Guerra y Revolución entre 1808 y 1814

Invasión francesa. Levantamiento popular. Guerra de la Independencia. Reinado de José I. Bando Nacional. Iglesia. Sociedad. Economía

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TEMA II: GUERRA Y REVOLUCIÓN ENTRE 1808-1814

1. INVASIÓN FRANCESA Y CRISIS DE LAS AUTORIDADES TRADICIONALES

2. EL LEVANTAMIENTO POPULAR

  • El 2 de Mayo

  • La Formación de Juntas y Declaración de Guerras

  • LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

  • Interpretaciones y significado del Conflicto bélico

  • Evolución de Etapas

  • Aspectos sociológicos, las guerrillas

  • EL REINADO DE JOSÉ I

  • Contextualización del reinado

  • El problema de los afrancesados

  • La “Constitución” de Bayona

  • Alcance y significado del reformismo Josefino

  • EL “BANDO NACIONAL”

  • Del Movimiento Juntero a las Cortes de Cádiz

  • La Obra de Cádiz

  • La Constitución de 1812

  • La reforma institucional

  • La Revolución socioeconómica

  • BIBLIOGRAFÍA

    • AYMES, J.R. “La Guerra de la Independencia

    • MERCADER RIBA. J. “José Bonaparte, Rey de España, 1808-1813”

    “Historia Externa del Estado. Estructura del Estado

    Español Bonapartista

    • ARTOLA “Los Afrancesados

    • FONTANA J. y BARRABOU. R “Guerra y Hacienda. La hacienda del Gobierno Central en los años de la Guerra de la Independencia 18º8-1812”

    • ARTOLA. “Las Cortes de Cádiz

    • SOLIS, R “El Cádiz de las Cortes

  • LA INVASIÓN FRANCESA Y CRISIS DE LAS AUTORIDADES TRADICIONALES

  • Hay una decepción de todas las autoridades tradicionales, que son las que existían en el Antiguo Régimen, empezando por la cúspide. En estos momentos, la corona es víctima de una crisis interna y eso va a conferir a Napoleón un gran poder de acción, más incluso que lo que le confiere la presencia de sus tropas. Esta crisis viene de antes, pero el acto que se produce ahora es trascendental, que son las Abdicaciones de BAYONA, que son reuniones entre Napoleón, Carlos IV y Fernando VII, en las que hubo conversaciones que tuvieron como resultado que Fernando VII abdica en su padre, mientras que éste lo hace a favor de Napoleón.

    La presencia de tropas francesas en España es importante, pero a esto se unió la Crisis de la Corona, y eso además potenció la situación de revueltas. Ya en Bayona queda el trono sin rey, concediéndolo Napoleón a su hermano José Bonaparte, por lo que se intenta dar a este proceso una apariencia legal, convocando a los notables españoles a Bayona para que den el visto bueno al escrito de Napoleón. Las autoridades que quedan en España también lo aprueban, como la Junta de Gobierno que deja Fernando VII cuando sale de Madrid, que es la máxima autoridad en esos momentos y va a tener una actitud muy clara, que es optar por hacer una obediencia estricta de las ordenes que llegan de Bayona, que es la de someterse a los franceses, considerándolos como amigos, y, así, se dejan de lado las demás ordenes. También saben que hay ordenes dictadas Carlos IV que no obedecen, solo las de Fernando VII.

    Así estas Juntas no se enfrentan a los franceses, sino que se comportan como una autoridad tradicional, ya que deben fidelidad al rey, porque la Junta es una institución del Antiguo Régimen, y la palabra del rey es ley, y eso harán también el resto de las instituciones con el tiempo, y por eso todas se preocupa de mantener el orden, no solo el público, sino también el político, de tipo absolutista y de conservar la sociedad Estamental. Frente a ello, el pueblo se va a levantar.

    2. EL LEVANTAMIENTO POPULAR

    2.1. EL 2 DE MAYO

    El levantamiento hay que enmarcarlo en más de una coordenada, ya que por un lado, existe un sentimiento de francofobia, porque se temen sus desmanes dentro del territorio peninsular. Además, ese levantamiento se produce en un momento de aguda crisis económica, que se une a una demografía creciente y a unos descontentos populares con la monarquía. El levantamiento se produce el dos de Mayo de 1808 en Madrid, en las proximidades del Palacio Real, ante una hipotética salida de los reyes hacia el extranjero, y, posteriormente se expandirá en otras regiones debido a la actuación previa de los franceses, que se consiguen vencer en una primera instancia, pero es una situación momentánea por la expansión que alcanza el movimiento.

    La respuesta a este levantamiento es una orden de Napoleón en España que consiste en matar a los dirigentes de la revuelta, que se ve reflejado en el cuadro de GOYA, “los fusilamientos del 3 de Mayo”. En esa orden se prevé el desarme de los madrileños, y se establece la quema de cualquier pueblo o aldea en la que se haya matado a un francés. Del mismo modo, se establece la consideración de grupo sedicioso a los que sean más de ocho en una reunión, lo cual estaba dispuesto en el ámbito nacional.

