Historia de América y de Colombia

Cristóbal Colón. Conquista de América. Capitulaciones. Independencia. Colonización. Historia latinoamericana. Asentamientos religiosos

  • Enviado por: ZEUZ
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 6 páginas
publicidad
cursos destacados
Guía, Información y asistencias turísticas
Implika
Con este curso podrás asesorar al turista sobre destinos, traslados, visitas, de los destinos turísticos.
Solicita InformaciÓn

Solicitud Creativa de Retos
Churruca Formación
La Solución Creativa de Retos (SCR)-o Creative Problem Solving (CPS) es un proceso estructurado para la solución...
Solicita InformaciÓn

publicidad

HISTORIA DE AMÉRICA Y DE COLOMBIA

COLON Y EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

Cristóbal Colón fue un geógrafo y navegante de origen genovés que llegó hasta Castilla en la búsqueda de una nueva ruta hacia la India por el Oeste.

La teoría del viaje por el Oeste la había calculado siguiendo la geografía de Ptolomeo. Colón pensaba que más allá de las islas Canarias no habría más de 240 millas náuticas. Con esta empresa se presentó Colón en las distintas Cortes europeas y en todas ellas rechazaron su empresa.

Colón llegó al reino de Castilla en el momento en el que los Reyes Católicos se encuentran en plena guerra contra el reino Nazarí de Granada. Colón consiguió una entrevista con la reina Isabel I de Castilla, quien se mostró de acuerdo con la posible expedición a las Indias, pero demoró su decisión hasta haber terminado la guerra con Granada y haber escuchado el consejo de sus teólogos y geógrafos.

Colón esperó el final de la guerra, en 1492, y el voto afirmativo de dicho consejo.

Finalmente se decide a conceder la empresa y fletar dos carabelas y una nao. Las carabelas las can a confiscar debido al pago de una multa por un delito pesquero. Estos dos buques se pusieron a disposición de Colón, y eran la Pinta y la Niña. La nao era la Santa María y es contratada gracias a Colón, que negocia su adquisición.

El contrato entre la corona y Colón se recoge en las llamadas “Capitulaciones de Santa Fe”, que son 30.000 folios. Recogen, básicamente, las siguientes disposiciones:

! Todos los territorios descubiertos y su negocio son monopolio de la Corona de castilla.

! Colón recibe el título de “almirante de la mar océano”.

! Todas las riquezas pasarían a ser propiedad de la Corona de Castilla y el almirante podrá beneficiarse de un pequeño porcentaje de las mismas.

(La empresa o el contrato tendrá validez siempre que Colón llegue a las costas del Este de Asia (Japón, India, china...). El título de almirante y sus privilegios se heredan en la familia de Colón).

Colón, una vez que había avituallado sus naves y había contratado la tripulación, salen del puerto de Palos el 3 de agosto de 1492 y el 12 de octubre del mismo año alcanzan las Antillas poniendo fin a un viaje de 3 meses.

! Primer viaje (1492): ! Guanahaní o San Salvador (creyó que era Cipango, Japón).

! Juana (Cuba) y La Española (Haití).

! Segundo viaje (1493): ! Antillas Menores. Jamaica

! Tercer viaje (1498): ! Trinidad.

! Desembocadura del Orinoco.

! Cuarto viaje (1502): ! Honduras. Panamá

CONQUISTA DE AMÉRICA

EL REPARTO DEL MUNDO ENTRE ESPAÑA Y PORTUGAL

Luego de algunas disputas coloniales, españoles y portugueses se repartieron el mundo no europeo por medio del Tratado de Tordesillas (1.494). El mundo quedó dividido en dos hemisferios por un meridiano imaginario situado a 370 leguas al oeste de Cabo Verde. Las tierras situadas al oeste de este meridiano pertenecerían a la corona castellana, y las orientales a la portuguesa. Como el saliente oriental de América del Sur quedaba dentro del ámbito portugués, este país iniciará en 1.500 la colonización de Brasil.

