Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del siglo XIX. Romanticismo. Poetas románticos. Poesía: características y temas. Rimas. Primeras ediciones y manuscritos. Biografía

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INDEX

Introducción al trabajo…………………………………………………………...………3

Introducción al Romanticismo….......................................................................................4

España en el siglo XIX………………………………………………...………...4

El Romanticismo…………………………………………………………………4

La poesía…………………………………………………………………………5

Biografía…………………………………………………………………………………6

Primeras ediciones y manuscritos de las Rimas…………………………………………9

La poesía de Bécquer…………………………………………………………………….9

Características……………………………………………………………………9

Temas…………………………………………………………………………...11

Análisis de la selección de Rimas………………………………………………………16

Rima I…………………………………………………………………………..16

Rima III………………………………………………………………………..17

Rima IV……………………………………………………………………...…19

Rima XI………………………………………………………………………...21

Rima XV………………………………………………………………………..22

Rima XXVII…………………………………………………………………...25

Rima XXXVIII…………………………………………………………………27

Rima XLII…………………………………………….......................................28

Rima LII……………………………………………………………………..…30

Rima LXVI……………………………………………………...……………...31

Rima LXXVI……………………………………………………………..…….33

Conclusión……………………………………………………………………………...36

Bibliografías……………………………………………………………………………38

INTRODUCCIÓN

En este trabajo intentare borrar la imagen que todos conocemos de Gustavo Adolfo Bécquer como un poeta superficial y fácil, ya que este poeta tenia todo un mundo dentro de su cabeza abstracto, complicado e imposible de expresar en el papel, un mundo surrealista. Este poeta siempre intentaba exteriorizar lo que el sentía, explicar todos sus sentimientos y pensamientos. Al intentar expresar todo su interior desaparece en una segunda lectura de sus rimas el perfil del poeta fácil y simple. En esta segunda lectura de sus rimas se encuentra un perfil muy diferente al de la primera, aparecen figuras idealizadas, intangibles, imposibles de alcanzar, también aparece la falta de definición, se da a conocer un pensamiento de un poeta indeciso, impalpable, incorpóreo, complicado e inaccesible. Él mismo dice que su poesía son “los extravagantes hijos de mi fantasía” y define sus pensamientos como “desnudos y deformes, revueltos y barajados en indescriptible confusión”, esto lo define en su introducción sinfónica. El poeta se convierte en un personaje privilegiado que es el único capaz de exteriorizar lo que el siente, lo que el conoce y ese mundo interior y misterioso que el tiene dentro de su cabeza, aun y ser un privilegiado por poder expresar esto a veces tiene el mismo dificultades de expresión para definir su mundo o su conocimiento. Voy a intentar explicar esta parte del poeta a través del análisis de algunas de sus rimas más importantes, en el análisis de estas rimas analizaré la parte del poeta difícil, e inaccesible.

INTRODUCCIÓN AL ROMANTICISMO

España en el siglo XIX:

Durante el siglo XIX España era una época de inestabilidad social. El siglo se inicia con la Guerra de la Independencia, esta guerra hace resaltar el espíritu patriótico y nacionalista. Acabada la Guerra de la Independencia en 1812 se propone la constitución de Cádiz, esa constitución es de nueva ideología liberal oponiéndose a las ideas del Antiguo Régimen. Pero en 1814 vuelve Fernando VII y con él regresa también de nuevo el absolutismo. En 1820 comienzan tres años de liberalismo a causa del pronunciamiento del general Riego, pero este liberalismo acaba el 1823 con la intervención del ejército francés para imponer a Fernando VII de nuevo y por ultimo el 1833 se vuelve con la muerte de Fernando VII a un pensamiento liberalista.

El romanticismo

La visión del mundo romántico suponía una actitud diferente ante la vida y sentirte identificado con la literatura de la época. Un movimiento de rebeldía en frente de todo el mundo.

Existía un romanticismo tradicional y otro liberal y revolucionario. El romanticismo tradicional buscaba los valores del pasado, la caballería, la edad media, la monarquía y el cristianismo. Era de ideología clásica y conservadora. El romanticismo liberal, en cambio era defensor de las ideas de igualdad, se enfrentaba a las ideas del Antiguo Régimen. Y era exaltado a los sentimientos.

En el romanticismo siempre hay una visión irracional de lo que envuelve al poeta. Todos los románticos eran egocéntricos y solo hablan de ellos, de lo que ellos sienten u opinan. El idealismo de estos chocaba con la realidad que no era nada romántica, eso les lleva a buscar sitios aislados, a aislarse de la sociedad, este deseo de aislamiento les lleva al pasado, a sitios lejanos en la imaginación o a refugiarse en sus sueños. Se sienten identificados con la naturaleza y muchas veces sino encuentran palabras para expresar lo que necesitan decir hacen una comparación o hacen un ejemplo de la naturaleza, esta casi siempre se veía de noche y sitios por donde el hombre todavía no había pasado. Les gustaba mucho todo lo fantástico, lo que no se podía tener y hacían una valoración estética por lo feo. Tenían una mayor exaltación del nacionalismo. Y para ellos no existían barreras para la poesía.

La Poesía

Había dos clases de poesía. La poesía exaltada y la poesía intimista. La exaltada era la liberal, la que era radical en sus ideas, en este tipo predomina el gusto de lo extraordinario. Un autor de esta poesía es José de Espronceda. La poesía intimista es melancólica y habla de los diferentes estados del alma, les gusta lo exótico, lo fantástico y legendario, un poeta de esta poesía es Gustavo Adolfo Bécquer.

BIOGRAFÍA

Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla el día diecisiete de febrero del año 1836. Fue bautizado el veinticinco de febrero.

La familia Bécquer llego a España a finales del siglo XVI para poder comerciar y en no mucho tiempo llegaron a ser una de las familias adineradas.

El padre José Domínguez Bécquer se casó con Joaquina de la Bastida y Vargas, tuvieron ocho hijos. Don José era pintor, eso le dio para mantener a su familia pero no para muchos lujos. Cuando Bécquer tenía cinco años su padre murió y mas adelante, cuando tenia once años murió su madre. Lo protegieron su madrina y su tío, el cual era un importante pintor sevillano. El poeta aprendió humanidades y pintura. Tenía muy buenas relaciones con su hermano Valeriano, este con el tiempo se convirtió en pintor y ayudo a su hermano Gustavo Adolfo Bécquer en los momentos más difíciles de su vida.

En el año 1853 Bécquer comienza a publicar sus primeros versos en algunas revistas o en algunos periódicos locales. Conoce a otros poetas que tuvieron importancia en su vida por ejemplo Narciso Campillo que más tarde fue el editor de sus obras. También conoció a Julio Nombela. Estos tres poetas tenían el sueño de llegar a Madrid y publicar allí sus obras y alcanzar la fama.

En cuanto a política la familia Bécquer se identifico siempre con la política conservadora de la época y cuando en Madrid triunfa la revolución liberal-popular, el poeta expresa su descontento a través de unos dibujos, en los cuales se ve un Bécquer clásico y fino.

'Gustavo Adolfo Bécquer'
Dibujo irónico hecho por Gustavo Adolfo Bécquer.

Las ganas de conseguir la fama publicando sus escritos en Madrid hacen que el poeta abandone Sevilla y con la ayuda de su tío se va a Madrid, a la corte. Allí ya estaba Nombela y Campillo llegaría pronto. En 1860 gracias a una migo suyo consigue trabajo de redactor en un gran periódico centrista El Contemporáneo. Bécquer escribía con clasicismo recordando a la edad media, en cambio cuando llega a Madrid desarrolla una faceta de poesía intimista, en la cual habla de las verdades del corazón y de sus propios sentimientos, aquí desarrolla su faceta romántica pero Bécquer es un romántico tardío esto supone que el mundo que le rodeaba era diferente en todo a él.

