimen) Nació en Alcalá de Henares en 1880, se casó en la Iglesia de los Jerónimos en Madrid, era ensayista aunque de escasa imaginación. Se doctoró en derecho y estudio en los agustinos de El Escorial. Su hábitat era Madrid, donde se sentía realmente a gusto. Líder del partido Acción Republicana, Ministro de Guerra y presidente del gobierno.

Su partido forma parte de la coalición que ganó las elecciones y, con sus 26 escaños estaba muy por debajo del Partido Socialista (116 escaños), del Partido Radical (90 escaños), del Partido Radical Socialista (¿? Escaños), y de la Ezquerra Republicana (36 escaños), e igualado con los Agrarios (26 escaños)El líder de uno de los partidos más minoritarios de la coalición es el nuevo presidente del gobierno. ¿Por qué? En parte, por el éxito de sus reformas militares, reconocidas incluso por Ortega y Gasset (enemigo de Azaña) Fue todo un descubrimiento de la política de la Segunda República. En su afán reformista (nuevas escuelas, reparto de parcelas para trabajos agrícolas...) Azaña tuvo tiempo también para lo más peliagudo de la sociedad: reformar el ejército

A parte de esto, también le designaron como presidente del gobierno por otras razones. Era el único presidente de consenso posible dentro de un partido que cubría un espectro muy amplio de la política y la sociedad española, y que con la dimisión de Maura y Alcalá-Zamora se había escorado un poco hacia la izquierda.

Pero, ¿por qué no fue presidente ni un socialista ni Lerroux, si eran los que más escaños tenían? Porque Azaña era moderado. Pero también porque, por un lado, parecía pronto para un presidente socialista y más en un gobierno de coalición, en el que no había una mayoría absoluta de socialistas sino de centro izquierda. Además, al tiempo que lo socialistas asumen responsabilidades directas toman también distancia con un régimen que no es el suyo, sino el de una coalición de la que forman parte. Con el tiempo, se separarán aún más por su proyecto político.

Por otra parte, a Alejandro Lerroux tampoco se lo dieron, y no sólo porque nadie se fiaba de él, sino también porque él prefiere esperar a que el poder esté maduro y tenga más fuerza para, separándose luego del gobierno, tomarlo con más fuerza. Así, un representante de un partido pequeño se quemaría con el poder y, llegado el momento, Lerroux podría tomar el poder sin tener que compartirlo con el resto de la izquierda.

Azaña pronto encarnará al propio régimen. No sólo por su éxito en el Ministerio de Guerra (en el que aún sigue) sino porque es quién mejor define el proyecto histórico de la República. Y por ello es el principal enemigo de la derecha, que pronto se lanza a una persecución contra él durante toda la República, la Guerra Civil Española y el franquismo, hasta que se dieron cuenta de que Azaña había sido “su hombre” y que lo que más les molestaba era que se trataba de “uno de los suyos”.

Los ataques Azaña desde la derecha alcanzaron una gran magnitud:

  • En Madrid de corte a checa de Agustín de Foxá, Azaña representa el sentir de las clases medias españolas, marginadas por la Restauración y que creen que ha llegado su hora de contar. En este momento, la derecha cree más incluso en la lucha de clases que los propios obreros. Foxá es un aristócrata, desprecia a las clases medias (a las que considera fracasadas) y piensa que la República es la imagen de esta clase media, mediocre, marginada y rencorosa. Y Azaña es la personificación de esta clase social.

  • En Sodomistas, homosexuales, políticos y científicos de Mauricio Carlavilla se dice que el mundo está gobernado por judíos, masones, comunistas... y homosexuales (dato nuevo) Y tener las tres características era el mal absoluto. Trata a Azaña de imbécil, un homosexual, basura, nada... También alude a la nimiedad orgánica de su actividad genital por su criminalidad, y dice que tiene que usar suspensorio, pero que se lo fabricaban a medida porque todos le quedaban grandes. Le tenía un odio feroz porque le consideraba un traidor.

Lo que Azaña hizo continuando con la política del gobierno provisional fue una política reformista en todos los órdenes que pretendía agotar todas las posibilidades de libertad e igualdad de la democracia incorporando un sector del movimiento obrero a esa reforma del sistema para construir un régimen interclasista, en el que hubiera lugar para todos, que modernizara España a la altura de los tiempos, que España fuera más libre, más justa, más igual... Quería hacer compatible la idea de la democracia de la élite y el movimiento obrero y del campesinado. Sigue la línea del régimen del a República de Weimar (Alemania) y la Constitución alemana de 1919, su principal modelo, pero en una época en la que este gobierno está cayendo en Alemania. Así se haría posible no sólo la libertad y la democracia política sino también la democracia social, de la justicia, la modernización de la economía y la redistribución de las riquezas.

A pesar de tanta ambición y de su concepción idealista de la democracia, sobre todo por el momento histórico, Azaña (con su visión casi comunista y socialista) era consciente de la limitación de la política para acabar con las frustraciones e insignificancias, que probablemente forma parte de la vida cotidiana. El régimen estaba abocado al fin desde su comienzo.

Una parte del pueblo que votó a la República en abril y en junio de 1931, los sectores más marginados y desfavorecidos, la mayoría de la sociedad del país que simpatizaba con la democracia revolucionaria, esperaban más que una libertad política que no les llevaba a la felicidad (reparto de tierras, comunismo libertario...) Hasta la guerra, la República fue un régimen reformista, de intelectuales y clases medias, un estado de derecho hasta el final que no podía consentir que se impusiera una idea revolucionaria por la fuerza porque se chocaba con la legalidad. Y por estas pretensiones revolucionarias de un sector del movimiento obrero y por la extrema derecha surgen los problemas y aparece la coyuntura perfecta para la Guerra Civil Española.

Esta democracia, con una constitución que pretende una democracia política avanzada (libertad y derechos civiles) busca no tener que pasar por una revolución y llegar sin violencia a un régimen de justicia social ara todos, compatible con las estructuras política y económica vigentes (lo que luego se llamó el estado de bienestar) Pero en aquel momento era una utopía o quimera (lo dijo ya Luis Araquistain en su artículo La Utopía de Azaña)

A partir de 1931 la política se normaliza, aunque sigue con el problema de hostigamiento de la extrema derecha (se organiza) y de la extrema izquierda (UGT, PC) Esto deriva hacia una normalización institucional y un frente antirrepublicano tanto de derechas como de izquierdas, que desemboca en la sublevación militar de Agosto de 1932, que dirige prácticamente en solitario el General Sanjurjo (director general de la Guardia Civil. Fue quien le dijo a Alfonso XIII que había perdido el apoyo de este cuerpo) y que fracasó estrepitosamente. Su epicentro fue Sevilla, con ramificaciones en Madrid.

Su fracaso dio una imagen engañosa de la verdadera situación de la República, por la facilidad con la que el gobierno republicano había sofocado el levantamiento: da la impresión de un control de la situación que en realidad no existía. Los militares golpistas y sus bases sociales (terratenientes) no tenían en realidad fuerzas ni coordinación para hacer peligrar a la República. Y el fallido pronunciamiento de Sanjurjo supone un fortalecimiento transitorio del gobierno republicano y una aceleración de las reformas sociales y políticas.

La República parecía tener viento a favor, y esto lo muestran dos reformas aprobadas en este momento. Las Cortes Republicanas, atascadas antes en la discusión y aprobación de la ley de reforma agraria y del estatuto catalán, aprueban en pocos días estas dos medidas, fundamentales para la constitución del orden republicano en el marco de justicia social prometido.

  • El estatuto catalán era un compromiso de acuerdo con el gobierno catalán, y era consecuencia del artículo de la Constitución republicana que daba la posibilidad de dar un estatuto de autonomía a las regiones que lo solicitaran. Sin embargo, el caso vasco levantó muchas más tensiones (porque era una zona eminentemente antirrepublicana)

  • La reforma agraria era muy importante para la República Española, por su capacidad o incapacidad para solucionar un problema heredado de mucho tiempo atrás.

También se abordó el problema militar y religioso, aunque con relativo más éxito que estos dos: estas eran las cuatro asignaturas pendientes de la revolución liberal, que culmina con la Segunda República.

Pero con le problema agrario se fracasó estrepitosamente. Eran muchos los jornaleros del campo sin tierras, sobre todo en el sur (Andalucía, Extremadura, la Mancha...) La mayoría estaban afiliados a la CNT o a la UGT, por lo que estaban mejor organizados y eran muy combativos, sindicatos que apoyaban a la República porque esperaban un rápido reparto de las tierras.

La reforma agraria fue la que tuvo una solución más tardía (tuvieron que esperar desde Abril de 1931 a Septiembre de 1932) hasta que la ley se aprobó en las cortes. Y fue necesaria una sublevación militar para que el partido de Lerroux decidiera votar en masa por esta ley. ¿Por qué en este momento? Porque estaba bajo sospecha de haber cooperado con Sanjurjo, y para evitar cualquier tipo de investigación, optó por no poner trabas a la reforma agraria, a pesar de que no la aceptaba. Y aún después de haber ley (y a pesar de la importancia de esta reforma, que afectaba a gran cantidad de población votante) la reforma fue moderada, legalista y con unos mecanismos muy lentos y complejos, que sólo resolvieron parcialmente el problema agrario, para que la República entregara tierras en usufructo a los campesinos más pobres.

La dificultad se encontraba en que, como la República no era revolucionaria, ¿de dónde sacarían las tierras? Porque no iban a expropiar por la fuerza a sus dueños (no eran revolucionarios) pero tampoco podían comprarlas ni dejar el asunto así. La única solución en este marco legal era la expropiación forzosa con indemnización de las tierras necesarias. La política de expropiación forzosa con indemnización planteaba un doble problema: el rechazo de los afectados (terratenientes) que eran un sector minoritario pero con mucha influencia (controlaban partidos, periódicos, parte del ejército...) Y, por otro lado, el problema técnico de la financiación de las indemnizaciones. Y no se les ocurrió hacer una reforma fiscal para solucionar esto.

Los socialistas (Araquistain entre ellos) querían una revolución preventiva para no llegar a la socialdemocracia como en Alemania, que sólo conduciría al fascismo. Pero cuando había que debatir los presupuestos del estado el congreso se quedaba vacío, porque ningún político de altos ideales se paraba a escuchar algo tan técnico. Y por aquí fue por donde fracasó la reforma agraria y, en cierta medida, también la República.

Malefakis (historiador norteamericano) recuerda que la reforma agraria fue dotada de 50 mill. de pesetas al año, bastante para la época pero insuficiente para todas las indemnizaciones. Era una cantidad insignificante, teniendo en cuenta que representaba la mitad del presupuesto de la Guardia Civil. Porque donde el gobierno no podía llegar con la política de expropiación enviaba a la Guardia Civil para que mantuviese la legalidad, el estado de derecho y el poder. Así apagaba temporalmente el polvorín del campo, de las provincias del sur (por eso se realizó allí el pronunciamiento de Sanjurjo, porque era donde los terratenientes se veían más amenazados), porque no podían satisfacer las demandas del proletariado rural. Entonces, sólo quedaba la opción de aplacarles por la restauración de la ley y el orden por la fuerza.

Y esto ocurre cuando, en Enero de 1933, un nuevo incidente de orden público (uno más pero muy importante por su crueldad) tiene lugar en Casas Viejas (Cádiz), provocando una gran matanza entre un grupo de campesinos (analfabetos, anarquistas, con una idea de la revolución social muy primitiva), dirigidos por un tal Seis Dedos, y la República (legalista, que no podía permitir que triunfara el comunismo libertario dentro del país)

Azaña envió a Casas Viejas a la Guardia de Asalto (creada por la República. debía orillar el rechazo de la población hacia la Guardia Civil y era eminentemente urbana) dirigida por algunos guardias civiles (general Rojas) Se perpetra una gran matanza, se queman los cadáveres y provocan el mayor escándalo político de la República hasta ese momento, con graves consecuencias. No fue el único enfrentamiento, pero sí uno de los más macabros. En otros los masacrados eran los guardias civiles.