    2.2. LA FORMACIÓN DE JUNTAS Y LA DECLARACIÓN DE GUERRAS

    Los levantamientos que surgen posteriormente son muy espontáneos, y son, además, movimientos que se producen en distintos lugares, que por lo tanto, muchos de ellos están inconexos. Por otra parte, hay una rápida organización, y así van a aparecer las JUNTAS, que son las que van a declarar la guerra a los franceses.

    3. LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

    3.1. INTERPRETACIÓN Y SIGNIFICADO DEL CONFLICTO BÉLICO

    También se la denomina con otros nombres, como “Guerra de España”, por el componente que tiene de Guerra Civil; “Guerra Peninsular”, si se la enmarca en el proyecto de Napoleón; “Guerra Nacional” o “Guerra Popular” por su componente revolucionario. Así, se la denomina de tantas maneras según el aspecto que sobre ella se quiera tratar, aunque el nombre más difundido es el Guerra de la Independencia por varios motivos:

    • Se ve desde la perspectiva española, por lo que se descartan otras denominaciones más propias de la Historiografía Europea. No hay que pensar en el daño que produjeron los españoles al proyecto de Napoleón, sino que los españoles estaban luchando por su independencia.

    • Esta guerra es una guerra entre Españoles y franceses, aunque en el bando francés había algunos españoles, los AFRANCESADOS, del mismo modo que con los patriotas también había algunos franceses exiliados y además, se contaba con el apoyo de los Ingleses.

    3.2. EVOLUCIÓN DE ETAPAS

    Se pueden encontrar tres fases más o menos bien diferenciadas:

  • Primavera - Verano de 1808. el levantamiento español da al traste con los planes de Napoleón que consistían en una rápida toma de toda la Península. Así, tiene su punto culminante en Julio de 1808, con la Batalla de BAILÉN, que fue todo un símbolo nacional, porque al margen de todo lo dicho, Napoleón lo consideró todo un hito, y de ahí, la reacción que tuvo, que fue la de enviar muchos efectivos militares, con el propio Napoleón a la Cabeza.

  • Napoleón trata de controlar la situación. De esta manera, trata de entender la realidad española, abarcando para ello, el otoño de 1808 hasta 1812, que es una etapa de dominio francés, con la ocupación de España gracias a la superioridad militar y a una mejora en el aprovechamiento de los recursos, ya que se dan cuenta de que es pueblo en su conjunto el enemigo, apoyando a las guerrillas. Así, se da una efectiva ocupación, con el dominio francés sobre toda la Península excepto en la zona de CÁDIZ.

  • Verano de 1812. a partir de ese momento, las cosas cambian, gracias a la Victoria de ARAPILES, ya que se contaba con el apoyo Anglo-portugués. Así, la situación gira debido a los cambios europeos, que obligan a Napoleón a sacar tropas de la Península, y también será importante la iniciativa Anglo-española. El año 1813 se ve como el año de la Reconquista, que viene dada sobre todo desde SALAMANCA, liberando Portugal, mediante la cabeza de puente en CUIDAD RODRIGO. Pasando por VITORIA y SAN MARCIAL, se consigue echar a los franceses aunque aún quedan en sus dominicos las zonas de Valencia y Cataluña. Así, los franceses acabaron dominando la zona Oriental de España.

  • 3.3. ASPECTOS SOCIOLÓGICOS: LAS GUERRILLAS

    Las Guerrilla suponen una nueva manera de hacer la guerra, porque, aunque no es la primera vez que se practican, es ahora cuando se trasladan a la historia, y, por otra parte, van a ser muy importantes para el desarrollo de la guerra, ya que si no hubiera sido por este sistema de lucha, seguramente no se hubiera ganado. La victoria se fraguó más en la retaguardia de la lucha, con esa labor de hostigamiento al enemigo, que, a su vez extiende entre ellos el cansancio lo que permite distraer a un gran grupo de tropas intentando controlar esas guerrillas.

    Las guerrillas eran unas partidas de hombres armados, en las que no hay un número fijo, pero hay que distinguir un primer momento en el que las Guerrillas las forman las comunidades enteras en armas, y otro momento posterior, a partir de 1809 en el que estas guerrillas son más reducidas y algo más organizadas. Así, se adquiere una composición algo más distinguida, pero en ellas, se va a variar de unas decenas de hombres hasta varios miles. Su estrategia se basa en la movilidad, a la cual se sacrifica por completo la ocupación del territorio. Otro aspecto es que actúa siempre con el éxito asegurado, y si no, no actúa, sino que se baten en retirada. Otro elemento es que su eficacia se basa en:

    • Perfecto conocimiento del terreno

    • La complicidad de la población, por lo que dependen de tener el respaldo de la comunidad, que es la que debe esconder a las guerrillas.

    Esto conduce a la idea de que a la población hay que mantenerla con un ánimo elevado, ya que van a pagar las represalias de la acción guerrillera, lo cual puede acabar por desalentar a la población, y ahí entra en juego el clero, ya que se presenta la guerrilla como algo místico.

    No se puede clasificar al guerrillero, ya que cuentan con una tipología muy grande, del mismo modo, que es muy difícil conocer sus motivaciones, y, de este modo, hay que contar con el elemento patriótico, y del mismo modo, hay también elementos ideológicos, económicos y sociales, que enlazan, a su vez, con las motivaciones personales, que sugieren la necesidad de explicar la sociedad en la que se desarrollan.