LA CONQUISTA DE MÉXICO

Antes de la llegada de los españoles, el Valle de México estaba habitado por diferentes pueblos indígenas entre los que destacaban los aztecas, pueblo eminentemente guerrero. Habían formado un imperio en torno a su capital Tenochtitlán, en la laguna de México. En 1.519, el extremeño Hernán Cortés llegó a la capital de dicho imperio y estableció relaciones amistosas con su emperador Moctezuma II. Sin embargo, los sucesivos saqueos a que fueron sometidos los indígenas generaron un levantamiento contra los españoles que fue ahogado en sangre.

En 1.521, el Imperio Azteca era sometido por la fuerza. Conquistado México, desde allí partió la conquista de toda América Central, con la cual se destruyó otra gran cultura prehispánica: la maya

LA CONQUISTA DE PERÚ

A la llegada de los españoles a América del Sur, el pueblo prehispánico más importante era el de los incas, establecidos en las mesetas andinas de Perú-Bolivia. Su jefe, Sapa-Inca, era a la vez emperador y dios. Tenían un sistema social y político organizado y la capital era la ciudad de Cuzco.

En 1.531, el también extremeño Francisco Pizarro (1.475-1.541) inició, de forma sanguinaria, la conquista de estas tierras. Pizarro murió asesinado en 1.541. En 1.578, Francisco de Toledo capturó al último soberano inca, Tupac Amaru.

Y, desde las tierras incaicas, se explorará y conquistará el resto del continente sudamericano.

Además de España y Portugal se suma la llegada de Inglaterra y Francia. Inglaterra colonizo lo que hoy en día son los estados unidos de Norteamérica y tiempo después le arrebato Canadá a lo franceses reduciendo el territorio francés a algunas antillas e islas

COLONIA DE AMÉRICA

La agricultura americana recibió de los españoles muchos de los cultivos que constituyen hoy su riqueza. En todas las expediciones colonizadoras fueron labradores españoles que llevaban semillas, árboles, instrumentos de labranza, ganados.

Pero, sin duda alguna lo que más atrajo a los españoles del nuevo mundo, fue la riqueza mineral, y por ello las explotaciones mineras cobraron gran importancia.

Para llevar a cabo la colonización lo más normal es la concesión de capitulaciones, licencias o cartas de merced a los denominados conquistadores, integrados en su mayoría por hidalgos, antiguos soldados o simples aventureros, que ven una posibilidad de enriquecerse, al mismo tiempo que la Corona ensancha sus dominios y contribuye a la difusión de la religión cristiana.

Una de las peculiaridades más sobresalientes de la actuación española, que la diferenciará de otras colonizaciones europeas, es la pronta mezcla entre los españoles y los indígenas, dando origen al mestizaje, aún perceptible. Así, aparecieron los criollos que eran americanos descendientes de europeos, y los mestizos cuyos padres eran de razas diferentes.

La nueva sociedad se encontraba bastante jerarquizada, situándose en la cima los españoles y sus descendientes, seguidos de los criollos y mestizos, y en último lugar los indios.

La principal forma de colonización que se llevó a cabo fue la de la encomienda por la que la Corona cedía a un español (encomendero) tierras, y a su vez los indios que ellas se encontraban. El encomendero podía percibir el trabajo que los indios recibían y los tributos que éstos le pagaban. A cambio el encomendero se encargaba de la evangelización e instrucción de los indios encomendados.

Las tierras se otorgaban en propiedad, mientras que respecto al indio sólo se le concedía al encomendero el derecho a percibir el tributo o trabajo, y nunca la propiedad sobre la persona y las tierras que ésta habitaba.

Para evitar los abusos que este sistema pudiera ocasionar, se publicaron en 1512 las Leyes de indias en las que se afirmaba que los indios eran "vasallos libres, y dignos de protección". En todo momento, quedó prohibido el maltrato y abuso a los indios.

En las minas, el principal sistema se explotación era la mita, que un sistema de origen incaico, por el que se obligaba a los habitantes varones de los poblados a trabajar en las minas a cambio de un bajo salario.

Los españoles también desarrollaron en el Nuevo Mundo industria, siendo de gran importancia la industria textil.

También se fundaron ciudades, para lo cual existía incluso una reglamentación a cerca de cómo había que fundar y desarrollar las ciudades.

Por otra parte, las órdenes religiosas españolas iniciaron desde el primer momento una intensa campaña tendente a lograr la inmediata evangelización de los indios. Su labor no fue únicamente pastoral, pues también se preocuparon de evitar la explotación del indio por los colonizadores, sobresaliendo en esta faceta los dominicos fray Antonio de Montesinos y fray Bartolomé de las Casas.

