Guerra Civil Española

Historia contemporánea siglo XX. Conflicto bélico. Golpe de estado. Ejército. Segunda República. Dictadura franquista

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La Guerra Civil Española

Introducción

La Guerra Civil Española es la mayor tragedia que a vivido la historia española más reciente, ya que tuvo como consecuencias 650.000 muertos (aunque algunos dicen que incluso más), más de un millón de exiliados y cientos de miles de presos. Este conflicto civil tuvo una gran trascendencia internacional porque en esta época en Europa había una importante disyuntiva entre las democracias y los regímenes autoritarios de derechas (nazismo y fascismo).

La Guerra Civil estalla el 17 de julio de 1.936 en Marruecos (concretamente en Ceuta, Melilla y Tetuán), y un día más tarde en la península. Fue un complot militar entre Sanjurjo, Mola y Franco, pese a que anteriormente se les había separado para evitar precisamente un levantamiento. Esta sublevación tuvo desigual incidencia. Triunfó en: Galicia, parte de Castilla - León, Navarra, Aragón y algunos puntos andaluces principalmente; pero el resto, la mayoría, se mantuvo fiel a la República. Los franquistas pensaban que tendrían más éxito, y en algunas zonas, aunque fue reprimido por el ejército republicano, en un principio también triunfó el movimiento revolucionario.

Bandos contendientes:

A los sublevados les apoyaba la alta burguesía (los terratenientes) ya que se habían visto amenazados con las medidas del gobierno socialista de la República; y los altos mandos militares. Las clases medias se dividieron y otras no eran ni de un bando ni de otro, sino que se incluían en cualquiera de los dos dependiendo de en que manos estuviera la zona donde vivían. Las clases populares y los partidos de izquierda apoyaban a la República. Desde el punto de vista económico, era la República la que se quedó con las zonas más prósperas (Cataluña, Asturias, País Vasco, y la agricultura de la costa levantina). En el bando rebelde, queda la ganadería gallega, pero muy poca industria.

El ejército, numéricamente, estaba bien repartido, aunque había más mandos en el bando nacional. Además estaba allí la tropa mejor preparada porque eran las que habían estado previamente en África. Los sublevados contaban también con las milicias de la Falange Española, los requetés (de la «Comunión Tradicionalista») y las milicias de la «Renovación Española». También tenían el apoyo exterior de Alemania, Italia y Portugal, es decir los países que en ese momento eran de tendencia fascista. Por ejemplo contaron con la Legión Cóndor alemana, con el «Cuerpo de Tropas Voluntarias de la Italia fascista de Mussolini» y la «Legión Viriato»; y aparte también había muchos marroquíes.

El bando republicano contaba con las milicias de los partidos políticos (socialistas, comunistas,…). No contó sin embargo con ayuda directa de tropas internacionales porque se constituyó el «Comité Internacional de No Intervención», que fue rápidamente incumplido por Alemania, Italia y Portugal. A raíz de esto último la URSS decidió apoyar al bando republicano con armas y dinero. Tuvo también este bando ayuda de las «Brigadas Internacionales», que eran grupos de jóvenes voluntarios de muchos países distintos (Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, URSS,…) que se pusieron en contra del fascismo. En total, al final de la contienda el balance de brigadistas muertos fue de 7.000. Los republicanos fueron parcialmente vencidos porque estaban divididos. Había dos tendencias dentro del bloque: unos eran partidarios de concentrar las energía en la guerra (republicanos y socialistas principalmente); mientras que otros preferían hacer la guerra y la revolución al mismo tiempo (anarquistas y sector radical comunista no estalinista).