En el año 1857 Bécquer comienza una importante obra Historia de los Templos de España. Esta obra la hacia siguiendo a Chateaubriand de estudiar el arte cristiano español uniéndole el pensamiento religioso. El libro está inacabado pero en él se muestran las facilidades de organización para Bécquer ya que en ese libro reunió a importantes especialistas sobre el tema.

'Gustavo Adolfo Bécquer'
Portada de Templos de España, 1857, Madrid.

Para ganar algo de dinero el poeta escribe novelas y con sus amigos en algunas de ellas como en La Novia y El Pantalón hace una sátira del comportamiento burgués y antiartístico en el que se ve rodeado.

En el año 1853 el poeta cae enfermo a causa de su penuria económica y es atendido por su hermano Valeriano y por su amigo Rodríguez Correa.

En el año 1861 Bécquer se casa con Casta Esteban y Navarro. En los años en los que el poeta pudo publicar sus rimas y sus leyendas comenzó a ganar dinero hasta el punto de poder mantener una familia con hijos. A pesar de ganar dinero y poder publicar sus rimas a el poeta le influye su alrededor y empieza a aburguesarse y a ser poco sensible.

El año 1864 se retira al Monasterio de Veruela. Allí escribe su estado actual depresivo y sus Cartas Desde Mi Celda, en la que hace reportajes y un camino desde su vida pasada a la presente.

Dibujo de Valeriano Bécquer, es el Monasterio de Veruela.

En el año 1868 Casta es infiel a Bécquer y este se separa de ella quedándose así con los dos hijos a su cargo. Con la revolución liberal pierde su empleo, al mismo tiempo que cae también el ministro. Asaltaron la casa del poeta y la quemaron, allí se perdieron los manuscritos. La familia de Bécquer se refugio en Toledo hasta que paso todo.

En 1870 convencieron a Eduardo Gasset para que fundase La Ilustración de Madrid. Bécquer era el director y su hermano Valeriano el dibujante.

En septiembre del año 1870 Bécquer empezó a enfermar hasta morir en diciembre de ese mismo año.

PRIMERAS EDICIONES Y MANUSCRITOS DE LAS RIMAS

El conjunto de las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer se compone de ochenta y cuatro rimas, estas ochenta y cuatro rimas son de atribución segura al poeta.

El año 1864 el poeta escribe el manuscrito de las rimas y se lo entrega al ministro González Bravo ya que este se lo había pedido para la publicación del libro. Pero cuando cae Isabel II la casa del ministro es incendiada dentro de la casa se encontraba el manuscrito, el cual se quemo también.

Cuatro años después de que la casa de González Bravo fuese incendiada Bécquer intenta recomponer las rimas de memoria en el Libro de los gorriones, que se descubrió en 1914 y hoy se encuentra guardado en la Biblioteca Nacional (Madrid). 'Gustavo Adolfo Bécquer'
Portada de Libro de los gorriones.

Un año después de que el poeta muriese, en 1871, aparece la primera publicación de las rimas. Esta publicación la llevaron a cabo unos amigos del autor que ordenaron los poemas según su propio criterio, seguramente gracias a que conocían el primer manuscrito desaparecido en el incendio. El orden del Libro de los gorriones no es igual que el del manuscrito perdido, los amigos las ordenaron siguiendo un criterio temático y numerándolas en cifras romanas. La edición más extendida y publicada es la de los amigos, publicadas en cifras romanas y no arábigas como las del Libro de los gorriones.

LA POESÍA DE BÉCQUER

Características

La poesía de Bécquer tenia mucha libertad expresiva, siempre era egocéntrica, es decir siempre hablaba de él, era muy intimista y sincera, se consideraba que el poeta era un genio innato, por lo tanto Bécquer era un genio desde nacimiento y por ultimo Bécquer tenia una parte no romántica ya que no intentaba que el lector se conmocionase cuando él expresaba todo su interior, solo pretendía llegar al poeta.

Para Bécquer la poesía no puede tener reglas ya que si las tuviese el poeta no tendría toda la libertad para expresarse como el quiera sino que estaría bajo unas reglas y tendría que fijarse en cumplirlas siempre, sin embargo Bécquer no se somete a ninguna regla y utiliza en todo momento la métrica que el quiere y su rima como el quiere también, esto no significa que Bécquer no cuida su rima, la cuida y mucho, casi todas sus rimas siguen un esquema métrico, aunque quizás este era inexistente antes, las reglas a las que se refiere Bécquer son los esquemas métricos que se seguían antes de que el escribiera, este poeta usa nuevos esquemas u otros que ya no se usaban en su época ya que habían quedado en desuso. Igual que muchos poetas románticos Bécquer usaba mucho mas la rima asonante que la rima consonante ya que esa le permitía múltiples combinaciones.

Bécquer al igual que todos los poetas románticos, es antes que todo egocéntrico, tiene un culto a su Yo, en todas las poesías habla de él, lo que él siente, lo que él piensa, lo que él quiere…

Lo que siempre buscaba Bécquer era exteriorizar todo su interior, explica siempre su poesía de forma sincera y autentica, exterioriza sus sentimientos y sus pensamientos sin ningún tipo de vergüenza. esto hace que su poesía se vuelva incomprensible y evanescente.

En la poesía romántica el poeta es como un genio, tiene mucha importancia y se considera que tiene un gran don a veces se decía que ese don era casi divino. El poeta tenia este don desde que nacía y se lo concedía la naturaleza, este don servía para expresar el complicado, misterioso e intangible mundo interior e ideal. Esto lo dice Bécquer en Cartas literarias a un mujer, en estas, escritas de 1860 al 1861, expone sus puntos de vista con respecto a su poesía y lo que el piensa que son los poetas.

“Todo el mundo siente. Sólo algunos seres del es dado el guardar como un tesoro la memoria viva de l que han sentido. Yo creo que estos son los poetas. Es más, creo que únicamente por esto lo son.”

No todos los puntos de Bécquer eran románticos, tenia un que no lo era. El objetivo de Bécquer cuando escribe sus rimas es diferente al de los otros poetas románticos, Bécquer intenta llegar al lector desde un punto más intimista y no intenta que al escribir sus sentimientos el lector se conmueva o se altere sin ningún reparo a su expresión. Por esto Bécquer critica la poesía romántica anterior, porque le falta medida absoluta, sin embargo la suya es “natural, breve, seca”, “brota del alma como una chispa eléctrica” y “hiere el sentimiento con una palabra y huye, desnuda de artificio”. Otro punto que se diferencia de los poetas románticos es que Bécquer admira la poesía popular, mientras los antiguos románticos no la apreciaban, esto lo explica también en Cartas literarias a una mujer.

“El pueblo ha sido, y será siempre, el gran poeta de todas las edades y de todas las naciones. Nadie mejor que él sabe sintetizar en sus obras las creencias, las apariciones y el sentimiento de una época.

La poesía popular es la síntesis de la poesía.”

Bécquer prefiere la sencillez, la brevedad y la absoluta sinceridad, con esto se explica que este poeta tenga muchas menos obras que cualquier otro autor romántico.

Temas

En cuanto a temas Bécquer tenía cuatro grandes grupos. Rimas sobre la misma poesía y la creación de esta, rimas sobre el amor, rimas sobre el dolor y por último rimas sobre la angustia. Esta clasificación es igual que la que hicieron los amigos de Bécquer al publicar sus rimas, una clasificación temática.

