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Historia de España contemporánea del siglo XIX


Guerra de Independencia española. Fernando VII. Guerras Carlistas. Emancipación colonias americanas. Sexenio Revolucionario. Primera República. Restauración monárquica


Apuntes de toda la asignatura, para preparar la Selectividad



Historia
 
Historia de España contemporánea del siglo XIX

Historia de España contemporánea del siglo XIX

Historia de España contemporánea del siglo XIX
 



  • Las raíces históricas de la España Contemporánea (1808-1833):

    • La guerra de la independencia (1808-1812):

      • Crisis del reinado de Carlos IV:

        • Se debe a problemas económicos y políticos:

  • Crisis económica:

- Por los gastos del reformismo borbónico en una sociedad estamental.

- Crisis agraria.

  • Crisis política:

- por las peticiones de la burguesía de petición política.

        • En el contexto internacional se dan consecuencias de la Rev. Francesa.

        • Causas:

  • Peticiones de la burguesía en los estados Generales para obtener el voto individual y no estamental.

  • El deseo de desarrollar las ideas liberales.


A. Régimen

- S. estamental (x nacimiento).

- Diferencia de derechos.

- Estado patrimonial

(pertenece al rey y por derecho divino)

- Concentración de poderes

- No participación

- Restos de la administración señorial.

- Obstaculizada

- Institucionalizada: perteneciente no a la persona sino a la institución.

Liberalismo

- Libertad en todos los ámbitos.

- S. Clasista (x riqueza y trabajo).

- Igualdad legal:

Derecho individual

Pensamiento, expresión, religión e imprenta.

Derechos sociales

- Estado constitucional

(El rey tiene limitaciones)

- Soberanía nacional = país pertenece al pueblo

- División de poderes:

(independencia)

- Participación del pueblo:

- Defiende la propiedad privada: pertenece al sujeto.

- Iniciativa privada: individuos que corran riesgos x aumentar sus beneficios.


        • La revolución Francesa y sus consecuencias:

  • En Europa: Napoleón pretende imponer las ideas liberales de la revolución por la fuerza.

  • En España: La política exterior respecto a la Revolución cambió.

    • Floridablanca: Le impide la entrada del liberalismo.

    • Arandra: Pacifista

    • Godoy: Intervensionista

      • 1º Antirrevolucionario

      • 2º Pactos con Napoleón:

        • 1er Tratado de S. Ildefonso (ayuda contra Inglaterra)

        • 2º Tratado de S. Ildefonso (ayuda contra Portugal)

        • 3er Tratado de Fontaineblean: paso por la península para tomar Portugal. Invasión del ejercito Francés en España.

      • Guerra de Independencia (1808-12):

        • Causas del levantamiento popular:

  • Abdicaciones de Bayona:

Napoleón obliga a Fernando VII a devolver la corona a Carlos IV (desde la conjura del Escorial estaba en su poder).

Al final entrega la corona a su hermano José Bonaparte.

  • Constitución de Bayona:

Es una carta otorgada (la hace el rey). No llega a la práctica, el pueblo asume la soberanía y se levanta.

  • Levantamiento del 2 de Mayorepresión del 3 de Mayo.

  • Formación de juntas por el pueblo, que decide gobernarse al margen del poder establecido.

De defensa y gobierno, se crea un gobierno en escala (Juntas locales, provinciales, Suprema Central).

        • Carácter de la guerra y bandas:

Doble carácter:

  • Lucha por la independencia:

Españolas & Franceses

  • Lucha ideológica:

Liberales & Absolutistas

  • Partidarios de la independencia: (apoyan a Fernando VII)

  • Partidarios de Napoleón: (De tradición ilustrada)

  • Importancia de la Guerra, nace un nuevo tipo de conflicto, con dos ejércitos diferentes:

    • Ejército formal, tradicional- Napoleón. “Gran Armada”

    • Ejército español, formado por guerrilleros. Ayuda de Inglaterra (Wellington)

        • Etapas:

  • Éxito de la ocupación francesa (1808):

- Ocupación de la mitad norte, Cataluña, Madrid.

- Traslado de la Junta Suprema Central al sur hasta la derrota francesa en Bailén.

- Primera derrota francesa en tierra firme.

  • Llegada de Napoleón y refuerzo de las tropas (1808-12)

- Sitios y ciudades importantes (Zaragoza, Gerona)

- Persigue a las tropas inglesas.

- Refuerzo de Madrid.

- Resistencia patriótica.

  • Fin de la guerra y la retirada de Napoleón (1812)

- Retirada de las tropas para enviarlas al frente oriental. (campaña de Rusia)

- Victoria de los patriotas por falta de ejército Francés. (Batalla de Arapies)

- La guerra termina con la derrota de Napoleón en Rusia y Alemania.

      • Cortes de Cádiz:

        • Origen:

Es una decisión de la Junta Suprema Central en la que se implantan las ideas liberales. (Defensa en la guerra y reforma legal del país).

Se eligen por sufragio universal y para una cámara (unicamerales).

        • Composición:

300 miembros

Se eligen representando a toda España pero de residentes en Cádiz en su momento por eso dominan los liberales.

Militares, eclesiásticos y profesiones liberales.

        • Funciones:

  • Según los liberales:

Decidir sobre la guerra, hacer una legislación liberal y no estamental.

  • Según los absolutistas:

Decidir sobre la guerra y estamental.

        • Obras de las cortes:

  • Decretos:

  • Sociales:

    • Reconocimiento de los derechos individuales (libertad de imprenta, prensa...)

    • Igualdad legal

    • Fin de señoríos jurisdiccionales (de los derechos de juzgar, a cobrar impuestos)

  • Económicos:

    • Reconocimiento de la propiedad privada y los señoríos pasan a ser propiedad privada (no propiedad amortizada, se puede dividir y vender)

    • Se dan leyes de que liberalizan la actividad económica:

      • D. de disolución de gremios

    • Disolución de la mesta:

      • D. dignificación del comercio

      • Intento de desamortización:

        • De bienes incautados por José I

        • De afrancesados

        • De la Inquisición

  • Religiosos:

    • Se suprime la Inquisición

        • Constitución de 1812:

  • Características:

- Muy larga, detallada (más de 300 Art.)

- La mucha importancia al poder legislativo (más de 1/3 parte de la constitución)

  • Influencias:

- De la constitución francesa, y de la de EE.UU. con diferencias.

  • Contenido:

- Reconoce la soberanía nacional e insiste en la independencia respecto a Francia.

- La igualdad legal y los derechos individuales.

- Confesionalidad católica, como concesión a los absolutista y por realidad social de España.

- Monarquía parlamentaria = constitucional

- División de poderes:

    • P. Legislativo:

      • Reside en las cortes + Rey

        • Unicamerales

        • Muchos poderes

        • Garantías: (se reúnen al menos 3 meses, se renuevan cada 2 años)

    • P. Ejecutivo:

      • Rey + Cortes

    • P. Judicial: tribunales

- Suf. Universal indirecto. (Varones mayores de edad eligen a su representantes inmediatos y estos al resto)

- Otros artículos:

    • Regula la enseñanza de primeras letras

    • Crea una milicia nacional y reforma el ejército

    • Modifica la administración legal

    • Modifica los impuestos y la hacienda pública

  • Importancia y significado:

- No llegó a ponerse en práctica, quedó en un plano teórico. Pero es la inspiración de todo el constitucionalismo español del S. XIX (p. Ej. Constitución de 1821).

- Sirvió de inspiración a las constituciones de otros países (p. Ej. América hispana, Portugal, Italia).

    • El reinado de Fernando VII (1814-1833)

      • La restauración absolutista: (1814-20)

        • Vuelta al absolutismo:

  • Fin de la guerra y firma de la paz (tratado de Valençay)

A finales de 1813, Napoleón decidió firmar un tratado con España (Tratado de VaIençay), reconocer a Fernando VII como monarca legítimo, permitir su vuelta al país y retirar sus tropas del territorio español.

  • Presiones realista (Manifiesto de los Persas)

El regreso de Fernando VII planteó el problema de inte­grar al monarca en el nuevo modelo político, definido por las Cortes de Cádiz en la Constitución de 1812. Fernando VII había abandonado el país como un monarca absoluto y debía volver como un monarca constitucional. Los liberales ­tenían sus dudas respecto a la buena voluntad del Rey de aceptar la situación e hicieron todo lo posible para que su vuelta al país se realizara directamente a Madrid, donde de­bía jurar la Constitución y comprometerse a respetar el nuevo marco político. Fernando VII, en un principio, temió enfrentarse a aquellos que durante seis años habían gober­nado el país y habían resistido al invasor y, por tanto, mos­tró voluntad de aceptar sus condiciones.

Se organizaron rápidamen­te para mostrar al Rey su apoyo incondicional para que se restaurase el absolutismo (Manifiesto de los Persas) y mo­vilizaron al pueblo para que le mostrase su adhesión incon­dicional (le llamaban "el Deseado"). Fernando VII, seguro ya de la debilidad del sector liberal, traiciono sus promesas y, al llegar a España, protagonizó un golpe de Estado al de­clarar mediante el Real Decreto de 4 de mayo de 1814 “nu­los y de ningún valor ni efecto” la constitución y 16s de­cretos de Cádiz, y anunció la vuelta al absolutismo.

        • Características del periodo:

  • Ilegitimidad de su poder:

  • Persecución de liberales (exilio y pronunciamientos):

  • Incapacidad para gobernar:

Fernando VII y su gobierno tuvieron que hacer frente, sin embargo, a un objetivo imposible: rehacer un país des­trozado por la guerra, con la agricultura deshecha, el co­mercio paralizado, las finanzas en bancarrota y todas las co­lonias en pie de guerra por su independencia, y ello con los viejos métodos del Antiguo Régimen. Sus gobiernos fraca­saron uno tras otro.

  • España en Europa (el Congreso de Viena):

En los meses siguientes se produjo la restauración de to­das las antiguas instituciones, se restableció el régimen se­ñorial y se restauró la Inquisición. Era una vuelta en toda regla al Antiguo Régimen. La situación internacional era además favorable. Napoleón había sido derrotado. Las potencias absolutistas europeas vencedoras habían conse­guido en el Congreso de Viena restaurar el viejo orden en toda Europa y la Santa Alianza garantizaba la defensa del absolutismo y el derecho de intervención en cualquier país para frenar el avance del liberalismo.

      • El trienio liberal: (1820-23)

        • Origen del periodo:

  • Pronunciamiento de Riego:

El 1 de enero de 1820, el coronel Rafael de Riego, al frente de una compañía de soldados-acantonados en Cabe­zas de San Juan (Sevilla) en espera de marchar hacia la gue­rra en las colonias americanas, se sublevó y recorrió Andalucía proclamando la Constitución de 1812. La pasividad del ejército, la actuación de la oposición liberal en las princi­pales ciudades y la neutralidad de los campesinos, obliga­ron al Rey, finalmente, a aceptar, el 10 de marzo, conver­tirse en monarca constitucional. Fernando VII nombró un nuevo gobierno que proclamó una amnistía y convocó elecciones. Las Cortes se formaron con una mayoría de diputados liberales e iniciaron rápidamente una importante obra legislativa.

        • Características del periodo:

  • Oposición de absolutistas y liberales exaltados

Las reformas suscitaron rápidamente la oposición de la monarquía. Fernando VII había aceptado el nuevo régimen sólo forzado por las circunstancias. Desde el primer momento, no sólo paralizó todas las leyes que pudo, recurrien­do al derecho de veto que le otorgaba la Constitución, si­no que conspiró de forma secreta contra el gobierno y bus­có la alianza con las potencias europeas absolutistas para que éstas invadiesen el país y restaurasen el absolutismo.

Más grave para el nuevo régimen fue la oposición que le mostraron parte de los campesinos. Las leyes del Trienio no reconocían ninguna de las aspiraciones campesinas, como el reparto de la tierra y la rebaja de los impuestos. Al contra­rio, se acababa con el régimen señorial, pero los antiguos señores eran ahora los nuevos propietarios, y los campesi­nos se convertían en arrendatarios que podían ser expulsa­dos de las tierras si no pagaban, con lo que perdían sus tra­dicionales derechos sobre la tierra.

Los campesinos se sintieron más pobres y más indefensos con la nueva legislación capitalista y se alzaron contra los liberales.

