Historia cultural

Historia. Edad Media. Renacimiento carolingio. Cultura monástica y gótica. Reforma cluniacense. Císter. Gerberto de Aurillac. Raoul Le Glabre. Guibert de Nogent. Orderico Vital. Otón de Freising. Suger de Saint Denis. Naturalismo idealista platónico

  • Enviado por: Laura Díaz Aguirre
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TEMA 1

La cultura y su historia

Un aspecto inicial del que debemos ocuparnos son las palabras. Cada palabra puede continuar siendo la misma durante siglos pero su significado puede cambiar. De ahí se pasa a la equivocidad de los términos y de la univocidad. En el tiempo y su diacronía (cambios en el tiempo) el significado de las palabras cambia. Cuando se habla de historia cultural es importante saber de qué historia nos ocupamos. ¿Qué es la cultura? La transmisión que se pasa a la sociedad o que la propia sociedad transmite a una persona de forma hereditaria. Se produce un pacto cultural, pasamos a compartir una cultura. La socialización se produce cuando un ser humano nace y recibe de la sociedad todo un sistema de valores e interioriza toda esa concepción del mundo y de la vida que hace suya y se integra en el grupo. Desde ahí puede uno definirse. Quien controla el proceso de socialización es muy importante porque determinará el futuro; por ello la educación es muy importante.

Jacob Burckhartd en 1860 escribe Sobre la cultura del Renacimiento en Italia y tanto en su obra como en la de antropólogos como Taylor nos encontramos con definiciones de cultura que se aproximan a la anterior. Se la considera como un gran elemento de la Historia, una gran fuerza que condiciona la Historia (Estado, Iglesia, cultura). También será todo lo que el hombre necesita para satisfacer sus aspiraciones. La obra de Burckhard Reflexiones sobre la Historia Universal también da una definición amplia de cultura y da una definición más restringida, se vincula la cultura al espíritu por ser producción de éste. El desarrollo del espíritu que se da a través de una serie de etapas que se identifica con un colectivo y el espíritu concreto será lo que se acostumbra a llamar el volksgeist (espíritu del pueblo). Las diferentes manifestaciones culturales de una época serán emanaciones de ese espíritu popular. El esquema de Hegel pues será un esquema circular en cuyo centro está el volksgeist. Por esto se entiende que el volksgeist genera manifestaciones culturales y por otra parte, siempre podemos movernos desde la periferia a ese centro.

A través de la visión de Burckhard o las definiciones de primeros antropólogos nos encontramos como que se define la cultura con todo lo que necesita el hombre para vivir. Los antropólogos los identifican con procesos de aprendizaje. La cultura distingue a los hombres de los animales.

Nos encontramos con que en el siglo XIX la cultura no es algo que está en el interior de cada persona, sino algo envolvente. Por ello el hombre puede ir participando de esa cultura. Al mismo tiempo que el ser humano aprende a hablar, recibe dicha cultura. Cultura envolvente quiere decir cultura objetiva que no aparece hasta el siglo XVIII y esto es lo complicado. El concepto de cultura no será eterno, aparece a partir de determinados momentos. El término cultura será de origen latino (kultur). En el siglo XVIII la palabra mantiene el significado, el término no. Ese proceso tiene lugar en los años 30 del siglo XVIII, donde también se habla del arte en estos momentos como término abstracto. Surge también el término "cultura". Ese concepto objetivo de cultura será moderno y se definirá en el siglo XIX.

Si nos remontamos hacia atrás nos encontramos con cultura con sentido subjetivo de la palabra. De ahí que en Cicerón se encuentra la expresión cultura animi, cultivo del espíritu. Nos encontramos con que desde ese sentido ya en un momento entre el siglo I a. C. y el siglo I d. C. se define no un cultivo de la tierra sino del hombre.

Estamos ante un concepto de cultura subjetivo, no se percibe la cultura como algo envolvente y exterior al individuo, sino interior. Perdura hasta el siglo XVIII, entonces a través de la filosofía alemana surgirá un nuevo sentido de cultura, por ello la cultura está muy vinculada a la Historia, a la historia del colectivo humano, que se transmite a través de la tradición, cada generación transmite algo que es esa cultura.

El concepto fundamental es complejo porque consta de una serie de capas donde se diferencian tres niveles: intrasomático (cuerpo, nivel individual, cada persona con su propia cultura), intersomático (nivel social, entre personas) y extrasomático (fuera del cuerpo, nivel material). Históricamente se diferencian esferas culturales, por lo que se habla a través de la Historia de una cultura sumeria, mesopotámica, griega, romana... Esas diferentes etapas se identifican con pueblos.

Existe algo que se llama el proceso civilizatorio, es decir, el resultado de este proceso es la civilización. Según Norbert Elías, existe un proceso civilizatorio que tiene que ver con la evolución de los miedos. El hombre y la humanidad evolucionan, existe una violencia paralizada donde cada persona toma la justicia a su modo, lo normal en las relaciones sociales son las relaciones violentas. Cuando un pueblo comercial, la relación es tan delicada que el comercio se lleva a cabo en un claro del bosque donde no están presentes ambas partes. Incluso durante la Edad Media será un ámbito el comercio que tiene que estar muy protegido. Esa paz del mercado está garantizada por quien tiene el poder; algo fundamental será la prohibición de llevar armas.

El control de reacciones externas de la persona y la interiorización de una serie de comportamientos es importante, sobretodo los violentos. Surge a través de ahí el Estado moderno como poder que monopoliza la violencia, deja de ser constante de relación en la misma sociedad y lo monopoliza el gobierno. La batalla pasa del interior al exterior. El individuo no agrede porque le supone una serie de sanciones. La venganza será sustituida por la justicia. La transformación que tendrá la realeza será muy significativa. Ellos eran los señores de la guerra. Se transforman en nobleza cortesana al servicio de la monarquía, que será quien comenzará a monopolizar dicha violencia.

TEMA 2

La Edad Media y su cultura

La Edad Media es un concepto centroeuropeo que afecta a la Historia de Europa en un doble sentido respecto a la cultura. Europa es una realidad cultural o no es nada, y los reinos de esta cultura europea son medievales. Los contenidos semánticos de las lenguas, los discursos y demás surgen en la Edad Media; lo que se trabaja respecto a la Edad Media permite conocer las realidades actuales. La memoria histórica es lo más frágil que hay en el mundo y sigue cometiendo las mismas torpezas. Un planteamiento histórico-cultural nos permite superar realidades políticas. La cultura no se debe estudiar dentro de los marcos políticos de un Estado.

Con la cultura europea medieval sucede que hay que tener en cuenta que los enfoques del siglo XIX centran mucho la atención en el mundo clásico. La Edad Media es una época culturalmente latina porque tiene fuerte componente literario latino, pero el decir latino no significa clásico. Sólo en el siglo XVIII se elabora el concepto del clasicismo, surgen literaturas clásicas, arte clásico... Dentro de esa idea nos encontramos que el clasicismo se identifica con la Edad Antigua, sobretodo, el mundo griego. En la Edad Media conocían a los clásicos, se copiaron obras clásicas, hubo conocimiento de la literatura latina, etc.

La Edad Media mantiene una relación estrecha con la Antigüedad, por otra parte es frecuente el carácter de la Edad Media como tiempo oscuro, proveniente de hombres del Renacimiento. Se adopta como si fuera una realidad que no tiene por qué ser así, no se puede adoptar tal cual un sistema de valores propio de otra época o cultura. Es la razón que lleva a no valorar el contenido de la cultura medieval por sus dos bases: la Antigüedad y el Cristianismo.

La Antigüedad no es la clásica, se conoce pero no la ha valorado por encima de todo. Para ellos surge el concepto de modernitas en el siglo XII. Desde Homero hasta el siglo VI es lo que se considera la Antigüedad. Los hombres de la Edad Media conocen mal el mundo griego y no lo conocen bien hasta más adelante. Los últimos traductores del griego serán del siglo VI, lo que ya es significativo. Se entiende que hay que traducir Aristóteles del griego al latín para entenderlo. Aparece un síntoma del creciente distanciamiento de Oriente a Occidente. El griego se ve cada vez menos y comienza a ser sospechosos. Este distanciamiento se produce también desde el punto de vista de la valoración. La Antigüedad accede directamente a partir del siglo XIII.

Una de las causas desde la que la Edad Media se pone en contacto con la Antigüedad será el latín, a través de la literatura también tardoantigua, de autores que han recibido educación clásica. Se dan en esa época grandes traducciones como la del Timeo de Platón por Macrobio, en el 500. Hasta el siglo XIII la Edad Media no conoce otro texto de Platón.

El gran papel de la Edad Media será la conservación de la Antigüedad. Hasta el siglo XII copian e imitan como procedimiento para ponerse en contacto con otra cultura. A partir del siglo XII Cicerón se pone de moda en todo el mundo. Quien escribe en latín imita a Cicerón y escribe poesía tan perfecta que casi no se puede diferenciar de obras de literatura latina. A partir del siglo XII aumentan las copias.

Los hombres de la Edad Media necesitan conocer algo de la cultura de la Antigüedad para entender obras que copian y leen, lo que sólo pueden hacer con la puesta en contacto con autores de la Antigüedad. A partir del siglo V, nos encontramos con dos hechos relacionados: el fracaso del mundo romano y el desarrollo de la creación de un sistema cultural nuevo que desemboca en el mundo moderno. Son dos mundos con una relación muy estrecha desde el punto de vista del arte, el derecho, la literatura, etc. Describen fragmentos de textos antiguos, el códex de Justiniano, derecho... Se reúnen estos documentos y componen las Pandectas, compendio de leyes antiguas. A partir del siglo XI se estudian estos textos y se mantiene la división tripartita del Digesto.

Las consecuencias son importantes porque son escritos procedentes de la Antigüedad, de la que queda del mundo romano. Esos juristas de la escuela de Bolonia trabajan y reconstruyen esos textos y crean la expresión Corpus Iuris Civilis. Esos textos tienen un contenido, lo que implica una política del poder completamente diferente de la Edad Media, y cometen errores enormes porque no tienen ni idea pero los siguen trabajando y obtienen una concepción del poder político completamente diferente. A través del Digesto los hombres de la Edad Media han aprendido cuestiones jurídicas. El conjunto legal no debe llevar a contradicciones, tiene que tener una lógica y de hecho, nunca la tiene, y esa realidad se ve en la teoría de los juristas que se contiene en las Pandectas. Los juristas de Bolonia aprenden a razonar jurídicamente para trabajar sobre los textos antiguos.

Respecto al Cristianismo, conviene huir de tópicos. La identificación de la Edad Media con el Cristianismo surge del Romanticismo como influencia de la Revolución Francesa. Según los revolucionarios, la Edad Media está dotada de una gran estabilidad lograda a través del Cristianismo, por lo que se produce una nueva visión positiva de esta época en contraposición al Siglo de las Luces.

Una gran parte de la cultura medieval está influenciada por el Cristianismo. Hay que tener en cuenta que hay muchos matices en esta cuestión desde el punto de vista de la praxis cristiana. La cultura medieval es una cultura eclesiástica, es decir, que se da por sentado que existe una revelación directa y válida de Dios a través de los textos bíblicos. Esta relación se institucionaliza dando lugar a la Iglesia, que tiene el deber de cristianizar al resto de la sociedad.

El mundo moderno surge a través de la superación de esta forma de entender la cultura eclesiástica como cultura totalitaria, ya que aspira a controlar la totalidad de la vida, de la sociedad, de la cultura. No se plantean los medios, sino si los fines son adecuados a las pautas eclesiásticas, por eso existen tantas falsificaciones documentales realizadas por eclesiásticos en esta época.

Frecuentemente se ha relacionado el inicio de la Edad Moderna con la Reforma y el protestantismo como ruptura con esta cultura eclesiástica, pero no es así porque las nuevas corrientes religiosas siguen dentro de los marcos de esta cultura, por lo que no tiene sentido la separación entre Iglesia y Estado. ¿Cómo se acaba con la cultura eclesiástica? Con la ejecución lenta de algunas fuerzas como la teología humanística. Es una forma de entender la teología opuesta a la escolástica que hace surgir un conocimiento razonable a partir de planteamientos religiosos. La teología consiste en el conocimiento de los textos bíblicos a través de herramientas y mecanismos antes aplicados a textos no religiosos, como los estudios filológicos, para llevar a cabo una crítica que lleve a las ideas que hay detrás de las palabras. Todo esto lleva a que los siglos XVI-XVII no son siglos medievales pero tampoco modernos.

