Guerra de Corea

Historia Universal siglo XX. Oposición Norte y Sur. Intervención estadounidense. Crisis del Canal de Suez

  • Enviado por: Woodworth
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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GUERRA DE COREA

Conflicto bélico librado en la península de Corea desde junio de 1950 hasta julio de 1953. Se inició como una guerra entre Corea del Sur (República de Corea) y Corea del Norte (República Democrática Popular de Corea), después de que esta última invadiera los territorios de la primera. El conflicto rápidamente se convirtió en una guerra internacional limitada que involucró a Estados Unidos y a otras 19 naciones. Desde un punto de vista general, la guerra de Corea fue un enfrentamiento derivado de la Guerra fría. Los motivos de Corea del Norte para invadir Corea del Sur tuvieron que ver con la frontera establecida entre ambas repúblicas en el paralelo 38, así como con las propias circunstancias internacionales. Al contrario de lo afirmado en la época, Corea del Norte aparentemente atacó a Corea del Sur sin conocimiento de la Unión Soviética ni de la República Popular China. La Unión Soviética, que esperaba la guerra en un momento posterior, boicoteó la acción de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuando se produjo el ataque. El gobierno comunista de China, mientras tanto, esperaba invadir la isla de Taiwan sin que Estados Unidos respondiera militarmente.

DESARROLLO DEL CONFLICTO  
La lucha establecida al sur del paralelo 38 y la creciente oposición al presidente de Corea del Sur, Syngman Rhee, convencieron al presidente de Corea del Norte, Kim Il Sung, de que sería bien recibido por muchos surcoreanos como liberador y reunificador de las dos Coreas.


La guerra se inició el 25 de junio, cuando el Ejército norcoreano cruzó el paralelo 38 e invadió Corea del Sur. Estados Unidos respondió inmediatamente enviando suministros a Corea del Sur, y pronto aumentó su implicación en el conflicto. El 27 de junio, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con la ausencia voluntaria de la Unión Soviética, aprobó una resolución presentada por Estados Unidos que imponía sanciones militares a Corea del Norte. Tres días después, el presidente estadounidense Harry S. Truman, ordenó que las divisiones estacionadas en Japón se trasladaran a Corea. Las fuerzas estadounidenses, las surcoreanas y otros contingentes de tropas de Australia, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Colombia, Etiopía, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Países Bajos, Nueva Zelanda, Filipinas, Suráfrica, Tailandia y Turquía, con unidades médicas de Dinamarca, India y Suecia, fueron puestas bajo un mando unificado de la ONU dirigido por el general estadounidense Douglas MacArthur. Las fuerzas de tierra de estas naciones, Estados Unidos y Corea del Sur se agruparon en el VIII Ejército estadounidense, en lo que fue la primera intervención conjunta llevada a cabo por la ONU.

Incluso después de que Truman involucrara a las divisiones de Estados Unidos en Corea, la guerra siguió un curso negativo para los intereses enfrentados a los norcoreanos. Antes de que éstos se detuvieran en agosto, habían tomado Seúl y las tropas estadounidenses y surcoreanas habían sido expulsadas del pequeño perímetro alrededor de la ciudad portuaria de Pusan, situada en el sur. Los refuerzos estadounidenses pudieron mantener esta pequeña área y, el 15 de septiembre de 1950, el general MacArthur lanzó una invasión anfibia sobre la ciudad de Inch'n, en la costa occidental de Corea del Sur. En un movimiento coordinado, las fuerzas de la ONU rompieron el perímetro de Pusan. Rápidamente, los norcoreanos fueron conducidos y obligados a traspasar el paralelo 38.


Percibiendo una oportunidad no sólo para detener la expansión comunista sino también para eliminarla, el presidente Truman aprobó las órdenes para que las fuerzas de la ONU cruzaran el paralelo 38 y empujaran al enemigo hacia la frontera de China. A pesar de las repetidas advertencias chinas de que entrarían en la guerra si los estadounidenses llegaban cerca del río Yalu, las fuerzas de la ONU cruzaron a territorio norcoreano el 7 de octubre y conquistaron Pyongyang, su capital. Hacia el 25 de octubre, algunas unidades avanzadas llegaron al río Yalu; allí entraron en combate con tropas chinas que habían entrado en Corea del Norte.