  • EL REINADO DE JOSÉ I

  • CONTEXTUALIZACIÓN DEL REINADO

  • Para definir su reinado se han utilizado numerosos calificativos despectivos y se ha tachado a sus colaboradores de traidores por la historiografía tradicional. Actualmente se ha analizado sistemáticamente las realidades de su reinado y así, se empiezan a descubrir otros componentes para calificar su reinado, ya que a lo que conduce es a la complejidad, y así, se ha conseguido que no se le acuse de traición a su reinado.

    Hay que tener en cuenta los niveles en los que actúa José I, que se ubican en el tránsito del Antiguo Régimen. Además, hay que tener como punto de referencia a Francia, ya que José I es un producto de Napoleón, gracias a su reparto de Tronos, y así, José I llega a España en cumplimiento de los decretos de su hermano.

    José I se convierte en el REY INTRUSO, y se le recibe con mucha frialdad, con lo que sólo cuenta con el apoyo de su séquito, lo cual se ve a su entrada en Madrid, en la que los madrileños no salieron a recibirle, y lo mismo ocurrió a su salida.

    Sin embargo, José I no se comportó de manera altiva con respecto a los Españoles, sino que trató por muchos medios de congratularse con los españoles, aunque eso supusiera enfrentarse a su hermano. Esos enfrentamientos, con el tiempo adquirieron una gran relevancia, pero José I siempre hizo una gran defensa de los intereses españoles.

    4.2. EL PROBLEMA DE LOS AFRANCESADOS

    Son los colaboradores de José I, pero han cambiado mucho los conceptos sobre ellos. Ahora, se intenta aplicar con ellos un análisis sistemático, tendiéndose a realizar estudios sociológicos que se encaminan hacia su procedencia o hacia su estatus social, para así poder descubrir las motivaciones que tuvieron para poder colaborar con el rey José I.

    Hay una enorme diversidad de situaciones que confluyen sobre los afrancesados, ya que no son un todo único y, por tanto, no tienen el mismo peso en el aparato institucional. De este modo, el propio Fernando VII trasladó esa idea de que no todos los afrancesados son iguales, y se diferenciaban los que eran merecedores de un castigo mayor de los que lo eran de un castigo menor, y así, no tienen que ver los empleados de la administración que los que ocupan altos cargos en el gobierno, o los que han empleado armas contra los españoles.

    De esta manera, hay diferenciar a los que se llama COLABORADORES PASIVOS de los que son ACTIVOS AFRANCESADOS. Parece lógico pensar que entre los pasivos podría predominar el miedo a las represalias y a perder el empleo. Luego, los activos son los voluntarios, los que quieren conseguir algo y estos últimos afrancesados no responden a un grupo único, aunque los más numerosos son los de las Logias. Por otra parte, José I tuvo un cierto arraigo entre los estratos más altos del clero catedralicio, y así, no es difícil establecer entre ellos unas motivaciones de tipo reformista, porque ya antes habían sido favorables a las reformas de tipo religioso, las cuales quería continuar el propio José I. Sin embargo, quienes apoyan a los franceses son individuos, no grupos, sino personas que se representan a sí mismos, lo cual está en la base de todos los afrancesados.

    Sin embargo, hay un rasgo común en todos ellos, que es que pertenecen a círculos que están situados en latos puestos económicos y sociales, son los Ilustrados, tanto en el sentido cultural como ideológico de la palabra.

    4.3. LA “CONSTITUCIÓN” DE BAYONA

    Hay que pensar entonces en que esas personas, por su educación, están en buenas condiciones para aprovechar la situación, pudiendo medrar personalmente. Sin embargo, parece que contó más en ellos su intento de REFORMISMO, ya que debió haber un grupo significativo de reformistas, porque además, son ellos los más preparados para aprehender la situación política del momento. Los afrancesados están capacitados para valorar la reforma que buscaba José I y esto parte de considerar la posibilidad de que hubiera un gran número de clases sociales que estuvieran entre los afrancesados. De esta manera, el reinado general de José I se enmarca en una idea de reformismo. En la obra napoleónica si hay Reformismo, sobre todo en el ESTATUTO DE BAYONA, que está elaborado por Napoleón, pero aprobado por los notables españoles, que representaban a las ciudades españolas. Sin embargo, no hubo un grupo ingente de gente española, siendo la reunión más poblada la de aprobación, y casi todas son personas designadas por Napoleón, y fueron 91. Además, se discutieron cuestiones marginales, no lo más importante y hubo retoques de enmiendas, las cuales van según designios de Napoleón.

    Los afanes reformistas vienen en un principio de Napoleón, ya que se observa en sus decretos algo parecido a una declaración de derechos, con la libertad de movimientos, la inviolabilidad de los edificios, y se habla de reformas sustanciales respecto a la situación tradicional. Así se establece la Unión de Código, Reducción de los mayorazgos, supresión de aduanas interiores y revisión de los fueros, lo cual afecta a cuestiones importantes y significativas, que se observa también en los Decretos de CHAMARTIN, que son un conjunto de Decretos que da Napoleón en persona cuando está en España, en los que se establece la supresión del Feudalismo y de la Inquisición.

