Historia argentina del siglo XIX

Rosas. Balcarce. Malvinas. Revolución de los Restauradores. Quiroga. Relaciones Internacionales con Bolivia, Paraguay, Uruguay, Chile, Inglaterra, Francia. Lavalle. Urquiza. Literatura argentina del siglo XIX. Romanticismo

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Las Facultades Extraordinarias

El 8 de diciembre de 1829 Rosas asumió el cargo de gobernador de la provincia de Buenos Aires acompañado por la Junta de Representantes que estuvo en los tiempos de Dorrego. Llegó al poder con el apoyo de la clase alta, fundamentalmente ganaderos, y de los sectores populares que vieron en él alguien capaz de garantizar la paz y el orden; para su logro le fueron otorgadas las Facultades Extraordinarias.

La muerte de Dorrego y los funerales organizados en su honor contribuyeron a colocar a Rosas en el lugar de líder del federalismo porteño.

Fue declarado, por disposición de la Junta, RESTAURADOR DE LAS LEYES E INSTITUCIONES DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES y se le otorgó el grado de Brigadier.

La división del Partido Federal Porteño

En la legislatura, a raíz del uso represivo que Rosas hacía del poder amparado en sus Facultades Extraordinarias, un grupo de diputados adoptó una postura crítica (federales doctrinarios).Rosas decidió entonces entregar las Facultades, por 19 votos contra 8 la devolución fue aceptada.

Ante la presión popular la Junta se vio obligada a reelegirlo, pero sin las Facultades Extraordinarias. Aunque se insistió tres veces Rosas no aceptó.

La Comisión Representativa

En cumplimiento del Pacto Federal, el 15 de febrero de 1831 se reunió la Comisión Representativa y una vez derrotados los unitarios debía concentrar sus esfuerzos para concretar la organización nacional.La incorporación de Corrientes al Pacto y sus exigencias con respecto a la libre navegación de los ríos interiores ponía en cuestión los privilegios porteños.Juan Manuel de Rosas decidió el retiro del diputado porteño ante la excusa que se había extralimitado en sus funciones, sostenía que no era momento de reunir un Congreso y que las provincias debían vincularse por medio de pactos interprovinciales.

Sin la presencia porteña la Comisión fue disuelta el 13 de julio de 1832.

Gobierno de Juan R. Balcarce (17/12/1832 al 03/11/1833)

El 17 de diciembre de 1832 Balcarce contando con el apoyo de Rosas prestó juramento a su cargo de gobernador de Buenos Aires. La Cuestión Malvinas

Desde 1811, fecha en que las islas Malvinas fueron abandonadas por los españoles estas no se poblaron y tampoco hubo reclamo de ninguna nación sobre el archipiélago.El gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez, envió en 1820 al buque Heroína con el objetivo de ocupar las islas.

En 1825 Inglaterra firmó un Tratado de amistad, comercio y navegación con las Provincias Unidas en el que tácitamente reconocía la soberanía de este nuevo Estado.Durante el gobierno de Lavalle, el 10 de junio de 1829, fue creada la Comandancia Política y Militar con sede en Puerto Soledad: su jurisdicción se extendía a las islas Malvinas, e islas adyacentes hasta el Cabo de Hornos. Luis Vernet con el cargo de Comandante se estableció con dos docenas de colonos que se dedicaron a la cría de ganado, la pesca y la caza de lobos marinos.En 1831 se apresaron buques norteamericanos que pescaban transgrediendo la reglamentación argentina. Los reclamos del cónsul norteamericano ante el gobernador Rosas fueron respaldados con la presencia de la Corbeta Lexington en Buenos Aires, la que luego se trasladó a Puerto Soledad y lo saqueó. Esta agresión se acompañó con las gestiones diplomáticas en las que los Estados Unidos reconocían la soberanía de Gran Bretaña sobre las islas. Rosas designó a Esteban Mestivier en reemplazo de Vernet el 10 de septiembre de 1832.El conflicto desencadenado cuestionaba la soberanía argentina y beneficiaba los planes ingleses sobre la región del Cabo de Hornos, posible ruta interoceánica hacia Australia, donde Gran Bretaña tenía importantes intereses coloniales.La fragata británica de guerra Clío tomó posesión de la isla el 2 de enero de 1833, durante el gobierno de Balcarce.En su segundo gobierno (1838), Rosas intentó obtener la cancelación de la deuda contraída por Rivadavia con la casa Baring de Londres a cambio de la sesión de los derechos argentinos sobre las islas. El gobierno inglés no aceptó porque de hecho ya las poseía y aceptar la propuesta hubiera significado reconocer los derechos argentinos.