Es importante el punto de vista actual de la Edad Media. Surgió el término "modernidad medieval". La Edad Media contiene las raíces de todo lo actual, como por ejemplo las culturas regionalistas. Existen dos cosas fundamentales en la modernidad de la Edad media. Una es la visión que de la época medieval se ha tenido a lo largo del tiempo, lo que da sentido a su cultura ya que se vuelve a vivir y a interpretar con cada nuevo período histórico. Lo importante es el valor que nosotros damos hoy día a la Edad Media.

El segundo punto es la alteridad de la Edad Media. Es la realidad en virtud de la cual personas del siglo XX constatan culturas totalmente distintas. ¿Cómo se adquiere la conciencia de esta realidad tan diferente? A través de los documentos de la época, que pueden ser fuentes escritas o no. Aún así, nunca se pueden comprender del todo porque no se ha vivido en la época. A la dificultad de salvar esta diferencia cronológica se le llama alteridad. El interés de la alteridad de la Edad Media es que en ella ahondan las raíces de nuestra propia cultura al mismo tiempo que se hace un viaje cultural a otra época.

Hay un tipo de alteridad que se produce en la diacrónica, en una dimensión en el tiempo. En este sentido existen distintas alteridades en diferentes momentos del tiempo. También hay alteridades en la sincronía, es decir, en el mismo tiempo. Según esto, dentro de la Edad Media también hay distintas alteridades: hay un mundo bizantino que se expresa en griego con el que las relaciones con el mundo latino son tensas. Hasta la Cuarta Cruzada y la conquista del mundo bizantino el contacto entre ambos mundos es problemático. Por eso no es de extrañar que las primeras traducciones directas del griego se realicen antes de esta Cuarta Cruzada. Por otro lado, está el mundo islámico. En un primer momento este mundo islámico estaba demonizado y las relaciones eran de guerra. A partir del siglo XII y con el pensamiento aristotélico racional griego, los musulmanes son considerados seres humanos con los que se puede hablar. Se abre entonces una nueva posibilidad, la de la misión y la predicación. Este proceso es conocido como aculturación, lo que conlleva préstamos culturales muy importantes no sólo en la Edad Media sino también en nuestros días.

El concepto de la Edad Media no está claro hoy día porque se considera una época plana en la que todo era igual. En realidad hubo muchas etapas en las que se descubre el pensar jurídico, se producen avances en la ciencia y en la medicina, etc. En el seno de la Edad Media se producen cambios importantes para las épocas posteriores. Estos cambios marcan una transición importante que cuaja a partir del siglo XII, cuando surge el término "moderno". Los hombres del siglo XII se diferencian de los anteriores, los antiquii, con lo que surge la conciencia histórica de estar viviendo un momento distinto de cambio.

Entre el siglo IV y el siglo VI también se producen cambios importantes a través de un proceso que produce el asentamiento de las bases culturales de la Edad Media. A principios del siglo V aparecen una serie de grandes filósofos que realizan obras fundamentales de la Edad Media como De Nuptiis Philologiae et Mercurii, de Marciano Capella, que a través de una alegoría plantea todo el saber de la Edad Media. Son importantes también Benito de Musia, Boecio, Venancio Fortunato, Gregorio I el Grande, Isidoro de Sevilla... Es entonces cuando se forman las principales enciclopedias utilizadas a lo largo de la Edad Media.

TEMA 3

El Renacimiento Carolingio

El Renacimiento Carolingio es el desarrollo cultural más importante durante la Edad Media pero esto es un concepto acuñado en 1839 por Jean Jacques Ampere. Más tarde, en 1860, se publica una Historia Cultural. Los aspectos novedosos que presenta esta obra ya existían con anterioridad. En 1839 se ve al Renacimiento como consecuencia del desarrollo que tienen los estudios históricos. Los renacentistas tienen una visión negativa de la Edad Media ya que en siglo XVI impera la razón.

A veces surge la cuestión sobre si existió el Renacimiento Carolingio. Afecta a un espacio determinado de Europa y su centro también ocupa un lugar determinado. Es un proceso que se desarrolla a lo largó de 150 o 200 años.

En el 840, Walafrido Strabo escribe una obra clave del Renacimiento Carolingio, Vita Caroli de Eginardo. Es un noble franco, educado en la escuela palatina. Dice que Carlomagno fue el que más ganas tenía de buscar hombres sabios y así transformó a su reino. Transforma un reino sumido en las sombras en otro radiante. Son conscientes de que salen de una época más atrasada.

Los primeros intelectuales del Renacimiento Carolingio eran de origen anglosajón, visigodos, ostrogodos... El reino franco era como un agujero negro, rodeado por reinos en los que ya brillaban intelectuales como San Isidoro de Sevilla. Los francos quieren superar esa barbarie provocada por los bárbaros en los siglos VI y VII y el Renacimiento Carolingio supone remontar esa situación. Se inicia un proceso cultural que no tendrá vuelta atrás.

Cuando vive Strabo, en el 840, se piensa que se había producido una involución, un retroceso. Es una visión suya, no nuestra. Él y los hombres de su época, la segunda generación de carolingios, piensan que la construcción política de Carlomagno ha fracasado y por tanto, también el mundo cultural, por después de la muerte de Carlomagno, con su hijo Luis el Piadoso se inicia una crisis política de guerras qye llevará a la desintegración del Imperio Carolingio.

Culturalmente esta imagen no es cierta; para nosotros esa etapa es la fase más interesante del Renacimiento Carolingio. Si en una época de tranquilidad se escribe mucho, en una de crisis política los hombres se sienten impactados y les hace pensar más.

El Renacimiento Carolingio es un fenómeno formado y dirigido por una política pública consciente dirigida a servir al bien público mediante la utilización de la educación para recobrar y transmitir normas de comportamiento definidos en el pasado.

En este fenómeno cultural el poder pesa mucho. El aspecto más importante es la relación entre el poder y la cultural. El monarca es importante pero también otros poderes como la Iglesia, los monasterios, la nobleza... Se busca transformar la sociedad mediante la educación, por eso son importantes las escuelas. Pretende crear una sociedad nueva y para cambiarla y superar la barbarie no se buscan pautas en la sociedad del momento sino en una época anterior. En un mundo analfabeto, la recuperación del Mundo Antiguo es fundamental y se busca la recuperación de la cultura latina y para leer las fuentes hay que recuperar el latín.

El aprendizaje del latín no pueden hacerlo en casa (ya que no lo hablan) y lo harán en las cuelas. Al lado del latín surgen las lenguas vernáculas que según la zona serán derivadas del latín (las lenguas romanas) o tendrán un origen germánico. En el período de Carlomagno el Imperio Franco se ha extendido hacia al este. Se forma así la Franconia en la Alemania actual. Es el momento en que Germania se incorpora a la cultura cristiana y latina.

Existe una tesis del historiador belga Henri Pirenne, quien en 1922 escribió Mahoma y Carlomagno. Establecía una relación directa entre los dos porque le interesaba establecer el fin del mundo antiguo y el principio de la Edad Media. Normalmente se ha asociado al movimiento de los pueblos germánicos del siglo V pero Pirenne propone la ruptura histórica a partir de los siglos VII y VIII con el impacto de la expansión islámica, especialmente tras la muerte de Mahoma en el 632. Pirenne opinaba que una gran parte del núcleo romano en el Mediterráneo era controlado por una cultura nueva y diferente. La expansión islámica corta la conexiones transmediterráneas provocando una situación nueva de marginación territorial en el continente, lo que favoreció la aparición del Imperio Carolingio. Por tanto, Mahoma produce la llegada de Carlomagno. Carlomagno aparece gracias a un corte histórico que provocó un mundo nuevo.

Lo que se descubre es que desde el punto de vista cultural, el mundo carolingio no es una ruptura completa con el pasado puesto que busca y hereda sus modos de explicación del mundo y de la vida. El centro del mundo carolingio carece de una cultura latina, por lo que la busca en los ámbitos periféricos que se han convertido en auténticos focos de cultura. Beda el Venerable es el autor de una obra historiográfica innovadora, Historia Ecclesiastica Gentis Anglorum (Historia Eclesiástica del Pueblo Anglo). Era bilingüe, ya que hablaba germánico pero escribía en latín. Produjo la primera historia nacional. Se remonta hasta las conquistas de César en Gran Bretaña. En la Península Italiana se escribe una historia de los obispos de Metz y de los lombardos. En fin, en este clima precedente al Renacimiento Carolingio se produjeron las primeras historias nacionales.

Para elaborar estas historias necesitan en principio la Biblia, alrededor de la cual gira el Renacimiento Carolingio. Después, utilizan las obras de los Padres de la Iglesia: Isidoro de Sevilla, Gregorio I el Grande, Boecio, Ambrosio de Milán... Fuera de la literatura patrística, influyen los poetas cristianos, que toman historias de mártires, santos... Por último, son necesarios también los compiladores de vidas e historias, lo que lleva al surgimiento de un nuevo género, la hagiografía, que propone modelos de comportamiento a través de las vidas de los santos. No cuenta la verdad ni son importantes los datos históricos y verídicos; lo que un hagiógrafo pretende es crear modos de comportamiento en la vida. En este sentido, destacan las obras de Gregorio de Tours, el primer monje que llegará al pontificado como Gregorio I. A su vez, escribió la vida de Benito de Nursia, creador del monacato. Estas obras transmiten el saber antiguo y están elaboradas dentro de la primera cultura cristiana de los siglos V al VII.

A estas obras hay que sumar las de un grupo de escritores clásicos que se copian y se estudian. Destaca principalmente Cicerón, cuyas obras se conocen gracias a las copias de los carolingios, no sólo de sus obras sino también de su estilo. Cicerón es un maestro de expresión en latín y al mismo tiempo es un filósofo extraordinariamente útil porque ha divulgado las ideas de la filosofía oriental en Occidente. Ha sido el único contacto durante siglos.

Los factores que condicionan el Renacimiento Carolingio son tres:

- El papel del poder. Los antepasados de Carlomagno eran nobles o eclesiásticos que llegaron a ser reyes. El año clave para el ascenso al poder de los carolingios es el 751, cuando el padre de Carlomagno da un golpe de Estado, rompiendo la legitimidad merovingia para implantar su propia dinastía. De este acto de fuerza surge el primer problema de la nueva dinastía: ¿cómo mantener ahora su legitimidad? Buscan medios litúrgicos, literarios, de propaganda... para que su familia perdure en el poder. De aquí la importancia de la cultura. Un elemento importante de la literatura carolingia son los carmina, composiciones literarias que cantan cada uno de los logros de los carolingios. Todas estas campañas son puestas por escrito para exaltar y hacer propaganda de la eficacia militar de los carolingios. Aparece el género laudatio regis, que alaba los éxitos de un gobernante y funciona como propaganda política.

- Existe un poder dual, uno monárquico y otro pontificio. Este dualismo surge durante el Renacimiento Carolingio y hace girar a la sociedad alrededor de la tensión de estos dos polos. Surge un tercer poder, el episcopado, a quien se atribuye el papel de gobierno de la Cristiandad. El papel de los obispos es muy importante en el Renacimiento Carolingio.

- La nobleza es el tercer factor. En la siguiente generación a la de Carlomagno, los nobles se incorporan al sector intelectual, por lo que se deduce que la vida intelectual no es exclusiva de los religiosos. Se produce un fenómeno de gran trascendencia, que es la implantación de costumbres celtas y anglosajones en el continente, como la educación de un joven en una comunidad eclesiástica no para ser clérigo, sino para adquirir una formación intelectual. Los nobles carolingios son nobles instruidos, lo cual no es incompatible con al analfabetismo, ya que entendían lenguas y leían pero algunos no escribían. Las mujeres también reciben formación y colaboran con sus maridos y en la educación de los hijos.

El papel de los obispos es la producción de la ideología que se va a divulgar durante toda la época. En el siglo XI, cuando surja la concepción trifuncional de la sociedad, se verá que es producto de los obispos. No resulta extraño que a partir del siglo X las escuelas urbanas aparezcan en torno a los obispos.

Los ámbitos de educación del seno del Renacimiento Carolingio sin varios. Uno de ellos es la madre, es ella quien educa a los hijos, no el padre, por lo que es la mujer la que influye en la formación. En segundo lugar influye el monasterio, que se convierte en una escuela. Pipino el Breve es el primer monarca que envía a sus hijos a un monasterio. En tercer lugar está la Corte, la schola palatina. Hincmar de Reims, arzobispo de Reims, escribe De Ordine Palatii, estableciendo la jerarquía palatina, la estructura de la administración carolingia. En este sentido, schola no se traduce como escuela propiamente dicha, porque lo que se enseña es cómo debe comportarse un noble en sociedad, cómo vestirse, cómo hablar... Los monasterios son centros culturales pero no en cuanto a actividad intelectual, sino en cuanto a una cultura nueva diferente de la del exterior. El monje aprende a vivir como un perfecto cristiano. Por lo tanto, el palacio es un centro de formación donde la schola palatina funciona como lugar donde se aprende a ser noble.

