Historia de Argentina

Contemporánea. Siglo XIX. Contexto político. Gobernantes. Domingo Faustino Sarmiento. Juan Manuel de Rosas. Partido Restaurador Apostólico. Marco histórico. Río de la Plata. Europa

  • Enviado por: Juani04
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 5 páginas
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Introducción:

Biografía de los principales protagonistas de nuestro trabajo

Domingo Faustino Sarmiento: nació en San Juan el 15 de febrero de 1811. Las circunstancias políticas reinantes a mediados del siglo XIX lo obligan a tomar partido de la situación nacional y adopta el régimen ideológico del político estadounidense Franklin Enders y del unitarismo. En 1841 emigra de Argentina, escapando del gobierno de Rosas, a Chile desde donde despliega una intensa actividad social, política y económica la cual lo lleva a conquistar una alta posición. Desde 1845 a 1848 viaja por toda Europa y los Estados Unidos enviado especialmente por el gobierno chileno para investigar la organización de la enseñanza en esos países. Luego de la caída del caudillo argentino, en 1855, regresa a Buenos Aires en donde es elegido Senador, Director de escuelas, Ministro de gobierno y más tarde Gobernador de su provincia natal y Presidente de la Nación. Finalmente, el 11 de septiembre de 1888 fallece en Asunción, Paraguay.

Juan Manuel de Rosas: (1793-1877), gobernó Buenos Aires en dos períodos. El primero fue entre 1829 y 1832 ; el segundo entre 1835 y 1852. Fue el creador del Partido Restaurador Apostólico con el apoyo de la Mazorca (Sociedad Popular Restauradora), institución que aterrorizó a sus adversarios políticos: los unitarios. Rosas formó alianzas con los líderes de varias provincias de la Confederación Argentina, logrando el control del comercio y de los asuntos exteriores del país. Estableció un régimen dictatorial, con una amplia red de espionaje y una constante presencia de su policía secreta. Finalmente, el tirano, como el mismo se auto calificó en 1848, fue derrotado por Urquiza, quien con el apoyo de varios países americanos, lo despojó del gobierno obligándolo a exiliarse en Gran Bretaña hasta el día de su muerte, ya lejos de los grandes terratenientes que siempre lo apoyaban.

Hipótesis del trabajo: ¿Qué es necesario para sacar adelante un país: un “Restaurador” o un “educador”?.

Sarmiento era una persona que se creía superior a lo que fue en realidad. Sus estudios lo habían preparado para finalmente ser lo que fue en nuestro país durante los últimos años de su vida, el gran presidente que “restauro” el país y que lo unificó. Adquirió conocimientos básicos en idioma, los cuales utilizó hábilmente en Francia y en los Estados Unidos. Sarmiento tuvo una vasta trayectoria escrita en medios gráficos. Se lo conoce popularmente como escritor luego de dirigir el periódico El Zonda en San Juan, luego El Mercurio, El Censor y El Nacional, diarios de Chile y Argentina respectivamente.

Por orden del gobierno chileno viaja a París. Allí fue recibido con grandes honores, pero no por ser el escritor de Facundo (1845), sino por tener ideas revolucionarias que eran bien vistas por varios políticos franceses. Algo que Sarmiento destaca en mencionadas ocasiones era el buen trato de los parisinos hacia su persona en todos los aspectos, pero únicamente esto se daba por ser extranjero. Luego de un tiempo de residencia en Europa su obra literaria se hace popular entre los galos. Al culminar su misión regresa a Chile con una afinada formación mental y es allí cuando decide escribir Viajes por Europa, África y América en 1849

En las primeras líneas de Facundo, Sarmiento deja bien definida su postura frente al caudillo Juan Manuel de Rosas con las siguientes palabras: “...falso, corazón helado, espíritu calculador que hace el mal sin pasión y que organiza el despotismo con toda la inteligencia...”. Sarmiento habla en forma directa e indirecta de Rosas y lo califica como “el tirano de la Republica Argentina”, “monstruo” o simplemente lo cita como “aberrante” entre tantas cosas.

En París son contadas las veces que el autor hace referencia a Rosas. La parte más destacada es aquella en donde Sarmiento hace una comparación entre Luis Felipe (Rey de Francia) y Juan Manuel de Rosas ; o entre la Mazorca y el Partido Moderado.

Luis Felipe de Orleáns se caracterizó por llevar una vida típicamente burguesa, intentó llevar a cabo un gobierno personal confiando en sus aptitudes. Al igual que Rosas, el Rey de Francia también tuvo sus opositores como los Legitimistas o los Republicanos, representados por Guizot y Thiers respectivamente. Los diputados franceses tenían una postura muy similar a la de Sarmiento, es por ello que el sanjuanino tuvo gran adhesión en las entrevistas que mantuvo con los representantes políticos de Francia.

En aspectos generales en nuestro trabajo vale destacar la importancia de la Generación del 37. Los integrantes del famoso Salón Literario, fundado en 1837, eran personas destacadas en un aspecto: la formación laica. Históricamente ésta era la primera élite intelectual independiente de todo lazo formal con la Iglesia Católica. Otro hecho que distinguió a estos jóvenes criollos era el de ser portadores de un pensamiento revolucionario y romántico, el cual era visto ciertamente como una amenaza para el Restaurador. Domingo F. Sarmiento y Esteban Echeverría eran dos figuras importantísimas de este movimiento que revoluciono al mundo.

