Hijo de ladrón; Manuel Rojas

Literatura hispanoamericana contemporánea. Novela. Narrativa. Argumento. Temas

  • Enviado por: ANKa
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
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En búsqueda de una Identidad

“Los elementos discursivos de algunos personajes, como Aniceto Hevia de Hijo de Ladrón, se sitúan en un espacio delimitado, en un círculo de aprendizaje, de diálogo, de narración de vida de un personaje a otro, de diversas voces dentro de la novela, y que al joven Aniceto Hevia le sirve como un modo de aprender la vida, de comprender el mundo, de absorber experiencias de los mayores y exponer sus propios puntos de vista. No se advierte subversión social, es cierto, pero sus personajes trasuntan una profunda humanidad, una contravención de lo cotidiano, un replantearse la condición de ser marginal.”

(Ramiro Rivas, La Época, 1995)

“Hijo de Ladrón”es una novela escrita por Manuel Rojas en 1951. La principal característica de esta obra es su estructura no lineal en el orden de los acontecimientos.

La historia es prácticamente una recapitulación de la vida del personaje principal, Aniceto Hevia, quien desde su juventud relata los principales hechos que marcaron su infancia y adolescencia.

Aniceto describe su niñez como una buena etapa de su vida junto a sus padres y hermanos. Sin embargo al descubrir el oficio de su padre, ladrón, comienza una serie de problemas internos acentuándose con la muerte de su madre. Debido a esto, el protagonista decide dejar su hogar y se dirige hacia el oeste sin destino alguno, pero tiempo después termina viniéndose a Chile. Vale destacar que el se encontraba en la República Argentina.

Una vez en Chile, Aniceto conoce a un hombre cerca del río Aconcagua, quien se transforma en su primer amigo, perdiéndolo tiempo después, por lo cual comienza a vagar por Valparaíso en donde se ve involucrado en un motín de obreros y es tomado preso. Una vez libre, Aniceto se mantiene en su oficio de vago y emprende rumbo por la costa hasta llegar a una playa donde se encuentra con dos hombres, Alfonso Echeverría “El Filósofo” y su acompañante llamado Cristián. Aniceto es invitado por Alfonso a trabajar recogiendo metales y después a vivir con él en el conventillo. Producto de esta experiencia Aniceto crea nuevas concepciones existenciales y, en conjunto con sus nuevos amigos, consigue trabajo como pintor.

La identidad no se construye por sí sola, por lo tanto sostendré que la relación humana en un ambiente netamente marginal es la principal fuente de la cual Aniceto obtiene concepciones de la vida que van formando su identidad. Esta idea también puede complementarse con el conocimiento auténtico que adquiere Aniceto sobre sí mismo y la concepción que tiene él sobre su lugar en el mundo.

En síntesis, Aniceto descubre el sentido de su vida una vez que se conoce a sí mismo y descubre su lugar en la vida; esto lo consigue gracias a las concepciones que él retiene de las relaciones que tiene con otras personas durante su adolescencia, tema que trataré en este análisis.

Identidad puede definirse como un conjunto de experiencias que construyen la singularidad de cada individuo. Existen dos tipos de identidad, cultural e individual. El primero se refiere a los rasgos que uno tiene producto de la cultura que se nos va incorporando durante toda la vida, mientras que el segundo tipo de identidad se caracteriza por ser un rasgo absolutamente único y característico de cada individuo. La identidad individual no es impuesta ni determinada por ningún factor, sino que es construida por uno mismo mediante las decisiones, experiencias y caminos que uno va tomando, los cuales a la larga desarrollan las convicciones que dan sentido a la vida, contrario a la identidad cultural ya que depende de varios factores, como los padres, el lugar en donde se vive, la religión, entre otros.