Los espejos son obras escritas para la formación del propio monarca o de nobles. Hay un obispo, Jonás de Orleans, que escribe un libro para la educación del rey dedicado a Pipino. Una parte de este Liber Institutionis Regis trata del matrimonio por la intención de cristianizar a la sociedad y, por tanto, a su gobernante. Por ello, los monarcas carolingios emiten leyes llamadas Capitulares, recuperando la capacidad legislativa respecto a los merovingios. Legisla también la sociedad y la vida familiar, incluyendo pautas del matrimonio, lo que supone un punto de abandono de la barbarie germánica y la adopción de costumbres cristianas. La visión del matrimonio de Jonás de Orleans es positiva.

Benito de Nursia es anterior al Renacimiento Carolingio. Vive en la primera mitad del siglo VI en la Península Itálica. Montecasino es uno de los doce monasterios que funda y crea su regla, que va a tener en toda la Edad Media y se va a convertir en una constitución monástica. Es un conjunto de normas con las que se regula la comunidad. Al final de un proceso histórico nos encontramos con que la regla de Montecasino se ha convertido en la regla monacal de Occidente, en la regla de reglas monásticas.

Por debajo de esta regla en el siglo XI existen más consuetudinis (de ahí viene "costumbre" y "consuetudinario"), derechos que surgen de la costumbre. La costumbre es una fuente de la ley y en la Edad Media era muy importante. Un autor dijo: "Lo justo en la Edad Media es lo visto". Para el siglo XI existen unas costumbres que regulan la vida monacal cotidiana y por encima de ellas se sitúa la regla de Benito de Nursia. El uso que se hace de esta regla en el Renacimiento Carolingio es sustancial.

La visión de la historiografía relaciona e identifica el Renacimiento Carolingio con el monacato. Es una visión que entiende que el papel del monacato estuvo subordinado al poder, no tenían autonomía, hasta el punto que las autoridades han sido consideradas como ministros de cultural.

¿Esto es correcto? El período carolingio es una época clave en el proceso del desarrollo del monacato occidental. El monacato surge en Oriente en el valle del Nilo y en los desiertos de Siria y Palestina. Los fundadores son san Antonio y Pacomio, que se convertirán en los padres del desierto. El trasplante de la vida monástica de Oriente a Occidente se ha producido con hombres-puente. Anastasio, obispo de Alejandría en el siglo IV, llevaba una copia de las vidas de los primeros santos a Roma. Con él la primera bibliografía monástica llega a Occidente, donde se copia y se traduce. Otro hombre importante es san Jerónimo de Strido.

En la primera mitad del siglo VI Benito de Nursia, miembro de la nobleza que no se ajusta a la sociedad, se va al desierto en el sentido humano de la palabra, ya que en realidad se va al campo. Se entra en pleno proceso de desertización. Es la época de la primera peste bubónica. Crea Montecasino y siglos después se convierte en uno de los centros culturales. Benito de Nursia crea varios monasterios pero no crea una orden monástica, el concepto de orden monástica no existe entonces. Este monasterio va a tener una vida atormentada, será saqueado por lombardos, normandos... Benito de Nursia huye y coge los muertos y los documentos y hace que se trasladen. Sólo a partir de ahí la regla de san Benito comienza un proceso de difusión y se va imponiendo como la manera de entender el monacato. Durante siglos hay una situación monástica autárquica, en la que no existen órdenes monásticas.

Desde el siglo VI hasta el siglo VIII hay un monacato autárquico, los monasterios son independientes. Son conjuntos de cabañas abiertas con una empalizada, de ahí "claustro", es decir, "cerrado". Los monasterios del siglo XII y del siglo XIII que nos han quedado no tienen nada que ver con los antiguos monasterios. Esos monjes no son sacerdotes, son laicos que tratan de resolver sus problemas personales huyendo al margen de la sociedad, igual que hizo Benito de Nursia. Son conjuntos de laicos que se alejan para resolver sus problemas personales.

En la época del Renacimiento Carolingio (fines del siglo X y principios del siglo XI) el monacato se transforma y se configura lo que es un ordo monasticus, es decir, que los monasterios ya no están aislados y se han socializado. Han encontrado más fórmulas y un papel colectivo de la salvación del conjunto, de la sociedad. Ya no busca sólo su propia salvación y el monacato ya no son células separadas. El monacato oriental se aclimata a Occidente y se produce una transformación.

Benito de Nursia han hincapié en la disciplina del monje. El monje pasa por un proceso de resocialización y configuran su personalidad de nuevo. Abandonan su cultura anterior e interiorizan los textos bíblicos. La regla enseña la modestial espiritual y física (no hacer gestos con la cara, no reírse...). El comportamiento físico y psíquico debe ser acompasado. No deben hacer monumentos estridentes, no mirar a los ojos, y deben andar de manera acompasada. Se configura una nueva personalidad mediante una presión física y psíquica. Se carga de un contenido cultural muy fuerte y es ahora cuando los monasterios se convierten en foco de cultura.

Pierden su autarquía, adquieren una comunidad común. Los diferentes monasterios responden a unos modos de comportamiento único y tienen también un lenguaje común, el latín. Los monasterios se convierten en entidades con la misma cultural, el grupo humano con el mismo y las actitudes similares en toda Europa.

El monacato es un fenómeno que se manifiesta con unas normas pero antes del renacimiento Carolingio, por lo que la importancia de éste último reside en el cambio sustancial que supone el paso del modelo autárquico al modelo socializado. Antes no se relacionaban entre sí, no existían órdenes, esto es lo que surge ahora a través de una ascesis, cuyo carácter varía de la interpretación de un monacato a otro. Ya en el año 1000 no hay monasterios aislados porque se han integrado en el ordo, es decir, que existe una jerarquía similar a la divina. Las estructuras sociales terrenales se corresponden con las estructuras celestes. No pueden por tanto cambiarse. Los monasterios se relacionan entre sí: comparten una lengua, la misma liturgia, los mismos instrumentos de aprendizaje, las mismas costumbres... Los monjes no se preocupan sólo de su propia salvación sino que proponen fórmulas para la salvación de toda la Cristiandad.

Este cambio surgió en el Renacimiento Carolingio. En el año 817 tiene lugar una reunión sinodal y bajo el impulso de Benito de Aniano, abad de un monasterio al sur de Francia, se promulga el Capitulare Monasticum. Es un conjunto de leyes promulgadas por Luis el Piadoso destinado a regular la vida monástica. Es entonces cuando se piensa que no es fácilmente concebible la vida en un monasterio sin la Regla de Benito de Nursia, creada en principio para Montecasino y convertida después en la Regla por excelencia del monacato carolingio en el curso de 300 años.

El Renacimiento Carolingio tiene su propio programa y está plasmado en un texto llamado Libri Carolini. Estos Libros Carolinos son un tratado de gran envergadura escrito entre 791 y 794. Los libros de esta época son misceláneas y contienen varios textos cosidos. Suelen ser composiciones breves. El autor de los Libros Carolinos es Teodulfo de Orleans, uno de los grandes intelectuales del Renacimiento Carolingio. El Imperio Carolingio se define a sí mismo mediante los intelectuales. Ya desde Pipino el Breve los carolingios intervienen en Italia para ayudar al pontífice.

Esta conquista les pone el contacto con los bizantinos, otra entidad política muy importante con la que los carolingios deben contactar y convivir. Para crear una especie de "relaciones internacionales", los carolingios debían primero definirse a sí mismos y por esto aparecen los Libros Carolinos. Hay dos fases en este intento de convivencia política: entre 781 y 789 se intenta el entendimiento mediante un matrimonio de conveniencia; a partir de 789 esta fórmula desaparece y en los años 90 desaparece el intento de coexistencia pacífica y comienza el enfrentamiento.

Los Libri Carolini son el programa de la época. El componente histórico es fundamental y esencial. Se ha dicho que son un escrito de Estado, es decir, que su contenido está guiado por los puntos de vista políticos. Ahora bien, no son capitulare, su contenido no es legislativo, no se trata de una colección de leyes. Es una disertación sobre qué es esa nueva realidad llamada Renacimiento Carolingio. Los Libri Carolini son una estrategia perfectamente elaborada sobre el papel de los francos en la Historia. Es una interpretación de la Historia de la misma naturaleza del De Civitate Dei de Aurelio Agustín, que junto con Historianum Adversus Paganos Libri Septem de Paulo Orosio constituyen los máximos exponentes del cambio cultural de la época. Ambos realizan una nueva interpretación de la Historia no sólo por sus planteamientos sino porque es más extensiva. Los Libri Carolini tratan de establecer el papel que los francos han desempeñado no sólo en su propio tiempo sino en toda la Historia. En esto el Imperio Bizantino tiene importancia porque se declaraba heredero del Imperio Romano.

Tanto el Imperio Carolingio como el Bizantino arrancan de la conversión al Cristianismo pero de distinta manera. Para los bizantinos es una situación nueva aunque atada al pasado por su herencia romana, lo que les diferencia de los carolingios. Los Libri Carolini proponen un modelo de universalismo cristiano, diferente al dominio del mundo que buscaban los bizantinos, por lo que éstos deben ser desplazados para que los carolingios sean protagonistas.

En 787 se reúne el Concilio de Nicea, que lanza las bases teóricas de la iconoclastia, el fin del culto a las imágenes. Es el pretexto de los carolingios para romper con los bizantinos, pues no quieren destruir las imágenes.

¿Cómo se elimina a los bizantinos de la Historia? Se profundiza la labor de descrédito de lo griego que había empezado siglos atrás. El distanciamiento entre lo latino-occidental y lo griego-oriental venía del siglo III, en primer lugar porque hablan lenguas distintas y no se molestan en intentar entenderse. Oriente y Occidente sólo comparten el monacato; los occidentales se alejan cada vez más y comienzan las traducciones del griego al latín porque si no, sería imposible leer los textos clásicos.

El segundo procedimiento es la exclusión de los bizantinos como herederos de Israel de los Testamentos y de la primitiva Iglesia. Los primeros argumentos son de carácter bíblico y tiene su origen en las tradiciones culturales tardoantiguas y su relación con la nueva cultural occidental. Hay dos grandes focos de interpretación bíblica: Antioquía y Alejandría. Antioquía interpreta los textos bíblicos de forma literal e histórica. La escuela de Alejandría hace hincapié en la utilización de la alegoría para la interpretación de estos textos. Los carolingios se vinculan a ésta última porque es en Egipto de donde procede la cultura oriental que llega a Occidente gracias a Atanasio de Alejandría, defensor de la ortodoxia. El Antiguo Testamento se toma como prefiguración de la historia franca y los personajes carolingios se identifican con personajes bíblicos, por ejemplo, Carlomagno se identifica con Jesús.

Existen argumentos eclesiológicos basados en los Hechos de los Apóstoles, donde se cuenta la historia de los primeros momentos de la Biblia, una historia eclesiástica. Desde ahí se configuran una serie de tradiciones por un hilo conductor que lleva desde Jesús hasta Carlomagno. Los bizantinos rompen con la tradición de la historia eclesiástica y animan a los demás a hacer lo mismo.

Otros argumentos se centran en la institución pontificia. Crece y cambia el papel del episcopado de Roma. Gregorio I el Grande envía desde Roma a Gran Bretaña a un grupo de monjes guiado por Agustín, a fines del siglo VI. Con este viaje se inicia un fenómeno de gran trascendencia, la cristianización-romanización de Gran Bretaña. Por primera vez, la Iglesia tiene un territorio nuevo, la Iglesia anglosajona, desde la que se pasa a Germania para continuar la cristianización, creando una Iglesia germánica también vinculada a Roma, haciendo crecer su poder. Cuando el Imperio Carolingio busque sus modelos, irá a Roma, con lo que se vinculará culturalmente a estas zonas, produciéndose préstamos culturales.

Uno de los objetivos principales del Renacimiento Carolingio es la corrección de textos del pasado que significan las fuentes de las que obtienen sus pautas de comportamiento. Estos textos correctos proceden de Roma, es decir, de procedencia pontificia, pues ahora Roma no se identifica con el Imperio Romano sino con la institución pontificia. Lo que caracteriza entonces al Imperio Carolingio es su adhesión a una Iglesia, la romana, frente a la pluralidad anterior. Es ahora cuando se constituye una sola Iglesia occidental, con lo que crece el poder y el prestigio del pontificado.

