Guerras Mundiales

Historia universal. Conflictos internacionales. Primera guerra mundial. Guerra fría. Posguerra

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 24 páginas
publicidad

Departamento de Historia y Geografía.

Asignatura: Ciencia en Historia y Ciencias Sociales.

.

-2002-

ÍNDICE

Introducción..........................................................................................1

Capítulo I: La Primera Guerra Mundial................................................2

  • Los problemas económicos...........................................................3

  • El desempleo y sus consecuencias................................................5

  • Capítulo II: La Segunda Guerra Mundial.............................................9

  • El esfuerzo económico y de producción.......................................9

  • Capítulo III: La Guerra Fría..................................................................13

  • La cultura en la postguerra............................................................15

  • Capítulo IV: La Revolución Tecnológica..............................................18

  • Las mujeres y el trabajo.................................................................19

  • Crisis social de los ´80...................................................................20

  • Citas y Notas..........................................................................................21

    Conclusiones..........................................................................................22

    Bibliografía............................................................................................24

    Vocabulario............................................................................................25

    INTRODUCCIÓN

    En este trabajo hemos de hablar obre todos los problemas sociales y económicos que produjeron diferentes temas a tratar, en mi caso hablaré sobre La Primera Guerra Mundial, La Segunda Guerra Mundial, La Guerra Fría y La Revolución Tecnológica.

    A pesar del tiempo dado para finalizar este informe, dio la impresión de que fue poco tiempo ya que el encontrar el material necesario par poder deducir, concluir, explicar, relacionar ideas, fue difícil.

    Al introducirse en los temas a desarrollar espero que sea del agrado y gusto del lector, para que pueda entender el mensaje del informe y tome conciencia de lo que el hombre es capaz de hacer, y de deshacer.

    En el primer capítulo hablaremos de La Primera Guerra Mundial, pero no nos referiremos a la parte bélica, sino que hablaremos de lo ocurrió por esta guerra, los muertos, huelgas, desempleos, etc., el como la gente se sentía afectada por todo lo que pasaba a su alrededor, sintiendo la hambruna y viendo en vez de una mañana tranquila, una mañana que lo único que encuentra son cadáveres y destrucción.

    En nuestro segundo capítulo nos referiremos a su economía y su producción, en donde influirá mucho el apoyo moral de los líderes de cada país, ya que la gente al recibir este apoyo pudo surgir y levantar a su propio país con sus propias manos, aunque sea por un pequeño lapso.

    Llegando a La Guerra Fría hablaremos de la competencia y la rivalidad que comenzó entre dos potencias que lucharon en La Segunda Guerra Mundial., las cuales llegarían al punto en que mantendrían a todo el mundo en expectativa, en el momento en que se declararan la guerra.

    Para finalizar con nuestro trabajo de investigación, hablaremos un poco sobre la revolución tecnológica, la cual nos ha ayuda a estar en el nivel de modernización en que nos encontramos, los problemas que trajo con respecto a el desempleo. Otro aspecto fue el de cómo la mujer llegó a obtener la oportunidad de estar al mismo nivel del hombre en cuanto a el trabajo se hable.

    Al término de los contenidos , podrá encontrar citas y notas de los contenidos para ser más claro todavía con la información

    Quisiera dar las gracias a las personas que me ayudaron para poder realizar este trabajo y a los elementos que me proporcionaron otro poco de ayuda, ya que aprte que me proporcionaron los elementos necesarios para poder terminar este trabajo, también yo pude aprender cosas que nunca había escuchado antes en cuanto a lo relacionado con la historia del siglo XX.

    LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL



    La Primera Guerra Mundial comienza con el asesinato en Sarajevo del heredero al trono Austro-Húngaro, el archiduque Francisco Fernando y su esposa la duquesa Sofía.


    En aquellos instantes Europa estaba pasando por momentos muy tensos,


    debido a que las grandes potencias se encontraban situadas muy cerca una de otra y por lo mismo influían los conflictos políticos y territoriales.

    Debido a este asesinato, y con la crisis que se estaba atravesando en esos momentos en Europa, el Imperio Autro-Húngaro no se quedaba atrás, y lo mismo Sarajevo. Es por lo que se decía que no importara donde ocurriera el hecho ya que todo el mundo se esperaba una


    guerra, pero claro está, que nadie se esperaba una guerra de estas proporciones, además todos los países e Imperios tenían aliados, por lo que se entendía que era un conflicto bastante delicado.


    Si bien nos referimos a la Primera Guerra Mundial como una de las guerras más desastrosas del siglo XX, no es solo por las batallas en sí, sino que no hay que dejar de lado las consecuencias internas de cada país.

    Como mencionamos en el párrafo anterior, es verdad que hubo una gran cantidad de muertos durante esta guerra, pero también hubo una grandes crisis sociales, políticas y económicas.

    Aunque en a principios de siglo la medicina estaba bien avanzada no era lo suficiente, y aunque se este en guerra eso no quiere decir que las enfermedades van a cesar, incluso, estas pueden aumentar, como fue el caso de esta. La epidemia de gripe que asoló Europa en 1919. Francia perdió el 50 por 100 de los varones de 20-23 años. Todas las pirámides demográficas de los países que intervinieron en la contienda registraron acentuados estrangulamientos en la zona de edad de los 20 a los 40 años. El descenso de la natalidad y el envejecimiento de la población fueron evidentes en toda Europa desde 1920. Viudas, huérfanos y mutilados de guerra se contaron por millones.

    Los problemas económicos

    No podemos dejar de lado la parte económica en donde hablamos de millones u millones de dólares en pérdidas. Si hablamos de montos un poco más específicos, hablaríamos de uno 180.000-230.000 millones de dólares en valor de 1914, y el de los daños causados por las destrucciones, en alrededor de 150.000 millones de dólares. Las devastaciones (edificios, campos, minas, ganado, puentes, ferrocarriles, fábricas, maquinaria, carreteras, barcos) fueron incalculables, sobre todo en las zonas más directamente afectadas por los combates, no referimos al norte de Francia, Bélgica, la Europa del este y la región fronteriza entre Italia y Austria. Por ejemplo en Francia quedaron destruidos unos 5.000 kilómetros de vías férreas y unos 300.000 edificios. La guerra, además, había afectado a toda la economía mundial. El comercio internacional y las inversiones en el exterior de los principales países europeos quedaron prácticamente interrumpidos entre 1914 y 1918. Con esto Estados Unidos y Japón pudieron aprovecharse de las desventajas de Gran Bretaña, Francia y Alemania para tomar control de los mercados. La marina mercante estadounidense creció inmensamente. Londres vio como poco a poco su posición de centro financiero huía a Nueva York y Suiza. Por esto mismo en muchos países neutrales, ( países iberoamericanos, España, Holanda; los países escandinavos y Suiza), la substitución de importaciones dio lugar a procesos más o menos consistentes de expansión (o reconversión) industrial. La demanda de materias primas y alimentos (trigo, azúcar, caucho, madera, café, maíz, aceite, etc.) impulsó la producción agrícola de los países centro y sudamericanos, asiáticos, africanos e incluso de Estados Unidos. Los países que se encontraban en guerra tuvieron que frente a un doble problema, al aumento gigantesco de los gastos militares y a la necesidad de controlar y regular la propia economía nacional para su transformación para la guerra (fabricación de armamento y munición, y de todo tipo de material de campaña: alambradas, vehículos, alimentos, combustibles, medicinas, vendajes, uniformes, calzado, prendas de abrigo, herramientas, etc.). Por una parte, las economías europeas habían recurrido a préstamos cuantiosos y a otras formas de financiación. Estados Unidos pasó a ser el principal acreedor del mundo, además, los gobiernos impusieron desde 1914 fuertes controles sobre sus respectivas economías.


