Historia de América

América en el siglo XVIII. América en el siglo XVIII. Sociedad. Proceso de independencia. Conformación étnica. Independencia y Postindependencia. Caudillos y caciques. Demografía (1850-1930)

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INTRODUCCIÓN

¿Por qué han fracasado las políticas de mercado en América Latina?

Las políticas económicas son siempre un producto de los modelos sociales según la época en cada país. Así, las cosas en historia no surgen porque si, sino que pasan por una serie de factores y coyunturas.

Ahora en América Latina se ha vuelto a lo anterior con el ascenso de Chávez, morales, etc, porque están en contra de las políticas neoliberales.

Pero lo más importante y clave es la presencia de Estados Unidos en América Latina aunque es simplista también decir que todos los males de América Latina son culpa de USA.

Estados Unidos es una nación que nace en el siglo 18 y no quiere colonias, y una nación para egresa, su burguesía tenía riqueza, etc., necesita colonias, y esto es precisamente lo que supuso América Latina para Estados Unidos. Aún hoy día América Latina es un continente neocolonizado por Estados Unidos. Esto es así porque para que haya ricos tiene que haber pobres: hay que comprar materia prima barata y manufacturar productos caros. Este es el intercambio desigual que existe en América Latina con productos como el café, el azúcar o el tabaco.

Ganancias, renta, plusvalía, balanza de pagos, etc., son conceptos claves para la economía.

La historia americana es antes y después de la revolución cubana, el hecho más importante tras la Segunda Guerra Mundial a nivel político, por todo lo que implicó para América Latina en plena Guerra Fría. Además como revulsivo para revolución social cubana surgirán precisamente las dictaduras militares en América Latina.

Sin el respaldo de la URSS la revolución cubana no se hubiera sostenido más de dos días. A diferencia de la revolución cubana, la revolución mexicana lo que hace es darle un papel más importante al indígena.

¿Que es la discriminación social? ¿Que es el racismo?

Raza hay una, la humana, lo demás son etnias. La división étnica de América es muy importante. La historia del negro en América es la historia de la esclavitud, porque los negros llegan a América por la trata, ya que antes en América no había negros.

Hay quien dice que la esclavitud está abolida, la esclavitud se abole porque en el siglo 18-19 se produce la revolución industrial, quien para triunfar necesita una demanda de consumo muy alta, es necesaria que la clase obrera acceda a poder comprar los productos, es necesario que otra masa laboral demandante aparte de burguesía y el esclavo, no tiene salario, no puede comprar, no puede ser un consumidor por lo que no existe porque con el sistema no funcionaría. Hay que convertir al esclavo en proletario para que pueda comprar; así se convierten en consumidores y el mercado se amplía. Hoy cualquier proletario tiene acceso a todo tipo de bienes, que antes eran monopolio de la burguesía, en Europa. Esto es lo que ha conseguido la revolución industrial en Europa. Así, el capitalismo creó la esclavitud y también la abolió.

En América siempre la sociedad es dualista: indio-blanco, blanco-negro; y son sociedades cada una totalmente distinta de la otra, dos culturas radicalmente diferentes en función de la capacidad de rentas de cada individuo. Pero realmente negro e indígena se asocian a la pobreza, mientras que el blanco, aunque sea pobre, siempre va a ser menos pobre.

América en el siglo XVIII

Este siglo es fundamental para el mundo colonial no español solamente; el siglo 18 es la época de las primeras revoluciones, del aumento demográfico. Económicamente es el siglo en que el mundo americano se abre al comercio mundial, tanto por el pacífico como por el atlántico.

También es el siglo de los grandes virreinatos.

En Europa también hay un ciclo de crecimiento económico y demográfico sostenido. Es la época también de las revoluciones.

En 1776-1781, surgen los Estados Unidos como primer imperio en América.

Desde el punto de vista europeo se asiste a un nuevo concepto de colonias a resultas de los inicios de la revolución industrial en Inglaterra, Holanda y Francia.

El mundo americano se ve afectado por sus metrópolis. Se aprecia ya una diferenciación entre las políticas coloniales de éstas y la de España. Los Borbones reconocen en el fondo que España es una realidad económica puente entre Europa y América. Los reglamentos de 1765, 1778 y el reglamento de comercio libre de esclavos de 1789 implican que hay una conciencia de que España sólo puede obtener beneficios fiscales con las imposiciones sobre el comercio, ante la incapacidad industrial y financiera española. Por eso estos reglamentos buscan eliminar el contrabando, renunciando en parte a su participación en la venta de productos.

Se busca recuperar el comercio perdido en el siglo XVII, verdadero siglo americano en el que América se hace más autosuficiente respecto a Europa.

El comercio libre buscaba eliminar el monopolio, pero aumentar el tráfico naval entre España y América a efectos fiscales.

Además, en el siglo XVIII, la capacidad de demanda en Europa es mayor por el crecimiento económico del europeo. Así, a partir del siglo XVIII se demandan más géneros ultramarinos y exóticos para el consumo europeo, como el azúcar, el tabaco, el cacao, el algodón, etc., que en los siglos XVI y XVII sólo se consumieron por la alta burguesía.

Se puede decir que como consecuencia de ello en el siglo XVIII se produce una "revolución dietética", pues hasta entonces la gastronomía ordinaria europea se basaba en gachas, carne salada, chacinas y los conservadores de especias.

También hay una revolución en la vestimenta a fines del siglo XVIII gracias a la generalización del algodón y el lino.

Esta nueva demanda de productos provoca que las zonas marginadas en los siglos anteriores comiencen a ser cultivadas y a ser objeto de la preocupación de la corona. Junto a los caudales, ahora interesan los productos de Cuba, Venezuela, Río de la Plata (que suministraba tasajo y bacalao al Caribe para los esclavos), etc.

En las dos centurias anteriores se desarrollarán los ejes Panamá-Callao-Lima y Veracruz. A partir del siglo XVIII ya se van abriendo nuevas vías atlánticas, que explican las nuevas fortificaciones en España. A su vez los ingleses, franceses, suecos, holandeses, etc., también se expanden en el atlántico y el Caribe, en Jamaica, Barbados y las pequeñas Antillas.

Las pequeñas Antillas fueron intensivamente explotadas para su cultivo, en especial de azúcar, café y tabaco.

En realidad el Caribe, que no existía para España al no existir metales, es una creación de Europa cuando se dio cuenta de que era una zona de inversión de capitales y de obtención de beneficios. Fruto de esto sería la llegada masiva de esclavos negros activamente. Entre los siglos XV-XIX se importaron 20 millones de esclavos, cuyas condiciones de vida eran muy precarias (su vida media era de cinco años en América).

En América en el siglo XVIII además, se crearán dos nuevos virreinatos: Nueva Granada (1739) y el del Río de la Plata (1776). También se crearán nuevas "capitanías generales" para mejorar la defensa.

Por todos lo expuesto anteriormente, América y Europa tendrán una mayor relación colonial. Conforme el capital comercial se desarrolle en Europa, habrá nuevas relaciones centro-periferia. América queda controlada como fuente de materias primas y Europa consolida su economía manufacturera. A partir del siglo XVIII los intercambios entre Europa y América superan a los del siglo XVI-XVII. Por otro lado los Estados Unidos contribuirán a explotar América latina para desarrollar su economía.

En el siglo XVIII también Europa consolida su economía gracias a la inversión de capitales en América, cuyo producto de mayor exportación, pese a todo, sigue siendo la plata. Este capital que sale de América servirá a Europa para industrializarse.

Es, pues, una época de auge del capitalismo y de desarrollo de los bancos de Inglaterra y Holanda, que poseían agentes en América. Esto permitió también un desarrollo del sistema crediticio que a su vez consintió el desarrollo de los comerciantes ingleses, franceses, etc.

Es una época en la que se asentara el "pacto colonial": los americanos reciben manufacturas y los europeos materias primas.

El siglo XVIII, tanto por causas internas como externas, es un siglo de convulsión política, social, etc. Factores de crecimiento económico en Europa provocan un siglo de avance en las fuerzas del capital que se traduce en un incremento del mercado. América es para Europa la principal fuente de acumulación, comercio y de negocios. Las relaciones económicas entre Europa y América se incrementan de manera extraordinaria en provecho del continente europeo, con fortísimas repercusiones en la economía interna de América.

El Caribe a partir del siglo 18 es una creación de las potencias europeas, en tanto que coloca una serie de países para ser suministradores de productos muy demandados en Europa, creando plantaciones de cacao, azúcar, café, etc., desde Cuba a Venezuela.

Es una creación económica con el respaldo de los criollos tienen así una forma de integrarse en el mercado mundial y enriquecerse. Es una creación necesaria para surtir el mercado.

Aparte de las aristocracias económicas (criollas), también las hay sociales y políticas, como son:

-La revolución francesa: con lo que implica ésta en la ruptura del antiguo régimen, con ideas ampliamente desarrolladas y que han sido la columna vertebral hasta esa época, como las monarquías. Esto es un hito trascendental en el nuevo concepto de sociedad, porque implica la aparición de las burguesías y sus revoluciones burguesas, lo que hace que se trastoque la Europa de la época suplantando a la esto gracias (tanto en la economía como en la sociedad y política). Esta revolución francesa repercute mucho en América. De hecho, la primera revolución América latina (revolución de negros en Haití frente a los amos coloniales) va a ser un producto de esta revolución francesa.

-La revolución norteamericana: que tiene gran influencia en América Latina (decisiva). A raíz de la independencia, los países latinoamericanos intentan imitar el federalismo republicano de los Estados Unidos.

-El siglo XVIII tiene mucho de revolución cultural: aparece la ilustración y se escriben los derechos del hombre frente a los estados absolutistas. Todo esto crea un nuevo ambiente, una nueva trascendencia desde el punto de vista ético y moral con respecto al Estado

-El siglo XVIII está marcado también por la palabra libertad, con la posibilidad que tiene una persona de ser libre y feliz.

En definitiva, todo esto está envuelto por dos palabras claves que a partir entonces rigen nuestros destinos, como son mercado y capital y burguesía (frente a la rancia y vieja aristocracia).

La ilustración es la modernidad y todo esto hay que verlo con el tamiz que no se puede olvidar de metrópolis-colonias.

En América en el siglo XVIII el desarrollo de las palabras anteriores van a afianzar a una clase social (en función de lo anterior) que es la que dispone en América de la capacidad de negociar con la burguesía europea, la clase criolla.

Los criollos comienzan a tener tanta importancia en el siglo XVIII porque los españoles en América (los emigrantes) moralmente no iban a trabajar la tierra ni las minas. La mayor parte de ellos se dedicaba al comercio o a tener una ocupación burocrática, sobre todo a partir de la reforma política (del mundo americano) borbónica, que crea nuevas organizaciones de control del Estado.

Esos criollos han heredado las tierras y son los principales dueños o propietarios de dicha tierra. Ha conseguido tener el control de la propiedad de la tierra y con ese control se encuentran en la posición de posesión del poder económico, pero no del poder político.

España a prohibir sistemáticamente a los criollos el acceso a la burocracia, administración, etc., pero sin embargo va a permitir que tengan una gran fuerza, ya que tienen el uso y propiedad de la tierra, en una época en la que cada vez se hace más fuerte la demanda de productos tropicales (ultramarinos). Los que pueden poner esas tierras a trabajar y producir en gran cantidad para mercado europeo son obviamente los criollos y estos comienzan a hacer grandes negocios con los comerciantes (bien españoles, bien franceses, ingleses, norteamericanos, etc.).

Esa clase criolla ve cómo cada vez su capital se incrementa más en función de ese comercio europeo (adquiere rentas y capitales).

La riqueza siempre lleva al poder y este poder se quiere para ejercerlo.

Esos criollos que ven su posición social y económica cada vez más fuerte en tanto en cuanto además los Borbones se dan cuenta de que sin los criollos no se puede desarrollar América, realizan un pacto no escrito con la corona, por el cual se les permite enriquecerse a cambio de que sigan manteniendo el status quo colonial. Esto es tremendamente contradictorio porque el poder económico no se corresponde con el político ni con el social (tener el poder económico a cambio de que no pidan poder político y social, a pesar de que el poder económico suele dar poder político y social).

La corona hizo esto muy bien, porque emitió toda una serie de decretos para que el status económico que tenían criollos se mantuviese (reglamentos de todo tipo).

Este pacto tenía tremendas contradicciones porque la clase criolla estaba inmersa en un espacio que ni por asomo se parecía al europeo, porque:

-estaba inmerso en un estado de castas (indios, negros y españoles) donde es muy difícil desarrollar un concepto burgués de la sociedad.

-Además, no tienen el control político.

-Tampoco tienen los foros políticos necesarios donde desarrollar su concepto burgués de clase y de desarrollo de lo que fue la revolución burguesa.

Por ello, la sociedad criolla nace en una situación completamente maniatada por la dificultad para desarrollarse como burguesía.

Al tiempo que se vertebra el grupo criollo como grupo dominante en América, surgen las reformas borbónicas, que son un intento del estado español para controlar políticamente el imperio americano, que durante el siglo XVII permaneció por diferentes motivos bloqueado.

El criollo se convierte en la figura clave en el engranaje político y social americano.

Los Borbones y sus ministros (reaccionarios) inauguran estas reformas que van a controlar el poder del estado de las Indias.

Se articulan mediante tres medidas básicas:

-De orden administrativo: la mayor medida tomada fue la inauguración o apertura de dos nuevos virreinatos, Nueva Granada y Río de la Plata, inaugurándose un nuevo proceso administrativo en América. Esos dos nuevos virreinatos se hacen con el intento de controlar territorios que hasta entonces estaban olvidados por la administración española, que se había centrado en Nueva España y Perú, obviamente por sus riquezas naturales. Estos dos nuevos virreinatos hacen que España pueda controlar mejor administrativamente América.

-De orden militar: al mismo tiempo se crearon las intendencias, figuras encargadas del control de la hacienda pública y del ejército. Además, se pretende la creación de un ejército profesional, ya que hasta entonces el ejército había estado compuesto sólo por milicias.

En el siglo XVIII los primeros Borbones crearon los primeros regimientos. Estas figuras del ejército se crean con una idea más de control interno de las poblaciones que de fuerzas ofensivas del exterior. Estos regimientos se crearon no sólo para las campañas exteriores, sino también para controlar el sistema político y el interior del imperio (para reprimir y controlar el interior).

Esta figura del ejército está formada principalmente por la oficialidad, por españoles (también algunos criollos, aunque normalmente estaban en las milicias).

La administración acude al ejército como forma de controlar el Estado.

-De orden burocrático-fiscal: se dan diferentes reformas-

En primer lugar, un control exhaustivo de las llamadas "cajas reales" (las oficinas de hacienda, utilizadas para recaudar todos los tributos que recibía el estado) para pagar todos los gastos de la administración.

Los Borbones, para impulsar esa política de nuevos cargos burocráticos por el incremento de los virreinatos, para pagar el ejército y las diferentes autoridades y figuras burocráticas, reforman el sistema de tributos e impuestos, colocando nuevos impuestos, sobre todo a partir de la creación de la figura del intendente, que se encarga de que la gente para el tributo.

Se elimina la encomienda de servicio o trabajo personal, para que los indígenas paguen impuestos cómo tal, convertido recaudar más dinero.

La corona y España van a ser un número transportista de las mercancías para América. Se dan cuenta de que solos no pueden con la demanda americana. Por ello, tienen que controlar la aduana y esto implica un incremento de impuestos y nuevas creaciones. Esto va a llevar a un incremento de la burocracia (exclusivamente peninsulares, no se permite a los criollos dentro de la burocracia).

Ahora se nombran profesionales de la hacienda para la recaudación de impuestos. Son los oficiales reales, provenientes de la carrera burocrática peninsular, y que junto a ese ejército profesional con oficiales peninsulares, forman un tejido peninsular muy fuerte en oposición al grupo criollo, con la idea clave del control político de las Indias.

Los Borbones consiguieron articular por primera vez el continente americano, una articulación que iba desde México a Tierra del Fuego junto al Caribe.

Hay un control además a través de la creación en España de Secretarías (ministerios) que llevan el tema de América, como la Secretaría de Marina e Indias.

Hasta entonces, las dos grandes instituciones eran la Casa de la Contratación y el Consejo Indias. A partir de ahora se crea esa Secretaría de Indias, que ayuda a Consejo Indias para controlar el mundo americano. También se crean la Secretaría de Guerra, de Hacienda, etc. Son todos ministerios, a través de las cuales se articula el control América.

Al mismo tiempo se incentiva por parte de los Borbones el comercio entre España y América bajo control férreo de la corona, para evitar el contrabando que había sido ley motive en los siglos XVI-XVII.

Los Borbones recurren a una medida sin precedentes, la de legalizar el contrabando, permitiendo que se introdujeran mercancías extranjeras, pero a través de España y siempre pagando los impuestos. El auge del comercio va a dan lugar en América a la aparición de los Consulados, a imitación del consulado de Cádiz, como el consulado de La Habana, Veracruz, Caracas, etc., para que la corona, a través de los consulados y los comerciantes españoles que los controlan, pueda fiscalizar ese comercio y conseguir de ese importante comercio una renta considerable procedente de esos impuestos.

Dentro de toda esta serie de medidas los Borbones firman una serie de concordatos, mediante los cuales el control de la iglesia mediante el regalismo borbónico pasa por el estado.

Uno de los hechos más importantes es la expulsión de los jesuitas (muy importantes económicamente).

Esta reforma en el siglo diecisiete de la iglesia en América es importante y se produce un control mucho más importante de la iglesia por parte del estado.

También los Borbones dieron una serie de medidas para proteger los criollos, lo que favoreció aún más las sociedades de castas. Por ejemplo, se permite la entrada libre de esclavos a América, sin obligación de los Asientos.

Con una serie de reales provisiones o decretos a favor de los criollos, como conceder títulos de nobleza a los criollos más enriquecidos, se acentuó más la diferenciación de castas entre éstos y los peninsulares. Estas medidas se llevarán a cabo para dejar claro que el grupo favorecido de la corona eran los criollos y que ellos eran los más importantes frente a las castas "inferiores", negros, indios, etc.

La sociedad en América en el siglo XVIII

Es la sociedad que da paso a la independencia a finales del siglo 18 y principios del siglo 19. Estaba perfectamente jerarquizada y controlada desde el status de poder, de color y la procedencia.

Era una sociedad muy poco abierta, muy jerarquizada y los factores que marcaban el control, el poder, etc., no tenían nada que ver con los patrones que existían en la Europa de ese tiempo.

Presenta un orden colonial marcado por una sociedad de castas y estamentos mucho más que de clases.

