Habilidades de comunicación durante la entrevista personal

Reacciones del entrevistado. Reacciones del entrevistador. Silencio. Reafirmación. Aclaración. Interpretación. Estímulo. Sugerencia. Consejo. Explicación

  • Enviado por: Saint Ange
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 7 páginas
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UNIDAD V

HABILIDADES DE COMUNICACIÓN DURANTE LA ENTREVISTA

CAPITULO I

Respuestas y guías

La diferencia entre respuesta y guían no puede definirse, de una manera inequívoca por que una respuesta puede cambiarse en guía, y una guía puede significar una respuesta e interpretarse como tal.

Cuando no respondo, hablo en términos de lo que el entrevistado ha expresado. Reaccionó, con algo de mí mismo, a las ideas y sentimientos que me he comunicado. Cuando yo guío, yo tomo el mando y expreso ideas y sentimiento a lo que espero que el entrevistado reaccioné.

Cuando guío hago uso de mi propio espacio vital, cuando respondo, tiendo más a utilizar el espacio vital del entrevistado.

Las respuestas del entrevistador mantienen al entrevistado en el centro de las cosas: la guía convierte al entrevistado en la figura central.

Para cada entrevistador existe el bosque y existen los árboles.

El bosque es su estilo en sí, los árboles sus guías y respuestas.

El escuchar con compresión no es algo pasivo en lo absoluto.

Respuestas y guías centro es el entrevistado.

El silencio

Las respuestas por supuesto, no es verbal, pero puede expresar mucho, lo mismo que nuestra mirada o la manera como nos movemos en la silla.

El silencio puede hacer que destaque la falta de comprensión, puede ser neutral o muy empático, puede ser el resultado de alguna confusión.

A menos que el entrevistador esté muy seguro del terreno que pisa, debe evitar silencios largos.

La repetición.

Cuando el entrevistador utiliza la repetición, su propio campo conceptual o no entra en el cuadro en lo absoluto o entra en un grado muy pequeño.

La repetición puede efectuarse de cuatro maneras básicas:

  • Repitiendo de manera exacta lo que ha dicho sin siquiera cambiar el pronombre que el entrevistado ha usado.

  • Repitiendo con exactitud y cambiando solamente el pronombre.

  • Repitiendo parte de lo que se ha dicho, la parte que el entrevistador cree que es más significativa y digna de que el entrevistado vuelva a escuchar.

  • Repitiendo en forma de resumen lo que entrevistado acaba de decir.

  • La aclaración

    Por lo general se piensa que la aclaración quiere decir que el entrevistador le aclara al entrevistado lo que este acaba de decir o lo que trato de decir.

    Esa moneda tiene otra cara, pero miremos primero esta, que tiene dos posibles designos.

    1- El entrevistador sigue muy de cerca lo que su compañero ha expresado, pero le simplifica para hacerlo más claro.

    2- El entrevistador, con sus propias palabras, trata de aclararle al entrevistado lo que este está teniendo dificultades de expresar con claridad.

    El otro lado de la moneda de la aclaración se refiere a la necesidad que el entrevistador tiene que le aclaren las cosas a él.

    El reflejo

    El reflejar los sentimientos y actitudes del entrevistado exige el comprenderlo y escucharlo en forma empática verdaderamente a fondo.

    No debe confundirse el reflejo con la interpretación, la cual discutiremos en breve.

    El reflejo consiste en traer a la superficie y en expresar con palabras aquellos sentimientos y actitudes que el entrevistado no expresó como tales, pero que el entrevistador percibió con toda claridad por lo que el otro a dicho.

    El entrevistador percibe esos sentimientos y les da expresión verbal.

    Hablando de manera figurativa, el entrevistador actúa como una anfitriona muy atenta que siente, comprende, y expresa los deseos de su huésped cuando este titubea en declararlos abiertamente por que no sabe si eso sea adecuado a la situación.