En cuanto a las rimas sobre la misma poesía hay una lucha constante entre sus sentimientos sus ideas y su expresión. El lo define así en su introducción sinfónica: “entre el mundo de la idea y el de la forma existe un abismo que sólo puede salvar la palabra; y la palabra tímida y perezosa, se niega a secundar sus esfuerzos”. La rima I posee esa lucha entre lo que el poeta conoce y lo difícil que es expresarlo en el papel. Volviendo a su introducción sinfónica hay una definición de la persona que crea la poesía, el poeta:

“Yo quisiera forjar para cada una de vosotros una maravillosa estrofa tejida de frases exquisitas, en la que os pudierais envolver con orgullo, como en un manto de púrpura. Yo quisiera poder cincelar la forma que ha de conteneros como se cincela un vaso de oro que ha de guardar preciado perfume. Mas es imposible” .

En este trozo de su Introducción sinfónica se ve claramente como expresa la dificultad de exteriorizar lo que el conoce o siente. En la rima III sin embargo el poeta se define como un genio que si que es capaz de escribir todo su interior y es capaz de vencer a la razón y a la inspiración aunque siempre vivirán en lucha.

En su Introducción sinfónica vuelve a afirmar lo siguiente:

“La poesía es el sentimiento; pero el sentimiento no es más que un efecto, y todos los efectos proceden de una causa más o menos conocida. ¿Cuál podrá serlo de este divino arranque de entusiasmo, de esta vaga y melancólica aspiración del alma, que se traduce el lenguaje de los hombres por medio de sus más suaves armonías, sino el amor?”. Aquí dice que el amor es la causa y el efecto de la poesía, por eso el sentimiento de amor es poesía. En las Cartas literarias a una mujer explica que para él la poesía es una mujer porque dice que la mujer es el sentimiento y el sentimiento es la poesía. Para Bécquer la poesía también es como un anhelo misterioso y muchas veces se presenta a sí mismo como alguien que lucha contra ese anhelo.

En las rimas sobre el amor el poeta se transforma en el reflejo de sus sentimientos. En la rima IX la naturaleza se ve como un grupo de elementos que se armonizan con un beso:

“Besa el aura que gime blandamente

las leves ondas que jugando riza;

el sol besa la nube…”.

Es un paralelismo entre lo que siente el autor, la armonía y la satisfacción que siente dentro, esta se corresponde con la armonía que tiene la naturaleza. En otras rimas ya no se siente identificado sino que se siente unido y fundido a ella. Pero luego cuando llegue el dolor la naturaleza se convertirá en algo doloroso en la cual el poeta solo será capaz de ver los momentos felices y eso le causara más dolor. Y por último l poeta quiere volver a fusionarse con la naturaleza, pero esta vez quiere morir como expresa muy bien en la rima LII:

“Nubes de tempestad que rompe el rayo

y en fuego ornáis las desprendidas orlas,

arrebatado entre la niebla oscura,

¡llevadme con vosotras!”

El amor que aparece en las rimas de Bécquer no es un amor normal, es un amor ideal, la amada de Bécquer no tiene nombre, la única mujer que se puede afirmar que existió en su vida es Julia Espín. La amada del poeta esta presente en casi todas las rimas y es un Tú intangible e incorpórea como la mujer a la que llama en la rima XI:

“-Yo soy un sueño, un imposible,

vano fantasma de niebla y luz;

soy incorpórea, soy intangible;

no puedo amarte.

-¡Oh, ven; ven tú!”

'Gustavo Adolfo Bécquer'

Retrato de Julia Espín

Por esa razón Bécquer se conformaba con poder soñar con su amor ideal tal y como expresa en la rima LXXVII:

“Es un sueño la vida,

pero un sueño febril que dura un punto;

Cuando de él se despierta,

se ve que todo es vanidad y humo...

¡Ojalá fuera un sueño

muy largo y muy profundo,

un sueño que durara hasta la muerte!...

Yo soñaría con mi amor y el tuyo.”

En el momento que despierte de ese sueño para él es la muerte, esto lo explica en la rima LXIX:

“La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos;
¡despertar es morir!”

El poeta solo vuelve a la realidad en el momento en el cual sus sueños amorosos acaban por culpa del rechazo de una amada aunque más tarde él mismo reconoce que todo fue una invención, esto lo expresa en la rima L:

“Dimos formas reales a un fantasma,
de la mente ridícula invención,
y hecho el ídolo ya, sacrificamos
         en su altar nuestro amor.”

En las rimas en las que expresa la unión de los amados nunca es la unión de dos cuerpos físicos sino que siempre expresa la fusión de dos almas, esta unión solo se da en algunos momentos mágicos, cuando existe esa fusión es fugaz y evanescente, intangible como expresa en la rima XIV:

“Te vi un punto y, flotando ante mis ojos,
la imagen de tus ojos se quedó,
como la mancha oscura orlada en fuego
que flota y ciega si se mira al sol.

Adondequiera que la vista clavo,
torno a ver las pupilas llamear;
mas no te encuentro a ti, que es tu mirada,
unos ojos, los tuyos, nada más.”

Para Bécquer la mirada es como un beso que da el alma esto lo expresa en la rima XX:

“Sabe, si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos,
también puede besar con la mirada.”

Las rimas sobre el dolor son en las que hay una ruptura entre los amantes, esa ruptura trae problemas de comunicación, así lo expresa Bécquer en su rima XXXIII:

“Es cuestión de palabras y, no obstante,
ni tú ni yo jamás,
después de lo pasado, convendremos
en quién la culpa está.”

También hay un dolor por la traición, porque ha sido engañado, la amada deja a Bécquer por otro hombre como explica en la rima XLVI:

“Me ha herido recatándose en las sombras,
sellando con un beso su traición.
Los brazos me echó al cuello y por la espalda
partióme a sangre fría el corazón.”

Después de ser engañado llega el resentimiento, aquí es cuando empieza ha criticar y a odiar a su antigua amada, la que le había abandonado, así lo hace en las rimas XXXIX, XLV, XLVII y LXXVII, aquí la amada aparece como una mujer muy fría y que no tiene corazón como dice en la rima LXXVII:

“Dices que tienes corazón, y sólo
lo dices porque sientes sus latidos.
Eso no es corazón...; es una máquina,
que, al compás que se mueve, hace ruido.”

El último dolor que siente el poeta es el dolor del recuerdo, es un dolor con esperanza pero que sigue angustiando y apenando al poeta, este dolor lo expresa en la rima XXXVI:

“¡Te quiero tanto aún! ¡Dejó en mi pecho
      tu amor huellas tan hondas,
que sólo con que tú borrases una,
      las borraba yo todas!”

Y su último grupo temático de poesía es sobre la angustia. Bécquer piensa que una vez que le ha dejado la amada ya no tiene motivos para seguir con su vida y todos los días le parecen iguales como dice en la rima LVI:

“Hoy como ayer, mañana como hoy,

y ¡siempre igual!”

otro tipo de angustia es cuando el alma del poeta se vuelve negra y se oscurece, en esos momentos no sabes si vive o duerme, esto lo expresa en las rimas LXX, LXXI y LXXV:

“A oscuras conocía los rincones
del atrio y la portada;
de mis pies las ortigas que allí crecen
las huellas tal vez guardan.”

En las rimas LXI, LXV, LXV y LXXIII el poeta tiene tanto miedo a quedarse solo que le quiere morir ya, el poeta se imagina muerto sin que nadie se entere se que ha muerto, sin que nadie llore su muerte, olvidado así lo expresa en la rima LXVI:

“en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.”

Al final solo le queda la muerte, allí encontrara paz, y esta es la única que le consuela delante de recuerdos , esto lo expresa en las rimas XXXVII, XLVIII y LXXVI, por ejemplo en la rima XLVIII quiere morir ya:

“Aún para combatir mi firme empeño
viene a mi mente su visión tenaz...
¡Cuánto podré dormir con ese sueño
en que acaba el soñar!”