-En la cúspide de la pirámide está la gran administración virreinal, el virrey y toda su "corte", aparte de todos los altísimos burócratas de los territorios de las Indias (gobernador, intendentes, oficiales, presidentes de audiencias, etc., además de obispos, arzobispos, etc.).

-En segundo lugar, está la alta clase criolla, de alta consideración social, provenientes de control económico de extensas zonas agrícolas. Esta clase tiene muy buena relación social con el grupo español (el más importante, el primero) y en muchas ocasiones está emparentado con ese grupo a través de redes sociales (matrimoniales).

-Después están las clases de comerciantes y mineros, que forman una especie de grupo normalmente opuesto a los criollos y en los que hay grandes fortunas.

Estos comerciantes van a ser los que suministren el capital a la clase criolla, porque la clase criolla no es burguesa, ya que la característica fundamental de la burguesía es la búsqueda de acumulación de capital en base a la plusvalía adquirida por sus obreros. Eso en América no se va a dar porque los criollos tienen esclavos e indígenas que no reciben salario, por lo que no reciben plusvalía sino que son plusvalía por sí mismos, por lo que la renta del capital no tiene ninguna relación con el concepto de burgués.

Además, la burguesía ansía tener dinero para obtener más dinero, le interesa el capital para tener más capital.

La clase criolla hacienda no buscan esto, no pretende tener más dinero, sino que busca el control de la tierra, que para ellos es todo.

La burguesía europea sí se asemeja más a los comerciantes, que además de esto, eran los de refraccionistas (los prestamistas) de los plantadores. Le venden su producción (el hacendado) a los comerciantes, con unas relaciones comerciales especiales, porque el comerciante le adelanta el dinero al hacendado, que a su vez se endeuda porque usa el crédito para gastos suntuarios principalmente. El comerciante, por ello, compra con antelación los productos.

El comerciante compra el producto al precio que le parece rentable y hacendado se lo vende porque tiene una absoluta y total deuda hipotecaria con él, porque no dispone de capital, por lo que es el comerciante en última instancia el más beneficiado, ya que además de colocar los productos, es el prestamista y controla el crédito de la plantación.

El comerciante español, con sus planteamientos del mundo de los negocios, es aquí, en última instancia, el burgués en su actuación.

En cambio, el criollo no tiene esa concepción del trabajo como acumulación de capital y no tiene tampoco la idea de control del crédito, que si la tiene el comerciante.

Los criollos tampoco relacionaran el concepto de poder con lo burgués. Para ellos el poder se orientaba al control de su espacio local. Esta forma de pensar es lo que da el origen o la base de los caciques y caudillos.

Se abandonó cualquier concepto "cultural" o modo de desarrollar la sociedad burguesa basado en la acumulación de capital y la influencia en las relaciones de poder (con este mecanismo obtiene beneficios y dádivas del poder).

A diferencia de lo que ocurría en el Antiguo Régimen, la burguesía relaciona el poder con los negocios. Busca que el estado no coarte la evolución económica mediante un recorte de las limitaciones hacia los individuos (liberalismo). Es difícil que esto existiese en América, porque indígenas y esclavos no eran proletarios. Para esto habrá que esperar al siglo XIX, ya que sólo avanzado éste se incorporará el indígena al mercado (antes sólo cohabitaban con la economía capitalista).

En cambio, como ya hemos comentado, el comerciante si es un pequeño burgués, pues se basa en una economía monetaria, el capital de los negocios, el control de los intercambios y el crédito. Esto le otorga otra visión cultural, distinta a la de los grandes hacendados. Por ejemplo, esto se ve en la diferencia de los grandes hacendados del sur y los comerciantes del norte de los Estados Unidos. La diferenciación se manifiesta incluso en los estilos arquitectónicos, artísticos, etc.

Bajo estos grupos, que representan el 2% de la población, se encuentra el 98% restante, la masa que compone las castas:

-Esclavos y mulatos libres: no son personas con el status de blanco. Son libertos, hijos de esclavos liberados por manumisión y coartación. Se dedicaban a oficios urbanos (por ejemplo el de zapatero).

-Indígenas: nunca fueron esclavos jurídicamente, pero fueron esclavizados. No eran esclavos para que pudiesen tributar. Su condición era muy variada y dependía de su grado de hispanización.

-Esclavos: no forman parte de la comunidad libre.

¿Dónde se ubican los blancos pobres?: esa población está difuminada. Hay una "corte" de criados de los grupos de la administración colonial. También hay otra parte en el ejército (suboficiales, tropa, etc.) alrededor del comercio también encontramos una gran cantidad de blancos, por ser normal que el comerciante español se llevase a América a sus sobrinos, primos, cuñados, etc., que llevaban una precaria condición de vida.

Los grandes comerciantes tienen también asistentes blancos. Es por esto que se incluyen dentro del grupo de blancos del 2%. En ocasiones, desde su precaria situación, llegaron a tener riquezas.

De toda esta sociedad, surge una idea, la nulidad de la sociedad civil. No hay una sociedad civil con influencia política, económica y cultural, porque o bien esa sociedad de blancos estaba insertada en las instituciones, o bien porque la mayor parte de la población se compone de castas, que no tenían acceso alguno a una posible influencia en los asuntos políticos, sociales, religiosos, etc.. No existía la posibilidad de efectuar una revolución burguesa como ocurrió en Francia e Inglaterra. Una sociedad con una gran masa de esclavos e indígenas sin derechos no podía efectuar una revolución burguesa.

A lo largo de la historia americana contemporánea el concepto de multietnicidad será esencial para la conformación social. El rasgo definitorio de su identidad es el carácter multiétnico: europeos, asiáticos, africanos, etc. Algo más destacado si tenemos presente que estos grupos no son originarios de América, sino que fueron fruto de movimientos migratorios entre los siglos XVI y XXI.

-La llegada de los europeos se debió a la conquista, colonización y explotación del nuevo mundo. El Caribe será paradigmático.

-Los chinos será masivamente en el siglo XIX, tras la abolición de la esclavitud, al igual que los japoneses.

En América Latina, al contrario de lo que dice Gilberto Freire, no existe una democracia racial. América es una sociedad dualista. No se puede entender la revolución mexicana, por ejemplo, sin el apoyo de indígenas y mestizos. Otro ejemplo de dualismo fue la guerra de secesión, confrontación de dos sistemas económicos. Lo mismo ocurre con la revolución cubana y con el gobierno de Chávez.

El dualismo es determinante sobre desarrollo político, social, económico y cultural. No es sólo un fenómeno económico (renta). Así, el blanco tiene una cultura opuesta a la del negro pese a que ambos sujetos puedan tener el mismo nivel económico.

El aporte blanco del s. XVIII: grandes migraciones europeas. Ahora se comienza a perfilar en América cómo va a quedar configurada posteriormente:

-América Central: es un mundo de mestizos e indígenas de segunda generación. Indígenas de primera generación quedarán pocos, y en todo caso, aislados.

-Caribe: es un horizonte negro; incluyendo a Venezuela. Esta población procede de la trata negrera.

-Mundo andino: está constituido por mestizos, con cierto aporte negro.

-Mundo vacío: constituido por Chile, Argentina y Uruguay actuales.

¿Por qué se configuró así? En función de su modo y relaciones de producción.

El mundo mexicano es el de la gran minería y hacienda; el modelo económico se puede sostener con mano de obra procedente de todo el territorio. La población aborigen era de cantidad y calidad para el tipo de trabajo requerido; el capitalismo en esta región no exige la importación de mano de obra.

En el Caribe por el contrario, no hay una mano de obra para emplear en la plantación esclavista. Por ello, los europeos llevarán 20 millones de africanos a poblar esos territorios.

En los Andes, también la minería-hacienda es la clave, por lo que hay el mismo modelo que en México. En determinados lugares y momentos del s. 16 llegaron a usarse esclavos negros en la minería, pero no tuvo importancia fundamental.

En cuanto a la América "vacía", el modelo productivo a fines del siglo 18 era de difícil integración en el mercado mundial. No tiene minas de relevancia ni productos tropicales para intercambios con Europa. El Río de la Plata es sobre todo un suministrador de productos pecuarios y agrarios a los centros mineros del alto Perú. Este mercado interno será importante porque los centros mineros eran un núcleo de demanda importante.

Sin embargo, el modo de producción tiene escaso acceso al mercado europeo. En Europa hay trigo, avena, cebada, vinos, carne, etc. Entonces el desarrollo de esta región sólo se produce a raíz del momento en Europa demanda productos exigidos por las nuevas condiciones tecnológicas. Así, a fines del s. XIX, el uso de buques frigoríficos europeos para la carne argentina fue fundamental. Por ello entre finales del siglo diecinueve y principios del siglo veinte se produce un desarrollo importante del modelo exportador agrícola. Este modelo necesitaba de un aporte demográfico europeo, que implantará un modo de producción en un hábitat propicio para el colono blanco. Esto ocurre en un momento en el que el racismo de los gobernantes del Río de la Plata prefiere el aporte poblador blanco.

Otras etnias como la china se asentarán predominantemente en la costa pacífica. Sin embargo, también llegaran a Cuba y Panamá. En los Estados Unidos trabajarán en la construcción de la red ferroviaria.

En el Caribe británico, hindúes, traídos a raíz de la prohibición de la trata negrera, será lo predominante. Incluso hubo un asentamiento de libaneses.

Los holandeses llevarán a grupos de indonesios, habituados al cultivo del azúcar, a Curaçao, Aruba, etc.

La consecuencia de todo ello será un Caribe multiétnico y multicultural.

Esto tendrá consecuencias muy importantes en el desarrollo histórico. El mundo mestizo crea una historia y un modelo político. Lo mismo ocurrirá con el modelo de la negritud y con el mundo blanco del Río de la Plata.

Cuando surge el concepto de Estado de los criollos, no se tiene en cuenta al negro ni al indio. Sólo en casos concretos se tuvieron presente los mestizos. Sólo se consideró al blanco en la creación del estado, siendo la excepción José Martí, que vio la imposibilidad de crear una nación sin integrar a todos los integrantes del territorio. En la actualidad esto se intenta practicar en Cuba y Venezuela. En la revolución mexicana se intenta también integrar a los indígenas. Hasta estos casos no tuvieron indígenas y negros ningún tipo de garantías.

La corona es la representante en dentro del orden jerárquico. En la crisis de la misma con la llegada de Napoleón, el vacío de poder permitió a los criollos optar a diferentes posiciones políticas.

Sin embargo, el prestigio monárquico era tal que el propio san Martín propondría un gobierno monárquico independiente en las Indias. Según sus intereses, los criollos tenderán al realismo o al bando patriota (el principal bastión es Perú).

Los negros e indios quedarán al margen de la sociedad blanca criolla. De ahí su indiferencia ante las guerras de independencia. No será hasta la segunda mitad del siglo veinte cuando accedan al poder los indígenas y negros (en Cuba).

Por otra parte, los modelos políticos que se implantan en los Estados americanos tienen influencia de Europa o los Estados Unidos. Habrá que esperar a Evo morales o Chávez para que se aprecien ciertos cambios, en muchos casos no comprensibles para los analistas europeos. Un ejemplo claro de ello es la revolución cubana, que es más un movimiento nacionalista que comunista. Hay una disociación entre "pueblo" y clase dirigente.

El "populismo", al no existir pequeña burguesía, es el único medio para algunos miembros de acceder al pode, desde la revolución burguesa. En América no existe la dialéctica burguesía-proletariado. Sólo hay una oligarquía y una enorme masa de desposeídos. Es imposible efectuar una revolución burguesa en éstas condiciones.

La independencia sólo fue el paso de una colonia a una neo colonia, controlada económicamente por Europa o los Estados Unidos. Esto provoca la huida de riquezas, de capital, que provoca a su vez el subdesarrollo en América Latina. El capital sale de estos países porque la burguesía depende de las inversiones extranjeras, que en último término son las que detraen el capital de América Latina.

El aporte afroamericano: el término afroamericano se originó en los años sesenta del siglo veinte, como consecuencia de la lucha por los derechos civiles de los negros en los Estados Unidos, y el movimiento descolonizador en África. Surge un concepto de la negritud, que está influencia por el movimiento haitiano del siglo XVIII.

Hasta los años sesenta, en los Estados Unidos se había sido una política de segregación. A partir esta década, los movimientos políticos, sociales y culturales, de inspiración haitiana, reivindicarán a lo negro (el "poder negro"). No obstante, la intelectualidad francesa ya había tratado, a nivel literario, el tema de la negritud.

En Santo Domingo y Cuba se eliminó la cultura del negro, si bien en el segundo caso esto obedeció a que se pensaba que la revolución había extirpado diferenciaciones raciales. En Puerto Rico, la influencia de la cultura norteamericana creó un racismo fuerte. Será en Jamaica y, paradójicamente, en los Estados Unidos, donde el movimiento de la negritud se desarrolle.

A partir del siglo XVIII la trata negrera se hará fundamentalmente en América Latina, debido al desarrollo de la plantación en el área del Caribe. A medida que la demanda europea aumente, la necesidad de esclavos será mayor.

La trata, es un negocio muy lucrativo para las potencias europeas. Es la actividad que más beneficios proporciona y que une tres continentes, e incluso muy a fines del siglo 18 conecta con la Indias. Será clave para el desarrollo de la revolución industrial inglesa.

Los orígenes de la trata están en la expansión de los europeos por los archipiélagos atlánticos, donde las plantaciones de azúcar, demanda en Europa, ofrecía grandes posibilidades para un cultivo antes minoritario. Como el precio era alto, portugueses, españoles e italianos llevarán a estas islas la caña (originario de la Indias). El problema fundamental es la falta de mano de obra, ante el descenso de la población nativa de las islas. Los portugueses, que intervienen en África, se dedicaron entonces a llevar esclavos africanos a las islas atlánticas.

La expansión de la esclavitud llegará a América. Aquí se dedicaron al cultivo de la plantación. Sin embargo, España quedará un tanto al margen de la trata, y serán ingleses, franceses y holandeses quienes la desarrollen en el Caribe.

A medida que avance la trata, la presencia del libro se hará evidente. Un ejemplo claro está en Haití, donde había a mediados del siglo XVIII 600.000 esclavos y 30.000 blancos.

A medida que España se incorpore a la expansión del comercio ultramarino en la segunda mitad del siglo XVIII los territorios de la América española verán la llegada masiva de los esclavos negros. Hasta entonces en los territorios coloniales españoles la esclavitud negra había sido escasa. Además, en un primer momento el impacto no fue tan fuerte como en las colonias inglesas, por ejemplo, puesto que ya existía en las colonias españolas un fuerte asentamiento blanco.

Será en el siglo XVIII cuando se asiente masivamente el negro en la plantación americana. Así, la trata tendrá consecuencias fundamentales en África, Europa y América.

En África, supone un gran desplazamiento de etnias desde sus lugares de origen. La razón son las cacerías que los reyezuelos africanos hicieron sobre otras tribus. Esto provocó el desplazamiento de tribus del litoral al interior. Por ello, se deberá no razones culturales sino económicas. Antes había existido esclavitud por razones culturales, para quitar posibilidades de desarrollo a tribus enemigas (arrebatar mano de obra y población fértil). Lo que hace el europeo es introducir un concepto nuevo, el de "el mercado de esclavos". Se cambian esclavos por productos europeos (armas, alcohol, ropas, etc.). Esto no existía en África. Los reyezuelos africanos entrarán en este intercambio buscando mayor poder sobre las tribus vecinas.

A medida que estos reyezuelos hagan razzias al interior africano, las consecuencias serán desastrosas. Hoy día, los desplazamientos de tribus se deben a este fenómeno. Se produjeron invasiones de tribus al interior, como consecuencia de la huida de la trata. Además, es el génesis del imperialismo europeo. Desde las factorías de esclavos nacerán núcleos de penetración europea al territorio africano. Las consecuencias demográficas también serán muy importantes, ya que desaparecieron del continente africano 20 millones de sujetos jóvenes.

Las consecuencias de la trata en América fueron también importantes. Todo lo que es el mundo de la negritud procedió de la trata. Los actuales negros americanos tuvieron antecedentes esclavos. Este aporte africano es fundamental para comprender la América actual.

Lo mismo ocurre con la plantación. Sin ellos las islas del Caribe no se habrían colonizado, porque a los españoles no les interesaba. Incluso Cuba y Santo Domingo habían pedido el interés frente a la América continental. Un ejemplo de ello es Potosí, que llegó alcanzar 160.000 habitantes, muchas más de los que tenía Santo Domingo.

La repercusión de la trata en Europa llegó a tener tal importancia como fenómeno mercantil que sobrepasa la propia actividad de proporcionar mano de obra a las plantaciones americanas para convertirse en un negocio y en uno de los factores más importantes de acumulación de capital para Europa en el siglo XVIII.

Uno de los factores más importantes es como la trata negrera, a través del comercio triangular llegará a unir las economías de tres continentes y es un factor clave para entender las revoluciones industriales en Europa, principalmente la de Inglaterra.

El aporte de capital de la trata negrera se convierte en Inglaterra en un factor vital para su revolución.

España también participa en la trata, aunque no directamente, sino a través de los asientos. Cuando los británicos declararon abolida la trata (no la esclavitud), España interviene más directamente, aunque con menos fuerza e importancia que Inglaterra, porque su economía no se lo permitía.

En Inglaterra, en función del comercio negrero se desarrollan una serie de actividades industriales muy significativas, como la construcción a gran escala de barcos específicos para llevar a negros, los cuales se fabrican con características propias para "almacenar" en el menor espacio posible el mayor número de negros.

El desarrollo industrial se "activa" principalmente gracias a los astilleros, que además son una fuente importante de creación de empleos, tanto para construir los barcos como para temas subsidiarios. Se activan también las industrias de armas, muy demandadas en África. También se activa la industria de destilerías, ya que el ron y la ginebra son también muy requeridos en África. Igualmente se desarrollan las industrias textiles con el mismo propósito.

Todo esto significa que la actividad industrial en Inglaterra comienza a incrementarse por esa demanda africana. Esto provoca que haya una activación del empleo, de las rentas derivadas del empleo, etc. También implica la inversión de capital en ese tipo de actividad por lo que se acelera el proceso crediticio, ya que se crean bancos y casas de préstamos que financian las actividades.

De ahí que se creen las compañías de comercio por acciones, donde hay capitalistas que invierten capital para la producción de productos para la trata negrera. La más conocida es la "compañía de los mares del sur".

En las compañías por acciones invierten desde la corona hasta la burguesía, que de en estas compañías posibilidades de enriquecerse.

Por ello, vemos un incremento de la industria y también un incremento de la renta. A la vez vemos que todo esto es un gran paso para la burguesía que comienza una época de negocios en África.