La nobleza tradicional y sobre todo la Iglesia, perjudi­cada por la supresión del diezmo y la venta de bienes mo­nacales, animaron la revuelta contra los gobernantes del Trienio.

  • Intento de continuar las reformas de Cádiz

Las dificultades dieron lugar a enfrentamientos entre los propios liberales. jun sector,, los moderados, era partidario de realizar las reformas con prudencia e intentar no enemis­tarse con el rey y la nobleza por un lado, y no asustar a la burguesía propietaria, por el otro; los exaltados planteaban la necesidad de acelerar las reformas y enfrentarse con el monarca, confiando en el apoyo de los sectores liberales de las ciudades, de parte del ejército y de los intelectuales, y de la prensa.

      • La década absolutista: (1823-33)

        • Inicio del periodo:

  • Los cien mil Hijos de San Luis

La Santa Alianza res­pondió a las, peticiones de Fernando VII y encargó a Francia intervenir en España para restaurar el absolutismo. En abril de 1823, unos 100.000 soldados (los Cien Mil Hijos de San Luis) al mando del duque de Angulema, ayudados por rea­listas españoles, irrumpieron en territorio español y repusie­ron a Fernando VII como monarca absoluto.

La vuelta al absolutismo fue seguida, como en 1814, de una feroz represión contra los liberales y de nuevo gran parte de ellos marchó hacia el exilio.

        • Características del periodo:

  • Vuelta a un absolutismo moderado

La única preocupación de gobierno de Fernando VII, a parte de la represión, fue el problema económico. El Rey, acuciado por los proble­mas económicos, adoptó posiciones más abiertas a la cola­boración con el sector moderado de la burguesía finan­ciera e industrial de Madrid y Barcelona: concedió un arancel proteccionista para las manufacturas catalanas y lla­mó a López Ballesteros, cercano a los intereses industriales, al ministerio de Hacienda.

  • Intentos de conspiración

La actitud del Rey fue mal vista por el sector más con­servador y tradicionalista de la Corte, la nobleza y el clero, ya muy descontentos porque Fernando VII no hubiese re­puesto la Inquisición o no persiguiese con suficiente saña a los liberales. En Cataluña, en ~ 827,se levantaron partidas realistas (Els Malcontents) que reclamaban mayor poder para los ultraconservadores y defendían el retorno a las cos­tumbres y fueros tradicionales. En la corte, dicho sector se agrupó alrededor de Carlos María Isidro, hermano del rey su previsible sucesor, dado que Fernando VII no tenía descendencia.

        • El problema sucesorio: el carlismo

En 1830, el nacimiento de una hija del Rey, Isabel, dio lugar a un grave conflicto en la sucesión al trono. La Ley Sálica, de origen francés e implantada por Felipe V en Espa­ña, impedía el acceso al trono a las mujeres, pero Fernando VII, influido por su mujer Maria Cristina, promulgó la Prag­mática Sanción, que derogaba la Ley Sálica y abría el cami­no al trono a su hija y heredera, Isabel II. Los partidarios de Don Carlos (carlistas) se negaron a aceptar la nueva situación e influyeron, en 1832, sobre el Monarca gravemente enfermo, para que fuera repuesta la Ley Sálica.

Se trataba de la lucha por imponer un modelo u otro de sociedad. Alrededor de Don Carlos se agrupaban las fuerzas más partidarias del Antiguo Régimen, los defensores de la tradición, los opuestos a cualquier forma de liberalismo. Por contra, María Cristina comprendió que, si quería salvar el trono para su hija, debía, buscar apoyos en los sectores más cercanos al liberalismo.

Nombrada, regente mientras durase la enfermedad del rey, formo un nuevo gobierno de carácter reformista, decretó una amnistía que supuso la vuelta de 10.0000 exiliados liberales y se preparó 'para enfrentarse a los carlistas.

En 1 833, Fernando VII murió, reafirmando en su testa­mento a su hija Isabel, de tres años de edad, como herede­ra del trono, y nombrando a la Reina gobernadora hasta la mayoría de edad de su hija. El mismo día, Don Carlos se proclama rey y se inicia un levantamiento absolutista en el norte de España. Es el inicio de la primera guerra carlista.

      • La emancipación de las colonias americanas:

        • Causas:

  • Internas

- Jerarquías social: españoles peninsulares / españoles de América = criollos / mestizos / Indígenas / Negros (esclavos)

- Mal gobierno de Carlos IV y Godoy: cesión de territorios americanos a Francia.

- Fracaso del gobierno español que no tuvo en cuenta sus peculiaridades.

- G. de Independencia. Ante la falta de poder se forman las juntas que asumen la soberanía nacional. (Para gobernarse y oponerse a los franceses).

- Posturas:

    • Fidelistas = seguir unidos a la metrópoli (alto clero, peninsulares, virreinatos de Perú y Nueva España) (Absolutistas)

    • Patriotas = partidarios de la emancipación (criollos, virreinatos de la plata y Nueva Granada) (liberales)

  • Externas

Por los ejemplos de las revoluciones de las colonias inglesas en América (EE.UU.) y de la Rev. Francesa.

        • Etapas:

  • Los inicios, el establecimiento de posturas (1804-14)

Triunfo del movimiento de emancipación en Nueva Granada y Río de la Plata.

  • El regreso de Fernando VII, la ofensiva realista (1814-20)

- 1814-1816 Máxima restauración absolutista. Fernando VII envía los ejércitos. Excepto en río de la Plata.

- 1816-1820 Reorganización de los patriotas.

    • El apoyo de los indígenas y esclavos

    • La moderación de posturas y se ganan a los peninsulares

    • Represión de Fernando VII

  • El fin de la independencia (1820-23)

Se independizan: América Central, Nueva España y Perú.

        • Consecuencias:

- Fragmentación de las grandes unidades administrativas en pequeños países. Fin del sueño de Bolívar fragmentado por EE.UU. e Inglaterra.

- Crisis económica

- Continua la estratificación social

- Se independiza mas tarde el Caribe y Uruguay

- Doctrina Morroe “América para los americanos”

  • Transición al liberalismo (1833-1843):

    • La primera guerra Carlista:

      • Orígenes del carlismo:

  • Libro Pág. 44, Párrafo 1º

En 1833 los grupos favorables al absolutismo se negaron a reconocer a Isabel, la hija de Fernando VII, como legítima sucesora a la Corona española y se sublevaron contra el gobierno de María Cristina de Borbón, que ejercía la regencia a causa de la minoría de edad de su hija, unan niña de 3 años. Los sublevados proclamaron rey al infante Don Carlos María Isidro, hermano del difunto Fernando VII, confiando en él la defensa de la sociedad tradicional. Daba así comienzo una sangrienta guerra civil que se libraría esencialmente en el País Vasco, aunque los enfrentamientos se extendieron también a zonas de Cataluña, Aragón y Valencia.

      • Bases territoriales y sociales:

  • Libro Pág. 44, Apt. 1.1 Párrafo 1º

El carlismo, tradicionalista y antiliberal, englobó a una parte del clero y a una base social campesina de las zonas rurales del País Vasco, Navarra y parte de Cataluña, Aragón y Valencia. Gran parte de ellos eran pequeños propietarios empobrecidos, artesanos arruinados, temían la supresión de las fórmulas particularistas propias del Antiguo Régimen y la implantación de la uniformidad y de la igualdad jurídica.

Bajo el lema de “Dios, Patria y Fueros” se agruparon los defensores de la legitimidad de la monarquía absoluta.

      • Ideas Carlistas y liberales:

  • Libro Pág. 44, Apt. 1.1 Párrafo 3º

Ante el levantamiento carlista, la regente María Cristina contó desde el principio con parte de los absolutistas (alta nobleza latifundista, funcionarios, jerarquía eclesiástica, etc.) que habían sido fieles a Fernando VII y que se mantuvieron al lado de su hija. Además, para defender a Isabel II, la Regente pactó muy pronto con el liberalismo moderado, partidario de un compromiso con la Corona que permitiese garantizar un tránsito al régimen liberal sin las sacudidas derivadas de una revolución popular. Pero la situación de guerra evidenció la necesidad de ampliar la base social y popular que permitiese afrontar el conflicto y defender la causa isabelina. La Regente se vio obligada a acceder a las demandas de reformas más progresistas que permitieran aglutinar a la base popular de las ciudades y a las clases medias ilustradas, clásica fuerza de apoyo del liberalismo desde Cádiz.

      • Operaciones militares:

        • 1ª Fase: Zumalacárregui, afianzamiento en Vascongadas

  • Libro Pág. 44, Apt. 1.2 Párrafo 1º y 2º

La guerra se inició con el levantamiento de partidas carlistas en el País Vasco y Navarra y muy pronto los carlistas controlaron el ámbito rural. Las ciudades de Bilbao, San Sebastián, Vitoria y Pamplona permanecieron fieles a Isabel II y al liberalismo.

Los carlistas no pudieron inicialmente contar con un ejército regular, pero gracias al gran apoyo popular de que gozaban en el norte del país, organizaron la guerra con el método de guerrillas. Las vacilaciones del gobierno y la tardanza en enviar el ejército contra los carlistas, permitieron al gran dirigente carlista, el general Zumalacárregui, organizar un ejército, mientras Cabrera unificaba a las partidas aragonesas y catalanas. En estas circunstancias, Don Carlos entró en España y se puso al frente del ejército, avanzando hacia Madrid. Incapaz de tomar la ciudad, se replegó de nuevo hacia el norte.

        • 2ª Fase: Intento de expansión por el norte

  • Libro Pág. 44, Apt. 1.2 Párrafo 3º

Desde el punto de vista internacional, el pretendiente al trono, Don Carlos, recibió el apoyo de potencias absolutistas como Rusia, Prusia o Austria, que le enviaron dinero y armas, mientras el gobierno de Isabel II pudo contar con el apoyo de Inglaterra, Francia y Portugal, favorables a la implantación de un liberalismo moderado en España. La muerte de Zumalacárregui en 1835, durante el sitio de Bilbao, privó a los carlistas de su mejor estratega y marcó el inicio de una reacción liberal que tuvo en la defensa de Bilbao su máximo objetivo. El general liberal Espartero venció a las tropas carlistas, en 1836, y puso fin al sitio de la ciudad.

        • 3ª y 4ª Fase: División del carlismo, nombramiento de Maroto, avances liberales de Espartero, abrazo de Vergara y últimas resistencias de Cabrera en el Maestrazgo.

El último periodo del conflicto (1837-39) estuvo marcado por la división ideológica del carlismo, incapaz ya de conseguir por las armas el trono para su candidato. Así, un grupo de ellos, los llamados transaccionistas, se mostraron partidarios de alcanzar un acuerdo con los liberales, mientras los intransigentes, más cercanos a Don Carlos y apoyados por una radicalizada base campesina, eran partidarios de continuar la guerra. Por fin, el jefe de los transaccionistas, el general Maroto, acordó en nombre de parte del ejército carlista la firma del Convenio de Vergara (1839) con el general liberal Espartero. Los términos del acuerdo establecían la negociación para el mantenimiento de los fueron en las provincias vascas y Navarra, así como la integración de la oficialidad carlista en el ejército real. Sólo las partidas de Cabrera resistirían en la zona del Maestrazgo, en una guerra ya perdida, hasta su total derrota en 1840.

    • La regencia de Maria Cristina (1833-1840):

      • Reformas administrativas:

  • Libro Pág. 46, Apt. 2.1 Párrafo 1º

El primer gobierno formado por la Regente fue confiado a Cea Bermúdez, que aspiraba tan sólo a restablecer el viejo sistema del Despotismo ilustrado, pero sin desmantelar nin­guna de las instituciones básicas de la monarquía absoluta. El descontento de los liberales y el estallido de la guerra car­lista hicieron ver a la Regente la necesidad de profundizar más en el camino liberal si quería contar con una alianza su­ficientemente amplia corno para hacer frente al conflicto carlista.

      • Nuevo ordenamiento jurídico:

        • El estatuto real de 1834:

  • Libro Pág. 46, Apt. 2.1

Ese esfuerzo de acercarse al liberalismo fue, entonces, confiado a un vejo liberal “doceañista”, Martínez de la Ro­sa, que, al frente del gobierno promulgó un “Estatuto Real” en 1834, que pretendía reconocer algunos derechos y libertad es políticas, pero sin aceptar todavía el principio de soberanía real(el origen de poder está en el rey). Así, se establecían unas Cortes bicame­rales compuestas por un Estamento de Próceres que reu­nía a todos los nombrados por la Corona, y un Estamento de Procuradores, elegidos por una pequeña proporción de los ciudadanos, que pagaban una contribución estipulada.