ANÁLISIS DE LA SELECCIÓN DE RIMAS

Rima I

Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche del alma una aurora,
y estas páginas son de ese himno
cadencias que el aire dilata en las sombras.

Yo quisiera escribirle, del hombre
domando el rebelde, mezquino idioma,
con palabras que fuesen a un tiempo
suspiros y risas, colores y notas.

Pero en vano es luchar, que no hay cifra
capaz de encerrarle; y apenas, ¡oh, hermosa!,
si, teniendo en mis manos las tuyas,
pudiera, al oído, cantártelo a solas.

La rima I es la que los amigos de Bécquer escogieron para abrir el primer libro de sus rimas.

Tiene tres estrofas de cuatro versos cada una, los versos pares riman es asonante y son dodecasílabos en cambio los versos impares no tienen rima y son decasílabos.

En la primera estrofa el poeta, es decir Bécquer, se presenta como una persona que conoce algo muy extraño. En el segundo verso Bécquer dice que quiere expresar lo que el conoce pero cree que es imposible, esto lo expresa a través de las formas verbales, quisiera y fuesen para lograr expresar eso tan misterioso tiene que dominar primero el idioma, esto se transforma en una lucha entre el poeta y el lenguaje.

El poeta hace una sinestesia en la frase en la que describe con que palabras quiere expresar lo que conoce. “con palabras que fuesen a un tiempo suspiros y risas, colores y notas”. Las palabras, suspiros, risas, colores y notas forman la sinestesia refiriéndose suspiros a un sentimiento físico, risas al sentimiento de alegría, colores al sentido visual y notas al sentido auditivo.

En la tercera y última estrofa Bécquer admite que la lucha no sirve para nada ya que es imposible ganar al lenguaje. En está última estrofa por lo tanto define la poesía como algo que es imposible de expresar. Según él lo que él conoce sólo lo pueden conocer las personas que estén enamoradas. Este poema va dirigido a la amada, esto lo podemos saber por el “¡oh hermosa!”.

Rima III

Sacudimiento extraño
que agita las ideas,
como huracán que empuja
las olas en tropel.

Murmullo que en el alma
se eleva y va creciendo
como volcán que sordo
anuncia que va a arder.

Deformes siluetas
de seres imposibles;
paisajes que aparecen
como al través de un tul.

Colores que fundiéndose
remedan en el aire
los átomos del iris
que nadan en la luz.

Ideas sin palabras,
palabras sin sentido;
cadencias que no tienen
ni ritmo ni compás.

Memorias y deseos
de cosas que no existen;
accesos de alegría,
impulsos de llorar.

Actividad nerviosa
que no halla en qué emplearse;
sin riendas que le guíen,
caballo volador.

Locura que el espíritu
exalta y desfallece,
embriaguez divina
del genio creador...
Tal es la inspiración.

Gigante voz que el caos
ordena en el cerebro
y entre las sombras hace
la luz aparecer.

Brillante rienda de oro
que poderosa enfrena
de la exaltada mente
el volador corcel.

Hilo de luz que en haces
los pensamientos ata;
sol que las nubes rompe
y toca en el cenit.

Inteligente mano
que en un collar de perlas
consigue las indóciles
palabras reunir.

Armonioso ritmo
que con cadencia y número
las fugitivas notas
encierra en el compás.

Cincel que el bloque muerde
la estatua modelando,
y la belleza plástica
añade a la ideal.

Atmósfera en que giran
con orden las ideas,
cual átomos que agrupa
recóndita atracción.

Raudal en cuyas ondas
su sed la fiebre apaga,
oasis que al espíritu
devuelve su vigor...
Tal es nuestra razón.

Con ambas siempre en lucha
y de ambas vencedor,
tan sólo al genio es dado
a un yugo atar las dos.

El poeta habla de dos partes totalmente contrarias, la inspiración, los sentimientos opuestos a la razón. La inspiración y los sentimientos son rebeldes, fugaces, intensos y desordenados, en cambio la razón es algo sereno y aclarador.

Es una rima muy descriptiva, en la que describe oponiendo la inspiración y la razón.

Esta rima tiene diecisiete estrofas, por lo tanto es una de las más largas del poeta. Las diecisiete estrofas tienen cuatro versos cada una. Los versos son heptasílabos, aunque también hay bastantes hexasílabos y uno libre. Todos los versos que tienen rima, riman en asonante. No hay ninguna estrofa en cuanto a su métrica o a su rima que predomine ya que hay bastante diferencia variando heptasílabos y hexasílabos, es decir que todas las estrofas tienen veros heptasílabos y hexasílabos y los alternan sin que no predomine ninguno de los dos.

Rima IV

No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!

En esta rima el poeta no intenta expresar lo que siente sino que intenta más convencernos de lo que él piensa.

En la primera estrofa el poeta dice que aunque no haya poetas la poesía existirá en la lira siempre que exista una lira ya que él piensa que el poeta no es el que crea la poesía sino que piensa que la poesía existe ludo pendientemente del poeta, el poeta solo escribe la poesía. A lo largo de la rima Bécquer va enumerando los sitios o las cosas que hacen que haya poesía.

La primera estrofa es totalmente diferente de todas las otras cuando a la métrica. La primera estrofa en un cuarteto de tres endecasílabos y un hexasílabo. El verso hexasílabo se repite cada dos estrofas hasta el final de la rima. La última estrofa tiene dos versos menos. En la rima es asonante como normalmente en la poesía de Bécquer y solo riman los versos pares. Todas las estrofas exceptuando la primera, los versos impares son endecasílabos y los pares hexasílabos.

Todos los versos endecasílabos, exceptuando la primera estrofa, empiezan y acaban con el mismo esquema sintáctico, el que se repite catorce veces en toda la rima, “mientras haya (…) habrá poesía”. La frase principal de la rima “habrá poesía” se encuentra siempre al final de las estrofas. El poeta deja esta frase para el final mientras enumera las condiciones para que se cumpla esa frase, es decir para que haya poesía. El hecho de dejar esta frase para el final le da a la rima una sensación de misterio y curiosidad para saber el final que lo aclara todo.

Se podrían hacer 4 grupos de 2 estrofas cada uno si tenemos en cuenta la frase “habrá poesía”, cada grupo expresa una idea. El primer grupo dice que siempre que haya primavera existirá la poesía, en el segundo dice que siempre que haya un misterio para el ser humano también habrá poesía, en el tercero dice que mientras existan las esperanzas y recuerdos habrá poesía y el cuarto dice que mientras haya una mujer hermosa habrá poesía. En la rima el poeta hace un camino de los sentimientos o sentidos de dentro para fuera. En el primer grupo habla de cosas tangibles de la primavera, en el segundo grupo habla de cosas pero que ya no son tangibles como el mundo, la ciencia... en el tercer grupo el poeta ya no habla de cosas, habla de sentimientos como la risa o el llanto, en el cuarto grupo ya solo habla del amor, solo de un sentimiento intangible.

Esta rima está caracterizada por la presencia del paralelismo sintáctico en su estructura también hay dos hipérboles en “no digáis que agotado su tesoro, en asuntos falta, enmudeció la lira”. “mientras las ondas de la luz al beso palpiten encendidas”. También hay dos encabalgamientos en los versos “mientras la ciencia a descubrir no alcance las fuentes de la vida, y en el mar o en el cielo haya un abismo que al cálculo resista”. Hay antítesis en los versos “mientras se sienta que se ríe el alma sin que los labios rían, mientras se llore sin que el llanto acuda a nublar la pupila”.

Rima XI

—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.

—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.

—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
— ¡Oh ven, ven tú!