Esos productos se llevan a las costas africanas, donde los agentes británicos de estas compañías cambian esos productos por esclavos, introduciendo de esta manera en África un comercio desigual, en tanto en cuanto que esclavos hay muchos, por lo que los precios son bajos. Como la demanda de esos artículos europeos es muy alta y como el proveedor es europeo, se da un intercambio desigual entre ambas partes (esclavos hay muchos, fusiles hay pocos). Por ello las condiciones son magníficas para los europeos, ya que el negocio en África está asegurado.

Los agentes reciben los productos que llegan de Europa y los venden a los africanos en función de la demanda de los esclavos que hay en América.

Cuando hay mucha demanda se envían muchos esclavos y cuando hay poca demanda en América se envían pocos. A la espera de ser enviados a América, los esclavos son almacenados en las costas de Dakar, en "almacenes", para mantener siempre alta la demanda de esta manera Gran Bretaña colocar toda su producción con un valor añadido "extraordinario".

Los agentes de las compañías tienen a su vez otros agentes, africanos, con los que comercian y tratan. Se cierra aquí, ya en África, un circuito con ganancias espectaculares.

Después los esclavos son llevados al Caribe, donde también son muy demandados, porque no existen, y son necesarios porque hace falta mucha mano de obra para las plantaciones. Si no hay mano de obra no hay producción, por lo que es muy demandado.

Como los esclavos son muy demandados y los plantadores tienen gran cantidad de azúcar, tabaco o algodón, etc., y esos productos son hechos para ser consumidos en el exterior, en Europa (tienen que sacar obligatoriamente su producción, ya que su principal es ser exportada a Europa), los agentes de las compañías en el Caribe consiguen cambiar grandes cantidades de esos productos por esclavos, fijando un precio a esos productos ultramarinos, que es el que decide el comerciante o agente negrero y no el productor, porque si no acepta el precio que impone el agente no consigue los esclavos, y sin los esclavos no obtiene la producción necesaria.

Por ello el esclavo, ya en América, vuelve a tener un precio enormemente importante, muy superior al que se obtuvo por él en África, y a cambio se obtienen productos a un precio extraordinariamente menor del que se podría obtener de forma "normal".

Además de esto, los productos que llegan a Europa intercambiados por negros adquieren en el continente europeo un precio extraordinariamente superior ya que además llegan sin procesar (sin elaborar), por lo que se manipulan los productos (se trabaja el azúcar, el tabaco, etc) y se venden preparados y aptos para el consumo.

Por todo esto la trata fue uno de los negocios más rentables de la historia y por este motivo la trata no se acabó hasta muy avanzado el siglo XIX.

Este es el conocido como “comercio triangular”.

(1) Venta de negros (2) Plantación

(3) Producción

y venta.

Este comercio triangular, de gran repercusión en Europa va tener consecuencias importantes para el crecimiento de las economías europeas y también en su proyección (para después hacer fortísimas inversiones en las plantaciones americanas y obtener más beneficio, más capital.

EL PROCESO DE INDEPENDENCIA

CONFORMACIÓN ÉTNICA

Si entendemos por conquista la total sumisión de la población indígena, esto no se consiguió plenamente por la corona española. Incluso hoy cientos de miles de indígenas no se incorporan al concepto nacional. Además, la conquista se redujo a determinados núcleos geográficos, y hubo zonas que, por su pobreza, no fueron incorporadas. Desde el siglo XIX ni el castellano, ni la forma republicana ni el concepto religioso cristiano han llegado a grupos de población indígena. El indígena ha vivido bajo sus normas económico-sociales.

En el siglo XIX la corona había sometido al indígena a la explotación como mano de obra y lo había intentado evangelizar y controlar militarmente. Entre españoles e indígenas no existió una mutua comprensión: el español no pudo aportar una norma moral que aceptasen unos indígenas que nunca comprendieron el proceder y las aspiraciones de los conquistadores.

Así las relaciones fueron una carrera de hechos lamentables: la marginalidad, exclusión y vejación indígena; la no adecuación moral europea para la explotación de los indios, etc.

Los indios huyeron de la integración conservando sus usos socioeconómicos y culturales. Incluso los pueblos se conformaron habitacionalmente como en época prehispánica. Éste aislamiento nos permite hoy conocer las comunidades campesinas que no aceptaron el modelo europeo. Es precisamente éste aislamiento el origen de la resistencia campesino-comunal (ejemplo de Chiapas).

Esas comunidades campesinas no se adaptaron al mercado europeo y su sistema de trabajo. El indígena trabajaba para su subsistencia solamente.

El golpe en la comunidad indígena fue muy fuerte demográfica, política y culturalmente, ya que perdieron a sus jefes político-religiosos y su fe en sí mismos. Los españoles les llevaron a perder su estima, los calificaban de salvajes indolentes. Sin embargo, esto era inevitable ante la explotación excesiva de los europeos (militar, repartimiento, espera). Con ello se buscaba destruir al indígena para crear un nuevo sujeto al servicio del europeo (esto ha sido siempre así en las culturas dominantes respecto a las otras).

El indígena incorporado a la hacienda podía conservar algo de su organización comunitaria, pero fue poco, puesto que hubo de adaptarse a la convivencia del europeo en un plano de explotación elevado. Era un estado intermedio entre la comunidad campesina y la explotación plena.

Los que se vieron trasladados a ciudades y minas en calidad de peones dejaron de ser indios, obligados por el modelo conquistador, perdiendo su idioma, la forma de vivir y actuar, sus formas religiosas ancestrales, etc. Fue una aculturación en condición de inferioridad respecto al europeo.

De todas formas esas comunidades, en ocasiones, huyen hacia la montaña y la selva como forma de rebelión (su arma principal para no ser conquistado fue principalmente el aislamiento, rehusando a comportarse como europeos mediante el retraimiento y el silencio; el mejor modo de lucha era la soledad respecto al europeo).

El resultado de todo esto fue una sociedad dual: una nación y una cultura dentro de otra. América en la independencia, en su vertiente indígena, es dual: el indio ni participa ni quiere participar porque sería su destrucción frente a una cultura material superior (no se entenderán los diferentes procesos sin entender esta dualidad).

Ni siquiera algunos procesos revolucionarios se logró. La resistencia psicológica del indio al español fue uno de los fenómenos más sorprendentes de la historia humana, adquiriendo rasgos de suicidio colectivo. Esto habría hecho del indio un mal latinoamericano. La reivindicación de lo indígena es un reto entre estos países. Supone cambiar la historia que se ha hecho desde el siglo XVI. El indio no es, ni desea ser, a principios del siglo XIX, blanco. Tiene claro quién es él y quién es el blanco. Este último es quién gobierna, recauda tributos y explota. Por tanto, no puede haber comprensión mutua, pese a que blanco e indio deben convivir sobre un mismo contexto geográfico, por lo que no se mezclan socialmente. Las uniones nunca son legales (matrimonio), sino que proceden de una "lógica sexual" y no "social". Todo proceso de fusión en América ha sido en base a la desigualdad, y esto ha redundado en la perdurabilidad.

No ha habido ningún proceso de fusión entre blanco e indígena, aunque sí ha habido mayor integración en la ciudad que en el mundo rural.

El indígena se encuentra en mayoría, y esto hace que el problema dual crezca más.

La realidad es que el elemento indígena es hoy una de las realidades sociales más conflictivas.

No se sabe a ciencia cierta cuántos indígenas hay en América latina, porque no existen censos. Depende, en cierta medida, de lo que consideramos como indígena. Se puede calcular en cifras muy generales, que hay unos 50 millones de indígenas, los cuales cada vez tienen más conciencia política, social y cultural, aunque siguen siendo un grupo excluido.

Uno de los fracasos más importantes de España fue el tema de la comunicación, porque no se habla castellano, y aún menos en sus hogares, donde utilizan su lengua. En México hay estudiados 77 lenguajes diferentes. Existen indígenas que si dominan el castellano, pero hay pocos europeos que dominen su lengua indígena. Las lenguas comunes de Latinoamérica han dado lugar a estudiar y proteger las lenguas prehispánicas.

Ser indio significa no ser europeo. La cultura prehispánica está muy viva, se estudia mucho, pero como algo sociológico, no habiendo un sentido de humanidad, lo cual significa un tremendo error, ya que hay que ser capaces de integrar al indígena para que las naciones se homogenicen y tengan un concepto de nación.

El mestizo

Es un subproducto de la conquista (no del amor), nacido en su mayoría de la violencia. No obstante es importante para entender el país, porque mestizaje ha habido en toda América. Es una figura muy interesante, singular; es el más racista de todos, el factor dominante en toda América latina, es una etnia nueva, una figura que nace con la conquista.

Nos habla de que el dominio colonial no fue capaz de mantener esa separación tan exigente que pedían las leyes. Por ejemplo en España para poder viajar a han Nuevo Mundo había una serie de exigencias, como limpieza de sangre, pero realidad eso no se cumplió.

La figura del mestizo siempre ha sido observada por dominantes y dominados con recelo. Era considerado con las malas cualidades del español y del indígena. Más de un sociólogo de principios del siglo veinte ha reseñado que las bajas realizaciones de Latinoamérica se deberían a ese híbrido social, incapaz de captar lo importante del europeo y el indígena (Carlos Octavio Bunge).

Independientemente de esto, el mestizo/mulato es un ser perturbado individualmente, en una sociedad colonial tan jerarquizada, ya que es considerado ilegítimo (fue educado por su madre indígena o negra, pero era consciente de que no era ni una cosa ni la otra). Su escala de valores estaba dislocada entre el mundo paterno y materno. Carecía de una tradición de un lugar y unos principios de una comunidad.

Su existencia por tanto era complicada; no quería pertenecer al mundo dominado sino al dominante, pero no podía. Tampoco quería aislarse como indios o negros.

Su aspiración a fines de época colonial era la de vivir en el mundo del blanco. Éste o no lo aceptó o, si lo hizo, fue marginalmente.

En la independencia el mestizo/mulato luchó al lado de los criollos, pero siempre de modo subordinado, logrando sólo los grados medio-bajo de la oficialidad.

En el proceso de independencia el mestizo, en todo caso, fue fundamental. No va a adoptar nunca la defensa del indígena, ni pretenderá llevar la cultura indígena al poder, ya que reniega de su pasado. Se situará a favor de realistas o patriotas, sin patrocinar un cambio social en las aspiraciones indígenas. El mestizo en la independencia no actuará como fuerza independiente, sino que apoyará siempre al blanco. El problema es que éste lo rechazará y no lo aceptará como líder. Esto explicará la posterior reacción del mestizo y el mulato.

En definitiva, tras la independencia buscará crear una mejor situación social y enriquecerse a expensas del indio, de despejarlo de la tierra y en intentar, en alianza con el blanco o en oposición con él, alcanzar unas cotas de poder que esa sociedad no le había ofrecido.

Integración del negro:

El negro es producto de la trata. Llegaron 20 millones de esclavos a América. Desde el punto de vista de la integración, se puede analizar como el negro era oposición al indio.

El negro sincretizó más con su amo blanco. De hecho la cultura africana en América Latina es sincrética.

Esto procede de:

  • la esclavitud, porque negro era esclavos, cosa que el indígena no, que podía ser explotado al máximo, pero no era esclavo.

  • Porque el negro no es de América, sino que viene de fuera.

  • No hay una sola cultura del negro en América, sino que llegarán muchas culturas negras a América, de todas las etnias y de todos los rincones de África.

  • Por ello, el negro crea una cultura propia nueva en América, la cultura afroamericana, y para llevarla a su máximo desarrollo y creatividad, la sincretiza con el blanco. Ejemplos representativos de este sincretismo son el idioma y la religión.

    La religión que existe no es puramente la africana ni tampoco la católica, sino que es una mezcla, que se ha llamado santería en Cuba, Budú en Haití, etc, que procede de un universo ético de la mezcla de los dos.

    La lengua también es sincrética. Por ejemplo en Haití es mezcla del africano y del francés.

    Su modo de conservar la religión es sincretizandola con la católica (porque el blanco no le permite la suya propia).

    En cuanto a la liturgia, para el negro el sacerdote es sustituido por el Babalao, un sacerdote de la religión Yoruba, que es quién pone en relación al hombre con el Dios.

    En el sincretismo, el negro, para sobrevivir culturalmente, se sincretiza con el blanco.

    Las cofradías, por ejemplo, que es una especie de sindicato de defensa de los intereses de los hermanos de las cofradías, era una organización donde se integraban los negros.

    También se crean los cabildos afroamericanos, que son reuniones de esos libretos (ya no hablamos de esclavos, al igual que tampoco hablamos de esclavos en las cofradías), que en su intento de seguir existiendo como personas se unen culturalmente. Son instituciones que defienden sus intereses frente a los blancos, organizaciones jurídicas y administrativas.

    También conservan su idioma y donde más se ve esto es en Haití o en las colonias holandesas. Lo mismo que el inglés que se habla en Jamaica o las islas británicas también es mezclado. Lo que llama más la atención es el caso de Haití, el creol, idioma sincrético con el francés de los siglos XVII y XVIII.

    También conservan la gastronomía y el vestido mediante el sincretismo. Hay una gastronomía afro en América, como la yuca; también la bebida es diferente, ya que toman Ron y aguardiente en contraposición al vino que beben los españoles.

    En definitiva, todo es sincretismo, y hoy no se puede entender América sin este sincretismo afroamericano, y todo ello en contraposición al indio, que se aisló como forma conservar su identidad y gracias a ello lo consiguió, encontrándose islotes de cultura indígena aún hoy.

    En definitiva, lo que hemos hablado del indio, el negro, el blanco, etc., nos viene a hablar de los prejuicios raciales, que son altísimos desde el punto de vista social, económico y cultural, determinados tanto por el color como por la situación social.

    El racismo en América implica un método perpetuo de actuación, como absoluto y total movimiento de larga duración, a lo largo de toda la historia y que define la dinámica social y la dinámica histórica de la vida.

    Las oportunidades de un negro o un indio, pese a lograr riquezas, educación, instrucción, etc., para llegar a la vida social y para distinguir socialmente, son más complicadas que para un blanco.

    La distancia que hay entre un negro y un blanco en la sociedad latinoamericana es tan grande que no hay ninguna posibilidad ni política, ni económica ni social que pueda salvarlo. La distancia es tan fuerte que es imposible superarla.

    En Estados Unidos en los años 60 todavía había diferencia racial, en universidades, colegios, autobuses, salarios, etc., diferenciados para blancos y para negros, y esto pese a ser la sociedad más desarrollada del mundo.

    De esta manera, la estructura jerárquica de la sociedad latinoamericana, la tradición aristocrática estamental, el modo en que la gente se agrupa formando sectores sociales, etc., todo esto, viene marcado en parte por ese concepto racista de que negro o indio siempre van a ser inferiores por mucho que asciendan socialmente, y que están unidos a tres siglos de esclavitud y dominación y que la diferencia entre clases altas y sectores populares, además de por el hecho económico, también viene motivada por esa diferencia que implica el pensamiento racial.

    Eso hace que el racismo sea otra forma de diferenciación social y que además sea la coartada usada por el explotador para seguir manteniendo explotadas a muchas personas. Es una coartada ético-moral.

    Este es un concepto ampliamente difundido en América. Esa diferencia se da incluso entre el proletariado blanco, porque el proletario blanco, dentro de las condiciones tan lamentables en las que vive, mira hacia abajo y ve a gente más pobre que él, y la única forma que tiene de auto estimularse es saber que hay gente más pobre y esclava y por ello en muchas ocasiones el proletario blanco es más racista que nadie.

    Es muy difícil introducir en una sociedad tan prejuiciada una democracia básica donde todos sean iguales ante la ley, donde no haya diferenciación racial.

    Es difícil entender una democracia en una sociedad tan jerarquizada y tan diferenciada racial y socialmente. De hecho, las constituciones que se hacen en América son para blancos y no amparan a las minorías. Un ejemplo de ello es la constitución de 1976 de Estados Unidos.

    Por ello, desafortunadamente la democracia es coartada en América, por todo eso que significa el racismo, y esto hay que tenerlo en cuenta para analizar toda la sociedad, la economía, etc.

    CONFIGURACIÓN DE AMÉRICA EN LA INDEPENDENCIA Y POST INDEPENDENCIA (S. XIX)

    La rebelión que forja la América independiente fracasará en su intento de cambiar la estructura política y social de América Latina. Hay quien dice que no lo intentará siquiera porque esa oligarquía criolla que se revela frente al gobierno peninsular no tenía idea de cambiar las estructuras.

    Es cierto que muchas cosas cambiarán como consecuencia de la independencia, pero en general se mantuvieron esas estructuras neo coloniales.

    La herencia colonial gravitaba tanto sobre el continente, que los criollos o no quisieron o no pudieron fabricar una nueva realidad.

    Todo es así en tanto en cuanto los conceptos fundamentales en cuanto a política en la colonia no cambian, como el autoritarismo, las jerarquías y por supuesto el modelo económico y el modelo social, que continuarán plenamente vigentes en función de toda esa tradición que no quisieron o no pudieron cambiar. El autoritarismo proveniente de esa política colonial venía planteando porque toda ley refrendada por la corona obligatoriamente no tenía contestación (no podía tenerla) popular, porque "yo el rey" era la máxima fundamental con que las leyes se escribían y ejecutaban. Y este sentido de la autoridad unipersonal, central, va a seguir siendo "ley motive” de la América latina de la independencia y la post independencia.

    El pueblo americano no había tenido participación en el desarrollo y ejecución de la ley ni la iba a tener en la formación de un cuerpo jurídico que administrase la ley en América Latina.

    Es más, la ley secundada por el rey le daba un puesto a toda la sociedad. Todos tenían unos deberes exigibles por la ley en nombre del rey. Todos aceptaron el principio de que la voluntad del rey era la suprema ley de la nación.

    El símbolo de la autoridad real permanecía sagrado, pese a las críticas. El rey, pues, no tenía competidor. Por ello, las revueltas se definían como "abajo el mal gobierno, y viva el rey".

    La propia iglesia, es una institución que marca en América la ideología y los principios políticos, puesto que tuvo el papel concedido por la corona de vigilar estrechamente la moral cívica y política de la sociedad.

    La iglesia, gozaba de un puesto definido dentro de la sociedad por la concesión del patronato a la corona, por él que el rey estaba por encima de la iglesia, además de estar por encima de la ley. Era la verdad política absoluta.

    ¿Qué significa en América la desaparición del rey?

    Significa la desaparición del sistema, porque el rey define el sistema.

    Al desaparecer la figura del rey desaparece el pilar básico del sistema político legislativo en América.