La Revolución de los Restauradores

Si bien Rosas no logró su reelección con Facultades Extraordinarias obtuvo el nombramiento de quien fue su ministro de Guerra, Juan R. Balcarce, federal dorreguista, del sector que también se denominó "lomos negros" (porque usaban el aristocrático frac en vez de la popular chaqueta). Mientras Rosas expedicionaba en el desierto "los lomos negros" y por consiguiente Balcarce, se distanciaron de la influencia de aquel: el gobernador porteño inició contactos para concretar la organización nacional y la Legislatura demoró la aprobación de auxilios a la expedición al desierto. Balcarce ordenó la investigación de periódicos, que en uso de la libertad de imprenta herían la reputación de ciertas personas y del gobierno. El juicio se fijó para el 11 de octubre de 1833 y la ciudad apareció con carteles que anunciaban el proceso al "Restaurador de las Leyes". El anuncio se prestó a confusión ya que ese título se le había otorgado a Rosas en su primer gobierno, aprovechándolo el sector federal rosista o llamados también apostólicos que generaron una movilización popular.

Liderados por caudillos Restauradores, gente de los arrabales sitiaron la ciudad y la esposa de Rosas, Encarnación Ezcurra, se convirtió en la promotora principal.Fuerzas de la campaña, conjuntamente con las de la ciudad marcharon sobre el centro el 1° de noviembre de 1833.Balcarce debió renunciar y la Legislatura y el Poder Judicial cayeron bajo la influencia de los Restauradores, desplazando a los "lomos negros".

La Expedición de Rosas al Desierto

El problema de la frontera con el indígena era una cuestión pendiente, a pesar de la expedición de Martín Rodríguez que la extendió hasta Tandil y de la fundación de Bahía Blanca en 1828.La política empleada por los sucesivos gobiernos fue agresiva y no se planteó la integración del aborigen, en algunos casos firmaron pactos con diversas tribus.Durante el gobierno de Balcarce partió la expedición organizada en tres columnas:- Coordinadas por Quiroga: desde Cuyo, comandada por Félix Aldao, con 800 hombres y desde las provincias centrales, comandada por Ruiz Huidobro, con 1.000 hombres.- Comandada por Rosas: operaría desde la frontera de Buenos Aires, con 2.000 hombres y 600 indios aliados.El plan contemplaba la acción del gobierno chileno desde el otro lado de los Andes, lo cual no pudo concretarse.Las columnas del oeste tuvieron que regresar sin cumplir su objetivo, por falta de recursos y las fuerzas de Rosas continuaron su avance hasta los ríos Colorado y Negro, ocupando Choele Choel.La campaña desplegada de 1833 a 1834 logró la pacificación varios años, más de 3.000 indios fueron muertos y muchos cayeron prisioneros, rescataron cautivos y numerosas cabezas de ganado.

No aportó una solución definitiva ya que al no poblarse esas tierras no conquistó definitivamente el desierto.Rosas salió de esta experiencia con mayor prestigio y la Legislatura le otorgó la isla de Choele Choel la que canjeó por tierras en la provincia.

