Historia de Argentina

Historia contemporánea del siglo XIX y XX. Presidentes argentinos. Acuerdo de San Nicolás. Revolución del 11 de septiembre. Batalla de Cepeda. Pavón

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Protocolo de Palermo

Para considerar las tareas previstas a la organización, Urquiza se reunió en la residencia de Palermo con Vicente López, gobernador provincial de Buenos Aires, el general Virasoro, delegado de Santa Fe.

El 6 de abril suscribieron el llamado Protocolo de Palermo, por el cual las provincias signatarias delegaron en la persona de Urquiza el manejo de las relaciones exteriores -hasta ese momento a cargo de Buenos Aires- y de los asuntos generales de la Republica. El gobernador de Entre Ríos recibía esas atribuciones “hasta tanto que, reunido el Congreso Nacional, se establezca definitivamente el poder a quien competa el ejercicio de ese cargo”.

Acuerdo de San Nicolás

El 8 de abril de 1852, dos días después de firmado el Protocolo de Palermo, fueron invitados los gobernadores de las provincias a una reunión a efectuarse en San Nicolás de los Arroyos el 20 de mayo, con el propósito de convenir las bases de la organización nacional.

A fines de mayo se reunieron en la mencionada ciudad diez gobernadores. Catamarca designo representante al general Urquiza -gobernador de Ente Ríos-, mientras que Salta, Jujuy y Córdoba firmaron mas tarde su adhesión. En consecuencia, el acuerdo contó con el apoyo de todas las provincias.

El 29 de mayo se iniciaron oficialmente las deliberaciones.

El Acuerdo de San Nicolás consta de 19 artículos dispositivos y uno adicional. Establece la vigencia del Pacto de 1831 -que califica de “ley fundamental”-, sobre el cual se organizara la Republica dentro del sistema federal. Con el objeto de sancionar la Constitución, determina reunir un Congreso en la ciudad de Santa Fe con plena igualdad de representantes: dos por cada provincia. También reglamenta las inmunidades y privilegios de los constituyentes. Dicha asamblea cesaría en sus funciones una vez nombrado el presidente constitucional de la Republica.

El Acuerdo otorga a Urqiza el titulo de Director Provisorio de la Republica Argentina, con importantes atribuciones, como el mando supremo de las fuerzas armadas de todo el país y la facultad de intervenir -en caso necesario-en cualquier conflicto provincial. Debía nombrar un Consejo de Estado, cuya misión seria asesorar al Ejecutivo provincional en los casos de gravedad.

El Acuerdo suprime los “derechos de transito” sobre las mercaderías que pasaban de una provincia a otra y dispone -por parte del Director Provisorio- reglamentar loa navegación de nuestros ríos interiores.

Para sufragar los gastos generales de la administración, las provincias debían aportar proporcionalmente, con el producto de sus aduanas exteriores.

El artículo adicional dispone que las provincias ausentes serian invitadas a adherir a lo resuelto. El mismo día de la firma del Acuerdo, el general Urquiza asumió el cargo de Director Provisorio y presto juramento ante la asamblea en pleno.

Las jornadas de junio

Cuando se conoció el Acuerdo de San Nicolás, el circulo reopositores considero que su clausura eran inamisibles para Buenos Aires.

En medio de inquietudes, la Legislatura se reunió el 21 de junio de 1852 para resolver acerca de dicho acuerdo. La prensa de la ciudad había preparado un clima hostil que pretagiaba lo que ocurría durante las discusiones.

La reunión fue violenta y continuo al día siguiente, donde el acuerdo fue rechazado, ya que significaba una amenaza a los privilegios de Buenos Aires. Estos se oponían en particular a la nacionalización de la Aduana porteña y de sus cuantiosos recursos, además de no estar de acuerdo con la igualdad de representación a todas la provincias.

Varios incidentes obligaron a interrumpir la sesión y Vicente López debió abandonar la Legislatura el 23 de junio. Aceptada de inmediato, la Cámara nombro en su reemplazo a Guillermo Pinto, presidente de la asamblea. Pero Urquiza intervino de inmediato, y en uso de las atribuciones que le confirió el estadio, declaro disuelta la Legislatura de Buenos Aires y expulso de Buenos Aires a los principales causantes de la intransigencia política.

El anciano López y Planes, repuesto en su cargo de gobernador, no tardo en renunciar, y entonces Urquiza quedo por breve tiempo al frente de la provincia. Nombro un Consejo de Estado que tendría un carácter consultivo, este consejo no alcanzo a actuar.

Buenos Aires se separo de Confederación porque rechazo el acuerdo. Así quedando Buenos Aires como el estado rico y la Confedercion como el pobre.

El 11 de septiembre de 1952 se forma una revolución.

Revolución del 11 de septiembre

.Mientras la Republica había quedado nuevamente dvidida en dos facciones antagónicas, Salvador Maria del Carril y Eduardo Líate fueron nombrados diputados por Buenos Aires ante el Congreso constituyente a reunirse en Santa Fe. Urquiza marcho hacia la ciudad y delego el mando de la provincia e Buenos Aires en su ministro general Galán.

Alejado el Director Provisorio, los opositores juzgaron llegado el momento oportuno para provocar el estallido de una revolución, cuyo objetivo era establecer el predominio político y económico de la provincia de Buenos Aires sobre el resto del país. El jefe civil del movimiento fue Valentín Alsina, quien contó con la adhesión de los generales José Maria Piran-designado jefe militar- y Juan Madariaga.