    Esa pérdida del símbolo de autoridad universalmente aceptado significa la pérdida no sólo de la máxima autoridad política, sino también moral, de tal manera que los movimientos de independencia se hacen sobre la base jurídico-política real.

    Como las Indias pertenecen a la corona, al no existir corona, es perfectamente legal que los criollos no acepten a España. Están legitimados a revelarse contra el nuevo gobierno, porque las leyes que mueven a ese sistema político son dadas por la corona, porque las Indias eran dominio de la corona y no de las instituciones.

    ¿Cómo se sustituye el orden legal, la autoridad?

    Esa autoridad y esas leyes en la nueva etapa deben ser llenadas por algo, y obviamente debe ser por el poder americano, que una vez desaparecida la figura del rey son los criollos, que son el poder porque tienen el poder económico.

    El criollo es el que detenta la mayor parte de la riqueza de América, es el que tiene el poder económico, frente al español, que posee el poder político.

    Se establece aquí una dialéctica entre el poder político y el poder económico, que habla del poder económico como sustentador de una base jurídico-legal constitucional.

    El criollo acude a las doctrinas de la época, y no pretende suplantar el poder del rey, sino que desarrolla un cuerpo teórico basado en los principios de la época, como liberalismo, conservadurismo, republicanismo, federalismo, etc., con influencias de la política de la época, como Francia, la revolución norteamericana, etc., y se introduce un nuevo concepto político, totalmente prestado, que sólo está escrito en las constituciones, y no hay ni tradición en América ni hay una sociedad formada y preparada para ese cambio de la monarquía al nuevo régimen.

    En América no hay revolución política, ni revolución industrial, ni desarrollo de la burguesía, ni cambio de mentalidades, sino que se toma prestado el sistema europeo para reemplazar el autoritarismo del rey, pero sin una base social que sea capaz de crear el cambio.

    En América lo que hay es el autoritarismo (el rey), colonialismo, una sociedad de castas, etc., y un orden económico totalmente colonial (no hay revolución, burguesía, progreso ni cambio social). En definitiva, la independencia es "un prolongado, confuso y en muchos aspectos contradictorio proceso histórico", que en cada lugar adquiere una forma diferente.

    En México hay una revolución popular, llegando Iturbide a rey.

    En Argentina hubo otra realidad diferente.

    Bolivia intenta otra rebelión, muy liberal frente a los principios conservadores.

    En definitiva, cada parte del continente hizo la guerra a su manera desde 1810 a 1824.

    Por ello Simón Bolívar murió camino del destierro diciendo "América es ingobernable, los que han luchado por la revolución han arado el mar".

    El regionalismo es de dónde sale los caciques. Había una sociedad jerarquizada y Bolívar, una persona que se adelantó a su tiempo, se dio cuenta de que la fortaleza de América estaba en la unión del continente, y para ello reunió el primer congreso hispanoamericano, que fue boicoteado por los Estados Unidos. La idea central de su proyecto era intentar la unión de todas las oligarquías criollas, la necesidad de unir América. La idea era liberar América por completo, manteniéndola unida. Hacer lo que él llamó "la gran Colombia". Se dio cuenta de que los regionalismos no eran buenos. Quería que América Latina fuese un gran estado. Bolívar se dio cuenta de que la presencia norteamericana no permitía que América Latina se desarrollase por sí sola. De hecho, es impensable estudiar la historia de América si la presencia de los Estados Unidos.

    La historia de América Latina es la historia del capitalismo y la lucha de clases, tanto a nivel interno como externo.

    La teoría centro-periferia está basada en relaciones desiguales. El imperialismo ha hecho desarrollase el centro sobre la periferia; es imposible que un país que se dedica exclusivamente a producir azúcar pueda hacer la revolución industrial.

    Caudillos y caciques

    Los caudillos y caciques son productos directos del concepto de regionalismo y lo fuerte que es en América latina la presencia de los regionalismos frente a los gobiernos centrales. Esto es lo que en última instancia desarrolla y da importancia al papel de los caudillos.

    Esto normalmente se produce porque el poder está muy asociado al poder o control de la tierra (el que controla la tierra normalmente controla el poder).

    Esos regionalismos tienen mucho que ver con lo que significa el orden jerárquico. Difícilmente podemos hablar de clases sociales en América, sino que tenemos que hablar de castas, por lo que es difícil la formación de clases sociales. Esa jerarquía, procedente de la tierra, unida al regionalismo, va creando a "los señores de la tierra" que tienen un control de la tierra y también de las capas populares. Ese control de estos señores de la tierra en un determinado espacio va a lugar a la formación de esos caudillos y caciques.

    Estos caciques siempre tuvieron mucha influencia en el orden político de Latinoamérica. Incluso grandes familias llegaron a ser presidentes de las repúblicas forjando su poder desde el regionalismo y ascendiendo después al gobierno central.

    Esta entrada en escena de los hombres fuertes del regionalismo está vinculada a la crisis del estado que se plantea a raíz de la independencia. Este estado estaba centralizado por los españoles (aunque sólo estaba centralizado ficticiamente porque el control efectivo era de los criollos, de los grandes señores, que controlaban el poder económico), que controlaban el poder político.

    Los señores de la tierra, por su parte, tenían una total inmadurez política, porque los españoles no les habían concedido cargos de la administración. No habían tenido nunca una participación efectiva en la política. Esa cuestión se ha planteado por determinados historiadores como un retroceso y una vuelta a estructuras políticas elementales a raíz de la caída de los españoles y su administración.

    El vacío institucional y burocrático dejado por los españoles llevaba a una forma de gobierno señorial de raíz política muy elemental y arcaica.

    Por ello, la caída del régimen administrativo español no dio entrada a un gobierno criollo capaz de seguir desarrollando un nivel político de la misma talla, sino que da lugar a la entrada de señores y caciques que hacen que el poder, el gobierno y la política sean mucho más arcaicas.

    El cacique es un hombre económicamente muy poderoso, principalmente en la hacienda, que domina en su región gracias a vínculos muy antiguos, en un clan familiar y con toda una red de influencias clientelares. Este cacique es un punto principal para entender la política colonial. Es un personaje singular desde el punto de vista sociológico, porque puede ser una persona muy instruida, como mucha formación, o puede ser un analfabeto con poca idea sobre lo que significa el control social, el poder y donde su relaciones con los indígenas o sus antiguos esclavos adoptan una forma de servidumbre o vasallaje, algo impropio de las ideas políticas del siglo XIX.

    Sin embargo, el cacique es la persona que la historia coloca en América latina como la persona de transición entre el colonialismo y la independencia. Será el que incorpore a América el orden moderno al proceso liberador, a la independencia.

    Este cacique mantiene las órdenes del gobierno central pasandolas por el filtro que considera necesario.

    Las órdenes que le vienen de la presidencia de la república las desarrolla en función del grupo social en el que está implicado. Las va a desarrollar y adaptar dependiendo de dónde se encuentre y del lugar que ocupa desde el punto de vista económico y social en la región.

    Por otro lado, jamás le va a dar idea al gobierno central de debilidad. Va a permanecer con una actitud de fuerza, en una especie de dialéctica de juego de poderes. Es una dialéctica difícil, que influye en el desarrollo de un orden político nacional.

    Estos caciques, y la imagen que generan en el siglo XIX, están siendo desplazados hoy por los notables económicos, barones, con los que el gobierno central tiene que contar.

    Estos caciques pueden llegar a convertirse en caudillos sobre todo cuando al cacique se le une un poder militar, es decir, que además de tener un control económico, por circunstancias de las guerras, se ha convertido en un jefe militar, y tiene su propio ejército controlado por él, que no depende del gobierno central, financiado, armado y controlado por él mismo, partidas de militares que están a su servicio (los Somoza, Pancho Villa, etc.). A veces son sus propios indios o esclavos los que conforman este ejército.

    Estos caciques militarizados tienen más fuerza que el cacique normal, porque llevan a adscrito un poder militar.

    Estos caciques, pese a lo que se pueda pensar, se convierten en grandes liberales, porque ven en el federalismo y liberalismo la forma de no estar tan controlados por el poder central, porque la voluntad popular que ellos apoyan la necesitan para su función de poder. La voluntad popular es la de sus esclavos, sus indios, etc., que tienen que votarlo si o si por obligación.

    Se suele entender ese apoyo como obligatorio para que el cacique controle el poder de la región frente al gobierno central. Por ello, la mayor parte de las repúblicas hoy son federales, porque este cacique no va a permitir que se le quite su poder.

    Hay quien plantea la idea de que el presidente de la república tiene que ser el cacique de los caciques, el caudillo de los caudillos (Páez en Venezuela, Porfirio Díaz en México).

    El presidente de la república se coloca en la cúspide de una red de clientelismo y se convierte en un gran caudillo de caudillos que centraliza el modelo a partir de dejar enriquecerse los caudillos locales a cambio de su alejamiento de la política. Aparece por ello el caudillo ante el pueblo como el hombre capaz de controlar el orden dentro del "caos" administrativo, político y social, en traer la seguridad y las inversiones de capital del extranjero, y además como el gran personaje unificador a escala nacional, de la patria. Eso va a ser complicado. Por ello, en el siglo XIX en Latinoamérica, las guerras, los golpes de estado y la anarquía no son tanto por problemas políticos, sino por luchas de poder para controlar el poder central entre caudillos.

    La política es la misma, lo que cambia son los hombres y su poder y la capacidad de alianzas y amigos que ese poder consigue aglutinar.

    Ese poder del cacique, el caudillo, aparte de la tierra, ¿de dónde procede?

    En el mundo latinoamericano son fundamentales las relaciones del grupo:

    -En primer lugar los lazos de sangre, del hombre fuerte, del caudillo. Los parientes esperan favores, cargos, en definitiva "posición social", pero la parentela es el "clan" familiar, no la familia nuclear, por lo que las relaciones de poder son complicadas.

    El cacique tiene "muchos" hijos. El machismo está muy desarrollado en este orden. El cacique tiene una connotación antropológica de poder. El ser "hombre" es, sobre todo en el Caribe, algo totalmente inherente del poder. Por ello, el clan es muy amplio.

    A todos estos parientes es a los que se les reparte el poder, los cargos más importantes a los que tiene acceso el cacique.

    Existen casos importantes, como el de Trujillo, que nombra a su hermano presidente de la república.

    En todo esto tiene mucho que ver (en las clientelas y redes) las alianzas matrimoniales, que contribuyen a perpetuar en la sociedad más evolucionada el poder del cacique. Es una forma de conservar o desarrollar el patrimonio.

    -En segundo lugar, se añade otro lazo importante, el parentesco religioso, "el padrino", figura importante para que el caudillo mantenga el poder. El padrinazgo es una figura institucional en América latina. Crea obligaciones recíprocas de ayuda y asistencia, ya sea entre iguales, entre superiores o inferiores.

    Por ejemplo, Trujillo se aseguró la ayuda de miles de habitantes a cambio de favores. A cambio, los habitantes se veían obligados a mantener favores sociales.

    Son relaciones de parentesco más importantes incluso que las de la propia familia, al igual que el "amiguismo", importante para ejercer el poder, ya que los amigos ayudan en las necesidades.

    -En tercer lugar, también es importante el tema de las cofradías, lugares de encuentro y donde el cacique es el hermano mayor, el prior de esa cofradía. Cofradía en América Latina supone el simbolismo religioso y se encauza en relaciones clientelares y de amiguismo, que influyen en el poder. Para que los clientes, los amigos, sigan rindiendo fidelidad al cacique y lo tengan como una figura clave de la sociedad, éste debe ser extraordinariamente generoso con ellos. El cacique debe gastar mucho dinero para complacer y mantener contento a sus parientes, sus fieles, sus soldados, etcétera. Para ser generoso necesita ser rico. Si un caudillo no es rico, jamás puede ser caudillo (igualmente pasa con el cacique).

    No sólo debe ser rico en economía, sino en la posibilidad de generar riqueza para otros, como por ejemplo en tierras (por ejemplo, gente que no tiene nada y pide un favor puede recibir un pedazo de tierra o puede ser admitido como peón es su hacienda).

    Para conseguir esta tierra, el cacique ocupa tierras indígenas o confisca tierras eclesiásticas tras las desamortizaciones, o bien mediante sus contactos con el poder central, a través de contratos de obras públicas, monopolios de ventas al estado, etc., en definitiva una red de poder que le permite sobre todo adquirir tierras.

    El sistema de corrupción es lo que hace que la figura del caudillo se sustente. El caudillo coloca en puestos estratégicos a su redes clientelares para ejercer su poder y su corrupción sin que nadie le vigile. No obstante, no sólo se da corrupción en lo local, sino que también se puede dar a nivel internacional, ya que por ejemplo Somoza o Trujillo fueron colocados en el poder por Estados Unidos sin elecciones ni consulta electiva.

    Sin corrupción no había posibilidad de enriquecerse, porque para cacique es normal controlar permanentemente las fuentes económicas de donde proviene el dinero y de esa manera es él quien decide dónde se gasta ese dinero, adonde va y cómo se gasta.

    Como ese dinero está obligado a repartirlo entre su redes clientelares, estas redes no protestan, porque además, un cacique pobre sería poco respetado (y al cacique hay que tenerle temor) y también sería poco admirado (por no tener dinero).

    De todo esto sacamos una conclusión clara, y es la de "la corrupción como método".

    Además el hombre fuerte no sólo tiene que ser rico, sino también parecerlo. Por ello tiene muchas casas, muchos criados (por toda América), que además le están agradecidos, aunque a veces ni siquiera tengan sueldo.

    La mujer del cacique también es cacique y actúa como tal.

    El cacique puede ser también un mecenas del arte, financiando por ejemplo el teatro de la ciudad, financiando a los pintores, a los escultores (y con esto además aprovecha para tener su propio retrato, para retratarse con grandes maestros, algo que le da significación social).

    Todas las obras públicas que se hacen en la zona donde vive el cacique reciben el nombre del cacique o el caudillo como forma de glorificarlo.

    Además el caudillo debe inspirar temor. De hecho, había caudillos y caciques que tenían sus cárceles propias, donde llevaban a sus enemigos, como por ejemplo aquellas personas que pudiesen oponerse a su gobierno.

    El hecho de que se besara su mano era señal de servidumbre, pero a veces también de temor, de miedo, y no sólo por la simpatía o por el agradecimiento.

    Estos grandes caciques o caudillos fueron evolucionando en épocas posteriores, y la evolución del gran cacique o caudillo es el dictador positivista. Las grandes dictaduras positivistas han marcado en América una época definitiva y definitoria.

    Es curioso que el positivismo francés tuviese tanta aceptación y tanta influencia en Latinoamérica. Ese dictador positivista al fin y al cabo es un caudillo de caudillos, un cacique de caciques.

    Es una figura que desde su región, con todas sus influencias (clientes, familiares, amigos, el temor que incluye, etc.) ha conseguido salir de su región y se ha convertido en presidente de la república, consiguiendo que los demás caudillos o caciques le rindan pleitesía y se dobleguen ante él, aunque siempre manteniendo el mismo sistema de redes clientelares y de corrupción, y consiguiendo que los demás caciques sean "amigos" o "compadres" a cambio de favores.

    Estas dictaduras positivistas también han recibido ayudas extranjeras económicas, porque han visto en ellas la posibilidad de establecer un orden necesario para que sus inversiones estuviesen aseguradas y que se produjese la introducción de este país en el orden económico internacional, para permitir que determinados bancos entrasen en la economía de estos países y para permitir una serie de negocios que desarrollaran un capitalismo en función de los mercados externos, de esas grandes compañías extranjeras.

    Esta dictadura era, en última instancia, la que permitía este neo colonialismo y la presencia de la región en el nuevo orden económico internacional (pero esto realmente hay que verlo desde la óptica de la influencia del exterior).

    Además el dictador ha servido para mantener una política cercana a los intereses norteamericanos. Estas dictaduras preservaban a sus países del comunismo, de influencias políticas ajenas a los intereses económicos y comerciales de los Estados Unidos. Por ello, estas dictaduras son además de un producto del país, producto de la intromisión de los países extranjeros en la política latinoamericana.

    Por ejemplo, Somoza no hubiese existido si no se hubiese creado la Guardia Nacional por los Estados Unidos.

    En definitiva hay una relación entre esas oligarquías locales, el capital externo y las aportaciones extranjeras.

    Además, como estas dictaduras eran el Estado, todas estas formas de intromisión directa estaban legitimadas por el Estado.

    La presencia de estas dictaduras al no existir una burguesía propia capaz de desarrollar otra forma política, son más fáciles de desarrollar.

    Todo esto que hemos hablado anteriormente tiene una causa principal, el nulo desarrollo de la sociedad civil en América Latina en el siglo XIX. No hay una aportación de la sociedad civil al mundo de las ideas, del estado, a la vertebración del estado.

    La sociedad civil tiene un papel nulo, debido principalmente a la diferenciación étnica, pero también porque hay dos cuestiones que inciden mucho:

  • la herencia colonial (todo lo que fue en el siglo XVII en el tema social).

  • La ausencia de una burguesía, que tiene una cultura política y un régimen político en el que puede desenvolverse y desarrollar su régimen social (como por ejemplo lo que hizo la burguesía en Francia o Gran Bretaña en la revolución burguesa).

  • Además, la clase que crea el mundo moderno es la burguesía.

    Todas las revoluciones del siglo XVIII son burguesas y hechas por burgueses. Buscan crear un modelo distinto al que había, empezando por la revolución inglesa, seguida por la Revolución Francesa y después por la revolución americana.

    Esto no existía en América, al no haber una burguesía inspiradora de cambios políticos, sociales y económicos, que buscase acumular capital sin cortapisas del estado.

    A la burguesía sin cortapisas del estado se le da la posibilidad de desarrollar una economía propia, en función de la burguesía y no del estado.

    Lo que busca la burguesía es acumular capital y desarrollar los negocios sin la intromisión del estado (liberalismo).

    En América Latina no existe para nada ese concepto de burguesía, y al no existir esa burguesía hay que acudir a otros poderes, que cuando falta esta clase burguesa rectora son los terratenientes, la oligarquía, el militar y la iglesia.

    Esos poderes son los que sobreviven de la colonia y rellenan el vacío institucional que la burguesía no ha creado.

    Con ese vacío institucional falta la base social imprescindible para cumplir las tareas históricas obligadas para la época en la que nos movemos, como demoler el antiguo orden económico, para integrar a indígenas, esclavos, mulatos, etc. dentro de un orden sociales y para integrar en los nuevos estados como ciudadanos a todas esas masas desposeídas y marginadas.