Fases de la guerra:

Mola desde Navarra y Franco desde el sur se van a dirigir hacia Madrid en una doble ofensiva. Mola llega al norte de la provincia madrileña, hasta la Sierra de Guadarrama y, por su parte, Franco hasta el sur. Sin embargo, no consiguen tomar la capital por la férrea resistencia de las milicias populares. El lema de resistencia de la capital es: «No pasarán». Entonces, tras este fallido asalto, los nacionales deciden sitiar la ciudad para impedir el paso de personas y víveres. Lo que sí que hicieron fue juntar las tropas del norte y el sur, estableciendo el cuartel general en Salamanca. El gobierno, por temor, decide trasladarse a Valencia.

Mola, en la ofensiva a la zona norte consigue tomar en 1.936 Guipúzcoa hasta el río Deba por lo que el Estatuto de Autonomía del País Vasco que se aprobó en octubre de ese año nunca entró en vigor en las tres provincias. En junio del 37 Mola muere en un accidente de aviación, quedándose solo Franco (antes había muerto Sanjurjo). Se convierte por tanto Francisco Franco el máximo líder del bando nacional, y consigue el título de Generalísimo.

Nuevamente en 1.937 intentan ocupar Madrid pero fracasan porque en el norte son derrotados los italianos por las milicias populares y el sur también se resiste. Franco decide mantener el sitio a Madrid y concentrar sus fuerzas en el norte de la península (País Vasco, Cantabria,…) estableciendo un bloqueo naval. Va a intentar tomar primeramente Vizcaya, ya que allí se concentraba la industria. Lo consigue gracias a la ayuda de la «Legión Cóndor», que bombardeó Guernica y Durango el 26 de abril de 1.937 y que provocó casi 200 muertos civiles. Estos bombardeos hicieron que se debilitara el ejército y la moral vasca, por lo que se centraron en mantener Bilbao fuera del alcance nacional. El «Cinturón de Hierro» se construyó es esa época y se trataba de un muro con ventanas cuyo objetivo era precisamente evitar la entrada del ejército franquista. El general Dávila fue el encargado de continuar la ofensiva al frente norte tras la muerte de Mola, y como conocía bien los puntos débiles del Cinturón de Hierro de Bilbao consiguió por fin conquistar la ciudad en julio de 1.937. Había allí unos 40.000 gudaris, que se retiraron a Santoña muy desmoralizados por la pérdida de la última provincia vasca. Los batallones de los partidos de izquierda, tras la derrota en Vizcaya, siguieron con la guerra en Asturias, en donde también fueron derrotados. Franco por tanto consiguió la industria que tanto necesitaba.

Se desarrolló durante 1.938, cuando la debilidad republicana era ya evidente. Los nacionales avanzan hacia Teruel, que conquistan a primeros del 38; y en abril llegan hasta Castellón, hasta el mar, de tal forma que el territorio republicano queda dividido en dos zonas. Las zonas son las siguientes: Cataluña por un lado; y Valencia, Castilla la Mancha, Madrid y Murcia por otro. Ante esta situación los republicanos comienzan con la «Ofensiva del Ebro», intentando al mismo tiempo proteger Valencia en donde todavía se hallaba el gobierno provisionalmente. Utilizan las mejores tropas e intentan recuperar esa zona, con la clara intención de dividir el bando nacional. Cruzan el río Ebro el 25 de julio de 1.938, pero aun así no consiguen grandes avances, incluso salieron perdiendo porque perdieron a sus mejores hombres. Las tropas que todavía quedaban se retiran en noviembre hacia Cataluña.

Con el ejército republicano muy debilitado el avance nacional es rápido y fácil. Los brigadistas se habían retirado tras el fracaso del Ebro al dar por hecho la derrota republicana. Anarquistas y comunistas comienzan a luchar entre ellos, y finalmente, en esta lucha interior dentro del bando republicano, salen victoriosos los comunistas. Mientras tanto el ejército nacional conquista Tarragona, Barcelona y Girona, teniendo bajo su control a las tres en febrero del 39. Sólo quedaban ya Valencia y Madrid, que finalmente se rindió a las tropas franquistas el 28 de marzo de 1.939, haciendo caso omiso a las indicaciones del presidente de gobierno Juan Negrín. El 1 de abril entra Francisco Franco en la capital, y se acaba la guerra.

