Harry Potter y la piedra filosofal; J K Rowling

Literatura universal contemporánea. Narrativa infantil. Literatura fantástica. Literatura inglesa. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Vicky Pitt
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 5 páginas
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Harry Potter se quedó huérfano siendo muy pequeñito, y desde entonces vive en la casa de sus insoportables tíos y de su malcriado primo Dudley.

Desde que Harry vive en esa casa, se siente muy triste y solo, sin amigos y con una familia que no lo quiere y no le hace caso.

Habían pasado 10 años desde que los señores Darsley estaban a cargo del pequeño Harry, y aquel día era el cumpleaños de Dudley, decidieron pasarlo en el zoológico.

Después de haber comido y descansado un rato, quisieron ir a ver las gigantes cobras venenosas que estaban tras unas vidrieras .

Dudley encontró una que estaba durmiendo y exigió a su padre que haga que se mueva, el señor Darsley golpeó el vidrio un par de veces, pero no logró hacerlo, al ver esto su hijo, comenzó a quejarse y decir que estaba muy aburrido.

Harry se movió frente al vidrio y miró intensamente a la serpiente y se puso a pensar que si el hubiese estado ahí dentro, sin duda se habría muerto de aburrimiento, sin ninguna compañía. De pronto la serpiente abrió sus ojos, levantó muy lentamente la cabeza hasta la altura de los ojos de Harry y le guiño un ojo.

Harry la miró muy fijamente, se aseguró de que nadie lo estuviese mirando y le devolvió la guiñada, se quedaron charlando, pera ella solo contestaba con la cabeza.

De pronto, su primo que estaba al frente, en otra vidriera, vio que la serpiente se movía , se acercó lo más rápido que pudo, golpeando y tirando contra el suelo a Harry, el pequeño, con mucha rabia, miró fijamente a su primo que estaba apoyado en el vidrio, el cual de repente y de la nada, desapareció, dejando caer a Dudley con la serpiente, pero ella, lo primero que hizo fue, buscar una salida para escaparse e irse a Brasil , donde está su familia, agradeciéndoselo a Harry. Toda la gente que estaba en la casa de los reptiles, gritaba y corría desesperadamente.

Nadie podía explicarse lo que había pasado con ese vidrio, pero el director del zoológico no dejaba de disculparse con los señores Darsley.

De regreso a casa todos lo echaron la culpa a Harry, pero el, no sabía que había pasado, simplemente recibió un castigo por algo que le creía no haber hecho.

Al día siguiente el pequeño Harry, recibe una carta que cambiará su vida para siempre, en ella le comunican que ha sido aceptado como alumno en el colegio interno Howarts de magia y hechicería, pero Harry no pudo leerla, porque sus tíos no lo dejaron, pero desde ese día comenzó a recibir muchísimas cartas, sin embargo su tío la rompía o la quemaba, estaba harto, y para no recibir más, el señor Darsley decidió ir a pasar unos días afuera, en una cabaña alrededor del mar.

Harry se acordó de que el martes era su cumpleaños número 11, pero aunque sus cumpleaños no eran del todo divertidos, el estaba contento, porque no todos los días se cumplen 11 años.

Ese lunes, al caer la noche impresionantemente fuerte calló sobre ellos, las altas olas golpeaban contra las paredes de la cabaña y el fuerte viento contra los vidrios de las ventanas.

Harry muy impaciente miraba el reloj, sabía que dentro de 10 minutos iba a tener 11 años, esperaba acostado hasta que llegara ese momento.

Exactamente 10 minutos después, oyó que algo crujía afuera, esperó que no fuera a caerse el techo, pero de repente toda la cabaña se estremeció y Harry se enderezó, mirando fijamente a la puerta. Alguien estaba fuera llamando. L a puerta fue empujada con mucha fuerza y cayó al suelo.

Un hombre gigantesco apareció con un paquete en la mano, el cual le dio a Harry por su cumpleaños. Era un gran pastel de chocolate con “Feliz cumpleaños Harry” escrito en verde.