Asesinato de Facundo Quiroga

El gobernador provisional de Buenos Aires, Manuel V. Maza, decidió mediar en el conflicto que mantenían el gobernador salteño, Pablo de la Torre, con el de Tucumán, Alejandro Heredia. Este último quería colocar a su hermano en el gobierno de Salta, aún recurriendo a la fuerza. Jujuy aprovechó para separarse de Salta a la que estaba subordinada aún. Maza solicitó a Quiroga, que se encontraba en Buenos Aires, que mediara en representación de la provincia. El riojano partió con instrucciones escritas y en la estancia de Figueroa, en San Antonio de Areco, se despidió de Rosas, quien le prometió una carta para los gobernadores en donde explicaría su posición ante la organización del país. Esta carta la portaba Quiroga el día de su muerte, fechada el 20 de diciembre de 1834.Cuando llegó a Santiago del Estero se enteró del asesinato del gobernador salteño y conjuntamente con Ibarra, Heredia y el representante de Salta acordaron la paz e impedir toda anexión de Jujuy a Bolivia.Quiroga desoyó un aviso que le advertía no pasar por Córdoba, donde gobernaba José Reinafé figura no grata para Quiroga, por un posible atentado contra su vida. El 16 de febrero de 1835, en Barranca Yaco, la galera que lo trasladaba fue atacada por unos hombres al mando de Santos Pérez, él y casi todos sus acompañantes fueron asesinados.

Asesinato de Facundo Quiroga

Carta de Rosas a Quiroga desde la Hacienda de Figueroa

San Antonio de Areco, 20 de diciembre de 1834.Mi querido compañero, Señor don Juan Facundo Quiroga.

Consecuente a nuestro acuerdo, doy principio por manifestarle haber llegado a creer que las disenciones de Tucumán y Salta, y los disgustos entre ambos gobiernos, pueden haber sido causados por el ex Gobernador don Pablo Alemán, y sus manipulantes. Este fugó a Tucumán, y creo que fue bien recibido, y tratado con amistad por el señor Heredia. Desde allí maniobró la revolución contra Latorre... (continúa exponiendo su punto de vista sobre el conflicto entre los gobernadores y luego recomienda a Quiroga)...La justicia tiene ciertamente dos orejas, y es necesario para buscarla que usted desentrañe las cosas desde su primer origen. Y si se llegase a probar de una manera evidente con hechos intergiversables, que alguno de los dos contendentes ha traicionado abiertamente la causa Nacional de la Federación, yo en el caso de usted propendería a que dejase el puesto...