¿Qué recibe el Renacimiento Carolingio de Roma? En primer lugar, el canto litúrgico, también llamado canto gregoriano, como difusión del culto de Roma. Estas influencias también llegan a la Iglesia anglosajona gracias a la acción de Benito Visco, quien viajó a las Islas Británicas varias veces llevando modos nuevos de vida, de religión, de arquitectura... Era un intercambio cultural que vinculó a la Iglesia anglosajona a Roma, precedente de la vinculación carolingia a Roma. La liturgia se uniformiza, lo que es muy importante porque servía de propaganda a los dirigentes. En segundo lugar, el derecho canónico. Carlomagno pidió a Roma copias de varios tratados oficiales. De todo esto se firmó el Códex Carolinus, compendio de la correspondencia de los reyes francos. También era útil la correspondencia de Gregorio I el Grande, manifestación de la vinculación de la Iglesia franca y la Iglesia romana. En último lugar, la distinción entre el buen y el mal gobierno, éste último identificado con el Imperio Bizantino, vinculado con el Imperio Romano y su raigambre pagana. Los titulares del poder del Imperio Bizantino siguen calificándose de divi, es decirm que siguen considerándose divinos. El buen gobierno es el del mundo carolingio.

PRIMERA FASE DEL RENACIMIENTO CAROLINGIO (798-814)

Se caracteriza por falta de realismo. Existen dos grandes centros escriturarios en el Imperio Carolingio. Uno de ellos es Tours, donde trabaja Alcuino de York; y el otro es Orleans, vinculado a Teodulfo de Orleans. La edición de los libros, especialmente la Biblia, supone un gran trabajo y esfuerzo. Es una tarea pesada y lenta que comienza entre el 801 y el 804, cuando se publican seis textos bíblicos únicamente, lo que indica cómo se producen los cambios culturales en el ámbito de la cultura escrita y el ritmo que llevaban. Hasta el 851 se conservan unas 40 Biblias y 18 evangelarios. El volumen medio de producción bibliotecaria en este taller de Tours es de dos Biblias por año. El coste era muy alto: cada Biblia exige la piel de 200 ovejas para fabricar el pergamino; se necesitaban 450 hojas con marcas de caja de escritura y renglones por las dos caras, aparte de la preparación de las pieles... Estas circunstancias explican un hecho que caracteriza la cultura medieval antes de la invención de la imprenta. Esto supone la perdurabilidad de estos códices. Ya que no se renuevan y se siguen utilizando durante siglos.

La obra del anglosajón Alcuino está vinculada a este tipo. Es escritor y también editor, y trabaja para Carlomagno. Hizo un tratado de gramática por lo que se le puede considerar pedagogo, pues enseña a través de los libros además de editarlos. Existe entonces el problema de las Artes (ars), que todavía no tiene el sentido actual. Un ars es una disciplina, un conjunto de conocimientos. A partir de la obra de Marciano Capella sobre las bodas de Mercurio y Filología, se traza el sistema de conocimientos de la Edad Media: el trivium (retórica, gramática, dialéctica) y el quadrivium (aritmética, geometría, música y FALTA). Su razón de existir era su calor como instrumentos para conocer mejor la Biblia y estudiarla.

Desde Alcuino nos encontramos con un proceso que llega hasta el verdadero filósofo que produce el renacimiento Carolingio, Juan Escoto Erígena, en el sentido de afirmar que las siete artes tienen valor por sí mismas, no sólo como instrumentos. Además, se plantea el debate sobre si se puede estudiar a los clásicos, puesto que proceden de la Antigüedad profana. Se decide que éstos tienen su propio valor aparte de servir para estudiar la Biblia. El conocimiento profano no es subsidiario, tiene valor.

Una segunda idea es el valor de la palabra, expresado por Alcuino. El Renacimiento Carolingio es fundamentalmente literario, por lo que se presta más atención al trivium, especialmente a la gramática y a la retórica. El perfeccionamiento viene del uso de la palabra. Alcuino era poeta. La poesía era una evasión ya que el resto de producción literaria estaba condicionada por imperativos del poder. El individuo carece de espontaneidad, se asfixian culturalmente por lo que aunque escriben poesía, en realidad lo que hacen es prosa versificada y casi siempre con temática religiosa. Alcuino consigue romper con esta situación con su composición El conflicto entre la primavera y el invierno, utilizando animales como protagonistas.

Junto con Alcuino hay otro par de personajes. Uno de ellos es el hispano-visigodo Teodulfo de Orleans, que destaca como poeta. Es exiliado tras la muerte de Carlomagno en el 814 y escribe poesía politica, De exilio suo. Hasta entonces había escrito poesía religiosa. También en esta época escribe De pugna avium, utilizando igual que Alcuino aves como protagonistas de sus obras. Esto permite el anonimato utilizados de forma individual y la expresión del movimiento de masas utilizados en grupo.

El otro personaje es Paulo Diácono, descendiente de nobles que estudió en una schola palatina. Llega a ser canciller de la Corte, ocupando los puestos más altos de la administración hasta que esas tierras pasan a Francia cuando Carlomagno conquista Pavía. En el 775-776 estalla la rebelión lombarda, que provoca una represión por la cual Paulo Diácono decide refugiarse en Montecasino y escribe un poema a Carlomagno, quien perdona a su familia y le convierte en uno de los intelectuales del Renacimiento Carolingio. Escribe una historia de Lombardía, Historia Longobardorum, surgiendo las primeras historias nacionales. Por encargo de Carlomagno escribe una historia de los obispos de Metz porque el primer obispo de Metz fue el fundador del Imperio Carolingio. El tercer encargo es una biografía de Gregorio I el Grande, quien contribuyó a la caída de los lombardos.

Hay una diferencia entre la historia de los lombardos de Paulo Diácono y la historia de los anglosajones de Beda el Venerable. La primera acaba en el 754 y está incompleta por decisión del autor y porque era muy comprometido escribir el fracaso de los lombardos, que también era el éxito de los francos. Beda el Venerable ha asumido las dos caras de su cultura ya que se crió en un monasterio y aprende la cultura de los vencidos. Paulo Diácono está frustrado porque su pueblo no ha logrado su objetivo histórico y se plasma en su obra inacabada.

SEGUNDA FASE DEL RENACIMIENTO CAROLINGIO (814-840)

Se caracteriza por una situación nueva. Carlomagno ha muerto y es importante por el papel excesivamente predominante que había desempeñado. Le sucede Luis el Piadoso (también Ludovico Pío) quien llevará a la crisis al Imperio Carolingio. A la muerte de Luis el Piadoso, sus hijos jurarán en Estrasburgo fidelidad mutua. Este juramento se hace en dos lenguas distintas: lengua franca para Carlos el Calvo y theotisco para Luis el Germánico. Estos theotisci serán los deutsche actuales.

Esta crisis ha hecho que los contemporáneos no vean la importancia cultural que tiene. Crisis política no es lo mismo que crisis cultural; es más, normalmente, la crisis política es un acicate para la cultura. Aparecen Eginardo, autor de la Vita Karoli; Servato Lupo; y Rábano Mauro. Los tres están unidos por la renovación de la librería. Los libros aumentan en cantidad y en calidad y varían. Ahora se puede disponer de la literatura clásica y estas obras proliferan. Se produce un fenómeno de gran trascendencia, el descubrimiento de la obra de Marciano Capella. Comienza el debate sobre el carácter autónomo de las siete artes liberales. El conocimiento per se se seculariza.

En este contexto nos encontramos con la Vita Karoli de Egonardo, germano de procedencia. Se sucede la superación de la barbarie, pues los intelectuales de esta época son germanos integrados en el mundo carolingio. Son una primera generación de germanos que asumen una cultura que no es la suya. Son conscientes de esta superación de la barbarie y se ve patente en el prefacio de la Vita Karoli de Eginardo.

La Vita Karoli no es una biografía porque no describe la vida de un personaje desde que nace hasta que muere. Se habla de Carlomagno cuando es ya adulto. Le describe como un germano incluso en la vestimenta y sólo en tres ocasiones se le ha visto vestido con la toga romana. La Vita Karoli se hace a la vista de la crisis política del momento, es una obra política motivada por las reacciones ante la desaparición de Carlomagno, especialmente el odio que por él siente Luis el Piadoso, quien exilia a todos los intelectuales vinculados a Carlomagno excepto a Eginardo, quien estudió con él en la schola palatina. La memoria de Carlomagno se estaba haciendo desaparecer, por eso Eginardo escribe este alegato, reconociendo los logros de Carlomagno.

Constituye también una importante fuente de información para la historia de la época.

La recopilación de su correspondencia Se convirtió en una obra copiada e imitada reiteradamente a lo largo de la edad media.

Aparición de un fenómeno de Humanismo Carolingio. Se preocupa por el sistema de valores que subyace de los textos, el lenguaje sirve como vehículo de transmisión de sistemas de valores, conocimiento, moral...

TERCERA FASE DEL RENACIMIENTO CAROLINGIO (840-887)

Supone la crisis del Imperio Carolingio y el desplazamiento hacia el este de los centros culturales. A partir del siglo XI se empieza a hablar de Renacimiento Otoniano. El gran fenómeno que afecta ahora al Imperio Carolingio son las segundas invasiones que golpean toda la fachada atlántica, especialmente los normandos. Estas invasiones también tienen efectos positivos porque obligaban a la emigración de comunidades monásticas, lo que favoreció la expansión del desarrollo cultural.

En esta época se desarrollan centros monásticos como el de San Gall, fundado por monjes celtas de Irlanda. Estos monasterios del sur de Germania desarrollan un papel fundamental en esta época. Además, los pasos de los Alpes comienzan a recibir el tránsito de viajeros. En segundo lugar, comienza la actividad especulativa.

El papel de los monasterios del sur de Germania está representado por Notker Bálbulo. Es la gran figura de la cultura del monasterio de San Gall. Elabora en primer lugar una obra de Historia fundamental, los Gesta Karoli. Es uno de los grandes biógrafos de Carlomagno. Describe sus hechos y hazañas. No es estrictamente histórica porque recoge historia y leyenda, teniendo un componente literario muy importante. Recoge todas las tradiciones orales que circulan por Europa y especialmente por los monasterios, donde se habían acumulado relatos e informaciones de peregrinos y visitantes. Se le llama "cultura del camino". Lo que surge de las Gesta Karoli es la leyenda definitiva de Carlomagno.

Notker Bálbulo escribe Vita San Gall, motivado por el hecho de haber estado toda su vida en el monasterio y no conocer otra cosa. En tercer lugar, Bákbulo desarrolla un nuevo género, la poesía litúrgica, uniendo poesía y música. En este contexto desarrolla dos estrofas nuevas, el tropo y la secuencia, que se canta entre el Evangelio y el Aleluya.

Juan Escoto Erígena es el mayor filósofo de la Alta Edad Media. Es un irlandés que llegó en torno al 840 a la zona norte de Francia. Tiene una relación estrecha con Carlos el Calvo y llega a ser maestro en la escuela palatina, por lo que se le supone con un gran prestigio intelectual. Es notable por tres aspectos: es una persona que comenta la obra de Marciano Capello, es el gran tratadista con el que culmina el descubrimiento de las artes liberales, inmersas en la aspiración del conocimiento del hombre. Pierden su carácter meramente instrumental. Introduce el concepto de que hay que trabajar el conocimiento, no basta con leer sino que hay que desentrañar el conocimiento con esfuerzo poniendo en juego la razón. En segundo lugar es importante su conocimiento del griego, desarrollado en el propio ámbito carolingio. Traduce la obra de pseudo-Dionisio y se produce una pequeña revolución cultural, pues aparece una nueva orientación filosófica de la patrística oriental ya que la traducción de estas obras afecta al propio pensamiento de Juan Escoto. En tercer lugar, escribió varias obras filósoficas, entre ellas Acerca de la Predestinación. Después se conserva su comentario a la Jerarquía Celeste de Dionisio de Alejandría. Otra obra suya es De la división de la naturaleza. La visión del mundo y de la vida parte de los textos bíblicos pero con la aplicación de la razón. La naturaleza abarca lo visible y también lo invisible, la imaginación humana y su capacidad creadora.

