Gramática castellano

Sintaxis. Sintagma nominal. Sustantivo. Adjetivo. Pronombre

  • Enviado por: Kultum
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Tema 2: Sintagma nominal. Su estructura: núcleo y modificadores. El sustantivo y el pronombre. El adjetivo. El complemento del nombre. La aposición. Comportamiento y función sintáctica.

Nota: Este resumen se amolda al seguimiento de César Hernández Alonso en su gramática de los puntos de este tema, por eso los puntos no son los mismos. Pero en ellos está prácticamente lo que se pide.

LOS SINTAGMAS

Toda unidad de función dentro de una estructura de nexus es un sintagma

Clasificación de los sintagmas:

  • Distinguir entre sintagmas verbales y nominales, componentes del nexus. El primero incide sobre el segundo, y lo desarrolla.

  • Hay diversos sintagmas nominales según su función: sujeto, objeto directo, atributo, suplemento, objeto indirecto, circunstancial

  • Clasificación de sintagmas según sus componentes y organización:

      • Monorrémicos.

      • Endocéntricos: 1. Concéntricos (uninucleares)= núcleo + adyacente.

    2. Coordinativos (plurinucleares): asociativos, reiterativos y explicativos.

      • Exocéntricos: predicativos (SN - SV) y prepositivos.

    Sintagmas endocéntricos: son construcciones conmutables en su función por alguno de los constituyentes del propio sintagma. Ese elemento suele recibir el nombre de núcleo. Entre estos tipos de sintagmas encontramos los uninucleares (un núcleo), denominados concéntricos, en ellos distinguimos un núcleo y adyacentes o determinantes.

  • Sintagma endocéntricos nominales: su estructura general es determinante (adyacente) +/- núcleo nominal +/- adyacente. La base nominal es imprescindible.

  • Entre los determinantes encontramos dos tipos los actualizadores( artículos: el, la...; demostrativos: este, ese...; posesivos: mi, tu...)y los cuantificadores (numerales: un...; indefinidos: varios...).

    Los adyacentes tienen autonomía y capacidad para formar un sintagma, la adyacencia aporta significación: delimita, precisa, explica y modifica. Unas variantes de las adyacencias son las aposiciones de los siguientes tipos: determinativas (Río Duero), explicativas (el vecino, amigo de mi padre,), con de (la ciudad de París) - CN y los adyacentes precedidos de artículo (el burro del herrero...)

  • Sintagma endocéntrico verbales: en un principio está compuesto por un núcleo y un adyacente inherente, cuya ausencia o presencia modifican la estructura del sintagma (elementos marginales). Estos sintagmas pueden ser monorrémicos o sintéticos (Llueve) o analíticos ( V + SN)

  • Sintagmas coordinativos y además plurinucleares: la coordinación da lugar a sintagmas de mayor expansión y complejidad. Dentro de la coordinación también encontramos los elementos yuxtapuestos que configuran un mismo sintagma. Construcciones coordinadas:

  • Asociativas: construcciones de elementos coordinados de igual clase: Pedro y Juan van a Madrid / Los muchachos corrían y saltaban sin parar.

  • Reiterativas: Yo, y sólo yo, sé lo que ocurrió.

  • Explicativas: son construcciones endocéntricas de forma yuxtapuesta, en las que el segundo elemento tiene la misma extensión significativa que el primero y aporta unas connotaciones al significado del término nuclear. Estos serían las aposiciones explicativas: Madrid, capital de España,...; y aposiciones prepositivas: La blanca Paloma, esto es, la Virgen del Rocío.

  • Sintagmas exocéntricos son construcciones que pertenecen a distinta categoría de aquella a la que pertenecen sus distintos componentes, es decir, que tienen diferente función y en ellas no son conmutables por sus constituyentes. Clases:

  • Nexus (SN - SV), que llamamos sintagmas exocéntricos predicativos. No es equifuncional, solamente en casos extremos como en el impersonal Llueve hay coincidencia funcional. Este es el mismo caso, aunque no sean coordinadas, de las inserciones o desarrollos de nexus en función del sintagma nominal por medio de un transpositor, las llamadas subordinadas: Dile que venga.

  • Sintagmas exocéntricos prepositivos: su forma es preposición + término: En un abrir y cerrar de ojos.

  • Pero estos sintagmas no enriquecen por si solos la estructura oracional, por ello, y como sabemos, todas estas estructuras se combinan.

    Como está claro el sintagma nominal está enmarcado en los sintagmas endocéntricos nominales, y en base a lo que en ese apartado se dice pasamos a analizar sus componentes.

    EL SUSTANTIVO

    La evolución del nombre desde el latín ha consistido en regularizar unas terminaciones específicas: -o para el masculino y -a para el femenino. Las excepciones son:

  • Cultismos masculinos en -a (poeta).

  • Masculinos en -a para oficio o actividad de varón (pianista).

  • Las palabras que penetran por vía popular tienden a ser masculino cuando no terminan en -a, por vía culta conservan el género original, cuando este género era neutro son masculinas si no terminan en -a.

  • Hay sustantivos que se han constituido con el artículo el hasta el siglo XVI, los que empiezan por a hasta el s. XVII. Esto ha determinado su género.