    También se establece la disminución del número de conventos que son medidas fundamentales, pero esas reformas implican unas limitaciones, ya que Bayona está consagrando importantes traiciones. Al fin y al cabo, lo que se consagra en Bayona es una Monarquía Autoritaria, aunque moderada y reformada, limitada por el propio estatuto, pero el rey sigue siendo el centro de un edificio político con unas cortes, pero que son estamentales, con lo que sólo son un mero órgano consultivo.

    Además Bayona tiene otra limitación, que es la temporal, ya que los cambios tienen la suficiente trascendencia como para que no se puedan poner en uso de un día a otro, sino que se debió realizar de manera paulatina, para poner en práctica así todo el contenido de los decretos.

    Todavía en 1813 queda presente el Principio de la Libertad de Prensa, sabiendo que todo eso no se va a poner en práctica, con lo que se comprueba las limitaciones.

    4.4. EL REFORMISMO JOSEFINO

    Todo lo dicho hasta ahora, es reformismo Napoleónico, pero aún José I no ha hecho nada porque todavía no tiene nada que ver con respecto a su hermano, ya que él no dio las disposiciones y tampoco se contó con él en absoluto. No se puede argumentar el reformismo josefino ahora, sino posteriormente, en lo que se llama en Reinado Efectivo de José I, que no se corresponde exactamente con el Reinado de José I, que va desde el momento en que es declarado rey de España hasta que se va. El Reinado Efectivo es más reducido, va de comienzos de 1809 hasta mediados de 1812. En el 1808 viene Napoleón a España, y será él el que lleve el Poder, no José I y cuando finaliza su reinado, después de la batalla de ARAPILES pierde ese poder que tenía. Esto es importante porque limita mucho el tiempo del que va a contar José I para sus reformas, ya que además hay una falta de Autoridad, que será su problema más profundo, que proviene de dos causas distintas:

  • Napoleón, que le desautoriza de manera pública y oficial, ya que mientras él está en España, está por encima del Rey, y cuando marcha a Francia, sigue intentando controlar a su hermano, con persistentes ingerencias en el gobierno, y así, nombra gobiernos militares que desacreditan a su hermano.

  • El propio pueblo español, que han visto a José I como el Rey Intruso, lo cual no va a cambiar en ningún momento, e incluso, esto empeora como consecuencia de las dificultades que atraviesa el país, ya que debe aumentar los impuestos para poder afrontar la guerra. Va a intentar sacar dinero por esta vía, pero esto no es bien recibido, a lo que se une su pensamiento de expoliar edificios como el Escorial, ya que a los españoles no les importan que sean medidas necesarias para la economía.

  • Además, la coyuntura económica ahora es verdaderamente mala, sobre todo en el invierno, y más en el caso Madrileño, que padeció el hambre, ya que a la mala cosecha debida a las condiciones climáticas, se une la mala cosecha debida a la guerra. En ese año, una parte de la cosecha se pierde porque los ejércitos atraviesan los campos y acaban con la cosecha. A esto se una la política de tierra quemada que utilizan los ingleses y españoles, dejando sin cosecha a España. De esta manera, se pueden establecer 3 grandes líneas de reformas:

  • Reformas Urbanísticas en Madrid. Su objetivo es conseguir una ciudad de grandes espacios abiertos, y por eso se le llama el Rey Plazuelas. Se inicia ahora un elemento de descontento de los madrileños ya que esas reformas quedan a la mitad por las guerras, con lo que se consiguió derribar muchos edificios que no se reconstruyeron, con lo que se dejó un Madrid en Obras, lo que no deja de ser otra limitación.

  • Reforma de la Administración, que es la sustitución del modelo anterior por el de Napoleón, que es el de los MINISTERIOS. Así, esto estaba ya en el Estatuto de Bayona, pero se atribuye a José I el dotar de contenido a esos ministerios y con el final Bonapartista, es una de las medidas que se van a continuar después de las Cortes de Cádiz.

  • Reformas eclesiásticas, que también se iniciaron con Napoleón y en las que va a profundizar José I. Así, José I decreta la reducción de los conventos y esa reforma lleva a medidas centralizadoras y a la conversión del clero en funcionarios, bajo los dictados concretos del poder político. Esto tiene muchos límites, ya que no se consiguió, el clero no se muestra afrancesado, y se escapa al control del gobierno. De esta manera se establecen una serie de límites en cuanto al trasfondo de esas medidas, como la desamortización, que se da en criterios reformistas, pues a José I no le motivan sólo las reformas religiosas, sino también las económicas, para que llegue el dinero a las arcas del estado.

  • 5. EL BANDO NACIONAL

    5.1. DEL MOVIMIENTO JUNTERO A LAS CORTES DE CÁDIZ

    Las Juntas son instituciones de nuevo cuño, con carácter revolucionario, porque nacen de la soberanía popular, y de ahí, su carácter, siendo un contrapunto a las Instituciones del Antiguo Régimen, con lo que se marca una ruptura clara tan evidente con las elites, que algunas se unen al nuevo Orden. Así, las Juntas son revolucionarias en su origen, pero menos en su composición, declaraciones y actuación.