La revolución fue preparada en el seno de la Logia Juan-Juan, presidida por Estévez Seguí, cuyos integrantes efectuaban reuniones secretas de carácter político.

Uno de los miembros Federico Miro, se traslado a Montevideo y regreso el 9 de septiembre en compañía del coronel Bartolomé Mitre, uno de los más destacados dirigentes revolucionarios.

En la madrugada del 11 de septiembre de1852, el general Madariaga al frente de los regimientos correntinos cupo la plaza de la Victoria, mientras otros cuerpos porteños emplazaban sus hombres en los lugares estratégicos. En esas circunstancias, Estévez Seguí llego hasta la torre del Cabildo e hizo sonar repetidas veces la campana, para renunciar a la población el estallido revolucionario.

Sorprendido por el movimiento, el general Galán-gobernador de legado-nada pudo para hacer para impedirlo y entonces levanto su campamento de Palermo y con tropas entrerrianas marcho hacia San Nicolás, para esperar ordenes de Urquiza.

Al amanecer l revolución había triunfado. La Legislatura aprobó a reunirse y u presidente, el general Guillermo Pinto, fue elegido gobernador interino de la provincia de Buenos Aires.

Enterado de los sucesos, Urquiza decidió en principio sofocar el levantamiento por medios de las armas, aunque luego desistió de sus propósitos.

La Legislatura de Buenos Aires retiro los diputados ante el Congreso de Santa Fe y no reconoció a Urquiza en el mando de las relaciones exteriores. La revolución no tardo en triunfar en toda la provincia y en consecuencia esta quedo separada del resto de la Confederación que -con excepción de Corrientes-dispuso apoyar a Urquiza. Por su parte, Buenos Aires acepto un convenio de no agresión con el Director Provisorio.

Presidencia de Urquiza (1853-1859)

A fines de agosto de 1853, Urquiza convoco al pueblo de todo el país con el propósito de elegir el primer presidente constitucional. Los comicios para designar electores se efectuaron a comienzos de noviembre y luego los votos fueron enviados al Congreso de Santa Fe, que práctico el escrutinio definitivo el 20 de febrero de 1854. Por amplia mayoría fue elegido presidente e la Nación el general Uquiza y para el cargo de vicepresidente la asamblea designo al doctor Salvador Maria del Carril.

Los electos prestaron juramento el 5 de marzo ante el Congreso Constituyente, que al instante clausuró sus sesiones. Urquiza y sus ministros se transladaron a la ciudad enterriana de Paraná, donde quedo establecida la capital de la Confederación Argentina.

Debió vencer numerosas dificultades, debido a la precaria situación económica y al problema politico que significaba la separación de Buenos Aires.

Política interior:

De acuerdo con la Constitución dispuso que las provincias dictaran sus propias constituciones y entregaran los textos para su análisis por el Congreso.

Fueron designados los miembros de la Corte Suprema de Justicia y se sanciono la ley orgánica de la justicia federal.

Se mejoraron los transporte de pasajeros y el envió de correspondencia, adopto las estamllas para el ranqueo, estableció nuevas rutas interprovinciales, reglamento la navegación de los ríos e inicio el estudio para futura líneas férreas.

Economía:

Se produjo la “crisis rentística e la Confederación” a causa de la separación de Buenos Aires, cuya aduana era la principal fuente de recursos. En febrero de 14 se estableció el Banco Nacional, pero debió ser clausurado al cabo de seis meses. Urquiza se vio forzado a contratar empréstitos a fin de resolver en parte los crecientes déficit anuales.

El presidente dio gran importancia a la obra colonizadora y creo establecimientos agrícolas con inmigrantes europeos.

Instrucción publica:

Urquiza dedico preferente atención a las tareas educativas. Fueron nacionalizados la Universidad de Córdoba y los colegios de Montserrat y Concepción del Uruguay. Se decretaron subvenciones escolares a las provincias y fue creada en Entre Ríos la Junta Directiva de la enseñanza primaria.

Relaciones exteriores:

Urquiza siguió una política de cordialidad hacia los países extranjeros. Se celebraron tratados de paz, comercio y amistad entre la Confederación Argentina y los gobiernos de Estados Unidos, Paraguay, Uruguay, Brasil y Chile.

Envió comisionados al Vaticano y finalmente obtuvo del Pontífice (1859) la creación de la Diócesis del Litoral, instalada en la ciudad de Paraná.

Buenos Aires y la confederación

Los Pactos de Convivencia:

La separación de Buenos Aires de la Confederación no representaba la opinión unánime de la provincia y un importante grupo de civiles y militares -partidarios del federalismo- intento derribar al gobierno, mas fracaso.

Las relaciones entre ambos Estados se agravaron cuando el territorio de Buenos Aires fue invadido por el general Jerónimo Costa, cuyas tropas fueron vencidas.

El gobierno de Buenos Aires culpo a Urquieza de los incidentes, pero ante la respuesta sastifactoria del último, dispuso firmar dos tratados, conocidos como “pacto de convivencia”. El primero se suscribió el 20 de diciembre de 1854 y el segundo el 8 de enero del año siguiente.

Ambos gobiernos se comprometían a mantener la situación imperante antes de a lucha, a defender la soberanía nacional y a no consentir en desmembrar parte alguna del territorio en caso de ataque exterior.

Además disponían no recargar con impuestos el comercio entre ambos Estados.

