Higiene bucal

Salud. Dentista. Higiene bucal. Cepillado de dientes. Limpieza dental. Placa. Sarro. Enfermedad de las encías. Hilo dental. Infecciones bucales

  • Enviado por: Grecia E Pérez Alducin
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 7 páginas
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Salud bucal e higiene bucodental

Hay más bacterias en su boca en este preciso momento que personas sobre la Tierra. Si esos gérmenes se instalan en sus encías, tendrá la enfermedad de las encías. “¿Yo?”, se preguntará. A continuación, le presentamos algunos datos.

  • Más de la mitad de todos los adultos padecen al menos las etapas tempranas de la enfermedad de las encías.

  • Alrededor de 90% de los adultos padecen la enfermedad de las encías durante el transcurso de sus vidas.

  • Si tiene diabetes, usted se encuentra ante un mayor riesgo de padecer problemas en las encías. Un control deficiente del azúcar en la sangre aumenta las probabilidades de tener problemas en las encías.

  • La enfermedad de las encías puede comenzar a cualquier edad. Los niños y los adolescentes que tienen diabetes están expuestos a un riesgo mayor que aquellos que no tienen diabetes.

  • No se desanime ... no todas son malas noticias: recuerde que usted puede hacer muchas cosas para luchar contra la enfermedad de las encías.

  • Infórmese sobre cómo comienzan los problemas en las encías.

  • Cepíllese los dientes dos veces por día.

  • Límpiese los dientes con hilo dental todos los días.

  • Busque síntomas tempranos de la enfermedad de las encías.

  • Visite a su dentista al menos dos veces por año.

Un potente ataque contra la placa

Cuando se tiene la enfermedad de las encías, los gérmenes trabajan para destruir las encías (gingiva) y el hueso que rodea los dientes. Comienza con la placa. La placa es una película adherente formada por restos de alimentos, saliva y gérmenes. La placa prefiere instalarse sobre la línea de la encía. Allí, los gérmenes se activan y hacen que las encías se enrojezcan, se sensibilicen y sean propensas al sangrado.

El objetivo del cepillado y limpieza con hilo dental diarios es eliminar la placa por completo. Si queda placa, se endurece y se transforma en sarro. El sarro se acumula debajo de la línea de la encía, formándose más placa sobre ese sarro. Solamente su dentista o higienista oral está en condiciones de remover el sarro de sus dientes.

Si la placa y el sarro no se retiran, aun un cepillado suave puede provocar el sangrado de las encías, denominado gingivitis. Es la primera etapa de la enfermedad de las encías. Usted puede enfrentar la gingivitis mediante:

  • el hábito diario de cepillarse y limpiarse con hilo dental, y

  • la realización de la limpieza dental en el consultorio de su dentista al menos dos veces al año.

Si usted pasa por alto la gingivitis, la enfermedad de las encías empeora.

La condición más grave de la enfermedad de las encías se denomina periodontitis. Cuando se llega a esa etapa, las encías comienzan a despegarse de los dientes. Se forman bolsas entre los dientes y las encías. Esas bolsas se llenan de gérmenes y pus, y se hacen más profundas. En esta etapa, es probable que necesite una cirugía de encías para preservar los dientes. Si no se hace nada al respecto, la infección avanza hacia la destrucción del hueso que rodea los dientes. Posiblemente, los dientes comiencen a moverse o a aflojarse. Tal vez se caigan o sea necesario realizar una extracción.

Señales de advertencia

Como si esto no fuera suficiente, la diabetes puede empeorar la situación. La placa es el “malo de la película” en la enfermedad de las encías. Pero la diabetes también puede ser culpable. Es posible que la diabetes debilite el poder ofensivo contra los gérmenes de su boca. Los niveles altos de azúcar en la sangre pueden colaborar con que la enfermedad de las encías empeore. A la vez, la enfermedad de las encías puede causar más dificultades para controlar la diabetes.