Las Cortes votaban los impuestos, pero no podían iniciar ninguna actividad legislativa sin la aprobación real. El régi­men del Estatuto ejemplificaba un tipo de liberalismo censitario, partidario de limitar el poder absoluto, pero sólo por parte de un parlamento representativo de los sectores “responsables” de la sociedad con el acceso exclusivo de las clases acomodadas a la acción política y marginando a la inmensa mayoría de la población.

Pronto se hizo evidente que las reformas del Estatuto eran absolutamente insuficientes para una parte de los grupos sociales que respaldaban a Isabel II. La división que ya se había iniciado en el Trienio Liberal (1820-23), entre li­berales moderados (o doceañistas) y exaltados o progresis­tas, se fue acentuando y dio lugar a la formación de las dos grandes tendencias que dominarían la vida política españo­la en los siguientes decenios: moderados y progresistas.

        • La constitución de 1837:

  • Libro Pág. 48, Apt. 2.4

Las Cortes aprobaron una nueva Constitución, el 8 de junio de 1837, que fue sancionada por Isabel II el 17 del mismo mes.

El nuevo texto constitucional significaba aceptar la tesis del liberalismo doctrinario (conservador) que confería a la corona el poder moderador. El mantenimiento del principio de soberanía nacional, la existencia de una amplia declara­ción de derechos de los ciudadanos (libertad de prensa, de opinión, de asociación, etc.) así como la división de poderes y la ausencia de confesionalidad católica del Estado eviden­ciaban las aspiraciones más progresistas. Pero se introducía una segunda cámara (el Senado), de carácter más conservador, se concedían mayores poderes a la Corona (veto de leyes, disolución del Parlamento, facultad de nombrar y se­parar libremente a los ministros...) y además el sistema elec­toral, que se remitía a una ley posterior, era censitario y ex­traordinariamente restringido (entre el 2 y el 4% de la Población con derecho a voto).

      • Desamortización de Mendizábal:

  • Libro Pág. 47,48 Apt. 2.3

Ante la situación, la regente Maria Cristina llamó a formar gobierno a un liberal progresista, Mendizábal, que rápidamente inició un programa de reformas. Pero cuando decretó la desamortización de los bienes del clero para así conseguir los recursos financieros con los que garantizar y armar al ejército contra el carlismo nobleza y clero presio­naron con todos sus medios para que Maria Cristina se des­hiciera de Mendizábal. Tras su destitución, en el verano de 1836, la revuelta de los sectores progresistas en las ciuda­des y los pronunciamientos militares, evidenciaron ya claramente la necesidad de un régimen constitucional y el establecimiento de un modelo social y económico liberal. Por fin, tras el levantamiento progresista de la guarnición de La Granja, residencia real de verano, donde se encontraba la Regente, ésta decidió volver a llamar a los progresistas al poder y restablecer la Constitución de Cádiz.

La acción del progresismo fue esencial en la concepción jurídica del derecho de propiedad, esencialmente de la propiedad agraria. Abandonan por tanto, con objetivo de implantar los principios del liberalismo económico, una refor­ma que incluía tres aspectos esenciales: la disolución del régimen señorial, la desvinculación de las tierras, esencialmente de los mayorazgos, y la desamortización civil ­y eclesiástica.

La disolución del régimen señorial, ya iniciada en las cortes de Cádiz, se produce por la ley del 26 de agosto de 1837, según la cual los señores perdían sus atribuciones jurisdiccionales (impartir justicia) pero conservaban la propie­dad de las tierras que los campesinos no pudieran acreditar documentalmente como propias. Así, los campesinos que tradicionalmente habían trabajado dichas tierras perdían to­do derecho y pasaban a ser simples arrendatarios o jornale­ros. El antiguo señor se convirtió en el nuevo propietario agrario. La desvinculación también se había iniciado en Cádiz. En 1837 se liberan definitivamente las tierras de los patrimo­nios vinculados y sus propietarios pueden venderlas sin tra­bas. enormes extensiones de tierra salieron al libre mercado para ser compradas por el mejor postor.

Mendizábal recurrió a esta me­dida en 1836. Así, decretó la disolución de las órdenes reli­giosas (excepto las dedicadas a la enseñanza y a la asisten­cia hospitalaria) y la incautación por parte del Estado del patrimonio de las comunidades afectadas. Con los bienes desamortizados se constituyeron lotes de propiedades que fueron reprivatizados mediante subasta pública a la que po­dían acceder los articulares interesados en su compra. Las tierras podían comprarse con dinero en metálico o con títulos de la Deuda. Mendizábal pretendía así conseguir los re­cursos necesarios para luchar contra el carlismo, recuperar vales de la Deuda aminorando el grave déficit presupuesta­rio y, al mismo tiempo, crear una base social de comprado­res que se implicaría en el triunfo del liberalismo.

Junto a la abolición del régimen señorial y a la transfor­mación jurídica del régimen de propiedad, una serie de medidas legislativas encaminadas al libre funcionamiento del mercado completaron el marco de liberalización de la economía.

    • Regencia de Espartero (1840-1843)

  • Libro Pág. 48, Apt. 2.5

En las elecciones de septiembre de 1837 los modera­dos obtuvieron la mayoría y pasaron a ocupar el gobier­no. Los moderados intentaron, sin salirse del marco constitucional, desvirtuar los elementos más progresistas y democráti­cos de la legislación del 37. Así, en 1840 preparan una ley electoral aún más restrictiva, la limitación de la libertad de imprenta y una ley de Ayuntamientos que da a la Corona la facultad de nombrar a los alcaldes de las capitales de pro­vincia.

El apoyo decidido de la regente María Cristina a la política moderada provocó el enfrentamiento directo de los progresistas con la Corona. Un amplio movimiento insurreccional se alzó en numerosas zonas del país y Maria Cris­tina, antes de dar su apoyo a un gobierno progresista, dimi­tió. Los sectores afines al progresismo volvieron sus ojos hacia el general Espartero. El general, que había salido vencedor de la guerra carlista, era la única autoridad respe­tada y con carisma popular que podía asumir el poder y convertirse en regente.

La actitud de Espartero en el gobierno fue de un marca­do autoritarismo fue incapaz de cooperar con las Cortes y se aisló. En 1842, aprobó un arancel que abría el mercado español a los tejidos de algodón ingleses, amenazando de este modo a la industria catalana.

La medida provocó en Barcelona un levantamiento en el que estuvieron involucradas la burguesía, pero también las clases populares, que veían peligrar sus puestos de tra­bajo. Espartero mandó bombardear la ciudad hasta conse­guir su sumisión, colocando a Cataluña y a buena parte del partido progresista en su contra. Los moderados aprovecha­ron para protagonizar una serie de conspiraciones encabe­zadas por los generales Narváez y O'Donnell, que provoca­ron la dimisión de Espartero. En 1 843 Espartero abandonó la regencia y se exilió a Inglaterra. Para no nombrar un ter­cer regente, las Cortes decidieron adelantar la mayoría de edad de Isabel II y la proclamaron reina a los trece años.

  • Etapas de gobierno del reinado de Isabel II (1843-1868):

    • La década moderada: Gobierno de Narváez (1844-1854)

      • Características:

        • Política interior:

          • Inestabilidad en los gobiernos, pronunciamientos.

          • Política reaccionaria y autoritaria.

          • Liberalismo conservador. Inicios del caciquismo.

        • Política exterior:

          • Búsqueda del reconocimiento internacional del régimen isabelino.

      • Realizaciones más importantes:

        • En la política:

          • Se proclama la constitución de 1845, más conservadora que la de 1837.

          • Se reforma la administración local para hacerla más dependiente del poder central (ley de ayuntamientos de 1845).

          • Se crea la Guardia Civil para aumentar el orden público.

        • En lo social:

          • Los moderados se acercan a la Iglesia para resolver el problema de la falta de medios creado con la desamortización (concordato de 1851 con el Vaticano).

          • Reforma muy limitada de la educación.

        • En lo económico:

          • Reforma fiscal de Alejandro Mon que unifica todos los impuestos combinando los directos con los indirectos.

      • Fin de la etapa y caída de los moderados

        • Problemas internos de los moderados, división de tendencias.

        • Falta de apoyo a los últimos gobiernos moderados.

        • Pronunciamiento militar de O'Donell en Vicálcavaro de tendencia moderada que coincide con las sublevaciones populares revolucionarias.

        • La reina llama a Espartero para que solucione el problema, y este pacta con O'Donell para solucionarlo.

    • Bienio progresista (1854-1856)

      • Características:

        • Brevedad del periodo.

        • Intento de afianzar el liberalismo más progresista.

      • Realizaciones más importantes del periodo:

        • En la política:

          • Intento de volver a cambiar la constitución, elaborando otra más progresista (constitución non nata de 1856)

        • En lo social:

          • Surgen las primeras propuestas de los movimientos obreros.

        • En lo económico: (leyes que pretendían iniciar la economía capitalista moderada)

          • Desamortización de Madoz (1855): objetivos, procedimientos de venta, consecuencias.

          • Ley bancaria: - ley de sociedades anónimas

- Se crean nuevos bancos controlados por el Banco de España.

          • Ley de ferrocarriles: mejoraría las comunicaciones y con ello el comercio y la economía en general.

      • Fin de la etapa:

        • Ruptura del pacto entre O'Donell y Espartero que había hecho posible el periodo anterior.

        • Dimisión de Espartero por la falta de acuerdo con O'Donell.

        • Apoyo de la corona al nuevo partido de los moderados (la Unión Liberal) que se forma con los moderados más avanzados y los progresistas más moderados.

    • La época moderada de la Unión Liberal (1856-1868)

      • Características:

        • Alternan en el poder los moderados (Narváez) y la Unión Liberal (O'Donnell), de forma que no sale de los límites del moderantismo y el objetivo es deshacer las leyes más avanzadas del periodo anterior.

  • Libro Pág. 57, Apt. 4.5, Párrafo 2º

O'Donnell restauró el régimen que dos años antes había ayudado a derribar, restableciendo los principios del mode­rantismo, aun cuando en el gobierno se turnaron unionistas y moderados. Durante la etapa que transcurre entre 1856 y 1863 la Corona confió la formación de gobierno a los políti­cos de la Unión Liberal, primero a O'Donnell y más tarde a Narváez, y se produjo una etapa de cierta estabilidad política, dominada por la vuelta al conservadurismo. Así, la Constitución de 1845 fue restablecida y parte de la legisla­ción más progresista del Bienio se anuló o se suspendió su aplicación: interrupción de la desamortización, anulación de la libertad de imprenta, restablecimiento de los impues­tos de consumo, etc.

      • Realizaciones más importantes del periodo:

        • Política interior:

          • Hasta 1862-64, fue un momento de prosperidad por los beneficios que han producido en la economía las leyes del periodo anterior, la coyuntura alcista de Europa y las buenas relaciones entre moderados.

          • En Europa se está poniendo fin a la Restauración, se están reorganizando las relaciones internacionales y ha comenzado ya la expansión colonial. España se lanza entonces a buscar el prestigio en la política internacional (una novedad respecto a lo habitual del siglo XIX cuando sólo se preocuparon de conseguir apoyos frente al carlismo o el reconocimiento internacional). Pero los resultados fueron negativos porque:

-se intervino en zonas sin interés estratégico fundamental.

-estuvo dirigida la actuación de España por las grandes potencias.

Se intervino en México, África y Conchinchina. Pero sólo fue positivo en cuanto creó un sentimiento de unidad nacional frente a los problemas exteriores.

  • Libro Pág. 57, Apt. 4.5 Párrafo 3º

Los unionistas llevaron a cabo una política exterior ac­tiva y agresiva, cuyos objetivos eran desviar la atención de los problemas internos y fomentar una conciencia naciona­lista y patriótica, así como contentar a importantes sectores del ejército. Se desarrollaron acciones como la expedición a Indochina (1858-63) o la intervención en México (1862), pero las de mayor importancia fueron en el norte de África, especialmente en Marruecos (1859-60), donde la victoria de Wad-Ras permitió a España la incorporación de Sidi Ifni a ampliación de la plaza de Ceuta.