TEMA 4

La cultura monástica

La reforma cluniacense

El siglo X se considera una época de crisis aunque conlleva una serie de transformaciones muy importantes en el ámbito monástico que luego se extenderán. Borgoña será el lugar de origen no sólo de esta reforma sino de otras. En el 909 Roberto el Piadoso, duque de Aquitania, es uno de los titulares de unas tierras producto de la fragmentación política del espacio del Imperio Carolingio. Coincide con un monje y crea un nuevo monasterio bajo la protección de San Pedro y San Pablo. Depende directamente de Roma, cuyo papel ha ido creciendo. Esta situación es nueva y garantiza la dependencia de la comunidad monástica respecto a Roma, de forma que ésta es independiente de la nobleza y del propio fundador y sus sucesores. Periódicamente, estos monasterios dependientes debían pagar a la Curia romana, garantizando la capacidad patrimonial. También se garantiza la independencia respecto al obispo de la diócesis. Se crea una situación llamada libertas romana, exención eclesiástica. De estas situaciones se deriva la libertad de elección del abad, que ya no depende del obispo. Son los propios miembros de la comunidad los que eligen al abad.

Se difunde un clima de reforma también en otros centros y otras regiones. Lo que realmente es importante es la creación de una orden monástica que se extenderá desde 926. Cuenta con cuatro abades distintos a lo largo de los siglos X y XI:

- Odón: no se lleva a cabo la creación desde el punto de vista institucional. Se difunde la sensación de reforma mediante la creación de una disciplina. Se transforma el monasterio en una irradiación de una nueva forma de vida monástica hacia otras regiones.

- Maiolo: se inicia la institucionalización de Cluny. Comienzan a crearse vínculos jurídicos con otros monasterios, lo que conlleva la articulación de los modos de vida internos mediante reglas y normas que también afectarán a otros centros monásticos. Se redactan unas consuetudines, las normas que surgen de las costumbres y de los problemas cotidianos y sus resoluciones. Poco a poco llegarán al resto de monasterios de la orden, que al mismo tiempo se extiende por Francia. En el 967 se crea una abadía cluniacense en Pavía, la primera fuera de Francia.

- Odilón: se produce el gran proceso de centralización mediante la integración a través de las costumbres o la sumisión. A partir de ahora, la orden llega a Navarra y a Castilla.

- Hugo de Semur: Cluny adquiere su máxima influencia. Penetra en Germania.

Al mismo tiempo que se produce esta reforma, aparece un proceso de enorme importancia cultural: la paulatina recuperación del monasterio ascético, ya en el siglo XI y representada por Pedro Damián. Se ubica en un contexto de reformas llevadas a cabo en varias etapas. Este proceso no se limita al monasterio sino que afecta al resto de la Iglesia y de la sociedad, teniendo una importancia decisiva en las Cruzadas y en el feudalismo, el modelo trifuncional de la sociedad.

La reforma monástica trae consigo una consecuencia: la diferencia cada vez más acentuada entre clérigos y laicos, aumentando el papel de los primeros sobre los segundos. La Iglesia se identifica cada vez más con el clero, mientras los laicos tienen un papel más subordinado. Poco a poco, los monjes se irán identificando a sí mismos con los sacerdotes, se convierten en clérigos. Así, una de las grandes innovaciones del Císter es la división de la comunidad eclesiástica en monjes de coro y conversos. Éstos últimos son laicos de origen campesino que trabajan la tierra y tienen un tipo de vida religiosa sui generis. Se dedican a mantener a los monjes propiamente dichos.

En el 999, el abad del monasterio de Saint Benoît sur Loire deja un cuadro de interpretación de toda la sociedad cristiana. Distingue tres órdenes: laicos, clero y monjes, en orden ascendente. En el 1049, el emperador Enrique III nombra Papa a León IX, obispo de Toul con gran contacto con los cistercienses. En su viaje a Roma pasa por Cluny y recoge a Ildegardo, un monje que será Gregorio VII. Aparece la simonía, que es la compra de cargos eclesiásticos, una práctica muy frecuente. El nicolaísmo alude al celibato de los clérigos.

Al mismo tiempo que estos monjes ocupan la Curia romana, elaboran el programa de la reforma eclesiástica en su conjunto. Humberto de Silvacándida, cardenal y legado pontificio, escribe en 1057 Adversus simoniacos, en contra de los practicantes de la simonía, donde también establece la diferenciación entre laicos y clérigos, diciendo que los laicos no deben interferir en asuntos eclesiásticos. Esta concepción jerárquica de la sociedad será el motor de lo que sucederá después y se relaciona con el sistema de investiduras y la lucha entre el poder del emperador y el poder del Papa.

La primera consecuencia es el acceso al pontificado. Se inicia a mediados del siglo XII con León IX, pontífice alemán que inicia el proceso de reforma y transformación de la Curia. Existía una relación estrecha entre éste y Cluny debido a que llevó consigo a Roma al monje Ildegardo. Éste poseía ideas peculiares sobre el monacato y consideraba que el ingreso de un noble en el monasterio era egoísta ya que abandonaba sus deberes con el pueblo, es decir, los laicos tenían una misión: proteger y no huir. Así el monacato se convierte en otra cosa, deja de ser la forma de vida positiva y se abre paso a las formas de vida laica, donde aparece una nueva concepción del matrimonio. Cambia la forma global de la sociedad.

La segunda consecuencia es la aparición del feudalismo. La interpretación trifuncional de la sociedad surge en Cluny. Se habla de una revolución feudal, un proceso de conmociones en el que la nobleza impone su poder al campesinado, lo que afecta directamente al monasterio porque los monjes son débiles socialmente. Ante el sector fuerte de la sociedad, la nobleza, los monjes cluniacenses apoyan los Movimientos de Paz y Tregua, que se producen de forma decisiva a partir del 980. Raoul de Glabre escribe Historiae, donde explica que a partir de los horrores del año 1000 surge un "renacimiento" de los monasterios. Deja noticia de estos movimientos de paz y tregua, asambleas eclesiásticas. Propugnan la inviolabilidad de los bienes eclesiásticos. En segundo lugar, hablan de la protección de la parte más débil de la sociedad, los campesinos, la paz de Dios. Finalmente, se ilimitan los días en los que no se podía ejercer ninguna acción bélica, la tregua de Dios. Se trata de marginar la guerra y crear ámbitos más amplios de paz. La guerra debe proyectarse hacia el exterior de la sociedad cristiana para dar uso a quienes trabajan en la guerra. Se canaliza la agresividad potencial de los señores feudales.

A lo largo del siglo XI surgen discusiones acerca de estas normas del monacato, que hacia 1050 ya eran bastante tradicionales. Al mismo tiempo se critica el papel de los monasterios como centros culturales, ya que aparecen las escuelas urbanas. La reforma monástica no se detiene en Cluny sino que acaba convirtiéndose en un ordo monasticus que será criticado al contrastarlo con movimientos de carácter eremítico. Desde Oriente, el monacato se identificaba con el eremitismo en el sentido de alejamiento de la sociedad, de huida. Los monasterios nunca se instalarán en una ciudad ni en sus cercanías, aunque luego en su interior se producían relaciones personales entre los monjes por su trabajo. Es una norma de la regla cisterciense. A partir del siglo XV se admitió su traslado a las ciudades, especialmente los de monjas para evitar ataques y saqueos en épocas de turbulencia social o enfermedad. La crítica respecto al monacato y el eremistismo supone una recuperación de los padres primitivos y de la regla benedictina. Los modos de vida cluniancenses eran distintos.

El Císter

Estas críticas cristalizan en 1115. Roberto de Molesme, quien procede del monacato, creó el nuevo montaserio de Cîteaux, canonizado en 1098. A partir de entonces, es elegido como abad el inglés Stephen Harding, quien organiza la orden cisterciense con la Carta de Caridad, su normativa propia. En 1112, llega a Cîteaux un grupo de treinta y un nobles entre los que estaba Bernardo de Claraval, quien renueva la orden. A su muerte, se habrán creado 60 monasterios cistercienses, conociendo un espectacular movimiento de expansión de la orden. Sus primeras cuatro fundaciones son: La Ferté (1113), Pontigny (1114), Morimond (1115) y Clairyvalt (1115).

La reforma cisterciense aparece como alternativa a Cluny. Pretenden volver a la regla de Benito de Nurisa, por lo que son benedictinos, Es un paso más en la reforma monástica. Pretende buscar soluciones a los modos de organización de la vida monástica en Cluny, especialmente en cuanto a su excesiva centralización. La solución a esto es la creación de una red monástica cisterciense en toda Europa que llegará a 1600 monasterios en el siglo XV, 900 de ellos de monjas. Cada abadía surge por afiliación, es decir, que para la creación o reforma de cada abadía hacen falta doce monjes y un abad que se trasladan. La red se forma por "abadías-madres" y "abadías-hijas", garantizando las relaciones y la disciplina, pues el abad de una "madre" puede visitar a todas las "hijas". Además, está el Capítulo General, que se reúne una vez al año y comprende a todos los abades de todos los monasterios cistercienses de Europa. Se dedican a legislar en base a la Carta de Caridad.

Los cistercienses no admiten niños en los monasterios. Esto conlleva el fin de las escuelas monásticas para niños, mucho menos externas. Sus repercusiones culturales son importantes.

A fines del siglo XIII, con el pontificado de Inocencio III se termina la reforma y la orden cisterciense se convierte en la orden por excelencia. En 1145, Bernardo de Claraval llega a ser Papa, siendo el primer monje que accede al pontificado. Además, los cistercienses proclamarán la Segunda cruzada, crearán la Orden de Calatrava, escribirán un tratado sobre los Caballeros del Temple (Bernardo de Claraval)... El IV Concilio de Letrán declara que para evitar la confusión de la diversidad de centros de religión, se prohibió la creación de nuevas órdenes, lo que llevó a quien quisiera vivir en un monasterio a acudir al Císter principalmente.

El Císter recoge una organización monástica que no es exclusivamente suya sino que proviene de las reformas anteriores. Existe una institución formada por conversos. Dentro de cada comunidad hay monjes de coro, que viven plenamente la vida monástica, y conversos, que viven en granjas, trabajan, tienen origen campesino y no son sacerdotes. Se crean unidades de explotación de la tierra especializados en roturación, en la recuperación de tierras para el cultivo y la revalorización de estos terrenos, tanto boscosos como pantanosos. Se crea una gran cantidad de dominios bien controlados por un converso, quien centraliza todas estas explotaciones. De esta forma, la orden religiosa se pone en contacto con el mercado y la vida urbana. Además de proveer de varios productos, favorecen la transición del románico al gótico. Suprimen el oro, la seda y todo lujo debido a su gran austeridad.

A partir de la introducción de esta reforma, el monasterio ya no es proclive a ser un centro cultural excepto en cuanto a cultura escrita. Este papel de scriptorium era asumido por Cluny. El papel del Císter no es el de creador cultural sino de inspirador de la cultura, como por ejemplo en el caso del arte cisterciense. La recuperación del eremitismo de estas reformas supone una cortapisa cultural, pues el monacato da un quiebro en su evolución. Este cambio es importante porque crea una disyuntiva, dos posibilidades. Aparece una cultura monástica y una cultura escolástica pues los monasterios renuncian a su papel cultural, dando paso a nuevos espacios culturales como la ciudad, donde se trasladan las escuelas.

Pedro Damián es uno de los grandes intelectuales de mediados del siglo XI de forma paradójica porque desde la época de Benito de Nursia, han sido los intelectuales inconformes con la sociedad los que han acudido a la vida eremítica para cambiar de vida. Los movimientos de contestación siempre han provenido de la Península Italiana, lugar de origen de Pedro Damián. Es quien habla de los primeros movimientos de herejía en Italia provenientes de mujeres. Estas herejías se basaban en la alternativa de la Antigüedad como modo de vida frente a lo de los cristianos. Pedro Damián se formó en escuelas y en la Universidad de Parma. A partir de 1135, rompe con este sistema y se convierte en un monje eremita que critica la cultura monástica y las escuelas. No le encontraba sentido a la literatura cristiana frente a la cultura clásica en su época en las escuelas pero experimenta un proceso de transformación y se dedica a la cultura cristiana.

Pedro Damián abre la serie de intelectuales italianos que aparecen en Europa, llegando incluso a Normandía y estableciendo una vía de comunicación entre ambas zonas, cada vez más activa. La crítica a la escuela tiene dos motivos: los jóvenes que van a las escuelas y trabajan con un gramático (enseña retórica, dialéctica y gramática) pierden en tiempo y el alma. Estudian autores clásicos, que con anterioridad al siglo XI ya tenía objeciones que regresan ahora, recuperando la vieja desconfianza. La dialéctica es aplicada a los textos religiosos, lo que lleva a hacer elucubraciones acerca de los mismos que podrían llevar a turbar la fe del pueblo ignorante. Es por esto por lo que no se debe estudiar la cultura profana.

