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Historia de España Contemporánea


Guerra Independencia. Revolución Liberal. Reinado Isabel II. Restauración. Primo de Rivera. Primera y Segunda República. Franquismo. Transición



Historia
 
Historia de España Contemporánea

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Historia de España Contemporánea
 



TEMA1: El impacto de la Revolución Francesa; el reinado de Carlos IV.

A Carlos III le sucede en 1788 su hijo Carlos IV. En un principio establece una política de continuidad respecto a su padre manteniendo al conde de Floridablanca, pero Carlos IV era mucho más débil, inepto y además estaba totalmente dominado por su mujer MªLuisa de Parma.

En 1789 convoco cortes generales para que jurasen a su heredero y se aprobó el restablecimiento del orden sucesorio fijado en las Partidas aboliendo la ley Sálica (solo varones) fijada por Felipe V. Sin embargo, Carlos IV decidió no publicar la Pragmática Sanción, documento necesario para la decisión de las Cortes entrara en vigor, para no molestar a Francia. Mas adelante este sería el germen de la 1º Guerra Carlista.

Cuando se reunieron las Cortes la Revolución Francesa estaba en pleno desarrollo lo que provoco el pánico entre los ministros del Rey que decidieron disolverlas.

Ante el cariz que tomaban las cosas el gobierno de Floriblanca realizó un cambio brusco de política. Sucesivos decretos y órdenes publicados entre 1789-1792, denegaron la entrada de propaganda revolucionaria, establecieron el control de las aduanas, de residentes extranjeros o prohibición de salida de estudiantes a Francia, de libros. La inquisición se revitalizo, se estableció la censura de prensa y la vida intelectual de la Corte se extinguió.

La tensión derivada de todo esto y las intrigas provocan la caída de Floriblanca en 1792 que es sustituido por Aranda que contaba con el apoyo de MªLuisa de Parma y de Godoy porque veían en él a un hombre débil, un político de transición, sin embargo durante nueve meses intento mantener a España neutral para seguir con la alianza francesa contra su enemigo común Inglaterra y porque era consciente de la debilidad militar del País. Pero finalmente sus enemigos convencieron al Rey y fue destituido por Godoy en medio del recelo general de la Corte. Godoy debía su ascenso al apoyo de los Reyes, especialmente al de MªLuisa de Parma con quien mantenía relaciones intimas. Se granjeó la animadversión de todos los sectores del país por el escándalo y las envidias.

Tras fracasar en su intento de salvar la vida de Luis XVI en Marzo de 1793 estallo la guerra de los Pirineos contra la convención. Se presento al pueblo como una guerra por la monarquía y la Religión. La guerra fue un desastre militar. En 1795 se firmó la paz de Basilea en la que entregamos Santo Domingo a Francia además de establecer una serie de acuerdos comerciales favorables para este País. Las consecuencias además de las perdidas territoriales fueron el prestigio militar y la ruina económica y fiscal. Irónicamente a Godoy se le recompensa con el título de “Príncipe de la Paz”.

En 1796 se firma con Francia el Primer tratado de San Ildefonso comprometiéndose España a intervenir en la guerra contra Inglaterra. Se salda con la derrota del cabo de San Vicente(1797) y la perdida de la isla de Trinidad y el colapso del comercio con América. En Marzo de 1798, ante tales desastres, Godoy dimite.

Varios ministros ilustrados: Saavedra, Jovellanos y Urquijo se sucedieron intentando solucionar el gran problema del estado; La deuda publica, aprobada después de la intervención en la guerra Americana y en las dos últimas guerras. Los valores emitidos en 1780 estaban desprestigiados y tampoco se conseguían prestamos por lo que en 1798 un decreto puso en marcha la primera desamortización de deuda. El resultado no fue espectacular y sirvió además para reforzar la estructura agraria existente.

Tras el golpe de Estado de Napoleón(1799) Francia consigue que España firme el segundo tratado de San Ildefonso(1800) y Godoy, apoyado por Napoleón, vuelve a la Corte para dirigir el ejército contra Portugal que había violado el bloqueo continental, decretado por Napoleón, contra Inglaterra. La llamada Guerra de los Naranjos fue un paseo y termino con la Paz de Badajoz que obligo a Portugal a cedernos la plaza de Olivenza.

En 1803 estalló una nueva guerra contra Inglaterra que termino con la derrota de las armadas españolas y francesa en Trafalgar(1805). El desastre supuso la destitución de la Armada Española, la reanudación del comercio Ingles a través de Portugal y la perdida del control comercial español en sus colonias.

Entre 1806 y 1807 el desprestigio de Godoy comenzaba a ser absoluto apareciendo un fuerte núcleo de oposición al Príncipe de la Paz en torno a la figura del heredero de la corona el Príncipe Fernando. La crisis política era inevitable.

TEMA 2: La Guerra de la Independencia.

La situación del País al inicio de la guerra era caótica. La crisis demográfica provocada por las continuas guerras, el hambre y las enfermedades, había que sumar la desastrosa situación económica, la bancarrota de la Hacienda y el desprestigio de las instituciones políticas. Se criticaba a los Reyes y sobre todo se despreciaba a Godoy. La población veía en el heredero, Fernando la solución del País, pero se desconocía su faceta de conspirador.

Los orígenes de la guerra de la Independencia se pueden remontar a 1807 cuando Napoleón firma con España el Tratado de Fontainebleau por el cual España permitía que un ejercito Francés atravesara territorio español rumbo a Portugal para ocupar este País que no cumplía el bloqueo continental decretado por Napoleón contra los productos Británicos. No se sabe cuando tomó Napoleón la decisión de invadir España, país del que tenia una opinión bastante negativa, pero ya desde su llegada los ejércitos Franceses no se atrevían a lo acordado en Fontainebleau. El pueblo español estaba alarmado y descontento. En este clima los que apoyaban a Fernando aprovecharan la ocasión para derribar a Godoy.

El 17 y 18 de Marzo de 1808 se produce el Motín de Aranjuez, motín popular en el que los partidarios de Fernando tomaran al asalto el Palacio, depusieron a Godoy, acusado de huir con los Reyes a América, y Carlos IV se vio obligado a abdicar en su hijo.

Cuando Fernando entró en Madrid la capital estaba ya ocupada por las tropas del general Murat. Las decisiones internas en la familia Real española tras los sucesos de Aranjuez decidieron a Napoleón tomar cartas en el asunto mandando llamar a todos los miembros de la familia real para reunirles en Bayona. Allí, tras unas negociaciones vergonzosas, Napoleón consiguió la renuncia de Fernando en beneficio de sus padres y la de estas en la Casa Bonaparte. A cambio Napoleón concedió a Carlos y Fernando un asilo dorado en Francia.

El levantamiento del 2 de Mayo en Madrid se produce después de la alarma que había causado la sucesiva salida de la capital de los miembros de la familia Real. El levantamiento fue eminentemente popular, incluso el ejercito español permaneció al margen(excepto las capitaciones de Daoiz y Velarde).

Pero la lucha era imposible y al anochecer Murat iniciaba la represión fusilando a un centenar de prisioneros en la Montaña de Príncipe Pío y El Pardo. Pensaba que la represión evitaría nuevos intentos de revelación pero se equivoco. El alcalde de Móstoles haría un llamamiento a las armas contra los Franceses que se fue difundiendo por todo el País. El consejo de Castilla y la junta de gobierno, dejado por Fernando atacaron las ordenes Francesas y dieron la bienvenida a José Bonaparte. La misma actitud de apoyo que se dio entre los altos funcionarios, la Iglesia y los mandos militares. El pueblo sin embargo interpreto las abdicaciones como una renuncia forzada y las rechazo de plano. Se formaran espontáneamente juntas locales y regionales de defensa, con el objetivo de articular la resistencia contra los Franceses y llenar el vació poder existente, de esta manera, aunque gobernaran en nombre de Fernando VII en realidad el pueblo asumía la soberanía nacional. Posteriormente estas juntas otorgaran la dirección suprema a una junta Central que coordinaba todos los asuntos.

El desarrollo militar de la Guerra. Frente a un ejercito francés invencible el ejercito español estaba en clara inferioridad, pero contaba con un alto nivel de moral y una gran capacidad de lucha. También con ayuda de Ingleses y Portugueses.

Se pueden distinguir cuatro fases en el proceso bélico:

1º FASE: Abarca los meses iniciales de la guerra (May-Nov-1808). Se producen movimientos encarnizados a sofocar los levantamientos urbanos surgidos en todo el País: Sitio de Zaragoza etc.

El 19 de Julio los franceses sufren una humillante derrota en Bailen por parte del general Costiñas. Era la primera vez que se derrotaba a un ejercito de Napoleón y tiene un gran impacto internacional pero el ejercito español no consiguió avanzar suficientemente hacia el Norte. El emperador decidió intervenir.

2º FASE: Napoleón llega a España en Noviembre con sus mejores tropas. Ocuparan Burgos y lo sometieron a un tremendo saqueo. Madrid se rindió en Diciembre pero Napoleón cuido mucho de someter la ciudad a humillaciones, garantizando vidas y bienes. Prosiguió su campaña en Enero de 1809 hacia el Norte para interceptar al ejercito inglés que fue derrotado en Galicia obligándole a reembarcarse hacia Portugal. Zaragoza también cayó en manos francesas. Pese a sus éxitos, Napoleón no había terminado la conquista. El ejercito español no estaba deshecho y la Junta central no había cedido en su voluntad de resistencia.

3º FASE: Desde 1809 en adelante la guerra entra en una fase de desgaste caracterizada por la imposibilidad de dominar el territorio y por la hostilidad de la guerrilla. La guerrilla que aparece en 1808 se generaliza ahora. Es una forma de resistencia civil. Esta formada no solo por civiles sino también por soldados delincuentes, clero, etc…

Sus mandos surgen del pueblo y fueron reemplazados por la junta Central.

Su táctica era peculiar: Rehuyen la batalla frontal, cuando tiene garantías ataca, cuando no, se esconde. Vive sobre el terreno y cuenta con el apoyo de la población civil.

Sus objetivos claves son las líneas de comunicación, la retaguardia y los abastecimientos y armas.

Su efecto: Minar la moral del enemigo obligándoles a mantener soldados inactivos destinados a la vigilancia.

Durante 1809 los generales franceses únicamente asentaron las zonas conquistadas, enfrentándose al ejercito ingles del duque de Wellington(batalla de Talavera). Soult vence en Ocaña y se lanza a la conquista de Andalucía donde solo Cádiz resistió. 1810 fue el año de apogeo francés en España.

4º FASE: Comienza el declive francés. 1811 derrota de Torres Vedras (los franceses abandonaran Portugal). Wellington entra en 1812 Badajoz. Napoleón retira tropas de España para su compañía en Rusia. Wellington entra en Salamanca (batalla de los Arapiles). 1813 Wellington emprende la ofensiva final. José I abandonara España tras la batalla de Victoria. Los franceses se retiran y Napoleón firma el tratado de Valencia restituyendo la corona de España a Fernando VII que emprende su camino de vuelta. Se firma el armisticio y la guerra termina.

Las consecuencias de la guerra fueron tremendas. El País quedo arrasado: medio millar de muertos, enfermedades, hambre, ciudades destrozadas, expolio de obras artísticas, deterioro de la industria textil catalana, de la agricultura y del comercio. Además la guerra arruino definitivamente la Hacienda Española y obligo a exiliarse a los afrancesados.

Internacionalmente las consecuencias de la guerra española fueron funestas para el Emperador pero este papel jugado por España en la derrota napoleónica no se reflejo en el Congreso de Paz de Viena de 1815.

TEMA 3: LA REVOLUCION LIBERAL, LA CORTES DE CADIZ Y LA CONSTITUCION DE 1812.

Las ideas liberales habían penetrado en España procedentes de Francia en los últimos años del siglo XVII y primeros del siglo XIX pese a la censura oficial pero fue la guerra la que permitió expandirlos mas allá del limitado circulo en el que habían arraigado. Este ideario liberal se concreto en la Constitución de 1812.

Los liberales creían en la Felicidad como aspiración de todos los hombres, en el Progreso material y en la libertad individual. Defendían pues la aspiración a la riqueza y la propiedad privada individual y libre, como derecho fundamental de los hombres. Para que todos puedan concurrir libremente en la búsqueda de esa riqueza tienen que existir mas reglas que garanticen dicha libertad: Son las leyes del mercado, la ley de la oferta y la demanda. También tienen que existir mas leyes que garanticen a todas la posibilidad de acceder a cargos políticos. Los liberales postulan un régimen político libre, parlamentario en oposición al absolutismo monárquico; pero defienden el derecho preferente de los más ricos (capacidades) y de los más notables a intervenir en la vida política [sufragio Censitario (ver hoja)].

Ante la situación creada por las abdicaciones de Bayona se produce un vació de poder real aunque la cesión de la soberanía por Carlos IV a Napoleón es jurídicamente correcta los españoles lo ven como una imposición y, como las instituciones del Antiguo Régimen se pusieran bajo la autoridad de José Bonaparte, el pueblo, los españoles, asumieron la soberanía nacional y formaron sus propios órganos de gobierno. Surgieron así las Juntas Locales, Provinciales y finalmente la Junta Suprema Central que asumían el papel de gobierno de la nación y coordinaba la resistencia contra los franceses.