En esta rima Bécquer busca a una mujer entre otras. El Yo poético acaba eligiendo a la mujer inalcanzable, el poeta tiene la perfección de la mujer tan idealizada que quiere querer a una mujer que no puede ser nada más que aire, que un simple sueño, una mujer como un fantasma intangible. Esta mujer incapaz de alcanzar puede que sea un símbolo de la poesía, es decir que se refiera a la poesía cuando habla de la mujer imposible.

La forma que predomina en este poema es el dialogo y la descripción. El dialogo que hay es entre Bécquer y las tres mujeres, la mujer que representa la pasión, la mujer que representa la máxima belleza y la mujer que no se puede conseguir. Y la descripción es la que hace cada mujer en su diálogo describiéndose a si misma en su parte del diálogo.

Esta rima tiene tres estrofas de cinco versos cada una. El primer y el tercer verso de cada una de las tres estrofas son decasílabos, el segundo verso de cada estrofa es eneasílabo, el cuarto es pentasílabo y el quinto y último es cuatrisílabo, este esquema métrico se cumple en las tres estrofas. El primer y el tercer verso de cada estrofa riman en asonante y el cuarto no tiene rima. La estructura es toda paralela. Hay anáforas en el primer, segundo y onceavo verso:

“- Yo soy ardiente, yo soy morena

yo soy el símbolo de la pasión.”

“- Yo soy un sueño, un imposible.”

Hay también dos interrogaciones en el verso cuatro y nueve: “¿A mi me buscas?”

“¿A mi me llamas?”

Estas dos interrogaciones a la vez son un paralelismo, en el cual únicamente cambia el verbo, aunque sigue estando en el mismo modo, en la misma persona y en el mismo tiempo.

La interrogación con la que se cierra el poema hace que hay salga toda la pasión del poeta provocada por la mujer imposible de alcanzar, imposible de conseguir, un sueño.

Rima XV

Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro,
beso del aura, onda de luz:
eso eres tú.

Tú, sombra aérea, que cuantas veces
voy a tocarte te desvaneces
¡como la llama, como el sonido,
como la niebla, como el gemido
del lago azul!

En mar sin playas onda sonante,
en el vacío cometa errante,
largo lamento
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor,
¡eso soy yo!

Yo, que a tus ojos, en mi agonía,
los ojos vuelvo de noche y día;
yo, que incansable corro y demente
¡tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión!

Esta rima es diferente a las demás ya que lo normal en Bécquer es hacer poemas de rima asonante y esta es de rima consonante.

Esta rima está hecha de cuatro estrofas. La primera y la tercera tienen seis versos decasílabos y pentasílabos. Los dos primeros versos de estas estrofas son decasílabos, los dos siguientes son pentasílabos, el quinto verso es un decasílabo y el sexto un pentasílabo. Los cuatro primeros versos son de rima consonante y los dos últimos riman en asonante.

La segunda y cuarta estrofa también tienen cinco versos decasílabos y pentasílabos, el último verso rompe el esquema fijo del poema y rima en asonante con el último verso de la estrofa anterior.

En esta rima abundan los paralelismos. Hay en la primera y en la tercera estrofa “cendal flotante de leve bruma igual onda sonante en mar sin playas” “de arpa de oro igual del viento ronco” “eso eres tú igual eso soy yo”. También hay paralelismos entre la segunda y la cuarta estrofa “tu…que...” igual “yo…que…”

La primera y la tercera estrofa poseen ciertas imágenes con un mismo referente que se da a conocer al final de cada estrofa, el cual es la frase principal. En la primera estrofa hay cinco imágenes que son cendal flotante de bruma, rizada cinta de espuma, rumor de arpa, beso del aura y onda de luz. Estas cinco imágenes tienes referente de “tu”. La tercera estrofa sigue un esquema igual que la primera pero con el referente de “ese soy yo”. En esta estrofa hay cuatro imágenes, una menos que en la anterior, estas imágenes son la onda sonante, el cometa errante, el lamento del viento y el ansia perpetua de algo mejor, estas cuatro imágenes tienen de referente el “yo”, de la oración principal. Entre la segunda y la cuarta estrofa hay una clara oposición entre “tú” y “yo”. Estas dos estrofas no son tan perfectamente simétricas ya que una es el objetivo de la otra, el “tú” es el objetivo del “yo”. Todas las imágenes del “tú” son intangibles, son ideas, sin embargo las imágenes del “yo” insisten en conseguir ese “tú” intangible. A pesar de que el “yo” busque al “tú” no lo podrá encontrar nunca porque el “tú” es inteligible y huye del yo.

El yo de esta poesía es claramente Bécquer y el tu posiblemente es su amada o algo a lo que el no puede acceder, ya que el tú lo define como algo imposible de conseguir, plantea esa cosa o esa amada como un mundo ideal, ha idealizado.

En las estrofas numero 2,4 y 6 aparecen palabras y frases violentas como “relámpagos, serpear, ola, herida por el sol, lluvia derramada torrentes”. Y al contrario cuando duerme y ríe su sonrisa es leve, la mola que estaba herida por el sol se convierte en un fulgor tranquilo y cuando mira aquella lluvia torrencial pasa a ser abierto acompasado y tiene.

También hay paralelismos en todas las estrofas de “despierta”: - “ríes y al reír…”

- “miras y al mirar…”

- “hablas y al hablar…”

Las seis estrofas centrales tienen cuatro versos endecasílabos y heptasílabos, los versos impares son los endecasílabos y los pares los heptasílabos. Mientras que la primera y las dos últimas estrofas tiene cuatro versos todos octosílabos. Hay encabalgamientos en todos los versos de las seis estrofas centrales, exceptuando el verso segundo y tercero de la tercera, quinta y séptima estrofa. También hay hipérbato en la tercera, quinta y séptima estrofa, “Al través de tus parpados, dormida // tranquilo fulgor vierten, // cual derrame de luz templado rayo // lámpara transparente”, el orden normal seria dormida (los ojos) vierten tranquilo fulgor al través de tus parpados cual derrama lámpara transparente de templado rayo de luz. En esta estrofa también está la elipsis de los ojos ya que no se mencionan.

En la primera estrofa no hay adjetivos pero la diferencia de esta estrofa en las seis siguientes, es decir en las seis estrofas centrales, hay una abundante adjetivación “labios inquietos”, “sonrisa leve, suave”, “rastro luminoso”, “sol que muere”, “ojos húmedos”, “onda azul”, “tranquilo fulgor” “templado rayo”, “lámpara transparente”, “dorada copa”, “alma enamorada”.

Las últimas estrofas son como la primera, son más sencillas y son octosílabas. Estas dos estrofas son como una conclusión, un cierre en la cual el poeta hace que su corazón no se escuche, que se silencie y cierra las persianas para que nada despierte a su amada ni el ruido ni la luz, si la amada no despierta el podrá seguir mirándola e idealizándola.

Rima XXVII

Despierta, tiemblo al mirarte;
dormida, me atrevo a verte;
por eso, alma de mi alma,
yo velo mientras tú duermes.

Despierta, ríes, y al reír tus labios
inquietos me parecen
relámpagos de grana que serpean
sobre un cielo de nieve.

Dormida, los extremos de tu boca
pliega sonrisa leve,
suave como el rastro luminoso
que deja un sol que muere.
¡Duerme!

Despierta, miras y al mirar tus ojos
húmedos resplandecen
como la onda azul en cuya cresta
chispeando el sol hiere.

Al través de tus párpados, dormida,
tranquilo fulgor vierten,
cual derrama de luz, templado rayo,
lámpara transparente.
¡Duerme!

Despierta, hablas y al hablar vibrantes
tus palabras parecen
lluvia de perlas que en dorada copa
se derrama a torrentes.

Dormida, en el murmullo de tu aliento
acompasado y tenue,
escucho yo un poema que mi alma
enamorada entiende.
¡Duerme!