    Las proclamas de esos momentos tienen un componente patriótico claro, ya que su objetivo es la defensa del territorio nacional frente al francés, pero en esos manifiestos también aparece gran dosis de conservadurismo, que no pasa en absoluto desapercibido, como la liberación del monarca, y la perduración de la religión, pero esto no quiere decir que en sus manifiestos no existan afanes reformistas.

    Estas reformas no se explican con su existencia en momentos anteriores, sino que ocupan lugares secundarios dentro del programa de liberación del pueblo español. De este modo, hay prioridades en los objetivos, que son los componentes patrióticos y conservadores.

    Hay que llegar hasta el significado de las Juntas, por lo que para ello, hay que explicar que el pueblo español luchó por su patria, pero dando muestras de conservadurismo. Sin embargo, hay otras posibilidades, y en los primeros momentos hay levantamientos populares que van contra el Antiguo Régimen, y así, hay una lucha contra los principios que organizaban este Antiguo Régimen. Se puede establecer para las Juntas un papel específico, que es considerado como un primer elemento de la Revolución y así se manifiestan en los primeros momentos, cuando es un movimiento básicamente popular. Sin embargo, las cosas van cambiando paulatinamente y las Juntas ya no serán el movimiento popular del 2 de Mayo, sino que las nuevas aspiraciones de las elites arrinconaran a los componentes populares, que se van marginando coda vez más, al igual que las peticiones que estos hacían.

    Esas Juntas tenían un origen revolucionario, y así se entiende el porqué de la creación de una JUNTA SUPREMA, que surge al calor de la Revolución. Eso hace que todas las Juntas fueran Soberanas en sus territorios, y así se multiplicaron los centros políticos, lo que traía problemas militares y políticos, ya que cada Junta era independiente, y se comporta según sus intereses. Es entonces cuando se forma en Septiembre la Junta Central en ARANJUEZ, que sería un segundo paso para el encauzamiento revolucionario, con lo que se abandonan las ideologías progresistas y a ella acuden representantes de las Juntas Provinciales. Esta Junta Central tenía dos posibilidades de conformarse:

    • Que a esta Junta fueran delegados que actuaran como representantes de las Juntas Provinciales, actuando estos como quisieran, y que en la Central sólo se plantearan los problemas y decisiones.

    • Que a la Junta Central llegaran representantes de las Juntas Provinciales, pero que al llegar allí perdieran la vinculación de la Junta a la que pertenecían, con lo que la Junta Central se convertiría en Suprema, Gubernativa y Soberana, con lo que no tendría que dar cuentas a las Juntas Provinciales. Esta es menos progresista que la primera, con lo quede este modo, se arrinconaron las actitudes progresistas. Esta Junta tiene una doble función:

      • Dirigir la guerra, ya que es un órgano supremo, por lo que no coordina las acciones, sino que las dirige en teoría, aunque será difícil de llevar a la práctica.

      • Política, que consiste en tener un poder político, aunque sea temporal.

    Las dificultades militares fueron muy importantes, y el resultado de su acción fue de todo menos brillante, ya que fue incapaz de agrupar a todos, y no la apoyan ni los militares, ni el pueblo, que estaba descontento de la actuación de la Junta porque tuvieron que subir los impuestos, y, por eso, el ejército estaba muy mal preparado. De este modo, algunas Juntas Provinciales se sublevaron.

    En su labor política, que fue mucho más compleja, lo primero que hay que tener en cuenta es el CONSERVADURISMO de la Junta Central, que ya viene desde su formación. La Junta Central suspende la venta de bienes de obras pías y restablece el Consejo de Castilla, que son órganos conservadores. A pesar de este conservadurismo, la Junta Central jugó un papel que se puede considerar importante en la Constitución de las Cortes y por eso, también se puede decir que la Junta prestó un gran servicio a la Revolución.

    La Junta Central se plantea la necesidad de convocar Cortes desde el primer momento, y la Junta trabaja en ello desde sus inicios, pero cae sin que las Cortes estén reunidas, ya que éste era un asunto muy complicado. Debido a su trascendentalidad va a dar lugar a opiniones muy diferentes, demostrando que el Bando Nacional no era un bloque homogéneo, sino que existían planteamientos distintos, que se veían de manera muy sucinta al principio, pero que crecen en estos momentos, encerrando pensamientos políticos diferentes. Así se observa la existencia de dos sectores contrapuestos:

    • Absolutistas: partidarios de formar unas Cortes tradicionales que sean las que realicen una Regencia. Son unas Cortes Estamentales.

    • Liberales: es un sector que propugna la formación de unas Cortes de Nuevo cuño, así que se pretenden unas Cortes Nacionales. Por eso, ya no había representantes de los estamentos, ya no hay clero o nobles por ser privilegiados. Los liberales quieren esas Cortes, con la función de elaborar una constitución y este será el primer paso hacia las Cortes.