La Corona española consideró la evangelización como algo propio; por eso procuró controlar en América no sólo la actividad civil, sino también la religiosa.

España no sólo trató de explotar las posibilidades económicas de América, sino que procuró elevar su nivel cultural. A esa labor contribuyó la expansión de la imprenta, instrumento eficacísimo, no sólo para adoctrinar, sino también como vehículo de difusión de cultura. La primera imprenta se creó en México, en fecha tan temprana como 1538, por el obispo Juan de Zumárraga.

Florecieron los estudios lingüísticos, geográficos, botánicos, zoológicos... a la par que se iba desarrollando la conquista.

La Universidad se convirtió en el foco difusor de la cultura occidental. En ella se cursaban estudios de teología, Leyes, Artes, retórica... Destacan las universidades de Santo Domingo, fundada en 1538, la de Lima (1551) y la de México(1553).

No hemos de olvidar el papel desarrollado por el idioma español que todavía sigue siendo vehículo de unión entre España e Hispanoamérica. El idioma español se enriqueció con palabras (americanismos) procedentes de aquellos lugares

INDEPENDENCIA

Cuando Napoleón invade España, el repudio popular - allá y aquí - al Pacto de Bayona (l.808), por el cual se protocolizó la abdicación de Carlos IV, hace la coyuntura favorable al ánimo independentista. Había de antaño malestares de diverso tipo: la exclusión de los criollos de toda participación en el gobierno; el peso excesivo de los impuestos; el monopolio del comercio que desazonaba a ingleses, holandeses y franceses, y que generaba además factores estructurales de recesión; y el absolutismo, que campeaba a contracorriente de las nuevas ideas liberales. En Julio de 1.810 se produjo en Santa Fe un alzamiento detonado por motivos más bien triviales ( se los recuerda en la Casa "del Florero", esquina de la Plaza Mayor y lugar de los incidentes), que llevó a declarar Cabildo Abierto, a deponer al Virrey y a suscribir un Acta de Independencia, replicada en otras capitales y en las provincias. Instalados los criollos en el poder, en lugar de cerrar filas alrededor de unos objetivos de unidad y defensa, disputan entre partidarios del legitimismo en favor del rey ausente, y quienes abogan por terminar todo vínculo con España. Resuelto el debate en favor de los segundos, se plantea un enfrentamiento mayor entre defensores de federalismo y centralismo, a cuya causa se desata la primera guerra civil. Todavía ésta no ha sido plenamente superada cuando el Congreso granadino recoge a Simón Bolívar, un oficial caraqueño que llega derrotado a Cartagena, donde coopera en someter algunos focos de resistencia realistas. Con un ejército que el Congreso granadino le confía, Bolívar libera a Venezuela en una brillante y corta campaña.

Poco después, la derrota de los franceses en Europa hace que Fernando VII sea repuesto en el trono español. El monarca no se aviene a forma alguna de negociación con las antiguas colonias y se inicia la Reconquista. Pablo Morillo sitia a Cartagena, asciende a Santa Fé, abate a los patriotas y reinstaura el Virreinato en l.816. Vienen la cárcel o el fusilamiento de los líderes granadinos y el exilio de Bolívar en Jamaica. Mientras Santander reorganiza en los llanos de Casanare un nuevo ejército y Páez combate en el Apure, Bolívar obtiene ayuda del régimen independiente de Haití para embarcarse de regreso, pero fracasa. Luego, con apoyo de los ingleses en armas y tropas reinicia la guerra en el Orinoco en l.817, unificando alrededor suyo el mando. Deja a Páez en Venezuela y en compañía de Santander enfrenta a Barreiro, lugarteniente de Morillo, a quien derrota en Boyacá en Agosto de l.819. En Diciembre de ese mismo año se crea en Angostura La Gran Colombia, formada por lo que habrían de ser luego Colombia (que comprendía entonces a Panamá), Venezuela y Ecuador, parcialmente aún bajo el dominio español. El nuevo país, con capital en Santafé de Bogotá, quedó al cuidado del Vicepresidente Santander, mientras Bolívar proseguía la guerra.