      • Crisis de la Etapa desde 1864 (que conduce a la revolución de 1868)

        • Crisis política:

          • Crisis de la línea moderada.

          • Progresistas y demócratas en la oposición comienzan a plantearse la vuelta a la conspiración y el pronunciamiento y ganan seguidores entre los burgueses. Esta oposición de demócratas y republicanos culmina en el Pacto de Ostende (1866) donde se pacta: derrocar a Isabel II, crear un nuevo gobierno provisional y unas cortes constituyentes que elaboren una constitución de acuerdo con las ideas revolucionarias.

  • Libro Pág. 86, Apt. 1.2 Párrafo 3º

En agosto de 1866, la oposición al sistema estableció una plataforma que unificó sus acciones para acabar con el mo­derantismo en el poder. Se trata del Pacto de Ostende, firmado en dicha ciudad por progresistas y demócratas exiliados, en el que se establecían las mínimas bases para una acción revolucionaria. El pacto era claramente antiisabelino y la cuestión de la forma de gobierno -monarquía o república­- sería decidida por unas Cortes constituyentes elegidas por sufragio universal. Los demócratas conseguían imponer su principio más apreciado, el sufragio universal, aunque cedían la implantación de un régimen republicano a una posterior decisión de las Cortes. En cuanto a los progresistas (Prim), ni el sufragio universal ni el derrocamiento de Isabel II eran objetivos esenciales de su acción, pero aceptaban las condicio­nes con tal de acabar con el dominio de los moderados.

          • En 1866 y 1867 mueren O'Donnell y Narváez, los que habían sido responsables del gobierno de esta etapa.

        • Crisis social:

          • Se habían creado más ricos, pero no más riqueza, concentrada en pocas manos, mientras disminuyen los niveles de empleo y aumentan las crisis de subsistencia (debidas a las crisis agrarias).

  • Libro Pág.86, Apt. 1.1 Párrafo 4º

La crisis de subsistencias se inició hacia el 1866 y vino provocada esencialmente por una serie de malas cosechas que dieron como resultado una carestía de trigo, alimento básico de la población española. Inmediatamente, los precios de este producto empezaron a subir y, así, entre 1866 Y 1868, el precio del trigo aumentó en Madrid un 100%. Crisis industrial y crisis agrícola se combinaron y agravaron la situación. En el campo, el hambre condujo a un clima de grave violencia social; en las ciudades, algunas industrias cerraron sus puertas, el paro aumentó y el nivel de vida de las clases trabajadoras descendió aún más.

          • Los campesinos empeoran su situación como consecuencia de la desamortización de Madoz.

          • Aumentan las protestas obreras. Surge ahora realmente el movimiento obrero.

  • Libro Pág.91, Apt. 2.5

La Constitución de 1869 y el nuevo sistema político en su conjunto consolidaban los principios liberal-democráti­cos defendidos por los partidos que impulsaron la revolu­ción de septiembre de 1868, pero frustraban algunas de las aspiraciones de otros grupos políticos, en especial muchas de las reivindicaciones de carácter popular. La forma de go­bierno monárquica disgustó a todos los que aspiraban al establecimiento de un régimen republicano; el manteni­miento del culto y del clero aprobado por la Constitución no era del agrado de amplios sectores radicales de marcado anticlericalismo y, sobre todo, el modelo socio-económico continuó intacto, con lo que campesinos, jornaleros o tra­bajadores de fábrica no vieron mejorar su situación.

Así, se inició durante el período de la Regencia (1868-69) y continuó a lo largo del Sexenio una fuerte conflictividad social que incluía las clásicas reivindicaciones de reparto de tierras por parte del campesinado, esencialmente andaluz y extremeño, las revueltas urbanas contra los consumos (impuestos), las quintas (reclutamiento para el ejército) o las subidas de precios; y por último se radicalizó un primer mo­vimiento obrero que demandaba mejoras salariales y en las condiciones de vida.

        • Crisis económica:

          • Fracasan las inversiones del ferrocarril porque no produce los beneficios esperados y quiebran las sociedades económicas que habían invertido en él.

  • Libro Pág.86, Apt. 1.1 Párrafo 2º

La crisis financiera se originó por la evidencia de que las inversiones ferroviarias no eran rentables. Una vez finaliza­do el periodo de construcción intensiva, la explotación de las líneas puso al descubierto que los ferrocarriles españoles producían unos rendimientos muy escasos. En consecuencia el valor de las acciones ferroviarias en la Bolsa cayó estrepitosamente. A remolque de esta situación se produjo una caída de las cotizaciones de la Deuda Pública y de otras entidades financieras

          • Crisis en la industria textil en Cataluña, porque no hay la demanda de productos que se es esperaba.

  • Libro Pág.86, Apt. 1.1 Párrafo 3º

La crisis financiera coincidió con una grave crisis indus­trial, sobre todo en Cataluña. La guerra de Secesión de EE UU (1861-45) había interrumpido sus exportaciones de algodón en rama y los precios de este producto, dada su escasez sufrieron un alza espectacular. Muchas pequeñas in­dustrias del sector algodonero no pudieron afrontar el alza de precios de la materia prima en un momento en el que existía una grave contracción de la demanda de productos textiles corno consecuencia de la crisis económica general y especialmente por el aumento de los precios agrarios provocado por la crisis de subsistencias de los anos 1866-68.

Por todas estas causas se desencadena la revolución de 1868 "La Gloriosa" que comienza con el pronunciamiento del almirante Topete al que se unen los generales Prim y Serrano. Desde ahí se extiende al resto de España. Ha comenzado el Sexenio Revolucionario que culmina con el exilio de Isabel II.

  • EL SEXENIO REVOLUCIONARIO (1868-1874)

    • Importancia de esta etapa:

Se pretende por primera vez en la historia de España implantar una democracia: es la primera experiencia española de sufragio universal y el momento de desarrollo de los movimientos obreros que presionan para ampliar los logros democráticos.

    • Etapas de gobierno:

      • Juntas revolucionarias:

Formadas a semejanza de las Juntas de Defensa de la época de la invasión napoleónica, asumen el poder provisionalmente en los primeros momentos de la revolución, sobre todo burgueses.

      • Gobierno provisional:

Son sustituidas por el gobierno provisional del general Serrano que tiene como objetivo desarrollar los principios democráticos, y sobre todo elaborar una nueva constitución que recoja esas ideas democráticas, será la de 1869:

  • Libro Pág.88, Apt. 2.1 Párrafo 3º

Durante esas primeras semanas, el poder efectivo estuvo en manos de las juntas Revolucionarias y del movimiento popular, que asumieron la dirección de la revuelta y conso­lidaron el pronunciamiento, transformando un golpe militar en una revolución que acabó con el moderantismo y des­tronó a los Borbones. Sin embargo, se evidenció rápida­mente que en la revolución de 1868 existían diversas revo­luciones y que la que se iba a imponer era la de Prim (pro­gresistas) o Serrano (unionistas), cuyo objetivo esencial, derrocar al gobierno, ya se había conseguido. Fuera queda­ban, frustradas, las revoluciones de los demócratas y repu­blicanos y, sobre todo, de las masas populares. Así, en los primeros días de octubre, los firmantes del Pacto de Osten­de -y especialmente los dirigentes unionistas y progresistas- tomaron la dirección del movimiento, constituyeron un Go­bierno provisional, ordenaron disolver las juntas y desar­mar a la Milicia Nacional que les había dado apoyo y, por último, dejaron patente que una cosa era derrocar a los Borbones y otra poner en duda la propiedad privada o que­rer proclamar la república federal.

        • Sufragio universal

        • Libertad de asociación, de imprenta y de otros derechos individuales (prensa satírica)

        • Arancel librecambista de Figuerola (1869)

  • Libro Pág.90, Apt. 2.4 Párrafo 1º

La renovación pretendida por el nuevo régimen llegó también rápidamente a la economía. Uno de los objetivos esenciales de la revolución de 1868 y en particular del sec­tor de la burguesía que le dio apoyo, era una radical reo­rientación de la política económica. En esencia, sé preten­día establecer una legislación que permitiera o facilitara la implantación del capitalismo y que protegiera los intereses económicos de dicho grupo burgués, que se hallaban, ade­más, profundamente ligados a los intereses económicos del gran capitalismo europeo. La política económica de esta etapa se caracterizó por la defensa del librecambismo y por la apertura del mercado español a la entrada del capital ex­tranjero. Con ello se pretendía favorecer la competencia y la libre iniciativa y transformar y rentabilizar las estructuras comerciales e industriales del país.

        • Libertad de cultos (No disminuyó la importancia de la iglesia)

        • Papel de la monarquía

  • Libro Pág.88, Apt. 2.2 Párrafo 3º

La monarquía se mantuvo como forma de gobierno, correspondiendo al rey el poder ejecutivo y la facultad de disolver las Cortes: una concesión notable al poder del mo­narca, pero quedaba explícito que éste ejercía su poder por medio de sus ministros y que las leyes eran elaboradas por las Cortes y el rey sólo las sancionaba o las promulgaba. Así mismo, no sólo se proclamaba, como en otras constitucio­nes, la independencia del poder judicial, sino que se ponían los medios para conseguirla, creando un sistema de oposi­ciones a juez que acababa con el nombramiento de éstos por el gobierno. Se restablecía también el juicio por jurado y la acción pública contra los jueces que cometieran faltas en el ejercicio de su cargo.

      • Gobierno definitivo:

Una vez que se aprueba la constitución se implanta un gobierno ya definitivo, que es presidido también por el general Serrano, ahora como regente mientras se busca un rey: Borbones no podían ser tras el fracaso de Isabel II, y en la constitución se declaraba que España era una monarquía democrática. En este periodo quien gobierna en realidad es el primer ministro Prim.

El principal problema a resolver en este periodo es la búsqueda de un rey para el trono español.

    • Amadeo de Saboya:

      • Razones de la llegada de al trono de Amadeo de Saboya:

        • Posibles candidatos:

        • Amadeo de Saboya (hijo de Víctor Manuel II- artífice de la unificación italiana y despegue capitalista y democrático).

  • Libro Pág.90, Apt. 3.1

El triunfo en las elecciones de los partidos que defendían la monarquía como forma de gobierno y la promulgación de la Constitución de 1869, que establecía una monarquía democrática, dieron lugar a que la principal tarea del go­bierno consistiese en encontrar un monarca que sustituyese a los desacreditados Borbones. La solución no era nueva ni absurda, ya que gran parte de las monarquías europeas no eran en origen del propio país, pero las especiales circuns­tancias en las que tuvo que reinar el nuevo monarca convir­tieron en un fracaso la experiencia.

La búsqueda de un rey dividió a la coalición de septiem­bre, y fue finalmente Prim el encargado de establecer com­plejas negociaciones y de sondear a todos los embajadores extranjeros a fin de encontrar un consenso internacional so­bre el candidato. Por fin, consiguió imponerse la candidatu­ra de Amadeo de Saboya, miembro de la casa italiana, muy popular entonces por haber sido la artífice de la unificación italiana, y hombre proclive a una concepción democrática del papel de la monarquía. El nuevo monarca, de sólo veintiséis años, fue elegido por las Cortes rey de España en noviembre de 1870 y llegó a España por el puerto de Carta­gena el 30 de diciembre. Tres días antes había sido asesina­do en Madrid el general Prim; el nuevo monarca se quedó sin su valedor y consejero más fiel. El 2 de enero fue procla­mado rey en Madrid y, tras tomarle juramento las Cortes constituyentes, éstas quedaron disueltas para iniciarse una nueva etapa de monarquía constitucional.

      • Aspectos más importantes y gobierno

        • Crea el 1er régimen democrático (monarquía constitucional)

        • Gobiernos inestables:

          • 1er gobierno: General Serrano (con Sagasta)

progresista conservador

            • Convoca elecciones a cortes que prepara el representante de la mayoría que gobierna. Llega esta forma de hacer política hasta la II República.

            • Reforma tributaria (proyecto) de Moret.

          • 2º gobierno: Zorrilla (progresista radical)

        • Todos los gobiernos fueron inestables por falta de personalidad política de los líderes.