El 26 de noviembre, la potente ofensiva china cerró la línea de retirada al noreste de Corea a las tropas de la ONU. Los comunistas reconquistaron Pyongyang el 5 de diciembre y Seúl el 4 de enero de 1951. La ofensiva comunista se detuvo el 15 de enero a lo largo de un frente al sur de Seúl.


El temor a una guerra abierta con China y la Unión Soviética hizo que el presidente estadounidense abandonara su objetivo de reunificar por las armas Corea y retomara su objetivo original de detener la `agresión comunista' en Corea.

El VIII Ejército estadounidense inició la ofensiva el 25 de enero, y todo el mando militar de la ONU participó en el potente ataque conocido como `Operación Asesino', el 21 de febrero, que provocó que los chinos se retiraran lentamente de Corea del Sur. Seúl cayó de nuevo en poder de las fuerzas de la ONU el 14 de marzo. Hacia el 22 de abril, éstas habían ocupado posiciones al norte del paralelo 38 a lo largo de una línea que se estableció hasta el final de la guerra. Mientras tanto, el 11 de abril, el general MacArthur, que había defendido públicamente una estrategia militar de enfrentamiento abierto con China, fue relevado del mando por Truman. Con su sucesor, el general Matthew Ridgway, las fuerzas de la ONU se implicaron principalmente en acciones defensivas durante los dos años siguientes.


Aunque los comunistas no podían llevar a cabo una ofensiva importante, sus fuerzas, bien atrincheradas, hacían que la estrategia de defensa activa de la ONU fuera muy costosa. Algunas de las batallas más desesperadas se produjeron en las colinas denominadas Old Baldy, Capital, Pork Chop, T-Bone y Heartbreak Ridge.

Durante la guerra de Corea, el espacio aéreo desempeñó un papel decisivo, siendo la primera ocasión en que entraron en combate aviones supersónicos (MiG-15 chinos y F-86 Sabres estadounidenses).

INICIO DE LAS CONVERSACIONES DE PAZ  En junio de 1951, a medida que las operaciones bélicas se iban convirtiendo en una guerra de posiciones, el delegado soviético en la ONU propuso formalmente que los beligerantes iniciaran conversaciones para el alto el fuego. El 10 de julio de 1951, comenzaron las negociaciones de tregua en Kaesong (Corea del Norte) que continuaron de forma intermitente durante dos años.

Aunque llevadas a cabo en un ambiente de sospecha mutua, las negociaciones finalmente dieron como resultado un acuerdo que no resolvió un tema importante: el rechazo comunista a aceptar el principio, defendido por la ONU, de que un prisionero de guerra no sería entregado a su Ejército contra su deseo. Las negociaciones se rompieron en octubre de 1952 y no se reiniciaron hasta abril de 1953. Al final de la primavera de ese año, ambas partes acordaron que los prisioneros que no desearan regresar a sus países fueran custodiados por una comisión neutral durante los 90 días posteriores a la firma del armisticio. Durante este periodo, cada nación podía intentar persuadir a sus ciudadanos para que regresaran a su país. Ambas partes acordaron mantener una conferencia de paz de alto nivel dentro de los tres meses siguientes a la fecha efectiva del armisticio, pero que, hasta abril de 1954, se pospuso.

FINAL DE LA GUERRA  
En julio de 1953, se firmó el acuerdo de tregua en Panmunjom. Así, pendiente del último acuerdo en la conferencia de paz planificada al efecto, la guerra de Corea finalizó después de más de tres años de conflicto y de aproximadamente cuatro millones de bajas (entre muertos y heridos). El daño económico y social de la guerra de Corea fue incalculable.