En Buenos Aires surgió un partido opositor, de tendencia federal, que bregaba por la unión de la provincia con el resto del país. El órgano representativo de este partido fue el periodo “La Reforma Pacifica”, dirigido por Nicolás Calvo. De a cuerdo con su titulo propiciaba una política conciliatoria, sobre la base de revisar la Constitución sancionada.

Los defensores de la eolítica porteña, de carácter separatista y enemiga de Urquiza, contaban con le periodo “La Tribuna”, dirigido por Carlos Gómez, en cuyas columnas también colaboraban Mitre, Sarmiento, Héctor Varela, el poeta Mármol y otros.

La “Reforma Pacifica” ataco a los oficialistas calificándolos de “pandilla”, porque recorrían las calles en forma tumultuosa; de allí derivo el mote de pandilleros con que fueron reconocidos lo partidarios del gobierno de Buenos Aires. Por su parte, los últimos denominaron a los unionistas federales cupandinos, porque efectuaban frecuentes reuniones partidarios donde no escaseaba el vino.

Los derechos diferenciales:

La confederación afrontaba un serio problema económico; basta citar que en 1856, sobre un gasto de $3.000.000, el déficit superaba el millón.

El puerto d Buenos Aires encauzaba la corriente comercial procedente del extranjero, de la época de la dominación española. Las ganancias de su Aduana enriquecían al pueblo bonaerense, mientras el resto del país debía afrontar graves dificultades económicas. Separada la provincia, surgió la idea de desviar esa especie de monopolio de puerto único ejercido tradicionalmente por Buenos Aires.

Lo expuesto motivo que los “pactos de convivencia” no fueran bien recibidos en la Confederación. En esa misma época -diciembre de 1854- el diputado Cordobés Manuel Lucero presento un proyecto de “derechos diferenciales”, por el cual los productos extranjeros que pasaban por buenos Aires eran ganados con un elevado impuesto, no así los que penetraban directamente por el puerto de Rosario, perteneciente a la Confederación.

En esas circunstancias, el proyecto de Lucero no fue tratado, pero la rivalidad existente entre ambos estados en 1856 permitió, a fines de junio de dicho año, que las cámaras del Congreso de Paraná lo sancionen luego de acalorados debates.

El propósito que guió la aplicación de los”derechos diferenciales” fracasado en la practica y no resolvió el problema económico de la Confederación. Solo el puerto de Rosario recibió algunos beneficios mientras la Aduana de Buenos Aires continuo acumulando ganancias. En el aspecto político, la ley aumento la hostilidad entre ambos gobiernos en pugna.

Batalla de Cepeda

El curso de los acontecimientos motivo que el Congreso de Paraná dictase, el 1 de abril de 1859, una ley por la cual Urquiza debía reincorporar en horma pacifica la provincia disidente, pero si esto no era posible ordenaba emplear las armas de la brevedad.

El gobierno de Buenos aires interpreto esta ley como una formal declaración de la guerra y en el mes de mayo la Legislatura porteña dispuso repeler con sus tropas cualquiera agresión. Alsina confió el mando de esos efectivos al general Mitre.

Ante la inminencia del conflicto, Estados Unidos, Inglaterra Brasil y Paraguay trataron de impedirloe intercedieron amistosamente. Paraguay envió al joven militar Francisco Solan López -hijo de su presidente-, que en la emergencia fue designado ministró plenipotenciario. Todas las tratativas fracasaron, debido a la actitud de Alsina, quien exigía la renuncia de Urquiza.

Iniciada de esta manera la lucha urquiza avanzo con le ejercito de la Confederación sobre Buenos Aires, pero avisto a los efectivos de Mitre en la cañada de Cepeda, al norte de Pergamino.

Después de algunos movimientos tácticos previos, ambas fuerzas chocaron el 23 de otubre de 1859. El ejercito porteño fue derrotado y al caer la tarde se replegó en dirección a San Nicolás, donde Mitre -sin mayor dificultad- pudo embarcar buena parte de sus hombres y regresar a Buenos Aires.

Pacto de San José de Flores:

Libre de enemigos, el vencedor prosiguió su avance y dio a conocer una proclama en la que sostenía su política de integración y pacificación nacionales.

Urquiza avanzo hasta San José de Flores y antes de iniciar una acción armada dispuso negociar la paz por intermedio del emisario paraguayo Francisco Solano López.

Los comisionados federales exigieron la renuncia de Alsina, quien finalmente accedió.

Eliminadas las dificultades, el Convenio de Paz, fue firmado el 11 de noviembre de 1859. Según el tratado, Buenos Aires se declara parte de la Republica Argentina y con el objeto de incorporarse al esto del país debía reunirse, en un lapso de 20 días, una Convención provincial a fin de estudiar la Constitución promulgada en mayo de 1853.

En caso de reformas a dicha Carta Fundamental, se reuniría una Convención Nacional, cuyas resoluciones serian aceptadas por la provincia de Buenos Aires. Esta aseguraba la integridad de su territorio, como también la propiedad de sus establecimientos oficiales, no así de la aduana, que desde ese momento pertenecía a la Confederación.

El Pacto decretaba el olvido de los rencores políticos y el cese de las persecuciones, tanto de civiles como de militares. El ejército de la Confederación se comprometía a evacuar la provincia de Buenos Aires a breve plazo. La Republica del Paraguay garantizaba el cumplimiento de todo lo estimulado.

La paz fue celebrada con gran entusiasmo; sin embargo, la lucha no tardaría en reanudarse. Alsin había abandonado el gobierno de Bueno Aires, pero continuaban a su frente otros hombres de tendencia porteñista y separatista.