El gigante se presentó y le dio la carta, que el pequeño tanto esperaba leer, personalmente. Le dijo que era un mago, y de los buenos, como sus padres.

Harry se fue con el señor Rubeus Hagrid (el guardián de la llaves y terrenos de Howarts), dejando a su familia.

Ese mismo día fueron a comprar todos los elementos básicos que un mago necesitaba tener. Después de conseguir todo, Harry quedó completamente asombrado de que tanta gente lo conociera e identificara la cicatriz que tenía en la frente, desde muy pequeño, con forma de un rayo, que sus tíos le contaron que se o hizo en el accidente que tuvieron sus padres cuando murieron. Pero Rubeus desmintió lo que sus tíos dijeron, y le contó que sus papás murieron en una explosión. Pero entonces Harry no entendía como se había hecho esa cicatriz, y el gigante le dijo que un malvado señor llamado Voldemort mataba a cualquiera que se enfrentaba a el, incluso a sus padres, nadie sobrevivió su ira, excepto una persona, Harry, y fue esa misma noche cuando le quedó esa cicatriz, una marca de maldición.

Ahora Harry entendía porque era tan famoso y todos conocían su nombre, el había logrado derrotar a Voldemort.

Unas horas más tarde, Harry, se tuvo que dirigir al andén 9 ¾, para tomar el tren que lo llevaría al colegio Howarts, en el cual conocerá 2 amigos, que se harán inseparables, Ron y Hermione, pero también, como en todos lados, se hará unos cuantos enemigos.

Cuando llegaron a la escuela conocieron a todos sus compañeros , y se sometieron a pasar por un sombrero, el cual iba a elegir la casa, en la cual tenía que permanecer cada alumno.

Después de haber elegido la casa, cenaron todos juntos, luego les mostraron el camino hacia las habitaciones, y cada uno fue a dormir.

Al día siguiente los profesores estuvieron tratando de enseñarles algunos trucos, uno de ellos fue, enseñarles a volar en una escoba, para cuando sean más grande puedan jugar al quidditch, especie de fútbol aéreo que se juega montado sobre escobas.

Harry, tras haber tenido una discusión con uno de sus compañeros, porque tenía una pelota que no era suya, y el pequeño quería recuperarla para devolvérsela a quien realmente era su dueño. Su compañero, creyendo que Harry no podía volar, la tiró por el aire. Pero Harry, agarró su escoba y fue a buscarla.

Después de haber logrado agarrarla, una de las profesoras, vio lo bien que Harry volaba, y decidió nombrarlo “buscador” de un alumno del equipo de quidditch. Al enterarse de esto, el alumno, que es el guardián en el juego, comenzó a enseñarle las reglas, los elementos y como jugar.

Luego, en la cena estaban todos reunidos, cuando de repente, aparece uno de los profesores corriendo y gritando que había un trol en la escuela, al oír uno de estos profesores ordenó que los presentos llevaran a cada dormitorio a los miembros de cada casa. Y así fue, pero Harry se acordó de que Hermione todavía estaba encerrada en el baño llorando, por lo que había escuchado que Ron dijo de ella., rápidamente avisó a su compañero y se dirigieron al baño de chicas, donde entró el gigante trol.

Tuvieron una pelea, ellos y el tonto trol, pero, sin embargo, el montruo logró agarrar a Harry, que con sus gritos le pedía ayuda a Ron. Pero Ron no sabía que hacer, y se acordó de un hechizo que le habían enseñado, así que sacó su varita, agitó y golpeó, diciendo unas palabras mágicas, y el palo con el cual, el trol, estaba por golpear a Harry, se le fue de la mano y comenzó a levitar, después de estar un tiempo en el aire se le cayó en la cabeza, el gigante monstruo se tiró al suelo desmayado, y los tres chicos salieron corriendo, pero eso si, teniéndole que dar una explicación a su profesora, la cual le sustrajo 5 puntos a Gryffindor, la casa de Hermione por lo que había causado, pero le dio 5 puntos a Harry, y otros 5 a Ron por haberse enfrentado al trol.