  • Libro Pág.90, Apt. 3.2

Desde el punto de vista político, Amadeo 1 contó desde el principio con la oposición de los moderados, que continua­ban fieles a los Borbones. Conscientes de la dificultad de vol­ver a reponer en el trono a Isabel II, empezaron, ya en este periodo, a perfilar y organizar, sin prisas, un partido alfonsi­no, defensor de una restauración borbónica en la persona del hijo de la Reina, el príncipe Alfonso. Fue Cánovas del Cas­tillo quien poco a poco iría captando a muchos disidentes unionistas y antiguos progresistas, convenciéndolos de que la monarquía borbónica era sobre todo una garantía de or­den y estabilidad social, frente al carácter democrático que encarnaba la solución amadeísta.

Inmediatamente esta opción contó con el apoyo de la Iglesia, abiertamente en contra de la nueva situación, sobre todo después del decreto de Prim que obligaba al clero a ju­rar la Constitución de 1869. Respecto a la élite del dinero, neutral en un principio, iría poco a poco desconfiando de un monarca que sustentaba un régimen que a sus ojos permitía una legislación que atentaba contra sus intereses: abolición de la esclavitud en Cuba, regulación del trabajo infantil, jura­dos mixtos en las empresas, etc.

Tampoco, como es natural, podía contar con el respaldo de los sectores republicanos y de los grupos campesinos y proletarios que les daban apoyo y para los que el problema consistía en el cambio de sistema social. Estos grupos, que protagonizaron constantes levantamientos y protestas, dieron todavía mayor inestabilidad al régimen. Los carlistas se contaban entre los grandes descontentos. Beneficiados por el clima de libertad que introdujo la “Glo­riosa”, el carlismo había revivido como fuerza política. La llegada de Amadeo de Saboya dio argumentos a un sector del carlismo para volver a la insurrección armada, mientras otra facción constituyó una pequeña fuerza política, opues­ta a la nueva monarquía y con posiciones enormemente conservadoras.

      • Dificultades de gobiernos y problemas:

        • Llega a España sin apoyo (asesinato de Prim) extranjero para el pueblo

        • Estallido de la guerra

  • Libro Pág.90, Apt. 3.3

Lo poco más de dos años del reinado de Amadeo de Sa­boya se vieron marcados por dificultades constantes. En pri­mer lugar, los sectores carlistas partidarios de la vía insu­rreccional se volvieron a alzar en armas en 1872, animados por las posibles expectativas, una vez desaparecida Isabel II, de sentar en el trono a su candidato Carlos VII. La rebelión se inició en el País Vasco y se extendió a Navarra y zonas de Ca­taluña y, aunque no constituyó un verdadero peligro, se con­virtió en un foco permanente de problemas e inestabilidad.

Por otro lado, en 1868 se había iniciado, con el llamado grito de Yara, una revuelta en Cuba (guerra de los diez años). Animada por los hacendados criollos cubanos, contó rápidamente con el apoyo popular al prometer el fin de la esclavitud en la isla. Aunque el gobierno amadeísta intentó sacar adelante un proyecto de abolición de la esclavitud y de concesión de reformas políticas, la negativa por parte de los sectores económicos españoles con intereses en Cuba frustró la posibilidad de una solución pacífica al conflicto y convirtió la guerra en un grave problema para el gobierno. También en el año 1872 se produjeron una serie de insurrecciones de carácter federalista, en las que se combinaba la acción de los republicanos con la influencia de las ideas internacio­nalistas, especialmente de carácter anarquista que, aunque fueron rápidamente reprimidas, hicieron aumentar aún más la inestabilidad del régimen.

El elemento fundamental que condujo a la crisis final del reinado de Amadeo de Saboya fue la desintegración de la coalición gubernamental (unionistas, progresistas y demó­cratas) que dejó al Monarca sin el apoyo necesario para ha­cer frente a los graves problemas del país. Se sucedieron en dos años seis gobiernos y hubo que convocar elecciones tres veces, mientras la oposición, a partir de 1872, practica­ba un total abstencionismo como forma de presión política. Privado de todo apoyo, el 10 de febrero de 1873 Amadeo de Saboya presentaba su renuncia al trono.

        • Oposición social y política

  • EDUCACIÓN, EJERCITO E IGLESIA

    • Introducción:

      • Tiene una relación directa con la construcción del estado liberal que pone las bases con Isabel II y los moderados, aunque lo transforman posteriormente progresistas y revolucionarios.

    • Iglesia:

Relaciones Estado-Iglesia pasaron por varias etapas pero en general predominio de buenas relaciones.

      • Desamortización de Mendizábal (1836)

        • Expropiación de bienes

        • Desaparición del diezmo

Esto causó un enfrentamiento hasta 1851

      • Concordato con la Sta. Sede de 1851 (Vigente hasta 1931)

        • El estado mantiene a la Iglesia (Dotación de culto y clero)

        • La iglesia apoya y legitima el Estado Liberal (moderados)

        • Se permite la presencia de ordenes y propiedades (2ª amortización)

        • La división de diócesis se transforma imitando a la división administrativa civil.

      • Desamortización de Madoz (1855)

        • Propiedades eclesiásticas

        • Ruptura del concordato

        • Unión liberal - restablecimiento del concordato

        • Paréntesis de la 1ª República

      • Consecuencias en la sociedad y la política

        • El papel importante de la Iglesia en la sociedad (Influencia en las mentalidades en la moral) y en la política (senado, corte)

        • El anticlericalismo progresista

    • Educación:

      • Teoría y práctica:

Se caracteriza por la existencia de grandes diferencias entre la teoría y la práctica.

        • Teoría liberal:

Se divide en:

        • Práctica:

      • Leyes:

        • 1812- Sobre los principios ilustrados (teoría)

        • 1821- Reglamento de instrucción pública (centralizada)

        • 1830- Plan del Duque de Rivas (1838) cuestiona la gratuidad.

        • 40-60 Bases educación liberal

          • Plan general de estudios- Plan Pidal 1845

          • Ley general de instrucción Publica - Ley de Moyano 1857

      • Causas del Fracaso:

        • Falta de medios

        • Carencia de escuelas

        • Falta de interés político

    • Ejercito:

Marcado por el pretorianismo por un protagonismo excesivo, superar sus atribuciones.

      • Causas:

        • Por el protagonismo en las guerras:

Macrocefalia del ejercito (excesivo nº de oficiales)

        • Separación de los progresistas del gobierno Pronunciamientos

        • Ausencia de políticos carismáticos “espadones”

        • Participación en el senado

        • Tradicional unión con la nobleza

        • Vacío ideológico de los moderados

      • Consecuencias:

        • Tanto del lado moderado como el progresista se hacen imprescindibles.

  • La primera república española (1873-74):

    • Característica principal : un régimen frágil

La Primera República española nace ya como un sistema de gobierno frágil y cargado de problemas porque se llega a ella corno algo inevitable, como única solución viable tras la renuncia voluntaria del rey. De hecho, y a modo de ilustración de esta idea podemos recordar la famosa frase de Castelar (destacado republicano), que tan solo unos meses antes de la proclamación de la republica había llegado a decir

"La República no llegará como no sea por una conjura de la sociedad, la naturaleza y la historia".

Por lo tanto, no cuenta con bases políticas, ni con un programa de gobierno definido, porque es el resultado del acuerdo entre republicanos y liberales progresistas radicales (no republicanos), y con ideologías diferentes.

Sin unas bases social real, fue una república sin auténticos republicanos por varias razones:

- las clases altas y el ejército se sienten amenazados

- la burguesía aún no está plenamente constituida como fuerza

- los obreros estás más interesados en los cambios socioeconómicos que políticos (en el socialismo) y protagonizan motines de obreros en las ciudades industriales

- sólo apoyan la república profesionales liberales y algunos intelectuales.

Por eso se entiende que fuera un régimen muy inestable en el que en menos de dos años se sucedieron distintas fórmulas republicanas y cuatro gobiernos distintos que tuvieron que hacer frente a graves problemas:

    • Las distintas fórmulas republicanas y sus gobiernos respectivos :

      • LA REPÚBLICA UNITARIA, presidida por Figueras:

Tuvo que hacer frente a la presión de los republicanos federales de su propio gobierno y a la de los militares que apoyaban un golpe de Estado con los radicales. Esto explica que apenas durara unos meses y diera paso tras las elecciones a Cortes constituyentes a la República Federal.

      • LA REPUBLICA FEDERAL, presidida por Pi y Margall

(y es una sola persona, no dos)

Su objetivo fue elaborar una constitución que garantizara la creación de un régimen federal desde el gobierno. Es la constitución de 1873 ("non nata") que no llega promulgarse y que recogía como medidas más importantes:

- La reorganización del Estado español en 17 Estados (Cuba uno de ellos), cada uno con su constitución, y en la que el presidente de la República mantendría el equilibrio y le correspondería el poder de relación entre los Estados.

- También aspiraba al reparto de tierras (reforma agraria-que debía de cambiar la estructura de la propiedad de la tierra de grandes propiedades en pequeñas propiedades mejor repartida, a diferencia de la desamortización que nunca se planteó el cambio en la estructura de la propiedad-), y a la regulación del trabajo. Esta preocupación por los aspectos socioeconómicos se explica por la relación de este incipiente republicanismo federal con el obrerismo.

Los problemas más importantes a los que tuvo que hacer frente este periodo fueron:

- El movimiento cantonal o la revolución cantonal, derivado de la interpretación del proyecto de constitución y ante su impaciencia por la puesta en práctica. Es la creación de poderes locales, fuertes y autónomos (cantones), que desarrollan la idea de la república federal de abajo a arriba (no impuesta por el Estado sino que las distintas zonas se van declarando independientes y fuerzan con su actitud al Estado a que lo reconozca).

Fue protagonizado por intelectuales, artesanos y asalariados en toda la costa mediterránea (donde más se había extendido también el obrerismo) y cuyo punto más importante fue Cartagena. Esta cuestión fue responsable de la caída del gobierno de Pi y Margall y del giro a la derecha de la República con Nicolás Salmerón, que con la colaboración del ejército (los generales Martínez Campos y Pavía) lo sofocan.

-La protesta social, por un doble motivo por las promesas del reparto de tierras no cumplidas, y contra el ejército permanente porque sólo incorporaba a las clases populares y las acomodadas lo eludían con el pago de una cantidad. (A modo de ilustración y para que se entienda mejor, hay un anexo al final de este tema de un anuncio de una compañía de esta época, aparecido en un periódico, que se dedicaba a financiar esta operación de pago para librarse del servicio militar y que en su lugar fuera otra persona, que debía ir si no podía pagar “la redención"). Este problema fue especialmente grave cuando en estos momentos el ejército se dirigía a luchar en la Guerra de Cuba.

-La Guerra de Cuba (1868-1878), llamada también "Guerra Larga", para distinguirla de los otros períodos de enfrentamiento en la isla, fue una interminable guerrilla que comenzó en 1868 (aprovechando la inestabilidad española de entonces), con el llamado "Grito de Yara", movimiento revolucionario que tenía como líderes a Maceo, Céspedes y Gómez y que contaba con el apoyo de esclavos negros(se les prometía la abolición de la esclavitud) y de propietarios de pequeñas plantaciones.

Las causas de este conflicto fueron:

- las tensiones entre criollos y peninsulares

- la esclavitud

- los intereses de los productores de azúcar y tabaco por el mercado de Estados Unidos, (que apoyó la guerra)

- la excesiva autoridad de las autoridades españolas, y la distancia y la inestabilidad política de España.

Este conflicto se soluciona en 1878 momentáneamente, pero volverá a surgir en

1895.

      • LA REPÚBLICA UNITARIA, presidida por Nicolás Salmerón

El objetivo del cambio fue restaurar el orden, (frente al movimiento cantonal, los carlistas y los obreros), colaborando para ello con las clases conservadoras y los militares Martínez Campos y Pavía. Pero produjo el rechazo de las Cortes.

      • LA REPÚBLICA CONSERVADORA de Castelar

Se explica por los mismos motivos que la anterior, y llega incluso a recortar los derechos individuales y a suspender las garantías constitucionales. Genera un movimiento de rechazo, pero cuando se estaba gestando un giro a la izquierda y la vuelta al federalismo se produce el pronunciamiento de Pavía.