    En Gran Bretaña, el gobierno nacionalizó temporalmente ferrocarriles, minas de


    carbón y marina mercante. El ministro de Armamento, Lloyd George, en 1916 puso en marcha 73 factorías para la producción de municiones, incorporando en ellas a miles de mujeres. Como jefe del gobierno desde diciembre de 1916, el mismo Lloyd George creó un gabinete de guerra, los ministerios de Trabajo, Alimentación, Navegación y Pensiones y un Departamento para la Producción de Alimentos. En 1918, su gobierno impuso


    el racionamiento del consumo de carne, azúcar, mantequilla y huevos, nacionalizó las fábricas de harina y se apropió de


    unos 5 millones de hectáreas de tierras no cultivadas. El presupuesto británico de gastos pasó de unos 200 millones de libras en 1913 a 2.579 millones en 1918.


    En Alemania, la decisión de llegar hacia una economía de guerra planificada había sido aún más estudiada, y comenzó casi desde que se inició la guerra. Primero, porque los militares temieron que los recursos propios pudieran no ser suficientes en caso de una guerra prolongada; y también, porque lo impuso la misma necesidad de resistir ante el bloqueo británico. El modelo fue el Departamento de Materias Primas creado en agosto de 1914 dentro del Ministerio de la Guerra, bajo la responsabilidad del director de la empresa eléctrica AEG, Walther Rathenau (1867-1922), miembro además de una prestigiosa familia de industriales judíos: todas las minas y factorías del país fueron integradas en varias "compañías de industrias de guerra" que, aun dirigidas por los propios industriales, pasaron a trabajar en exclusividad para el Estado mediante contratos especiales y de acuerdo con los objetivos de producción señalados por el gobierno. Éste fijó precios máximos para alimentos y vestidos. En enero de 1915, decretó el racionamiento del pan y posteriormente el de todos los alimentos, finalmente integró toda la producción agraria e industrial relacionada con los cereales y la alimentación en una Oficina Imperial que controló y reguló el abastecimiento. El comercio exterior quedó igualmente bajo control del Estado tras la constitución, a finales de 1916, de la Compañía Central de Compras, la compañía comercial más grande del mundo, que se encargó de las exportaciones e importaciones con los países neutrales. El gobierno construyó, además, fábricas propias (como fábricas de nitratos) y estimuló con notable éxito la investigación para la producción sintética de productos esenciales (aluminio, celulosa, caucho, lubricantes, fertilizantes, etc.), previamente elaborados con materias primas de importación. Todos estos cambios tendrían sobre las economías de posguerra un efecto enorme. Todos estos tuvieron que hacer frente no sólo a la reconstrucción, reabsorción de excombatientes y sostenimiento de viudas, huérfanos y mutilados, sino además a fuertes procesos inflacionarios y elevadísimos endeudamientos exteriores. El índice de precios de Gran Bretaña pasó de 100 en 1913 a 229 en 1918 y 351 en 1920; en Francia, de 100 en 1913 a 339 en 1918 y 509 en 1920; en Alemania, a 217 y 1.486, respectivamente, en los mismos años. La inflación fue igualmente alta en Bélgica, Holanda y los países escandinavos, y altísima en Austria, Hungría y en general, en los nuevos países del este de Europa. Italia, también hizo un excepcional esfuerzo en la construcción de armamentos y vehículos. El índice de precios se elevó de 100 en 1913 a 412,9 en 1918; la deuda nacional se multiplicó en el mismo tiempo por cinco. La inflación y la inestabilidad monetaria tuvieron en todas partes el mismo efecto: pérdida del valor adquisitivo de los salarios y hundimiento de rentas fijas y del ahorro. Prácticamente, ningún país pudo recobrar el ritmo de actividad económica anterior a la guerra hasta 1923,sin contar a Alemania, la cual abrumada por el pago de reparaciones, no se pudo reponer hasta después de ese año, a pesar de que la normalización del comercio internacional y la devolución al sector privado y al mercado de industrias y servicios estatalizados durante el conflicto permitieron en algunos países una apreciable recuperación de la producción y del trabajo ya en los años 1919 y 1920, pero que a su vez incidió negativamente en países neutrales como España y como algunos países iberoamericanos que no supieron capitalizar los enormes beneficios que habían obtenido durante la guerra. Reconstrucciones, inflación ,deuda exterior, inestabilidad monetaria, todo esto debido a que la gran mayoría había dejado de utilizar el oro como forma económica, los reajustes económicos, como es el caso de Alemania, Austria, Hungría y Bulgaria, las reparaciones de guerra, configuraron una situación económica internacional excepcionalmente vulnerable. La crisis comenzó a manifestarse en 1920 en Estados Unidos con el aumento de stocks y las caídas de precios, lo que hizo que sus bancos optaran por políticas monetarias extraordinariamente restrictivas para poder sostener la moneda (deflación), y que el gobierno recurriese con el arancel de 1922 a la protección arancelaria para frenar las importaciones. Las repercusiones se harían notar en 1921 en todo el mundo. Excepción hecha de los países sometidos a procesos inflacionistas galopantes o con hiperinflación (Europa central y oriental), todas las economías recurrieron a políticas deflacionistas (encarecimiento del dinero, restablecimiento del patrón oro, reducción del gasto público, equilibrios presupuestarios, reducciones salariales) y a medidas fuertemente proteccionistas para sus respectivas industrias y agriculturas: algunas lo hicieron incluso antes que Estados Unidos. A medio plazo, ello permitió restablecer la estabilidad económica, sobre todo, desde que en 1924 se solucionó el problema hiperinflacionista alemán, y en definitiva se propició así la relativa prosperidad que la economía mundial experimentó entre 1924 y 1929.

    El desempleo y sus consecuencias

    En 1921-23, deflación y proteccionismo provocaron una aguda recesión económica y un fuerte aumento del desempleo. En Gran Bretaña, el paro se elevó del 2,4 por 100 de la población activa en 1920 al 14,8 por 100 en 1921 (unos 2 millones) y prácticamente se mantuvo en porcentajes del 7-10 por 100 a lo largo de toda la década. En Francia, la cifra de cesantes alcanzaba en abril de 1921 el medio millón de trabajadores; en Italia, subía de 388.000 en julio de 1921 a 606.000 en enero de 1922. Consecuencia de todo ello sería la intensa agitación laboral que toda Europa y Estados Unidos conocieron en los años 1919-22, que hizo pensar que el mundo occidental estaba abocado a una situación revolucionaria (a lo que contribuyeron desde luego el ejemplo de la revolución rusa y la creación en toda Europa de partidos comunistas alineados con las posiciones del nuevo régimen soviético). En Estados Unidos, por ejemplo, se habló de "pánico rojo" ante las amplias y muy duras huelgas que sacudieron el sector del acero en los años 1919 y 1920. En Francia, el número de jornadas perdidas en conflictos laborales pasó de 980.000 en 1918 a 15.478.000 en 1919 y a 23.112.000 en 1920. En Italia, de 912.000 en 1918 a 22.325.000 en 1919 y 30.569.000


    en 1920; en Gran Bretaña, de 5.875.000 en 1918 a 34.969.000 en 1919 y 26.568.000 en 1920. El caso fue similar en Alemania, Suecia, Noruega, Holanda y España. Del 5 al 11 de enero de 1919, los espartaquistas (grupo izquierdista, que con otros grupos de extrema izquierda habían formado en diciembre de 1918 el Partido Comunista de Alemania (KPD)) desencadenaron en Berlín una insurrección armada, la llamada semana


    roja, un intento de capitalizar el descontento social y desbordar el proceso democrático iniciado el 10 de