Estos puntos sirven para al final del año, sumarlos y entregarle la copa a la casa ganadora, es decir, a la que más puntos tenga. Por cada cosa mala que hagan, o en cada lío que se metan, los profesores les restan puntos, y por lo contrario, se les suma.

Al día siguiente, Harry, en el almuerzo, recibe el correo, le traían un paquete, lo abre y ve que era una escoba, pero no era cualquier escoba, era una “Nimbus 2000”, la cual le serviría para jugar al quidditch.

Después de comer, era la hora del juego, cada participante estaba listo, y Harry, por cierto, muy nervioso en su primer jugada.

Luego de haber tenido un juego largo y difícil, Harry logró agarrar la bola de oro, con la cual ganaron el partido.

Al día siguiente era Navidad, y Ron despierta a Harry muy contento, para decirle que había recibido un regalo. Era una capa mágica que hacía invisible a la persona que la usara, se la dejó su padre antes de morir, la cual usaron para entrar en la sección de libros prohibida y sacar información sobre quien era Nicolás Flamel. Un hombre que fue el único descubridor de la Piedra Filosofal, una sustancia legendaria con poderes asombrosos, transforma cualquier metal en oro puro y produce el Elixir de la vida, que hace inmortal a quien lo bebe. La única piedra que existe en la actualidad pertenece a Nicolás Flamel.

Entonces, al leer esto, los tres chicos se dieron cuenta que era lo que el gigante perro de tres cabezas guardaba y protegía en el tercer piso, lo que estaba debajo de la trampilla, era la Piedra Filosofal.

Una noche, tras ser castigados, Hermione, Ron, Harry y otroalumno más, por estar despiertos a altas horas de la noche dando vueltas por el colegio, los mandaron al bosque con el guardián de las llaves y terrenos de Hawarts, Hagrid.

Su trabajo era encontrar a un unicornio herido, para ver si podían salvarle la vida.

Se separaron en grupos. Hermine y Ron, fueron con Hagrid, Harry y Longbottom fueron juntos.

El pequeño Harry y su compañero, después de haber caminado un poco, encontraron a un unicornio, y junto a el había algo que se deslizaba entre las hojas, parecía una capa negra que se arrastraba en el suelo, le estaba chupando la sangre al unicornio, Longbottom salió corriendo.

Esa capa se levantó y comenzó a acercársele a Harry muy lentamente. Pero de repente algo lo asustó y se fue arrastrando muy rápidamente.

Era de la cintura para abajo, un hombre, con pelo y barba rojizos, pero por debajo, el cuerpo con pelaje de caballo, con una cola larga y rojiza, advirtió a Harry que el bosque es muy peligroso, y especialmente para el, muchas criaturas lo conocen y quiere matarlo. Quien se arrastraba por los suelos ya lo había intentado una vez.

Harry supo inmediatamente que esa criatura era Voldemort, pero no entendía porque bebía la sangre del unicornio. El hombre le contó que beber sangre de unicornio alarga la vida, por más que esa persona esté al borde de la muerte, pero es vida que te da es maligna, solo una mala persona, como lo es Voldemort, podría sacrificar algo tan puro como el unicornio para alargarse la vida y llenarse de maldad.

Después de saber todo esto, volvieron a la escuela.

Pero al otro día, Harry estaba muy inquieto y pensativo con todo lo que había pasado, y se dio cuenta de quien en realidad quería robar la Piedra Filosofal era Voldemort, para beber el Elixir de la vida y hacerse inmortal, pero lo que no entendía, era porque el profesor Snape quería ayudar a Voldemort, en que se podría beneficiar el.