Batalla de Pavón

El 5 de julio, el Congreso Nacional sanciono una ley en la que acusaba a Buenos Aires de romper pactos amistosos anteriores en una actitud de sedición y, en consecuencia, la asamblea facultaba al Poder Ejecutivo a intervenir en la provincia “a efectos de restablecer el orden legal perturbado”.

Debido a la inminencia de la lucha, Urquiza se dedico a organizar las tropas enterrianas y correntinas, mientras Derqui-distanciado del primero- se dirigía a Córdoba para equipar por su cuenta un ejercito en el centro del país. Las fuerzas de Buenos Aires fueron confiadas al general Bartolomé Mitre.

Urquiza al frente del ejercito de la Confederación Argentina-unos 17.000 hombres- inicio su avance desde el norte, mientras los efectivos de Buenos Aires -22.000 hombres- a las ordenes de Mitre penetraban en territorio de Santa Fe.

Ambas fuerzas chocaron el 17 de septiembre de 1861 en las a orillas del río Pavón, cerca de Villa Constitución (Santa Fe), donde se libro una encarnizada batalla que concluyo con el triunfo del general Mitre, mientras Urquiza solo pudo salvar contingentes enterrianos, con los cuales inicio la retirada hacia su provincia. El vencedor avanzo hasta Rosario.

El triunfo del ejército de Mitre significó la definitiva organización nacional, la unificación de las provincias de la Confederación, y por tanto de toda Argentina, bajo la autoridad de Buenos Aires, así como la formación del gobierno nacional. El presidente Santiago Derqui renunció a la presidencia el 5 de noviembre de 1861 y Bartolomé Mitre asumió el 12 de abril de 1862 la responsabilidad de encargado del Poder Ejecutivo Nacional.

Presidencia de Mitre (1862-1868)

El general Mitre y gobernador de Buenos Aires, desempeñaba provisoriamente el mando del país como encargado del Poder Ejecutivo Nacional. Convoco al pueblo de las provincias para elecciones de representantes. El era de tendencia nacionalista.

En al mes de junio, la Asamblea aprobó a Mitre frente del gobierno provisional e inmediatamente dispuso realizar la elección de presidente y vicepresidente de la Republica.

Mitre resulto elegido presidente Constitucional de la Nación por unanimidad de sufragios, y vicepresidente el Doctor Marcos Paz.

La cuestión de la capital:

El 1 de octubre de 1862, el Congreso Nacional aprobó la “Ley de Compromiso”, que fue aceptada por la Legislatura provincial y promulgada por el presidente, esta ley se trataba de que Buenos Aires sea la capital provisoria durante 5 años. Aunque los porteños estaban desconformes porque le quitaban la riqueza y exclusividad del puerto.

Esta cuestión hiso perder a Mitre popularidad en Buenos Aires y di origen a la división de su partido en: los que seguían sus principios, los nacionalistas y sus opositores encabezados por Adolfo Alsina, los autonomistas, porque defendían la autonomía de la provincia.

Con respecto a:

Justicia: El gobierno organizo la Suprema Corte de Justicia y creo juzgados federales en las provincias. Velez Sarfield redacta el código civil y de comercio.

Relaciones Exteriores: España reconoció la Independencia Argentina

Economía: cuando Mitre inicio su mandato, las finanzas tenían un marcado déficit, no solo en el interior sino también en la provincia de Buenos Aires. Una importante medida fue la reorganización del Banco de la Provincia y el control de la emisión monetaria, para evitar la perdida de su valor administrativo.

En julio de 1862, fue nacionalizada la Aduana del Puerto de Buenos Aires, medida que permitió solventar buena parte de los gastos generales y disminuir las deudas ya que se desvalorizo su moneda.

En 1862 se derogo la legislación mercantil del periodo hispánico -fue clausurado-y se aprobó el código de Comercio, obra de doctores Eduardo Acevedo y Dalmacio Vélez Sarsfield

En julio de 1866 se creo un organismo que favoreció el desarrollo económico del agro, la Sociedad Rural Argentina.

Las vías vais de comunicación recibieron gran impulso especialmente los ferrocarriles, que contaron con le apoyo de capitales británicos.

Se incremento la inmigración, y en este periodo llegaron a nuestro país más de 100.000 europeos.

Educación: El Poder Ejecutivo asigno a las provincias subsidios para la fundación de escuelas, y en Buenos Aires se creo “Consejo de Instrucción Publica”. Creo el colegio Nacional de Buenos Aires, organizo el bachillerato con un nuevo plan de 5 años y en la Universidad mejoro su plan de estudios y lo adapto a los adelantos de la época.

Presidencia de Sarmiento (1868-1874)

El era de tendencia autonomista.

Su obra de gobierno:

Uno de los primeros actos de gobierno de Sarmiento fue el de realizar un censo nacional; a través de este se obtuvo un diagnostico de la situación del país.

Sobre una población total de 1.800.000 habitantes en toda la Republica, el 71% eran analfabetos; careciéndose además de una infraestructura publica adecuada en salud, educación, comunidades y comercio.

Para dar solución a estos problemas, desplegó un enérgico plan de gobierno, realizando, entre otras, las siguientes obras:

  • Creo 800 escuelas de enseñanza primaria. Fundo ademas las Escuelas Nacionales de Catamarca, Jujuy, Santiago del Estero, Tucumán, Corrientes, San Luis y Rosario, y las Escuelas Normales de Paraná y Buenos Aires.