    El entrevistador, ni adivina ni supone, sino que le da la expresión a lo que hay detrás del contenido emocional que ha estado presente todo el tiempo, pero que el entrevistado no ha expresado.

    No obstante, aun un verdadero reflejo puede rechazarlo el entrevistado cuando lo percibe como una amenaza.

    La interpretación

    El mantener callado, el decir mm-mh, el repetir lo que se acaba de decir o el reflejar el tono de los sentimientos del entrevistado no es suficiente para ellos y para algunos sencillamente no ya de acuerdo con su manera de ser.

    La interpretación es de dos clases.

    La primera se basa en el marco interno de referencia del entrevistado.

    La segunda en el marco interno de referencia del entrevistador.

    La explicación

    El entrevistador puede usar la explicación como guía, al estructurar la entrevista, por ejemplo, o como una respuesta a las aseveraciones y preguntas del entrevistado.

    No todos los entrevistadores emplean la explicación en el mismo grado, algunos titubean en usarla hasta que el entrevistado esta apto para asimilarse cuando, con frecuencia, resulta ya superflua.

    Otros entrevistadores sienten que la explicación neutral puede ayudarle al entrevistado a acercarse a la realidad o a permanecer dentro de sus límites.

    En la entrevista, la explicación puede dividirse en cuatro categorías: la orientación de la situación, la explicación del comportamiento, las causas, y la posición del entrevistador.

    Guías y reacciones que se centran en el entrevistador

    Estímulo

    Nuestra actitud, nuestro enfoque, nuestras respuestas, todo tiene por objeto respaldar y reforzarlo en sus esfuerzos por cambiar en una dirección significativa y valiosa para él.

    Las guías son de uso general por que se supone que son provechosas. Es indudable que hay ocasiones en las que lo son.

    Como último recurso, el efecto de las guías sobre el entrevistado depende de la persona que él es, de la persona que él percibe en nosotros, y de la persona en la que él se siente que nosotros crecemos que se puede convertir.

    Al guiar debemos estar concientes de que eso es lo que estamos haciendo y saber a quién estamos guiando y con que fin, debemos estar preparados para retirarnos en cuanto comprendamos que no hemos servido de ayuda.

    Seguridad-reafirmación

    Usamos la seguridad o la reafirmación como una guía para decirle al entrevistado, con palabras que creemos en su capacidad para actuar y sobreponerse a los obstáculos, para enfrentarse a la situación con todo éxito.

    Muchas veces la reafirmación insiste, la que es casi una carga para la conciencia, colinda con el moralizar.

    También puede sugerir incredulidad como si el entrevistador estuviera diciendo, no es posible que usted pudiera, o yo no puedo creer que usted lo haría, estas guías las discutiremos después.

    Sugerencia

    La sugerencia es una forma leve de consejo. Sus matices tienden a ser tentativa y vaga, con ella el entrevistador sugiera una posible línea de acción.

    Con la sugerencia no existe ningún cumplimiento ni se amenaza al entrevistado con el repudio si él no la sigue.

    En realidad, su propósito puede ser el de estimular al entrevistado para que este piense y haga el estimular al entrevistado para que este piense y haga planes por si mismo.

    Cuando esa es la intención sincera del entrevistador.

    Consejo

    El dar o no dar consejo ha sido y sigue siendo un punto de controversia que, por desgracia, no podemos resolver aquí.

    Consejo esencialmente, es decirle a alguien como comportarse, que hacer o que no hacer.

    Puede proporcionarse directa o indirectamente, sin asomo de amenaza o como un ultimátum. Puede ofrecerse por que en realidad sintamos que eso es lo que el entrevistado debe de hacer en su propio interés o porque nos sentimos obligados a salirnos de una situación difícil y de manera más fácil de hacerlo es dando un consejo desinteresado.