    Finalmente se toma la decisión de que las Cortes sean un organismo nuevo, y se toma esta decisión porque en teoría, esto está avalado por el sector popular. En 1809 se hizo una consulta “popular” pero en realidad, solamente se realizó a determinadas personas e instituciones para saber lo que querían, y así solucionar los males de la Nación y de este modo, se manifiestan problemas y necesidades del país. En esa consulta quedó claro que había distintos intereses, ya que a los que se preguntaban buscaban sus beneficios. Sin embargo, en los asuntos Políticos, había una tendencia a buscar cambios, por lo que se pide superar la política de Carlos IV, ya que se pide límite al poder de la corona, pues hay una repulsa a los privilegios estamentales, y en consecuencia, la Junta va a decidir que las Cortes han de ser de nuevo cuño.

    Sin embargo, esta consulta no es general, no se pregunta al común de los españoles, sino que se ha preguntado sólo a unos sectores españoles, los sectores ilustrados, con personalidades específicas, ya que se preguntó a las Universidades, ejército y poderes locales, con lo que ninguno de ellos representa a los grupos populares.

    Hay que establecer el tipo de las nuevas Cortes, si se reúnen en dos cámaras o en única cámara o si la representación va a ser Nacional y así, estos planteamientos, son también Socioeconómicos. Se va a dilatar la formación de las Cortes, incluso cuando las Juntas se disuelven se dejan las cosas mínimamente atadas. En enero de 1810, cuando cae la Junta, ésta ya ha dejado un decreto de convocatoria y una detallada instrucción de cómo se debían reunir esas cortes, además, tratando de asegurarse el poder con la regencia.

    La Junta Central ha dado un servicio importante para la Constitución gracias a la convocatoria de Cortes, a pesar de todas las dificultades que sufrió.

    Al final, se van a reunir Cortes Estamentales, pero no evolucionan según las previsiones, ya que las Cortes se reúnen, pero no de manera inmediata, ni siguiendo el Decreto de la Junta. Se reúnen en Septiembre de 1810, y serán de representación nacional, es decir, con carácter revolucionario. Este es así porque se dijo que los diputados de Cádiz decidieron convertirse en Asamblea Constituyente. Sin embargo, este cambio es más profundo de lo que parece, y sucede porque lo ocurrido entre Enero y Septiembre permanece en una nebulosa, ya que se conocen pocos hechos, que además están rodeados por una situación oscura. La regencia, a diferencia de lo que hizo la Junta no demuestra un gran interés por convocar las cortes, ya que deja pasar mucho tiempo. No sólo no hay un avance, sino que incluso se da marcha atrás, produciéndose una prohibición de convocar las Juntas.

    Cuando la Regencia se decide a abordar el asunto de las Cortes, parte de cero, y se vuelve a consultar la forma de reunión. La Regencia da libertad a los diputados para que decidan ellos y la duda sobre este asunto está en porqué la Regencia vuelve a preguntar sobre la forma de reunión.

    El asunto turbio es que el Decreto del 29 de Enero se perdió, se traspapeló durante una serie de meses, y no se sabía qué tipo de Cortes había que realizar. En este ambiente, se añade la confusión del Decreto del 1 de Enero, porque era un decreto de convocatoria al Tercer Estado, aunque parece que se buscaba una convocatoria Estamental. Aunque de manera separada, por lo que se convoca a los tres estados por separado.

    La regencia jugó a la Dilación de la convocatoria, y una explicación a esto es que tenía dudas, por lo que se encontró sometida a presiones de tipos diferentes, y el no tener una opinión propia sobre el tema y que no fuera contemporanizadora hizo que la Regencia se encontrase impotente. Otra hipótesis más llamativa, pero menos creíble se basa en las opiniones de los liberales, que culpabilizan a la regencia de que las cosas fueran como fueron. La Regencia no quería que las Cortes se reunieran, lo que estaba motivado por su conservadurismo, pero las Cortes se reunieron a pesar de la oposición dela Regencia. Sin embargo, finalmente la política de la Regencia se vuelve contra ella, porque acaba en manos de los sectores más radicales, sobre todo representados en las Cortes de Cádiz, que no sólo presionan, sino que además, tienen dinero.

    5.2. LA OBRA DE CÁDIZ

    5.2.1. LA CONSTITUCIÓN DE 1812

    En Septiembre, se reúnen las Cortes en la ISLA DE LEÓN. Y así consiguen su primer triunfo, ya que de allí saldrá un gobierno liberal, creándose disposiciones que van a suponer el fin del Antiguo Régimen. Esos diputados van a ser miembros de la Minoría Ilustrada, miembros de la Aristocracia, clero, y clases liberales, con un común afán de reformas, y los sectores más radicales van a acertar a encauzar la reunión, dejando su impronta en las leyes. Así, se encauza porque el primer día quedó claro que los sectores radicales van a marcar las pautas, convirtiendo en decreto sus principios fundamentales, que son los de SOBERANÍA NACIONAL y el de la DIVISIÓN DE PODERES.