    En esas condiciones los países latinoamericanos en el siglo XIX adquieren una fisonomía totalmente primitiva, regidos por oligarquías, por el ejército (proveniente de los caudillos) y por la iglesia, que actúa como catalizadora de una ética moral que se oponía a todo lo que significaba la concepción burguesa moderna.

    Esto dio lugar al caudillismo militar, a la anarquía social y política, que significó una atrofia, y a la debilidad de la nación.

    Por lo tanto, el Estado, que se constituye ya a finales del siglo XIX, a pesar de emanciparse de España, nunca tuvo carácter burgués ni se convirtió en el moderador de la sociedad. Además vemos la enorme y tremenda desigualdad existente entre ciudadanos que conformaban el nuevo orden en América Latina. De hecho, cuando se llega a un sistema democrático parlamentario, en las votaciones siempre fueron excluidos iletrados, mujeres, no propietarios, etc., por lo que toda esta disfuncionalidad del estado dio lugar a un anarquía política absoluta y a una sucesión de golpes de estado y a la conformación de un orden semiaristocrático, semifeudal, controlado por las oligarquías, que han imposibilitado una madurez política de control de ese estado, de esa nación.

    Cuando hubo burguesía en países más avanzados por su integración en el sistema económico mundial (Argentina, Cuba, si le, México) se crea una burguesía dependiente, creada desde el exterior, por los intereses foráneos, para que respondiera a sus aspiraciones. Surgen no del orden interno, sino de las aspiraciones de los inversionistas extranjeros, que adoptan a América Latina como zona de influencia económica, y donde necesitan crear una burguesía que lleve sus negocios, que desarrolle el capitalismo, pero no en función de las naciones, sino de las multinacionales.

    Por tanto las burguesías dependientes van a tener su razón de ser mientras existan las compañías extranjeras, que son las que les han creado, las que les han dado razón de ser.

    En el caso de Cuba, la gran burguesía desaparece cuando desaparecen las grandes compañías que actúan allí.

    Ese concepto de burguesía dependiente es un producto que no interfiere para nada en la composición nacional estatal, porque su composición está relacionada con el orden capitalista y la creación de un orden social capitalista.

    Esa burguesía va a ser la gran alianza de las grandes compañías y va a ser quien sustente ese orden social capitalista basado en la dependencia con el mercado exterior.

    LA HACIENDA Y LA PLANTACIÓN EN EL SIGLO XIX

    A nivel microeconómico las dos grandes unidades económicas que funcionan en América son la hacienda y la plantación.

    La hacienda la encontramos en países con población fundamentalmente indígena, como México o Perú, donde hay grandes ciudades, grandes focos de población.

    La plantación, sin embargo, la encontramos principalmente en zonas como Venezuela, Colombia y las Antillas.

    La hacienda

    Es una unidad económica agrícola destinada principalmente a la producción de productos para el mercado interno y sobre todo los centros urbanos más cercanos.

    Surge en época colonial, precisamente para suministrar todo tipo de artículos alimenticios y también obrajes a los grandes centros urbanos, mineros, porque tienen pocos recursos de tierras y capitales dedicados a producir esos productos alimentarios. Cerca de estos centros se establecen estas unidades económicas para mantenerlos.

    Se siembra maíz, papa, también hay producción ganadera, etcétera.

    La hacienda está trabajada por mano de obra indígena (peones) o también por mestizos, que hacen de la hacienda además de un centro económico una zona de formación de modelos sociales y políticos.

    La mano de obra es indígena, y esta mano de obra no son obreros uno a uno, sino familias completas. Cuando el obrero llega a la hacienda a trabajar no llega solo, sino con todo su familia, y además vive en la hacienda, repartido por diferentes lugares de la misma según los tipos de cosecha.

    El trabajador se construye su propia casa-cabaña y la hacienda le facilita y proporciona tierras, algunos animales para la labor y simientes.

    El peón deposita la parte que le corresponde al hacendado en el granero de la hacienda de lo que cultiva, y él se queda con una pequeña parte de la cantidad cultivada.

    Igualmente, si pastorea animales, se queda con una cantidad determinada mientras que el resto se lo entrega al hacendado.

    La aportación del individuo a la hacienda depende de la relación con el hacendado, al tipo de cosecha y el vínculo del propietario con sus peones.

    Para que se le facilite un pequeño trozo de tierra, excedentes, etc. en la hacienda, lo deberá pagar con su trabajo, por lo que el indio debe al terrateniente una servidumbre no en forma de salario, sino en prestaciones laborales, que varía según las relaciones del indígena, del tipo de trabajo, de producción, etc. Por este motivo, la hacienda cuenta con un tipo de prestación laboral enorme sin tener que gastar nada.

    De tal manera, puesto que la hacienda en gran medida está fuera de las llamadas "economías dinerarias", no hay relaciones salariales entre el dueño del hacienda y el trabajador, y esto significa que no puede formarse un sistema capitalista, porque la cadena se rompe, puesto que no hay posibilidad de gasto, por lo que no hay demanda, y al no existir demanda tampoco hay oferta, y por ello no hay desarrollo de la producción.

    Además, la hacienda no incentiva el mercado interno, porque todo lo produce en la hacienda (herramientas, ropaje, utillaje, etc.). Incluso es costumbre en la hacienda la llamada "tienda de raya", un almacén que tiene el hacendado con una serie de productos como tabaco, alcohol, ropa suntuaria u otro tipo de artículos consumidos por los indígenas, que el dueño de la hacienda controla con unos precios fuera de cualquier lógica de mercado, establecido por los hacendados y proporcionados por algún comerciante. El indígena paga estos productos mediante prestación laboral y por ello se liga de esta manera a la tierra por deudas.

    Incluso el terrateniente puede establecer una moneda local para comprar en la tienda "el toker", que indiscutiblemente se utiliza para canjearla por horas de trabajo, dedicación laboral a la hacienda.

    Todo esto desde el punto de vista de las relaciones de capital significa que es difícil la incorporación del indígena al mercado.

    El hacendado tampoco tiene dinero como tal, porque lo que él preside cuando vende en su tienda es trabajo y no dinero líquido.

    Todo esto en gran parte se produce porque el hacendado, el terrateniente, no ha necesitado capital inicial inversor para poner a funcionar la hacienda. El hacendado se mueve en un círculo económico en el que la tierra ya la posee (la ha heredado), a los indígenas no tiene que pagarles, y todo lo utilizado en la hacienda procede de la misma hacienda, por lo que no establece relaciones capitalistas con el exterior, sino que en ese modelo autárquico, ajeno a lo que significa la revolución industrial en Europa, las haciendas son islotes en el mundo latinoamericano, de total y absoluta falta de modernidad económica e integración en el mercado.

    En definitiva, la hacienda no es sólo una empresa económica, sino una institución social, política y cultural.

    Desde el punto de vista social, es una comunidad creada dentro de sus propios límites, con unas características definidas desde el punto de vista arquitectónico y urbanístico, con una casa central, en torno a la cual está la iglesia, el almacén, la tienda de raya, el colegio, todos los talleres de trabajo y producción, etc. Los trabajadores a su vez, viven también alrededor de la hacienda, según su relación con el hacendado (más o menos cerca de la casa según su relación con el hacendado). Los peones de confianza viven cerca de los señores y al mismo tiempo son los criados de estos señores. Los recién llegados y los peones de menos confianza con el señor, viven más alejados del centro de la hacienda.

    Además, los contactos con el mundo exterior por parte de la hacienda son absolutamente escasos.

    Los indígenas no van nunca a la ciudad y el propio terrateniente se desplaza a la ciudad en muy pocas ocasiones (a su casa solariega), a presidir alguna ceremonia, el cabildo, etc., pero normalmente vive en su hacienda donde él es alguien más dentro del paisaje de esa hacienda. En la gran ciudad no tiene tanto poder y posibilidad de desarrollo de poder.

    El mundo de la hacienda también se ve afectado por las propias distancias y extensiones de la misma, porque son enormes, sin muchos caminos, donde la dificultad de transporte es máxima. Además, todas las actividades sociales y culturales se hacen dentro de la hacienda. Los domingos hay misa, entierros, bautizos, bodas y otros acontecimientos sociales.

    Por ello, la iglesia no es sólo un lugar culto, sino también de concentración, de verse los indígenas, una ocasión de juntar a todos los indígenas.

    La fiesta más importante es la que corresponde al santo del nombre del dueño. De hecho, normalmente las haciendas tienen el nombre de un santo, según el nombre del dueño. La fiesta de la hacienda es un día de máximo encuentro social y fiestas populares. A la población indígena se le permite incluso celebrar en esa fiesta sus santos, sus tradiciones, sus antiguas creencias, y todo su modelo antropológico cultural. Se convierte por ello también en un acontecimiento cultural de primer orden dentro del mundo indígena.

    El hacendado por supuesto no participa en las fiestas indígenas.

    En esa fiesta el hacendado se reúne con su inmensa cantidad de prole y les demuestra su capacidad varonil. Al hacendado se le presenta toda esta inmensa prole, hijos o ahijados nuevos, y el los va bendiciendo y aceptando, porque obviamente los padres "artificiales" están encantados de que el niño sea ungido y aceptado por el hacendado, porque a partir de ese momento su trato en la hacienda será diferente.

    Por todo ello, la hacienda es el símbolo más fehaciente de la estructura económica arcaica que reina en la agricultura latinoamericana y en la sociedad indígena latinoamericana ligada a la hacienda, y nos hace ver la enorme dificultad que significa para América la integración en el mercado internacional desde el punto de vista del capital y de unas relaciones de igual a igual, porque estas haciendas, ni desde el punto de vista del hacendado ni desde el punto de vista del obrero corresponden a las de la época de la unidad industrializada.

    Para analizar (con los moldes y la mentalidad europea) el desarrollo productivo de la unidad económica americana, hay que retrotraerse en el tiempo.

    En una sociedad en la que la relación máxima es la de amo-servidumbre, donde se besa la mano del dueño, donde no hay mejoras de la tecnología, donde el hacendado es el dueño e impone el tono social, donde el hacendado es el dueño central, donde el mundo indígena no va más allá de lo que es la hacienda, donde conceptos como "posibilidad de ocio" o "vida social" están por encima de "poderío económico" o "capacidad económica", se hace difícil para el analista europeo, sin estar allí, poder entender lo que significa ese modelo.

    Naturalmente, con el tiempo, esa hacienda tiende a desaparecer y va a ser un producto fácilmente adquirible por grandes compañías extranjeras y van a ser convertidas en presa fácil para inversionistas extranjeros, que van a poner en funcionamiento estas tierras en función del sistema productivo mundial.

    Por ello, el hacendado va a ser sustituido por las compañías, usando el mismo sistema.

    La compañía es la que produce todo, el modelo sólo cambia en el sentido de que se introduce un concepto diferente en la estructura de poder.

    A principios del siglo veinte los grandes mercados internacionales no iban a permitir ya el tener en América Latina grandes extensiones de tierra sin producir para este sistema capitalista.

    Por tanto, la hacienda era una institución sin posibilidad de resistencia ni supervivencia al sistema de producción capitalista mundial. El fin de esta hacienda llega normalmente mediante la revolución (por ejemplo en México). En el caso de Perú también se debe a las diferentes reformas agrarias efectuadas y a las transformaciones políticas para adecuar la economía al sistema mundial.

    En definitiva con la hacienda terminó la industrialización, la economía moderna y por supuesto el capitalismo (incompatibles totalmente con la hacienda). Pero esto no quiere decir que las reformas introducidas en la hacienda hayan cambiado las relaciones con el indígena, en la explotación a la que se ven sometidos, a la falta de integración en una sociedad más justa. Simplemente ha significado cambiar el modelo, adecuarse a los tiempos, pero la situación del indígena, su abandono y el hecho de que las estructuras políticas hayan dejado de prestar atención al hacendado sólo significa que el mundo sigue igual. La concepción del indígena sigue siendo la misma, explotado y subordinado socialmente.

    La plantación

    El otro modelo al lado de la hacienda indígena es el de la plantación de productos ultramarinos exóticos.

    Una plantación es una unidad económica, mitad agrícola mitad industrial, destinada al consumo externo de productos y con mano de obra esclava.

    La plantación, al contrario que la hacienda, que tiene una serie de connotaciones políticas y sociales, coloniales, etc., es una unidad económica que requiere una fuerte inversión de capital inicial, algo que no requiere la hacienda, porque tampoco es una actividad industrial.

    El capital se requiere para comprar tierras que permiten el cultivo de un solo producto, de artículos muy selectivos, como el azúcar (que requiere una tierra especial, cerca del mar).

    Además se requiere una inversión de capital inicial para la industria, para la maquinaria del ingenio, y también para comprar esclavos, hecho que no se da en la hacienda, que tiene una mano de obra indígena autóctona, que no cuesta nada, que no hay que comprar ni mantener.El esclavo, sin embargo, hay que comprarlo en el mercado y además hay que mantenerlo.

    Esto quiere decir que el modelo de la hacienda y el modelo de la plantación son radicalmente diferentes.

    No todos los caciques podían ser plantadores, sino que normalmente las plantaciones pertenecen a compañías, a asociaciones y a banqueros, que deciden invertir en las plantaciones de las Indias occidentales.

    En Cuba, la oligarquía criolla acumula un gran capital por la geopolítica del Caribe, al ser La Habana un lugar obligado de paso de las flotas Sevilla-América, por el cultivo de tabaco y también por ser fuerte militar, lo que hizo que llegase un gran capital. Todo este capital se usó para invertir en plantaciones.

    Además, el aporte de capitales norteamericanos, principalmente a finales del siglo XVIII, en forma de préstamos, de comercio (porque necesitaba una colonia y se fija en Cuba), es importante.

    Esta acumulación de capital es la que hace posible crear y mantener las plantaciones.

    Obviamente la plantación es algo que no se desarrolla en América antes de la llegada de los españoles. Es un invento de los europeos para conseguir muchos excedentes de los productos demandados en Europa, y de ese modo aprovechar el capital comercial europeo para desarrollar una inmensa plataforma comercial que les de beneficios vendiendo los productos en Europa.

    El Caribe, como modelo económico, es un invento de las burguesías europeas para su provecho.

    La plantación se extiende por toda la zona del Caribe, y es lo que le da unidad económica a la zona que va desde Norteamérica a Brasil.

    ¿Por qué la plantación (o el ingenio azucarero, que es por antonomasia la máxima expresión de esta plantación) tiene una parte agrícola y otra ganadera?

    CAMPO TRAPICHE

    DE

    CAÑA Barracones, Iglesia

    Casa del mayoral,

    Tierras de animales

    1) La mitad de la plantación (del ingenio, es de lo que estamos hablando) está ocupado por el campo de caña.

    2) La otra mitad se subdivide en dos:

    -el trapiche, que son dos grandes mazas de cobre, en las que se coloca la caña cortada y se muele para extraer el guarapo (el jugo de la caña) que da las melazas, que posteriormente se ponen a hervir y se pasa a los reverberos (inmensos calderos). Después esto se llevaba a la purga (para purgar el azúcar). Seguidamente se quedaba en unos conos, para separarla. La parte de arriba correspondía al azúcar blanco, la parte del medio al azúcar moreno, que no está tan purgado (por ello tiene ese color, que es su color original). Abajo quedaba la peor parte del azúcar, el mascabado, un "azúcar de pilón" que prácticamente no se consume.

    -La otra zona de la plantación es donde se ubican los barracones, la iglesia, la casa del mayoral y una serie de tierras dedicadas a los animales, además de cuadras, etcétera.

    Vemos la diferencia por tanto entre las dos zonas, la de cultivo y la zona industrial (donde se manipula la caña de azúcar).

    Los dueños y administradores de las plantaciones no solían vivir las plantaciones, sino en la ciudad y apenas tenían una zona residencial para cuando visitaban esta plantación.

    El campo de caña tiene unas dimensiones determinadas en función de la capacidad del trapiche.

    Hasta que el trapiche sea impulsado por una máquina, el campo de caña tendrá que adaptarse al ritmo de la molienda. Por ello, la plantación a principios del siglo XIX no significa gran propiedad, sino que está adecuada a la capacidad de molienda, a la capacidad industrial.

    Cuando la molienda tiene más capacidad de procesamiento, la plantación tiene necesidad de tener más campo de caña, tiene necesidad de plantar más caña, por lo que se va haciendo más grande. De hecho, cuando se introduce la tecnología sofisticada preparada para este tipo de producción, la plantación adquiere una nueva dimensión y la parte agrícola ya no está unida a la parte industrial (esto ocurre a finales del siglo XIX y principios del siglo XX).

    Ahora no hablamos de trapiche, sino del Central, que es sencillamente que grandes financieros e inversionistas (norteamericanos en el caso del Caribe, también británicos) han instalado un modelo en el que cuanta más caña sembrada más rendimiento se produce, porque cuanta más caña mejor se amortiza la inversión en maquinaria.

    A partir de ahí la plantación se convierte en el mayor latifundio de América, y vemos grandes extensiones en América sembradas de un solo producto, como el café en Colombia, algodón en el sur de los Estados Unidos, azúcar en el Caribe, etcétera.

    Vamos a ver el incesante incremento de la monoproducción desde este momento.

    A partir aquí (finales del siglo XIX) es cuando desaparece la esclavitud y se da el fenómeno del asalariado libre, la plantación se incrementa en tamaño y se produce un cambio espectacular en el modelo y en lo que significa la plantación para estos países. De hecho, los países son las plantaciones. Sin las plantaciones no hay países, y tampoco sin las exportaciones de esas plantaciones.

    Las plantaciones pueden llegar a tener cientos de kilómetros y el ferrocarril se convierte en pieza clave porque es el que transporta el material, el producto, hasta el Central.

    Todo esto requiere unas inversiones de capitales enormes para desarrollar esas técnicas industriales tan sofisticadas. Por ello, las grandes compañías van a realizar estas enormes inversiones de capitales, que desvertebran el modelo primario que habían tenido estos países en la época de la esclavitud y se convierten en colonias de las grandes compañías.

    Esto significa que todo se amplía, siempre que el Central sea capaz de procesar toda esa cantidad de producción. También significa el cambio de mano de obra esclava (de las plantaciones de trapiche) por el de mano de obra libre (con el central).

    En un principio, la plantación está compuesta en un 80% por trabajadores esclavos negros. Existe un modelo de sociedad completamente arcaico, con una masa laboral que no recibe salario y por ello no puede consumir, por lo que no tiene demanda y por ello no hay oferta, y debido a esto, se disloca cualquier atisbo de desarrollo de una economía capitalista en el sistema social esclavista.