Tras el pronunciamiento asume:

      • LA PRESIENCIA SERRANO

Restaura el orden y pretende seguir con la república unitaria. Pero mientras Cánovas del Castillo emprende una labor en favor de la restauración de la monarquía borbónica en la figura de Alfonso (hijo de Isabel II). Incluso Alfonso da un manifiesto instigado por Cánovas, en el expone su idea de lo que ha de ser la monarquía constitucional, el Manifiesto de Sandhrust (es el nombre de la academia inglesa donde está estudiando y desde donde lo escribe).

Cuando se estaba preparando la situación más propicia para la Restauración, Martínez Campos da un pronunciamiento que la precipita. Comienza así el largo periodo de la Restauración Borbónica.

  • LA RESTAURACIÓN (1874-1923):

    • Orígenes de la restauración:

      • Causas:

        • Por el fracaso de los sistemas anteriores

        • Búsqueda de un sistema viable ==> Liberalismo moderado pero transformado por Canovas del Castillo.( Manifiesto de Sandhrust )

        • Pronunciamiento de Martínez Campos

      • Concepto:

        • General: Restablecimiento de un sistema de gobierno anterior.

        • Europa: Europa post-napoleónica, vuelta al absolutismo.

        • España: Dinastía borbónica

    • Bases de la restauración:

      • Sistema Canovista: “política es el arte de lo posible

        • El mejor sistema bipartidismo turnista inglés.

        • En España: hay una dicotomía entre:

          • La teoría:

          • La práctica:

      • Teoría del sistema Canovista:

        • La constitución de 18756

          • Características:

            • La más duradera

            • Breve (práctica, pero incompleta)

            • Equilibrada

          • Contenido:

            • Soberanía compartida:

              • Rey:

                • Legislativo: Convoca y disuelve las cortes

                • Ejecutivo: Nombra ministros y presidente del gobierno

                • Jefe de ejercito: Para evitar pronunciamientos

              • Cortes:

                • Son resultado de las elecciones resultado del encasillado.

            • Sufragio censitario (transformado en universal en 1891)

            • Ejecutivo: Rey y ministros

            • Legislativo: Bicameral

              • Senado: 3 vías de elección:

                • Elección por sufragio

                • Nombrado por el rey

                • Por derecho propio (Ejercito, iglesia, nobleza)

            • Judicial: No contempla jurado.

          • Derechos:

            • Amplio reconocimiento de derechos

            • Confesionalidad del Estado, pero se admiten otras

    • Etapas de gobierno de la restauración:

      • Reinado de Alfonso XII:

        • Gobierno conservador de Canovas (1875-1880):

El primer gobierno de la Restauración se destacó por intentar una política centralista que acabara con todas las tendencias desintegradoras de la nación: el problema carlista, la guerra de Cuba, y los inicios del nacionalismo.

- Así en 1876 se pone fin a la guerra carlista, heredada de la época del Sexenio Revolucionario.

- El otro hecho destacado es la firma de la Paz de Zanjón con lo que termina la Guerra Larga (primera parte de la guerra con Cuba) en 1878.

        • Gobierno liberal de Sagasta (1881-1883):

Lo más importante de esta etapa fue la ampliación legislativa de los derechos individuales encaminada a proporcionar mayor libertad al individuo. No hay que olvidar que este era uno de los principales objetivos del partido liberal, de ahí que intentara ponerlo en práctica en cuanto llegó al gobierno.

        • Gobierno conservador de Canovas (1883-1885):

La última etapa del reinado de Alfonso XII se caracteriza por la continuidad en el gobierno de Canovas respecto a su primera etapa.

      • La regencia de Maria Cristina (1886-1902):

        • Gobierno liberal de Sagasta (1886-1890). “El parlamento largo”:

A la muerte de Alfonso XII, su esposa Maria Cristina se hace cargo de la Regencia (no confundir con la otra regencia de Maria Cristina madre de Isabel II, son personas diferentes). En esa situación y para asegurar la continuidad de la monarquía, Canovas y Sagasta firman un acuerdo que se llama “Pacto del Pardo”, por el que se comprometen a seguir con el turno de los partidos en esa situación de crisis y a apoyar a la regencia.

Lo más importante de este gobierno es que continua con la ampliación de las libertades individuales que pusieron en práctico los liberales en su primer gobierno. Por ejemplo se da una ley de Asociaciones que permitió la legalización del PSOE y la UGT, se abole la esclavitud (1888), y se aprueba el sufragio universal masculino (1890). Hay que destacar que la implicación del censo de 800.000 a cinco millones de teóricos votantes no alteró las prácticas caciquiles llegando incluso a reforzarlas, pero disminuyó las diferencias ideológicas entre conservadores y liberales. Esto contribuyó a la crisis de los partidos del turno a partir de 1900.

        • Los gobiernos de la década de los noventa

Los gobiernos de la década de los noventa se caracterizan por que tuvieron una menor duración que el primer gobierno de la regencia (de ahí el nombre de parlamento largo), y porque dan comienzo a una época de inestabilidad a partir de la muerte de los grandes líderes políticos (Canovas y Sagasta). Esta situación se ve agravada por la prolongación del problema de Cuba, que termina con su pérdida en 1898, y las repercusiones a que da lugar, y la formación y desarrollo de los nacionalismos.

Principales problemas de la Regencia:

  • El problema de Cuba:

La política española en Cuba:

El período más idóneo para hacer concesiones a las rei­vindicaciones cubanas fue el Gobierno largo de los liberales cuando el Partido Autonomista Cubano se mostraba decidi­do a apoyar un programa reformista propiciado por Ma­drid, que restase fuerza y apoyos sociales a los independen­tistas. Pero la única medida que se acabó aprobando fue la abolición definitiva de la esclavitud y su transformación en asalariados (1888), ya que las propuestas de dotar a Cuba de autonomía fueron rechazadas por las Cortes, así como un proyecto de reforma del estatuto colonial de Cuba pro­puesto por el gabinete liberal (1893).

Las tensiones entre la colonia y la metrópoli aumenta­ron a raíz de la oposición cubana a los fuertes aranceles proteccionistas que España imponía para dificultar el co­mercio con Estados Unidos, principal comprador de pro­ductos cubanos a finales del siglo XIX. La condición de Cu­ba como espacio reservado para los productos españoles se reforzó con el arancel de 1891, que daba lugar a un inter­cambio sumamente desigual, lo que provocó un gran ma­lestar tanto en la isla como en Estados Unidos. El presidente norteamericano McKinley amenazó con cerrar las puertas del mercado estadounidense a los principales productos cu­banos (azúcar y tabaco) si el gobierno español no modifica­ba la política arancelaria de la isla. En el año 1 894, EE UU adquiría el 88,1% de las exportaciones cubanas, pero solo se beneficiaban del 37% de sus importaciones. Al funda­mentado temor existente en España a que se produjese una nueva insurrección independentista, se sumaba ahora el te­mor a que ésta pudiese contar con el apoyo de los Estados Unidos.

La guerra de Cuba:

El año 1892, losé Martí fundó el Partido Revoluciona­rio Cubano, protagonista de la revuelta independentista iniciada el 24 de febrero de 1895 (El grito de Baire). La in­surrección comenzó en la parte oriental de la isla y entre sus dirigentes contó con Antonio Maceo y Máximo Gómez, que consiguieron extender la guerra a la parte occidental de la isla, tradicionalmente menos rebelde.

1ª Etapa: Medidas no más adecuadas:

La falta de éxitos militares decidió el relevo de Martínez Campos por el general Valeriano Weyler, que llegó a la isla con la voluntad de emplear métodos más contundentes que acabasen con la insurrección por la fuerza. La ofensiva de Weyler fue acompañada de la “concentraciónde los campesinos en unas aldeas cerradas para aislarlos de las tropas insurrectas. Pero la dificultad de proveer de alimentos y de facilitar asistencia médica, tanto al ejército como a los campesinos, trajo consigo una elevada mortalidad entre la población civil y los soldados. Además, la guerra provocó la destrucción de ingenios, de plantaciones y de numerosas vías férreas y la economía cubana se resintió notablemente.

2ª Etapa:

Tras el asesinato de Cánovas (agosto 1 897) un nuevo gobierno liberal decidió a la desesperada probar la estrategia de la conciliación. Relevó a Weyler del mando y concedió autonomía a Cuba (noviembre de 1 897), el sufragio universal, la igualdad de derechos entre insulares y peninsulares y la autonomía arancelaria. Pero las reformas llegaron demasiado tarde: los independentistas, que contaban cor el apoyo estadounidense, se negaron a aceptar el fin de las hostilidades, que fue unilateralmente declarado por los españoles.

La guerra de Filipinas:

En 1898 Estados Unidos se decidió a declarar la guerra a España. El pretexto fue el hundimiento, tras una explo­sión de uno de sus buques de guerra, el Maine, anclado en el puerto de La Habana. El 18 de abril, los americanos in­tervinieron en Cuba y en Filipinas, desarrollando una rápi­da guerra que terminó con la derrota de la escuadra espa­ñola en Cavite (Filipinas) y Santiago (Cuba). En diciembre de ese mismo año se firmó la Paz de París, que significó el abandono por parte de España de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas.

  • Los nacionalismos:

El surgimiento de los nacionalismos españoles:

1-INTRODUCCION:

El Estado español se encuentra articulado actualmente en diecinueve comunidades autónomas, como fruto del proceso de organización territorial iniciado con la constitución de 1978. Pero esta ordenación no nace espontáneamente en 1978, sino que tiene tras de sí unas raíces históricas que arrancan del siglo XIX (como reacción al centralismo que pretende imponer cl liberalismo) y cuyo crecimiento y evolución en cada territorio da lugar a distintas situaciones en la constitución de las autonomías.

De este modo mientras que las comunidades autónomas con un pasado regionalista y nacionalista mejor definido y más consolidado (Cataluña, País Vasco, Galicia) consiguieron rápidamente su propio estatuto y una amplia gama de competencias en su autogobierno, hay otros territorios con un menor grado de autoconcienciación. Estos con un menor peso histórico como pueblo, accedieron a la autonomía por una vía más lenta y dependen en mayor medida de la administración central. No obstante la tendencia en los noventa es de una gradual homogeneización de competencias entre las comunidades autónomas.

Antes de entrar en el desarrollo del proceso histórico de los nacionalismos y regionalismos es preciso aclarar dos conceptos que se van a manejar:

-regionalismo : es la tendencia o doctrina política según la cual el gobierno del Estado debe tener en cuenta los intereses dc una región. En la actualidad se habla de regionalismos para hacer referencia a los movimientos que no llegaron a tener estatuto de autonomía en la Segunda Republica y que refieren a territorios que aún teniendo una conciencia histórica no tuvieron un gobierno autónomo hasta la constitución de 1978.

-nacionalismo : es la aspiración de un territorio a constituirse en nación. En la actualidad los nacionalismos históricos españoles son los movimientos que consiguieron en la Segunda República un estatuto de autonomía.

-al lado de los nacionalismos catalán, vasco.. hay durante el siglo XIX y

XX un nacionalismo españolista que se opone a la división de la unidad nacional y que tradicionalmente se ha considerado de derechas.

II-ETAPAS EN EL SURGIMIENTO DE LOS NACIONALISMOS ESPAÑOLES:

En la Restauración aparece una conciencia nacional con ideas regionalistas. Se da importancia a la lengua de las regiones, pero no hay programas políticos hasta después de 1900.

Desde la crisis de 1898 y hasta el regionalismo consigue una plasmación política a través de los partidos nacionalistas que acusan al resto de los partidos del fracaso del 98. Durante la Segunda

República estos partidos consiguen los primeros estatutos de autonomía.

Con la llegada del franquismo se abre un paréntesis en el nacionalismo, se anulan todos los estatutos.

Con la promulgación de la constitución de 1978 comienza una nueva etapa en la que el Estado de las autonomías pretende dar respuesta a las aspiraciones nacionalistas históricas y encauzarla en el resto de las regiones españolas.

III-FACTORES DEFINIDORES DE LA IDENTIDAD NACIONAL Y / O CONCIENCIA REGIONAL

Dentro de este proceso hay tres realidades que acompañan a cada uno de los regionalismos y nacionalismos:

-lo cultural, que supone la revalorización de la lengua, la historia y las tradiciones de cada región

-la realidad económica, se manifiesta en una defensa del proteccionismo

-la política, cualquier nacionalidad o región además de defender su cultura y economía lucha por tener una organización política propia a través de un estatuto de autonomía.