    Cuando se pide el consejo al entrevistador, es esencialmente que, antes que nada, este la ayude al entrevistado a identificar y delimitar las áreas en las que busca el consejo.

    Obviamente existen demasiadas maneras de expresar esto, pero la miera es siempre la de reunir todos los pensamientos y sentimientos posibles del entrevistado acerca del asunto sobre el que pide consejo.

    A nadie puede beneficiarle ningún consejo si este no tiene para el sentido, si no lo comprende en términos de su propio marco de referencia y hasta que no se haya expresado lo suficiente para que pueda escuchar realmente el consejo que asegura que desea.

    Es importante, también, que el entrevistador se pregunte así mismo si tiene necesidad de dar consejo en casos específicos o por lo general.

    Tal necesidad puede interferir con los esfuerzos del entrevistado para decidir que es lo que mejor para él. La necesidad de dar consejo del entrevistador puede cortar prematuramente el examen conjunto del asunto bajo discusión. Si el entrevistador puede percatarse de esa necesidad, lo pensará dos veces antes de dar, algún consejo y se preguntará si este le ha sido solicitado y sí, de hecho, es necesario.

    Moralizando

    El moralizar es una mezcla de dar consejo y de premiar, con una importancia adicción.

    Cuando el entrevistador simplemente, aconseja y persuade, se está basando en su propio juicio. Para el o por lo menos, eso es suficiente.

    Cuando moraliza, no obstante, recurre a nuevas armas, pone en acción proyectiles más poderosos, el ordenar esas fuerzas en contra del entrevistado para hacerlo “ver la luz “.

    Las armas principales que el entrevistador escoge son aquellas dos que el entrevistado descubrirá que son más difíciles de combatir la conciencia y la moral , esas sacrosantas normales sociales a las que nadie en su sano juicio podría, de manera alguna, o tan siquiera discutir.

    Guía y respuesta de la autoridad

    En un extremo del trayecto el entrevistador ve al entrevistado como responsable de si mismo, como su propia autoridad sobre si mismo.

    El entrevistador trata al entrevistado como un igual; lo escucha, trata de comprenderlo empáticamente y lo acepta tal y como es.

    Hace su propio esfuerzo por eliminar los obstáculos a la comunicación y está dispuesto a ayudar a que el entrevistador se mueva en dirección de un cambio con significado para este.

    Cuando el entrevistador lo considera potencialmente provechoso, él, como igual en el proceso de la entrevista y como un ser humano congruente, expresa sus propias ideas y sentimientos. No se las impone al entrevistado sino que las presenta como provenientes de un participe interesado.

    Mientras el cuadro va cambiando hasta que al final es el entrevistador el que ocupa el centro de la escena de la entrevista, llegamos al punto en el que este, concientemente y por voluntad propia, se ve a si mismo como la autoridad y acepta la responsabilidad de lo que ocurra en la entrevista y se comporta y actúa en consecuencia.

    Una vez que ha decidido que curso seguir, no titubea en indicarle al entrevistado en que dirección avanzar.

    Aprobación- desaprobación

    Esto es algo parecido al acuerdo-desacuerdo. No obstante aquí entra en juego no la cuestión de lo correcto y lo equivocado, sino de lo bueno y lo malo.

    El entrevistador expresa un juicio de valoración, cuando desde su marco de referencia, tal cosa parece apropiada.

    El impone su aprobación o desaprobación de la conducta de la entrevista, de sus planes para el futuro y de su percepción general de la vida.

    Oposición y crítica

    Tanto oposición como crítica fueron ya sea abiertamente expresadas o insinuadas en algunas de las anteriores guías y respuestas del entrevistador.

    Cuando el entrevistador se opone, le esta diciendo no a un propuesto curso de acción.

    Cuando crítica, expresa abiertamente su disgusto con la mala conducta o la acción equivocada del entrevistado.

    El entrevistador, desde su posición ventajosa, está seguro de que su oposición o crítica esta bien fundada.