  • Creo escuelas de Agronomía, Minería y un Colegio de Sordomudos.

  • Creo la Facultad de Ciencias Naturales en Córdoba; la Facultad de Ciencias Exactas en Buenos Aires y la primer Cátedra de Historia Argentina.

  • Creo un observatorio económico y meteorológico en Córdoba.

  • Bibliotecas publica

  • Se crea la carrera de ingeniero en minas.

  • Creo, en 1869, el Observatorio Astronómico de Córdoba.

  • Fundo el Museo de Historia Natural y el Jardín Zoológico.

  • Durante su mandato la cantidad de alumnos creció de 30.000 a 120.000

  • Se tendieron 750Kms. de vías férreas a Córdoba.

  • En 1874 se inauguro el Cable Telegráfico Transcontinental, teniéndose además 5000 Kms. de líneas telegráficas nacionales e internacionales.

  • Se crearon 9 líneas de vapores.

  • Se inauguraron el Colegio Militar (1870) y la Escuela Naval (1872)

  • Se inauguro, en una quinta que había pertenecido a Rosas, el Parque 3 de Febrero (actualmente Palermo).

  • Se favoreció la exportación de carnes.

  • Se sanciono la Ley de Ciudadanía para favorecer la inmigración.

  • Se sancionaron el Código Civil y el Código de Comercio.

  • Se creo el Banco Nacional.

  • Fomento el desarrollo de cajas de ahorro.

  • Construyo y amplio obras de salud pública y provisión del agua.

  • Fundo el asilo de inmigrantes.

En esta época hubo una gran inmigración de 300.000 inmigrantes.

Dificultades internas:

Debo superar grandes dificultades. A la situación externa con el Paraguay, Brasil y Chile. Distraídas las fuerzas militares en mantener la tranquilidad interna, recrudecieron los malones de los indios y en el transcurro del primer año se produjeron 12 ataques contra centros poblados, en donde no faltaron los asesinatos y las depredaciones.

A comienzos de 1871, las dificultades aumentaron cuando se inicio en Buenos Aires un grave epidemia de fiebre amarilla, que diezmo familias enteras e impidió el normal desarrollo de las actividades. La poblacion de Buenos Aires no pasaba de 180.000 y los atacados fueron aproximadamente unos 45.000. La zona mas afectada fue Santelmo. Y la una de las causas de esta epidemia fue la falta de higiene, que no había cementeros, no tenían baños sino pozos, no juntaban la basura, ect.

La fiebre amarilla ataco nuevamente en 1872 y 1896.

Además, tuvo que enfrentarse a los problemas relacionados con:

  • el asesinato de Urquiza (1870, lo mataron de un tiro en la cabeza en su mansión, cerca de la Concepción del Uruguay). Era acusado, desde algunos sectores, de traicionar el federalismo.

  • la rebelión de Ricardo López Jordán en Entre Ríos desde 1870 hasta 1873.

La guerra tonel Paraguay:

Uruguay preparo junto a Argentina y Brasil una invasión a su país para poder derrotar al gobernó (partido blanco) que contaba con el apoyo del gobierno de Paraguay. El presidente de este ultimo país, declaro la guerra a Uruguay y Brasil. Paraguay intento invadir el territorio Uruguayo pasando por Corrientes, pero Mitre lo impide y Paraguay le declara la guerra a Argentina también.

Lucho durante 5 años, pero finalmente el poderío de la Triple Alianza venció a Paraguay.

El enojoso problema lego a su termino el 3 de febrero de 1876, cuando la Argentina fijo sus limites en la línea de Picomayo y acepto someter al arbitraje del presidente Hayes, de los Estados Unidos, el territorio comprendido al norte de Pilcomayo hasta el rió Verde. En noviembre de 1878, el mediador concedió dicha región al Paraguay (Asunción se rinde).

El 12 de octubre de 1874 finalizó su mandato y fue sucedido por Nicolás Avellaneda, que había sido ministro suyo.

Presidencia de Avellada (1874-1880)

El era de tendencia autonomista.

Economía:

Cuando Avellaneda asumió la presidencia, el país soportaba una aguda crisis económica, debido a la guerra contra el Paraguay, y a las luchas internas y a las epidemias. Su déficit era de $13.000.000

Avellaneda dispuso cumplir con los compromisos contraídos con el extranjero y entonces aplico enérgicas medidas económicas, lo que permitió reducir el presupuestos, sueldos, empleados públicos y pudo saldar las obligaciones del gobierno.

La grave crisis no tardo en ser dominada y el intercambio comercial comenzó a señalar saldos favorables. Se intensifico el cultivo de trigo, la ganadería recibió gran impulso y debido al sistema creado por Tellier se enviaron a Europa, en 1876, las primeras reses vacunas conservadas a cero grado.

En otros aspectos de su obra de gobierno, fomento la llegada de extranjeros al país, por medio de una ley de inmigración.

Los ferrocarriles se extendieron de Córdoba a Tucumán y en materia cultural fueron creados varios establecimientos de enseñanza.

Conquista del desierto

Indios Malones:

Al asumir el mando el presidente Avellaneda, los indios continuaron con el problema pues impedían el avance de los blancos y periódicamente atacaban en malones los centros poblados. En esas circunstancias, el gobierno nacional estaba impedido de ejercer la soberanía efectiva sobre la actual provincia de La Pampa y la región patagónica.