A partir de aquí, se inicia una gran campaña de descrédito contra la República, contra Casares Quiroga y, como último destinatario, contra Azaña. En esta campaña, actúan con mucha eficacia la extrema derecha y la extrema izquierda, que tienen el objetivo común de usar Casas Viejas para acabar con Azaña. Se dio una coincidencia táctica en los debates parlamentarios y en el periodismo entre los dos sectores más opuestos de la política española.

También la prensa anarquista declaró su repulsa hacia el crimen y pidieron responsabilidades políticas a Azaña. Todos los periódicos políticos criticaron muy duramente esta acción del régimen, y pasó a la historia la famosa frase de Azaña (que presumiblemente en realidad fue de Rojas) de “Tiros a la barriga: ni heridos ni prisioneros”.

Hubo un periódico que brilló especialmente en esta campaña: La Tierra. Era un periódico anarquista que venía combatiendo la República desde el principio. Pedro Sainz Rodríguez (luego Ministro de Franco) contó mucho más tarde que la campaña de este periódico fue impulsada por la derecha. Él mismo escribió muchas veces artículos para él y se usaron sobornos para que los anarquistas aceptaran la colaboración política entre ambos “bandos”.

El éxito de la campaña contra Azaña fue rotundo, y nada volvió ya a ser como antes, sobre todo porque el problema agrario no se había solucionado aún, y los sucesos como Casas Viejas seguirían sucediéndose con guardias civiles muertos o con campesinos muertos. El prestigio de Azaña y del gobierno republicano cayó en picado, y también se vio afectada la unidad del gobierno de coalición, que se resquebrajaba a derecha e izquierda, porque hacía tiempo que el Partido Radical se había distanciado del gobierno (recordemos que sólo votó la ley para alejar de sí las sospechas de colaboración con Sanjurjo), y se está aproximando a la derecha, con sus 90 escaños (partido importante dentro de la coalición)

Y, por la izquierda, el Partido Socialista se sentía directamente perjudicado ante la UGT del descrédito del gobierno entre la masa obrera y campesina. Se sienten directamente acusados por la prensa de izquierdas de los sucesos de Casas Viejas, como cómplices de la masacre. Y a la vez ven cómo cuestiones básicas de la política social del régimen se estrellan ante el egoísmo de la oligarquía española.

El reformismo moderado español se enfrenta a la vez contra:

  • El radicalismo revolucionario del movimiento obrero y campesino, que no quiere reformas lentas, progresivas, legalistas... sino inmediatas.

  • La oligarquía española y su resistencia a ceder una parte de sus privilegios, no todo su poder siquiera.

Por ello, el Partido Socialista llegó al convencimiento, alentado por el mensaje de Araquistain de que la política demócrata y burguesa conduce sólo al fascismo, de que era mejor tender algo más hacia posiciones más alejadas del espíritu reformista de la Segunda República Española. Y, sin abandonar en ningún momento la coalición, cada vez es más escéptico sobre el éxito de esa política reformista.

Esto es muy importante para entender las condiciones en las que la izquierda se presenta a las elecciones anticipadas de Noviembre de 1933. Azaña ha perdido la mayoría y la ruptura de la coalición hace imposible la formación de un gobierno estable, que tenía que contar al menos con el apoyo del Partido Radical o del Partido Socialista. Pero ahora nadie apoyaba a una República dirigida por Azaña.

La izquierda pierde las elecciones de Noviembre de 1933, habiéndose presentado dividida. El Partido Socialista se niega a formar coalición electoral con los republicanos burgueses de izquierdas, y pasa a tener con aproximadamente los mismos votos sólo 61 escaños, frente a los 116 de las elecciones de 1931 cuando se presentó en coalición. La izquierda en general, al ir dividida al sistema electoral, paralizó a este sector de la política y dio un espectacular triunfo a la derecha (Azaña pasó de tener 26 escaños a 5) Algunos piensan que influyó bastante el voto de las mujeres (primera vez que votan en unas elecciones generales en España), que se supone votaron la mayoría a la derecha.

Bienio negro.

Comienza una etapa política llena de incertidumbre. ¿Cómo iban a gestionar su victoria unas fuerzas políticas tan distintas como la CEDA (115 escaños) y el Partido Radical (102 escaños), y a la vez tan contrarias a la Constitución y a la República? Aunque era evidente que había una gran mayoría de centro derechas, no había ningún partido con mayoría absoluta y que pudiera gobernar en solitario. La CEDA tenía que formar coalición y lo más “fácil” era que la hiciera con el Partido Radical, porque si no habría necesitado a muchos partidos pequeños para tener mayoría. Pero entonces gobernarían juntos el partido republicano anticlerical más fuerte de la última década (había votado además la Constitución) y un partido católico y antirrepublicano. ¿Sería esto posible?

Las elecciones de Noviembre de 1933 dejaron claro que la experiencia reformista del primer bienio era rechazada por una parte significativa del electorado. Que el bloque repulicano-socialista, que había empezado unido, se había roto. Y que la siguiente etapa de la política española pasaba necesariamente por alguna fórmula de gobierno de derechas. Pero aunque la CEDA tuvo mayoría, no podía formar gobierno sola.- Así que las elecciones resuelven algunas dudas pero también crean otras nuevas: ¿Cómo formar gobierno con esas cortes? ¿Cómo aunar a la CEDA y al Partido Radical con sus respectivas ideologías? Y con la cuestión de fondo (que sirve para explicar la inestabilidad del régimen en este tiempo y la reticencia de Alcalá-Zamora par dar el gobierno a la CEDA) de que un partido antirrepublicano se encargue desde el gobierno de gestionar el régimen republicano. A pesar de que la CEDA no se cansaba de repetir que no representaba ninguna forma de gobierno establecida, que era un partido de derechas pero no monárquico, ni republicano, ni nada.

Este nuevo bienio se divide en dos etapas:

  • Noviembre de 1933 - Octubre de 1934.

  • Etapa de inestabilidad crónica. Desmantela las reformas más progresistas del primer bienio y busca una fórmula que permita a los dos grandes partidos triunfantes gobernar sin provocar una crisis institucional. Si Alcalá-Zamora encarga el gobierno a la CEDA puede venir una sublevación de la izquierda, incluso con el mero hecho de que la CEDA participe en un gobierno presidido por otro partido. Así que la fórmula de gobierno de esta primera etapa consiste en un gobierno republicano con mayoría del Partido Radical y de otros políticos republicanos (pequeños o unipersonales) con el apoyo parlamentario de la CEDA.

    La CEDA no participa ni preside el gobierno, pero tiene el poder que le otorga disponer de la mayoría parlamentaria. Sin su apoyo, ninguna medida legislativa podía salir adelante. Así pues, el Partido Radical tiene que pactar en todo con la CEDA.

    Es una fórmula de gobierno muy inestable, porque el sector más duro (casi fascista) de la CEDA le pide a Gil Robles que salga de esa ambigüedad e imponga la política de la CEDA (antirrepublicana, antidemocrática, contraria a la Constitución...)

    El sector mayoritario de la derecha española no creía en la democracia, y en la extrema izquierda empezaba a pasar otro tanto. Así que la República estaba en manos de gente que no creía en ella.

    La Segunda República es un sistema de doble confianza: el Parlamento y Alcalá-Zamora. Y los gobierno en este sistema se forman y caen a veces por presiones parlamentarias y a veces por presiones del presidente de la República, que es quien, en este caso, se opone a la entrada de la CEDA en el gobierno.

    En estas condiciones se forma un nuevo gobierno en el que la CEDA va a empezar a contar con cuatro carteras, porque Gil Robles, viéndose presionado por el sector más duro de su partido, hace uso de su mayoría parlamentaria y obliga a Alcalá-Zamora en Octubre de 1934 a que le deje participar en el gobierno.

    Es este el momento que la izquierda venía esperando para lanzar una gran ofensiva en forma de huelga general contra la derecha gobernante, y así se desencadena la Revolución de Octubre, que es tanto como decir la Revolución de Asturias porque, aunque se convocó en toda España con motivos distintos (la izquierda moderada pretende rescatar a la República de una política antirrepublicana mientras que la izquierda obrera quiere desencadenar una revolución social. No se lucha contra la República sino para librar a esta de la República burguesa) sólo triunfó en Cataluña y en Asturias. Y en Cataluña fue una revolución muy especial, porque su objetivo era más bien una rebelión institucional promovida por la Generalitat de Cataluña, que arrastraba un pleito constitucional con los gobiernos anteriores a propósito de la ley de cultivos, aprobada por el gobierno de Cataluña y rechazada por el gobierno central. Este pleito fue una llamada a la salida de la legalidad de la Generalitat.

    La huelga general, como ya he dicho, fracasa en toda España y, salvando el caso Catalán que es muy peculiar (duró escasamente 24 horas y fracasó por la lealtad del ejército al gobierno español que, sin apenas derramamiento de sangre aplastó la rebelión y también fue culpa de la pasividad de la CNT, que no ayudó en nada a la huelga. Es curioso que el general Batet, que dirigió al ejército en Cataluña para defender a la República, fue fusilado al principio de la Guerra Civil por no querer unirse a los insurgentes), sólo triunfa en Asturias, donde se vivieron 15 días de ensayo de guerra civil, que acabó con al intervención del ejército y una represión brutal posterior.

    La Revolución de Asturias dio lugar a un debate interminable sobre la legitimidad o ilegitimidad de la izquierda para desencadenar una revolución de esa naturaleza contra un gobierno legítimo democráticamente. Ante esto, surgieron dos posturas:

    • Algunos creían que la izquierda, al sublevarse contra un gobierno legítimo, quedó deslegitimada políticamente.

    • Otros opinaban que la Revolución de Octubre fue un movimiento de defensa frente a los enemigos internos de la República. El argumento histórico era que el nazismo y el fascismo italiano también habían llegado democráticamente al poder y que luego se volvieron totalmente antidemocráticos, y que los sublevados sólo pretendían defender a España de eso.

  • Octubre de 1934 - Febrero de 1936.

  • La represión contra la izquierda contó con episodios espeluznantes: 30000 presos políticos, práctica sistemática de la tortura y ejecuciones sumarias de algunos de los supuestos responsables de la Revolución de Asturias. La actuación posterior del gobierno radical-cedista, totalmente contrario al espíritu de la República, dio con todo esto la razón a los que se habían sublevado en Octubre acusándoles de fascistas.

    Pero la represión se volvió contra el gobierno porque provocó nuevas inestabilidades. Se les fue la mano en la represión, lo que provocó graves divisiones internas en la mayoría gobernante: la CEDA quería una represión más dura que el Partido Radical y que Alcalá-Zamora. Y esta dureza tuvo un doble efecto de rebote:

    • Consiguió reconstruir la unidad de la izquierda, que meses después se presentó a las elecciones unidas como la coalición del Frente Popular, cosa imposible unos meses antes.

    • Resucitó políticamente a Azaña, que en las elecciones de Noviembre de 1933 parecía políticamente acabado. Y Azaña se convirtió así en el principal símbolo de la represión contra las izquierdas al ser injustamente arrestado como responsable de la revolución. Así se convirtió en símbolo de toda la izquierda española y la expresión más dura de la represión del gobierno. Y esto parecía aún más difícil de lograr que lo anterior antes de Octubre de 1934.

    Esto llevó a Azaña a convocar en Comillas (cerca de Madrid) un mitin al que acudieron más de 500000 personas. Estos fueron los efectos de la represión radical-cedista, totalmente opuestos a los esperados por ellos.

    Junto a esto, los gobiernos (en esta época los gobiernos se suceden rápidamente) van a intensificar a partir de Octubre de 1934 el poder de la CEDA como si la izquierda no existiera. Y este fue el gran error de las derechas (como lo había sido antes de las izquierdas) En estas condiciones, los gobiernos que se forman en esta etapa ponen en marcha una intensa política de contrarreformas de todo lo que se había hecho en el primer bienio (política militar, social, educativa, religiosa, agraria...)

    La CEDA designó como Ministro de Agricultura (encargado de solucionar el problema agrario, quitando la reforma y aplicando sus propias soluciones) a un político católico que creía en los principios reformistas del catolicismo, en el espíritu social de los evangelios y que quiso mejorar las condiciones de vida de los campesinos: Manuel Jiménez Fernández.