  • Los sustantivos que proceden de neutro latinos se hacen femeninos cuando proceden de neutros en -a (hoja, rama).

  • El género gramatical de los sustantivos que indican el género o la especie naturales influye en el género de los individuos pertenecientes a ella: las letras son femeninas.

  • Por todo esto podemos decir que hay muchos masculinos en -a, por ser cultismos o creación propia, que contrasta con los pocos femeninos en -o.

    La terminación -o gobierna cerradamente el género masculino, mientras que la terminación -a es más flexible y libre, a la cual se acomoda el masculino con facilidad. Puede pensarse en el frecuente uso del artículo el con numerosos femeninos en -a tónica; nombres en los que hoy no hay referencia al sexo la / el poeta.

    Para Rosenbalt el femenino es un género derivado , lo que está de acuerdo con las líneas de evolución del indoeuropeo y según Melliet el femenino aparece como un subgénero en el interior del género animado. La terminación -a, a pesar de todo es una anomalía morfológica.

    Además de señalar la formación del número del sustantivo, podemos hablar también de su constitución ( lexema + morfemas de género, número), aunque esto lo sabemos, pero lo que se hace necesario es hablar de las funciones del sustantivo. El sustantivo puede realizar multitud de funciones: núcleo de sintagma nominal, función de adyacente del sintagma nominal y función extra oracional o apelativa. Entre la de núcleo del sintagma nominal puede desempeñar la función de núcleo del sujeto. Entre las funciones de adyacente puede ser adyacente de un sintagma nominal con forma prepositiva (casa de madera), o como adyacente sin preposición.

    Escasa atención se a prestado a la aposición, una función cubierta por un sustantivo o un sintagma nominal, que explica a un núcleo nominal al que modifica. La clasificación de ésta en explicativa y especificativa ha prevalecido desde Andrés Bello, y no ha sido discutida. La aposición plantea varios problemas pues funciona como un elemento elidido y necesita la presencia del primer núcleo nominal, pues la aposición no puede cubrir es hueco. Así la aposición participa parcialmente de subordinación o de la coordinación por yuxtaposición.

    Lo que hemos llamado “función extraoracional apelativa” del nombre es heredera del locativo latino, su principal función es conativa-apelativa, además, su presencia no interfiere en la estructura.

    Di lo que quieras, amigo, antes de que hable yo. conativa.

    ¡Antonio...! No te muevas apelativa.

    ¡Ay señor, que vida esta! conativa con valor expresivo.

    ¿Es guapa? ¡Mi madre! exclamativa admirativa.

    Clases de sustantivos:

  • Concretos: objeto o referente, real o imaginario, como algo existente en sí y por sí. Abstractos: se refiere a entes no perceptibles. Son a su vez cuantitativos (un ciento, un millar...) o de cualidad (bondad, amor). Entre ambos no existe unos límites definidos.

  • Comunes y propios.

  • La formación de los nombres se resumen en base a tres preceptos:

      • “Primitivos” por así decirlo los no evolucionados.

      • Los que son génesis de otros, es decir los “derivados”.

    EL ADJETIVO

    Son los signos pertenecientes a una clase heterogénea de palabras, cuya principal función es ser adyacentes de un sintagma nominal. La tradición los distingue entre: adjetivos calificativos y determinantes. Los primeros pueden ser cualitativos, clasificadores, situacionales... y los segundos en demostrativos, posesivos, indefinidos.

    Los adjetivos calificativos suelen asemejarse a los nombres y poseen una concordancia entre género y número. Entre estos podemos distinguir lo que tienen flexión de género y número (rojo) y los que solo flexionan en número (verde).

    Estos adjetivos calificativos pueden ser variados por prefijos (reguapa) o por valores diminutivos (pequeñito), aumentativos (grandote)... Aunque también valores como: el conceptual (casita), afectivo (guapito), conativo (hermanito, una limosnita), estético o imaginativo (San Gabriel que reluces, Gabrielillo de mi vida).

    Los grados del adjetivo son: el comparativo, “contraste de dos términos” = más, menos, tan, igual + adjetivo + que / como (soy más, menos, igual que Pepe) y el superlativo (soy mejor, mayor, muy rico, altísimo).

    Funciones del adjetivo:

  • Adyacente directo del SN (El muchacho rubio).

  • Atributo de una proposición atributiva (Luis es simpatico).

  • Adyacente de un adjetivo (Está feo de gordo).

  • Función expresiva o apelativa, al margen de la estructura nexus (¡Tonto!).

  • Adjetivos precedidos de artículo pueden funcionar como núcleo del SN (la buena vale más).

  • Algunos adjetivos pueden funcionar como núcleo del sintagma circunstancial (Habla bajo).

  • Algunos desempeñan la función de complemento obligartorio prepositivo (suplemento de Alarcos): Presumen de guapas continuamente.