    Noviembre del año anterior, para tomar el poder e implantar un régimen revolucionario basado en los consejos obreros surgidos en las jornadas finales de la guerra. En Munich, el asesinato el día 21 de febrero de 1919 por grupos de la ultraderecha del dirigente de la autoproclamada República de Baviera Kurt Einser provocó, ya en abril, un nuevo estallido revolucionario. En Hungría, comunistas y socialdemócratas derribaron en marzo de 1919 al débil gobierno liberal de Károlyi y, durante cuatro meses y medio, establecieron un Estado comunista, presidido por Bela Kun (1886-1937). En Gran Bretaña, el partido laborista, cuyo programa incluía un amplio abanico de nacionalizaciones (tierra, electricidad, minas, ferrocarriles), emergió en las elecciones de 1918 como el segundo partido del país, con el 22,2 por 100 de los votos. Además, en 1919 y 1920, se registraron graves y violentas

    huelgas de ferroviarios, mineros, metalúrgicos y estibadores de los puertos y hasta de la policía. En septiembre de 1919, por ejemplo, se declaró la huelga nacional de ferroviarios contra las medidas de recortes presupuestarios aprobadas por el gobierno; en octubre y noviembre de 1920, la huelga general minera contra la reprivatización de las minas. En Italia la afiliación a la central sindical socialista (Confederación General del Trabajo, CGL) subió de 250.000 miembros en 1918 a 2 millones en 1920. Huelgas, ocupaciones de fábricas y de tierras y motines urbanos fueron práctica común en 1919 y 1920, llamado por ello el "biennio rosso". Más de 1 millón de obreros fueron a la huelga en 1919 y una cifra aún superior en 1920. Hubo graves conflictos de ferroviarios y trabajadores de correos y telégrafos en enero, abril y septiembre de 1920 y una huelga de diez días en todo Piamonte en abril. En septiembre de 1920, tras romperse las negociaciones salariales para la industria del metal, los trabajadores metalúrgicos, unos 400.000, ocuparon durante cuatro semanas las principales factorías y astilleros del país (Milán, Turín y Génova principalmente). En Francia, hubo graves incidentes en París durante la manifestación del 1 de mayo de 1919; también, en junio, una violenta huelga de metalúrgicos del cinturón rojo de la capital. En 1920, las huelgas se extendieron a los ferrocarriles, las minas, los puertos y la construcción. La CGT, la gran sindical del país, lanzó a partir del 8 de mayo una serie de huelgas coordinadas para preparar una huelga general en solidaridad con los ferroviarios. La amenaza revolucionaria fue menor de lo que se pensó. Francia, por ejemplo, seguía siendo un país agrario y conservador, de pequeños y medianos propietarios de la tierra: en 1939, el 55 por 100 de la población seguía viviendo en localidades de menos de 4.000 habitantes. Las elecciones de noviembre de 1919 supusieron un aplastante triunfo del Bloque nacional republicano. La huelga general de mayo de 1920 antes mencionada terminó el día 28 con la


    total derrota de los sindicatos. La escisión comunista que se consumó en el congreso socialista de Tours de diciembre de 1920 dividió al movimiento obrero y sindical. El nuevo Partido Comunista francés, definido por un extremado dogmatismo ideológico, fue en los años veinte una fuerza marginal; el partido socialista, la vieja SFIO, transformada por León Blum y Paul Faure en un partido democrático que hacía del socialismo un ideal moral


    de justicia social, quedó fuera del gobierno hasta 1936.


    En Alemania, las insurrecciones revolucionarias de Berlín y Munich de 1919 que dejaron un balance de varios miles de muertos, entre ellos Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht, asesinados en Berlín por grupos


    paramilitares sólo sirvieron para echar al gobierno de Ebert en brazos del antiguo ejército imperial, lo que iba a condicionar todo el futuro de la nueva República alemana. La línea insurreccional fue un grave error. Los espartaquistas sólo tenían el apoyo de una minoría de trabajadores. La mayoría de los sindicatos apoyó de forma explícita al gobierno. Las elecciones de 19 de enero de 1919, celebradas días después de la "semana roja" berlinesa, indicaron claramente que, pese a la crisis social, Alemania era un país políticamente moderado. Los social-demócratas (SPD) de Ebert, Scheidemann y Noske (ministro del Interior y responsable del aplastamiento de los conatos insurreccionales) lograron 165 escaños y el 37,9 por 100 de los votos; el partido demócrata de Walther Rathenau, un partido de centro-izquierda, 75 y 18,6 respectivamente. El partido más cercano a la extrema izquierda, el socialista independiente (USPD), logró sólo 22 diputados y el 7,8 por 100 de los votos, menos incluso que el principal partido de la derecha, el partido nacional-alemán. La revolución húngara fue abortada en agosto de 1919 por las fuerzas contrarrevolucionarias del almirante Horty apoyadas por unidades del Ejército rumano. Pero apenas hubo resistencia: la socialización de la tierra decretada por el gobierno revolucionario de Bela Kun había provocado una fuerte oposición en las zonas rurales, tradicionalmente conservadoras. En Italia, las ocupaciones de fábricas del verano de 1920


    fueron en realidad, contra lo que pudo pensarse, una especie de anti-climax revolucionario. El jefe del Gobierno, una vez más Giolitti, ni siquiera interrumpió sus vacaciones: solucionó el problema ofreciendo a los trabajadores aumentos salariales y el reconocimiento del poder sindical en las fábricas, medida que, además, ni siquiera llegó a ser aprobada por el Parlamento. Los trabajadores pusieron fin pacíficamente a


    sus acciones; el movimiento terminó con la decepción de las expectativas revolucionarias y entre agrias recriminaciones entre sus líderes. Lamentablemente después de todos estos esfuerzos por tratar de ser escuchados poco a poco sus esfuerzos cada vez eran mas en envano


    ya que fueron quedando solos sin soporte,

    lo que produjo que los políticos tomaran el control nuevamente. Con estos las huelgas se


    detuvieron de una manera muy drástica. La crisis de 1921 puso a todas las organizaciones obreras europeas a la defensiva. Para defender el empleo, los sindicatos tuvieron que aceptar fuertes reducciones salariales prácticamente en todas partes y seguir políticas de negociación y entendimiento con los empresarios. En Gran Bretaña, las huelgas bajaron de un total de 1.607 en 1920 a 763 en 1921 y 576 en 1922; la afiliación a la TUC, la confederación de sindicatos, que había alcanzado los 8.348.000 miembros en 1920, se redujo a 5.625.000 en 1922. En Italia, sólo en el primer trimestre de 1921 el número de huelguistas y de jornadas de trabajo perdidas por huelgas disminuyó en casi un 80 por 100 respecto al año anterior. La afiliación a la CGT francesa bajó de 2 millones (1920) a 600.000 (1922). Con todo, las consecuencias económicas de la guerra y la agitación laboral de la posguerra transformaron la política y aun la naturaleza del Estado. La situación provocó, de una parte, un reforzamiento notabilísimo de la responsabilidad económica de los poderes públicos; de otra, sensibilizó a gobiernos y sociedad en general en torno a los problemas sociales. A partir de la I Guerra Mundial los gobiernos asumirían la responsabilidad de la prosperidad económica, del empleo y de la seguridad social. La jornada laboral de 8 horas fue acordada en numerosísimos países en 1919. En la conferencia de París que puso fin a la guerra, se acordó la creación de la Organización Internacional del Trabajo, como una especie de asamblea internacional de los sindicatos que fuese elaborando la legislación social que habrían de aprobar los respectivos gobiernos.

    LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

    Quizá mucha se pregunta el porque del inicio de una nueva guerra. Mediante el tiempo se ha tratado de resolver este enigma. Si bien la Primera Guerra Mundial fue una etapa que el hombre mismo creó, se trató de mejorar este error, pero lamentablemente, la Primera Guerra Mundial fue solo el comienzo de muchos acontecimientos que se produjeron durante todo el siglo XX, se podría decir que fue la gota que rebalsó el baso. Las consecuencias de la primera guerra, fueron catastróficas trayendo huelgas, hambre y desesperación. Al mismo tiempo también produjo la asociación de diferentes países para la conveniencia política y económica de cada uno de estos países. Tomamos como ejemplo Francia e Inglaterra; Alemania e Italia, esta última fue también la unión por pensamientos similares y además del castigo económico que se le había producido a Italia por la guerra de Abisinia, en donde fue severamente castigada y esto produjo su acercamiento a su “amistad”, Alemania.

    Alemania a pesar de haber sufrido en todo aspecto durante la guerra anterior, con el paso de los años y décadas fue recuperando poco a poco sus fuerzas y su poderío militar fue creciendo. Al mando de Hitler, Alemania invade Polonia, lo que produce que Francia e Inglaterra le declaren la guerra a Alemania ya que estos habían hecho un pacto de unión con Polonia, con esto comienza lo que se denominaría la Segunda Guerra Mundial.