Todos los miembros de la Junta eran consciente de la necesidad de reformar el Antiguo Régimen por eso se acordó convocar Cortes para que estas decidieran las reformas. Se formo una Comisión de Cortes que realizo una encuesta nacional para conocer la opinión del País sobre los cambios que querían hacerse. Se decidió que las Cortes serian Constituyentes y debían componerse de diputados elegidos por votación. Se opto por el sufragio universal de los varones de 25 años y por unas Cortes bicamerales. En Enero de 1810 se dictan instrucciones para proceder a la elección de la Cámara baja pero la junta se autodisuelve ante la situación por la que atraviesa Cádiz y entrega el gobierno a un Consejo de Regencia que siguió con las elecciones aunque al final se contribuyo una sola cámara. La apertura de las Cortes tuvo lugar el 24 de Septiembre de 1810.

La composición de las Cortes resulta difícil de precisar. Muchos diputados no consiguieron llegar a Cádiz y se adopto la solución de sustituirles por otros escogidos entre los refugiados de las provincias a las que pertenecían los diputados ausentes.

En cuanto a su origen social una mayoría procedía de las capas medias urbanas: funcionarios, abogados, comerciantes y profesionales. También había un centenar de eclesiásticos. En general las opiniones liberales eran mayoritarias. Los diputados se alineaban en una u otra postura según sus criterios, sin formar grupos o partidos. Las tendencias reformistas fueron siempre mayoritarias y el ambiente presionaba a favor de las reformas.

En la sesión inaugural los diputados afirmaban el carácter constituyente de las Cortes y emprendieron la elaboración de una Corte Magna aunque realizaran también una importante legislación ordinaria.

La constitución de 1812 tiene su base en la tradición española medieval y su rasgo mas característico es la enorme extensión del texto que pretendía fijar con nitidez todos los aspectos que consideraba esenciales.

Sus principales aspectos son los siguientes:

  • La afirmación de que la soberanía reside esencialmente en la Nación.

  • La división de poderes: Se declara el Estado como una monarquía hereditaria.

  • El poder Legislativo reside en las Cortes con el Rey.

  • El poder ejecutivo reside en el Rey que nombra libremente a sus secretarios que deben ser Españoles y no pueden ser diputados. No hay control parlamentario del gobierno sin embargo la constitución recogen en un artículo hasta doce limitaciones expresas a la autoridad real.

  • El poder judicial reside en los tribunales. Se reconocen el fuero eclesiástico y militar como jurisdicciones especiales.

  • Se reconoce la confesionalidad y exclusividad de la religión Católica.

  • Se establece un Ejercito permanente dependiente del erario público y regulado por las Cortes. Se establece la Milicia Nacional en provincias con el objetivo de reforzar al ejercito y servir de defensa del Estado Liberal. Depende del Rey y de las Cortes.

  • La representación nacional reside en las Cortes que son unicamerales y elegidos por sufragio universal indirecto(varones mayores de 25 años): Se establece la elegibilidad censitaria.

  • Los regidores(alcaldes) serán elegidos por la población. Se establecen las diputaciones y los Jefes Políticos.

  • La constitución tuvo tres periodos de vigencia: Marzo 1812-Marzo1814, Enero 1820-Noviembre 1823, Agosto 1826-Junio 1837.

    Además de la Constitución los diputados de Cádiz llevaron adelante una importancia legislación ordinaria.

  • Abolición del Régimen jurisdiccional.

  • La desamortización de bienes de propios y baldíos.

  • La eliminación del mayorazgo al ser propiedad libre.

  • La supresión de los gremios acorde con el liberalismo económico.

  • La libertad de imprenta.

  • La legislación religiosa fue abundante y ligaba de ahora en adelante la cuestión religiosa a planteamiento político y de conciencia.

  • TEMA 4: EL REINADO DE FERNANDO VII

    El Reinado de Fernando VII empieza en 1814, al finalizar la guerra de la Independencia, y abarca hasta la muerte del Rey en 1833. Este periodo se subdivide en tres etapas: El denominado sexenio absolutista (1814-1820), el trienio constitucional (1820-1823) y la llamada década ominosa (1823-1833). En conjunto supuso un intento reaccionario de conservar el Antiguo Régimen a toda costa por parte de los sectores más absolutistas.

    Por el tratado de Valencia (1813) Napoleón devolvía la corona a Fernando VII y en 1814 regresaba a España. Fue recibido con entusiasmo por el pueblo llano, parte del ejercito y también por la nobleza y clero reaccionarios. Estos apoyos le permitieron al Rey dar un golpe de Estado, suprimiendo las Cortes, declarando nula toda su actuación y aboliendo la constitución de Cádiz. El apoyo de la nobleza y clero absolutistas se expreso en el documento, redactado por un centenar de diputados, denominado Manifiesto de Persas. En él se reflejan las principales ideologías de la reacción absolutista. Se reclama la vuelta del Antiguo Régimen y se reivindica el carácter ilimitado del poder del Rey.

    El golpe de Estado de 1814 no es un hecho aislado en Europa sino que se inscribe en un proceso general de restauración del antiguo Régimen en todas las monarquías del continente, como lo demuestra el acuerdo que tomaran los principales Países europeos para preservar Europa de movimientos liberales: La Santa Alianza.

    Las primeras medidas del Rey se encaminaron a satisfacer las reclamaciones de quienes apoyaran el golpe, a eliminar la soberanía Nacional, las Cortes constitucionales, la Constitución y toda la Legislación ordinaria. Consecuencia también inmediata del golpe fue la represión de afrancesados y liberales acusados de traición y conspiración contra el Rey.

    Fernando VII gobernó mediante sucesivos ministerios en permanente inestabilidad política ante la falta de coherencia.

    La camarilla, compuesta por hombres de confianza del Rey era el autentico gobierno en la sombra que impedía cualquier cambio por breve que fuera. El resultado fue de seis años caóticos en los que los problemas se fueron agravando.

    Entre los mas graves problemas podemos señalar el hundimiento de la Industria, la perdida del mercado colonial, la tensión en las zonas agrarias por la restitución a la nobleza y clero de sus privilegios y el descontento dentro del ejercito por las bajas retribuciones y por el envío de tropas a América. Pero el principal problema del gobierno fernandino era la quiebra financiera del Estado. Los gastos eran superiores a los ingresos y la solución, que pasaba por gravar la propiedad de nobles y clérigos con impuestos, contaba con el rechazo del Rey.

    De esta manera se fue organizando el movimiento clandestino liberal. Se sucedieron pronunciamientos y conspiraciones como la de Espoz y Mina, Richart, general Vidal, etc, contra el Rey y su gobierno absolutista. Finalmente Riego (1820) se pronuncia en cabezas de San Juan con éxito. Recibe el apoyo popular y del parte del ejercito con lo que consigue restaurar la constitución de 1812 y exigir a Fernando VII que firme dicha constitución.

    El periodo del Trienio (1820-1823) se caracteriza por la inestabilidad gubernamental debida a diferentes causas:

    Los liberales se dividen en dos grupos: Los moderados llamados también doceañistas partidarios de un gobierno fuerte y los radicales o Progresistas partidarios de llevar al límite el desarrollo de la constitución. Se apoyaban en lo capos (jefes) populares urbanos y actuaban en clubes y sociedades Patrióticos en los que conspiraban abiertamente.

    La actitud involucionista del Rey que se expresaba a través de los nombramientos de sus ministros y de sus conspiraciones con monarcas absolutistas extranjeros.

    La presión en la calle tanto de radicales exaltados como de absolutistas (servirles) que provocaran continuos disturbios.

    A lo largo de estos tres años las Cortes aprobarán una legislación reformista para acabar con el Antiguo Régimen:

    En el terreno agrario destacan las medidas dirigidas a favorecer a los propietarios rurales y urbanos: Supresión de la vinculación de la tierra, desamortización de tierras y baldíos, desamortización eclesiástica, reducción del Diezmo a la mitad, establecimiento de una contribución directa sobre la propiedad, etc. Las consecuencias fueron mas bien negativas.

    La política Religiosa estuvo marcada por el anticlericalismo y la defensa del Estado. La medida más importante fue la Ley de Supresión de Monacales que enfrentó al Estado con la Iglesia.

    La reorganización militar y policial que establecía mejoras para el ejercito, restablecía la milicia Nacional y establecía las garantías para la defensa de la Constitución lo que era lo mismo que legitimar la participación del ejercito en la vida política.

    La reforma educativa. El Reglamento Regional de Instrucción Pública establecía la secularización de la enseñanza y su ordenación en tres niveles: primaria, secundaria y superior.

    El problema de la hacienda se afrontó asumiendo la deuda y reformando el sistema impositivo: Se establecía una Contribución Territorial Única y Directa que gravaba la propiedad de la tierra y se creaba un nuevo impuesto indirecto el de los consumos.

    El fracaso del Trienio se precipito por la acción de varios movimientos contrarrevolucionarios:

    La contrarrevolución interna en torno a la figura del Rey con intento de golpe de Estado (1822).

    Las guerrillas organizadas en el Norte por los absolutistas y por el clero anticonstitucional.

    Las potencias Europeas, que formaban la Santa Alianza, en el congreso de Verona decidieron intervenir para acabar con el intento revolucionario español. El ejercito francés de los Cien Mil Hijos de San Luis libera al Rey devolviéndole su poder absoluto. Se inicia así la denominada por los liberales década ominosa (1823-1833).

    La década ominosa está caracterizada por la vuelta al absolutismo y a la represión.

    Fernando VII declara nula toda la legislación del Trienio y toma medidas represivas en todos los ámbitos liberales y reformistas. En el ejército las comisiones militares procesaron a todos los sospechosos y consiguieron desmantelar la oficialidad al completo.

    Las Juntas de Purificación depuraron a todos los funcionarios de tendencia liberal.

    Las juntas de Fe censuraban y vigilaban todas las publicaciones. Se creo además el Voluntariado Realista absolutista rígidos que sustituyeron a la Milicia Nacional.

    Hasta 1825 la represión fue durísima, después fue cediendo.

    La vuelta al absolutismo no fue idéntico a la de 1814. Se intentaran introducir medidas claramente reformistas y Fernando VII se mantuvo alejado de los absolutistas más radicales. Esta línea política sirvió para dividir al absolutismo en dos bandas:

    Los realistas: Partidarios del absolutismo más cerril que criticaban el talante moderado del Rey y apoyaban la candidatura al trono del hermano del Rey, don Carlos. Esta candidatura es apoyada claramente en el Manifiesto de los Realistas Puros en 1826 y se manifiesta claramente en las insurrecciones que se generalizan por el Norte: Guerra de los agraviados.

    Los absolutistas más moderados, partidarios de la política de Fernando VII.

    A partir de 1830 vuelven a producirse conspiraciones liberales animadas por el triunfo de la revolución en Francia. Algunas son abortadas como la de Espoz y Mina y la del general Torrijos en Málaga pero lo que ya es evidente es que el régimen ya no puede sostenerse porque la Hacienda está en quiebra y el descontento es generalizado.

    TEMA 5: COYUNTURA INTERNACIONAL Y EMANCIPACION DE LAS COLONIAS AMERICANAS.

    Los orígenes del independentismo americano se remontan al S. XVIII y tienen que ver con la política llevada a cabo por los Borbones en América y con la estructura social. Los criollos formaban el grupo socialmente más dinámico y económicamente más poderoso. Indios, mestizos y negros constituían una masa campesina y minera explotada por criollos y peninsulares. Los peninsulares integraban un reducido grupo de administradores y funcionarios enviados desde España y ocupaban todos los cargos públicos importantes. La minoría criolla se sentía discriminada por el gobierno Español a pesar de tener sangre Europea por no poder ocupar cargos públicos y por no poder expandir su poderío económico: el monopolio comercial de los puertos peninsulares les excluía de poder establecer sus propias relaciones comerciales con el exterior.

    La política de los gobiernos ilustrados no hizo sino reforzar esta línea de actuación al tiempo que aumentaba la presión fiscal sobre los campesinos.

    Consecuencia de todo esto fue la aparición a lo largo del S. XVIII de movimientos de protesta por toda América contra el sistema fiscal que fueron creando el clima para la reivindicación emancipadora. ( La más importante fue la de Tupac Amaru 1780).

    En los años previos a 1808 se fue difundiendo entre la minoría criolla más culta el ideario liberal que venia de Europa y se mezclaba con el ejemplo de la Independencia de EE.UU. Mirando o Simón Bolívar fueron su conciencia emancipadora.

    El desarrollo del movimiento independentista es complejo. En general fue liderado por los principales ciudades de la América colonial y dentro de ellas por las elites criollas. Ahora bien cuando las reivindicaciones independentistas estaban unidas a propuestas de reforma social se producía una alianza entre criollos y españoles que retrasaba el proceso emancipador.

    En general, los indígenas apoyaron al principio a la metrópoli y más tarde al movimiento emancipador sobre todo por la actitud despiadada de virreyes y generales españoles sobre las ciudades conquistadas.

    El proceso emancipador puede resumirse en tres fases:

  • Primera fase Las primeras reacciones ante los acontecimientos de España en 1808 fueron similares a los peninsulares: se promovieron juntas en nombre de Fernando VII que depusieron a virreyes. En 1810, ante el asedio de Cádiz por los franceses, se inicia el movimiento independentista propiamente dicho formándose Juntas revolucionarias en las principales ciudades en las que las autoridades peninsulares fueron depuestas. En general fueron las propios divisiones internas entre los lideres criollos los que terminaron con este primer intento emancipador

  • Caso especial fue el de Méjico donde el movimiento tuvo un marcado carácter social. Fue el cura Hidalgo quien dirigió la sublevación apoyado inicialmente por los criollos que se asustaron más tarde con las reformas sociales que proponía y pasaron a apoyar a los españoles. Hidalgo fue ejecutado. Otro sacerdote, Morales reanudó el movimiento ya menos revolucionario y consiguió proclamar la independencia de Méjico en 1815. En 1815 sería también ejecutado.