Sobre el corazón la mano
me he puesto porque no suene
su latido y de la noche
turbe la calma solemne.

De tu balcón las persianas
cerré ya porque no entre
el resplandor enojoso
de la aurora y te despierte.
¡Duerme!

Bécquer en esta rima lo único que quiere es que su amada duerma, no quiere que se despierte por que mientras ella duerme él puede amarla sin miedo. En esta rima se puede decir que Bécquer tiene miedo de quererla, tiene miedo de que ella le rechace por eso él prefiere que duerma y prefiere un amor ideal a un amor real que ella le puede ofrecer a él por miedo a el rechazo.

En la primera estrofa se encuentras la idea principal del poema que luego se desarrolla a lo largo de la rima.

Las estrofas centrales son seis agrupadas en dos grupos por al oposición entre despierte y dormida. En cada dos estrofas hay un cierre por la palabra “¡duerme!”. El grupo de despierta es violento y agresivo, mientras que el de dormida es dulce. La segunda y tercera estrofa hablan de la risa siendo la segunda la parte agresiva, la de despierta, y la tercera la dulce, la de dormida. La cuarta y la quinta estrofa hablan de la mirada, la cuarta es la agresiva y la quinta la dulce. Y por último la sexta y la séptima estrofa van del habla, la sexta es la violenta y agresiva y la séptima es la dulce.

En las estrofas numero dos cuatro y seis aparecen palabras y frases violentas como relámpagos, serpear, ola herida por el sol, lluvia derramada a torrentes. Estas palabras corresponden con las estrofas de despierta y son las que le dan ese tono de agresividad. Y al contrario en los versos de dormir aparecen palabras dulces y si ríe su sonrisa es leve, la ola herida por el sol se convierte en un fulgor tranquilo y cuando mira aquella lluvia torrencial pasa a ser aliento acompasado y tenue.

Las seis estrofas centrales de este poema, que son las de despierta y dormida, tienen cada una cuatro versos endecasílabos y heptasílabos, los versos impares son los endecasílabos y lo pares los heptasílabos. Mientras que la primera y las dos ultimas estrofas tiene cuatro versos todos octosílabos. En cuanto a recursos literarios hay encabalgamientos en todos los versos de las seis estrofas centrales, exceptuando el verso segundo y tercero de la tercera, quinta y séptima estrofa. También hay hipérbaton en al tercera, quinta y séptima estrofa “al través de tus parpados dormida // tranquilo fulgor vierten, // cual derrama de luz templada rayo // lámpara transparente”, el orden normal seria dormida (los ojos) vierten tranquilo fulgor al través de tus parpados cual derrama lámpara transparente de templado rayo de luz. En esta estrofa también esta la elipsis de los ojos ya que no se mencionan. Hay un paralelismo que a la vez es una antítesis se encuentran en los dos primeros versos:

“despierta tiemblo”

“dormida me atrevo”.

En la primera estrofa no hay adjetivos pero a diferencia de esta estrofa en las seis siguientes, es decir en las seis estrofas centrales, hay una abundante adjetivación “labios inquietos”, “sonrisa leve, suave”, “rastro luminoso”, “sol que muere”, “ojos húmedos”, “onda azul”, “tranquilo fulgor”, “templado rayo”, “lámpara transparente”, “dorada copa” o “alma enamorada”.

Las dos últimas estrofas son como la primera, son más sencillas y son de versos octosílabos. Estas dos estrofas son como una conclusión, un cierre en la cual el poeta hace que su corazón no se escuche, que se silencie y cierra las persianas para que nada despierte a su amada, ni el ruido de su corazón ni la luz de fuera, si la amada no despierta el podrá seguir mirándola e idealizándola.

Rima XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?

Esta es una rima sencilla, simple y de una sola estrofa de cuatro versos los cuales el poeta es capaz de llenar de sentimientos, pasiones e intrigas. El tema de esta rima es el dolor de un amor finalizado, por lo tanto en esta rima aparecen sentimientos de tristeza y anhelo. De la última pregunta se deduce que la amada de Bécquer se ha olvidado de él, que ya no le ama sin embargo él todavía le ama a ella. Los sentimientos de Bécquer se deducen ya que en la rima hay cierta tristeza, melancolía y anhelo aunque también hay una pequeña esperanza de volver a hablar con su amada ya que le pregunta algo con la esperanza de que ella le responda.

Hay un paralelismo entre los dos primeros versos:

“Los suspiros son aire y van al aire.”

“Las lágrimas son agua y van al mar”.

En esta rima hay ausencia de adjetivos, no hay ningún adjetivo en toda la rima, por lo tanto el no dice lo que opina ni como es nada, no hay ninguna descripción ni física ideal.

La brevedad de la rima es como si Bécquer no tenga ninguna necesidad de expresar lo que el siente en ese momento, solo tiene que preguntarse eso a su amada y lo hace sin complicaciones.

En los versos tres y cuatro hay un vocativo en cada uno, en el tercer verso es “dime” y en el cuarto “tu”, estos dos vocativos hacen que toda la emoción y la tensión del poema se concentren ahí, en los dos últimos versos. En los dos primeros versos de la rima existe un carácter popular ya que estos dos versos no hablan ni del poeta ni de la amada sino que hablan de cosas universales son las que le dan el carácter popular a la rima.

En los dos primeros versos el poeta deja claro que sus quejas vocales se irán al aire y que sus lágrimas van al agua, pero en el último verso dice que no sabe a donde se irá lo que él siente por su amada y su amada no siente por él.

Rima XLII

Cuando me lo contaron sentí el frío
de una hoja de acero en las entrañas;
me apoyé contra el muro, y un instante
la conciencia perdí de dónde estaba.

Cayó sobre mi espíritu la noche,
en ira y en piedad se anegó el alma.
¡Y entonces comprendí por qué se llora,
y entonces comprendí por qué se mata!

Pasó la nube de dolor.... Con pena
logré balbucear breves palabras...
¿Quién me dio la noticia?... Un fiel amigo...
Me hacía un gran favor... Le di las gracias.

En esta rima Bécquer nos habla claramente de un desengaño amoroso en el cual la amada prefiere a otro hombre rechazando así a Bécquer.

En el primer verso de la rima habla de que alguien le contó algo que no explica más adelante sino que ese algo se puede deducir en la rima XLVI donde también habla de su desengaño amoroso, en esa rima hay un verso que es así “me ha herido recatándose en las sombras, // sellando con un beso su traición. // Los brazos me echó al cuello, y por la espalda // partió me sangre fría el corazón”. Quizás ese beso del que habla en la rima XLVI sea el lo de la rima XLVI.

En las dos primeras estrofas el poeta explica como se sintió cuando le explicaron que su amada eligió a otro y no a él. Lo explica haciendo una evolución, que es lo que sintió primero, que es lo que sintió segundo, y así hasta explicar cuando fue capaz de hablar.

Lo primero que explica es que siente como si le clavasen un cuchillo en las entrañas y después se queda parado por el dolor y debido a ese dolor tiene que apoyarse en la pared. Después pierde el conocimiento de donde estaba pos un momento, cuando empieza a anochecer siente como si en su espíritu también anocheciera y por último su alma se llena de ira y piedad. En la última estrofa el poeta explica que ya se le ha pasado un poco y ya tiene conciencia y ya es capaz de decir algunas palabras aunque los puntos suspensivos que hay en toda esta última estrofa indican que el poeta todavía tartamudea y que le cuesta hacer frases.

La mayoría de las palabras de esta rima son verbos, “cantaron”, “sentí”, “apoyé”, “perdí”, “cayó”, “anegó”, “comprendí”, “llora”, “mata”, “pasó”, “logré”, “balbucear”, “dio”, “hacía” y “di”, esta presencia de verbos se explica porque la rima narra un relato. Todos los verbos están en pasado y en pretérito indefinido excepto “hacía”.