    El esfuerzo económico y de producción

    El economista Adam Smith había escrito que en otros tiempos hubiera podido suceder que pueblos bárbaros se impusieran por la fuerza a pueblos civilizados, pero eso era ya imposible en el mundo moderno. Esta frase tuvo su aplicación a la guerra mundial: antes de ella (y también en su transcurso) todos los beligerantes se dieron cuenta de que el resultado de la misma dependía en un elevadísimo porcentaje de su capacidad productiva. A fin de cuentas, la "Guerra relámpago", estrategia fundamental de Alemania, se basaba en la necesidad de obtener un triunfo rápido ante la superioridad material adversaria. En los años precedentes, Hitler había conseguido multiplicar su poder presionando a países débiles, pero ahora, a la altura de 1939, debía obtener una victoria rápida que le permitiera el acceso a las materias primas de las que carecía. En este sentido, el Eje era una alianza algo extraña, ya que tenía quizá bastante poderío bélico, pero le faltaba algo que no se podía dejar de lado el que era los suministros. Italia sólo podía proporcionar alimentos, y en el momento de estallar la guerra apenas si disponía de petróleo para un mes. La debilidad japonesa también era manifiesta: dos tercios de su petróleo procedía nada menos que de su adversario principal, Estados Unidos, y tenía problemas graves para mantener el nivel alimenticio de su propia población. Los aliados estaban en mucha mejor situación a medio plazo. Podían confiar en que su mayor capacidad tecnológica, con la que sólo Alemania era capaz de competir, acabara imponiéndose y tenían la seguridad de que su volumen productivo, reconvertido hacia la guerra, acabaría dándoles la victoria. A este respecto, conviene recalcar la importancia decisiva de los Estados Unidos, como "arsenal de la democracia" primero y como beligerante después. En cualquier materia estratégica superaban holgadamente en producción a todas las demás naciones en guerra y solamente carecían de una materia prima fundamental: el caucho. Cada día que la guerra transcurría, por tanto, aumentaban las esperanzas bélicas de los aliados y disminuían las del Eje. En el año 1941 la producción de los dos bloques era relativamente semejante, pero en 1944 los aliados triplicaban a su adversario. Aunque los aliados estaban en mayor ventaja económicamente, eso no quiere decir que los enemigos no tengan algún plan de apoyo. Si no ponemos a ver la forma en que cada país se preocupó por aumentar su cantidad bélica, debemos decir entonces que, fueron variadas. Hablemos de Alemania y Japón. Las victorias iniciales de estos dos países contribuyeron a explicar que la movilización de los recursos económicos fuera tardía e insuficiente. En Alemania, los dirigentes políticos no estuvieron dispuestos a imponer grandes sacrificios a la población, por lo que mantuvieron el nivel de consumo previo y en plena guerra el porcentaje de la producción dedicada a fines estrictamente bélicos siguió siendo relativamente reducida durante bastante tiempo: en 1941, sólo se dedicaba el 16% mientras que en 1944 llegó al 40%. El momento del cambio llegó en 1943, a partir de las primeras derrotas ante la Unión Soviética. La economía alemana mantuvo un régimen mixto, en el que los intereses privados y los del Estado nazi se involucraban de forma íntima a partir de su sumisión a las directivas del Führer. Los responsables del aparato productivo, Todt y Speer, sucesivamente, obtuvieron unos resultados muy aceptables de la explotación de los recursos propios y de los países vencidos hasta que la superioridad aliada se hizo abrumadora. La calidad de la producción bélica alemana fue siempre notable, pero no ha de darse por supuesto que siempre estuviera por delante de la de otros países; en cambio, las armas secretas resultan ser el mejor exponente de su capacidad técnica. A pesar de esa superioridad técnica, la Alemania nazi practicó un sistema de puro y simple expolio de los países derrotados y ocupados. Francia, por ejemplo, debió hacerse cargo de los gastos de la ocupación pagando cantidades muy importantes, con una cotización del marco netamente favorable a los alemanes. Se ha calculado que entre la mitad y el 60% del presupuesto francés estaba dedicado a ese propósito, con una tendencia creciente a medida que fue pasando el tiempo. En otros países, los gastos de ocupación representaron porcentualmente cantidades inferiores. La explotación de los vencidos con la mano de obra, tuvo consecuencias graves, ya que el saqueo significaba ausencia posterior de incentivos económicos. Así, la producción agrícola francesa disminuyó en una quinta parte. En el momento de máximo esplendor de la potencia del Reich, en el Viejo Continente todos los países, incluidos los neutrales, fueron obligados a desempeñar un papel para satisfacer las necesidades de Hitler. Como consecuencia de ello, la producción húngara de petróleo se multiplicó por veinte y en Noruega se planeó una importante industria de aluminio en beneficio de Alemania. Por otra parte, la economía sueca y la suiza, involucradas con Alemania, dedicaron a esta sus recursos. Con Turquía, Alemania firmó un acuerdo secreto para conseguir que la aprovisionara de cromo. Tras el aplastamiento de Polonia, el Reich obtuvo un millón de toneladas anuales de petróleo soviético e importantes cantidades de manganeso y cromo de la misma procedencia. Cobrando la deuda que Franco contrajo con Alemania durante la Guerra Civil española, Berlín obtuvo de España materias primas alimenticias y minerales. En la fase final de la guerra, tanto allí como en Portugal debió competir con precios de libre mercado para la obtención de un importante mineral de interés estratégico, el wolframio, que vio multiplicar sus precios por cinco. En cuanto a Japón, estaba económicamente mucho más vulnerable, debido a la guerra con China. Sus sesenta millones de habitantes no podían ser alimentados con los recursos del archipiélago. En cuanto al resto de las materias primas, la ocupación de Filipinas, las colonias holandesas e Indochina podía haber supuesto la solución para la industria japonesa; ése había sido el motivo de la expansión imperialista nipona. Sin embargo, a partir de 1943 la acción de los submarinos y la Aviación norteamericanos reduciría de forma considerable la relación comercial con la llamada "Área de Coprosperidad". Al final de la guerra, Japón no conservaba más allá de una quinta o sexta parte de su Flota mercante. En el caso de los aliados anglosajones, el esfuerzo productivo, realizado de forma voluntaria, impuso cambios en la forma de dirigir la política económica y obligó a sacrificios muy importantes, pero trajo como consecuencia un importante incremento en la producción. Gran Bretaña fue quien resistió, inicialmente en solitario, al III Reich a base de austeridad y sacrificios. La intervención del Estado se hizo a través de hombres de empresa, como Beaverbrook, y supuso a la vez un perfeccionamiento de los métodos estadísticos y una multiplicación de la burocracia el número de empleados en el Ministerio de Abastecimientos se multiplicó por diez durante los años de la guerra. Los problemas alimenticios pudieron ser paliados gracias al incremento en el área cultivada y se impusieron políticas corporativistas, de las que fue principal artífice Bevin, el líder laborista. Al mismo tiempo, algunos países del Imperio incrementaron de modo muy considerable su productividad industrial como Canadá o agrícola tales como Nueva Zelanda. Sin embargo, el incremento de la producción norteamericana resultó muy superior al del Imperio británico. También en este caso hay que hacer mención de los sacrificios de la población, sobre todo en los horarios de trabajo, porque también los salarios se incrementaron. Lo más relevante respecto del esfuerzo bélico norteamericano fue el incremento en el volumen total de producción, que llegó a ser de un 15% anual. Al final de la guerra, los Estados Unidos, que representaban antes de ella el 60% de la producción mundial, habían llegado a los dos tercios. Los norteamericanos produjeron durante la guerra, a pesar de haber entrado en ella tardíamente, 300.000 aviones y 87.000 carros. Para que se tenga idea de lo que esas cifras significan, baste decir que la Alemania que pareció dominar el mundo fabricó sólo un tercio de los aviones y la mitad de los carros que produjeron los norteamericanos. La URSS fabricó 136.000 aviones y 102.000 carros, quedando, por tanto, más cercana a los Estados Unidos que Alemania. En este caso, sin embargo, los sacrificios fueron mucho mayores, porque estas cifras de producción se lograron en un momento en que la mitad del país y de los recursos estaba en manos del enemigo. La renta nacional soviética no sólo no creció durante el período bélico, sino que se redujo como consecuencia de las destrucciones: el índice 100 de antes de la guerra era tan sólo 88 en 1945. Se ha llegado a decir que los salarios reales quedaron reducidos al final de la guerra a tan sólo menos de la mitad de antes de ella. Nada mide mejor el nivel de esfuerzo y padecimiento del pueblo soviético que esa especie de "segunda revolución" experimentada como consecuencia del transporte masivo de la industria hacia el Este, en especial a los Urales. Pero otro segmento de la población mundial estaba destinado a ser destinatario aún de mayores padecimientos aun durante estos años.