En España, entre tanto, el reinado de Fernando VII hace crisis: el amotinamiento de Riego impedirá el zarpe de nuevas fuerzas de apoyo a la Reconquista, acelerándose así la liberación de los territorios que permanecían bajo control de la Corona. Morillo regresa a España en l.821, dejando un ejército maltrecho. San Martín, desde el Mar del Plata, ascendía victorioso hacia el Perú, donde Bolívar consigue la expulsión definitiva de los españoles en l.924. Sucre (venezolano) y Córdova (granadino), fueron los héroes principales de la última fase de la contienda, en cuya provisión material Colombia asumió los suministros y la mayor parte de la deuda contraída con los ingleses.

REPUBLICA DE COLOMBIA

En 1885 se reprimió una rebelión de los liberales y en 1886 se proclamó una nueva Constitución bajo la presidencia de Rafael Núñez de carácter centralista, que estableció el nombre actual del país, República de Colombia. La nueva Constitución abolió la soberanía de los estados creada por la Constitución de 1863 y estableció la estructura del país .

GUERRA DE LOS MIL DÍAS

Conocida también como guerra de los Tres Años, guerra civil colombiana, que tuvo lugar desde el 17 de octubre de 1899 hasta el 1 de junio de 1903, en la cual se enfrentaron conservadores y liberales. Aquellos contaron con el apoyo del gobierno presidido por Manuel Antonio Sanclemente, a quien sucedió en 1900 el vicepresidente José Manuel Marroquín; en tanto que los liberales, organizados en buena parte en guerrillas, estuvieron dirigidos por Gabriel Vargas Santos, Foción Soto, Benjamín Herrera, Rafael Uribe Uribe y Justo L. Durán. El gobierno financió la guerra con emisión de moneda, empréstitos y contribuciones forzosas de sus enemigos. Por su parte, el liberalismo se financió por medio de contribuciones obligadas, requisas, saqueo y pillaje, y aportes de gobiernos simpatizantes. Este conflicto comprometió a todo el país, con excepción de las zonas selváticas y el departamento de Antioquia. Concluyó con la firma de tres tratados de paz: el primero, el de Neerlandia, firmado entre Rafael Uribe Uribe y Juan B. Tovar; el segundo fue el del Wisconsin, nombre del barco de guerra estadounidense que sirvió de sede para las negociaciones, en el cual rindió sus armas el Ejército liberal (10.000 hombres) que dirigía victorioso Benjamín Herrera en Panamá; y el tercero, el de Chinácota, que fue firmado con el anterior en noviembre de 1902.

PERDIDA DE PANAMÁ

En 1903 el Senado de Colombia se negó a ratificar el Tratado de Hay-Herrán, el cual establecía el arrendamiento a Estados Unidos de una franja de territorio del istmo de Panamá para construir un canal que lo cruzara y uniera los dos océanos. Comenzó la rebelión en Panamá y las Fuerzas Armadas estadounidenses tuvieron que intervenir para que las tropas colombianas no reprimieran el levantamiento. Estados Unidos reconoció la independencia de Panamá. Las tensas relaciones resultantes entre Colombia y Estados Unidos se resolvieron en 1921 por medio del Tratado Thompson-Urrutia donde se le entrego la soberanía a Panamá.

LA II GUERRA MUNDIAL Y LA POS GUERRA

Durante la II Guerra Mundial Colombia rompió relaciones diplomáticas en 1941 con Japón, Alemania e Italia, y en 1942 con el gobierno de la Francia ocupada. En 1943 el Senado colombiano declaró la guerra a Alemania y en junio de 1945 firmó los estatutos de la Organización de las Naciones Unidas, convirtiéndose en uno de los 51 miembros fundadores.

Durante la época de posguerra se vivió una de las crisis políticas más severas, como resultado directo de la profundización de los antagonismos entre las facciones liberal y conservadora. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, dirigente del Partido Liberal, el 9 de abril de 1948 en Bogotá, desencadenó un levantamiento nacional en contra del gobierno conservador conocido como el Bogotazo, en el que murieron cerca de 1.500 personas y 20.000 más resultaron heridas. En ese momento se estaba desarrollando en Bogotá la IX Conferencia Internacional de los Estados Americanos, que también se vio afectada por la rebelión. No obstante, la Conferencia se realizó con éxito y se terminó el borrador de los estatutos de la Organización de Estados Americanos, que Colombia firmó el 30 de abril de 1950. Con la ayuda del Ejército el gobierno controló la rebelión y se acordó incluir un número igual de liberales y conservadores en el gabinete.

