Guerra civil

Historia de España. Significación y causas. Sublevación. Golpe militar. Emilio Mola. Evolución republicana. Gobierno de Negrín. España franquista. Medidas contrareformistas. Largo Caballero

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TEMA 16

LA GUERRA CIVIL EN ESPAÑA

1. Significación y causas de la guerra

La Guerra civil española ha sido interpretada de formas muy diversas:

- Visión maniquea del conflicto: Simplificación ideológica del conflicto. Para unos, la guerra se hizo inevitable y se justifica por la necesidad de poner fin al desorden reinante y al peligro de la fragmentación del Estado. Para otros, las razones del conflicto residen en temor de las clases dominantes a ser desplazadas de su posición hegemónica, a través de la revolución social de la República frentepopulista.

- Lucha de clases y enfrentamiento de las dos Españas: Guerra civil como el enfrentamiento dramático y sangriento de las dos Españas, además de la lucha de clases.

- Prólogo de la Segunda Guerra Mundial: Las causas de la guerra civil española no se pueden desligar del contexto de una Europa en crisis económica, además de una crisis política de las democracias occidentales. Algunos la consideran el prólogo de la Segunda Guerra Mundial.

2. La sublevación

2.1. Del golpe militar a la guerra civil

El general Emilio Mola (director del golpe) desechó toda acción inmediata sobre Madrid y montó un dispositivo militar de sublevación simultánea en diferentes guarniciones. Pretendía un golpe rápido que despejase la situación en pocos días, no lo consiguió debido a las dificultades de conspiración y la influencia que ejerció la sociedad e ideología predominantes en cada región.

La primera idea: derrocar al gobierno del frente popular, derribando definitivamente la República. Al no triunfar se transforma en una sangrienta y larga guerra civil.

2.2. España dividida en dos

Sublevación comienza el 17 de julio de 1936 en la zona de Marruecos, donde llegó Franco para hacerse con el mando. Al día siguiente, el alzamiento se extiende por toda la península.

Las regiones conservadoras apoyan la sublevación (Navarra, Castilla-León y Galicia). Andalucía apoyaba a la República: el general Queipo de Llano se hizo con el poder en Sevilla y arrastró a Granada, Córdova y Huelva. Málaga, Almería y Jaén quedan en zona republicana.

En Madrid y Barcelona el golpe fracasa por la descoordinación y la falta de apoyo. En la capital en general Joaquín Fanjul fue derrotado en el cuartel de la montaña, y en Barcelona Manuel Poded no contaría con el apoyo de la guardia civil. El Pais Vasco fue fiel a la República ante la promesa del estatuto de autonomía, como Santander y Asturias.

En resumen, la España industrial y de agricultura avanzada se mantuvo republicana.

3. Desarrollo militar de la guerra

3.1. Guerra de columnas

Al principio el objetivo era tomar Madrid. La operación fue es facilitada por el desorden republicano y por la carencia de un ejército, sustituido por milicias populares (ineficaces ante el enemigo organizado).

No obstante el bando rebelde tiene que vencer varias dificultades: escasez de recursos de Mola en el norte, el inconveniente de que la mayoría del ejército estaba en África. Solo la ayuda italiana con aviones y el apoyo de la flota alemana hicieron posible la operación del paso del estrecho.

Columnas de legionarios y regulares marchan por Extremadura sobre Madrid, tomando Badajoz, pero el desvío desde Talavera a Toledo para liberar el Alcázar, permitirá a los generales republicanos reorganizarse y detener al general Varela a las puertas de Madrid. El frente se estabiliza (¡no pasarán!). El gobierno republicano se traslada a Valencia.

3.2. La guerra total

La contienda se complicaba debido a la ayuda exterior a ambos bandos. Desde el punto de vista militar, la guerra adquiría carácter moderno que anunciaba la Segunda Guerra Mundial: la aviación como arma fundamental, la caballería que sería sustituida por carros de combate. Se llega al concepto de guerra total al ser bombardeadas las ciudades con el sufrimiento de la población civil, y se intensificaba la guerra psicológica (radio, periódicos y literatura de trinchera).

3.3. Operaciones militares

En la ofensiva de Franco sobre Madrid se dan las grandes batallas del Jarama y la de Guadalajara, donde los italianos sufrieron u grave descalabro. Después de esto Franco decide no tomar Madrid y centra a los militares en el norte y pretende hacerse con los recursos energéticos e industriales, ya que era la única forma de ganar la guerra. La ofensiva se desencadenó en Mayo en Vizcaya, rompiendo así el cinturón de hierro que fortificaba Bilbao, pero cuando el ejército franquista avanza hacia Santander, el general republicano Niaja (ayudado de tanques rusos) inicia la contraofensiva de Brunete, pero fracasó en el intento.

Tras la caída del norte en el 1937 proyecta la marcha hacia el Mediterráneo con el fin de dividir la zona republicana en dos y dejar aislada a Cataluña. Tan solo tardaron en cumplir el objetivo dos semanas.

La República inicia la batalla del Ebro en el verano del 38. El ejército republicano atravesó el río y estableció una cabeza de puente en Mequinenza para embolsar al ejército enemigo. Éste reacciona y vence a los republicanos. El camino de Cataluña queda expedito.