    La respuesta de la derecha, de los terratenientes y de la prensa conservadora no se hizo esperar: Jiménez Fernández incitaba a los débiles contra los fuertes, cuando debería acercarles. Todo el sentido social del cristianismo debía ser (según ellos) enseñar a los ricos a ser misericordiosos y a los pobres a ser resignados. El ABC inició una campaña muy dura contra él, porque difamaba y manchaba la imagen de la CEDA además de colaborar encubiertamente con la izquierda republicana (muchos años después se convertiría en profesor de Felipe González)

    Pero la postura de Jiménez Fernández fue muy poco habitual entre la derecha católica (casi fue fusilado incluso por un falangista a principios de la guerra) El conde de Romanones (uno de los principales terratenientes de la época) apoyó la política reformista de Jiménez Fernández: el propietario debía sacrificarse por el bien de España y por el de los mismos propietarios (si es que querían evitar una revolución social) Pero este era el sentir, desgraciadamente, de un sector muy minoritario de la derecha española. Y a la mayoría le salió bien porque tras la Guerra Civil Española recuperó todas sus tierras.

    Por todos estos motivos, por el rechazo que causaba el gobierno a la izquierda y por los escándalos del gobierno radical-cedista, hubo que adelantar las elecciones.

    ¿Qué escándalos fueron estos? Acabaron con Lerroux y con su Partido. El primero fue el del Straperlo: se intentó introducir un nuevo juego de la ruleta en España y, cuando se prohibió, salió a la luz que un sobrino de Lerroux estaba directamente implicado con el asunto. El segundo, fue el escándalo Nombela.

    La coalición radical-cedista ya se había hecho imposible. Además, en este momento la CEDA ya estaba segura de que podría gobernar sin contar con el Partido Radical. Y que si adelantaba las elecciones tendría una mayoría absoluta. Por eso las convocó para febrero de 1936.

    La CEDA se presentó como unión de todas las derechas. El Partido Radical desaparece y la izquierda se presenta como el Frente Popular (coalición de izquierdas desde los más moderados hasta el PC) Su programa mínimo se basa en tres puntos, que resultan suficientes para ganar las elecciones:

    • Amnistía para los presos políticos de la Revolución de Octubre (ganó los votos de anarquistas y socialistas)

    • Reestablecimiento del estatuto catalán y de la Generalitat (ganó el voto de los catalanistas)

    • Reforma agraria.

    Así, el Frente Popular consiguió la mayoría en 1936, con estrecha diferencia en el número de votos pero aplastante en el número de escaños. El Partido Radical sólo obtuvo cuatro escaños y se escindió en el partido de Lerroux y el de Martínez Barrios, que se unió al Frente Popular.

    Época del Frente Popular.

    Las elecciones de Febrero de 1936 las ganó una coalición de izquierdas llamadas Frente Popular, que reunía desde el ala más moderada y centrista de las izquierdas (Unión Republicana, partido de Martínez Barrios escindido del Partido Radical de Lerroux) hasta diversas organizaciones obreras (Partido Comunista, aún pequeño; POUM, partido trotskista dirigido por Andreu Nin, asesinado por los comunistas en la guerra civil; Partido Socialista, que dio un giro bolchevique dominados por Largo Caballero...) Probablemente en este momento el Partido Socialista se sitúa más a la izquierda que el propio Partido Comunista.

    En estas elecciones aparecen nuevos partidos, desaparecen otros con mucha historia (Ej: Partido Radical) y en esta situación, Partido Socialista y Partido Comunista intercambian sus papeles:

    • El Partido Comunista se modera mucho para facilitar el Frente Popular. La lucha contra el fascismo es el objetivo prioritario, por el que no importa colaborar con una República burguesa. Es una postura conciliadora por la que suscribe el pacto del Frente Popular.

    • Partido Socialista y UGT, empujados por el sector mayoritario (caballeristas) culminan su proceso de radicalización, bolchevización... que empezó a finales de 1933, en los últimos meses del bienio reformista.

    ¿Por qué, si la mayoría del partido se ha decantado por la revolución social contra la República, el Partido Socialista se ha incluido en el Frente Popular con los partidos republicanos moderados? Es un contrasentido que se entiende igual que el que los anarquistas, a pesar de su rechazo a la república, votaron a favor del Frente Popular. Porque su programa tenía mucho gancho en toda la izquierda, sobre todo entre los obreros combativos, víctimas de la represión de la Revolución de Octubre. Entre los presos políticos había muchos socialistas y anarquistas, y el objetivo era sacar a los presos de la cárcel, eso estaba por encima de todo.

    Con este programa (amnistía para los presos, restitución de la Generalitat y reforma agraria) el Frente Popular, en unas elecciones muy ajustadas en votos se tradujo en una mayoría aplastante en el Parlamento. En cuanto se supieron los resultados se plantearon nuevos problemas:

    • ¿Aceptaría la derecha esas elecciones y sus resultados? Franco y otros militares hicieron desde antes de las elecciones gestiones ante el gobierno interino y su presidente, Portela Valladares, para que diera un golpe de estado que impidiera la formación de esas cortes. Este intento fracasó por el momento, pero a partir de ese momento, la derecha daba por fracasada la vía electoral para conseguir el poder y se lanzaba abiertamente a la conspiración, hecho que llevaba creciendo desde la proclamación de la República.

    • Muchos creían que las elecciones serían las últimas, derivando de ellas una dictadura de izquierdas o de derechas.

    • Gil Robles sale aplastado de las elecciones con sólo 88 diputados. La vía electoral y legal se da por cerrada a toda la derecha (políticos, periodistas, financieros...) y todos ellos se lanzan a la conspiración.

    • ¿Tenía el programa del Frente Popular consistencia suficiente para llenar un programa de gobierno? De las tres cosas que planteaba dos se cumplieron inmediatamente, antes incluso de que el nuevo gobierno llegara a formarse: la amnistía y la Generalitat. Y lo que era una gran victoria para la izquierda quedó así fuera de la realidad del nuevo gobierno, como si no lo hubieran conseguido ellos. Quedaba la reforma agraria, que era un cambio lento y complejo que se impuso desde abajo en la práctica con la ocupación de tierras por los campesinos en las provincias latifundistas. Todo fue por delante de la acción del gobierno. Y en ese sentido, el programa de coalición prácticamente ya se había cumplido cuando tomó posesión de su cargo el nuevo gobierno. ¿Qué podía proponer ahora el gobierno en lo que todas sus facciones estuvieran de acuerdo?

    • Había una cuestión pendiente: ¿Cómo se formaba un gobierno de coalición? El Partido Socialista tenía 99 escaños, la Izquierda Republicana, 87; la Unión republicana, 39, la Ezquerra Republicana, 36 y el Partido Comunista, 17.

    El Partido Socialista estaba en mayoría, pero a más de 100 escaños de la mayoría absoluta. Así que tenía que seguir habiendo una coalición para que en España hubiera gobierno. Teóricamente, la base social y parlamentaria de nuevo gobierno tenía que ser el Partido Socialista, no sólo por tener más número de escaños que ningún otro partido, sino también porque era el que tenía el control sobre las masas obreras (PSOE y UGT)

    Pero el gobierno fue republicano finalmente sin participación socialista. Da la sensación de que los republicanos se quedaron un poder que no les pertenecía, pero fueron los socialistas los que no quería participar en este gobierno. El presidente de gobierno fue Azaña, que simbolizaba el triunfo de las izquierdas.

    ¿Por qué un gobierno sólo republicano? Porque habría sido casi una provocación a la derecha un gobierno comunista (demasiado fuerte) pero sobre todo porque era una república burguesa y los socialistas no querían volver a gobernar con los burgueses. Por eso, el nuevo presidente del gobierno tenía que ser de coalición pero no representar a un partido que no quisiera gobernar con los republicanos y que no considerase esa “su república”.

    Esta situación tan paradójica es muy parecida a la del principio del Bienio Negro con la CEDA con mayoría pero sin formar gobierno. El Partido Socialista le da sus votos a Azaña (no quieren ser impopulares por impedir un gobierno republicano ni tampoco por no formar parte del Frente Popular) Pero Largo Caballero no quiere saber nada de la república burguesa ni de los republicanos. Tampoco los republicanos quieren un gobierno revolucionario, así que la única solución para que la república sobreviva en un gobierno presidido por socialistas sería Prieto. ¿Por qué no se hizo esto?

    Prieto era una minoría en el Partido Socialista. Incluso Araquistain (cabeza pensante del partido), en 1934, piensa que ya es demasiado tarde para la república y para la reconciliación entre los partidos del Frente Popular. No hay un término medio: Azaña no puede ser la concordia entre los más revolucionarios y los más conservadores porque estos son términos incompatibles y antagónicos. En 1936, llega a decir que es necesaria una Guerra Civil para solucionar ese ambiente tan ambiguo.

    La gran encrucijada que marcó el destino de España hacia la guerra o hacia la paz fue Mayo de 1936. La izquierda, con mayoría en las cortes, pone en marcha una maniobra muy controvertida y probablemente ilegal para quitarle la presidencia de la República a Alcalá-Zamora (toda la izquierda le odiaba por su trayectoria durante el Bienio Negro y porque no quiso disolver sus cortes) Paradójicamente, ahora se alegó que había disuelto esas cortes ilegalmente y que también eran fallidas las elecciones que llevaron al Frente Popular al poder. Alcalá-Zamora fue destituido por una gran mayoría en las Cortes y ahora se planteaba el problema de quién iba a ser el nuevo presidente de la República; sólo podía ser Azaña. ¿Y quién sería entonces el nuevo presidente del gobierno y de qué tipo sería ese gobierno? Lo evidente era que el nuevo presidente fuera Prieto.

    El grupo caballerista quería eliminar a Azaña de toda posición gubernamental ejecutiva, y quería librarse también de Prieto. Así no habría quién pudiera detener a las masas. La maniobra consistió en empujar a Azaña a la presidencia de la República y en vetar la candidatura de Prieto a presidente del gobierno por parte de su propio partido, pues era lógico que él sería el designado por Azaña par sucederle. Y esto sabiendo que Prieto no estaría dispuesto a romper con su partido para ser presidente, así que aceptó el veto y dejó correr el turno, que llegó al más incapaz de semejante cometido en estas circunstancias: Casares Quiroga.

    Este gallego tenía en su contra varias circunstancias:

    • Era un republicano sin control sobre la masa obrera.

    • Estaba enfermo de tuberculosis.

    • Fue ministro de la Gobernación y fue quién aplastó el golpe de estado de Sanjurjo de 1932, por lo que creyó que la sublevación militar del '36 podría ser aplastada de la misma manera. Sobreestimando sus fuerzas, dejó que la insurrección madurara lo suficiente para darle el golpe definitivo cuando él lo considerara necesario y así erradicar para siempre el peligro de una sublevación militar. Jugó con fuego y se quemó.

    El 18/Julio/1936 hubo una sublevación militar en toda España, tras el asesinato del nuevo dirigente de las derechas (Gil Robles había caído en desgracia tras las elecciones): Calvo Sotelo. El pronunciamiento comenzó en el Norte de África y pronto se extendió por toda la península, provocando la Guerra Civil Española.

    LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA.

    Observaciones generales.

    España iba a su propio ritmo interno respecto a los acontecimientos históricos de Europa. Esto se invierte en 1936, porque se convierte en un ensayo de la Segunda Guerra Mundial (democracia + comunismo vs. Fascismo) de ahí el carácter universal de la Guerra Civil Española y la implicación de países extranjeros en nuestra guerra con armas y tropas.

    La segunda consideración es que la Guerra Civil es uno de los fenómenos recurrentes de la historia contemporánea. Muchos extranjeros viajaban a España para conocer un país en guerra que se mataba por ideales que no comprendían. A partir de esto surge el denominado cainismo.

    Una tercera consideración es que la Guerra Civil es consecuencia del fracaso de la sublevación del '36, y que no se planea desde el principio como una guerra.

    La última consideración es que la larga duración de la Guerra Civil Española (18-07-1936 a 1-4-1939) es un término engañoso, porque se puede decir que la suerte de la guerra estaba echada desde finales del '36 en contra de los intereses de la República. Hay que preguntarse si Franco no dilató el final de la guerra en vez de intentar acabar lo más rápido posible y obtener la victoria en el menos tiempo. Con el pretexto de la guerra lo que se pretendía era acabar con todos los vestigios de oposición que pudieran aparecer luego.