    LA GUERRA FRÍA

    Después de la Segunda Guerra Mundial se comenzó a reconstruir poco a poco cada nación política, social y económicamente. Claro está que no hay que dejar de lado a las grandes potencias, las cuales aunque ya había acabado la guerra, estos todavía estaban en una supuesta guerra, una guerra económica y territorial. Si bien Alemania había sido derrotada, las potencias victoriosas querían obtener parte de este territorio para poder utilizarlo a su beneficio. Es así como Alemania queda divida en dos bloques, uno era compartido por Inglaterra, Estados Unidos y Francia, y el otro le correspondía a la Unión Soviética (URRS), la cual dividió a Berlín en Berlín Oriente y Berlín Occidente. Debido a que Estados Unidos y la Unión Soviética eran en ese entonces dos potencias bastante poderosas, las cuales tenían una cierta equiparación en todo aspecto, también tenían diferentes pensamientos, los que poco a poco los comenzó a separar, hasta llegar al punto en que se pensaba en que posiblemente podría iniciarse una guerra atómica; debemos recordar que después de las bombas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki por parte de Estados Unidos, posteriormente la Unión Soviética comenzó a experimentar hasta conseguir la creación de su propia bomba atómica. Afortunadamente no se llegó a una catástrofe como la Segunda o Primera Guerras Mundiales, pero lamentablemente si hubo conflictos entre algunos países lo que produjo alrededor de 21 millones de muertos hasta fines de 1991. Algunas personas como el intelectual Raymond Aron(1)lo titulaba con sus artículos “El fin de las ilusiones” y “El gran cisma”. A mediados del siglo XIX Tocquesville ya había pronosticado algo similar en cuanto estas dos potencias, pero no se imaginaría de que forma habría realmente de suceder.

    La retórica generada por los políticos (Churchill y Truman), tendía a confundir a la gente, pero también galvanizó a quienes de forma espontánea no hubieran percibido la situación real existente en el panorama internacional. Más importantes que ella misma fueron las interpretaciones que se dieron en Occidente al comportamiento de la URSS. Fue el diplomático norteamericano Goerge Kennan, quien, desde Moscú, en un telegrama enviado en 1947, pudo discernir sobre la conducta de los soviéticos, producto a la vez del celo ideo lógico y del tradicional expansionismo ruso. Los Estados Unidos, al marge de cualquier planteamiento ideológico, habían sido siempre en el pasado una nación interesada en mantener buenas relaciones con sus vecinos, de cara a unas pacíficas relaciones comerciales, mientras que los rusos habían mantenido tradicionalmente unas pésimas relaciones con los países que les rodeaban. Ahora, dado el régimen bajo en el que vivían, había que pensar que necesariamente se servirían de la diabólica habilidad de Stalin. Recordemos que Stalin es considerado como una de las personas más sangrientas del s. XX. Mantendrían un absoluto desprecio por la verdad objetiva. Lo que Kennan previó fue una lucha ardua y duradera para la que aconsejó una política de vigilancia, firmeza y paciencia. No había que esperar para descubrir en los soviéticos una comunidad de objetivos; no cabría aceptar compadrazgo alguno, ni temer enfrentamientos, ni tampoco hacer gestos excesivos. Era mejor, mantenerlos al margen. Gracias a ella, llegaría el momento en que se mostraría la debilidad y la capacidad de división del comunismo. Lo paradójico de la "contención"(así se le denominó a la forma en que se trató este problema) es que fue una política aceptada por todos y, sin embargo, se entendió lo contrario de lo que se trataba de explicar.

    Kennan insistió de forma especial en que se utilizara el arma económica y en que la disuasión militar fuera mínima y especialmente significativa tan sólo en los lugares decisivos.

    Durante la Guerra Fría para evitar situaciones bélicas de grandes proporciones, se crea la OTAN(Organización del Tratado del Atlántico Norte). Aunque esta organización ha ayuda en gran consideración en la detención de algunos movimientos bélicos sin tener que llegar a utilizar las armas, en otras ocasiones si ha debido de utilizarlas como en la Guerra de Corea, la cual comienza cuando Corea del Norte ataca a Corea del Sur, esto es debido a tos el problema del comunismo que se vivía en Corea en aquellos tiempos.

    Durante toda la Guerra Fría la gente podía sentir ese temor que se siente cuanto algo está a punto de suceder, pero no se sabe cuando ni con que, hubo cantidad de protestas durante este período en donde la gente reclamaba por sus derechos, batallas por tener pensamientos ideológicos distinto, en los cuales debía intervenir la OTAN, y otras en las que dejaba de lado estas batallas, para preocuparse de cosas más importantes. Recordemos que aunque la OTAN estaba dirigida por diversos países. Hay que decir que los más importantes era los Estados Unidos y la URRS, después vendría Inglaterra, Francia, y así sucesivamente.

    Existía mucha competencia entre la URSS y los Estados Unidos debido a que cada uno de ellos tenía u poderío inmenso, muchas veces uno se plantea el como nunca llegaron al enfrentamiento total, porque hay que ser realistas, aunque no se diga fue inevitable algún pequeño enfrentamiento o alguna muerte en secreto por parte de alguno de los bandos. Es cosa de señalar que cada uno mantenía a espías para descifrar cuales podrían ser los movimientos del otro.

    Durante los 15 años que van desde 1945 a 1960, las potencias europeas liquidaron casi completamente sus imperios coloniales. La mayoría de esas colonias habían sido creadas en tan solo década y media en los finales del siglo XIX, y así como fue rápida su creación así de rápida fue su extinción. Ya hacia fines de los ´60 la gran mayoría de las colonias antiguas de Asia y África eran independientes y orto grupo ya tenía planificada su independencia. Ya en la década de los ´60 era casi imposible pensar el que algún día estas colonias volverían a ser dependientes.

    Aunque los europeos habían perdido varios territorios en Asia, les que da el Golfo Pérsico, el cual les proporcionaba el petróleo a Gran Bretaña. Ya en la década de los ´60 el petróleo era una fuente de comercio muy importante, pero la que poco a poco iba decayendo, ya que los mismos dueños de estos territorios comenzaban a dar indicios de independencia lo que a Gran Bretaña no le convenía, ya que su poderío se vería realmente dañado.