    Pero con la ampliación de la plantación y la abolición de la esclavitud se consigue activar una demanda, que hace que el modelo económico laboral sea cada vea de más subdesarrollo (con respecto a la pobreza) pero desarrollado en cuanto al capitalismo y su formación.

    A la hora de la formación y estructuración de las naciones hay un contingente enorme que no son considerados ciudadanos, sino libertos y antiguos esclavos, que no participan como ciudadanos en la formación de una nación. Son la carne de cañón utilizada por los grandes caciques para su desarrollo personal, pero jamás van a ser admitidos dentro del orden político liberal en esos países, sino que van a estar en condiciones de desigualdad, lo que influye a la hora de la creación de un sistema político moderno.

    Cuando se habla de los nuevos modelos democráticos, federalismo, etc, sólo se hacían para los blancos, para nada se pensaba en los negros. Esas sociedades van a configurarse artificialmente por tanto dentro de un orden político que mantiene unas formas muy democráticas, liberales, etc, pero en el fondo está cimentada sobre un modelo social completamente desigual.

    La consecuencia de este cambio de la plantación es el nacimiento del capitalismo puro y duro.

    Hay una subordinación enorme al central, que es el que regula la vida y las condiciones en la plantación.

    Lo importante es que a partir de la abolición de la esclavitud, el capitalismo toma una forma muy fuerte. Además, esto requiere mucha mano de obra, y al no existir toda la necesaria en el Caribe hay que importar a miles de braceros, muchos españoles, principalmente gallegos, para cortar la caña (operación golondrina: van a cortar la caña y después vuelven a España). También llegaron obreros jamaicanos, haities e incluso hindúes.

    Gracias a esto se produce un gran crecimiento y desarrollo de los países implicados en las plantaciones. De hecho, más del 50% de las inversiones de EE.UU. en América latina se hacen en Cuba, en el azúcar. Esto significa una subordinación de los países a los Estados Unidos y, en última instancia, a las grandes compañías inversionistas, que son las que tienen efectivamente el poder, pese al gobierno establecido y constituido en esos países.

    El capitalismo fue en su momento una forma de eliminar formas y estructuras tradicionales. Lo que hace eliminar el feudalismo en Europa es que aparezcan las primeras formas precapitalistas en el mercado.

    En América, el capitalismo moderniza las estructuras internas, arcaicas, incapaces de competir en el mercado externo e interno.

    Lo que se hace es una adecuación de las formas productivas tradicionales de la hacienda al capitalismo. Se trataba de adecuar la realidad económica y social arcaica a una sociedad donde el mercado marca la pauta para el mercado productivo.

    El indígena, que vive en condiciones prácticamente feudales, y el señor, que vive de su desarrollo personal, de su prestigio, más que de su desarrollo económico, todo esto está fuera de juego ya en el siglo XX dentro de una sociedad que empieza a moverse y moldease con rasgos del capital.

    Esa figura desaparece con una sola generación, no necesita más tiempo. De la misma manera, a veces "se muere" y no se renueva, como los hacendados esclavistas del sur de EE.UU., que acaban desapareciendo por no reconvertirse y no integrarse en el nuevo mercado.

    El que tiene capital consigue integrarse en el nuevo modelo capitalista, mientras que el que no tiene es eliminado.

    El indígena se convierte ahora en un obrero. Va a seguir trabajando igual, en las mismas condiciones de explotación, pero con un sueldo.

    El dueño de la hacienda, o la vende a un extranjero, o renueva su hacienda tecnológica y estructuralmente para ponerla en el mercado.

    SOCIEDAD LATINOAMERICANA A FINALES DEL SIGLO XIX Y PRINCIPIOS DEL SIGLO XX.

    El esquema tradicional estudiado es el siguiente:

    Aristocracia (Alta burguesía)

    Burguesía

    Pueblo

    Éste es el modelo clásico de sociedad, una sociedad que se caracteriza por su homogeneidad dentro del sistema, donde cada cual tiene su papel.

    En este modelo vemos las luchas de clase, de parte del pueblo por alcanzar cotas de bienestar y ocupar parte del lugar de la burguesía.

    Además, en estas sociedades existe la posibilidad de que haya un cierto movimiento social en función de las actividades del propio sistema. Hay ciertas personas que desde el pueblo acceden a la pequeña o alta burguesía incluso.

    De la misma manera, pequeños burgueses que se han empobrecido pueden bajar a escala del pueblo.

    Este esquema es aplicable a la Europa industrial, del capital industrial.

    Pero en América latina hay que olvidarse de todo este modelo, de todos estos esquemas. El caso de América Latina en el siglo XIX es radicalmente distinto en cuanto al modelo.

    Ya no hay esclavitud en América, el indígena está proletarizado.

    En América hay dos enormes divisiones, formadas por oligarquía y clases populares.

    -Oligarquías 1)Grandes compañías (burguesías

    dependienes)

    2) Oligarquías políticas.

    -Clases populares

    Los modelos de cada país son diferentes, pero desde un punto de vista general encontramos estos dos grupos diferenciados.

    Dentro de las oligarquías, podemos ver dos niveles:

    • Grandes compañías multinacionales (Shelf, Repsol, Nestlé, etc.): estas grandes compañías tienen como referentes a burguesías dependientes, que es todo este entramado burocrático, tecnológico, social, etc., que vive de esa compañía.

    • Oligarquías políticas: los caudillos y caciques, avanzando en la historia, se van a convertir no sólo en poderes políticos, sino también en poderes económicos. Todas estas personas ponen su poder en función de conseguir naturalmente riquezas. Las oligarquías políticas no tienen el concepto político que tenemos nosotros.

    En América latina se es político para algo, no se entiende la política si no va acompañada del control del poder para conseguir u obtener riquezas.

    Estas oligarquías políticas tienen relaciones recíprocas con las grandes compañías. Al igual que las burguesías dependientes, les deben mucho a las grandes compañías, porque sin la aportación de éstas difícilmente pueden mantenerse en el poder. Estas oligarquías políticas, de la misma forma, conservan su poder mientras las grandes compañías conserven su poder. Este poder lo quieren para mantener el orden neo colonial, ya que sería imposible que siguiesen existiendo sin la conjunción de poder local o interno con el poder externo, ya que las grandes compañías necesitan a personas que en su nombre les representen en el país donde se encuentran y los ayude a mantener el orden social.

    El único elemento que puede cambiar o modificar en algo esa estructura dominante, ese modelo neo colonial, son las anomalías de las burguesías dependientes. Dentro de los grupos burgueses dependientes pueden aparecer grupos políticos que intenten cambiar dentro de esa burguesía dependiente el modelo. Ejemplos claros de esto, todos fallidos, son el de Salvador Allende, el de Carlos Andrés Pérez en Venezuela, o el de Juan Bosch en República Dominicana.

    Este intento de las burguesías de cambiar el modelo de sociedad difícilmente se podía conseguir sin las clases populares.

    Clases populares

    En América hay poco proletariado como tal. Es difícil hablar de proletariado en Venezuela, República Dominicana, Guatemala, etc. Pero estas clases populares en América latina tienen una conciencia política revolucionaria de clases, que les es muy difícil llevar a la práctica.

    No hay una conciencia política porque no hay un desarrollo industrial lo suficientemente poderoso como para crear un ejército de proletarios que tenga la fuerza suficiente para poner en duda al estado. Sólo surgen las revoluciones en el mundo rural, con las revueltas campesinas principalmente.

    No hay desarrollo industrial como para crear una conciencia de clase política lo suficientemente grande como para actuar.

    Como ya hemos comentado, solamente en el medio rural se consiguen desarrollar grandes cambios.

    Además, hay algo que desune a las clases populares en América latina, que les impide tener una conciencia fuerte, única y unida, las etnias. Un obrero blanco difícilmente va a aceptar se igual que un obrero negro, y un obrero indígena va a ir de la mano de un obrero blanco. Este complejo étnico cultural diferenciador les quita poder a las clases populares.

    La organización de la sociedad, el modelo de la sociedad, desde la época colonial, se ha encargado de hacer ver al blanco que él, pese a ser pobre y ser explotado, es superior (racismo) y mientras se conserve este orden, aunque siga siendo pobre, explotado, etc., sigue siendo blanco, por lo que mira hacia abajo y ve a gente peor que él. Esto significa, en última instancia, desunión.

    Además hay problema, y es que el presidente de cada república, el gran aliado de las compañías, de las oligarquías criollas y de la burguesía dependiente, no tiene ningún interés en cambiar el modelo, principalmente porque a este grupo no le plantea contradicciones que lleven a una dialéctica político-social, y además hay un sistema de vigilancia para que nada cambie por parte de los Estados Unidos.

    Cualquier cambio que pueda ocurrir en este modelo les parece incivilizado y atentatorio frente a los Estados Unidos. Por tanto, es un modelo social que es constantemente vigilado. Cualquier interferencia que pueda significa que en estos países se establezca un modelo que interfiera la seguridad de los Estados Unidos no está bien visto.

    Dentro de estos esquemas hay grupos que se salen de ellos, del modelo establecido, grupos contestatarios, grupos revolucionarios, etc.

    Hoy día el modelo cambia poco a poco, surgen movimientos sociales contestatarios, la propia iglesia y el ejército comienzan a ser modos de contestación al modelo político establecido.

    Se produce un desarrollo de formas no tradicionales de acercamiento al movimiento social.

    Las clases populares urbanas

    La indigencia de las clases populares en América Latina es clara y se refleja no sólo en el aspecto económico, sino en todos los actos de la vida humana. Cuando vivían en su comunidad no se sentían marginados, ya que todos en el campo eran pobres, pero al llegar a la ciudad ven que hay una gran diferencia entre pobres y ricos. El pobre quiere tener acceso al modo de vida del rico y el rico pretende que cada vez se amplíe más la diferencia entre su mundo y el de los pobres. Por ello, en la misma ciudad se da la miseria y la riqueza.

    Esta diferencia vital es una manera de aceptar la realidad, porque el campesino que vive en la ciudad va a la esa ciudad con la mentalidad del campesino, y no está acostumbrado a vivir en esa ciudad por lo que no sabe cómo cambiar su realidad dentro de ella. Además, no entiende como el gobierno y las instituciones oficiales pueden hacer algo por él.

    No sabe trabajar en la ciudad, porque no conoce el trabajo de las ciudades, como el industrial y el del sector servicios, por lo que no puede adaptarse y luchar por el desarrollo personal. Todo lo del mundo urbano le resulta extraño, tiene una enorme falta de preparación, inmadurez mental, etc. El pobre, al no acceder a un desarrollo social, no puede tener trabajo, y al no tener trabajo no accede al mundo laboral.

    Para educar a las masas se necesita un proceso de maduración personal, se necesitan medios materiales y culturales, para conseguir que esta masa esté preparada para tener una conciencia política.

    La miseria estructural le impide el deseo de querer cambiar.

    La burguesía lleva el control de las clases urbanas, pues los pobres y desposeídos no pueden acceder a ese control, ya que carecen de conocimientos. La educación y la cultura serían una posible solución.

    En la obra de Mariano Azuela "los de abajo" se sincretizaría la expresión inglesa “in group, out group”. Esta expresión refleja la no aceptación por parte de los grupos urbanos la riada de población campesina, que siempre será marginada y ubicada fuera del grupo.

    A todo esto, además, hay que añadir la influencia de la etnicidad (dualidad). Estos campesinos son indígenas, mestizos, negros o mulatos. Este factor determina la estratificación urbana: en ello influye no sólo la riqueza, sino también el color de la piel. Los indios, negros, etc., además, no gozan de representatividad legal. En los cabildos el predominio de los síndicos es de color blanco.

    Este grupo no sólo vive en una miseria económica, sino que también está arruinado existencialmente. El empobrecimiento de las clases populares hace esta ruina existencial más frecuente. Como consecuencia de ello, se genera violencia, delincuencia, prostitución, algo aprovechado también por la burguesía.

    Otro problema es la pobreza infantil. No tienen posibilidades de una educación o de una asistencia sanitaria adecuada. Son incapaces de acceder a ella, en parte por el rechazo de sus padres, que sienten vergüenza de llevar a sus hijos hacia una integración en la ciudad globalizada.

    Dentro del grupo marginal hay una gran solidaridad. Ello se entiende porque varias familias viven dentro de un mismo edificio (favelas, ranchitos, etc.). Es un concepto de familia distinto al del mundo del blanco en la misma ciudad.

    De este modo, el panorama urbano se halla determinado por esta situación de degradación progresiva de un sector de la ciudad.

    No es un grupo proletariado como el existente en Europa, sino un grupo que erosiona la sociedad de los países de América Latina. Han visto su posibilidad emancipación económico-social destruida. La apatía no es válida para el análisis, puesto que no tienen posibilidades de prosperar (negación de desarrollo de la personalidad).

    El talento humano no puede desenvolverse, no puede desarrollarse incluso una conciencia de superación de su situación.

    Los sueldos irrisorios, la falta de trabajo, el crimen, el alcoholismo, la falta de higiene, etc., provocaron una miseria humana que choca con los principios de la civilización occidental. Sin embargo, en medio de esta miseria poseen diferentes cualidades, como la bondad, la solidaridad, el amor, etc.

    Hay que analizar la incoherencia de los actos occidentales en este mundo; sus acciones lúdicas, afectivas, etc., son incomprensibles para los mismos criollos. Las clases marginadas son en su mayoría víctimas de las circunstancias del sistema.

    Pese a ofertar ideas como la libertad o la superación, éstas no pueden encajar bien en unas personas que sobreviven a diario. Una persona así difícilmente puede ser libre o acceder a ello. Incluso puede que ante esa incapacidad tenga felicidad dentro de su propia pobreza. El sistema europeo-criollo no servirá para cambiar la situación de estas personas. De hecho, el mundo burgués no está interesado en erradicar este sub-mundo urbano.

    Esto no sucede en el mundo rural. El indígena puede estar sometido al hacendado, pero no padece estos problemas que encontramos en el mundo urbano.

    DEMOGRAFÍA EN AMÉRICA (1850-1930).

    Entre 1850 y 1930 la población de Latinoamérica creció alrededor del 1% anual, porcentaje inferior al de la EUA, y que estaba un poco en relación con la tasa de crecimiento de países europeos. Fue un crecimiento demográfico incluso inferior al que se dio en tiempos del periodo colonial, y que se esperaba que subiera tras la independencia. Este relativo poco crecimiento se debía sobre todo a la baja tasa de crecimiento económico y al escaso poblamiento de grandes zonas ya despobladas en poca colonial y que aún seguían así. Lógicamente sin el desarrollo económico hasta mediados del siglo XIX (1850-60) es crecimiento demográfico se presentaba bajo.

    Sin embargo, hacia la segunda mitad del siglo XIX y primeros decenios del siglo veinte (hasta 1930 aproximadamente) se experimenta un crecimiento económico y también demográfico en América Latina.

    Argentina por ejemplo sobresale. Prácticamente se triplicó su población: Las Pampas, por ejemplo habían aumentado hasta un 250% su población desde principios y mediados del siglo XIX hasta antes de la Segunda Guerra Mundial.

    El crecimiento de la población uruguaya fue también extraordinario. En 1850 su población era de 132.000 habitantes, y 1930 alcanzaba 1.700.000 habitantes.

    La Sudamérica tropical (Colombia, Ecuador, etc.) permaneció estancada.

    El caso del Caribe fue distinto por la emigración forzosa de negros.

    En Mesoamérica, México aumentó también desmesuradamente su población hasta su revolución. A partir de allí comienza a descender debido a la guerra y a la emigración a EUA.

    Brasil en 1850 tenía 7 millones de habitantes, y 1930 ya rondaba los 34 millones. Aquí también tuvo mucha influencia la emigración.

    Cabe destacar que este crecimiento demográfico va unido a las exportaciones agrícolas del Río de la Plata (lana, cueros y carne) y a las exportaciones caribeñas (Cuba y Puerto Rico).

    En este periodo (1850-1930) se produce una explosión de la inmigración en América Latina. No nos referimos a la forzada, sino a la europea.

    Entre 1900/1910-1930 a EE.UU. llegaron unos 10 millones de inmigrantes. En América Latina el impacto también sería muy fuerte. Desde independencia, se produce un proceso de apertura a la inmigración, principalmente para poblar territorios vacíos, como ocurrió en Argentina (que a principios del siglo veinte era uno de los principales exportadores de carnes congeladas). Para poblar esos territorios se buscaron inmigrantes blancos (suizos, vascos, canarios, etc.). Se buscaba blanquear el territorio, especialmente en Argentina ("Facundo, civilización o barbarie", de Sarmiento, defiende al inmigrante europeo frente a la cultura del gaucho; contra esta obra se sitúa el "Martín Fierro").

    Esta población blanca civilizaría el país. Muchos de sus integrantes se localizan en Buenos Aires y otras ciudades, donde se dedicarían al comercio y a las profesiones liberales.

    Estos inmigrantes trasplantaron las ideas políticas europeas (socialistas, anarquistas y demás), además de un sindicalismo claro. Esto fue el embrión de un futuro partido justicialista formado por obreros de la ciudad. Es la punta de lanza del movimiento obrero en América Latina. El movimiento anarquista, que llegó vía inmigración italiana, fue importante hasta los Estados Unidos, donde destacó Saco Vancetti).

    Esa riada de inmigrantes transforma la realidad del cono sur americano, que desde entonces se diferenciaría del resto del mundo latinoamericano. La población en este punto es determinante. Así, por ejemplo, entre el Caribe y el cono sur hay diferencias gastronómicas, políticas, etc.

    Esta diferenciación es apreciable principalmente en lo cultural.

    En Venezuela la inmigración más importante será la protagonizada por los canarios, que duraría hasta los años cincuenta. En Cuba destacaría la inmigración gallega y vasca, además de la asturiana y la canaria.

    A fines del siglo XIX en Uruguay el 63% de los habitantes era extranjero. En Buenos Aires a fines del siglo XIX y principios del siglo XX el porcentaje de extranjeros era del 35%.

    En cuanto a los italianos, más de la mitad del total de los inmigrantes del Río de la Plata entre 1860 en 1920 era de esta nacionalidad.

    A partir de los años 20 los inmigrantes españoles coparon el primer lugar en cuanto inmigración se refiere, representando un tercio del total.

    No todos estos inmigrantes se instalarían de forma permanente. Fue habitual el "indiano" que emigró temporalmente a América para hacer fortuna durante unos 20 o 30 años, volviendo posteriormente a España con el capitán amasado.

    Un detalle a tener en cuenta es que en Latinoamérica desde 1936 se produce una gran relevancia de los exiliados republicanos españoles. A partir de 1939 la inmigración española será predominantemente obrera.