  • Segunda fase Se desarrolla a partir de 1816. La restauración del absolutismo reavivó las ansias de independencia favorecidos por el contexto internacional y por la situación de quiebra financiera del Estado español que no podía mandar tropas a América.

  • En el Sur se produce la escisión de la zona oriental bajo el liderazgo de Antipos (Uruguay) y en el Congreso de Tucumán se proclama la independencia de las Provincias Unidas de Sudamérica /Argentina) en 1816.

    Simón Bolívar reanudó las operaciones en Venezuela en 1816. Tras conquistar Argentina en 1819 se proclama la República de la gran Colombia (actuales Venezuela y Colombia) nombrando presidente a Bolívar que atravesó los Andes derrotando a los realistas en Bayona. Ese mismo año se aprueba una Constitución que otorga a los criollos una posición preeminente en la vida política.

    En enero de 1817 un ejercito argentino dirigido por José de San martín, atravesó los Andes emprendió la reconquista de Chile. Tras la victoria de Chacabuco se toma Santiago y se aprueba el Acta de la Independencia de Chile.

    III Tercera fase Se produce a partir de 1820 y en esta fase se consolidan las nuevas republicas y se expulsa definitivamente a las fuerzas realistas.

    Hacia el virreinato de Perú convergieron las fuerzas del general San martín desde el Sur y de Simón Bolívar desde el Norte. En 1821 entraron en Lima las fuerzas de San Martín y proclamaron la independencia de Perú. En 1821 las tropas americanas de Bolívar entraban en Quito anexionándolo a la Gran Colombia. En 1824 Bolívar reconquistaba Lima que había vuelto a ser tomada y poco después el general Sucre derrotó definitivamente a los realistas en la batalla de Ayacucho.

    Se proclama la independencia de Bolivia que adoptó el nombre del Libertador.

    En México el general Itubide publicó el Plan de Iguola en 1821 en el que garantizaba la independencia, la preeminencia de la Iglesia y a unión de todos los principios sociales. En 1822 era proclamado emperador aunque pronto fue sustituido por un sistema republicano. Tras la independencia de Méjico se inicia la de los países Centroamericanos y hacia 1825 sólo Puerto Rico y Cuba permanecieron bajo dominio español.

    El resto de la década sirvió para consolidar los nuevos países. Pese a los proyectos de una federación del Sur de América en torno a Argentina o a la Gran Colombia, las diferencias y las tendencias regionalistas acabaron imponiéndose.

    La derrota española se debió a la fuerza del movimiento independentista y a los problemas internos de la monarquía absoluta: falta de fondos, descontento del ejército, no comprender la fuerza del movimiento emancipador.

    Otro factor decisivo fue el contexto internacional. Tras la guerra francesa se habían abierto las puertas americanas al comercio internacional y el interés ingles en la América del Sur era ya manifiesta. Desde 1814 el apoyo diplomático británico fue en aumento. A Londres viajaban los independentistas en busca de armas y apoyos.

    Otro país que apoyo diplomáticamente y vendió armas a los insurrectos fue EE.UU. cuyos intereses se volcaban hacia los territorios del Sur y del Oeste. En 1823 el presidente establece la doctrina Monroe “ América para los americanos” una advertencia al mundo de que EE.UU. consideraba Latinoamérica como su zona natural de dominio económico y político que empieza ahora y culminara a finales del S. XIX. En contraposición EE.UU. manifestó su preferencia por que Cuba y Puerto Rico siguieran unidos a España por que ambos estaban muy cerca de su territorio para ser contaminados con ideales independentistas.

    TEMA 6: PLEITO DINASTICO Y OPCIONES POLÍTICAS. CARLISMO Y GUERRA CIVIL.

    Fernando VII no había tenido descendencia en sus tres primeros matrimonios pero en 1829 se casó de nuevo con su sobrina Mª Cristina que rápidamente quedo embarazada planteándose el problema sucesorio entre los Absolutistas:

    1º. Por un lado los Absolutistas moderados, aliados con los liberales y partidarios de las reformas políticas y económicas, que apoyaban a la nueva reina.

    2º. Por otro lado los Absolutistas intransigentes que apoyaban a don Carlos (hermano del Rey).

    Fernando VII queriendo asegurar la Corona en su futura descendencia, publica en 1830 la Pragmática Sanción que eliminaba la Ley Sálica según decisión aprobada en las Cortes de 1789. Esta medida no dejaba de ser polémica dado el tiempo que había transcurrido. Protestada por los Carlistas se convierte en un conflicto cuando nace Isabel.

    En 1832 se van a producir Los sucesos de la Granja cuando, sucesivas intrigas palaciegas, consiguen que Fernando VII agonizante, firme la supresión de la Pragmática. Pero el Rey se establece y vuelve a ponerla en vigor. Mª Cristina es autorizada a presidir el Consejo de Ministros. Se decreta la reapertura de las Universidades y una amnistía general para presos políticos. Se sustituye a los Absolutistas más intransigentes en los cargos políticos y militares y el infante Don Carlos tiene que exiliarse a Portugal.

    Fernando VII muere en Septiembre de 1833, con él muere también el Absolutismo y se produce el estallido de la guerra civil, la primera guerra carlista.

    El primero de Octubre Don Carlos Mª Isidro proclama sus derechos desde Portugal en el manifiesto de Abrantes y se proclama Rey en Bilbao y Álava.

    No fue una simple guerra dinástica sino un conflicto civil de fuerte contenido social.

    Ideológicamente en el bando Carlista se alinearon los absolutistas más intransigentes, todos los firmantes del manifiesto de los Realistas Puros de 1826. Sus objetivos eran dos: la defensa del Altar y el trono, y el Legitimismo (derecho sucesorio masculino).

    Socialmente lo apoyaban la nobleza y miembros ultra conservadores de la administración y del ejercito. Además también lo apoyaba el bajo Clero (regular sobre todo), la mayoría del campesinado e importantes sectores del artesanado. Sin embargo muy pocos generales se alinearon con el Carlismo.

    Geográficamente el Carlismo triunfó sobre todo en las zonas rurales y especialmente en el Norte, en el P.Vasco, Cataluña y el Maestrazgo Aragonés y Valenciano. Una de las razones de ese arraigo fue la defensa de los fueros, asociados al Antiguo Régimen por parte de los Carlistas que fueron creciendo a lo largo de la guerra y que luego serviría de enganche para los carlistas en el exilio. Por esta razón además de los económicos, los liberales intentaran extinguirlos siempre.

    El bando critino (partidarios de la infanta Isabel) era variado. Se unieron a él los sectores moderados del absolutismo (Cea Bermúdez), los liberales moderados y los progresistas que veían en este apoyo la única posibilidad de transformar el País. Además apoyaban a este bando la mayoría del Ejercito, las altas Jerarquías de la Iglesia, la Burguesía, las capacidades(intelectuales) los escasos obreros y parte del campesinado (el del Sur). El apoyo fue casi total en las ciudades.

    El bando cristino contó con el reconocimiento y apoyo internacional, cosa que no ocurrió con los Carlistas al no contar con una Capital ni tener un respaldo institucional.

    La superioridad en hombres y material de los cristinos no se tradujo en la práctica porque la guerra duró mucho debido a las dificultades del Gobierno para financiar la guerra.

    Militarmente la guerra puede dividirse en tres fases:

    Primera Fase: Los carlistas bajo la dirección del general Zumalacárregui consiguieron derrotar a los Cristinos varias veces pero fracasaron en 1835 al intentar tomar Bilbao donde murió Zumalacárregui.

    Segunda Fase: Periodo que va desde 1835 a 1837. Los Carlistas intentan romper su aislamiento mediante varias expediciones hacia el Sur pero sin encontrar respaldo en la población. Los ejércitos cristinos apenas opusieron resistencia debido a la mala dirección militar y a la falta de recursos económicos.

    En 1837 Madrid estuvo a punto de ser tomada por los Carlistas pero ante la duda de don Carlos se le hizo tarde y debieron retirarse. Quedó probada la imposibilidad de su victoria militar y el nulo apoyo de la población al sur del Ebro.

    Tercera Fase: Periodo de 1837 a 1840. Es una etapa de resistencia carlista. La guerra terminó en 1839 con el abrazo de Vergara entre los generales Espartero y Maroto. Se pacto la rendición carlista pero con el reconocimiento de los grados y empleos de los vencidos lo que equivalía a reconocer un resultado de tablas. También se incluye el compromiso de respetar los fueros.

    El general Cabrera resistirá en la Plaza de Morella hasta 1840.

    La victoria de los cristinos se debió sobre todo a su superioridad militar (pese a las penurias económicas) y al apoyo popular al sur del Ebro y también al nulo apoyo exterior que tuvo don Carlos.

    La derrota carlista y su exilio significó el fin del absolutismo.

    La guerra produjo grandes pérdidas humanas y económicas que contribuyen a retrasar aun más el desarrollo del País.

    TEMA 7: MODERADOS Y PROGRESISTAS DURANTE LA MINORIA DE ISABEL II: EL ESTATUTO REAL Y LAS CORTES DE CADIZ.

    El reinado de Isabel II constituye una etapa revolucionaria y esencial en la historia de España: el paso de la monarquía absoluta a un Estado Burgués Parlamentario. Es un periodo muy complejo desde el punto de vista político. En él hay:

    • Dos regencias:

    La de María Cristina (1833-40)

    La del general Espartero (1840-43)

    • La guerra Carlista.

    • Cuatro Constituciones.

    • Continuos levantamientos revolucionarios.

    La regencia de Mº Cristina se inicia con una corta fase de transición, con Cea Bermúdez como jefe del gobierno. Con un país en guerra y con la necesidad de aunar apoyo entorno a la regente, la política sumamente conservadora de Cea Bermúdez era claramente inviable. Mª Cristina sustituyo a Cea por Martínez de la Rosa, antiguo jefe del gobierno del trienio constitucional.

    En 1834 el régimen inició una tímida evolución hacia la apertura política. El cambio más importante fue la probación en abril del Estatuto Real, se trata de una carta otorgada, de una concesión de la corona y, por tanto excluía cualquier mención a la soberanía nacional. Se establecían cortes bicamerales con estamento de proceres, compuesto por representantes de la nobleza, clero y burgueses ricos designados vitaliciamente por la corona, y un estamento de procuradores electivo pero por sufragio censatario muy restrictivo e indirecto.

    Estas cortes las convocaba la Corona y solo podían discutir lo que se les consultara y podían ser disueltos por el Rey. Por consiguiente, la reforma era extremadamente conservadora e insuficiente para las esperanzas de cambio que tenían los liberales progresistas. Lo curioso es que los miembros de las cortes fueron más liberales que los ministros.

    Poco a poco fueron cristalizando las dos alas del liberalismo:

    • Una moderada mas acorde con la actuación de los gobiernos y contraria a los cambios radicales y a la ruptura con el pasado.

    • Otra progresista, mas reformista y partidaria de restaurar la Constitución de 1812.

    Los gobiernos moderados de Martínez de la Rosa y Toreno se ciñeran al Estatuto Real evitando cualquier cambio por lo que la tensión fue en aumento tras los disturbios de 1835 la Regente se vio obligada a aceptar la dimisión de Toreno y nombrar al financiero progresista Mendizábal jefe del gobierno.

    Con Mendizábal se inicia propiamente la evolución liberal. Su proclamación incluía:

    • La reforma de la Ley Electoral para ampliar el derecho al voto y establecer la elección directa.

    • Reestablecimiento de la libertad de imprenta.

    • Resolución del problema del Clero regular.

    • La reforma a fondo de la Hacienda para ganar la guerra.

    Su principal medida, sin embargo, fue el inicio de la desamortización base para el posterior arreglo de la Deuda.

    Mendizábal quiso gobernar con el apoyo de las Cortes pero poco a poco el gobierno se distanció se distancio de los --- cámaras, y la regenta nombró a Istúriz jefe del gobierno pero fue rechazado por las Cortes ante lo que se considero un intento de la regente de acabar con las reformas y volver a una línea conservadora. Las protestas se extendieron por todos los lados y la división entre moderados y progresistas se hizo entonces patente y definitiva.

    El 12 de Agosto la Guardia Real de la Granja se pronunció a favor de la Constitución de 1812 que ese mismo día era restablecida en todo su vigor.

    Tras el Motín de los sargentos de La Granja, Mª Cristina encargo gobierno a los progresistas con F. Mª Calatrava al frente y Mendizábal como ministro de hacienda.

    El gobierno progresista emprendió un amplio programa de reformas con tres objetivos básicos:

  • La instauración de un régimen liberal.

  • El impulso de la acción militar para ganar la guerra.

  • La elaboración de una nueva constitución.

  • Era evidente que la constitución 1812 ya restaba anticuada y el Estatuto Real no servia al sistema liberal, por tanto, se inicio el proceso de elaboración y aprobación de una constitución que sirviera en el futuro tanto a gobierno moderados como progresistas.

    La constitución 1837 pese a su tendencia progresista tenia importantes concesiones a los moderados.

    Características:

  • Reconocía la soberanía nacional.

  • Realizaba una prolija declaración de derechos individuales.

  • El poder ejecutivo atribuido a la corona.

  • Poder legislativo otorgado a las cortes con el Rey.

  • Se establecían dos cámaras: la de los diputados, por elección directa y por sufragio censitario, y el senado elegido por el Rey entre ternas propuestas por los electores.

  • El Rey nombraba a sus ministros poro estos podían ser objeto de censura por parte de las cortes.

  • En octubre los moderados ganaran las elecciones. La derrota progresista de debió al sitio de Madrid al escándalo de las negociaciones secretas llevadas a cabo con los carlistas. Los moderados abandonaran la política reformista y además fueron perdieron los municipales por la vieja ley de municipios restablecida en 1836 y que permitía el voto de todos los vecinos.