    El pronunciamiento.

    La sublevación empieza en Marruecos (tarde del 17 julio de 1936) y se extiende luego a las islas Canarias y al conjunto del territorio peninsular. Hasta el 19-20 julio la fase golpista (la sublevación propiamente dicha) no queda totalmente establecida.

    La forma en que se decide la partición de España (las dos Españas) depende de factores hasta cierto punto previsibles (ideologías predominantes en cada territorio) y depende en cierto modo también de la casualidad (militares de izquierdas se unían a la sublevación y viceversa, por motivos de carácter humano. Ej: En el Ferrol estaba la base de marina más importante después de la de Cartagena. Y allí la sublevación no se decidió hasta bastantes días después, hasta que dos almirantes se jugaron el bando al que pertenecer a suertes, con pistolas)

    Queipo de Llano (que en diciembre de 1930 se sublevó contra la monarquía) se movió por Sevilla para convencer a la población de que apoyara la sublevación. La incorporación del Sur al bando sublevado decidió la suerte de toda Andalucía occidental. El mapa de la guerra se parecía bastante al mapa electoral de febrero de 1936. La República controlaba toda la España industrial y buena parte de la latifundista.

    A finales del verano del '36, el ejército sublevado ha asestado un golpe definitivo ya a la República por la rapidez, superioridad militar y porque desde julio '36 - abril '39 las fuerzas republicanas no hicieron más que perder terreno, quitando algunas excepciones. La única capital de provincia que logró recuperar la República (y durante poco tiempo) fue Teruel.

    Las tropas sublevadas llegan a Madrid a finales del verano del '36 y ya en Noviembre el gobierno de Largo Caballero tiene que marcharse a Valencia.

    A finales del '37 el ejército franquista controla toda la cornisa cantábrica. A la República le queda, no obstante, todo el cuadrante suroriental de la península, Cataluña y Madrid, aunque será por poco tiempo.

    Al final de la guerra (días después de producirse un hecho definitivo como fue la sublevación militar del republicano Segismundo Casado en Madrid) la República controla todavía parte de Andalucía oriental y parte de Castilla la Mancha, Valencia y Murcia.

    ¿Por qué se sublevó Casado siendo republicano de toda la vida? En vista de que la guerra estaba perdida (y con el apoyo de los anarquistas, parte del ejército republicano y el sector caballerista de los socialistas) Casado se subleva contra el bando republicano y se alía con Franco para conseguir una rendición incondicional. Hasta tal punto fue importante la rendición de Madrid que se dio tiempo a Casado para abandonar la ciudad.

    Entonces, ¿hasta qué punto es válida la teoría de que fue Franco quien dilató el final de la guerra? La fama que tiene Franco de hacer la guerra y de administrar el país más tarde es fundamentalmente de ser un hombre prudente. Lo que quería era ir despacio e ir minando poco a poco (física y moralmente) al enemigo. Por eso, el profesor no cree que la intención de Franco fuera conservar la guerra aunque esto le viniera bien para hacer una buena limpia.

    Otra cuestión planteada es por qué la República perdió la guerra y por qué se podía predecir que esto ocurriría.

    • Por la mayor eficacia y superioridad del ejército sublevado frente a las milicias republicanas que fueron improvisadas.

    • Por la mayor unidad política del bando sublevado. El bando republicano seguía dividido internamente en diversas ideologías (anarquistas, socialistas...) De ahí que se produjeran al menos dos enfrentamientos armados entre republicanos: Mayor de 1937 en Barcelona contra los anarquistas y el POUM (contra comunistas y fuerzas de la Generalitat) y la sublevación de Casado en 1937.

    • La ayuda internacional (Italia fascista y Alemania nazi)que se prestó a Franco fue mucho mayor (y más barata) que la que sólo Rusia (y en cierta medida México dentro de sus posibilidades) prestó a la República.

    EL FRANQUISMO.

    La historia tiene una parte cuantificable y otra subjetiva, que corresponde al factor más humano. En este momento hay un sentimiento de dolor por la guerra, por el franquismo y por la represión que éste conllevó. Franco supuso una ruptura en la historia de España.

    Hasta 1936, la historia contemporánea de España es continua aunque con altibajos. Tiene una apariencia convulsa, dramática incluso, pero construyó más o menos una sociedad moderna, liberal, plural... y esto es evidente hasta 1936. Y es este proceso el que se rompe con la Guerra Civil Española y con Franco. Y no sólo por la desaparición física (muerte, exilio...) del sector clave para el desarrollo de la sociedad española, sino también porque el régimen de Franco tuvo como objetivo acabar con todo eso.

    Esto tiene una dimensión cuantificable, relacionada con el drama español: los desastres de la guerra:

    • Número de muertos: Hay un número mítico que no se corresponde con la realidad: 1 millón de muertos. Lo más ajustado y real está entre los 300 y 400 mil muertos durante la Guerra Civil Española. La mitad aproximadamente murió en la retaguardia por la represión a uno y otro lado del frente. Es una guerra completamente moderna (baja el número de víctimas militares y aumenta en la misma proporción el número de víctimas civiles)

    • En ambas retaguardias las víctimas fueron mayores en determinados colectivos:

      • España Republicana: Mayor número de víctimas entre religiosos, militares sublevados o cómplices y grandes propietarios.

    DATOS: Durante la Guerra Civil Española murieron el 23 % de los religiosos del país. En Cataluña, fue el 24%. En Valencia, el 20%. En Barbastro (Huesca) el 58%; en Lérida el 66% y en Ciudad Real el 40%. La mayor o menor proporción dependía del sector de la izquierda que dominara la zona, principalmente.

      • España Nacionalista: Mayor número de víctimas entre los miembros del Frente Popular, los sindicalistas, los profesionales ligados al pensamiento a la cultura, a la enseñanza... (profesores, periodistas...) que eran señalados como culpables de la República y de la Guerra Civil Española. Estas profesiones estaban tradicionalmente ligadas al liberalismo (la principal oposición de Franco) y, en general, era cierto que la mayoría de los intelectuales españoles simpatizaban con la izquierda. Y, al hacer Franco a estas profesiones y actividades (libertad de expresión, de prensa...) culpables de la guerra, el franquismo, al acabar con ellas, supuso esa ruptura de la que antes hablábamos en el desarrollo de la sociedad y la cultura española.

    • Con la guerra acaba la Edad de Plata de la literatura española, que se había desarrollado con las generaciones del '98, del '27, del '36... La mayor parte de los intelectuales acaban siendo ejecutados (García Lorca, Miguel Hernández...), mueren por causas naturales o deben exiliarse (Alberti...) Y ocurre lo mismo entre los periodistas, que viven la edad de Oro del periodismo español (1914-36) Aquí, la historia se divide en dos:

      • La historia de la España oficial, que se vive en el país.

      • La historia de la España transterrada, periférica, en el exilio... (sobre todo en Hispanoamérica)

    Este vacío que queda con el exilio de los intelectuales se puede ver de muchos modos. Por ejemplo, comparando las cifras de prensa de los años 30 con la de los años 40: En los 40 la máxima tirada fue de 1.5 millones de ejemplares, que supone la mitad de la tirada de prensa normal a principio de la República. este vacío es una de las consecuencias del fin de la prensa libre. Muchos ejemplares de ese millón y medio fueron publicados por el propio gobierno con afán propagandístico.

    • En el exilio, entre esos 300000 republicanos exiliados aproximadamente, hay sobre todo intelectuales, sindicalistas, periodistas, la base de los partidos políticos de izquierdas... Y van a intentar desde el exilio (en Francia o Hispanoamérica principalmente) mantener viva la llama de lo que la Segunda República representó (democracia) y luchan por su reinstauración en circunstancias muy difíciles, no sólo por la situación de Europa en ese momento (a las puertas de la Segunda Guerra Mundial) sino también por la profunda división interna entre las distintas organizaciones del Frente Popular. Es inexplicable porque en principio todos defienden los mismos valores e ideas y se habían unido en la misma coalición. Pero sobre todo es inexplicable porque ni siquiera el sufrimiento del destierro les hace volver a unirse. La división política y humana del Frente Popular llegó hasta el exilio, e incluso muchas familias quedaron divididas por su oposición política. Esto también forma parte de la tragedia de la guerra. Entre estos exiliados están las élites culturales, políticas, científicas... del país.

    • Entre 1939-45 aún se cobran muchas más vidas entre los que no pudieron escapar o los que aún querían luchar. A finales de 1939 en España hay 270000 presos políticos (100000 en campos de concentración) El número de ejecuciones de la represión es muy controvertido: Ramón Salas Larrazábal (franquista) estima unas 28000 ejecuciones políticas entre 1939-45. La cifra más alta es la de 200000 ejecuciones en estos seis años, que fueron los más duros de represión de la posguerra aunque luego continuara habiendo ejecuciones. La cifra real está probablemente más cerca de los 200000 que de los 28000.

    Con la Segunda Guerra Mundial muchos tuvieron que volver a exiliarse de Francia (algunos no lo consiguieron) Los detenidos eran enviados a Campos de concentración nazis o repatriados a España, donde también les esperaba la cárcel o la muerte.

    Ej: En Madrid aproximadamente hubo 4000 ejecuciones no reconocidas oficialmente hasta ahora. La versión oficial decía que 4000 presos de la cárcel Modelo se escaparon la misma noche (burlando todos la seguridad de la cárcel más importante de Madrid), fueron todos a un cementerio y allí sufrieron un ataque al corazón colectivo. La realidad fue bien distinta: el ajusticiamiento, método muy empleado en la posguerra.

    • La renta nacional de 1935 no se recuperó hasta 1951. La renta per cápita de 1935 no se recuperó hasta 1954. El índice de producción industrial de 1947 cayó al nivel de 1929. Los salarios de 1948 eran el 50-60% de los salarios de 1936. La población activa ocupada en la agricultura había caído en 1930 hasta por debajo del 45% (muestra evidente del desarrollo creciente de España), pero volvió a subir en 1940 hasta el 50.5%. España vuelve a ser un país agrario, campesino, tradicional, rural... que era lo que Franco buscaba: volver a la España religiosa, atrasada...

    • La cartilla de racionamiento era el medio de supervivencia básico de la población en la inmediata posguerra (garantizaba productos de primera necesidad) y no se suprimió definitivamente hasta mediados de los 50. Las secuelas económicas de la Guerra Civil Española y el coste social no se pudieron superar hasta esa década. Podría decirse que todo esto no era responsabilidad de Franco, sino de la guerra, pero no era así del todo.

    • El plazo que se tarda en superar la Guerra Civil Española es muy superior al que tardaron varios países en superar los desastres de la Segunda Guerra Mundial, cuando sus daños fueron mucho mayores (ej: Alemania) Este país tardó sólo tres años en volver a los parámetros de antes de la guerra. Por tanto, es indudable que la lenta recuperación española fue anormalmente lenta y que probablemente el régimen no hizo todo lo que podía y debía para acelerarla al máximo. El bienestar material no era la principal prioridad de Franco, sino que lo era la “salvación espiritual del pueblo español” (recristianización, reinstauración de las buenas costumbres, aplicación de una síntesis ideológica: el nacional catolicismo...) Esta ideología que promovía el profesor Aranguren mezcla el nacionalismo rancio, antiliberal e imperialista con un catolicismo caduco. Y aunque esto creó ciertos problemas al régimen de Franco, sí es el mejor ejemplo de lo que fue este régimen en cuestión de retroceso de derechos y calidad humana y de vida para la sociedad española.

    • El mejor ejemplo de todo esto es la situación de la mujer: Sólo era apta para las labores del hogar y para ayudar al jefe de la casa = hombre. No es lista, sólo puede entender lo que un hombre le dé ya pensado. La mujer debe ser dócil, callada, sumisa... La fórmula de su vida era soportar. Es una sociedad brutalmente jerárquica y en el último escalón se encuentran la mujer y los pobres, que suponen la mayoría de la sociedad. Se ha impuesto una moral cristiana a los que son “inferiores” y esta moral perdura hasta 1960 incluso.