El proceso de formación de la identidad consiste en el periodo de tiempo en el cual un individuo vive una cierta cantidad de experiencias, de las cuales extrae concepciones de mundo que en conjunto van formando su identidad dándole su estilo propio, característico en cuanto a actitud y pensamiento. Un individuo que inicia un proceso de formación se encuentra siempre sin rumbo hacia el cual dirigirse, no tiene objetivos claros por lo tanto no sabe hacia donde enfocar su vida. La conciencia forma un papel fundamental en el proceso ya que “raya la cancha”, pone los límites necesarios para formar una identidad. Ahora refiriéndose al texto, Aniceto en el transcurso de su vida relata de manera muy descriptiva diversas experiencias donde, utilizando su agudo sentido perceptivo, se forma diversas ideas que empiezan a dar la respuesta a las diversas interrogantes que tenía sobre su existencia. Los momentos más significativos refiriéndose a las concepciones obtenidas por Aniceto son sus vínculos de amistad ya sea con su “amigo de las tortugas” o con Cristian y Alfonso. De esta forma, podemos descubrir que todas estas relaciones marginales son la esencia de la novela, pues a partir de ellas nuestro protagonista obtiene la mayoría de sus convicciones.

Ahora hablando de relación humana, se puede definir como todo momento en donde se produce un contacto social caracterizado por la afectividad y la emocionalidad de los participantes. Si nos damos cuenta, nosotros presentamos a la amistad como una gran relación humana y afectiva, que en el caso de la novela se vive en un ambiente sumamente marginal donde la pobreza es una realidad.

Si nos ponemos a pensar, cuando se producen relaciones en este ambiente las personas asumimos una actitud negativa, de encierro en nosotros mismos deshumanizándonos o bien nos exponemos ante los demás saliendo a la luz todas nuestras virtudes. En el caso de Aniceto ocurre lo segundo; él descubre en las otras personas ciertas características que le llaman la atención y las integra a su identidad ya que las considera de gran importancia y que en cierta forma le ayudan a darle sentido a su vida. Un ejemplo de esto es el momento en que cayó preso. Aniceto en ese momento, se encuentra con personas insensibles y egoístas, que solo se preocupan de sí mismos, de mejorar su estadía por la cárcel. En otros casos, Aniceto presencia robos, descalificaciones, etc. y se da cuenta de un factor importante en el sector marginal: la insensibilidad. Sin embargo también conoce a un hombre de peculiar aspecto, poseedor de una pata de palo y que aun teniendo una excesiva precariedad le ofrece ayuda, descubriendo así la humildad, el afecto y la solidaridad aun en situaciones tan difíciles. De esta forma, gracias a la amistad marginal, nuestro protagonista concibe nuevas percepciones de la vida y que, a mi parecer, se acerca a las dos características más importantes que determinan un proceso de formación de identidad: El conocimiento auténtico de sí mismo y la concepción del lugar que se tiene en el mundo. Con esto Aniceto empieza a comprender el porqué de su estado actual y de qué forma él puede mantener una existencia con rumbo, formando así un carácter ya más definido y por lo tanto una identidad. Con esto el ser humano podría proponerse metas y cumplir objetivos, todo basado en sus intereses. Un ejemplo podría ser Cristian, una persona muy humilde pero que aun así defendía sus intereses y su dignidad

“Después de conocerse a sí mismo y a su lugar en el mundo, un individuo puede delimitar sus tendencias y el carácter de vida”. En el caso de Aniceto, un ejemplo claro es el episodio de la herida, en el cual el protagonista plantea que la existencia humana está llena de contradicciones, riesgos y peligros, como también de oportunidades y simpleza, que el ser humano debe lidiar permanentemente con altos y bajos, con éxitos y derrotas, con enfermedades y salud, lealtades y traiciones, con riqueza y pobreza, etc. Es decir, todo esto, constituye la realidad en que vivimos, la moraleja es mantenerse en permanente lucha por seguir de pie y enfrentar los obstáculos de la vida de la mejor manera posible, no evadirlos.