    Posteriormente se procede a la organización del gobierno en torno a esa división, por lo que va a haber un equilibrio de poderes, `porque parten de la desconfianza hacia el poder ejecutivo, y así, seda más poder al poder Legislativo. De esta manera, desde el primer momento se va a consagrar la esencia de lo que va ser el tipo de gobierno, porque las CORTES tienen el poder Legislativo en un grado excesivo, y son las que habilitan a la regencia para que ejerza el poder ejecutivo hasta que hagan un nuevo gobierno. También son ellas las que confirman el nombramiento de los jueces, y son principios que luego pasarán a la Constitución.

    El principio de la Soberanía Nacional está en el Artículo III y se aprobó la Constitución el 19 de Marzo de 1812, conociéndose como la PEPA. La soberanía Nacional está por encima de la división de poderes, y hay un claro recelo al poder ejecutivo, que lo va a tener el rey, y en consecuencia, hay bastante afán en promover el poder de las Cortes, que podían hacer las leyes. De todos modos, éstas necesitarían en última instancia, contar con la aprobación del rey, pero éste no podía parar los proyectos de manera indefinida, sino que el Rey, por la Constitución de 1812 sólo tiene veto suspensivo, puede vetar una ley durante dos años, pero luego la tiene que aceptar de manera obligada.

    5.2.2. LA REFORMA INSTITUCIONAL

    Las Cortes van a estar formadas por una sola cámara, siguiendo el sistema unicameral, que está formada mediante gente elegida por medio de un Sufragio Universal Indirecto, que significa que los electores no eligen al diputado, sino que hay unos mediadores, los COMPROMISARIOS, que hacen otras elecciones. Votan los hombres mayores de 25 años, y en la Constitución se va a incluir todo el mecanismo electoral, incluyendo la Ley Electoral. Luego, el resto de la Constituciones no la contienen, porque se sobrecargan de contenido político. Se elige en cada parroquia a unos delegados, los cuales se reúnen en la cabeza de Partido Judicial, donde a su vez nombran a otros compromisarios que acuden a la capital de la provincia, y son ellos los que eligen a los diputados.

    Sobre los derechos individuales, habrían alcanzado ya su parte más radical, y esto tendría mayores limitaciones. Hay que destacar que no existe una declaración orgánica de derechos, empezando por la libertad de imprenta, pero no hay una declaración, estableciéndose más deberes que derechos, que se limitan a la propiedad civil, la libertad y los derechos individuales. Luego, por ser ciudadano, está el derecho a poder elegir y ser elegido en las Cortes, aunque para ser diputado se necesita cierto nivel económico. Hay una clara distinción entre ser español y ser ciudadano, que son dos cosas diferentes:

    • ESPAÑOLES. Son los nacidos o avecindados hombres libres dentro de las Españas

    • CIUDADANOS. No todos los españoles son ciudadanos, sino que quedan excluidos de ellos los incapacitados, los condenados en tribunal de justicia, los miembros de las Castas, los que tengan algún ascendente americano, los sirvientes, y, según la especificación de los propios diputados, son los que se dedican al servicio doméstico, y las mujeres

    De los debates se establecen dos conclusiones:

    1. Que no todas las conclusiones tenían la misma importancia para los diputados, y así, algunas no tiene que justificarse como ocurre con las mujeres, pero, en cambio sí que se tienen que explicar con la exclusión del servicio, matizando de este modo el concepto de sirviente, ya que podría referirse también al conjunto de trabajadores. Se piensa que esto fue equiparable a las mujeres, ya que todas las personas dependientes no pueden votar porque tampoco tienen una independencia en el criterio. En el tema de las Castas, hay connotaciones políticas y socioeconómicas más claras, ya que les aterraba que los españoles americano votasen según sus intereses, que no coincidían con los de la Península

    2. Argumentan que hay dos tipos de derechos:

    • CIVILES, que son inherentes a las personas, son los que provienen de la ley Natural, y no se niegan a nadie.

    • POLÍTICOS, que son una concesión voluntaria y gratuita que realizan los gobiernos. Estos derechos no se conceden atendiendo a criterios de economía, sino a la conveniencia política, y eso se percibe de manera clara a propósito de esta cuestión, y así, se dijo que en 1830 perdería el derecho a voto todo el que no supiera leer y escribir, ya que incapacitaba para actuar como ciudadanos, pero esto no se llevó al final a la práctica.

    El Conservadurismo Constitucional se observa en la Cuestión Religiosa, ya que la Constitución de Cádiz consagra la confesionalidad del Estado, y expresa la cuestión de tal manera que se tiene la impresión de que se restaura un dogma de fe. Tampoco se suprime la Inquisición, porque además, las circunstancias políticas, en cambio, llevarán a lo contrario, porque la situación evoluciona de otra manera. Esto hunde sus raíces en la LIBERTAD DE IMPRENTA, que viene de 1810, y su consecuencia más importante es la aparición de escritos con programa anticlerical, por lo que reaccionan los sectores más conservadores, reclamando una actualización de la Inquisición, que ahora ya no jugaba ningún papel importante en la vida política del país, sino que su último acto importante fue en la Revolución Francesa. En la medida en la que ya no molestaba, no se quiso abolir esta Institución, pero cuando los conservadores pretendieron que volviera a la pureza del pasado, los Hombres de Cádiz, van a tener que abolirla en Febrero de 1813

    Otra línea de reforma política, al ser la más mencionada, va a ser la de la ADMINISTRACIÓN, que supone el derrumbe del aparato del Antiguo Régimen y el ser sustituido por otro caracterizado por la Uniformidad y Centralización. El diseño de las provincias se consagra en este momento, lo que reposa en la capital de la provincia, y luego, llega a los municipios, basándose en ayuntamientos con concejales electos elegidos por un sufragio restringido.