El problema del indio se agudizo al perjudicar la economía del país, por canto las futuras líneas férreas debían cruzar territorios bajo el dominio de aborígenes.

Alsina falleció en diciembre de 1877 y lo sucedió el general Julio Argentino Roca, enviado por el presidente Nicolás Avellaneda. El general Roca, a diferencia de otros políticos, creía que era necesario aniquilar a los indios de la Patagonia, actuando enérgicamente y de manera urgente, como solución para poder establecer los límites del país y unificar internamente el territorio. La conquista quedó asegurada entre mayo y octubre de 1878 y junio de 1879. Este último año fue el más intenso, pues en total participaron 23 expediciones cortas, con objetivos previamente fijados, integradas por cuerpos de no más de 300 hombres, y que no debían extender su lucha por más de un mes. Todas tuvieron éxito en mayor o menor grado, y fueron decisivas probando y disminuyendo la capacidad del adversario indígena. Las columnas de la expedición se encontraron en Choele-Choel, el 25 de mayo de 1879, como símbolo de la terminación del denominado “problema indígena”.

La revolución de 1880

Avellaneda había sostenido la necesidad de convertir a Buenos Aires en capital de la Nación, proyecto rechazado por los porteños.

En 1878 Carlos Tejedor fue nombrado gobernador de la provincia de Buenos Aires, y poco antes de terminar el mandato de Avellaneda se postulo contra Roca, que se habia hecho popular luego de terminar victoriosamente la campaña al desierto.

La federalizacion de Buenos Aires puso fin al histórico problema que fue causa de tantas guerras civiles en nuestro país. La ciudad porteña se convirtió en capital de todos los argentinos.

GENERACION DEL OCHENTA

Alrededor del año 1880 había signos de cambios profundos, tanto en el contexto internacional como en el contorno regional latinoamericano y en la sociedad argentina.

En Argentina, liquidados los conflictos que se habían prolongado durante un largo período, eliminadas las trabas que impedían la integración física, económica y política, ningún obstáculo se oponía a la creación de instituciones que aseguren el funcionamiento de un Estado fuerte. Allí surgirá un modelo institucional que alcanzará una fisonomía estable, conducida por una élite dirigente que había reunido en sus manos las riendas del poder económico y político del país.

Esta elite, denominada generación del ochenta creía o combatía en torno de una ideología liberal, es decir de la absolutización de una interpretación del liberalismo adoptado por el mundo dominante.

Pero no era el liberalismo romántico e idealista de la primera mitad del siglo XIX, sino que comulgaban con el ideario de Augusto Comte, liberalismo pragmático, positivista.

El positivismo como fin y no como medio, como progreso ilimitado, asistido por la razón y por una actitud de verificación experimental de la realidad.

El liberalismo, es ante todo económico, ya que en materia de libertad política apoyan a un régimen autocrático.

La generación del 80 llevaron a cabo movimientos que modificaron radicalmente la cultura política de los argentinos.

Estos movimientos surgen en lo económico, en lo político y en lo social.

Algunas de las manifestaciones de estos cambios se encuentran en la formación de fuerzas políticas nuevas, en la implementación de una educación laica, gratuita y progresiva, en la apertura literaria con ideología europeizada, en la apertura de la inmigración.

Toda esta ideología se va vislumbrando a través de las leyes que se van dictando y de las decisiones de gobierno.

El mayor exponente de esta ideología fue Julio Argentino Roca, quien gobernó el período 1880- 1886.

Presidente Julio Argentino Roca (1880-1886)

El 12 de octubre de 1880, Avellaneda entrego el mando al general Roca, a quien acompaño como vicepresidente el doctor Francisco Madero.

En esa época, las autoridades de la Nación tenían su asiento definitivo en Buenos Aires y se habían eliminado el peligro del indio en una basta extensión de nuestro territorio. Consolidado el poder sobre una base firme, el general Roca pudo gobernar sin disturbios internos y llevo al país por una senda de creciente prosperidad.

El presidente Roca era un caudillo pragmático, un hábil político, un conservador inteligente y un conocer sagaz de las debilidades ajenas. La gente se acostumbró a llamarlo “El Zorro”.

El Partido Autonomista Nacional (PAN), sirvió al presidente como plataforma, canal de reclutamiento de los dirigentes y medio de comunicación política.

Acción económica y administrativa:

Roca sintetizo su programa de gobierno con este lema: “paz y administración”. Las únicas campañas mlitares que se efectuaron durante su mandato fueron contra los indios de la Patagónica y del Chaco, a fin de completar la conquista del año 1879.

Las medidas económicas aplicadas con anterioridad comenzaron a brindar resultados sastifactorios. Aumento el comercio exterior y los ferrocarriles duplicaron la extensión de sus líneas, lo que produjo marcados beneficios a las industrias ganadera, vitivinícola y azucarera.

Los países europeos buscaron materia prima en nuestro país, circunstancia que favoreció la radicación de capitales extranjeros. Además, la llegada de gran cantidad de inmigrantes, 50.000en seis años de gobierno, promovió la colonización de tierras hasta entonces desiertas.

Una importante medida económica fue la unificación monetaria en todo el país, de acuerdo con una ley del año 1881.

Federalizada la ciudad de Buenos Aires, Dardo Rocha fundo el 19 de noviembre de 1882 la ciudad de La Plata, designada capital de la provincia de Buenos Aires.