    Con el final de la guerra carlista desapareció la ultima razón de consenso entre ambos partidos y se radicalizo el conflicto entre moderados y progresistas al pretender el gobierno moderado, apoyado por Mª Cristina, modificar la ley de ayuntamientos para permitir la elección de alcaldes por la Corona. La reforma iba en contra de la constitución y los progresistas promovieron una ola de protestas en todo el país en 1840 pidiendo la intervención del General Espartero.

    Este presento ante la regente un programa de gobierno revolucionario que esta no acepto presentando su denuncia.

    En 1841 el General Espartero asumió una regencia unipersonal iniciando un periodo que culminaría con su fracaso y caída en 1843.

    Razones de su fracaso:

  • La división del partido progresista entre los más radicales y los que preferían defender los intereses de las clases medias y propietarias.

  • Su política económica que amplio la desamortización a favor de los propietarios e intento llevar al país hacia el libre comercio lo que le enfrento a las industriales catalanas.

  • El personalismo de Espartero y su talante militarista que llevo a sufocar violentamente cualquier levantamiento. En 1843 su imagen estaba seriamente dañada ante la opinión publica y se formo una autentica coalición antiesparterista. La insurrección contra Espartero fue dirigida por miembros del partido progresista, en defensa de la constitución frente a los que consideraba una tiranía, pero triunfo con el apoyo moderado cuando el ejercito, dirigido por Narváez se paso a los insurrectos. Espartero aislado decidió abandonar el país y ante la falta de alternativas, los cortes votaran la mayoría de edad de Isabel II.

  • TEMA 8: LA PRIMERA PARTE DEL REINADO DE ISABELII (1843-1854): DESARROLLO INSTITUCIONAL Y CAMBIOS POLITICOS.

    El reinado de Isabel II presenta unas características comunes que se mantienen a lo largo de veinticinco años.

  • La permanencia de un régimen de monarquía liberal de tendencia conservadora cuya plasmación es la Constitución moderada de 1845 que establecía un régimen basado en la participación política de una oligarquía de propietarios aristócratas y burgueses.

  • La reina Isabel apoyó siempre a los sectores más conservadores.

  • Una constante fue la presencia permanente de militares entre los gobernantes del país: Narváez, Espartero, O'Donnell, etc. Este hecho se debía al carácter mesiánico que tenía el militar victorioso, a la falta de respeto por el juego parlamentario que hacía que los diferentes partidos recurriesen al pronunciamiento para acceder al gobierno y finalmente a la idea de que un militar garantizaba un gobierno fuerte y el mantenimiento del orden. Subrayaremos, sin embargo, que los militares participaran en la vida política a título individual, como jefe de partidos aunque se sirvieran de sus tropas para acceder o mantenerse en el poder y acostumbrados a la sociedad española a considerar su derecho a intervenir en política como legítimo.

  • El sistema isabelino contó con la presencia exclusiva en la en la vida parlamentaria de dos partidos burgueses: hasta 1854 los moderados y progresistas y a partir de esta fecha la Unión Liberal y el partidos Demócratas. Al margen quedaban los republicanos.

  • El parido moderado representa los intereses de los grand4es propietarios. Eran partidarios del liberalismo doctrinario: Soberanía compartida con el Rey. Poder legislativo compartido entre las Cortes y el Rey. Cortes bicamerales con un Senado elegido por la Corona. Alcaldes elegidos también por el Rey. Sufragio censitario muy restrictivo. Eran partidarios de los impuestos indirectos, del proteccionismo y de un sistema educativo basado en la moral católica. Limitaron los derechos individuales y colectivos y sobre todo eran partidarios de la defensa del orden. El partido estaba formado por un grupo limitado de terratenientes nobles y burgueses y altas jerarquías del ejercito y de la Administración. Sólo actuaban como partido en época de elecciones.

    El parido progresista representa la tendencia reformista y los intereses de la alta burguesía financiera e industrias. Sus principios eran los del liberalismo progresista: partidarios de la Soberanía Nacional. El poder legislativo es exclusivo de las Cortes. El poder ejecutivo, entregado a la Corona y al gobierno, debía estar sometido al control de las Cortes. Cortes bicamerales pero con un Senado electivo alcaldes elegidos por el pueblo. Sufragio censitario aunque más amplio. Defendían al desarrollo de los derechos de los derechos individuales, no tanto de los derechos colectivos. En economía defendía una política de libre cambio para impulsar el crecimiento industrial y comercial (en oposición a los industriales catalanes). El partido progresista se apoyaba en las clases medias urbanas (comerciantes, fabricantes, empleados, profesionales) y actuaba en la calle mediante clubes políticos, tertulias o sociedades secretas. La Constitución de 1845 no le dejó otra vía para acceder al poder que el pronunciamiento. Después de su actuación en el Bienio Progresista apoyando a los “patrones” los obreros y campesinos quedaron decepcionados y los trabajadores volvieron sus ojos hacía el partido demócratas (1849), escisión a la izquierda del progresista, y hacia el partido republicano.

  • La marginación de la vida política de la mayoría del país es la última característica del régimen isabelino. Obreros industriales, campesinos y trabajadores urbanos no solo no podía participar en política sino que vieron como se degradaban sus condiciones de vida. No es extraño que las ideas socialistas fueran penetrando al finalizar el reinado y dieron lugar a la configuración del movimiento obrero.

  • Evolución política del primer periodo del reinado de Isabel II (1844-54).

    Se inicia la década moderada con el gobierno del general Narváez, autentico hombre fuerte del partido moderado. Buen organizador, fue en parte el artífice de la constitución del 45. Supo controlar al ejercito y reprimir con dureza los movimientos de protesta populares.

    La constitución de 1845 permitió establecer un sistema político acorde con el moderantismo. Sus contenidos básicos son los siguientes:

    • Soberanía compartida.

    • El poder legislativo reside en las cortes con el Rey.

    • Declaración de derechos muy poco concreto.

    • Exclusividad de la religión católica.

    • Desaparecen las limitaciones al poder del Rey.

    • Senado vitalicio nombrado por la corona.

    • Ayuntamientos sometidos a la administración con alcaldes elegidos por el Rey.

    • Poder de la corona para devolver las cortes (el congreso) con la obligación de convocarla en tres meses.

    • Su presión de la Milicia Nacional.

    Como se observa la constitución es un texto claramente conservador. La ley Electoral de 1846 estableció un sufragio censitario sumamente restrictivo y durante la década sé continuo desarrollando una legislación liberal conservadora: se suspendieron las desamortizaciones, se restringió la libertad de publicar y se estableció la censura.

    En 1844 se fundó la Guardia Civil en el objetivo de mantener el orden, la seguridad pública y proteger a las personas y a las propiedades.

    Tarea importante de los moderados fue la unificación y codificación legar inspirado en la legislación francesa igual que la división en provincias del territorio español en 1833 encaminados a reforzar el centralismo.

    Los moderados consiguieron también restablecer las relaciones con Roma en el concordato de 1851 por el que el Estado establecía una dotación a la Iglesia de culto y clero, la restablecía su preeminencia en la educación y el control de la censura y el estado intervenía en el nombramiento de la Jerarquía. La Iglesia, a cambio, reconocía a la monarquía isabelina.

    El mayor problema con el que se encontraron los moderados en esta época fue el matrimonio de la Reina.

    Otro conflicto serio fue la llamada segunda guerra carlista, que terminó fracasando.

    En 1848 se produce en España, como en toda Europa, una oleada de protestas revolucionarias. La respuesta de Narváez fue emprender una durísima represión en las calles. El resultado del fracaso revolucionario fue la división entre los progresistas creándose en 1849 en Partido Demócrata, defensor de los derechos individuales y del Sufragio Universal.

    La crisis del partido moderado se precipita tras el intento por parte de Bravo Murillo de reformar la Constitución hasta casi eliminar la vida parlamentaria. Esta propuesta descabellada consiguió unir a todos los moderados y progresistas en su contra. Bravo

    Murillo tubo que dimitir. Tras barios gobiernos moderados ineficaces, progresistas y demócratas se unieron en un pronunciamiento militar iniciado por el general O'Donnell que; aunque fracaso en un primer momento, (La Vicalvarada) en el Manifiesto de Manzanares se consiguió el respaldo masivo del país. Entramos así en el Bienio Progresista.

    TEMA 9: LA SEGUNDA PARTE DEL REINADO DE ISABELII (1854-1868): DESARROLLO INSTITUCIONAL Y CAMBIOS POLÍTICOS.

    El Bienio progresista (1854-56) comenzó con la revolución de 1854 que fue un golpe de Estado que triunfó gracias al respaldo popular. El inicial pronunciamiento de O'Donnell fracasó ( la Vicalvarada) pero los rebeldes consiguieron publicar el Manifiesto de Manzanares donde se prometió un estricto cumplimiento de la Constitución y cambios en la Ley electoral .Este manifiesto fue apoyado por la población y por otros generales e Isabel II encargó a Espartero formar gobierno.

    Las primeras medidas fueron el auto ascenso de los militares golpistas y la recuperación de instituciones y normas de la etapa progresista: Ley de Milicias, Ley de Ayuntamientos etc.

    En la convocatoria a Cortes Constituyentes aparece una nueva fuerza política: La Unión Liberal partido con vacación de centro, con hombres de prestigio y con O'Donnell como líder. En principio era un partido ambiguo, lo que le permitió ganar las elecciones claramente en coalición con los p progresistas. Estos actuaron siempre en defensa de los intereses económicos de la burguesía urbana y clase medias con lo que terminaron por chocar tanto contra los movimientos obreros como con los moderados.

    Aparte de la Constitución de 1856 que no logró entrar en vigor y que expresaba el pensamiento progresista ( sus principios básicos eran la soberanía nacional, declaración de derechos individuales muy detallada, libertad de imprenta y religiosa, limitación de los poderes de la Corona, Ayuntamientos electivos Senado electivo, sufragio censitorio menos restrictivo, vuelta de la milicia etc.) las principales reformas que se acometieron en este periodo fueron:

    • La Ley de Desamortización Generas de Nadoz 1855 que declaraba en venta toda clase de propiedades que permanecieran amortizadas y pertenecieran a la Iglesia, el Estado o los ayuntamientos.

    • La Ley General de Ferrocarriles (1855) cuyo objetivo era promover la construcción ferroviaria mediante ventajas fiscales, subvenciones y protección del gobierno.

    • La Ley de Sociedades Bancarias y Crediticios (1856) que contribuyó a facilitar la inversión ferroviaria, surgiendo un mercado financiero moderno que promovía la entrada de capitales.

    El contrapunto del Bienio y una de las claves de su fracaso fue el permanente clima de conflictividad social debido a una serie de causas: epidemia de cólera 1854, alza de precios del trigo por la guerra de Crimea, conflictos entre obreros y patronos etc. La Ley de Trabajo que presentó el gobierno a los dirigentes obreros no agradó a los trabajadores y la conflictividad fue en aumento, muchos diputados progresistas se pasaron a la Unión Liberal. Espartero dimite y la Reina da el gobierno al general O'Donnell. Los grupos radicales se opusieron pero fueron reprimidos por el general Serrano. Se termina así el Bienio.

    La Unión Liberal fue el partido que controló la vida política desde 1856 hasta 1868. Agrupaba a gran parte de los liberales y era un partido conservador obstinado en mantener el orden. Incluía a personajes, como O'Donnell, Serrano, alonso Martínez, Ríos Rosas o Canovas. Contó con el apoyo de la burguesía y de los terratenientes y la oposición de demócratas y republicanos.

    En la etapa de prosperidad económica, hasta 1863, consiguió la Unión Liberal ejercer el poder sin problemas. La crisis económica posterior llevó a los gobiernos a una actitud más intransigente que culminaría en la oposición de los miembros más progresistas de su partido y en la revolución de 1868.

    Tras un breve periodo de gobierno de O'Donnell la Reina encargó gobierno a Narváez, su político favorito. Se volvía así a una política conservadora con escaso apoyo en las Cortes. 1856-57 fueron años de malas cosechas lo que provocó protestas reprimidas con dureza. En materia legal se desarrolló la legislación financiera, la estadística del Estado (1857 Censo demográfico) y la Ley de Instrucción Pública llamada Ley Moyano.

    El talante conservador y regresivo de Narváez minó su apoyo y la Reina optó por dar el gobierno al general O'Donnell 1858 comenzando así el gobierno largo de la Unión Liberal. O'Donnell era algo más abierto que Narváez pero tan autoritario como él, fue el hombre clave hasta 1867. Otro hombre clave fue Pisado Herrera responsable del aparato electoral que controlaba loas listas electorales para asegurar a su partido mayorías cómodas en las Cortes.

    El gobierno de la Unión Liberal careció de una línea política clara. Su preocupación consistía en el disfrute del poder y en la salvaguardia del orden. Su falta de principios explica su división al presentarse la crisis. Mientras duró la prosperidad económica (1858-63) el gobierno actuó con cierta estabilidad. Fue la etapa dorada de la especulación y la construcción ferroviaria, de las sociedades de crédito, los bancos y de una nueva expansión de la industria textil catalana y del surgimiento de los primeros altos hornos en el norte de España.

    Sólo dos perturbaciones alteraron la política en estos años:

      • Los carlistas que intentaron un golpe de Estado.

      • La insurrección campesina de Loja.

    El gobierno Liberal emprendió entre 1858-66 una activa y agresiva política exterior cuyo objetivo esencial era desviar la atención de los españoles de los problemas internos y exaltar la conciencia patriótica. Los cinco conflictos bélicos en los que intervinieron contaron con el apoyo de las Cortes, la prensa y la opinión pública.

