Hay un país en el mundo; Pedro Mir

Literatura hispanoamericana contemporánea del siglo XX. Narrativa poética dominicana. Poesía gris. Lenguaje metafórico

  • Enviado por: Kiawne
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 5 páginas
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  • ¿Cómo se titula la obra?

  • Hay un país en el mundo

    2- ¿Cual es el nombre del autor?

    Pedro Mir

    3- BUSCAR LAS PALABRAS DESCONOCIDAS

    Inverosímil: que no tiene apariencia de verdad.

    Fluvial: pertenece a los ríos.

    Tórrido: muy ardiente.

    Agreste: campesino rustico

    Torvo: airado o irritado

    Acre: áspero y picante

    Tropel: movimiento acelerado y desordenado

    Guarapo: jugo que se extrae de la caña dulce

    Listero: el que pasa lista a los trabajadores

    Pregón: publicación que se hace de una cosa en voz alta

    Féretro: caja de muerto o ataúd

    Albedrío: facultad del hombre para obra por su propia decisión

    Mártir: persona que sufre torpe mente

    Engranajes: enlazar o trabajar

    4- ARGUMENTO DE LA OBRA

    Hay un país en el mundo en el mismo trayecto del sol nativo de la noche en un pobre archipiélago de azúcar y de alcohol sencillamente liviana como un ala de murciélago apoyado en la brisa sencillamente claro como el rostro de besos en las sorteras antiguas el día en los tejados sencillamente frutal perteneciente a los ríos y material sin embargo sencillamente muy ardiente y pateado como un adolescente en las caderas sencillamente triste y oprimido,

    Sinceramente campesino rustico y despoblado.

    Este amor alcanzara su floreciente edad pero no

    Su polvo de ruido en la tierra no alcanza su bronca muerte

    ¡ Oídlo bien! No alcaza para quedar dormido, es un país pequeño y agredido sencillamente triste irritado y alborotado, además de oprimido.

    Faltan hombres paran trabajar las tierras y las vírgenes cordilleras entonando canciones a la madre hortaliza del pan, del lienzo y madre del techo.

    Faltan hombres que canten a la madre naturaleza y a la vida. Y entre tanto los campesinos no tienen tierra de hay el país no es lo que aparenta ósea le canta también a todo lo que se relaciona con los ingenios y con la azúcar.

    El niño es traído de la caña de azúcar y después al anciano sereno con en el reloj que, lo mira con su muerte secreta, en los patios al pie de una lavandera mojada en las canciones, crece y rejuvenece. En las calles se queja en voz alta, apena su pie despunta, desgarra los pesebres. Este es un país que no merecer el nombre de país sino de tumba de los muertos huerto o sepultura no es justo que él castigo caiga sobre todos busquemos los culpables y así polar de luna pasajeros despoblados y campesinos rústicos del roció.

    Desfiladeros de azúcar y cristales marinos disfrutaron de un metálico. Facultad de hombre para obrar por su propia decisión.

    Un nido de constructivo Pas en cada palma y quizás a propósito del alma el enjambre de besos y el olvido.

    5- DATOS BIOGRÁFICOS DEL AUTOR

    UNA VIDA HECHA POESÍA

    De los cañaverales de San Pedro para el mundo. Con esas pocas palabras se puede definir la trayectoria del Poeta Nacional Pedro Mir, una trayectoria marcada paso a paso con la belleza de su poesía, gris en ocasiones, retrato del dominicano oprimido, pero esperanzado en el porvenir.

    Vino al mundo el 3 de junio de 1913, en medio del afán de los cañaverales del ingenio Cristóbal Colón de San Pedro de Macorís. Fue llamado Pedro Julio Mir Valentín, pero muchos años después, pasaría a la historia de las letras dominicanas como Pedro Mir, el Poeta Nacional.

    Fue el primero de los tres hijos de Pedro Mir, ingeniero mecánico cubano que vino al país a ocuparse de la factoría del citado ingenio, y de su primera esposa, Vicenta Valentín Mendoza, puertorriqueña de nacionalidad española.

    En 1925, Pedro Mir termina sus estudios primarios e ingresa a la Escuela Normal de San Pedro de Macorís. Un año después, se traslada a la Capital junto a su hermana Lilia Marina para continuar sus estudios, que suspende en 1930 a causa del ciclón San Zenón.

    Fue un lapso sin estudios pero de muchas lecturas. Mir se entregó a los libros de vuelta al ingenio. Rubén Darío, Julio Verne, Julio Herrera Reissing, Víctor Hugo, Nietzsche, Marcel Proust y otros grandes enriquecieron su acervo en esta época.