    Durante todo el franquismo se realizó un amplio culto a la personalidad de Franco (Ej: NODO, televisión propagandística) Se exalta su figura y esto hace de la dictadura una dictadura más personal que militar. De este modo, se conforma una idea de España que se transmite a la gente y que supone una vuelta a la identificación no anterior a la de la República, sino de la de las revoluciones liberales. El franquismo es más un proyecto imperialista que fascista. Es un proyecto imposible pero con apoyo. Mucha gente quería recuperar la idea de la España del Antiguo Régimen, con unas cortes parecidas, con procuradores, no diputados...

    Esta es una quimera en la que confluyen dos principios:

    • Por un lado, la ideología falangista: Nacionalismo, estatalismo, secularización incluso...)

    • Por otro lado, el componente religioso.

    Mientras la Falange cree que la Iglesia debe estar subordinada al estado, la sección religiosa opina lo contrario, por lo que chocan continuamente. La vuelta a lo anterior en España mezcla lo imperialista con lo católico. Ej: La música del NODO, que es el símbolo más repetido y casi más conocido, y que identifica más al régimen que el propio himno español o que el himno de la Falange.

    El régimen de Franco, a pesar de su vocación inmovilista, fue evolucionando con la realidad nacional e internacional, que no podía controlar a pesar de su supuesto autoritarismo.

    Franco tuvo, evidentemente, un papel fundamental, ya que quería construir el mito del hombre que había salvado a España del comunismo dentro de un estado muy personalista: ese hombre era él mismo. Pero “vivía en otro mundo”, ya que estaba seguro de que las excolonias pedirían volver a la soberanía española. Esto provocó continuas fricciones entre los delirios de Franco y del régimen y la realidad (más o menos controlada por la propaganda) Pero es también de este modo como se explica la prolongación de un régimen tan largo. Al final de su vida acaba claudicando y dándose cuenta de que muchas de las cosas que quería restaurar eran ya imposibles (Ej: Inquisición) Él no era un rey absoluto a pesar de lo personal de su dictadura.

    Y es que en la revolución militar que dio lugar a la Guerra Civil Española había muy diferentes sustratos que acabaron por chocar (militares, alfonsinos, tradicionalistas, cedistas, lerruxianos...) Algunos de estos grupos fueron fusionados desde arriba formando El Partido. La fusión fue forzada, pero cada parte siguió manteniendo sus diferentes opiniones sobre el régimen. El resultado fue el Nacional-Catolicismo, unión del populismo y el estatalismo de la Falange y del componente religioso, como ya hemos dicho)

    Era imposible resolver las contradicciones que existían entre estas ideologías, y el hombre que había apoyado la fusión (Pedro Segura) opinaba que Franco estaba usurpando un poder que no le correspondía. Segura, hombre fiel al Antiguo Régimen, opinaba que ese poder correspondía únicamente al rey, tan enfrentado con el Caudillo.

    A la vez, comienza una campaña de propaganda que quiere contribuir a dar la falsa idea de una estable unidad entre las dos principales familias del franquismo (Falange y Católicos) a la vez que exalta a Franco. Se funden las tendencias prácticamente sin oposición, pero existen muchas tensiones en el reparto de poder entre los falangistas y los católicos, lo que da lugar a diferentes hechos (Ej: Se prohíbe al periódico católico El Debate publicar nada durante el franquismo) La prensa católica resulta la peor parada en estas tensiones.

    Pero, ¿quién era realmente Franco? Un militar africanista muy joven, nada escrupuloso con el poder civil. Ostentaba un poder autónomo, representando a esa facción del ejército.

    Pretendía dar unas ideas imperialistas al ejército, darle legitimidad propia, autonomía. Tiene una concepción mística de la vida, la muerte y la guerra. Era el hombre que mejor encarnaba la idea del ejército africanista y de España, y esta presunción la aplicó también a su gobierno (era el que mejor podía dirigir el país) Se erigió, por tanto, en Jefe de Estado (y no en Jefe de gobierno como habría sido lógico)

    La forma en que aplicaba su poder absoluto era la misma que aplicaba en el ejército: la crueldad de la disciplina. La obediencia era lo fundamental, el orden absoluto. Se atribuía a sí mismo las principales cualidades de un dictador. Bien es cierto que, en ocasiones, no cumplió con sus deseos, pero actuó acertadamente para la continuidad del régimen. Era un hombre con suerte, que desconfiaba de todo el mundo pero al que el destino supo satisfacer. Paciente, sabía el sentido del tiempo y, aunque aguantar ganaba muchos adversarios, el objetivo de su régimen era perpetuarse. El hombre curtido en las trincheras africanas siempre sabía esperar y esto es algo que Franco aplicó a rajatabla. Hacer sufrir lentamente al enemigo era su medio para ganar, como había hecho antes en la (según él) mejor etapa de su vida: la época de las guerras coloniales.

    El 1 octubre era el día del caudillo, día en que fue nombrado como tal. La prensa debía superar cada año los elogios dedicados en el año anterior a Franco.

    ¿Cómo repartió Franco el poder entre las “familias políticas” del franquismo? En el régimen de Franco no desapareció del todo la pertenencia a grupos de origen que, aunque se fusionaron en el Partido Único, mantuvieron cierta fidelidad a sus ideas originales.

    Por eso, los gobiernos de Franco parecen de alguna forma gobiernos de coalición. Se intenta llegar a un equilibrio de poder entre las familias del franquismo. Y este reparto de poder responde a una cierta lógica entre los grupos de poder y sus áreas de influencia. Las identidades no son excluyentes, se puede pertenecer a más de una a la vez.

    • Tradicionalistas: Son los herederos del carlismo. Controlan el Ministerio de Justicia y la Presidencia de las Cortes (las monopolizan) Esto se explica porque las cortes del régimen de Franco, que existían sólo para institucionalizar el estado, no tienen nada que ver con las cortes liberales. Son unas cortes preliberales, a partir del modelo de las antiguas cortes estamentales del Absolutismo. Sus miembros se llaman procuradores, con reminiscencias históricas, y se devalúa su papel (no representan a los ciudadanos, sino a la democracia orgánica por la que el pueblo queda representado por tres órganos tradicionales - la familia, los sindicatos y el municipio - de forma indirecta, y son estos órganos los que eligen a los representantes) El franquismo rechazó incluso términos como Constitución y diputados, que consideraba resultado del liberalismo.

    Y, como el tradicionalismo era el que tenía el discurso político más elaborado (tiene más de un siglo de historia) y es el principal heredero del viejo discurso político del catolicismo español, es el que mejor puede representar en el estado franquista a la monarquía formalmente existente en España.

    ¿Y por qué la cartera de Justicia? ¿Fue el franquismo un estado de derecho? Existe la creencia de que, al final del régimen, sí lo fue, porque la población estaba sometida a una ley superior, llamada en ocasiones Fueros. Que si bien no era una ley llamada Constitución y no era progresista ni liberal, fue porque se trataba de un régimen absoluto.

    Y si existía una mínima posibilidad de hacer del régimen un estado de derecho es gracias a los tradicionalistas, según quienes los propios reyes estaban sometidos también a las leyes de la monarquía. Y esto es lo que va a rescatar el régimen de la ideología tradicionalista. El Ministerio de Justicia es quien debe velar por la justicia en este peculiar estado de derecho.

    Los tradicionalistas también desempeñaron alguna vez el Ministerio de Agricultura, ya que la apelación a la España rural es típica de su discurso. Se produce una ruralización mental, económica y demográfica de España (al menos hasta 1940) Se enlaza con la España tradicional, eterna... que es parte de la ideología tradicionalista. Y esta unión también viene por la sociología del tradicionalismo: se remite al poder rural, a la aristocracia terrateniente con un gran peso en el movimiento.

    • Falangistas: Ministerio de la Gobernación (no lo monopolizan, también lo ocupa el Ejército) Es el ministerio del aparato represivo del régimen.

    Lo que sí monopolizaron fue el Ministerio de Trabajo, del que surgen algunas reformas sociales (Ej: Fuero del Trabajo en 1938) de carácter paternalista. Destaca José Antonio Girón de Velasco, que ayudó con sus reformas a construir la fachada sindicalista del régimen.

    También ocuparon algún otro ministerio social (Industria, obras públicas, vivienda, agricultura...) pero sin monopolizarlo.

    Hay además un ministerio propio de la Falange: la secretaría general del movimiento. Es la secretaría del Partido Único, y es importante por dos motivos:

    • Controla, en disputa con el Ministerio de Educación, el aparato propagandístico del régimen (censura, NODO, EFE, Radio Nacional...)

    • La Secretaría General también controla al partido de masas, con todo lo que esto supone (simbólica y presupuestariamente, por la presencia en la vida española...) Sobre todo es importante desde el punto de vista clientelar (controla los medios de comunicación, los sindicatos, muchos trabajos...)

    ¿Qué es la Falange en el franquismo? Hasta 1936 había sido un corpúsculo político de obreros, estudiantes y señoritos. A partir de febrero de 1936 empezó a crecer de forma notable. Y empieza a convertirse en un partido aluvión, al que la gente se afilia en masas. Y, con la guerra, la afiliación aumenta aún más. Algunos se afilian para obtener un carnet que les salve la vida (motivo que también impulsaba a muchos afiliados de la CNT) Y la Falange también se pareció al Partido Comunista en que vivió el mismo tipo de desarrollo. ¿Por qué?

    • Porque ambos son partidos muy disciplinados y unidos, totalitarios.

    • Por las privilegiadas conexiones exteriores, fundamentales para obtener la ayuda exterior. El Partido Comunista se relacionaba con la URSS, y la Falange, con Italia y Alemania.

    Pero la Falange es muy distinta durante el franquismo a la que dirigió Primo de Rivera. Por eso aparecieron diferentes familias dentro de la familia: las camisas viejas (falangistas de antes de la guerra) y las camisas nuevas (afiliados después de la guerra) Por ejemplo, Serrano Súñer era miembro de la CEDA y se afilió durante la guerra a la Falange. Y son estos nuevos miembros los que más poder llegan a alcanzar.

    • Monárquicos: Existen distintas tendencias dentro de este grupo. Son los partidarios de Alfonso XIII y, a su muerte, de don Juan. Monopolizan el Ministerio de Asuntos Exteriores (antiguo Ministerio de Estado, que cambia de nombre en 1939) ¿Por qué? Franco no es ni rey ni regente, y España es aliada del eje hasta 1945, siendo incluso expulsada de la Comunidad Internacional. Y con la Segunda Guerra Mundial debe volver como sea a la Comunidad si quiere sobrevivir. Y la imagen de España era mejor si provenía de un ministerio monárquico que de uno falangista. Después de todo, la monarquía era un régimen aceptado en Europa. Es una cuestión únicamente de imagen, de respetabilidad... para no ofrecer rechazo. Porque además los monárquicos poseen conocimientos de idiomas, contactos, formas cosmopolitas... Y esto facilita la reinserción. El cuerpo diplomático tradicional es el mundo aristocrático, que es el más afiliado al grupo monárquico.

    • Católicos: Todas las familias del Partido Único son católicas, pero estos reciben esta denominación específica porque entre sus señas de identidad está el poner el acento en la forma confesional y teocrática del régimen ante otras opciones. Son católicos antes que ninguna otra cosa, y la Iglesia debe estar por encima y por delante del estado. El Estado debe estar sometido a la misión católica de España. Controlan el Ministerio de Educación Nacional. Y, eventualmente (con los falangistas) la censura y ciertos ámbitos de la propaganda.

    • Tecnócratas: Forman parte por primera vez de un gobierno en 1957, pero son muy importantes hasta la muerte de Franco e incluso después. Aparecen de repente y a lo grande con dos ministros del Opus Dei en el gobierno de 1957. Son católicos y ponen el acento en una concepción de la política económica del régimen que incide en la desideologización. Apoyan la liberalización de la política económica, ámbito en el que ellos se mueven.

    Además de controlar los Ministerios económicos (Comercio, Hacienda e Industria, y más adelante el de Economía, cuando aparezca), controlan eventualmente el de Obras Públicas y otras instituciones económicas importantes: el INI (Instituto Nacional de Industria, 1941), que controla todas las empresas industriales de España, y el Banco de España. Al final del franquismo, también llegan al Ministerio de Asuntos Exteriores.

    ¿Por qué Franco les eligió a ellos y no a otro grupo de la Iglesia? Porque eran los que aunaban catolicismo con tecnocracia. Eran los que aceptaban el capitalismo como algo bueno incluso dentro de su religión. Y el capitalismo era lo que Franco necesitaba para mejorar España.