    1ª Intervención. Expedición hispano-francesa a Indochina (1858-63). Respondía al objetivo francés de adquirir una base colonial en el Sureste asiático, pero a nosotros no nos reportó nada.

    2ª Intervención. Guerra contra Marruecos (1859-60). El pretexto fue la destrucción en Melilla de establecimientos españoles pero realmente el objetivo era la expansión colonial de España en el Norte de Africa. El resultado fue menos optimista de lo que se esperaba debido a la intervención inglesa que obligo a España a firmar un acuerdo de paz con Marruecos que nos cedió el territorio de Sidi-Ifni y una ampliación de los plazas de Ceuta y Melilla.

    3ª Intervención. Expedición a Méjico en 1862 junto a franceses e ingleses para castigarles por el impago de la deuda. Depusieron a Juárez y colocaron en su lugar al archiduque Maximiliano que fue ejecutado poco después.

    4ª Intervención. La fallida recuperación de la colonia de Santo Domingo en 1861.

    5ª Intervención. La guerra contra Perú y Chile sin ningún resultado positivo.

    En conjunto la actuación militar de España en el exterior no fue más que un alarde militar que en nada influyó en el equilibrio de poder internacional dada la debilidad de España.

    A finales de 1862 el gobierno de la Unión Liberal empezó a estar desacreditado. Los progresistas se retiraron de la vida política ante el sistema electoral existente y la imposibilidad de acceder al poder. Los moderados eran cada vez más conservadores y la Unión Liberal se descomponía ante la falta de objetivos y por el desgaste .Demócratas, republicanos y parte de los progresistas reclamaban un cambio de régimen poniendo en cuestión a la propia Reina.

    O'Donnell dimite, y Narváez en 1864 se hace cargo del gobierno. Se vuelve a una política conservadora y regresiva en una época de crisis económica y conflictividad social. Se detuvieron las construcciones ferroviarias, la producción textil ( guerra de Secesión) y se derrumbó la Bolsa en 1866 por el crack europeo.

    A esta situación se sumó el clima de descontento política ante la actitud cada vez más autoritaria de Narváez y O'Donnell. Prueba de esa actitud fueron los sucesos de la noche de San Daniel (1865) en la que las fuerzas del orden cargaran contra una manifestación estudiantil causando nueve muertos e innumerables heridos. La Reina optó por llamar de nuevo a O'Donnell para sustituir al desacreditado Narváez . Pero no tuvo mucho éxito y su actitud también autoritario se demostró en la represión de la sublevación del cuartel de San Gil en 1866 con un saldo de 60 muertos, centenares de heridos, fusilados, deportados etc.

    Esta dura acción supuso la llegada de una ola de protestas por todo el país que también fueron reprimidos, ahora por Narváez que llegó a suspender las Cortes.

    En esta situación de autoritarismo progresista, demócratas y republicanos firmaron el pacto de Ostende (1866) Su programa se limitaba al destronamiento de la Reina, a la que consideraban principal culpable de la situación, y a la convocatoria de Cortes por sufragio universal.

    En 1867, muerto O'Donnell, la Unión Liberal se sumó al pacto.

    TEMA 10: LA CRISIS DEL MODERNISMO Y LA REVOLUCION DE SEPTIEMBRE DE 1868.

    Las causas de la revolución de 1868, que puso fin al reinado de Isabel II, se remontan a los cinco años anteriores. Podemos dividirlos en tres grupos, económicos, políticos y sociales.

  • Económicos. La situación económica se deterioró a partir de 1864. La crisis afectó a la industria textil y ferroviaria. Se hundió la Bolsa y la bancarrota afectó a la Hacienda pública..La consecuencia fue el descontento generalizado tanto para los grupos dirigentes como para los trabajadores sumidos en el paro y el hambre, reprimidos, además, con dureza por el gobierno que no entendía sus protestas.

  • Políticos. En 1868 casi nadie defendía la causa isabelina. Isabel II se había apoyado siempre en gobiernos conservadores como el de los generales Narváez y O'Donnell cuya única política consistía en el mantenimiento del orden a toda costa y en la permanencia de un sistema oligárquico asentado en la Constitución de 1845.

  • Pero el país había cambiado. Dentro del liberalismo habían aparecido ahora nuevos partidos. A los progresistas se unían ahora los demócratas y los republicanos que veían en la República la posibilidad de democratizar el país. Además se suman también los dirigentes del Movimiento obrero que ven en la revolución la posibilidad de sacar adelante las reivindicaciones populares.

    Al pacto de Ostende, para acabar con la monarquía, se sumaron progresistas, demócratas y, en 1868, tras la muerte de O'Donnell, los unionistas.

  • Sociales. Las diferentes fuerzas sociales también confluyeron en 1868 hacia la revolución:

    • Los grupos financieros y e industriales preferían que triunfase la revolución convencidos de la incapacidad del gobierno isabelino de crear un clima propicio a los negocios por los abundantes disturbios y represiones. Además este gobierno no era capaz de frenar la crisis..

    • Incluso los sectores de la oligarquía terrateniente aceptaban el cambio para mantener el orden.

    • Los militares apoyaron la conspiración en recuerdo de la matanza del Cuartel de San Gil.

    • Las capas populares apoyaron decididamente el pronunciamiento por el paro, la miseria, la corrupción generalizada de los gobernantes y porque el programa revolucionario incluía el sufragio universal, la supresión de los quintos y la abolición de los comunes.

    • En realidad la revolución de 1868 llamada la gloriosa no fue una revolución popular sino una más de las pronunciamientos de la época encabezada por los generales Serrano, Prim, Topete y Ros de Olano entre otros. Rápidamente triunfó y el apoyo popular vino después cuando los partidos organizaron Juntas locales y provinciales y entregaron armas a la población creando los Voluntarios de la Libertad. El día 17 de Septiembre Topete se subleva en Cádiz y todo el país se fue sumando a la sublevación. El 28 de Sep las tropas de Serrano derrotan a los gubernamentales en Alcolea. Se hace ver la conveniencia de que Isabel II abandonara el país. El 29 se fue al exilio.

      Conseguido el exilio de la Reina se observó que los revolucionarios no tenían intención de llevar más lejos las cosas. Se creó un gobierno provisional presidido por Serrano con Prim como ministro de Guerra y Sagasta en la Gobernación. Se disolvieron las Juntas locales. Se dictaron normas para garantizar el orden social. Se designaron nuevos Ayuntamientos y Diputaciones que sustituyeron los poderes revolucionarios aunque algunos se resistieron.

      A comienzos de diciembre la normalidad institucional era completa y el gobierno convocó para enero elecciones a Cortes Constituyentes elegidos por sufragio universal ( varones mayores de 25 años)

      (VER PAGINA 170. MAPA).

      TEMA 11: TRANSFORMACIÓN DE LA PROPIEDAD DE LA TIERRA Y ESTABILIDAD DEL MUNDO RURAL (1834-1874).

      Las transformaciones de la propiedad de la tierra vienen determinadas por las dos grandes desamortizaciones que se hicieron en la época isabelina: la desamortización de Mendizábal y la de Madoz. La desamortización supone la incautación estatal de bienes raíces de propiedad colectiva, bien eclesiástica o bien civil, que tras su posterior venta en subasta, pasan a formar una propiedad nueva, privada con plena libertad de uso y disposición.

      Si miramos hacia atrás observamos que ya en el reinado de Carlos III aparecieron criticas a la amortización de bienes raíces. A partir de 1795 Godoy inició la desamortización de los bienes de instituciones eclesiásticas destinando los fondos obtenidos a amortizar la deuda del Estado. Durante la guerra de la Independencia el gobierno bonapartista y las Cortes de Cádiz realizaron una legislación paralela de represión de conventos y órdenes religiosas y de puesta en venta de sus propiedades. En el trienio volvieron a entrar en vigor las decisiones de las Cortes de Cádiz: se aprobó el Decreto de supresión de monacales y se emprendió la desamortización de bienes de propios y baldíos.

      Con estos precedentes a partir de 1833 el proceso de desamortización se precipitó por varias causas:

      • La guerra carlista obligaba al Estado a obtener recursos.

      • Se difundió en el País un clima anticlerical, a causa del apoyo del clero al bando carlista.

      • Los antiguos compradores de bienes desamortizados del Trienio, expropiados en 1823 reclamaban al gobierno que les devolviera sus bienes.

      En esta situación se publicó la primera de las grandes leyes de desamortización de la revolución liberal: la de Mendizábal en febrero de 1836. En esta ley se declaraban en venta todos los bienes pertenecientes al clero regular y se destinaban los feudos obtenidos a la amortización de la deuda pública. Mendizábal además exponía otros objetivos básicos de la desamortización: sanear la Hacienda, conseguir el acceso a la propiedad de sectores burgueses que mejorarían la producción y crear un sector social de nuevos propietarios vinculados al régimen y al bando cristino. Los moderados suspendieron las subastas pero garantizaron las ventas ya realizadas. Comentar también que durante la regencia de Espartero se incluyeron los bienes del clero secular igualmente desamortizados.

      El procedimiento seguido en la desamortización fue el siguiente: las fincas fueron tasadas por peritos de Hacienda y subastadas después. Dado el distinto tamaño de los lotes, eran en teoría, asequibles para grupos sociales de bajos ingresos pero, en la práctica, los burgueses acapararon las compras porque eran los únicos que tenían liquidez y sabían pujar. Además comparar era un excelente negocio: sólo se abonaba el 20%, el resto se aplazaba y se admitía para el pago títulos de deuda por su valor nominal. Este proceso, tan perjudicial para los intereses del Estado, no era consecuencia de un error. Lo que ocurre es que no se buscaba ni un reparto de las tierras ni una reforma agraria sino beneficiar a quienes pertenecían a la elite burguesa que buscaba comprar bienes e inmuebles.

      Las consecuencias de la desamortización fueron muy variadas:

    • Supuso el desmantelamiento casi completo de la propiedad de la Iglesia y de sus fuentes de ingresos aunque aun conservaba su influencia en las mentalidades y en la educación.

    • No se resolvió el problema de la deuda pero si la atenuó y además, ahora tributaban una enorme cantidad de propiedades que antes habían permanecido exentas.

    • No se produjo un aumento de la producción agraria. Los nuevos propietarios, en general, no emprendieron mejoras sino que se limitaron a seguir cobrando las rentas, incluso incrementaron. Muchos además vivían en ciudades.

    • Trajo consigo un proceso de deforestación a pesar de las prohibiciones del gobierno.

    • Provocó un refuerzo de la estructura de la propiedad de la tierra acentuando el latifundismo en Andalucía y Extremadura y el minifundio en el Norte. Las fincas fueron a parar a nuevos inversores burgueses amigos de políticos y constituirán la nueva elite terrateniente que defenderá el poder ya sea en el partido moderado o en el progresista. Los que no compraron, en general, fueron los campesinos: no recibían información, no sabían pujar o no tenían dinero para hacerlo.

    • Como la mayoría de los inmuebles estaban en el centro urbano la desamortización contribuyó a un urbanismo discriminador.

    • La segunda gran desamortización fue la iniciada con la Ley de Madoz de 1855 en el BIENIO PROGRESISTA

      Establecía la venta en subasta pública de toda clase de propiedades pertenecientes al Estado, a la Iglesia, los propios y baldíos de los Municipios y en general todos los bienes que permanecieran amortizados. Se trataba de completar el proceso desamortizador de Mendizábal. El proceso se desarrolló a gran velocidad mediante el pago de un 10% de entrada y el resto aplazado pero admitiéndose sólo el abono en efectivo. El dinero acumulado fue casi el doble que en la de Mendizábal y se destinó a amortizar deuda y cubrir necesidades de la Hacienda tras la abolición de los consumos de 1854.

      Consecuencias de esta segunda desamortización

    • Se elimina la propiedad comunal y lo que quedaba de la eclesiástica.

    • Con el agravamiento de la situación económica de los campesinos y de las relaciones entre Iglesia-Estado.

    • En realidad la desamortización de Madoz estuvo en vigor hasta 1895 pero desde 1856 apenas hubo subastas pues poco quedabas por vender, pero durante estaos 40 años Hacienda si continuó ingresando dinero de los pagos aplazados.

      En conjunto las desamortizaciones contribuyeron al cambio hacia una sociedad burguesa. Significó el traspaso de una enorme masa de tierras a los nuevos propietarios urbanos para crear la nueva elite terrateniente

      En el mundo rural se produjeron innovaciones como la eliminación del señorío, de las vinculaciones y de los precios tasados. También la acumulación de la propiedad de la tierra, como consecuencia de la desamortización, pero todos estos cambios no se tradujeron en innovaciones en las técnicas agrícolas, todo siguió igual. Por este motivo aunque se incremento la producción el rendimiento bajó.

      La desamortización también supuso la decadencia de la cabaña ganadera

      El trigo y otros cereales siguieron siendo los productos fundamentales aunque aumento el cultivo de patata y maíz en el Norte.

      La población que trabajaba en el campo era fundamentalmente jornalera con salarios muy bajos y sin mejorar apenas su nivel de vida. Los gobiernos moderados, que defendían los derechos de los propietarios de la tierra realizaron una política comercial proteccionista con lo que en años de buenas cosechas los precios se mantuvieran altos por falta de competencia y en años de malas cosechas los precios se dispararan. Los propietarios conseguían enormes ganancias pero sin invertir en la mejora de la producción.

      Por todo, la producción agrícola sólo creció lentamente, se mantuvo estancada sin suministrar mano de obra a la industria ni mercado suficiente para los productos fabriles.