Evolución política en la guerra:

En la zona republicana había una gran fragmentación política, que se traducía en debilidad. Dentro de los que apoyaban a la República había unos que creían que había que acabar primero con la guerra, pero había también otros que eran partidarios de hacer la guerra y la revolución a la vez (POUM, anarquistas). Esta cuestión provocó una importante división dentro del propio bando.

Cuando se produce la sublevación esta Casares Quiroga en el poder, que en un principio se resistía a repartir armas entre la población por temor a que comenzaran las venganzas y el anticlericalismo resurgiera. Así pues dimite y le sustituye Diego Martínez Barrio que tuvo como objetivo negociar con Mola para que depusiera las armas, cosa que no consiguió. Y dimitió tan solo unas horas después. Le sucede José Giral, el fundador junto con Azaña de Acción Republicana, con el que realmente se inicia el conflicto bélico. En la parte republicana se produce un estallido revolucionario al armar a la población, ya que la gente toma la justicia por su mano. Para evitar estas venganzas se constituyeron los «Tribunales Populares» que tenían como objetivo juzgar a estas personas. Además en algunas pocas zonas se da un inicio de revolución anarquista, por ejemplo en el alto Aragón, Cataluña y Andalucía porque era donde tenía más fuerza este grupo. Se ocupan fábricas y fincas para establecer la autogestión de las mismas.

Tras el intento de conquistar Madrid se constituye un gobierno de concentración presidido por Largo Caballero (un socialistas muy de izquierdas) del que van a formar parte todos los partidos del Frente Popular, los nacionalistas (PNV ! Manuel de Irujo) y anarcosindicalistas. Una de las cosas que hace el gobierno es militarizar a los tropas populares, aunque se trata de una medida poco efectiva. Además aprueba el Estatuto de Autonomía del País Vasco en octubre de 1.936.

Aunque en un principio ningún Estado ayuda al bando nacional por el «Comité de No Intervención» al final la URSS envía ayuda económica y armamentística, por lo que la influencia rusa llega a España. Esto hace que los comunistas adquieran más importancia y además con la colaboración de la URSS, en el enfrentamiento entre comunistas y anarquistas, salen ganando los primeros. También es visible esta tendencia comunista en la elección como presidente de gobierno y sustituyendo a Largo Caballero, de Juan Negrín.

Por otra parte está la España nacional. Cuando los militares se sublevan no dan a conocer ningún programa político, es decir, que no se sabía exactamente cual era su proyecto político. Los principales dirigentes son los generales Mola, Sanjurjo y Franco; aunque al final queda sólo Franco porque los dos primeros mueren en sendos accidentes de aviación. Franco concentra entonces todo el poder político y militar en su persona, al ser al mismo tiempo presidente de gobierno y generalísimo. El ejército nacional estaba bien organizado en divisiones y además estaban bajo la disciplina militar, no de los partidos políticos. Incluye a los falangistas y a los requetés en el ejército.

Franco prohibe en zona nacional los sindicatos y organizaciones políticas republicanas; y unifica la Falange Española y la «Comunión Tradicionalista», con lo que surge un nuevo partido llamado «Falange Española Tradicionalista» (FET). Sin embargo estos dos partidos no tenían igual ideología: la Falange era de corte autoritario mientras que la «Comunión Tradicionalista» estaba a favor de los fueros y la monarquía. A los que se opusieron a esta fusión dentro de ambos partidos se les encarceló o fusiló. Franco se convierte en el único jefe del único partido.

En las zonas dominadas por el ejército franquista comienza una fuerte represión a la oposición al régimen. Gran represión contra republicanos, anarquistas, socialistas, comunistas,… a los que se les enviaba a la cárcel o se les fusilaba. En total hubo alrededor de 150.000 represaliados. Por otra parte mantiene un férreo control sobre los medios de comunicación imponiendo la censura. En un primer momento la censura es triple: militar, política y religiosa. Va a establecer un régimen policial en el que la carencia de libertades es significativa.