Si hablamos de rima y estilo esta rima no se diferencia mucho del resto de rimas de Bécquer es directa sin muchos retoricismos. Toda la rima esta compuesta por tres estrofas de cuatro versos cada una, todos los versos son endecasílabos. Los versos impares no tienen rima mientras que los versos pares riman en asonante. En cuantos recursos estilísticos, esta rima tiene un paralelismo claro en los dos últimos versos, lo único que cambia es el verbo del final.

“¡Y entonces comprendí por que se llora,

¡y entonces comprendí por que se mata!”

Los adjetivos se concentran en dos versos, los dos últimos, “fiel amigo” y “gran favor”. Otros recursos que Bécquer emplea en esta rima son los encabalgamientos y los hipérbato que se encuentran en la primera estrofa. “cuando me lo contaron sentí el frío de una hoja de acero en las entrañas me apoyé contra el muro, y un instante la conciencia perdida de donde estaba.” También hay una metáfora en el segundo verso donde el dolor agudo del poeta se siente identificado con una hoja de acero en las entrañas.

Rima LII

Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!

Nube de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las sangrientas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!.

Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!

Con esta rima es con la que empieza la angustia la desesperanza del autor. Al principio de la rima explica que quiere que la naturaleza en general se lo lleve de aquí es decir quiere morir y al final de la rima explica la causa por la cual quiere morir que es por miedo a quedarse solo con su dolor. Es te poema trata en general del miedo que tiene el autor a quedarse al final de su vida solo con sus penas y con sus dolores.

La rima tiene cuatro estrofas de cuatro versos cada una. Los versos son endecasílabos y heptasílabos. Los primeros tres versos de cada estrofa son endecasílabos y el ultimo de cada estrofa es heptasílabo. El segundo y el cuarto verso de cada estrofa riman en asonante entre ellos. Hay una personificación de la naturaleza en la cual le da mucha fuerza “olas gigantes...”, “ráfagas de huracán...” o “nubes de tempestad...”. También utiliza la hipérbole para dar a entender que esta bastante desesperado porque se lo lleven.

Desde la primera hasta la tercera estrofa el autor pide que se lo lleve la naturaleza “Olas gigantes que os rompéis bramando... ¡Llevadme con vosotras!”, “ráfagas de huracán que arrebatáis... ¡Llevadme con vosotras!”, “Nubes de tempestad que rompe el rayo... ¡Llevadme con vosotras!”.en la última estrofa en cambio explica a la naturaleza porque quiere que se lo lleven, que lo maten, le dice que tiene miedo de quedarse solo con su dolor. La última rima es la conclusión del poema, es una aclaración de lo anterior dicho por el mismo poeta.

En esta rima podemos ver el principio de una nueva etapa en la vida de Bécquer en la cual comenzara la desesperación y el ansia por morir y desaparecer del planeta cuanto antes, que eso es precisamente lo que se puede ve reflejado en esta rima, el ansia por morir.

Rima LXVI

¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.

¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas;
en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.

Este poema es uno de los más trágicos de Bécquer. En esta rima no hay ninguna connotación positiva, todo de lo que habla el poeta es trágico y tétrico. Todo lo que Bécquer ve, su pasado, su presente y su futuro es tétrico y oscuro.

En cuanto a la estructura del poema hay una clara división a partir del octavo verso. La métrica de esta rima esta formada por endecasílabos y heptasílabos, estos están organizados de la siguiente manera: el primer, el tercer y el quinto verso son endecasílabos mientras que el segundo, el tercero, el sexto, el séptimo y el octavo son heptasílabos. La segunda parte del poema tiene exactamente la misma métrica. Los versos pares de todo el poema riman en asonante mientras que los versos impares no tienen rima.

Los adjetivos abundan en esta rima, todos son negativos “pies ensangrentados”, “roca dura”, “zarzas agudas”, “piedra solitaria”, “eternas nieves” y “eternas melancólicas brumas”. En esta rima hay dos superlativos que hacen que esta tristeza y ese ambiente tétrico lleguen a su punto más alto, “el más horrible y más áspero de los senderos el más sombrío y más triste de los paramos”.

Estos dos superlativos son también claramente un paralelismo en el que solo cambian tres palabras. Los encabalgamientos destacan en esta rima por su abundancia, y por último las interrogaciones hacen que toda la atención del poema se concentre ahí, en esas interrogaciones, esas preguntas podrían crear una duda, pero ésta es falsa ya que el poeta sabe muy bien cual es la respuesta de todas las preguntas. También hay una hipérbole en los versos 13 y 14. “en donde esté una piedra solitaria sin inscripción alguna”

En esta rima hay varios verbos en las respuestas dirigidos a un tú como por ejemplo “cruza”, “busca”, “te dirán”, esto se debe a que la intención del poeta es transcribir y compartir su tristeza y su dolor.

A parte de por la estructura el poema se puede dividir en dos partes que son las mismas que por su estructura, pero esta vez se dividen por tiempo, la primera parte habla del pasado y en la segunda habla del futuro.

La primera imagen habla de un dolor físico de pasado. El poeta siente mucho dolor y sufrimiento de su pasado el cual queda muy claro en el poema cuando habla de la imagen de “las huellas de unos pies ensangrentados sobre la roca dura”, esta imagen hace referencia al dolor físico que siente el poeta. La segunda imagen hace referencia al dolor espiritual, esta imagen dice que el alma del poeta se quedó desgarrada en las zarzas agudas tal y como quedaría hecho jirones un trozo de tela. En la segunda parte del poema, es decir la que habla del futuro, no hay sufrimiento pasado sino que hay sufrimiento por lo que le espera vivir, por su futuro. Bécquer en esta última parte también habla de morir solo y olvidado. Los adjetivos de esta última parte se concentran en el sentimiento de frío y de oscuridad. El poeta dice que su tumba estará en un valle desierto, oscuro y frío, un sitio que esté solitario y olvidado ya que para el poeta morir es quedarse solo y olvidado.

Rima LXXVI

En la imponente nave
del templo bizantino,
vi la gótica tumba a la indecisa
luz que temblaba en los pintados vidrios.

Las manos sobre el pecho,
y en las manos un libro,
una mujer hermosa reposaba
sobre la urna, del cincel prodigio.

Del cuerpo abandonado,
al dulce peso hundido,
cual si de blanda pluma y raso fuera
se plegaba su lecho de granito.

De la sonrisa última
el resplandor divino
guardaba el rostro, como el cielo guarda
del sol que muere el rayo fugitivo.

Del cabezal de piedra
sentados en el filo,
don ángeles, el dedo sobre el labio,
imponían silencio en el recinto.

No parecía muerta;
de los arcos macizos
parecía dormir en la penumbra,
y que en sueños veía el paraíso.

Me acerqué de la nave
al ángulo sombrío
con el callado paso que llegamos
junto a la cuna donde duerme un niño.

La contemplé un momento,
y aquel resplandor tibio,
aquel lecho de piedra que ofrecía
próximo al muro otro lugar vacío,

en el alma avivaron
la sed de lo infinito,
el ansia de esa vida de la muerte
para la que un instante son los siglos...

Cansado del combate
en que luchando vivo,
alguna vez me acuerdo con envidia
de aquel rincón oscuro y escondido.

De aquella muda y pálida
mujer me acuerdo y digo:
— ¡Oh, qué amor tan callado, el de la muerte!
¡Qué sueño el del sepulcro, tan tranquilo!

A Bécquer le gustaban las iglesias y los mausoleos de España, le gustaba todo el arte en general. Esta rima la hizo después de visitar el mausoleo donde estaba La mujer de piedra de la cual él habla en su manuscrito e hizo un dibujo.