En resumidas cuentas, “Hijo de Ladrón” permite, a través de la vida de Aniceto Hevia, interiorizarnos con la marginalidad y descubrir como un individuo de ese ambiente logra encontrar un sentido a su existencia. La novela presenta el frecuente problema de la injusticia y de la discriminación que viven algunas personas; pero lo más destacable, es la visión humana que se hace de los ladrones y de los indigentes, que según el estereotipo actual son seres perversos sin conciencia por el resto. El autor contradice esa visión dándole a cada una de las relaciones de Aniceto con sus pares una gran cantidad de valores como la austeridad y solidaridad, lo que demuestra que por superioridad y egocentrismo de algunos muchos no tienen la posibilidad de surgir.

En relación al proceso de Aniceto, nos permite generar nuevas perspectivas acerca de la realidad marginal y nos hace reflexionar acerca de la indeferencia y los prejuicios que muchos tenemos contra los más necesitados, sin tomar en cuenta que los más humildes pueden ser seres humanos con mejores valores, los cuales tenemos que imitar.

¿Podemos considerar la novela Hijo de Ladrón como abierta, esperanzadora y simbólica de la condición humana? ¿Por qué?

“Hijo de Ladrón” es una obra abierta ya que tiene un final inconcluso, el cual permite al lector echar a volar la imaginación y dar variadas interpretaciones acerca del final de la obra. Con esto, el autor puede escribir y publicar otras novelas, como las son “Mejor que el vino” (1958), “Sombras contra el muro” (1964) y “La oscura vida radiante” (1971), en las que Rojas continúa la vida de este personaje, Aniceto Hevia. Este estilo de escritura de la obra y el final expuesto permite interiorizarnos en el mundo expuesto, ya sea conocer todo el ambiente que rodea a los personajes junto con la realidad ahí presente, un sector marginal, como también podemos adentrarnos en las vidas de cada uno, reflexionando sobre las actitudes y pensamientos que poseen, ya sea propios o impuestos por el entorno, todo esto a través de experiencias, recuerdos, concepciones de mundo, entre otros. En este relato predomina la angustia, la soledad, la injusticia, la discriminación, la incesante búsqueda de mejores horizontes, de algún rumbo definido, todo de una manera muy difícil ya que la sociedad en general no escucha el llamado de ayuda de estas personas, por lo cual la gente marginal, aparte de ser pobres en cuanto a lo material se refiere, comienzan a serlo también de espíritu, de esperanza.

A mi parecer, esta obra nos hace reflexionar acerca de nuestra actitud, invitándonos a abrir los ojos y darnos cuenta de la realidad social en la que estamos insertos, en un mundo de injusticias y discriminación, con realidades tan distintas, condiciones económicas y socioculturales diferentes, las cuales no se deberían juzgar por mera apariencia, sino que habría que analizarla un poquito más antes de emitir una opinión, de realizar un hecho, tratando de buscar una solución a esto y así revertir la situación en que muchos se encuentran, siendo esta obra una ventana, una opción esperanzadora, un intento de cambio, demostrándose no de forma concreta, sino a través de la reflexión y los símbolos, como por ejemplo el mar, el cual refleja las ansias de cambio y libertad o el viaje a Chile, como una forma de buscar mejores horizontes.

En realidad, todo se paga en esta vida, todos corremos con una suerte específica, la que a veces es satisfactoria y en otras doliente, siendo demostrado en el libro por el pulmón herido del personaje; esto podría interpretarse como una súplica, un lamento, un llamado a abrir los ojos y darse cuenta de los errores que estamos cometiendo, de las carencias que hay en este mundo, con las cuales hay que lidiar día a día, pudiendo ser heredadas o causadas por la condición en la que vivimos. Por ejemplo la rutina; esta misma nos quita en algunos casos los deseos de vivir y asumir que lo único que estamos haciendo en esta vida, la única finalidad es la sobre vivencia, pudiendo llegar en un punto a carcomer el alma, a opacar nuestra existencia y en un momento olvidar, dejar todo de lado y no darle importancia a nada. Todo esto se puede evitar, como ya lo mencioné, haciendo reflexión acerca de nuestra realidad e ir corrigendo nuestras falencias, retomando así el verdadero objetivo que tenemos : ser feliz con uno mismo y vivir la vida. “Carpediem”, aprovecha el momento... “Vive”, no “Sobrevive”.