Este régimen solamente es reconocido por los demás países autoritarios (Alemania, Italia y Portugal). Franco, para darle una imagen más legal a su régimen, aprueba una serie de leyes como la del «Fuero del Trabajo» en 1.938 en la que reconocía los derechos y deberes de los trabajadores (aunque estaban prohibidas las huelgas, manifestaciones y demás). Franco asume el poder ejecutivo y legislativo: es presidente de gobierno; además nombra a los ministros, que procura que sean de todas las familias políticas que le han apoyado; y era en última instancia el que decidía todo. Desde esa posición de poder prohibe los: Estatutos, partidos políticos, sindicatos, libertades individuales (imprenta, reunión, asociación),… El clero no sólo apoya la sublevación sino que también la justifica, exceptuando el clero vasco que no lo hace. El clero vasco, por su parte se va a mantener fiel al gobierno nacionalista.

Consecuencias de la guerra:

De las más significativas y visibles consecuencias de la Guerra Civil Española es la fractura demográfica. Se calcula que murieron en total 650.000 personas, incluyendo en esta cifra a los soldados muertos en batalla, por heridas de guerra, a los civiles y a los fusilados. Además, va a haber más de medio millón de exiliados, sobre todo a Francia, aunque también muchos se marchan hacia Sudamérica. Del País Vasco partieron muchos niños, los llamados niños de la guerra hacia la URSS y Gran Bretaña principalmente. Aunque en un principio se creía que era una medida solo temporal hasta que acabase el conflicto bélico, en muchos casos se convirtió en permanente. Otra consecuencia fue el retroceso de la población urbana, personas que al empeorar considerablemente la situación económica deciden volver al campo. También se dio un gran déficit de libertades, que se vio favorecido por la implantación de un Estado policial. Se da al mismo tiempo un empobrecimiento cultural y científico ya que el 90% de los intelectuales, artistas, literatos y científicos se fueron al exilio. Prueba de ello es que toda la Generación del 27, a excepción de los que habían muerto durante el conflicto (Federico García Lorca), se marcharon de España. Los profesores que estaban en ese momento en sus puestos de trabajo se quitaron y se pusieron otros que habían sido adoctrinados por el régimen, aunque siempre hubo falta de maestros. Se eliminó la coeducación o la educación conjunta de chicos y chicas, se estableció la religión católica como la única religión posible y se prohibieron las lenguas vernáculas, o sea el euskera, gallego y catalán.

En 1.938 se saca a la luz la «Ley de responsabilidades políticas» por medio de la cual muchos republicanos fueron condenados a la cárcel y a trabajos forzosos. Se calcula que en 1.945 había unos 100.000 presos políticos.

La ONU (Organización Naciones Unidas) no reconoce el régimen y retira a sus embajadores de España. El Plan Marshall, que ofrecía dinero a los países europeos para reconstruirse, no llegó a España por su régimen dictatorial. Sin embargo, en 1.953 se va a ir rompiendo este aislamiento, al llegar a un acuerdo con Estados Unidos para compartir bases militares. Y en 1.955, tras la época de la autarquía, España entra en la ONU.

Se pasa mucha hambre durante los años posteriores a la Guerra Civil, sobre todo en las ciudades porque en el campo prácticamente todos eran dueños de una pequeña huerta. Durante estos años se conseguía alimento con las cartillas de racionamiento. Las repercusiones económicas fueron importantes para el país:

  • la cabaña ganadera se redujo en un 60%

  • la agricultura disminuyó en un 25%

Esto produjo una gran inflación ya que la demanda era alta y los productos escasos. La renta que se había tenido en 1.935 no se recuperó hasta los años 50.