En el origen del descubrimiento de las regiones como entidades diferenciadas está el movimiento cultural del naturalismo que se desarrolla en el último tercio del siglo XIX. Se basa en la censura de la sociedad de la época que conduce a la mala situación de las clases más bajas, y en la diferencia del entorno y los paisajes de cada región. Se desarrolla en pintores como Soroila (descubre la luminosidad de Levante) o pintores como Blasco Ibáñez (plasma la realidad rural valenciana por ejemplo en Cañas y Barro o las Barraca)

IV-LOS NACIONALISMOS ESPAÑOLES MAS IMPORTANTES

El nacionalismo catalán:

Pasos hasta su formulación:

- Surge a mediados del siglo XIX a partir de un movimiento cultural de origen romántico tardío, la Renaixença, que agrupa a literatos, artistas e historiadores y pretende reconstruir el pasado de Cataluña. En sus aspiraciones políticas tiene sus orígenes en Valentin Almirall (republicano federal ), y el primer documento que recoge sus ideas es el Memorial de Greujes, que se presenta ante Alfonso XII como testimonio de la opresión que según los firmantes sufre Cataluña de sus peticiones.

-Pero el primer documento que recoge las aspiraciones del nacionalismo catalán es Las Bases de Manresa de 1892, en el que ya se defiende el catalán como lengua oficial y se piden unas Cortes propias, la soberanía y una organización confederal.

-Como resultado del desastre del 98 surgen los primeros partidos regionalistas:

-en 1898 la Lliga Regionalista, de Prat de la Riba y Cambó, que agrupa a la alta y media burguesía

-en 1922 Esquerra Republicana de Cataluña, de Companys, que nace como partido de izquierdas y por contraposición a la Lliga

Ya en la Segunda República (1932) Cataluña es la primera región española en conseguir un estatuto de autonomía, y plasmar su propio gobierno en la Generalitat. Tras el paréntesis del periodo franquista, en 1975 y con el rebrote de los movimientos nacionalistas, Cataluña fue la primera región en conseguir un estatuto de autonomía en 1979. Ya en las primeras elecciones autonómicas de 1980 triunfa Convergencia i Unió encabezada por Jordi Pujol.

Hoy se mantiene J. Pujol como presidente de la Generalitat siendo muchas las competencias traspasadas a su gobierno. Han surgido problemas recientes como el de la normalización lingüística del catalán y el traspaso del 15% del IRPF a las comunidades autónomas.

El nacionalismo vasco:

Presenta pocos puntos de contacto con el nacionalismo catalán, de forma que carece de una fase literaria tiene un origen exclusivamente político a través de la figura de Sabino Arana, que funda el Partido Nacionalista Vasco (PNV). En 1895.Es un nacionalismo centrado sobre todo en la religión católica y en la idea de la raza, y pretende defender los privilegios económicos del pueblo vasco reflejados en los tradicionales fueros. Es una ideología antiliberal y tradicionalista que se modera un poco desde 1901. Se apoya en la abolición de los fueros después de la última guerra carlista, y en el rechazo a la inmigración que genera el nacimiento de la sociedad industrial que rompe la sociedad tradicional vasca.

Durante la Segunda República su proceso de elaboración del Estatuto de autonomía es mucho más lento que el catalán y apenas entra en vigor por el estallido de la Guerra Civil.

En la etapa del franquismo surgen otras fuerzas, y nace un colectivo que asume el nombre de ETA (“por la liberación de Euskadi”). Esta organización promueve la táctica revolucionaria frente a la táctica parlamentaria del PNV. En 1974 se produce la escisión entre dentro de ETA entre los partidarios de la vía política (HB) los de la vía violenta. En la actualidad se mantiene el problema de ETA y su brazo político HB.

El nacionalismo gallego:

Al igual que el nacionalismo catalán tiene una fuerte base cultural. Parte de una sociedad eminentemente rural, con una débil burguesía con unas tradiciones y una lengua muy arraigadas.

Surge desde el Rexurdimento, un movimiento cultural semejante a la Renaxença que agrupa a escritores en lengua gallega como Rosalía de Castro. El partido más importante es el partido galleguista de Castelao fundado durante la Segunda República, que consigue la firma del estatuto de autonomía en 1938, con lo que no llegó a ponerse en práctica. El primer parlamento gallego de la democracia es elegido en 1981, y desde 1989 el presidente de la Xunta es Manuel Fraga.

      • El reinado de Alfonso XIII (1902-1917). La crisis del estado de la restauración:

        • El Regeneracionismo

Surge durante la regencia de María Cristina como consecuencia directa de la pérdida de Cuba y se prolonga durante el reinado de Alfonso XIII.

*Definición: Con el desastre del 98 (la pérdida de Cuba) un grupo de políticos e intelectuales comenzó a plantearse las razones de que España hubiera llegado a esa situación. El análisis de la situación de España a fines de siglo, sus razones y soluciones es lo que se llamó regeneracionismo.

  • análisis de la situación:

-se critica la despreocupación general por la derrota militar de Cuba, que supone la pérdida de importancia de España en el ámbito internacional. No hay que olvidar que mientras en Europa se ha producido el reparto colonial de África y Asia del que España no ha participado. España se confirma corno potencia internacional de segunda categoría.

-falta de veracidad del sistema liberal (se habla de políticos corruptos e incompetentes).

  • razones:

-el hastío y lejanía de la guerra

-la falta de educación de la población (crítica de los intelectuales)

-las carencias económicas del país (crítica de burgueses y economistas)

-el funcionamiento del sistema de la Restauración ( desde fuera del turno

-el atraso del país en general

  • soluciones:

-la reconstitución de la vida del país, la "regeneración" o renovación de todas sus estructuras.

-Regeneracionismo intelectual- el principal representante es Joaquín Costa, que propone como soluciones la fórmula de "escuela y despensa" y "el cirujano de hierro". La base de la regeneración de España debería empezar por la elevación del nivel cultural de España y la llegada de la educación a todas las capas sociales así como por la modernización económica que hacía incapié en la política hidráulica. Sólo así se podría crear una amplia clase media, neutra políticamente hablando, que apoyaría la europeización de España y un político fuerte con suficiente autoridad para imponer todas esas medidas necesarias y posiblemente impopulares (el cirujano de hierro que cortara donde fuese preciso por el bien del cuerpo social y "amputara" los miembros enfermos).

-Regeneracionismo literario- los principales representantes fueron la generación del 98 (Unamuno, Valle-Inclán, Machado). Fue un grupo más que un movimiento homogéneo, que desde un profundo pesimismo hace una crítica mordaz al atraso de España reflexionando sobre el sentido de España y su papel en la historia. Critican la separación entre la política oficial y la vida real, y la necesidad de crear una verdadera conciencia nacional.

-Regeneracionismo político-tuvo dos vertientes : desde dentro del sistema intentó dar autencidad la vida política (Silvela, Maura, Canalejas), mientras que desde fuera trató de movilizar a la opinión pública.

  • consecuencias y repercusiones

-Desde el punto de vista del funcionamiento del sistema no hubo grandes cambios, sólo de apariencias, adaptando la retórica regeneracionista.

-contribuyó a incentivar el nacionalismo con peticiones de autonomía y de modernización de las estructuras del Estado.

-mantuvo latente el deseo de renovación con el "cirujano de hierro", que encarnará Primo de Rivera aprovechando el

-protagonismo que cobran con su mayor ingerencia en la política desde posturas más autoritarias.

        • Los gobiernos del reinado de Alfonso XIII

Este periodo está marcado por dos momentos:

-Hasta 1912 Maura y Canalejas toman el relevo de los dos partidos del turno con menos capacidad de liderazgo que Cánovas y Sagasta, y se intenta desde algunos sectores reformar el sistema para hacerlo más auténtico, pero no en profundidad.

-Desde 1912 a 1917 los gobiernos se hacen cada vez más inestables, hasta que el turno entra definitivamente en crisis con la muerte de Canalejas y la fragmentación de los dos partidos. Esto es aprovechado por los partidos de fuera del turno.(Ver cuadro Pág. 169 y saber explicar brevemente las diferencias entre los nuevos republicanos, las relaciones entre socialistas y republicanos y la división del carlismo-Pág. 170. Y la evolución, muy breve también, del nacionalismo Pág. 174-175).

Los gobiernos más importantes de este periodo serán:

-Hasta 1912: Maura, es el líder conservador (1903-04); (1907-09)

Canalejas, líder liberal.( 1910-12)

-desde 1912:gobierno liberal de Romanones (1915-17)

gobierno conservador de Dato (1917)

gobierno de concentración nacional (17-23)

  • Gobierno Largo de Maura (1907-09)

Su lema fue "la revolución desde arriba", que pretendía crear una nueva clase política que desde el gobierno y con el apoyo de las masas neutras (esa clase media que no participaba en la política). Se caracterizó por la estabilidad y por la promulgación de importantes leyes de reforma del sistema:

-Reforma de la ley electoral (1907), hacía obligatorio el voto masculino y limitaba la ingerencia gubernamental para dificultar el caciquismo. Pero no consiguió acabar con el fraude.

- Reforma de la Administración Local- pretendía dar más importancia a la vida local y provincial encauzando las peticiones autonomistas de Cambó con la posibilidad de constituir mancomunidades (la colaboración de varias diputaciones). Excepto en Cataluña no llegó a efecto.

-Reforma social- creó el Instituto Nacional de Previsión y se promulgó la ley de descanso dominical.

-Pero el principal problema que acabó con el gobierno de Maura fue la Semana Trágica enjulio de 1909.EI motivo fue el envío de un contingente de reservistas a Marruecos, que ocasionó protestas huelgas y la dura ejecución posterior.(Ir al libro Pág.172 y 174). El movimiento de protesta recogió en parte el descontento contra el ejército por la ley de Jurisdicciones, promulgada en 1906 y por la que los militares podían juzgar los delitos contra la patria y el ejército.

  • Libro Pág.172

3.1. La política colonial y la Guerra de Marruecos

Después de un primer momento de retraimiento de su política colonial, a partir de 1906, España inició su penetra­ción en el norte de África. La conferencia de Algeciras (1906) y el posterior Tratado Hispano-francés (1912) supusieron su entrada en el reparto de zonas de influencia entre los países europeos. Bajo la influencia de Gran Bretaña, que deseaba limitar la presencia francesa en el norte de África se estableció un protectorado franco-español en Marruecos. A España se le concedió una franja en el norte, el Rif, y un enclave en la costa atlántica (Ifni y Río de Oro). La penetración española en esta zona se vio estimulada tan­to por intereses económicos (mineros, inversiones en ferro­carriles, obras públicas, etc) como por la voluntad política de restaurar el prestigio del ejército, tesis defendida por los militares “africanistas” que pretendían convertir a España en una nueva potencia colonial.

Sin embargo, la presencia española en esta área estuvo contestada por las tribus bereberes, organizadas en cabilas. Los continuos ataques de los rifeños obligaron a mante­ner una fuerte presencia militar española, que intensificó a partir de 1909, cuando en unas operaciones militares des­tinadas a asegurar la plaza de Melilla, los rifeños infligieron una importante derrota a las tropas españolas en el barran­co del Lobo, ocasionando numerosas bajas. Se decidió entonces incrementar el número de soldados españoles en el Rif para evitar la caída de Melilla, para lo cual el gobierno decidió el envío de tropas integradas por reservistas, mu­chos de ellos casados. Si la guerra de Marruecos ya era im­popular, como lo era el sistema de reclutamiento de quin­tas, el envío de este contingente de fuerzas reservistas, que debía embarcar en el puerto de Barcelona, fue la chispa que provocó un importante movimiento de protesta popular, apoyado por los anarquistas, los socialistas y los republicanos.

3.2. La Semana Trágica de Barcelona

La movilización popular contra la guerra se inició en el puerto de Barcelona el día 18 de julio, mientras tenía lugar la salida de tropas hacia Marruecos. La revuelta se prolongó durante una semana, dando lugar a un movimiento que ad­quirió un fuerte componente antimilitarista y de rechazo a la hegemonía social y cultura de la Iglesia. EI día 24 se constituyó un comité de huelga, con la participación de republicanos, socialistas y anarquistas, que hizo un llama­miento a la huelga general para el día 26.

