Helenismo

Filosofía griega. Cínicos. Estoicos. Epicúreos. Neoplatónicos. Míticos

  • Enviado por: Tomás Verettoni
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Helenismo

1) Este periodo duro 300 años y esta compuesto por una sociedad universal donde la lengua y cultura griega jugaron un papel dominante.

Los reinos helenísticos eran tres: Macedonia, Siria y Egipto.

En este periodo se borraron las fronteras entre los distintos países y culturas, las cuales se mezclan en un crisol de ideas filosóficas, religiosas y científicas.

Toda la región mediterránea también rendía culto a dioses orientales.

Mucha gente se sentía insegura ante las visiones y conceptos de vida.

Este periodo se caracterizo por la duda religiosa, la desintegración religiosa y el pesimismo.

Una característica de las nuevas religiones era que solían tener teorías sobre como las personas podían salvarse de la muerte.

La filosofía se movía cada vez mas hacia la salvación y el consuelo.

La filosofía era poco original.

Alejandría era el lugar de encuentro entre oriente y occidente.

Mientras que Atenas continuo siendo la capital de la filosofía Alejandría se convirtió en el centro de la filosofía.

2) Los cínicos: esta filosofía fue fundada por Antístenes en Atenas alrededor del año 400 a. C. Los cínicos sostienen que la verdadera felicidad no depende de cosas externas como el lujo, el poder político o la buena salud. La verdadera felicidad no depende de cosas fortuitas y por lo tanto puede ser lograda por todos. Además no puede perderse cuando ya se ha conseguido. Él más famoso de los cínicos fue Diógenes quien vivía en un tonel y no poseía mas que un bastón, una capa y una bolsa de pan. Los cínicos opinaban que el ser humano no tenia que preocuparse por su salud. Ni siquiera el sufrimiento y la muerte debían dar lugar a la preocupación. De la misma manera tampoco debía preocuparse por el sufrimiento de los demás.

Los estoicos: la filosofía estoica fue creada por Zenón en Atenas alrededor del año 300 a. C.

Los estoicos opinaban que todos los seres humanos formaban parte de la misma razón universal. Pensaban que cada ser humano es como un mundo en miniatura, un “microcosmos”, que a su vez es reflejo del “macrocosmos”.

Los estoicos sostienen la idea de que existe un derecho universal, el llamado “derecho natural”; y que este derecho era aplicable a todo el mundo.

Los estoicos borraron la diferencia entre el individuo y el universo, también rechazaron la idea de un antagonismo entre espíritu y materia. Según ellos solo hay naturaleza, esto se llama “monismo”.

Contribuyeron a promocionar la cultura y la filosofía griegas en Roma y, en particular Cicerón quien formula el concepto de humanismo, es decir esa idea que coloca al individuo en el centro.

Los estoicos subrayaron además que la enfermedad y la muerte, siguen las inquebrantables leyes de la naturaleza. Por lo tanto el ser humano ha de conciliarse con su destino.

Los epicúreos: Aristipo, quien era un alumno de Sócrates, pensaba que la meta de la vida era conseguir el máximo placer sensual. “El mayor bien es el deseo, el mayor mal es el dolor”.

Él quiso desarrollar un arte de vivir que consistía en evitar toda clase de dolor.

El placer es el bien primero.

Epicuro fundó alrededor del año 300 una escuela filosófica en Atenas, en la cual desarrollo la ética del placer de Aristipo y la combinó con la teoría atomista de Demócrito.

Epicuro también decía que el placer a corto plazo tiene que evaluarse frente a la posibilidad de un placer mayor, más duradero o más largo.

Para vivir una vida feliz había que superar el miedo a la muerte.

Al contrario de los estoicos, los epicúreos muestran poco interés por la política y la vida social. Su consigna es vivir el momento.

Los neoplatónicos: El más importante fue Plotino. Él pensaba que el mundo estaba en tensión entre dos polos. En un extremo se encontraba la luz divina que él llamaba “uno”. En el otro extremo está la oscuridad total. El punto clave de Plotino es que esta oscuridad no tiene existencia alguna. Lo único que existe es dios y el uno. Según Plotino el alma está iluminada por la luz del uno y la materia es la oscuridad.

Los míticos: Una experiencia mítica significa que uno experimenta una unidad con dios o con “el alma universal”. El mítico tiene la sensación de perderse a sí mismo, de desaparecer en dios, como una gota de agua se pirre a sí misma cuando se mezcla con el mar.

Tu verdadero yo es como un fuego maravilloso que arde eternamente, pero solo se logra si uno logra perderse a uno mismo.

En el misticismo occidental el dios con el que se encuentra es un dios personal.

En el misticismo oriental es más común subrayar el encuentro entre el mítico y dios, o el alma universal.

3) Tanto los cínicos como los estoicos y los epicúreos tenían sus raíces en Sócrates. También recurrieron a presocráticos como Héraclito y Democritó. Los cínicos: la exclamación de Sócrates (¡Cuantas cosas no me hacen falta!) Puede servir de titular para la filosofía cínica.

El fundador del cinismo es Antístenes, alumno de Sócrates y se había fijado en la modestia de su maestro.

Los estoicos: como Héraclito, los estoicos opinaban que todos los seres humanos formaban parte de la misma razón universal o logos. Pensaban que cada ser humano es como un mundo en miniatura.

Los epicúreos: Sócrates tenia un alumno llamado Aristipo que pensaba que la meta de la vida debería ser conseguir el máximo placer sensual. “El mayor bien es el deseo, el mayor mal es el dolor”.

Los neoplatónicos: Platón distinguía entre un mundo sensible y uno inteligible, introduciendo así una clara distinción entre el alma y el cuerpo del ser humano. Según Plotino el alma esta iluminada por la luz del “uno” y la materia es la oscuridad o sea el cuerpo humano.

5) Los epicúreos.

4) Plotino sostiene que en la hoguera se encuentran las ideas eternas mientras que Platón las ubica en el mundo inteligible.

Plotino cree en la unidad es decir no existen dos mundos sino una solo diferenciado en “uno” o “Dios” y “oscuridad” mientras que Platón cree en la existencia de dos mundos bien diferenciados.

Se puede decir que tanto acercándose a la hoguera o a la entrada de la caverna uno se acerca a Dios.