La obra más importante de Pedro Damían es Mi gramática es Cristo. Cristo es el filósofo de la cultura cristiana. Esto lleva a la crisis de la vida monástica del siglo XI, ya que desaparecen los monasterios como escuelas, aunque no como centro cultural. Lo que les está prohibodo a los monjes no significa que también esté prohibido al clero secular o a los laicos. En 1071 la Iglesia permite enseñar las artes liberales.

Aparece por tanto la cultura escolástica. Puede definirse como un método de trabajo. La escolástica es el conjunto de métodos generados en las escuelas urbanas que surgen a partir del siglo XI. En realidad, se habla de método escolástico, basado en Aristóteles. Boecio también es redescubierto en esta época, produciéndose una renovación cultural basada en estos textos exhumados. La traducción del Corpus Aristothelicum a partir del siglo XII y las traducciones directas del griego producen la auténtica revolución. La quaestio, la indagación es el principal método escolástico aplicado a los textos, la sacra pagina.

En conclusión, hay una oposición clara al estudio de los clásicos y al empleo de la dialéctica en el estudio de los textos bíblicos. Todos aquellos que se dedican a la vida monástica solo deben estudiar textos sagrados, por tanto las escuelas monásticas están totalmente cerradas al exterior, a elementos profanos, solamente pueden ingresarlos niños oblatos de los monasterios.

En el s. XI las escuelas monásticas entran en crisis y, aunque sigue habiendo escuelas importantes, pasan a desempeñar un papel menor. Aparece también una distinción muy importante entre clero regular, sometido a una regula, y clero secular. A este último las enseñanzas de los clásicos, fuera de los textos sagrados, les puede ser útil porque tiene que estar integrado en la sociedad. De aquí parte el desarrollo de las escuelas urbanas (episcopales), necesarias para la formación del clero secular. El Concilio de Roma del 1079 estableció "que cada obispo haga estudiar en su Iglesia las artes literarias"; en el IV Concilio de Letrán se insiste en la creación de escuelas.

Esto supuso un cambio cultural de enorme trascendencia, se produce una crisis de las escuelas monacales y el arranque del proceso de creación de las escuelas episcopales como centros culturales que llevarán a las Universidades.

En ese momento hay que definir la cultura monástica en contraposición a la cultura escolástica, son opuestas.

La Escuela Escolástica ha sido definida como una doctrina, una teoría ortodoxa fundamentalmente, un cuerpo doctrinal. Sin embargo hay otras escuelas que no la definen así sino como un método, concretamente sería el Método Aristotélico. Otras piensan que no es así.

En esa época se produce la recepción del Corpus Aristotélico: el redescubrimiento de casi la totalidad de las obras de Aristóteles escritas en griego; serán traducidas al árabe y luego al latín. Además, Boecio había traducido ya 5 siglos antes (s.V) buena parte de la filosofía de Aristóteles del griego al latín, y en esa época (¥2 s.X) se produce también el descubrimiento de su obra por parte de Gerberto de Aurillac.

La Escolástica es todo el sistema de conocimiento que se elabora en las escuelas. Existen 2 tipos:

- Monástica interna: niños oblatos o externa: con gente del exterior.

-Episcopal o urbana: dedicada al clero secular, destinada a preparar profesionalmente al clero de las parroquias, las diócesis... individuos que componen la clase o la admón. eclesiástica.

Es decir, hay dos formas de llevar a cabo un trabajo intelectual, 2 métodos y 2 objetivos según el tipo de escuela. A partir de los siglos XI-XII diferenciamos 2 tipos de teología: la monástica y la escolástica. Sus objetivos y sus métodos son distintos. Podemos ver estas teologías analizando 2 textos:

1. Texto de Pedro Lombardo: hace los manuales fundamentales de la escolástica de la Universidad de^ París.

2. Bernardo de Claraval (t 1153): hace un comentario al Cantar de los Cantares, uno de los textos más difíciles de comentar en la E.M., convertir una obra erótica en teológica.

l. Es un texto significativo. Aunque es un texto escrito refleja fielmente el sistema que utiliza Pedro Lombardo cuando está enseñando. Es un sistema IMPERSONAL, no se dirige a sus alumnos, utiliza verbos impersonales; es un terreno de especulación intelectual, se trata de Aplicar la Razón. Se introduce una 1a distinción y así van siguiendo las nuevas distinciones aplicando la razón que llevan a definiciones de aspectos de la realidad; elaboran un tipo de conocimiento mediante el Debate Dialéctico, hay un método.

En resumen, es la obtención de un conocimiento mediante la aplicación de la razón a través de un debate dialéctico.

2. El 2° método es personal, el enseñante se dirige a monjes que buscan una vida espiritual. No se trata de buscar un conocimiento sino una experiencia a través de la aplicación de una serie de imágenes sacadas de los textos litúrgicos. Además se piensa que el principio y el fin del conocimiento es Dios: quien enseña es Dios (Maestro) y ese conocimiento solo se obtiene por iluminación divina.

Hay una oposición entre el mundo monástico y las escuelas en los siglos XI-XII. Buscan fines distintos con métodos distintos.

Ámbitos de la cultura monástica

En el valle del Loira está el monasterio de Saint Benoît sur Loire en el que se conservan los restos de Benito de Nursia. Se denomina Fleury sur Loire. A lo largo del siglo X, especialmente a mediados, se desarrollan las manifestaciones más importantes, destacando la figura de Gerberto de Aurillac. Poco a poco, el monasterio se convierte en un foco importante, cuya cultura irradia a ámbitos de la Inglaterra anglosajona. En el 957 encontramos al abad Abbo, quien dirige la escuela monástica. Lleva a cabo estudios de gramática, dialéctica y retórica. La cultura comienza a crecer no sólo cuantitativamente sino cualitativamente. Se recupera el trivium del Renacimiento Carolingio. Asimisno, se recupera el interés por la aritmética. Varios de estos centros se ponen en comunicación gracias a los viajeros. Abbo viaja a la abadía de Ramsey y escribe una obra llamada Cuestiones gramaticales. A partir del 588, dirige la propia abadía. Al sur del Loira hay pocos centros con relación importante.

Normandía pasa a tener un papel central, siendo el epicentro de la cultura europea a partir del siglo XI ya que a través de esta zona se establecen vínculos con Inglaterra y la Península Italiana a causa de la cristianización de las islas británicas, que permite la formaciín de un eje cultural Inglaterra-Normandía-Italia. Normandía es una de las zonas en las que antes madura el feudalismo, con una sociedad jerárquicamente articulada. La cumbre de esta sociedad es el soberano, donde se vinculan todos los lazos de vasallaje. Éste es el papel que desempeña el duque de Normandía en el siglo XI, padre de Guillermo el Conquistador, quien conseguirá articular el poder que le permitirá la conquista de Inglaterra en 1066. El asentamiento de los normandos favorece la reconstrucción de los monasterios en la zona. Uno de los más importantes es le Mont Saint Michel, reconstruido a partir de 991. A partir de los años 20-30 del siglo XI comienza a recibir viajeros de Italia como Gianfranco de Milán, que será nombrado primer arzobispo de Canterbury por Guillermo el Conquistador. Su sucesor será San Anselmo, el segundo gran filósofo de la Edad Media, por lo que los orígenes de la razón y la especulación teológica se encuentran en Normandía. Será la base de la reforma gregoriana (Monolobio, Proslobio, Cur Deus Homo...) Comienza el hecho de dar títulos griegos a las obras de intelectuales. Anselmo de Canterbury representa el culmen de la cultura monástica en Normandía. En Cur Deus Homo trata de explicar racionalmente por qué Dios elige la encarnación y la muerte humana para revelarse a los hombres. La importancia de San Anselmo es haber abierto el camino del pensamiento y la teología escolástica y proponer nuevos temas.

En el este del Rin, a partir del 960 aparece el Imperio Germánico. Es una zona en la que el desarrollo de la vida monástica tiene características diferentes porque el poder imperial utiliza la Iglesia como instrumento de gobierno, teniendo una relación muy estrecha. Los emperadores germánicos controlan la Iglesia romana y comienzan su reforma eclesiástica. Aparece una proliferación de centros monásticos y de centros culturales urbanos. A lo largo del siglo X se desarrollan escuelas episcopales urbanas con bibliotecas. Tendrán contacto con Reims e influirán en Francia. Los centros monásticos se ubican frecuentemente en la zona meridional, destacando Reichenav, Saint Gall y Echternach, muy bien dotados de libros. Se empieza a desarrollar un interés por asuntos de la cultura antes no tenidos en cuenta como las ciencias seculares, el quadrivium o la dialéctica.

La Península Italiana desempeñó un papel muy importante. Sus intelectuales estudian en escuelas urbanas y tienen una formación jurídica antes de hacerse monjes. A veces ejercen la enseñanza antes de ingresar en un monasterio. Aportan inquietudes nuevas. A principios del siglo XI aparecen textos importantes como uno de Benedicto de Clusa en el que indica los cambios producidos entre los siglos X y XI y se evidencia cómo surgen los intelectuales de esta época y su formación. Además, describe el estado de la cultura en la Europa de estos momentos, afirmando que la mejor zona era Normandía porque se nutría de intelectuales lombardos. Destaca el monasterio de Bobbio, creado por monjes anglosajones, cuyo abad fue Gerberto de Aurillac, quien provenía de Reims. Tenía bastantes libros, incluso de Boecio, que aporta el único conocimiento de la época de Aristóteles gracias a sus traducciones especialmente de la lógica, aplicada sistemáticamente a partir del siglo XI en la especulación teológica. También aporta un tratado de matemáticas y aritmética. En esta época resurge Montecasino, que había sido arrasado por los musulmanes en el siglo IX. El abad Desiderio ascenderá al pontificado en 1058 hasta 1087 con el nombre de Victor III.

Gerberto de Aurillac

Es un monje educado en Aquitania, en el monasterio de Aurillac, que será escolástico de la archidiócesis de Reims en el 969. Fue maestro de las escuelas urbanas catedralicias. En los años 80 será abad del monasterio de Bobbio, gran centro cultural monástico de la Península Italiana. En las escuelas de Reims surgen fenómenos importantes, como el interés por el uso de la bibliografía antigua, especialmente Boecio, y el interés por la lógica.

Gerberto de Aurillac tiene discípulos como Richer de Reims que escriben la historia de su escuela y de su maestro, a través de cuyas obras se puede conocer la figura de Gerberto, así como sus métodos de trabajo e innovaciones.

Fue Papa bajo el nombre de Silvestre II y preceptor de Otón III, quien le nombró pontífice, relacionándose así con el Imperio otoniano. El nombre de Silvestre rememora al pon´tifice de la época de Constantino el Grande.

Gerberto es un ejemplo de la importancia de la movilidad para la difusión de la cultura. Viajó también a Cataluña poniéndose en contacto en el monasterio de Ripoll, la catedral de Barcelona y Vic con la cultura árabe a través sobretodo de las traducciones de Sunifredo Llobet. Introdujo innovaciones de dos tipos: da importancia a la dialéctica en un sentido nuevo desde el punto de vista del contenido ya que revisa las traducciones de Boecio de las obras aristotélicas sobre la lógica. Desde el punto de vista de la condición global, otorga una nueva unidad al trivium en torno a la dialéctica, abandonada hasta entonces. A través de la dialéctica y la lógica, se llega a la filosofía y la razón, que se aplicarán también a la retórica y la gramática.

En cuanto al quadrivium, lo que sucede con la dialéctica se puede aplicar a la aritmética, ya que maneja los números, que están presentes en las otras disciplinas del quadrivium.

Una de las obras fundamentales de Gerberto es El Ábaco, reintroduciéndolo de nuevo y favoreciendo el uso de la numeración árabe y con ella, el cero, la cifra decimal y el valor de posición de cada número dentro de una cifra (unidades, decenas, centenas, etc). La introducción del ábaco en la sociedad occidental supone el aumento de la velocidad de cálculo en un momento en el que la sociedad se comunicaba por vía oral y apenas se sabía escribir.

Los estudios de Gerberto también influyen en la astronomía, pues es el primero en entrar en contacto con el astrolabio, que mide la distancia de los astros sobre la Tierra y permite conocer cualquier posición.