  • Semánticamente los adjetivos pueden ser explicativos y especificativos. Navas Ruiz clasifica los calificativos en: clasificadores (de clase, de grupo, de categoría, de nacionalidad...), cualitativos (físicos, morales, psíquicos), de estado (sano, soltero), deverbativos (abrasador, importante, tolerante...), situacionales o circunstanciales (espacio-temporales, de valoración, de norma, cuantitativos) y los que expresan (posesión, analogía, semejanza...).

    PRONOMBRE

    Su definición: en lugar del nombre, no dice mucho de su función, puesto que no deben ser tomados como sustitutos del nombre. En el mejor de los casos el pronombre puede desempeñar las funciones de un nombre, pero no es un vicario. Su rasgo más representativo es la deíxis, son indicadores precisos e indeterminados, ya sea deixis contextual ( referencia a un elemento presente en el contexto) o deixis ad oculos ( señala un elemento presente al hablante). Ana María Barrenechea los define como clase de palabras no descriptivas y de significación ocasional, orientadas por circunstancias lingüísticas.

    Vemos que pueden ser núcleo del SN los pronombres personales, reflexivos y algunos relativos e indefinidos. Como núcleo o adyacente de sintagma los posesivos, demostrativos y algunos relativos e indefinidos.

    Con respecto a su función semántica encontramos a dos tipos de pronombres: los referenciales y los no referenciales. Los primeros van marcados por el entorno del hablante, la distancia y lejanía (yo, tú, el / mío, tuyo, suyo / éste, ése, aquel). Los segundos abarcan los pronombres relativos y los indefinidos.

    Los pronombres personales responden a la categoría de persona como los verbos. Su función es la de núcleo del SN, unos son tónicos y otros átonos.

    Yo - tú - él - nosotros - vosotros - ellos.

    La referencia de las dos primeras personas es de carácter personal, en cambio la tercer puede o no referirse a personas.

    Sujeto

    (tónicas)

    SN Objeto

    Directo

    (átonas)

    Reflexivo

    (átonas)

    SN Objeto

    Indirecto

    (átonas)

    Formas tónicas para

    todo complemento

    y reflexivo

    Singular

    1ª persona

    2ª persona

    M.

    3ªpersona F.

    N.

    Yo

    Él

    Ella

    Ello

    Me

    Te

    Lo

    La

    Lo

    Me

    Te

    Se

    Me

    Te

    Le (se)

    Mí(conmigo)

    Ti(contigo)

    Él - si

    Ella - si

    Ello(consigo)

    Plural

    1ª persona

    2ª persona

    3 ªpersona

    Nosotros/as

    Vosotros/as

    Ellos/as

    Nos

    Os

    Los

    Las

    Nos

    Os

    Se

    Nos

    Os

    Les

    (se)

    Nosotros/as

    Vosotros/as

    Ellos/as - si

    Debemos señalar que en las formas de tratamiento tenemos dos opciones, el tuteo (pronombres personales), normal en la familia, y la forma formal, el trato de usted. Añadiendo a esto las formas burocráticas estereotipadas: vuestra ilustrísima, excelencia...

    El tratamiento no pronominal abarcaría entonces: la utilización nombre propio, la utilización de frase pronominales (niño, tía buena...), el tratamiento directo con el don y señor, formas de tratamiento indirectas (mi coronel...), el voseo...

    El pronombre personal “se” equivale a las formas tónicas: a él, a ella, a ellos, a ellas, funciona exclusivamente como objeto indirecto, por lo que no tiene diferencias de género ni de número.

    Los reflexivos son una variedad de personales en función complementaria, cuando hay identidad referencial entre sujeto y objeto de la misma oración. En forma refleja: Los muchachos se miraban entre sí /Discutía consigo misma. Aunque en ocasiones pierde su carácter reflejo: Le daba vergüenza de sí mismo.

    Los posesivos, son los más próximos a los personales (mío, tuyo, suyo, nuestro, vuestro, suyo), pueden funcionar como núcleo de SN (suelen ir precedidos de un artículo) o de adyacente del mismo sintagma. Fernández Ramírez dice que son exclusivamente adjetivos, pues dependen de un nombre.

    Los demostrativos pueden ser como el resto, o núcleo del SN o adyacentes. Como sabemos poseen el carácter deíctico, mostrativo o indicador en la comunicación (este, ese, aquel). Además de este valor, podemos señalar el valor despectivo de ese, esa, eso, y en general la indefinición situacional o indicatoria que pueden provocar en ausencia de nombres.

    Los pronombres relativos salvo cuyo todos funcionan como núcleo del sintagma , además de esto también introducen proposiciones o nexus en un sintagma (función de conexión). Estos son deícticos porque se refieren a un elemento del contexto, llamado antecedente (cuyo, que, quien, cuanto). Todos los relativos, excepto cuyo, pueden aparecer en oraciones o nexus interrogativos, directos o indirectos, lo único que varía es la acentuación de los mismos.

    Los indefinidos expresan la principal marca de indeterminación en los pronombres (deixis indeterminada). Algunos funcionan exclusivamente como núcleos del SN (alguien, nadie y algo), otros funcionan como núcleo del SN y como adyacente (alguno, ninguno...); otro grupo lo formaría los indefinidos compuestos por pronombre y verbo y el último incluimos formas que han adquirido indefinición (ciertos, diversos varios).