    • Militares: No tienen adscripciones ideológicas definidas. Su pertenencia a la institución simboliza el poder del ejército en el Estado franquista. Su presencia en el régimen es engañosa respecto al poder político real que representan: aunque llegan a tener 7 ministros en un mismo gobierno la mayoría de ellos tiene un significado más simbólico que político. Pero sí es un grupo de poder y garante del régimen.

    Tienen, por tanto, un enorme poder simbólico (son quienes han ganado la guerra) Pero tienen más representantes que poder político. Poseen tres ministerios específicos: el del Ejército, el del Aire y el de la Marina (apenas importante)

    Durante bastante tiempo, un cargo de la máxima jerarquía, la vicepresidencia del gobierno, es desempeñado por un militar (hasta 1973 no hay presidente del gobierno, lo es Franco): hasta los '60, el cargo de vicepresidente lo ocupa el Capitán General Muñoz Grande, militar falangista amigo del Caudillo. No tenía casi poder real, su función era verdaderamente simbólica, pero es un claro indicador de la influencia del ejército en el régimen el hecho de que un oficial fuera vicepresidente de un país, aunque no tuviera poder.

    Otros ministerios que, eventualmente, ocupa el ejército son: el de la Gobernación o los Ministerios Técnicos o Sociales, representados por militares que, por sus conocimientos o sus contactos, son considerados aptos para el puesto, más que por su pertenencia al ejército (Ej: Vivienda, Obras Públicas...)

    El reparto se hace desde el equilibrio y Franco lo cuidó mucho, para que esos grupos que formaban su gobierno no tuvieran malas intenciones con respecto a él y conspiraran por quitarle del poder.

    Este fenómeno se produjo una vez, en 1969, con graves consecuencias: es el Caso Matesa, del que hablaremos más adelante.

    El régimen se puede dividir en varias fases históricas:

    Años 1939-45.

    El estado franquista se construye a partir de 1936. Estos años de después de la guerra están marcados por:

    • Represión: fenómeno determinante de la etapa más dura. Es una prolongación de la Guerra Civil.

    • Institucionalización del régimen: Proceso gradual nunca terminado. No hay una Constitución que legitime el régimen pero sí unas leyes orgánicas.

    • Alianza con el Eje Roma-Berlín, con el fascismo europeo. Determinó la ubicación del régimen en la Segunda Guerra Mundial. Aunque oficialmente España siempre ha sido considerada neutral lo cierto es que no lo fue: tomó partido explícitamente por el III Reich. Prueba de esto es que se declaró “país no beligerante” y no “país neutral”. Tenía sus aliados e incluso envió a la División Azul a la URSS. Entonces, ¿por qué no participó más activamente? Además de por las circunstancias internas del país hay otros motivos:

      • La respuesta oficial del régimen: Franco decidió apartar a la debilitada España (de la Guerra Civil Española y de su reconstrucción) de un conflicto de resultado incierto.

      • Franco creyó siempre en la victoria del Eje, sobre todo porque en una lucha totalitarismo / fascismo vs. Democracias occidentales (regímenes en descomposición) los estados unitarios y disciplinados tenían todas las papeletas para ganar, no podía ser de otro modo. Eran los que representaban el futuro. Es una forma de pensar típica de la derecha española. Podían incluso entender que la URSS ganara a Alemania; después de todo allí también había una disciplina exigente aunque de izquierdas. Pero nunca que ganara Francia o Gran Bretaña.

    Por tanto, Franco apartó a España de una guerra en la que el Eje no necesitaba ayuda.

      • Porque Hítler rechazó la ayuda española. Al principio de la guerra Franco se entrevistó con Hítler. para debatir la forma en que España podía incorporarse a la guerra. Y por lo visto fue Hítler quién no aceptó las condiciones de Franco. ¿Por qué? España sólo podía ofrecer un ejército mal equipado y agotado por su propia guerra. Y, a cambio, Franco pedía (entre otras cosas) construir un gran imperio colonial en el norte de África, ya que Franco era ante todo un militar africanista. El problema para la realización del imperio español era que chocaba con los intereses de Francia quien, desde su derrota y la creación de la zona libre del mariscal Pétain, era la principal nación imperialista. Y para construir un imperio español como el que Franco quería había que dejar a la Francia aliada. Sopesando pros y contras Hítler vio que no le compensaba el cambio. A pesar de eso, sí hubo cierta colaboración entre España y el Eje: colaboración económica, comercial, estratégica... y la División Azul.

    En 1945 cae Alemania y cambia la forma del fascismo.

    Años 1945-1953/55.

    Es la época del aislamiento internacional y de la autarquía. Son los años del hambre. El régimen es repudiado y condenado por las Naciones Unidas y por toda la Comunidad Internacional. Es un resto del fascismo derrotado y todos le repudian. El fin de esta época no es fácil de delimitar.

    • 1953: Franco firma con Estados Unidos un tratado de cooperación que supone el ingreso de España en el mundo occidental en plena Guerra Fría (Estados Unidos piensa que Franco es el más fiel combatiente del comunismo de Europa) También en este año se firma un concordato de la Santa Sede y el gobierno español. Esto supone una nueva ayuda a la confesión teocrática del régimen.

    • 1955: Fin del aislamiento oficial con el ingreso de España en las Naciones Unidas.

    En este largo período de reconstrucción interior lenta y de aislamiento pervive la simbología fascista (único país en el mundo)

    ¿Qué precio pagó España por la Segunda Guerra Mundial? Diez años de aislamiento y de autarquía, que era una forma tradicional de la ideología de la derecha. Así que ahora se pone en práctica por obligación el intervensionismo. Se cree que el país no puede desarrollarse sin la tutela del Estado. Hubo un intento colectivo de ser autosuficientes. Pero la realidad era que España necesitaba productos que no tenía ni podía fabricar, como el petróleo. Se dio la noticia por el NODO de que un español había inventado un sustituto del petróleo, pero todo resultó ser mentira.

    Los productos de primera necesidad estaban muy intervenidos y la gente aprendió a trampear al régimen y a usar el mismo arma que usó Franco en la guerra: esperar a que las cosas cambiaran, aguantar.

    Con la Guerra de Corea (1950) se recalentaron las relaciones Estados Unidos-URSS y se creyó que iba a estallar la Tercera Guerra Mundial, por lo que todas las naciones europeas se replantearon su política de cuarentena con España, lo que facilitó su entrada en el bloque occidental. Cambia el panorama internacional y esto afecta al interior del país.

    Años 1953/55-1959.

    Hay crisis política, social, generacional... Es un período breve de transición hasta un momento clave del régimen: el cambio radical de la política económica del franquismo cuando formen por primera vez para de un gobierno de Franco dos tecnócratas (1959) Con este cambio comenzará el “desarrollismo”, una política económica liberal con importantes consecuencias políticas, culturales y sociales.

    Esta transición es un período difícil de fechar. ¿En qué consistió la crisis de los '50? Con el fin del aislamiento se consigue reconocimiento internacional y, consecuentemente, en el interior de España ya se ha superado el trauma de la Guerra Civil y de los primeros años del régimen. Se vendía todo este desarrollo como un éxito del régimen.

    Esta crisis, por tanto, responde más al paso del tiempo, a un cambio generacional. El franquismo es, por naturaleza, inmovilista, pretende durar en el tiempo sin alterar sus principios, lo cual es muy difícil. Pero el paso del tiempo afectaba al régimen, erosionándolo. Era algo inevitable que el paso del tiempo supusiera una pérdida gradual del pánico y del trauma de la Guerra Civil. Sobre todo cuando había generaciones que no habían vivido ese trauma o que no habían participado directamente en la guerra.

    Y en este sentido ya ha habido un cambio generacional. A la Universidad llega una generación que no hizo la guerra y que podía ver las cosas con más distancia. Esto explica que la Universidad de Madrid protagonizara un primer intento de rebelión contra el régimen. Y lo que produjo más perplejidad al régimen y al exilio era el hecho de que algunos estudiantes que participaron en esa rebelión eran miembros de familias muy cercanas al franquismo, muy conocidas en la España Nacional, estrechamente vinculadas con el régimen. Y esta ruptura ideológico - generacional, muy pequeña pero muy significativa (se suponía que la Universidad tenía que estar controlada) fue lo más significativo de este hecho.

    Esta primera revuelta universitaria (finales de 1955-56) no tiene continuidad hasta los '60, es un hecho aislado (luego el movimiento estudiantil será uno de los más importantes focos de oposición al franquismo) tuvo como detonante la muerte de Ortega y Gasset (Octubre de 1955 en Madrid) Era un profesor y filósofo europeísta, progresista, liberal... Combatió a la monarquía de Alfonso XIII y provocó su caída. Fue diputado republicano en las primeras Cortes de la República. No tenía ideas religiosas conocidas y representaba la tradición liberal de la cultura española contemporánea y del pensamiento laico, liberal y europeísta. Además, era el hombre al que algunos falangistas señalaban como su maestro. Así pues, representaba la mismo tiempo una idea laica, modernizadora y liberal de España, rechazada de plano por el pensamiento teocrático nacional-católico de la época y combatido ferozmente. Y a la vez también representaba a un sector muy influyente de la Falange, que veía en Ortega y Gasset a un filósofo nacionalista. Y esto explica que su muerte provocara el rechazo de una parte de la Falange y, por otra parte, que sea también el homenaje de un sector del franquismo (la élite intelectual) al filósofo y maestro fallecido, que creía que la Nación estaba por encima de la fe (como los falangistas)

    Algunos rectores universitarios (el de Madrid y el de Salamanca) y el Ministro de Educación, falangistas, participaron activamente en los homenajes oficiales a Ortega, por lo que fueron destituidos.

    Se vive una progresiva pérdida del efecto psicológico de la guerra. Las nuevas generaciones, que atacan en este momento por primera vez a instituciones académicas primero y luego políticas, suponen unas generaciones importantes de literatos (novela social, poesía social como Sánchez Ferlosio y El Jarama), cineastas (Berlanga, Bardem), en la pintura y las artes plásticas (en Barcelona Tápies y en Madrid Saura y su grupo El Paso)... Es un cambio cultural que desconcierta al régimen e incluso al exilio. Nadie entendía cómo gente tan vinculada al régimen podía pertenecer a la “AntiEspaña”. Esta es la crisis y la renovación generacional de la España tradicional.

    Ese mismo año, el Partido Comunista Español (en el exilio) lanza la consigna de la reconciliación nacional, como expresión de la nueva realidad española.

    El hecho de que algunos de estos jóvenes, algunas realizaciones culturales, algunas revistas... (Ej: Laye, en Barcelona, tuvo figuras tan destacadas como Carlos Barral - maestro de Juan Marsé -, Gil de Biezma, los hermanos Goytisolo...) se pueda producir a la luz del día es posible en parte porque los que lo consiguen no son conscientes de que están adquiriendo un poco de libertad, pero también porque cuentan con el respaldo de algunos jerarcas del franquismo. ¿Por qué? Porque Falange tiene una concepción nacionalista de España, y algunos de los falangistas querían recuperar una tradición y un patrimonio cultural formado por los intelectuales repudiados por la Iglesia (algunos llegan a publicar algo incluso desde el exilio) Es el choque entre una concepción nacionalista (no se debe romper con la línea cultural) y la concepción católica (la cultura española es sólo cultura católica) de la cultura española.

    Es la primera ruptura histórica en el desarrollo del franquismo. A partir de esta primera subversión generacional se recupera la tradición cultural, lo que sería incomprensible de no haberse contado con ciertos apoyos institucionales.

    La crisis provocada fue de muy largo alcance: en 1957 ya hay una remodelación general del gobierno de Franco con la entrada por primera vez de dos ministros tecnócratas (M. Navarro Rubio en el ministerio de Hacienda, y A. Villastres en el de Comercio), miembros del Opus Dei y principales artífices de la nueva política económica emprendida por el régimen.