Me parece que al buscar usted la paz y orden desgraciadamente alterados, el argumento más fuerte, y la razón más poderosa que debe usted manifestar a esos señores Gobernadores, y demás personas influyentes, es el paso retrógrado que ha dado la Nación alejando tristemente el suspirado día de la grande obra de la Constitución Nacional. Y después de todo esto, de los que enseña y aconseja la experiencia tocándose hasta con la luz de la evidencia, ¿habrá quién creerá que el remedio es precipitar la Constitución del Estado? Permítame usted hacer algunas observaciones a este respecto, pues aunque hemos estado siempre acordes en tan elevado asunto quiero depositar en su poder con sobrada anticipación, por lo que pueda servir, una pequeña parte de los muchos que me ocurre....¿Quién para formar un todo ordenado, y compacto, no arregla y solicita, primeramente bajo una forma regular y permanente, las partes que deben componerlo? ¿Quién forma un ejército ordenado con grupos de hombres sin jefes, sin oficiales, sin disciplina, sin subordinación...Obsérvese que una muy cara y dolorosa experiencia nos ha hecho ver prácticamente que es absolutamente necesario entre nosotros el sistema federal porque, entre otras razones de sólido poder, carecemos totalmente de elementos para un Gobierno de verdad. Obsérvese que el haber predominado en el País una fracción que se hacía sorda al grito de esta necesidad, ha destruido y aniquilado los medios y recursos que teníamos para proveer a ellas porque ha irritado los ánimos, descarriando las opiniones, puesto en choque los intereses particulares, propagando la inmoralidad y la intriga...y que en este lastimoso estado es preciso crearlo todo de nuevo, trabajando primero en pequeño; y por fracciones para entablar después un sistema general que lo abrace todo. Obsérvese que una República Federativa es lo más quimérico y desastroso que pueda imaginarse, toda vez que no se componga de Estados bien organizados en sí mismo, porque conservando cada uno su soberanía e independencia, la fuerza del poder general con respecto al interior de la República es casi ninguna, y su principal y casi toda su investidura es de pura representación para llevar la voz a nombre de todos los Estados confederados en sus relaciones con las Naciones extranjeras......En el estado de pobreza en que las agitaciones políticas has puesto a todos los Pueblos. ¿Quiénes ni con qué fondos podrán costear la reunión y permanencia de ese Congreso, ni menos de la Administración General?...Fuera de que si en la actualidad apenas se encuentran hombres para el Gobierno particular de cada provincia. ¿De dónde se sacarán los que hayan de dirigir toda la República? ¿Habremos de entregar la Administración General a ignorantes aspirantes, unitarios, y a toda calse de bichos?... (sigue señalando Rosas la serie de dificultades que a su juicio se oponen a la organización constitucional). ¿Será posible vencer no sólo éstas sino las que presenta la discordia de unas Provincias con otras, discordia que se mantiene como acallada y dormida mientras cada una se ocupa de sí sola, pero que aparece al instante como una tormenta general que resuena por todas partes con rayos y centellas, desde que se llama a congreso general?Es necesario que ciertos hombres se convenzan del error en que viven, porque si logran llevarlo a efecto, envolverán la República en la más espantosa catástrofe...

La Suma del Poder Público

Ante la crítica situación derivada de la muerte de Quiroga, Rosas apareció como la figura capaz de asegurar el orden. La legislatura lo designó gobernador de Buenos Aires, el 7 de marzo de 1835, otorgándole la suma del poder Público que de hecho le permitió ejercer funciones del tipo ejecutivas, legislativas y judiciales. las únicas restricciones eran "defender y proteger la Religión Católica, Apostólica, Romana y sostener la causa de la Federación...por todo el tiempo que a juicio del gobierno electo fuese necesario".Para darle mayor legalidad al nombramiento Rosas convocó a un plebiscito en la ciudad, ya que la campaña no fue consultada por considerarse totalmente adicta a su persona. Los resultados fueron más que satisfactorios: 9.316 votos a favor y solamente 4 en contra.El ejercicio de estas amplias atribuciones y la acción de la Sociedad Popular Restauradora le permitieron eliminar la oposición, ya sea unitaria como federal. Se practicaron destituciones en masa y fue decretado el uso obligatorio de la divisa punzó, del cintillo punzó en las escuelas y de las obleas punzó en los sobres.

Posición Frente a la Organización Nacional

En su carácter de gobernador de la provincia de Buenos Aires ejerció las Relaciones Exteriores de la Confederación, ya que se carecía de gobierno nacional. Todas las provincias reconocían como vínculo el pacto Federal de 1831, al que fueron suscribiéndose.A la suerte de Quiroga, Rosas emergió como garantía de orden y paz en su provincia y más allá de esta. Exigió la sumisión total a la Federación y se aseguró de colocar gobiernos adictos en las provincias, valiéndose de sus influencias. Dispuso el fusilamiento de los hermanos Reinafé y de Santos Pérez, a los que se culpó de la muerte del caudillo riojano y a los unitarios se los consideró instigadores.Con respecto a la organización nacional mantuvo su postura del Primer Gobierno, respaldándose en la difícil situación, y sostuvo que no era momento de reunir un Congreso hasta tanto no se termine con el peligro unitario y no se pacifique definitivamente el país.

Conflictos Internacionales

En su carácter de depositario de las Relaciones Exteriores de la Confederación, Rosas defendió la soberanía nacional frente a Francia e Inglaterra.