Por lo general, la enfermedad de las encías es indolora. Es posible que usted ni siquiera sepa que padece esta enfermedad y se entere cuando ya se haya producido algún de daño grave. Las visitas periódicas al dentista son su mejor defensa. Si bien la enfermedad de las encías quizá no provoque dolor, hay señales de advertencia ante las que se debe estar atento.

  • Encías sangrantes cuando se cepilla o limpia con hilo dental. Este sangrado no es normal. Aun si sus encías no le duelen, hágase controlar.

  • Encías rojas, inflamadas o sensibles.

  • Encías que se han separado de los dientes. Es posible que se vea parte de la raíz del diente o que los dientes parezcan más largos.

  • Pus entre los dientes y las encías (cuando usted presiona sobre las encías).

  • Mal aliento.

  • Los dientes permanentes están sueltos o separándose unos de otros.

  • Cambios en el modo en que sus dientes calzan cuando muerde.

  • Cambios en el calce de las prótesis parciales o los puentes.

Si usted tiene cualquiera de los síntomas mencionados, visite a su dentista.

Cepillado y limpieza con hilo dental

Los tres pasos principales para enfrentar la enfermedad de las encías son: el cepillado, la limpieza con hilo dental y la consulta periódica a su dentista. Cepíllese al menos dos veces por día y límpiese con hilo dental una vez por día. Solicite a su dentista o higienista que le muestre la forma correcta de cepillarse y limpiarse con hilo dental. A continuación, le proporcionamos algunos consejos útiles.

Cepillado. Un cepillo de dientes solamente puede limpiar uno o dos dientes por vez. Dedique alrededor de 3 minutos de cepillado para limpiar bien todos sus dientes.

  • Use un cepillo con cerdas suaves y puntas redondeadas. Es menos probable que las cerdas suaves lastimen las encías.

  • Ubique el cepillo en ángulo contra la línea de las encías, donde se juntan los dientes y las encías.

  • Mueva el cepillo de atrás para adelante con pequeños trazos. Use un movimiento suave para refregar.

  • Cepille el sector externo de los dientes. Haga lo mismo con el sector posterior de los dientes y con los sectores propios de la masticación.

  • Cepille el sector áspero de la lengua para retirar los gérmenes y refrescar el aliento.

  • Recuerde cepillarse las encías también.

  • Compre un cepillo nuevo cuando las cerdas estén gastadas o dobladas, aproximadamente cada 3 o 4 meses.

Limpieza con hilo dental. Pocas personas disfrutan de la limpieza con hilo dental. Pero si no se limpia con hilo dental, solamente está haciendo la mitad de la tarea de lavarse los dientes y las encías. La limpieza con hilo dental retira la placa y los pequeños restos de alimentos presentes entre los dientes y debajo de la línea de las encías. El hilo dental llega a zonas que el cepillo no puede alcanzar. Higienícese con hilo dental una vez por día.

  • Corte alrededor de 45 cm (18 pulgadas) de hilo dental y enrolle la mayor parte de él alrededor de uno de los dedos medios. Enrolle el resto del hilo alrededor del mismo dedo de la otra mano.

  • Mantenga el hilo dental con fuerza entre los pulgares y los dedos índices. Deje alrededor de tres centímetros (1 pulgada) entre ellos.

  • Use un movimiento suave, tipo serrucho para pasar el hilo dental entre los dientes. Nunca hunda bruscamente el hilo dental contra las encías.

  • Cuando llegue con el hilo dental hasta la línea de la encía, tuérzalo formando una letra C contra un diente. Raspe hacia arriba y hacia abajo de cada diente con el fin de retirar la placa.

  • A medida que el hilo dental se gasta y se ensucia, cambie hacia una sección limpia y continúe. No olvide los sectores posteriores de los dientes anteriores.

  • Cuando haya terminado de cepillarse y limpiarse con el hilo dental, enjuáguese la boca con agua.

  • Si usted tiene artritis en las manos, problemas para mover los dedos o si tiene puentes en la boca, quizás lo ayude un porta hilo dental. Consulte con su dentista respecto de las herramientas que puedan hacer más sencilla la limpieza con hilo dental.