    Copan el área económica y ponen en marcha (dos años después) la nueva política económica con el Plan de Ordenación Económica o Plan de Estabilización (1959)

    Este plan supone la sustitución de la política económica autárquica de hasta entonces por una política económica liberalizadora con efectos inmediatos y muy beneficiosos para la sociedad española y para la supervivencia del régimen. Para entenderlo hay que tener en cuenta:

    • España había ingresado en 1958 en el Fondo Monetario Internacional y en el Banco Mundial. El régimen reconoce que se incorpora al capitalismo tan odiado y acepta las “recetas” liberalizadoras que le llegan del FMI.

    • La política económica que se hace en general en occidente hasta los '70 es mucho más liberal que la actual. Es una política económica que en el marco del liberalismo tiene más intervensionismo y planificación que la actual. El sector público sigue siendo muy grande y en la política económica los planes de desarrollo siguen estando planificados por el gobierno. Se lanza un proyecto de industrialización acelerada por parte del sector público.

    • El éxito indudable de la política económica no se debió tanto a la bondad de las nuevas medidas, a su influencia directa, como al éxito del plan de estabilización en la supresión de los aspectos más aberrantes del aparato económico anterior. Es más importante la capacidad para desactivar el modelo anterior que el nuevo modelo en sí.

    Entre los autores técnicos del Plan de Estabilización (no todos eran falangistas ni franquistas) destacan: Luis Ángel Rojo, Enrique Fuentes Quintana y José Luis Sanpedro, además de Fabián Estapé. Porque cuando los ministros tecnócratas (responsables del plan) tuvieron que buscar técnicos economistas competentes para llevar a la práctica esa nueva política económica, no se podían buscar ni entre falangistas ni monárquicos ni tradicionalistas, sino entre profesionales, universitarios, nuevas generaciones que hubieran estudiado (en el extranjero aún mejor, pero eran pocos)

    Era una nueva colaboración (como la de principios de los años '50) entre los patriarcas que querían salvar al régimen y los jóvenes que querían renovarlo en un momento muy delicado. Se trataba de poner al día la economía española para salvar al franquismo, no para conseguir luego la liberalización política. Pero, ¿podía esto acotarse? Lo veremos más adelante...

    Rasgos del Plan:

    • Liberalización de mercados y ampliación.

    • Desregulación de precios de ciertos productos intervenidos.

    • Devaluación de la peseta.

    • Liberalización de las relaciones comerciales con el exterior y de la entrada de capitales.

    Efectos:

    • A corto plazo: Paro, inflación, ajuste de la política económica a la realidad económica y social del país.

    • A medio / largo plazo: Efecto explosivo en la capacidad de crecimiento de una economía estrangulada por el peso del estado.

    Cifras:

    • 1958-72: La economía española vivió el más alto crecimiento económico del mundo, tras la economía japonesa. El PIB subió un 6.2% de media anual entre esos dos años.

    • La producción automovilística entre 1958-73 aumentó el 22% de media anual. En 1957 se producían 23000 automóviles; en 1973, 706000. Este desarrollo en la industria automovilística acaba con la crisis del petróleo de 1975.

    • Entre 1960-70 hay dos sectores clave: el acero y el cemento. El acero se cuadriplica en estos años y el cemento se triplica, ya que la construcción es importantísima por el turismo, el éxodo rural y las inmigraciones.

    • El desarrollo económico se tradujo en un desarrollo del bienestar social: entre 1960-70 se multiplica por 8 el número de frigoríficos, por 4 el de lavadoras y por 11 el de televisiones.

    El desarrollo económico se basó en gran medida:

    • En una emigración masiva de España a Europa (entre 1.3 millones y 1.5 millones de emigrantes en los '60 aproximadamente) y a las divisas para financiar el desarrollo.

    • Por las divisas de los turistas. El turismo fue otro gran pilar del desarrollo económico. Dinamizó la construcción, la hostelería...

    En esto se basó el nuevo modelo del bienestar social, que el régimen vendió al pueblo victoria propia y le valió para legitimarse durante más tiempo.

    Pero también hubo otros efectos sociales, culturales y políticos, que sólo previeron algunos elementos del régimen y que impactaron fuertemente en el país:

    • Como consecuencia del desarrollo económico y social, el paso a una sociedad más moderna, urbana, relativamente emancipada de la pobreza... la población universitaria española pasó de 76000 estudiantes en 1960 a 192000 en 1970.

    • El número de huelgas en un país en el que no había derecho a manifestación ni huelga pasó de 236 (1965) a 491 (1970) y a 2290 (1974, con condiciones muy diferentes)

    • El número de sacerdotes ordenados pasó de 1024 (1960) a 419 (1970)

    Son efectos contradictorios, no todos beneficiosos para el régimen, del cambio económico. Pero son efectos que no se podían evitar.

    La causa de que haya tan pocos sacerdotes es que los jóvenes, en este momento de despliegue económico, tienen más posibilidades de trabajar, y no hace falta que se ordenen para comer cada día. También se debe hay que hay mayor libertad para convocar huelgas...

    Parte del precio que el franquismo tuvo que pagar por la modernización económica es la quiebra del sistema de valores religiosos, eje del Nacional Catolicismo. ¿Hasta qué punto el régimen podía evitar que esa mayor libertad no le desbordara? Ellos la habían introducido en la economía pero no querían que la libertad se extendiera a otros sectores. Todo esto no quiere decir que los españoles hayan perdido la fe, sino que la prioridad ahora no es la salvación del alma. Hay otros incentivos como el consumismo, cierta libertad de costumbres, nuevos medios materiales que ha proporcionado la nueva economía... Como consecuencia de todo esto se produce la secularización de la sociedad española, el principio del fin del Nacional Catolicismo.

    Los universitarios y la universidad en general se enfrentan al régimen de Franco. esto supone el prólogo a los movimientos universitarios de los '60 (aún estamos en 1955-56) Y eso que aún no cabía la posibilidad de luchar contra el régimen abiertamente. La protesta por las condiciones universitarias llevaban implícito un problema político más grave: las manifestaciones, las huelgas, las asambleas universitarias... era ilegales.

    Un nuevo foco de agitación sindical surge en la industria. el régimen de Franco asume la economía de mercado, pero no acepta que los trabajadores también tienen derechos. Y el aumento de la capacidad adquisitiva de esta clase les hace ser más combativos con el régimen. El número de huelgas aumenta.

    El régimen de Franco no podía elegir qué terrenos modernizar y cuáles no: la modernidad llega a todas partes, incluso a la izquierda. Aparece un nuevo sindicato que luchar contra el franquismo de forma clave: Comisiones Obreras (CCOO, 1962) También surge un sindicalismo católico importante, reivindicativo, que supone una avanzadilla del cambio que dará la Iglesia a partir del Concilio Vaticano II, que supuso su modernización y su puesta al día. El papel activo de la iglesia en Cataluña y el País Vasco se explica con el resurgir de los nacionalismos a partir de 1960. ETA nació en un seminario.

    La modernización y, en parte, el éxito de la política exterior, se basó en:

    • Divisas de los trabajadores que se van a trabajar a Europa traen de fuera. Los emigrantes entran en contacto además con otra realidad, más libertades, y ven nuevas formas de sindicarse, de hacer política... Cuando vuelven, hay un efecto de contagio en la sociedad española. Pero el régimen no puede querer que vengan las divisas pero no estas otras consecuencias, es imposible evitarlo.

    • Por el turismo: en 1960 entraron 6 millones de turistas; en 1970, 24 millones. El turismo supone la entrada masiva de divisas para financiar el desarrollo económico. Tuvo un efecto multiplicador sobre los sectores ligados a él, como las Obras Públicas o la hostelería. Pero también tuvo efectos negativos para el régimen: rompe el aislamiento de los años del nacional catolicismo. La sociedad española entra en contacto con otras sociedades, con nuevas costumbres, placeres, usos del cuerpo... que traen los extranjeros. Por lo tanto, hay más libertad y aumenta la secularización.

    El franquismo de este momento se plateaba problemas cruciales: ¿Hasta qué punto el régimen podía hacer compatible la libertad económica con las no libertades civiles? ¿Cómo adaptarse a una nueva realidad sin perder la esencia del franquismo?

    Manuel Fraga Iribarne viene de la Falange. Fue ministro durante el franquismo y propuso la ley de prensa de 1966 (Ley Fraga), que afectaba sólo a la prensa escrita. Supuso una cierta apertura porque:

    • Suprimió la censura previa, establecida por la ley de Serrano Súñer de 1936.

    • Dio libertad a las empresas para nombrar su propio director.

    Fue ministro de Información y Turismo, y en 1965 presentó, durante su campaña de presentación de la ley de prensa, dijo que quería libertad informativa, acorde con el tiempo y con la dinámica sociedad española. Este ministerio es el primero en reconocer el término, proscrito hasta ese momento, de Orden Público (antes era Orden Nacional) Con su ayuda, se creó el Centro Superior de Investigaciones Sociológicas; por tanto, creen que hay opinión pública y cuentan con ella para decirle al régimen que se adapte a la nueva realidad. Es el régimen quién debe adaptarse a la realidad, no al revés. El problema es que esa apertura se suponía que debía desactivar los movimientos y quejas sociales, pero hizo todo lo contrario.

    Años 1959-1969.

    Ésta es la etapa del “tardofranquismo”, la época de la desintegración del régimen y de la lucha por el poder entre las familias existentes, que se acelera cuando se ve que Franco cada vez está más enfermo y es evidente que morirá “pronto”.

    Todos temían la muerte de Franco porque llevaría consigo un nuevo reparto del poder entre los grupos que ya lo ostentaban ahora.

    ¿Por qué acaba esta etapa en 1969? Porque era evidente que la Iglesia se está distanciando del franquismo (por los riesgos que suponía estar cercana la régimen al aproximarse la caída de éste) y por la presentación ante las Cortes del nombramiento de D. Juan Carlos Borbón como sucesor de Franco en la jefatura del estado. Todo se está preparando para la muerte del dictador.

    En 1968 se produce el primer atentado mortal de ETA. El régimen de Franco se enfrenta a un nuevo problema de gran dureza: el terrorismo. En 1969 la histórica crisis de gobierno acelera la lucha por el poder por la ferocidad de ésta. El escándalo financiero que supuso el Caso Matesa (Maquinaria Textil S.A.) sólo perjudicó aún más al franquismo.

    El presidente de Matesa era J. Vila-Reyes, del Opus Dei. En 1969 se descubrió un fraude al estado por el trato de favor que el material recibía en las aduanas gracias a las conexiones políticas entre el presidente de Matesa y altos cargos del gobierno. Entre los políticos había algunos interesados en que se descubriera este fraude (los falangistas siempre estuvieron en contra de los tecnócratas, por lo que querían perjudicarles sacando a la luz la estafa) De los dos ministros que destaparon el caso Matesa (Fraga y Solís) Fraga, que procede de la Falange como ya hemos dicho, choca con los ministros del Opus a pesar de que él también quiere la apertura. El objetivo de todos era provocar una crisis de gobierno para formar unas nuevas cortes en las que los tecnócratas no tuvieran cabida.

    Pero Franco dio otra resolución al tema: echó del gobierno a Fraga y a Solís y cedió tres carteras más a los tecnócratas (seis en total)

    Años 1969-75.

    El régimen se va descomponiendo hasta la muerte de Franco el 20/Noviembre, cuando el D. Juan Carlos Borbón es nombrado Juan Carlos I de España (su padre, Don Juan, tuvo que abdicar en él porque Franco no le quería como rey) y comienza la transición española a la democracia.

    Es la época del tardofranquismo. El régimen está en agonía, en descomposición interna, acelerada por la crisis del '63 y el caso Matesa.

    El desarrollo económico continua, con la sensación de que la muerte de Franco se acerca y que las circunstancias internas del país están cambiando a pesar del anterior esplendor del régimen (aparece el terrorismo, se convoca el Consejo de Guerra de Burgos para juzgar a los primeros etarras, a ETA se unen algunos curas vascos, a CCOO también...) La Iglesia es cada vez más aperturista y se aleja progresivamente del régimen.

    La Universidad es un foco permanente de agitación, la lucha por el poder es a degüello... El año clave, que mete al régimen de Franco en una crisis definitiva, es 1973: en diciembre, se produce el asesinato del Almirante Carrero Blanco, mano derecha de Franco y presidente del gobierno desde hacía sólo unos meses. Personificaba el máximo apoyo del Opus Dei al régimen. Nadie esperaba que ETA fuera a hacer un atentado de tal envergadura, salvo que tuviera apoyos dentro del régimen... o de alguna gran potencia: Estados Unidos.