Con respecto a los países limítrofes los incidentes no sólo tuvieron por causa cuestiones de límites, también la acción de los emigrados (unitarios o no) contra Rosas fue un motivo importante.

Bolivia

El Presidente de Bolivia, el General Santa Cruz, ocupó la provincia de Tarija y se negó a escuchar los reclamos argentinos en 1833, además brindó su apoyo a los emigrados unitarios.En 1836 Santa Cruz creó la Confederación Peruano - Boliviana que podía constituir un peligro para la soberanía de los países vecinos: Chile decidió declararle la guerra y también Rosas inició la movilización al mando del gobernador de Tucumán, Alejandro Heredia, en 1837.La guerra fue sostenida por Chile, fundamentalmente, y por las provincias del norte argentino, ya que Buenos Aires enfrentaba el bloqueo francés.

En enero de 1839 Chile venció en Yungay a las fuerzas peruano - bolivianas y provocó la disolución de dicha Confederación. Argentina no recuperó Tarija.

Paraguay

Las relaciones de Paraguay con Rosas fueron dificultosas: la falta de reconocimiento de la independencia paraguaya por parte de Rosas y su política económica (cierre de ríos interiores), condujeron a apoyar a Corrientes contra el gobierno de Buenos Aires en 1845.

Chile

En 1843 Chile ocupó Punta Arenas, sobre el estrecho de Magallanes y el reclamo argentino no tuvo respuestas.

Uruguay

Durante la época de Rosas la política uruguaya estuvo totalmente vinculada a la de la Confederación Argentina. La lucha entre los partidos blanco y colorado en Uruguay no fue un problema exclusivo de ese Estado y se conectó con la presencia de emigrados unitarios en Montevideo.En 1838 Oribe, del partido blanco, fue derrocado por Rivera, del colorado, quien contó con el apoyo unitario. Respondiendo a esa alianza Rosas colaboró con Oribe para que recuperase su poder, éste a cambio sofocó los levantamientos que estallaron contra Rosas en la Confederación, y las fuerzas, en forma conjunta, realizaron de 1843 a 1851 el SITIO GRANDE DE MONTEVIDEO.

Bloqueo Francés

La monarquía burguesa de Luis Felipe de Orleans tenía intenciones de lograr una ampliación de los mercados de Francia y la zona del Río de la Plata se divisaba como uno de sus objetivos.La competencia de los privilegios porteños frente a Montevideo, donde Francia tenía se centro comercial, y el cierre de los ríos interiores fueron un obstáculo para las ambiciones francesas.En 1837 el cónsul francés reclamó al gobierno porteño por la prisión del litógrafo ginebrino Cesar Hipólito Bacle, acusado de facilitar mapas y planos a Bolivia. Más tarde solicitó que se eximiese del servicio en las armas a los ciudadanos franceses, privilegio del que gozaban los ingleses.Ante la negativa del Ministro de Relaciones Exteriores argentino el 28 de marzo de 1838 el almirante Luis Leblanc declaró el bloqueo de Buenos Aires y de todo el litoral del Plata argentino; brindó su apoyo a Rivera y a los movimientos contra Rosas.El 29 de octubre de 1840 se firmó el tratado de paz Mackau-Arana que entre otras cosas reconocía a los residentes franceses ventajas similares a los de la nación más favorecida.

Bloqueo Anglofrancés

El sitio de Montevideo sostenido por las fuerzas de Oribe y Rosas condujo a Inglaterra y Francia a reclamar ante el gobierno porteño, ya que veían perjudicados sus intereses comerciales.En 1843 Florencio Varela, en carácter de representante de Rivera y de la Comisión Argentina integrada por unitarios, solicitó en Europa la intervención armada anglo-francesa.En septiembre de 1845 Inglaterra y Francia declararon el bloqueo a Buenos Aires e intentaron internarse en los ríos interiores para vender sus productos. El día 20 de noviembre de 1845 en la Vuelta de Obligado las fuerzas al mando de Lucio Mansilla no pudieron evitar, pese a su esforzada defensa, que la invasión se abriese paso.Debido a las pérdidas comerciales producto del conflicto las dos potencias europeas decidieron iniciar las tratativas de paz, en forma separada. Inglaterra firmó el Convenio el 24 de noviembre de 1849 y Francia el 31 de agosto del año siguiente.