    5.2.3. LA REVOLUCIÓN SOCIOECONÓMICA

    Son los decretos y leyes que van a cambiar el sistema anterior, ya que la obra legislativa socioeconómica va a ser posterior a la Constitución, porque se realiza entre Verano de 1812 y Primavera de 1813, aunque la gran medida se tomó en Agosto de 1811, que es la DISOLUCIÓN DE LOS SEÑORÍOS JURISDICCIONALES, por la que se prohíben los derechos jurisdiccionales de los nobles, aunque esto no signifique el cambio de propiedad, sino que cambia un tipo de propiedad por otro, con lo que se transforman unos territorios del señor en una propiedad libre e individual, que es un principio liberal. Así, se sirve a dos objetivos:

    • Políticos. Es la necesidad de someter a todos los españoles a la jurisdicción del Estado.

    • Económicos. Se somete a un interés económico claro, colocando a la nobleza en inmejorables condiciones para que se integren en el nuevo régimen.

    No es fácil explicar esta concesión, pero se ven ideas que actúan en ello, como la presión de la nobleza, que es al fin y al cabo, la teoría liberal, donde el principio de la propiedad Privada es sagrado, y no existió la obligación de la devolución de tierras, porque el movimiento campesino no es fuerte, y no pregona el reparto de tierras.

    Además, hay una confusión muy importante porque quedó claro que las Cortes abolieron los Derechos feudales, desapareciendo la servidumbre, pero no ocurre lo mismo a la hora de establecer por escrito cuáles son esos derechos Constitucionales, lo cual creó un foco de confusión.

    Tampoco se especificó quienes son los encargados de investigar cuáles son las rentas territoriales y cuáles son los contratos, no pudiendo establecerse por tanto las diferencias. Ante esto, no se plantean los cambios radicales, las elites van a ser las mismas, con la nobleza a la cabeza

    LA IGLESIA

    Va a ser la más atacada, ya que a parte de los decretos de los señoríos se va a ver atacada por otras medidas, que van desde la solapada recaudación de bienes, que es indirecta, ya que no se la devuelven los bienes quitados por José I, hasta la reforma de las Órdenes, prohibiendo la existencia de más de un centro de la misma orden dentro de una localidad. También se cierran los centros que tengan menos de 12 frailes y se acaba con la Inquisición. Por otra parte, es afectada por la Desamortización de 1813, aunque ésta no es general ni directa, pero se pierden las tierras de las Órdenes religiosas y las de la Inquisición, por lo que no afectan a toda la Iglesia, pero dará lugar a muchos conflictos. Al contrario que la nobleza, la Iglesia se sitúa en clara oposición al Antiguo Régimen, y la desamortización gaditana obedece a la necesidad de llenar el Tesoro Público y de recaudar fondos en el gobierno, porque el cambio del señorío fue una medida social, pero no económica.

    Las Cortes de Cádiz, el 1813, deciden leyes con respecto a los bienes municipales, que dicen que una parte debe llegar hasta los sectores más pobres, pero esto va a quedar en punto muerto, porque es una medida que no se va poner en práctica

    Se van a llevar a cabo muchas leyes económicas que afectan a todos los sectores, y que persiguen la libertad económica, en todos los sentidos, lo que conduce a la desaparición de los gremios con el papel que han ocupado en el pasado, convirtiéndose desde entonces en asociaciones.

    REPERCUSIONES Y NIVEL DE ACEPTACIÓN.

    Sobre el primer apartado, son muy limitadas, o incluso inexistentes porque no hay tiempo material para ponerlas en práctica, sólo la ley de Señoríos, pero el resto de medidas no se acaban de completar. Se juega con las muestras de adhesión que dan los que firman la Constitución, ya que en muchos lugares se jura esta Constitución. Las personas que firman estos escritos son de sectores de población muy concretos y minoritarios, y se trata de Instituciones y de la Minoría Ilustrada del país, y así, manifiestan de manera clara su adhesión, pero de los sectores populares no se conoce este apoyo, y, por tanto, no se sabe se pudieron sentirse vinculados a las obras gaditanas, pero se conoce que no estaban en las mismas condiciones para valorar la obra. Sin embargo, se debió entender como una adhesión al liberalismo.

    Parece difícil que los actos de Juramento se deban a eso, y puede que estuvieran edulcorados con otros planteamientos, ya que a medida que entran las tropas españolas, hay un entusiasmo desbordante entre la población, pero esto puede significar varias cosas, tanto un saludo al nuevo régimen como que solamente estén saludando a los españoles, únicamente celebrando la salida de los franceses. Es posible que entre las clases ilustrados, existiera una adhesión a las reformas, y en las clases populares, no habría posibilidades de entender lo que se hizo en Cádiz. De todos modos, en esta etapa, hubo un gran desarrollo de la propaganda política.