Acción educativa:

El Congreso Pedagógico Sudamericano, reunido en Buenos Aires en 1882, resolvo promover la enseñanza elemental, suprimir los castigos corporales y establecer la escuela mixta. De acuerdo con estos principios las Cámaras legislativas se ocuparon de sancionar una ley de educación común.

El laicismo en la enseñaza dio origen a intensos y memorables debates de carácter doctrinario, entre sus ofensores y los partidarios de la enseñanza religiosa.

En julio de 1884 fue votada la Ley de Educación Común que organizaba la enseñanza elemental.

La Universidad fue nacionalizada luego de la federalizacion de Buenos Aires y por la ley de junio de 1885, denominada “Ley de Avellaneda”, en homenaje a su inspirador, la alta casa de estudios se rigió por un sistema autónomo.

Exportaciones en nuestro territorio:

El general Conrado Villegas completo la campaña de Roca contra los indígenas y entre los años 1881 y 1883 se interno por el Rió Negro y llego hasta los lagos andinos; en esas regiones, el teniente de fragata Eduardo OConnor efectuó trabajos de exportación hidrográfica.

En octubre de 1884, el Congreso sanciono la ley de organizacion política y limites de los territorios nacionales; establecía las autoridades, sus atribuciones y reglamentaba los derechos de los pobladores.

Las relaciones con la Santa Sede:

La intensa polémica en torno de la enseñanza laica y la sanción de la ley del Registro Civil provocaron una enérgica resistencia por parte de los católicos. En las controversias intervino el nuncio apostólico monseñor Mattera, por lo que el gobierno argentino le entrego sus pastores en octubre de 1884.

De esta manera, el presidente Roca rompió sus relaciones con la Santa Sede, reanudándolas en 1900 durante se segunda presidencia.

La cuestión de límites con Chile:

El problema limítrofe con el país trasandirio también agito la opinión pública, aunque finalmente y por mediación del ministro plenipotenciario de los Estados Unidos se llego a un acuerdo en julio de 18881.

Según el tratado, el limite entre ambas naciones en las regiones australes seria la línea de las altas cumbres de a cordillera de los Andes hasta el paralelo 52 de latitud sur. Sobre el ultimo la línea continuaría hasta la naciente del rió Chico, para luego torcer al sudoeste, en dirección al Atlántico.

El estrecho de Magallanes continuaría en poder de Chile; con respecto a Tierra del Fuego, la línea limítrofe se extendería de norte a sur, desde el cabo Espíritu Santo hasta el canal de Beagle.

Presidencia de Juárez Celman (1886-1890)

Cuando debió elegirse sucesor del presidente oca, tres candidatos se disputaban el poder: Bernardo de Irigoyen, Manuel Ocampo y Miguel Juárez Celman. Este último había sido gobernador de Córdoba; contaba con el apoyo general Roca, con quien estaba aparentado, y de la mayor parte de los gobiernos provinciales.

El 12 de octubre de 186, asumió la presidencia Juárez Celman acompañado por Carlos Pellegrini como vicepresidente.

En esos momentos, el país disfrutaba de una aparente prosperidad económica, debido al desarrollo de la riqueza en general y al aumento del dinero circulante; esto último, en realidad, presagiaba una grave “crisis de progreso”.

En el aspecto político, los partidos opositores prácticamente desaparecieron y solo actuaba el oficialista, encabezado por Juárez Celman, hombre fino y culto, que sostenía principios liberales con influencias francesas. El presidente ejerció el poder como caudillo del partido Autonomista Nacional, rodeado por un grupo de jóvenes políticos organizados en un “unicazo” porque obedecían a su único jefe. Los gobernadores de provincias, para evitar las intervenciones, también brindaron su apoyo al primer magistrado.

Acción de gobierno:

En los primeros años de su mandato, se dedico con franco optimismo a promover el progreso, la riqueza y la inmigración. Las vías férreas unieron las principales ciudades del interior, se publico en cifras el adelanto agrícola-ganadero y gran entidad de inmigrantes llegaron a nuestro país, mientras los capitales extranjeros aportaban gruesas sumas en varias operaciones.

En noviembre de 1888, la Cámaras legislativas sancionaron la ley del matrimonio civil, por la cual el casamiento quedaba secularizado como un contrato de la vid civil sin necesidad de la posterior consagración religiosa.

La crisis económica-financiera:

En su afán de progreso, el gobierno, otorgo y firmo nuevos empréstitos con los capitales extranjeros, los que pasaron a controlar los ferrocarriles, puertos, algunos servicios públicos y acapararon tierras para especular. A esta situaciones se sumaron las emisiones de papel moneda sin respaldo legal y la entrega de créditos bancarios a particularidades por la sola influencia política.

Entre el pueblo cundió la fiebre del dinero y de la especulación, el desenfreno por los negocios de ganancia segura y el afán de las cotizaciones de la Bolsa de Comercio. Esto se extendió por la ciudad entera y se transformo en un verdadero emporio comercial, donde diariamente surgían nuevos ricos.

Revolución De 1890:

Si bien la crisis sacudió a todos los actores del movimiento económico, donde más repercutió fue en los asalariados.

El descontento creciente en grandes grupos de las clases media y obrera traería consecuencias políticas. En la medida en que crecía la desconfianza se acentuaba un clima nada favorable a la estabilidad del gobierno.

La oposición sé reunión en la Unión Cívica de la Juventud, conjunción de fuerzas que nucleaba a mitristas, católicos y antiguos autonomistas porteños.