    Incredulidad

    La incredulidad no necesariamente implica que el entrevistador sospeche que el entrevistado está mintiendo, sino más bien supone que el entrevistado está mintiendo, sino más bien supone que la percepción que de aluna cosa tiene el entrevistado es incorrecta o está distorsionada, y que el entrevistador, desde su posición puede percibir tal cosa y presentar una vista más objetiva, no distorsionada.

    Al emplear guías y respuestas de incredulidad, el entrevistador bien puede intentar estimular al entrevistado demostrándole, que es posible que las cosa no estén tan malo como este las describe.

    El ridículo.

    En intención el ridículo, está relacionado con la incredulidad; no obstante la guía o respuesta es más aguda, más sarcástica.

    Con él el entrevistador, de manera condescendiente instruye al entrevistado con el propósito de demostrarle cuan absurdos son él y sus percepciones.

    El ridículo en una forma de burlarse cuya mira es avergonzar al entrevistado para que este se conduzca con sensatez como los demás y como el entrevistador.

    La contradicción.

    No es así, es de otra manera, así es como debe de ser, eso es lo que el entrevistador esta declarando o dando a entender cuando emplea la contradicción como guía o respuesta.

    No hay duda posible, no hay dos maneras de ver una misma cosa.

    La negación y el rechazo.

    El entrevistador que las emplea rechaza las ideas, pensamientos, y sentimientos del entrevistado y, al hacerlo así, bien puede estar rechazando al entrevistador mismo.

    Con eso le está diciendo al entrevistado que, a menos que cambie de manera de pensar, de actitud y conducta, nada podrá lograrse con la entrevista.

    A menos que el entrevistado pueda adaptarse a las percepciones del entrevistador, no vale la pierda que este pierda el tiempo con él y no merece que le conceda un minuto más de su atención.

    Al entrevistado se le hace comprender que, bajo las condiciones prevalecientes, ni puede guiarlo ni ayudarlo, tendrá que cambiar o marcharse.

    El entrevistador, confiado en su reactitud, no puede ir más allá.

    El uso franco de autoridad del entrevistador

    El entrevistador asume la completa responsabilidad de lo que ocurra en la entrevista, y de acuerdo con eso, domina la situación.

    El actúa según su posición de autoridad, por decirlo así, y con su conducta abierta instiga al entrevistado en una dirección que a él le parece correcta sin duda alguna.

    Es la figura determinante en el proceso de la entrevista.}

    Todas sus actitudes son centrales pero se mueve todavía un paso más adelante.

    El regaño.

    Al regañar, el entrevistador interpreta y evalúa las ideas, sentimientos y acciones del entrevistado.

    Habiendo comprendido a su entera satisfacción, reacciona a ellas de manera negativa.

    La amenaza.

    Con el empleo de amenaza., el entrevistador le notifica al entrevistado los pasos que va a dar si este sigue por el camino que ha tomado.

    Le dice, en realidad, que pondrá en obra el, poder del que dispone, el cual, por supuesto, es mucho mayor que el que pueda reunir el entrevistado.

    A lo que equivale esto en un contexto social más amplio es que el entrevistador le advierte al entrevistado las consecuencias que le aguardan si persiste en sus torcidos procedentes. Es una advertencia clara.

    El mandato

    En este caso el entrevistadote, de una manera terminante, le ordena al entrevistado que siga sus instrucciones actuando sobre las posiciones ya mencionadas, y quizás, sobre esta otra; el entrevistado necesita que lo guíe una mano firme y él, el entrevistador, es el más capacitado para llevar a cabo esta tarea.

    El castigo.

    El entrevistador sintiendo que debe de castigar al entrevistado por alguna trasgresión o impropiedad de hecho o de actitud, empuña el poder e influencia inherentes a su papel.

    Hasta puede declarar que con eso está ayudando al entrevistado, aunque este no perciba eso por el momento.