      En conjunto supuso un lastre para el desarrollo de los demás sectores productivos.

      TEMA12: EL SEXENIO DEMOCRÁTICO: CARACTERÍSTICAS POLÍTICAS Y PROBLEMAS DE CADA UNA DE SUS ETAPAS.

      En el periodo que va desde 1868-74 se suceden rápidamente la revolución de 1868 y la caída de la monarquía borbónica, un periodo provisional y la Constitución de 1869, la Regencia y la búsqueda de un Rey, la monarquía de Amadeo de Saboya, la I república y el gobierno autoritario de Serrano, hasta que en 1874 se produce la Restauración de la casa de Borbón: Pese a las distintas formas políticas se puede considerar a este periodo como una unidad con elementos que se mantienen y aspectos que lo relacionan con las etapas anteriores y posterior de consolidación del régimen liberal en España.

      El Sexenio español coincide con una serie de acontecimientos que van a cambiar el mapa social y político de Europa: Italia culmino su proceso de unidad nacional. Estallo la guerra franco-prusiana. Se organiza el movimiento obrero en torno a la AIT(asociación internacional de trabajadores) Insurrección de la Comuna en París. Estallo en Europa una oleada represiva contra los movimientos sociales. Todos estos fenómenos tienen una relación directa con los acontecimientos acaecidos aquí en España.

      La campaña electoral, previa a las elecciones a Cortes Constituyentes en Enero de 1869, se desarrolló en medio de una polémica sobre la forma de Estado: Monarquía o República. Unionistas y progresistas eran partidarios de la Monarquía por ser un régimen arraigado en la tradición que aseguraba continuidad y moderación. Los demócratas estaban indecisos. Algunos como Martos o Manuel Becerra firmaron un manifiesto promonárquico, El Manifiesto de los Cimbrios a favor de una corona democrática y popular. La otra fracción con Orense, Figueras y Castelar decidió apoyar la alternativa republicana.

      Pese al apoyo del gobierno a la monarquía, las elecciones fueron limpias y el resultado fue el triunfo del bloque monárquico pero es significativo que casi todos los diputados republicaos procedieron de las grandes ciudades.

      Con Serrano como jefe del ejecutivo las Cortes procedieron a elaborar una nueva Constitución aprobada en Junio de 1869. Es la primera Constitución democrática de nuestra historia y sus características principales son:

    • Se proclama la soberanía nacional. Como se establece el sufragio universal, la soberanía es realmente nacional.

    • La monarquía como forma de Estado. El Rey no tiene poderes legislativos y ejerce el ejecutivo a través de sus ministros. Este es un sistema de monarquía democrática y parlamentaria en la que el rey tiene limitadas sus competencias.

    • La división radical de poderes: Legislativo a las dos Cámaras, el Ejecutivo corresponde a los ministros que responden ante las Cortes y el judicial a un cuerpo de jueces independientes.

    • Se hace una exhaustiva declaración de derechos. Se establecían como derechos imprescindibles e ilimitados los de libertad, inviolabilidad de domicilio, voto, residencia, enseñanza, expresión ( prohibida la censura) reunión y asociación (limitadas)

    • Sufragio universal: varones mayores de 25 años. El Congreso se elegía directamente y el Senado de forma indirecta, ( se mantenía el modelo conservador de Senado)

    • Elección de los concejales de los Ayuntamientos por Sufragio y los alcaldes entre los concejales.

    • Tras debates apasionantes se aprobó la libertad de cultos con el compromiso del Estado de mantener el culto y clero católicos (contra la opinión de los republicanos)

    • Se incluía el compromiso de regular la situación de las colonias de ultramar justo cuando la guerra independentista había estallado en Cuba.

    • En conjunto esta Constitución establecía un régimen democrático apto para incluir en él todas las alternativas políticas dentro de un orden burgués.

      Aprobada la Constitución Serrano fue elegido REGENTE y Prim pasó a dirigir el gobierno. Su objetivo era triple:

    • Conseguir aunar a los partidos políticos para estabilizar el régimen. No se consiguió, fue imposible.

    • Emprender el desarrollo legislativo de la Constitución Ley de Orden Público, Ley Electoral, Nuevo Código Penal, Ley Municipal y Provincial y Ley sobre el matrimonio civil. En economía Figuerola optó por una política de librecambio (Arancel Figuerola de 1869) que enfrentó a los industriales con el gobierno y la revolución. Otra derrota racionalizó el sistema monetario de emitir moneda (peseta como unidad monetaria)

    • Los años previos desde 1868 a 1873 fueron de continua movilización, de movimientos republicanos incontrolados. Frente a la posición de los dirigentes republicanos moderados como Pi, Margall, Figreras o Castelar partidarios de avanzar dentro de la legalidad hacia la República, Estaban los radicales que querían hacer la revolución de abajo arriba, proclamando la República desde las distintas regiones para confluir en una federación ( problema entre republicanos unionistas y federalistas)

      Otro de los grandes problemas fue el estallido de la insurrección cubana en octubre de 1868 (grito de Yara). El conflicto cubano acabó por hipotecar la Hacienda y obligo a multiplicar las levas impopulares y los impuestos.

    • Buscar un candidato al trono que pudiera convertirse en el nuevo Rey de España y que obtuviera el respaldo, no sólo de las Cortes sino de la comunidad internacional. Hubo enormes dificultades y finalmente el príncipe italiano Amadeo de Saboya aceptó la Corona con Prim como principal valedor. Llego a España en Diciembre de 1870 justo cuando el general Prim fue asesinado. Su ausencia tuvo graves repercusiones en la evolución política de los siguientes años.

    • El reinado de Amadeo de Saboya 1871-73 fue un fracaso completo. En primer lugar por el propio carácter del Rey, hombre tímido que no supo ganarse los apoyos del pueblo. Es segundo lugar por la ausencia de su principal valedor: el general Prim. Pero la razón fundamental estuvo en que nadie se creía que la casa de Saboya fuera la solución de nada lo que generó la oposición que llevo a la abdicación del Rey. Entre los grupos contrarios al Rey estaban.

        • Los aristócratas y los terratenientes que identificaban la monarquía de Amadeo con el sistema democrático y eran partidarios del regreso al régimen borbónico.

        • Los sectores industriales que no estaban convencidos de la política librecambista también se hicieron alfonsinos( partidarios de la vuelta de la monarquía borbónica)

        • El clero que no toleraba a la casa de Saboya por anexionarse los Estados Vaticanos en 1870.

        • Los carlistas que habían ido sumando adeptos tras la caída de Isabel II.

        • Los republicanos que tenían un respaldo importante en la calle.

      En tales circunstancias los dos años del reinado fueron de permanente inestabilidad y con multitud de problemas

      Tras la muerte de Prim el partido progresista se dividió en dos grupos LOS CONSTITUCIONALES de Sagasta y LOS RADICALES de Ruiz Zorrilla más conservadores los primeros que los segundos.

      A los cambios de gobierno se sumaron los escándalos y los problemas como fueron el agravamiento de la guerra cubana y el estallido de una insurrección carlista en el País Vasco.

      Además estaba el auge del movimiento obrero, el crecimiento de la Internacional, el estallido de la Comuna de París etc.

      Por último se produjo el enfrentamiento en el Congreso sobre la abolición de la esclavitud en Cuba. En tan difícil situación Amadeo solo esperaba el momento propicio par abdicar. Esto la hizo el 11 de febrero de 1873.

      La República se proclamo inmediatamente contraviniendo la Constitución pero, en realidad apenas había otra alternativa. La opción monárquica había quedado agotada y, en esas condiciones, los diputados, en su mayoría radicales, votaron a favor de la opción republican nombrando jefe del ejecutivo a Estanislao Figueras que nombro un gobierno de republicanos y radicales. Es enfrentamiento se hizo inevitable: los radicales eran mayoría en las Cortes mientras que los republicanos, que eran minoría, dominaban el gobierno y controlaban el país.

      La Republica llegaba en una situación caótica.

      Económicamente el Estado estaba en quiebre, el sector agrario no había aún superado la crisis de los años anteriores. Los apoyos a la República eran escasos y con intereses contradictorios. Para la burguesía intelectual la República debería traer democracia y desarrollo económico. Para los campesinos y trabajadores urbanos debería traer reformas sociales( mejores salarios, reparto de tierras etc). No es de extrañar que frente a la República se enfrentaban cada vez más sectores conservadores temerosos de que loa República atentara contra la propiedad y el orden social.

      Internacionalmente sólo EE.UU. y Suiza reconocieron y apoyaron el nuevo régimen.

      En España la mayoría de los partidos políticos pasaron a la oposición: los carlistas, que recrudecen su guerra en el Norte, los alfonsinos, los sagastinos, que se abstienen y pasan a apoyar a los alfonsinos, y los propios radicales que también pasan a abstenerse.

      Además los republicanos estaban divididos entre unionistas y federalista (conservadores y radicales). En estas condiciones la República sólo podía ser un fracaso, no se le dio tiempo a arraigar. Desde el principio hubo levantamientos populares, focos federalistas e intentos de golpe de Estado por parte de los radicales. A pesar de todo en las elecciones de 1873 los republicanos obtuvieron una aplastante mayoría pero con una abstención cercana al 60%. Se proclama la República federal como forma del Estado. Figueras dimite y Pi y Margall sería el nuevo Presidente. Pi y Margall era un intelectual brillante, de ideas libertarias que proponía un Estado como suma de pacto entre regiones y federalismo organizado desde la base.

      La Constitución de 1873 no llegó a entrar en vigor y en ella triunfaba la idea de Castelar que establecía una republica confederal compuesta de 17 Estados y varios territorios de ultramar, cada uno de los cuales podía tener su propia Constitución local y su división de poderes entre Alcaldía, Ayuntamiento y Tribunales locales. La misma división se repetía en la estructura del Estado. Ejecutivo ejercido por el Gobierno cuyo feje nombraba el Presidente Legislativo ejercido por las dos Cámaras ambas de elección directa. Judicial independiente y presidido por el Tribunal Supremo, formado por tres magistrados de cada Estado.

      La Constitución incluía una extensa declaración de derechos similares a la de 1869. Estado laico sin preferencia para la Iglesia católica.

      Esta Constitución no llegó a entrar en vigor porque a partir de julio el país entró en un proceso revolucionario que acabo por hundir a la República.

    • Huelga general de Alcoy proclamada por la AIT.

    • Sublevación de grupos federalistas en Cartagena proclamando el cantón. Rápidamente se extendió la proclamación de cantones y de juntas revolucionarias por toda España.

    • Los carlistas aprovechando la situación caótica, llegan hasta Albacete.

    • Pi y Margall presenta su dimisión y es elegido presidente Nicolás Salmerón iniciándose un giro hacia la derecha. Este se propuso restablecer de nuevo el orden dando plenos poderes al ejército para que sofocasen la sublevación ( Martín Campos) y actuó con mano dura pese a no estar convencido de ello; por eso, prefirió dimitir en septiembre.

      Será Emilio Castelar el nuevo Presidente, el que consolidara el giro hacia el conservadurismo. Hombre de carácter y partidario de un Estado fuerte, emprendió un programa de reforzamiento de la autoridad del estado buscando el apoyo del Ejército y obteniendo poderes extraordinarios de las Cortes ( que quedaran suspendidas hasta Enero).

      Con apoyos financieros y contribuciones forzosas consiguió financiar las campañas militares para terminar con los carlistas y con el cantonalismo. Pero los conservadores y monárquicos le apoyaban sólo como gobierno fuerte, lo que querían era terminar con la República y los diputados esperaban la reapertura de las cortes para conseguir su caída. Esto ocurrió en Enero de 1874 y cuando se iba a votar un nuevo presidente las tropas del general Pavía entraron en el Congreso anunciando un gobierno de emergencia en la figura del general Serrano. Se termina así la I República. No había una tradición republicana y los planteamientos radicales acabaron por asustar a los grupos burgueses. Es significativo que las reformas introducidas durante la República fueron escasas.

      TEMA13: LOS INICIOS DE LA INDUSTRIALIZACIÓN Y LA ARTICULACIÓN DEL MERCADO INTERIOR (1834-1874)

      Podemos calificar la trayectoria de la economía española en estas fechas como una evolución lenta e inacabada.

      Varias fueron las causas de este retraso:

    • Las condiciones geográficas que no facilitaban las comunicaciones. Faltaba una buena red de carreteras y ferrocarriles.

    • La escasez de materias primas y de fuentes de energía y su dispersión geográfica excepto Asturias y País Vasco

    • El lento crecimiento demográfico que supuso la falta de mano de obra industrial.

    • La pérdida de las colonias americanas que significó la ausencia de unos mercados y fuentes de materias primas.

    • La falta de capitales que impidió una inversión masiva para cambiar las técnicas de producción en la industria.

    • El papel del Estado cuya política proteccionista favoreció los intereses agrarios e impidió el desarrollo de la competencia capitalista favoreciendo el inmovilismo.

    • Mientras que la economía española no acababa de iniciar su despegue los países europeos y EE.UU. entraban en un proceso industrializador adquiriendo una ventaja que consolidaría nuestro retraso respecto al exterior.

      A mediados de siglo la industria española presentaba un retraso considerable. El bajo nivel de vida de la población española era un obstáculo para la formación de un mercado potente que promoviese la producción de artículos de consumo. Los salarios eran muy bajos porque sobraba mano de obra en el campo que no emigraba a las ciudades ante la falta de empleo industrial. La baja demanda en maquinaria industrial impedía también el desarrollo de la siderúrgica.