Cuando Hermione y Ron lo supieron, de inmediato quisieron proteger la Piedra, y fueron con Harry a tratar de sacarle a Hagrid como dormir a Fluffy, el gigante perro de tres cabezas. Una vez que Hagrid contó que el animal se tranquilizaba con música, los tres chicos salieron corriendo, y al caer la noche agarraron la capa de invisibilidad y fueron hacia la trampilla. Al llegar ahí vieron que Fluffy estaba completamente dormido, Snape les había ganado d emano y ya había pasado por ahí, lo había dormido con la música de un arpa que todavía seguía sonando.

Empujaron su enorme pie que cubría toda la trampilla entre los tres, la abrieron, y cuando Harry estaba a punto de meterse, el arpa dejó de sonar, Fluffy se había despertado, en seguida los tres saltaron adentro de la trampilla, el perro comenzó a ladrarles. Abajo había una planta, que comenzó a atraparlos, el lazo del diablo. Debían relajarse, de lo contrario la planta los estrangularía con mas rapidez.

Los tres lograron salir de ahí, pero aparecieron en un lugar que no conocían, así que, siguieron caminando, cruzaron una puerta, y llegaron a un lugar donde había un tablero de ajedrez enorme, solo podían cruzar, jugando y ganando la partida.

Después de una larga y muy dura jugada, lograron ganar, pero no todo salió bien, Ron estaba inconsciente. En el ajedrez mágico, cuando una pieza come a otra la destruye completamente, y Ron se arriesgo a que destruyan su ficha, el caballo, solo para poder ganar y que Harry consiga que Snape no tome el Elixir de la vida y se salga con la suya.

Hermione se quedó cuidando de Ron, y Harry siguió avanzando. Más adelante vio unas escaleras, al final de ellas había alguien, pero no era Snape, a quien el esperaba ver, y tampoco Voldemort.

Era el profesor Quirrell.

Harry se quedó boquiabierto, no lo podía creer.

Quirrel sonrió, pero su cara no tenía ni una señal de ese tic y ese tartamudeo que siempre había fingido tener.

Harry no entendía nada, el estaba muy seguro de que era Snape quien quería robar la Piedra Filosofal, hasta intentó matarlo.

Pero no, quien trató de matarlo, fue Quirrell, Hermione accidentalmente lo había atropellado cuando corría a prenderle fuego a Snape, en ese partido de quidditch. Y rompió el contacto visual que el profesor Quirrell tenía con Harry, unos segundos más y lo hubiese hecho caer de la escoba, pero ya lo habría conseguido, si Snape no hubiese estado murmurando un contra maleficio tratando de salvar a Harry.

Atrás del profesor había un espejo, pero no era un espejo común y corriente, era el espejo de Oesed. Te mostraba tu sueño más deseados.

Quirrell decía que ese espejo era la llave para conseguir la Piedra Filosofal. Él, veía en el espejo que tenía la piedra, y que se la estaba mostrando a Lord Voldemort, pero no sabía como hace para conseguirla, y estaba seguro de que Harry si sabía como hacerlo.

Le dijo a Harry que se acerque, que mire el espejo y que le dijera que veía.

Harryvió en el espejo que sacaba la Piedra Filosofal de su bolsillo, y que la tenía entre sus manos.

Después bajó muy disimuladamente su cabeza, metió la mano en su bolsillo, y la Piedra estaba ahí, la tenía Harry, pero no se lo podía decir a Quirrell, así que, cuando le preguntó que veía, inventó todo lo que decía. Pero de repente una voz que no sabía de donde venía dijo que Harry mentía, el profesor exigió que le dijera la verdad, pero el pequeño se quedo callado.

La voz desconocida le dijo al profesor que lo dejara hablar con Harry.

Quirrell se quitó la abundante tira de tela que le cubría toda la cabeza, y se dio la vuelta. En la parte de atrás de su cara, había otro rostro. Era Voldemort, y sabía que Harry tenía la piedra en el bolsillo, y se la pidió, pero el pequeño salió corriendo, no podía permitir que el malvado Voldemort tuviera vida eterna.