    También se dio el hecho de que la inmigración fue diferente según se hiciese soltero o con la familia.

    El soltero conseguiría matrimonio en América. Por lo general se practicó la endogamia entre los inmigrantes, a fin de mantener una unión cultural. Era una forma de protección frente a la hostilidad del medio urbano, pues en el ámbito rural era más frecuente la unión con criollos.

    El arquetipo inmigrante era el varón, adulto y soltero. Se integró en el mundo del blanco, blanqueando el territorio sin unión legítima con indios o negros. También utilizó los partidos políticos, asociaciones culturales de los países de origen, pero integrándose en el país de América Latina al que había llegado.

    Estadísticas de población en América

    1850 1930

    Argentina 1.100.000 h. 12.000.000.h.

    Brasil 7.000.000 h 34.000.000 h.

    Estructura demográfica de América Latina desde 1945

    El rasgo fundamental de la población en América Latina a raíz de 1945 es un incremento demográfico tremendo (tasa de incremento demográfico pasa del 2,3% anual del periodo 1940-50 al 2,9% en el decenio 1960-1970).

    La población latinoamericana, que en 1970 era de 275 millones de personas, en 1980 ya llegaba a 352 millones.

    Los países que más crecimiento tienen en esta etapa son México y Centroamérica, que casi doblan su población en apenas veinte años.

    México pasa de 35 a 70 millones de habitantes en el periodo 1950-1970, con una tasa de incremento del 3,1% aproximadamente.

    Venezuela es el país latinoamericano con una tasa de crecimiento más grande, con un 4% anual entre 1950 y 1960.

    Un debate importante es el hecho del incremento demográfico como impulsor o factor negativo para el desarrollo económico.

    Hay quien piensa que cuanta más población hay, también mayores son las posibilidades de crecimiento económico en un país.

    Otros sin embargo piensan lo contrario, que un país no puede desarrollarse mientras mantenga una tasa de crecimiento tan alta.

    También hay quien dice que cuantas más personas existen en un país más posibilidades de consumo hay, más acceso a la mano de obra y más capacidad de demanda porque hay más consumidores.

    Pero hay quien dice que la población no debe incrementarse irregularmente, sino que hay que frenar ese crecimiento de población porque hay que introducir una serie de factores en función de la estructura demográfica de América Latina, porque hay una enorme masa de población infantil y juvenil y sin embargo la población en edades activas (20-50 años) es menor en porcentaje a la población en edades infantiles y juveniles. Esto significa que hay un porcentaje de población grande que debe ser mantenida, educada y formada por un tanto % menor, y si a esto le añadimos la escasa renta producida por el segmento activo de población, que el Estado no tiene posibilidades de crecer ni mantener hospitales, educación, etc. (no tiene dinero), resulta que la enorme masa de población infantil crece en unas condiciones difíciles y además el segmento de población activa no tiene la suficiente renta para mantener al segmento infantil, lo que provoca una bolsa de pobreza importante.

    Por tanto se opta por controlar la natalidad, de forma decidida, con una política social, de salud pública, que rechace el incremento de la población en función de la natalidad y opte más por el crecimiento de la población en función de la inmigración, ya que los inmigrantes que vienen se encuentran dentro del abanico de edad activa.

    Tasa de dependencia demográfica

    Población <15 años y >65 años

    Argentina 57'36 %.

    Chile 67'84%.

    El Salvador 98'43%.

    Bolivia 82'06%.

    La bajada de la tasa de mortalidad ha sido muy importante, por lo que la base de la pirámide no era tan ancha, no había tanta población infantil porque muchos morían.

    A raíz del descenso de la mortalidad infantil, el incremento en ese grupo demográfico es impresionante.

    Sin embargo, la tasa de personas mayores de 65 años en América Latina es nula. En Bolivia es del 3,5%, en México del 3,4%, en Brasil del 3,2%, y así sucesivamente.

    Todo esto ha motivado este tremendo problema, que es indiscutiblemente un problema para el desarrollo.

    Es imposible que una zona geográfica pueda crecer con una gran fuerza infantil y juvenil, rémora de población activa, de la población que trabaja, dependencia enorme de una masa activa sin la suficiente renta para mantenerlos y además imposible de ser educada y desarrollada.

    Por ello se impone un control de la natalidad, que permite una homogenización de los sectores demográficos (sólo en algunos sitios, porque la Iglesia Católica es muy poderosa en América Latina).

    Al lado de todo esto hay que decir también que incluso en la época actual hay zonas de América deshabitadas.

    En América se dan dos problemas que inciden:

  • grandes megalópolis: las capitales de los estados reúnen grandes contingentes de población, que llegan a ser el 50% del porcentaje total de población de un país. Esto para un Estado sin ingresos fiscales, sin desarrollo de la sanidad, educación y servicios mínimos, en bancarrota en muchos casos y sin posibilidad de mantener a esa población, es devastador.

  • Zonas deshabitadas: otras zonas del país están prácticamente deshabitadas. Un ejemplo claro es Brasil, donde la población vive en una parte del territorio únicamente. En las otras zonas la densidad de población es mínima o incluso nula. Las zonas portuarias han sido desarrolladas para exportar la producción, pero no se han preocupado por desarrollar el interior, que se usa más para la producción que para la población en sí.

  • La despoblación y la superpoblación por otro lado no permiten tener una población equilibrada:

    -porque en las grandes megalópolis no hay suficiente capital para mantener a la población.

    -Porque la población de las zonas deshabitadas no tiene posibilidades de desarrollo.

    Este desequilibrio influye mucho en el poblamiento en América. Este factor es muy importante para comprender el atraso y el poco desarrollo económico. Además, este modelo de sociedad, esta fragmentación de la sociedad, hace que no haya un desarrollo económico equilibrado porque los jóvenes que después se incorporan al mundo activo lo hacen sin una preparación suficiente como para poder desarrollar la economía del país.

    ECONOMIA

    Estructuras económicas en América Latina

    Lo que determina o condiciona la vida de los hombres es el marco económico en el que se desenvuelven.

    Para Vilar, historia es el comportamiento del hombre en sociedad.

    La conformación de las clases sociales es radicalmente mediatizada por las estructuras económicas.

    Una economía de enclave no puede funcionar igual que la metrópoli de esos enclaves.

    Una economía de enclave se caracteriza por ser un territorio de enclave, específico. Son países que tienen una economía que han desarrollado otros países extranjeros para su propio provecho, y que viven, se desarrollan y tiene su medio de producción basado y montado en su enclave económico (minero, azucarero, bananero, etc.).

    Cuando hablamos de economías arcaicas hablamos de territorios periféricos frente al centro.

    Vemos con esto una división internacional del trabajo (teoría de Marx): centro-periferia.

    En cuanto a capital, los grandes capitales se sitúan en el centro y en la periferia el capital es subsidiario de los grandes capitales.

    La moneda patrón es fuerte (euro, dólar) y la moneda de la zonas periféricas son débiles.

    ¿A que es debido la estructura subarcaica de Latinoamérica?

    Los estados arcaicos están fundamentados en tres pilares:

  • agricultura tradicional y dependiente.

  • Muy escasa industrialización.

  • Ausencia de burguesías nacionales con la suficiente capacidad financiera, económica, de poder, etc.

  • ¿Cuáles son las causas de que en América Latina exista un agricultura tradicional, que no haya industrialización ni burguesías?

    En primer lugar y como introducción, la historia:

    -de las relaciones económicas.

    -Del desarrollo del capitalismo (que surge en Europa).

    -De la burguesía (que surge en Europa).

    1) La falta de capitales propios

    Para todo desarrollo económico es absolutamente necesario y fundamental disponer de un capital inicial, tanto a nivel de empresa como a nivel estatal.

    El mundo americano fue expoliado totalmente en la conquista y colonización, comerciando con Europa a mejor precio los productos extraídos de allí.

    Esto, por contra, lleva a inversiones extranjeras, a que la mayor parte de los capitales invertidos para desarrollar América Latina provengan del exterior, con el objetivo fundamental de apropiarse de las riquezas principales de esos países donde invierten el capital (se invierte para obtener una plusvalía fuerte).

    2) la ausencia de políticas económicas estatales

    Al igual que hay un ideario político propio de cada continente (proveniente de la historia, los crea la historia), hay políticas propias de Europa que no son las propias de América.

    En América Latina no ha habido políticas económicas estatales con libertad de decidir sobre qué política económica seguir, sino que las políticas económicas que han surgido en los países latinoamericanos lo han hecho en función de lo que les ha marcado Europa.

    Quizás la política más importante fue el ISI (industrialización por sustitución de importaciones), que no es ni más ni menos que intentar capitalizar, industrializar el país, para evitar la salida de capitales para las importaciones.

    Al no existir una política económica propia de cada país, el exterior les exige el tener una política económica.

    Por ejemplo, el Fondo Monetario Mundial obliga a que tengan una economía propia para pagar sus deudas al exterior, y por ello les obliga a no tener gastos sociales o dependencia de su moneda, etc.

    Esta debilidad o ausencia de política económica se debe a varios factores:

  • propia debilidad del estado, que en América Latina tiene una debilidad estructural. El estado no tiene los mecanismos necesarios para marcar el orden económico a seguir dentro de la nación. Por ejemplo, el estado es incapaz de generar ingresos por fiscalidad (lo que hace que las arcas estén más o menos cubiertas).

  • No hay unos mecanismos burocráticos fiscales lo suficientemente desarrollados como para abrir una red fiscal donde a través de los ingresos y los gastos se controle a la población. Los estados latinoamericanos no tienen esos recursos. Tampoco hay una maquinaria fiscal lo suficientemente desarrollada.

  • A la supeditación de mercados externos, convenios comerciales con países extranjeros y aranceles. Es decir, las políticas económicas estatales están totalmente supeditadas a los grupos internacionales, a las fluctuaciones del mercado internacional. Si el mercado internacional está muy necesitado de productos primarios (por causas bélicas) la política económica va a tener un desarrollismo espectacular y por ello la política económica va a estar supeditada a lo que ocurre en el exterior. En cuanto a los convenios comerciales con países extranjeros, que determinan la política estatal, no es lo mismo un país que tengan firmeza con los países extranjeros que un país que sea más flexible a la hora de plantear unos convenios con esos países extranjeros o con las compañías foráneas. También influye mucho el tema de los aranceles. Si se colocan aranceles proteccionistas de sus productos, significa algo diferente a si se aplica el concepto del mercado libre. No es lo mismo que un país tenga una política económica propia a una política económica dirigida desde el exterior, que imponga todo, como el ALCA, un proyecto patrocinado por Estados Unidos según el cual hay que establecer una política económica de acuerdo con el mercado. En contraposición encontramos el ALBA, proyecto que tiene la teoría económica de que la política económica no debe ser regulada por el mercado, sino que debe ser controlada desde el interior, con aranceles, etc. Es un proyecto proteccionista, que aboga porque el estado controle estos convenios con el exterior.

  • Presión política externa, que puede traducirse en condiciones dramáticas. Cuando un país latinoamericano impone una política económica opuesta o agresiva a los intereses de las grandes compañías estadounidenses (Cuba, Nicaragua, Chile) hay una presión política brutal contra el gobierno que impone esas medidas, que puede llegar a una rebelión o una intervención militar.

  • 3) debilidad del mercado interno

    Que es la base motora primaria para el desarrollo de una economía. El desarrollo del mercado interno es el que hace el cambio del pluralismo al capitalismo. La demanda interior es la primaria para que un país desarrolle su sistema productivo.

    Por ejemplo, una de las causas del crecimiento en España es la demanda interna de los españoles.

    Esto en América Latina, sobre todo en las zonas más desfavorecidas, es un tremendo problema ya que no hay demanda interna (debido a la falta de recursos propios, a la bajísima renta).

    Al no haber demanda, no hay oferta (no es interesante para las empresas). Esta debilidad del mercado interno provoca además que no pueda haber ingresos fiscales (porque el bajo salario provoca que no se pueda generar un excedente en forma de ingresos fiscales en la renta).

    Sí se podrían colocar impuestos indirectos (como el IVA), pero estos impuestos están dedicados a productos de “lujo”. Los productos de primera necesidad apenas tienen impuestos o incluso no los tienen, y esos son los productos propios de Latinoamérica.

    Por otro lado esa debilidad del mercado interno impide que haya acceso a un sistema crediticio, porque para que te preste un banco hay que tener una nómina, unos bienes que garanticen este préstamo. Al no haber demanda de créditos, no hay inversiones de pequeño capital, por lo que el flujo económico inversor está reducido a la gran banca en las grandes ciudades, que prestan el dinero a la pequeña burguesía (que es la única que puede).

    Esa debilidad del mercado interno provoca naturalmente el que al no tener la población acceso a determinados bienes y servicios, las infraestructuras sean prácticamente inexistentes en los medios rurales.

    Por ejemplo las carreteras están articuladas en función de las grandes compañías, ya que las crean para unir sus empresas con las salidas al mar.

    No se crea una red de carreteras o ferroviaria en función de la población (según sus necesidades), sino en función de las grandes compañías (que son las que las construyen, y lo hacen según sus intereses).

    4) Ausencia de una banca suficientemente desarrollada capaz de realizar inversiones mínimamente aceptables.

    La banca sirve como instrumento de crédito para empresas mineras y agrícolas, además de otro tipo de empresas (como por ejemplo las compañías aéreas que necesitan comprar aviones piden préstamos a bancos que tienen acciones en la compañía). También existe un banco federal o nacional que regula el flujo monetario.

    En América Latina las instituciones bancarias grandes son extranjeras:

    -Por la debilidad de la economía, al no existir un mercado interno.

    -Las grandes compañías son extranjeras por lo que acuden a bancos extranjeros.

    -Porque el precio del dinero varía: lo fijan los bancos nacionales. Como las monedas americanas no tienen cotización internacional, el valor del dinero lo pone el tejido industrial y la capacidad de cambio, como en USA y Europa, donde hay más intercambios, por lo que es aquí donde se determina el precio del dinero.

    Existe un patrón monetario. Anteriormente era el peso de a ocho y hasta hace no mucho el oro. Actualmente es el dólar, por la razón de que USA es el país con mayor número de intercambios.

    En América latina es difícil evitar políticas deflacionarias desde el interior. Aunque exporte mucho, si el valor de la mercancía ha bajado, el volumen de ingresos no es necesariamente elevado. Como el precio del dinero de ese país lo determina el dólar, los ingresos de penderán de ello.

    Lo mismo ocurrirá como el gasto que experimente con las importaciones, cuya cuantía está en función del precio del dinero.

    Esta debilidad de las políticas crediticias (a nivel nacional) hará que los países industrializados impongan una política de créditos desde el Fondo Monetario Internacional. Estos préstamos se efectúan para equilibrar la balanza de pagos (teóricamente). Sin embargo, es un medio para provocar la deuda externa. En América Latina sólo las primera y segunda Guerras Mundiales posibilitaron la acumulación de capitales, aunque estos capitales que entran en el país no se quedan en el país, sino que van destinados a las compañías extranjeras.

    5) burguesías dependientes

    Con este volumen de negocios que llega a América Latina, debemos decir que el capital depende del exterior. Las burguesías externas, que con el dinero entrante podrían haber industrializado sus países, no lo hicieron porque esa acumulación de dinero no permaneció en los mismos. En Argentina, Cuba, etc., la burguesía que recibe los grandes capitales es dependiente de las grandes compañías. Dependen en su origen, formación y desarrollo, de éstas. La parte de capital que permaneció en estos países se dedicó a bienes suntuarios, arquitectónicos o monumentales, pero nunca para el desarrollo del país. Estas burguesías además, no se enriquecieron a sí mismas, sino que enriquecieron a las compañías.

    Todo esto tiene como consecuencia la ausencia de políticas empresariales. Sin empresarios no hay capitalismo. El empresario genera conciencia de burguesía, quiere capital para generar más, tener el poder y controlar el mercado, la política de cambios y, en definitiva, el gobierno. En América latina no existen estos grandes empresarios.

    6) problema estructural de falta de nuevas tecnologías, de inversiones en educación, en universidades, en I+D

    La consecuencia de esto es que esos países de América Latina tienen que importar esta tecnología y ese capital humano.

    La educación y preparación de la población es lo más importante. Si no se tienen, difícilmente un país se puede desarrollar. En América Latina lo que ocurre es que los niveles de escolarización, analfabetismo, etc., hacen muy escaso el capital humano.

    Pese a que son países ricos (como por ejemplo Venezuela) deben recurrir a tecnología extranjera para subsistir. Esta falta de tecnología sirve a Estados Unidos y Europa para hacer a esos países de Latinoamérica más dependientes, ya que sin el aporte tecnológico se produciría la caída de las economías de América Latina.

    Esta falta provoca que el atraso sea estructural.

    Consecuencia de estos factores

    El gran problema a nivel estructural de las economías latinoamericanas (en mayor o menor grado) es el tema de la dependencia de la que se sigue incluso hablando hoy día, fundamentalmente en base de dos modelos teóricos:

    a) La dependencia provocada desde el exterior (modelo externo). América Latina tiene una economía que gravita constantemente sobre el exterior, en función sobre todo del modelo económico. Uno de los teóricos de esta corriente es I. Wallerstein.

    Se habla de modelo primario exportador, un modelo económico que está basado en la producción de materias primas que tiene como objetivo ser destinado a los mercados externos (algodón, frutos, café, cobre, estaño, carne, etc.).

    Este modelo es dependiente del exterior, porque pese a toda la producción que pueda lograrse, pese a que esa producción se puede incrementar en el interior, si el precio no incrementa también da igual el incremento de la producción, y como el precio está en función del Comercio Exterior, de las economías exteriores (de las fluctuaciones externas), la dependencia externa es total (no hay control propio de la producción, de los precios ni de la economía propia).

    b) Hay que tener en cuenta las relaciones de producción interna y lo que significa el orden productivo interno, en tanto en cuanto ha sido formado por unas burguesías dependientes.

    Hay que tener en cuenta el desarrollo económico planteado por las oligarquías criollas, que han sido muy favorecidas por este orden interno.

    En Latinoamérica nunca ha habido ninguna revolución económica que llevara al cambio interno que a su vez produjera un cambio externo. Nunca las burguesías latinoamericanas se han preocupado por cambiar este orden internacional.

    Quizás el único ejemplo ha sido Cuba, que se sale de la órbita de Estados Unidos, pero realmente su modelo surge siendo el mismo, porque lo único que cambia es el patrón (cambia a Estados Unidos por la Unión Soviética). No ha habido una burguesía fuerte como para cambiar el modelo o para provocar una revolución industrial.

    Es por ello absolutamente necesario interesarse por el tema interno.