      La política proteccionista si bien, en principio contribuyó a preservar la industria española frente a la extranjera, a largo plazo desincentivó la inversión y las mejoras técnicas. Hacia 1830 solo un sector y una ciudad habían iniciado su industrialización: el textil de Barcelona. Las causas de este despegue había que buscarlos en dos factores:

    • La mecanización acelerada. Introducción de la energía de vapor disminuyendo precios y costes y multiplicando las ventas. En contrapartida se sustituyo la mano de obra masculina por niños y mujeres con salarios mucho más bajos lo que contribuyo entre ellos el movimiento obrero español. Otra consecuencia fue el traslado de las fábricas junto a los ríos y costas y la concentración febril.

    • Las políticas proteccionistas que se realizaron durante las décadas de los 30 y de los 40 los gobiernos moderados y que permitieron a los productos catalanes competir con ventaja en el mercado interior pero relentizó la modernización y cuando estalló la crisis (1863-68) el encarecimiento del algodón, ocasionado por la guerra de Secesión estadounidense, las fabricas quebraron produciendo un paro creciente. No obstante hacia 1860 era la industria más importante y avanzada de España y se fue recuperando lentamente durante el Sexenio.

    • Mucho menor fue el desarrollo del sector siderúrgico. En 1830 no puede hablarse de un despegue propiamente dicho. En primer lugar porque faltó un proceso de mecanización que disparara su demanda. En segundo lugar porque el boom siderúrgico que hubiera supuesto el ferrocarril no se produjo al permitir la Ley de 1856 la libre importación de materiales del extranjero mucho más baratos. En tercer lugar la escasez, baja calidad y alto coste del carbón español aumentaba los precios del hierro nacional. Prueba de ello es que en 1856 el 57% de la producción se obtenía de hornos de carbón vegetal.

      Hubo tres etapas bien diferenciadas en la formación de la siderurgia española del S. XIX.

    • La etapa inicial transcurre entre 1830-1860 y en ello el predominio fue de los altos hornos andaluces

    • La segunda etapa entre 1880 de predominio de los altos hornos asturianos: “La Felguera” que instaló sistemas de carbón mineras aprovechando las minas de la zona. Su calidad era peor que la del hierro andaluz pero era mucho más barato.

    • La tercera etapa se inicio hacia 1880 y en ella se impone el predominio Vizcaíno gracias a la excelente calidad del hierro vasco, a la concentración de sus empresas: “Altos Hornos de Vizcaya”, a los encargos de la Marina y a la acumulación de capitales que permitieron organizar estos altos hornos de una forma moderna.

    • Pero hacia 1868, tras la crisis generada por el fin de las construcciones ferroviarias la siderurgia española era débil, poco avanzada muy cara y con poca demanda. En la etapa del Sexenio se iniciara el crecimiento de la siderurgia en el Norte de España.

      Otras industrias de consumo eran débiles aunque crecieron en esta etapa. Tenían, sin embargo baja capitalización y con sistemas de producción más artesanos que industriales.

      La minería española estaba en manos de acreedores extranjeros como garantía de cobro de los empréstitos que los sucesivos gobiernos se vieron obligados a pedir. Por este motivo los beneficios se fueron al exterior.

      La articulación del mercado interior se intenta conseguir con el desarrollo ferroviario pues las condiciones orográficas y la falta de una red fluvial hacía que la articulación del mercado nacional fuera difícil.

      Sólo la red portuaria garantizaba una buena comunicación con mercados exteriores.

      La construcción ferroviaria experimentó un enorme impulso en la segunda mitad del reinado de Isabel II. Sólo tres líneas se habían inaugurado en 1855: Barcelona-Mataró (1848), Madrid- Aranjuez (1851) y Gijón- Langreo (1853).

      Fueron los progresistas los que en 1855 aprobaron la Ley General de Ferrocarriles que fijaba condiciones muy favorables para la construcción, regulaba las compañías de construcción, garantizaba las inversiones extrajeras, eximia de aranceles a los materiales necesarios para tener las líneas, subvencionaba hasta 1/3 el coste de la construcción y permitía a las compañías financiarse emitiendo obligaciones. Se fijaba un plano radial a partir de Madrid y se optaba por un ancho de vía superior al europeo.

      Al amparo de la Ley de Sociedades de Crédito de 1856 se formaron tres grupos: las familias Pereire, Rosthschild y Prost que fundaron las tres grandes compañías ferroviarias: la del Norte, la MZA y la de Ferrocarriles Andaluces.

      Entre 1855-1865 se construyeron la casi totalidad del tendido férreo de la época. Esto da idea del boom ferroviario que hubo en estos años. La crisis financiera de 1866 prácticamente paralizó la construcción.

      Se ha dicho que el ferrocarril absorbió parte de los capitales que hubieran debido invertirse en la industria y que se perdió una gran oportunidad de lanzar la siderurgia nacional pero también es verdad que sin ferrocarriles difícilmente hubiera podido crecer la siderurgia y está no estaba en condiciones de cubrir la demanda de hierro. No es seguro que los capitales invertidos en el ferrocarril hubieran ido a parar a la industria.

      TEMA 14: LA ESTRUCTURA SOCIAL ENTRE 1834-1874: PERMANENCIAS Y CAMBIOS.

      La población española creció de forma importante en el S. XIX aunque en menor medida que el resto de Europa.

      El principal lastre demográfico español era la alta mortalidad originada por las sucesivas guerras, las epidemias infecciosas y las crisis agrarias cíclicas. La emigración al extranjero, aunque se permitió a partir de 1853 todavía su incidencia era pequeña. Había también que señalar los esfuerzos aislados del gobierno por mejorar las condiciones de higiene en las grandes ciudades.

      La sociedad de mediados del S. XIX es ya una sociedad de clase moderna. Las leyes de la década de 1830 acabaron definitivamente con la sociedad del Antiguo Régimen y con los privilegios estamentales. La revolución liberal instauró un sistema político basado en la igualdad de todos ante la ley y en la ausencia de fuero y leyes especiales para colectivos sociales.

      Para conocer la sociedad isabelina contamos con los datos del Censo de 1860 donde se constata que España seguía siendo un país mayoritariamente agrario.

      Se puede dividir la sociedad isabelina en tres grandes grupos sociales:

    • La clase dirigente integrada a su vez por:

      • La vieja nobleza o aristocracia que perdió sus privilegios estamentales pero no su riqueza. Sus tierras vinculadas antes pasaron a ser de su propiedad y la desamortización les permitió aumentar sus tierras. Además conservó su poder en la Corte donde influían en la Reina, ocupaban también escaños vitalicios en el Senado. Por si fuera poco se extinguió su viejo prejuicio contra los negocios y se dedico a invertir sus rentas en la Bolsa o el ferrocarril. Su preeminencia social se asentaba en el resplandor del titulo y los burgueses intentaban imitar su modo de vida.

      • Los altos mandos del Ejercito, la jerarquía eclesiástica y los funcionarios de alto rango en la Administración. Los tres grupos desde la milicia, los púlpitos o los ministerios contribuyeron al sostenimiento de la elite en el poder. Evitaron la democratización la subversión y mantuvieron entre la población una mentalidad contraria a los cambios. Sus intereses los alineaban con el mantenimiento del régimen de Isabel II. Acceder a este grupo desde las capas sociales inferiores era casi imposible y si lo conseguían acababan adoptando su modo de vida.

      • La alta burguesía se puede dividir en cinco subgrupos:

                    • La burguesía terrateniente y rentista que se formó gracias a la desamortización. Vivían en las ciudades y apoyaban a los moderados. No invirtieron sus ganancias en mejorar la producción agraria sino en especulaciones y en una vida de lujo.

                    • La burguesía comerciante formado por negociantes, exportadores etc. Vivían en ciudades costeras y el Estado los proporcionaba contratos y suministros.

                    • La burguesía financiera. Fue importante a partir de 1856. La constituían banqueros, prestamistas financieros que impulsaron la construcción del ferrocarril.

                    • La burguesía profesional de alto nivel: abogados, médicos etc. Que jugaban un importante papel en la dirección del país.

                    • Los grandes industriales favorables a una política proteccionista. Eran defensores acérrimos de los fundamentos del régimen.

        En conjunto la clase dirigente acaparaba los centros del poder: Gobierno, Congreso, Senado, Magistraturas judiciales altos cargos de la Administración, grandes alcaldías etc. A través de relaciones de clientela dominaban también todos los resortes de la vida local.

        Su nivel de vida era altísimo. Su forma de vida estaba caracterizada por el ocio, el gasto, la ostentación e el monopolio de los lugares de privilegio. Vivian en las zonas céntricas más caras. Eran exclusivistas ( endogamia). Las familias fijaban como meta de sus hijos varones los estudios universitarios y para las mujeres en matrimonio de postín. Moral estricta de cara al exterior y escándalo en la intimidad. La apariencia contaba más que la verdad. El honor era el valor más apreciado.

      • Las llamadas clases medias constituían un conjunto bastante heterogéneo formado por pequeños propietarios rurales, los mandos intermedios del Ejercito, los funcionarios, los profesionales liberales de menor nivel y los pequeños comerciantes y empresarios propietarios de talleres. Sus ingresos no eran muy elevados y a veces pasaban dificultades. Los más afortunados conseguían, con sacrificio, dar a sus hijos varones estudios de Medicina o Derecho, loas carreras más cotizadas.

      • Apegados a una vida insegura su ideología era conservadora. Su visión material les hacía apoyar cualquier gobierno que mantuviera el orden y la propiedad.

        Aunque la mayoría no tenía derecho a voto, sin embargo, eran un sector clave en el que se asentaba el poder de las clases dominantes. La prensa liberal iba dirigida a ellos. Mientras las clases medias aceptaron el régimen liberal este se sintió seguro para reprimir las protestas populares.

        Ciertos grupos intelectuales aislados s e distinguieron por su actitud política activa, critica y reivindicativa alineadas en el Partido Demócrata pero la gran mayoría se mantuvo al margen de la vida política.

      • Campesinos, artesanos y trabajadores.

        • El campesinado era el grupo social más numeroso 80% de la población. Su principal característico en la época isabelina fue la pérdida general del nivel de vida como consecuencia de la caída de los precios de la desamortización. El resultado es que las esperanzas que estas habían puesto en la revolución liberal se vieran frustrados pero siguieron creyendo en el mensaje progresista. Fue tras la revolución de 1868 cuando los campesinos se desengañaron y comenzaron a seguir las ideas anarquistas. Sin embargo la gran mayoría de los campesinos vivían al margen de los movimientos políticos. La sociedad agraria seguía siendo un mundo tradicionalista con una mentalidad conservadora e impregnada de la religiosidad. La mayoría eran analfabetos y la Iglesia jugaba un papel crucial para mantenerlos apaciguados.

        • Los artesanos seguían siendo un grupo social numeroso aunque se prohibieron los gremios. Era un grupo conservador. Un grupo social en expansión era el de los trabajadores de servicios. Todos estos grupos ligados al desarrollo económico y a la vida burguesa adoptaron una ideología conservadora..

        • Los obreros industriales eran todavía muy escasos en numero. Sólo era algo significativo en Madrid, Barcelona y Málaga. La emigración masiva a estas ciudades en los años 40 hizo crecer barrios periféricos donde se amontonaban estos trabajadores, la mayoría en paro, en condiciones infrahumanas. Las condiciones de trabajo eran muy duras, el analfabetismo era general y, a menudo, la delincuencia era la única opción.

        • Al principio los trabajadores no comprendían muy bien que los estaba pasando pero pronto fueron oponiendo los primeros atisbos de organización que los llevarían mas adelante al sindicalismo y la formación de partidos especialmente socialistas.

          TEMA 15: RESTAURACIÓN BORBÓNICA Y CONSTITUCIÓN DE 1876

          El Periodo que se inició en 1875 está presidido por la restauración de la monarquía en la dinastía borbónica. Vuelve también algunas características anteriores al Sexenio democrático como es el predominio político de los dos grandes partidos, ahora llamados conservador y liberal herederos de los viejos grupos moderados y progresistas. Hasta 1902, año de inicio del reinado de Alfonso XIII transcurre una larga época, presidida por la Constitución de 1876 y su funcionamiento adulterado por la manipulación electoral y el caciquismo y sacudida por la guerra de Cuba y el desastre de 1898.

          Esta época coincide en Europa con el predominio del sistema de alianzas de Bismart, con la carrera imperialista para conseguir territorios en Asia y África, reparto que se prefigura en el Congreso de Berlín de 1885. Coincide con la expansión económica proveniente de la 2º revolución industrial desencadenada por la electricidad, la química y el motor de explosión y, por consiguiente con el crecimiento del movimiento obrero a través de las dos tendencias: socialismo y anarquismo.

          Antonio Canovas del Castillo fue el hombre clave de la Restauración borbónica. Fue él quien diseñó toda la estrategia para devolver a los Borbones la Corona y para organizar el nuevo sistema político.

          Para Canovas el régimen política debía cumplir dos objetivos.

        • Asentar la Monarquía como forma de Estado fuera de toda discusión. La Monarquía era consustancial a la Historia de España y formaba su pilar básico.

        • El marco constitucional debía fundarse en una filosofía política ecléctica válida para todos los partidos políticos a condición de aceptar la Monarquía y la alternancia en el gobierno de una manera pacífica. Los generales debían abandonar la vida política. Fue decisivo el papel ejercido en este aspecto por Alfonso XII un Rey-soldado con excelente imagen que le hizo ganar el apoyo de los cuarteles.

          El régimen de la Restauración tuvo un marcado tinte conservador porque los motores del cambio fueran los monárquicos alfonsinos, los hombres de negocios y los mandos militares todos con unos intereses comunes como la defensa del orden social de la propiedad y de la Monarquía como garantía de estabilidad.