    LA CULTURA EN LA POSGUERRA

    En Alemania, al mismo tiempo que se empezaba a producir una recuperación económica y se plantaban las bases de un nuevo sistema político tuvo lugar también una reconstrucción de la vida cultural. En 1947 se formó el grupo que se llamó “generación escéptica” en el que se encontraban figuras litararias tales como: Böll, Enzensberger o Grass y Handke. Tras la muerte de Thomas Mann esta nueva generación criticó con frecuencia una Alemania demasiado provinciana, despreocupada de los males de los cuales su país había sido culpable en el pasado. Todos estos escritores tuvieron una profunda preocupación social aunque muy variada en su significación. Böll, se especificó más en el catolicismo progresista a un cierto anarquismo y Grass colaboró con el SPD. Por su parte, el filósofo Karl Jaspers abordó el problema crucial de la responsabilidad moral ante la ocupación del poder por los nazis. Para él resultaba necesaria una purificación colectiva para distanciarse de un Estado esencialmente criminal como aquel bajo el que habían vivido los alemanes. En un libro posterior, publicado en 1966, transmitió la impresión, ciertamente incorrecta de que la República Federal no era otra cosa que la prolongación del Tercer Reich. Por su parte el historiador Fischer publicó Los fines de guerra de la Alemania imperial en 1961 criticando la voluntad expansiva de su país en 1914 como si ésta fuera inherente a la esencia misma de Alemania. También en esta época la cultura italiana, amenazada como la de tantos otros países por un proceso de homogeneización creciente, tuvo un último baluarte de identidad en el neorrealismo. Sin duda, este ambiente cultural, más que escuela, que tuvo su expresión tanto en la cinematografía como en la literatura e incluso en la pintura, debe relacionarse con experiencias pasadas. No se puede decir de él que obedeciera a ningún registro ideológico específico pero resultó coincidente con una influencia muy destacada del marxismo en el mundo intelectual italiano de la posguerra, fundamentalmente a través de Gramci. Sólo a partir de los años sesenta y mucho más definitivamente en los setenta se produjo un cambio tendente a favorecer una innovación vanguardista. Algo parecido puede decirse del conjunto de la creatividad cultural en todos los países del ámbito occidental. En la literatura británica también la experiencia del pasado inmediato se traslució en la elección de las temáticas. Así se comprueba con sólo tomar el caso de Graham Greene quien en The End of the Affair (1951) evocó los bombardeos de Londres, en El americano impasible (1955) hizo aparecer la guerra fría y The Heart of the Matter (1948) aludió a la desaparición del colonialismo. Waugh en Oficiales y caballeros (1955) hizo un dibujo crítico de un mundo destinado a desaparecer. Look back in anger de John Osborne (1956) ofreció también numerosas referencias al pasado desde la óptica de un joven inconformista respecto a la sociedad vigente. El teatro del absurdo que tanta influencia tuvo en Gran Bretaña y que supuso una ruptura formal de primera importancia fue expresión de angustia pero también de crítica ,también en otras latitudes ofreció una válvula de escape ante el poder totalitario. Pero donde la relación entre la creación cultural y la experiencia de la vida pasada y presente fue más directa e inmediata fue en Francia. En ella siempre había existido una tradición de estrecha conexión entre el escritor y la vida pública. En 1947 se le concedió el Premio Nobel a Gide, que ya había dejado de ser guía de la conciencia colectiva. Sartre le sucedió e hizo del "compromiso" un elemento central de su creación literaria y filosófica. No había sido el héroe de la Resistencia como pretendió luego ni tampoco lo fue Simone de Beauvoir, su compañera, pero había obtenido sus primeros éxitos literarios en la guerra y desde 1945 dispuso de Les temps modernes, una revista, como portavoz de su pensamiento. Su ausencia de vanidad y disponibilidad para tantas causas y su condición de un hombre-orquesta que se dedicaba a la literatura y el teatro, escribía filosofía y también artículos políticos de periódico le otorgaron unas condiciones para el liderazgo incomparables. Podía pretender ser muchos personajes a la vez. A su lado Camus, que había participado más y antes en la Resistencia, parecía exclusivamente un escritor y periodista. Su idea de que había que hacer posible la justicia y la libertad al mismo tiempo, su repudio de las revoluciones definitivas, su prevención con respecto a los comunistas y su visión de la democracia como ejercicio de la modestia, resultan hoy muy vigentes pero eran minoritarias en el mundo intelectual francés de la posguerra. En él hubo un claro predominio de los comunistas y de los católicos progresistas.. A menudo, el intelectual comunista repartió patentes de ortodoxia, Garaudy, pintaba el existencialismo como una enfermedad. En el mundo católico la revista Esprit, inspirada por Mounier, se declaró revolucionaria. El comunismo le parecía un modo de ruptura con respecto a la burguesía y el capitalismo y, por lo tanto, podía ser un aliado con el que había que comportarse como un compañero de viaje, aunque siempre vigilante ante posibles desviaciones. La posición liberal identificada con Raymond Aron era, en cambio, muy minoritaria. Chocó con el tiempo de la posguerra porque consideraba inaceptable tratar de combatir a los fascistas y no hacer lo propio con los comunistas. Para Aron el comunismo era una religión secular y esperando de la revolución una fase nueva de la Historia. Estos tres campos apenas si experimentaron una evolución sustancial hasta bien entrados los años sesenta pero en cambio, presenciaron muchos matices que disminuyeron el peso relativo del comunismo. El cisma de Tito constituyó la primera fase de un progresivo distanciamiento del mundo intelectual respecto a él por más que Garaudy apoyaba a Tito. Con el paso del tiempo, tanto Les Temps modernes como Esprit dejaron de mostrar indulgencia respecto al comunismo pero, al mismo tiempo, expresaron una negativa radical a pactar con sus adversarios. Desde 1950 el mundo del liberalismo intelectual contó con una organización, el Congreso por la Libertad de la Cultura, en el que colaboraron Mauriac, Blum, Gide, Camus, Duhamel, Aron... Su órgano principal fue la revista Preuves pero hubo otras en el mundo anglosajón, como Encounter. Ambas recibieron financiación norteamericana como Les Lettres françaises la tuvo soviética, muy en el espíritu de la guerra fría. Muy pronto la polaridad en la vida cultural francesa se centró en Sartre y Aron. El primero se convirtió en un prototípico ,”compañero de viaje" e incluso aseguró que un anticomunista era un perro. El Partido Comunista tenía, para él, el monopolio de la conciencia histórica; a diferencia de Camus, no quiso aceptar la existencia de los campos de concentración soviéticos o la justificó. Las críticas que su revista hizo a los comunistas fueron sólo sobre cuestiones de detalle. Por su parte, Aron publicó L'Opium des intellectuels en 1955 dotando al anticomunismo de una legitimidad intelectual: en ese libro no hizo otra cosa que desarrollar su tesis acerca del comunismo como una religión secular. Fueron cada vez más, desde mediados de los cincuenta que aparecieron los primeros indicios de una nueva izquierda al margen de los comunistas. Sin duda, el caso de Francia ejemplifica de forma excelente la relación entre cultura literaria y política; en ningún otro país fue tan estrecha hasta el punto de que bien puede decirse que fue tomada como ejemplo en otras latitudes. En las artes plásticas, en cambio, la capital mundial dejó de ser París para desempeñar ese papel Nueva York de donde, a diferencia de lo que sucedía con anterioridad, procedieron gran parte de las novedades. Sin duda, la tradición europea o, mejor dicho la latina, de escritores empeñados en ejercer un liderazgo moral sobre la sociedad contribuye a explicarlo. En la obra de grandes artistas plásticos de la posguerra también el recuerdo de la Segunda Guerra Mundial jugó un papel importante; Moore, que ganó el Premio de la Bienal de Venecia en 1948, dibujó las masas humanas a cubierto de los bombardeos nazis en el metro londinense y Picasso evocó los campos de concentración en El matadero. Tres rasgos permiten enmarcar, desde el punto de vista histórico, el desarrollo de las artes plásticas a partir de 1945. En primer lugar, la difusión de un arte hasta el momento poco comprendido. En segundo lugar, el traslado del centro de gravedad y de innovación a Nueva York, donde existía un ambiente propicio pero donde, sobre todo, se refugiaron buena parte de los artistas europeos durante los años de la guerra o coleccionistas importantes mostraron sus colecciones en los años cuarenta. París conservó buena parte de su prestigio como capital del arte innovador. En cierto sentido, puede decirse que Nueva York prosiguió la labor vanguardista de París.. Quizá los movimientos más característicos fueron el informalismo parisino y el expresionismo abstracto norteamericano. El informalismo o arte otro, en la definición que de él hizo Michel Tapié en 1951, no negó la forma sino el papel que se le suele conceder de forma tradicional. La hacía nacer del azar o la improvisación, se fundamentaba en el ideario del existencialismo y tuvo una localización europea, principalmente parisina. El informalismo también tuvo su representación en Italia con las telas de saco de Burri. Una de las subtendencias del informalismo fue el espacialismo de Fontana que quería incorporar una tercera dimensión real a los cuadros mediante agujeros y rajas.