    En el caso argentino, se produce una debacle debido a la integración del modelo neoliberal, que deja el mercado en función de la economía (todo se privatiza). Esto se provocó desde el interior (la ruina de Argentina no está provocada solamente por las economías centro-periferia, sino también por la política seguida desde el interior).

    Esto es algo que no será tenido en cuenta por parte de los historiadores (la política interna, las economías internas).

    Por ello hay que analizar no sólo el mercado externo, sino también el interno.

    El modelo tiene que ir en función también de la utilización de la clase obrera. Mientras se tenga una clase obrera tan explotada, tan oprimida, no se podrá desarrollar el mercado interno (primer motor del país) y si el nivel de renta es tan bajo, no se puede desarrollar el potencial del capital, ni capitalismo dentro de la esfera interna, y sin ese desarrollo, no se puede tampoco desarrollar el mercado externo.

    Para lograr ese desarrollo hace falta que se elimine la dependencia exterior y un proceso político de integración de las clases, y mientras las burguesías sean dependientes y obedezcan a los intereses externos, esto no se logrará.

    La deuda externa viene provocada por el tremendo déficit de la balanza de pagos. Esto se produce principalmente por un hecho básico, que el precio de las materias primas mantiene una regularidad constante. En cambio, el precio de los artículos manufacturados se va incrementando mucho. Como el nivel salarial en América Latina sigue siendo bajísimo, cada vez hay una diferencia más grande entre el precio de las exportaciones y el precio de las importaciones, además del precio de la hora salarial.

    Implantación de políticas neoliberales en América

    Se basa principalmente en una profundización del mercado, dejar que sea este mercado el que regule la actividad económica y no sea el Estado quien actúe directamente en este sentido.

    En 1992 el presidente Bill Clinton decía que el 1% de los norteamericanos tenían más riqueza que el 90% de la población.

    A pesar de que la economía mexicana ha crecido muchísimo en estos últimos años, la distancia entre ricos y pobres se ha incrementado más en 47 de los 52 estados.

    En la actualidad, en el mundo, unos 300 grandes monopolios ejercen un poder de mercado abrumador en la economía internacional. Una de las gigantes compañías percibe de ganancias del orden de los 2.600 millones de dólares, aproximadamente igual que el PIB de Tanzania.

    Una cifra impresionante es que 358 personas en el mundo disponen de más ingresos de los equivalentes a los de las 2.300 millones de personas más pobres del mundo.

    Incluso en Estados Unidos, 35 millones de personas viven por debajo de la línea de pobreza.

    Si vemos algunas multinacionales y las comparamos con los países latinoamericanos, compilando una lista de empresas y países, en la cabeza estaría Brasil, con 360.000 millones de PIB, después irían México y Argentina, después que estaría General Motors, Ford, Shelf, Toyota, y después Venezuela.

    Argentina tiene una deuda de 140 mil millones de dólares en la época de Menem, y hoy, el 50% de los hogares argentinos percibe menos de 900 pesos mensuales, mientras que el costo mínimo de la canasta familiar está calculado en 1090 pesos. El salario medio de los trabajadores está en 450 pesos. Además, el 20% de la población argentina debe afrontar sus gastos disponiendo de dos pesos al día.

    La cifra de desempleo en época de Menem estuvo entre el 5% y el 6% de tasa, superando a la tasa registrada diez años antes.

    La caída o impago del personal de la administración, la caída de los salarios, etc., llevó a Argentina a una situación trágica.

    Por otro lado, toda la privatización (educación, sanidad, transportes, etcétera) llevó a la incapacidad de la población a acceder a estas cuestiones.

    Se dice que unos 15.000 niños morían en Argentina en la época de Menem anualmente, por enfermedades "curables" por culpa de la privatización de la sanidad.

    Estas cuestiones hacen desaparecer de Argentina un número siete veces mayor que las desapariciones por el terrorismo de estado. 15 millones de personas vivían con Menem por debajo de la línea de pobreza (el 47%). Sin embargo, en 1974 sólo el 3% estaba por debajo de esa línea de pobreza.

    A mediados de 1999 el nivel de pobreza era semejante al que existía en 1980.

    Margaret Tatcher habló de las políticas neoliberales y dijo que "la sociedad no existe, existen los individuos particulares y concretos nada más, la sociedad sólo es una abstracción".

    Este capitalismo con rostro humano (definido así por los teóricos que hablan del neoliberalismo) demostró ser apenas una piadosa mentira.

    El capitalismo demostró que su nueva política neoliberal llevó, principalmente en Latinoamérica, a un enorme retraso en las economías.

    El caso de México es parecido:

    En 1999 el PIB había caído al de 1976. El ingreso per cápita entre 1980 y 1990 declinó un 12,4% y los salarios cayeron un 40%.

    Según Jorge Castañeda, cuando en 1992 el gobierno mexicano decidió publicar estadísticas sobre la distribución de riqueza en los últimos 15 años, los datos fueron espeluznantes.

    En 1984 el 40% más pobre de la población recibía sólo el 14% del total de los ingresos del país. En 1989 sólo recibían el 12% del total de los ingresos.

    Sin embargo, el 10% de los más ricos tenían entre el 32% y el 40% del PIB nacional.

    Igualmente, las tasas de mortalidad habían ascendido a límites increíbles.

    En los municipios rurales el 43% de la población recibía ingresos que no llegaban a los tres dólares diarios, y la tasa de analfabetismo superaba el 40%.

    Según diferentes autores, se ha llegado a una democracia sin ciudadanos.

    Las precarias redes de solidaridad social fueron demolidas al compás de la fragmentación social, provocada por el neoliberalismo y el individualismo.

    Los actores y fuerzas sociales, como sindicatos, asociaciones populares, etc., fueron también aniquilados.

    En el nuevo estado de este capitalismo sin ciudadanos se divide todo lo que es colectividad para ensalzar al individuo con derechos en la capitalidad del mercado.

    Todo esto ha llevado a que en 1967 en Chile el absentismo entre los jóvenes llegase al 91% en las urnas.

    Los altos ejecutivos en Brasil tienen un salario 93 veces superior al ingreso per cápita de su país. En Venezuela el salario es 49 veces mayor y en México 45 veces.

    Por comprobar el contraste, basta decir que en Canadá, Francia o Alemania este salario es solamente siete veces superior al ingreso per cápita.

    Vemos una ciudadanía descontrolada, una economía descontrolada y muchos se preguntan qué tipo de democracia es esta. En el pasado, la burguesía se jactaba de haber constituido una sociedad a su imagen y semejanza (una Europa desarrollada), pero ¿de qué puede jactarse la burguesía latinoamericana?

    Hoy en día se está viendo una contrarreforma social dispuesta a llegar a cualquier extremo para reproducir las desigualdades sociales.

    En Venezuela, Argentina, etc., este neoliberalismo, que duró hasta el año 2000, hace que la esperanza de vida del 10% de los más ricos de Latinoamérica se encuentre en torno a los 72 años aproximadamente, mientras que los que están en el 40% más pobre se encuentran con una esperanza de vida que ronda los 48 años.

    Relaciones entre América Latina y Estados Unidos

    No sería posible emprender la historia de América Latina si no se estudia y entiende su relación con el mundo anglosajón.

    Estados Unidos ha desarrollado desde 1898 hasta la actualidad un conjunto de intervenciones políticas o actuaciones que han conducido a una separación entre el mundo latino y los gringos.

    Desde 1898 hasta la actualidad las relaciones iberoamericanas han sido muy importantes. Se ha puesto de manifiesto la supremacía de Estados Unidos el cual, desde principios del siglo XIX, con la doctrina Monroe de "América para los americanos" rechazaba el colonialismo y defendía la libertad de América Latina, pero a su vez desarrollando un imperialismo que convirtió a los países latinoamericanos en un campo de acción de los intereses económicos de Estados Unidos y los utilizó para incrementar su soberanía nacional y para incrementar su imperialismo económico.

    Este intervencionismo ha sido político, económico, cultural y también moral.

    Esta influencia ha marcado una brecha enorme entre Estados Unidos y lo que es el mundo latino, de incomprensión mutua, "de buenos y malos" (pese a que los criollos y la burguesía dependiente tengan mucho que ver con la influencia norteamericana).

    No toda la responsabilidad de la influencia ha sido de los Estados Unidos, sino que las burguesías criollas han influido mucho.

    Se ha abierto una tremenda zanja entre lo que es el pensamiento latinoamericano y el pensamiento norteamericano, de lo que debe ser una sociedad.

    Hay una incomprensión enorme. América del Norte ha visto un continente atrasado, al que hay que abastecer y América Latina ha visto a Norteamérica como el opresor, el imperialista que intenta ahogarlos.

    De hecho, muchos nacionalismos se han basado en América Latina en la lucha contra los Estados Unidos y su imperialismo (nacionalismo antiamericano).

    Pero estas posturas son a veces muy simples y hay que analizarlas para buscar algo más allá.

    Hay que partir de la base de que los Estados Unidos, cuando llegan a su momento álgido, en 1865 (después de la guerra de secesión) se convierten en una potencia importante, pero sin colonias. Sin ellas, es muy difícil desarrollar el imperialismo (sin colonialismo es imposible el imperialismo).

    Esa ausencia de colonias hace que Estados Unidos mire al sur con la necesidad de controlar y desarrollar sus políticas económicas usando el territorio ajeno y ocupando mercados de otros.

    De ahí la declaración de Monroe de 1823 de sentir miedo de que los europeos expandiesen su poder y declaraba la necesidad de una América libre de Europa, para los americanos.

    Esta teoría la utilizarán también en 1898 para ocupar Cuba, Puerto Rico, etc.

    En esto hay una serie de factores extraordinarios. El periodista John Sullivan desarrolla "el destino manifiesto", que es la idea de que la historia le ha dado al pueblo americano la obligación de democratizar y civilizar el mundo. Siempre había una frontera hacia la que avanzar. Turner habló de la frontera sobre la que siempre había que avanzar.

    El destino de Norteamérica era llevar la luz a otros países americanos. Era para ellos una misión civilizadora y altruista.

    Por ello, el intervencionismo norteamericano desde la etapa de Roosevelt fue una constante.

    REVOLUCIÓN CUBANA

    En Cuba nunca ha habido comunismo, más bien fidelismo.

    La revolución cubana tiene mucho de nacionalista. En 1898 cuando Estados Unidos entra en la isla, impone un gobierno militar. Todo está en manos de un representante militar norteamericano que toma el poder y es el jefe de todo.

    Esta ocupación total dura poco (1902-3), hasta que se le entrega el poder al presidente Céspedes. Pero Estados Unidos impone una enmienda, planteada por el senador Platt, a la constitución cubana, según la cual Estados Unidos se agencia el derecho a intervenir en los asuntos cubanos si se ve comprometida la defensa de Estados Unidos. Esto llega hasta 1933.

    Después, a pesar de que esa enmienda se abole, la influencia norteamericana va a ser determinante y extraordinaria, tanto en lo político como en lo económico, lo social, lo ideológico, etc.

    A su vez, alquilan también Guantánamo de forma permanente como base militar estadounidense.

    La penetración norteamericana en el terreno económico es absoluta. Cuba era una potencia azucarera mundial, y el control de la producción azucarera estaba en manos de Estados Unidos. De la misma manera, ningún presidente podría serlo en Cuba sin la confirmación del gobierno americano.

    El propio Baptista llega al poder porque los americanos lo permiten, tanto la primera vez de forma democrática como en el año 1952 con el golpe de estado.

    Entre 1960 y 1981, cuando triunfa la revolución, la CIA organiza una penetración en Cuba, para invadir el territorio cubano "invasión de bahía Cochinos".

    La brigada tenía como misión hacer una cabeza de puente en bahía Cochinos, instaurar un gobierno provisional y una vez instaurado reconocer ese gobierno e iniciar la invasión total propiamente dicha.

    Es en este momento cuando la revolución cubana dice que es socialista, marxista-leninista, y que la revolución es de los pobres, para los pobres.

    Ahora se instalan cohetes militares en Cuba (por parte de la Unión Soviética).

    Todo esto en medio de la Guerra Fría, en el momento más determinante.

    La Unión Soviética usó la isla como el arma más certera para influir militarmente en los asuntos internos norteamericanos.

    En este momento hay tropas armadas cubanas en Siria, Angola e Israel, en Bolivia con Che Guevara, etc.

    El principal enemigo desde un punto de vista tanto ideológico como político y militar era Cuba, que se convierte en el enemigo público número uno.

    En ese momento la relación Cuba-Estados Unidos está rota, hay una ruptura comercial total, con la ley Hells-Burton, incluso el comercio con terceros países a través de Estados Unidos también se rompe.

    Cuando se realiza la revuelta contra Batista, el movimiento 26 de julio está compuesto por un elenco ideológico amplio (todos menos el Partido Comunista cubano estaban frente a Batista).

    Después del asalto al cuartel Moncada, la Unión Soviética llamó a eso infantilismo revolucionario.

    Cuando se produce el desembarco de che Guevara, algunos comunistas se marchan a la sierra para unirse a la revolución, pero no hay ningún comandante comunista.

    Fidel crea nuevamente el Partido Comunista, y es la revolución la que incorpora el Partido Comunista de Cuba al movimiento 26 de julio, y Fidel se hace Secretario General del partido. Por tanto, es un partido refundado, no es el Partido Comunista que existía antes.

    Hay muchas deserciones (Gutiérrez Menolles, Carlos Frequi, etc.) que abandonan la revolución cuando ven la unión con la Unión Soviética

    Hay quien dice que Fidel se "entrega" a la Unión Soviética (acepta el apoyo) cuando Estados Unidos piensa en cortar la revolución, en el aislamiento, como manera de salvaguardarse, para tener protección y poder vender el azúcar y tener ayudas económicas, financieras, etc.

    Fidel nunca fue amigo de la URSS, sino que el pacto fue de conveniencia.

    Cuba, de hecho, nunca fue un satélite de Moscú. Siempre tuvo una política interior y exterior propia, fuera de las redes de la Unión Soviética y por ello, en Cuba, hay más un “fidelismo” que un "comunismo".

    Los orígenes de la revolución cubana no era militares, no hay grandes militares en ejército, sino que la mayoría de los revolucionarios son civiles.

    Hay quien habla de la revolución como un movimiento regeneracionista, de "salud pública" frente al gobierno de Batista, para salvar Cuba, para mejorar la decadente situación originada por la dependencia de las inversiones de los Estados Unidos.

    ¿Cómo es posible que a una isla sin recursos estratégicos sea a la única que Estados Unidos le haya hecho un embargo comercial?, ¿Cómo se explica que China y Vietnam hayan sido reconocidas diplomáticamente y Cuba no?, ¿Por qué este país es objeto de la atención de la prensa?, ¿Por qué otros acontecimientos de la historia americana apenas ha sido objeto de atención y la revolución cubana si lo ha sido?

    Geográficamente Cuba presenta una proximidad a Estados Unidos. Desde 1898 el Caribe ha sido el "Mediterráneo" americano, con bases en Puerto Rico y Guantánamo. Los Estados Unidos han controlado económicamente toda la economía de plantación de Centroamérica y el Caribe, bajo diferentes políticas.

    Desde Panamá se formó a la contrainsurgencia, ya que allí existía un cuartel general americano. Además, con el canal se controla el tráfico interoceánico (militarmente).

    La influencia no sólo fue económico-social y cultural, sino que también intervinieron militarmente en Santo Domingo, Haití, Nicaragua, etc., llevando una nueva "pax romana" a su esfera de influencia.

    Este intervencionismo dio lugar a personajes como Leónidas Trujillo, la dinastía de los Somoza, Machado y Batista en Cuba, etc.

    La presencia de Estados Unidos en el Caribe era clave.

    De pronto en esa isla de Cuba se produce un movimiento nacionalista, después comunista, que rompió la situación instaurada en 1898. Estados Unidos controlaba la política, pero también el desarrollo económico de estos países. Controlaba las cuotas de productos que se podían enviar a los Estados Unidos, constituyendo éstas la base de la prosperidad de los países citados.

    Sucede que en Cuba se provoca una revolución, que cambia esta estructura económica; se nacionalizan los medios de producción. Estos eran de los Estados Unidos, por lo que antes de la revolución el 80% del suelo cultivable les pertenecía, al igual que el sistema financiero. La nacionalización y la reforma agraria anularon a esas grandes compañías. El control de la salud, la educación, los transportes y demás, tuvieron también un impacto fuerte.

    Los conceptos de radicalismo, partidos liberales y conservadores, se dejaron atrás. Se creó un partido único en el que se engloba a los partidos que participaron en el movimiento del 26 de julio, incluido el Partido Comunista.

    De la misma forma, los partidos más conservadores quedaron fuera de juego político. El que no se integraba en el partido único no existía. El sentido de la política cambia profundamente.

    Hasta entonces la participación se había desarrollado dentro del sistema. Todo esto cambia, pues desde entonces en el Caribe se aprecia que es posible un modelo revolucionario.

    La derecha se radicaliza hacia gobiernos duros militares y represivos para evitar su extensión por América Latina. La izquierda, sin embargo, se radicaliza tendiendo a la lucha armada.

    En 1965 los Estados Unidos intervendrán en Santo Domingo para evitar una nueva Cuba con Juan Bosch, y posteriormente en Nicaragua.

    El contexto era el de un imperialismo soviético, que vio en Cuba un posible aliado en el corazón de la zona de influencia de los Estados Unidos. Se rompía así el status quo.

    Todo esto significaba que era la primera vez que un país de América Latina se enfrentaba, en todos los órdenes, a los Estados Unidos, diciendo no a la historia transcurrida desde 1898 a 1960. Al mismo tiempo, el gobierno cubano mostró que otro mundo era posible. Se rompieron los esquemas del Departamento de Estado y de las burguesías dependientes. En el Caribe, salvo en Haití, no habían existido revoluciones.

    Estos hechos se complicaron más, dando un giro a las relaciones Estados Unidos-URSS, cuando Estados Unidos observó que en Cuba existían cohetes con cabezas nucleares, lo que suponía un peligro bélico en el territorio norteamericano.

    Entonces, los Estados Unidos movilizaron al comando estratégico (entre ellos estaban los B-52 con bombas nucleares), porque por primera vez la URSS podría amenazar al país.

    Esto tuvo repercusión mundial. Por eso, la CIA ha intentado 34 veces acabar con Castro, ha bombardeado con sustancias químicas a la población cubana, etc. Cuba es un país del "eje del mal".

    Desde un punto de vista teórico, el modelo cubano presente, tiene un antes y después de la revolución. El pensamiento de izquierda y derecha cambió. Todos los intelectuales estuvieron influidos por este acontecimiento político.

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