3.4. El final de la guerra

Tras la pérdida de Cataluña España queda reducida a Madrid, una parte de la meseta sur y la zona costera levantina. Ante esto se forma una Junta de Defensa dirigida por Casado, para gestionar una rendición honrosa, pero Franco impuso la rendición incondicional.

Las tropas de Franco entran en Madrid el 28 de marzo, y al poco cayeron levante y Almería. El 1 de abril del 39, Franco anuncia que la guerra ha terminado.

4. La dimensión interna de la guerra

4.1. Evolución de la zona republicana

- Caos inicial y el gobierno de Giral

El estallido de la guerra provoca un entusiasmo revolucionario. El gobierno se ve desbordado por el poder popular, por ello se produce el derrumbamiento del Estado. La situación fue aprovechada por los poderes regionales y locales: en Barcelona, Valencia, Málaga y Asturias.

El caos reinante tuvo su manifestación militar cuando el gobierno de Giral tuvo que entregar armas a las organizaciones radicales, con cuyas milicias se pretendía un ejército popular.

La falta de autoridad se manifiesta en el desencadenamiento de una cruel represión, de la que fueron víctimas escritores, políticos y personas pertenecientes al clero.

- Gobierno de Largo Caballero

La llegada de Largo Caballero a la presidencia encauzó la revolución y concentró todas las fuerzas operantes. Caballero incluyó en su gobierno a ministros anarquistas, y concedió el Estatuto de Autonomía al País Vasco, además de trasladar el gobierno a Valencia, y desarrollar una política independiente.

Fueron constantes los enfrentamientos entre comunistas, anarquista y comunistas de POUM en la primavera del 37, llegando al punto de enfrentarse en una pequeña guerra civil en Barcelona. Por ello Largo Caballero dimite.

- Gobierno de Negrín

Consiguió reforzar la autoridad gubernamental y acabar con las disputas internas con el apoyo de los comunistas. Tras la caída de Barcota, Negrín vuelve a Madrid para organizar la resistencia, pero es suplantado por una Junta de Defensa, presidida por Casado. Sería la encargada de gestionar la rendición.

En el campo social se producen grandes transformaciones: se incautaron empresas, se realizaron experiencias libertarias y se impulsó la reforma agraria.

4.2. Evolución de la España franquista

- Régimen militar férreo

Las zonas geográficas dominadas por los sublevados presentaban un aspecto muy diferente a la España republicana. Al ser un régimen militar impuso pronto un férreo control. Sus víctimas fueron todos los sospechosos del izquierdismo (escritores).

- Esfuerzos para organizar un nuevo Estado

El 1 de octubre de 1936 el general Franco fue nombrado jefe de gobierno y generalísimo de los ejércitos. Éste acaba con la rivalidad entre tradicionalistas y falangistas mediante el decreto de Unificación y creó la Falange Española Tradicionalista y de la JONS.

La Iglesia estaba a favor del nuevo estado, por ello se le daba un carácter de cruzada.

El 30 de enero del 38 Franco se proclama caudillo, éste no llegó a crear una estado fascista, más bien se creó un poder personal ilimitado, sirviéndose de la ideología falangista.

- Adopción de medidas contrareformistas

En la zona nacional se inicia un proceso que paralizó las medidas reformistas de la República. Los sindicatos son suprimidos y los sustituyen los sindicatos verticales, que agrupaban a patronos y asalariados en una misma organización. La reforma agraria fue abolida, devolviéndose a sus propietarios las fincas intervenidas por la República. Al mismo tiempo, quedó derogada la legislación laica, surgiendo los principios religiosos de la tradición católica. Por ello la Iglesia recupera su influencia y protagonismo en la enseñanza.

Finalmente, cabe destacar en severísimo control ejercido en el campo del pensamiento y en la prensa a través de la censura.

5. Dimensión internacional de la guerra

5.1. Ayuda recibida por la República

El gobierno de Francia comenzó a prestar ayuda solicitada por el gobierno republicano pero la presión de la derecha francesa y la reticencia británica, que reconsideraron su actitud. Por ello la ayuda francesa fue intermitente.

A Gran Bretaña le inquietaba el matiz revolucionario del frente popular, que recelaba sobre todo cuanto pudiera incidir sobre Gibraltar y el Estrecho. Propuso la creación de un comité de No intervención integrado por Gran Bretaña, Francia, Alemania, la URSS y otros países. El comité resultó una farsa ya que Alemania en Italia siguieron prestando ayuda a Franco y la URSS a la República.

En Estados Unidos se hallaba una ley de neutralidad que impedía vender armas a países en guerra. Salida adecuada era la no intervención, aunque el presidente Roosevelt estaba a favor de la república, al igual que el cine y el periodismo. Los negocios no entienden de ideologías, por ello la empresa Texas Oil Company surtió a Franco de todo el petróleo que necesitó.

México fue muy diferente. Su presidente, Cárdenas, envió municiones y fusiles de su propio ejército.

La Unión Soviética fue la única potencia que prestó colaboración a la República con exigencia de pago por adelantado.

5.2. Ayuda recibida por la España franquista

Esta ayuda fue muy efectiva.

Italia ayuda por fines ideológicos: envió aviones, carros de combate y voluntarios.

Alemania ayudó por causas estratégicas: España era una aliada de Francia, y el triunfo de los militares, podría cambiar esta orientación. Hitler envió la Legión Condor.

También hubo voluntarios procedentes de Portugal.

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