Reacciones contra Rosas

Se denominaron REACCIONES CONTRA ROSAS a la oposición armada a la política de éste, su acción se desplegó de 1839 a 1842. Su fracaso se debió a la falta de unidad en su coordinación y a la diversidad de tendencias que participaron. En su mayoría recurrieron al apoyo extranjero, lo que les acarreó desprestigio frente al caudillo porteño que se mostraba como defensor de la soberanía nacional.

El Litoral

El Gobernador de Corrientes, Berón de Astrada, contando con el apoyo francés y del partido colorado se pronunció contra el gobierno de Rosas en 1839. Fue derrotado por el gobernador de Entre Ríos, Pascual Echagüe y fusilado en Pago Largo.En abril del año siguiente, el General Paz huyó de Buenos Aires dirigiéndose a Corrientes donde se entrevistó con el gobernador Pedro Ferré, quien le entregó el mando de las fuerzas provinciales contra Rosas.

Luego de vencer en Caguazú a Echagüe, el General Paz controló en noviembre de 1841 Entre Ríos. No avanzó sobre Buenos Aires, como lo tenía previsto, por desacuerdos con Rivera y renunció a su jefatura retirándose a defender Montevideo.Oribe, que regresaba triunfante de su campaña al Norte, sometió Santa Fé y colocó en el gobierno de esta provincia a Echagüe.El triunfo de Oribe sobre Rivera en Arroyo Grande en diciembre de 1842 hizo fracasar el levantamiento del Litoral y comenzó el sitio de Montevideo, prolongándose hasta 1851.

Buenos Aires

En junio de 1839 fue descubierta en Buenos Aires una conspiración organizada por Manuel V. Maza, presidente de la Sala de Representantes, que tenía contacto con otros movimientos que actuaban en la campaña y con los emigrados. Maza y su hijo fueron muertos.La misma suerte tuvieron los cabecillas de la Rebelión de los Hacendados del Sur de la provincia, que tuvo su foco en Chascomús y Dolores.Estos alzamientos debían coincidir con la invasión de Lavalle a Buenos Aires, lo que no pudo concretarse.

Lavalle y la Coalición del Norte

Juan Lavalle con el apoyo de la armada francesa y de los emigrados de la Comisión Argentina desembarcó en San Pedro (Buenos Aires) en 1839. Al intentar internarse más allá de Merlo, fracasó y debió retirarse a Santa Fé.Mientras tanto en la provincia de Tucumán se inició un movimiento contra el régimen rosista, actitud que se extendió a otras provincias: Salta, Jujuy, Catamarca y La Rioja.Rosas envió a Lamadrid para controlar el levantamiento del Norte, pero éste último se adhirió a los rebeldes y el 24 de septiembre de 1840 se constituyó la LIGA DEL NORTE.Lavalle que pretendía unirse a las fuerzas de Lamadrid fue derrotado en Quebracho Herrado por Oribe (28/11/1840) y en su marcha hacia el norte fue alcanzado en Jujuy y asesinado el 9 de octubre de 1841. Pronunciamiento de Urquiza

Rosas renunció en 1851, como en otras oportunidades a la conducción de las Relaciones Exteriores aduciendo problemas de salud. Las provincias respondían confirmándolo en la función, pero el 1° de mayo de ese año fue diferente: Urquiza, gobernador de Entre Ríos, inició su PRONUNCIAMIENTO contra Rosas en un documento. Entre Ríos asumió totalmente su autonomía, en cumplimiento del Pacto Federal, previo aceptar la renuncia de Rosas.