Los hechos se desencadenarán y la oposición política impulsará un movimiento revolucionario.

La revolución fue vencida militarmente y una parte de la oposición aceptó una base de acuerdo. Pero Juárez, vio disminuir sus bases de apoyo, lo que originó que Roca y Pellegrini emergieran como triunfantes al fin en las jornadas de protesta.

Juárez Celman presenta su renuncia.

Presidencia de Pelligrini (1890-1892)

Después de la renuncia de Juárez Celman, el vicepresidente Carlos Pellegrini asumió la primera magistratura. El país atravezaba un periodo de grandes dificultades, pies había salido de una revolución para enfrentar una dramática crisis económica y financiera.

El mandatario, que era un hombre de temple y muy sagaz-fue calificado como “piloto de tormentas”-, debió poner a prueba su capacidad de gobernante. Guiado por fines conciliatorios, in pertenecientes a diversas tendencias políticas aunque siguio las directivas del partido Autonomista, cuya jefatura volvió a ocupar su ministro Roca.

La Nación debía responder a las deudas contraídas con el extranjero por suma muy elevada, pero las arcas estaban exhastuas y los bancos oficiales en quiebra. Pellegrini obtuvo de capitalistas y hombres de negocios la subscripción de un empréstito interno y en diciembre de 1891 inauguro el Banco de la Nación Argentina, con un capital mixto de $50.000, organismo que presto grandes beneficios al movimiento económico. También fue creada la Caja de Conversión, a fin de sanear el valor de la moneda.

La situación imperante obligo al gobierno a suprimir los gastos considerados innecesarios, las obras publicas y a aplicar sobre la población un vale y de impuestos internos.

Fueron recuperadas para el patrimonio del país las obras sanitarias de la capital y más de 3.000 leguas de tierras fiscales entregadas al lucro de los especuladores.

Para mantener el crédito con Inglaterra, partió hacia Londres de Doctor Victorino de la Plaza.

En materia educativa, dispuso la creación de la Escuela Superior de Comercio de Buenos Aires, que hoy leva su nombré, y en 1891 inauguro el Museo Histórico que ya funcionaba bajo la dirección de Adolfo Carranza. También se inicio el trazado del Jardín Botánico y del Jardín Zoológico.

Con respecto a las fuerzas armadas, el Ejército comenzó a utilizar el fusil máuser y las instalaciones del Colego Militar de la Nación fueron trasladadas al pueblo de San Martín.

Sucesos políticos:

A comienzos de 1891, la Unión CIVICA PROCLAMO LA FORMULA Bartolomé mitre-Bernardo de Irigoyen para el periodo gubernativo de 1892-1898.

El presidente Pelligrini y el general Roca -jefe del partido autonomista- llegaron a n “acuerdo” con Mitre, el cual acepto reemplazar de la formula a Irigoyen por el autonomista José Evaristo Uriburu.

El acuerdo origino una profunda conmoción política. La Unión se dividió: los que aprobaron el acuerdo integraron la Unión Cívica Nacional (roquitas, pellegrinistas y mitristas) y los que no lo aceptaron decidieron agruparse en la Unión Cívica Radical, cuyo candidato al la presidencia fue Bernardo de Irigoyen.

Por su parte, desbarataba la formula de la Unión Cívica Nacional, se constituyo una fuerza política denominada “modernista”, sostenida por el presidente Pellegrini, la cual encabezo su formula Luis Sáenz Peña.

Cronología de presidencias:

1853-1859 Presidencia de Urquiza-Radical

1859-1862 Presidencia de Derqui

1862-1868 Presidencia de Mitre-Nacionalista

1868-1874 Presidencia de Sarmiento-Autonomista

1874-1880 Presidencia de Avellaneda-Autonomista

1880-1886 Presidencia de Roca-Automista

1886-1890 Presidencia de Juárez Celman

1890-1892 Presidencia de Pellegrini-Radical

1892-1895 Presidencia de Luis Sáenz Peña

...

Anexo:

Historia de Argentina
Historia de Argentina

Bartolomé Mitre Sarmiento

Historia de Argentina
Historia de Argentina

Julio Argentino Juárez Celman

Roca

Indice:

Protocolo de Palermo……………………………………………………….. Pág.1

Acuerdo de San Nicolas…………………………………………………….. Pág.1, 2

Jornadas de junio……………………………………………………………. Pág.2

Revolucion del 11 de septiembre……………………………………………. Pág.3

Presidencia de Urquiza…………………………………………………….... Pág.4, 5

Buenos Aires y la Confederación…………………………………………… Pág.5 a 7

Batalla de Cepeda…………………………………………………………… Pág.7, 8

Batalla de Pavon…………………………………………………………….. Pág.8

Presidencia de Bartolomé Mitre……………………………………………...Pág.9, 10

Presidencia de Sarmiento…………………………………………….............Pág.10 a 13

Presidencia de Avellaneda………………………………………………....... Pág.13, 14

Generacion del ´80……………………………………………………………Pág.15

Presidencia de Julio Argentino Roca……………………………………….. Pág.15 a 18

Presidencia de Juarez Celman………………………………………………. Pág.18 a 20

Presidencia de Pellegrini………………………………………………......... Pág.20, 21

Anexo…………………………………………………………………………Pág.22

Bibliogracia consultada:

  • Historia Argentina-Jose . Ibáñez- TROQUEL

  • Enciclopedia Encarta 2001

  • Historia Visual de la Argentina

  • Enciclopedia estudiantil

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