Gerberto introduce la enseñanza práctica. No sólo enseña lógica formal sino que contrata a un sofista hábil en la discusión para que participe en sus clases y permitir que los alumnos conozcan la dialéctica. En lo que se refiere al quadrivium, utiliza algunos de los primeros instrumentos para enseñar especialmente en astronomía. Introduce los tubos ópticos, antecedente del telecopio. Daba clases de noche para sus clases prácticas.

En la escuela de Chartres aparece el naturalismo, un primer interés concedido a la naturaleza y al cosmos basado en las enseñanzas de Platón, el Timeo, un tratado de cosmogonía.

Desarrollo del pensamiento histórico dentro de la cultura monástica (la cultura gótica)

- Raoul Le Glabre

Es un monje de Borgoña que escribe Historias, un conjunto de relatos. Su importancia reside en que es un testigo fundamental de las grandes transformaciones del siglo XI. Vive en la época del año 1000 y los terrores que significaba. También vivió los momentos de la revolución feudal que conllevó un cambio en las sociedades europeas medievales. Además, es testigo del crecimiento económico con la reactivación del comercio y la vinculación con Italia.

Vive en Cluny y en otros monasterios de la misma orden. Escribe en una coyuntura de cambio, en el "despertar" de Europa. Proporciona información sobre su época. Capta la reavivación de las vías de comunicación producida por el despegue de las peregrinaciones, la gente se mueve mucho más debido a esta nueva religiosidad penitencial. La peregrinación conlleva el paso desde un Cristianismo estático a un Cristianismo dinámico centrado en la actuación de los que creen, que llevará a la idea de Cruzada. La peregrinación también supone la movilización de la riqueza.

En segundo lugar, hay un proceso importante relacionado con la cultura que es el aumento de la construcción no sólo de iglesias. En el libro tercero de las Historias, Raoul Le Glabre refleja la modificación y construcción de iglesias, relacionado con la expansión del arte románico. Lo relaciona con el despertar que surge tras los terrores del cambio de milenio. Al hablar del ámbito urbano, no se refiere ya tan sólo a las iglesias sino al resto de edificios. Si se destacan las iglesias en el Románico es porque es lo que ha sobrevivido por encima de las construcciones civiles, que también fueron renovadas. Es significativo que Raoul le Glabre relacione la construcción de iglesias catedralicias con los descubrimientos de tesoros a la hora de las excavaciones para los cimientos, lo que Raoul atribuye a un milagro. Estos tesoros se componen de objetos realizados con metales preciosos dirigidos al culto. Destaca que estos metales no se dedicaran a la fabricación de moneda. Todo esto indica que una sociedad campesina como la medieval era capaz de obtener recursos mediante excedentes agrícolas y objetos procedentes de la detesaurización para llevar a cabo estas obras.

Se recupera la especulación, las sociedades recuperan la actividad intelectual. Resurge el fenómeno de la herejía y Raoul Le Glabre ofrece testimonios. Se rechazan las instituciones eclesiásticas (los sacramentos, los diezmos, el culto a las imágenes...), se critican los textos bíblicos... En determinados casos hay características importantes. Las herejías abundan en Italia y en el sur de Francia, zonas relacionadas por el catarismo. Raoul Le Glabre relaciona los inicios de la herejía en el sur de Europa con la ciudad de Rávena. Consiste en el cultivo del clasicismo, fenómeno que se ampliará. Para Raoul, las herejías son alternativas a los modos de vida propuestos por el cristianismo, críticas a los textos bíblicos y una alternativa radical al cristianismo como una cultura totalmente diferente con nuevos valores. Los protagonistas de la herejía y su expansión se han vinculado a la figura de la mujer, debido a su marginación en el cristianismo. Todo esto son manifestaciones de la especulación intelectual.

Por último, destaca el fenómeno de cambio de la sociedad que constituye la implantación de las estructuras feudales. El feudalismo consiste en la implantación de las estructuras feudales. El feudalismo consiste en la culminación de un proceso en el que la autoridad de la monarquía carolingia entra en crisis y surgen una serie de principados. Este proceso de disgregación continúa dentro de los propios principados y culmina en la revolución feudal, producida en el tránsito del siglo X al siglo XI. Los poderes locales tienden a aumentar su base económica mediante la aplicación de la violencia, la apropiación de bienes campesinos y eclesiásticos. Se constituye entonces un orden feudal mediante una jerarquía culminada por el soberano. El nuevo orden se caracteriza por una jerarquía piramidal y una estructura trifuncional de la sociedad. Existe un cambio en la constitución de esta sociedad, ya que se cambia la guerra por la paz mediante la difusión del movimiento de la Paz de Dios. Esto sólo se aplica dentro de la sociedad feudal pues la actividad militar se dirige al exterior, hacia los no cristianos. Aún así, se aumentan los días en los que no se puede guerrear.

- Guibert de Nogent

Escribe fundamentalmente tres obras: De las Reliquias de los Santos, un tratado crítico y racional sobre el culto a las reliquias que llamó la atención en el siglo XIX; Las Hazañas de Dios realizadas a través de los Francos, la historia de la Primera Cruzada escrita en los años inmediatamente posteriores como testigo de este cambio en la guerra; De Vita Sua, una autobiografía, la primera escrita en latín durante la Edad Media. Tiene tres partes: una dedicada a su propia vida y a la de su familia; otra dedicada al monasterio de Nogent; y una última dedicada a Laon y sus acontecimientos en el momento en el que surgen herejías. Guibert es testigo excepcional de la transformación de la vida urbana. De Vita Sua es una de las obras historiográficas más importantes de la Edad Media.

- Orderico Vital

Escribe una Historia Eclesiastica. Es un monje normando y pertenece al montaserio de Saint Evroult. Se sitúa en otra región clave de Europa además de Borgoña que es Normandía, cuyo ducado acababa de ser recuperado como una gran potencia feudal gracias a Guillermo el Conquistador. Desde 1016, los normandos habían creado al reino sículo-normando en Italia. Orderico nunca salió del monasterio y dio gracias a Dios en su libro por haberse podido limitar a la vida monástica y no vivir otro tipo de experiencias más cercanas al poder y a los gobernantes.

Orderico Vital escribe una historia de su monasterio por orden de su abad, motivada por la reestructuración de la red monástica de Normandía, que había quedado destruida antes de la recuperación del ducado. Esto implica las relaciones de los monasterios con el poder secular, que les proporcionan tierras e incluso monjes. Al escribir su obra, Orderico descubre que no puede aislar al monasterio de lo que sucede fuera así que escribe también la historia de la nobleza normanda y sus relaciones con el monasterio. Descubre así el Ducado de Normandía y su expansión desde Sicilia hasta Gran Bretaña.

No tuvo un proyecto previo. Escribe a través de disgresiones, se va desviando porque no hay un eje narrativo propiamente dicho, no hay una idea directriz. Es la aplicación de la exégesis bíblica y era el modo de escribir de los monjes de la época.

Esta historia de los normandos es sustancialmente nueva porque adquiere respetabilidad. Transforma la concepción de los normandos, que dejan de ser guerreros crueles dedicados al saqueo y al pillaje. Es el primer historiador que escribe una historia del pueblo normando como un pueblo respetable, existiendo un paralelismo con la obra de Beda el Venerable, escrita tres siglos antes como la primera historia nacional de un pueblo bárbaro, los anglosajones. Ambas son historias eclesiásticas que incluyen una historia secular. Es fuente clave para conocer el proceso de construcción del Ducado Normando y el posterior reino anglonormando.

La Historia Eclesiastica de Orderico Vital es muy importante porque escribe sobre muchas cosas y es fuente clave para el historiador actual. En segundo lugar, Orderico es un monje cluniacense y se puede saber qué piensa un monje reformado sobre la Historia que vive y los asuntos humanos. Orderico expresa sus ideas sobre la política del momento.

- Otón de Freising

Es un monje cisterciense proveniente de buena familia. Es nieto de Enrique IV y pariente del emperador Federico II, tío de Federico I Barbarroja, en fin, miembro de una de las mejores familias de Alemania. Se formó en París, en una de las escuelas más famosas del momento. A su regreso a Germania, se aleja en un monasterio cisterciense de Borgoña, Morimont, donde decide hacerse cisterciense. Será abad del monasterio en 1137 y obispo de Freising y participará en la Segunda Cruzada viajando a Oriente y adquiriendo nuevas experiencias. La Segunda Cruzada estaba organizada por los monarcas Luis VII de Francia y Federico I Barbarroja y fue predicada por Bernardo de Claraval.

Es el único historiador que no sólo habla de hechos sino que maneja toda una estructura ideológica, hay todo un entramado filosófico y teológico tras su obra Historia de Dos Ciudades. Abarca desde la creación del mundo hasta 1146. Obtiene datos de Paulo Orosio y sus Siete Libros de Historia contra los Bárbaros y de De Civitate Dei de San Agustín. Otón utiliza el modelo agustiniano para la realización de su obra.

Concibe la Historia como la contraposición entre la ciudad de los fieles y la ciudad de los condenados. La primera es la que sirve de base. Pasa por una serie de etapas, por lo que se trata de una Historia lineal con una concepción de progreso a través del cual la humanidad asciende. La presencia de Cristo es grande pero relativa.

La primera etapa va desde la creación del mundo hasta el siglo IV dC, destacando Constantino el Grande y Teodosio el Grande, el momento de creación del Imperio Cristiano. La segunda etapa es conocida como civitas permixta, es un momento en el que las dos ciudades se mantienen en contacto. Se extiende hasta el momento de lucha de investiduras, el siglo XI. Es el enfrentamiento político entre el pontificado y el Imperio que daría origen a la tercera etapa que llevaría al fin de los tiempos; por tanto, el propio Otón viviría en la segunda etapa.

Otón aporta dos ideas importantes. Una es el papel de las órdenes religiosas en su época, en pleno apogeo del monacato. La segunda idea es la translatio, cuya importancia será grande. Significa la concepción de la Historia desde Oriente hacia Occidente, es un desplazamiento histórico del poder, del saber y del monacato.

Dios es quien orienta la Historia de forma lineal, no cíclica, es una concepción providencialista. El hombre debe estudiar y analizar la Historia en función de una idea muy común en el siglo XII; la idea de que la realidad visible es la realidad inteligible. Es una concepción platónica. El hombre debe conocer la Historia para conocer a Dios y sus designios, saber afrontar estos acontecimientos históricos de la vida diaria y saber cómo prepararse para el final de los tiempos y su propio final personal. Es una obra de teoría de la Historia.

Otón escribió Gesta Frederici I Imperatoris (Los hechos del emperador Federico I), quien era su sobrino. Es una historia del clan familiar al que él pertenecía, desde 1079 hasta 1156. Después la prolonga un secretario suyo hasta 1160. No ha escrito una crónica como se ha dicho, sino que modifica las etapas a las que se refería en su obra anterior. Cuando enfoca la figura de Federico I, entiende la apertura de una realidad sustancialmente distinta, cambia la trayectoria histórica a través de la pacificación de Germania y de la recuperación de la relación entre el pontificado y el Imperio. Los hechos sirven como sustrato de una reinterpretación de su concepción pesimista de la Historia.

Otro aspecto interesante es que Federico I Barbarroja se relaciona con la Península Italiana, ya que debía ser coronado en Roma por el pontífice. Esto conlleva el recurso al viaje a Italia. Federico I se enfrentó a la liga lombarda, lo que conllevó la destrucción de Milán; por tanto, la relación del emperador con Italia era de amor-odio.

Se desarrolla precozmente la ciudad y las instituciones urbanas en Italia, lo que no sucede al norte de los Alpes. Otón tiene el problema de dirigirse a un público que no conoce la Península Italiana, por lo que se convierte en un observador de las transformaciones italianas. En esta obra cuenta lo que vio cuando viajó a Italia con Federico I. Le llama la atención que la ciudad de Milán es una república urbana, no una monarquía, y aún así es muy potente y tiene riquezas. Lo atribuye a que las gentes de baja condición pueden acceder a la Caballería y a cargos importantes, es decir, a la movilidad social en contraposición a la rigidez de las sociedades del norte de los Alpes. El historiador norteamericano Quentin Skinner escribió Las bases del pensamiento político moderno y habló de la importancia del papel del ciudadano en las repúblicas italianas, de la retórica del "buen gobierno". Esto ya está presente en la obra de Otón de Freising, de la que parte Skinner.