En una proclama a las provincias (25/05/1851) las invitaba a cooperar con su plan constitucional

Pronunciamiento de Urquiza

1° de mayo de 1851

Cuartel General en San José, Mayo 1° de 1851. Año 42 de la Libertad, 37 de la Federación Entre-Riana, 36 de la Independencia, y 22 de la Confederación Argentina.EL GOBERNADOR Y CAPITÁN GENERAL DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS. CONSIDERANDO: PRIMERO: Que la actual situación física en que se halla el Eximo. Sr. Gobernador y Capitán General de Buenos Aires, Brigadier D. Juan Manuel de Rosas, no le permite por más tiempo continuar al frente de los negocios públicos, dirigiendo las Relaciones Exteriores, y los asuntos generales de paz y guerra de la Confederación Argentina; SEGUNDO: Que con repetidas instancias ha pedido a la Honorable Legislatura de aquella Provincia se lo exonere del mando supremo de ella, comunicando a los Gobiernos Confederados su invariable resolución de llevar a cabo la formal renuncia de los altos poderes delegados en su persona por todas y cada una de las Provincias que integran la República; TERCERO: Que reiterar al General Rosas las anteriores insinuaciones, para que permanezca en el lugar que ocupa, es faltar a la consideración debida a su salud, y cooperar también a la ruina total de los intereses nacionales, que él mismo confiesa no poder atender con la actividad que ellos demandan; CUARTO: Que es tener una triste idea de la ilustrada, heroica y célebre Confederación Argentina, al suponerla incapaz, sin el General Rosas a su cabeza, de sostener sus principios orgánicos, crear y fomentar instituciones titulares, mejorando su actualidad, y aproximando el porvenir glorioso reservado en premio a las acreditadas virtudes de sus hijos. En vista de estas, y otras no menos graves consideraciones, y en uso de las facultades ordinarias y extraordinarias con que ha sido investido por la Sala de Representantes de la Provincia, DECLARA SOLEMNEMENTE A LA FAZ DE LA REPUBLICA, DE LA AMÉRICA Y DEL MUNDO:1° Que es la voluntad del Pueblo Entre-Riano reasumir el ejercicio de las facultades inherentes a su territorial soberanía delegadas en la persona del Exmo. Sr. Gobernador y Capitán General de Buenos Aires, para el cultivo de las Relaciones Exteriores y dirección de los negocios generales de paz y guerra de la Confederación Argentina, en virtud del tratado cuadrilátero de las Provincias litorales, fecha 04 de enero de 1831.2° Que una vez manifestada así la libre voluntad de la Provincia de Entre Ríos, queda esta en aptitud de entenderse directamente con los demás gobiernos del mundo, hasta tanto que congregada la Asamblea Nacional de las demás Provincias hermanas, sea definitivamente constituida la República. Comuníquese a quienes corresponde, publíquese en todos los periódicos de la Provincia e insértese en el Registro Oficial (Fdo.) JUSTO J. DE URQUIZA - Juan F. Seguí.

Caseros y la caída de Rosas ( 03/02/1852 )

El 29 de mayo de 1851 se concretó en Montevideo una alianza tripartita integrada por: el Brasil, Uruguay y Entre Ríos - Corrientes, a la cual se invitó sin éxito al Paraguay. En su cumplimiento fuerzas entrerriano - correntinas, al mando de Urquiza, cruzaron al Uruguay obligando a capitular a Oribe el 8 de octubre.El Brasil se había comprometido en esta contienda para impedir que siguiese la intervención rosista en Uruguay y para obtener la libre navegación de los ríos. Rosas en agosto le declaró la guerra.Como consecuencia los estados integrantes de la TRIPLE ALIANZA firmaron un nuevo convenio el 21 de noviembre.El ejército aliado reunió 28.000 hombres; 16.000 entrerrianos y correntinos, 4.000 de Buenos Aires, 2.000 de Uruguay y 4.200 de Brasil, mientras en Colonia quedaba una guarnición de 12.000. El ejército de Rosas tuvo 22.000 hombres.Hubo combates previos, pero el 3 de febrero de 1852 las fuerzas rosistas fueron derrotadas en Monte Caseros (hoy Palomar). Rosas auxiliado por Inglaterra se dirigió a Southampton donde vivió hasta su muerte en 1877.