    ¿Tuvo algo que ver Estados Unidos? Esta es una teoría que ha tenido mucha importancia. ¿Qué intereses podía tener Estados Unidos en un acto así? Supuestamente, que el gobierno, que en estos momentos renegociaba con Estados Unidos las bases militares, las ayudas económicas... quedara debilitado al perder a su figura clave y ablandar así las posiciones españolas. También se especula con que la CÍA y el gobierno norteamericano se dieron cuenta de que Carrero Blanco significaba la continuidad del régimen de Franco, y eso podía ser la antesala de una revolución, porque era evidente que el régimen no sobreviviría a su creador. Y todo intento de perpetuarlo crearía unas condiciones políticas y sociales muy propicias para una revolución. Esta es una teoría que nunca se ha demostrado.

    La muerte de Carrero Blanco coincidió con la crisis del petróleo (Octubre 1973), con la IV guerra árabe-israelí. Ésta provocó una subida espectacular e imparable del precio del crudo en el mercado internacional, y tuvo un impacto brutal en las economías occidentales, que demostró la inconsistencia de algunos mitos de la Edad Dorada (Ej: El pleno empleo) En España, el impacto fue aún superior:

    • Porque la economía española era especialmente dependiente del petróleo.

    • A partir de 1973, la crisis supone también la competencia de oriente y puso en evidencia las carencias del modelo de desarrollo español.

    Esta crisis se llevó por delante una buena parte de la riqueza creada en los '60: se tradujo en inflación y en destrucción de empleo:

    En 1975, el paro era del 1.5%; en 1978, del 7%. España no estaba acostumbrada a estos niveles. Esto deslegitimó en parte el cambio político tras la muerte de Franco. La inflación se aceleró a partir de 1974, y en el '77 llegó al 25%, su cota más alta.

    Este es el escenario a partir de 1973: terrorismo, alejamiento de la Iglesia con respecto al régimen crisis política por el asesinato de Carrero Blanco y por el intento aperturista del nuevo presidente de gobierno, Arias Navarro... Arias Navarro consiguió enemistarse con la extrema derecha (que le consideraba un traidor por querer abrirse a la izquierda) sin conseguir el apoyo de la oposición (que no creía en una cambio dirigido por él)

    Y coincidiendo, a principios de 1974 se produjo el episodio más grave en las relaciones Iglesia - Estado: El presidente de la Conferencia Episcopal (máximo representante de la Iglesia en España), el cardenal Tarancón, apostaba por la apertura de la Iglesia, la reconciliación nacional y el diálogo con la oposición. En enfrentamiento estuvo provocado por una homilía del obispo de Bilbao (Añoveros) leída en casi todas las diócesis, y de claro tinte nacionalista vasco. La respuesta del “aperturista” presidente de gobierno fue imponer al obispo un arresto domiciliario mientras se decidía qué hacer con él: expulsarle de España. Y la respuesta de Tarancón fue transmitirle al gobierno que, si se expulsaba a Añoveros, se excomulgaría a todo el gobierno.

    Esta era la situación antes de la muerte de Franco, que tampoco controlaba ya la situación. Había un gran desconcierto. Junto al caudillo se forma una camarilla dirigida por su mujer, el Marqués de Villaverde... Pero el resto de su gobierno está peleando por el poder.

    En Abril de 1974 se produce la Revolución de los Claveles en Portugal, donde había un régimen muy parecido al español. El ejército se subleva y lleva a un cambio democrático con una revolución de tintes izquierdistas, lo que supone un ejemplo demasiado cercano para los españoles. Además, en 1975 se produce la Marcha Verde (Asan II de Marruecos sabe que el gobierno español ya no puede más y le intimida para que le entregue el Sahara español)

    El ejército había tenido desde el siglo XIX una tradición liberal en el sentido de que siempre había sido el que había liberado a España de los “antiespañoles” que hundían al país. En este momento, y tomando a Portugal como ejemplo, se forma la UMD (Unión Militar Democrática), que contribuyó a la confusión en las altas esferas del poder y llevó a la creación de una “transición” democrática promovida por el ejército que provocó otra represión del régimen: múltiples consejos de guerra (1975) a los principales dirigentes de la UMD por fomentar un enfrentamiento entre el Ejército español y el ejército que ellos estaban formando.

    Estados Unidos ya no creía en el régimen. El movimiento obrero sigue creciendo y la Universidad está muy agitada. El régimen vuelve a la represión pero ya no le vale: hay Consejos de Guerra, penas de muerte... Como contrapartida, ETA crece y se crea también el FRAB (Frente Revolucionario Antifascista Español) Vuelve el aislamiento internacional, la retirada de embajadores... La economía entra en crisis...

    El 1/Oct. se convoca una gran concentración popular en la Plaza de Oriente para apoyar al moribundo Caudillo. Esta es la última aparición pública de Franco antes de morir. Su discurso en esta ocasión apenas difería de los primeros discursos del franquismo: su ideología no se había modificado demasiado. Lo que dice es que los masones, judíos, la izquierda... han acabado con Occidente y España debe ser el centinela del mundo. Son ellos y nosotros.

    El dictador murió el 20/Nov/1975. Su régimen no le sobrevivió. Se acabó para siempre.

    LA TRANSICIÓN.

    Un buen número de países entre mediados de los '70 y principios de los '90 se democratizan: Portugal, en 1974, con la Revolución de los Claveles; luego, España y Grecia. Más tarde, América Latina, en los '80 (cayeron todas las dictaduras) y esta ola democratizadora acaba con el Este y el Centro de Europa al caer el comunismo y el Muro de Berlín en 1990.

    A partir de este momento, hay muchas más democracias en el mundo que antes de las dictaduras. Según la teoría de Hankinton, la Edad Contemporánea estará marcada por oleadas de dictaduras y democratización. Con el período de entreguerras tuvieron auge las dictaduras, y ocurrió el proceso contrario en los '80. La transicología es la desmantelación de un régimen gradualmente. Esto tiene mucho éxito porque evita los traumas que supone un cambio político brusco y radical como el de una dictadura a una democracia.

    Franco murió el 20/nov/1975, y D. Juan Carlos se convirtió en rey de España. A partir de este momento, se distinguen dos períodos:

    • El nuevo rey mantiene la presidencia del gobierno al quemado políticamente e inhabilitado para abrir el régimen Arias Navarro.

    • Luego, el primer gobierno monárquico da un cierto giro liberal al sistema, porque incorpora personalidades más liberales del franquismo y de la oposición moderada: Fraga como ministro de la gobernación; Areiza, como ministro de exteriores (europeísta convencido, que se convierte en la imagen exterior de la monarquía como continuación del franquismo y como medio de llegar a la democracia)

    Una de las líneas de división más importantes de la política española en los '70 es la fractura generacional. El rey y el presidente del gobierno pertenecen a dos generaciones completamente diferentes. Uno había tomado parte en la guerra y el otro pertenecía a la primera generación de la posguerra.

    El rey tenía contactos con ciertos círculos de la oposición moderada, y visión de futuro para España, a un modo más occidentalista, y eso le distanciaba del estado del 18 julio que muchos quería mantener tras la muerte de Franco.

    El gobierno es heterogéneo: fracasa un primer intento de transición porque se hayan en un contexto de crisis económica que desplaza a un gobierno que dirigía más bien Fraga que Arias Navarro. La situación general está muy deteriorada cuando empiezan a participar los sindicatos en el gobierno. El terrorismo aumenta.

    En la sombra permanece Adolfo Suárez, burócrata de la Falange muy joven (de la edad del rey, por lo que existía gran sintonía entre ellos) A pesar de ello, mantenía muy buenas relaciones con el Opus y estaba dentro de ese pequeño grupo de falangistas sin enemigos. Era un hombre práctico.

    El deterioro del país lleva a una situación heterogénea y de descomposición. Las relaciones entre el poder y la oposición están más bien debilitadas: la fuerza del gobierno va a menos y la de la oposición va a más.

    Fraga sabía que el régimen no podría sobrevivir a Franco, y que es necesaria una transición desde arriba. Fraga es el paradigma de la monarquía británica y canovista. La desventaja de la reforma que planteaba Fraga en 1977 era su insuficiencia. Además, la oposición la rechazaba ampliamente: La oposición no tenía aún poder, pero sí contaba con una especie de derecho de veto sobre las reformas que se hicieran, por su decisión de estar o no en el gobierno. Si las elecciones de Fraga a lo canovista se hubieran celebrado, la oposición no habría acudido a las urnas, por lo que la reforma no habría podido llevarse a cabo. Por tanto, hay necesidad de pactar con la oposición.

    El gobierno se queda bloqueado. El rey no tiene apenas relación con Arias Navarro. En una entrevista al Newsweek, el rey dijo que la gestión del presidente era un desastre, y al leerlo, Arias Navarro dimitió, al entender que no contaba con el apoyo del rey.

    La transición es un proceso gradual. Hay una crisis de gobierno cuando Arias Navarro dimite, y se nombra a Suárez nuevo presidente del gobierno. Ésta no parecía la mejor elección, y hubo un rechazo unánime sobre el nombramiento.

    En los meses siguientes, Suárez fue uno de los principales protagonistas de la transición, si no el principal. Las medidas que tomó entre julio de 1976 y junio de 1977 fueron de gran importancia, como por ejemplo, la amnistía política, la libertad sindical, el aumento de la libertad de expresión, la disolución del tribunal del orden público, la disolución de los sindicatos falangistas, la disolución de la secretaría general del movimiento (del que Suárez fue presidente), la legalización del Partido Comunista Español en abril de 1977, la ley de reforma política (diciembre de 1976) y la convocatoria de elecciones a cortes.

    Se supone que estas cortes se van a proclamar constituyentes, asumiendo el compromiso de redactar una Constitución. Son las cortes que dan legitimidad al gobierno. Fue una creación común de todos los partidos, incluida la nueva UCD (Unión Centro Democrática), que apoya al presidente y que acabará por disolverse.

    El resultado de las elecciones fue:

    Partido Comunista: 9.4% votos.

    PSOE: 29.3% votos.

    UCD: 34.6% votos (Suárez)

    Alianza Popular: 8.8% votos (Fraga)

    Por tanto, el electorado premió a partidos de centro izquierda y castiga a Fraga y a sus siete magníficos.

    El consenso es el acuerdo de varias fuerzas políticas que comparten un objetivo común, pero que no se hace mediante el canovismo. De julio del '77 a la aprobación de la Constitución se denomina fase del consenso, muy importante para las fuerzas políticas con mayor número de votos en las elecciones (UCD, PSOE, PCE, Nacional Catalán) Estos partidos hicieron una Constitución y establecer la democracia, por lo que firman los Pactos de la Moncloa, para crear el marco provisional en el que conseguir su objetivo, un marco consensuado por todas estas fuerzas políticas.

    Hay muchos tópicos y leyendas con respecto a la transición.

    Adolfo Suárez fue designado presidente por el rey al principio de la transición, porque Fernández Miranda (amigo del rey a quién éste ordena que decida quién será el presidente de las cortes) consigue que el consejo del reino introdujera a Suárez entre los posibles nombres. Suárez está más o menos bien visto porque no despertaba grandes odios y era un político muy de segunda fila. Pero queda por delante de Simón Díaz y de Muñoz, que se disputaban entre ellos dos el puesto que acabó teniendo Suárez.

    Esto lo decidió Fernández Miranda directamente, y Suárez fue el protagonista del proceso. A Fraga esto le resultó muy raro. El poder conservaría la iniciativa si se adaptaba a la realidad, no al revés.

    Suárez y el rey tenían gran capacidad de improvisación. Por ejemplo, con el Partido Comunista: vieron que se había ganado el derecho a ser legalizado en los últimos años (aunque cuatro meses antes decían que no) Debían ser legales porque estaba legitimados por toda la gente que les apoyaba. Además, esto venía muy bien para la transición. Con esta decisión, Suárez se lanzó, y provocó a la vez muchas dimisiones. Hasta el ejército estuvo en contra.

    Por tanto, la obra de teatro de la transición no estaba escrita: se fue escribiendo sobre la marcha.

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