Quirrell trató de detenerlo y Lord intentó convencerlo con sus palabras, pero Harry no cedió. La criatura le dio la orden al profesor para que lo matara y le quitara la Piedra.

Pero Harry pudo contra Voldemort nuevamente y contra el profesor Quirrell, con unos poderes que ni siquiera el sabía que tenía, ni de donde habían salido.

Harry consiguió la Piedra, pero una vez que la tuvo en la mano, algo muy raro se levantó del suelo y atravesó su cuerpo. Harry quedó completamente inconsciente.

Tres días mas tarde, por fin, logró despertar, estaba en una cama y ve entrar al profesor Dumbledore por la puerta, lo primero que el pequeño preguntó muy exaltado, fue por la Piedra, pero Dumbledore trató de tranquilizarlo, y le contó que la había sido destruida, era lo mejor para todos.

Al final de la cama habían muchísimas golosinas y regalos, eran todos los regalos que los chicos de la escuela le habían hecho a Harry al enterarse de la pelea entre el, y el profesor Quirrell. Harry preguntó por Ron, la última vez que lo había visto, estaba inconsciente. Dumbledore le dijo que tanto Hermione como Ron estaban muy bien.

Unas horas después Harry volvió al colegio y se encontró con sus dos amigos.

Al día siguiente, era la fiesta de fin de curso, los profesores iban a hacer entrega de la copa a la casa con mayor puntaje. Pero Harry, Hermione y Ron, estaban muy seguros de que su casa, Gryffindor, no iba a ganar.

Cuando llegaron a la fiesta el gran comedor ya estaba lleno y estaba decorado con los colores de Slytherin, verde y plata, para celebrar el triunfo de aquella casa al ganar la copa.

Dumbledore comenzó a hablar y a dar el discurso de todos los años, tenía que entregar la copa de la casa y los puntos ganadores eran: en curato lugar Griffindor, con trescientos doce puntos; en tercer lugar, Hufflepuff, con trescientos cincuenta y dos; Ravenclaw tiene cuatrocientos veintiséis, y Slytherin, cuatrocientos setenta y dos.

Una tormenta de vivas y aplausos estalló en la mesa de Slytherin.

Pero Dumbledore pidió silencio y comentó que los acontecimientos que habían ocurrido recientemente debían ser tenidos en cuenta. Tenía algunos puntos de última hora para agregar. Para el señor Ronald Weasley, por ser el mejor jugador de ajedrez que Howarts haya visto en muchos años, premió a la casa Gryffindor con 50 puntos.

Segundo, a la señorita Hermione Granger, por el uso de la fría lógica al enfrentarse con el fuego, premió a la casa Gryffindoy con 50 puntos.

Tercero, al señor Harry Potter, por todo su temple y sobresaliente valor, premió a la casa Gryffindor con 60 puntos.

La casa Gryffindor estaba muy contenta, no dejaban de aplaudir y gritar. Tenían exactamente el mismo puntaje que Slytherin.

Dumbledore levantó el brazo y la sala recuperó la calma.

Y dijo que hay muchos tiempos de valentía, hay que tener un gran coraje para enfrentarse a nuestros enemigos, pero hace falta el mismo valor para hacerlo con los amigos, por lo tanto, premió con 10 puntos a Neville Longbottom.

Harry, Ron y Hermione, no podían dejar de sonreír y gritar, eran impresionantes los aplausos y festejos que salían de la mesa de Gryffindor.

Dumbledore dio una palmada, y la decoración se cambió, en un instante los adornos verdes, se volvieron escarlata, los de plata, dorados, y la gran serpiente de Slytherin se desvaneció para darle paso al león de Gryffindor.

Aquella fue la mejor noche de la vida de Harry, mejor que ganar una partida de quidditch, o que l navidad, o hacer que se desmayara el monstruo gigante... Nunca, jamás olvidaría aquella noche.