    Si nos detenemos un momento en este tema y nos colocamos a analizar todas estas obras, decimos que todos estos escultores, pintores, escritores, actores, etc., trataban de expresar sus sentimientos de amarguras, rabias, penas, dolores, y por que no, amores, que traian las consecuencias de la guerra fría.

    En 1989 cae el Muro de Berlín, ya que la Unión Soviética no es capaz de seguir compitiendo con Estados Unidos y va perdiendo fuerzas, un golpe fuerte fue la denominada Carrera Espacial en donde la Unión Soviética iba en ventaja, pero Estados Unidos la sobre pasó cuando Neil Amstrom tocó por primera vez la Luna con sus pies, lo cual debilitó de manera importante a la Unión Soviética, entonces los berlineses se percataron de que ya no tenían obstáculos para poder derribar el muro de Berlín.

    LA REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA

    A medida que pasaba el tiempo, durante el siglo XX ocurrieron una serie de succesos los cuales marcaron notoriamente el transcurso de la vida del hombre de este siglo(XX), y también el del hombre que surgió y surgirá en años posteriores. A lo que nos referimos es con respecto a la revolución de la tecnología.

    Es preciso remontarse a tiempos antiguos en donde la tecnología era bastante atrasada, pero existía.

    Si bien la Edad Media se conoce como la época oscura, es por que durante este tiempo ocurrieron grandes batallas, ya sea para obtener el poderío más grande o la poder obtener la independencia de una región, pueblo, o país. Por esto decimos que al estar en constantes batallas el hombre tenía muy claro que no solo le bastaba la superioridad numérica, sino también al armamento con que se peleaba. El hombre, se caracteriza por ser el animal más inteligente hasta el momento conocido, y es aquí en donde se pone aprueba, en donde su capacidad creativa bélica se le ponía a prueba. Muchas ideas surgían y así se obtenían armas cada vez más poderosas las cuales producían gran daño al enemigo. Con esto el hombre comienza a poner aprueba sus habilidades y poco a poco comienza a surgir más rápidamente hasta llegar a lo que es hoy en día.

    Así como ha surgido con la tecnología esto también ha afectado personalmente a las personas, debido al brusco y fuerte cambio que la tecnología ha producido en cada uno de nosotros.

    Aunque estamos acostumbrados a tener una tecnología avanzada como la actual, esto ha hecho cambiar nuestra forma de ser, al ser mucho más sedentarios que a principios de los años XX. Muchas veces preferimos el ver un programa de televisión, que el tener la posibilidad de salir a un día de campo con la familia.

    LAS MUJERES Y EL TRABAJO

    Si bien las mujeres hace muy poco han sido tomadas en cuenta, específicamente durante el s. XX, y poco a poco han surgido frente al rechazo quizá de la sociedad, pero más que eso es el rechazo del hombre, definámoslo como el machismo, lo cual ha hecho que la mujer haya sido vista de una manera no utilitaria para el trabajo que no sea doméstico. Claro está que esto cambió drásticamente durante los períodos de las dos grandes guerras, en las cuales al faltar hombres para el trabajo de construcciones de armamento bélico, creación de vestimenta, etc.; la mujer fue la única que pudo tomar su trabajo e incluso mejorarlo. Posteriormente, dejando ya estas dos catastróficas guerras, dirijámonos a décadas más avanzadas.

    Decíamos que la mujer fue muy útil en momentos cruciales como lo fue en el caso de las guerras, pero después de esto se volvió a lo mismo de que la mujer debía estar en casa (labores domésticas), pero la mujer ya había dado un paso más y este paso produjo su avance.

    Después de la guerra la mujer volvió al trabajo ya que de todas maneras faltaba gente en fábricas, debido a la muerte masiva en toda Europa ocasionada por la guerra. Ya que lo que más se necesitaba durante ese período eran telas, alimentos, elementos que la dueña de casa constantemente ocupaba y incluso hacía ella misma, se le hizo mucho menos pesado el trabajo, ya que se manejaba mucho mejor. Con esto, la mujer comenzó una nueva etapa en su lucha por su valoración y respeto.

    Ya en la década de los ´60 y ´70, la mujer era un elemento esencial para el comercio y productividad en todo el mundo. Si bien es claro la mujer comenzó de muy abajo por lo que sabía desarrollarse en cualquier aspecto en comparación con el hombre. Ya en los años ´80 y ´90 la mujer se desempeña en todo el ámbito humanista, científico y biológico, incluso comienza con pequeñas mini-empresas, con esto comienza un movimiento autárquico y capitalista.

    CRISIS SOCIAL DE LOS 80

    Durante la década de los ´80 ocurría un período de cesantía notable el cual era producido en gran cantidad por la tecnología que se encontraba en aquella época, la cual reemplazaba notoriamente el trabajo del hombre por el de un máquina. Esto se debió a que si el hombre era capaz de armar un auto en una semana los robot computarizados podían crear hasta 10 autos por día, es más o menos un escala de diferencia.

    Para algunos tal es el caso de Dahrendorf(1), quien se había referido en profundidad al conflicto social, ahora se trata de comprender y explicar el conflicto después de las clases sociales. Para entender esto nos dirigimos hacia Occidente, para referirnos a la estanflación.

    Es difícil entender el como una máquina creada por el hombre, es capaz de superarlo. La gente no sabía que hacer al estar varados y sin empleos, existía una gran competencia entre la grande y mediana empresa ya que todas estas trabajaban a un ritmo bastante similar.

    Los economistas coinciden en líneas generales en que los países desarrollados entre 1870 y 1970 han multiplicado por diez la productividad total, en tanto el porcentaje de horas trabajadas por año y persona se ha reducido a la mitad. El hecho de producir más con menos trabajo o menor esfuerzo significa también que el trabajo ha llegado a ser escaso, y consiguientemente muchos pueden quedar fuera de este mercado sin que su desempleo afecte a las funciones fundamentales de la economía. Se logró hace mucho tiempo mantener una alta productividad en la agricultura con un bajo nivel de ocupación; se ha realizado recientemente en la industria la misma tendencia y resultados a la par que la renta industrial continúa aumentando, y se ha incrementado un sector terciario de actividades y servicios, todavía capaz de aumentar en tanto queden sin satisfacer gustos nuevos y demandas diferentes. Pero se ha renunciado definitivamente al pleno empleo, y se considera natural una tasa de paro en torno al 10 por 100. Para reducir el paro, o para luchar por el pleno empleo, en estos países ricos, quieren recurrir a crear puestos de trabajo periféricos o superfluos; sin que nadie pueda en definitiva llegar a definir hasta qué punto un trabajo es o deja de ser necesario. Lo más grave, sin embargo, hoy es el problema irresoluble que viene planteando en estas sociedades avanzadas el desempleo duradero, y la subclase social que de esta manera se recrea y desarrolla(2). Finalmente, lo que ha sucedido en estas naciones avanzadas es que la sociedad ha generado más información de la que nadie puede utilizar pese a su creciente especialización. Puestos de trabajo superfluos en los servicios públicos, empresas de consultoría y gestión, etcétera, y ésta es la razón por la que en épocas de buena economías contribuyen a la prosperidad de los que disfrutan estos puestos de trabajo. Pero cuando llegan los momentos bajos, las malas economías, cuando la competitividad se halla afectada, son los primeros en suprimirse sin menoscabo alguno de la productividad y de los objetivos a realizar(2).

    CITAS Y NOTAS

    Raymon Aron (1): denominaba a la guerra fría como una “PAZ BELICOSA”.

    Dahrendorf : (1) "De hecho, el trabajo se ha convertido en un privilegio, en lugar de en una carga. Pocos describirían hoy a los grupos de estatus más elevado como una clase ociosa; al contrario, constituyen una clase de adictos al trabajo. Una buena parte de sus miembros se está siempre quejando de no conocer la diferencia entre los días laborables y los festivos, y de no haberse tomado unas vacaciones en varios años; pero, de hecho, tales quejas son otra forma de consumo manifiesto, de mostrar la nueva riqueza del trabajo" (R. Dahrendorf, El conflicto social moderno, página 173).

