Guerras de coalición

Historia universal del siglo XVIII y XIX. Conquistas francesas. Gran Bretaña. Francia. Napoleón Bonaparte. Campañas napoleónicas

  • Enviado por: Jose Alberto M f
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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3.GUERRAS DE COALICIÓN

1ª Coalición (1793-1797)

Los franceses que habían huído de Francia después de 1789 instaron a los monarcas extranjeros a que reprimieran las Revolución. Finalmente, en 1792, Austria y Prusia invadieron Francia, pero fueron rechazadas y Francia pasó a la ofensiva. El éxito de Francia, sobre todo tras la conquista de los Paises Bajos a los austriacos, asustó a Gran Bretaña, que le declaró la guerra en 1793. Ofreciendo subsidios en efectivo, Gran Bretaña constituyó la Primera Coalición contra Francia, que se componía de casi todos los paises de Europa y todos los vecinos de Francia, pero carecía de una estrategia eficaz. En Francia se recurrió al reclutamiento en masa, y esto le proporcionó el mayor ejército de Europa (750.000 hombres en 1794) y en 1794-95 los ejércitos franceses triunfaron por todas partes. Los líderes franceses se basaron en el concepto de las “fronteras naturales” para justificar sus primeras anexiones territoriales. Uno por uno, los aliados caían y llegaban a acuerdos con Francia. Después de la brillante campaña francesa de Italia en 1796-97 dirigida por un joven general, Napoleón Bonaparte, Austria se vio obligada a entregar Bélgica a cambio del estado anteriormente independiente de Venecia. Los franceses cooperaban con los simpatizantes locales y establecían “repúblicas hermanas” en las provincias unidas (actualmente Países Bajos), Italia y Suiza. Napoleón, después de asegurar la Revolución contra los enemigos exteriores se fue a conquistar Egipto en 1798.

2ª Coalición (1798-1802)

Gracias a sus recursos navales, Gran Bretaña pudo resistir en la guerra contra Francia e incluso obtener algunas victorias. Sin embargo, para poder vencerla, necesitaba el apoyo de aliados en el contienente europeo. Recurriendo de nuevo a los subsidios, Gran Bretaña formó la Segunda Coalición con Rusia, el imperio Otómano, Austria, Portugal y Nápoles. Después de algunos éxitos iniciales, los aliados perdieron fuerzas debido a las rivalidades entre Austria y Rusia. A pesar de la derrota de la flota francesa en el Nilo (1798) a mano de los ingleses bajo el mando del almirante (más tarde lord) Horacio Nelson (1758-1805), Napoleón volvió a Europa y se hizo con el poder político en Francia.

Tras vencer a los austriacos en Marengo (1800), en Italia, Napoleón los obligó a aceptar la dominación francesa en Italia. Los demás aliados de Gran Bretaña pronto tuvieron que establecer la paz con Francia. Aunque Nelson destruyó la flota danesa en Copenhague (1801) y acabó con la amenaza de la liga de Neutrales, formada por naciones que rechazaban las tentativas inglesas de imperdirles el comercio con Francia, continuar sola suponía un gasto demasiado grande para Gran Bretaña y llegó a un acuerdo con Francia (paz de Amiens, 1802).

3ª Coalición (1805-1807)

Con la paz no se acabaron los antagonismos entre Gran Bretaña y Francia ni tampoco la expansión francesa. En 1803 Gran Bretaña volvió a declarar la guerra. Napoleón se proclamó emperador en 1804 y empezó a reunir un ejército para invadir Inglaterra, pero sus planes quedaron frustrados por la derrota de la flota franco-española a manos de Nelson en Trafalgar (1805). De todos modos, también esta vez Gran Bretaña dependía de aliados europeos. Cuando Napoleón se proclamó rey de Italia, Austria, Rusia y Nápoles se unieron a Inglaterra, que volvía a suministrar subsidios, en la Tercera Coalición. Sin embago, Prusia siguió siendo neutral (como lo venía siendo desde 1795) y algunos estados alemanes menores se unieron a Napoleón.

En una campaña relámpago, las tropas de Napoleón salieron de los puertos del canal de la Mancha e iniciaron la marcha hacia Alemania, recorriendo ochocientos kilómetros en cinco semanas. Después de derrotar a los austriacos en Ulm (octubre de 1805), Napoleón ocupó Viena y luego venció a un ejército austro-ruso en Austerlitz (diciembre). Austria tuvo que reconocer la supremacía francesa en Italia y Alemania.

Prusia decidió contener a Napoleón, pero sufrió una derrota desastrosa en Jena (1806). Prusia perdió mucho territorio a medida que Napoleón reorganizaba Alemania: el Sacro Imperio Romano fue abolido y se estableció en confederación del Rin, una organización satélite de Francia. En 1807 Rusia ya había recibido demasiados golpes, hizo la paz con Napoleón y declaró la guerra a Gran Bretaña. Austria, derrotada de nuevo en 1809, decidió unirse a Francia. Napoleón, después de divorciarse de Josefina (su primera esposa) se casó con una princesa asustriaca.

4ª Coalición

Prusia, ante el incremento de poder de Francia en Alemania, se unió a la Cuarta Coalición compuesta por Gran Bretaña, Rusia y Suecia en 1806. Bonaparte aplastó a las tropas prusianas en la batalla de Jena el 14 de octubre de ese mismo año y tomó Berlín. A continuación, derrotó a los rusos en la batalla de Friedland y obligó a firmar la paz a Alejandro I. De acuerdo con las principales condiciones del Tratado de Tilsit, Rusia tuvo que entregar sus posesiones polacas y aliarse con Francia, mientras que Prusia perdió casi la mitad de su territorio, tuvo que hacer frente a cuantiosas indemnizaciones y se le impusieron severas restricciones al tamaño de su ejército permanente. Rusia y Dinamarca emprendieron una acción militar contra Suecia que obligó a su monarca, Gustavo IV Adolfo, a abdicar en favor de su tío, Carlos XIII, a condición de que éste nombrara como su heredero al general Jean Baptiste Jules Bernadotte, uno de los mariscales de Napoleón. Bernadotte fue coronado en 1818 con el nombre de Carlos XIV Jean-Baptiste Bernadotte y fue el fundador de la dinastía actual sueca.