    Cuando programe la visita a su dentista, planifique:

    • Comentarle a su dentista que usted tiene diabetes. Además, comparta con él cualquier problema relacionado con infecciones o los inconvenientes que tenga para mantener bajo control el nivel de azúcar en la sangre.

    • Coma antes de visitar a su dentista. El mejor momento para que el dentista trabaje en su boca es cuando el nivel de azúcar en la sangre está dentro de los parámetros normales y el efecto de la medicación para la diabetes es bajo. Si usted toma insulina, una visita al dentista por la mañana después de un desayuno normal es lo mejor.

    • Tome los medicamentos que habitualmente toma antes de ir a la consulta con el dentista, a menos que el dentista o el médico le indique un cambio en la dosis debido a una cirugía odontológica. Su dentista debe consultar con su médico para decidir respecto de posibles ajustes de los medicamentos para la diabetes o decidir si es necesario un antibiótico antes de la cirugía con el fin de prevenir una posible infección.

    • Ajústese a su plan de comidas habitual después de atenderse con su dentista. Si no puede masticar bien, planifique cómo ingerir las calorías que necesita. Es posible que necesite usar el plan de comidas para cuando está enfermo que utiliza alimentos más blandos o líquidos.

    • Espere para someterse a una cirugía odontológica hasta que el nivel de azúcar en la sangre mejore, en el caso de que su diabetes no esté bien controlada. Si tiene necesidad de una atención odontológica urgente, (dolor o inflamación), hable con su dentista y con su médico respecto de recibir el tratamiento odontológico en un hospital o lugar especial en donde puedan controlarlo durante y después de la cirugía.

    Más sobre la boca

    El problema más común que afecta las encías y los dientes de las personas con diabetes es la enfermedad de las encías. Pero la diabetes también hace que usted sea más propenso a tener otro tipo de problemas en la boca.

    Infecciones bucales. Una infección bucal es un conjunto de gérmenes que causan problemas en cierto sector de la boca. A continuación, le brindamos algunas señales de advertencia.

    • Inflamación o pus alrededor de los dientes, encías o en cualquier lugar de la boca. La inflamación puede ser grande o tan pequeña como un grano.

    • Dolor en la boca o en el área de los senos nasales que no mejora.

    • Manchas blancas o rojas sobre las encías, la lengua, las mejillas o el paladar.

    • Dolor cuando mastica.

    • Dolor en los dientes si come algo frío, caliente o dulce, o cuando mastica.

    • Manchas o agujeros oscuros en los dientes.

    Las infecciones pueden dificultar el control del nivel de azúcar en la sangre. Mediante una planificación anticipada y el análisis de un plan de acción con su dentista y con su médico, usted estará preparado para manejar los ajustes que sean necesarios realizar.

    Infecciones micóticas. Tener diabetes significa que usted es más propenso a contraer infecciones micóticas como, por ejemplo, las aftas. Si su tendencia es tener el nivel de azúcar en la sangre alto o si toma antibióticos con frecuencia, es aun más probable que usted tenga este problema. Las aftas producen manchas blancas (o a veces manchas rojas) en distintas zonas de la boca. Y pueden provocar dolor o transformarse en úlceras.

    Las aftas prefieren espacios húmedos que pueden irritarse o doler, por ejemplo, debajo de prótesis mal colocadas. Fumar y usar prótesis dentales durante todo el día y la noche pueden aumentar el riesgo de padecer aftas. Dejar de fumar y limitar el tiempo de uso de prótesis puede reducir el riesgo de padecer aftas. Si cree que tiene una infección micótica, comuníquese con su dentista o con su médico.

    Curación lenta. Si su diabetes no está bien controlada, usted se cura con mayor lentitud y aumenta las posibilidades de contraer una infección después de una cirugía odontológica. Para tener más probabilidades de curarse bien, mantenga el nivel de azúcar en la sangre bajo control antes, durante y después de una cirugía.