    Dahrendorf : (2) : "Desde el momento en que el acceso a los mercados y, por tanto, a las provisiones, depende del empleo, el desempleo significa que se niega el acceso a los mismos, y esto es cierto incluso en el caso de que la gente pueda vivir del subsidio de paro" (R. Dahrendorf, Ibídem, página 178).

    (2): “Hoy en día el único camino se encuentra es el de la competencia, ya que si no estamos compitiendo con las máquinas, estamos compitiendo entre nosotros mismos para poder obtener un lugar de supremacía hacia los demás y no demostrar el temor de ser nadie”.

    CONCLUSIONES

    • Durante finales del siglo XIX e inicios del siglo XX había una tensión política en toda Europa, la cual estaba comenzando a traer serios problemas entre diferentes naciones e Imperios.

    • Cuando Francisco Fernando archiduque de Austria-Hungría y su esposa Sofía son asesinados, fue la gota que rebalsó el baso y produjo el movimiento de tropas por toda Europa de los diferentes países, debido que esto fue también una excusa para poder comenzar declararle la guerra a su enemigo correspondiente. Muchos pensaron que esta guerra iría a durar algunos meses, pero nadie se imaginó lo preparados que estaban todos para este conflicto y que no iban a ceder un centímetro de tierra sin luchar, lo cual produjo que esta guerra de “meses” se extendiera por años.

    • Durante La Primera Guerra Mundial, hubo mucha muertes, eso está mas que claro, pero lo que no todos saben es que también hubo enfermedades, ¿o es que las enfermedades van a detenerse solo porque hay una guerra que ni si quiera les afecta?. Muchos habitantes europeos murieron por causas de enfermedades. Debemos decir que la mayoría de muertos por estas causa son jóvenes o adultos de mediana edad.

    • Finalizada La Primera Guerra Mundial, los países que estuvieron en conflicto comenzaron a reconstruirse, y al mismo tiempo comenzaron los problemas económicos. No olvidemos que Estados Unidos había obtenido gran ventaja de esta guerra. En primer lugar entró posteriormente a esta lo que influyó en un menor desgaste de tropas para el país. Segundo como entró después los bancos y el dinero comenzó a dirigirse hacia partes seguras y que mejor que Estados Unidos un país lejano a los acontecimientos de ese momento, y económicamente estable, hasta esos instantes. Decíamos que económicamente estaba estable hasta esos momentos ya que en la década de los ´20 sufren un desequilibrio económico rotundo, lo que afecto a toda Europa. Comenzaron las huelgas, los despidos de trabajadores, el desempleo y porque no decirlo, la hambruna en mayores cantidades que lo habitual.

    • Con La Segunda Guerra Mundial, ya la gente no entendían porque volver a las armas nuevamente, ya que son los gobiernos los que deciden declarar la guerra a alguien. Al haber invadido Alemania a Polonia, Inglaterra y Francia no iban a permitir esto además que estos dos estaban aliados con Polonia también entonces debían rendirle ayuda. Con esto se inicia la segunda guerra.

    • En esta guerra se pudo observar todo el armamento bélico disponible en aquella época, y la cual fue adquiriendo fuerza durante el período de supuesta paz desde la primera hasta la segunda guerra, como es el caso de las dos bombas atómicas lanzadas encontra de Japón.

    • En cuanto a esta guerra, si , también trajo problemas económicos y los cuales se vieron representados durante muchos años y que repercutieron a todo el mundo.

    • Durante La Guerra Fría hubo un hecho trascendental, el cual fue la división de Alemania. Por una parte estaban loa aliados (Inglaterra, Francia, Estado Unidos), y la Unión Soviética. Separamos a la Unión Soviética ya que a finales de la guerra se unió con los demás , esta prácticamente peleó sola., entonces es entendible el que esta quería un pedazo de tierra para ella sola y comenzar su reinado de comunismo. Esta división se conoce con la creación del “Muro de Berlín”. Este suceso finalizó con su caída den 1989, en momentos en que la unión soviética estaba social, política y económicamente derrotada.

    • Durante el período de La Guerra Fría, Estados Unidos comenzó a Obtener gran cantidad de armamento bélico de su propia cosecha, lo cual lo colocaba en un lugar de competencia con la Unión Soviética, esto poco a poco fue calentado las cosas hasta llegar un punto en donde en cualquier momento se podía iniciar otra guerra. Claro esta que durante este período se había creado la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), con lo cual la Unión Soviética saldría perdiendo ya que hubiera tenido que pelear completamente sola, en cambio Estados Unidos ni siquiera hubiera recurrido a ocupar todas sus tropas. Lamentablemente estas dos potencias ya tenían conocimiento de las bombas atómicas , lo cual complicaba mucha las cosas y se hablaba de un “Holocausto Nuclear”.

    • La Revolución Tecnológica es un período en donde el hombre comienza a crear elementos para que a el hombre se le haga mas fácil la vida, es decir, ser aún más sedentario. Lamentablemente al crear elementos que ayuden al ser humano, también lo despojan de cosas tan importantes como es el caso de su empleo. Es por esto que comienza una etapa de desempleo y cesantía bastante marcado. Aunque haya ocurrido esta crisis, es preciso decir que sin esta etapa no estaríamos tan avanzados en cuanto a tecnología y comodidades.

    BIBLIOGRAFÍA

    Breve Historia Universal 1983, Ricardo Krebs, Editorial

    Universitaria.

    Historia de Europa Contemporánea 1966, H. Stuart Huges, Editorial del

    Pacífico.

  • del Castillo, L. Pericot. y J. Vicens Vives 1965, Castillo, Pericot, Vicens,

  • (Historia Universal) Editorial Vinces-Vives.

    Http://www.ArteHistoria.com

    Http://www.Ajzanier.com.ar

    Http://www.Ed-Dolmen.com

    Enciclopedias Microsoft Encarta 1998, 2001,

    Microsoft, Editorial Microsoft.

    Collins Pocket 1997, Happer Collins

    Publishers, Editorial Grijalbo.

    Diccionario de la Lengua Española 2001, Real Academia

    Española, Editorial Real

    Academia Española

    VOCABULARIO

  • Autarquica: política de un Estado que intenta basteserce con sus propios recursos.

  • Capitalista: régimen económico fundado en el predominio del dinero como fuente de producción y creador de riquezas.

  • Congreso: conjunto de personas que se juntan para debatir un tema.

  • Contrarevoluciones: colocarse en contra del cambio de instituiones políticas o sociales de la nación.

  • Deflación: descenso del nivel de precios.

  • Deflacionistas: persona partidaria de la deflación.

  • Escaños: puestos o asientos en donde se sientn los parlamentarios.

  • Escición comunista: rompimiento comunista.

  • Espartaquistas: grupo izquierdista alemán

  • Estatalizados: convertir algo al Estado.

  • Generación escéptica: generación de desconfianza, que no cree.

  • Hiperinflación: inmenso aumento de los precios

  • Hiperinflacionistas: personas que apoyan la inflación.

  • Hitler: lider de Alemania. Al perder la Segunda Guerra Mundial se suicida.

  • Inflación: elevación de precios.

  • Machismo: pensamientos de rechazo a la capacidad de la mujer.

  • Nazis: partido alemán. Nacido durante el período de la preguerra.

  • Menoscabo: deteriorar.

  • Monopolio: cuando se ejerce poder sobre otras empresas o Estados, siendo esta la única con poder para dominar.

  • OTAN: Organización del Tratado del Atlántico Norte.

  • Paramilitares: organizaciones civíles con algunos elementos militares.

  • III Reich: Imperio de creó Hitler.

  • Stocks: producto.

  • URSS: Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas. Unión Soviética.

  • Vanguardistas: conjunto de escuelas o tendencias artísticas, nacida en el s. XIX.

  • 1

    2

    3

    4

    5

    6

    7

    9

    10

    11

    12

    13

    14

    15

    16

    17

    18

    19

    20

    21

    22

    23

    24

    25

    26