    En 1932, regresó a Macorís del Mar y, en 1937, aparecen unas poesías suyas firmadas con el nombre de ''Pedro Mir'' y presentadas por el director de la página literaria del antiguo Listín Diario, el joven pero ya ilustre escritor Juan Box, quien lo anunció como ''el poeta social esperado''. Desde entonces, siguió publicando poemas en ese diario y en La Opinión, así como en la revista Cuadernos Dominicanos de Cultura.

    Contrajo matrimonio en 1939 con Estela Ramírez de Arellano, con quien procreó a Hugo Fernando y Luis Pedro. Dos años después, en 1941, obtuvo el título de Doctor en Derecho de la antigua Universidad Santo Tomás de Aquino (hoy Autónoma de Santo Domingo), como parte de la primera promoción de doctores, que significaba un año más de estudios que licenciado.

    Abrió un bufete de abogados con el doctor Tulio H. Arvelo en la calle Mercedes y en 1944, fue profesor en la Escuela Superior de Peritos Contadores. Posteriormente, fungió como Secretario Permanente de la Sociedad Dominicana de Prensa.

    El 1947 fue un año de rupturas para el hoy Poeta Nacional. Viajó a Cuba y se integró junto a Bosch y Tulio Arvelo en la organización de la expedición de Cayo Confite, que procuraba decapitar la tiranía de Trujillo. Durante el prolongado destierro rompió con todo: matrimonio, profesión, visión política y estatus social y económico.

    ''HAY UN PAÍS...''

    Fue en La Habana, en 1949, donde escribió su primera obra poética recogida en un volumen y a la vez su obra maestra: ''Hay un país en el mundo (Poema Gris en varias ocasiones)'', entregada a los impresores por Juan Bosch inmediatamente después de conocerla.

    Detalle curioso: la obra permaneció desconocida en el país hasta el fin de la dictadura y prácticamente inadvertida en el exterior durante 20 años. Fue editada en México en 1955 y dada a conocer en la República Dominicana en 1962 junto con Seis Momentos de Esperanza, en una publicación del grupo estudiantil Fragua. Entre 1952 y 1953, Pedro Mir visitó México, Guatemala, Viena, Checoslovaquia, Rumania y Londres, viajes en los que participó en congresos y conferencias. Tras ese periplo regresó a Cuba, y durante esta nueva estancia en ''La Perla de las Antillas'', dirigió el noticiario de Cadena Oriental de Radio.

    Mir realizó otro ciclo de viajes entre 1958, por Estados Unidos y México. En esta nación, fue traductor de inglés y francés a español para la Universidad Autónoma de México (UNAM). En 1959 regresó a Cuba tras el triunfo de la revolución y allí contrajo matrimonio con Carmen Mesejo García, con quien procreó a sus hijos Celeste, Geraldine y Carlos Pedro José.
    El poeta regresó al país en abril de 1963 y de nuevo ejerció la abogacía. Tras el derrocamiento de Bosch, Mir abandonó esa profesión y en 1965 viajó a Francia, la Unión Soviética, España y Cuba. Retornó en 1968, cuando reaparecieron y fueron editados por primera vez los originales de Tres Leyendas de Colores, Ensayo de Interpretación de las Tres Primeras Revoluciones del Nuevo Mundo, después de más de 20 años de escritos.
    En 1972 fue profesor de Teoría y Crítica de Arte en la UASD y apareció en México en ese mismo año su obra Viaje a la Muchedumbre. En el '74 fue designado miembro de número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana en consideración a sus investigaciones en el campo de la historia nacional y la estética.

    6- OPINIÓN PERSONAL DE LA OBRA.

    En este poema “ hay un país en el mundo ” el poeta describe nuestro país como unas de las maravillas pues en un lenguaje figurado narra o describe nuestro país con todo su esplendor, como sus bellezas naturales ríos, montañas, valles y sobre todo sus tierras fértiles donde abundan sus cañaverales de donde se extrae a través de los ingenios y los laboriosos campesinos el azúcar pieza clave en su narración así como el cantar del campesino madrugador. Este poema del poeta nacional es un himno en nuestro país porque en una época en nuestra literatura, por lo cual ha sido reconocido aunque no en todo su esplendor. Único en el siglo XX, a través es conocido nuestro país en la historia de la humanidad.

    7- MORALEJA DE LA OBRA.

    Descripción de nuestro país con un lenguaje metafórico en todos sus empleadores valles, ríos, montañas, así como las tierras fértiles hasta la belleza de sus habitantes con sus hombres trabajadores y la opresión a que son sometidos algunas veces.