Marco histórico en el Río de la Plata y en Europa.

El sitio de Montevideo y el cierre de los ríos interiores a la navegación internacional sostenido por el gobierno de Rosas precipitaron un nuevo conflicto, ya que Francia no pudo lograr un acuerdo diplomático con el gobierno nacional para obtener el tratado de “Nación más favorecida”, el cual implicaba innumerables ventajas comerciales para ambos países en lo referido a los impuestos aduaneros. El 18 de septiembre de 1845 (año que se publica por primera vez Facundo), buques británicos y franceses, en actitud de presión, bloquean Buenos Aires. El entusiasmo de los bloqueadores decayó al advertir que sus victorias no generaban los beneficios económicos esperados. Tal fue el caso de la batalla de la Vuelta de Obligado, la cual abrió la libre navegación del Paraná. La empresa comercial subsiguiente resultó ser un rotundo fracaso para los galos. La revolución que estalló en Francia y en toda Europa (febrero de 1848, dándole vida a la II Republica Francesa) influyó notoriamente con el retiro de sus buques unas semanas más tarde del Río de la Plata. Al año siguiente se firmó la paz con Gran Bretaña, y luego con Francia. El prestigio del “Restaurador de las Leyes” (Rosas) creció rotundamente y su poder se afianzó aún más.

Mientas estos sucedía, Sarmiento deseaba ser escuchado por políticos franceses de alto rango para que estos bloqueen nuevamente el puerto de Buenos Aires y de esta manera poder derrotar a Rosas definitivamente, pero la Revolución existente por esos tiempos en Francia hizo vislumbraba como algo poco probable, por no decir imposible dicho pedido. Sarmiento pretendía ser el nuevo San Martín liberando a la Argentina de Rosas mediante un nuevo bloqueo francés, el quería esto convenciendo a las autoridades francesas.

A pesar de esto la imagen de Sarmiento del pueblo francés no cambió en absoluto. En la primera parte de su relato no deja de mencionar la amabilidad de los parisinos quienes lo ayudan a buscar su destino cuando se pierde por las calles de la ciudad, quienes le abren las puertas de un restaurante y lo sirven como si fuera un rey, solo por identificarse con su idioma castellano, mientras no es necesario que allí el idioma francés sea hablado fluidamente para estar en ese país. Además exalta la gran cantidad ( y calidad) de los museos, bibliotecas, restaurantes, etc. También se destaca la diversidad de actividades que allí se desarrolla: la política, la literatura, el arte, etc. Luego de la Segunda Revolución Industrial comienza en Francia una progresiva “modernización” de la vida social.

Claro que Sarmiento no solo destaca el gusto por la emancipación del espíritu, que se plasma en las costumbres y gustos del pueblo francés, sino que también destaca la forma en que los franceses saben divertirse o desestructurarse. Un ejemplo de esto es el baile, que en Francia, une tanto a las clases bajas como a las altas sin que haya diferenciaciones o problemas entre estas y son manifestaciones en donde el pueblo entero se regocija.

Vale aclarar que en Europa el tema de “Civilización y Barbarie” fue superado ampliamente, ya que las naciones europeas estaban más avanzadas cultural, social y tecnológicamente mientras que en América las cosas se encontraban en una etapa prematura. La diferencia entre ambos es que el Viejo Continente tenia una vasta trayectoria en cuanto a guerras, revoluciones y se encontraban en una etapa mas avanzada evolutivamente que América ( primeros capítulos del Facundo).

Sarmiento en sus dos obras literarias hace mención de dos importantísimos próceres argentinos (San Martín y Quiroga). En París aparece la figura de un San Martín muy enfermo y autoexiliado de su patria quien con “tanta gloria y tanto olvido” no posee más fuerzas ni físicas ni mentales para luchar contra aquel régimen al que Sarmiento aborrece al igual que todos los exiliados políticos de Argentina, tal es el caso de Esteban Etchavarría.

Conclusión:

El poder de un gran tirano llevó al exilio completo de toda la elite criolla del siglo XIX dejando al país sumido en la ignorancia, en la ingobernabilidad, sin democracia social, sin derechos y con un pueblo atormentado por la divisa punzó. Quien obtuvo la suma del poder público logró “civilizar a los bárbaros”, ganó tierras en la pampa húmeda, masacró a los indios, logró importantes avances económicos apoyado por cierta oligarquía que lo único que logró fue aislar conscientemente cada vez más a Buenos Aires del resto del territorio, el cual años más tarde será conocido como República Argentina, gobernada entre otras personas por Domingo Faustino Sarmiento, quien con políticas sociales civilizó de la barbarie al país. Su gobierno se resume en una frase que el mismo dijo en octubre de 1868, año en que asume la presidencia: “Para tener paz en la República Argentina, para que los montoneros no se levanten, para que no haya vagos es necesario educar al pueblo en la verdadera democracia para que todos sean iguales...”.

Por esto mismo aseguramos que la solución, para un país que esta naciendo y está en los primeros pasos del orden político, militar y social, es un educador que respete las leyes y a todos por igual priorizando la justicia social y el desarrollo de su nación aborreciendo a las clases dominantes y la desigualdad.