La primera estrofa nos dice en el tiempo en el cual se hizo el templo quien lo hizo y en el ambiente que se hizo. Cuando Bécquer escribió este poema ya no estaba delante del mausoleo ya que en este poema usa verbos en pasado expresando que ya no está allí. El poeta describe perfectamente el sitio donde se encuentra la nave. En la segunda estrofa comienza con una descripción de la mujer muerta y de su tumba, esta segunda estrofa se centra mucho más en la descripción de la mujer. Según Bécquer esta mujer no parece estar muerta sino que parece que duerma. En la sexta estrofa Bécquer deja de describir y comienza a moverse “me acerqué”, “la contemple” en estas estrofas también nos explica sus sentimientos. En las dos últimas estrofas el poeta vuelve a su presente y deja el pasado, aunque dice que a veces se acuerda de la mujer del mausoleo. Con envidia, es decir cuando vuelve a su presente ve que es tan doloroso que seria morir “¡cuando podré dormir con ese sueño // en que acaba el soñar!”. Esta rima transmite la sensación de que Bécquer quiere descansar en algún lugar solitario y silencioso.

En cuanto a la estructura de la rima consta de once estrofas de cuatro versos cada uno, estos versos heptasílabos y endecasílabos. Los dos primeros versos de todas las estrofas son heptasílabos y los dos últimos endecasílabos, es decir heptasílabos y endecasílabos se alternan por pares. Los versos impares no tienen rima, en cambio los versos pares riman en asonante. Es uno de los poemas más largos de Bécquer, esto se explica por que este poema tiene un gran carácter descriptivo. En cuanto los recursos literarios en esta rima hay varios encabalgamientos, en la primera estrofa en el tercer y cuarto verso se encuentra el primer encabalgamiento “vi la gótica tumba, a la indecisa // luz que temblaba en los pintados vidrios”, otro encabalgamiento es el de la segunda estrofa en el verso tercero y cuarto “la mujer reposaba // sobre la urna, del cincel prodigio”. También hay paralelismos entre los segundos primeros versos de la tercera, cuarta y quinta estrofa:

- “del cuerpo abandonado al dulce peso hundido…”

- “de la sonrisa última el resplandor divino…”

- “del cabezal de piedra, sentados en el filo….”

Y los últimos recursos que hay en esta rima son el hipérbaton y las dos antítesis. El hipérbaton está en los dos primeros versos de la estrofa “en el alma avivaron // la sed de lo infinito”, y las dos antítesis están en los dos últimos de la misma estrofa “el ansia de esa vida de la muerte”, vida y muerte es la antítesis y la segunda es “para lo que un instante son los siglos…” en este caso la antítesis la forman instante y siglos.

Al hacer este trabajo me he dado cuenta de que la rima de Bécquer no tiene mucha importancia ni para él ni para la propia poesía, pero que de alguna manera siempre quiere equilibrar esa falta de esquema métrico clásico, para equilibrarlo utiliza muchos paralelismos y muchas repeticiones.

Las rimas no parecen ser tan ideales, parecen que son superficiales pero con un análisis de estas descubres unas rimas complejas que a la vez se caracterizan por su sencillo lenguaje y por contraponerse al romanticismo siendo el poeta un autor romántico, se contrapone porque solo intenta que esa poesía te llegue pero no que te conmueva.

También te das cuentas que cada vez que el poeta usa una interrogación o una exclamación es el momento de más tensión el poema, sin importar del tema que sea, si es de amor con las exclamaciones o interrogaciones intenta incitar a la amada pero si es de dolor las utiliza para que sea más fuerte el dolor que siente. Cuando el poeta no quiere cerrar una idea pone puntos suspensivos y la deja en el aire. El ritmo de todas las rimas es rápido , esto se debe a las repeticiones de estructuras y a la abundancia de encabalgamientos que los usa para dar más rapidez al poema.

Todas las rimas exceptuando seis están escritas e primera persona, esas seis son la rima III, VI, IIIIIX, LXVII, LXXIX. Esto también se ve en el trabajo, todos los poemas son puntos de vista sobre el autor o lo que el autor siente o piensa, por lo tanto es un poeta egocéntrico. También se puede ver que casi todas las rimas tienen un Tú, esto significa que van dirigidas a alguien, hay dos tipos de lectores a los que puede ir dirigido es Tú, un lector ausente que no esta que seria claramente la amada y otro que seria un lector normal y corriente, es decir cualquier persona que lea sus rimas.

Debido a su continua lucha con el lenguaje sus pesias tienen normalmente una abundante adjetivación que le dan a la rima más sencillez pero nunca llega a cargar la poesía de demasiados adjetivos. Esta abundante adjetivación hace que la poesía cree imágenes que también son sencillas y transparentes, estas imágenes también las consigue cuando compara algo que es real con algo que no lo es.

Lo que más destaca de su poesía es la brevedad de sus rimas, Bécquer escribió ochenta y cuatro rimas y de estas únicamente siete tienen más de seis estrofas y al revés no ay más del cincuenta por ciento q no pase de tres estrofas. También es reducido el número de versos por estrofa, la estrofa que más abunda es la de cuatro versos. En cuanto a métrica su técnica mas usada es la polimetría, normalmente el autor utiliza octosílabos, endecasílabos, hexasílabos y pentasílabos los cuales combina de diferentes maneras. Es imposible de decir según las reglas de métrica tradicional que tipo siguen las rimas de Bécquer. Su rima es siempre asonante para poder hacer múltiples combinaciones sin ninguna resonancia consonántica, incluso muchos versos los deja sueltos, sin rima.

Por lo tanto es un poeta que hace sus poemas sin métrica clásica, pero para compensar esto usa muchos recursos estilísticos. Es un poeta que todo lo tiene idealizado y que no tiene ningún tipo de vergüenza al expresar todo lo que él siente.

Bibliografía

Claves de (las) rimas, Ana Paz Sánchez-Cuenca, CICLO.

El romanticismo - Leyendas de Bécquer, José Quiñero Hernández y José Calero Heras, VADEMÉCUM.

Rimas y leyendas, Tomás Sánchez Santiago, BIBLIOTECA HERMES - CLÁSICOS CASTELLANOS.

Bibliografía electrónica

http://www.fh-augsburg.de/~harsch/hispanica/Cronologia/siglo19/Becquer/ bec_

imag.html#mona

http://www. fh- augsburg.de/~harsch/hispanica/Cronologia/siglo19/Becquer/ bec_ intr.html

http://www.xtec.es/ ~jcosta/biogra~1.htm

La introducción sinfónica es la introducción que el mismo poeta hizo y que junto a Cartas literarias a una mujer y el prologo que escribió para La Soledad de su amigo, se podría decir que esa es la poética de Bécquer.

Verso de doce sílabas.

Verso formado por diez sílabas.

Enlazar dos imágenes o sensaciones percibidas por distintos órganos sensoriales.

Verso de siete sílabas.

Verso de seis silabas.

Versos de once sílabas.

Figura que consiste en repetir una misma frase, sintagma o palabra en un texto.

Exageración poética. Presenta desproporcionadamente los hechos.

Cuando una frase no acaba en un verso y continua en el siguiente.

contraponer dos ideas de contrarias.

Versos de de nueve sílabas.

Verso de cinco sílabas.

Verso de cuatro silabas.

No decir una cosa que se da por sobrentendida.

Alteración del orden sintáctico lógico de la frase.

Verso de ocho sílabas.

Combinación de ideas para realzar su percepción, generalmente por medio del contraste o la comparación implícita o explícita.

Atribuir cualidades humanas a seres inanimados o irracionales, en este caso a la naturaleza.