Sin embargo, durante los siguientes meses la tensión y la violencia fueron cada vez más persistentes. Los miembros liberales del gobierno cesaron en sus cargos después de que se promulgara un decreto gubernamental prohibiendo manifestaciones y marchas, y el Partido Liberal retiró a su candidato de las elecciones presidenciales de 1949, culpando al gobierno de violar la ley electoral. Como resultado de esta situación, el candidato conservador Laureano Gómez ganó las elecciones de noviembre sin enfrentarse a ninguna oposición. La toma de poder se llevó a cabo en agosto de 1950.

UNA ÉPOCA DE VIOLENCIA

Entre la elección de Laureano Gómez y su toma de poder, la lucha política había entrado en una nueva fase. Varios grupos guerrilleros, entre los que destacaban las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC, comunista) actuaban en numerosas áreas rurales y urbanas del país. En respuesta, el gobierno declaró el estado de sitio y suspendió las sesiones del Congreso en 1950. Poco después de la toma de poder de Gómez, una convención del Partido Liberal declaró al gobierno ilegal, acusándolo de suprimir la libertad de expresión, de prensa y de reunión, y prometió continuar con el boicoteo de las elecciones.

En febrero de 1953 el Partido Conservador propuso una nueva Constitución cuyas consideraciones habrían impuesto en Colombia un régimen totalitario al estilo del de España bajo el mando de Francisco Franco. Los liberales y los conservadores moderados se opusieron severamente a este proyecto constitucional, y en junio de 1953, cuando una junta militar derrocó al gobierno de Gómez, ambas facciones dieron su aprobación al golpe de Estado. Se nombró al general Gustavo Rojas Pinilla como presidente provisional, con el apoyo de una Asamblea Nacional Constituyente.

En 1954 ocurrió un suceso que fue determinante para Rojas, cuando las fuerzas militares agredieron a la multitud reunida en la plaza de toros Santamaría, en Bogotá, por no vivar al presidente. Aquí comenzó el deterioro de su gestión. La Asamblea lo reeligió para un cuatrienio que empezaría en 1958, pero la tensión fue creciendo hasta el punto de que diversos sectores sociales (en especial empresarios, partidos políticos y estudiantes) presionaron para forzar la salida del dictador. La movilización culminó el 10 de mayo de 1957 con la renuncia de Rojas Pinilla en favor de una Junta Militar, que dirigió el país mientras los líderes de los partidos liberal y conservador (en particular Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez) avanzaban pactos de paz que culminaron con la instauración del Frente Nacional a partir de 1958. Durante 16 años se intercambiarían el poder presidencial, empezando con un presidente liberal y culminando con un conservador, y se establecería la plena paridad en todos los cargos públicos. El Pacto de Sitges (nombrado así porque fue en esta ciudad española donde se firmó) se aprobó en un plebiscito el 1 de diciembre de 1957.

EL FRENTE NACIONAL

A finales de 1958 el candidato liberal Alberto Lleras fue reelegido presidente (lo había sido ya entre 1945 y 1946). La coalición liberal-conservadora trajo cierta estabilidad a Colombia durante la década de 1960. La coalición tenía la mayoría en ambas cámaras del Congreso, pero rara vez podía ganar las dos terceras partes requeridas en ambas para llevar adelante proyectos legislativos. Por ello, el gobierno frecuentemente caía en periodos de inactividad. El presidente Guillermo León Valencia, candidato conservador elegido en 1962, declaró el estado de sitio el año siguiente con el fin de vencer el desacuerdo político. Bajo el mando del presidente Carlos Lleras Restrepo, candidato liberal que sucedió a Valencia en 1966, se continuó gobernando mediante decretos. En las elecciones de 1970 el Frente Nacional derrotó a la oposición del anterior dictador Rojas Pinilla y se eligió a Misael Pastrana Borrero como presidente.

Vídeos relacionados