    Boca seca. Algunas personas con diabetes se quejan de tener la boca seca. Los medicamentos que usted toma pueden provocar ese síntoma. Es posible que note la boca seca si tiene el nivel de azúcar en la sangre alto. La boca seca puede aumentar el riesgo de padecer caries, debido a que hay menos saliva para arrastrar los gérmenes y cuidar los ácidos que ellos crean. En algunas ocasiones, la boca seca puede provocar otros problemas como, por ejemplo, infecciones de las glándulas salivales.

    Si usted tiene la boca seca, beba más líquido. También puede probar mascando chicles o caramelos sin azúcar para ayudar a mantener el flujo de saliva. Algunas personas utilizan sustitutos de saliva, disponibles en farmacias.

    Mantener los dientes y la boca sanos requiere de un esfuerzo de equipo. Usted es la persona más importante dentro de ese equipo para realizar el cuidado diario de la boca. Si tiene preguntas o inquietudes, consulte con algún miembro del equipo. Recuerde que una buena salud dental puede dar lugar a una boca saludable y a una sonrisa para toda la vida.

    CEPILLADO DENTAL

    El cepillado de los dientes elimina la placa bacteriana y otros residuos de alimentos, previniendo las caries y la enfermedad periodontal.

    1. Coloque el cabezal del cepillo en los dientes, con las puntas de los filamentos en ángulo de 45º, hacía el borde de las encías.
    2. Mueva el cepillo hacía adelante y hacía atrás con movimientos cortos.
    3. Cepille la superficies exteriores de cada diente inferior y superior manteniendo los filamentos formando un ángulo de 45º.
    4. Cepille todas las superficies interiores de los dientes inferiores y superiores.
    5. Cepille las superficies internas de los incisivos superiores e inferiores colocando el cepillo en posición vertical y haciendo varios movimientos suaves arriba y abajo.

    El método más eficaz, sencillo y cómodo para eliminar placa bacteriana a nivel individual es el cepillado, con ello hacemos prevención evitamos las enfermedades más frecuentes causadas por la placa: caries y enfermedad periodontal. Veremos que la mayoría de sistemas que se utilizan para eliminar placa bacteriana se basan en un efecto mecánico, la placa es eliminada por arrastre o fricción de los diferentes sistemas usados. El cepillado Dental también es un método por el que los dentífricos que contienen fluoruro se aplican sobre los dientes. El tipo de cepillo de dientes que debe utilizarse depende de la técnica de cepillado empleada, la ubicación de los dientes y de la destreza de manipulación de la persona. El cepillo debe ser recetado por el Odontólogo tomando en consideración los requerimientos de la persona. El tamaño, la forma del mango y de las cerdas y la textura, y debe ser fácil y eficientemente manipulado, fácilmente limpiado y aireado, resistente a la humedad, durable y económico.
    El cepillado Dental y de las encías ha sido el procedimiento de cuidados en la casa y el trabajo más recomendado para promover la limpieza bucal. Su finalidad básica es remover las acumulaciones bucales de placa bacteriana y restos de alimentos, y por lo tanto ayuda a la prevención de la enfermedad dental. Cuando se emplea con un dentífrico adecuadamente abrasivo, el cepillado de los dientes, también ayuda a mantenerlos libres de manchas que tienden a cumularse en algunos individuos. Existen varias técnicas de cepillado para lograr una adecuada remoción de los depósitos acumulados sobre los dientes y las encías , cada técnica o método de cepillado deberá ser indicada por el odontólogo según la necesidad de cada persona.Tanto los niños como los adultos deben cepillarse los dientes después de cada comida (desayuno, comida y cena), en los primeros 15 minutos después de haber terminado de comer, ya que ello hará más fácil la remoción de los residuos alimenticios y de la placa bacteriana, así como los pigmentos que se hayan acumulado sobre los dientes.
    Básicamente se emplean las técnicas circular y la de barrido. La circular puede ser empleada por los niños y los adultos, la de barrido principalmente por los adultos, aunque puede ser combinada para las diversas áreas de la boca.En algunos casos es necesario recomendar técnicas especiales debido a problemas de alineación dentaría, dientes ausentes, nivel de inteligencia, cooperación, daños en las encías y destreza manual del paciente. En algunos casos esta indicada la combinación de más de un método.