- Suger de Saint Denis

El monasterio de Saint Denis en París es el panteón regio de los monarcas francos. Suger es abad del monasterio y fue un personaje político. Ejerció la regencia durante la ausencia de Luis VII cuando marchó a la Segunda Cruzada. También fue consejero político de Luis VI y Luis VII. Escribió pero no fue un intelectual puro. Se conoce a Suger por sus cartas. El género epistolar se desarrolló ampliamente a lo largo del siglo XII aunque los originales no se escribían de puño y letra por su autor sino que se utilizaban escribas. Estas cartas permiten conocer las opiniones personales. También se conoce a Suger por una biografía escrita por uno de sus discípulos, Guillermo. Esto indica un nuevo rasgo, el individualismo.

De cualquier manera, lo más interesante son sus obras porque es un protagonista cultural. Escribió Vida de Luis el Gordo (Luis VI) tras su muerte. No es una biografía suya sino un alegato, algo así como un monumento literario que no es imparcial. Es una obra de contenido fundamentalmente político. Refleja su concepción de la monarquía y el papel de ésta en la coyuntura histórica del momento. Suger tiene una idea eclesiástica de la monarquía, el rey tiene un papel religioso como protector de la Iglesia, de los pobres, de los desvalidos. Está influido por la teología dionisiana neoplatónica, según la cual la realidad visible es el reflejo de la realidad inteligible. A través de lo que se ve, se perciben realidades que no se pueden captar con los sentidos.

No se trata simplemente de un relato de hechos pasados, se proyecta hacia el futuro, es una preparación. Además, se refiere también al papel histórico de la monarquía. Las figuras de Luis VI y Luis VII representan una inflexión decisiva en la monarquía francesa, ya que recupera su poder a través de los señores feudales que habían protagonizado la fragmentación de la tierra que había llevado a la crisis del Imperio Carolingio. Suger estructura así su obra en tres fases; crisis de la monarquía, inflexión y recuperación del poder de la monarquía.

Hay otra obra más relacionada con él, El libro de las cosas realizadas durante su administración. Es una obra excepcional en la Edad Media. Narra su gestión como abad en el monasterio, es un balance. No la hizo por voluntad propia sino por petición de los monjes del monasterio en 1142. Se refleja un doble aspecto: la gestión del señorío eclesiástico, siendo paralelo a la obra sobre Luis VI ya que habla de la recuperación del patrimonio a través de un poder personal fuerte; y el saneamiento de las rentas eclesiásticas le proporciona unos excedentes con los que llevar a cabo una restauración. Suger es un restaurador que innova, no derriba lo anterior sino que restaura y añade.

Suger es un hombre de transición. Se le ha considerado el creador del arte gótico. Hay una serie de aspectos en él, como por ejemplo su aprecio por los tesoros eclesiásticos, vinculados a la suntuosidad que le ha hecho contribuir al desarrollo del arte gótico en cuanto a la luminosidad del edificio y por tanto, a las vidrieras. Hizo hincapié en tres aspectos: la originalidad del mensaje y la iconografía intencional respecto a un programa; la riqueza de la materia prima para obtener suntuosidad; y la importancia de la mano de obra que construye el edificio, buscando a los mejores artesanos.

Su obra se lee y se comenta en las escuelas de París. Hugo de San Víctor afirma que "...la mente humana avanza desde la belleza visible hasta la belleza invisible...". A esto responde toda la iconografía de las vidrieras de Saint Denis programada por Suger. Hay una de las vidrieras que representa al apóstol Pablo haciendo funcionar un molino. El molino simboliza la industrialización de la Edad Media, el apóstol Pablo mueve la máquina de la Cristiandad a través de su trabajo. En este contexto la luz adquiere una importancia decisiva, la claritas representa el mundo inmaterial. "La obra debe iluminar las mentes para viajar hasta la verdadera luz" es una frase escrita en las puertas de Saint Denis. La luz transforma el edificio. El tratamiento de la luz es tanto material como inmaterial.

La crisis monástica

Tiene dos vertientes. Una es externa y está representada por la orden florense, que rompe con el Císter y se desarrolla entre el siglo XIII y el siglo XV. Como crítica externa al monacato está la obra de Walter Mapp De Nugis Curialum (De las bromas de los curiales). Es una crítica feroz al Císter desde el ámbito de los clérigos de las escuelas. No es que el monacato desaparezca sino que nunca tendrá el papel que tuvo en la época anterior al siglo XII.

Surgen otros protagonistas culturales vinculados al ámbito urbano. Estas transformaciones han recibido un nombre, el Renacimiento del Siglo XII. Esto dio lugar a la obra más característica sobre el desarrollo de esta época escrita por Charles Homer Haskins, El Renacimiento del siglo XII (1927). Este Renacimiento se basa en dos cosas: el deseo de volver al pasado, aunque lo verdaderamente importante es por qué estos hombres sienten la necesidad de mirar hacia atrás. Es una época de revitalización, se descubre el concepto de naturaleza y de universo.

Haskins habla de una renovación del saber, cambia el panorama del saber, antes limitado a las siete artes liberales. Ahora se lee a Aristóteles y a Ptolomeo, se introduce la medicina árabe y el derecho romano y canónico... La puesta en contacto con la Antigüedad es fundamental en esta renovación. Pero hay algo más allá de los antiguos porque el siglo XII no se limita a imitarlos. También es importante la puesta en contacto con otras culturas mediante el viaje fuera de la cultura cristiana, especialmente con la cultura islámica y la bizantina.

En lo que se refiere al clasicismo, se ha producido un cambio en el siglo XII. Es importante el papel de la juventud, que lanza unos manifiestos intelectuales innovadores. Son llamados los "modernos" y utilizan materiales procedentes del Mundo Antiguo. Titulan sus obras en griego para dejar constancia de su familiaridad con los antiguos. Al mismo tiempo, procedente del mundo islámico aparece otro intelectual con una influencia arrolladora, Aristóteles y la recuperación del Corpus Aristothelicum. Es el predominio de la filosofía, la razón y la lógica. Este desplazamiento es un acontecimiento que marca el cambio cultural del siglo XIII y el final del Renacimiento del siglo XII. Las universidades del XIII ya no se caracterizarán por el saber antiguo sino por el dominio de la lógica.

Se recupera el pensamiento científico partiendo del préstamo cultural anterior que reciben las sociedades occidentales del momento. La cronología es importante porque se ve la influencia del clasicismo latino. Influyen las aportaciones culturales de otros mundos pero no son el elemento dominante. Hay una situación de crisis por el cambio que se acelera y se profundiza al inicio del siglo XII.

El último cuarto del siglo XI fue el momento en el que el pueblo se subleva contra el clero. El pontificado llama a esta sublevación debido al debate y las controversias de la reforma gregoriana. Es por esto por lo que aparecen los primeros maestros como Irnerio, jurista y padre del derecho romano de la escuela de Bolonia, que se dedican a la aplicación práctica del derecho. De aquí arranca el Renacimiento del siglo XII.

El Renacimiento del siglo XII

Es un siglo de cambios en los centros culturales, hay monasterios que pierden importancia. Estos centros son principalmente las cortes. De la corte de Enrique II proceden Thomas Becket, Walter Mapp y Juan de Salisbury. A partir del siglo XII las cortes laicas tienen un poder cultural muy importante. Esto culmina con la aparición de cortes como la de Federico II, la puella pullia, que recupera formas de vida del mundo clásico. Federico II vive en el mundo mediterráneo, en Sicilia, y viaja a Alemania con la guardia musulmana, sorprendiendo a toda Europa. En esta corte aparecen sabios como el astrólogo Guillermo Sioto. Otra corte con una trayectoria cultural parecida será la de Alfonso X.

La corte pontificia se encuentra en Viterbo, una ciudad del Lacio. Aparecen toda una serie de sabios, especialistas en óptica y medicina. Se habla de un tema candente en el momento, la prolongatio vitae, alargar la vida del hombre.

Las cortes que más interesan serán otros grandes centros de cultura, las escuelas, donde se elabora la cultura escolástica.

Wivaldo de Stavelot es un hombre que viaja a Oriente, culto, que vive las transformaciones del siglo XII y se marcha del monasterio porque no puede cultivar el arte de la palabra. Tiene que dirigirse a estas escuelas desarrolladas en el último cuarto del siglo XI en el eje que pasa a través de Normandía y que se reactivan con el fenómeno de la expansión normanda. En centros como el propio Salermo se llevan a cabo traducciones del árabe. En el norte de Italia está Bolonia, donde comienza a desarrollarse la enseñanza por el descubridor del derecho romano con el digesto y las pandectas, aprendiendo a razonar jurídicamente. En el sir de Italia está Montpellier, escuela que sucede a Salermo.

A través del Ródano se enlaza con la cuencia del Sena, donde están muchos de estos centros escolásticos, como Orleans o Chartres. Ésta última adquirirá gran importancia en el siglo XII. Orleans destaca por la enseñanza de carácter retórico. De ellas proceden maestros que enseñarán en otras escuelas y algunos creadores de poesía goliárdica.

Hay dos fenómenos que tienen importancia en Chartres:

- Desarrollo del conocimiento científico, junto con Salermo. Aparte existía la escuela denominada del naturalismo idealista platónico.

- Especulación en el sentido del desarrollo de la lógica incorporado a través de las traducciones del latín. Aristóteles irrumpe por primera vez y será determinante. Es una especulación de tipo humanista en la medida que se encuentra la educación integral del hombre.

El naturalismo idealista platónico

Los intelectuales, antes de conocer la obra de Aristóteles, aprovechan la Antigüedad tardía. Gerberto de Aurillac seguía a Boecio. El platonismo tenía una influencia decisiva a través del comentario del Timeo, hecho por el neoplatónico Calcidio. Lo comenta pero no entero y tampoco lo traduce.

Intervienen en este diálogo Timeo de Locri y otras personas que dejan que él hable por lo que es más bien un monólogo. Surge lo que se llama macrocosmos, microcosmos... El hombre se coloca en el ombligo del mundo. La traducción que se recibe en el siglo XII es una versión del Timeo que tiene una trascendencia inmensa. El siglo XII será platónico, el Timeo es una pieza fundamental y por eso está citado por todos los autores. Es ahora cuando el Timeo se convierte en la obra central de la labor de Chartres, que se convierte en objeto central de los comentarios en la escuela.

Dentro de esta escuela se distinguen las manifestaciones de Bernardo Silvestre que escribe una obra llamada De la universidad del mundo. Es una obra donde se exalta la naturaleza que fija leyes a los astros y a todo lo material del universo. Es la naturaleza la que crea a los hombres y les da la capacidad de engendrar a otros, siendo la primera exaltación de la sexualidad.

En esta escuela existe un maestro, Guillermo de Conches, que descubre en el Timeo lo que es la naturaleza, algo que no es él, que es perfectamente material, con una realidad presente que es inteligible y que se puede entender utilizando la razón. Es una realidad que está activa, una realidad exterior que actúa sobre él. Descubre al mismo tiempo el mundo, el universo, como una realidad que responde a un patrón. Se plantea la evolución en el mundo griego del politeísmo al monoteísmo. Distingue entre dioses y el demiurgo. Incluso el universo tiene un alma, concepción que significa una gran irrupción a la vez que le hace enfrentarse con la sociedad cristiana. El descubrimiento de un mundo que es un cosmos quiere decir que tiene orden. Los hombres del siglo XII traducen el término cosmos por universitas, por eso Bernardo Silvestre utiliza esa palabra en el título de su obra.

Dice Guillermo de Conches que el mundo tiene un orden y el hombre debe descubrirlo, de donde surge la actitud intelectual, un razonamiento intimista. Descubre el poder de la razón y las leyes de la naturaleza junto con la providencia divina, que gobierna astros y a otros seres que no forman parte del universo, lo que explica las tensiones que se producen en el siglo XII. No es objeto de una represión violenta, lo que confiere aún más importancia al siglo XII. No hay mecanismos reflexivos, quizá aparezcan en el siglo XIII.

Hay una capacidad especulativa motivada por la curiosidad intelectual y científica que explica el desarrollo de los acontecimientos. Hay hombres que analizan y teorizan con la realidad y descubren que la naturaleza está viva y que descubre cosas, que hay conexiones internas. Descubren la capacidad creativa de la naturaleza.

Se descubre también la capacidad de la razón frente a la autoridad, un argumento aplastante. Bastaba citar a un maestro para que quedase zanjada una cuestión y será otro inglés, Abelardo de Bath, que deja un texto de traducciones importantes. Aprende el árabe y escribe Quaestions naturals, en la que dice que aprendió de maestros árabes con la razón como guía. Contrapone el uso de la razón con el comportamiento animal que obedece a la autoridad.

En oposición a "tesaurización", acumular y guardar tesoros, "detesaurización" es sacarlos a la luz.