          Tras el golpe de Pavía en 1874 se estableció un régimen militar en la figura del general Serrano que concentró su esfuerzo en terminar con el cantonalismo y con la guerra carlista para volver a establecer el orden y control del país. Pero la propaganda, dirigida por Canovas del Castillo a favor de la dinastía borbónica había calado y entre los sectores dirigentes más influyentes y en e ejército.

          El 1 de Diciembre Alfonso XII firmaba el Manifiesto de Sandhurst en el que el Rey garantizaba una monarquía dialogante, constitucional y democrática y una voluntad de querer integrar en su nuevo régimen parte de los logros conseguidos en el Sexenio y todo conseguido de manera pacífica y sin intervención militar. Pero los generales Martínez Campos y Jovellar se adelantaron y se pronunciaron en Sagunto a favor de la Monarquía.

          El Monarca al llegar a España ratificó su confianza en Canovas y este emprendió a través de su acción de gobierno, la consecución de tres objetivos.

        • La adaptación del régimen a la realidad política, eliminando las decisiones más radicales del Sexenio. Se trataba de una vuelta al pasado, pero de una manera selectiva.

        • La pacificación, afrontando las dos guerras abiertas en el Norte ( carlista ) y en Cuba.

        • La pacificación del Norte se consolida en 1875 hasta concluir con su rendición en 1876: Manifiesto de Somorrostro.

          El Carlismo había sido derrotado pero los problemas a él asociados no estaban resueltos: sentimientos regionalistas por sus Fueros abolidos y su sentimiento religioso ultra conservador y tradicionalista que alineo a las voces en la oposición de ultraderecha.

          El final de la guerra carlista permitió enviar tropas a Cuba al mando de Jovellar y Martínez Campos. La Paz de Zanioón en 1878 permitía introducir tímidas reformas y un régimen de mayor autonomía para la isla pero el incumplimiento de una serie de reformas legales por parte de la metrópoli será el origen de la guerra definitiva en 1895.

        • La gestación de una nueva Constitución: la de 1876

        • Se inicia esta gestación en 1875 al margen de las Cortes.

          Una Asamblea de Notables se encargó de la elaboración de un borrador. Esta comisión, encabezada pro Alonso Martínez, redactó un texto que recogía el proyecto político de Canovas y fue esta Asamblea el origen del Partido Liberar Conservador.

          Se convocaron en Diciembre elecciones a Cortes Constituyentes por sufragio universal. Las elecciones fueron ya manipuladas desde el ministerio de gobernación por Romero Robledo para asegurar una amplia mayoría a los canovistas e inaugurar así lo que sería la practica electoral típica de la Restauración.

          La Constitución pretendía ser una síntesis de los textos de 1845 y 1869. Establecía un sistema político que permitiera gobernar a todos los partidos que aceptaron el sistema liberal y la Monarquía. Por eso era un texto ecléctico. Se pretendía eliminar con esto el retraimiento político y los pronunciamientos.

          A pesar de ser una constitución conservadora esto no impidió que se recogieran aspectos de la Constitución de 1869.

          Los principales aspectos del texto son los siguientes:

        • La soberanía es compartida. La potestad de hacer leyes reside en las Cortes con el Rey.

        • La declaración de derechos y deberes es prolija ( como la del 69) pero su concreción ( como en la del 45) se remite a las leyes ordinarias y estas las restringieron.

        • El poder legislativo corresponde a las Cortes con el Rey.

        • Las Cortes son bicamerales con una cámara alta compuesta por tres tipos de senadores, por derecho, por designación real y elegidos por las corporaciones y mayores contribuyentes.

        • El congreso de diputados es elegido por sufragio directo pero no se especifica más.

        • El poder ejecutivo lo ejerce la Corona a través de los ministros que responden ante las Cámaras. El jefe de gobierno no.

        • El poder judicial queda reforzado en su independencia y se reafirma la mitad de códigos ( desaparece el fuero vasco)

        • Ayuntamientos y Diputaciones quedan bajo control gubernamental.

        • La cuestión religiosa fue polémica. Se reconoció la confesionalidad católica del país y el sostenimiento de culto y clero a cambio de una ambigua libertad de creencias sin manifestaciones públicas.

        • Como puede verse predominaba el talante conservador pero lo suficientemente flexible para garantizar la durabilidad del régimen.

          TEMA16: EL REINADO DE ALFONSO XII ( 1875-1885) EL TURNO DE PARTIDOS

          Antonio Canovas es el hombre clave de la Restauración borbónica jefe de la causa alfonsina desde 1873 fue quien diseñó toda la estrategia para devolver a los Borbones la Corona y una vez conseguido, organizar el nuevo sistema político.

          Para Canovas, historiador convencido de las raíces históricas de la Monarquía y de las Cortes, el régimen político debía cumplir dos objetivos:

        • Asentar la monarquía como forma de Estado pues para él era consustancial a la historia de España y sería el pilar básico en el que se asentaba el país

        • El marco constitucional debía fundarse en una filosofía eclíptica válida para cualquier partido político que aceptase la Monarquía y la alternancia en el gobierno. Quería conseguir que la Constitución durase y que se acabara con el pronunciamiento como vía para tomar el poder. El ejército debía volver a los carteles y de hecho lo consiguió. Fue decisivo el popel ejercido por Alfonso XII, un Rey-soldado con formación militar, capacidad de mando y excelente imagen. Su actitud le ganó el apoyo de los cuarteles y permitió a Canovas construir un sistema político exclusivamente civil

        • El funcionamiento del régimen, tal como Canovas lo preveía, se basaba en la existencia de unos partidos de talante liberal que aceptaran las reglas establecidas por la Constitución. Para garantizar que hubiera mayorías, lo ideal era que hubiese dos partidos: uno conservador, el suyo, y otro más liberal, que le diera réplica, según el modelo de bipartidismo británico. Ambos debían aceptar turnarse pacíficamente cuando perdieran la confianza regía o parlamentaria y respetar la obra legislativa de sus antecesores.

          En la práctica la 2ª unidad de los años setenta fue de dominio conservador ( Partido Conservador de Canovas) ante la división de la oposición. El Partido Conservador se gesto a partir de la Asamblea de notables que preparó el texto constitucional y se consolidó en los años siguientes. Su programa estaba basado en la defensa del orden, la Monarquía y la propiedad. El periódico afín s sus ideas era La Época.

          La acción del gobierno de Canovas desde 1876-80 estuvo marcada por las reformas administrativas que reforzaron el control del Estado: abolición de los fueros Vascos para uniformizar legalmente el país. En la misma línea estuvo la censura ola Ley de Imprenta de 1879 que consideraba delito cualquier ataque o critica a la Monarquía o al sistema político y social. Se fiscalizo la enseñanza universitaria restringiendo la libertad de cátedra ( sonada fue la dimisión de Emilio Castelar).

          El gobierno conservador reguló la elección de Municipios y estableció el nombramiento real para alcaldes de ciudades de mas de 30.000.

          La ley electoral de 1878 estableció el sufragio censitario muy restrictivo. Las libertades de reunión y asociación quedaron sometidas a la interpretación del gobierno. Sólo los partidos llamados dinásticos, que aceptaban la Monarquía y la Constitución estaban autorizados a actuar. Sindicatos y Asociaciones obreras estaban prohibidos desde 1871.

          Canovas necesitaba, sin embargo, incorporar al régimen a los grupos políticos del Sexenio que pudieran constituir un partido alternativo al suyo, fundamental para consolidar el sistema. El grupo más proclive era el de los sagastinos o Partido Constitucional formado en el reinado de Amadeo de Saboya por progresistas y ex miembros de la Unión Liberal y además este partido estuvo en la oposición durante la I Republica. Su líder era Sagasta que se mantuvo en principio en una oposición moderada rehusando aceptar las restricciones de las libertades. Poco a poco se impuso la tesis de apoyar la Monarquía y aceptar la Constitución como “oposición liberal dinástica” proceso que hizo converger hacia el partido Constitucional a otros grupos hasta que en 1880 se unificaron en el Partido Fusionista, futuro partidos Liberal que se convirtió en la alternativa de los Conservadores.

          En febrero de 1881 los Liberales formaron gobierno por vez primera comenzando la Alternancia política que caracterizó el régimen durante 40 años hasta 1923.

          En esta primera etapa la orientación liberal fue tímida. El partido no estaba demasiado cohesionado y existía temor. Sagasta tomó medidas para terminar con loas restricciones de la libertad de expresión y permitió a las asociaciones obreras y republicanas volver a actuar con libertad. No se atrevió con el juicio por jurados o a restablecer el sufragio universal.

          Esta timidez, unida a la recesión económica de 1882-84, ocasionó continuos disturbios como la huelga de tipógrafos madrileños auspiciada por el Partido Socialista creado en 1878 o los oscuros sucesos de La Mano Negra, en el campo andaluz.

          El gobierno de Sagasta reaccionó con durezas: reprimió las protestas pero el Rey ante la debilidad del gabinete encargó formar nuevo gobierno a Canovas y los conservadores volvieron al poder en 1884.

          Canovas volvió a ejercer un férreo control de la prensa y se enfrentó a nuevos conatos de sublevación republicanos y a la oposición de la Universidad, la cual cerró en 1884-85.

          A la altura de 1885 era evidente que el funcionamiento constitucional experimentaba una clara adulteración.

          Los gobiernos no cambiaban porque les faltara el apoyo de las Cámaras sino al contrario. Cuando un partido tenía desgaste se lo sugería a la Corona el nombramiento de un nuevo gobierno cuyo Presidente siempre era el líder del partido en la oposición. Este recibía junto con su nombramiento el decreto de disolución de las Cortes convocatoria de nuevas elecciones.

          Entonces actuaba el Ministerio de Gobernación que fabricaba los resultados electorales desde el llamado encasillado del Ministerio, adjudicando escaños a partidarios o adversarios en función de los acuerdos que se pactaban en los partidos. Manipular las elecciones a través de la extensa red de caciques que existían por todo el país era fácil y el resultado era una amplia mayoría al partido gobernante.

          Este falseamiento funcionó perfectamente los primeros 25 años de la Restauración pero con el restablecimiento del sufragio universal, en la última década del siglo, comenzó a resquebrajarse. También contribuyó a ello el surgimiento de partidos ajenos al turno&.

          En Noviembre de 1885 murió Alfonso XII, quedó como regente su segunda esposa Mª Cristina.

          TEMA17: LA REGENCIA (1885-1902): LAS TRANSFORMACIONES POLÍTICAS Y LOS LIMITES DEL SISTEMA.

          En noviembre de 1885 murió Alfonso XII. Quedó como regente su segunda esposa, María Cristina embarazada en ese momento del futuro Alfonso XIII. Era extranjera y no tenía experiencia política lo que generaba ciertas dudas sobre su actitud. Esta situación llevó a Canovas y a Sagasta a establecer un acuerdo: se comprometieron a apoyar la regencia, a facilitar el relevo en el gobierno y a no echar abajo la legislación que cada uno de ellos aprobara en el ejercicio del poder. Este acuerdo se denominó EL PACTO DEL PARDO y sirvió para garantizar la estabilidad del régimen porque ambos partidos lo cumplieron. Además Mª Cristina de Habsburgo demostró una gran prudencia política al respetar escrupulosamente las decisiones de los gobiernos. Sin embargo el pacto del Pardo contribuyó a aumentar la corrupción política y a falsear la voluntad popular.

          Sagasta formo de nuevo gobierno en 1885 gracias a que su partido obtuvo amplia mayoría en las elecciones Manipuladas desde Gobernación por Posada Herrera. El llamado Parlamento Largo incluyó una amplia legislación en la que Sagasta ahora llevó a cabo una reforma mayor del sistema Político.

          Entre los cambios llevados a cabo podemos destacar los siguientes:

          • Libertad de imprenta. Ley de 1883 que dio lugar a una atmósfera de mayor libertad de expresión excepto cuestionarse la Monarquía).La prensa española fue una de las más avanzadas y libre de Europa aunque su repercusión sobre la opinión pública fue limitada a causa del analfabetismo y del control caciquil.

          • Libertad de cátedra lo que supuso un florecimiento intelectual.

          • Liberad de asociación Ley de 1887 decisiva para permitir y expandir el movimiento obrero.

          • Nuevo Código Civil de ya larga elaboración y que consagraba legalmente un orden social basado en la primacía de la propiedad como derecho individual.

          • Se restablece el juicio por jurados ( Ley de 1888) vieja conquista del Sexenio.

          • Y, sobre todo, al gobierno del Partido Liberal se debe el restablecimiento definitivo del Sufragio Universal por la Ley electoral de 1890. Se amplía el sufragio a todas las personas varones mayores de 25 años.

          A pesar, de todo no se debe exagerar la importancia de la apertura del régimen. A pesar de las mayores libertades, la conquista más importante que era el Sufragio Universal quedó desvirtuado por la manipulación electoral.

          Las primeras elecciones, por sufragio universal en 1890 dieron la victoria al gobierno del Canovas. En su corta etapa de gobierno se adoptaron medidas económicas para modificar el sistema monetario y establecer una política proteccionista a través de la ley del arancel de 1891. Todo ello en pleno auge del movimiento obrero y del despertar de corrientes nacionalistas en Cataluña, Valencia y el País Vasco.

          En diciembre de 1892 Sagasta formó gobierno y volvió a ganar “sus” elecciones con la sorpresa del acceso a las Cortes de un grupo republicano significativo. Lo más destacado de su mandato fue el proyecto de reforma para la administración y gobierno de Cuba pero que tropezó con la oposición cerrada de los intereses indianos por lo que acabó retirándolo y dimitiendo en 1894. Precisamente en ese moment