Pero la iniciativa popular desbordó a los propios convocantes de la huelga y ésta acabó siendo un estallido espon­táneo de todas las tensiones sociales acumuladas a lo largo de décadas. Los incidentes en la calle se multiplicaron, se levantaron barricadas, se produjeron enfrentamientos con las fuerzas del orden público y, finalmente, explotó un fuer­te sentimiento anticlerical que desembocó en el ataque e incendio de más de 80 establecimientos religiosos.

Las autoridades respondieron declarando el estado de guerra y enviando refuerzos para reprimir las manifestacio­nes.

La represión posterior fue muy dura y numerosos anar­quistas y radicales fueron responsabilizados, sin demasiada razón, de los hechos. Centenares de personas fueron dete­nidas, condenas a muer­te. Entre ellas, la de Fran­cisco Ferrer y Guardia, pedagogo anarquista e impulsor de la Escuela Moderna, que, sin haber participado directamente en los hechos, fue acusado de ser su inspirador ideológico.

3.3. Sus consecuencias políticas

La fuerte represión que siguió a la Semana Trágica le­vantó una oleada de protestas e indignación en toda Euro­pa a consecuencia de su virulencia y arbitrariedad. El go­bierno conservador de Maura hubo de enfrentarse a duras críticas y los liberales y republicanos se unieron para exigir su dimisión. La oposición a Maura permitió la constitución de un bloque apoyado por las campañas internacionales de denuncia de la represión y bajo la formula común “¡Maura no!”, consiguió de Alfonso XIII la disolución de las Cortes y el traspaso del gobierno a los liberales.

El impacto de la Semana Trágica tuvo también sus re­percusiones dentro del movimiento catalanista. Las fuer­zas de izquierda acusaron a la Lliga Regionalista y a la bur­guesía de haber apoyado la represión gubernamental de los sectores republicanos y obreristas. De esta confronta­ción, empezó a tomar cuerpo un nacionalismo republicano y de izquierdas que tuvo su concreción en la fundación de la Unión Federal Nacionalista Republicana (1910). También contribuyó al acercamiento de las fuerzas de izquierdas y en concreto a la creación de la Conjunción Republicano-Socialista. Finalmente, el ambiguo papel jugado por los republicanos lerrouxistas acentuó el desen­canto de muchos obreros respecto del republicanismo, y éstos pasaron entonces a engrosar las filas del anarco-sindi­calismo.

  • Canalejas (1910-12)

Sus objetivos fueron:

  • atraer a las masas populares a la Restauración con una amplia legislación social y laboral (seguros obreros, ley de minas, ley de la silla, prohibición del trabajo nocturno en las mujeres)

  • Llevar a cabo la separación entre Iglesia y Estado a través de la ley del Candado, que impedía el establecimiento de nuevas órdenes religiosas.

Tras su asesinato luchan Romanones y García Prieto por el liderazgo

        • El gobierno de Dato y la neutralidad de España en la 1 Guerra Mundial. (libro Pág. 188)

A partir de la muerte de Canalejas (1912), el reformismo dinástico perdió gran parte del dinamismo del periodo ante­rior y la ausencia de líderes prestigiosos provocó la fragmentación interna de los partidos del turno. Dentro del Partido Conservador se consolidaron dos familias: los mauristas, que intentaron crear un partido de talante más reformista, y los "idóneos" de Eduardo Dato, que representaban la posi­ción más tradicional. A su vez, el Partido Liberal se fragmen­tó en diferentes corrientes fruto del personalismo de sus líde­res (Romanones, García Prieto, Santiago Alba...). En 1913, el Rey nombró al conservador Dato presidente del gobierno y éste tuvo que hacer frente a las consecuencias del estallido de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

1.1. La neutralidad española

España mantuvo una posición de neutralidad frente al conflicto europeo, actitud que fue apoyada por todas las fuerzas políticas a excepción de los radicales de Lerroux. El tradicional aislamiento de la política exterior española había dejado a España al margen de los sistemas de alianzas. Por otra parte, carecía de importancia política y de fuerza mili­tar como para convertirse en un aliado deseado por los contendientes, por lo que la neutralidad fue bien recibida por ambas partes.

A pesar del aislamiento oficial, la sociedad española to­mó partido a favor de uno u otro adversario y hubo fuertes polémicas entre "aliadófilos" y "germanófilos". Las clases altas, la Iglesia y la mayor parte de los mandos del Ejército y el mismo Palacio Real se mostraron partidarios de los impe­rios centrales (Alemania y Austria), representantes del orden conservador y la autoridad. Los sectores más progresistas, sobre todo los republicanos, se inclinaron por las potencias aliadas (Francia e Inglaterra), en las que veían la encarna­ción de unos ideales más democráticos. Las fuerzas obreras y sindicales defendieron la neutralidad considerar el con­flicto como una pugna entre intereses imperialistas.

1.2. Una coyuntura económica favorable

La neutralidad favoreció una importante expansión económica. El incre­mento de la demanda exterior estimuló el crecimiento de la producción, pero también trajo consigo un aumento de los precios, lo que desató un proceso inflacionario sin preceden­tes.

La demanda exterior benefició especialmente a la siderurgia vasca, a la minería asturiana y a las industrias textiles y metalúrgicas catalanas, pero este crecimiento tuvo un componente fuertemente especulativo, ya que no siempre el aumento de las ganancias se aprovechó para la mejora de los sistemas productivos. El empeoramiento del nivel de vida provocó una importante oleada de huelgas y reivindicaciones.

Así, la Guerra Mundial (aumento de beneficios e inflación) contribuyó a acentuar las diferencias sociales y a crear un clima de tensión que se hizo mucho más evidente cuando la crisis de la posguerra puso fin al periodo de eufo­ria económica.

1.3. El impacto de la guerra

Por un lado, en 1917 estalló la Revolución Rusa y por primera vez, un partido obrero consiguió tomar el poder e iniciar la construcción de un "Estado de los trabajadores". Las organizaciones obreras de todo el mundo vieron en Rusia un ejemplo a seguir y ello estimuló sus perspectivas revolucionarias y sus anhelos de cambio social. El miedo a un estallido revolu­cionario empujó a los gobiernos a la adopción de medidas de contención y represión del movimiento obrero. Esta coyuntura explica la elevada conflictividad social que siguió a la Guerra Mundial.

Por otro lado, el fin de la guerra supuso una gran modi­ficación de las fronteras de Europa y un cierto reconocimiento del derecho de autodeterminación de los pueblos (doctrina del presidente norteamericano Wilson). Estos cambios influyeron notable­mente en los nacionalistas catalanes y vascos, que fortale­cieron sus posturas a favor de la consecución de la autonomía.

      • La crisis de 1917 y sus consecuencias (libro Pág. 190-95)

La crisis de 1917

En 1917 se produjo una grave crisis (militar, política y social) que puso en entredicho la pervivencia de la Restau­ración.

Pero el movimiento de 1917, no consiguió sus objetivos porque los sectores que mostraron su descontento no tenían un programa co­mún que les permitiera actuar unidos y nunca lograron una verdadera convergencia de intereses. Por otra parte, la in­decisión y el confusionismo mostrados por los militares y el rumbo revolucionario que los sindicatos imprimieron al conflicto contribuyeron al fracaso de la protesta, que sin duda atemorizó a los sectores más moderados e impidió la unidad de acción de las fuerzas al margen del sistema.

2.1. La crisis militar

EI ejército español, como consecuencia de las guerras coloniales, presentaba un número excesivo de oficiales con relación al de soldados. El hecho de que los ascensos se ob­tenían mayoritariamente por méritos de guerra, lo cual beneficiaba a los militares africanista. Además, la inflación había hecho disminuir el valor real de los ya de por si bajos sala­rios de los militares.

El fuerte descontento entre los oficiales de baja y media graduación desembocó en la formación de las llamadas jun­tas de Defensa, una asociación de militares. Las juntas reclamaban un aumento salarial y se oponían a los ascensos por méritos de guerra, culpaba al gobierno de los males del ejército y del país, y hacía un llamamiento a la renovación política usan­do para ello un cierto lenguaje “regeneracionista”.

Este manifiesto hizo crecer en ciertos sectores de la oposición ­las esperanzas de que el ejército podría sumarse a un movimiento que exigiese una renovación de la política nacional. Pero los acontecimientos demostraron que las reivin­dicaciones de las Juntas tenían poco que ver con las de los otros sectores sociales y que eran básicamente un grupo de presión al servicio de sus intereses profesionales.

2.3. La crisis social

La conflictividad laboral fue motivada por el descenso de los salarios reales provocado por la coyuntura bélica, en un momento en que las empresas acumulaban considerables beneficios. En 1916 se produjo un importante movimiento huelguístico y las centrales sindicales, acor­daron firmar un manifiesto conjunto en el que se instaba al gobierno a intervenir para contener los precios bajo la amenaza de convocar una huelga general.

La huelga de agosto de 1917 tuvo una incidencia muy desigual y aunque no contó con la participación de los sec­tores campesinos, se produjeron incidentes violentos. La reacción del gobierno fue básicamente represiva: se declaró la ley marcial y se envió al ejército a reprimir el movimiento.

2.2. La crisis política

Ante la situación de crisis, el gobierno Dato suspendió las garantías constitucionales clausuró las Cortes e impuso la censura de prensa. Se organizó en Barcelona la Asamblea de Parlamentarios catalanes, que exigió la formación de un gobierno provisional que convocase unas cortes constituyentes capaces de reestructurar el Estado sobre la base de la descentralización. Desde la Asamblea se convocó una reunión de todos los diputados y senadores españoles, pero la mayoría no respondieron a la convoca­toria y tan sólo acudieron mayo­ritariamente republicanos y socialistas.

El movimiento asambleario no tuvo continuidad como consecuencia de la negativa de las fuerzas monárquicas a participar en su. Las profundas discrepancias ideológicas entre los regionalistas y las fuerzas de izquierda, mostraron hacia la propuesta de los parlamentarios contribuyeron a debilitar la ini­ciativa.

Gobiernos de Concentración

La consecuencia más importante de los sucesos de 1917 fue el recurso frecuente a la formación de gobiernos de concentración.

Fracasados los gobiernos de coalición, se volvió al turno. En este contexto de crisis institucional, el ejército tomó un protagonismo cada vez mayor en la vida política convirtiéndose en el principal agente represor de los episodios revolucionarios y presentándose como la solución de fuerza capaz de salvar a la monarquía de un sistema político corrupto e incapaz de solucionar los graves problemas del país.

Los partidos desde siempre excluidos del juego político de la Restauración, republicanos y socialistas básicamente, no consiguieron afianzar un programa alternativo.

Los años que siguieron a la Primera Guerra Mundial fueron de una intensa agitación social en toda Europa y también en España.

En Andalucía, reforzada por el aumento de los precios y por la influencia de la revolución soviética, dio paso al llamado “trienio bolchevique(1918-21).

A su vez, empresarios y patronos pagaron a pistoleros a sueldo para asesinar a los dirigentes obreros y fomentaron la creación del Sindicato Libre. El general Martínez Anido fue nombrado gobernador civil de Barcelona. Éste protagonizó una política de protección de los pistoleros de la patronal; ejerció una dura represión contra los sindicalistas y puso en práctica la “ley de fugas”. Fue la época conocida como el “pistolerismo”.

El protectorado español en Marruecos era una zona de escaso valor económico con una difícil orografía, que dificultaba su penetración del territorio y su ocupación efectiva por el ejército español.

La reacción de los rifeños no se hizo de esperar y las cabilas de Abd el Krim atacaron por sorpresa el puesto español de Annual provocando una gran desbandada entre las tropas españolas, que perdieron todo el territorio ocupado y sufrieron unas 13.000 bajas. El desastre de Annual puso en evidencia la deficiente organización del ejército y, aunque la llegada de tropas de refuerzo permitió recuperar fácilmente las posiciones perdidas, tuvo consecuencias importantes para la estabilidad del sistema político.

La impopularidad de la empresa marroquí crispó a la opinión pública y las reacciones políticas no se hicieron esperar. La prensa y los contrarios a la intervención colonial culparon de la derrota al ejercito y se acentúo más el distanciamiento entre los militares y la clase política. El gobierno dimitió y se inició un proceso parlamentario encaminado a indagar las responsabilidades militares y políticas de Annual. A tal efecto se nombró una comisión en el Congreso encargada de elaborar un informe sobre lo sucedido, que debía ser presentado a las Cortes.