CRISIS DEL CANAL DE SUEZ

Conflicto entre Gran Bretaña, Francia, Israel y Egipto, que tuvo lugar desde el 29 de octubre hasta el 6 de noviembre de 1956. La causa inmediata de esta crisis fue la nacionalización de la Compañía Universal del Canal Marítimo de Suez (anglo-francesa desde 1875) llevada a cabo por el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, el 26 de julio de 1956. El primer ministro británico Anthony Eden consideró que la acción emprendida por Nasser ponía en peligro el suministro petrolífero procedente del golfo Pérsico y el comercio con el Lejano Oriente a través del canal de Suez, además de representar un desafío al predominio británico en Oriente Próximo. Por este motivo, Eden decidió beneficiarse de este incidente para derrocar al presidente egipcio mediante el uso de la fuerza. Se ordenó a los jefes del Estado Mayor británico organizar una expedición militar con este propósito. Francia, indignada también por la actitud de Nasser, pero más aún por el constante suministro de armas egipcias a los independentistas argelinos, se sumó al plan británico. Eden esperaba conseguir el apoyo de Estados Unidos, pero el presidente estadounidense Dwight David Eisenhower se negó a emplear la fuerza para resolver este conflicto. Estados Unidos aprovechó la demora provocada por los lentos preparativos militares de los británicos y franceses para intentar promover una solución pacífica para la crisis, pero sus esfuerzos fracasaron debido a los impedimentos planteados por Gran Bretaña y Francia.

A pesar de que Eisenhower había negado su apoyo, Eden estaba decidido a tomar medidas contra Egipto. A tal efecto, Gran Bretaña y Francia establecieron una alianza con Israel, que tenía conflictos fronterizos con Egipto, en una reunión secreta entre los ministros de estos tres países celebrada en Sèvres (Francia) el 22 y 23 de octubre, y cuyo objetivo era garantizar la participación israelí en la lucha contra Egipto. Cumpliendo lo acordado entonces, el Ejército israelí atacó las posiciones egipcias en la península del Sinaí, el 29 de octubre. Gran Bretaña y Francia lanzaron un ultimátum un día después exigiendo el cese de las hostilidades en ambos bandos, la retirada de las tropas a 16 km de distancia del canal en doce horas y el consentimiento para que esta zona fuera ocupada por fuerzas anglo-francesas.

Dado que el gobierno egipcio se negó a aceptar los términos impuestos, los británicos bombardearon los aeródromos egipcios (31 de octubre) y destruyeron su fuerza aérea cuando se cumplió el plazo previsto en el ultimátum. La opinión mundial criticó la acción anglo-francesa y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas amenazó con intervenir en favor de Egipto. Eisenhower mostró su indignación, y Estados Unidos propuso dos resoluciones que fueron aprobadas por unanimidad en la Asamblea General de Naciones Unidas celebrada del 2 al 4 de noviembre: el cese de las hostilidades y la retirada israelí del territorio egipcio, y el envío de una Fuerza de Emergencia de Naciones Unidas (UNEF) a Egipto para supervisar la retirada de todas las tropas extranjeras. Gran Bretaña y Francia hicieron caso omiso de estas resoluciones y, entre el 4 y el 6 de noviembre, fuerzas aerotransportadas y anfibias anglo-francesas alcanzaron las proximidades del canal, derrotaron a las tropas egipcias y comenzaron a avanzar a través del mismo. No obstante, Gran Bretaña tenía que hacer frente ahora a una crisis financiera y a la falta de suministro de petróleo debido a que Egipto había bloqueado el canal durante la lucha. Estados Unidos se negó a enviar ayuda económica o crudo a los británicos hasta que sus fuerzas abandonaran Egipto. Ante la inminencia de un desastre financiero, Gran Bretaña (con el consentimiento reluctante de Francia) acató el alto el fuego el 6 de noviembre (Israel había abandonado la lucha el 5 de noviembre). El 3 de diciembre de 1956, tras la posterior polémica provocada por la exigencia británica de que las fuerzas anglo-francesas formaran parte de la UNEF —a lo cual se negó Estados Unidos—, las tropas de Gran Bretaña y Francia iniciaron la retirada de Egipto, y Gran Bretaña recibió ayuda económica y suministros de petróleo. Este episodio supuso un humillante revés para Gran Bretaña y Francia. Eden dimitió de su cargo como primer ministro en enero de 1957.

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