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El Interior

Un hecho fundamental que contribuyó al estancamiento del interior lo constituyó la política de libre cambio seguida por Buenos Aires luego de 1810. El litoral debido a su expansión ganadera aumentó su consumo interno pero no lo satisfizo comprando al interior sino que aumentó el consumo de productos importados y anuló con ello la posibilidad de desarrollo de este.Buenos Aires importaba textiles, bebidas, azúcar, yerba mate, tabaco, todos productos producidos por el interior pero no los adquiría allí ya que en el exterior los conseguía a mejores precios y de más alta calidad; especialmente en el rubro textil donde la producción local era rudimentaria y artesanal.Ciertas actividades como la producción de azúcar en Tucumán o la ganadería al sur de Córdoba alcanzaron cierto desarrollo pero constituyeron la excepción.Otro aspecto que impidió la ruptura del estancamiento del interior lo constituyó la entrada de productos importados distribuidos desde Buenos Aires que compitieron con las industrias locales en cada región y afectaron el intercambio interregional y la producción local.Estos hechos anularon cualquier posibilidad de desarrollo, por lo tanto la estructura productiva del interior mantuvo las mismas características que en la etapa anterior, la producción de cada región se utilizó en el mercado interno ocupado en actividades de subsistencia.

La solución a los problemas del interior radicaba en la ampliación de medidas proteccionistas implementadas por Buenos Aires y conseguir federalizar la recaudación de la aduana porteña para distribuir más equitativamente los beneficios de la expansión ganadera del litoral.

Ley de Aduanas de 1835 (18/12/1835)

La ley comprendía seis capítulos y cada uno de ellos trataba un aspecto particular del comercio exterior.Se indicaban aranceles de importación, artículos parcial o totalmente prohibidos, derechos sobre exportación, marítimos, tarifas para tránsito terrestre y reglamentaba la tasación y cobranza de derechos aduaneros.En ella se satisfacían algunas demandas proteccionistas y se reconocía que la expansión del comercio exterior no siempre coincidía con los intereses nacionales.Eran importantes también las medidas sobre agricultura e industria ya que se aseguraba una mayor utilidad y protección contra la competencia extranjera.La crisis económica provocada por las luchas internas y los bloqueos anularon las buenas intenciones de Rosas. En 1841 el gobierno ordenó al recaudador general de la aduana porteña que permitiera la importación de artículos no autorizados por la ley arancelaria de 1835. Quedó así cerrada la posibilidad de un crecimiento económico tanto del litoral como del interior.

El Romanticismo. La Generación del '37

En 1837, en Buenos Aires, un grupo de jóvenes intelectuales porteños entre los que se encontraba Esteban Echeverría, Juan María Gutiérrez, Juan Bautista Alberdi, Vicente Fidel López y Miguel Cané entre otros. Empezaron a reunirse en la librería de Marcos Sastre, allí mantenían encuentros literarios con el objetivo de establecer un curso de lecturas científicas, nació así el Salón Literario.Rosas inició la persecución ideológica de los concurrentes y estos decidieron fundar una logia secreta para luchar contra el "tirano", formaron entonces la Asociación de Mayo o Joven Argentina.El encargado de redactar el dogma del grupo fue Esteban Echeverría, que escribió el Código de la Declaración de Principios editado por un periódico de Montevideo con el título de Dogma Socialista. Allí enunció el programa del grupo: retornó a los ideales de Mayo para alcanzar la organización.Su actividad en Buenos Aires fue breve debido a la persecución rosista por lo que debieron emigrar a países limítrofes donde establecieron filiales.